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乌拉圭的法律

Revisión de Planes de Acción Nacional para la conservación de Aves Marinas y Condrictios en las Pesquerías Uruguayas

颁布于 2015 · 文本截至 2026-10-01

以研究形式发布的公开法律与官方指引,不构成法律、税务或金融建议。

研究内容本身以英文撰写。标题和标签已翻译,调查结果和引文未翻译。

关于这部法律

语言
Spanish
类型
policy
国家
乌拉圭
主题
Fisheries and aquaculture, Sea, Wild species and ecosystems
关键词
marine fisheries, bycatch, protection of species, fishery management and conservation, artisanal fisheries, fishing gear/fishing method, good practices, monitoring, sustainable use, data collection/reporting, research, seasons, foreign fishing, biodiversity, birds, cartilaginous fishes, protection of habitats, management/conservation, aquatic animals, risk assessment/management, high seas, maritime zone

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所收录的法律原文,按条款排列。每个条款都有自己的链接。

  1. DIRECCIÓN NACIONAL DE RECURSOS ACUÁTICOS REVISIÓN DE PLANES DE ACCIÓN NACIONAL PARA LA CONSERVACIÓN DE AVES MARINAS Y CONDRICTIOS EN LAS PESQUERÍAS URUGUAYAS Editores: Andrés Domingo, Rodrigo Forselledo, Sebastián Jiménez Revisión de Planes de Acción Nacional para la conservación de Aves Marinas y Condrictios en las Pesquerías Uruguayas Editores Andrés Domingo, Rodrigo Forselledo, Sebastián Jiménez Dirección Nacional de Recursos Acuáticos Montevideo 2015 DIRECCIÓN NACIONAL DE RECURSOS ACUÁTICOS Referencia Domingo A, Forselledo R, Jiménez S (2015) Revisión de Planes de Acción Nacional para la Conservación de Aves Marinas y Condrictios en las Pesquerías Uruguayas. Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, Montevideo. 196 pp. Se autoriza la reproducción total o parcial de este documento por cualquier medio, siempre que se cite la fuente. Acceso Libre a texto completo en la Web institucional: www.dinara.gub.uy – Publicaciones Repositorio OceanDocs: http://www.oceandocs.org/handle/1834/ Catalogación en la publicación: Lic. Aída Sogaray – Centro de Documentación y Biblioteca de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos. ISBN (vers. impr.): 978-9974-594-28-9 ISSN (vers. electr.): 978-9974-594-29-6 Depósito Legal: 364323 Agosto de 2015 Imprenta Matutina S.A. Domingo, Andrés; Forselledo, Rodrigo; Jiménez, Sebastián (Eds.). Revisión de planes de acción nacional para la conservación de aves marinas y condrictios en las pesquerías uruguayas / Andrés Domingo, Rodrigo Forselledo y Sebastián Jiménez (Eds.). – Montevideo : MGAP-DINARA, 2015. 196 p. ISBN (vers. impr.): 978-9974-594-28-9 ISSN (vers. electr.): 978-9974-594-29-6 /CAPTURA INCIDENTAL/ /AVES MARINAS/ /CONDRICTIOS/ /PESQUERÍAS/ /URUGUAY/ AGRIS M42 CDD 639 MINISTERIO DE GANADERÍA AGRICULTURA Y PESCA MINISTRO Tabaré Aguerre SUBSECRETARIO Enzo Benech DIRECTOR GENERAL Alberto Castelar DIRECCIÓN NACIONAL DE RECURSOS ACUÁTICOS DIRECTOR GENERAL Daniel Gilardoni EDITORES Andrés Domingo, Rodrigo Forselledo y Sebastián Jiménez Laboratorio de Recursos Pelágicos Dirección Nacional de Recursos Acuáticos Constituyente 1497, CP 11200, Montevideo, Uruguay Tel.: (598) 2400 46 89; Fax: (598) 2401 32 16 www.dinara.gub.uy 5 PRÓLOGOS En 1997 el Comité de Pesca de FAO (COFI) entendió necesario construir instrumentos que permitieran avanzar en la aplicación del Código de Conducta para la Pesca Responsable (CCPR). Es así que, con dicha fi nalidad, surgen el Plan de Acción Internacional (PAI) para la Reducción de las Capturas Incidentales de Aves Marinas en la Pesca con Palangre y el Plan de Acción Internacional para la Conservación y Gestión de las Poblaciones de Tiburones. Estos PAI, de carácter voluntario, pu blicados por FAO en 1999, constituyen hoy una importante referencia para todos sus Estados miem bros. En 2007 y 2008 la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos de Uruguay publicó los corres pondientes planes de acción nacionales (PAN), el Plan de Acción Nacional para Reducir la Captura Incidental de Aves Marinas en las Pesquerías Uruguayas y el Plan de Acción Nacional para la Conser vación de Condrictios en las Pesquerías Uruguayas. Diversos actores comprometidos con la conser vación de aves y condrictios, colaboraron en el desarrollo de estos PANs, lo cual permitió obtener un resultado con amplios consensos. En el mismo marco del CCPR y con los principales actores comprometidos con la conserva ción y con la pesca responsable participando del trabajo se realizó la revisión de estos planes en 2014. En este volumen, que incluye la revisión y actualización de ambos PANs se pone a disposi ción una amplia información, valiosa para la conservación de estas especies en un escenario donde las actividades en el Río de la Plata y los espacios marítimos nacionales trascienden a las tradicionales actividades de pesca y navegación, Asimismo este trabajo reafi rma el compromiso que Uruguay tiene, no solo, con los diferentes acuerdos internacionales de los que forma parte y con sus recomendaciones sino también con quienes consumen productos de la pesca uruguayos, quienes pueden tener la seguridad de que existen y apli can medidas de manejo que demuestran la responsabilidad de los organismos públicos y los privados en las operaciones pesqueras. . Por último, destacamos nuestro agradecimiento a todos los que participaron en esta revisión por sus aportes y los invitamos a continuar trabajando en la implementación de los PANs en pos de la conservación y sustentabilidad de nuestros recursos y pesquerías. Dr. Daniel Gilardoni Director General Dirección Nacional del Recursos Acuáticos 6 PRÓLOGOS No existe actividad humana en la tierra o en el mar que no afecte en mayor o menor grado a las poblaciones naturales. No obstante es responsabilidad de quienes hacemos investigación pesquera realizar propuestas para minimizar y mitigar los efectos lo máximo posible. Esto se logra con acciones claras y fi rmes que intervengan a diferentes niveles en la actividad pesquera. El Océano Atlántico sudoccidental es reconocido como una de las regiones más importan tes en términos de riqueza y abundancia de albatros y petreles así como de condrictios. Las aguas de Uruguay son, por lo tanto, de gran relevancia para muchas de estas especies, las cuales se asocian en grandes números a las actividades pesqueras. Respondiendo a las necesidades de reducir la mortalidad de aves marinas y de condrictios la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) elaboró Planes de Acción Internacional para Reducir la Captura Incidental de Aves Marinas en las Pesquerías de Palan gre y de igual modo elaboró un Plan de Acción Internacional para la Conservación y Ordenación de los Tiburones. La DINARA es responsable de promover la utilización sustentable de los recursos pesqueros en Uruguay. Con el fi n de lograr el máximo provecho de los recursos acuáticos disponibles, preservar los para el largo plazo y mantener así la armonía del medio ambiente. Todas las actividades y cometi dos de la DINARA están reguladas jurídicamente. Fue así que en el 2005 Uruguay, propició la elaboración de Planes de Acción Nacionales, a través de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA). El objetivo era garantizar la con servación y el manejo sustentable de las poblaciones de aves marinas y condrictios que ocurren en aguas uruguayas o que son capturadas por las pesquerías de Uruguay. El Departamento de Biología se enorgullece en realizar un prólogo al proceso de actualiza ción de ambos Planes de Acción en Aves Marinas y en Condrictios realizados por excelentes profesio nales de este Departamento. En ese sentido estos Planes, el PLAN DE ACCIÓN NACIONAL PARA REDUCIR LA CAP TURA INCIDENTAL DE AVES MARINAS y el PLAN DE ACCIÓN NACIONAL PARA LA CON SERVACIÓN DE CONDRICTIOS EN LAS PESQUERÍAS URUGUAYAS que se presentan en este libro son ejemplos claros de estas acciones que conducen a mitigar los efectos negativos de la pesca en poblaciones de vertebrados vulnerables a esta actividad de captura que nació con el hombre. MSc. Alfredo N. Pereira Coordinador del Departamento de Biología Poblacional Dirección Nacional del Recursos Acuáticos 7 AGRADECIMIENTOS A todas las instituciones (ANII, CICMAR, CIPU, DINAMA–FREPLATA, DINARA, FAO, KARUMBÉ, PROYECTO ALBATROS Y PETRELES Uruguay (CICMAR), PROYECTO PINNIPE DOS y RENARE–MGAP) y personas que participaron de los talleres de Aves Marinas y Condric tios: Alejandro Márquez, Alfredo Pereira, Arianna Masello, Cecilia Lezama, Daniel Gilardoni, Diego Núñez, Diego Pagano, Elbio Olivera, Eugenia Errico, Fabrizio Scarabino, Federico Mas, Federico Riet, Gastón Manta, Graciela Fabiano, Juana Fernández, Laura Paesch, Liliana Rendón, Luis Rubio, Ma. Ángeles Pérez Lazo, Marcel Calvar, Marcelo Lozano, Mariana Prandi, Mateo Frugoni, Mónica Guchin, Philip Miller, Silvana Giordano, Sofía López y Yamilia Olivera. Agradecemos por la información, comentarios y revisiones de textos brindadas a Federico Más, Martin Abreu, Florencia Doño, Philip Miller, Santiago Silveira, Laura Paesch, Luis Rubio y Ro dolfo Vögler. También agradecemos las apreciaciones y sugerencias recibidas de César García, Maria na Ríos y Guillermo Scarlato (SNAP-DINAMA). Agradecemos también a todos aquellos que aportaron fotografías para la realización de este documento: Martin Abreu, Cecilia Barrios, Claudio Berriolo, Graciela Fabiano, Rodrigo Forselledo, Sebastián Jiménez, Karumbé, Martín Laporta, Agustín Loureiro, Federico Mas, Philip Miller, Inés Pereyra, Micaela Pereyra, Programa Nacional de Observadores a Bordo, Fabrizio Scarabino, Santiago Silveira, Garbiela Vélez. La revisión de los Planes de Acción Nacional se elaboró en el marco del acuerdo entre la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) y la Agencia Nacional de Investigación e Inno vación (ANII), Programa de Innovación en la Gestión Pesquera y Acuícola, Acuerdo de Cooperación “Programa de Gestión Pesquera”. 8 CONTENIDO Capítulo 1. Plan de Acción Nacional para reducir la captura incidental de Aves Marinas en las Pesquerías Uruguayas, 2015 .................................................................................................................... 11 Objetivo del PAN-Aves Marinas Uruguay .......................................................................................................14 Ámbito de Aplicación del PAN-Aves Marinas Uruguay ................................................................................14 1. Medidas de mitigación ...................................................................................................................................15 1.1. Palangre Pelágico ....................................................................................................................................15 1.2. Palangre Demersal ..................................................................................................................................18 1.3. Otras Pesquerías de Palangre ................................................................................................................19 1.4. Arrastre de altura ....................................................................................................................................19 2. Necesidades de investigación .........................................................................................................................21 3. Medidas de monitoreo y control ...................................................................................................................24 4. Capacitación y difusión ..................................................................................................................................25 5. Grupo de trabajo .............................................................................................................................................25 6. Financiamiento ................................................................................................................................................25 Anexo 1. Proceso de revisión .............................................................................................................................27 Anexo 2. Resultados del proceso de revisión del PAN-Aves Marinas Uruguay..........................................29 Anexo 3. Análisis y propuesta de medidas de mitigación para la captura incidental de Aves Marinas ...................................................................................................................................................37 Anexo 4. Especies de Aves Marinas prioritarias para la conservación en Pesquerías ................................55 Capítulo 2. Plan de Acción Nacional para la conservación de Condrictios en las Pesquerías Uruguayas, 2015 ...................................................................................................................................... 81 Objetivo del PAN-Condrictios Uruguay ..........................................................................................................84 Ámbito de aplicación del PAN-Condrictios Uruguay ....................................................................................84 1. Acciones de investigación ..............................................................................................................................85 2. Administración y manejo ...............................................................................................................................86 3. Mitigación ........................................................................................................................................................88 4. Capacitación, educación y difusión ..............................................................................................................89 Anexo 1. Proceso de revisión ...........................................................................................................................101 Anexo 2. Resultados del proceso de revisión del PAN-Condrictios Uruguay ..........................................103 Anexo 3. Especies de Condrictios citadas para Uruguay y status en las Listas Rojas de la UICN .........113 Anexo 4. Ocurrencia de Condrictios en las Pesquerías Uruguayas............................................................117 Anexo 5. Especies prioritarias para la conservación ....................................................................................123 Anexo 6. Reseña biológica de las especies consideradas de prioridad alta para la conservación ..........127 9 CONTENIDO Capítulo 3. Descripción de las Pesquerías Uruguayas y evolución de las capturas de Condrictios .... 155 A. Descripción de las Pesquerías Uruguayas .................................................................................................157 1. Flota pesquera artesanal ...............................................................................................................................157 2. Flota pesquera industrial ..............................................................................................................................159 B. Evolución de las capturas y desembarques de Condrictios .....................................................................167 Capítulo 4. Marco Jurídico para la implementación de los Planes de Acción Nacional de Aves Marinas y Condrictios en Uruguay ..................................................................................................................... 175 1. Legislación Nacional vigente .......................................................................................................................177 2. Convenciones Internacionales .....................................................................................................................179 3. Aves Marinas ..................................................................................................................................................187 4. Condrictios ....................................................................................................................................................191 CAPÍTULO 1 Plan de Acción Nacional para Reducir la Captura Incidental de Aves Marinas en las Pesquerías Uruguayas, 2015 Sebastián Jiménez, Oscar Pin & Andrés Domingo Referencia Jiménez S, Pin O, Domingo A (2015) Plan de Acción Nacional para Reducir la Captura Inciden tal de Aves Marinas en las Pesquerías Uruguayas, 2015. En: Domingo A, Forselledo R, Jiménez S (Eds.) Revisión de Planes de Acción Nacional para la Conservación de Aves Marinas y Con drictios en las Pesquerías Uruguayas. Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, Montevideo. p 11 – 79. 13 CAPÍTULO 1 Las aves marinas son el grupo de aves más amenazado y su estado de conservación se ha deteriorado durante las últimas décadas (Croxall et al., 2012). Las amenazas actuales que enfrentan estas especies en el mar incluyen las pesquerías y la contaminación (Croxall et al., 2012). La captura incidental en pesquerías afecta a varios grupos a nivel global, siendo los Proce llariiformes los más afectados, particularmente los albatros (Diomedeidae) y varias especies de petreles (Procellariidae). Actualmente, 15 de las 22 especies de albatros se encuentran en algu na categoría de amenaza según la Unión Inter nacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) y las restantes 7 se encuentran casi ame nazadas. A su vez, de las 82 especies de petreles, 2 están extintas, 37 amenazadas y 9 casi amena zadas (BirdLife International, 2015). Históricamente, las pesquerías de pa langre son las que han recibido mayor atención (Brothers, 1991; Gales et al., 1998), ya que han sido vinculadas como causa del declive de algu nas poblaciones de albatros. Sin embargo, varias investigaciones han caracterizado la mortalidad de aves marinas en las pesquerías de arrastre en las últimas décadas (Weimerskirch et al., 2000; González-Zevallos & Yorio, 2006; Sullivan et al., 2006; Watkins et al., 2008; Favero et al., 2011), permitiendo reconocer a estas pesquerías como una importante fuerte de mortalidad a nivel glo bal. Otras pesquerías, como las redes de enmalle, están siendo cada vez más estudiadas (Melvin et al., 1999; Cardoso et al., 2011; Løkkeborg, 2011; Žydelis et al., 2013), encontrándose que la mor talidad de aves marinas durante las operaciones de pesca es común en muchas de ellas. El Océano Atlántico sudoccidental es reconocido como una de las regiones más im portantes en términos de riqueza y abundancia de Procellariiformes (albatros y petreles). Las aguas de Uruguay son, por lo tanto, de gran rele vancia para muchas de estas especies, las cuales se asocian en grandes números a las actividades pesqueras (Jiménez et al., 2009a, 2011) y a menu PLAN DE ACCIÓN NACIONAL PARA REDUCIR LA CAPTURA INCIDENTAL DE AVES MARINAS EN LAS PESQUERÍAS URUGUAYAS, 2015 do resultan capturadas incidentalmente (Jiménez et al., 2009b). Alrededor de 15 especies han sido capturadas en la pesca con palangre en Uruguay y aguas adyacentes (Jiménez et al., 2010, 2012), algunas de ellas presentan poblaciones muy pe queñas y vulnerables (Jiménez et al., 2012, 2014). La pesca con arrastre ha sido poco estudiada, sin embarco estudios en curso muestran que la problemática encontrada en otros lados, también ocurre en Uruguay (DINARA, sin publicar). Respondiendo a las necesidades de re ducir la mortalidad de aves marinas la Organiza ción de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) elaboró el Plan de Acción Internacional para Reducir la Captura Incidental de Aves Marinas en las Pesquerías de Palangre (PAI- Aves Marinas), el cual propicia la elabora ción de los Planes de Acción Nacionales en cada uno de sus países miembros. Tomando en cuenta esta recomen dación y debido a la problemática existente, Uruguay a través de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) del Ministerio de Ganadería Agricultura y Pesca (MGAP) en el marco del Código de Conducta para la Pes ca Responsable, elaboró en 2007 el Plan de Ac ción Nacional para Reducir la Captura Inciden tal de Aves Marinas en las Pesquerías Uruguayas (PAN – Aves Marinas Uruguay) (Domingo et al., 2007). El objetivo del mencionado documento fue presentar un marco general que permitiera instrumentar medidas para la reducción de la captura incidental de aves marinas en todas las pesquerías efectuadas por buques de bandera uruguaya en el territorio marítimo nacional y aguas internacionales. De acuerdo con las di rectrices de FAO, los Estados deberán evaluar periódicamente sus Planes de Acción con el fi n de determinar estrategias para incrementar su efi cacia. Por este motivo la DINARA, a través del acuerdo de cooperación “Programa de Gestión Pesquera” con la Agencia Nacional de Investiga ción e Innovación (ANII), inició en el año 2013 un proceso de revisión (ANEXO 1 Y 2) de los 14 PAN Aves Marinas 2015CAPÍTULO 1 progresos alcanzados en las propuestas del PAN – Aves Marinas Uruguay y de la nueva informa ción existente sobre el estado de conservación de las especies de aves marinas, sobre el impacto de las distintas pesquerías y el uso de medidas de mitigación. Como resultado de este proceso, se generó el PAN – Aves Marinas Uruguay 2015, cuyas medidas y propuestas se ajustan a las nece sidades actuales. OBJETIVO DEL PAN-AVES MARINAS URU GUAY El objetivo del PAN – Aves Marinas de Uruguay es presentar un marco general que per mita instrumentar medidas para la reducción de la captura incidental de aves marinas en todas las pesquerías de Uruguay. ÁMBITO DE APLICACIÓN DEL PAN-AVES MARINAS URUGUAY El PAN- Aves Marinas Uruguay se apli cará a todas las pesquerías efectuadas por buques de bandera uruguaya en el territorio marítimo nacional y aguas internacionales. También se aplicará a aquellos buques de pesca de tercera bandera que obtengan permiso para operar en territorio marítimo nacional. 15 PAN Aves Marinas 2015 CAPÍTULO 1 PAN-AVES MARINAS URUGUAY Este documento presenta las medi das de mitigación que deben implementarse en aquellas pesquerías donde se conoce el impacto de la captura incidental sobre las aves marinas, las necesidades de investigación, los planes de monitoreo y control, capacitación y difusión que se entienden necesarios para la implementación del PAN- Aves Marinas Uruguay. Todas las ac tividades que se proponen a continuación, de ben realizarse de forma conjunta e integrada, de modo que los esfuerzos realizados sean comple mentarios y se logre disminuir de forma rápida y efectiva la captura incidental de aves marinas. 1. MEDIDAS DE MITIGACIÓN A continuación se enumeran las medidas de mitigación, sus especifi caciones y mínimos es tándar que deben emplearse en cada una de las pesquerías que se ha detectado la problemática de captura incidental. Para el caso del palangre pelágico, las medidas de mitigación establecidas son basadas en evidencia de estudios realiza dos en Uruguay. Para las restantes pesquerías se complementó con evidencia de estudios en otros países, en base a las mejores prácticas reconoci das internacionalmente sustentadas en evidencia científi ca. Se reconoce que las medidas de miti gación aquí establecidas constituyen actualmente las mejores prácticas para disminuir las capturas incidentales de aves marinas. Las investigaciones enumeradas en la sección Necesidades de Inves tigación del PAN-AVES MARINAS URUGUAY podrían mejorar el desempeño de algunas me didas y por lo tanto modifi car sus especifi cacio nes. La DINARA actualizará las especifi caciones cuando esto sea necesario. El análisis de las me didas de mitigación de la captura incidental de aves marinas en cada uno de las pesquerías es abordado en detalle en el ANEXO 3. 1.1. PALANGRE PELÁGICO • Las embarcaciones que operen con palangre pelágico deberán emplear de forma obliga toria el I) calado nocturno en combinación con al menos una de las siguientes dos me didas: II) línea espantapájaros y/o III) peso ≥ 60g en las brazoladas a una distancia no mayor a 1 m del anzuelo. Las medidas deben cumplir con las especifi caciones mínimas y directrices detalladas en la sección 1.1.1. • Se alienta el uso de las tres medidas de for ma simultánea como práctica más efectiva. 1.1.1. Defi niciones y especifi caciones Las medidas de mitigación deben cumplir con las especifi caciones y directrices detalla das en esta sección. Cabe destacar que nue vos estudios científi cos o investigaciones en curso pueden generar nueva información que cause modifi caciones en las especifi ca ciones y directrices. En estos casos, la Direc ción Nacional de Recursos Acuáticos deberá informar, de forma detallada, las nuevas es pecifi caciones y directrices. I. Calado nocturno. El calado del palangre debe realizarse en el periodo comprendi do entre el crepúsculo náutico del atardecer y del amanecer. Esta medida es de carácter obligatoria. El crepúsculo náutico comienza o fi naliza cuando el centro del Sol se encuen tra 12° por debajo del horizonte. En ese ins tante comienza a discernirse (de mañana) o a desaparecer (de tarde) el horizonte del mar. II. Línea espantapájaros. Durante el calado del palangre, las embarcaciones deberán arras trar una línea espantapájaros, la cual debe seguir las siguientes especifi caciones y direc trices de uso: Especifi caciones de armado de la línea es pantapájaros • La línea espantapájaros estará compuesta de tres secciones: aérea, de conexión y el dispo sitivo de lastre (Fig. 1). Sección aérea • Consistirá de 100m de línea principal (mo nofi lamento de poliamida de 2.5mm o ma terial similar) de la cual se colgaran dos ti pos de cintas (o chicotes), unas largas y otras cortas, a partir de los primeros 10m desde la embarcación. • Las cintas reunirán las siguientes especifi ca ciones de longitud, color y espaciamiento: o Serán 9 cintas largas, de material resisten te y fl exible, de color rojo (o similar) y co 16 PAN Aves Marinas 2015CAPÍTULO 1 locadas dobles, con un espaciamiento de 10m entre las primeras dos y de 5 m entre las restantes (Fig. 1). La longitud de cada par de cintas disminuirá conforme se ale ja de la embarcación de la siguiente ma nera: (1) 5.80m, (2) 5.00m, (3) 4.20m, (4) 3.70m, (5) 3.20m, (6) 2.80m, (7) 2.50m, (8) 2.00m y (9) 1,70m. o Las cintas cortas serán tres, de nylon/ plástico o material similar, de 1m de lon gitud, colocadas de forma doble en la lí nea espantapájaros. Cada una de un color diferente: rojo, amarillo y verde. Entre los 15 y 55m de la línea principal, las cintas cortas deberán ser colocadas cada un me tro e intercaladas con las cintas largas de la siguiente forma: cuatro juegos de cin tas cortas entre cada par de cintas largas. Entre los 55m y 75m de la línea principal, se colocarán únicamente juegos de cintas cortas cada un metro y de ahí en adelante, cada 2 m. • No hay restricciones sobre el número de des torcedores usados en la línea principal de la sección aérea de la línea espantapájaros, sin embargo, los mismos no deberán tener peso adicional (e.g. no deberán tener peso de plo mo) de modo de mejorar la cobertura aérea de la línea espantapájaros (ver abajo). Sección de conexión • La sección de conexión tendrá una longitud de 20m y consistirá de una línea de monofi lamento de poliamida de 2,0 mm o similar. Esta sección deberá ser de menor diámetro que la línea principal de la sección aérea y está ideada para romper en caso de cualquier enredo entre el palangre y el dispositivo de lastre, de forma de evitar la rotura o pérdida de la sección aérea. Dispositivo de lastre • El dispositivo de lastre consistirá de un cabo multifi lamento de polietileno de 4,0 a 6,0 mm de diámetro y un mínimo de 15m de longi tud, con cintas plásticas de embalaje de apro ximadamente 0.80m de longitud y colocadas aproximadamente cada 0,50 m mediante un nudo central. En el extremo libre del cabo se colocará un ramillete de 10 de estas cintas aproximadamente de 2m de longitud dobla das al medio, formando una “cola de caballo”. Directrices de uso de la línea espantapájaros • La línea espantapájaros deberá arrastrarse desde una altura mínima, medida en la popa de la embarcación, de 6 m con respecto al ni vel de mar, para lo que se deberá utilizar un poste o lugar de fi jación para tal función. • La línea espantapájaros debe alcanzar una co bertura aérea entre 75 y 100m desde la popa de la embarcación. Debido a que la cobertura área puede variar ampliamente por acción de las olas, velocidad de calado, intensidad del viento y dirección del viento, la cobertura aérea podrá alcanzar un mínimo de 50 m, siempre y cuando se sigan las especifi caciones detalladas arriba. • En grandes embarcaciones (> 35m de eslo ra) donde los enredos son menos frecuentes, la línea espantapájaros debe ser arrastrada desde la banda que se calan los anzuelos, de modo que el dispositivo operé sobre el área que se hunden los mismos. Recomendaciones para el uso de la línea es pantapájaros • Se recomienda colocar las cintas largas en la línea principal de la sección aérea mediante el uso de destorcedores sin peso adicional. De este modo se evita que las cintas se enre den sobre la línea principal. • En embarcaciones pequeñas y medianas (hasta 35m de eslora), con el fi n de prevenir enredos entre la línea espantapájaros y el arte de pesca, se recomienda arrastrar la línea espantapájaros a sotavento, de modo que el dispositivo no caiga sobre el palangre. • Considerando el punto anterior, y debido a que las embarcaciones suelen cambiar el rumbo de calado, se sugiere el uso de dos postes o lugares de fi jación (uno en cada ban da) y de un sistema de cabos y pastecas que permitan el cambio de la línea espantapájaros de una banda a la otra conforme sea requeri do durante la maniobra de calado. • En embarcaciones pequeñas y medianas (hasta 35m de eslora), con el fi n de preve nir enredos entre la línea espantapájaros y el arte de pesca, se recomienda confeccionar 17 PAN Aves Marinas 2015 CAPÍTULO 1 los postes o lugares de fi jación de forma que la línea espantapájaros pueda ser arrastrada desde una distancia entre 5 y 6m de la línea de crujía. • Cuando la línea espantapájaros es calada por la misma banda que son caladas las boyas del palangre, se recomienda, para evitar enredos, calar las boyas próximas al centro de la tur bulencia o, preferentemente, hacia la banda opuesta de la línea espantapájaros. • En embarcaciones grandes (mayores a 35m) se recomienda que la línea espantapájaros sea calada de una altura mínima en popa de 7m, desde el nivel del mar, de modo de obtener mayor cobertura aérea. • En el caso de ser posible, se alienta a las em barcaciones a usar dos líneas espantapájaros. III. Peso en las brazoladas. Durante el calado del palangre, las embarcaciones deberán utilizar un régimen de peso en las brazoladas, el cual debe seguir las siguientes especifi caciones y directrices de uso: Especifi caciones del peso en las brazoladas • El régimen de peso es considerado medida de mitigación cuando las embarcaciones uti lizan brazoladas con un peso ≥ 60g a una dis tancia no mayor a 1 m del anzuelo. • Los demás regímenes de peso que no estén dentro de esta defi nición no deberán ser con siderados medidas de mitigación, en tanto no exista información científi ca que lo demuestre. Directrices para el uso de peso en las bra zoladas • El régimen de peso en la brazolada conside rado como medida de mitigación debe usarse en combinación con el calado nocturno. La embarcación que no empleé el régimen de peso establecido en la brazolada durante el calado, deberá utilizar de forma obligatoria el uso combinado de calado nocturno y línea espantapájaros (véase punto I y II). • Cuando no se use esta medida de mitigación, las embarcaciones que operen con palangre pelágico tipo americano o español, además del calado nocturno y el uso de línea espan tapájaros, deberán usar peso ≥ 60g en las brazoladas a una distancia no mayor a 4.5 m del anzuelo. Recomendaciones para el uso de peso en las brazoladas • Los pesos ≥ 60g en las brazoladas pueden ser destorcedores de plomo, plomos de se guridad, u otros pesos que alcancen el peso requerido. Para aquellos pesos que no están incluidos en el destorcedor, se recomienda el uso de un destorcedores sin peso agregado, entre el peso y el snap de la brazolada. • Se recomienda el uso de peso de seguridad, para lo cual se debe evitar colocar destorce dores entre el anzuelo y el peso, a efectos de permitir que este último deslice en el caso de reventar la brazolada. Figura 1. Esquema de la línea espantapájaros. Se indica el espaciamiento entre las cintas. 18 PAN Aves Marinas 2015CAPÍTULO 1 debe utilizar un DEMA, el cual consiste de una estructura cónica, compuesta por dos aros metálicos en sus extremos unidos por malla de red (Fig. 2). Sobre el aro superior hay un nudo corredizo que le permite despla zarse de forma libre por el barandillo. • El aro superior del DEMA deberá tener ~ 0.2 m de diámetro y el aro inferior de ~ 1 m de diámetro, con una distancia entre ambos de 1 – 2 m. • Cada línea secundaria o barandillo tendrá en su extremo fi nal un peso mínimo de 5 kg cuando sea de metal (hierro o acero), 6kg cuando sea de hormigón y 8.5 kg cuando sea de piedras. Directrices de los Dispositivos de Exclu sión de Mamíferos y Aves • Los DEMA pueden usarse como medida de mitigación única. II. Pesos mínimos en la línea. Durante el cala do del palangre, en el caso de que no se usen las medidas detalladas en la subdivisión I, las embarcaciones deberán utilizar un peso míni mo, el cual debe seguir las especifi caciones y directrices de uso detalladas abajo. Especifi caciones de pesos mínimos en la línea • Las embarcaciones utilizaran un peso mí nimo de 5 kg cuando sea de metal (hierro o acero), 6kg cuando sea de hormigón y 8.5 kg 1.1.2. Niveles de mortalidad esperados en palangre pelágico • Se reconoce que las medidas actuales no son sufi cientes para llevar la mortalidad a cero. Luego que se implemente las medidas de mitigación se espera alcanzar como objetivo, tasas de captura incidental mínimas: ≤ 0.05 aves/1000 anzuelos. • Se espera eliminar o disminuir al mínimo la captura incidental de grandes albatros (Dio medea spp): ≤5 individuos al año, conside rando todas las especies. 1.2. PALANGRE DEMERSAL • Las embarcaciones que operen con palan gre demersal dirigidas a la pesca de Merluza Negra (Dissostichus eleginoides) y especies asociadas deberán emplear alguna de las si guientes medidas o conjuntos de medidas: I) Dispositivo de Exclusión de Mamíferos y Aves (DEMA) o II) peso mínimo en la línea que asegure una tasa de hundimiento igual o superior a 0.3 metros por segundo a 10 m de profundidad, en combinación con una de las dos siguientes medidas: A) línea es pantapájaros o B) calado nocturno. Las me didas deben cumplir con las especifi caciones mínimas y detalladas en la sección 1.2.1. • Se alienta como práctica más afectiva el uso simultáneo de un número mayor de medi das de las requeridas. 1.2.1. Defi niciones y especifi caciones Las medidas de mitigación deben cumplir con las especifi caciones y directrices detalla das en esta sección. Cabe destacar que nue vos estudios científi cos o investigaciones en curso pueden generar información que cause modifi caciones en las especifi caciones y di rectrices. I. Dispositivo de Exclusión de Mamíferos y Aves (DEMA). Durante el calado del pa langre, las embarcaciones podrán utilizar DEMAs, los cuales debe seguir las siguientes especifi caciones y directrices de uso: Especifi caciones de los Dispositivos de Ex clusión de Mamíferos y Aves • En cada línea secundaria o “barandillo” se Figura 2. Esquema del Dispositivo de Exclusión de Mamíferos y Aves extraído y modifi cado de (Pin & Rojas, 2008). 19 PAN Aves Marinas 2015 CAPÍTULO 1 cuando sea de piedras y a intervalos no ma yores a 40m. • Los demás regímenes de peso serán consi derados medidas de mitigación, siempre y cuando logren tasas de hundimiento mayo res a 0.3 metros por segundo a 10 m de pro fundidad. Directrices de pesos mínimos en la línea • El peso mínimo en las línea se debe usar en combinación con una de las siguientes medi das A) Calado nocturno o B) Línea espan tapájaros. A. Calado nocturno. El calado del palangre debe realizarse en el periodo comprendido entre el crepúsculo náutico del atardecer y del amanecer. El crepúsculo náutico comienza o fi naliza cuando el centro del Sol se encuentra 12° por debajo del horizonte. En ese instante comienza a discernirse (de mañana) o a desa parecer (de tarde) el horizonte del mar. El calado nocturno deberá usarse en com binación con el peso mínimo en la línea. La embarcación que no empleé calado noctur no, deberá utilizar de forma obligatoria el uso combinado de línea espantapájaros y peso mínimo en la línea. B. Línea espantapájaros. Durante el calado del palangre, las embarcaciones deberán arras trar una línea espantapájaros, la cual debe seguir las especifi caciones detalladas para el palangre pelágico (véase sección 1.1. subdi visión II) y las siguientes directrices de uso: Directrices de uso de la línea espantapájaros • La línea espantapájaros deberá arrastrarse desde una altura mínima, medida en la popa de la embarcación, de 6 m con respecto al ni vel de mar, para lo que se deberá constar de un poste para tal función. • La misma debe alcanzar una cobertura aérea entre 75 y 100m desde la popa de la embar cación. Debido a que la cobertura área puede variar ampliamente por acción de las olas, velocidad de calado, intensidad del viento y dirección del viento con respecto a la línea espantapájaros, la cobertura aérea podrá al canzar un mínimo de 50 m, siempre y cuan do se sigan las especifi caciones detalladas arriba. • En grandes embarcaciones (> 35m de eslo ra) donde los enredos son menos frecuentes, la línea espantapájaros debe ser arrastrada desde la banda que se calan los anzuelos, de modo que el dispositivo operé sobre el área que se hunden los mismos. Recomendaciones para el uso de la línea espantapájaros • En el caso de ser posible, se recomienda el uso de dos línea espantapájaros. • En embarcaciones grandes (mayores a 35m) se recomienda que la línea espantapájaros sea calada de una altura mínima en popa de 7m, desde el nivel del mar, de modo de maximi zar la cobertura aérea. 1.2.2. Niveles de mortalidad esperados en palangre de fondo o demersal • La captura incidental de aves marinas con palangre de fondo es prácticamente nula. Se espera eliminar totalmente la captura incidental de aves marinas. 1.3. OTRAS PESQUERÍAS DE PALANGRE En el caso de que otras pesquerías de palangre demersal o semi-pelágico comiencen a operar en los próximos años, las embarcaciones deberán usar como medidas de mitigación: peso mínimo en la línea en combinación con una de las dos siguientes medidas: A) línea espantapájaros o B) calado nocturno. Las medidas deben cumplir con las especifi caciones mínimas y detalladas en la sección 1.2., subdivisión II. En el caso que se determine mejores prácticas que sean específi cas para la pesquería en cuestión, la DINARA esta blecerá la/las medida/s adecuada/s junto con sus especifi caciones. 1.4. ARRASTRE DE ALTURA El impacto de la pesca de arrastre de altura diri gida a Merluza común (Merluccius hubbsi) se en cuentra actualmente en investigación. La DINA RA establecerá la/las medida/s adecuada/s junto con sus especifi caciones al fi nalizar las investi gaciones. Debido a que se ha detectado la pro blemática en esta pesquería, y considerando las recomendaciones actuales del grupo de capturas 20 PAN Aves Marinas 2015CAPÍTULO 1 incidentales del Acuerdo Sobre la Conservación de Albatros y Petreles (ACAP), del cual Uruguay es miembro, se recomienda bajo principio pre cautorio el uso de las siguientes medidas para eli minar la mortalidad de aves con los cables de la red: I) Línea espantapájaros y II) Disminución del descarte. Para disminuir la captura de aves en la red se recomienda el uso de las siguientes medidas: I) Limpieza de la red antes del calado y II) Disminuir el tiempo de exposición de la red en la superfi cie del mar. Recomendaciones sobre el uso de medidas para arrastre de fondo • No existen especifi caciones actuales para el diseño de la línea espantapájaros. Se reco mienda que las mismas usen cintas largas y cortas similares a las descriptas en la sección 1.1, subdivisión 2, con intervalos no mayores a 1m. • Cuando el descarte se libere únicamente de una banda se recomienda el uso de una línea espantapájaros sobre el cable próximo a la banda. • En todos los casos, se alienta al uso de dos líneas espantapájaros, una sobre cada cable de la red. • Se desalienta el uso de cable de sonda. En el caso de su uso, el mismo debería hundirse próximo a la popa de la embarcación me diante el uso de peso, de forma de reducir al mínimo su cobertura aérea. 21 PAN Aves Marinas 2015 CAPÍTULO 1 2. NECESIDADES DE INVESTIGACIÓN A continuación se detallan las necesidades de investigación para mejorar las medidas de miti gación de la captura incidental de aves marinas en las pesquerías que se ha podido identifi car un problema, así como en aquellas donde exis te poca información. Las mismas se entienden como prioritarias para desarrollar a corto plazo y mediano plazo (≤ 5 años). Sin embargo, se reco noce que estas necesidades de investigación son actuales, y otras pueden surgir en los próximos años en base a resultados de estudios futuros o en curso. A su vez, la prioridad de éstas puede cambiar de la misma manera. 2.1. MEDIDAS DE MITIGACIÓN La Tabla 1 resume las principales necesidades de investigación con respecto a las medidas de mitigación en palangre (pelágico y demersal) y arrastre de altura. Tabla 1. Necesidades de Investigación en Medidas de Mitigación para el periodo 2015-2020/2021. Medida de Mitigación Objetivo de las necesidades de investigación Línea espantapájaros Disminuir los enredos de la línea espantapájaros en el palangre pelágico. Mejorar la cobertura aérea de la línea espantapájaros en el palangre. Desarrollar una línea espantapájaros para la pesca de arrastre de fondo. Pesos en las brazoladas Continuar estudiando el efecto de los pesos en las brazoladas a 1m del anzuelo en la captura objetivo e incidental en el palangre pelágico. Evaluar el desempeño de distintos tipos de pesos en las brazoladas en captura incidental, captura de especies objetivo y tasas de hundimiento en el palangre pelágico. Combinación Evaluar el efecto combinado de medidas de mitigación en la captura incidental. Aplicable a palangre y arrastre. Nuevas Evaluar el desempeño de nuevas medidas de mitigación en el palangre pelágico (e.g. calado submarino, vainas para anzuelos, etc.) y el arrastre de fondo. Para este últimos las medidas deben abordar tanto la mortalidad en los cables como en la red. 2.1.1. Experimentación Se reconoce como mejores prácticas en la mitigación de la captura incidental, a la o las tecnologías o técnicas que cumplen, entre otros, el siguiente criterio: “haber sido se leccionada a partir de aquellas que han mos trado a través de investigación experimental una reducción signifi cativa de las tasas de captura incidental de aves marinas a los mí nimos niveles alcanzables” (ACAP 2013). Las investigaciones experimentales que compa ran el desempeño de una medida de mitiga ción potencial contra un control sin ningu na medida, son las que, en la mayoría de los casos, han brindado resultados concluyentes. Sin embargo, varias de estas investigaciones requieren de la captura de aves marinas como variable respuesta, lo cual plantea un posible cuestionamiento ético, especialmente si se considera que lo que se pretende es mejorar el estado de las poblaciones de aves marinas, y que varias de estas especies están amena zadas. Este tema requiere ser abordado con la máxima responsabilidad. A continuación se presentan algunos aspectos relevantes a ser considerados en las investigaciones y un marco de cómo debería procederse. 22 PAN Aves Marinas 2015CAPÍTULO 1 La Comisión de Ética en el Uso de Animales (CEUA) de la DINARA fue creada el 5 de se tiembre de 2011 por Resolución Nº 950/2011, con el fi n de dar cumplimiento a la Ley Nº 18.611, en relación a los procedimientos para la utilización de animales en actividades de investigación, docencia e investigación cien tífi ca. Tiene entre otros cometidos evaluar los procedimientos que se aplican en aquellos es tudios y proyectos de investigación ejecuta dos por DINARA. Consideraciones sobre la captura de aves y aproximaciones no letales • En pesquerías donde existen medidas de mi tigación implementadas, la comparación de una medida de mitigación contra un “con trol” (tratamiento sin medidas de mitiga ción) plantea una situación en la cual para este último se puede generar tasas de mor talidad mayores al Statu quo de la pesque ría. Cuando no hay medidas de mitigación implementadas en una pesquería, el control representa al Statu quo de la pesquería. En el presente documento se considera como ex perimentación letal al primer caso. • La captura incidental es un evento raro, y la mayoría de los lances no presentan captura de aves. Los ataques a las carnadas en palan gre o las colisiones con los cables de red en arrastre pueden ser usados como aproxima ciones de la captura incidental o mortalidad, respectivamente, ya que son más frecuentes y están correlacionados con estas últimas. La utilización de estas aproximaciones pue de disminuir el número de aves capturadas necesarias para determinar la efi ciencia de una medida de mitigación, pero no asegura que no ocurra captura incidental o mortali dad. Estas aproximaciones también pueden reducir el tiempo necesario y el costo del ex perimento. Sin embargo, la relación entre la captura y sus aproximaciones no siempre son muy claras y esto puede variar entre especies. Para obtener resultados robustos sobre el desempeño de una medida de mitigación lo deseable, siempre que sea posible, es utilizar tanto las capturas, como sus aproximaciones (ACAP, 2013). Recomendaciones sobre la experimenta ción en medidas de mitigación • Los proyectos que realizan investigación ex perimental para determinar la efectividad de una medida de mitigación deberán ser eva luados previamente por la CEUA de DINA RA. • Se recomienda que las medidas de mitigación a experimentar tengan grandes posibilidades (ya sea por antecedentes en otros lugares, re comendaciones de comisiones o grupos de expertos o porque abordan rigurosamente detalles del comportamiento de las especies, modifi caciones en el arte de pesca y/o nuevas tecnologías) de disminuir signifi cativamente la captura incidental de aves marinas. • Se recomienda que, siempre que sea posible, se evite la experimentación letal, por ejemplo utilizando aproximaciones como los ataques a las carnadas en palangre. • Cuando el punto anterior no sea posible, o cuando los experimentos lo justifi quen, los mismos deberán establecer previamente lí mites de captura en número de individuos, considerando las tendencias y tamaños po blacionales. En estos casos se deberá estable cer cuáles serán las especies potencialmente afectadas, y los números de aves que podrían capturarse por especie, considerando riguro samente la información existente. • Para aquellas especies con poblaciones seria mente comprometidas, los experimentos no justifi carán su captura incidental, y deberá tomarse todas las precauciones, para dismi nuir al mínimo la probabilidad de que ocurra captura incidental de las mismas. • Los experimentos deberán establecer restric ciones teniendo en consideración las tenden cias y tamaños poblacionales de las especies afectadas. Recomendaciones al respecto en palangre pelágico: o Cuando sea necesario realizar experi mentos en horas diurnas, el número de anzuelos calados debe ser restringido al mínimo necesario. o Se recomienda no efectuar experimen tos en horas diurnas que requiera de un control, si se encuentra presente al inicio del mismo algún individuo de albatros 23 PAN Aves Marinas 2015 CAPÍTULO 1 errante (Diomedea exulans), una especies altamente susceptible a la captura, cuya población es pequeña y se encuentra dis minuyendo dramáticamente, siendo la especie más afectada por la pesca en la región. o Se recomienda no efectuar experimentos en horas diurnas que requiera de un con trol, si se encuentra presente al inicio del mismo más de dos ejemplares de albatros reales del sur y del norte cerca del área próxima al barco, cuyas poblaciones son relativamente pequeñas. o La captura de algún individuo de las tres últimas especies, requerirá el cambio de zona de pesca o fi n del experimento en el viaje de pesca en curso. 2.2. EVALUACIÓN DE LA CAPTURA INCI DENTAL Arrastre de altura Las necesidades de investigación en la pesca de arrastre de altura incluyen: • Determinar las tasas de mortalidad inciden tal en los cables y red, patrones espaciales y temporales, principales factores relacionados y especies afectadas. • Estimaciones del número de aves muertas al año y potencial impacto de la pesquería en las distintas especies. • Impacto del descarte en la ecología de estas especies. Otras pesquerías • Evaluar la ocurrencia de captura incidental y en el caso de detectar el problema: • Determinar las tasas de mortalidad inci dental, patrones espaciales y temporales, principales factores relacionados y espe cies afectadas. • Estimaciones del número de aves muertas al año y potencial impacto de la pesquería en las distintas especies. 2.3. DISTRIBUCIÓN Y ABUNDANCIA • Continuar y profundizar los estudios inde pendientes de las pesquerías para determinar los patrones de distribución y abundancia de las aves marinas en todas las aguas de Uru guay. Los mismos pueden incluir: • Estudios con dispositivos de rastreo. • Muestreos en el mar no dependientes de las pesquerías (e.g. a bordo del buque de investigación de DINARA). 24 PAN Aves Marinas 2015CAPÍTULO 1 3. MEDIDAS DE MONITOREO Y CONTROL Se deberá realizar un monitoreo continuo de los niveles de captura incidental de aves marinas en cada pesquería y evaluar el desempeño de la apli cación de medidas de mitigación. Este monito reo será básico para reorientar, modifi car o bus car nuevas medidas de mitigación para lograr los objetivos de disminuir la captura incidental. A su vez, se requiere un control del cumplimiento en el uso de las medidas de mitigación establecidas en el presente documento. Todas las tareas arri bas mencionadas pueden lograse mediante los Programas de Observadores y mediante la ins pección en puerto. A continuación se detallan las tareas de monitoreo que se deben llevar a cabo a través de los Programas de Observadores y de control mediante las inspecciones en puerto. Programas de Observadores • Monitoreo de la abundancia de aves asocia das a los barcos y números de aves captura das incidentalmente a nivel de especies. • Registro de información biológica de las aves capturadas incidentalmente. • Descripción de medidas de mitigación en práctica y registro de sus especifi caciones para todas las pesquerías y registro de tasas de hundimientos del palangre. Control en Puerto Registro antes del zarpe en las embarcaciones de: Palangre pelágico • Presencia de línea espantapájaros que cum pla con las especifi caciones. • Presencia de poste o lugar de fi jación para la línea espantapájaros, que cumpla la altura mínima. • Registro de los pesos usados en las brazola das y distancia al anzuelo. Palangre demersal • Presencia de Dispositivo de Exclusión de Mamíferos y Aves (DEMA). • Registro de los pesos usados en la línea. • Presencia de línea espantapájaros que cum pla con las especifi caciones. • Presencia de poste o lugar de fi jación para la línea espantapájaros, que cumpla la altura mínima. Embarcaciones de arrastre de altura • La DINARA deberá establecer los controles luego de que se establezcan la o las medidas adecuadas junto con sus especifi caciones. 25 PAN Aves Marinas 2015 CAPÍTULO 1 4. CAPACITACIÓN Y DIFUSIÓN Realizar cursos o talleres de capacitación y ela borar material de difusión sobre la problemática y como reducir la mortalidad de aves. También es necesario realizar instructivos con especifi ca ciones de las medidas de mitigación. A continua ción se detalla cuáles deberían ser los objetivos y/o el contenido de los mismos. Talleres dirigidos a los actores involucra dos en las pesquerías • Informar sobre la problemática a nivel mun dial de la disminución de las poblaciones de aves marinas, la importancia de Uruguay para las aves marinas, los impactos de la cap tura incidental en Uruguay y el uso de medi das de mitigación para disminuir la captura incidental. • Especifi car las medidas a usar en pesquería y sus especifi caciones y directrices de uso. • Promover el intercambio sobre las medidas actuales de mitigación, propuestas para me jorar las mismas o nuevas medidas de miti gación. Cursos para observadores a bordo sobre aves marinas • Tendrán como objetivo brindar las herra mientas necesarias para el trabajo con aves marinas a bordo de buques pesqueros. • Abordar aspectos como identifi cación de es pecies, obtención de datos biológicos, regis tro de la captura incidental y uso de medidas de mitigación. • Discutir protocolos y realizar actividades prácticas de registro de información biológi ca en el laboratorio. Material de Difusión • Informar sobre la problemática de la captura incidental de aves marinas, y el uso de medi das de mitigación para revertir el problema Instructivos con especifi caciones de las me didas de mitigación • Brindar material con las especifi caciones de construcción de las medidas de mitigación y sus directrices de uso, incluyendo los mí nimos estándares que deben emplearse, para las pesquerías de palangre pelágico, palangre demersal y arrastre de altura. 5. GRUPO DE TRABAJO El PAN Aves Marinas de Uruguay, 2015, reú ne varios aspectos en común con el PAN Con drictios de Uruguay, y posiblemente lo hará con otros que se puedan desarrollar en el futuro. Por lo tanto, se considera importante la formación de un Grupo de Trabajo sobre Planes de Acción Nacional. El mismo puede organizar reuniones a fi nes de discutir los niveles de cumplimientos, evaluar los resultados de las medidas de investi gación, control y monitoreo e incluso establecer nuevas estrategias de acción. A su vez, puede ge nerar talleres para intercambiar o asesorar a los distintos involucrados en diversos aspectos rele vantes para la implementación de los Planes de Acción Nacional. 6. FINANCIAMIENTO Los PANes requieren una actualización perió dica (~ 5 años) de acuerdo con los lineamientos establecidos por FAO. El presente documento establece, por tanto, acciones tendientes a con servar las aves marinas con logros que deben ser evaluados constantemente hasta 2020-2021. El desarrollo de investigación (e.g. determinar la efectividad de las medidas de mitigación, mejo rar sus desempeños, o investigar nuevas posibi lidades; véase Sección 2), la implementación de medidas de monitoreo y control (véase Sección 3) y la capacitación y difusión (véase Sección 4) establecidas en el presente PAN Aves Marinas de Uruguay, así como un seguimiento del cum plimiento y desempeño del mismo requerirá de fondos específi cos. Es importante debido a la es cala temporal de los objetivos de este documento que las actividades previstas puedan efectuarse con continuidad. Se sugiere promover el desa rrollo de un proyecto de mediano plazo (5 años), dirigido a la implementación del PAN-Aves Ma rinas 2015 (incluyendo tareas de planifi cación, monitoreo, seguimiento, capacitación y difu sión) y de proyectos específi cos de corto plazo (1-3 años) de investigación para evaluar la captu ra incidental y las medidas de mitigación. Algu nas de estas actividades podrían desarrollarse de forma conjunta con actividades planifi cadas para el PAN Condrictios de Uruguay. 26 PAN Aves Marinas 2015CAPÍTULO 1 Referencias Agreement on the Conservation of Albatrosses and Petrels. 2013. Report of Seabird Bycatch Working Group. In: Seventh Meeting of the Advisory Committee, 6–10 May 2013. AC7 Doc 14 Rev 1, La Rochelle, France, p. 112. <http://www.acap.aq/index.php/en/advisory-committee/ doc download/2135-ac7-doc-14-rev-1-sbwg-report> BirdLife International. 2015. IUCN Red List for birds. <http://www.birdlife.org> (último acceso, 1 Mayo 2015) Brothers, N. 1991. Albatross mortality and associated bait loss in the Japanese longline fi shery in the southern ocean. Biological Conservation 55: 255-258. Cardoso, L.G., Bugoni, L., Mancini, P.L. & Haimovici, M. 2011. Gillnet fi sheries as a major mortality factor of Magella nic penguins in wintering areas. Marine Pollution Bulletin 62:, 840-844. Croxall, J.P., Butchart, S.H.M., Lascelles, b., Stattersfi eld, A.J., Sullivan, B., Symes, A. & Taylor, P. 2012. Seabird con servation status, threats and priority actions: a global assess ment. Bird Conservation International 22: 1-34. Domingo, A., Jiménez, S. & Passadore, C. 2007. Plan de Acción Nacional para Reducir la Captura Incidental de Aves Marinas en las Pesquerías Uruguayas. Dirección Nacional de Recursos Acuáticos. Favero, M., Blanco, G., García, G., Copello, S., Seco Pon, J.P., Frere, E., Quintana, F., Yorio, P., Rabuff etti, F., Cañete, G. & Gandini, P. 2011. Seabird mortality associated with ice trawlers in the Patagonian shelf: eff ect of discards on the oc currence of interactions with fi shing gear. Animal Conserva tion 14: 131-139. Gales, R., Brothers, N. & Reid, T. 1998. Seabird mortality in the Japanese tuna longline fi shery around Australia, 1988 1995. Biological Conservation 86: 37-56. González-Zevallos, D. & Yorio, P. 2006. Seabird use of discards and incidental captures at the Argentine hake trawl fi shery in the Golfo San Jorge, Argentina. Marine Ecology Progress Series 316: 175-183. Jiménez, S., Domingo, A., Marquez , A., Abreu , M., D’Anatro, A. & Pereira, A. 2009a. Interactions of long-line fi shing with seabirds in the southwestern Atlantic Ocean, with a focus on White-capped Albatrosses (Th alassarche steadi). Emu 109: 321-326. Jiménez, S., Domingo, A. & Brazeiro, A. 2009b. Seabird bycatch in the Southwest Atlantic: interaction with the Uru guayan pelagic longline fi shery. Polar Biology 32: 187-196. Jiménez, S., Abreu, M., Pons, M., Ortiz, M. & Domingo, A. 2010. Assessing the impact of the pelagic longline fi shery on albatrosses and petrels in the southwest Atlantic. Aquatic Living Resources 23: 49-64. Jiménez, S., Domingo, A., Abreu, M. & Brazeiro, A. 2011. Structure of the seabird assemblage associated with pelagic longline vessels in the southwestern Atlantic: implications for bycatch. Endangered Species Research 15: 241-254. Jiménez, S., Domingo, A., Abreu, M. & Brazeiro, A. 2012. Risk assessment and relative impact of Uruguayan pelagic longliners on seabirds. Aquatic Living Resources 25: 281–295. Jiménez, S., Phillips, R.A., Brazeiro, A., Defeo, O. & Do mingo, A. 2014. Bycatch of great albatrosses in pelagic lon gline fi sheries in the southwest Atlantic: Contributing factors and implications for management. Biological Conservation 171: 9-20. Løkkeborg, S. 2011. Best practices to mitigate seabird bycatch in longline, trawl and gillnet fi sheries - effi ciency and practical applicability. Marine Ecology Progress Series 435: 285-303. Melvin, E.F., Parrish, J.K. & Conquest, L.L. 1999. Novel Tools to Reduce Seabird Bycatch in Coastal Gillnet Fisheries. Conservation Biology 13: 1386-1397. Pin, O.D. & Rojas, E. 2008. 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Biologi cal Conservation 162: 76-88. 27 CAPÍTULO 1 La revisión del PAN Aves Marinas de Uruguay fue iniciada mediante una consultoría con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII). Se reunió toda la información publica da y no publicada disponible en DINARA sobre pesquerías, captura incidental de aves marinas, medidas de mitigación para aves marinas y espe cies de aves marinas. El proceso comprendió los siguientes pasos: Evaluar los avances en el cumplimiento de los Objetivos del PAN – Aves Marinas Uru guay desde su elaboración • Aspectos generales • Cumplimiento en las Medidas de mitigación • Avances en el cumplimiento de las Necesida des de investigación • Avances en el cumplimiento del Marco Legal Análisis y propuesta de medidas de mitiga ción de la captura incidental de aves marinas • Revisión de las medidas de mitigación actua les a nivel global por pesquería • Mejores prácticas por pesquería • Revisión de las medidas de mitigación en Uruguay por pesquería • Medidas de mitigación que deben aplicarse por pesquería Actualización del listado de especies prio ritarias para la investigación y el manejo • Determinación de las especies de aves mari nas asociadas a cada pesquería • Identifi cación de las especies capturadas incidentalmente por pesquería • Evaluación de impacto potencial de cada pesquería en las especies afectadas cuando la información esté disponible • Lista de especies prioritaria para la investi gación y manejo en general y por pesquería Adecuación de las medidas de investiga ción, manejo y difusión propuestas en el PAN – Aves Marinas Uruguay • Actualización de las prioridades de investiga ción por pesquería • Actualización de las medidas de manejo • Medidas de difusión Taller Revisión Planes de Acción Nacional Aves y Tiburones El 18 de Octubre de 2013 se desarrolló el Taller: Revisión Planes de Acción Nacional - Aves y Ti burones. El objetivo general del taller fue presen tar los progresos realizados sobre las propuestas establecidas en los mencionados planes. Partici paron integrantes de varias instituciones (ANII – DINARA, CICMAR, CIPU, DINAMA – FRE PLATA, DINARA, FAO, KARUMBÉ, PROYEC TO ALBATROS Y PETRELES Uruguay (CIC MAR), PROYECTO PINNIPEDOS y RENARE – MGAP) y las siguientes personas: Alejandro Marquez, Alfredo Pereira, Andrés Domingo, Arianna Masello, Cecilia Lezama, Daniel Gilar doni, Diego Nuñez, Diego Pagano, Elbio Olive ra, Eugenia Errico, Fabrizio Scarabino, Federico Mas, Federico Riet, Gastón Manta, Graciela Fa biano, Juana Fernández, Laura Paesch, Liliana Rendon, Luis Rubio, Ma. Angeles Pérez Lazo, Marcel Calvar, Marcelo Lozano, Mariana Prandi, Mateo Frugoni, Mónica Guchin, Philip Miller, Rodrigo Forselledo, Sebastián Jiménez, Silvana Giordano, Sofía López y Yamilia Olivera. Revisión de los Avances Para lograr la mayor participación de todos los involucrados y enri quecer el proceso de revisión, se preparó pos teriormente al taller un material para distribuir entre sus participantes y también aquellos que no pudieron asistir, donde se enumeraron todas la propuestas descriptas en cada plan y sus eva luaciones de cumplimiento respectivas (ANEXO 2). Este material fue distribuido mediante correo electrónico y durante un plazo de 2 meses se re cibieron comentarios. ANEXO 1. PROCESO DE REVISIÓN 29 CAPÍTULO 1 ASPECTOS GENERALES MEDIDA PROPUESTA Establecer un Programa de Observadores de Aves Marinas (POAM) para evaluar la captura incidental de estas especies en las pesquerías, el cual tenga observa dores con gran experiencia en la identifi cación de aves marinas. Esto requería cursos específi cos sobre aves marinas. AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER Hasta la actualidad no existe un programa específi co de Observadores de Aves Marinas. Sin embargo, se han capacitado varios observadores para trabajar en el registro de la captura incidental de aves marinas. Los mismos han trabajos en las pesquerías más relevantes con respecto a la captura incidental (palangreros pelágico uruguayos, palangreros pelágicos con permiso de pesca experimental o arrendamiento, arrastre de fondo). En 2013 se realizó, por primera vez, un curso específi co sobre aves marinas para que los observadores a bordo identifi quen especies y registren la información biológica relevante en las pesquerías de palan gre y arrastre. El curso titulado “Entrenamiento para observadores a bordo sobre el estudio de la captura incidental de aves marinas en pesquerías”, fue dictado en DINARA y consistió de clases teóricas y prácticas en el laboratorio. Fue aprobado por 20 estudiantes, 10 de ellos observadores a bordo con experiencia de em barques. Durante el taller, se mencionó que el establecimiento de un programa específi co para aves marinas puede no ser viable, y en su lugar, podría ser benefi cioso incorporar la toma de datos de aves marinas en los programas ya existentes. MEDIDA PROPUESTA Establecer un Sistema de Monitoreo y Control (SMC) sobre el uso de las medi das de mitigación en las diferentes fl otas (para aquellas establecidas en el PAN Aves Marinas Uruguay) sobre la captura incidental de aves marinas, realizado a través del POAM. AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER Al no existir un POAM, el control del uso de las medidas de mitigación es real izado por los observadores a bordo de DINARA (véase abajo, en Cumplimiento de Medidas de Mitigación). En la pesca con palangre pelágico, la cual requería el uso de medidas de mitigación según el PAN-Aves Marinas Uruguay, los ob servadores del Programa Nacional de Observadores a bordo de la Flota Atunera uruguaya (PNOFA) han registrado el uso de medidas de mitigación y hora de ca lado, lo que ha permitido llevar adelante el monitoreo del uso de línea espantapá jaros y calado nocturno. Su implementación ha sido progresiva desde 2008. Debe resolverse la pesca no cubierta por observadores. En los buques que han operado con palangre pelágico bajo permiso de pesca experimental o arrendamiento, el uso de medidas ha sido registrado por observadores, pero también se ha visitado las embarcaciones antes de salir de puerto, para registrar la disponibilidad de líneas espantapájaros y de los postes necesarios para calar estos dispositivos. La DINARA a través de observadores y en colaboración con el Proyecto Albatros y Petreles, ha provisto de instructivos y/o asesorado en el armado de las línea espantapájaros. ANEXO 2. RESULTADOS DEL PROCESO DE REVISIÓN DEL PAN-AVES MARINAS URUGUAY 30 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 2CAPÍTULO 1 MEDIDA PROPUESTA Cursos de Capacitación y de Material de Difusión AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER La carencia de recursos humanos, proyectos y fondos específi cos para estas tareas desde la elaboración del PAN-Aves Marinas Uruguay han limitado su cumplimiento. A pesar de esto, algunos eventos puntuales se han desarrollado y aportado tanto en capacitación y difusión. En Mayo de 2010 se desarrolló en DINARA el taller titulado “La captura incidental en las pesquerías: Acciones de Uruguay en el contexto internacional” donde se expuso el problema de la captura incidental y la medidas que se estaban tomando. A su vez, la cooperación entre DINARA y el Proyecto Albatros y Petreles (PAP) de la ONG CICMAR ha permit ido llegar a un gran número de actores involucrados en pesquerías información de difusión sobre la problemática de la captura incidental y medidas de miti gación, a través del Boletín Atlántico Sur (http://cicmar.org/proyectos/pap/bas). MEDIDA PROPUESTA Certifi cación de Productos Pesqueros obtenidos mediante una pesca responsible AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER Esta medida incentivaba la Certifi cación de Productos Pesqueros obtenidos me diante una pesca responsable (i.e. que sean capturados en embarcaciones que cumplan con las medidas logrando evitar la captura incidental de aves marinas). Hasta el momento no hay avances al respecto. Se discutió que el incentivo a través de la certifi cación es relevante ya que esto compromete a todos los acto res involucrados. Sin embargo, la disminución de la captura incidental debe ser considerada de forma complementaria a otros aspectos relevantes vinculados a la extracción sostenible y en forma gestionada del recurso. 31 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 2 CAPÍTULO 1 CUMPLIMIENTO EN LAS MEDIDAS DE MITIGACIÓN DESCRIPCIÓN El PAN-Aves Marinas Uruguay estableció medidas concretas para la mitigación de la captura incidental de aves marinas en las pesquerías de palangre. Las mismas incluían el calado nocturno, el uso de línea espantapájaros, uso únicamente las luces necesarias para la seguridad de la embarcación durante el calado, utilización de carnada descongelada y vertido de descartes por la banda opuesta a donde se realiza el virado del palangre. Adicionalmente, la pesquería de palangre pelágico debía usar un peso de 80 g en las brazoladas o líneas secundarias del arte. MEDIDA PROPUESTA Uso de línea espantapájaros. Palangre pelágico AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER El uso de línea espantapájaros ha sido implementado de forma progresiva y exi tosa desde 2008. En la pesca con palangre pelágico el PNOFA se lleva un registro del uso de medidas de mitigación desde 2008 para los embarques que tienen observadores a abordo, tanto en barcos de bandera uruguaya como en barcos que han operado en Uruguay bajo permiso de pesca experimental-arrendamien to desde 2009. Para el caso de los barcos de bandera uruguaya, la cobertura del PNOFA en número de anzuelos observados fue del 35%, 48%, 75% y 36% del to tal realizado por la fl ota para los años 2008, 2009, 2010 y 2011, respectivamente. En los barcos con permiso de pesca experimental-arrendamiento, la cobertura de observación fue del 100% de los lances realizados. El cumplimiento del uso de línea espantapájaros en estos barcos fue mayor al 99%. En los barcos uruguay os, se observó que el uso de la línea espantapájaros aumentó considerablemente desde el 2008 al 2011, donde el mismo fue casi de 100%. Debe destacarse, que todos los lances sin línea espantapájaros observados durante 2010 y 2011 corre spondieron a lances utilizados como control en un experimento para determinar la efectividad del dispositivo de mitigación. Para los lances sin observadores a bordo no es posible estimar que proporción de ellos se usó línea espantapája ros, por lo tanto los números aquí presentados para los barcos uruguayos deben tomarse como un mínimo. MEDIDA PROPUESTA Calado Nocturno. Palangre pelágico AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER Considerando los mismos embarques cubiertos por el Programa de Observador es PNOFA en los barcos de palangre pelágicos (Véase detalles en AVANCE PRE SENTADOS EN EL TALLER sobre la medida Línea espantapájaros. Palangre pelágico), se observó que en los barcos uruguayos, el uso del calado nocturno tuvo menos cumplimiento que el uso de línea espantapájaros. Su cumplimiento varió entre el 30 y 43% de los lances con observador. Sin embargo, cuando los lances son analizados mensualmente, se observa una mayor proporción de lances nocturnos durante el periodo mayo-agosto. Es importante destacar que existe una clara estacionalidad de la captura incidental de aves marinas, la cual ocurre en mayor intensidad entre mayo y noviembre. Esto resalta un bajo cumplimiento del calado nocturno desde septiembre a noviembre, donde también se esperan altas tasas de captura incidental de aves marinas. La duración del día incide en el porcentaje de lances nocturnos. Para el caso de los barcos con permiso de pesca experimental-arrendamiento, el calado nocturno tuvo un gran cumplimiento, siendo cercano al 100% en 2010 y 2011. En 2009, se observó una mayor propor ción de lances diurnos, con respecto a los años posteriores, los cuales ocurrieron principalmente desde marzo a mediados de mayo, aunque esto fue corregido a partir de esta fecha y el cumplimiento fue posteriormente elevado. 32 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 2CAPÍTULO 1 MEDIDA PROPUESTA Uso de peso de destorcedores de 80 g en brazolada de palangre pelágico AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER La medida referente al peso de 80g en la brazolada ha sido implementada, aunque en mayor medida se ha usado un destorcedor de 75g en los últimos años debido a su disponibilidad en el mercado. Sin embargo se destaca, que el peso en la bra zolada no es por si solo considerado actualmente como una medida efi caz, sino la combinación de peso y distancia del mismo al anzuelo se encuentra entre las mejores prácticas para mitigar la captura incidental en palangre pelágico. MEDIDA PROPUESTA Otras medidas propuestas: uso únicamente de las luces necesarias para la seguridad de la embarcación durante el calado, utilización de carnada desconge lada y vertido de descartes por la banda opuesta a donde se realiza el virado del palangre AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER El uso únicamente de luces necesarias para la seguridad de la embarcación du rante el calado, utilización de carnada descongelada y vertido de descartes por la banda opuesta a donde se realiza el virado del palangre, tienen menor incidencia en la captura incidental en esta pesquería o actualmente no son consideradas medidas de mitigación (e.g. carnada descongelada se hunde a una tasa similar que parcialmente congeladas). 33 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 2 CAPÍTULO 1 NECESIDADES DE INVESTIGACIÓN DESCRIPCIÓN El PAN- Aves Marinas Uruguay estableció algunas necesidades de investigación para avanzar en la mitigación de la captura incidental y en la evaluación del prob lema en pesquerías con escasa información. Las prioridades de investigación sobre mitigación incluían (1) adaptar la línea espantapájaros a la fl ota de palangre uru guaya, (2) realizar investigaciones sobre la efectividad de las medidas de mitigación establecidas en el PAN- Aves Marinas Uruguay, individualmente y en conjunto, (3) promover la investigación y el desarrollo de nuevas medidas de mitigación y (4) identifi car la medida, o los grupos de medidas de mitigación, más efectivas para cada pesquería de palangre. A su vez, para las pesquerías de cerco, arrastre costero y de altura, redes de enmalle y poteras donde existía poca información se planteó estudios para caracterizar la captura incidental de modo de obtener una evaluación del problema. MEDIDA PROPUESTA Adaptar la línea espantapájaros a la fl ota de palangre uruguaya AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER Se realizó un experimento para determinar la efectividad de la línea espantapá jaros en reducir la captura incidental de aves marinas. Dicho experimento, per mitió determinar que este dispositivo era efi ciente en disminuir la captura de aves. La línea espantapájaros se enredó con el arte de pesca con alta frecuencia, lo que llevó a una segunda etapa experimental para disminuir los enredos. Se mod ifi có el diseño y la operativa. Los datos preliminares muestran una disminución importante en los enredos. Por lo tanto, actualmente se posee un diseño de línea espantapájaros apropiado para el uso en Uruguay en palangreros pelágicos. MEDIDA PROPUESTA Investigaciones sobre la efectividad de las medidas de mitigación establecidas en el PAN- Aves Marinas Uruguay, individualmente y en conjunto AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER Se ha realizado investigación en palangre pelágico sobre las principales medidas de investigación establecidas en el PAN-Aves Marinas Uruguay (línea espan tapájaros y calado nocturno). Para ambas medidas, las investigaciones realizadas permitieron demostrar su efi ciencia en disminuir la captura incidental de aves marinas (Véase ANEXO 3). A su vez, existen datos sufi cientes que permitirán analizar la efectividad de ambas medidas usadas en conjunto. MEDIDA PROPUESTA Investigación y desarrollo de nuevas medidas de mitigación AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER Se ha experimentado con 5 nuevas medidas de mitigación no establecidas en el PAN-Aves Marinas Uruguay. Las mismas incluyen distintos tipos de pesos en las brazoladas (con variaciones en su ubicación con respecto a la distancia al anzuelo), calado submarino, uso de anzuelos circulares y vainas que protegen los anzuelos durante su fase de hundimiento. Para varias de ellas, los resultados obtenidos son positivos (Véase ANEXO 3). 34 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 2CAPÍTULO 1 MEDIDA PROPUESTA Identifi car la medida, o el grupo de medidas de mitigación, más efectivas para cada pesquería de palangre AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER Los estudios han permitido identifi car las mejores prácticas para la pesca con palangre pelágico. Estas incluyen el uso de forma simultanea de calado nocturno, línea espantapájaros (con un diseño específi co y ciertos requerimientos mínimos en la operativa) y brazoladas con pesos 1 m del anzuelo. Debe destacarse, que es tas medidas son las actualmente recomendadas como mejores prácticas para las pesquerías de palangre pelágico por la Comisión Internacional para la Conser vación del Atún Atlántico (CICAA o ICCAT por sus siglas en inglés) y el Acuerdo para la Conservación de Albatros y petreles (ACAP). MEDIDA PROPUESTA En pesquerías de cerco, arrastre costero y de altura, redes de enmalle y poteras: caracterizar la captura incidental AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER La pesquería de arrastre de altura dirigida a merluza común (Merluccius hubbsi) es la que tiene mayor posibilidades de causar mortalidad de aves marinas. La evaluación del impacto de la pesca con arrastre de altura fue iniciada. Hay in formación preliminar que permite detectar el problema, sin embargo se necesita más investigación para evaluar la magnitud. MARCO JURÍDICO MEDIDA PROPUESTA El PAN-Aves Marinas Uruguay estableció la necesidad de enmarcar el Plan de Acción con normativas que permitieran su implementación. Esto refi ere a nor mas que especifi quen las obligaciones de los usuarios de las pesquerías, así como las posibilidades de contralor y ordenación por parte de la DINARA. AVANCE PRESENTADOS EN EL TALLER La existencia de un decreto de ley (Decreto 248/997) previo al PAN-Aves Ma rinas Uruguay, que ha sido importante para la implementación de las medidas de mitigación que se desarrollaron para las pesquerías de palangre, particular mente aquellas descriptas en el artículo tercero y quinto de dicho decreto. Algu nas medidas presentes en el Decreto deben ser modifi cadas. Los compromisos con CICAA y ACAP, fueron fundamentales para la aplicación de las medidas de mitigación. 35 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 2 CAPÍTULO 1 Cumplimiento en las Medidas de mitigación El siguiente texto se preparó para acompañar los resultados presentados en la tabla del ANEXO 2 sobre el cumplimiento de medidas de mitiga ción. El objetivo fue que los participantes del ta ller tuvieran a su disposición material adicional para evaluar los cumplimientos, así como para brindar comentarios y sugerencias vinculadas con las medidas de mitigación. Luego del taller, el presente texto fue distribuido a los participan tes como material suplementario de los resulta dos del proceso de evaluación. El PAN-Aves Marinas Uruguay estableció me didas concretas para la mitigación de la captura incidental de aves marinas en las pesquerías de palangre. Las mismas incluían el calado noctur no, el uso de línea espantapájaros, de las luces necesarias para la seguridad de la embarcación durante el calado, utilización de carnada des congelada y vertido de descartes por la banda opuesta a donde se realiza el virado del palangre. Adicionalmente, la pesquería de palangre pelági co debía usar un peso de 80g en las brazoladas o líneas secundarias del arte. El uso de línea espantapájaros y el uso de cala do nocturno, han sido implementados de for ma progresiva desde 2008. La medida referente al peso de 80g en la brazolada ha sido implemen tada, aunque en los últimos años, debido a su disponibilidad en el mercado, se ha usado ma yoritariamente un destorcedor con peso de 75g. Sin embargo, actualmente el peso en la brazolada no es por si solo considerado como una medida efi caz. Se acepta que la combinación de peso y su distancia al anzuelo son una de las medidas más efi caces para mitigar la captura incidental en palangre pelágico. El uso únicamente de luces necesarias para la seguridad de la embarcación durante el calado, utilización de carnada des congelada y vertido de descartes por la banda opuesta a donde se realiza el virado del palangre, tienen menor incidencia en la captura incidental en esta pesquería o actualmente no son conside radas medidas de mitigación (e.g. carnada des congelada se hunde a una tasa similar que par cialmente congeladas). A continuación se resumen los datos obtenidos por el Programa Nacional de Observadores de la fl ota Atunera Uruguay (PNOFA) de DINA RA sobre el cumplimiento del uso de línea es pantapájaros y el calado nocturno. En los barcos uruguayos, se observó que el uso de la línea es pantapájaros aumentó considerablemente desde el 2008 al 2011, donde el mismo fue casi de 100% (Fig. 1). Debe destacarse, que todos los lances sin línea espantapájaros observados durante 2010 y Figura 1. Porcentaje de lances con medidas de mitigación en los viajes de pesca de palangreros pelágicos uruguayos con observadores a bordo (2008-2011). Izquierda: Lances sin línea espantapájaros (Sin LEP), con línea espantapájaros (Con LEP) y sin datos (ND); Derecha: Lances calados de noche (Nocturno) e iniciado en horas diurnas (Diurno). Para cada tipo se da el número de lances. 36 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 2CAPÍTULO 1 2011 correspondieron a lances utilizados como control en un experimento para determinar la efectividad del dispositivo de mitigación. Para los lances sin observadores a bordo no es posible estimar que proporción de ellos se usó la línea espantapájaros, por lo tanto los número aquí presentados deben tomarse como un mínimo. El uso del calado nocturno tuvo menos cumpli miento, variando entre el 30 y 43% de los lances con observador (Fig. 1). Es importante desta car, que el calado nocturno incluye lances que son realizados completamente durante la noche, mientras que los calados diurnos, corresponde en su mayoría a lances iniciados antes del atar decer pero fi nalizados en la noche. Los lances realizados completamente en horas diurnas son muy raros. Cuando los lances son analizados mensualmen te, se observa una mayor proporción de lances nocturnos durante el periodo mayo-agosto (Fig. 2). Es importante destacar la estacionalidad de la captura incidental de aves marinas, la cual se da en mayor intensidad entre mayo y noviem bre. Esto resalta un bajo cumplimiento del ca lado nocturno desde septiembre a noviembre, donde también se esperan altas tasas de captura incidental de aves marinas. La duración del día incide en el porcentaje de lances nocturnos, por lo tanto, el cumplimiento del calado nocturno parece estar más sujeto a la estacionalidad com binado con la estrategia operativa de pesca, que al uso del mismo como medida de mitigación. Para el caso de los que operaron en Uruguay con permiso de pesca experimental/ arrendamien to, el cumplimiento fue mayor al 99%, en sólo 3 de 1114 lances no se registró el uso de línea espantapájaros. El calado nocturno tuvo un gran cumplimiento, siendo cercano al 100% en 2010 y 2011 (Fig. 3). En 2009, se observó una mayor proporción de lances diurnos, con respecto a los años posteriores, los cuales ocurrieron principal mente desde marzo a mediados de mayo. La ma yoría de los lances diurnos (64%) fueron inicia dos en la noche y fi nalizados luego del amanecer. Figura 3. Porcentaje de lances calados de noche (Noctur no) e iniciado en horas diurnas (Diurno) en palangreros pelágicos que operaron en Uruguay con permiso de pesca experimental/ arrendamiento (2009-2011). El 100% de los lances realizado por los barcos fueron cubiertos por observadores del PNOFA. Se indica el número de lances nocturnos y diurnos. Figura 2. Porcentaje de lances en los viajes de pesca de palangreros pelágicos uruguayos con observadores a bor do calados de noche (Nocturno) e iniciado en horas diur nas (Diurno) por mes durante el periodo 2008-2011. Para cada tipo se da el número de lances. 37 CAPÍTULO 1 Captura incidental La captura incidental en las pesquerías de palan gre ocurre debido a que las aves marinas inten tan alimentarse de las carnadas, principalmente durante el calado del palangre, lo que a menudo lleva a que algunas aves puedan quedar engan chadas en los anzuelos o enredadas en las líneas. También resultan capturadas durante el virado del palangre, pudiendo ser liberadas vivas (Fig. 3.1). Durante el calado, las aves pueden acceder a las carnadas al tomarlas desde la superfi cie o pueden bucear en busca de las mismas mientras se están hundiendo, dependiendo de la habili dad de buceo. Las especies con alta capacidad de buceo que suelen atacar las carnadas, son petre les del género Procellaria (e.g. P. aequinoctialis, P. cinerea, P. conspicillata) y pardelas del género Puffi nus (e.g. Puffi nus gravis, Puffi nus griseus). Algunas especies de albatros, también suelen bu cear detrás de las carnadas, por ejemplo, los del género Th alassarche (e.g. T. melanophrys, T. chlo rorhynchos, T. steadi, entre otros). Sin embargo, su buceo es más limitado en profundidad (esca sos metros) con respecto a los petreles y pardelas (10 m o más) (Huin, 1994; Prince et al., 1994; Weimerskirch & Sagar, 1996; Ronconi et al., 2010). En la pesca con palangre pelágico, donde las tasas de hundimiento del arte son muy lentas con respecto a la pesca con palangre de fondo, las aves marinas tienen mayor tiempo para inte ractuar con las carnadas. Las aves pueden acce der a las carnadas desplazando a otras aves que accedieron previamente a las carnadas (Jiménez et al. 2012). Las especies que acostumbran atacar las carnadas de manera secundaria son los alba tros. Los grandes albatros del género Diomedea (e.g. D. exulans, D. sanfordi, D. epomophora, D. dabbenena) acceden las carnadas casi exclusiva mente de forma secundaria. En las actividades de la pesca con arrastre de fondo, las aves marinas suelen agruparse en grandes números (Fig. 3.2) debido a que la mis ma constituye una fuente de alimento abundan te, a través de los descartes y restos de los peces ANEXO 3. ANÁLISIS Y PROPUESTA DE MEDIDAS DE MITIGACIÓN PARA LA CAPTURA INCIDENTAL DE AVES MARINAS Figura 3.1. Arriba. Albatros Ceja Negra atacando una carnada. Abajo, Albatros Real del Norte capturado du rante la virada del palangre. procesados. Las aves se concentran a alimentarse directamente desde la red, principalmente cuan do es virada a bordo con la captura o cuando se está calando para realizar un nuevo lance de pes ca y quedan algunos peces o calamares todavía enmallados en la red. Durante estos momentos las aves pueden engancharse y quedar atrapadas (Fig. 3.3). Tanto albatros como petreles pueden enredarse, siendo muy común que ocurra en aquellas especies más buceadoras como varios petreles y pardelas (e.g. Puffi nus spp., Procellaria aequinoctialis). Luego de que el pescado es subido a bordo la red es calada nuevamente y comienza el des carte y, en algunas embarcaciones, el procesado de la captura. Mientras se está calando la red y cuando se está arrastrando, generalmente se está realizando el descarte del lance previo. Este des 38 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 1 carte va derivando hacia la popa del buque y las aves se concentran a alimentarse. En esta zona dos cables de acero van arrastrando la red de pesca. Las aves mientras se alimentan en el agua, o cuando llegan volando al área, colisionan con alta frecuencia contra los cables. Al contactar con el cable, las aves pueden enredar sus alas con el mismo y ser sumergidas (Fig. 3.4). Las princi pales especies que pueden quedar atrapadas en los cables de la red son los albatros. En ocasiones estos contactos con los cables pueden ser fatales. Si bien muchos de los contactos con los cables no producen lesiones en las aves, en otras ocasiones las aves pueden morir debido a que son arrastra das y hundidas por el cable, sin tener la posibi lidad de escaparse. Las aves que son registradas Figura 3.2. Izquierda. Alta abundancia de aves marinas en la pesca de arrastre de altura. Derecha. Albatros de Ceja Negra alimentándose de los peces que se liberan de la red. Figura 3.4. Interacción de Albatros de Ceja Negra con los cables de la red de arrastre. Figura 3.3. Captura incidental de Petrel de Barba Blanca en la red de arrastre de altura. 39 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3 CAPÍTULO 1 muertas a bordo generalmente se encuentran en ganchadas en la unión entre dos segmentos del cable, donde las puntas de los alambres quedan expuestas. Sin embargo, la mortalidad de aves marinas debido a la colisión con los cables de la red es muy difícil de registrar debido a que sólo una fracción desconocida es subida a bordo. Se estima que una proporción bastante importante de estas aves se desprenden muertas del cable an tes de ser subidas a bordo. De forma similar a la interacción con los cables de la red, las aves marinas pueden quedar atrapa das en los cables de la sonda de la red. Medidas de mitigación Las medidas de mitigación para aves marinas en pesquerías pueden clasifi carse en cuatro catego rías: (1) Evitar áreas y periodos de alta interac ción con las aves marinas; (2) Limitar el acceso de las aves marinas a los anzuelos encarnados; (3) Ahuyentar a las aves marinas para que no ac cedan a los anzuelos; (4) Disminuir el atractivo o visibilidad de los anzuelos encarnados (Løkke borg, 2011). 40 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 1 3.1. PALANGRE PELÁGICO Medidas de mitigación recomendadas en pa langre pelágico El grupo de trabajo sobre captura incidentales de aves marinas (“Seabird Bycatch Working Group”, SBWG) del Acuerdo sobre la Conservación de Albatros y Petreles (ACAP) realizó una revisión de la literatura científi ca y determinó las mejo res prácticas para disminuir la captura incidental de aves marinas en las pesquerías de palangre pelágico. Esta revisión es actualizada periódica mente en las reuniones del SBWG. La mejores prácticas para disminuir la captura incidental de aves marinas en palangre pelágico son el uso simultáneo de las siguientes tres medidas: peso en la brazoladas, línea espantapájaros y calado nocturno (ACAP, 2013). De la misma manera, la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA) estableció reciente mente mediante la recomendación 11/09 que al Sur de 25 grados de latitud sur, las partes contra tantes de la comisión se deben asegurar de que todos los buques de palangre utilicen al menos dos de las tres medidas de mitigación detalla das en la recomendación. Las tres medidas pro puestas coinciden con las recomendadas por el ACAP. La recomendación de la CICAA también establece que estas medidas también deben ser consideradas para su aplicación en otras áreas, según corresponda, de conformidad con el ase soramiento científi co. Debe de considerarse que ninguna de estas medidas tiene la potencialidad de eliminar la captura incidental de aves marinas y presentan un gran rango de efectividad según las distintas especies de albatros y petreles. Por lo tanto, el uso de estas medidas de forma comple mentaria debería ser considerado como la mejor práctica para reducir la mortalidad de albatros y petreles. Revisión de las medidas de mitigación en pa langre pelágico en Uruguay A continuación se resumen los resultados obte nidos sobre medidas de mitigación en palangre pelágico. La presente revisión actualiza la rea lizada en Jiménez (2012), incluyendo un gran cúmulo de información nueva, gran parte sin publicar. En algunos casos son estudios en curso, cuyas conclusiones son preliminares. Área y épocas de mayor captura incidental En la región del Océano Atlántico sudoccidental donde ha operado la fl ota Uruguaya de palangre pelágico se han determinado zonas y épocas del año de mayor captura incidental (Jiménez et al., 2009). En términos generales, la mayor captura ocurre entre mayo y noviembre y sobre la región del talud de Uruguay y aguas adyacentes (34º30– 37ºS y 51º30–53ºW). Esta información también se encuentra disponible a nivel de especies, para las tres especies más capturadas en la pesquería (Jiménez et al., 2010) y para las cuatro especies de grandes albatros (Jiménez et al., 2014). El área de mayor captura del Albatros Ceja Negra (Th alassarche melanophris) y el Petrel de Barba Blanca (Procellaria aequinoctialis) corresponde a la del talud de Uruguay y aguas adyacentes al oeste de los 51ºW. Las mayores capturas de am bas especies ocurren entre mayo y noviembre. El pico de mayor captura ocurre en julio y agosto, para las dos especies, respectivamente. El Alba tros Pico Amarillo (Th alassarche chlororhynchos) ha sido capturado con mayores tasas entre julio y septiembre, en aguas internacionales al norte de los 29 ºS. Las dos especies de albatros reales (Diomedea epomophora y Diomedea sanfordi) son capturadas con mayores tasas entre mayo y agosto sobre el talud de Uruguay. El Albatros Errante (D. exulans) y el de Tristán son captu rados principalmente entre agosto y noviembre con un pico de mayor captura entre septiembre y noviembre. Las áreas de mayor captura en estas especies son menos restringidas. Para el caso del albatros errante las capturas ocurren en el talud y aguas profundas de Uruguay y aguas interna cionales adyacentes al sur de Brasil, Uruguay y norte de Argentina. El albatros de Tristán es cap turado principalmente en aguas internacionales adyacentes a Uruguay y Brasil. Esta información puede ser utilizada para tomar las siguientes medidas de manejo: 1) uso de me didas de mitigación y monitoreo de su cumpli miento. 2) áreas y épocas de limitación de pesca. Sin embargo, se desconoce la efectividad, debido a que pescar en áreas adyacentes podría generar un impacto considerable en estas especies alta mente móviles. 41 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3 CAPÍTULO 1 Calado nocturno El efecto del calado nocturno en la captura in cidental de aves marinas en la fl ota uruguaya de palangre pelágico fue estudiado en Jiménez et al. (2009). El mencionado trabajo demuestra que la captura disminuye signifi cativamente cuando el lance es nocturno, con respecto a aquellos lances que inician en horas diurnas antes del atardecer. Sin embargo, se observó que en las fases más luminosas de la luna (creciente y llena), el cala do nocturno es menos efectivo y tanto albatros como petreles son capturados. Estas fases fueron defi nidas de la siguiente manera: creciente = pe riodo entre el fi nal de la fase nueva e inicio de la fase llena; llena = periodo entre el fi nal de la fase creciente e inicio de la fase menguante. El calado nocturno, por tanto, puede ser imple mentado como medida de mitigación efi ciente en disminuir la captura de aves marinas en pa langre pelágico, sin embargo, debe ser comple mentado con otras medidas adicionales, debido a que disminuye importantemente su efi ciencia durante parte del ciclo lunar. Estos resultados han sido confi rmados recientemente (Jiménez et al., 2014) para los grandes albatros (Diome dea spp.) tanto barcos de palangre pelágico uru guayos como en barcos japoneses operando en Uruguay con permiso de pesca experimental. La efi ciencia del calado nocturno disminuyó de for ma importante en estas especies durante la luna llena. Línea espantapájaros Desde el año de 2009 se comenzó a investigar la efectividad de una línea espantapájaros en la fl ota uruguaya de palangre pelágico. Dicha in vestigación se está realizando en el marco del Albatross Task Force (BirdLife Internacional), llevado a cabo en Uruguay por el Proyecto Al batros y Petreles – Uruguay (PAP) en conjunto con el Laboratorio de Recursos Pelágicos de la DINARA. Los resultados fueron presentados en Domingo et al. (2011) y actualizados posterior mente en Domingo et al. (2013). A continuación se resumen los principales resultados y conclu siones preliminares obtenidas de los menciona dos documentos y de datos sin publicar obteni dos a bordo del B/I Aldebarán en 2013-2014. Etapa 1: Efectividad en disminuir la captura in cidental Se utilizó una línea espantapájaros mixta con ca racterísticas combinadas de la línea espantapája ros utilizada en Brasil con serpentinas cortas y la línea espantapájaros recomendada en la CCRV MA, con cintas largas. Esta línea espantapájaros fue creada por el Projeto Albatroz y luego mo difi cada por la PAP (Fig. 3.5). La línea espanta pájaros consiste en una línea de 100 metros de monofi lamento de poliamida (sección aérea) en la cual se colocan 3 cintas cortas de colores cada 1 metro y 9 cintas plásticas largas (cuyo largo disminuye al alejarse del barco) cada 5 metros en los primeros 65m. En el extremo posterior, la línea lleva un objeto de arrastre con el fi n de dar tensión a la línea. Entre la sección aérea y el objeto de arrastre hay una sección de conexión que consiste de una línea de poliamida de 20 m de longitud. En los 13 viajes donde se llevó a cabo el expe rimento, se realizaron 100 lances de pesca, 51 de ellos con línea espantapájaros y 49 sin usar la misma (Tabla 3.1). El esfuerzo de pesca de los 13 viajes fue de 102.984 anzuelos, los cuales fueron muestreados en un 100% para registrar la captura de aves marinas. Para cada uno de los tratamientos experimentales, es decir, con y sin línea espantapájaros, el esfuerzo de pesca fue 52.371 anzuelos y 50.613, respectivamente. Durante todo el experimento, se registró la cap tura de 50 aves marinas (Tabla 3.2). Un total de 43 aves fueron capturadas en los lances sin línea espantapájaros (BCPUE = 0.85 aves / 1000 an zuelos), mientras que 7 aves fueron capturadas en lances con línea espantapájaros (BCPUE = 0,13 aves / 1000 anzuelos). Tres de estas aves fueron capturadas en lances que la línea espan tapájaros se enredó y redujo su cobertura aérea. Dos aves adicionales fueron capturadas después de perderse una parte o la totalidad de la línea espantapájaros después de una ruptura causada por la tensión, ya sea por la acción del viento o las olas. La tasa de captura de aves en lances sin rupturas de líneas espantapájaros fue 0,07 aves/1 000 anzuelos y en los que hubo enredos o ruptu ras fue de 0,21 aves / 1 000 anzuelos. Mediante la aplicación de un modelo lineal generalizado (GLM) se determinó que la línea espantapájaros 42 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 1 fue el único factor que explicó la captura de aves, encontrándose una disminución signifi cativa en la captura con el uso de esta medida. El desempeño de la línea espantapájaros se mi dió durante el experimento con otras variables: cobertura aérea y la tasa de enredo. El promedio de cobertura aérea de la línea espantapájaros fue 72.4m ± 12.6m (media ± DE), aunque durante todos los lances de esta cobertura tuvo una am plia variación, debido a la acción de las olas y viento. Después de enredos de la línea espanta pájaros (véase abajo), la línea se rompió rápida mente y en la mayoría de los casos cerca de su fi nal (o en el objeto de arrastre), resultando en un mínimo de cobertura aérea de 35-65m (me dia = 46.8 m SD = ± 9.4). De los 51 lances con línea espantapájaros, 27 de ellos no produjeron enredo o rupturas (53%), sin embargo, durante 20 lances la línea espantapája ros se enredó con el arte de pesca, lo que produjo que esta reventara. Se registraron cuatro ruptu ras adicionales atribuidas a la tensión causada por el viento o la acción de las olas. En conclusión, en esta primera etapa de la inves tigación los resultados demostraron que el uso de la línea espantapájaros reduce la captura inci dental de aves marinas en la pesquería de palan gre pelágico. Una reducción de 88% en la captura de aves marinas se observó en los lances con lí nea espantapájaros, en relación con aquellos sin su uso. La cobertura aérea de la línea espantapá jaros es sufi ciente para proteger la zona con las mayores tasas de ataque identifi cada en esta pes quería (Jiménez et al. 2012). La tasa de enredo observada indica que la línea espantapájaros re quiere ajustes para lograr un mejor rendimiento. Figura 3.5. Esquema del diseño de la línea espantapájaros. Se indican las distintas secciones que la componen: A, B y C constituyen la sección aérea; D es la sección de conexión o ruptura y E la sección de arrastre o lastre. Extraído de Domingo et al. (2013). 43 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3 CAPÍTULO 1 Año Viaje Mes Esfuerzo Observado Con L. espantapájaros Sin L. espantapájaros Nº de lances Nº de anzuelos Nº de lances Nº de anzuelos Nº de aves Nº de lances Nº de anzuelos Nº de aves 2009 1 Agosto 10 12834 5 6510 0 5 6324 4 2 Agosto 6 2430 3 1170 0 3 1260 1 3 Noviembre 7 8345 4 4930 0 3 3415 0 2010 4 Agosto 4 4170 2 1990 0 2 2180 0 5 Agosto 9 8910 5 4950 0 4 3960 0 6 Octubre 8 3200 4 1600 0 4 1600 11 7 Octubre 5 5660 3 3640 0 2 2020 1 8 Noviembre 2 2100 1 850 0 1 1250 8 2011 9 Mayo 14 19716 7 9756 1 7 9960 5 10 Julio 13 5769 6 2665 3** 7 3104 9 11 Julio 7 9800 3 4000 1* 4 5800 4 12 Octubre 7 8850 4 4760 1* 3 4090 0 13 Noviembre 8 11200 4 5550 1* 4 5650 0 To tales 13 100 102984 51 52371 7 49 50613 43 Especies Con L. espantapájaros Sin L. espantapájaros Total Diomedea epomophora 0 4 4 Diomedea sanfordi 2 1 3 Th alassarche steadi 0 2 2 Th alassarche melanophrys 3 26 29 Macronectes giganteus 0 1 1 Procellaria aequinoctialis 2 8 10 Puffi nus gravis 0 1 1 7 43 50 Tabla 3.1. Detalles de los 13 viajes de pesca llevadas a cabo en los palangreros pelágicos (2009-2011) en el talud de Uruguay y aguas adyacentes. Se muestra el esfuerzo por mes (en número de lances y anzuelos calados) y el número de aves marinas capturadas (extraído de Domingo et al., 2013). El número de asteriscos (*) indica que el número de aves capturadas en lances con línea espantapájaros después de enredos o rupturas que causaron disminución de la cobertura aérea o la pérdida de la totalidad de la línea espantapájaros. Tabla 3.2. Especies de aves marinas capturadas con y sin línea espantapájaros en 13 de viajes de pesca llevados a cabo en los palangreros pelágicos (2009-2011) en el talud de Uruguay y aguas adyacentes (extraído de Domingo et al., 2013). 44 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 1 Etapa 2: Mejora del desempeño Durante 2012-2014 se realizaron siete viajes y 56 lances de pesca, todos ellos con línea espanta pájaros. La línea espantapájaros fue modifi cada según las observaciones registradas durante los enredos arriba mencionados. Además, se imple mentó un sistema simple para cambiar la línea espantapájaros entre las bandas del buque según la dirección del viento. Con respecto a las modifi caciones en el diseño de la línea espantapájaros, se utilizó una línea principal de 2.5mm de diámetro en lugar de 2.0mm, de modo de disminuir las rupturas por tensión. También se cambiaron los destorcedo res 4/0 sin peso por destorcedores N2 de mayor tamaño. El número de destorcedores en la línea principal fue mantenido inicialmente en 4, sin embargo, debido a que los últimos 50 m de la lí nea venía retorcida durante su virada, se colocó un destorcedor cada 5 m en esta última sección. Esto solucionó el problema. El objeto de arras tre original de la línea espantapájaros consistía en una línea de multifi lamento de polietileno de 4mm de diámetro y de 30 metros de largo, con cintas plásticas de fl eje de 0.8 m unidas mediante un nudo central cada 0.2m. La longitud de mis mo fue disminuida a 15m y las cintas plásticas fueron colocadas preliminarmente a 1 m y lue go a 0.5m. A su vez, al fi nal del cabo 10 cintas plásticas de 2 m fueron colocadas dobladas en el centro, formando una cola de caballo. El diáme tro de la sección de conexión se mantuvo en 2.0 mm. Este es el fusible de la línea espantapájaros, para que en caso de un enredo en el objeto de arrastre, no se pierda la parte aérea (sección más costosa de la línea). Cuando la línea espantapájaros está a barlovento debido a cambios en el rumbo del buque o de la dirección del viento, la misma se cruza con el arte de pesca y esto puede causar enredos. Se implementó un sistema simple para cambiar la línea espantapájaros entre las bandas del buque considerando las particularidades de cada em barcación. En el B/I Aldebarán la línea espanta pájaros fue atada a un poste ubicado en la línea central de la embarcación. La línea espantapája ros se mueve entonces hacia los postes de estri bor o babor por medio de dos cuerdas atadas a la línea espantapájaros (Fig. 3.6). En el buque de pesca donde fue experimentada, la línea espan tapájaros fue atada directamente a un cabo y esta se cambió entre postes de babor y estribor tiran do de los extremos de la cuerda. Durante los 56 lances observados se registraron 5 enredos únicamente en los cuales la línea es pantapájaros reventó inmediatamente. La tasa de enredo y rupturas disminuyó de 47.1% a 8.9%. Durante los 56 lances se registró la captura de 14 aves en total. Aunque la tasa de captura en lances con línea espantapájaros (0.35 aves/100 anzue los) fue mayor a la observada durante el experi mento de 2009-2011 (0,13 aves / 1000 anzuelos), es bastante menor a la observada durante 2009 2013, sin línea espantapájaros (0.85 aves / 1000 anzuelos). Figura 3.6. Sistema para cambiar la línea espantapájaros de banda durante la maniobra de calado del palangre. La línea espantapájaros es sostenida desde un punto A ubica do en la línea de crujía del barco a 6 m del altura del nivel del mar, mediante un cabo de sostén. La longitud de dicho cabo le permite llegar exactamente hacia las dos bandas donde se encuentran los postes (posiciones B). La línea espantapájaros es llevada de una banda a la otra mediante un cabo de cambio de banda, el cual es arreado por un ma rinero desde la banda en que se encuentra la línea espan tapájaros y es recogido por otro marinero desde la banda a donde se desea mover. El cabo de sostén no permite que el toriline se aleje del barco durante el cambio de banda, lo cual disminuye la fuerza necesaria para el marinero que lo mueve. Al fi nalizar la maniobra de calado, el cabo de sos tén es izado a bordo para alcanzar el extremo de la línea espantapájaros y recogerla. 45 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3 CAPÍTULO 1 Disminución de la distancia peso-anzuelo en la brazolada: plomo de seguridad de 65g a 1m de anzuelo vs destorcedor de plomo de 75g a 4.5m del anzuelos Desde 2009 se comenzó a desarrollar una inves tigación conjunta del Laboratorio de Recursos Pelágicos de la DINARA (en el marco de la im plementación del PAN-Aves Marinas- Uruguay) y el Proyecto Albatros y Petreles – Uruguay (PAP) en el marco de dos proyectos: “Conserva tion of Wandering Albatross inw Western At lantic” Ocean (IAATO, Birds Australia, y Birdlife International’s “Save the Albatross” campaign) y del Albatross Task Force-Uruguay (Birdlife International, RSBP). Esta investigación viene siendo realizada en el buque de investigación B/I Aldebarán. El objetivo del experimento es deter minar el efecto de disminuir la distancia del peso al anzuelo en la brazolada en la tasa de ataques de captura de marinas y en la captura de especies objetivo. Los resultados y sus conclusiones pre liminares presentados en Jiménez et al. (2013), junto con nueva información obtenida en 2013, son resumidos a continuación. Para el experimento se construyeron dos tipos de brazoladas, las cuales consistían en dos seccio nes, una de aprox. 8,4m y otra de aprox. 4.5 m. La primer sección va desde el snap o mosquetón (145 x 3.75 mm con destorcedor 8/0) a un des torcedor (ver abajo) y la segunda desde destorce dor al anzuelo J (Nº 9). Las diferencias entre am bas brazoladas fueron el destorcedor utilizado, el tipo de peso y la distancia del mismo al anzuelo. Se utilizó una brazolada con características simi lares a la que usa la fl ota comercial, denominada brazolada “estándar”, con un destorcedor con plomo con un peso de 75 g ubicado a 4,5 m del anzuelo. Además, se construyó una brazolada denominada “alternativa”, con un destorcedor sin plomo (2/0) ubicado a 4,5 m del anzuelo y un plomo de seguridad (Safe Lead) de 65 grs a una distancia de 1 m del anzuelo. Para determinar el efecto de las dos confi gura ciones de brazoladas en los ataques de las aves a las carnadas, se desarrolló un experimento en horas diurnas (iniciado entre 13:00 – 14:30 hs). Se realizaron lances, los cuales fueron virados inmediatamente, luego de regresar al extremo del palangre donde se comenzó a calar. Has ta la fecha se han realizado 17 lances diurnos, con la mitad de brazoladas experimentales y la mitad de brazoladas control (50 a 75 con cada tratamiento). El orden de cada tratamiento fue alternado entre lances. Durante la calada, se con troló que las brazoladas fueran colocadas en sus lugares correspondientes. Para facilitar el traba jo, los dos tipos de brazoladas fueron adujadas en cajones distintos, los cuales eran cambiados rápidamente entre bloques. Para evaluar los ataques de las aves a las carna das en cada tratamiento se siguió la metodología descripta en Jiménez et al. (2012). Esto incluye el registro de ataques primarios a las carnadas (cuando un ave desciende sobre un anzuelo en carnado o se sumerge detrás del mismo luego de que el anzuelo se hunde) y ataques múltiples (i.e. más de un ave atacando la misma carnada). Al inicio de cada tratamiento se realizó un conteo de aves a nivel de especies. Durante la virada del palangre, las aves capturadas incidentalmente fueron registradas e identifi cadas al nivel de es pecie. Se registró si fueron capturadas en el an zuelo (anotándose la ubicación del enganche) o si se enredaron en las brazoladas. Con el fi n de determinar el efecto sobre la cap tura de las especies objetivo, se llevó a cabo un experimento de secciones pareadas durante 43 lances de pesca llevados a cabo en condiciones operativas estándares de pesca de la fl ota de pa langre comercial (i.e. lances iniciados próximo a la puesta del sol o durante la noche y virados en la mañana siguiente). Cada miembro de la pareja tenía 75 brazoladas, uno con brazoladas estándar (control) y el otro con brazoladas alternativas. Durante la virada se registró la captura de peces de cada anzuelo. De aquí en más los promedios son expresados ± 1 desvío estándar. Al menos 21 especies fueron registradas durante las observaciones, incluyendo todas las especies que interactúan con los anzuelos encarnados y los descartes en la pesquería (según Jiménez et al. 2011). La abundancia promedio de aves fue de 35 ± 7 aves, siendo muy similar entre el tra tamiento con brazoladas estándar (38± 13 aves) y las alternativas (31 ± 7 aves). Durante los 17 lances diurnos, un total de 249 ataques a las car 46 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 1 nadas (11.6 ataques/100 anzuelos) fueron regis trados, comprendiendo 56 ataques múltiples. Para el tratamiento con brazoladas estándar el número de ataques fue de 176 (16.4 ataques/100 anzuelos), con 42 de ellos resultando en un ata que múltiple. En contraste, el número de ataques para las brazoladas alternativas fue de 73 (6.8 ataques /100 anzuelos), incluyendo 14 ataques múltiples. Por lo tanto, la tasa de ataque fue 59% menor en la brazolada con un destorcedor 65 g a 1 m del anzuelo que la brazolada estándar que se utiliza en la pesquería uruguaya. La misma ten dencia se observó en los ataques múltiples, sien do un 67% menor en la brazolada alternativa. Considerando solamente los ataques primarios, se observó que la especie que realizó la mayor cantidad de ataques a las carnadas fue el Albatros Ceja Negra (146 ataques, 6.8 ataques/100 anzue los), seguida por el Petrel Barba Blanca (62 ata ques, 2.9 ataques/100 anzuelos). Estas son las dos especies más capturadas por la fl ota en el área de estudio (Jiménez et al. 2009a, 2010). Para el Al batros Ceja Negra se observó durante el experi mento un mayor número de ataques primarios en los tratamientos con brazoladas estándares (104 ataques, 9.7 ataques/100 anzuelos) con res pectos a las brazoladas alternativas (42 ataques, 3.9 ataques/100 anzuelos). Un tendencia similar fue observada para el petrel barba blanca la tasa de ataques entre tratamientos (brazolada están dar = 42 ataques., 3.9 ataques/100 anzuelos; bra zolada alternativa = 20 ataques, 1.9 ataques/100 anzuelos). La principal especie que inicio ata ques múltiples fue el Albatros Ceja Negra (n=19 ataques). Sin embargo, los petreles combinados iniciaron la mayor cantidad de ataques múltiples (n=34 ataques) con respecto a los iniciados por albatros (n=22 ataques). Para el caso de los alba tros la mayoría de estos ataques fueron en bra zoladas estándar (77%), siendo similar que para los petreles (64%). Durante estos lances de pesca, un total de 20 aves marinas fueron capturadas. Una de estas captu ras (un Albatros Ceja Negra) ocurrió cuando la embarcación se detuvo por unos pocos minutos debido a que la línea principal de palangre que dó atascada dejando los anzuelos expuestos en la superfi cie, por lo tanto fue excluida del análisis. La captura de aves marinas fue 42% menor en la brazolada con un destorcedor de 65 g a 1 m del anzuelo (7 aves) que la brazolada estándar (12 aves). Las captura incidental de aves marinas en la brazoladas estándar incluyó diez Albatros Ceja Negra, un Albatros Real del Sur (Diomedea epomophora) y un Petrel Gigante del Norte (Ma cronectes halli). Para las brazoladas alternativas las aves marinas capturadas fueron seis Albatros Ceja Negra y un Albatros Real del Norte (Diome dea sanfordi). Con respecto a la captura de especies objetivo, los resultados aquí presentados no consideran los datos recientemente obtenidos en 2013. En total fueron 47 pares con un esfuerzo de 7.210 anzuelos. No se registraron diferencias estadís ticamente signifi cativas entre los dos tipos de brazoladas para ninguna de las cuatro especies objetivo analizadas (Tabla 3.3). Especies BE BA total P Pez espada (Xiphias gladius) 45 34 79 0.38 Albacora (Thunnus alalunga) 108 95 203 0.76 Atún Aleta Amarilla (Thunnus albacares) 26 29 55 0.92 Tiburón Azul (Prionce glauca) 185 175 360 0.85 Tabla 3.3. Número de individuos de las principales especies objetivo capturadas en las brazoladas estándar (BE; destorcedor de plomo de 75 g a 4.5 m del anzuelos) y brazoladas alternativas (BA; plomo de seguridad de 65 g a 1 m del anzuelo). P co rresponde al valor de probabilidad del test “randomization” (extraído de Jiménez et al., 2013). 47 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3 CAPÍTULO 1 En conclusión, la utilización del plomo ubicado a un metro del anzuelo, redujo en gran proporción los ataques realizados por las aves a las carnadas. A su vez, esto se vio refl ejado en la menor cap tura incidental de aves marinas. Este resultado indica una posible medida de mitigación para reducir la mortalidad de aves marinas que de berá ser complementada demostrando que este cambio no afecta negativamente la captura de es pecies objetivos. Los resultados actuales, si bien no son lo sufi cientemente robustos indican que la brazolada alternativa no afecta la captura de especies objetivo. Tasa de hundimientos En el 2011 se inició un experimento con el obje tivo de determinar las tasas de hundimientos de las brazoladas estándar usadas en las pesquería (con un destorcedor de plomo de 75gr a 4.5 m del anzuelo) y las brazoladas alternativas men cionadas arriba con un plomo de seguridad a 1 m del anzuelo. Dicha investigación se realizó en el marco del Albatross Task Force (BirdLife In ternacional), llevado a cabo en Uruguay por el Proyecto Albatros y Petreles – Uruguay (PAP), en conjunto con el Laboratorio de Recursos Pe lágicos de la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos. A continuación se resumen los prin cipales resultados y conclusiones preliminares obtenidas. Durante 5 viajes realizados en 2011-2012 se efec tuó un experimento para determinar las tasas de hundimiento de los anzuelos con ambos tipos de brazoladas. Los viajes fueron realizados a bordo del barco de investigación B/I Aldebarán (julio 2011 y 2012) y del barco de pesca B/P Qian Lian 2 (octubre y noviembre 2011 y marzo 2012). Du rante 33 lances se colocaron sensores Cefas G5 time-depth recorders (TDRs) ubicados a 30 cm del anzuelo en cada uno de los dos tratamientos. Las dimensiones del dispositivos son las siguien tes: diámetro = 11.5 mm, longitud = 35.5 mm, peso en el aire = 5.7 g y peso en el agua =2.25 g. El tiempo y profundidad fue registrado a inter valos de 1 s. Por lance de pesca, el diseño de muestreo con sideró dos réplicas de 3 TRDs para cada trata miento (i.e. tratamiento con brazolada alternati va y tratamiento control). Sin embargo, debido a la pérdida y/o mal funcionamiento de TDRs a lo largo de la investigación se modifi có el muestreo con un juego de cada tratamiento por lance. Los 3 TDRs de cada tratamiento fueron calados con secutivamente luego de un balín, y las posiciones fueron denominadas 1, 2 y 3 respectivamente (Fig. 3.7.). Debido a que se calan 5 anzuelos en tre boya, la posición 1 (más próxima a una boya) y la posición 3 (más lejana a las dos boyas), son las que teóricamente alcanzan la menor y ma yor profundidad, respectivamente, mientras el arte se encuentra en la profundidad de pesca o reposo. Se registró una menor cantidad de me diciones en la posición 2 debido principalmente a que se optó por eliminar esta posición cuan do faltaron TDRs por causa de su pérdida y mal funcionamiento. Los perfi les de hundimiento para los cinco viajes combinados se muestran en la Fig. 3.8. A conti nuación los valores promedio se dan ± 1 desvío estándar. En las brazoladas estándar, los anzue los presentaron una tasa de hundimiento prome dio 0.15±0.07 m/s, 0.27±0.13m/s y 0.27±0.3m/s, de 0 a 2m, de 2 a 4 y de 4 a 6 m de profundi dad, respectivamente. Las tasa de hundimiento promedio para los mismos intervalos de pro fundidad en las brazoladas alternativas fueron de 0.27±0.15 m/s, 0.39 ±0.17 m/s, 0.37±0.16 m/s, respectivamente. Considerando el tiempo promedio de hundimiento para los intervalos Figura 3.7. Diseño experimental para determinar las tasas de hundimiento. Se indican las posiciones de los anzuelos (1-3) en el arte de pesca. Se representa de forma esquemá tica del lado izquierdo cinco brazoladas estándar (con des torcedores de 75gr a 4.5m del anzuelo; círculo negro) y del lado derecho cinco brazoladas alternativas (con plomos de seguridad de 65 g a 1m del anzuelo; círculo gris). Los TDR (círculos rojos) fueron ubicados en las posiciones 1, 2 y 3 en cada tratamiento. 48 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 1 de profundidad de 0-2 (15.76 s), 0-4 (25.40 s) y 0-6m (34.99 s), los anzuelos de brazoladas están dar calados a 8.5 nudos estarían a una distancia promedio del barco de 69m, 111m y 153 m, res pectivamente. En contraste, los anzuelos de bra zoladas alternativas calados a la misma velocidad estarían a una distancia promedio del barco de 39m (9.04 s), 67m (15.31 s) y 98 m (22.31 s), res pectivamente. Considerando la cobertura promedio actual de línea espantapájaros de ~ 65-70m, el uso de la brazolada alternativa podría asegurar que los an zuelos estén a una profundidad promedio de al menos 4 m luego de la extensión protegida por la línea. En cambio, con el uso de brazoladas es tándares, los resultados sugieren que los anzue los se encuentran a 2m de profundidad fuera de la protección de la línea. Los resultados sugieren que el uso de peso a 1m del anzuelo, combinado con la línea espantapájaros podría disminuir los ataques a las carnadas y por lo tanto la captura incidental. Disminución de la distancia peso-anzuelo en la brazolada (plomo de seguridad luminiscente de 60g a 1m de anzuelo) y del uso de la vaina para anzuelos Durante 2013 se comenzó a experimentar otras brazoladas alternativas en la pesca con palangre pelágico a bordo del barco de investigación B/I Aldebarán. Esta investigación se viene llevando a cabo entre el Laboratorio de Recursos Pelágicos de la DINARA (en el marco de la implementa ción del PAN-Aves Marinas- Uruguay) y el Pro yecto Albatros y Petreles – Uruguay (PAP) en el marco del Albatross Task Force-Uruguay. En adición a la brazolada alternativa con un plomo de seguridad de 65 g a 1m del anzuelo, se utilizó una brazolada con un plomo luminiscente de 60 g y otra con una vaina para anzuelos (Fig. 3.9). En este dispositivo se introduce la punta del an zuelo eliminando la posibilidad de que el ave se enganche. Al alcanzar una profundidad de 10m, la vaina se abre y el anzuelo encarnado queda li bre para pescar. La investigación tiene los siguientes objetivos: 1) Determinar la efi ciencia para reducir la captura de aves marinas en palangre pelágico al dismi nuir la distancia peso-anzuelo de 4.5 m a 1 m; 2) Evaluar el efecto del uso de vainas para anzuelos en la captura incidental de aves marinas; 3) Eva luar el efecto de las modifi caciones en las brazo ladas usadas para los objetivo 1 y 2 en la captura de las especies objetivo y no objetivo. Se realizaron lances diurnos y nocturnos para es tudiar el efecto de las diferentes confi guraciones de las brazoladas y su interacción con las aves Figura 3.9. Distintos tipos de pesos utilizados en las bra zoladas. De izquierda a derecha, destorcedor de plomo de 75g comúnmente usado en la pesquería (Tratamiento control), plomo de seguridad de 65 g, plomo de seguri dad luminiscente de 60 g y vainas para anzuelos con luz eléctrica de 60 g. Figura 3.8. Perfi les de hundimiento de los anzuelos en brazoladas con destorcedores de 75gr a 4.5m del anzuelo (color negro) y en brazoladas con safe lead de 65gr a 1m del anzuelo (color gris) obtenidos durante cinco viajes de pesca. Para cada tratamiento se muestra el promedio (línea continua) e intervalo de confi anza 95% (líneas punteada). 49 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3 CAPÍTULO 1 marinas y con la captura de especies objetivo. Se realizaron lances diurnos, con el objetivo de de terminar el efecto de dos brazoladas alternativas (una con plomo de seguridad de 65 g a 1m del anzuelo y otra con vaina para anzuelo) en las ta sas de ataques a las carnadas por parte de las aves marinas. En estos lances se calaron 150 anzuelos con tres secciones de 50 anzuelos (50 con con cada tratamiento alternativo y 50 con el control), los cuales fueron virados inmediatamente al fi nalizarse la calada. La sección del centro presen taba el tratamiento control y la primera y tercera sección fue alternada entre las dos brazoladas alternativas a lo largo de los lances. Los datos de la brazolada con plomo de seguridad de 65 g a 1 m del anzuelo y el control fueron incluidos en la sección anterior. La metodología para evaluar los ataques de las aves a las carnadas en cada tratamiento fue la misma utilizada en el experimento descrito en la sección anterior. Al inicio de cada tratamiento se realizó un conteo de aves a nivel de especies. Du rante la virada del palangre, las aves capturadas incidentalmente fueron registradas e identifi ca das al nivel de especie. Se registró si fueron cap turadas en el anzuelo (anotándose la ubicación del enganche) o si se enredaron en las brazola das. Durante el virado del palangre se registró la captura en cada anzuelo, considerándose a que tratamiento pertenecía. Para determinar el efecto de las brazoladas alter nativas en la captura de peces se realizaron lan ces de pesca en condiciones operativas norma les, iniciándose siempre de noche. Los mismos fueron virados a partir del amanecer siguiente. En cada lance se calaron 450 anzuelos en tres tra mos de 150 anzuelos. Cada tramo consistió de un experimento independiente, cuyo orden fue alternado aleatoriamente. Cada tramo se confi guró con uno de las tres brazoladas alternativas y con el tratamiento control (brazolada con un destorcedor de plomo de 75 g ubicado a 4.5m de del anzuelo). Hasta el momento los datos no son sufi cientes para analizar y obtener conclusiones. Con res pecto a las brazoladas alternativas con plomo luminiscente de 60 g a 1m del anzuelo y aquellas con vaina para anzuelos los datos obtenidos son los siguientes: Plomo luminiscente de 60 g a 1m del anzuelo Para determinar el efecto disminuir la distancia peso anzuelos de la brazolada en la captura de las especies objetivo en 9 lances se calaron 13 tramos con medio tramo control y medio con brazolada alternativas (plomo de seguridad luminiscente de 60g a 1m del anzuelo). Se requiere un mayor tamaño de la muestra para obtener conclusiones. Vaina para anzuelos Para determinar el efecto de la vaina para anzue los en los ataques y en la captura incidental de aves marinas se realizaron 7 lances diurnos con medio tramo control (brazoladas con destorce dor de 75g a 4.5m del anzuelo) y medio con bra zolada con vaina para anzuelos. Para determinar su efecto en la captura de las especies objetivo en 5 lances nocturnos se caló medio tramo control y medio con brazolada con vaina para anzuelos. Para ambos objetivos se requiere un mayor ta maño de la muestra para obtener conclusiones. Tasa de hundimiento Durante los lances de pesca, se colocaron senso res Cefas G5 time-depth recorders (TDRs) en las brazoladas a una distancia de 30cm del anzuelo para determinar la tasa de hundimiento de los 4 tipos de brazoladas (las tres alternativas y el con trol). El tiempo y profundidad fue registrado a intervalos de 1 s. Debido al número limitado de TDRs, se colocaron en 1 o 2 brazoladas para 2 o 3 tratamientos por lance. Se alternaron los trata mientos que tenían TDR entre lances, de modo de obtener información balanceada de todas las brazoladas al completar la marea. Al fi nalizar la marea se obtuvieron 69 registros válidos, 23 en el tratamiento con vainas para anzuelos, 14 en los tratamientos con plomos de seguridad y con plomos lumo a 1m del anzuelo y 18 en el trata miento control con un destorcedor de plomo de 75gr. a 4.5m del anzuelo. Los resultados aquí presentados (Fig. 3.10) son preliminares y debido a la gran variación exis tente es necesario obtener más información para obtener conclusiones. La mayor tasa de hundi miento de los anzuelos entre los rangos de pro 50 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 1 fundidad de 0-2 m y de 2-4 m fue registrada para las brazoladas con plomos de seguridad de 65g a 1m del anzuelo, seguidas por las brazoladas con plomos lumo de 60g a 1m del anzuelo. Las bra zoladas con vainas para anzuelos a un metro y las brazoladas control con un destorcedor de plomo de 75g a 4.5m del anzuelo presentaron las mis mas tasas de hundimiento en estos dos rangos y fueron bastantes menores a las tasas registradas para los anzuelos de las otras dos brazoladas al ternativas programable (PLC). El PLC ejecuta el sistema y registra los datos. La cápsula está montada en una estación de acoplamiento y fi jada al track por un cabo unido a través de poleas a los moto res hidráulicos. Para hacer funcionar el disposi tivo el marinero simplemente coloca un anzuelo encarnado en la cámara de carnada de la cápsula y presiona un botón de liberación. El motor im pulsa la cápsula por el track a alta velocidad. Al fi nalizar el track (el cual se extiende aproximada mente 1 m bajo el agua, pero puede variar para adaptarse a diversos estados de la mar) la cápsula sigue libre hasta una profundidad preestableci da. La profundidad alcanzada es una función de la velocidad de descenso de la cápsula, peso de la cápsula y el tiempo del ciclo. Al fi nal de la fase de descenso se activa el motor de recuperación y la cápsula retorna a la posición inicial. El anzuelo encarnado se libera de la cápsula durante la fase de ascenso a través de una puerta con resorte ubicada en la parte inferior de la cápsula. El ciclo puede repetirse cada un intervalo pre-estableci do de pocos segundos. La profundidad objetivo de calado puede variar dependiendo de las capa cidades de buceo de las especies de aves marinas que interactúan con el arte de pesca (Robertson et al., 2015). Luego de varios años de investigación y desarro llo del calador submarino de carnadas se probó en la pesquería de pez espada del Uruguay, en septiembre/octubre de 2010 y en julio de 2012. Este proyecto fue una colaboración entre Ame rro Engineering, the Australian Antarctic Divi sion, la Direccion Nacional de Recursos Acua ticos (DINARA) y Golden Star Fisheries S.A (Uruguay). Esta pesquería fue elegida debido a que las aguas de Uruguay son frecuentados por un gran número de aves marinas (desde Islas Georgia del Sur, Islas Malvinas y Tristán da Cuh na), incluidos los Petreles Barba Blanca y los Al batros Ceja Negra. Las experiencias han incluido comparaciones pareadas entre tramos calados manualmente y con la cápsula de calado subma rino en las capturas de aves marinas y las tasas de captura de especies objetivo y no objetivo. Cápsula de calado submarino La cápsula de calado submarino (o calador sub marino de carnadas) es un dispositivo montado en la popa del buque, accionado hidráulicamente que envía los anzuelos bajo el agua para evitar que las aves marinas los detecten. Este dispositi vo es el producto de varios años de investigación desarrollada entre Amerro Engineering y Gra ham Robertson del Australian Antarctic Divi sion (Robertson et al., 2015). La descripción y funcionamiento del calador submarino de carnadas se detalla en Robertson et al. (2015). Básicamente, el dispositivo com prende de componentes que están fi jos a la em barcación y una cápsula que contiene el anzuelo encarnado que baja libremente en la columna de agua cada vez que se cala un anzuelo. Este cala dor submarino de carnadas cuenta con un track vertical en la popa, la cápsula, una caja con un sistema hidráulico, rieles y poleas, y una caja de control que cuenta con un controlador lógico Figura 3.10. Perfi les de hundimiento de los anzuelos en las tres brazoladas alternativas y la control. 51 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3 CAPÍTULO 1 2.1.4. Medidas de mitigación recomendadas en palangre pelágico Las mejores prácticas en Uruguay para disminuir al mínimo la captura incidental de aves marinas en palangre pelágico incluyen el uso simultáneo del calado nocturno, de la línea espantapája ros y de brazoladas con pesos de 65g a 1 m del anzuelo. Para el caso que de usarse dos medida simultá neamente de las tres mencionadas, como reco mienda actualmente la CICAA para el Sur de los 25°S, el calado nocturno debería ser obligatorio optándose como segunda medida simultánea entre la línea espantapájaros o brazoladas con pesos de 65g a 1 m del anzuelo. A su vez, debería alentarse a las embarcaciones a usar las tres me didas, cuando fuese posible. 3.2. PALANGRE DEMERSAL El grupo de trabajo sobre captura incidentales de aves marinas (“Seabird Bycatch Working Group”, SBWG) del Acuerdo sobre la Conservación de Albatros y Petreles (ACAP), determinó las mejo res prácticas para disminuir la captura incidental de aves marinas en las pesquerías de palangre demersal. Esto es el resultado de un proceso de revisión continuo que es actualizado periódica mente en las reuniones del SBWG. Actualmente, el uso de un dispositivo, conocido en Uruguay como Dispositivo de Exclusión de Mamíferos y Aves (DEMA, Pin & Rojas 2008), en conjunto con un peso apropiado es considerado la mejor modifi cación del arte y la práctica más adecuada para eliminar la captura de aves en el sistema tra dicional de palangre demersal tipo español. Para otros métodos de pesca con palangre demersal, las mejores prácticas para disminuir la captura incidental de aves marinas en palangre demer sal son el uso simultáneo de un peso apropiado en las línea secundarias de modo de maximizar las tasas de hundimiento de los anzuelos, el uso de línea espantapájaros y el calado nocturno (ACAP, 2013). De la misma manera, la Con vención sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCRVMA) establece diversas medidas de mitigación para las diferen tes Áreas y/o Subáreas Estadísticas de la Conven ción. Las mismas incluyen la utilización de peso apropiado para lograr tasas de hundimiento de la línea del palangre igual o mayor a 3 m/s; cala do nocturno; utilización de línea espantapájaros; en buques con sistema de calado automático de berán agregar pesos a la línea madre, o utilizar palangres con lastre integrado. También se inclu ye el abandono del caladero en caso de captura incidental u accidental de un determinado nú mero de aves marinas durante las operaciones de pesca; pesca estacional respetando las etapas de desarrollo de las diferentes especies en esa área o subárea de pesca. Las Medidas de Conservación (MC) para la mi nimización de la mortalidad incidental de aves y mamíferos, aplicadas a toda unidad pesquera de bandera nacional de Uruguay, que opere den tro del área de jurisdicción de la CCRVMA, son principalmente las siguientes: • MC 24-02 (2008) Lastrado del palangre para la protección de aves marinas. • MC 25-02 (2012) Reducción de la morta lidad incidental de aves marinas durante la pesquería de palangre o en la pesquería de investigación con palangres en el Área de la Convención. • MC 25-03 (2011) Reducción de la mortali dad incidental de aves y mamíferos marinos durante la pesca de arrastre en el Área de la Convención. • Resolución 22/XXV (2006) Actuaciones in ternacionales para reducir la mortalidad in cidental de aves marinas ocasionada por la pesca. Medidas de mitigación en palangre demersal en Uruguay A continuación se resumen los resultados obte nidos sobre medidas de mitigación en palangre demersal. Dispositivo de Exclusión de Mamíferos y Aves (DEMA) Entre marzo y mayo de 2007 se realizó un estu dio a bordo de un buque de pesca comercial en el cual se empleó un Dispositivo de Exclusión de Mamíferos y Aves (DEMA). Los resultados de dicho estudio se detallan en Pin & Rojas (2008). 52 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 1 El estudio describe la utilización del Dispositi vo de Exclusión de Mamíferos y Aves (DEMA) y la interacción del Cachalote (Physeter macro cephalus) sobre los ejemplares de Merluza Negra (Dissostichus eleginoides) capturados en un bar co palangrero operando con sistema español en dos zonas de pesca entre las latitudes 40º y 50º del Atlántico Sudoccidental. A continuación se resumen los principales resultados referentes a las tasas de hundimiento y a la captura inciden tal de aves marinas. Un descripción detallada del DEMA puede leerse en Pin & Rojas (2008). Un esquema se muestra en la Fig. 3.11. El buque de pesca realizó un esfuerzo de pesca de aproximadamente 350000 anzuelos en 103 lances (62 en un área y 41 en la otra), durante 55 días efectivos de pesca. El palangre fue encarna do manualmente usando 66% de sardina (Sar dina pilchardus) y 33% de calamar (Nototodarus sloanii). En ambas zonas se realizaron lances sin el DEMA (sistema tradicional de palangre de mersal) y con éste dispositivo modifi cado. Las líneas secundarias o barandillos con DE MAs presentaban un peso de 5 a 10 kg, mientras que en los palangres sin DEMA el peso prome dio fue de 8kg. Se midieron las tasas de hundi miento utilizando botellas de 0.75l atadas a un cabo de 10m, siguiendo las recomendaciones de CCAMLR. Los resultados mostraron una mayor tasa de hundimiento en los palangres con DEMA (1.14 m/s, rango 0.66 – 2.13 m/s, n=42 lances) con respecto al sistema tradicional (0.47 m/s, rango 0.45 – 0.51 m/s, n=18 lances). En ambos tipos de líneas, las tasas de hundimiento excedie ron las requeridas por la CCRVMA dentro de su jurisdicción (0.3 m/s). No se registró la captura de ningún ave marina durante el estudio. Estos datos son respaldados con los datos reca bados por observadores científi cos dispuestos por el Área de Recursos Antárticos (DINA RA) a bordo de los barcos pesqueros naciona les dedicados a la pesca de Merluza Negra en la Zona Común de Pesca Argentino-Uruguaya (ZCPAU): la totalidad de los barcos pesqueros que han operado durante los últimos 3 años (período 2011-2013) han utilizado el disposi tivo DEMA, no registrándose ninguna captura incidental observada directamente en el calado o virado del arte de pesca (Tabla 3.4.). La carna da permanece cubierta por la red de protección (sombrilla o “umbrella”) durante el calado, y el pez capturado permanece cubierto por la red de protección durante el virado del arte. El DEMA cumple una doble función protegiendo a la car nada de las aves marinas y a los peces capturados por el palangre de los depredadores sumergidos (principalmente mamíferos marinos). Medidas de mitigación recomendadas La mejor prácticas en Uruguay para evitar la captura incidental de aves marinas en palangre demersal dirigida a la pesca de Merluza Negra y especies asociadas es el uso de un Dispositivo de Exclusión de Mamíferos y Aves (DEMA) en las línea secundarias con un peso mínimo de 5 kg cuando sea de acero, 6kg cuando sea de hormi gón y 8.5 kg cuando sea de piedras. Mediante el uso de estas medidas no se han registro captura de aves marinas en los últimos años. Para el caso de que esta medida no se use o no sea posible (e.g. líneas de calado y encarnado automático) se recomienda el uso del régimen de peso mínimos arriba mencionado con un es paciamiento no mayor a 40m en simultaneo con una de las siguientes dos medidas: línea espanta pájaros o calado nocturno. Figura 3.11. Esquema del Dispositivo de Exclusión de Mamíferos y Aves extraído y modifi cado de (Pin & Rojas, 2008). 53 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3 CAPÍTULO 1 3.3. ARRASTRE DE FONDO DE ALTURA Medidas de mitigación en arrastre de fondo El grupo de trabajo sobre captura incidenta les de aves marinas (“Seabird Bycatch Working Group”, SBWG) del Acuerdo sobre la Conserva ción de Albatros y Petreles (ACAP) ha revisado las mejores prácticas para disminuir la captura incidental de aves marinas en las pesquerías de arrastre. Actualmente, la mejores prácticas para disminuir la mortalidad incidental de aves mari nas en arrastre de fondo (ACAP, 2013) incluyen: utilizar línea espantapájaros para ahuyentar a las aves de los cable de la red y de los cables de la sonda de la red; instalar una pasteca en la popa del barco para acercar el cable de la sonda de red al agua y así reducir su cobertura aérea; limpiar la red antes del calado y mantenerla el menor tiempo posible en la superfi cie del mar durante la virada para evitar la captura de aves en la red. La presencia de descartes y resto de procesado de la captura atrae a las aves hacia la popa. Conside rando que el manejo de descarte y resto del pro cesado reduce la abundancia de aves, ACAP re comienda 1) evitar la descarga al mar de descarte y restos del procesado durante el calado, arrastre y virado, 2) siempre que sea posible y apropiado, convertir los restos del procesado en harina de pes Año Viaje Área de pesca Mes Esfuerzo Observado DEMA No. de lances No. de anzuelos Nº de aves 2012 1 ZCPAU Marzo 7 23874 0 2 ZCPAU sector Sur Octubre 8 27184 1* 3 ZCPAU Noviembre 10 33980 0 4 ZCPAU sector Sur Diciembre 6 19850 0 2013 1 ZCPAU sector Sur Octubre 11 37378 0 2 ZCPAU sector Sur Noviembre 12 38400 0 3 ZCPAU sector Sur Noviembre 8 23608 0 Totales 7 62 204274 1* (*) Captura accidental por choque del ave marina contra el barco. Tabla 3. 4. Datos de captura incidental de aves marinas obtenidos por observadores científi cos dispuestos por el Área de Re cursos Antárticos (DINARA) a bordo de los barcos pesqueros uruguayos dedicados a la pesca de Merluza Negra, en la Zona Común de Pesca Argentino-Uruguaya (ZCPAU). cado y conservar todo el material de desecho, con descargas restringidas a agua / líquido de sumi dero para reducir al mínimo el número de aves, y 3) cuando la producción de harina de pescado a partir de los despojos y su retención completa no sea factible, se recomienda el vertido por lotes (almacenar y controlar la liberación de desechos durante las operaciones pesqueras, preferiblemen te durante dos o más horas). Mediante el vertido por lotes se demostró una reducción signifi cati va en la presencia de aves marinas en las embar caciones. Se ha demostrado que el triturado de desechos también disminuye la presencia de las especies de grandes albatros (ACAP, 2013). Medidas de mitigación recomendadas No se han realizado investigaciones en Uruguay sobre medidas de mitigación en arrastre. Actual mente, la investigación se enfoca en cuantifi car si existe un impacto considerable. Se recomienda de forma precautoria el uso de las siguientes me didas para disminuir la mortalidad de aves con los cables de la red: 1) Línea espantapájaros y 2) Disminución del descarte. Para disminuir la captura de aves en la red se recomienda la lim pieza de la red antes del calado y disminuir el tiempo de exposición de la red en la superfi cie del mar. 54 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 1 Referencias ACAP. 2013. Report of Seabird Bycatch Working Group. In: Seventh Meeting of the Advisory Committee, 6–10 May 2013. AC7 Doc 14 Rev 1, La Rochelle, France, p. 112. <http://www.acap.aq/index.php/en/advisory-committee/ doc download/2135-ac7-doc-14-rev-1-sbwg-report> Domingo, A., Jiménez, S., Abreu, M., Forselledo, R. & Pons, M. 2011. Eff ectiveness of tori-line use to reduce sea bird bycatch in the Uruguayan pelagic longline fl eet. Fourth Meeting of the Seabird Bycatch Working Group, Agreement on the Conservation of Albatrosses and Petrels, Guayaquil, Ecuador, 22 – 24 August 2011. SBWG-4 Doc 45 Domingo, A., Jiménez, S., Abreu, M. & Forselledo, R. 2013. Eff ectiveness of tori line use to reduce seabird bycatch in the Uruguayan pelagic longline fl eet and modifi cations to improve its performance. Fift h Meeting of the Seabird By catch Working Group, Agreement on the Conservation of Albatrosses and Petrels, La Rochelle, France, 1-3 May 2013. SBWG-5 Doc 46 Huin, N. 1994. Diving depths of white-chinned petrels. Th e Condor 96:1111–1113. Jiménez, S. 2012. Actividades desarrolladas por Uruguay sobre medidas de mitigación de la captura incidental en pa langre pelágico. Informe fi nal, Proyecto DINARA-FAO UTF/ URU/025/URU. Jiménez, S., Domingo, A., & Brazeiro, A. 2009. Seabird bycatch in the Southwest Atlantic: interaction with the Uru guayan pelagic longline fi shery. Polar Biology 32: 187-196. Jiménez, S., Abreu, M., Pons, M., Ortiz, M., Domingo, A. 2010. Assessing the impact of the pelagic longline fi shery on Albatrosses and Petrels in the Southwest Atlantic. Aquatic Living Resources 23: 49–64. Jiménez, S., Domingo, A., Abreu, M. & Brazeiro, A. 2011. Structure of the seabird assemblage associated with pelagic longline vessels in the Southwestern Atlantic: implications on bycatch. Endangered Species Research 15: 241-254. Jiménez, S., Domingo, A., Abreu, M. & Brazeiro, A. 2012. Bycatch susceptibility in pelagic longline fi sheries: Are albatrosses aff ected by the diving behavior of medium-sized petrels? Aquatic Conservation: Marine & Freshwater Ecosys tems 22: 436-445. Jiménez, S., Domingo, A., Abreu, M., Forselledo R. & Pons M. 2013. Eff ect of reduced distance between the hook and weight in pelagic longline branchlines on seabird attack and bycatch rates and on the catch of target species SBWG5 Doc 49. Fift h Meeting of the Seabird Bycatch Working Group La Rochelle, France, 1-3 May 2013. Jiménez, S., Phillips, R.A., Brazeiro, A., Defeo, O. & Do mingo, A. 2014. Bycatch of great albatrosses in pelagic lon gline fi sheries in the southwest Atlantic: Contributing factors and implications for management. Biological Conservation 171: 9–20. Løkkeborg, S. 2011. Best practices to mitigate seabird bycatch in longline, trawl and gillnet fi sheries effi ciency and practical applicability. Marine Ecology Progress Series 435: 285–303. Pin, O. D. & Rojas, E. 2008. Application of the Mam mals and Birds Excluding Device (MBED) in the patago nian toothfi sh (Dissostichus eleginoides) longline fi shery of the Southwestern Atlantic, Dirección Nacional de Recursos Acuáticos. Prince, P.A., Huin, N. & Weimerskirch, H. 1994. Diving depths of albatrosses. Antarctic Science 6: 353–354. Robertson, G., Ashworth, P., Ashworth, P., Carlyle, I. & Candy, S.G. 2015. Th e development and operational testing of an underwater bait setting system to prevent the mortality of albatrosses and petrels in pelagic longline fi sheries. Open Journal of Marine Science 5: 1-12. Ronconi, R.A., Ryan, P.G. & Ropert-Coudert, Y. 2010. Diving of Great Shearwaters (Puffi nus gravis) in Cold and Warm Water Regions of the South Atlantic Ocean. PLoS ONE 5(11): e15508. doi:10.1371/journal.pone.0015508. Weimerskirch, H. & Sagar, P.M. 1996. Diving depths of Sooty Shearwaters Puffi nus griseus. Ibis 138: 786–788. 55 CAPÍTULO 1 Riqueza de especies Uruguay presenta una alta diversidad de aves marinas. Hasta la fecha se han registrado al me nos 70 especies, representantes de cuatro órde nes de aves (Tabla 1). El orden Procellariiformes domina en el ambiente pelágico, representado principalmente por especies de albatros (Dio medeidae) y petreles (Procellariidae). Estas dos familias se encuentran ampliamente distribuidas en aguas profundas, talud y plataforma continen tal. Esta última es usada también por pingüinos (Sphenisciformes), especialmente por el Pingüi no de Magallanes (Spheniscus magellanicus), que es muy abundante durante el otoño-invierno. Dentro de los Charadriiformes, algunas especies de escúas y salteadores (Stercorarius spp.) son características del ambiente pelágico, aunque también es visitado por algunos gaviotines (Ster ninae). El ambiente costero, es dominado por los Charadriiformes, con especies de gaviotas y va rios gaviotines (Aldabe et al., 2006). Tres de estas especies reproducen en islas costeras, la Gaviota Cocinera (Larus dominicanus), el Gaviotín Real (Th alasseus maximus) y el Gaviotín Pico Amari llo (Th alasseus acufl avidus) (Lenzi et al., 2010). ANEXO 4. ESPECIES DE AVES MARINAS PRIORITARIAS PARA LA CONSERVACIÓN EN PESQUERÍAS SPHENISCIFORMES Spheniscidae Pingüino Rey King Penguin Aptenodytes patagonicus Pingüino Penacho Amarillo Rockhopper Penguin Eudyptes chrysocome Pingüino de Magallanes Magellanic Penguin Spheniscus magellanicus PROCELLARIIFORMES Diomedeidae Albatros Real del Sur Southern Royal Albatross Diomedea epomophora Albatros Real del Norte Northern Royal Albatross Diomedea sanfordi Albatros Errante Wandering Albatross Diomedea exulans Albatros de Tristan Tristan Albatross Diomedea dabbenena Albatros Oscuro Sooty Albatross Phoebetria fusca Albatros Pico Amarillo Yellow-nosed Albatross Th alassarche chlororhynchos Albatros Cabeza Gris Grey-headed Albatross Th alassarche chrysostoma Albatros Frente Blanca ● White-capped Albatross Th alassarche steadi Albatros de Salvin Salvin’s Albatross Th alassarche salvini Albatros Ceja Negra Black-browed Albatross Th alassarche melanophris Procellariidae Petrel Gigante del Sur Southern Giant Petrel Macronectes giganteus Petrel Gigante del Norte Northern Giant Petrel Macronectes halli Petrel Plateado Southern Fulmar Fulmarus glacialoides Petrel Damero Cape Petrel Daption capense Tabla 1. Especies de aves marinas registradas en Uruguay. Basado en última lista referenciada (Azpiroz et al., 2012), nueva información publicada (Abente et al., 2010; Abreu, 2015; Jiménez, 2013; Jiménez et al., 2014; Kopp et al., 2011; Rabau, en prensa; Rocchi, 2011) y registros inéditos: *(PAP, sin publicar). 56 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4CAPÍTULO 1 Petrel Plomizo Kerguelen Petrel Lugensa brevirostris Petrel Atlántico Atlantic Petrel Pterodroma incerta Petrel de Trindade Trindade Petrel Pterodroma arminjoniana Petrel Apizarrado Great-winged Petrel Pterodroma macroptera Petrel Collar Gris Soft -plumaged Petrel Pterodroma mollis Petrel Azulado Blue Petrel Halobaena caerulea Prión Pico Fino Th in-billed Prion Pachyptila belcheri Prión Pico Ancho Antarctic Prion Pachyptila desolata Petrel Barba Blanca White-chinned Petrel Procellaria aequinoctialis Petrel de Antifaz Spectacled Petrel Procellaria conspicillata Petrel Ceniciento Grey Petrel Procellaria cinerea Pardela Grande Cory´s Shearwater Calonectris diomedea Pardela de Cabo Verde Cape Verde Shearwater Calonectris edwardsii Pardela Parda Greater Shearwater Puffi nus gravis Pardela Oscura Sooty Shearwater Puffi nus griseus Pardela Boreal Manx Shearwater Puffi nus puffi nus Hydrobatidae Paíño Pardo Wilson´s Storm-Petrel Oceanites oceanicus Paíño Cara Blanca White-faced Storm-Petrel Pelagodroma marina Paíno Vientre Negro Black-bellied Storm-Petrel Fregetta tropica Paíno Vientre Blanco* White-bellied Storm Petrel Fregetta grallaria Paíño de Leach Leach´s Storm-Petrel Oceanodroma leucorhoa Pelecanoididae Petrel Zambullidor Common Diving-Petrel Pelecanoides urinatrix PELECANIFORMES Sulidae Piquero del Cabo Cape Gannet Morus capensis Piquero Pardo Brown Booby Sula leucogaster Piquero Blanco Masked Booby Sula dactylatra Phalacrocoracidae Biguá Vientre Blanco King Cormorant Phalacrocorax albiventer Biguá Común Neotropic Cormorant Phalacrocorax brasilianus Fregatidae Fragata Magnifi cent Frigatebird Fragata magnifi cens CHARADRIIFORMES Stercorariidae Escúa Chileno Chilean Skua Stercorarius chilensis Escúa Antártico Brown Skua Stercorarius antarcticus Escúa Polar South Polar Skua Stercorarius maccormicki Salteador Coludo Long-tailed Jaeger Stercorarius longicaudus Salteador Chico Parasitic Jaeger Stercorarius parasiticus Salteador Grande Pomarine Jaeger Stercorarius pomarinus 57 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4 CAPÍTULO 1 Laridae Gaviota Cangrejera Olrog’s Gull Larus atlanticus Gaviota Cocinera Kelp Gull Larus dominicanus Gaviota Capucho Café Brown-hooded Gull Chroicocephalus maculipennis Gaviota Capucho Gris Grey-hooded Gull Chroicocephalus cirrocephalus Gaviota de Franklin Franklin’s Gull Leucophaeus pipixcan Gaviotín Negro Black Tern Chlidonias niger Atí Large-billed Tern Phaetusa simplex Gaviotín Pico Grueso Gull-billed Tern Gelochelidon nilotica Gaviotín Cola Larga South American Tern Sterna hirundinacea Gaviotín Golondrina Common Tern Sterna hirundo Gaviotín Ártico Arctic Tern Sterna paradisaea Gaviotín Chico Yellow-billed Tern Sternula superciliaris Gaviotín Chico Boreal Least Tern Sternula antillarum Gaviotín de Antifaz Snowy-crowned Tern Sterna trudeaui Gaviotín Antártico Antarctic Tern Sterna vittata Gaviotín Real Royal Tern Th alasseus maxinus Gaviotín Pico Amarillo Cabot’s Tern Th alasseus acufl avidus Noddy Anous spp. Rhynchopidae Rayador Black Skimmer Rhynchops niger ● Un estudio reciente basado en análisis genético sugiere que Th alassarche cauta, especie fenotípicamente similar a T. steadi, también ocurre en Uruguay (Jiménez et al., 2015). Aves marinas asociadas a pesquerías Muchas especies de aves marinas interactúan con las pesquerías industriales de Uruguay (Ji ménez et al., 2009a, 2011). Las pesquerías que representan una amenaza para las aves marinas a través de la captura incidental (palangre pelá gico, palangre de fondo y arrastre de altura) se distribuyen desde la parte media de la platafor ma continental hacia aguas profundas (Véase Capítulo 3). Por tanto, los albatros y petreles son los grupos que mayormente interactúan con las mismas. Estas especies se asocian a los barcos pesqueros para hacer uso de los descartes, lo que causa frecuentemente la mortalidad incidental de algunas especies (Véase Anexo 3). De las cer ca de 40 especies de aves marinas que han sido registradas en palangreros pelágicos, alrededor de 15 son las que hacen un uso substancial de los descartes (Tabla 2), todos albatros y petreles (Jiménez et al., 2011, 2012a). Estas especies coin ciden con las capturadas incidentalmente en esta pesquería (Jiménez et al., 2010, 2012b, 2014). La información respecto a las principales espe cies que se alimentan de descartes y aquellas que resultan capturadas, en la pesca con palangre de fondo y de arrastre de altura es escasa. En la pes ca de altura con arrastre de fondo datos prelimi nares ya han registrado la presencia de al menos 22 especies de aves marinas, incluyendo la con fi rmación de 14 de las especies que hacen uso de descartes en la pesca de palangre pelágico. Datos obtenidos en tres viajes de pesca (2013-2015) en la Zona Común de Pesca Argentino Uruguaya, mostraron la presencia de al menos 24 especies de aves marinas asociadas a la pesca de Merluza Negra con palangre de fondo, incluyendo tam bién todas las principales especies que se alimen tan en los palangreros pelágicos y arrastreros de altura. 58 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4CAPÍTULO 1 Especies Palangre Pelágico Palangre de Fondo Arrastre de Altura Diomedea exulans/D. dabbenena ● + + + Diomedea epomophora + + + Diomedea sanfordi + + + Th alassarche steadi + + + Th alassarche melanophrys + + + Th alassarche chlororhynchos + + + Phoebetria fusca ●● + ? Macronectes halli + + + Macronectes giganteus + + + Procellaria aequinoctialis + + + Procellaria conspicillata + + + Daption capensis + + + Fulmarus glacialoides + + + Puffi nus gravis + + + Puffi nus griseus + + + ● No es posible separar las especies en el mar y son agrupadas en los conteos. ●● Aunque presenta frecuencia de observación relativamente baja en comparación con las demás especies asociadas a los barcos, fue incluida en la lista porque hay registros de captura incidental. Tabla 2. Especies de albatros y petreles con alta asociación (i.e. se alimentan de descartes y carnadas) a los barcos de palangre pelágico uruguayos (Jiménez et al., 2011, 2012a). Se indica también cuales co-ocurren en la vecindad de barcos de palangre de fondo dirigidos a Merluza Negra y en arrastre de altura a Merluza Común. El símbolo + indica que la especie ha sido regis trada en asociación con la pesquería. Se indica con ? cuando requiere confi rmación. Fuente: (Jiménez et al., 2011, DINARA sin publicar). Impacto de la mortalidad incidental en la aves marinas De las tres pesquerías aquí abordadas, sólo existe información detallada sobre todas las especies afectadas para la de palangre pelágico. Las espe cies más capturadas incidentalmente en número individuos al año, en orden decreciente, son el Albatros Ceja Negra (Th alassarche melanophrys), el Albatros Pico Amarillo (T. chlororhynchos) y el Petrel Barba Blanca (Procellaria aequinoctialis); Jiménez et al. 2010). Otras especies son captu radas en números bajos, incluyendo las cuatro de grandes albatros que ocurren en el Atlánti co sudoccidental (Diomedea exulans, D. dabbe nena, D. epomophora y D. sanfordi, Jiménez et al. 2008, 2014), el Albatros de Capucha Blanca (T. steadi; Jiménez et al., 2009a, 2015), el Petrel de Antifaz (Procellaria conspicillata), la Parde la Parda (Puffi nus gravis) y las dos especies de petreles gigante existentes (Macronectes halli y M. giganteus). A su vez, otras especies han sido capturadas con muy baja frecuencia (Phoebetria fusca, Daption capense y Puffi nus griseus). Para la última especie, solo existen registros de aves capturadas vivas. El número promedio de aves capturadas anualmente durante 2004-2007 en esta fl ota fue estimado en 403-798 aves (Jiménez et al., 2010). Es importante considerar que esta estimación consideró únicamente las tres prin cipales especies capturadas (Fig. 4.1). Debido al muy bajo porcentaje que representan las restan tes especies en la captura, es altamente probable que el número total de aves, considerando todas 59 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4 CAPÍTULO 1 las especies, se haya mantenido en el orden de los cientos. investigación. Las fuentes de mortalidad en esta pesca son la interacción con los cables de la red y de la sonda y la captura en la red. En base a la información recabada por la DINARA hasta el momento, el Albatros de Ceja Negra sería la especie que resulta con mayor mortalidad en las interacciones con los cables. Esta es la especie más abundante asociadas a esta pesquería, con un promedio mayor a 80 aves observadas duran te las maniobras de pesca y un máximo de 1000 individuos. También se ha registrado la mortali dad del Albatros de Pico Amarillo. Las especies buceadoras que han sido registradas capturadas incidentalmente en la red son el Petrel de Barba Blanca y el Pingüino de Magallanes. Sin embar go, es altamente probable que otras especies sean capturadas. No existen estimaciones sobre el nú mero total de aves capturadas anualmente en la pesca de arrastre de fondo. No es posible inferir el impacto de una pesque ría en las poblaciones de aves marinas a partir de sus tasas de capturas (usualmente medidas como el número de aves capturadas cada 1000 anzuelos) o de la proporción que representan las distintas especies en la captura total. Esto se debe primariamente a las diferencias existentes en los tamaños poblacionales, en sus tasas de crecimiento poblacionales y en la susceptibili dad a ser capturadas en un arte de pesca. Para evaluar el impacto relativo de las pesquerías es posible utilizar aproximaciones como los Aná lisis de Riego Ecológicos (Hobday et al., 2011). De acuerdo a la información disponible, es po sible abordar análisis cualitativos (cuando existe muy poco información), semi-cuantitativos o cuantitativos para evaluar el efecto de la pesca en distintas poblaciones. Los análisis cuantitativos demandan mucha información y raramente son aplicados. Dentro de todas estas aproximacio nes, se puede realizar un Análisis de Productivi dad-Susceptibilidad (Hobday et al., 2011), el cuál considera estimar en base a distintos factores tanto la productividad de una población, como su susceptibilidad a la captura en una pesquería dada. Se grafi ca la productividad en función de la susceptibilidad para todas las poblaciones y luego puede estimarse el riesgo o vulnerabilidad En la pesca con palangre de fondo dirigida a Merluza Negra, se estima que actualmente la captura es prácticamente nula debido básica mente a la incorporación del Dispositivo Exclui dor de Mamíferos y Aves (Pin & Rojas, 2008) y a las altas tasas de hundimiento del arte de pesca (Véase Anexo 3). El impacto de la pesca de arrastre de altura dirigida a Merluza Común (Merluccius hubbsi) se encuentra actualmente en Figura 4.1. Estimaciones del número total de capturas para las tres principales especies de aves marinas captu radas incidentalmente por la fl ota de palangre pelágico de Uruguay (2004-2007). A) Albatros Ceja Negra. B) Al batros Pico Amarillo. C) Petrel Barba Blanca. Para cada especie se muestra la captura observada en viajes con observadores y la estimación para toda la fl ota mediante tres modelos (Delta Poisson, Zero Infl ated Poisson (ZIP) y Delta Log-normal (Delta LgN)) y el intervalo de confi anza 95%. (fuente: Jiménez et al. 2010). 60 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4CAPÍTULO 1 de cada una de ellas como su distancia al punto de productividad = 1 y susceptibilidad = 0. Un enfoque adicional para evaluar el impacto de la captura incidental es estimar el Nivel Potencial de Remoción Biológica (PBR: Potential Biologi cal Removal Level en inglés) (Wade, 1998) y rela cionarlo con las estimaciones de captura. El PBR es un umbral del número de muertes adicionales que una población puede sostener anualmente y ha sido ampliamente aplicado en Procellariifor mes (Dillingham & Fletcher, 2011). Ambas aproximaciones fueron aplicadas en Uru guay para la pesca con palangre pelágico y per mitieron estimar que los grandes albatros (Dio medea spp; principalmente el Albatros Errante), y el Albatros Pico Amarillo serían las especies más afectadas, a pesar de que las especies del pri mer grupo son capturadas anualmente en núme ros relativamente bajos (Jiménez et al., 2012b). Sin embargo, estas especies presentan tamaños poblacionales muy pequeños (Tabla 3) y son altamente susceptibles a la captura en palangre (Jiménez et al., 2012a). La tabla 3 muestra los valores de PBR estimados para las principales especies capturadas en Uruguay. En base a estos resultados, la aplicación de medidas de mitiga ción debe ser considerada de alta prioridad para (1) la población de Islas Georgia del Sur (South Georgia) del Albatros Errante, (2) la población del Albatros de Tristán y las poblaciones (3) del Albatros Real del Norte y (4) del Albatros Real del Sur (ambas endémicas de Nueva Zelanda). La población mencionada del Albatros Errante es pequeña y se encuentra disminuyendo dramá ticamente, mientras que el Albatros de Tristán presenta una población pequeña endémica de Gough y catalogada en Peligro Crítico (Tabla 2). Un estudio reciente en palangreros uruguayos y también extranjeros operando en Uruguay bajo permiso de pesca experimental refuerza estos re sultados (Jiménez et al., 2014). A su vez, los altos niveles de mortalidad reportados para las dos es pecies de albatros reales confi rman que las mis mas también requieren especial atención. Otras poblaciones que requieren prioridades de con servación son, en orden de importancia, la del (5) Albatros Pico Amarillo (endémica del archi piélago de Tristán da Cunha y Gough), (6) la del Petrel de Antifaz (endémica de un isla de Tristán da Cunha), (7) la del Albatros Ceja Negra de Is las Malvinas (Falklands), (8) la del Albatros Ceja Negra de Islas Georgia del Sur (South Georgia) y (9) la del Petrel de Barba Blanca de Islas Geor gia del Sur (South Georgia). En la sección 4.1. se brinda información detallada del estado de conservación y de su interacción con pesquerías para todas las poblaciones aquí mencionadas. Este orden de prioridad no considera el impac to adicional del arrastre de altura. Por lo tanto, es posible que el mismo requiera ser modifi cado una vez se obtengan estimaciones de las aves cap turadas para esta pesquería. Sin embargo, para el caso del Albatros Ceja Negra y del Petrel Barba Blanca, aun sufriendo altos niveles de mortali dad en esta pesquería (en el orden de cientos a 1000 aves al año), debido a sus altos tamaños poblacionales y valores de PBR, es posible que sus poblaciones no suban en el ranking de priori dad. Sin embargo, la situación puede ser distinta para el Albatros Pico Amarillo, cuya población es relativamente pequeña. Esta especie ya ha sido observada en alta abundancia y registrada inte ractuar con los cables de la red en esta pesquería (DINARA datos sin publicar). De forma similar, la mortalidad de pocos individuos de Albatros Reales del Sur y del Norte podría ubicar a estas poblaciones en situaciones más comprometidas. Ambas especies tienen poblaciones muy peque ñas y se distribuyen ampliamente sobre el área de operación de la pesquería. 61 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4 CAPÍTULO 1 Especies UICN Global UICN Nacional Poblaciones (Islas o Archipielagos) Número de pare jas anuales PBR Diomedea exulans VU EN South Georgia 1420 20 Diomedea dabbenena CR - Gough 1514 22 Diomedea epomophora VU NT Campbell 7800 112 Diomedea sanfordi EN EN Chatham 5800 83 Th alassarche steadi NT NT Auckland Group 97089 2803 Th alassarche melanophrys NT LC Islas Malvinas 399416 3844 South Georgia 74296 715 Th alassarche chlororhynchos EN EN Tristan da Cunha 21700-35800 277 Gough 5300 51 Phoebetria fusca EN Tristan da Cunha, Gough 7625-8750 Macronectes halli LC LC South Georgia, otras islas subantarticas 4310 Macronectes giganteus LC LC Argentina (Gran Ro bredo, Observatorio, Arce, de los Estados) 2831 South Georgia 5500 Procellaria aequinoctialis VU VU South Georgia 889122 9385 Procellaria conspicillata VU LC Tristan da Cunha 14400 152 Daption capensis LC LC Antártida, varias islas subantarticas 2000000 Fulmarus glacialoides LC LC Antártida, varias islas subantarticas 4000000 Puffi nus gravis LC LC Tristan da Cunha, Gough 6000000 Tabla 3. Principales poblaciones de aves marinas asociadas a pesquerías industriales en Uruguay, tamaños poblacionales y Nivel Potencial de Remoción Biológica (PBR; umbral del número de muertes adicionales que una población puede sostener anualmente). Valores extraídos de Jiménez et al. (2012b). El estatus de conservación global y nacional según la Unión Inter nacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) fue obtenido de BirdLife International (2014) y Azpiroz et al., (2012), respectivamente. 63 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4 CAPÍTULO 1 4.1. ESPECIES DE ALTA PRIORIDAD PARA MITIGAR SU CAPTURA INCIDENTAL en regiones subtropicales y templadas del todos los océanos del hemisferio Sur. En el Atlántico sudoccidental, la interacción con la pesca de pa langre afecta a la población de Islas Georgias del Sur (South Georgia) de forma considerable, in cluyendo aves reproductivas y parte de las no re productivas. Posiblemente sea la población más afectada en esta región por la pesca con palan gre pelágico (Croxall and Prince, 1990; Jiménez et al., 2012b, 2014). En Uruguay, este albatros es afectado por la pesca con palangre pelágico, no existiendo información sobre su interacción con otras pesquerías. Si bien en el palangre pelágico se encuentra asociada durante todo el año, la ma yor abundancia e interacción ocurre entre mayo y noviembre (Jiménez et al., 2008, 2011, 2014). El pico de captura incidental ocurre entre setiem bre y noviembre, principalmente hacia el fi nal del periodo de cría de pichones en South Geor gia (Jiménez et al., 2008, 2014). Las aves captura das son principalmente hembras adultas (Jimé nez et al., 2008). Aunque los datos obtenidos aún son preliminares, esta especie ha sido observada con muy baja frecuencia asociada a la pesca de arrastre de altura. También se ha registrado aso ciado a la pesca de palangre del fondo dirigido a Merluza Negra, sobre el talud. No es posible dife renciar en el mar con precisión a esta especie del Albatros de Tristán (Diomedea dabbenena), por lo tanto durante los conteos desde los barcos de pesca ambas especies deben ser agrupadas. Sin embargo, los individuos capturados pueden ser diferenciados a partir de un conjunto de medi das morfométricas (Cuthbert et al., 2003a). Albatros Errante (Diomedea exulans) Albatros Errante (Diomedea exulans) Estado de conservación El Albatros Errante (Diomedea exulans) repro duce en varias islas sub-antárticas, incluyendo cuatro archipiélagos en el Océano Indico (Prince Edward, Marion, Kerguelen y Crozet) y uno ubi cado en el Atlántico sudoccidental (South Geor gia). Sólo las aves pertenecientes a South Georgia realizan un uso sustancial del Atlántico sudocci dental (Prince et al., 1998; Xavier et al., 2004). Las poblaciones del Océano Indico han sufridos de clives en el pasado, asociado principalmente a la pesca con palangre, sin embargo, actualmente se encuentran aumentado, estables o con tendencia incierta (ACAP, 2009a). Sin embargo, la pobla ción de Islas Georgias del Sur (South Georgia), ha estado disminuyendo continuamente por va rias décadas debido, principalmente, a la pesca con palangre. La situación se ha deteriorado, y la tasa de disminución ha aumentado de forma im portante desde fi nes de los 1990s (Poncet et al., 2006). Su tamaño poblacional anual es de apro ximadamente 1500 parejas (Poncet et al., 2006). Como el resto de los grandes albatros, reproduce cada dos años (bienal), criando un único pichón. Reproducen por primera vez a una edad modal de 12 años y son extremadamente longevos (vi ven varias décadas). Esta especie se encuentra listada como Vulnerable según la Unión Inter nacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En Uruguay, la especie es considerada en Peligro (Azpiroz et al., 2012). También se en cuentra listada entre las aves prioritarias para la conservación (Aldabe et al., 2013) Distribución e interacción con pesquerías Es una especie oceánica. La población de Islas Georgias del Sur (South Georgia) se distribuye desde el quiebre del talud hacia aguas profundas, alcanzando una distribución norte hasta los 25° S (Prince et al., 1998; Xavier et al., 2004). Du rante la reproducción las aves de esta población se distribuyen casi exclusivamente en el Atlán tico sudoccidental, usando en menor medida la península antártica y Pacífi co sureste. Las aves no reproductivas se distribuyen en el sur de los océanos Atlántico, Indico y Pacífi co (Prince et al., 1998; Mackley et al., 2010). Esta especie in teractúa con pesquerías de palangre pelágico 64 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4CAPÍTULO 1 Albatros de Tristán (Diomedea dabbenena) Estado de conservación El Albatros de Tristán (Diomedea dabbenena) es una especie endémica de Isla Gough, Atlántico Sur central. Su tamaño poblacional anual es de 1600 – 1800 parejas (Wanless et al., 2009; Cuth bert et al., 2014). Similar al resto de los grandes albatros, presenta reproducción bienal, madurez tardía y alta longevidad (Véase Albatros Erran te). Esta población se encuentra disminuyendo. Las principales causas de su declive son la inte racción con pesquerías de palangre y la preda ción por parte de roedores en Gough (Wanless et al., 2009; Cuthbert et al., 2014). La captura incidental en palangre ha disminuido de forma considerable la supervivencia de las aves adultas, mientras que la predación sobre los pichones afecta directamente sobre el éxito reproductivo, con niveles actuales muy bajos de producción de volantones (Wanless et al., 2009). Esta especie es considerada Críticamente Amenazada según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En Uruguay, esta especie no fue evaluada debido a que no existían registros publicados para el país (Azpiroz et al., 2012). Sin embargo, datos recientes sobre dos aves captu radas incidentalmente en barcos de palangre, confi rman su presencia dentro de aguas de Uru guay (Jiménez et al., 2014), como era esperado de acuerdo a su distribución (véase abajo). Tam poco está en la lista de aves prioritarias para la conservación en Uruguay (Aldabe et al., 2013). Distribución e interacción con pesquerías Durante la reproducción esta especie se distri buye en el Atlántico Sur, en aguas subtropicales o próximas a la convergencia subtropical (Cu thbert et al., 2005). Las aves no reproductivas también se distribuyen en la región subtropical y aguas adyacentes, principalmente del Atlántico sur, aunque también del Océano Indico (Reid et al., 2013). Es una de las especies más pelágicas que ocurren en el Atlántico sudoccidental, uti lizando mayoritariamente aguas oceánicas in ternacionales, donde interactúa exclusivamente con las pesquerías de palangre pelágico (Jiménez et al., 2008, 2014). Debido a su pequeño tamaño poblacional, la captura incidental de muy pocos individuos al año puede generar un impacto ne gativo en su población. Se estima que es una de las especies más afectadas por la captura inciden tal en palangre pelágico en la región (Jiménez et al., 2012b). En Uruguay sólo interactúa con la pesca de palangre pelágico, principalmente cuando los barcos operan en aguas internacio nales adyacentes al sur de Brasil, Uruguay o Nor te de Argentina. En menor medida sobre aguas uruguayas. La captura incidental ocurre entre ju lio y noviembre, acentuándose entre setiembre y noviembre (Jiménez et al., 2014). Es posible que eventualmente pueda aproximarse a otras pes querías que operan próximo al talud (palangre de fondo, y en menor medida arrastre de altura), aunque no existe evidencia. La difi cultad para ser diferenciado en el mar del Albatros Errante (véase Albatros Errante) ha limitado la informa ción obtenida sobre la especie en pesquerías. Albatros de Tristán (Diomedea dabbenena). Martin Abreu. 65 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4 CAPÍTULO 1 Albatros Real del Norte (Diomedea sanfordi) Estado de conservación El Albatros Real del Norte (Diomedea sanfor di) reproduce únicamente en Nueva Zelanda. La mayor parte de la población global (más del 99%) reproduce en el grupo de islas Chatham, con aproximadamente 5.800 parejas anuales. En Taiaroa Head reproducen aproximadamente 30 parejas al año (ACAP, 2009b). Similar al resto de los grande albatros, presenta reproducción bienal, madurez tardía y alta longevidad (Véase Albatros Errante). La tendencia poblacional en islas Chatham es desconocida, mientras que la pequeña población de Taiaroa Head está aumen tando (ACAP, 2009b). Esta especie sufre amena zas tanto en tierra como en el mar. Si bien las colonias de las islas Chatham están libres de ma míferos predadores introducidos, la población ha sufrido una gran disminución en la produc tividad desde 1985 debido a la degradación del hábitat de reproducción causado por tormentas severas. La pérdida de suelo y de materiales para los nidos ha llevado a un empobrecimiento de la calidad de los nidos y consecuentemente a la perdida de huevos. Los sitios de reproducción también han experimentado un aumento en la temperatura, causando la muerte de adultos y pichones y la perdida de huevos. Estas modifi ca ciones del hábitat son, en gran medida, respon sables del estatus amenazado de esta especie. En base a la alta sobrevivencia de adultos y juveniles, se estima que la mortalidad en pesquerías no es una gran amenaza (ACAP, 2013b). Sin embargo, recientemente fueron reportados altos niveles de mortalidad en palangre pelágico en el Atlántico sudoccidental (Jiménez et al., 2014). El Albatros Real del Norte se encuentra globalmente listado como en Peligro según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN). En Uruguay, también está listado en Peligro (Azpiroz et al., 2012). Distribución e interacción con pesquerías El Albatros Real del Norte durante la reproduc ción se distribuye en Nueva Zelanda, sobre el talud (Nicholls et al., 2002). Durante el periodo no reproductivo las aves migran por el Océano Pacífi co hasta Sudamérica. Tanto aves jóvenes, inmaduras como adultos no reproductores se distribuyen ampliamente en la plataforma con tinental y talud, principalmente de Argentina, Uruguay y Chile (Nicholls et al., 2002, 2005; Ro bertson et al., 2003; Jiménez et al., 2009a, 2011, 2012a, 2014). A lo largo de su distribución, esta especie ha sido registrada capturada incidental mente en la pesca con palangre pelágico (Gales et al., 1998; Jiménez et al., 2008, 2009a, 2014; Brothers et al., 2010; Abraham and Th ompson, 2011;) y de arrastre (Waugh et al., 2008). En Uru guay, los Albatros Reales del Norte se distribuyen ampliamente sobre el talud y plataforma externa donde interactúa con la pesca de palangre pelá gico. La captura incidental ocurre entre abril y noviembre, con un periodo de mayores captu ras durante junio-agosto (Jiménez et al., 2014), cuando alcanza la abundancia máxima en la zona (Jiménez et al., 2011). Durante 2009 se re gistraron altos niveles de captura incidental en el talud de Uruguay, disminuyendo de forma con siderable en 2010 y 2011 (Jiménez et al., 2014). Se ha estimado que la remoción de un número mayor a 80 individuos al año podría causar un declive poblacional (Dillingham and Fletcher, 2011; Jiménez et al., 2012b). Es importante con siderar que este número, aunque conservativo, considera todas las muertes por distintas cau sas a lo largo de la distribución de la población. Es altamente probable que en algunos años este umbral sea superado a causa de la mortalidad in cidental acumulada en varias pesquerías del he misferio Sur. Esta población, se encontraría entre las más afectadas por la pesca de palangre pelági co en Uruguay. Debido a su pequeña población global, baja productividad, alta susceptibilidad a la captura incidental en palangre y a los antece dentes de altos niveles de mortalidad en palangre pelágico en el país, esta especie requiere especial atención. En Uruguay, el Albatros Real del Norte también se asocia a la pesca con arrastre de fon do. Hasta el momento existe poca información y no hay registro de mortalidad asociada a esta pesquería. También fue registrado en asociación con la pesca de palangre de fondo dirigida a Merluza Negra, sobre el talud. Albatros Real de Norte (Diomedea sanfordi) 66 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4CAPÍTULO 1 Albatros Real del Sur (Diomedea epomophora) Estado de conservación El Albatros Real del Sur (Diomedea epomopho ra) reproduce únicamente en Nueva Zelanda. El 99% de la población (7800 parejas anuales) re produce en Islas Campbell, mientras que pocas decenas de parejas reproducen en las Islas Auc kland, la mayoría de ellas en Enderby (ACAP, 2009c). También hay registros de parejas híbri das formadas por Albatros Reales del Sur y del Norte en Taiaroa Head (ACAP, 2009c). Similar al resto de los grande albatros, presenta repro ducción bienal, madurez tardía y alta longevidad (Véase Albatros Errante). Se estima que la po blación de Campbell se ha recuperado tras una reducción importante debida a asentamientos humanos y mamíferos introducidos (gatos y ra tas). Actualmente no hay actividades agrícolas, ganado ni mamíferos introducidos. La población se encontraría estable. A pesar de existir regis tros de captura incidental en varias pesquerías (veáse sección Distribución e interacción con pes querías), la información existente sugiere captu ras de muy pocos individuos (ACAP, 2009c). Sin embargo, se reportaron recientemente altos ni veles de captura incidental en palangre pelágico para aguas de Uruguay (Jiménez et al., 2014). La especie se encuentra globalmente listada como Vulnerable según UICN. En Uruguay es consi derada Casi Amenazada (Azpiroz et al., 2012) y se encuentra listada entre las aves prioritarias para la conservación (Aldabe et al., 2013). Distribución e interacción con pesquerías El Albatros Real del Sur se distribuye en aguas sub-antárticas y en regiones subtropicales, prin cipalmente asociado a aguas frías (6-20°C), sien do poco frecuente en aguas antárticas (Brooke, 2004). Durante la reproducción, se distribuye en Nueva Zelanda, usando en mayor proporción el quiebre del talud y talud (200 a 1500 m de pro fundidad), y menor medida la plataforma (14%) y las aguas oceánicas (5%) (Waugh et al., 2002). Fuera de la reproducción, presenta una distribu ción circumpolar, utilizando las aguas del sur de los océanos Pacífi co, Atlántico e índico (Brooke, 2004; Moore and Bettany, 2005; Robertson et al., 2003). La principal zona de invernada de la espe cie se encuentra en la región Sur de Sudamérica, tanto en la costa del Océano Pacífi co, como la del Océano Atlántico. Debido a la gran extensión de la plataforma continental del Atlántico sudocci dental, es posible que la mayoría de las aves se encuentren en Argentina y Uruguay. Se ha re portado mortalidad incidental en pesquerías de palangre y arrastre a lo largo de su distribución (Bartle, 1991; Waugh et al., 2008; Petersen et al., 2009; Abraham and Th ompson, 2011; Favero et al., 2003, 2011; Jiménez et al., 2014). La mayoría de los trabajos reportan la captura de muy pocos individuos, aunque se reconoce la incertidumbre debida al porcentaje de esfuerzo pesquero ob servado (ACAP 2003c). En Nueva Zelanda, para las pesquerías de palangre y arrastre se reportó un total de 14 aves capturadas entre 1998 y 2004 (Waugh et al., 2008). En Chile, 3 Albatros Reales del Sur fueron registrados capturados en palan gre pelágico durante 2005-2010 (Azócar et al., 2011). En el Atlántico sudoccidental, esta especie se asocia a barcos que operan en el talud y aguas adyacentes, principalmente a la pesca con palan gre pelágico (Jiménez et al., 2009a, 2011, 2012a), palangre de fondo (Favero et al., 2003) y arrastre de fondo (Favero et al., 2011). En el talud y pla taforma externa de Uruguay, la abundancia del Albatros Real del Sur asociada a barcos palan greros (Jiménez et al., 2011, 2014) y arrastreros (S. Jiménez obs. pers.) presenta un pico máximo entre junio y agosto. Existe información de cap tura incidental de albatros reales en palangre de fondo en Argentina. Estos albatros representa ron el 1.4% (13 albatros) de las 901 aves marinas capturadas registradas por observadores a bordo durante 1999-2001 (Favero et al., 2003). Poste Albatros Real del Sur (Diomedea epomophora) 67 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4 CAPÍTULO 1 rior, al mencionado estudio no se registró la cap tura de ningún Albatros Real del Sur, a pesar de que fueron analizados 159 millones de anzuelos en esta pesca (Favero et al., 2013). Recientemen te, fue reportado por primera vez altos niveles de mortalidad incidental de ambas especies de alba tros reales en palangre pelágico, principalmente sobre el talud de Uruguay. De 193 grandes alba tros Diomedea spp. capturados en 5.9 millones de anzuelos observados durante 2004-2011, 68 fueron reales del Norte y 46 reales del Sur. A su vez, de 33 albatros que no fueron identifi cados a nivel de especies, al menos 23 de ellos era alba tros reales (Jiménez et al., 2014). El esfuerzo ob servado incluye una baja proporción del esfuer zo total que es desplegado por una cantidad de fl otas en la región (Jiménez et al., 2012b, 2014), aunque la mayoría del mismo ocurre en aguas internacionales adyacentes, donde la abundancia de la especie es mucho menor a la observada en la plataforma externa y talud. A pesar de la gran relevancia de la pesca de arrastre de altura en Argentina y Uruguay, se conoce muy poco so bre su efecto en esta especie. Sin embargo, se ha reportado su mortalidad (Favero et al., 2011). Se ha estimado que cualquier fuente de mortalidad que se aproxime a ca. 120 individuos podría re sultar en un declive poblacional (Dillingham and Fletcher, 2011; Jiménez et al., 2012b). Este nivel de mortalidad es plausible de alcanzar en algu nos años, considerando la contribución de todas las pesquerías a lo largo de su distribución. Albatros Pico Amarillo (Th alassarche chlororhynchos) Estado de conservación El Albatros Pico Amarillo (Th alassarche chloror hynchos) es una especie endémica de los archi piélagos de Tristán da Cunha y de Gough, At lántico Sur central. En el primer archipiélago, la mayoría de los albatros reproducen en la isla de Tristán da Cunha, aunque existen grandes incer tidumbres con respecto al tamaño poblacional. Aunque fue estimado en 16000 – 30000 parejas en 1974, se cree que ha disminuido considera blemente (BirdLife Internation, 2015). A su vez, unas 4000 y 1100 parejas reproducen en las is las Nightingale e Inaccessible, respectivamente. También reproducen en las islas de Middle (40 parejas) y Stoltenhoff (210 parejas) (Ryan et al., 2011). En Gough la población fue estimada en 5300 parejas (Cuthbert et al., 2014). Estos alba tros reproducen anualmente, arribando a las co lonias a fi nes de Agosto – inicio de Septiembre, los huevos son puestos en Setiembre, eclosionan entre fi nes de Noviembre y Diciembre y los pi chones se emancipan en Abril (ACAP, 2009d). Las tendencias poblacionales en Tristán da Cun ha y Gough han sido estimadas a partir de dos pequeñas colonias monitoreadas desde inicio de 1980´s (Cuthbert et al., 2003b). Los dos sitios disminuyeron a una tasa de 1.2 y 1.1 % al año, respectivamente, aunque estas disminuciones no fueron estadísticamente signifi cativas (Cuthbert et al., 2003b). A su vez, los resultados de mo delos poblacionales predijeron una disminución de 1.5-2.6% y de 5.5-6.7% en Gough y Tristán da Cunha, respectivamente. Datos de censos sub secuentes en Gough sugieren una disminución, aunque la misma tampoco es estadísticamente signifi cativa (Cuthbert et al., 2014). En 30 años, la pequeña colonia monitoreada indica un periodo de disminución entre 1982 y 1994, seguido por un periodo de incremento hasta 2007 y luego una disminución pronuncia da hasta 2011 (Cuthbert et al., 2014). La especie se encuentra globalmente amenazada en la cate goría en Peligro según UICN en base a que se considera que está disminuyendo su población global. Si bien no existe evidencia defi nitiva de que esta especie se encuentra disminuyendo en Gough, esta población representa una pequeña proporción del tamaño poblacional global. Por Albatros Pico Amarillo (Th alassarche chlororhynchos) 68 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4CAPÍTULO 1 lo tanto, es necesaria mayor información de Tris tán da Cunha para alterar su estatus de conserva ción global. En Uruguay también es considerada en Peligro (Azpiroz et al., 2012) y se encuentra listada entre las aves prioritarias para la conser vación (Aldabe et al., 2013). Distribución e interacción con pesquerías Los Albatros de Pico Amarillo se distribuyen ampliamente en el Océano Atlántico, esencial mente en aguas tropicales y subtropicales (desde los 25 a los 50° S), ocurriendo tanto en la costa de Sudamérica como en la del sur de África. En el Atlántico sudoccidental, la especie se mantiene primariamente al margen Norte de la Conver gencia subtropical y es posible observarla du rante todo el año (Olmos, 2002; Jiménez et al., 2011). Es muy abundante en aguas de Brasil, de Uruguay y aguas internacionales adyacentes. La mayor abundancia y frecuencia de ocurrencia asociada a barcos palangreros pelágicos en Bra sil y aguas adyacentes ocurren en el periodo ju nio-noviembre (Bugoni et al., 2008a), mientras que en Uruguay se da desde octubre hasta junio (Jiménez et al., 2011) (Véase Fig. A). Esta varia ción espacio-temporal responde en gran medida a la dinámica de la Confl uencia Brazil-Malvinas (Jiménez et al., 2011). En palangre de fondo, da tos preliminares muestran que la especie se aso cia a esta pesquería (Fig. B). La captura inciden tal de aves marinas en general en esta pesca es prácticamente nula en Uruguay, y tampoco hay registros de captura de Albatros de Pico Amari llo en la última década en Argentina (Favero et al., 2013). Existe poca información sobre su asociación con la pesca de arrastre de fondo dirigido a Merluza común, la cual se desarrolla sobre la plataforma continental de Uruguay y Argentina. En Argen tina la mayor parte de la plataforma de Argenti na la abundancia es baja (Favero et al., 2011) y presumiblemente la mayor asociación ocurra en aguas al norte (Véase Fig. C). En Uruguay, información reciente muestra que esta especie se asocia en grandes números a la pesca de arrastre de fondo (Fig. C) y también se registró la mortalidad asociada a los cables de la red (DINARA sin publicar). A pesar de esto, Distribución del Albatros de Pico Amarillo asociada a bar cos pesqueros uruguayos en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Uruguay y en la Zona Común de Pesca Argenti no-Uruguaya (ZCPAU): A. Palangre pelágico, 20 viajes de pesca (2005-2008). B. Palangre de fondo, 3 viaje de pesca (2013-2015). C. Arrastre de fondo, 5 viajes de pesca (2007 2014). 69 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4 CAPÍTULO 1 poco se conoce sobre el impacto de esta pesca en la especie. La mayor información de captura incidental en la región proviene de la pesca con palangre pelágico. El Albatros de Pico Amaril lo es una de las especies más capturadas, luego del Albatros de Ceja Negra (Bugoni et al., 2008a; Jiménez et al., 2010). Las mayores capturas de la especie han sido reportadas en aguas al Norte de Uruguay, tanto en Brasil como en aguas in ternacionales. En éstas últimas, la especie podría sufrir altos niveles de mortalidad en varias fl o tas que capturan pez espada, atunes y tiburones. Para la fl ota uruguaya entre 2004 y 2007 se es timó la captura de cerca de 240 de estos albatros. La mayoría de las capturas observadas ocur rieron en aguas internacionales al norte de los 29° S y a fi nes de invierno (Jiménez et al., 2010). Debido a su pequeño tamaño poblacional, su baja productividad y a su alta susceptibilidad a la captura incidental (Jiménez et al., 2012a, b), es posible que sea una de las especies más afectada Aves marinas (en su mayoría Albatros Pico Amarillo) asociadas a la pesca de arrastre de fondo dirigida a Merluza Común en Uruguay. por la pesca con palangre pelágico en el Atlán tico sudoccidental, junto con los grandes alba tros (Jiménez et al., 2012b). Cualquier fuente de mortalidad que se aproxime a ca. 330 individuos anuales podría resultar en un declive poblacional (Jiménez et al., 2012b). Este nivel de mortalidad es plausible de alcanzarse si se considera la con tribución de todas las pesquerías a lo largo de su distribución. En 2006, sólo para barcos urugua yos se estimó la captura incidental de 110 Alba tros Pico Amarillo (Jiménez et al., 2010). Para la fl ota brasilera, una extrapolación realizada para 1998, sugirió una captura media de 690 de estos albatros (Olmos et al., 2001). Por lo menos unas 12 fl otas adicionales han operado al Sur de los 25°S en el Atlántico sudoccidental en las últimas décadas, incluyendo China-Taipei, España, Ja pón y Portugal (Jiménez et al. sin publicar). Sin embargo, para la gran mayoría no existe infor mación sobre captura incidental de aves marinas en general. 70 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4CAPÍTULO 1 Petrel de Antifaz (Procellaria conspicillata) Estado de conservación El Petrel de Antifaz (Procellaria conspicillata) reproduce únicamente en la Isla Inaccessible del archipiélago de Tristán da Cunha, ubicada en el Océano Atlántico Sur central. La colonia fue des cubierta en los 1920’s, aunque es probable que existiera desde mucho antes (Rowan et al., 1951) y se estima que sufrió una reducción a causa de la predación por el Jabalí (Sus scrofa) que la llevó casi hasta la extinción (Ryan, 1998). Reproduce en cuevas subterráneas o madrigueras (de aquí en más referidas como nidos). Existe evidencia que la población ha aumentado desde los 1930’s. Escasos nidos fueron observados en 1938 y po siblemente más de una centena en 1949-1950 (Rowan et al., 1951; Ryan, 1998). Entre 1982 y 1983 la población fue estimada en aproxima damente 1000 parejas (Fraser et al., 1988). En 1999 fueron estimados 5900 nidos y entre 3800 y 4600 nidos ocupados (Ryan, 2000). Incluyendo factores de corrección para la potencial subesti mación en los conteos, el número total de nidos sería de 6960-7650, y los ocupados 5900-6970 nidos (Ryan et al., 2006). En 2004, estos valores se incrementaron a 10560-11090 y 8540-10090, respectivamente (Ryan et al., 2006). Esto signi fi có un aumento mayor al 44% en el número de nidos ocupados y de 45-51% del número total de nidos en un periodo de 5 años. La población ha continuado aumentando y en 2009 fueron contados 13765 nidos, estimándose un total de 15050-15800 nidos totales y 12800-14400 nidos ocupados (Ryan and Ronconi, 2011). Por lo tan to, desde que existe información la población se ha estado recuperando a una tasa de aumento de 7% al año. Actualmente, la principal amenaza es la captu ra incidental en palangre pelágico, sin embargo, esta especie es capturada en bajos números en el Atlántico sudoccidental (Bugoni et al., 2008a; Ji ménez et al., 2012b). Previamente considerada a nivel global como en Peligro Crítico, la especie fue cambiada a una categoría menor de ame naza: Vulnerable. En ausencia de amenazas im portantes en Uruguay, la especie no es conside rada amenazada a nivel nacional (Azpiroz et al., 2012). Se encuentra dentro de las especies priori tarias para la conservación (Aldabe et al., 2013). Distribución e interacción con pesquerías El Petrel de Antifaz se distribuye en el Océano Atlántico, principalmente al norte de la con vergencia subtropical. El rango de distribución principal se encuentra entre los 25° y 40°S, aun que los límites Norte y Sur son un poco más amplios (Bugoni et al., 2009; Reid et al., 2014). La especie utiliza las aguas tropicales y subtro picales del Atlántico sudoccidental al Sur de los 24°, siendo muy abundante en Brasil y Uruguay (Bugoni et al., 2009; Jiménez et al., 2009a, 2011; Reid et al., 2014). En términos generales, en esta región el Petrel de Antifaz se mantiene al Norte del Confl uencia Brazil-Malvinas, sobre agua cá lidas y oligotrófi cas (Bugoni et al., 2009; Reid et al., 2014), por lo que durante los meses de octu bre a mayo es más abundante en aguas de Uru guay y Norte de Argentina (Jiménez et al., 2009a, 2011; Reid et al., 2014). Algunos individuos ais lados pueden alcanzar aguas más al Sur durante el verano (Savigny, 2002; White et al., 2002). La especie se asocia a varias pesquerías en esta re gión. Es una de las especies más abundantes aso ciada a la pesca con palangre pelágico en Brasil y Uruguay (Bugoni et al., 2008a; Jiménez et al., 2011). En Brasil su abundancia en la proximidad de los palangreros pelágicos es mayor durante Junio-Noviembre (Bugoni et al., 2008a), mien tras que en Uruguay es más abundante entre Octubre– Junio, aunque la mayor cantidad de individuos asociados a esta pesca se observan en Diciembre-Abril (Jiménez et al., 2011). En estos meses, este petrel domina en el ensamble de aves asociado a los palangreros pelágicos. Esta aso ciación ocurre sobre todo el talud y aguas pro fundas de Uruguay (Fig. A.). Petrel de Antifaz (Procellaria conspicillata) 71 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4 CAPÍTULO 1 Las tasas de captura incidental del Petrel de Anti faz en barcos palangreros pelágicos de Uruguay y Brasil son bajas (Bugoni et al., 2008a; Jiménez et al., 2010, 2012b). Es una de las principales espe cies que ataca los anzuelos encarnados durante el calado del palangre, sin embargo, pocos indivi duos resultan capturados (Jiménez et al., 2012a). A pesar de esto, las bajas capturas en estas fl otas no deberían despreciarse, ya que pueden con tribuir a una problema mayor considerando el potencial efecto combinado de todas las fl otas de palangre pelágico que operan en la región (incluyendo aguas internacionales adyacentes a Uruguay y el Sur de Brasil), junto con otras pes querías (véase abajo). También se ha reportado interacción con la pes ca con palangre de fondo en Brasil, donde fue la principal especie asociada a los barcos y se re portó captura incidental (Olmos, 1997; Olmos et al., 2001). Resultados preliminares muestran que este petrel que se asocia con barcos de palangre de fondo en Uruguay, principalmente sobre el ta lud, en la Zona Común de Pesca Argentino-Uru guaya (ZCPAU) (Fig. B). En esta pesca la captu ra incidental de aves es nula (Véase ANEXO 3, sección 3.2.). En Brasil el Petrel de Antifaz también es cap turado incidentalmente en la pesca de atunes con línea de mano y de “trolling” (Bugoni et al., 2008b). Existe poca información sobre la interacción del Petrel de Antifaz y la pesca de arrastre de fondo en la región, sin embargo re sultados preliminares muestran que esta especie se asocia a los arrastreros de altura en la Zona Económica Exclusiva de Uruguay y en la ZCPAU (Fig. C), por lo menos durante el verano-otoño (DINARA, sin publicar). Hasta el momento no se ha observado interacción de la especie con los cables de la red ni captura incidental en la red (DINARA, sin publicar). Distribución de Petreles de Antifaz asociada a barcos pes queros uruguayos en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Uruguay y en la Zona Común de Pesca Argentino-Uru guaya (ZCPAU): A. Palangre pelágico, 20 viajes de pesca (2005-2008). B. Palangre de fondo, 3 viaje de pesca (2013 2015). C. Arrastre de fondo, 5 viajes de pesca (2007-2014). Petreles de Antifaz alimentándose en asociación a un barco palan grero pelágico sobre el talud de Uruguay. 72 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4CAPÍTULO 1 Albatros Ceja Negra(Th alassarche melanophris) Estado de conservación El Albatros Ceja Negra (Th alassarche mela nophris) reproduce en varias islas sub-antárticas, en el Océano Atlántico: Islas Malvinas (Falkland Islands) e Islas Georgias del Sur (South Georgia); en el Índico: Crozet, Kerguelen, Heard y Mc Donald; y en el Pacífi co: Macquarie, Antipodes, Campbell, Diego Ramirez, Evangelistas, Diego de Almagro e Ildefonso (ACAP, 2010). Las po blaciones de Islas Malvinas (Falkland Islands) e Islas Georgias del Sur (South Georgia), usan el Atlántico sudoccidental, por lo que son abor dadas aquí. Reproduce anualmente; retornan a las colonias a fi nes de Setiembre, los huevos son puestos en fi nes de Octubre – inicios de Noviem bre. Los pichones eclosionan en fi nes de Diciem bre – inicios de Enero y vuelan en Abril – Mayo (ACAP, 2010). La población de Islas Malvinas (Falkland Islands) es la más grande del mundo (70% de la población global), con unas 475500 535000 parejas anuales (Wolfaardt, 2012). Du rante 1995-2005, esta población disminuyó a una tasa estimada de 1% al año (Huin and Reid, 2007). Sin embargo, actualmente se encuentra aumentando a una tasa anual de 4% (Catry et al., 2011; Wolfaardt, 2012). En Georgias del Sur (South Georgia) reproducen 74296 parejas al año (12.4% de la población global; ACAP 2010). Bird Island, la colonia mejor estudiada del ar chipiélago (representa el 11% de esta población) está disminuyendo de forma importante. Entre 1989-1990 y 2003-2004, disminuyó de 14695 a 8264 parejas, es decir, 4% al año (Poncet et al., 2006). Esta especie se encontraba globalmente en Peligro, debido a los rápidos declives que estaba experimentando. Sin embargo, con el continuo e importante aumento en la principal población, y en otras colonias, la especie fue recientemente reclasifi cada como Casi Amenazada. Aunque se reconoce que debería reclasifi carse como Pre ocupación Menor, debido a la incertidumbre en la tendencia de algunas de sus poblaciones, junto con los altos niveles de mortalidad inci dental existentes en las pesquerías de palangre y arrastre en el hemisferio Sur, se requiere tomar cierta precaución hasta que exista más informa ción disponible (BirdLife International, 2015). En Uruguay está catalogada como Preocupa ción Menor (Azpiroz et al., 2012). También se encuentra entre las especies prioritarias para la Conservación (Aldabe et al., 2013). Distribución e interacción con pesquerías El Albatros Ceja Negra, la especie de albatros más abundante del mundo, presenta una distri bución circumpolar, desde aguas subtropicales a polares del hemisferio Sur (ACAP, 2010). Habi ta principalmente las plataformas continentales, sin embargo también se distribuye en aguas pro fundas (Phillips et al., 2005; Copello et al., 2013, 2014; Robertson et al., 2014). Gran parte de los albatros de esta especie que se distribuyen en el Atlántico sudoccidental son de Islas Malvinas (Falkland Islands) y en menor proporción de Islas Georgias del Sur (South Georgia) (Tickell, 1967; Phillips et al., 2005; Prince et al., 1998; Ca try et al., 2013). Fuera del periodo reproductivo las aves de la primera población permanecen en esta región (Grémillet et al., 2000), mientras que las aves de Islas Georgias del Sur (South Georgia) migran principalmente a la plataforma continen tal de Sudáfrica y la Corriente de Benguela, aun que una pequeña proporciones de las mismas usan la plataforma del Atlántico sudoccidental (Phillips et al., 2005). Esta especie interactúa con una gran cantidad de pesquerías a lo largo de su distribución. Históricamente ha sido la especie de albatros más capturada en las pesquerías de palangre y arrastre, particularmente en el At lántico sudoccidental (González-Zevallos et al., 2007; Bugoni et al., 2008a; Jiménez et al., 2009b, 2010; Favero et al., 2011, 2013). En esta región es la especie de albatros más abundante asociada a todas las pesquerías, incluyendo palangre pelá gico (Bugoni et al., 2008a; Jiménez et al., 2011), palangre de fondo (Gandini & Seco Pon, 2007, DINARA, sin publicar) y arrastre (Favero et al., 2011; González-Zevallos and Yorio, 2011). Albatros Ceja Negra (Th alassarche melanophris) 73 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4 CAPÍTULO 1 En Uruguay se asocia a palangreros pelágicos en toda la región del talud y aguas profundas (Jimé nez et al., 2011) (Fig. A). Sobre el talud, su abun dancia en esta pesquería aumenta a partir de Mayo, siendo muy abundante durante todo el in vierno. Para el periodo 2004-2007, se estimó que 1683 Albatros de Ceja Negra fueron capturados incidentalmente en esta pesquería, aunque esto incluye una amplia región del Atlántico sudoc cidental, incluyendo el talud y aguas profundas de Uruguay y aguas internacionales adyacentes al Sur de Brasil, Uruguay y Norte de Argentina (Jiménez et al., 2010). Es una de las especies más abundantes en la pesca de palangre de fondo di rigida a Merluza Negra (Fig. B) y en arrastre de altura (Fig. C). En esta última pesquería, puede alcanzar abundancia de varios cientos hasta más de 1500 aves (Véase Anexo 3; DINARA sin pu blicar). La captura de aves marinas es práctica mente nula en palangre de fondo (Véase Anexo 3, sección 3.2.); sin embargo, datos preliminares muestran que es la principal especie que resulta muerta en los cables de la red en arrastre de fon do (DINARA, sin publicar). Distribución de Albatros Ceja Negra asociada a barcos pesqueros uruguayos en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Uruguay y en la Zona Común de Pesca Argenti no-Uruguaya (ZCPAU): A. Palangre pelágico, 20 viajes de pesca (2005-2008). B. Palangre de fondo, 3 viaje de pesca (2013-2015). C. Arrastre de fondo, 5 viajes de pesca (2007 2014). Albatros Ceja Negra junto con Petreles Damero (Daption capense) alimentándose en la pesca con palangre pelágico en Uruguay. 74 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4CAPÍTULO 1 Petrel de Barba Blanca (Procellaria aequinoctialis) Estado de conservación El Petrel de Barba Blanca (Procellaria aequinoc tialis) reproduce en varias islas sub-antárticas, las cuáles se encuentran en el Océano Pacífi co en Nueva Zelanda (Antipodes, Auckland y Camp bell), en el Océano Indico (Crozet, Kerguelen y Prince Edward) y en el Atlántico sudoccidental (Georgias del Sur/South Georgia y Malvinas/ Falkland) (ACAP, 2009e). La población más grande de la especie, con apro ximadamente 900000 parejas estimadas, repro duce en Islas Georgias del Sur (South Georgia) (Martin et al., 2009). Esta población se distribuye ampliamente en el Atlántico sudoccidental (Phi llips et al., 2006), incluyendo aguas de Uruguay. La población de Islas Malvinas (Falkland Island) es de apenas pocas decenas de parejas (Reid et al., 2007), por lo que se estima que las pocas aves de esta población que llegarían a Uruguay constitui rían un número despreciable. De este modo, todas las aves que llegan a Uruguay provienen virtual mente de Islas Georgias del Sur (South Georgia). Esta especie reproduce en cuevas subterráneas o madrigueras. Basado en una comparación de la distribución y densidad nidos ocupados en tre 1981 y 1999, se estimó que éstos disminuye ron en un 28% (Berrow et al., 2000a). Se estima que la población se encuentra disminuyendo. La principal causa sería la captura incidental en pesquerías, principalmente las de palangre y posiblemente en menor medida las de arras tre (ACAP, 2009e). Se sugiere que la mortalidad anual en esta población a causa de pesquerías podría ser de decenas de miles a pocas centenas de miles de aves (Martin et al., 2009). La especie se encuentra globalmente amenazada en la categoría Vulnerable según UICN en base a que se considera que su población global está disminu yendo. Si bien, debe advertirse que existe escasa in formación histórica que permita estimaciones pre cisas del número de parejas. En Uruguay también es considerada Vulnerable (Azpiroz et al., 2012) y se encuentra listada entre las aves prioritarias para la conservación (Aldabe et al., 2013). Distribución e interacción con pesquerías La especie se distribuye ampliamente por los océanos del hemisferio Sur. La población de Islas Georgias del Sur (South Georgia) se distribuye en el Atlántico sudoccidental. Las aves arriban a las colonias a mediados de Septiembre. Las aves re productoras establecidas regresan en promedio a mediados de octubre y dos semanas aproximada mente más tarde emprenden un viaje denomina do “éxodo de pre-postura” que dura 2-3 semanas (Phillips et al., 2006). Los huevos son puestos en tre mediados de octubre y mediados de noviem bre. Cada pareja incuba un único huevo por apro ximadamente 60 días y el pichón es alimentado hasta su emancipación, lo que lleva aproximada mente 3 meses (ACAP 2009e). Sus principales zonas de alimentación cambian durante las etapas de la reproducción (Berrow et al., 2000b; Phillips et al., 2006). En el éxodo de pre-postura, 8 aves que fueron monitoreadas con geo-localizadores se distribuyeron en la plataforma argentina, en su mayoría en la plataforma externa y talud (al Sur de los 40°S de latitud aproximadamente), alcan zando alguna de ellas regiones costeras (Phillips et al., 2006). Durante la incubación, la mayoría de las aves monitoreadas con geo-localizadores (9 viajes de 4 aves) y transmisores satelitales (4 aves) se distribuyeron sobre la plataforma argen tina, principalmente al Sur de Península Valdéz, a menudo alcanzando regiones costeras. Dos aves se distribuyeron más hacia el norte, una de ellas alcanzado aguas de Uruguay (Río de la Plata y plataforma continental) (Phillips et al., 2006). En cambio, 17 aves reproductoras monitoreadas con transmisores satelitales durante la cría de picho nes se distribuyeron predominantemente sobre la plataforma y talud de Islas Georgias del Sur (Sou th Georgia) y al sur de las islas South Orkney, con sólo dos aves viajando a la plataforma Argentina (Phillips et al., 2006). Las aves no reproductivas se distribuyen en la plataforma del Atlántico su doccidental, desde el Sur de Brasil hasta Tierra de Fuego. La principal zona de invernada (área de Petrel Barba Blanca (Procellaria aequinoctialis) 75 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4 CAPÍTULO 1 mayor densidad de aves monitoreadas con geo-lo calizadores) se ubicó al este del Río de la Plata, in cluyendo Norte de Argentina, Uruguay y Sur de Brasil (Phillips et al., 2006). Esto coincide con la abundancia observada de la especie en aguas de Uruguay. Este petrel ha sido registrado asociado a barcos palangreros durante todo el año, sin em bargo, su mayor abundancia se da entre Mayo y Septiembre (Información suplementaria en Jimé nez et al., 2011). Algunos estudios sugieren que es la especie de ave marina más capturada en pesquerías en el hemisferio Sur, principalmente en las de palangre (Martin et al., 2009; Robertson et al., 2006). Esto se debe a que es un petrel muy ágil, activo tan to durante el día como la noche (Weimerskirch et al., 1999), y con una gran capacidad de buceo (Huin, 1994; Rollinson et al., 2014). Esto último le permite acceder fácilmente a las carnadas en palangre. Las principales pesquerías que capturan incidentalmente esta especie son las que operan con palangre pelágico, palangre de fondo y arras tre (Bugoni et al., 2008a; Petersen et al., 2009; Delord et al., 2010; Jiménez et al., 2010; Maree et al., 2014;). En el Atlántico sudoccidental, el Petrel de Barba Blanca ha sido capturado en todas es tas pesquerías (Vaske, 1991; Favero et al., 2003, 2013; Gandini and Frere, 2006; Gómez Laich and Favero, 2007; Bugoni et al., 2008a; Jiménez et al., 2009b, 2010). En arrastre, la información es más insipiente. Si bien esta especie alcanza un abun dancia considerable en las proximidades de los barcos arrastreros e interactúa con el arte de pes ca en Argentina (González-Zevallos and Yorio, 2006; Favero et al., 2011) y Uruguay (DINARA sin publicar), existe muy poca información sobre su mortalidad. En Uruguay la especie se asocia a palangreros pelágico en todo el talud y en aguas profundas (Jiménez et al., 2011) (Fig. A). Para el periodo 2004-2007, se estimó que 239 Petreles Barba Blanca fueron capturados incidentalmente en esta pesquería, aunque esto incluye una amplia región del Atlántico sudoccidental, incluyendo el talud y aguas profundas de Uruguay y aguas inter nacionales adyacentes al Sur de Brasil, Uruguay y Norte de Argentina (Jiménez et al., 2010). Es una de las especies más abundantes en la pesca de pa langre de fondo dirigida a Merluza Negra (Fig. B) y en arrastre de altura (Fig. C) (DINARA sin publicar). La captura de aves marinas es práctica mente nula en palangre de fondo (Véase Anexo 3, sección 3.2.). En arrastre de fondo se registró la captura de esta especie en la red de pesca (DINA RA sin publicar). Distribución de Petreles de Barba Blanca asociada a bar cos pesqueros uruguayos en la Zona Económica Exclusiva (ZEE) de Uruguay y en la Zona Común de Pesca Argenti no-Uruguaya (ZCPAU): A. Palangre pelágico, 20 viajes de pesca (2005-2008). B. Palangre de fondo, 3 viaje de pesca (2013-2015). C. Arrastre de fondo, 5 viajes de pesca (2007 2014). 76 PAN Aves Marinas 2015 - Anexo 4CAPÍTULO 1 Referencias Agreement on the Conservation of Albatrosses and Pe trels. 2009a. ACAP Species assessment: Wandering Albatross Diomedea exulans. <http://www.acap.aq> (último acceso, 14 Octubre 2014). Agreement on the Conservation of Albatrosses and Petrels. 2009b. ACAP Species assessment: Northern Royal Albatross Diomedea sanfordi. <http://www.acap.aq> (último acceso, 14 Octubre 2014). Agreement on the Conservation of Albatrosses and Pe trels. 2009c. ACAP Species assessment: Southern Royal Alba tross Diomedea epomophora. <http://www.acap.aq> (último acceso, 14 Octubre 2014). 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CAPÍTULO 2 Plan de Acción Nacional para la Conservación de Condrictios en las Pesquerías Uruguayas, 2015 Rodrigo Forselledo & Andrés Domingo Referencia Forselledo R, Domingo A (2015) Plan de Acción Nacional para la Conservación de Condrictios en las Pesquerías Uruguayas, 2015. En: Domingo A, Forselledo R, Jiménez S (Eds.) Revisión de Planes de Acción Nacional para la Conservación de Aves Marinas y Condrictios en las Pesque rías Uruguayas. Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, Montevideo. p 81 – 152 . 83 CAPÍTULO 2 La preocupación sobre la sustentabili dad de las pesquerías de condrictios surge como consecuencia del incremento de las capturas de estas especies en las pesquerías industriales y ar tesanales. Este incremento se debió en parte a la demanda de los mercados de aletas así como al crecimiento de las pesquerías no reguladas (Ste vens et al., 2000; Clarke et al., 2006). Esta situa ción, sumada a la degradación y contaminación de las áreas de alimentación, reproducción y cría, el bajo potencial reproductivo y la estrategia de vida de la mayoría de estas especies, ha provo cado una disminución en muchas poblaciones (Bonfi l, 1994; Camhi et al., 1998; Musick, 1999; Fowler et al., 2005; Cortés, 2008). Debido a las disminuciones observadas en las poblaciones de tiburones es que en 1998 la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) elaboró el Plan de Acción Internacional para la Conserva ción y Ordenación de los Tiburones (PAI-Tibu rones) (FAO, 1999). Este Plan fue adoptado en 1999 y tiene como objetivo asegurar la conserva ción, el manejo y el uso sustentable a largo plazo de los tiburones. Es un instrumento de adop ción voluntaria para todos los estados. En él se establece que las naciones que contribuyan a la mortalidad de tiburones deben participar en su conservación y manejo, que los recursos de tibu rones deben ser utilizados de manera sostenible, y que el desperdicio y los descartes deben ser mi nimizados. Algunos de sus objetivos específi cos son: asegurar que las capturas de tiburones, di rectas o indirectas, sean sustentables; defi nir las posibles amenazas para las poblaciones de tibu rones, así como determinar y proteger los hábi tats que se encuentran amenazados e implemen tar estrategias de explotación consistentes con los principios de sustentabilidad biológica y uso económico racional a largo plazo; identifi car y priorizar la conservación de las poblaciones más vulnerables o amenazadas; desarrollar instancias de discusión e intercambio de información entre las partes involucradas en los ámbitos de la inves tigación, el manejo y la educación; minimizar las capturas incidentales de tiburones no utilizados; contribuir a la protección de la biodiversidad y a la estructura y funcionamiento del ecosistema; minimizar el desperdicio y el descarte de las cap turas de tiburones; mejorar la información de captura y desembarque a nivel específi co y el se guimiento de las capturas de tiburones, así como los datos comerciales y biológicos de cada espe cie; perfeccionar la identifi cación y el reporte de datos biológicos y de comercio a nivel de especie. De acuerdo con las recomendaciones de FAO, las naciones que pescan tiburones de berían implementar un Plan de Acción Nacional (PAN-Tiburones). A pesar de las recomendacio nes, hasta el momento son pocos los países que han elaborado estos planes y algunos de ellos no han considerado las sugerencias del PAI-Tibu rones, ni han propuesto acciones sufi cientes ni adecuadas para comenzar un manejo precauto rio y sustentable de las pesquerías de tiburones (UICN, 2002). En América del Sur, los países que han elaborado y aprobado sus Planes de Ac ción son: Chile (2006), Ecuador (2006), Uruguay (2008), Argentina (2009) y Colombia (2010). En Uruguay, en el año 2005, la Direc ción Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA) decidió comenzar el proceso de elaboración del “Plan de Acción Nacional para la Conservación de Condrictios en las Pesquerías Uruguayas”. Este proceso de elaboración culminó con la aprobación del PAN-Condrictios Uruguay en el año 2008 (Domingo et al., 2008). El objetivo era garantizar la conservación y el manejo sustenta ble de las poblaciones de condrictios que ocurren en aguas uruguayas o que son capturadas por las pesquerías de Uruguay. Para esto se proponían una serie de medidas de investigación, adminis tración, manejo, educación y difusión. Según la FAO, cada estado es responsa ble de la ejecución y el seguimiento de su Plan y debería realizar una evaluación (cada cuatro PLAN DE ACCIÓN NACIONAL PARA LA CONSERVACIÓN DE CONDRICTIOS EN LAS PESQUERÍAS URUGUAYAS, 2015 84 PAN Condrictios 2015CAPÍTULO 2 años) con el fi n de determinar nuevas acciones y estrategias que conduzcan a una mejor imple mentación y por lo tanto una mayor efi cacia del mismo. Es siguiendo esta recomendación que en marzo de 2013 la DINARA inicio un proceso de revisión (ANEXOS 1 y 2) de los progresos al canzados en las propuestas del PAN-Condrictios Uruguay. Como resultado de este proceso, se ge neró un nuevo PAN-Condrictios Uruguay, cuyas medidas y propuestas se ajustan a las necesida des actuales. OBJETIVO DEL PAN-CONDRICTIOS URU GUAY Presentar un marco general que permi ta instrumentar medidas de investigación, ad ministración, manejo, educación y difusión con el fi n de garantizar la conservación y el manejo sustentable de las poblaciones de condrictios que ocurren en aguas uruguayas o que son captura das por las pesquerías de Uruguay. ÁMBITO DE APLICACIÓN DEL PAN-CON DRICTIOS URUGUAY Se aplicará a todas las pesquerías efec tuadas por buques de bandera uruguaya en el te rritorio marítimo Nacional y Aguas Internacio nales. También se aplicará a aquellos buques de pesca de tercera bandera que obtengan permiso para operar en el territorio marítimo uruguayo. 85 PAN Condrictios 2015 CAPÍTULO 2 PAN-CONDRICTIOS URUGUAY En esta sección se presentan las accio nes de Investigación, Administración, Manejo, Mitigación, Capacitación, Educación y Difusión recomendadas para el cumplimiento de los obje tivos y la implementación del PAN-Condrictios Uruguay. 1. ACCIONES DE INVESTIGACIÓN A continuación se detallan las necesi dades de investigación tendientes a la conserva ción de condrictios en las pesquerías uruguayas. • Con el fi n de evaluar la vulnerabilidad de las poblaciones de condrictios a las pesquerías, se propone realizar una Evaluación de Riesgo Ecológico (ERA por sus siglas en inglés). Esta es una herramienta que ayuda a identifi car las especies más vulnerables y de esta manera dar una respuesta rápida con medidas de ges tión para la conservación. Para esto, DINARA deberá organizar un gru po de trabajo al cual se invite a participar a todas aquellas personas involucradas en te mas de investigación en condrictios. El resultado del ERA será un insumo útil para la revisión y actualización del la lista de Especies Prioritarias para la Conservación (ANEXO 5), la cual ayudará a priorizar los esfuerzos de investigación, administración y manejo. • Desarrollar estudios sobre la biología de los condrictios, particularmente en lo relacionado con su ciclo reproductivo, edad y crecimiento, alimentación y genética poblacional, priorizando aquellas especies que son afectadas por las pesquerías uruguayas. • Desarrollar un plan de campañas de investi gación dirigidas específi camente a condric tios. • Defi nir un protocolo de trabajo con el fi n de estandarizar la obtención de información en los diferentes tipos de muestreos. • Obtener información sobre condrictios en los Programas de Observadores a bordo de todas las pesquerías uruguayas. • Desarrollar un Programa de Marcado Convencional de condrictios, comenzando con aquellas especies de mayor ocurrencia. • Desarrollar estudios de movimientos y uso de hábitat mediante el uso de telemetría satelital. • Realizar evaluaciones de abundancia de los condrictios que son afectados por las pesquerías uruguayas. Continuar aportando información y participando en la realización de evaluaciones regionales e internacionales. • Evaluar y cuantifi car la captura incidental de condrictios. Priorizando las pesquerías de arrastre (de altura y costera) debido a la gran diversidad de especies capturadas. • Desarrollar un plan de monitoreo para eva luar el impacto de la pesca artesanal sobre las poblaciones de los condrictios. • Identifi car y evaluar los hábitats críticos como por ejemplo: las áreas de reproducción y cría, en especial para las especies de Prio ridad Alta. • Desarrollar estudios que permitan defi nir, de ser necesario, posibles áreas y épocas de veda, así como tallas mínimas o máximas de captura. • Fomentar la investigación de especies poco conocidas, principalmente de aquellas que son capturadas de forma incidental en las distintas pesquerías. • Evaluar la efectividad y selectividad de los diferentes artes de pesca empleados por las fl otas uruguayas que capturan condrictios. • Desarrollar estudios sobre la efectividad de las diferentes medidas de mitigación existentes. • Desarrollar nuevos dispositivos o modifi caciones de las artes de pesca de modo de reducir la captura incidental de condrictios. • Desarrollar estudios sobre la viabilidad económica del aprovechamiento integral de los condrictios, las ventajas de aprovechar partes tradicionalmente descartadas, y la búsqueda de nuevos mercados. • Diagnosticar el estado actual de otras poten ciales amenazas a los condrictios, tales como la contaminación, las prospecciones sísmi cas, la construcción de grandes proyectos y la destrucción de hábitats críticos. Desarrollar estudios para determinar el impacto de las actividades antropogénicas sobre la biología y el comportamiento de los condrictios. 86 PAN Condrictios 2015CAPÍTULO 2 2. ADMINISTRACIÓN Y MANEJO A continuación se enumeran las accio nes de administración y manejo que se entien den nececesarias para asegurar la conservación de condrictios en las pesquerías uruguayas. • Crear un grupo de seguimiento del Plan de Acción, en donde se discuta y evalúe el avan ce del mismo y las necesidades a corto plazo. Este grupo deberá discutir la metodología de trabajo y deberá fi jar la periodicidad de las reuniones. • De acuerdo a disposiciones tanto naciona les como internacionales, algunas especies de condrictios tienen prohibida su captura, retención a bordo, transbordo, almacenaje y comercialización. Estas son: o Especies prohibidas por normativas uru guayas. Aplican a todos los buques de bandera uruguaya, y a buques de terce ra bandera con permiso para operar en aguas de Uruguay: Lamna nasus (pinocho). Decreto del Poder Ejecutivo Nº 67/013 de 22 de febrero de 2013. La prohibición se debe a los antecedentes de la especie, y a su estado de conservación. o Especies prohibidas por la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA). Aplican a todos los buques pesqueros que participen en pesquerías gestionadas por la CICAA. Alopias superciliosus (azotador). Rec. 09-07. Carcharhinus longimanus (tiburón loco u oceánico). Rec. 10-07. Sphyrna sp. (tiburón martillo). Rec. 10-08. Carcharinus falciformis (tiburón ma rrón o jaquetón). Rec. 11.08. • Por su similitud con Alopias superciliosus, evaluar la posibilidad de prohibición por parte de Uruguay de captura, retención a bordo, transbordo, almacenaje y comercia lización de Alopias vulpinus (azotador) en todos los buques de bandera uruguaya y bu ques de tercera bandera con permiso para operar en aguas de Uruguay. • Evaluar la posibilidad de extender la prohi bición de las especies recomendadas por la CICAA al resto de las pesquerías uruguayas. Para esto se debe primero evaluar el efecto de esta medida sobre las poblaciones de estas es pecies, así como el efecto que causaría sobre las pesquerías. • En las pesquerías deportivas, fomentar la pesca con liberación, principalmente de aquellas especies consideradas como de Prio ridad Alta. • Fomentar el desarrollo de las acciones de investigación a través de: o inclusión de las mismas en los temas prioritarios de la DINARA para la ejecución de proyectos; o llamados a pasantías; o desarrollo de campañas de investigación; o coordinación entre distintos grupos de investigación con el fi n de optimizar la utilización de los recursos humanos y económicos. • Disminuir el impacto de las pesquerías sobre las poblaciones de condrictios que son más vulnerables a las mismas, a través de: o limitación del esfuerzo de pesca; o establecer posibles áreas y épocas de veda; o establecer cuotas de captura, principalmente para aquellas especies cuyas evaluaciones indiquen que se encuentran en riesgo; o promover la utilización de medidas de mitigación; o fomentar las buenas prácticas en el manejo de los condrictios a bordo. • Optimizar la utilización de los condrictios capturados a través de: o eliminar el “aleteo” (al hablar de aleteo se hace referencia a la acción de cortar las aletas del tiburón y descartar el cuerpo del mismo); o establecer un protocolo para el control y monitoreo del desembarque de aletas de tiburón y su posterior comercialización; o promover el aprovechamiento integral de los condrictios capturados, minimizando así los desperdicios. 87 PAN Condrictios 2015 CAPÍTULO 2 • Mejorar la obtención de datos científi cos a través de: o implementación de un protocolo de muestreo; o incorporación de un especialista en condrictios en todas las campaña de investigación de DINARA; o desarrollo de campañas de investigación dirigidas específi camente para condrictios; o priorizar en los programas de observadores a bordo de la fl ota pesquera uruguaya la toma de información referente a condrictios. • Mejorar la obtención de datos y el segui miento de las pesquerías de condrictios a través de: o mejorar los controles de desembarque de todas aquellas pesquerías industriales que capturan condrictios; o implementar controles de desembarque de las pesquerías artesanales que capturan condrictios; o reforzar la necesidad de que las declaraciones de desembarque y los partes de pesca se realicen con el mayor grado de especifi cación (menor nivel taxonómico) posible; o mantener un esfuerzo de control sostenido sobre los artes de pesca, áreas y épocas de captura para cada una de las pesquerías que capturan condrictios; o “recordar” a los patrones de pesca, que el parte de pesca es una declaración jurada que debe ser efectuada de la mejor manera posible, y que de acuerdo al Art. 78 de la nueva Ley de Pesca Responsable y Fomento de la Acuicultura (Ley No 19.175 del 20 de diciembre de 2013) se considera infracción grave el suministrar a las autoridades competentes información falsa, incorrecta o incompleta con relación a la pesca y a la acuicultura. En el Art. 80 de la misma Ley se detallan las clases de sanciones a aplicar. o “recordar” a los empresarios pesqueros, que las declaraciones de desembarque son declaraciones juradas que deben ser efectuadas con detalle a nivel específi co, y que de acuerdo al Art. 78 de la nueva Ley de Pesca Responsable y Fomento de la Acuicultura (Ley No 19.175 del 20 de diciembre de 2013) se considera infracción grave el suministrar las autoridades competentes información falsa, incorrecta o incompleta con relación a la pesca y a la acuicultura. En el Art. 80 de la misma Ley se detallan las clases de sanciones a aplicar. o promover la declaración de los descartes de condrictios en los partes de pesca con el mayor grado de especifi cación (menor nivel taxonómico) posible; o obtener datos sobre la utilización, elaboración y comercialización de productos de tiburón. • Promover la participación de especialistas en condrictios en el desarrollo de propuestas de áreas protegidas, evaluaciones de las mismas, así como en la elaboración de sus planes de manejo. • Promover la inclusión, a través de la partici pación de especialistas en condrictios, en las evaluaciones y diagnósticos de impacto am biental de diferentes emprendimientos (e.g.: prospecciones sísmicas, puertos). 88 PAN Condrictios 2015CAPÍTULO 2 3. MITIGACIÓN En el caso de los condrictios, no existen actualmente medidas de mitigación de probada efi cacia que eviten o reduzcan exclusivamente la captura de estas especies. No existe una única so lución al respecto, ya que para mitigar el impacto de las pesquerías, deberían desarrollarse medi das específi cas para cada pesquería. Entre las medidas más comunes que han sido probadas tanto para reducir la captura de condrictios como la de tortugas y aves mari nas se encuentran: el uso de anzuelos circulares (con demostrada reducción en la captura de la Raya Negra Pteroplatytrygon violácea, espe cie 100% capturada incidentalmente y liberada (Domingo et al. 2012)); el no uso de luces en las brazoladas; el no uso de reinales de acero en los anzuelos. Otras medidas en desarrollo que es tán siendo probadas en diferentes pesquerías a nivel mundial son: la reducción del tiempo de reposo del arte que puede llevar a un aumento en la supervivencia de las especies capturadas in cidentalmente; el uso de carnadas artifi ciales; y el manejo del descarte durante las maniobras de calado y virado. A pesar de no haber hasta el momento medidas de mitigación aplicables para condrictios, se su gieren una serie de medidas o “buenas prácticas de manejo” tendientes a minimizar las capturas incidentales de condrictios no utilizados o a re ducir el daño que puede generar la captura a es tas especies. o En el caso de las pesquerías de palangre, evitar el uso de brazoladas con reinales metálicos o de nylon trenzado en el an zuelo en aquellos buques que no tengan como especie objetivo o secundaria a los condrictios. o En especies de condrictios que no vayan a ser retenidas, no utilizar bicheros o gan chos para subir la captura o para el mane jo de la misma a bordo. o Liberar al mar lo más pronto posible aquellas especies de condrictios que no vayan a ser retenidas. o Promover la utilización de “cortadores de línea” y de “removedores de anzuelo” para el manejo de la captura a ser liberada, a efectos de causar el menor daño posible. o Promover la utilización de otros dispo sitivos o modifi caciones en las artes y/u operativas destinados a disminuir la cap tura incidental de condrictios, en las dife rentes pesquerías. o Promover la comunicación entre buques pesqueros alertando de áreas de gran abundancia de captura incidental con el fi n de evitarlas. 89 PAN Condrictios 2015 CAPÍTULO 2 4. CAPACITACIÓN, EDUCACIÓN Y DIFU SIÓN Las medidas aquí propuestas abarcan a los diferentes sectores de la sociedad, desde las personas involucradas con las pesquerías de condrictios, hasta el público en general. El pro pósito de las mismas es brindar herramientas de trabajo, informar sobre la situación de los con drictios en Uruguay, así como concientizar sobre la problemática que enfrentan a nivel mundial estas especies a raíz de la disminución de sus po blaciones. Algunas de las actividades para lograr estos objetivos son: realizar cursos de capacita ción, talleres de diferentes niveles para diferentes tipos de público, elaborar material de difusión tanto en formato impreso como digital. A conti nuación se detallan los objetivos y contenidos de las diferentes actividades. • Cursos para investigadores, observadores científi cos a bordo, personal de muestreo e inspectores: o Tendrán como objetivo brindar las herramientas necesarias para el trabajo con condrictios ya sea en laboratorio, en campo, a bordo de buques pesqueros, en puerto o planta. o Abordaran aspectos tales como identifi cación de especies, evaluación de la captura incidental, determinación de estadios reproductivos, obtención de datos y muestras biológicas. o Identifi cación de especies prohibidas por Uruguay y la CICAA, y especies CITES. o Se discutirán los diferentes protocolos de trabajo, se estudiarán las diferentes claves de identifi cación de especies existentes y se realizaran actividades prácticas en laboratorio. • Capacitación para personas del sector pesquero: o Informar sobre la problemática a nivel mundial de la disminución de las poblaciones de condrictios, la situación actual en Uruguay, el efecto de la pesca y el impacto de la captura incidental. o Presentación del PAN–Condrictios Uruguay, abordando los siguientes puntos: antecedentes de la iniciativa, objetivos, medidas propuestas e importancia de las mismas. o Identifi cación de especies mediante el uso de guías con el fi n de mejorar la calidad de la información reportada en los partes de pesca. o Explicar la importancia de reportar las recapturas de individuos marcados y cuáles son los datos a registrar. o Promoción de las ventajas del uso integral de los condrictios, específi camente de aprovechar partes tradicionalmente descartadas, y la importancia de eliminar la práctica del “aleteo”. • Talleres para el público en general: o Realizar talleres con el objetivo de presentar a los diferentes sectores de la sociedad la temática condrictios. Se deberán abordar temas tales como la situación de los mismos en Uruguay, los problemas de la captura incidental, la problemática a nivel mundial de la disminución de las poblaciones, los impactos que ocasiona a nivel económico, biológico y social, así como los avances en la investigación en Uruguay y el PAN Condrictios Uruguay. o Promover la realización de acciones conjuntas con el Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) con el fi n de llegar a educación primaria y secundaria con la temática biología y conservación de los condrictios en el Uruguay, de forma de mejorar el grado de conocimiento y valoración de estas especies por parte de los uruguayos. • Material y campañas de difusión: o El objetivo es elaborar materiales enfocados a diferentes públicos, que aborden los temas ya mencionados. Los mismos pueden ser en formato impreso para distribuir en los cursos y talleres, o en formato digital de fácil acceso en los sitios web relacionados a estos temas. o Elaborar guías de identifi cación de condrictios para ser distribuidas entre 90 PAN Condrictios 2015CAPÍTULO 2 los observadores abordo. Es de prioridad comenzar con los tiburones demersales, debido a que ya se han elaborado cartillas de identifi cación para tiburones pelágicos y de las principales rayas demersales. o Elaborar instructivos y una planilla de fácil llenado para repartir entre los pescadores (industriales, artesanales, deportivos), en la cual puedan documentar y reportar eventos de captura de condrictios que consideren raros, ya sea porque es la primera vez que los ven o por la inusual cantidad. o Elaborar instructivos y una planilla para repartir entre los pescadores (industriales, artesanales, deportivos), en la que puedan reportar las recapturas de individuos marcados. La planilla debe contener toda la información necesaria a ser registrada, así como información sobre la importancia de reportar estos datos. o Desarrollar campañas de difusión demostrando las ventajas de hacer un uso integral de los condrictios, específi camente de aprovechar partes tradicionalmente descartadas, y la importancia de eliminar la práctica del “aleteo”. o Elaborar material dirigido a pescadores deportivos explicando la situación actual de algunas especies y la importancia de la liberación de las mismas, principalmente de aquellas catalogadas como Prioridad Alta. o Realizar campañas de divulgación y elaborar material de promoción del PAN-Condrictios Uruguay, sus objetivos, el proceso de elaboración, las medidas propuestas y la importancia del mismo. Crear un enlace en el sitio web de DINARA con toda esta información. o Elaborar material de difusión en forma de folletos, manuales, pósters y/o videos informativos, sobre la problemática a nivel mundial de la disminución de las poblaciones de condrictios y el efecto de la pesca sobre las mismas; la situación de los condrictios en Uruguay; la identifi cación de especies; y la investigación en Uruguay. 91 PAN Condrictios 2015 CAPÍTULO 2 Referencias Esta lista contiene las citas a las que se hace referencia en el texto, así como la bibliografía consultada para la revisión del PAN-Condrictios Uruguay y para la elaboración y actualiza ción de las tablas. Aalbers, S. A., Bernal, D. & Sepulveda, C. A. 2010. Th e functional role of the caudal fi n in the feeding ecology of the Common thresher shark Alopias vulpinus. Journal of Fish Biology 76: 1863–1868. Abascal, F. J., Quintans, M., Ramos-Cartelle, A. & Meju to, J. 2011. 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Consejo Federal Pesquero, Buenos Aires. 101 CAPÍTULO 2 Etapa de consultoría La revisión y actualización del PAN-Condrictios Uruguay se realizó en el marco del acuerdo DI NARA – ANII, Programa de Innovación en la Gestión Pesquera y Acuícola. La misma fue lle vada adelante mediante una consultoría en Im plementación de los Planes de Acción Nacional. Para esto, se realizó una amplia busqueda de in formación publicada y no publicada disponible sobre pesquerías, interacción y captura de con drictios en pesquerías, medidas de mitigación y buenas prácticas de manejo, resoluciones y reco mendaciones de manejo. El proceso comprendió los siguientes puntos: Evaluación de los avances en el cumpli miento de los Objetivos del PAN-Condric tios Uruguay desde su elaboración. • Aspectos generales. • Avances en el cumplimiento de las Medidas de Investigación. • Avances en el cumplimiento de las Medidas de Administración y Manejo. • Avances en el cumplimiento de las Medidas de Educación y Difusión. • Avances en el cumplimiento del Marco Jurí dico. Actualización del diagnóstico general so bre los condrictios, las pesquerías y el mar co jurídico. • Aspectos generales. • Actualización de la tabla de Ocurrencia en pesquerías. • Actualización del listado de Especies Priori tarias. • Actualización de la Reseña biológica de las especies prioritarias. Adecuación de las medidas propuestas en el PAN-Condrictios Uruguay y defi nición de nuevas acciones considerando los avan ces que pudieran haberse realizado desde su elaboración. • Actualización de las Acciones de Investigación. • Actualización de las Medidas de Administra ción y Manejo. • Defi nición de Medidas de Mitigación. • Actualización de las Medidas de Capacita ción, Educación y Difusión. Taller Revisión Planes de Acción Nacional Aves y Condrictios El 18 de Octubre de 2013 se desarrolló el Taller: “Revisión Planes de Acción Nacional - Aves y Condrictios”. El objetivo general del taller fue presentar los progresos realizados sobre las pro puestas establecidas en los mencionados Planes de Acción. Participaron integrantes de varias instituciones (ANII, CICMAR, CIPU, DINAMA – FREPLA TA, DINARA, FAO, KARUMBÉ, PROYEC TO ALBATROS Y PETRELES Uruguay (CIC MAR), PROYECTO PINNIPEDOS y RENARE – MGAP) y las siguientes personas: Alejandro Márquez, Alfredo Pereira, Andrés Domingo, Arianna Masello, Cecilia Lezama, Daniel Gilar doni, Diego Núñez, Diego Pagano, Elbio Olive ra, Eugenia Errico, Fabrizio Scarabino, Federico Mas, Federico Riet, Gastón Manta, Graciela Fa biano, Juana Fernández, Laura Paesch, Liliana Rendón, Luis Rubio, Ma. Ángeles Pérez Lazo, Marcel Calvar, Marcelo Lozano, Mariana Prandi, Mateo Frugoni, Mónica Guchin, Philip Miller, Rodrigo Forselledo, Sebastián Jiménez, Silvana Giordano, Sofía López y Yamilia Olivera. Revisión de los Avances De modo de lograr la mayor participación de to dos los involucrados y enriquecer el proceso de revisión, se preparó posteriormente al taller un material para distribuir entre sus participantes y también aquellos que no pudieron asistir, donde se enumeraron todas la propuestas descriptas en cada plan y sus evaluaciones de cumplimiento respectivas (ANEXO 2). Este material fue distri buido mediante correo electrónico y durante un plazo de 2 meses se recibieron comentarios. ANEXO 1. PROCESO DE REVISIÓN 103 CAPÍTULO 2 MEDIDAS DE INVESTIGACIÓN MEDIDA PROPUESTA Desarrollar estudios sobre la biología de los condrictios, particularmente en lo relacionado con su reproducción, edad, crecimiento, alimentación y genética poblacional, con énfasis en las especies que son capturadas por las pesquerías uruguayas. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER En los últimos años se han realizado algunos estudios que abordan temas recomendados como prioritarios en el marco de la implementación del PAN– Condrictios Uruguay. Los mismos han sido elaborados tanto por investigadores de DINARA como de otras instituciones, contribuyendo en gran medida a los ob jetivos del Plan de Acción. La bibliografía de este documento se encuentra actu alizada con todos estos trabajos, los cuales han sido relevados para la elaboración del mismo, utilizando para esto las publicaciones en revistas científi cas, informes y presentaciones en congresos entre otros. MEDIDA PROPUESTA Realizar evaluaciones de abundancia de los condrictios que son afectados por las pesquerías uruguayas. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Uruguay ha participado activamente en los procesos de evaluación de stocks rea lizados en las Organizaciones Regionales de Pesca que integra. Las evaluaciones han estado enfocadas en algunas de las principales especies capturadas. Parti cularmente, en el marco de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA o ICCAT por sus siglas en inglés), se han realizado eva luaciones para tiburón azul (Prionace glauca), tiburón moro (Isurus oxyrinchus) y tiburón pinocho (Lamna nasus). Para estas evaluaciones, Uruguay ha aportado series históricas estandarizadas con datos de partes de pesca y del programa de observadores de la fl ota atunera uruguaya. En la Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo (CTMFM) se viene trabajando a efectos de desarrollar, en un futuro cercano, evaluaciones conjuntas en algunas especies (Mustelus schmitti, Squatina guggenheim y rayas). MEDIDA PROPUESTA Defi nir posibles áreas y épocas de veda. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER En el ámbito de la CTMFM se han defi nido áreas y épocas de veda en base a los trabajos de investigación desarrollados y a la información de capturas dis ponibles. Estas áreas y épocas pueden por ejemplo determinarse para un tipo específi co de arte de pesca, como puede ser el arrastre de fondo (Resolución CTMFM Nº 15/13 . ANEXO 2. RESULTADOS DEL PROCESO DE REVISIÓN DEL PAN-CONDRICTIOS URUGUAY 104 PAN Condrictios 2015 - Anexo 2CAPÍTULO 2 MEDIDA PROPUESTA Cuantifi car la captura de las especies no objetivo de las pesquerías. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Se evaluó la biodiversidad y abundancia de los tiburones capturados en aguas de Uruguay por la fl ota de palangre pelágico. Para esto, se utilizó información proveniente del Programa Nacional de Observadores a bordo de la Flota Atunera uruguaya (PNOFA). De la misma manera, se están desarrollando estudios sobre la diversidad, abundancia y composición de tamaños de condrictios demersales. En este caso, la información proviene principalmente de las campañas de inves tigación de DINARA. MEDIDA PROPUESTA Fomentar la investigación biológica de especies poco conocidas, principalmente de aquellas que son capturadas de forma incidental en las distintas pesquerías. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Hasta el momento se han desarrollado pocos trabajos de investigación relaciona dos con especies poco conocidas de condrictios. Entre estos se encuentran por ejemplo estudios sobre diversidad de Mobulidae (mantarrayas) capturados en el palangre pelágico; distribución, estructura poblacional y aspectos reproductivos de la Raya Negra Pteroplatytrygon violacea; registro de la presencia de rayas de agua dulce (Potamotrygonidae) en el Río Uruguay; estructura de tallas, abun dancia e información de parámetros reproductivos de Squalus mitsukurii; talla de madurez de especies del genero Bathyraja, entre otros. Las citas de estos trabajos pueden ser consultadas en la bibliografía de este documento. MEDIDA PROPUESTA Evaluar la efectividad y selectividad de los diferentes artes de pesca empleados por las fl otas uruguayas que capturan condrictios. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Se han desarrollado estudios en la pesquería de palangre pelágico. Por ejemplo, se compararon dos tipos de palangre pelágico, el tipo americano que opera más en superfi cie con el tipo japonés que opera a mayor profundidad. Estos trabajos son más generales, no específi cos para condrictios, y evalúan la efectividad en todas las especies capturadas, no solo las objetivo, por lo que los condrictios están considerados. MEDIDA PROPUESTA Desarrollar dispositivos o modifi car artes de pesca de modo de reducir la captura incidental de condrictios. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER En la pesquería de palangre pelágico se desarrolló un experimento para evaluar el efecto de otro modelo de anzuelos en la captura incidental, así como en las capturas objetivo. Estos anzuelos fueron diseñados con el fi n de reducir la captu ra incidental de tortugas marinas, pero se ha estudiado el efecto en varias de las especies capturadas, entre las cuales se encuentran varias especies de condrictios. Los resultados de este trabajo mostraron una importante reducción en las captu ra de P. violacea, una raya pelágica capturada incidentalmente. En la pesquería artesanal de camarón de Punta del Diablo, se está desarrollando un proyecto que evalúa la efectividad de un dispositivo excluidor de peces juveniles. En esta pes quería aproximadamente el 48% de la captura corresponde a captura incidental, en la cual se observan al menos 6 especies de condrictios. 105 PAN Condrictios 2015 - Anexo 2 CAPÍTULO 2 MEDIDA PROPUESTA Evaluar la viabilidad económica del aprovechamiento integral de los condrictios capturados y las ventajas de aprovechar partes tradicionalmente descartadas. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Si bien no se han realizado evaluaciones sobre la viabilidad económica, se ha observado un aumento en el aprovechamiento integral de los condrictios captur ados, y por lo tanto una reducción en el descarte de estas especies. MEDIDA PROPUESTA Evaluar las consecuencias socio-económicas que puedan generar cada una de las medidas de administración y manejo recomendadas en el presente PAN-Condric tios Uruguay. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Hasta el momento no se han desarrollado evaluaciones referentes a las conse cuencias socio-económicas de las medidas del PAN-Condrictios Uruguay. Se dis cutió durante el taller que esta medida excede la posibilidad de cumplimiento en esta primera etapa. MEDIDA PROPUESTA Diagnosticar el estado actual de otras potenciales amenazas a los condrictios, tales como la contaminación y la destrucción de hábitats críticos. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER La DINARA ha participado en conjunto con otras instituciones y grupos de in vestigadores en la evaluación y diagnóstico de posibles amenazas para los recur sos, entre estos los condrictios, en zonas donde se planifi can grandes proyectos tales como el puerto de aguas profundas. De la misma manera se ha participado en trabajos de revisión sobre condrictios y otros recursos acuáticos para la evalu ación de áreas protegidas marinas – costeras. MEDIDAS DE ADMINISTRACIÓN Y MANEJO MEDIDA PROPUESTA Fomentar el desarrollo de las actividades de investigación que se plantean en el punto 2.1 (Investigación) a través de diferentes actores relacionados con la in vestigación, conservación y comercio de tiburones, promoviendo: ejecución de proyectos. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER En 2012 la DINARA fi rmó un Acuerdo de Cooperación con la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) para llevar adelante el Programa de Gestión Pesquera. Como parte del Programa, se realizó el lanzamiento del Fondo Secto rial para Pesca y Acuicultura I+D+i. El objetivo del fondo es apoyar proyectos de investigación aplicada e innovación en las áreas mencionadas. También, la DI NARA en convenio con la NOAA, han desarrollado proyectos de investigación en tiburones como el seguimiento satelital de tiburón azul, así como en experi mentación con medidas de mitigación como el uso de anzuelos circulares. Parte de los resultados obtenidos en estos proyectos ya han sido publicados. 106 PAN Condrictios 2015 - Anexo 2CAPÍTULO 2 MEDIDA PROPUESTA Fomentar el desarrollo de las actividades de investigación que se plantean en el punto 2.1 (Investigación) a través de diferentes actores relacionados con la investigación, conservación y comercio de tiburones, promoviendo: llamados a pasantías. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Desde la elaboración del Plan de Acción se han desarrollado, con el apoyo de in vestigadores de DINARA, al menos siete tesis de grado, maestría y doctorado en el área de condrictios demersales y pelágicos. Estos trabajos de investigación se realizan en base a datos pesqueros de importancia para DINARA, y algunos de estos temas se encuentran entre los prioritarios para el PAN–Condrictios Uruguay. MEDIDA PROPUESTA Fomentar el desarrollo de las actividades de investigación que se plantean en el punto 2.1 (Investigación) a través de diferentes actores relacionados con la investigación, conservación y comercio de tiburones, promoviendo: desarrollo de campañas de investigación. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER En los años 2008 y 2009 se realizaron las primeras campañas de investigación del B/I Aldebarán dirigidas específi camente a condrictios, principalmente demer sales costeros y de altura. A pesar de que no se han realizado otras campañas dirigidas a condrictios, este es un tema que se está teniendo en cuenta cada vez más, no sólo a nivel de DINARA sino que también a nivel del Grupo de Trabajo de Condrictios de la CTMFM. En los últimos años, los condrictios han cobrado mayor relevancia en todas las campañas y son una parte importante del trabajo que se realiza a bordo. MEDIDA PROPUESTA Disminuir el impacto de las pesquerías sobre las poblaciones de tiburones que son más vulnerables a las mismas, a través de: limitación del esfuerzo de pesca y/o captura. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Esta medida ha sido implementada principalmente en conjunto con Argentina a través de la CTMFM. La Comisión es la encargada de establecer las limitaciones del esfuerzo de pesca para algunas zonas y épocas, basados en las recomenda ciones del Grupo de trabajo de Condrictios. Estas limitaciones pueden ser de artes de pesca o por las dimensiones de las embarcaciones. La Comisión también fi ja anualmente desde el 2011 capturas totales permisibles dentro del área de trat ado para algunas de las principales especies de condrictios (Mustelus schmitti, Squatina spp., rayas de altura y costeras). De la misma manera fi ja un máximo de desembarque de peces cartilaginosos por marea. Estas Resoluciones pueden ser consultadas en la página web de la CTMFM y en la de DINARA. MEDIDA PROPUESTA Disminuir el impacto de las pesquerías sobre las poblaciones de tiburones que son más vulnerables a las mismas, a través de: establecer posibles áreas y épocas de veda. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER La CTMFM anualmente fi ja áreas y épocas de veda con el fi n de asegurar la sus tentabilidad de los recursos pesqueros, pero la delimitación espacial y temporal de estas áreas no en todos los casos tiene como objetivo los condrictios. De todas maneras, en algunas ocasiones la CTMFM, en base a las recomendaciones del Grupo de trabajo de Condrictios, ha delimitado áreas y épocas de prohibición de pesca específi cas para condrictios con el fi n de proteger por ejemplo juveniles de angelito y rayas, juveniles y neonatos de gatuzo y adultos reproductores de varias especies. 107 PAN Condrictios 2015 - Anexo 2 CAPÍTULO 2 MEDIDA PROPUESTA Disminuir el impacto de las pesquerías sobre las poblaciones de tiburones que son más vulnerables a las mismas, a través de: prohibir la captura de aquellas especies cuyas evaluaciones indiquen que se encuentran sobreexplotadas. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Uruguay ha adoptado las recomendaciones de la CICAA de prohibición de re tención de algunas especies de tiburones pelágicos que son capturadas en las pes querías gestionadas por esta Comisión. Esta medida se basa en los resultados obtenidos mediante la realización de un Análisis de Riesgo Ecológico, en el cual estas especies resultaron en un estado de vulnerabilidad más comprometido. En Uruguay, mediante el Decreto del Poder Ejecutivo Nº 67/013 de 22 de febrero de 2013 se prohíbe retener a bordo, transbordar, desembarcar, almacenar, vender u ofrecer para su venta cualquier parte o la carcasa entera de tiburón pinocho (Lam na nasus) que puedan ser capturados. Esta medida se basa en algunas recomen daciones internacionales y antecedentes de la especie en el Atlántico Norte. MEDIDA PROPUESTA Minimizar las capturas incidentales de tiburones no utilizados a través de: uti lización de dispositivos o modifi caciones en las artes y/u operativas destinados a disminuir la captura incidental de condrictios, en las diferentes pesquerías. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Hasta el momento no se han implementado dispositivos o modifi caciones en las artes de pesca para disminuir la captura incidental de condrictios, pero si se están desarrollando investigaciones con este fi n. Como ya se mencionó en las medidas de investigación, se está trabajando con anzuelos circulares en la pesquería de palangre pelágico y en el desarrollo de un dispositivo excluidor de peces juveniles en la pesquería de camarón de Punta del Diablo. MEDIDA PROPUESTA Minimizar las capturas incidentales de tiburones no utilizados a través de: en el caso de las pesquerías de palangre, evitar el uso de brazoladas metálicas en aque llos buques que no tengan como especie objetivo a los tiburones. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Si bien aún no se ha implementado esta medidas, no ha habido barcos uruguayos que operen con brazoladas metálicas salvo los dirigidos a la pesca de tiburones. MEDIDA PROPUESTA Mejorar la utilización de los tiburones capturados a través de: establecer la oblig atoriedad de que el desembarque de aletas de tiburón esté acompañado de sus respectivos cuerpos. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER A pesar de que esta es una medida propuesta en los Planes de Acción de varios países, aún se encuentra en discusión su viabilidad y efectividad. En Uruguay se ha comenzado a implementar esta medida de manera voluntaria, principalmente en los buques de la fl ota palangrera que trabajan la captura fresca, ya que es más difícil en aquellos que la congelan. Para esto, se realizó una jornada de discusión sobre el tema en DINARA en la cual se invitó a las empresas pesqueras, patrones y marineros. Previo a esto, en las Campañas de investigación de grandes recursos pelágicos realizadas a bordo del B/I Aldebarán de la DINARA, se realizaron prue bas para demostrar que la estiva en hielo de los tiburones con las aletas adheridas al cuerpo es posible. 108 PAN Condrictios 2015 - Anexo 2CAPÍTULO 2 MEDIDA PROPUESTA Mejorar la utilización de los tiburones capturados a través de: promover el aprovechamiento integral de los tiburones capturados. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER A pesar de que no se han realizado campañas enfocadas en este punto, actual mente se observa un gran aumento en el aprovechamiento integral de los tibu rones capturados, utilizándose tanto la carne como las aletas. MEDIDA PROPUESTA Mejorar la obtención de datos y el seguimiento de las pesquerías de tiburones a través de: reforzar los controles de desembarque de todas aquellas pesquerías que capturan condrictios, e identifi car a nivel específi co aquellas especies considera das de alta prioridad. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER En las pesquerías industriales el control de desembarque es realizado por DI NARA y abarca el 100% de los mismos, no así en pesquerías artesanales. Pero, la medida propuesta excede las posibilidades de cumplimiento ya que algunas de las especies consideradas como prioritarias no son en todos los casos retenidas y desembarcadas, varias de estas son descartadas. MEDIDA PROPUESTA Mejorar la obtención de datos y el seguimiento de las pesquerías de tiburones a través de: promover que las declaraciones de desembarque y los partes de pesca se realicen con el mayor grado de especifi cación (menor nivel taxonómico) posible. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Se han realizado actualizaciones de los partes de pesca industriales en los cuales se incluyeron especies de condrictios. Luego de la actualización de los partes de pesca, DINARA organizó algunos talleres enfocados a empresarios, patrones y marineros con el fi n de remarcar la importancia de la declaración a nivel específi co, así como para dar herramientas para la correcta identifi cación de las especies. MEDIDA PROPUESTA Mejorar la obtención de datos y el seguimiento de las pesquerías de tiburones a través de: establecer la obligatoriedad de declarar a nivel específi co la información relacionada con las especies de alta prioridad, tanto en las declaraciones de de sembarque como en los partes de pesca, estos últimos incluyendo los descartes. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Esta medida excede la posibilidad de cumplimiento, ya que varias de las especies prioritarias son de difícil identifi cación y por lo tanto difíciles de declarar en un parte de pesca. MEDIDA PROPUESTA Mejorar la obtención de datos y el seguimiento de las pesquerías de tiburones a través de: realización de campañas dirigidas a patrones de pesca, “recordando” que el parte de pesca es una declaración jurada que debe ser efectuada de la me jor manera posible, y que el no cumplimiento de la misma en tiempo y forma es causal de sanciones, de acuerdo al Art. 28 del Decreto 149/997. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER No se han realizado campañas dirigidas a patrones de pesca, si bien DINARA ha organizado talleres de discusión donde se ha remarcado que el parte de pesca es una declaración jurada y la importancia del cumplimiento del mismo en tiempo y forma. 109 PAN Condrictios 2015 - Anexo 2 CAPÍTULO 2 MEDIDA PROPUESTA Mejorar la obtención de datos y el seguimiento de las pesquerías de tiburones a través de: realización de campañas dirigidas a empresarios pesqueros, “recordan do” que las declaraciones de desembarque son declaraciones juradas que deben ser efectuadas con detalle a nivel específi co, y que el no cumplimiento de la mis ma en tiempo y forma es causal de sanciones, de acuerdo al Art. 3 del Decreto 149/997. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Hasta el momento no se han realizado campañas dirigidas específi camente a em presarios pesqueros. MEDIDA PROPUESTA Mejorar la obtención de datos y el seguimiento de las pesquerías de tiburones a través de: mantener un esfuerzo de control sostenido sobre los artes de pesca, áreas y épocas de captura para cada una de las pesquerías que capturan condrictios. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Las áreas y épocas de veda son correctamente monitoreadas tanto por DINARA como por Prefectura Nacional Naval a través del sistema de seguimiento satelital de la fl ota VMS (Vessel Monitoring System). En relación a los artes de pesca, DI NARA lleva un registro y control de los artes de pesca asociados a los buques. La información disponible es muy diversa, ya que por ejemplo algunas pesquerías, como lo son la pesca de grandes peces pelágicos con palangre de deriva y la pesca de merluza negra con palangre o nasas, se complementan con la información recabada por los observadores a bordo. Estas pesquerías presentan un alto nivel de cobertura por observadores, mientras que otras pesquerías, debido en parte a las dimensiones de la fl ota, no cuentan con una cobertura tan alta. MEDIDAS DE EDUCACIÓN Y DIFUSIÓN MEDIDA PROPUESTA Capacitar a los observadores de la DINARA en la identifi cación y obtención de datos de condrictios. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER En el año 2008, la DINARA realizó un nuevo Curso-Taller para la formación de nuevos observadores científi cos a bordo. En este curso se dio una mayor im portancia a la correcta identifi cación de las especies de condrictios, tanto de las especies objetivo como de las que componen el descarte. También se comenzó en el año 2012 una evaluación y actualización del Programa de Observadores de la pesquería de merluza en el cual se enfatizó la importancia del conocimiento de las especies de condrictios que componen la captura. El programa incluye una evalu ación de la composición del descarte de esta pesquería en la cual los condrictios pueden estar representados por varias especies que no son declaradas. Para esto se realizó la capacitación de los observadores que participaron de los primeros viajes de esta nueva etapa. 110 PAN Condrictios 2015 - Anexo 2CAPÍTULO 2 MEDIDA PROPUESTA Elaborar guías de identifi cación de tiburones para ser distribuidas entre los ob servadores abordo. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER En el año 2008, la DINARA elaboró una cartilla de identifi cación de las princi pales especies de rayas capturadas en las pesquerías de arrastre de altura y costero dirigida a observadores científi cos, patrones de pesca y marineros. Se realizó un taller de lanzamiento de la nueva cartilla en donde se explicó la forma de uti lización de la misma y se enfatizó en la importancia de la declaración de las captu ras a nivel de especie en los partes de pesca. También, en 2010 y 2011 la DINARA en conjunto con la National Oceanic and Atmospheric Administration (NOAA) de Estados Unidos, elaboraron para la CICAA dos guías de identifi cación de las principales especies de tiburones pelágicos capturados por las fl otas palangreras en el océano Atlántico. Estas guías están publicadas en los tres idiomas ofi ciales de la CICAA (español, francés e inglés) y son de distribución gratuita entre los países que operan en el Atlántico. Las mismas se encuentran disponibles en el sitio web de la CICAA www.iccat.int. MEDIDA PROPUESTA Elaborar material de difusión en forma de folletos, manuales, posters y/o vid eos informativos, sobre la problemática a nivel mundial de la disminución de las poblaciones de tiburones y el efecto de la pesca sobre las mismas; la situación de los tiburones en Uruguay; la identifi cación de especies; el contenido del PAN Condrictios Uruguay y las acciones específi cas que se proponen en el mismo. Este material será distribuido a los administradores pesqueros, capitanes, marineros y armadores. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER El Centro de Investigación y Conservación Marina (CICMAR), en colaboración con la DINARA, en su Boletín Atlántico Sur publica artículos de difusión enfoca dos a pescadores y público en general sobre las especies de tiburones que ocurren en Uruguay y los problemas de conservación que estas enfrentan. Este Boletín se encuentra disponible tanto en versión impresa la cual se reparte principalmente a bordo de la fl ota pesquera uruguaya, como en versión digital para ser descargado (http://cicmar.org/proyectos/pap/bas). MEDIDA PROPUESTA Desarrollar campañas de difusión que demuestren las ventajas de hacer un uso integral de los condrictios y específi camente de aprovechar partes tradicional mente descartadas. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Hasta el momento no se han realizado campañas de difusión enfocadas en esta medida propuesta. 111 PAN Condrictios 2015 - Anexo 2 CAPÍTULO 2 MEDIDA PROPUESTA Elaborar y distribuir material de difusión en forma de folletos, posters y/ o videos informativos dirigido al público en general, conteniendo información sobre la problemática a nivel mundial de la disminución de las poblaciones de tiburones y el efecto de la pesca sobre las mismas; los impactos que ocasiona a nivel económi co, biológico y social así como la situación de los tiburones en Uruguay. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Diferentes grupos han organizado jornadas de difusión en escuelas y liceos, en al gunos casos con temas específi cos de condrictios. Algunos temas de investigación con nuevas tecnologías, como el seguimiento de los movimientos del tiburón azul mediante el uso de transmisores satelitales, han sido presentados en DINARA en el marco de las jornadas de la Semana de la Ciencia y la Tecnología. También, el Boletín Atlántico Sur, publicado por el CICMAR, está enfocado al público en general, pero hasta el momento el mismo ha tenido poca difusión. MEDIDA PROPUESTA Establecer acciones conjuntas con las autoridades del MEC y de ANEP para in cluir la temática biología y conservación de los tiburones en el Uruguay en el contenido curricular de educación primaria y secundaria, de forma de mejorar el grado de conocimiento y valoración de estas especies por parte de los uruguayos. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Hasta el momento no se han realizado acciones que cumplan con esta medida. MARCO JURÍDICO MEDIDA PROPUESTA Una vez que se ponga en funcionamiento el presente PAN - Condrictios Uruguay, y sus futuras actualizaciones, las recomendaciones que en éste se plantean de berán ser acompañadas de un Marco Jurídico correspondiente y del control sobre el cumplimiento de las mismas. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Se establece la necesidad de acompañar el PAN – Condrictios Uruguay con un Marco Jurídico que mediante normas dé cumplimiento a las recomendaciones y medidas planteadas. Este punto está muy conectado con los avances de cada uno de los puntos anteriores, por lo que puede ser necesario un plazo mayor para evaluar el cumplimiento de esta medida ya que es necesario enmarcar los avances del Plan de Acción en un Marco Jurídico. A pesar de esto, algunos puntos de importancia han sido trabajados por el departamento jurídico de DINARA, como la resolución que prohíbe la captura de Lamna nasus, especie considerada de Prioridad Alta, y la reglamentación para desembarcar los tiburones con las aletas adheridas al cuerpo, proceso que aún no está fi nalizado. 112 PAN Condrictios 2015 - Anexo 2CAPÍTULO 2 MEDIDA PROPUESTA Como parte de un adecuado Marco Jurídico, se recomienda promover el desar rollo de acuerdos con los países limítrofes donde se establezcan pautas comunes para dirigir la investigación y el manejo compartido de los recursos. AVANCES PRESENTADOS EN EL TALLER Esta medida debería haber sido redactada de otra forma, puesto que ya existen acuerdos con países limítrofes. De todas formas se detallan algunas de las accio nes que se han llevado adelante en conjunto con otros países. A nivel internacio nal, ya sea con Argentina en la CTMFM, o a nivel del Atlántico en la CICAA, o medidas globales como las de Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenzadas (CITES), Uruguay ha tenido mayor actividad, participando, avalando, adoptando y cumpliendo las iniciativas y recomendaciones de estas or ganizaciones. Por ejemplo, en la CTMFM, Argentina y Uruguay adoptaron para ambos países una resolución con “Normas estableciendo buenas prácticas de pes ca para las especies de peces cartilaginosos” (Resolución: CTMFM No 05/09). También ha implementado las Recomendaciones de la CICAA en la prohibición de retención de algunas especies de tiburones pelágicos. Así como ha comenzado a evaluar las necesidades de control ante la inclusión de 5 nuevas especies de tiburones y rayas en el Apéndice II de CITES. 113 CAPÍTULO 2 ANEXO 3. ESPECIES DE CONDRICTIOS CITADAS PARA URUGUAY Y STATUS EN LAS LISTAS ROJAS DE LA UICN El listado de especies de condrictios para Uru guay (Tabla 1) se basa en la revisión de listas elaboradas para Uruguay (Nion et al. 2002; FAO, 2006; Menni & Lucifora 2007; Domingo et al. 2008; CTMFM) así como en otros trabajos que incluyen la distribución de las especies (Ebert et al., 2013; UICN, 2014) y en datos reportados pero aún no publicados. Las especies de ocurrencia dudosa en aguas de Uruguay y que por lo tanto están pendientes de confi rmación están resaltadas con un asterisco. Las especies nuevas agregadas a esta lista en re lación a la lista publicada en el PAN-Condrictios Uruguay son resaltadas con dos asteriscos. El estatus en las Listas Rojas de la UICN de todas las especies fue actualizado del sitio web ofi cial de la UICN el día 25 de enero de 2014. De acuer do a esta información, del total de especies ci tadas para Uruguay (110) el 5,5% se encuentran catalogadas como En Peligro Crítico, 4,5% como En Peligro y 23,6% como Vulnerables, según los criterios de UICN. En la Figura 1 se presenta el porcentaje de especies para cada una de las ca tegorías. Figura 1. Porcentaje de especies en cada categoría de ame naza global según UICN para los condrictios de Uruguay. CR: En Peligro Crítico; EN: En Peligro; VU: Vulnerable; NT: Casi Amenazada; LC: Preocupación Menor; DD: Da tos Insufi cientes; NE: No Evaluada. Especie UICN UICN Region Callorhinchus callorynchus LC Hydrolagus affi nis LC Heptranchias perlo NT Hexanchus griseus NT Notorynchus cepedianus DD Echinorhinus brucus DD Squalus acanthias VU VU: America del Sur Squalus blainvillei* DD Squalus cubensis DD Squalus megalops* DD Tabla 1. Listado de especies de condrictios citadas para Uruguay. 114 PAN Condrictios 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 2 Squalus mitsukurii DD Etmopterus bigelowi LC Etmopterus gracilispinis LC Etmopterus lucifer LC Centroscymnus owstonii LC Zameus squamulosus** DD Somniosus pacifi cus DD Euprotomicroides zantedeschia* DD Squaliolus laticaudus LC Squatina argentina EN Squatina guggenheim EN Squatina occulta EN Carcharias taurus VU CR: Atlántico sudoccidental Alopias superciliosus VU NT: Atlántico sudoccidental Alopias vulpinus VU Cetorhinus maximus VU Carcharodon carcharias* VU Isurus oxyrinchus VU Isurus paucus** VU Lamna nasus VU Schroederichthys bivius DD Scyliorhinus besnardi DD Scyliorhinus haeckelii DD Galeorhinus galeus VU CR: Atlántico sudoccidental Mustelus canis NT Mustelus fasciatus CR Mustelus schmitti EN CR: Brasil; VU: Uruguay y Argentina Carcharhinus acronotus* NT Carcharhinus brachyurus NT Carcharhinus brevipinna NT Carcharhinus falciformis NT Carcharhinus isodon* LC DD: Atlántico sudoccidental Carcharhinus longimanus VU Carcharhinus obscurus VU 115 PAN Condrictios 2015 - Anexo 3 CAPÍTULO 2 Carcharhinus plumbeus VU Carcharhinus porosus* DD VU: Brasil Carcharhinus signatus VU Galeocerdo cuvier NT Prionace glauca NT Rhizoprionodon lalandii DD Rhizoprionodon porosus LC Sphyrna lewini EN VU: Atlántico sudoccidental Sphyrna tudes VU Sphyrna zygaena VU Pristis pectinata* CR Rhinobatos horkelii CR Rhinobatos percellens NT Zapteryx brevirostris VU Discopyge castelloi** NE Discopyge tschudii NT VU: Argentina, Brasil y Uruguay Narcine brasiliensis DD Torpedo puelcha DD Atlantoraja castelnaui EN Atlantoraja cyclophora VU Atlantoraja platana VU Bathyraja albomaculata VU Bathyraja brachyurops LC Bathyraja cousseauae NT Bathyraja griseocauda EN Bathyraja macloviana NT Bathyraja magellanica DD Bathyraja multispinis NT Bathyraja papilionifera DD Bathyraja scaphiops NT Bathyraja schroederi DD Psammobatis bergi LC Psammobatis extenta LC Psammobatis lentiginosa DD 116 PAN Condrictios 2015 - Anexo 3CAPÍTULO 2 Psammobatis normani DD Psammobatis rudis DD Psammobatis rutrum DD Psammobatis scobina DD Rioraja agassizii VU Sympterygia acuta VU Sympterygia bonapartii DD Amblyraja doellojuradoi LC Amblyraja frerichsi DD Dipturus argentinensis** NE Dipturus chilensis VU Dipturus leptocaudus DD Dipturus trachydermus VU Rajella sadowskii DD Potamotrygon brachyura DD Potamotrygon hystrix NE Potamotrygon motoro DD Dasyatis centroura LC NT: Atlántico Sudoccidental Dasyatis hypostigma** DD Dasyatis pastinaca DD Dasyatis sayi LC Pteroplatytrygon violacea LC Gymnura altavela VU CR: Atlántico Sudoccidental Myliobatis freminvillii DD Myliobatis goodei DD Myliobatis ridens** NE Rhinoptera bonasus NT Mobula hypostoma DD Mobula japonica** NT Mobula thurstoni** NT Manta birostris VU 117 C A P ÍT U L O 2 E st a T ab la p re se n ta l a i n fo rm a ci ó n r ec ab a d a d u ra n te e l p ro ce so d e re v is ió n p ar a a ct u a li za r la o cu rr en ci a d e es p ec ie s en l a s d if er en te s p es q u er ía s d e U ru g u ay . S e in d ic a p ar a c a d a p es q u er ía s i la e sp ec ie e s o f u e re ci en te m en te p ar te d e la c ap tu ra o b je ti v o ( O ), c ap tu ra i n ci d en ta l (C I) , ca p tu ra o ca si o n a l (* ), o s i fu e ca p tu ra d a p o r u n b u q u e d e in v es ti g a ci ó n ( B I) . T IP O D E F L O T A A R T E S A N A L IN D U S T R IA L A R T E D E P E S C A P A L A N G R E E N M A L L E A R R A S T R E A R R A S T R E D E F O N D O P A L A N G R E P A L A N G R E N A S A S P e sq u e rí a D e p o rt iv a B ró to la R ío E st u a ri o A tl á n ti co A tl á n ti co C a t. A C a t. B C a t. C P e lá g ic o F o n d o T o d o s C a ll o rh in ch u s ca ll o ry n ch u s * * C I C I, B /I C I H y d ro la gu s a ffi n is * H ep tr a n ch ia s p er lo H ex a n ch u s gr is eu s N o to ry n ch u s ce p ed ia n u s C I C I C I C I, B /I C I, B /I C I * * E ch in o rh in u s b ru cu s S q u a lu s a ca n th ia s C I C I, B /I B /I C I B /I C I S q u a lu s b la in v il le i S q u a lu s cu b en si s B /I * S q u a lu s m eg a lo p s S q u a lu s m it su k u ri i C I C I, B /I B /I C I * C I E tm o p te ru s b ig el o w i * E tm o p te ru s gr a ci li sp in is C I A N E X O 4 . O C U R R E N C IA D E C O N D R IC T IO S E N L A S P E S Q U E R ÍA S U R U G U A Y A S 118 T IP O D E F L O T A A R T E S A N A L IN D U S T R IA L A R T E D E P E S C A P A L A N G R E E N M A L L E A R R A S T R E A R R A S T R E D E F O N D O P A L A N G R E P A L A N G R E N A S A S P e sq u e rí a D e p o rt iv a B ró to la R ío E st u a ri o A tl á n ti co A tl á n ti co C a t. A C a t. B C a t. C P e lá g ic o F o n d o T o d o s Z a m eu s sq u a m u lo su s S o m n io su s p a ci fi cu s * E u p ro to m ic ro id es z a n te d es ch ia S q u a li o lu s la ti ca u d u s S q u a ti n a a rg en ti n a C I, O C I, B /I C I, B /I O , C I C I S q u a ti n a g u g ge n h ei m C I C I C I, O C I C I, B /I C I, B /I O , C I S q u a ti n a o cc u lt a C I, B /I C a rc h a ri a s ta u ru s C I C I C I C I C I, B /I C I * C I A lo p ia s su p er ci li o su s C I, B /I * C I, B /I A lo p ia s v u lp in u s * B /I * C I, B /I C I C et o rh in u s m a x im u s * * * C a rc h a ra d o n c a rc h a ri a s Is u ru s o x y ri n ch u s O , C I, B /I * Is u ru s p a u cu s * L a m n a n a su s C I C I C I, B /I C I S ch ro ed er ic h th y s b iv iu s C I, B /I B /I C I S cy li o rh in u s b es n a rd i C I, B /I B /I C I S cy li o rh in u s h a ec k el ii C I G a le o rh in u s ga le u s C I C I C I, O C I, B /I C I, B /I C I C I, B /I C I M u st el u s ca n is B /I 119 T IP O D E F L O T A A R T E S A N A L IN D U S T R IA L A R T E D E P E S C A P A L A N G R E E N M A L L E A R R A S T R E A R R A S T R E D E F O N D O P A L A N G R E P A L A N G R E N A S A S P e sq u e rí a D e p o rt iv a B ró to la R ío E st u a ri o A tl á n ti co A tl á n ti co C a t. A C a t. B C a t. C P e lá g ic o F o n d o T o d o s C a rc h a rh in u s a cr o n o tu s C a rc h a rh in u s b ra ch y u ru s C I C I C I, B /I C a rc h a rh in u s b re v ip in n a C I C a rc h a rh in u s fa lc if o rm is * C a rc h a rh in u s is o d o n C a rc h a rh in u s lo n gi m a n u s * C a rc h a rh in u s o b sc u ru s C I C I C I, B /I C I C a rc h a rh in u s p lu m b eu s C I C I C I C I C a rc h a rh in u s p o ro su s C a rc h a rh in u s si gn a tu s C I C I, B /I G a le o ce rd o c u v ie r * * P ri o n a ce g la u ca O , B /I C I R h iz o p ri o n o d o n l a la n d ei R h iz o p ri o n o d o n p o ro su s S p h y rn a l ew in i C I C I C I C I, B /I C I S p h y rn a t u d es S p h y rn a z y ga en a C I C I C I C I, B /I P ri st is p ec ti n a ta R h in o b a to s h o rk el ii * C I C I B /I C I, B /I R h in o b a to s p er ce ll en s 120 T IP O D E F L O T A A R T E S A N A L IN D U S T R IA L A R T E D E P E S C A P A L A N G R E E N M A L L E A R R A S T R E A R R A S T R E D E F O N D O P A L A N G R E P A L A N G R E N A S A S P e sq u e rí a D e p o rt iv a B ró to la R ío E st u a ri o A tl á n ti co A tl á n ti co C a t. A C a t. B C a t. C P e lá g ic o F o n d o T o d o s D is co p y ge t sc h u d ii C I, B /I B /I C I C I N a rc in e b ra si li en si s T o rp ed o p u el ch a C I, B /I C I, B /I C I A tl a n to ra ja c a st el n a u i C I, B /I C I, B /I O , C I C I A tl a n to ra ja c y cl o p h o ra * C I, B /I C I, B /I C I C I A tl a n to ra ja p la ta n a B /I B a th y ra ja a lb o m a cu la ta C I, B /I B /I C I B a th y ra ja b ra ch y u ro p s C I, B /I C I C I B a th y ra ja c o u ss ea u a e C I, B /I C I B a th y ra ja g ri se o ca u d a C I, B /I C I B a th y ra ja m a cl o v ia n a C I, B /I B /I C I B a th y ra ja m a ge ll a n ic a B /I B a th y ra ja m u lt is p in is C I, B /I C I B a th y ra ja p a p il io n if er a B a th y ra ja s ca p h io p s C I, B /I C I B a th y ra ja s ch ro ed er i P sa m m o b a ti s b er gi B /I B /I P sa m m o b a ti s ex te n ta B /I B /I P sa m m o b a ti s le n ti gi n o sa B /I B /I P sa m m o b a ti s n o rm a n i B /I 121 T IP O D E F L O T A A R T E S A N A L IN D U S T R IA L A R T E D E P E S C A P A L A N G R E E N M A L L E A R R A S T R E A R R A S T R E D E F O N D O P A L A N G R E P A L A N G R E N A S A S P e sq u e rí a D e p o rt iv a B ró to la R ío E st u a ri o A tl á n ti co A tl á n ti co C a t. A C a t. B C a t. C P e lá g ic o F o n d o T o d o s P sa m m o b a ti s sc o b in a B /I B /I R io ra ja a ga ss iz ii * B /I C I, B /I S y m p te ry gi a a cu ta * C I C I, B /I B /I C I S y m p te ry gi a b o n a p a rt ii C I C I C I, B /I C I, B /I O C I A m b ly ra ja d o el lo ju ra d o i C I, B /I B /I C I A m b ly ra ja f re ri ch si C I C I D ip tu ru s a rg en ti n en si s D ip tu ru s ch il en si s C I, B /I B /I O , C I C I D ip tu ru s le p to ca u d u s D ip tu ru s tr a ch y d er m u s B /I R a je ll a s a d o w sk ii P o ta m o tr y go n b ra ch y u ra C I C I C I P o ta m o tr y go n h y st ri x P o ta m o tr y go n m o to ro C I D a sy a ti s ce n tr o u ra D a sy a ti s h y p o st ig m a B /I B /I D a sy a ti s p a st in a ca B /I B /I C I D a sy a ti s sa y i P te ro p la ty tr y go n v io la ce a C I, B /I G y m n u ra a lt a v el a * C I, B /I 122 T IP O D E F L O T A A R T E S A N A L IN D U S T R IA L A R T E D E P E S C A P A L A N G R E E N M A L L E A R R A S T R E A R R A S T R E D E F O N D O P A L A N G R E P A L A N G R E N A S A S P e sq u e rí a D e p o rt iv a B ró to la R ío E st u a ri o A tl á n ti co A tl á n ti co C a t. A C a t. B C a t. C P e lá g ic o F o n d o T o d o s M y li o b a ti s ri d en s B /I R h in o p te ra b o n a su s C I C I C I M o b u la h y p o st o m a * M o b u la j a p a n ic a * M o b u la t h u rs to n i * M a n ta b ir o st ri s * 123 CAPÍTULO 2 Para la confección de la lista de especies priori tarias (Tabla 1) se siguió la misma metodología utilizada en el PAN-Condrictios Uruguay. Para esto, se actualizó la información del estatus de conservación por especies de la UICN, la inclu sión de nuevas especies en los Apéndices CITES, y la información de ocurrencia en pesquerías. Además se agregó información publicada por Dulvy et al. (2014). Sólo se incluyen en la tabla de especies prioritarias aquellas especies que son afectadas por pesquerías. La metodología es la siguiente: Utilizando las ca tegorías de la UICN se le asignó 3 puntos a aque llas especies que se encuentran En Peligro Crítico o En Peligro, 2 puntos a las Vulnerables y 1 punto a las especies consideradas Casi Amenazadas. Para aquellas especies que existe una clasifi cación regional de UICN se utilizó ese criterio. A las que se encuentran catalogadas en el Apéndice II de CITES se les agregó 1 punto extra. De acuerdo a Dulvy et al. (2014), algunas de las especies cata logadas por la UICN como Datos Insufi cientes se encuentran potencialmente amenazadas. A esas especies se les sumó 1 punto extra. Aquellas especies que son objetivo de alguna pesquería se les asignó 3 puntos, a las que son capturadas frecuentemente de forma incidental 2 puntos y a aquellas que son capturadas de for ma ocasional se les otorgó 1 punto. En el caso de las especies afectadas por más de una pesque ría, se les asignó un punto adicional (i.e. si una especie es capturada de forma incidental en una pesquería y como especie objetivo en otras, se le otorga un total de 4 puntos, 3 por ser especie objetivo más 1 por ser afectada por más de una pesquería). Se establecieron tres grados de prioridad de ac ción (alta, media y baja), considerando de Alta prioridad a las especies que suman 5 puntos o más, prioridad Media a las que suman 4 puntos y prioridad Baja a las que suman 3 o menos. En la Tabla se presentan en orden de prioridad todas las especies que son afectadas por las pes querías uruguayas. Dentro de cada categoría de prioridad, las especies están ordenadas taxonó micamente. Con un asterisco se destacan las es pecies que en la actualización pasaron a la cate goría de Prioridad Alta. ANEXO 5. ESPECIES PRIORITARIAS PARA LA CONSERVACIÓN Especies Pesquerías Criterios Total Prioridad Squalus acanthias 3 2 5 Alta Squatina argentina 4 3 7 Alta Squatina guggenheim 4 3 7 Alta Squatina occulta 2 3 5 Alta Carcharias taurus 3 3 6 Alta Alopias vulpinus* 3 2 5 Alta Cetorhinus maximus 2 3 5 Alta Isurus oxyrinchus* 3 2 5 Alta Lamna nasus 3 3 6 Alta Galeorhinus galeus 4 3 7 Alta Tabla 1. Lista de especies afectadas por pesquerías prioritarias para la conservación en Uruguay. 124 PAN Condrictios 2015 - Anexo 5CAPÍTULO 2 Mustelus fasciatus 3 3 6 Alta Mustelus schmitti 4 3 7 Alta Carcharhinus plumbeus 3 2 5 Alta Carcharhinus signatus* 3 2 5 Alta Prionace glauca* 4 1 5 Alta Sphyrna lewini* 3 3 6 Alta Sphyrna zygaena* 3 3 6 Alta Rhinobatos horkelii 3 3 6 Alta Zapteryx brevirostris* 3 2 5 Alta Discopyge tschudii* 3 2 5 Alta Atlantoraja castelnaui 3 3 6 Alta Atlantoraja cyclophora 3 2 5 Alta Bathyraja albomaculata 3 2 5 Alta Bathyraja griseocauda 3 3 6 Alta Rioraja agassizi 3 2 5 Alta Sympterygia acuta 3 2 5 Alta Sympterygia bonapartii 4 1 5 Alta Dipturus chilensis* 4 2 6 Alta Gymnura altavela* 3 3 6 Alta Notorynchus cepedianus 3 1 4 Media Alopias superciliosus 3 1 4 Media Carcharhinus brachyurus 3 1 4 Media Carcharhinus longimanus 1 3 4 Media Carcharhinus obscurus 3 1 4 Media Atlantoraja platana 2 2 4 Media Bathyraja macloviana 3 1 4 Media Bathyraja multispinis 3 1 4 Media Bathyraja scaphiops 3 1 4 Media Dipturus trachydermus 2 2 4 Media Dasyatis pastinaca 3 1 4 Media Rhinoptera bonasus 3 1 4 Media Manta birostris 1 3 4 Media Callorhinchus callorynchus 3 0 3 Baja Hydrolagus affi nis 2 0 2 Baja 125 PAN Condrictios 2015 - Anexo 5 CAPÍTULO 2 Squalus cubensis 3 0 3 Baja Squalus mitsukurii 3 0 3 Baja Etmopterus bigelowi 1 0 1 Baja Etmopterus gracilispinis 2 0 2 Baja Somniosus pacifi cus 1 1 2 Baja Isurus paucus 1 2 3 Baja Schroederichthys bivius 3 0 3 Baja Scyliorhinus besnardi 3 0 3 Baja Scyliorhinus haeckelii 2 0 2 Baja Mustelus canis 2 1 3 Baja Carcharhinus brevipinna 2 1 3 Baja Carcharhinus falciformis 1 1 2 Baja Galeocerdo cuvier 2 1 3 Baja Torpedo puelcha 3 0 3 Baja Bathyraja brachyurops 3 0 3 Baja Bathyraja cousseauae 3 0 3 Baja Bathyraja magellanica 2 0 2 Baja Psammobatis bergi 3 0 3 Baja Psammobatis extenta 3 0 3 Baja Psammobatis lentiginosa 3 0 3 Baja Psammobatis normani 2 0 2 Baja Psammobatis rudis 3 0 3 Baja Psammobatis scobina 3 0 3 Baja Amblyraja doellojuradoi 3 0 3 Baja Amblyraja frerichsi 3 0 3 Baja Potamotrygon brachyura 3 0 3 Baja Potamotrygon motoro 2 0 2 Baja Dasyatis hypostigma 3 0 3 Baja Pteroplatytrygon violacea 2 0 2 Baja Myliobatis freminvillii 3 0 3 Baja Myliobatis goodei 3 0 3 Baja Myliobatis ridens 2 0 2 Baja Mobula hypostoma 1 0 1 Baja Mobula japanica 1 1 2 Baja Mobula thurstoni 1 1 2 Baja 127 CAPÍTULO 2 Orden Squaliformes Familia Squalidae Squalus acanthias– (Galludo) Identifi cación: Especie moderadamente grande (hasta 160 cm largo total, LT). Gris en el dorso y gris claro a blanco en el vientre, normalmen te con pequeñas manchas blancas a lo largo del cuerpo. Trompa relativamente larga y puntiagu da. Presencia de una espina delante de ambas ale tas dorsales. Primera espina corta, segunda espi na más larga y casi de la misma altura que la aleta. Origen de la primera aleta dorsal bien por detrás de las aletas pectorales. Dientes muy similares en ambas mandíbulas, cortos, de base ancha, bordes lisos y con cúspides fuertemente inclinadas hacia los extremos de la boca. Distribución: Circumglobal en aguas sub-tropi cales y templadas exceptuando el Pacífi co Norte y aguas tropicales. En el Atlántico Sudoccidental se encuentra presente desde el Sur de Brasil hasta el Sur de Argentina (Ebert et al., 2013). Hábitat: Especie muy abundante de hábitos ben tónicos, que ocurre principalmente en la parte exterior de la plataforma continental, entre 50 y 200 m de profundidad, aunque puede alcanzar los 900 m (Compagno, 1984). Normalmente se la encuentra en las cercanías del fondo marino. Se encuentra en zonas costeras y exteriores de la plataforma continental, en declives insulares y en la parte superior del talud. Pueden encontrarse tanto individuos solitarios, como en compañía de otros condrictios o formando enormes agre gaciones; estos cardúmenes presentan segrega ANEXO 6. RESEÑA BIOLÓGICA DE LAS ESPECIES CONSIDERADAS DE PRIORIDAD ALTA PARA LA CONSERVACIÓN ción por tamaño y sexo. En general, los machos ocurren en aguas más someras que las hem bras, con excepción de las grávidas (Meneses & Paesch, 1999). Las hembras por lo general dan a luz en zonas costeras poco profundas, aunque algunas poblaciones lo hacen en aguas profun das sobre la plataforma externa y talud (Hanchet, 1988; Ebert et al., 2013). Muestra marcada prefe rencia por aguas cuyo rango de temperatura os cila entre un mínimo de 7 a 8°C y un máximo de 12 a 15°C, y aparentemente realiza migraciones latitudinales y en profundidad para mantenerse en dicho rango (Compagno, 1984), aunque ha sido reportado en aguas con temperaturas de 3,5 a 4,4°C (Menni et al., 1986). Reproducción: Modalidad reproductiva vivípara aplacentaria, con camadas de 1 a 32 embriones por preñez (Ebert et al., 2013). En el Atlántico sudoccidental se observó, en base al número de embriones, una fecundidad uterina de 1 a 14 (Od done et al., 2015). Existe mucha variación regio nal en cuanto al número de embriones, pero en general hembras grandes tienen camadas más nu merosas y crías que alcanzan mayor talla al nacer (Hanchet, 1988; Henderson et al., 2002). El perío do de gestación también puede diferir según las áreas, habiéndose reportado entre 18 a 24 meses (Hanchet, 1988). Las crías miden entre 18 y 33 cm LT al nacer, observándose para Argentina y Uru guay tallas de entre 22 y 25 cm. (Hanchet, 1988; Eber et al., 2013; Oddone et al., 2015). Los ma chos alcanzan la madurez entre los 52 y 100 cm y las hembras entre los 66 y 120 cm LT, siendo muy variable entre regiones y diversas poblaciones (Ebert et al., 2013). En el área costera Argentina la edad de madurez es menor que en otras áreas (Menni, 1985). La talla de madurez LT50% en la región es de 58,3 cm. para machos y 70,4 cm. para hembras (Oddone et al., 2015). La edad máxima que alcanza la especie es de al menos 25 a 30 años, siendo algunas estimaciones mucho mayores, próximas a los 100 años (Compagno, 1984). 128 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 Alimentación: S. acanthias se alimenta de pre sas que habitan desde la superfi cie hasta el fondo, principalmente de peces óseos, crustáceos, cefaló podos, medusas e invertebrados bentónicos (Men ni, 1985; Avsar 2001; Belleggia et al., 2011). Un tra bajo realizado entre los 35° a 55° S del Atlántico sudoccidental observó cambios en la dieta a nivel de décadas. En la década del 80 Merluccius hubbsi era el principal componente de la dieta (65,46% IRI), y el segundo principal componente el cala mar Illex argentinus. En la década del 90 y 2000, el calamar pasó a ser el principal componente (47,17% y 88,92% IRI respectivamente). El consu mo de anchoíta también fue importante en las tres décadas, pero las variaciones observadas fueron a nivel estacional o de área. En el período de estudio el nivel trófi co de la especie disminuyó debido al aumento en el consumo de presas de menor nivel trófi co. El cambio en la dieta puede ser resultado de la disminución en la disponibilidad de algunas presas, como la merluza, debido a la explotación pesquera (Belleggia et al., 2011). Orden Squatiniformes Familia Squatinidae Squatina argentina – (Angelito) Identifi cación: La talla máxima registrada es de 138 cm. de LT. Cuerpo achatado, cabeza ancha y relativamente corta, boca terminal grande. Ojos pequeños en posición dorsal, los espiráculos se ubican detrás de los ojos. Cinco aberturas bran quiales laterales, parcialmente cubiertas por las grandes aletas pectorales. Dos aletas dorsales pe queñas que se encuentran sobre la cola. Las ale tas pélvicas se funden con el tronco. Aleta anal ausente. Coloración dorsal marrón violácea, con manchas marrones oscuras arregladas en su gran mayoría en grupos circulares. Vientre blanco. Esta especie se diferencia de S. guggenheim por no poseer espinas en la línea media dorsal que va desde la cabeza hasta la primera aleta dorsal. Y se diferencia de S. occulta por poseer aletas pectorales largas, el borde posterior de la misma alcanzan el ángulo externo de las aletas pélvicas (Milessi et al., 2001; Vooren & Klippel, 2005). Distribución: Endémica del océano Atlántico Sudoccidental, ocurre desde Rio Grande do Sul, Brasil (32° S), Uruguay, hasta el Golfo de San Jor ge, Argentina (46° S) (Vooren & da Silva, 1991; Vooren & Klippel, 2005). Hábitat: Ocurre en aguas templadas y subtropi cales, sobre la plataforma continental y el talud, próxima o sobre el fondo (Compagno, 1984). Habita en aguas someras hasta profundidades de 320 m., principalmente en profundidades ma yores a 120 m., con temperaturas comprendidas entre los 14 y 16 °C (Vooren & da Silva, 1991). Se distribuye en salinidades medias de 30, pero presenta la capacidad de incursionar en aguas salobres, ampliando su rango de tolerancia a sa linidades, hasta encontrarse en zonas con valores de hasta 5 (Rico, 2000). Reproducción: Vivípara aplacentaria, con 7 a 11 crías por preñez, siendo 9 a 10 lo más común. Al momento no se observa relación entre la talla de la hembra y el número de crías. A diferencia de las otras dos especies de Squatina que ocurren en la región, S. argentina posee dos ovarios funcio nales, mientras que las otras tan solo el izquierdo (Vooren & da Silva, 1991). No se observan dife rencias en las tallas de primera madurez, LT 50% y LT 100% entre machos y hembras, siendo las mis mas 120 cm., 125 cm. y 130 cm. respectivamente (da Silva, 1996). El ciclo reproductivo se estima tiene una duración de dos o tres años, con un año de gestación y dos años de maduración de los ovocitos (da Silva, 1996; Vooren & Klippel, 2005; Vooren & Chiaramonte, 2006). Alimentación: Se alimenta principalmente de peces demersales, camarones y calamares (Voo ren & da Silva, 1991). Entre las especies encontra 129 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 das más importantes en frecuencia de ocurrencia se encuentran la pescadilla de calada (Cynoscion guatucupa), la merluza (Merluccius hubbsi), la brótola (Urophycis brasiliensis) y el calamar Illex argentinus (da Silva, 1996). Este predador de fon do aguarda tendido inmóvil y semienterrado en la arena o fango a la espera de las presas que pa san próximas a su boca. Esta técnica de captura, que explica la posición terminal de la boca, ha sido confi rmada por observaciones en acuario (Vooren & Klippel, 2005). Squatina guggenheim – (Angelito) Identifi cación: La talla máxima registrada es de 95 cm. de LT. Cuerpo achatado, cabeza ancha y relativamente corta, boca terminal grande. Ojos pequeños en posición dorsal, los espiráculos se ubican detrás de los ojos. Cinco aberturas bran quiales laterales, parcialmente cubiertas por las grandes aletas pectorales. Dos aletas dorsales pe queñas que se encuentran sobre la cola. Las ale tas pélvicas se funden con el tronco. Aleta anal ausente. El extremo posterior de la aleta pectoral no alcanza el ángulo externo de la aleta pélvica. Coloración dorsal marrón claro, pudiendo pre sentar manchas blancas más o menos difusas. Vientre blanco. Esta especie se diferencia de S. argentina y S. oc culta por poseer espinas en la línea media dorsal que va desde la cabeza hasta la primera aleta dor sal (Milessi et al., 2001; Vooren & Klippel, 2005). Distribución: Endémica del Atlántico Sudocci dental, se encuentra desde Espíritu Santo, Brasil (20° S), Uruguay, hasta el norte de la Patagonia Argentina (43° S) (Fowler et al., 2005; Chiara monte & Vooren, 2007). Hábitat: Ocurre en aguas templadas y subtropi cales, sobre la plataforma continental y el talud, próxima o sobre el fondo. El rango principal de profundidades que habita oscila entre los 10 y al menos 100 m., con temperaturas comprendidas entre los 7,4 y 22 °C, y salinidades de entre 6,9 y 34,4 (Cortés, 2012). Los adultos se concen tran en zonas con profundidades mayores a los 50 m., mientras que los juveniles permanecen a menores profundidades. Durante la primavera y verano se observan migraciones de los adultos hacia zonas costeras relacionados con el apa reamiento, parición y cría (Vooren & da Silva, 1991; Villwock & Vooren, 2003; Colonello et al., 2007b). La distribución de la especie es afectada por los cambios en las condiciones ambientales, encontrándose que la temperatura es la principal variable, y la salinidad la segunda. Se observan diferentes rangos de preferencia por sexos y cla ses de edad tanto para temperatura como para salinidad, siendo los individuos de mayores ta llas afectados principalmente por la tempera tura, mientras que los de tallas medias son más afectados por la salinidad y la profundidad (Vö gler et al., 2008). Reproducción: Vivípara aplacentaria, con 2 a 9 crías por preñez, siendo 5 a 6 lo más común. Las crías miden aproximadamente 25 cm. al nacer. Las hembras poseen un sólo ovario funcional (izquierdo), y la fecundidad se relaciona positi vamente con la talla de la hembra (Colonello et al., 2007b). La talla de madurez sexual LT 50% se estimó para hembras en 71,3 cm. y 77 cm. para el Río de la Plata y la zona de El Rincón respectiva mente, y para machos 72,5 cm. en el Río de la Pla ta y 75,0 cm. en la zona de El Rincón (Colonello et al., 2007b). La edad de madurez para machos y hembras se estima en 4 años, con una edad máxi ma para la especie de 12 años (Vooren & Klippel, 2005). La gestación dura entre 10 y 12 meses y las pariciones serían en primavera y principios del verano (Sunye & Vooren, 1997; Colonello et al., 2007b). Los embriones completan su desarrollo dentro de la cámara uterina que está abierta al ambiente exterior a través de la cloaca (Sunye & Vooren, 1997). El ciclo reproductivo de las hem bras se estima sería bianual o trianual, con uno o dos años de desarrollo de los ovocitos y un año de gestación (Vooren & Klippel, 2005; Colonello et al., 2007b, Awruch et al., 2008). Debido al ex 130 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 tenso ciclo reproductivo, se calcula que la especie podría reproducirse como máximo 4 veces en su vida, produciendo un máximo de 20 a 30 crías (Vooren & Klippel, 2005). Alimentación: Es un predador carnívoro, se alimenta de al menos 33 especies, de las cuales las más frecuentes corresponden a peces óseos, condrictios, crustáceos y moluscos (Colonello, 2005). Vooren & da Silva (1991), al hacer una descripción cualitativa de la dieta de esta espe cie en el sur de Brasil, reportaron que peces de mersales y camarones ocurren con la misma fre cuencia en su dieta. Las especies de peces óseos más frecuentes varían de acuerdo a los diferentes estudios, siendo anchoíta (Engraulis anchoita) en algunos casos y pescadilla de calada (Cynoscion guatucupa) en otros (Vogler et al., 2003; Colo nello, 2005). Una explicación para esto es que se ha observado un cambio en la composición de peces en la dieta con la talla, con un mayor consumo de peces pelágicos como la anchoíta en individuos de tallas medias, y un mayor consu mo de peces bento-pelágicos como la pescadilla en individuos más grandes (Vögler et al., 2009). También se ha observado que los juveniles de la especie en determinadas épocas consumen una mayor cantidad de moluscos y crustáceos (Co lonello, 2005). Squatina occulta – (Angelito) Identifi cación: La talla máxima registrada es de 131 cm. de LT. Cuerpo achatado, cabeza ancha y relativamente corta, boca terminal grande. Ojos pequeños en posición dorsal, los espiráculos se ubican detrás de los ojos. Cinco aberturas bran quiales laterales, parcialmente cubiertas por las grandes aletas pectorales. Dos aletas dorsales pequeñas que se encuentran sobre la cola. Las aletas pélvicas se funden con el tronco. Aleta anal ausente. Coloración dorsal marrón oscura, vientre blanco. Esta especie se diferencia de S. guggenheim por no poseer espinas en la línea media dorsal que va desde la cabeza hasta la primera aleta dorsal. Y se diferencia de S. argentina por poseer aletas pectorales un poco más cortas, las cuales el bor de posterior de las mismas no alcanzan el ángulo externo de las aletas pélvicas (Milessi et al., 2001; Vooren & Klippel, 2005). Distribución: Endémica del Atlántico Sudocci dental, se encuentra desde Rio de Janeiro, Brasil (24° S), Uruguay, hasta el norte de Argentina. Existen algunos registros al sur, cerca de los 47° S, pero sin confi rmación de que correspondan a esta especie en particular (Vooren & da Silva, 1991; Milessi et al., 2001; Fowler et al., 2005). Hábitat: Ocurre en aguas templadas y subtropi cales, sobre la plataforma continental y el talud, próxima o sobre el fondo. Se encuentra en profun didades de entre 35 y 350 m., siendo más común entre 35 y 100 m., con temperaturas comprendi das entre los 13 y 19 °C (Vooren & da Silva, 1991; Villwock & Vooren, 2003; Fowler et al., 2005). Reproducción: Vivípara aplacentaria, con 4 a 10 crías por preñez, siendo 6 a 8 lo más común. Al momento no se observa relación entre la talla de la hembra y el número de crías las cuales miden aproximadamente 33 cm. LT al nacer (Vooren & Klippel, 2005). No se observan diferencias en las tallas de primera madurez, LT 50% y LT 100% entre machos y hembras, siendo las mismas 110 cm., 112,5 cm. y 115 cm. respectivamente (da Silva, 1996). La edad de madurez para machos y hem bras se estima en 10 años, con una edad máxima para la especie de 21 años (Vooren & Klippel, 2005). Las hembras poseen sólo un ovario fun cional, el izquierdo (Vooren & da Silva, 1991; Vooren & Klippel, 2005). Los embriones com pletan su desarrollo dentro de la cámara uterina que está abierta al ambiente exterior a través de la cloaca (Sunye & Vooren, 1997). En base a la baja frecuencia de observación de neonatos y de hembras preñadas, se estima que el ciclo repro ductivo de la especie podría tener una duración de hasta 4 o 5 años, ya que para cada gestación, las hembras deben producir cerca de 1000 gra mos de vitelo (Vooren & Klippel, 2005). Debi do al extenso ciclo reproductivo, se calcula que la especie podría reproducirse como máximo 4 veces en su vida, produciendo un máximo de 20 a 30 crías (Vooren & Klippel, 2005). 131 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 Alimentación: Se alimenta principalmente de peces demersales (da Silva, 1996). Este predador de fondo aguarda tendido inmóvil y semiente rrado en la arena o fango a la espera de las presas que pasan próximas a su boca. Esta técnica de captura, que explica la posición terminal de la boca, ha sido confi rmada por observaciones en acuario (Vooren & Klippel, 2005). Orden Lamniformes Familia Odontaspididae Carcharias taurus – (Sarda) Identifi cación: Especie de gran tamaño (al me nos hasta 320 cm LT). Marrón o marrón grisáceo en el dorso y blanco en el vientre, frecuentemen te con pequeñas manchas de color oscuro en el cuerpo. Trompa relativamente corta y puntiagu da. Primera aleta dorsal más próxima a las aletas pélvicas que a las pectorales. Segunda aleta dor sal similar en tamaño a la aleta anal. Surco pre caudal presente sólo en el dorso del pedúnculo caudal. Dientes similares en ambas mandíbulas, largos, fi nos, de borde liso y con dos cúspides se cundarias a cada lado de la base (en individuos muy pequeños las cúspides secundarias aún no han sido desarrolladas). Distribución: Aguas tropicales y templadas cá lidas de todo los océanos exceptuando el Pací fi co oriental. En el Atlántico Sudoccidenatal se encuentra presente desde el Sur de Brasil hasta Argentina (Ebert et al., 2013). Hábitat: Costero y litoral. Puede aproximarse a las playas en profundidades de poco menos de un metro, aunque suele encontrarse más común mente entre 15 y 25 m de profundidad. Por lo ge neral se encuentra asociado al fondo pero puede frecuentar aguas a media altura y en superfi cie (Compagno, 2001). Puede encontrarse en forma solitaria o en grande grupos con fi nes alimenti cios o reproductivos. Machos y hembras adultas, así como algunos juveniles, ocurren en aguas argentinas y uruguayas, pero la cópula apa rentemente ocurre en aguas de Argentina. Las hembras grávidas migran hacia el Sur de Brasil en busca de aguas más cálidas donde dan a luz (Compagno, 2001; Lucífora et al., 2002) aunque ocasionalmente pueden parir en aguas urugua yas cerca de la costa en el litoral Este (Lucifora et al., 2002; A. Domingo Obs. Pers.). Reproducción: Modalidad reproductiva viví para aplacentaria con oofagia (embriones se alimentan de óvulos no fecundados durante la gestación). Especie muy conocida por presentar canibalismo intra-uterino, en dónde el embrión de mayor tamaño en cada útero termina por co merse a sus congéneres más pequeños (Gilmo re et al., 1983). El tamaño de camada es siem pre de 2 embriones (uno por útero) (Gilmore et al., 1983; Gilmore, 1993). Las hembras dan a luz cada dos años o incluso cada tres, luego de un período de gestación de entre 9 y 12 meses (Compagno, 2001; Lucifora et al., 2002; Banse mer & Bennet, 2009). La talla de nacimiento se encuentra en torno a los 95-105 cm LT (Gilmore, 1993). En el Atlántico Sudoccidental, las tallas de madurez de machos y hembras se encuentran en torno a los 193 cm LT y entre 218 y 245 cm LT, respectivamente (Lucifora et al, 2002). Alimentación: La dieta de C. taurus consiste principalmente en peces óseos y elasmobran quios, aunque también consume cefalópodos, crustáceos y mamíferos marinos (Compagno, 2001; Smale, 2005). Ejemplares de mayor tama ño consumen una mayor variedad de presas, de mayor tamaño y más activas (Smale, 2005; Luci fora et al., 2008). 132 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 Orden Lamniformes Familia Alopiidae Alopias vulpinus – (Tiburón zorro común, azotador) Identifi cación: Especie de gran tamaño (hasta 600 cm LT, posiblemente más). Azul-grisáceo a gris oscuro en el dorso, fl ancos plateados o co brizos. Vientre blanco, extendiéndose por enci ma de las bases de las aletas pectorales formando un parche conspicuo. Cabeza relativamente có nica, trompa corta y puntiaguda. Lóbulo dorsal de la aleta caudal casi o tan largo como el resto del cuerpo. Base de la primera aleta dorsal más próxima a la base de las aletas pectorales que de las pélvicas. Dientes pequeños y similares en ambas mandíbulas, con bordes lisos y cúspides estrechas ligeramente inclinadas hacia las comi suras. Distribución: Circumglobal en aguas tropica les, sub-tropicales y templadas. En el Atlántico Sudoccidenatal se encuentra presente desde el Norte de Brasil hasta el Sur de Argentina (Ebert et al., 2013). Hábitat: Habita en aguas neríticas y oceánicas, aunque es aparentemente más abundante en aguas sobre la plataforma continental (Berrondo et al., 2007; Smith et al., 2008). Presenta marca das migraciones latitudinales a largo de la costa y plataforma continental, así como segregaciones por sexo y tamaño, los cuales se encuentran es trechamente relacionados con el ciclo reproduc tivo (Smith & Aseltine-Neilson, 2001; Smith et al, 2008). Especie de hábitos predominantemen te epipelágicos, ocupando mayoritariamente los primeros 100 m de la columna de agua, aunque es capaz de realizar migraciones verticales de hasta al menos 640 m de profundidad. Es la única es pecie de su familia capaz de mantener la tempe ratura corporal por encima del agua circundante (Patterson et al., 2011), lo cual le permite tolerar aguas más frías y habitar aguas templadas a altas latitudes. El rango térmico reportado para la es pecie de acuerdo con la bibliografía varía entre 9,1 y 27,0°C (Cartamil et al., 2010; Stevens et al., 2010). Reproducción: Modalidad reproductiva viví para aplacentaria con oofagia (embriones se alimentan de óvulos no fecundados durante la gestación) (Gilmore et al., 2005). El tamaño de camada varía entre 2 y 8 embriones, siendo por lo general de 4 (dos embriones por útero) (Mo reno et al., 1989). Presenta una frecuencia repro ductiva anual y un período de gestación de apro ximadamente 9 meses. La talla de nacimiento de esta especie es variable, existiendo registros que oscilan entre los 114 y 160 cm LT (Moreno et al., 1989; Smith et al., 2008). Las tallas de madurez se encuentran en torno a los 293-311 y 303 cm LT para machos y hembras, respectivamente, aunque son variables entre regiones (Smith et al, 2008). Alimentación: En general la dieta de A. vulpinus consiste principalmente en peces óseos (pelági cos y demersales) y cefalópodos, aunque se han registrado en ocasiones algunos crustáceos, con drictios e incluso aves (Cortés 1999; Preti et al. 2001, 2004). Al igual que el resto de los tiburones zorro, el largo lóbulo dorsal de su aleta caudal es utilizado para golpear, desorientar y aturdir a sus presas (Aalbers et al., 2010; Oliver et al., 2013). 133 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 Orden Lamniformes Familia Cetorhinidae Cetorhinus maximus - (Tiburón Peregrino) Identifi cación: Especie inconfundible, es la se gunda especie de pez de mayor tamaño, pudien do alcanzar los 12 m. de largo total. Hocico pun tiagudo, boca muy grande con dientes pequeños. Grandes hendiduras branquiales que rodean la cabeza. Grandes quillas laterales en el pedúnculo caudal. Origen de la primera aleta dorsal por de trás de las aletas pectorales. La coloración es va riable, de marrón oscuro en la parte dorsal y más claro en la ventral, pudiendo presentar manchas claras en todo el cuerpo. Distribución: Especie de distribución antitropi cal, se encuentra en aguas frías y templadas de los océanos Atlántico, Pacífi co y Mar Mediterrá neo, aparentemente ausente en el océano Índico (Compagno, 2001; Francis & Duff y, 2002). En el Atlántico Sudoccidental se encuentra desde Río de Janeiro, Brasil (23° S), Uruguay, hasta el sur de Argentina e Islas Falkland/Malvinas (Van Der Molen et al., 1998; Soto, 2000; Compagno, 2001). Hábitat: Ocurre en aguas de entre 5,8 y 21 °C, con algunos registros ocasionales en aguas más cálidas, y preferencias por aguas de entre 15 y 17,5 °C (Sims, 2008). Habita zonas costeras y pe lágicas, en ocasiones asociado a frentes oceánicos o agregaciones de zooplancton en la superfi cie (Compagno, 2001; Francis & Duff y, 2002; Sims, 2008; Ebert et al., 2013). En general se encuentra en la superfi cie, pero se ha observado que realiza migraciones a través de los océanos a profundi dades de entre 200 y 1000m., con buceos de más de 1200m. (Sims, 2008; Ebert et al., 2013). Reproducción: Existe poca información sobre aspectos reproductivos de esta especie, para la cual se considera que es similar a la de otras es pecies de lamnoideos (Fowler et al., 2005). Espe cie vivípara aplacentaria, probablemente oófaga, con sólo el ovario derecho funcional (Francis & Duff y, 2002; Sims, 2008). El ciclo reproductivo tendría una duración de entre 1, 2,6 y 3,5 años de acuerdo a los diferentes autores (Compagno, 2001; Sims, 2008). Los machos maduran con una talla de entre 5 y 7 m. y una edad de entre 12 y 16 años, mientras que las hembras maduran entre 8,1 y 9,8 m. y una edad de entre 16 y 20 años (Compagno, 2001; Sims, 2008). En base a la observación de una hembra preñada, las mismas podrían tener hasta 6 crías con una talla al na cer de alrededor de 1,5 y 2 m. (Compagno, 2001; Sims, 2008). La escasez de hembras grávidas en la costa sugiere que estas permanecen en aguas profundas (Francis & Duff y, 2002). Alimentación: Especie planctívora, se alimen tan por fi ltración, reteniendo las presas en sus branquispinas a medida que van ingresando a su boca abierta mientras nadan. La dieta cons ta principalmente de pequeños peces, huevos y zooplancton, siendo los más importantes los copépodos planctónicos, en especial del género Calanus (Sims et al., 1997; Sims & Quayle, 1998; Francis & Duff y, 2002). Se ha observado que la especie presenta un comportamiento de alimen tación por el cual cuando encuentra parches con altas densidades de zooplancton (mayores a 1 g./m.3), los cuales se mueven en las zonas de frentes arrastrados por las corrientes, los indivi duos pueden permanecer siguiendo esos parches por más de un día (Sims & Quayle, 1998). 134 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 Orden Lamniformes Familia Lamnidae Isurus oxyrinchus – (Moro, mako) Identifi cación: Especie de gran tamaño (hasta 400 cm LT). Dorso de color azul oscuro, fl ancos más claros o plateados y vientre blanco. Trompa larga y cónica, ojos grandes y negros. Aleta cau dal en forma de medialuna y pedúnculo caudal con una prominente quilla a cada lado. Dientes similares en ambas mandíbulas, fi nos, curvados y de bordes lisos. Distribución: Circumglobal en aguas tropicales, sub-tropicales y templadas. En el Atlántico Su doccidental ocurre desde el Norte de Brasil hasta Uruguay (Ebert et al., 2013). Hábitat: Costero y oceánico. Común en aguas oceánicas, talud y plataforma externa, aunque puede aproximarse más a la costa en regio nes donde la plataforma continental es angosta (Ebert et al., 2013). En algunas regiones se ad vierten migraciones de esta especie, adentrándo se estacionalmente en aguas sobre la plataforma, o bien desplazándose hacia mayores latitudes a medida que se elevan las temperaturas del mar (Casey & Kohler, 1992; Stevens, 2008). Especie altamente migratoria, realizando extensos des plazamientos horizontales y ocupando una gran porción de la columna de agua, desde la super fi cie hasta al menos 600 m de profundidad e incluso superando los 800 m (Casey & Kohler, 1992; Vetter et al., 2008; Abascal et al., 2011). Reproducción: Modalidad reproductiva viví para aplacentaria con oofagia (embriones se alimentan de óvulos no fecundados durante la gestación) (Mollet et al., 2000). El tamaño de ca mada varía entre 4 y 25 embriones, siendo por lo general de 12, aunque existe una relación positi va entre el tamaño de camada y el tamaño de la hembra (Mollet et al., 2000; Semba et al., 2011). Un estudio global sugiere que el período de ges tación se extiende entre 15 y 18 meses (Mollet et al., 2000), aunque otros estudios más regionales reportan períodos más cortos (de 9 a 13 meses; Semba et al., 2011) e incluso más largos (de 23 a 25 meses; Joung & Hsu, 2005). Las hembras aparentemente dan a luz una vez cada tres años (Mollet et al., 2000). La talla de nacimiento es de aproximadamente 70 cm LT (Stevens, 2008), los machos maduran en torno a los 195-202 cm LT (Stevens, 1983; Francis & Duff y, 2005) y las hem bras alrededor de 273 cm LT (Mollet et al., 2000). Alimentación: La dieta de I. oxyrinchus consis te principalmente de peces óseos (pelágicos y demersales) y cefalópodos, pero también crus táceos y elasmobranquios. Ejemplares de gran tamaño pueden llegar a alimentarse de gran des presas como algunos cetáceos, peces espa da, marlines, etc. (Cliff et al., 1990; Compagno, 2001; Maia et al., 2006). Lamna nasus – (Pinocho) Identifi cación: Especie de gran tamaño (Hasta 355 cm LT). Gris oscuro en el dorso y gris a blan co en el vientre. Trompa relativamente larga y cónica, ojos grandes y negros. Primera aleta dor sal con ápice redondeado y una mancha blanca distintiva en la parte ínfero-posterior. Aleta cau dal en forma de medialuna y pedúnculo caudal con dos prominentes quillas a cada lado (una considerablemente más larga que la otra). Dien tes similares en ambas mandíbulas, fi nos, de bor des lisos y con una pequeña cúspide secundaria a cada lado de la base. 135 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 Distribución: Circumglobal en aguas templadas de todos los océanos, salvo en el Pacífi co Norte. En el Atlántico Sudoccidental se encuentra pre sente desde el Sur de Brasil hasta el Sur de Argen tina y aguas sub-antárticas (Ebert et al., 2013). Hábitat: Oceánico y costero. Es una especie epi pelágica, que ocasionalmente puede ocurrir tan to en aguas muy alejadas de la plataforma, como en aguas costeras (Francis et al., 2008; Pade et al., 2009). Frecuenta aguas frías y templadas, siendo una de las especies de tiburones más tolerantes a aguas frías (Campana & Joyce, 2004). Común mente es encontrada tanto próxima a la super fi cie como en el fondo (200 m), aunque ha sido reportada a profundidades que superan los 1000 m (Campana et al., 2010). Especie que puede encontrarse de forma solitaria o formando agre gaciones con fi nes alimentarios. Frecuenta aguas superfi ciales costeras en el verano, y aguas más oceánicas y algo más profundas en invierno. Pre senta segregación espacial en su población por tamaño (edad) y sexo (Compagno, 2001). Reproducción: Modalidad reproductiva viví para aplacentaria con oofagia (embriones se ali mentan de óvulos no fecundados durante la ges tación) (Francis & Stevens, 2000). El tamaño de camada varía entre 2 y 6 embriones, siendo por lo general de 4 (Francis & Stevens, 2000; Jensen et al., 2002). Las hembras dan a luz una vez al año o cada dos años, luego de un período de ges tación de entre 8 y 9 meses (Francis et al., 2008). La talla de nacimiento se encuentra en torno a los 60-80 cm LT, los machos maduran en torno a los 165-195 cm LT y las hembras entre 195 y 245 cm LT, siendo estas tallas un poco menores a las registradas para el Atlántico norte (Francis et al., 2008; Forselledo, 2012). Alimentación: La dieta de L. nasus consiste principalmente de peces óseos (pelágicos y de mersales), cefalópodos, elasmobranquios y en ocasiones algunos crustáceos (Joyce et al., 2002; Ebert et al., 2013). Orden Carcharhiniformes Familia Triakidae Galeorhinus galeus – (Trompa de cristal, cazón) Identifi cación: Especie moderadamente grande (hasta 195 cm LT). Gris a marrón en el dorso y blanco en el vientre. Trompa larga, relativamente puntiaguda y translúcida en la parte anterior del lado ventral. Segunda aleta dorsal considerable mente más pequeña que la primera, y casi del mismo tamaño que la aleta anal. Dientes simila res en ambas mandíbulas, cortos, de base ancha y fuertemente aserrados en su lado externo, y cúspides oblicuas con bordes lisos. Distribución: Circumglobal en aguas templa das. En el Atlántico Sudoccidenatal se encuentra presente desde el Sur de Brasil hasta el Sur de Ar gentina (Ebert et al., 2013). Hábitat: Pelágico-costero, habita aguas tem pladas de la plataforma continental y talud. La distribución en la región está ubicada principal mente en la plataforma interior, a profundida des comprendidas entre los 10 y 100 m., encon trándose las mayores abundancias entre los 50 y 80 m (Arena et al., 1974; Marín & Puig, 1987). También ocurre sobre la plataforma externa y del talud, en donde es ocasionalmente capturado por la fl ota de palangre pelágico (Mas, 2012). En aguas uruguayas de la plataforma, es frecuente la predominancia de individuos machos durante los meses de agosto y setiembre, cuando la tem peratura del agua es de 11 a 12 ºC, en tanto que las hembras son más abundantes en los meses de octubre y noviembre, cuando la temperatura del agua se sitúa entre los 13 y 14 °C. La abundancia disminuye en el transcurso de diciembre, cuan do la temperatura del agua aumenta a 15-16 ºC (Carrera, 1991). 136 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 Reproducción: Modalidad reproductiva vivípa ra aplacentaria. Los tamaños de camada oscilan entre 6 y 52 embriones (Ebert et al., 2013). Los embriones nacen con una talla que varía entre 24 y 40 cm LT luego de un período de gestación de aproximadamente 12 meses (Lucifora et al., 2004; Capapé et al., 2005; Walker, 2005). El ciclo reproductivo de las hembras es trianual (Peres & Vooren, 1991; Walker, 2005). Los machos madu ran entre los 108 y 119 cm LT, mientras que las hembras alcanzan la madurez alrededor de los 129 cm LT (Lucifora et al., 2004). Al sur de Bra sil, hembras preñadas a término (con embriones de 30 cm LT) ocurren en el mes de noviembre, pero el parto no ocurre en el área. En la costa de Argentina (latitud 39°), las hembras preñadas a término aparecen en los meses de noviembre y diciembre (Cousseau & Perrota, 2000). Esto jus tifi ca la hipótesis de que existe un solo stock de esta especie en el Atlántico Sudoccidental, cuyos adultos migran estacionalmente entre Argentina y Brasil, y los partos ocurren en la costa de Ar gentina (Villwock & Vooren, 2003; Lucifora et al., 2004). Las características de historia de vida de esta especie (e.g. fecundidad, talla de naci miento, talla de madurez) varían entre diferen tes poblaciones alopátricas (Lucifora et al., 2004; Walker, 2005). Alimentación: La dieta de G. galeus consiste principalmente de peces óseos tanto de fon do como cardúmenes de media agua. También consume cefalópodos, moluscos y crustáceos, y ocasionalmente elasmobranquios (Compagno, 1984). Presenta variaciones en su dieta tanto a nivel ontogenético como estacional (Lucifora et al., 2006). Mustelus fasciatus – (Recorrecostas) Identifi cación: En el Atlántico sudoccidental es la especie de Mustelus que alcanza mayor tama ño con 156 cm. de largo total. Hocico puntiagu do, cabeza larga con ojos pequeños. Se caracteri za por su coloración la cual presenta manchas en forma de barras verticales en el dorso y laterales. Esta coloración es muy marcada en juveniles, y no tanto en adultos. Aletas pectorales y pélvicas con margen posterior recto, aletas dorsales chi cas, redondeadas, de base grande. Distribución: Especie endémica del Atlántico Sudoccidental. Su distribución es muy restringi da, se encuentra desde el norte de Rio Grande do Sul, Brasil (29° S), Uruguay, hasta el sur de la Provincia de Buenos Aires, Argentina (39° S). Existen pocos registros por fuera de su distribu ción, en el estado de Sao Paulo, Brasil, dos indi viduos adultos fueron capturados (Menni et al., 1984; Gadig, 2001; Soto, 2001a,b). Hábitat: Especie demersal que habita aguas cos teras templadas de la plataforma continental, próximo al fondo, entre 1 y 250 m. de profun didad (Compagno, 1984; Soto, 2001b). Presenta variaciones en la distribución por clases de edad, los neonatos se encuentran en zonas cercanas a la playa de entre 1 y 5 m. de profundidad, los juveniles entre 15 y 50 m., y los adultos princi palmente en profundidades mayores a los 50 m. (Soto, 2001b). Reproducción: Vivípara placentaria, el núme ro de crías por gestación va de 4 a 14, con una media de 8, el cual se correlaciona positivamente con el tamaño de la hembra (Soto, 2001b; Voo 137 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 ren & Klippel, 2005). La gestación dura entre 10 y 11 meses y el largo total de las crías al nacer es de entre 35 y 40 cm. (Carrera, 1991; Soto, 2001b; Vooren & Klippel, 2005). La talla de madurez es timada es de 119 cm. y 111,5 cm. de LT para ma chos y hembras respectivamente (Soto, 2001b). El ciclo reproductivo es anual, con el parto ocu rriendo entre los meses de octubre y enero y la gestación comenzando entre octubre y marzo o enero y mayo dependiendo del estudio (Vooren, 1992; Soto, 2001b). Áreas de nacimiento ocurren en el sur de Brasil y norte de Uruguay, en aguas costeras con profundidades de entre 1 y 5 m., registrándose como importantes áreas de cría la costa de Cassino (32°10´ S) hasta el Chuí (33°44´ S) (Soto, 2001b; Vooren & Klippel, 2005). Alimentación: Se alimenta principalmente de crustáceos encontrándose en 82,4% de los es tómagos analizados, siendo el cangrejo Hepa tus pudibundis el más registrado en la dieta de la especie, con una frecuencia de ocurrencia de 52,9% (Soto, 2001b). También se alimenta en menor número de pequeños peces, entre ellos Anchoa marinii, y moluscos (Menni et al., 1986; Soto, 2001b; Vooren & Klippel, 2005). Mustelus schmitti – (Gatuzo) Identifi cación: Especie pequeña a mediana, al canza aproximadamente los 109 cm. LT. Hocico corto y redondeado. Dientes asimétricos en mo saico, con cúspides planas o redondeadas. En la mandíbula superior 55 a 60 hileras de dientes, y en la inferior 52 a 55. Margen posterior de las aletas pectorales y pélvicas ligeramente cóncavo. Las dorsales se caracterizan por el aspecto raído o desgastado del margen posterior, el cual posee en algunos ejemplares forma una banda de color más oscuro. La coloración es gris plomizo en la parte dorsal, con pequeños puntos blancos, y gris claro en la parte ventral. Distribución: Especie endémica del Atlántico Sudoccidental, se encuentra presente desde el sur de Brasil (22° S), Uruguay, hasta Puerto De seado (47° 45´ S), Argentina (Menni, 1985; Chia ramonte & Pettovello, 2000; Cousseau & Perrota, 2000; Ebert et al., 2013). Hábitat: La especie ha sido capturada en un ran go de profundidad entre 8 a 121 m., con tempe raturas entre 7 y 20 ºC; y salinidades entre 14,16 y 34,47 (Menni, 1985; Cortés, 2012). La distri bución de la especie presenta asociación con las variables ambientales, observándose cambios es tacionales en la abundancia de la misma, siendo los meses de primavera los de mayores abundan cias (Cortés et al., 2011a). En el Río de la Plata, la abundancia de la especie se relaciona más con la salinidad que con la temperatura, con un máxi mo de abundancia en primavera a salinidades de entre 24 y 28. Se observan también variaciones en la profundidad por tallas, con una preferencia por áreas más someras en neonatos y juveniles, y aguas más profundas en individuos adultos (Cortés et al., 2011a). Reproducción: Vivípara aplacentaria con for mación de compartimentos intrauterinos. En base a la observación de embriones, la fecundi dad uterina es de 1 a 16 embriones (siendo 4 lo común) (Sidders et al., 2005; Cortés, 2007; Segu ra & Milessi, 2009). La fecundidad se encuentra positivamente correlacionada con el tamaño de la hembra, hembras más grandes tienen mayor número de crías (Oddone et al., 2005a; Sidders et al., 2005; Segura & Milessi, 2009). El ciclo repro ductivo es anual, la gestación dura 11 - 12 meses, y la ovulación sería inmediata, no estando claro si el apareamiento ocurriría previo o posterior a la parición. Por lo que las hembras maduras se rían preñadas todos los años (Menni et al., 1986; Chiaramonte & Pettovello, 2000). Los nacimien tos se producen entre fi nes de la primavera y el verano (Menni, 1985; Oddone et al., 2005a) y las crías miden aproximadamente 26 – 28 cm. al nacer (Oddone et al., 2005a; Chiaramonte & Pe ttovello, 2000; Cortés, 2007). La talla de madurez LT 50% ha sido calculada entre 54,6 y 56,7 cm. para machos y entre 56,3 y 59,8 cm. para hembras (Si dders et al., 2005; Segura & Milessi, 2009; Colautti et al., 2010). 138 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 Alimentación: Es un predador oportunista con fuerte preferencia bentónica-carcinófago que se relacionaría con el tipo de dentición, pero que se alimenta también de peces pelágicos. Se alimen ta principalmente de crustáceos presentando el mayor porcentaje de Índice de Importancia Re lativa (IRI). En el área del Río de la Plata y del Rincón se observó que el %IRI indica que peces y poliquetos también son importantes en la dieta de la especie, siendo los peces (principalmente Engraulis anchoita) los más importantes en peso y poliquetos en número (Belleggia et al., 2012). En cambio, en el área de Bahía Anegada, el prin cipal ítem alimenticio en todo el rango de tallas son los crustáceos decápodos (Neohelice gra nulata) y en segundo lugar los poliquetos, con una muy baja presencia de peces óseos (Molina & López, 2011). La alimentación de esta espe cie muestra variaciones espaciales, en las zonas costeras se observa preferencia por poliquetos, mientras que en las profundas consume más pe ces (Capitoli et al., 1995; Belleggia et al., 2012). Asimismo, los individuos de mayores tallas tie nen preferencia por los peces, mientras que los más pequeños prefi eren más poliquetos (Belleggia et al., 2012). Orden Carchrhiniformes Familia Carcharhinidae Carcharhinus plumbeus – (Tiburón marrón, brasilero) Identifi cación: Especie relativamente grande (hasta 240 cm LT, posiblemente 300 cm). Ma rrón grisáceo en el dorso y blanco en el vientre. Primera aleta dorsal muy alta y situada justo por encima o ligeramente por delante de la inserción de las aletas pectorales. Dientes triangulares, ase rrados y de gran tamaño en la mandíbula supe rior, notoriamente más fi nos y menos aserrados en la inferior. Presencia de cresta interdorsal. Distribución: Circumglobal en aguas tropicales sub-tropicales y templadas cálidas. En el Atlántico Sudoccidental se encuentra presente a lo largo de la costa de Brasil y Uruguay (Ebert et al., 2013). Hábitat: Especie de hábitos neríticos, común cerca de las costas, bahías e incluso en desem bocaduras de ríos. También se lo encuentra so bre aguas de la plataforma externa, talud y aguas adyacentes, así como sobre plataformas insulares y bancos oceánicos (Springer, 1960; Ebert et al., 2013). Ocasionalmente se agrupan en cardú menes. Migraciones estacionales son aparentes en esta especie, normalmente infl uenciadas por cambios en la temperatura del agua, pero tam bién por cambios en salinidad y fotoperiodo (Grubbs et al., 2005; Ebert et al., 2013). Las hem bras se acercan a las costas durante la primave ra y verano para dar a luz. Los neonatos suelen pasar los primeros años de vida en áreas coste ras poco profundas y bahías, mientras que los juveniles de mayor tamaño se alejan de las zonas de cría durante el invierno y retornan cuando las temperaturas del agua se elevan nuevamente (Springer, 1960; Grubbs et al., 2005). Reproducción: Modalidad reproductiva vivípa ra placentaria. Los tamaños de camada oscilan entre 1 y 14 embriones, siendo más comunes entre 5 y 12 (Portnoy et al., 2007; Ebert et al., 2013). Los embriones nacen con una talla que varía entre 56 y 75 cm LT luego de un período de gestación de entre 8 y 12 meses (Springer, 1960; Ebert et al., 2013). Las hembras paren cado dos o tres años. Los machos maduran entre los 130 y 180 cm LT, mientras que las hembras alcanzan la madurez entre los 145 y 185 cm LT (Ebert et al., 2013). Las características de historia de vida de esta especie (e.g. fecundidad, talla de naci miento, talla de madurez, crecimiento) varían considerablemente entre diferentes poblaciones alopátricas (Springer, 1960; Ebert et al., 2013). Alimentación: La dieta consiste principalmente de peces óseos (pelágicos y demersales), cefaló podos, crustáceos, moluscos y elasmobranquios (Compagno, 1984; Cliff et al. 1988). La dieta varía con la ontogenia, siendo comunes los crustáceos en individuos juveniles y más frecuentes los cefa lópodos y elasmobranquios en ejemplares de ma yor tamaño (McElroy et al., 2006). 139 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 Carcharhinus signatus – (Tiburón marrón) Identifi cación: Especie relativamente grande (hasta 280 cm LT). Cuerpo delgado, de color ma rrón-grisáceo en el dorso y blanco en el vientre. Trompa larga y puntiaguda. Ojos relativamente grandes. Dientes de la mandíbula superior fuer temente aserrados en la cara externa de su base y cúspides marcadamente inclinadas hacia los la dos de la boca. Dientes de la mandíbula inferior no aserrados y de cúspides rectas. Cresta inter dorsal presente. Ambas aletas dorsales con largos extremos posteriores libres. Distribución: Endémico del Océano Atlántico en aguas tropicales, sub-tropicales y templadas cálidas. En el Atlántico Sudoccidental ocurre desde el Norte de Brasil hasta el Norte de Argen tina (Ebert et al., 2013). Hábitat: Especie semi-oceánica, presente sobre la plataforma externa, talud continental, aguas oceánicas adyacentes y montes submarinos (Compagno, 1984; Ebert et al., 2013). Habita ma yoritariamente en los primeros 100 m de la co lumna de agua, pero puede realizar migraciones verticales hasta al menos 600 m de profundidad (Compagno, 1984). Es una especie aparentemen te gregaria que se agrupa en cardúmenes, siendo generalmente poco común la captura aislada de ejemplares por parte de las pesquerías (Compag no, 1984). Reproducción: Modalidad reproductiva vivípa ra placentaria con tamaños de camada que os cilan entre 4 y 15 embriones (Compagno, 1984; Hazin et al., 2000). La talla de nacimiento de esta especie varía entre 50 y 67 cm LT (Hazin et al., 2000; Santana & Lessa, 2004). Los machos ma duran entre los 185 y 190 cm LT, mientras que las hembras alcanzan la madurez entre los 200 y 205 cm LT (Hazin et al., 2000). Alimentación: La dieta de C. signatus consiste principalmente de peces óseos (pelágicos y de mersales) y cefalópodos, pero también crustá ceos y ocasionalmente aves marinas (Cortés, 1999; Vaske-Junior et al, 2009a). En ocasiones se los ha observado alimentándose de los descartes de buques pesqueros de arrastre. Prionace glauca – (Tiburón azul) Identifi cación: Especie de gran tamaño (hasta 383 cm LT). Azul oscuro en el dorso, volviéndose más claro en los fl ancos. Vientre de color blanco. Cuerpo delgado, trompa larga y relativamente puntiaguda. Aletas pectorales de gran tamaño. Primera aleta dorsal redondeada en su ápice y situada hacia atrás en el tronco, el punto medio de su base más próximo a las aletas pélvicas que a las pectorales. Dientes de la mandíbula supe rior de base ancha, borde fuertemente aserrado y cúspide curvada hacia las comisuras de la boca. Diente de la mandíbula inferior más pequeños, triangulares y de bordes lisos a levemente aserra dos. Sin cresta interdorsal. Distribución: Es la especie más abundante de todos los tiburones, estando presente en aguas tropicales sub-tropicales y templadas frías de to dos los océanos. En el Atlántico Sudoccidenatal se encuentra presente desde el Norte de Brasil hasta el Sur de Argentina (Ebert et al., 2013). Hábitat: Especie predominantemente oceánica. Común y abundante en aguas distantes alejadas de cualquier costa, pero capaz de adentrarse en ambientes neríticos, sobre el talud y plataformas continentales e insulares (Nakano & Stevens, 2008; Ebert et al., 2013). Altamente migratorio, 140 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 realizando extensos desplazamientos horizonta les y ocupando un gran porción de la columna de agua, desde la superfi cie hasta al menos 1100 m de profundidad (Nakano & Stevens, 2008; Stevens et al., 2010; Queiroz et al., 2012). En el Océnao Atlántico existen registros tanto de mi graciones transecuatoriales (de hemisferio Norte a Sur y viceversa) como transatlánticas (de Este a Oeste y viceversa) (Kohler et al., 1998; Queiroz et al., 2005; da Silva et al., 2010). Reproducción: Modalidad reproductiva vivípa ra placentaria. Probablemente una de las espe cie más fecundas entre los tiburones, con tama ños de camada oscilan entre 4 y 135 embriones (Nakano & Stevens, 2008), siendo más comunes en torno a los 30 en el Atlántico Sur (Mejuto & García-Cortés, 2005; Montealegre-Quijano, 2007). Los embriones nacen con una talla que varía entre 35 y 45 cm LT luego de un período de gestación de entre 9 y 12 meses (Nakano & Stevens, 2008; Ebert et al., 2013). En el Atlántico Sudoccidental tanto los machos como las hem bras maduran en torno a los 220 cm LT (Mon tealegre-Quijano, 2007), aunque las tallas de madurez varían sensiblemente entre regiones (Compagno, 1984). Alimentación: La dieta de P. glauca consiste principalmente en peces pelágicos y cefalópo dos, aunque también se han registrado crustá ceos, peces bentónicos, elasmobranquios, aves marinas y restos de mamíferos (Nakano & Ste vens, 2008; Vaske-Junior et al., 2009b). Orden Carchrhiniformes Familia Sphyrnidae Sphyrna lewini – (Cornuda común, martillo) Identifi cación: Especie de gran tamaño (hasta 420 cm LT). Gris claro a marrón en el dorso y blanco en el vientre. Cabeza comprimida dor so-ventralmente y expandida lateralmente, dan do la forma de martillo característica y única de esta familia de tiburones (Sphyrnidae). Margen anterior de la cabeza ligeramente arqueado y con una conspicua hendidura en el punto medio. Dientes con bases relativamente anchas y de bor de liso o ligeramente aserrado. Dientes superio res fi nos y triangulares, con cúspides erectas en los primeros 3 y progresivamente más inclinadas hacia los costados de la boca. Dientes inferiores fi nos y triangulares con cúspides erectas Distribución: Circumglobal en aguas tropicales, sub-tropicales y templadas cálidas. En el Atlánti co Sudoccidental ocurre desde el Norte de Brasil hasta Uruguay (Ebert et al., 2013). Hábitat: Especie semi-oceánica, presente en aguas costeras y bahías, sobre plataformas con tinentales e insulares, talud, montes submarinos y aguas oceánicas (Ebert et al., 2013). Predomi nantemente epipelágica, ocupando mayorita riamente los primeros 100 m de la columna de agua, aunque es capaz de realizar migraciones verticales que superan los 900 m de profundidad (Jorgensen et al., 2009). Conocida por formar grandes agregaciones de cientos de individuos con segregaciones aparentes por sexo (Klimley, 1987). Presenta marcadas segregaciones espa ciales en cuanto a clases de edad. Neonatos y juveniles de pequeño tamaño se concentran próximos a las costas y bahías, donde pasan sus primeros años de vida (Clarke 1971; Gadig et al., 141 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 2002; Doño, 2008). Juveniles de mayor tamaño y sub-adultos ocurren principalmente sobre la plataforma externa y el quiebre de plataforma (Kotas, 2009; Mas, 2012). Los adultos ocupan re giones próximas al talud y aguas oceánicas, aun que pueden adentrarse en aguas de plataforma y acercarse a las costas durante ciertas fases del ciclo reproductivo (Vooren et al., 2005). Reproducción: Modalidad reproductiva vivípa ra placentaria con tamaños de camada que varían según la región pero que en promedio oscilan entre 10 y 30 crías (Chen et al., 1988; Hazin et al., 2001; White et al., 2008). La talla de nacimiento de esta especie varía entre 38 y 55 cm LT (Vooren et al., 2005) y el período de gestación se extiende entre 8 y 12 meses dependiendo de la región. En el Atlántico Sudoccidental, los machos maduran próximo a los 192 cm LT, mientras que las hem bras lo hacen en torno a los 204 cm LT (Vooren et al., 2005), sin embargo, las tallas de madurez son variables entre distintas poblaciones (e.g. Hazin et al., 2001). Alimentación: La dieta de S. lewini consiste principalmente de cefalópodos y peces óseos, y en menor medida de crustáceos (Vaske-Junior et al., 2009a), aunque otros trabajos reportan tam bién la presencia de condrictios (de Bruyn et al. 2005; Ebert et al., 2013) y la ocurrencia ocasional de aves y gasterópodos (de Bruyn et al. 2005). Sphyrna zygaena – (Cornuda cruz, martillo) Identifi cación: Especie de gran tamaño (hasta 400 cm LT). Olivo oscuro o marrón-grisáceo en el dorso y blanco a gris claro en el vientre. Cabe za comprimida dorso-ventralmente y expandida lateralmente, dando la forma de martillo ca racterística y única de esta familia de tiburones (Sphyrnidae). Margen anterior de la cabeza cur vo y sin hendidura en el punto medio. Dientes muy similares en ambas mandíbulas, de base an cha, bordes lisos o ligeramente aserrados, y cús pides inclinadas hacia las comisuras de la boca. Distribución: Circumglobal en aguas tropicales sub- tropicales y templadas frías. En el Atlánti co Sudoccidental ocurre desde el Norte de Brasil hasta el Sur de Argentina (Ebert et al., 2013). Hábitat: Especie semi-oceánica, presente en aguas costeras y bahías, sobre plataformas con tinentales e insulares, talud y aguas oceánicas (Ebert et al., 2013). Tolerante a aguas frías, es la especie de tiburón martillo que alcanza más altas latitudes en su distribución. Presenta marcadas segregaciones espaciales en cuanto a clases de edades. Neonatos y juveniles de pequeño tama ño se concentran próximos a las costas y bahías, donde pasan sus primeros años de vida (Gadig et al., 2002; Doño, 2008). Juveniles de mayor tama ño y sub-adutlos ocurren principalmente sobre la plataforma externa y el quiebre de plataforma (Mas, 2012). Los adultos ocupan regiones próxi mas al talud y aguas oceánicas, aunque pueden adentrarse en aguas de plataforma y acercarse a las costas durante ciertas fases del ciclo repro ductivo (Vooren et al., 2005). Reproducción: Modalidad reproductiva viví para placentaria con tamaños de camada que varían entre 20 y 49 embriones (Stevens, 1984; Ebert et al., 2013). La talla de nacimiento de esta especie varía entre 50 y 63 cm LT (Smale, 1991) y el período de gestación se extiende entre 10 y 11 meses (Stevens, 1984). Los machos maduran próximo a los 210 cm LT, mientras que las hem bras lo hacen a los 240 cm LT (Compagno, 1984). Alimentación: La dieta de S. zygaena consiste principalmente de peces óseos y cefalópodos, y en menor medida de condrictios y crustáceos (Compagno, 1984; Smale 1991; Cortés, 1999). 142 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 Orden Rajiformes Familia Rhinobatidae Rhinobatos horkelii – (Guitarra) Identifi cación: Talla máxima registrada 142 cm LT. Coloración marrón claro uniforme en el dorso, faz ventral y pliegue caudal blancos. Cuerpo deprimido, cabeza y tronco fusionados entre sí y con las aletas pectorales para formar un disco romboidal que culmina en un hocico pronunciado, sostenido por un fuerte cartílago. Espiráculos más grandes que los ojos. El disco se continúa con un pedúnculo caudal grueso. Dos aletas dorsales, la primera ubicada por detrás del extremo posterior de las pélvicas y separada de la segunda por un espacio aproximadamente igual al doble del que separa a la segunda de la caudal. Parche de pequeñas espinas en el extre mo del hocico, tanto en la faz dorsal como en la ventral. En la línea media una hilera de espinas pequeñas, muy juntas entre sí, desde la región es capular hasta el inicio de la segunda aleta dorsal. Distribución: Especie endémica del Atlántico Sudoccidental, a partir de 12ºS en Brasil (con al gunos registros hasta los 7° S), Uruguay, y hasta los 38° S en Mar del Plata, Argentina. Los mayo res registros de abundancia corresponden al área entre los 28° y 34° S (Bigelow & Schroeder, 1953; Refi , 1973; Rosa & Menezes, 1996; Menni & Ste hmann, 2000; Fowler et al., 2005). Hábitat: Esta especie es de hábitos bentónicos, habita en la plataforma continental, en fondos de arena o barro, hasta los 180 m. de profundidad. Durante el invierno, las mayores abundancias se registran entre los 50 y 150 m. de profundi dad, principalmente en los 100 m. Se encuentra en aguas de entre 13 a 24 °C (Vooren & Klippel, 2005). Presentan segregación por sexos y edad, por lo cual neonatos y juveniles habitan en aguas costeras, mientras que los adultos se encuentran en profundidades mayores a 40 m. Los adultos migran hacia aguas menos profundas (20 m.) en las épocas de parición y apareamiento (noviem bre a marzo) (Lessa et al., 1986). En un estudio realizado entre los 34° y 55° S, no se registraron capturas de esta especie al sur de los 41° ni a pro fundidades mayores a 70 m., observándose las mayores abundancias hacia el norte del área de estudio (Hozbor et al., 2011). Reproducción: Especie vivípara, ambos ovarios son funcionales y la gestación es aplacentaria. La gravidez ocurre desde los 91 cm. de largo total y todas las hembras mayores de 119 cm. se re producen anualmente. La edad de madurez es de 7 - 9 años para hembras y 5 - 6 años para ma chos, con una edad máxima estimada en 15 y 28 años para machos y hembras respectivamente (Fowler et al., 2005; Vooren & Klippel, 2005). El ciclo reproductivo de la población es sincroniza do. El período entre fecundación y nacimiento es de casi 12 meses, pero el desarrollo del embrión dura apenas 4 meses. La fecundidad uterina me dia aumenta de 4 embriones, para una talla de 91 a 99 cm. de largo total (LT), a 9 embriones, para una talla de 135 cm. de LT (el mayor valor individual registrado fue de 12). La talla de na cimientos es entre 22 y 29 cm. LT en base a la observación del neonato más pequeño y el em brión más grande (Lessa et al., 1986; Vooren & Klippel, 2005). Alimentación: Se alimentan de moluscos cefaló podos (Octopus tehuelchus), camarones (Hyme nopeneus mulleri), restos de decápodos, isópo dos, poliquetos y pequeños peces como anchoita (Refi , 1973). Zapteryx brevirostris – (Guitarra chica) Identifi cación: Coloración, dorso marrón claro que puede presentar manchas blancas, vientre blanco uniforme. Disco romboidal con borde an 143 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 terior que termina en un pequeño hocico romo. Espiráculos más grandes que los ojos. Distancia hocico-cloaca menor que la de cloaca-cola. Dos aletas dorsales de tamaño y forma similar, sepa radas entre sí por un espacio igual a una vez y media la base de ambas. Cara dorsal rugosa de bido a pequeñas espinas, se destacan dos hileras escapulares a ambos lados de la línea media y en ésta, a partir de la región nucal, una hilera de 22 espinas anteriores a la primera aleta dorsal y 3 entre primera y segunda aletas dorsales. No hay espinas entre la segunda dorsal y la caudal. Distribución: Especie endémica del océano Atlántico Sudoccidental. Se encuentra desde el nordeste de Brasil, Uruguay y norte de Argenti na, entre los 4o y 41 o S (Vooren et al. 2006; Cous seau et al. 2007). Hábitat: Habita aguas templadas costeras poco profundas de hasta aproximadamente 40 m., principalmente de fondos arenosos (Vooren et al., 2006; Barbini et al., 2011). En un estudio realizado entre los 34° y 55° S de la costa oeste del Atlántico, no se registraron capturas de esta especie al sur de los 41° S ni a profundidades ma yores a 70 m., observándose las mayores abun dancias hacia el norte del área de estudio (Hoz bor et al., 2011). Reproducción: Especie vivípara, con una fe cundidad uterina de 3 a 9 individuos por evento reproductivo, no observándose relación entre la talla de la hembra y el número y tamaño de los embriones (Abilhoa et al., 2007; Colonello et al., 2011a). El ciclo reproductivo tiene una duración estimada de 2 (Vooren et al. 2006) a 3 años, este último con 2 años de maduración y un año de gestación (Colonello et al., 2011a). Existen dife rentes hipótesis sobre la época de parición; para el sur de Brasil Abilhoa y colaboradores (2007) proponen en base a tallas de embriones que sería hacía fi nes de primavera y verano, mientras que en Argentina en base a la observación de hem bras preñadas y hembras post-parto se propo ne que se durante el invierno (Colonello et al., 2011a). En relación a las tallas de madurez, no se observan diferencias signifi cativas entre sexos, siendo el LT 50% de 49,9 cm. y 50,6 para machos y hembras respectivamente (Colonello et al., 2011a). Alimentación: Especie de bajo nivel trófi co, ya que se alimenta principalmente de invertebra dos bentónicos (Colonello et al., 2011b). Presen ta una dieta muy especializada, alimentándose principalmente de poliquetos y crustáceos, va riando la importancia de estos dependiendo del área de estudio (Barbini et al., 2011; Bornatowski et al., 2014). En ocasiones también se alimenta de anélidos, pequeños peces y cefalópodos. Exis te una diferenciación en la preferencia de presas entre juveniles, subadultos y adultos, así como cambios en la dieta estacionales, observándose una mayor preferencia por poliquetos en indivi duos de mayores tallas y durante la primavera y verano (Barbini et al., 2011; Marion et al., 2011). Discopyge tschudii – (Raya eléctrica) Identifi cación: Coloración, marrón rojizo. Dis co de contorno redondeado, levemente más an cho que largo. El borde anterior es convexo. Ojos dorsales, pequeños, los espiráculos están ubica dos inmediatamente detrás y son más grandes que aquéllos. El disco se continúa en una cola robusta, más corta que el disco, bordeada por un pliegue notorio. Dos aletas dorsales aproxi madamente iguales, la primera se inicia a nivel del borde posterior de las pélvicas. La distancia que hay entre ambas es igual a la que separa a la segunda de la caudal. Distribución: Se encuentra en aguas del Atlánti co Sudoccidental y del Pacífi co sudoriental. En el Atlántico, desde Rio Grande del Sur, Brasil, hasta los 47° S en Argentina (Massa et al., 2004; Hoz bor et al., 2011). Hábitat: Habita aguas frías de plataforma, en 144 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 profundidades entre 10 y 160 m., con preferencia por profundidades menores a 100 m., y tempe raturas entre 7,1° y 16,05°C (Menni et al., 2010; Estalles et al., 2011a). La temperatura del mar y la salinidad son los factores que más infl uencian la distribución de esta especie, restringiéndola a temperaturas menores a 16°C y salinidades ma yores a 31,8. Asimismo, la selección de hábitat así como los movimientos desde y hacia la costa y de norte a sur están relacionados con movi mientos de masas de agua debido a regímenes de vientos y patrones climáticos locales (Cortés et al., 2011b). En un estudio realizado entre los 34° y 55° S de la costa oeste del Atlántico, esta fue la especie de batoideo que presentó el área de ocurrencia de mayor amplitud, registrándose desde el Golfo de San Jorge (47° S) hasta los 34° S con una mayor presencia al norte de los 41° S (Hozbor et al., 2011). Reproducción: Especie ovovivípara. Los machos son más grandes que las hembras. La talla de ma durez LT 50% se estimó en 30 cm y 21 cm. LT para machos y hembras respectivamente (Estalles et al., 2011a). El número de embriones por hembra varía entre 1 y 12, siendo lo más común 2 y 5, ob servándose una correlación positiva entre la talla de la hembra y el número de embriones (Estalles et al., 2011a). La talla de parición estimada, en base a los embriones observados que ya no te nían el saco vitelino, es de 8,2 cm, LT (Estalles et al., 2011a). El proceso de maduración de los ovo citos en ovario, en relación con la presencia de embriones en úteros permite suponer que en esta especie hay periodos alternos de maduración de óvulos y de gestación (García, 1984; Cousseau et al. 2007). Alimentación: Especie de bajo nivel trófi co, ya que se alimenta exclusivamente de invertebrados bentónicos, principalmente poliquetos (García, 1984; Cousseau et al. 2007; Spath et al., 2013; Colonello et al., 2011b). En menor importancia forman parte de su dieta también almejas (prin cipalmente sifones de almeja púrpura Amiantis purpurata), anfípodos y otros crustáceos. Se ob servan diferencias en la dieta por tallas y sexos. A mayor talla, se consumen más poliquetos en terrados; los machos consumen una mayor pro porción de poliquetos errantes que las hembras, las cuales a su vez consumen una mayor propor ción de anfípodos. También se observaron varia ciones estacionales, los cuales pueden deberse a patrones migratorios de los predadores, así como a picos de abundancia de las diferentes presas (Spath et al., 2013). Familia Rajidae Atlantoraja castelnaui – (Raya a lunares) Identifi cación: Coloración, dorso pardo claro y manchas circulares de color marrón oscuro. La parte anterior de la cara ventral del disco gris oscuro. Disco más ancho que largo con borde anterior ondulado, hocico agudo pero poco pro nunciado. Aletas pélvicas con una hendidura que divide a la aleta en dos lóbulos, uno anterior estre cho y otro posterior más amplio. Dos aletas dorsa les próximas al extremo de la cola, separadas entre sí por dos o tres espinas. Superfi cie dorsal cubierta por pequeñas espinas. Una hilera media de 15 a 21 espinas caudales que inicia por detrás de la axi la de las pélvicas. Borde anterior de la cara ventral con espinas. Es la raya costera de mayor tamaño, alcanzando los 140 cm. LT. Distribución: Endémica del océano Atlántico Sudoccidental, se encuentra desde Río de Janeiro Brasil (22° S), Uruguay, hasta el sur del Golfo de San Jorge, Argentina (46°39´ S) (Menni & Steh mann, 2000; Bovcon et al., 2011). Hábitat: Especie marina que habita desde la cos ta sobre fondos de arena o fango. Se encuentra en profundidades desde 9,5 hasta 220 m. (prefe rencia 24 – 120 m.), rangos de salinidad de 22,3 a 34,1, y temperaturas de entre 7,1 a 20,2 °C (Od 145 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 done et al., 2008a; Cortés, 2012). En Argentina y Uruguay, la distribución de la especie se encuen tra asociada a las variables ambientales y no pre senta diferencias asociadas al sexo o estadio on togénico (Cortés, 2012). En cambio en Brasil se observó que juveniles y hembras habitan zonas más costeras (Oddone et al., 2008a). En el Río de la Plata, la especie se distribuye principalmente a salinidades mayores a 30 y temperaturas mayo res a 14 °C (Cortés, 2012). Reproducción: Especie ovípara, con ciclo re productivo anual. La puesta de huevos ocurre durante todo el año, con un pico en la actividad (Colonello et al., 2012), Los huevos se encuen tran envueltos en una cápsula proteica de consis tencia coriácea los cuales son depositados en el fondo. La talla de madurez LT 50% para machos es de 91 - 98 cm. y para hembras de 105 – 108,9 cm. (Oddone et al., 2008a; Colonello et al., 2012). La talla mínima de madurez observada en Argenti na fue de 93 y 107 cm LT (Largo Total) para ma chos y hembras respectivamente (Estalles et al., 2011b). En la Zona Común de Pesca de Argen tina y Uruguay, el 50% de las hembras captura das no alcanzan el tamaño de primera madurez (Oddone et al., 2005b), mientras que en el Golfo de San Matías, Argentina, las capturas de indi viduos juveniles corresponden al 88% para ma chos y 90% para hembras (Estalles et al., 2011b). Alimentación: Especie ictiófaga, se alimenta principalmente de peces óseos (Índice de im portancia relativa 97,8%), seguido de decápodos, elasmobranquios, moluscos y cefalocordados. Las especies de peces óseos más importantes en la dieta fueron el cocherito (Dules auriga) en nú mero de individuos, y en peso la pescadilla de calada (Cynoscion guatucupa). Se observan cam bios en la composición de especies en la dieta a nivel de estaciones, debido probablemente a la distribución de las especies presa (Barbini & Lucifora, 2012a) Al relacionar el tamaño de la es pecie con su dieta, se observa que come peces en todas las etapas de su vida y que los crustáceos se encuentran en mayor proporción en los indivi duos de menor talla, mientras que cefalópodos, elasmobranquios y equinodermos predominan en las tallas mayores (Cousseau et al., 2007; Bar bini & Lucifora, 2012a). Atlantoraja cyclophora – (Raya de círculos) Identifi cación: Dorso color marrón claro uni forme. En el centro de cada ala presenta un cír culo marrón oscuro que rodea a uno más peque ño central difuso. Cara ventral gris amarronado con manchas irregulares blancas. Disco más an cho que largo, distancia de la cloaca al hocico aproximadamente igual que de ésta a la punta de la cola. Borde anterior ligeramente ondulado en las hembras, fuertemente cóncavo en machos. Espiráculos ligeramente menores que los ojos. Aletas pélvicas con hendiduras que forman dos lóbulos, uno anterior estrecho y otro posterior. Aletas dorsales próximas al extremo de la cola, separadas entre sí por dos espinas. Cara dorsal el disco sin espinas. En la línea media de la cola, anteriores a las aletas dorsales, 7 a 10 espinas. Los machos poseen tres hileras de espinas alares. En la cara ventral el borde del hocico presenta es pinas. Distribución: Endémica del Océano Atlántico Sudoccidental, se encuentra desde Cabo Frio, Rio de Janeiro, Brasil (22° S), Uruguay y hasta Cabo San Jorge (47° S) en Argentina ( Menni & Stehmann, 2000; Cousseau & Perrotta, 2000; Oddone & Vooren, 2004). Hábitat: Su distribución es principalmente cos tera, encontrándose desde los 26 a los 500 m. de profundidad, registrándose las mayores abun dancias a profundidades menores a 100 m. (Od done & Vooren, 2004; Gomes et al., 2010; Hozbor et al., 2011). En el sur de Brasil, se determinó que en verano la frecuencia de ocurrencia aumenta 146 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 a estratos más profundos (Oddone & Vooren, 2004). Esta especie es común en el sur de Brasil, ocurre durante todo el año y no presenta varia ciones estacionales de abundancia, incluso cum ple todo su ciclo vital en esta área. En un estudio realizado entre los 34° y 55° S de la costa oeste del Atlántico, la especie fue registrada desde los 34° a los 42° S a profundidades menores a los 70 m., observándose las mayores abundancias entre los 38° y 42° S (Hozbor et al., 2011). Reproducción: Especie ovípara, con ciclo re productivo anual. La puesta de huevos ocurre durante todo el año, con un pico en la actividad entre los meses de abril y julio (Oddone et al., 2008b). De acuerdo al tamaño de las cápsulas ovígeras, los individuos podrían nacer con una talla de aproximadamente 10 cm. de largo total (LT), aunque el individuo más pequeño captura do media 23,5 cm., esto se debe probablemente a la selectividad del arte con la que se realizaron los muestreos (Menni & Stehmann, 2000; Oddone & Vooren, 2004). La talla máxima registrada para esta especie es de 68,2 cm. y 69,5 cm. LT para machos y hembras, respectivamente. Las hem bras alcanzan la madurez a tallas mayores, LT 50% estimado en 46,3 - 48,5 cm. para machos y 52,8 – 53,2 cm. para hembras (Oddone & Vooren, 2005; Oddone et al., 2008b). La talla mínima de madurez observada en Argentina fue de 49 y 54 cm LT para machos y hembras respectivamente (Estalles et al., 2011b). Se observa en el Golfo de San Matías, Argentina, que las capturas de indivi duos juveniles corresponden al 73% para machos y 78% para hembras (Estalles et al., 2011b). Alimentación: Especie de hábitos alimentarios bentónico, principalmente crustáceos y peces óseos (Menni & Stehmann, 2000; Cousseau et al., 2007; Viana & Vianna, 2014). En un estudio realizado cerca de Río de Janeiro, Brasil, se ob servó que los crustáceos representaron el 74,7% del peso de los contenidos, siendo el cangrejo Achelous spinicarpus el más importante en la dieta de la especie (38,9%). En segundo lugar se encuentran los peces óseos con un 25,1% (Viana & Vianna, 2014). La dieta de individuos adultos y juveniles se solapa, pero se observa una mayor importancia de peces óseos y crustáceos en adul tos, y de poliquetos y nematodos en juveniles (Viana & Vianna, 2014). Bathyraja albomaculata – (Raya de lunares) Identifi cación: La talla máxima registrada para esta especie fue de 0,82 m. y 0,96 m. de largo total para machos y hembras, respectivamente (Cosseau et al., 2000). Cara dorsal marrón grisá cea oscura con manchas blancas y oscuras. Cara ventral uniformemente blanca. Disco más ancho que largo. La distancia del hocico a la cloaca es mayor que la de la cloaca a la cola. Borde anterior levemente ondulado en hembras, cóncavo en machos. Aletas pélvicas con una hendidura que forma dos lóbulos, uno anterior más pequeño y uno posterior más ancho. Dos aletas dorsales próximas al extremo de la cola, separadas entre sí por una espina. Aleta caudal diminuta. Sobre la línea media tres espinas nucales, un espacio des nudo y después de 17 a 23 espinas muy fuertes, con la punta orientada hacia atrás. Distribución: Océano Atlántico Sudoccidental desde Uruguay, hasta el Sur de Argentina e Islas Falkland/Malvinas; se encuentra en el Pacífi co Sudoriental, hasta Chile central (McCormack et al., 2007a). Hábitat: Se distribuye en profundidades de entre 55 y 945 m., observándose las mayores abundan cias próximas a la isobata de los 100 m. (Menni & Stehmann, 2000; McCormack et al., 2007a). En la zona de las Islas Falkland/Malvinas las mayo res abundancias de la especie se registraron en profundidades de entre 200 y 500 m. (Arkhip kin et al., 2012)., Su límite de distribución norte probablemente esté defi nido por la temperatura del agua, ya que comúnmente se la encuentra siguiendo la corriente de Falkland/Malvinas (Cosseau et al., 2000; Menni & Stehmann, 2000;). 147 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 Reproducción: Especie ovípara, depositan hue vos encerrados en ovotecas con una fecundidad máxima estimada de hasta 32. No se observan diferencias signifi cativas en la talla de madurez LT 50% entre machos y hembras, 62,9 cm y 65,4 cm. respectivamente; y ambos maduran cuando alcanzan el 86% del largo total máximo (Ruocco et al., 2006). Se observaron diferencias con las ta llas de madurez estimadas por Henderson y co laboradores (2005) para el área de Islas Falkland/ Malvinas, talla 50% para machos 40,0 cm. ancho de disco (AD) (76,4 cm. LT) y para hembras 41,6 cm. AD (78,5 cm LT) (tallas LT calculadas a par tir de ecuación de conversión LT – AD, Ruocco et al., 2006). En base a la talla de madurez 50% estimada, las hembras alcanzan la madurez a la edad de 10 años y los machos a los 11 años (Hen derson et al. 2005). En los machos se puede de terminar el grado de madurez dependiendo del número de espinas alares, ya que estas aumen tan con la talla. Según Ruocco y colaboradores (2006), los huevos son depositados en otoño en la zona norte, y durante invierno y primavera en el área central. Esto sugiere una época de ovopo sición muy larga, o la existencia de diferencias en las épocas de ovoposición dependiendo de la zona geográfi ca. La presencia de hembras con huevos durante todo el año en el área de Islas Falkland/Malvinas soporta la primera hipótesis (Henderson et al., 2005; Ruocco et al., 2006). Alimentación: Se alimenta de presas bentóni cas, presentando una marcada especialización por poliquetos y crustáceos, registrándose en to tal 14 taxones como parte de la dieta de la espe cie (Sánchez & Mabragaña, 2002; Ruocco et al., 2009). En base al Índice de Importancia Relativa (IRI) se observó que lo poliquetos representa ron el 56.8%, seguidos por anfípodos (26.7%) e isópodos (15.2%) (Ruocco et al., 2009). No se observaron diferencias signifi cativas en la dieta entre sexos, pero si variaciones ontogénicas en el tipo de alimentación, principalmente en el con sumo de anfípodos, siendo estos más importan tes en tallas menores, y aumentando el consumo de calamar (Loligo gahi) en individuos de mayor tamaño (Brickle et al., 2003; Ruocco et al., 2009). Bathyraja griseocauda – (Raya lija) Identifi cación: Disco más ancho que largo. Borde anterior ondulado. Espiráculos de mayor tamaño que los ojos. Un pliegue muy estrecho bordea la cola. Aletas pélvicas con hendiduras que forman dos lóbulos, uno anterior estrecho y otro posterior de ángulos redondeados. Aletas dorsales próximas al extremo de la cola, separa das entre sí por un pequeño espacio sin espina. Pequeñas espinas de base estrellada cubren toda la superfi cie dorsal, con excepción de un área desnuda formada por la parte posterior del disco y las aletas pélvicas. Por detrás del origen de las pélvicas se inicia una hilera de 18 a 20 espinas en la línea media de la cola. Distribución: Océano Atlántico Sudoccidental desde Uruguay, hasta el Sur de Argentina e Islas Falkland/Malvinas; se encuentra en el Pacífi co Sudoriental, hasta Chile central (41° S) (McCor mack et al., 2007b). Hábitat: Especie bentónica, habita sobre fondos que oscilan entre los 89 y 1010 m. de profun didad (Menni & López, 1984; Arkhipkin et al., 2008) y entre 137 y 595 m. en Chile (McCormack et al., 2007b). En la zona de las Islas Falkland/ Malvinas las mayores abundancias de la especie se registraron en profundidades de entre 200 y 500 m. (Arkhipkin et al., 2012). La distribución batimétrica de la especie varía con la talla, los juveniles habitan en los 400 – 600 m. junto con los individuos de mayor tamaño, mientras que las tallas intermedias se encuentran entre los 200 – 400 m. (Arkhipkin et al., 2008). En aguas patagónicas ha sido encontrada en un rango de temperaturas comprendido entre 2,5 y 6,5 ºC (Menni & López, 1984). 148 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 Reproducción: Ovíparas, depositan huevos en cerrados en ovotecas cuadriláteras con fi lamentos de sujeción en los vértices. Se observan machos inmaduros de 90cm de longitud total (Cousseau et al. 2007). Hembras con ovotecas totalmente desa rrolladas fueron observadas entre 155 – 416 m. de profundidad, encontrándose la mayoría (81.5%) entre 180 – 310 m. Estas hembras se encontra ron durante todos los meses del año salvo por enero, con un leve pico de puestas en primavera – verano. Las áreas de nacimiento se encuentran a profundidades de entre 200 – 300 m., neonatos de 10 – 12 cm. de ancho de disco fueron observa dos en estas profundidades en los meses de mayo y agosto – noviembre (Arkhipkin et al., 2008). Se observó la talla de madurez LT 50% en 108.2 y 94.5 cm. para hembras y machos respectivamente. La edad de madurez se estimó en 17.8 años para las hembras y 14 años para los machos (Arkhipkin et al., 2008). Alimentación: Consume una amplia variedad de alimentos, dentro de los cuales los anfípodos e isópodos (por ejemplo Serolis spp.) son una gran proporción. Los individuos más grandes de esta especie se caracterizan por consumir también peces y calamares, siendo estos los pre dominantes en la dieta (Brickle et al., 2003). A pesar de esto, un estudio realizado entre los 48° y 55° S no observó presencia de crustáceos en los individuos analizados, siendo los peces óseos el principal ítem encontrado (Sanchéz & Mabraga ña, 2002). Presentan variaciones ontogénicas en la dieta. Existe sobreposición en las dietas de los individuos de menor tamaño con las de otras es pecies, para evitar esto, presentan variaciones en la distribución dada por la profundidad (Brickle et al, 2003). Rioraja agassizi – (Raya lisa) Identifi cación: Cara dorsal marrón claro, con dos manchas marrones de contorno oval, rodeadas por una orla blanca. Disco más ancho que largo, longitud del disco menor que la longitud de la cola. La forma del borde anterior es semejante en ambos sexos. Aletas pélvicas con una hendidura bien marcada que defi ne dos lóbulos, uno estre cho y otro redondeado. Presenta dos aletas dor sales insertadas en el tercio posterior de la cola, separadas entre sí por un espacio algo mayor que la base de la segunda. Caudal ausente. Posee una serie de espinas en la línea media, desde la base de la cola hasta el inicio de la primera dorsal. Distribución: Endémica del océano Atlánti co Sudoccidental, se encuentra desde Espíritu Santo, Brasil (20° S), Uruguay, hasta el norte de la Patagonia, Argentina (43° S) (Menni & Steh mann, 2000; Muto et al., 2001). Hábitat: Especie que habita en profundidades de entre 6,5 y 100 m., con temperaturas de entre 6,0 y 19,7 °C, y salinidades de 18,5 a 34,3 (Menni & Stehmann, 2000; Cortés, 2012). La distribución de la especie se asocia con las variables ambien tales, no observándose variaciones estacionales de abundancia, ni preferencias ambientales rela cionadas con el sexo o la talla de los individuos. En el Río de la Plata, durante el invierno, la espe cie se asocia a temperaturas mayores a los 12 °C, y la abundancia aumenta con salinidades mayo res a 29 (Cortés, 2012). Reproducción: Especie ovípara, presenta un pe ríodo reproductivo anual parcialmente defi nido, con deposición de huevos durante todo el año, con un pico en primavera, más particularmente en setiembre de acuerdo a lo observado en Brasil, y otro posible en verano (Colonello et al, 2007a; Oddone et al, 2007b; Oddone et al., 2008c; Es talles et al., 2009; Oddone & Capapé, 2011). Si la especie pudiese poner un huevo por día, se estima en base al promedio de huevos observa dos por mes, que la especie tendría una fecundi dad de 124 huevos al año, y si pusiese un huevo cada dos días entonces sería de 62 huevos al año (Oddone & Capapé, 2011). La talla de primera madurez es de 33 cm. de largo total (LT) (Muto et al., 2001); aunque en otro estudio se establece que la talla LT 50% de madurez es de 47,5 cm. para los machos y 52,0 cm. para las hembras (Colone llo et al, 2007a). La talla (LT) mínima de madu rez observada en Argentina fue de 48,5 cm. para machos y 53,0 cm. para hembras, mientras que el LT 50% fue estimado en 50,4 cm. y 57,0 cm. para machos y hembras respectivamente (Estalles et al., 2011b). La talla máxima registrada para esta especie fue de 62,9 cm. y 70,8 cm. de largo total para machos y hembras, respectivamente (Cos seau et al., 2000; Estalles et al., 2009). 149 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 Alimentación: Estudios sobre la dieta de esta especie en todo su rango de distribución han observado que la misma se compone principal mente de crustáceos, seguida por peces, y otros de menor importancia (Muto et al., 2001; Bar bini & Lucifora, 2011; Pasquino et al., 2011). La alta proporción observada de estómagos llenos sugeriría que la especie tiene un hábito alimen tario diario continuo (Pasquino et al., 2011). Un estudio realizado por Muto y colaboradores (2001), en la plataforma continental de Ubatuba (Brasil), se encontró que el 70% de los estómagos analizados contenían camarones y éstos consti tuían el 49% del total de presas. Los peces fueron el ítem alimenticio más importante en términos de masa, mientras que otros ítems presentaron bajos valores en el Índice de Importancia Relati va. Existen diferencias estacionales en la compo sición de la dieta dependiendo de la disponibili dad del alimento, observándose por ejemplo un mayor consumo de peces óseos durante el invier no y mayor consumo de cefalocordados durante el verano (Barbini & Lucifora, 2011). No existen diferencias alimenticias entre individuos de dis tinto sexo; en cambio sí existen diferencias según las tallas, observándose una mayor presencia de anfípodos en individuos de tallas pequeñas y pe ces óseos en individuos más grandes (Muto et al., 2001; Barbini & Lucifora, 2011). Sympterygia acuta – (Raya hocicuda) Identifi cación: De color marrón claro uniforme, hocico algo más claro, transparente, formando un triángulo. La cara ventral es blanca. Disco más ancho que largo, la distancia hocico-cloaca es aproximadamente igual a la correspondiente a la de cloaca-cola. Hocico muy pronunciado, forma similar en ambos sexos. Dos aletas dorsales próximas al extremo de la cola, y muy próximas entre sí. Aleta caudal muy pequeña, unida por un pliegue a la segunda dorsal. En la cara dorsal pre senta espinas apenas visibles y muy densas en el borde anterior del disco. En la línea media, una hilera de 21 espinas notorias, que van desde la región escapular hasta la primera aleta dorsal. En machos adultos cinco hileras de espinas alares. Distribución: Endémica del Océano Atlántico Sudoccidental, se encuentra desde Río de Janei ro, Brasil (22° S), Uruguay y Argentina, hasta el Golfo de San Jorge (45° 43´ S) (Menni & Steh mann, 2000; Oddone & Vooren, 2002; Bovcon et al., 2011). Hábitat: Especie principalmente costeras, se encuentra hasta los 188 m. de profundidad, con preferencias por profundidades cercanas a los 50 m. En la región de Brasil, es una de las especies más abundantes durante todo el año, mientras que en Uruguay tiene una alta frecuencia de ocu rrencia en la zona norte (Menni & Stehmann, 2000; Paesch et al., 2014). Su abundancia dismi nuye al sur de su distribución, así como más al norte, hacia Santos (24ºS), donde se vuelve rara la ocurrencia de esta especie (Menni & Steh mann, 2000; Pérez Comesaña et al., 2011). Reproducción: Especie ovípara, con una defi nida estacionalidad en su ciclo reproductivo, y una fecundidad estimada en 52 huevos por ciclo. El período de puesta de huevos ocurriría entre agosto y diciembre, con una duración de la ges tación de aproximadamente 4 meses, y los naci mientos ocurriendo de enero a abril (Mabragaña et al., 2014). La marcada estacionalidad observa da en esta especie se debe a los hábitos costeros de la misma, los cuales están sujetos a cambios ambientales estacionales más marcados que en ambientes profundos (Mabragaña et al., 2014). Se observó en laboratorio que las tallas de los individuos al nacer son de 7,7 a 8,4 cm. de largo total (LT) (Oddone y Vooren, 2002). La talla de madurez LT 50% se calculó en 47,5 cm. y 47,8 cm. para machos y hembras respectivamente. La talla máxima registrada para esta especie fue de 57,0 cm. para machos y 58,5 cm. LT para hembras (Pereyra et al., 2009; Mabragaña et al., 2014). 150 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 Alimentación: Dieta compuesta principalmente por crustáceos. Los estudios realizados han ob servado la predominancia de diferentes especies, en Rio Grande do Sul, Brasil, el 50% de la dieta de la especie se compone de camarones (Artemesia longinaris) (Menni & Stehmann, 2000), mientras que en otro estudio se observó la predominan cia de varias especies de anfípodos siendo la más abundante Synidotea marplatensis (Pires, 1987). En general el resto de la dieta se compone de po liquetos, moluscos y peces óseos, observándose un aumento en el consumo de estos últimos ha cia el verano (Menni & Stehmann, 2000). Sympterygia bonapartii – (Raya marmorada) Identifi cación: Coloración variable, en gene ral dorso marrón, con manchas más oscuras, y puede presentar manchas circulares marrones de diversos tamaños. El disco más ancho que largo, y la distancia hocico-cloaca es igual a la corres pondiente a cloaca-cola. Hocico poco pronun ciado. Dos aletas dorsales próximas al extremo de la cola, separadas por una espina. La aleta caudal es pequeña, y se encuentra unida por un pliegue a la segunda dorsal. El borde anterior del disco presenta espinas. Dos espinas en el borde interno de cada ojo, 2 a 6 nucales, un promedio de 14 espinas caudales. Distribución: Especie endémica del océano Atlántico Sudoccidental, se encuentra presente desde Río Grande del Sur, Brasil (23° S), Uru guay, y hasta el estrecho de Magallanes, sur de Argentina (53° S) (Menni & Stehmann, 2000; Massa & Lamilla, 2004). Hábitat: Es una especie de las especies más comunes y abundantes en aguas costeras y de plataforma intermedia (Menni & Stehmann, 2000; Massa & Lamilla, 2004). Se la encuentra en profundidades de entre 5,6 m. y 180 m. (con registros de hasta 500 m.), temperaturas de 7,1 a 21,4 °C, y salinidades de 13,1 a 34,5 (Menni & Stehmann, 2000; Cortés, 2012). Las mayores abundancias de esta especie se observan en las zonas externas de estuarios y marismas. La dis tribución de la especie está relacionada con las variables ambientales, observándose en el Río de la Plata que las mayores abundancias se asocian a salinidades de 26 (Cortés, 2012). En el sector externo del Rio de la Plata se encuentra en sa linidades de hasta 14,5 (Mabragaña et al. 2002; Cousseau et al. 2007). Reproducción: Es una especie ovípara. El ciclo reproductivo es estacional, siendo el período de puesta desde fi nes de primavera a principios de verano. Las hembras depositan los huevos en áreas poco profundas, cercanas a estuarios, por lo que la zona externa del Rio de la Plata consti tuye una importante área de cría para la especie (Mabragaña et al. 2002; Vooren & Klippel, 2005). En otoño se retiran hacia la plataforma inter na, mientras que los juveniles permanecen en las áreas de cría (Cousseau et al. 2007). La tasa de puestas de huevos se estimó en 0,5 por día, y el período de gestación se estimó en 135 días (Jañez & Sueiro, 2007, 2009). La talla media de primera madurez sexual observada en cautiverio para machos es de 65 cm de longitud total y para hembras 63,5 cm. (Jañez & Sueiro, 2007). La talla LT 50% de madurez se calculó en 54,5 cm. y 59,4 cm. para machos y hembras respectivamente; y la talla mínima de madurez observada fue de 46 y 52 cm. LT para machos y hembras respectiva mente (Estalles et al., 2011b; Estalles, 2012). Alimentación: El régimen alimentario es car nívoro, las presas ingeridas por esta especie co rresponden a distintos niveles de la columna de agua pero la mayoría viven sobre el fondo. El ali mento principal está constituido por crustáceos (langostino, camarón, cangrejos), bivalvos, cefa lópodos (pulpo, calamarete), otros invertebrados (poliquetos, ascidias, etc.) y peces (anchoa, mer luza, anchoíta, etc.), variando la importancia de estos entre áreas de estudio. Existe una relación 151 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6 CAPÍTULO 2 entre el tamaño de los individuos y sus presas: los pequeños crustáceos dominan en la dieta de los juveniles y no aparecen en la de individuos de tallas mayores. Mientras que peces y molus cos (bivalvos y cefalopodos) aparecen con las frecuencias más altas en individuos de mayor ta maño (Barrera Oro & Maranta, 1996; Cousseau et al. 2007; Estalles, 2012). Dipturus chilensis – (Raya hocicuda) Identifi cación: El dorso es de color marrón claro uniforme, con dos manchas ovales en la base de las pectorales. El disco es más ancho que largo. La distancia del hocico a la cloaca es mayor que la de la cloaca a la cola. Borde anterior oblicuo, ligeramente ondulado en hembras, fuertemente cóncavo en machos. Hocico muy pronunciado, con un fuerte cartílago central, visible a través de la piel, ésta última en el hocico es transparente. Dos aletas dorsales cerca del extremo de la cola, separadas por una espina. La aleta caudal está unida a la segunda dorsal por un pliegue. En la cara dorsal presenta una doble hilera de espinas en la línea media del hocico, a nivel del cartílago rostral. En la cola una hilera central y dos latera les, la primera formada por 12 a 23 espinas. Distribución: Endémica de Sudamérica. Se en cuentra presente en el océano Atlántico sudoc cidental, desde Uruguay (34° S), hasta el sur de Argentina (55° S), e Islas Falkland/Malvinas. Se encuentra también en el Pacífi co este, has ta por lo menos 30° S en Coquimbo, Chile. Su presencia en Río Grande del Sur (Brasil) no es confi rmada ya que los registros pueden tratarse de individuos de otra especie de Dipturus (Kyne et al., 2007). Hábitat: Especie demersal bentónica, en el Atlán tico sudoccidental habita en profundidades des de los 28 hasta los 435 m., temperaturas de entre 3,5 y 18,8° C, y salinidades de 32,1 a 34,3 (Garcia de la Rosa, 1998; Menni & Stehmann, 2000; Kyne et al., 2007). Se la observa con mayor frecuen cia entre los 50 y 150 m. (Cousseau et al., 2007). Garcia de la Rosa (1998) registró que las mayores densidades se encontraron en el área entre 45° y 46° S, a profundidades de 90 m. y temperatura de 8°. Reproducción: Es una especie ovípara, la hem bra posee los dos ovarios funcionales. La talla mínima de madurez observada en Argentina fue de 74 y 75 cm LT (Largo Total) para machos y hembras respectivamente. La captura de indivi duos inmaduros corresponde al 88% para ma chos y 96% para hembras (Estalles et al., 2011b). La talla de madurez estimada en el Atlántico Sudoccidental fue de 102-106 cm para hembras y 83-87 cm para machos (Oddone et al., 2005b). Paesch & Oddone (2008) observaron una dis minución en las tallas de madurez de la especie, ya que calcularon una LT 50% de 78,5 cm y 81,4 cm. para machos y hembras respectivamente. De acuerdo a las autoras, existen varias posibles explicaciones para esta disminución, entre las cuales se encuentra el efecto de mayores niveles de explotación pesquera. Las tallas de madurez LT 50% estimadas para la región del Pacífi co son mayores a las observadas en el Atlántico, 86-90 cm. y 104-109 cm. para machos y hembras res pectivamente (Licandeo et al., 2006; Quiroz et al., 2009; Bustamante et al., 2012). La edad de madurez (50%) estimada para el Pacífi co es de 14 años para hembras y 11 años para machos (Licandeo et al., 2006). El pico de actividad de puesta de huevos se da en verano (enero). Cálcu los preliminares estiman una fecundidad de 70 huevos por año por hembra. La talla al nacer ob servada es de entre 15,5 – 17 cm (Mariotti, 2006). Alimentación: Especie principalmente ictiófaga, se alimenta de una gran diversidad de especies de peces, así como de moluscos, crustáceos, ané lidos y equinodermos (Lucifora et al., 2000; Koen Alonso et al., 2001). La composición específi ca 152 PAN Condrictios 2015 - Anexo 6CAPÍTULO 2 de presas y la importancia de estas en la dieta va ría con el área. Estudios realizados al sur de los 40° S observaron similares composiciones de es pecies en la dieta de D. chilensis, con variaciones en el índice de importancia relativa (IRI) de las mismas. Lucifora y colaboradores (2000) obser varon que la dieta de la especie, en individuos de entre 45 y 95 cm LT, se compone en un 95% de notenia (Patagonotothen ramsayi), mientras que el restante 5 % se compone de merluza (Mer luccius hubbsi), congrio (Bassanago albescens) y abadejo (Genypterus blacodes). Para un rango de tallas mayor, 26 – 248 cm LT, Koen Alonso y colaoradores (2001) registraron que la especie más importante en la dieta fue la merluza (46,6% IRI), seguida de la nototenia (25,7% IRI) y en tercer lugar el calamar (Illex argentinus) (15,8% IRI). También se ha observado que la dieta varía con la talla, encontrando que individuos meno res a 35 cm. LT se alimentan principalmente de crustáceos, y a tallas mayores la importancia de estas presas comienza a disminuir (Koen Alonso et al., 2001). Gymnura altavela – (Raya mariposa) Identifi cación: El disco es casi una vez y media más ancho que largo. La cola es muy corta, apro ximadamente un tercio de la longitud del disco. En su base se inserta un fuerte aguijón, con fre cuencia dos. Dos crestas en la línea media de la cola, una dorsal, que se inicia después del agui jón y una ventral que comienza a la altura de la base de las pélvicas. Aletas pélvicas pequeñas, de bordes lisos, sin escotaduras. No hay aletas dorsales ni aleta caudal. Dorso marrón oscuro, a veces con manchas claras, y cara ventral blanco grisáceo. Distribución: Esta especie presenta una dis tribución un tanto discontinua, en parches en aguas tropicales y templadas a ambos lados del océano Atlántico. En el Atlántico oeste se en cuentra desde Massachusetts, Estados Unidos hasta la Provincia de Buenos Aires, Argentina. En el Atlántico este se encuentra desde Portugal hasta Angola, incluyendo el Mar Mediterráneo y el Mar Negro (Vooren et al., 2007). Hábitat: Es una especie aparentemente poco abundante, de hábitos costeros, rara vez han sido hallados varios ejemplares juntos (Cousseau et al., 2007). Se encuentra en aguas someras salinas y aguas costeras principalmente sobre fondos de arena, a profundidades de entre 5 y 100 m. (Voo ren et al., 2007). Reproducción: Es una especie vivípara histo trófi ca. Los machos pueden alcanzar la madu rez sexual entre 1 y 1,30 m de ancho de disco. Se han observado embriones a término de hasta 44 cm de ancho de disco (Cousseau et al. 2007). Puede haber segregación por sexos, con las hem bras habitando usualmente aguas más profundas pero moviéndose hacia la costa en la época re productiva (Capapé et al., 1992). Alimentación: Esta especie se alimenta de peces, calamares, crustáceos, gasterópodos e incluso se han registrado algunos pequeños tiburones. Los peces parecen volverse más comunes en la dieta a medida que los individuos crecen. Es un pre dador activo, atacando las presas con el borde delantero de las aletas pectorales (Henningsen, 1996; Daiber & Booth, 1960). CAPÍTULO 3 Descripción de las Pesquerías Uruguayas y Evolución de las Capturas de Condrictios Maite Pons, María Inés Lorenzo & Andrés Domingo Referencia Pons M, Lorenzo, MI, Domingo A (2015) Descripción de las Pesquerías Uruguayas y Evolución de las Capturas de Condrictios. En: Domingo A, Forselledo R, Jiménez S (Eds.) Revisión de Pla nes de Acción Nacional para la Conservación de Aves Marinas y Condrictios en las Pesquerías Uruguayas. Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, Montevideo. p 155 – 173 . 157 CAPÍTULO 3 Se denomina pesquería al conjunto de actividades pesqueras que tienen ciertas caracte rísticas en común como: una especie objetivo y su fauna acompañante y/o un tipo de unidad de pesca y modalidad operativa. Así puede referirse a las pesquerías de merluza cuando el objetivo es la merluza, o a la pesca de arrastre cuando se utiliza este tipo de arte para capturar esta u otras especies (FAO, 1999). Según la Ley N° 19.175 los artes de pesca son todos los instrumentos, apa rejos, sistemas e implementos empleados para la captura de recursos hidrobiológicos (e.g. redes de enmalle, nasas, palangres, etc.). Las pesquerías en función de las carac terísticas de las embarcaciones y de las artes de pesca empleadas se clasifi can en pesca artesanal y pesca industrial (Ley Nº 19.175). En Uruguay, según la Ley Nº 19.175 se considera: • Pesca artesanal: es aquella que cumpla con las características respecto al tamaño de la embarcación, la que no podrá superar las diez toneladas de registro bruto y utilice las artes de pesca que la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos establezca para cada zona de pesca. Considerase pesca artesanal desde tierra, a aquella que se realiza sin ayuda de una em barcación o que utilizándola como auxilio para la extracción del producto, no verifi ca operación ninguna de estiba a bordo. • Pesca industrial: es la pesca que no reúna las condiciones y requisitos para ser considerada pesca a pequeña escala o artesanal. Tanto la pesca artesanal como la industrial uti lizan una gran variedad de artes de pesca, las cuales se clasifi can generalmente utilizando el criterio de la ISSCFG (International Standard Statistical Classifi cation of Fishing Gear). 1. FLOTA PESQUERA ARTESANAL Las embarcaciones artesanales desarrollan sus actividades en aguas interiores y marítimas, a poca distancia de la costa. Por lo general, usan artes de pesca pasivos (i.e. enmalle) o pasivos atractivos (i.e. palangre) y se caracterizan por el predominio de la actividad manual en sus ope raciones. Estas embarcaciones desarrollan sus actividades tanto en aguas continentales (e.g. ríos y lagu nas) como costeras del Río de la Plata y Océa no Atlántico (Fig. 1). Los principales lugares de desembarque de la pesca artesanal en la región continental son Nueva Palmira, Paysandú y San Gregorio de Polanco. En la región costera del Río de la Plata los principales desembarques ocurren en Pajas Blancas, Carmelo, San Luis y el puerto de Piriápolis, mientras que en la región oceánica ocurren en los puertos de La Paloma y Punta del Este (Fig. 1). El Río de la Plata medio, exterior y la costa oceánica son las áreas más importantes de capturas, así como del número de embarca ciones y mano de obra vinculada a esta actividad. (Puig et al., 2010). Durante el año 2013, la fl ota artesanal estuvo compuesta por alrededor de 490 embarcaciones con motor y 127 sin motor (DINARA, 2014). Las embarcaciones con motor poseen en promedio alrededor de 2,35 TRB, 28 HP y 6,3 m de eslora. A. DESCRIPCIÓN DE LAS PESQUERÍAS URUGUAYAS Figura 1. Distribución de los principales puertos y playas de desembarque de pesca artesanal en el Uruguay. 158 Pesquerías UruguayasCAPÍTULO 3 En general operan unos 3 tripulantes por embar cación (DINARA, 2014). Estas embarcaciones artesanales utilizan mayo ritariamente dos tipos de arte de pesca: red de enmalle y palangre de fondo. 1.1. REDES DE ENMALLE La red de enmalle consiste de un paño de red, el cual se amarra a un cabo superior que posee boyas (relinga superior o de boyas) y a uno infe rior lastrado (relinga inferior o de plomos); am bos permiten que la red permanezca extendida perpendicular al fondo. Con este arte los peces quedan enmallados o enredados en la red. Según su diseño y fl otabilidad pueden pescar en la su perfi cie, a media agua o en el fondo. Las especies objetivo varían según la confi gura ción del arte, el tamaño de la malla y la región de pesca. En la costa Atlántica de Rocha, se di rige principalmente a la captura de condrictios como el gatuzo (Mustelus schimitti) y los angeli tos (Squatina spp.). En aguas del Río de la Plata en general se dirige el esfuerzo a la captura de corvina (Micropogonias furnieri), pescadilla de calada (Cynoscion guatucupa), pescadilla de red (Macrodon ancylodon) y sábalo (Prochilodus li neatus), aunque algunos condrictios pueden ser capturados incidentalmente. En esta pesquería el esfuerzo se mide conside rando el área del paño de la red (longitud x altu ra) en relación a las horas en las que los mismos permanecen en el agua. 1.2. PALANGRE El palangre es un arte que utiliza anzuelos y con siste básicamente en una línea principal (línea madre) de hasta 200 m de longitud a la cual se fi jan líneas secundarias (brazoladas) a intervalos regulares. Cada brazolada lleva en su extremo un anzuelo con carnada, en general lacha (Brevoor tia aurea) o congrio (Congridae). En la pesca ar tesanal la línea principal es calada sobre el fondo, y tanto la maniobra de calada como de virada se realizan de forma manual. Comúnmente se ca lan más de un palangre en el día. Esta pesquería está dirigida comúnmente a la captura de brótola (Urophycis brasiliensis). En las pesquerías de palangre el esfuerzo se mide en número de anzuelos por lance de pesca, por horas de pesca y/o por día o viaje, dependiendo del detalle de la información obtenida. 1.3. CAPTURAS La evolución de las capturas de especies objetivo en la pesca artesanal se presentan en las Figuras 2 y 3 para peces óseos y condrictios respectiva mente. La especie más abundante en los desem barques artesanales fue la corvina alcanzando en 2013 las 2.341 toneladas (Fig. 2). Dentro de los condrictios, el gatuzo es la especie más abun dante en los desembarques aumentando su des embarque a partir de 2009 (Fig. 3). La captura de condrictios disminuyeron entre 2002 y 2013, excepto el gatuzo que junto a los peces óseos in crementaron su captura partir del año 2008. Figura 2. Desembarques en toneladas de las principales especies capturadas por la pesca artesanal en el período 2002-2013 (DINARA 2008, 2009, 2010, 2012, 2013, 2014). Figura 3. Desembarques en toneladas de las principales especies de condrictios capturadas en la pesca artesanal en el período 2002-2013 (DINARA 2008, 2009, 2010, 2012, 2013, 2014). 159 Pesquerías Uruguayas CAPÍTULO 3 2. FLOTA PESQUERA INDUSTRIAL Las embarcaciones industriales desarrollan sus actividades en aguas marítimas, desde la zona costera hasta aguas internacionales. Esta fl ota se clasifi ca en 4 categorías en base a las especies ob jetivo, modalidad operativa y área de operación. Las mismas se defi nen como: • Categoría A: Buques cuya principal especie objetivo es la merluza (Merluccius hubbsi) y su fauna acompañante. Estos buques no podrán operar en el Río de la Plata, ni des embarcar especies costeras, en particular las declaradas plenamente explotadas • Categoría B: Buques cuyas principales espe cies objetivo sean la corvina (Micropogonias furnieri), la pescadilla de calada (Cynoscion guatucupa) y su fauna acompañante. Estos buques no podrán desembarcar merluza ni especies que integran la fauna acompañante habitual de la merluza. • Categoría C: Buques dedicados a pesque rías “especiales” o “no tradicionales” es decir aquellas cuyas especies objetivo no sean la merluza, la corvina y la pescadilla. • Categoría D: Buques que operan exclusiva mente fuera de aguas jurisdiccionales uru guayas y de la Zona Común de Pesca esta blecida en el Tratado del Río de la Plata y su Frente Marítimo, incluyendo aquellos que oportunamente puedan ser habilitados a operar en aguas antárticas. El número de embarcaciones de la fl ota industrial pesquera uruguaya que posee permisos vigentes para pescar, hasta el 2013 era de 63 barcos, que se distribuyen por categoría de la siguiente forma: • Categoría A: 24 • Categoría B: 33 • Categoría C: 6 • Categoría D: 0 El número de embarcaciones con permiso dis minuyó con respecto al 2012, en la categoría C de especies no tradicionales, pasando de 10 a 6 embarcaciones. Las embarcaciones de la fl ota industrial utilizan una gran diversidad de artes de pesca, como las redes de arrastre, palangres, rastras, nasas, etc. • Categoría A: Embarcaciones con promedios de 45 metros de eslora, 619 TRB y de 1536 HP en potencia de su motor principal (Da tos Diciembre 2013; DINARA, 2014). Utili zan redes de arrastre de fondo con portones. • Categoría B: Embarcaciones con prome dios de 23 metros de eslora, 129 TRB y de 415 HP en potencia de su motor principal (Datos Diciembre 2013; DINARA, 2014). Utilizan redes de arrastre, mayoritariamente en la modalidad parejas donde participan dos embarcaciones, o en menor medida con portones. • Categoría C: Es la más heterogénea, con em barcaciones con promedios de 33 metros de eslora, 336 TRB y de 794 HP en potencia de su motor principal (Datos Diciembre 2013; DINARA 2014). Los buques que han opera do en los últimos años en esta categoría lo han hecho mediante permisos para capturar una variedad de especies (41 especies apro ximadamente) y utilizando una gran multi plicidad de artes de pesca (poteras, redes de arrastre pelágica, de media agua, de fondo, de baja apertura vertical, de fondo con por tones, tipo beam trawl, en parejas, redes de cerco, palangres de fondo y pelágico, tram pas, rastras y nasas, entre otras). • Categoría D: No hubo permisos en 2013 para esta categoría, sin embargo las embar caciones que han operado previamente son de más de 30 metros de eslora (30 - 47 m), una capacidad de 291 a 1.016 TRB y una potencia de motor principal de entre 720 y 2.100 HP. Los barcos de esta categoría tie nen como principales especies objetivo la merluza negra (Dyssostichus eleginoides), los túnidos (Th unnus spp.) y el pez espada (Xi phias gladius). Utilizan palangres de fondo, de superfi cie o nasas, según la especie ob jetivo. 160 Pesquerías UruguayasCAPÍTULO 3 2.1. REDES DE ARRASTRE DE FONDO Las redes de arrastre poseen un cuerpo de paños de red en forma de cono, cerrado por un copo o saco la cual puede ser arrastrada por una o dos embarcaciones (“arrastre a la pareja”). La boca de la red se abre verticalmente gracias a boyas y las tre; y horizontalmente mediante portones o tan gones, en caso que sea arrastrada por una única embarcación, o mediante la distancia entre las dos embarcaciones cuando se arrastra a la pareja. Hay varios tipos de redes de arrastre de fondo que se utilizan dependiendo de la especie objetivo: 2.1.1. Arrastre con portones Se utiliza mayoritariamente en la pesca de altura dirigida a la merluza. Esta red man tiene su abertura horizontal por el efecto de los “portones”. El área de operación de la fl ota dirigida a la merluza se ubica fuera de aguas del Río de la Plata, en la Zona Común de Pes ca Argentino-Uruguaya (ZCPAU) principal mente entre los 70 y 500 m de profundidad (Fig. 4). La fl ota de arrastre de altura ha mostrado una disminución en el número de embarcaciones que operan sobre el recurso merluza en los últimos 25 años, pasando de 35 unidades en 1991 (Lorenzo y Saravia, 2012) a 24 en 2013 (DINARA, 2014). Entre 1977 y 1991 el es fuerzo anual de esta fl ota aumentó lo cual fue acompañado de un aumento en las capturas de merluza. Si bien el esfuerzo disminuyó en los últimos años, desde 2004, las capturas de merluza han declinado de manera más pro nunciada (Fig. 5). Debido a esto y a la alta in cidencia de ejemplares juveniles de merluza en las capturas provenientes de campañas de evaluación en la ZCPAU, en 2010 se elaboró un diagnóstico del estado poblacional de esta especie por parte de investigadores del Grupo de Trabajo Merluza de la CTMFM. Este do cumento refl eja la necesidad de adoptar me didas de manejo para recuperar este recurso ya que el mismo fue declarado en estado de riesgo biológico. En consecuencia, se redujo su cuota pesquera a 50.000 toneladas para el 2014. Por otra parte, se estableció un área de veda para proteger las concentraciones de adultos reproductores y de juveniles durante el invierno, estación durante la que se inten sifi ca la actividad extractiva en la ZCPAU. Figura 4. Distribución del esfuerzo pesquero desplegado por la fl ota de arrastre de altura dirigida a la merluza (M. hubbsi) entre 1977 y 2013. El esfuerzo fue agrupado en cua drículas de 1ºx1º. (Datos suministrados por Departamento de Biología Poblacional -DINARA) Figura 5. Desembarques de merluza de la fl ota industrial de arrastre de altura entre 1977 y 2013. (Datos suministra dos por DINARA y CTMFM). 2.1.2. Arrastre costero a la pareja La red es remolcada por dos barcos, de modo que la distancia entre los mismos asegura la apertura horizontal de la red que puede alcanzar unos 30 m y una apertura vertical de hasta 3,5 m. Esta pesquería se desarrolla principalmente en la plataforma continental a profundidades entre 5 y 50 m en el Río de la 161 Pesquerías Uruguayas CAPÍTULO 3 Plata y Costa Atlántica uruguaya (Fig. 6). Los buques dirigen su esfuerzo a la corvina y la pescadilla. El principal puerto de desembar que es Montevideo. Los desembarques entre 2002 y 2009 de estas especies han sido rela tivamente constantes disminuyendo en los últimos años (Fig. 7). Corvina y pescadilla de calada han sido declaradas por la CTM FM como recursos plenamente explotados, actualmente no se otorgan nuevos permisos de pesca en esta categoría. Los principales condrictios demersales cap turados incidentalmente por la fl ota costera uruguaya son el gatuzo (M. schmitti), los an gelitos (Squatina argentina, S. guggenheim y S. occulta), el trompa de cristal o cazón (G. galeus), las rayas (S. bonapartii, Atlantora ja castelanui, A. cyclophora y R. agazzisi) y la guitarra (Rhinobatos horkelii) (Paesch & Domingo, 2003). También pueden ser cap turadas en esta pesquería, aunque menos frecuentes, algunas especies de condrictios pelágicos como los martillos (Shyrna spp.) y la sarda (Carcharias taurus) (Paesch & Do mingo, 2003, Norbis et al., 2006). La evolu ción de los desembarques de estas especies se presenta en la Sección 2.4. la cual refi ere a la evolución de los desembarques de condric tios en las pesquerías uruguayas. 2.1.3. Arrastre con tangones Estas redes se arrastran desde una única em barcación, la apertura horizontal de la red se mantiene mediante el uso de tangones que se ubican a ambos lados de la embarcación. Su captura está dirigida principalmente al cara col (Zidona dufresnei) y al lenguado (Parlich thys spp.). 2.1.4. Arrastre de raño de fondo (tipo “beamtrawl”) En estas redes se utiliza una vara de madera o metal para mantener la apertura horizontal. Los buques que las utilizan dirigen su captura al lenguado (Parlichthy ssp.), cazón (Galeor hinus galeus), angelito (Squatina sp.), caracol (Zidona dufresnei), almeja blanca y ostras, entre otros. 2.2. PALANGRE PELÁGICO DE DERIVA El palangre consiste básicamente en una larga lí nea (línea madre), a la cual se unen líneas secun darias (brazoladas) que llevan en sus extremos anzuelos con carnadas. La longitud de la línea madre, la distancia entre las brazoladas, la car nada, y otras características del arte varía depen diendo del área que se desee abarcar, la especie objetivo y las tradiciones de cada lugar. Los palangres se calan desde embarcaciones de varios tipos según la longitud del palangre y por Figura 6. Distribución del esfuerzo pesquero desplegado por la fl ota de arrastre costero dirigida a la corvina y pesca dilla de calada entre 2002 y 2013. El esfuerzo fue agrupado en cuadrículas de 1ºx1º. (Datos suministrados por Depar tamento de Biología Poblacional-DINARA). Figura 7. Desembarques en toneladas de las especies ob jetivo de la pesca de arrastre costero (corvina y pescadilla de calada) capturadas entre 2002 y 2013 (DINARA 2008, 2009, 2010, 2012, 2013, 2014). 162 Pesquerías UruguayasCAPÍTULO 3 lo tanto del esfuerzo. A diferencia del palangre utilizado en la pesca artesanal, en la pesquería industrial, el mismo se cala por la popa y se vira por banda de estribor generalmente mediante un virador mecánico o hidráulico. 2.2.1. Flota de bandera Uruguaya La pesquería de palangre pelágico en Uru guay comenzó sus actividades de manera ininterrumpida en 1981. Si bien desde en tonces ha operado en una amplia región del Océano Atlántico, la mayor parte del esfuer zo se concentró en la región del talud conti nental en aguas uruguayas e internacionales adyacente (Fig. 8). Esta fl ota dirige su esfuer zo a la captura de pez espada, atunes (Th un nus albacares, T. obesus y T. alalunga) y en algunas ocasiones a los tiburones pelágicos (principalmente Prionace glauca). Entre los años 1981 y 1991 esta fl ota estuvo constituida únicamente por buques congela dores que operaban con palangre de tipo ja ponés (Rios et al. 1986, Mora 1988), los cuales dirigían su esfuerzo principalmente a la cap tura de atún ojo grande. Entre 1984 y 1986 se incorporaron cinco barcos que dirigieron su esfuerzo al atún albacora, lo cual produjo un incremento importante en el esfuerzo pes quero durante este período. A partir de 1992, la mayoría de los barcos fueron sustituidos por buques fresqueros que utilizaban palan gre de tipo americano, con la excepción de dos barcos congeladores que usaron palangre de tipo español (Mora & Domingo, 2006). La línea madre puede medir hasta 60 millas. Las brazoladas se ubican a distancias muy va riables unas de otras con longitudes de entre 12 y 40 m. A lo largo de la línea madre y en sus extremos se coloca una serie de boyas de distinto tamaño, con radio-boyas que permi ten su localización. La profundidad del pa langre se regula principalmente a través del largo de los orinques y la distancia entre las boyas. El palangre americano consta de una línea madre de monofi lamento de poliamida de 3,6 mm de diámetro, donde se calan entre 500 y 1.600 anzuelos. En general se utilizan 5 brazoladas, entre boyas, de polyamida de 2,0 mm de 12 a 14 m de largo a intervalos de entre 10–14 s. Las brazoladas tienen dos segmentos, uno que va desde la línea madre hasta un destorcedor con plomo de 75 g y otro que va desde el plomo hasta el anzuelo (J 9/0). Por otro lado, el palangre español consiste en una línea madre de multifi lamento trenzado de polietileno de 5-mm de diámetro. Se calan entre 1.800 y 3.000 anzuelos por lance de pes ca. En general se utilizan 8 brazoladas entre boyas de 8,5–13 m a intervalos regulares de 32 m. Cada brazolada puede tener al fi nal un segmento de alambre trenzado cerca del an zuelo (J 17/0) principalmente cuando se tiene como objetivo la captura de tiburón azul. La evolución de la captura de las especies objetivo en esta pesquería se muestran en la Figura 10, junto con el esfuerzo pesquero medido en número de anzuelos. Las capturas de estas especies fueron obtenidas de la base Figura 8. Distribución del esfuerzo pesquero de la fl ota de palangre pelágico de deriva entre 1981 y 2012. El esfuerzo en número de anzuelos está acumulado en cuadrículas de 1ºx1º. (Datos suministrados por Laboratorio de Recursos Pelágicos-DINARA). 163 Pesquerías Uruguayas CAPÍTULO 3 de datos de la Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico (CICAA), responsable de la evaluación y manejo de la pesca de atunes y pez espada en el Océano Atlántico. Como fue mencionado anteriormente, hubo un incremento en el esfuerzo pesquero entre los años 1984-1986, producto de la incorpo ración de 5 barcos de origen Chino. El es fuerzo alcanzó su máximo en 1984 con un total de 5.741.050 anzuelos. A partir de este período el esfuerzo descendió registrándose un mínimo en 1992 de 369.599 anzuelos. A partir de este año comenzó un nuevo período en la fl ota, dominado por barcos fresqueros de pequeño porte que mostraron un esfuerzo máximo de 1.960.220 anzuelos en 2005. En los últimos años el esfuerzo pesquero de la fl ota de palangre pelágico disminuyó consi derablemente (Fig. 9). 2.2.2. Flota de bandera extranjera con per miso de pesca en Uruguay La fl ota de palangre pelágico de bande ra japonesa comenzó a operar en aguas de la Zona Económica Exclusiva Uruguaya (ZEEU) en el 2009 (Fig. 10) con permiso de pesca experimental hasta 2011 y de arrenda miento en 2013. Anualmente operaron entre 2 y 5 barcos congeladores de 48 a 59 m de eslora, dirigiendo su esfuerzo a la captura de ojo grande (T. obesus). En general, el arte presenta una confi gura ción similar en todos los barcos: una línea madre formada por un entramado cilíndri co hueco de ocho monofi lamentos de 0,8 – 1 mm de diámetro, radioboyas y boyas esféri cas rígidas (coreanas) de entre 25-30 cm de diámetro, con orinques de entre 15-17 m, y anzuelos tipo japonés (sun) 4,0 y 3,8. En tre boyas se colocan de 8 a 12 anzuelos, con aproximadamente 40 m entre anzuelos. Cada brazolada estuvo compuesta de hasta 5 reina les y miden, desde el anzuelo a la línea madre, entre 44 m y 48 m (Domingo et al. 2011). Es un palangre que opera a mayor profundidad que el uruguayo y calan un mayor número de anzuelos por lance, pudiendo alcanzar hasta los 3.360 anzuelos diarios por embarcación. La evolución de la captura de las especies ob jetivo de esta fl ota en aguas de la ZEEU se muestran en la Figura 11. Si bien la especie objetivo ha sido el ojo grande la mayor parte de las capturas estuvieron representadas por Figura 9. Evolución de la captura de especies objetivo de la pesca de palangre pelágico de Uruguay entre 1981 y 2013 (ICCAT, 2014; DINARA, 2014). Figura 10. Distribución del esfuerzo pesquero de la fl ota de palangre pelágico bandera extranjera con permiso de pesca en Uruguay entre 2009 y 2011. El esfuerzo en número de anzuelos está acumulado en cuadrículas de 1ºx1º. (Datos suministrados por Laboratorio de Recursos Pelágicos-DI NARA). 164 Pesquerías UruguayasCAPÍTULO 3 el atún albacora, T. alalunga, el cual se pre senta en la región en altas abundancias. 2.3. PALANGRE SEMIPELÁGICO El palangre semipelágico es calado a media agua. La pesca con este arte está dirigida a la captura de cherna (Polyprion americanus), besugo (Pa grus pagrus), salmón de mar (Pseudopercis semi fasciata) y abadejo (Genypterus blacodes). Estas embarcaciones han operado históricamente solo en la ZEEU. Sin embargo, actualmente no exis ten embarcaciones que estén utilizando este arte de pesca en el Uruguay. 2.4. PALANGRE DE FONDO Este tipo de palangre lleva pesas unidas a inter valos regulares a la línea madre de modo que el palangre se mantiene tendido sobre el fondo. En los extremos de dicha línea posee un ancla que la sostiene asegurándola contra las corrientes marinas. Además presenta boyas que permane cen en la superfi cie para su localización. La línea madre puede ser de poliamida u otro material y es de largo y diámetro variable. Las brazoladas también son de largo variable (70-90 cm) y se pueden ubicar cada 2,5 m aproximadamente a lo largo de la línea madre, pudiendo ser de mono o multifi lamento de poliamida. La pesca con este arte está dirigida principalmente a la merluza negra (Dissostichus eleginoides) aunque algunas rayas también pueden ser capturadas. Muchas veces el palangre es calado con un dis positivo excluidor de mamíferos y aves “cacha lotera” para evitar que estos animales depreden tanto sobre las carnadas como sobre las merluzas capturadas. En cada brazolada se desplaza de for ma libre una estructura con forma de cono com puesta por dos aros metálicos unidos por una malla de red. Este dispositivo cubre los anzuelos durante el calado así como a la captura durante la virada evitando que estas sean depredadas. El mismo, tiene menor densidad que el lastre (5 a 10 kg) y en consecuencia se desplaza hacia arriba al ser calado, dejando descubiertos los anzuelos en el fondo (Pin y Rojas 2008). La pesca de merluza negra ocurre tanto en aguas de la ZCPAU como en aguas internacionales. En 2013 la distribución del esfuerzo estuvo concen trada en aguas al sur de la ZCPAU (Fig. 12) entre los 200 y 2.000 m de profundidad. Los desem barques de merluza negra por parte de Uruguay han disminuido considerablemente desde 2002 con una leve recuperación en 2007 para poste riormente disminuir (Fig. 13). Figura 11. Evolución de la captura de especies objetivo de los barcos de palangre pelágico de bandera extranjera con permiso de pesca en Uruguay entre 2009 y 2013 (Datos suministrados por Laboratorio de Recursos Pelágicos-DI NARA). No hubo esfuerzo pesquero desplegado por esta fl ota en 2012. Figura 12. Distribución del esfuerzo pesquero de la fl ota de palangre de fondo dirigida a la merluza negra en 2013. El esfuerzo en número de anzuelos fue acumulado en cua drículas de 1ºx1º. (Datos suministrados por Laboratorio de Recursos Antárticos- DINARA, Oscar Pin). 165 Pesquerías Uruguayas CAPÍTULO 3 2.5. NASAS Las nasas son trampas que se utilizan para captu rar peces o crustáceos. Son cajas o cestas hechas con materiales diversos como mimbre, varillas de madera o de metal, redes metálicas, entre otros. Tienen una o más entradas o aberturas y pueden colocarse con o sin cebo. Por lo general, se colocan en el fondo de a una o en grupos y se unen a través de un orinque a una boya superfi cial que indica su posición. Los buques que utili zan trampas han dirigido su captura al cangrejo rojo (Chaceon notialis) y a la merluza negra. Ac tualmente no se utiliza este arte para la captura de merluza negra. En cuanto a la fl ota que dirige su esfuerzo al cangrejo rojo dos barcos tienen permiso desde 1993 para esta pesquería tenien do como objetivo los machos adultos. Esta fl ota opera principalmente entre los 500 y 1.000 m de profundidad en la ZEEU (Masello & Martínez, 2011, Gutiérrez et al., 2011). 2.6. POTERAS Se utilizan para la pesca de calamar (Illex argen tinus). Consiste en una línea de poliamida mo nofi lamento donde se colocan, a una distancia de 0,9 m aproximadamente, señuelos de coloración variable y en su extremo inferior lleva una coro na de ganchos con los que se captura el calamar. En el extremo de la línea se coloca un peso de 1 kg para mantener la perpendicularidad. La máquina calamarera (potera) se compone de un motor con comandos que tiene a los lados un carrete oval donde se enrolla y desenrolla la línea de las poteras. El buque opera de noche, usa un ancla de capa para que el barco derive lentamen te y se utilizan lámparas, de 200-220 Volts, y de 2 kW, a lo largo de las bandas del buque para atraer al calamar. La fl ota uruguaya con poteras operó hasta el año 2008. 2.7. RASTRAS Las rastras son aparejos que se utilizan para arrastrar sobre el fondo. Son rígidas y tienen forma de prisma, pueden ser de distinto peso y tamaño y por lo general son de metal y pueden tener planchas a los lados para facilitar el desli zamiento. Por lo general se usan para capturar moluscos (i.e. mejillones –Mytilus spp.-, vieiras Zygochlamys patagonica- y almejas), los cuales quedan retenidos en un saco o tamiz que permi te la salida del agua, arena o barro. Las primeras capturas comerciales de Z. patago nica en Uruguay ocurrieron entre 1993 y 1995. Sin embargo, en 1999 resurge su explotación. Esta pesquería opera principalmente en la ZEEU alrededor de la isóbata de los 100 m con un lími te norte a los 36º15’ S (Gutiérrez & Defeo, 2005). 2.8. REDES DE CERCO Las redes de cerco rodean los peces por ambos lados y por debajo, capturándolos y evitando que bajen a mayor profundidad y escapen en aguas profundas. Estas redes se caracterizan por el empleo de una jareta (cable) en la parte inferior de la red, con la cual se cierra como una bolsa y retiene la captura. Estos buques son de la “Cate goría C” y su captura está dirigida a la pesca de anchoita (Engraulis anchoita). Sin embargo no existen actualmente barcos realizando este tipo de pesquerías en Uruguay. La última pesquería específi ca sobre este recurso operó hasta el 2006 desde el puerto de La Paloma y su captura era destinada principalmente a harina de pescado. Figura 13. Desembarques en toneladas de merluza negra capturada con palangre de fondo en la ZCPAU y aguas internacionales entre 2002 y 2013 (DINARA 2008, 2009, 2010, 2012, 2013, 2014). 167 CAPÍTULO 3 B. EVOLUCIÓN DE LAS CAPTURAS Y DESEMBARQUES DE CONDRICTIOS Existe una gran defi ciencia en la información de volúmenes de condrictios capturados recabados en las diferentes pesquerías, tanto industriales como artesanales en el Uruguay. El conocimien to está mayoritariamente acotado a pocas es pecies de importancia comercial, mientras que para los restantes condrictios, con bajo o nulo valor comercial, no se conocen los volúmenes capturados. La principal problemática es debido principalmente al agrupamiento de especies y la Figura 1. Desembarques en toneladas de gatuzo desem barcadas por Uruguay entre 1990 y 2013. (DINARA 2008, 2009, 2010, 2012, 2013; CTMFM). ausencia del registro en los partes de pesca de las especies y volúmenes de los descartes. Por estos motivos resulta difícil determinar con exactitud la evolución de los desembarques de condrictios a nivel específi co. En las estadísticas de desembarque de las especies de demersales, los condrictios son agrupados como angelitos, cazones-tiburones, gatuzos, galludos, rayas, chu chos o guitarras. Gatuzo Dentro del grupo “gatuzos” se incluyen las 3 especies del género Mustelus citadas para el Uruguay (M. schmitti, M. fasciatus y M. canis), aunque en los desembarques la especie predomi nante es M. schmitti. Los gatuzos son capturados principalmente con redes de arrastre de fondo costeras en las pesquerías dirigidas a la corvina y pescadilla (Norbis et al., 2006). Entre 1990 y 1999 los desembarques de gatuzos en el Uruguay fueron siempre inferiores a las 350 toneladas aunque en el año 2000 alcanzaron un máximo de 1.100 toneladas aproximadamente. A partir de este año se observó una disminución pro gresiva de los desembarques de esta especie hasta el 2013 donde alcanzó las 211 toneladas (Fig. 1). Cazón Al igual que con los gatuzos, las estadísticas que hacen referencia a los desembarques de “cazón” no incluyen únicamente a una especie sino que son varias especies agrupadas. Si bien una gran proporción de los desembarques de cazón refi eren al tiburón trompa de cristal (Galeorhinus galeus), en algunos casos pueden incluir datos de desem barques de gatuzos y de otros tiburones costeros. Entre 1990 y 1994 los desembarques estuvieron en el entorno de las 700 toneladas. Sin embargo en tre 1995 y 1999, se observó un incremento en los desembarques que superaron las 1.200 toneladas anuales. Luego de este periodo declinaron noto riamente no superando en ningún momento las 400 toneladas, incluso entre 2007 y 2009 fueron inferiores a las 50 toneladas (Fig. 2). Figura 2. Desembarques en toneladas de cazones desem barcadas por Uruguay entre 1990 y 2013. (DINARA, 2000, 2008, 2009, 2010, 2012, 2013, CTMFM). 168 Capturas de CondrictiosCAPÍTULO 3 Rayas Los desembarques declarados como “rayas” co rresponden a un grupo variado compuesto por muchas especies, entre las cuales se incluye Dip turus chilensis, A. castelnaui, S. bonapartii y S. acuta. A partir de 1993 se comenzó a capturar rayas en pesquerías dirigidas a este grupo, con palangre de fondo y con redes de baja apertura vertical, siendo las mismas exportadas a Orien te (Paesch & Meneses, 1999). Entre 1991 y 1997 la captura de rayas aumentó signifi cativamente, disminuyendo en 1998 a valores inferiores de 500 toneladas. A partir de 1999 los desembar ques aumentaron para situarse en el entorno de las 3.000 toneladas entre los años 2003 y 2005. Año a partir del cual la captura disminuyó cons tantemente hacia el fi nal del periodo (Fig. 3). Angelito Diferentes especies de angelitos (S. argentina, S. guggenheim y S. occulta) son capturadas con redes de arrastre de fondo y con redes de en malle. La mayoría de las capturas corresponden probablemente a S. guggenheim (Milessi et al., 2001). Las capturas de angelito realizadas entre 1990 y 1996 fueron inferiores a las 100 toneladas, aumentando en 1997 a valores superiores a las 200 toneladas (Paesch y Domingo, 2003). Entre 1997 y 2010 el desembarque promedio fue de 277 toneladas, disminuyendo en 2011 y 2012 a 50 toneladas. Posteriormente en 2013 la captura aumentó a 170 toneladas (Fig. 4). Galludos El grupo de los galludos (Squalus spp) es un géne ro taxonómicamente complejo y de difícil iden tifi cación a nivel específi co (Gadig, 2001), por lo que no existe certeza sobre algunas de las espe cies capturadas y declaradas. Ciertas especies de galludos son capturadas con redes de arrastre de fondo y palangres. Las capturas de galludos co menzaron a aumentar en los 90s alcanzando un máximo de más de 350 toneladas desembarcadas en 1998. A partir de 1999 se observó un decreci miento en las capturas, casi despreciable desde entonces. No existen registros en la CTMFM de desembarques de galludos entre el 2000 y 2002, entre 2005 y 2013 los valores de captura fueron inferiores a las 10 toneladas (Fig. 5). Figura 3. Desembarques en toneladas de rayas desembar cadas por Uruguay entre 1990 y 2013. (DINARA, 2000, 2012, 2014; CTMFM). Figura 4. Desembarques en toneladas de angelitos desem barcados por Uruguay entre 1990 y 2013. (DINARA, 2000, 2008, 2009, 2010, 2012, 2013; CTMFM). Figura 5. Desembarques en toneladas de galludos desem barcados por Uruguay entre 1990 y 2013. (DINARA 2000, 2008, 2009, 2010, 2012, 2013; CTMFM). 169 Capturas de Condrictios CAPÍTULO 3 169169 Sarda La sarda (Carcharias taurus) se pesca principal mente con artes de anzuelo; y en menor medi da también es capturada con redes de enmalle y redes de arrastre. La pesquería artesanal de las costas de Rocha ha impactado fuertemente so bre esta especie dado que muchas veces la activi dad de la misma se efectuó sobre la población de hembras en período de gestación (Nion, 1999). Los datos de desembarque de sarda muestran que los mismos se han mantenido en general por debajo de las 15 toneladas anuales. Sin embargo, se observaron dos picos, uno de 86 toneladas en 1993 y otro de 46 toneladas en el 2006 (Fig. 6). Probablemente estos valores tan elevados pue dan deberse a errores en el reporte de los datos, habiéndose incluido otras especies dentro de la categoría de la sarda. Tiburón Azul El tiburón azul (Prionace glauca) es comúnmen te capturado en la pesca de palangre pelágico. Los desembarques de tiburón azul comenzaron en 1991 donde se declararon 8 toneladas. Estos valores aumentaron progresivamente alcanzan do un máximo histórico en 2009 de 1.000 tonela das (Fig. 7). A partir de 2003, aproximadamente, paso a ser una especie objetivo de las pesquerías de palangre pelágico en algunos viajes de pesca. Actualmente, ésta es la especie de condrictios más capturada en la pesca de palangre pelágico. En términos de abundancia relativa puede llegar a constituir entre el 60 y 90% del desembarque de tiburones realizado por esta fl ota (Domingo, 2003a). El aumento en la captura de esta especie en los últimos años está asociado además a un desplazamiento de la fl ota palangrera al sur de los 40ºS, donde la captura por unidad de esfuer zo (CPUE) ha sido mayor (Fig. 8). Figura 6. Desembarques en toneladas de sardas desem barcados por Uruguay entre 1990 y 2013. (DINARA, 2000; CTMFM). Figura 7. Desembarques en toneladas de tiburón azul desembarcados por Uruguay entre 1991 y 2013. (CICAA, 2014; DINARA, 2014). Figura 8. Distribución de la captura por unidad de es fuerzo (CPUE) del tiburón azul capturado por la fl ota de palangre pelágico de Uruguay en cuadrículas de 1ºx1º (Datos suministrados por Laboratorio de Recursos Pelá gicos-DINARA). 170 Capturas de CondrictiosCAPÍTULO 3 Tiburón Moro El tiburón moro (Isurus oxyrinchus) es captu rado principalmente con palangre pelágico. En 1984 los desembarques de esta especie alcanza ron un máximo de 218 toneladas. A partir de 1986 y hasta 2002, la captura disminuyo mante niéndose en valores promedio de 23 toneladas. Los volúmenes de captura del tiburón moro en la pesquería de palangre pelágico han seguido las oscilaciones del esfuerzo de dicha fl ota (Fig. 9) a excepción del pico observado en 2004 que sobrepasó las capturas de 1984 con la mitad del esfuerzo (Fig. 9). Esto pudo deberse a que en tre 2003 y 2005 se incorporaron a la fl ota de pa langre pelágico algunas unidades congeladoras que aumentaron el esfuerzo pesquero y que se desplazaron más hacia el norte, alrededor de los 30ºS donde se observaron altas tasas de captura de esta especie (Fig. 10). Marrones Los marrones (Orden Carcharhiniformes) son capturados de forma incidental en las pesquerías de arrastre, palangre de superfi cie y de fondo y algunas pesquerías artesanales. Este grupo com prende varias especies, como ser Carcharhinus brachyurus, C. brevipinna, C. falciformis, C. lon gimanus, C. obscurus, C. plumbeus y C. signatus. En la pesquería de palangre pelágico, en algunos casos se ha registrado que existe un direccio namiento del esfuerzo hacia este grupo, debido principalmente al valor de las aletas (Domingo, 2003b; Díaz et al., 2004). No existe información detallada de las capturas y desembarques por especie en ninguna pesquería uruguaya. En la pesca de palangre pelágico, los desembarques de marrones comenzaron en 1994, registrándose un máximo en 2003 de unas 180 toneladas. Hoy en día el desembarque de estas especies es casi nulo (Fig. 11). Según datos del PNOFA la especie predominan te en las capturas de marrones registradas en la pesca con palangre pelágico corresponden a C. brachyurus. Figura 9. Desembarques en toneladas de tiburón moro desembarcados por Uruguay entre 1981 y 2012. (CICAA, 2014; DINARA, 2014). Figura 10. Distribución de la captura por unidad de es fuerzo (CPUE) del tiburón moro capturado por la fl ota de palangre pelágico de Uruguay en cuadrículas de 1ºx1º (Datos suministrados por Laboratorio de Recursos Pelá gicos-DINARA). Figura 11. Desembarques en toneladas de tiburones ma rrones desembarcados por Uruguay entre 1994 y 2012 en la fl ota de palangre pelágico de deriva (Datos suministra dos por Laboratorio de Recursos Pelágicos-DINARA). 171 Capturas de Condrictios CAPÍTULO 3 Pinocho El tiburón pinocho (Lamna nasus) es captura do principalmente con palangre pelágico, pero también se captura con redes de arrastre. Los desembarques de pinocho entre 1981 y 1990 fueron relativamente mayores a los del período posterior, con un máximo de aproximadamente 150 toneladas desembarcadas en 1983. A partir de 1993 los desembarques no superaron las 10 toneladas hasta el 2003 donde se observó un leve incremento de las mismas alcanzando, en algu nos años, a poco más de 20 toneladas (Fig. 12). Incluso, los valores de CPUE a partir de 2005 fueron menores que durante el primer periodo (Pons & Domingo, 2010). Esta es una especie de aguas frías que es capturada principalmente al sur de los 40ºS (Fig. 13). Cabe destacar que las capturas de esta especie estan prohibidas desde el año 2013 por el Decreto del Poder Ejecutivo N 67/013 de 22 de febrero de 2013. Figura 12. Desembarques en toneladas de tiburones pi nochos desembarcados por Uruguay entre 1981 y 2012. (Datos suministrados por Laboratorio de Recursos Pelági cos-DINARA; CICAA, 2014). Figura 13. Distribución de la captura por unidad de es fuerzo (CPUE) del tiburón pinocho capturado por la fl ota de palangre pelágico de Uruguay en cuadrículas de 1ºx1º (Datos suministrados por Laboratorio de Recursos Pelági cos-DINARA). 172 Pesquerías Uruguayas - Capturas de CondrictiosCAPÍTULO 3 Referencias Arena, G. 1990. Evaluación de la captura máxima soste nible de la corvina blanca (Micropogonias furnieri) presente en el área operativa de la fl ota uruguaya, mediante modelos de producción excedente. Frente Marítimo 7: 25-35. Cortés, E., Arocha, F., Beerkircher, L., Carvalho, F., Do mingo, A., Heupel, M., Holtzhausen, H. N., Santos, M., Ribe ra, M. & Simpfendorfer C. 2010. Ecological risk assessment of pelagic sharks caught in Atlantic pelagic longline fi sheries. Aquatic Living Resources 23: 25–34. Díaz, A., Sauco, S., Rodríguez, M. & Domingo, A. 2004. La pesca de tiburones pelágicos con palangre de superfi cie en aguas Uruguayas. En: Lessa, R., Marcante Santana F., Souza dos Santos J. y G. Cordeiro de Lima. (Eds.). IV Reunião da Sociedade Brasileira para o Estudo dos Elasmobrânquios. SBEEL. Recife, PE, Brasil, pp 60-61. Domingo, A. 2003a. “Captura Fortuita”, un recurso olvi dado en la pesquería de longline? (Tiburones y otros peces). En: Rey, M. (Ed.). Consideraciones sobre la Pesca Incidental Producida por la Actividad de la Flota Atunera Dirigida a Grandes Pelágicos. INAPE/PNUD URU 92/003, Montevi deo. Domingo, A. 2003b. Los elasmobranquios pelágicos cap turados por la fl ota de longline uruguaya. En: Rey M. (Ed.). Consideraciones sobre la Pesca Incidental Producida por la Actividad de la Flota Atunera Dirigida a Grandes Pelágicos. INAPE/PNUD URU 92/003, Montevideo Domingo, A., Forselledo, R., Miller, P. & Passadore C. 2008. Plan de Acción Nacional para la conservación de con drictios en las pesquerías uruguayas. (PAN – Condrictios Uruguay). Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, DI NARA, Montevideo, 88 p. Domingo, A., Forselledo R., Pons M. & Ortega L. 2011. Análisis de la información del atún ojo grande (Th unnus obe sus) obtenida por el programa nacional de observadores de Uruguay entre 1998 y 2009. Collective Volume of Scientifi c Papers, ICCAT 66: 332-350. DINARA. 2000. Informe sectorial pesquero 1999. Direc ción Nacional de Recursos Acuáticos (Ministerio de Ganade ría, Agricultura y Pesca), Montevideo. 69 p. DINARA. 2008. Boletín Estadístico Pesquero 2002 2007. Dirección Nacional de Recursos Acuáticos - Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca. 77 p. DINARA. 2009. Boletín Estadístico Pesquero 2008. Di rección Nacional de Recursos Acuáticos - Ministerio de Ga nadería, Agricultura y Pesca. 48 p. DINARA. 2010. Boletín Estadístico Pesquero 2009. Di rección Nacional de Recursos Acuáticos - Ministerio de Ga nadería, Agricultura y Pesca. 50 p. DINARA. 2012. Boletín Estadístico Pesquero 2010. Di rección Nacional de Recursos Acuáticos - Ministerio de Ga nadería, Agricultura y Pesca. 63 p. DINARA. 2013. Boletín Estadístico Pesquero 2012. Di rección Nacional de Recursos Acuáticos - Ministerio de Ga nadería, Agricultura y Pesca. 83 p. DINARA. 2014. Boletín Estadístico Pesquero 2013. Di rección Nacional de Recursos Acuáticos - Ministerio de Ga nadería, Agricultura y Pesca. 73 p. Fabiano, G., Riestra, G., Santana, O., Delfi no, E. & Foti R. 2000. Consideraciones sobre la pesquería del caracol fi no Zidona dufresnei (Mollusca, Gastropoda) en el Uruguay. Período 1996-1998. En: M. Rey (Ed.). Recursos Pesqueros No Tradicionales: Moluscos Bentónicos Marinos. Proyecto INAPE-PNUD URU/92/003. Montevideo, 114-142. ISBN 9974-563-13-5. FAO. 1999. La ordenación pesquera. Orientaciones Téc nicas para la Pesca Responsable. No. 4. Roma, FAO. 81 p. Gutiérrez, N. & Defeo O. 2005. Spatial patterns in popu lation dynamics of the scallop Psychrochlamys patagonica at the northern edge of its range. Journal of Shellfi sh Research 24: 877-882. Gutiérrez, N.L., Masello, A., Uscudun, G. & Defeo, O. 2011. Spatial distribution patterns in biomass and popula tion structure of the deep sea red crab Chaceon notialis in the Southwestern Atlantic Ocean. Fisheries Research 110: 59–66. ICCAT. 2014. Statistical Bulletin. Vol.42(1) ICCAT. Ma drid 159 p. Lorenzo, M. I. & Saravia, M. 2012. Pesca comercial y cap tura por unidad de esfuerzo de merluza (Merluccius hubbsi) en la Zona Común de Pesca Argentino-Uruguaya. Periodo 1977-2010. Presentado al Grupo de Trabajo Merluza, Comi sión Técnica Mixta del Frente Marítimo Argentino-Urugua yo. Buenos Aires 8 al 10 de agosto de 2012 Masello, A. & Martínez, A. 2011. Evaluación de cangre jo rojo (Chaceon notialis) en aguas uruguayas por medio de modelos dinámicos de producción excedente. En: Gutiérrez N.L. y O. Defeo (Eds.) Evaluación de recursos pesqueros de Uruguay mediante modelos dinámicos. Proyecto Gestión Pesquera en Uruguay. Montevideo, FAO-MGAP-DINARA, 41-63 pp. Milessi, A. C., Vogler, R. & Bazzino, G. 2001. Identifi ca ción de tres especies del género Squatina (Chondrichthyes, Squatinidae) en la Zona Común de Pesca Argentino-Uru guaya (ZCPAU). Gayana (Concepc.) 65: 167-172. Mora, O. 1988. Descripción de pesquería de pez espada. Collect. Vol. Sci. Pap. ICCAT, 27: 283-286. Mora, O., Domingo, A. 2006. Informe del Programa de Observadores a bordo de la Flota Atunera Uruguaya (1998 2004). Collective Volume of Scientifi c Papers, ICCAT 59: 608-614. Nion, H. 1999. La pesquería de tiburones en el Uruguay, con especial referencia al cazón (Galeorhinus galeus Linn naeus, 1758). En: Shotton, R. (Ed.). Case studies of the mana gement of elasmobranch fi sheries. Norbis, W., Paesch, L. & Galli, O. 2006. Los recursos pes queros de la costa de Uruguay: ambiente, biología y gestión. En: Menafra R., Rodríguez-Gallego L., Scarabino F. y D. Con de (Eds.). Bases para la conservación y el manejo de la costa uruguaya. Vida Silvestre Uruguay, Montevideo. i-xiv+668p. Paesch, L. & Meneses, P.D. 1999. Medidas de protección y manejo. En: Arena G. y M. Rey. (Eds) Estudios realizados sobre los elasmobranquios dentro del Río de la Plata y la Zona Común de Pesca Argentino-Uruguaya en el marco del “Plan de Investigación Pesquera” INAPE-PNUD URU/92/003 (3): 1-3. Paesch, L. & Domingo, A. 2003. La pesca de condrictios en el Uruguay. Frente Marítimo 19: 207-216. Pin, O. & Rojas, E. 2008. Application of the Mammals and Birds Excluding Device (MBED) in the patagonian too 173 Pesquerías Uruguayas - Capturas de Condrictios CAPÍTULO 3 thfi sh (Dissostichus eleginoides) longline fi shery of the Sou thwestern Atlantic. Population Biology Department. Antarc tic Resources Area. DINARA. Pons, M. & Domingo, A. 2010. Standardized CPUE of Porbeagle shark (Lamna nasus) caught by the Uruguayan pe lagic longline fl eet (1982-2008). Collective Volume of Scien tifi c Papers, ICCAT 65: 2098-2108. Puig, P., Grunwaldt, P. & González, S. 2010. Pesquería artesanal de corvina en Uruguay. Frente Marítimo 21: 23 – 35. Rios, C., Leta R., Mora, O. & Rodríguez, J. 1986. La pesca de atunes y especies afi nes por parte de la fl ota de altura pa langrera uruguaya. 1er. Simp. Cient. CTMFM, Mar del Plata, Argentina 1984. 1(2):483-544. CAPÍTULO 4 Marco Jurídico para la Implementación de los Planes de Acción Nacional de Aves Marinas y Condrictios en Uruguay Maite Pons & Cecilia Esponda Referencia Pons M, Esponda C (2015) Marco Jurídico para la Implementación de los Planes de Acción de Aves Marinas y Tiburones en Uruguay. En: Domingo A, Forselledo R, Jiménez S (Eds.) Revisión de Planes de Acción Nacional para la Conservación de Aves Marinas y Condrictios en las Pes querías Uruguayas. Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, Montevideo. p 175 – 195. 177 CAPÍTULO 4 MARCO JURÍDICO DE LA ADMINISTRACIÓN mas que los contienen. Esta Ley atribuye a la DINARA amplias facultades como ser: la orientación, el fomento y el desarrollo en todos sus aspectos, de las activi dades relacionadas con el aprovechamiento res ponsable de los recursos hidrobiológicos. Estas actividades se realizan fi jando tallas y pesos míni mos de desembarque de las especies susceptibles de captura, determinando las artes y los métodos de pesca, estableciendo épocas, especies y zonas de veda, así como zonas de reservas, refugios o viveros, entre otras. Para esto también se deben de considerar entre otros, los criterios ecosisté micos y de hábitat críticos, determinar las cuotas y el volumen de captura permitidas, establecer un sistema nacional de información pesquera y acuícola, promover la investigación científi ca para la correcta administración de los recursos hidrobiológicos, velar por el cumplimento de los compromisos asumidos con los organismos in ternacionales en los cuales el Estado participe y suscriba en materia pesquera y acuícola. • El Decreto Nº 149/997 de 7 de mayo de 1997 elaborado en base a conocimientos generados a partir de investigaciones científi cas y técni cas, tanto nacionales como internacionales, continúa, por el momento, siendo el soporte y norma complementaria de la citada ley. Respecto a las normas sobre Fauna se destaca la Ley Nº 9.481 de 4 de julio de 1935, re ferente a la Fauna Indígena que establece disposi ciones sobre su protección. El Estado debe regla mentar la conservación y explotación de todas las especies zoológicas silvestres (mamíferos, aves, etc.) que se encuentran en cualquier época en el territorio de la República. En esta ley se prohíbe la caza de especies zoológicas indígenas o libres dentro del territorio Nacional, salvo las excepcio nes establecidas en el Art. 5º de la citada ley. Otra ley relacionada a la conservación de las especies es la Ley Nº 17.283 del 28 de no viembre de 2000, que declara de interés general En este documento se presenta la información más relevante sobre el marco legal existente en el Uruguay, en relación a la conservación de con drictios y aves marinas; así como aquellos ins trumentos internacionales ratifi cados por el país relativo a la investigación, explotación, conser vación y protección de estas especies. 1. LEGISLACIÓN NACIONAL VIGENTE El Ministerio de Ganadería, Agricul tura y Pesca (MGAP) es el organismo al cual le compete contribuir con el desarrollo permanen te de los sectores agropecuario, agroindustrial y pesquero, promoviendo su inserción en los mercados externos tanto regionales como inter nacionales, teniendo en cuenta el manejo y uso sostenible de los recursos naturales. Dentro del MGAP existen varias Unidades Ejecutoras entre las cuales se encuentra la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (DINARA). La DINARA es responsable de promo ver la utilización sustentable de los recursos pes queros. Esta promoción debe de ser acorde con una pesca responsable y un procesamiento en tierra que satisfaga las normas higiénico-sanita rias y de calidad. Con el fi n de lograr el máximo provecho de los recursos acuáticos disponibles, preservarlos para el largo plazo y mantener así la armonía del medio ambiente. Todas las activida des y cometidos de la DINARA están reguladas por un marco jurídico que se basa fundamental mente en 2 normas: • La Ley Nº 19.175 de 20 de diciembre de 2013, establece el régimen legal de la pesca y la acuicultura de los recursos hidrobiológicos que se realicen en el territorio nacional y en las aguas continentales y marítimas, sobre las que el Estado ejerce su soberanía y jurisdic ción. Asimismo declara de interés general la conservación, la investigación, el desarrollo sostenible y el aprovechamiento responsable de los recursos hidrobiológicos y los ecosiste 178 Marco JurídicoCAPÍTULO 4 la protección del ambiente, de la calidad del aire, agua, suelo y paisaje; la conservación de la diver sidad biológica y de la confi guración y estructura de la costa; la reducción y el adecuado manejo de las sustancias tóxicas o peligrosas y de los de sechos cualquiera sea su tipo; la prevención, eli minación, mitigación y la compensación de los impactos ambientales negativos; la protección de los recursos ambientales compartidos y de los ubicados fuera de las zonas sometidas a juris dicciones nacionales; la cooperación ambiental regional e internacional y la participación en la solución de los problemas ambientales globales; la formulación, instrumentación y aplicación de la política nacional ambiental y de desarrollo sostenible. 179 Marco Jurídico CAPÍTULO 4 2. CONVENCIONES INTERNACIONALES Existen diversos instrumentos interna cionales que obligan y recomiendan al Gobierno de la República Oriental del Uruguay a conser var y proteger a la fauna marina. Particularmente las actividades y cometidos de la DINARA están reguladas por la normativa de varios Tratados y Convenciones Internacionales ratifi cados por nuestro país. Dentro de estos instrumentos hay algunos vinculantes, por tanto obligatorios y otros que sin ser jurídicamente vinculantes pro porcionan directrices y principios, alentando e instando a los Estados a su seguimiento, creando obligaciones éticas y morales. INSTRUMENTOS VINCULANTES 2.1. TRATADO DEL RÍO DE LA PLATA Y SU FRENTE MARÍTIMO El Tratado del Río de la Plata y su Fren te Marítimo suscrito el 19 de noviembre de 1973 entre la República Oriental del Uruguay (ROU) y la República Argentina (RA), fue aprobado por la Ley Nº 14.145 de 25 de enero de 1974. En la primera parte de este tratado se establecen los límites del Río de la Plata y la extensión de sus franjas costeras de jurisdicción exclusiva (Fig. 1). Se hace referencia, entre varios puntos, a la navegación, balizamiento y salvataje y en el Ar tículo 48 se obliga a cada Parte a proteger y pre servar el medio acuático. Específi camente, en el Capítulo X de este tra tado referente a la Pesca, se establece que: • Cada Parte tiene derecho exclusivo de pesca en la respectiva franja costera; fuera de las franjas costeras, pueden pescar libremente en el Río los buques de sus banderas (Art. 53). • Las Partes acordarán las normas que regula rán las actividades de pesca en el Río en re lación con la conservación y preservación de los recursos vivos (Art. 54). • Cuando la intensidad de la pesca lo haga ne cesario, las Partes acordarán los volúmenes máximos de captura por especies como los ajustes periódicos correspondientes. Dichos volúmenes de captura serán distribuidos por igual entre las Partes (Art. 55). • Las Partes intercambiarán, regularmente, la información pertinente sobre esfuerzo de pesca y captura por especie así como sobre la nómina de buques habilitados para pescar en las aguas de uso común (Art. 56). Respecto a la Investigación, se establece que cada Parte tiene derecho a realizar estudios de carácter científi co en todo el Río, siempre que dé aviso previo a la otra Parte, indicando las características de los mismos, y de hacer conocer a ésta los resultados obtenidos. Cada Parte puede participar en todas las fases de cualquier estudio que emprenda la otra Parte (Art. 57). Además, ambas Partes promoverán la rea lización de estudios conjuntos de carácter científi co de interés común (Art. 58). Más aún, cada una autorizará a la otra a efectuar estudios e investigaciones de carácter exclusi vamente científi co en su respectiva jurisdic ción marítima dentro de la zona de interés común, siempre que haya dado aviso previo con la adecuada antelación e indicado las características de los estudios o investigacio nes a realizarse, y las áreas y plazos en que se efectuarán (Art. 79). La segunda parte de este Tratado hace refe Figura 1. Extensión de zonas económicas exclusivas, fran jas costeras de jurisdicción exclusiva y Zona Común de Pesca (ZCP) Argentino-Uruguaya (AR-ROU). 180 Marco JurídicoCAPÍTULO 4 rencia al límite lateral marítimo y el de la pla taforma continental, entre la ROU y la RA, defi niéndolo. Por el Artículo 72, se garantiza la libertad de navegación y sobrevuelo en los mares, bajo las respectivas jurisdicciones más allá de las doce millas náuticas medidas des de las correspondientes líneas de base y en la desembocadura del Río de la Plata a partir de su límite exterior, sin otras restricciones que las derivadas del ejercicio, por cada Parte, de sus potestades. De acuerdo al Capítulo XVI, las Partes acuer dan establecer una zona común de pesca, más allá de las doce millas marinas medidas desde las correspondientes líneas de base costeras, para los buques de su bandera. Di cha zona está determinada por dos arcos de circunferencias de doscientas millas mari nas de radio, cuyos centros de trazado están ubicados respectivamente en Punta del Este (Uruguay) y en Punta Rasa del Cabo San An tonio (Argentina) (Art. 73) (Fig. 1). Allí los volúmenes de captura por especies se distri buirán en forma equitativa, proporcional a la riqueza ictícola que aporta cada una de las Partes, evaluada en base a criterios científi cos y económicos. El volumen de captura que una de las Partes autorice a buques de terce ras banderas se imputará al cupo que corres ponda a dicha Parte (Art. 74). 2.1.1. CARP: Comisión Administradora del Río de la Plata En dicho tratado las Partes constituyen una comisión mixta que se denomina Comisión Administradora del Río de la Plata (CARP). Entre las funciones de la Comisión se desta ca la promoción de la realización conjunta de investigaciones científi cas, especialmente para evaluar, conservar y preservar los recur sos vivos y efectuar una explotación racional; prevenir y eliminar la contaminación y otros efectos nocivos que puedan derivar del uso, exploración y explotación de las aguas del Río. La Comisión dictará también las normas reguladoras de la actividad de pesca en el Río en relación con la conservación y preserva ción de los recursos vivos. 2.1.2 CTMFM: Comisión Técnica Mixta del Frente Marítimo Además se constituye entre las Partes una Comisión Técnica Mixta para la realización de estudios y la adopción y coordinación de planes y medidas relativas a la conservación, preservación y racional explotación de los recursos vivos y para la protección del me dio marino en la zona de interés común (Art. 80), es decir la ZCP RA-ROU (Fig. 1). 2.2. CONVENCIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS SOBRE EL DERECHO DEL MAR Ley Nº 16.827 de 22 de julio de 1992, Uruguay aprobó la Convención de las Nacio nes Unidas sobre el Derecho del Mar (CON VEMAR) suscrita el 10 de diciembre de 1982 en Montego Bay (Jamaica). Dicha Convención, denominada por su importancia, “Constitución de los océanos” fue creada para solucionar, con espíritu de comprensión y cooperación, todas las cuestiones relativas al derecho del mar, contribu yendo de forma importante al mantenimiento de la paz, la justicia y al progreso de todos los pue blos del mundo. Esta Convención establece un orden jurídico para los mares y océanos que fa cilita la comunicación internacional y promueve el uso de los mares y océanos con fi nes pacífi cos; la utilización equitativa y efi ciente de sus recur sos, el estudio, la protección y la preservación del medio marino y la conservación de sus recursos vivos, respetando la soberanía de todos los Es tados. La CONVEMAR comprende los si guientes temas de derecho internacional del mar: Mar territorial defi niendo los límites y normas de paso por el mismo, Zona contigua, Zona Eco nómica Exclusiva (ZEE) así como los derechos y deberes en ella; Plataforma Continental y Alta mar; estableciendo la Conservación y Adminis tración de sus Recursos Vivos y específi camente sobre el Derecho de pesca en alta mar (Art. 116), el deber de los Estados de adoptar medidas para la conservación de los recursos vivos en relación con sus nacionales (Art. 117), cooperación de los Estados en la conservación y administración de dichos recursos (Art. 118), entre otros. 181 Marco Jurídico CAPÍTULO 4 Asimismo, en otra de sus secciones re fi ere a las disposiciones generales, cooperación internacional, conservación y gestión de los re cursos marinos vivos; protección y preservación del medio marino; investigación científi ca mari na y procedimientos para la solución pacífi ca de controversias. Los Estados Parte de esta Convención sostienen que el desarrollo progresivo y la co difi cación del derecho del mar contribuirán al fortalecimiento de la paz, la seguridad, la coope ración y las relaciones de amistad entre todas las naciones, de conformidad con los principios de la justicia y la igualdad de derechos y promove rán el progreso económico y social de todos los pueblos del mundo, de acuerdo con los propósi tos y principios de las Naciones Unidas. 2.3. CONVENCIÓN SOBRE EL COMERCIO INTERNACIONAL DE ESPECIES AMENA ZADAS DE FAUNA Y FLORA SILVESTRES (CITES) La Convención sobre el Comercio In ternacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres – “Convention on International Trade in Endangered Species of Wild Fauna and Flora” (CITES) fue fi rmada en 1973 en Washing ton y enmendada en Bonn en 1979. El Gobierno de la República adhirió en 1974 y en el mismo año la aprobó por Decreto de Ley Nº 14.205 de 4 de julio de 1974. En esta Convención se elaboran listas de especies que ofrecen diferentes niveles y tipos de protección ante la explotación excesiva. Estas listas se encuentran en los Apéndices I, II y III, y de acuerdo a los Principios Fundamentales de la Convención se establece que: • Apéndice I: incluye todas las especies en pe ligro de extinción que son o pueden ser afec tadas por el comercio. El comercio de estas especies deberá estar sujeto a una reglamen tación particularmente estricta a fi n de no poner en peligro aún mayor su supervivencia y se autorizará solamente bajo circunstancias excepcionales. • Apéndice II: incluye a: a) todas las especies que, si bien en la actualidad no se encuen tran necesariamente en peligro de extinción, podrían llegar a esa situación a menos que su comercio esté sujeto a una reglamentación estricta a fi n de evitar utilización incompati ble con su supervivencia; y b) aquellas otras especies no afectadas por el comercio, que también deberán sujetarse a reglamentación con el fi n de permitir un efi caz control del comercio en las especies a que se refi ere en el punto a) del presente párrafo. • Apéndice III: incluye todas las especies que cualquiera de las Partes manifi este que es tén sometidas a reglamentación dentro de su jurisdicción con el objeto de prevenir o restringir su explotación y que necesitan la cooperación de otras Partes en el control de su comercio. Las Partes no permitirán el comercio de es pecímenes de especies incluidas en los Apén dices I, II y III, excepto de acuerdo con las disposiciones de la presente Convención. Además, existen reglamentaciones en CITES del comercio de especímenes de especies in cluidas en estos apéndices así como las medi das que deberá tomar cada Parte. Cada Parte se encargará de preparar y trans mitir a la Secretaría informes periódicos sobre la aplicación de las disposiciones de la Convención, deberá realizar un informe anual que contenga un resumen de la infor mación sobre los registros del comercio; y un informe bienal sobre medidas legislativas, reglamentarias y administrativas adoptadas con el fi n de cumplir con las disposiciones de la Convención. 2.4. CONVENCIÓN SOBRE LA CONSERVA CIÓN DE LAS ESPECIES MIGRATORIAS DE ANIMALES SILVESTRES (CMS) La Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silves tres (CMS o Convención de Bonn) fue confor mada en 1979 en Bonn, República Federativa de Alemania, con el fi n de conservar las espe 182 Marco JurídicoCAPÍTULO 4 cies migratorias terrestres, marinas y aéreas en todo su rango de distribución. Este tratado in tergubernamental se creó con el patrocinio del Programa Ambiental de las Naciones Unidas, preocupado por la conservación de la vida sil vestre y sus hábitats a escala global. Con fecha 1º de mayo de 2014 cuenta con 120 Partes, entre las cuales se encuentra Uruguay desde que aprobó su adhesión a la misma el 6 de octubre de 1989 a través del Art. 1º de la Ley Nº 16.062 de 18 de setiembre de 1989, entrando en vigor en CMS el 1º de mayo de 1990. En esta Convención las Partes recono cen que la fauna silvestre constituye un elemen to irremplazable en los sistemas naturales de la Tierra y debe ser conservada. Particularmente la conservación de las especies migratorias que franquean los límites de jurisdicciones nacio nales o cuyas migraciones se desarrollan fuera de esos límites. Se reconoce que los Estados de ben proteger las especies migratorias que pasan alguna parte de su ciclo de vida dentro de sus jurisdicciones. Se acordaron las medidas para conservar las especies migratorias (y sus hábi tats) por los Estados de las áreas donde éstas se distribuyen, concediendose particular atención a las especies migratorias cuyo estado de conser vación es desfavorable. Se reconoce la necesidad de adoptar medidas a fi n de evitar que una espe cie migratoria pase a ser una especie amenazada. Las especies migratorias amenazadas de extinción se encuentran listadas en el Apéndice I de la Convención. Las Partes deben esforzarse en dar protección estricta e inmediata a las espe cies migratorias enumeradas en dicho Apéndice, conservándolas o restaurando las áreas donde vi ven, mitigando los obstáculos para su migración y controlando otros factores que las pongan en riesgo. Además, existe un Apéndice II en donde se listan las especies migratorias que necesitan o que se verían signifi cativamente benefi ciadas de la cooperación internacional. Por estos motivos la CMS promueve la realización de acuerdos regionales entre los Estados donde se distribu yen las especies para que las Partes promuevan, apoyen y cooperen con investigaciones sobre las especies migratorias del Apéndice II. 2.5. COMISIÓN INTERNACIONAL PARA LA CONSERVACIÓN DEL ATÚN ATLÁNTI CO (CICAA) La Comisión Internacional para la Con servación del Atún Atlántico (CICAA o ICCAT por sus siglas en inglés) fue creada en 1969 dado el mutuo interés de los Gobiernos en mantener las poblaciones de atunes y especies afi nes que se encuentran en el Océano Atlántico a niveles que permitan capturas máximas sostenibles para la alimentación y otros propósitos. Esta organiza ción pesquera inter-gubernamental es responsa ble de la conservación de los atunes en el Océano Atlántico y sus Mares adyacentes; así como de la conservación de aquellas especies afi nes en la zona de convenio que no son investigadas por otra organización. Uruguay es parte contratante de CICAA desde 16 de marzo de 1983. Algunas de las funciones de CICAA son la compilación de estadísticas de las pesque rías de sus países miembros y de todas las enti dades pesqueras que capturan dichas especies en el Océano Atlántico; coordinar investigaciones a favor de sus miembros incluyendo asesora miento de stocks; desarrollar recomendaciones de manejo basado en información científi ca; proporcionar un mecanismo para las partes con tratantes para convenir en medidas de manejo y producir conocimiento científi co y publicacio nes de relevancia. Dentro de CICAA hay un Comité Per manente de Investigación y Estadísticas (SCRS por sus siglas en inglés) responsable de desarro llar y recomendar a la Comisión la política y los procedimientos para la colección, compilación, análisis y diseminación de las estadísticas pes queras. El SCRS coordina varias actividades de investigación, desarrolla planes para programas de investigación internacional y además hace recomendaciones a la Comisión sobre necesi dades específi cas de conservación y medidas de manejo. A su vez, los Grupos de Especies reali zan revisiones de la información de la biología y pesquerías de las especies que sean de interés para CICAA, realizan evaluaciones de stocks y presentan sus resultados y recomendaciones al SCRS. Hay Grupos de Especies tanto para espe 183 Marco Jurídico CAPÍTULO 4 cies objetivo de la pesca como para las captura das incidentalmente (i.e. Grupo de especies de tiburones, Sub-comité de Ecosistemas). 2.6. CONVENCIÓN PARA LA CONSERVA CIÓN DE LOS RECURSOS VIVOS MARI NOS ANTÁRTICOS (CCRVMA) La Convención para la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos (CCR VMA) es un acuerdo internacional adoptado en la Conferencia sobre la Conservación de los Recursos Vivos Marinos Antárticos celebrada en Canberra, Australia, en mayo de 1980. Tiene como objetivo la conservación de los ecosiste mas y recursos marinos antárticos, permitiendo su explotación de manera racional. Actualmente cuenta con 25 países miembros entre los cuales se encuentra Uruguay, habiéndola ratifi cado por De creto Ley Nº 15.693 de 18 de diciembre de 1984. CCRVMA cuenta con un comité cien tífi co (SC-CAMLR por sus siglas en inglés) del cual participan todos sus países miembros. El mismo es encargado de realizar recomendacio nes a la Comisión sobre los niveles de explo tación de stocks y otros asuntos relacionados a la ordenación ambiental y pesquera. El SC CAMLR toma en cuenta además los resultados de los programas de investigación nacional de los países miembros y establece programas para recabar los datos necesarios para llevar a cabo un seguimiento de las pesquerías en el área An tártica. Para esto realiza observación científi ca a bordo de los buques pesqueros, seguimiento del ecosistema y monitoreo de los desechos marinos. 2.7. CONVENIO SOBRE LA DIVERSIDAD BIOLÓGICA Este Convenio fue fi rmado por la Repú blica Oriental del Uruguay el 9 de junio de 1992 en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo realizada en Río de Janeiro, Brasil y aprobado por la Ley Nº 16.408 de 27 de agosto de 1993. El Convenio sobre la Diversidad Bioló gica tiene como objetivos la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus componentes y la participación justa y equi tativa de los benefi cios que se deriven de la utili zación de recursos genéticos, mediante un acce so adecuado a esos recursos y una transferencia apropiada de las tecnologías pertinentes. Todas las Partes de este Convenio ela borarán estrategias, planes o programas nacio nales para la conservación y la utilización soste nible de la diversidad biológica o adaptarán para ese fi n los ya existentes, que habrán de refl ejar las medidas establecidas en el Convenio; e integra rán, en la medida de lo posible y según proceda, la conservación y la utilización sostenible de la diversidad biológica en los planes, programas y políticas sectoriales o intersectoriales. Además, cada Parte deberá identifi car los componentes de la diversidad biológica que sean importantes para su conservación y utili zación sostenible, teniendo en consideración el Anexo I de dicho convenio; realizará un segui miento de dichos componentes a través de mues treos, especialmente a los que requieran la adop ción de medidas urgentes de conservación y a los que ofrezcan el mayor potencial para la utiliza ción sostenible; identifi cará los procesos y catego rías de actividades que tengan, o sea probable que tengan, efectos perjudiciales importantes en la conservación y utilización sostenible de la diver sidad biológica y procederá, mediante muestreo y otras técnicas, al seguimiento de esos efectos; y mantendrá y organizará, mediante cualquier me canismo, los datos derivados de las actividades de identifi cación y seguimiento mencionados. A su vez, cada Parte establecerá un sistema de áreas protegidas o áreas donde haya que tomar medi das especiales para conservar la diversidad bio lógica; reglamentará o administrará los recursos biológicos importantes para la conservación de la diversidad biológica, ya sea dentro o fuera de las áreas protegidas, para garantizar su conservación y utilización sostenible; procurará establecer las condiciones necesarias para armonizar las utili zaciones actuales con la conservación de la diver sidad biológica y la utilización sostenible de sus componentes; entre otros. La propuesta de una “Estrategia nacio nal para la conservación y uso sostenible de la diversidad biológica de Uruguay” de 1999 fue el 184 Marco JurídicoCAPÍTULO 4 resultado de un proyecto fi nanciado por el Fon do para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) implementado por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) e implemen tado por el Ministerio de Vivienda Ordenamien to Territorial y Medio Ambiente (MVOTMA), a través de la Dirección Nacional de Medio Am biente (DINAMA). Desarrollar esta estrategia fue uno de los compromisos asumidos por el país al ratifi car formalmente el Convenio sobre la Di versidad Biológica, en este sentido se designó al MVOTMA como autoridad competente y punto de contacto para la instrumentación y aplicación del Convenio (Decreto Nº 487/993, 4 de noviem bre de 1993). La DINAMA, en coordinación con las unidades especializadas del Ministerio de Relaciones Exteriores, cuando correspondiera, adoptará las medidas necesarias. 2.8. ACUERDO SOBRE LA CONSERVA CIÓN DE ALBATROS Y PETRELES (ACAP) El Acuerdo sobre la Conservación de Albatros y Petreles (ACAP) es un acuerdo in tergubernamental que tiene como objetivo la conservación de albatros y petreles mediante coordinación de actividades internacionales para mitigar las amenazas conocidas para las po blaciones de estas especies. ACAP entró en vigor en febrero de 2004 y actualmente cuenta con 13 países miembros y abarca 30 especies de alba tros, petreles y pardelas. Uruguay es miembro de ACAP desde 2008. 2.9. ACUERDO SOBRE MEDIDAS DEL ES TADO RECTOR DEL PUERTO El Acuerdo sobre Medidas del Estado Rector del Puerto Destinadas a Prevenir, Des alentar y Eliminar la Pesca Ilegal, No Declarada y No Reglamentada (INDNR) se suscribió en Roma el 22 de noviembre de 2009, en oportuni dad del 36º Período de Sesiones de la Conferencia de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO); convir tiéndose en el primer instrumento internacional vinculante en enfrentar este grave problema. En la actualidad cuenta con 23 signatarios y ha sido objeto de las primeras ratifi caciones y adhesio nes, entre las cuales se encuentra Uruguay, quien ha sido el segundo país latinoamericano luego de Chile, que procedió a su aprobación, mediante la Ley Nº 19.17 de 27 de noviembre de 2012. El objetivo de este Acuerdo es prevenir la pesca ilegal así como desalentar la comerciali zación de productos pescados ilegalmente, entre otros, mediante la aplicación de medidas efi caces por parte del Estado Rector del Puerto, garanti zando el uso sostenible y la conservación a largo plazo de los recursos vivos y los ecosistemas ma rinos. En este sentido, proporciona un conjunto de medidas a aplicar por parte de los Estados del puerto, entre otras: la designación de los puer tos a los que pueden solicitar acceso los barcos extranjeros, la prohibición de entrada en puer to, desembarque y/o transbordo y la denegación de otros servicios portuarios a buques de pesca INDNR, así como la realización de inspecciones en puerto y la adopción de medidas adicionales de cumplimiento. 2.10. OTROS CONVENIOS DE RELEVANCIA Por otra parte se destaca el Acuerdo so bre Cooperación en Materia Ambiental entre la República Oriental del Uruguay y la República Federativa del Brasil, el cual fue ratifi cado por la Ley Nº 16.817 de 11 de abril de 1997. En dicho Acuerdo las Partes se comprometieron a intensi fi car la cooperación destinada a proteger y con servar el medio ambiente, como parte de sus es fuerzos nacionales para el desarrollo sostenible. Entre los objetivos de este acuerdo se destacan: la protección, la conservación y la recuperación del medio ambiente; la administración, conser vación y uso racional de los recursos naturales para fi nes domésticos, urbanos, científi cos, agro pecuarios, industriales, de transporte, turísticos y económicos en general; la solución coordinada en asuntos relacionados a los impactos ambien tales derivados de actividades desarrolladas en la región fronteriza, dentro del espíritu de amistad prevaleciente entre los dos países. 185 Marco Jurídico CAPÍTULO 4 INSTRUMENTOS NO VINCULANTES 2.11. CÓDIGO DE CONDUCTA PARA LA PESCA RESPONSABLE DE FAO La Organización de las Naciones Uni das para la Agricultura y la Alimentación (FAO) fue fundada en 1945 y conduce las activida des internacionales encaminadas a erradicar el hambre. Al brindar sus servicios tanto a países desarrollados como a países en desarrollo, ac túa como un foro neutral donde todos los paí ses se reúnen en pie de igualdad para negociar acuerdos y debatir políticas. La FAO ayuda a los países en desarrollo y a los países en transición a modernizar y mejorar sus actividades agríco las, forestales y pesqueras, con el fi n de asegurar una buena nutrición para todos. Sus actividades comprenden cuatro puntos principales: ofrecer información, compartir conocimientos especia lizados en materia de políticas, ofrecer un lugar de encuentro para los países y llevar el conoci miento al campo. Además consta de ocho depar tamentos entre los cuales se encuentra el de Pes ca y Acuicultura. Este Comité de Pesca (COFI) es el órgano auxiliar del Consejo de la FAO y fue creado en 1965. Actualmente, el COFI constitu ye el único foro intergubernamental de ámbito mundial en el que se examinan los problemas y cuestiones internacionales más importantes en relación con la pesca y la acuicultura y se for mulan recomendaciones para los gobiernos, los órganos regionales de pesca, las ONG, los pes cadores, la comunidad internacional y la propia FAO. El COFI también se ha utilizado como foro para la negociación de acuerdos mundiales e ins trumentos no vinculantes. El Código de Conducta para la Pesca Responsable (FAO, 1995), adoptado por unani midad el 31 de octubre de 1995 por la Conferen cia de la FAO, es un instrumento que establece principios y normas internacionales para la apli cación de prácticas responsables para asegurar la conservación, gestión y desarrollo de los recur sos acuáticos vivos, respetando el ecosistema y la biodiversidad. El Código insta a que “Los Estados adopten medidas apropiadas para reducir al mí nimo los desperdicios, los descartes, las capturas realizadas por artes de pesca pérdidas o abando nadas, la captura de especies que no son objeto de pesca, tanto de peces como de especies distintas de los peces, y los efectos negativos en las especies aso ciadas o dependientes, en particular las especies que están en peligro de extinción. Cuando proce da, estas medidas podrán incluir medidas técnicas relacionadas con la talla del pescado, la luz de ma lla o las artes de pesca, los descartes, temporadas y zonas de veda, y zonas reservadas para deter minadas pesquerías; especialmente para la pesca artesanal. Estas medidas deberían ser aplicadas, cuando proceda, para proteger a los juveniles y los reproductores. Los Estados y las organizaciones o arreglos subregionales o regionales de ordenación pesquera deberían fomentar, en la medida de lo posible, el desarrollo y la utilización de artes y técnicas de pesca selectivas rentables e inofensivas para el medio ambiente”. Por su parte el Artículo 8.5 se refi ere a la “selectividad de las artes de pesca” y estable ce lo siguiente: “Los Estados deberían exigir que las artes, métodos y prácticas de pesca sean, en la medida de lo posible, lo sufi cientemente selectivas para reducir al mínimo los desperdicios, los des cartes, las capturas de especies que son objeto de pesca, tanto de peces como de otras especies y los efectos sobre las especies asociadas o dependientes, y que la fi nalidad de los reglamentos correspon dientes no se desvirtúe recurriendo a estratagemas técnicas. A este respecto, los pescadores deberían cooperar en el desarrollo de artes y métodos de pesca selectivas. Los Estados deberían velar por que la información sobre los nuevos adelantos y requisitos se ponga a disposición de todos los pes cadores”. 2.12. UNIÓN INTERNACIONAL PARA LA CONSERVACIÓN DE LA NATURALEZA (UICN) La Unión Internacional para la Conser vación de la Naturaleza (UICN) fue creada en 1948 y está conformada por diversas organiza ciones e individuos, que trabajan para lograr el uso equitativo y sostenible de los recursos natu rales en benefi cio de los seres humanos; promo viendo así, el desarrollo sostenible de todos los pueblos del mundo. Sus operaciones se realizan de forma descentralizada en una red de ofi cinas 186 Marco JurídicoCAPÍTULO 4 regionales y nacionales en todo el mundo. Se encarga de brindar asesoramiento científi co y político en relación con el medio ambiente, pro moviendo acuerdos regionales, legislaciones e instituciones adecuadas y estrategias para la ges tión sostenible de los recursos naturales. Para lograr los objetivos de la UICN existen varias Comisiones, las cuales están in tegradas por grupos de expertos en temas espe cífi cos que contribuyen con aportes científi cos y técnicos en sus campos de especialidad. Los miembros de las Comisiones son especialis tas pertenecientes a una amplia gama de orga nizaciones que pueden ser o no miembros de la UICN. El aporte de las comisiones se da en ámbitos tanto local, como nacional, regional o global, y trabajan en estrecha relación con otros componentes de la UICN. Uruguay participa de la UICN a través de diferentes técnicos y organizaciones teniendo en el MVOTMA y en particular en la DINAMA la organización gubernamental de mayor refe rencia. 187 Marco Jurídico CAPÍTULO 4 3. AVES MARINAS 3.1. DECRETO Nº 248/997- PROTECCIÓN DE PROCELLARIFORMES EN LAS PESQUERÍAS Por medio de este Decreto se establecen una serie de medidas de mitigación tendientes a reducir la captura incidental de aves marinas integrantes de Orden Procellariiformes en pes querías que operan con palangre, dirigidas a atunes, pez espada, así como también recursos demersales: • Artículo 1º. En las actividades de pesca debe rán utilizarse anzuelos cuyo diseño provoque el menor número de capturas incidentales de Procellariiformes, albatros y otras especies, los que deben quitarse de las aves a efectos de permitirles que una vez liberadas, las mismas puedan sobrevivir. • Artículo 2º. Deberá procederse asimismo, de tal forma que los anzuelos cebados se hundan inmediatamente en el agua mediante la uti lización, para tales operaciones, de carnada descongelada. • Artículo 3º. Los palangres, destinados a la captura de atunes, pez espada y fauna acom pañante, se calarán solamente durante la noche no debiéndose encender otras luces exteriores que las que prescribe la normativa vigente para la seguridad a la navegación, a fi n de minimizar la atracción de las aves. • Artículo 4º. Si resulta inevitable el vertido de restos de pescados al mar durante las activi dades de calado o virado de los palangres, el mismo deberá realizarse en el costado opues to al que practican dichas operaciones. • Artículo 5º. Durante el calado de los palan gres y como forma de impedir el acercamien to de las aves a la carnada, deberá procederse al arrastre de una línea espantapájaros, la que deberá ser confeccionada de acuerdo con las especifi caciones técnicas que establezca la DINARA a esos efectos. CONVENCIONES INTERNACIONALES Existen diversas Convenciones y Trata dos que obligan y recomiendan a Uruguay a con servar y proteger las aves marinas. En ese sentido varios aspectos regulados en los convenios inter nacionales adoptados por Uruguay, como por ejemplo la CONVEMAR, se relacionan con los cometidos de la DINARA. 3.2. FAO-PAI-AVES MARINAS En 1997, en el 22º período de sesiones del Comité de Pesca (COFI), se propuso que la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) organiza ra una consulta de expertos para la elaboración de pautas que permitieran elaborar un plan de acción para reducir las capturas incidentales de aves marinas en las pesquerías de palangre. Lue go de la reunión de un Grupo Técnico de Tra bajo en Tokio del 25 al 27 de marzo de 1998, se elaboró el Plan de Acción Internacional para Re ducir las Capturas Incidentales de Aves Marinas en la Pesca con Palangre (PAI-AVES MARINAS) (FAO, 1999). El PAI-AVES MARINAS establece que los estados con pesquerías de palangre deberán hacer una evaluación de tales pesquerías con el fi n de determinar si existe algún problema re ferente a captura incidental de aves marinas. Si tal problema existe, los Estados deberán adoptar un Plan de Acción Nacional para reducir la cap tura incidental de aves marinas en la pesca con palangre (PAN-AVES MARINAS), donde cada Estado es responsable del diseño, aplicación y seguimiento de su PAN-AVES MARINAS. En este sentido en 2007, Uruguay publicó el “Plan de Acción Nacional para Reducir la Captura In cidental de Aves Marinas en las Pesquerías Uru guayas” (Domingo et al. 2007). 3.3. CONVENCIÓN SOBRE ESPECIES MI GRATORIAS (CMS) La Convención sobre la Conservación de las Especies Migratorias de Animales Silves tres, de 1979, fomenta la cooperación internacio nal para la conservación y gestión de las espe cies migratorias y alienta a las Partes a celebrar acuerdos sobre los animales salvajes que cruzan periódicamente límites de jurisdicción nacional. En relación a esto surge en 2004 el Acuerdo para la Conservación de Albatros y Petreles (ACAP, ver más adelante). 188 Marco JurídicoCAPÍTULO 4 3.4. ACUERDO SOBRE LA CONSERVA CIÓN DE ALBATROS Y PETRELES (ACAP) A partir del comienzo de la elabora ción del PAN Aves Marinas Uruguay (2007), se impulsó y promovió al país, con la colaboración del MREE a la fi rma de dicho acuerdo. Como re sultado de ello, el 9 de octubre de 2008 Uruguay adhiere a ACAP, entrando en vigencia el 1º de enero de 2009, pasando a ser nuestro país uno de los 13 miembros de este acuerdo junto con Ar gentina, Australia, Brasil, Chile, Francia, Ecua dor, Nueva Zelanda, Noruega, Perú, Sudáfrica, España y el Reino Unido. Los objetivos de ACAP son: 1) alcanzar y mantener un estado de con servación favorable para los albatros y petreles; 2) adoptar medidas individuales y/o colecti vas para lograr el objetivo y 3) aplicar ampliamente el enfoque precau torio. Entre las obligaciones de las Partes se encuen tran: 1) Conservar y restaurar aquellos hábitats importantes para los albatros y petreles; 2) Desarrollar y aplicar medidas para pre venir, minimizar o mitigar los efectos ad versos de actividades que puedan poner en riesgo el estado de conservación de dichas especies; 3) Iniciar o apoyar investigación relacionada a la conservación de albatros y petreles; 4) Desarrollar y mantener programas de sensibilización y comprensión de los pro blemas de conservación de albatros y pe treles; 5) Apoyar la aplicación de las medidas ela boradas en el Plan de Acción Internacio nal para reducir las capturas incidentales de aves marinas en la pesca con palangre, que complementan los objetivos de este Acuerdo. Si bien Uruguay participa activamen te del Acuerdo, debido a que no presenta sitios de reproducción, el esfuerzo del país se enfoca en las amenazas en el mar, principalmente las pesquerías industriales. La información sobre la interacción de albatros y petreles con pesque rías es recabada por DINARA y suministrada al acuerdo. El país participa activamente del Grupo de Trabajo de Capturas Secundarias (SBWG), el Comité Asesor (AC) y las reuniones de la Partes del ACAP. 3.5. COMISIÓN INTERNACIONAL PARA LA CONSERVACIÓN DEL ATÚN ATLÁNTI CO (CICAA) Dentro de los grupos de trabajo de esta Comisión, existe un subcomité de bycatch y me dio ambiente que tiene entre sus cometidos la evaluación del impacto de las pesquerías sobre las especies no objetivo (aves, tortugas, etc.). CICAA reconoce la necesidad de re forzar los mecanismos para proteger a las aves marinas en peligro en el océano Atlántico y por lo tanto ha dictado una Resolución (Res. 11-09) cuyo objetivo es reducir la captura incidental de aves marinas en las pesquerías de palangre de CI CAA. En la misma resolución se recomienda que las CPC registren los datos sobre capturas inci dentales de aves marinas, por especies, median te observadores científi cos y comuniquen estos datos a la Comisión en forma anual. Además las CPC intentarán conseguir reducciones en los niveles de captura fortuita de aves marinas; en todas las zonas pesqueras, temporadas de pesca y pesquerías, mediante la utilización de medidas de mitigación efi caces, prestando debida consi deración a las cuestiones relacionadas con la se guridad de los miembros de la tripulación y con la viabilidad de dichas medidas. Al Sur de 25º S las CPC se asegurarán de que todos los palan greros utilicen al menos dos de las medidas de mitigación que se presentan en dicha resolución; como ser calado nocturno, línea espantapájaros o peso en las líneas. En dicha resolución también 189 Marco Jurídico CAPÍTULO 4 se detallan aspectos técnicos de cada una de esas medidas las cuales deberán ser cumplidas por las partes. Por otro lado, las CPC deberán recopilar y proporcionar a la Secretaría, información sobre el modo en que están implementando estas me didas y sobre el estado de sus Planes de Acción Nacionales para reducir las capturas incidentales de aves marinas en las pesquerías de palangre. Se prevé que en 2015, el SCRS realice una nueva evaluación del impacto de las pesque rías para evaluar la efi cacia de estas medidas de mitigación y basado en los resultados, el SCRS formulará nuevas recomendaciones o modifi ca ción a las existentes en caso de ser necesario. La Recomendación de CICAA para reducir la captura fortuita incidental de aves marinas en las pesquerías de palangre (Rec. 07 07), continuará aplicándose en la zona entre 20º S y 25º S en la cual, a diferencia de la anterior, se recomienda llevar y utilizar siempre líneas espantapájaros a menos que calen sus palangres durante la noche y utilicen un destorcedor con un peso mínimo de 60 g a no más de 3 m de dis tancia del anzuelo. 3.6. CONVENCIÓN PARA LA CONSERVA CIÓN DE LOS RECURSOS VIVOS MARI NOS ANTÁRTICOS (CCRVMA) La CCRVMA estableció un Grupo de Trabajo sobre la Mortalidad Incidental Asociada a las Pesquerías, encargado de revisar los datos de captura incidental de aves y del desarrollo de las medidas relacionadas a las aves. Las medidas de CCRVMA para reducir la mortalidad de aves comprenden aquellas relacionadas a la regula ción de la pesca, reporte y cumplimiento, guía para la observación científi ca y publicación de materiales de entrenamiento y educación. Estas medidas se aplican a varios artes de pesca. En 1991 CCRVMA adoptó la Medida de Conservación 29/X (actualmente es la Medi da 25-02) “Reducción de la Mortalidad Incidental de Aves Marinas en la de Pesca de Palangre, Co mercial o de Investigación, en el Área de la Con vención”. Ésta incluye medidas para prevenir o minimizar la mortalidad incidental de aves. Las medidas establecidas son revisadas anualmente, y además se analizan todas las nuevas propues tas de pesca exploratoria teniendo en cuenta la magnitud del riesgo potencial de capturar aves que estas implicarían. Gracias a estas medidas la captura incidental de aves ha reducido signifi ca tivamente en las pesquerías del Área de la Con vención, pasando de valores de CPUE de 0.23 y 0.52 (aves/mil anzuelos) en 1997 a valores de 0.0003 (aves/mil anzuelos) en 2003. Desde los años 70, la principal causa de la disminución de las poblaciones de albatros y petreles, que se reproducen en el Área de la Con vención, ha sido la captura incidental de aves en zonas adyacentes a dicha área. Por lo tanto CCR VMA exhorta la colaboración de sus Miembros y los organismos que manejan pesquerías con jurisdicción y responsabilidad de las pesquerías de palangre en esas zonas; principalmente pro moviendo el uso obligatorio de medidas de miti gación adecuadas para disminuir por la captura incidental en todas las embarcaciones de pesca con palangre. En este sentido, CCRVMA ha colabora do con la FAO para contribuir con las activida des de esta última organización en la reducción de la captura incidental de aves en las pesque rías de palangre. La mayoría de las medidas de la Medida de Conservación 25-02 de CCRVMA han sido incorporadas en el PAI- Aves Marinas de la FAO. A su vez, el Comité Científi co incen tiva a todos los miembros de CCRVMA a apoyar el PAI- Aves Marinas creando su propio Plan de Acción Nacional para Reducir la Captura Inci dental de Aves Marinas (PAN- Aves Marinas). Dentro del SC-CAMLR existe un Gru po de Trabajo sobre la Mortalidad Incidental Re lacionada con la Pesca (WG-IMAF, en sus siglas en inglés) que surgió como consecuencia de la preocupación por la disminución de las pobla ciones de albatros y de que la misma fuese em peorada por las interacciones con las pesquerías de la CCRVMA. El grupo se reunió anualmente desde 1993 hasta 2009, cuando en respuesta a las reducciones en la mortalidad incidental de aves marinas, se tomó la decisión de que se reuniera cada dos años. En su reunión de 2011 el Comité Científi co decidió que, si bien sigue siendo ne 190 Marco JurídicoCAPÍTULO 4 cesario tener en cuenta la mortalidad incidental en su agenda, el grupo deberá reunirse solamen te cuando lo disponga el Comité Científi co para tratar temas específi cos que el mismo identifi que. Desde hace varios años la CCRVMA ha tenido un rol importante en la creación e im plementación de medidas diseñadas para redu cir la captura incidental de aves asociadas a las pesquerías. Para esto, en 1984 CCRVMA solicitó a sus miembros que registraran y reportaran el número, las especies y siempre que fuera posible la edad, tamaño, sexo y el estado reproductivo de las aves capturadas incidentalmente durante las operaciones de pesca. Actualmente, entre las medidas que debe cumplir Uruguay se encuen tra la Medida 25-02: “Reducción de la Mortalidad Incidental de Aves Marinas en la de Pesca de Pa langre, Comercial o de Investigación, en el Área de la Convención”, que incluye disposiciones para prevenir o minimizar la mortalidad incidental de aves. Además, según las Medidas de Con servación de CCRVMA, debe contarse con un observador científi co internacional en toda em barcación de pesca con palangre o arrastrera que opere en el Área de la Convención. El Esquema de Observación Científi ca Internacional se in trodujo en la temporada 1992/1993, la guía para observación de aves está publicada en el Manual de Observadores Científi cos CCRVMA. A su vez, todas las embarcaciones de los miembros deben ser inspeccionadas tanto en la partida como en el arribo a puerto, de acuerdo al Sistema de Inspec ción del CCRVMA. En DINARA, es el Departamento de Recursos Antárticos el encargado de embarcar observadores científi cos en los buques que ope ran en la zona de la Convención y analizar la in formación obtenida en los mismos. 191 Marco Jurídico CAPÍTULO 4 4. CONDRICTIOS 4.1. FAO PAI – Tiburones En 1997, en el 22º período de sesiones del COFI, se propuso que la FAO organizara una consulta técnica con el fi n de que expertos ana lizaran la elaboración de pautas que permitieran elaborar un plan de acción para la conservación de tiburones. En abril de 1998, se elaboró el “Plan de Acción Internacional para la Conservación y el Manejo de los Tiburones” (PAI-Tiburones) en To kio. El PAI-Tiburones (FAO, 1999) establece que los Estados son responsables del diseño, aplica ción y seguimiento de un “Plan de Acción Na cional para la Conservación de Tiburones” (PAN Tiburones). En este sentido en julio 2008, Uru guay publicó el “Plan de Acción Nacional para la Conservación de Condrictios en las Pesquerías uruguayas.” (Domingo et al., 2008). 4.2. COMPROMISO DE URUGUAY CON CITES Al momento del PAN - Condrictios Uruguay (Domingo et al. 2008), de todas las es pecies de condrictios existentes en nuestro país, se encontraban citadas en el Apéndice II de CI TES las especies Carcharodon carcharias y Cetor hinus maximus. El 19 de abril de 2013 se aprobó la inclusión, en este apéndice, de otras especies de tiburones que ocurren en nuestras aguas, Car charhinus longimanus, Lamna nasus, Sphyrna lewini, Sphyrna zygaena y las mantarrayas del gé nero Manta. Esta inclusión en el Apéndice II ha entrado en vigencia el 14 de setiembre de 2014. 4.3. COMPROMISO DE URUGUAY CON CICAA En el año 2005 en esta Comisión se creó el Sub comité de Tiburones, dada la importancia de los mismos en las pesquerías efectuadas en las áreas del convenio. A partir de este momento se han establecido por la Comisión algunas re comendaciones respecto a ciertas especies cap turadas en las pesquerías de atún en el Océano Atlántico. La Rec. 09-07: reemplaza a la Rec. 08-07 y re comienda que todas las Partes contratantes y Partes, Entidades o Entidades pesqueras no con tratantes colaboradoras (denominadas CPC) prohíban retener a bordo, transbordar, desem barcar, almacenar, vender u ofrecer para su ven ta cualquier parte o carcasa entera del tiburón azotador (Alopias superciliosus) en cualquier pesquería a excepción de las pesquerías costeras mexicanas de pequeña escala con una captura inferior a 110 ejemplares. Además las CPC re querirán a los buques de su bandera que liberen rápidamente y, en la medida de lo posible ilesos, a los ejemplares de tiburón azotador capturados en asociación con las pesquerías gestionadas por CICAA y que estén vivos al momento de acer carlos al buque para subirlos a bordo. Además, cada CPC requerirá también que se registren las capturas incidentales de esta especie y de otras Alopias spp. de conformidad con los requisitos de comunicación de datos de CICAA junto con el número de descartes y liberaciones de A. su perciliosus indicando su estado (muerto o vivo). Rec. 10-06: Debido a los resultados de la eva luación de stock realizada en 2008 de las po blaciones de tiburón moro (Isurus oxyrinchus) que indicaron que las mismas están cerca o por debajo de su máximo rendimiento sostenible, CICAA recomienda que las CPC incluirán en sus informes anuales las acciones emprendidas que han dado para mejorar su recopilación de datos. Además, a partir de 2013, se prohibirá re tener esta especie a las CPC que no comuniquen datos de Tarea I para el moro del Atlántico, de conformidad con los requisitos de comunicación de datos del SCRS, hasta que la Secretaría de la CICAA reciba dichos datos. La Rec. 10-07 dispone que las CPC prohibirán retener a bordo, transbordar, desembarcar, alma cenar, vender u ofrecer para su venta cualquier parte o la carcasa entera del tiburón oceánico (Carcharhinus longimanus) en cualquier pesque ría. Las CPC consignarán, a través de sus pro gramas de observadores, el número de descartes y liberaciones de tiburón oceánico, con una in dicación de su estado (vivo o muerto) y lo co municarán a CICAA. Esta recomendación sur gió principalmente debido a que esta especie ha sido identifi cada como una de las cinco especies con el mayor grado de riesgo en la evaluación del 192 Marco JurídicoCAPÍTULO 4 riesgo ecológico en 2010 (Cortés et al., 2010). La Rec. 10-08 establece que: las CPC prohibi rán retener a bordo, transbordar, desembar car, almacenar, vender u ofrecer para su venta cualquier parte o la carcasa entera de los peces martillo de la familia Sphyrnidae, (a excepción del Sphyrna tiburo), capturados en la zona del Convenio, en asociación con las pesquerías de la CICAA. Asimismo las CPC requerirán a los buques de su bandera que liberen con rapidez e ilesos, en la medida de lo posible, los ejemplares de peces martillo cuando sean llevados al costa do del buque. Están exentos de estas medidas los capturados por CPC costeras en desarrollo para consumo local, siempre que las mismas envíen datos de Tarea I y, si es posible, de Tarea II de conformidad con los procedimientos de comu nicación establecidos por el SCRS. Sin embargo, estas CPC costeras deberían esforzarse en no in crementar sus capturas de peces martillo y adop tar las medidas necesarias para garantizar que los peces martillo de la familia Sphyrnidae (a ex cepción del Sphyrna tiburo) no se comercializan internacionalmente, y notifi carán a la Comisión dichas medidas. Al igual que con otras especies, las CPC requerirán que el número de descartes y liberaciones de peces martillo sea consignado indicando su estado (muerto o vivo) y que sea comunicado de conformidad con los requisitos de comunicación de datos de CICAA. La Rec. 11-08 es producto de que el tiburón ma rrón (Carcharhinus falciformis) se ha clasifi cado como la especie con el mayor grado de vulnera bilidad en la evaluación de riesgo ecológico para los tiburones atlánticos de 2010 (Cortés et al. 2010). Las CPC requerirán a los buques pesqueros de su bandera que participen en pesquerías gestio nadas por CICAA, que liberen a todos los ejem plares de tiburón marrón independientemente de si están vivos o muertos y prohíban retener a bordo, transbordar o desembarcar cualquier parte o la carcasa entera de los ejemplares de ti burón marrón. Además, las CPC requerirán que liberen con rapidez los tiburones marrón ilesos, como muy tarde antes de colocar la captura en las bodegas de pescado, prestando la debida consideración a las cuestiones relacionadas con la seguridad de los miembros de la tripulación. Los cerqueros que participan en las pesquerías de CICAA, se esforzarán en tomar medidas adi cionales con el fi n de incrementar la tasa de su pervivencia de los ejemplares de tiburón marrón capturados de forma incidental. Por otro lado, las CPC consignarán, a través de sus programas de observadores, el número de descartes y libe raciones de tiburón marrón indicando su esta do (muerto o vivo) y lo comunicarán a CICAA. Los ejemplares capturados por CPC costeras en desarrollo para fi nes de consumo local, están exentos de estas medidas siempre que estas CPC envíen datos de Tarea I y, si es posible, de Tarea II de conformidad con los procedimientos de co municación establecidos por el SCRS. Las CPC costeras en desarrollo exentas de la prohibición no incrementarán sus capturas de tiburón ma rrón y adoptarán las medidas necesarias para ga rantizar que el tiburón marrón no se comerciali ce internacionalmente notifi cando a la Comisión dichas medidas. Existen algunas consideraciones en esta reco mendación respecto a la primera operación ex puesta en el párrafo anterior. Esto es, que cual quier CPC que no comunique datos de Tarea I para el tiburón marrón, de conformidad con los requisitos de comunicación de datos del SCRS, estará sujeta a estas disposiciones hasta el mo mento en que comunique dichos datos. La prohi bición de retención no se aplica a las CPC cuyas leyes internas requieran que se desembarquen todos los ejemplares muertos, que los pescado res no obtengan ningún benefi cio comercial de dicha pesca y que incluyan una prohibición para la pesquería de tiburón marrón. 4.4. CTMFM Dentro de esta Comisión y a pedido de las delegaciones, debido a la preocupación causa da por el incremento de la captura de rayas tan to por Uruguay como por Argentina, en el año 2005, se creó el Grupo de Trabajo de Condic trios. Este grupo, tiene dentro de sus principa les objetivos analizar la situación de las especies de condrictios explotadas en el área del Tratado y declaradas prioritarias por la Comisión, tales 193 Marco Jurídico CAPÍTULO 4 como las rayas y los tiburones, especialmente el gatuzo, el pez ángel y otros tiburones costeros. Además, participar en la diagramación de cam pañas conjuntas de investigación de condrictios y su fauna acompañante para su evaluación así como para la determinación de áreas de restric ción de actividades de pesca para protección de estas especies y realizar estudios tendientes a la determinación del estado de situación del recur so, a los efectos de recomendar a la Comisión las medidas de manejo que se consideren adecua das. Además, este grupo técnico estableció pautas sobre los tipos de pesquerías, fi jó algunas Capturas Máximas Permisibles (CMPs) y de terminó la defi ciencia en la información de los partes de pesca en cuanto a la especifi cación de las capturas de rayas. Por falta de información, se estableció que las CMPs son de carácter pre cautorio y no están basadas en datos de mode los de evaluación. Se defi nieron acciones, con el objetivo de obtener información para aplicar modelos de evaluación, establecer un programa de marcaje para conocer aspectos de migración y crecimiento y trabajos sobre la sobrevivencia post-captura y descarte a efectos de poder eva luar el programa de marcaje. Dentro de las resoluciones de la CTM FM vigentes al año 2015 de la CTMFM podemos encontrar las siguientes: Resolución Nº 5/09: por la que se es tablecen buenas prácticas de pesca para las es pecies de peces cartilaginosos (tiburones, rayas, quimeras) con el fi n de contribuir a la conserva ción y explotación racional de estas especies, me diante el establecimiento de medidas de manejo acordes que las protejan. Esta recomendación prohíbe el empleo de bicheros o instrumentos si milares (ganchos) para el manejo de la captura a bordo, prohíbe la práctica de “aleteo” y establece la obligatoriedad de devolver al mar los animales mayores de los 160 cm, que no sean objeto de pesca comercial. Además plantea intensifi car los mecanismos de control y vigilancia que permi tan dar pleno cumplimiento a estas medidas. Por otro lado, la CTMFM establece anualmente cuotas de captura para las especies de condrictios, específi camente para las rayas en general, para el pez ángel/ angelito (Squatinas pp.) y para el gatuzo. En el año 2015 se estable ció que la captura total permisible (CTP) para las rayas fuera de 6300 toneladas para las rayas costeras y 3500 para altura (Res. Nº 8/15); para el grupo pez angel/angelito 2600 toneladas (Res. Nº 7/15) y para el gatuzo de 3500 toneladas (Res. Nº 6/15). A su vez la Res. Nº 9/13 establece un máximo de desembarque de peces cartilagino sos (rayas, tiburones demersales y pez gallo) en conjunto equivalente al 50% del total de las es pecies capturadas por marea. Particularmente el desembarque de rayas no debe superar el 30% de las especies capturadas por marea, así como el de tiburones demersales no debe superar el 30% de las especies capturadas por marea. Especifi ca también que en caso de que en un lance de pesca se superen dichos límites el buque deberá des plazarse hacia otra zona de operación. 4.5. GRUPO DE ESPECIALISTAS EN TIBU RONES UICN-SSC-SSG Una de las Comisiones de relevancia para el presente PAN - Condrictios Uruguay es la Comisión para la Supervivencia de las Espe cies (SSC), cuyo objetivo es la conservación de la diversidad biológica a través del desarrollo y la ejecución de programas para estudiar, salvar, restaurar y manejar sensatamente las especies y sus hábitats. Dentro de dicha Comisión, se ha creado el Grupo de Especialistas de Tiburones (SSG) encargado de intercambiar información sobre los estados de los stocks a nivel mundial y del potencial de riesgo en la cual se encuentran las diferentes especies de tiburones. 4.6. COMPROMISO DE LA DINARA CON FAO Entre el 7 y el 9 de noviembre de 2005 en la ciudad de Montevideo, Uruguay, la DINARA organizó, conjuntamente con el Departamento de Pesca de la FAO, el “Taller sobre Evaluación y Manejo de Elasmobranquios en América del Sur y Bases Regionales para los Planes de Acción (DI NARA/FAO)” . 194 Marco JurídicoCAPÍTULO 4 Las conclusiones de este taller se pre sentan en el documento FAO: Informe de Pesca Nº 798 (FAO, 2006). En dicho informe se des criben brevemente, para cada país de América del Sur, las pesquerías que interactúan con los condrictios; la situación sobre la capacidad de seguimiento, la evaluación y el manejo de las pesquerías que capturan condrictios. A su vez se describe la situación en que se encuentran los países de América del sur en relación a la ela boración e instrumentación de los Planes de Ac ción para la Conservación de Elasmobranquios. Finalmente se analizan las debilidades y fortale zas de cada país, las necesidades de investigación regionales y se hacen recomendaciones generales para elaboración e instrumentación de los pla nes. Entre las debilidades de Uruguay se destacó que, hasta el año 2005 no se había lo grado un avance importante en el conocimiento de condrictios debido a que no existían muchos investigadores dedicados a este tema; aunque últimamente diversas ONG y estudiantes han iniciado trabajos con los mismos. Por otra parte, se determinó que son muy escasos los recursos económicos que se destinan a la investigación de condrictios y por lo tanto no permiten el desa rrollo de grupos de investigación al respecto. En relación a las estadísticas pesqueras, se observó que existen difi cultades que no permiten obtener información certera de especies, volúmenes de captura y áreas (FAO, 2006). Entre las fortalezas de Uruguay se en contraron algunas actividades desarrolladas por la DINARA. Por un lado, el Área de Recursos Pelágicos realiza desde 1998 una colecta sistemá tica de información biológica de tiburones pelá gicos, a través del Programa Nacional de Obser vadores de la Flota Atunera Uruguaya (PNOFA). Paralelamente, el Área de Recursos Demersales ha desarrollado una serie de muestreos de des embarque en puerto/planta que han permitido identifi car las especies desembarcadas, composi ción de la captura y estructura poblacional de las principales especies (FAO, 2006). 4.7. SISTEMA NACIONAL DE ÁREAS PRO TEGIDAS (SNAP) MVOTMA-DINAMA El Proyecto Fortalecimiento del Pro ceso de Implementación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Uruguay (URU/05/001) propuso desarrollar las capacidades necesarias para establecer un Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) en Uruguay, incorporando aspectos de sostenibilidad en su diseño. En fe brero de 2000 nuestro país aprobó la Ley 17.234, que declara de interés general la creación del SNAP. El Artículo 1º de esta ley señala que la creación del SNAP tiene por objeto armonizar los criterios de planifi cación y manejo de las áreas a proteger, bajo categorías de manejo es pecífi cas, y proporcionar un enfoque coordinado para su manejo. Además, dispone que el SNAP estará constituido por áreas representativas de los ecosistemas naturales del país que por sus valores ameriten ser conservadas como parte del patrimonio de la nación, aun cuando las mismas hubieran sido transformadas parcialmente por la actividad humana. Por lo tanto, el sistema será representativo de la biodiversidad natural del país y de sus paisajes culturales. Promoviendo un progreso sustancial para la conservación in situ de la diversidad biológica, en base a un enfoque integrado que permita conciliar la conservación con otras actividades humanas. Las áreas protegidas son una herra mienta fundamental para la conservación del pa trimonio natural y cultural del país permitiendo reducir las presiones causadas por las actividades humanas sobre los ambientes. En este sentido, actúa como un instrumento para el desarrollo local, ordenamiento del territorio y desarrollo sostenible (SNAP 2009). En setiembre de 2008 Uruguay inau guró el SNAP con su primer paisaje protegido: Quebrada de los Cuervos. Luego se han ido su mando otras áreas entre las cuales se encuentra el Parque Nacional Estero de Farrapos e Islas del Río Uruguay y el Parque Nacional Cabo Polo nio (SNAP 2009). En 2011, a través del Decreto Nº285/11, se sumó al SNAP Cerro Verde e Islas de la Coronilla bajo la categoría de “área de ma nejo de hábitats y/o especies”. Actualmente son 13 las áreas protegidas en nuestro país, que abar can tanto sistemas terrestres como marinos-cos teros. 195 Marco Jurídico CAPÍTULO 4 Referencias Cortés, E. Arocha, F., Beerkircher L., Carvalho F., Do mingo A., Heupel M., Holtzhausen H., N. Santos M., Ribera M. & Simpfendorfer C. 2010. Ecological risk assessment of pelagic sharks caught in Atlantic pelagic longline fi sheries. Aquatic Living Resources 23: 25–34. Domingo, A., Jiménez, S. & Passadore, C. 2007. Plan de Acción Nacional para Reducir la Captura Incidental de Aves Marinas en las Pesquerías Uruguayas. Montevideo, Direc ción Nacional de Recursos Acuáticos. Domingo, A., Forselledo, R., Miller, P. & Passadore C. 2008. Plan de Acción Nacional para la conservación de con drictios en las pesquerías uruguayas. (PAN – Condrictios Uruguay). Dirección Nacional de Recursos Acuáticos, DI NARA, Montevideo. FAO. 1995. Código de Conducta para la Pesca Respon sable. Rome. 46 pp. FAO. 1999. International Plan of Action for reducing incidental catch of seabirds in longline fi sheries. Internatio nal Plan of Action for the conservation and management of sharks. International Plan of Action for the management of fi shing capacity. FAO, Roma. 26 pp. FAO. 2006. Informe del Taller Sobre Evaluación y Ma nejo de Elasmobranquios en América del Sur y Bases Regio nales para los Planes de Acción (DINARA/FAO). Domingo, A., Acuña, E., Arfelli, C. A., Chiaramonte, G. E., Shotton, R. y Zapata, L (eds). 798: 1-55. Roma. FAO Informe de Pesca. ISBN (vers. impr.): 978-9974-594-28-9 ISSN (vers. electr.): 978-9974-594-29-6

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