Ley Nº 9/1999 - Ley de Ordenación del Territorio de Canarias
颁布于 1999-05-13 · 文本截至 2026-10-01
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研究内容本身以英文撰写。标题和标签已翻译,调查结果和引文未翻译。
关于这部法律
- 语言
- Spanish
- 类型
- 法令
- 组织
- European Union
- 国家
- 西班牙
- 主题
- Land and soil
- 关键词
- land-use planning, soil conservation/soil improvement, soil pollution/quality, soil rehabilitation, pollution control
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BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22603 d) Subdirección General de Vitivinicultura, a la que corresponde el ejercicio de las competencias del Departamento en materia de producción y fun cionamiento de los mercados de los productos de la vid. e) Subdirección General de Medios de Produc ción Agrícolas, a la que corresponde el ejercicio de las funciones propias del Departamento en mate ria de medios de producción agrícola, así como la homologación y registro de los medios de defen sa sanitaria de los vegetales. f) Subdirección General de Sanidad Vegetal, que ejerce las funciones que son competencia del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en materia de sanidad vegetal, su prevención y pro tección en puertos, aeropuertos y fronteras, así como en materia de control de la producción, importación, certificación y comercialización de semillas y plantas de vivero, y aplicación de los sistemas internacionales de certificación y comer cialización de semillas.» Disposición adicional única. Supresión de unidades. Queda suprimida la Subdirección General de Semillas y Plantas de Vivero de la Dirección General de Agri cultura. Disposición transitoria primera. Composición y pre sidencia de Comisiones. La presidencia de la Comisión de Protección de Obten ciones Vegetales será ostentada por el Subsecretario de Agricultura, Pesca y Alimentación y la de las Comi siones Nacionales de Estimación de Variedades por el Director de la Oficina Española de Variedades Vegetales, en tanto no se establezca reglamentariamente otra cosa, manteniéndose su composición actual en cuanto al resto de sus miembros. Disposición transitoria segunda. Puestos de trabajo con nivel orgánica inferior al de Subdirector general. Los puestos de trabajo con nivel orgánico inferior a Subdirección General, encuadrados en las Subdirec ciones suprimidas o afectadas en sus funciones, con tinuarán subsistiendo hasta que se aprueben o modi fiquen las correspondientes relaciones de puestos de trabajo adaptadas a la estructura orgánica de este Real Decreto. Dicha adaptación, en ningún caso, podrá gene rar incremento de gasto público. Los puestos de trabajo encuadrados en dichas Sub direcciones Generales se adscribirán provisionalmente, mediante resolución del Subsecretario, hasta tanto entre en vigor la nueva relación de puestos de trabajo, a las unidades reguladas en el presente Real Decreto, en fun ción de las atribuciones que éstas tengan asignadas. Disposición final primera. Facultades de desarrollo. Se autoriza al Ministro de Agricultura, Pesca y Ali mentación para que adopte las medidas necesarias para el desarrollo y ejecución del presente Real Decreto. Disposición final segunda. Modificaciones presupues tarias. Por el Ministerio de Economía y Hacienda se llevarán a cabo las modificaciones presupuestarias y de inventario patrimonial precisas para el cumplimiento de lo previsto en el presente Real Decreto, sin que suponga, en ningún caso, incremento del gasto público. Disposición final tercera. Entrada en vigor. El presente Real Decreto entrará en vigor el día siguiente al de su publicación en el «Boletín Oficial del Estado». Dado en Madrid a 11 de junio de 1999. JUAN CARLOS R. El Ministro de Administraciones Públicas, ÁNGEL ACEBES PANIAGUA COMUNIDAD AUTÓNOMA DE CANARIAS 13079 LEY 9/1999, de 13 de mayo, de Ordenación del Territorio de Canarias. Sea notorio a todos los ciudadanos que el Parlamento de Canarias ha aprobado y yo, en nombre del Rey y de acuerdo con lo que establece el artículo 12.8 del Estatuto de Autonomía, promulgo y ordeno la publica ción de la siguiente Ley. EXPOSICIÓN DE MOTIVOS I El territorio de la Comunidad Autónoma de Canarias, que, como recurso natural, viene definido por las carac terísticas de escasez, singularidad, no renovabilidad e insularidad, constituye la base del desarrollo económico y social del Archipiélago. Este principio se encuentra ya reconocido en los tex tos legislativos promulgados por la Comunidad Autóno ma en materia de ordenación territorial, en la que fue pionera, a fin de poder hacer frente a la problemática más acuciante derivada de las peculiares características de su territorio. En este orden, conviene recordar el pro ceso iniciado con la Ley 3/1985, de 29 de julio, de Medidas Urgentes en Materia de Urbanismo y Protección de la Naturaleza y desarrollado por la Ley 1/1987, de 13 de marzo, reguladora de los Planes Insulares de Orde nación, la Ley 5/1987, de 7 de abril, sobre Ordenación Urbanística del Suelo Rústico de la Comunidad Autó noma de Canarias, la Ley 6/1987, de 7 de abril, sobre el Sistema de Actuación de Urbanización Diferida o la Ley 12/1987, de 19 de junio, de Declaración de Espa cios Naturales de Canarias, que afrontaron aspectos como la insularidad, la positiva ordenación del suelo rús tico, la regulación de los desarrollos urbanos no orto doxos o la protección de los espacios naturales, así como la posterior actividad legislativa desarrollada hasta estas fechas, materializada en la Ley 7/1990, de 14 de mayo, de Disciplina Urbanística y Territorial, la Ley 4/1994, de 25 de abril, de Ordenación de la Actividad Comercial en Canarias, la Ley 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias o la Ley 7/1995, de 6 de abril, de Ordenación del Turismo en Canarias que, además de regular la materia específica que tratan, con tienen determinaciones con clara incidencia territorial. La legislación urbanística española ha estado histó ricamente orientada a la regulación de los procesos de crecimiento de la ciudad, mediante la transformación 22604 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 del medio rural en urbano. La Ley sobre Régimen del Suelo y Ordenación Urbana, de 12 de mayo de 1956, culmina la legislación de ensanche del siglo XIX y con forma los principios básicos del urbanismo reciente en España. Con ella, se superan los viejos mecanismos de los Planes de Ensanche o las limitaciones de las Orde nanzas de Edificación mediante la sujeción de las deci siones sobre la transformación urbanística del suelo, que pasa a ser desde entonces propia de los poderes públi cos, a partir del proceso de racionalización global del territorio denominado plan. El plan regula el estatuto jurídico de la propiedad del suelo, sujetándolo al cum plimiento de una función social cual es la de servir de soporte al asentamiento humano o, lo que es lo mismo, a la construcción de la ciudad en términos adecuados para su habitabilidad. Los textos posteriores han constituido reformas par ciales a la Ley de 1956. Así, la Ley de 1975 precisó su instrumentación técnica en un momento de expan sionismo económico y, consecuentemente, urbano, mientras que el texto refundido de 1992, propiciado por la Ley 8/1990, fue una norma de refundición en cuanto a su enfoque urbanístico. La consecuencia a extraer es que la concepción inicial de una principal preo cupación por el desarrollo urbano frente a otros objetivos ha sido, hasta la fecha, una constante en todos los cuer pos legales, sin que el legislador haya afrontado la tarea de promulgar un texto renovador susceptible de adap tación a los territorios discontinuos que, como el canario, precisan de un tratamiento diferenciado. Sólo la reciente Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre Régimen del Suelo y Valoraciones ha venido a contemplar esta realidad de los territorios archipielágicos, recogiendo su singularidad en la cláusula adicional 4.a y dando la necesaria cober tura a la presente Ley en el marco de la legislación estatal. En este sentido, ha de partirse del incuestionable hecho de que el territorio del archipiélago canario viene caracterizado por factores de lectura objetiva como su situación geográfica, la estructura territorial insular, la orografía o los recursos naturales que, siempre cons tantes, han enmarcado su historia, condicionándola de manera singular. Por otra parte, el reconocimiento de la variable medioambiental que hoy forma parte íntima de nuestra cultura impide seguir pensando en el territorio como un simple soporte físico sobre el cual desarrollar una actividad meramente urbanística o de alojamiento resi dencial o industrial. El territorio se conforma, pues, como uno de los recursos naturales esenciales que integran el ecosistema archipielágico y, por ello, debe contem plarse desde todas las vertientes de forma coordinada, integrando políticas y actuaciones sectoriales tendentes a lograr el mayor y más racional aprovechamiento de sus aptitudes naturales y económicas, y en justo equi librio con su propia pervivencia y relación con los res tantes recursos naturales, compatibilizando el desarrollo y calidad de vida con la preservación del medio ambiente adecuado. En consecuencia, una ley canaria sobre el territorio no puede descansar solamente en la aplicación de téc nicas urbanísticas necesarias para articular los intereses públicos y su relación con la propiedad privada, sino que la perspectiva debe ampliarse hasta incardinar den tro de ella el contenido medioambiental y la ordenación de los recursos naturales, referidos no sólo a aquellas partes del territorio objeto de protección sino también al ámbito urbano y rural, a fin de garantizar como objetivo último la calidad de vida de los ciudadanos y la armonía con su entorno. Con esta finalidad, esta Ley pretende, mediante la ordenación integral, asumir, en mayor o menor medida, la actual legislación autonómica de inci dencia territorial, terminando así con la indeseada dis persión de normas urbanísticas y medioambientales sec toriales, a fin de formar un cuerpo legal en el que de forma sistemática y coherente se relacionen entre sí, y propiciando la simplificación de los procedimientos administrativos, necesidad ampliamente demandada por los operadores del derecho al aplicar la Ley. Con ello se profundiza en el cumplimiento del mandato consti tucional de garantizar el sometimiento de las Adminis traciones Públicas a los principios de legalidad y de segu ridad jurídica. II El título competencial legitimador para la formulación de la presente Ley viene otorgado por el artículo 30 del Estatuto de Autonomía de Canarias, en sus apartados 15 y 16, en respuesta a lo dispuesto en el artículo 148.1.3.a de la Constitución Española, que previene la competencia exclusiva de la Comunidad Autónoma de Canarias en todo su ámbito en materia de ordenación del territorio y del litoral, urbanismo y vivienda, así como en Espacios Naturales Protegidos. De forma adicional, el artículo 32, apartado 12, del Estatuto de Autonomía reconoce a favor de la Comunidad Autónoma compe tencias de desarrollo legislativo y de ejecución en la materia de protección de medio ambiente, incluidos los vertidos. Por otra parte, la Sentencia del Tribunal Constitucional 61/1997, de 20 de marzo, ha venido a ratificar dicho contenido competencial de las comunidades autónomas en esta materia, declarando la nulidad de gran parte del texto refundido de 1992, lo que supone de nuevo la puesta en vigor de aquel articulado del anterior texto refundido de 1976. En esta situación sobrevenida, a la Comunidad Autó noma le corresponde la ordenación del régimen urba nístico y de ordenación del territorio y los recursos natu rales en el marco del régimen básico establecido por el Estado, y ello con la premura consecuente del vacío que presenta el actual marco normativo. III La filosofía y objetivos básicos del texto legal se incor dian en los criterios liberalizadores del mercado del suelo ya propuestos en el Real Decreto-Ley 5/1996, de 7 de junio, y la Ley 7/1997, de 14 de abril, y se insertan en la concepción de la Ley 6/1998, de 13 de abril, sobre Régimen del Suelo y Valoraciones, sobre los prin cipios de flexibilidad, agilidad y capacidad de adaptación a las necesidades cambiantes del mercado, en orden al objetivo último de abaratamiento de los costes del suelo y de la vivienda. La complejidad del texto legal, por la problemática que le es aneja, requiere la definición previa del papel a jugar por los poderes públicos, decantándose, de una parte, por proclamar el carácter de función pública de la actividad de ordenación medioambiental, territorial y urbanística como el mejor modo de equilibrar el desarro llo económico y social con la racionalidad de la utilización del suelo, y de otra, por incentivar y asumir la gestión del sector privado como pieza fundamental de las acti vidades urbanizadora y edificadora. Se mantiene el concepto estatutario de la propiedad del suelo, delimitándolo con precisión a fin de expulsar del ordenamiento jurídico toda idea de discrecionalidad o inseguridad, especificando los derechos y deberes de los propietarios de cada clase de suelo. Siguiendo el reciente criterio legislativo iniciado en la Ley 12/1994, de Espacios Naturales de Canarias, se articula un sistema de planeamiento integral que con BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22605 temple todas las variables que inciden en la planificación (ambientales, de estructuración territorial y urbanística). Se establece una estructura jerarquizada de las figu ras de planeamiento, con clara predominancia de los instrumentos que ordenan los recursos naturales y de los criterios ambientales sobre la ordenación y deter minaciones de estricto contenido territorial y urbanístico, asignando, como lógico correlato, las correspondientes atribuciones competenciales entre las distintas Adminis traciones públicas canarias. Dentro del sistema, se erige, como piedra angular básica, el Plan Insular de Ordenación, que, con su triple contenido —ordenación de recursos naturales, ordena ción de estrategias territoriales y marco referencial de la ordenación urbanística— orienta las políticas de inver sión pública, coordina las actuaciones supramunicipales y corrige los desequilibrios insulares. El planeamiento urbanístico de los municipios se sim plifica en una sola figura, si bien con distinto grado de complejidad atendiendo a la diferente problemática que les afecta y al grado de capacidad de gestión de que dispongan. Por otra parte, se aligera la tramitación admi nistrativa del planeamiento de desarrollo de los planes generales, fijando un régimen de competencias para su aprobación más ágil y con un más alto grado de auto nomía para la Administración municipal y un sistema de plazos ineludibles en los procedimientos —sin per juicio del debido respeto al principio de seguridad jurí dica— en orden a posibilitar e incentivar la actividad del sector privado que, en última instancia, será el primordial medio de consecución del objeto último de la ordena ción. La clasificación del suelo responde a la enunciada en la Ley Estatal 6/1998, de 13 de abril, reconociendo el suelo no urbanizable como suelo rústico en virtud de la tradición habida en este territorio respecto a esta clase y, cuya ordenación en sentido positivo se postula mediante su categorización, integrando en ella aquellos terrenos precisos para que el desarrollo territorial del archipiélago sea sostenible, al amparo de lo dispuesto en la Disposición adicional cuarta de la Ley Estatal. Con ello se compatibiliza el modelo legal propuesto con los principios inspiradores de la Ley 6/1998 en cuanto a la oferta de suelo susceptible de ser urbanizado y su no sujeción a plazos precisos, antes por el contrario, quedando ello sujeto a las efectivas necesidades del mercado. El reparto de los beneficios y cargas del planeamiento, principio legal consagrado ya en la Ley de 1956 e ins trumentado a través del instituto de la reparcelación, se mantiene con análogos criterios en los ámbitos de ejecución del planeamiento, sectores y unidades de actuación así como en las compensaciones legales pro cedentes en situaciones de vinculaciones singulares. Por lo que hace a la asignación del aprovechamiento entre las distintas áreas comprendidas en el territorio orde nado, si bien no se establece propiamente un sistema de equidistribución, sí se brinda al planificador los meca nismos para que en el reparto de edificabilidad no se produzcan situaciones de agravio absoluto según la ubi cación de las fincas en los diferentes ámbitos o sectores. La recuperación por la sociedad de las plusvalías generadas por el desarrollo urbano se materializa mediante la cesión por los propietarios de los suelos que se incorporan al proceso urbanizador del diez por ciento de su aprovechamiento urbanístico, eximiendo a la Administración receptora de los gastos de urbaniza ción, en los términos establecidos por la Ley 6/1998. Ello queda especialmente justificado por las necesidades de una política de viviendas que satisfaga este derecho básico del ciudadano, pero también en orden a posibilitar un desarrollo urbano coherente con el territorio mediante la participación pública en la oferta de suelo. Finalmente, la Ley hace un especial esfuerzo de revi sión de los instrumentos de gestión anteriormente dis ponibles, en el convencimiento de que es la capacidad de actuación que de ellos se derive el mecanismo del cual depende básicamente el éxito del modelo legislativo propuesto. A estos efectos, se prioriza en los propietarios la facultad de impulsar la actividad de ejecución del pla neamiento urbanístico, bien por sí o mediante la figura del agente empresarial, una innovación legislativa creada para favorecer su participación y actuación. Por otra parte, constatadas las dificultades que en la práctica han encontrado los sistemas hasta ahora vigentes —tradicionales en el derecho urbanístico espa ñol— como consecuencia de la excesiva reglamentación e intervencionismo administrativo, el texto introduce, jun to a la mejora de los tradicionales, nuevos sistemas de ejecución en los que queda un amplio margen a la volun tad de las partes en el modo de concertar la urbanización y la edificación de los suelos a ello destinados, y en los que la Administración interviene sólo para garantizar la legalidad de lo acordado o, en último término, para reaccionar ante la pasividad o incumplimiento de los particulares. IV La Ley se estructura en siete títulos además del pre liminar, ocho disposiciones adicionales, diez transitorias, una derogatoria y cuatro finales, e incorpora un anexo de conceptos fundamentales en orden a su interpreta ción. El Título Preliminar se destina a las disposiciones directivas propias del ámbito de la ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística. El Título I regula la necesidad de la acción pública de ordenación sobre el territorio, y en aplicación del prin cipio genérico recogido en la Ley 30/1992, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Proce dimiento Administrativo Común, introduce el deber de cooperación interadministrativa, con el objeto de lograr que el planeamiento armonice y priorice la programación y actuación de las diferentes Administraciones con com petencias que afectan al territorio, sin que ello comporte subordinación de unas respecto a las otras, establecién dose los oportunos procedimientos y articulando, en con secuencia, una planificación de ordenación que satisfaga y complemente los intereses municipales, insulares y autonómicos en juego, como integrantes de un único y común interés general. Se potencian de manera decisiva los instrumentos de ordenación territorial, persiguiendo el objetivo seña lado de una ordenación integral del territorio al objeto de posibilitar su interrelación y coordinación con el pla neamiento urbanístico y la ordenación de los recursos naturales. Para la consecución de tales fines se establece una jerarquización de los distintos niveles de ordenación que responde y es reflejo de la singularidad de la estruc tura administrativa de la Comunidad Autónoma. Aun reconociendo que el hecho insular constituye probablemente el factor determinante de la estructura territorial canaria, es evidente que las políticas globales para la totalidad del territorio de la Comunidad Autó noma, tal y como se deriva de los artículos 15.3 y 23.6 de nuestra norma estatutaria, no sólo han de existir sino que son imprescindibles para el ordenamiento. Sin embargo, hasta ahora no se había contemplado en nues tra legislación, a excepción de la Ley de Planes Insulares, un instrumento específico que, con carácter jerárquico respecto al resto del planeamiento, respondiera a esta necesidad. A estos efectos, se crea la figura de las Direc trices de Ordenación que, con su óptica suprainsular, orientarán y coordinarán la ordenación de los recursos 22606 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 naturales y del territorio en cuanto afecte al interés de la Comunidad Autónoma. La isla es la unidad de referencia obligada para desarrollar las políticas territoriales y medioambientales que la Administración Autonómica y los Cabildos pro yecten, y no sólo por el patente hecho geográfico sino porque, a partir de él y a lo largo de la historia, se han derivado modelos diferentes que requieren sus propios tratamientos. De aquí que el planeamiento tanto de los recursos naturales como, en particular, del territorio, haya de ir presidido por la figura del Plan Insular de Ordenación, figura que se potencia respecto a su pre decesora de la Ley 1/1987, de 13 de marzo, y cuyo contenido se dirige a la ordenación territorial, medioam biental y de los recursos naturales en relación a aquellos hechos que desempeñan una función estructurante del territorio, liberándose de los que por su naturaleza, ámbi to o importancia exclusivamente local caigan dentro de la esfera municipal. También se incluye de manera espe cial la ordenación de aquellas actividades que, como el turismo o los recursos extractivos han de ser mani fiestamente objeto de una política insular. Ideados como instrumentos de desarrollo de los Pla nes Insulares de Ordenación, la novedad más destacada de los instrumentos de ordenación territorial la cons tituyen los Planes y Normas de los Espacios Naturales Protegidos y los Planes Territoriales. El papel que desarro llan es múltiple en orden a su ámbito o a la materia de que traten. Así, desde la ordenación pormenorizada de los Espacios Naturales hasta el desarrollo de infraes tructuras o de sectores territoriales, a instancia de los Cabildos Insulares o de la Administración de la Comu nidad Autónoma, cumplen una función primordial y lle nan el actual vacío existente entre el Plan Insular de Ordenación y el planeamiento municipal, lo que se ha venido traduciendo en un difícil encaje de aquellas ope raciones que sin tener justificación como modificación del planeamiento insular trascienden el ámbito compe tencial municipal. Las figuras con las que se ordena el territorio se com pletan con los Proyectos de Actuación Territorial y la Calificación Territorial. La primera tiene como función dar cabida a aquellas actuaciones puntuales que no habiendo sido contempladas en el planeamiento terri torial se consideren de interés general para la colec tividad. Por su propia naturaleza excepcional, estos pro yectos requieren las mayores cautelas y garantías jurí dicas y así se establece en su tramitación específica. Sin perjuicio de la reserva por parte de la Comunidad Autónoma de las Normas y las Instrucciones Técnicas de Planeamiento Urbanístico, establecidas para unificar aspectos técnicos y de planificación de los instrumentos de ordenación, la actividad de ordenación urbanística se regula en el marco de competencias propias de la autonomía municipal mediante la figura esencial de los Planes Generales. Reiteradamente la legislación urbanística ha propues to criterios y medidas tendentes a simplificar y agilizar los procedimientos de formulación y tramitación del pla neamiento urbanístico, en respuesta al reconocimiento de la necesidad de su adecuación a los tiempos de actua ción de las operaciones mercantiles a las que ha de servir de soporte, procedimientos que, en otro caso, se convierten en el principal escollo para su debida apli cación. En orden a este espíritu de simplificación, la Ley introduce modificaciones relevantes en las anteriores figuras del planeamiento general: a) El Plan General se adopta como única figura de planeamiento a este nivel, suprimiendo tanto las Normas Subsidiarias de Planeamiento Municipal como los Pro yectos de Delimitación de Suelo Urbano. No obstante, a partir de un mismo contenido sustantivo, se reconoce la disparidad que resulta del mapa administrativo de las islas con las evidentes diferencias entre los municipios que conforman el territorio de cada una de ellas, dife rencias que no sólo se reducen al ámbito territorial sino que vuelven a reproducirse en las actividades que en ellos se desarrollan y en especial la turística. Por ello, la Ley contempla de un lado los municipios con menor dinámica, exigiendo del Plan General la ordenación por menorizada tanto del suelo urbano como del urbanizable, lo que redundará en la no exigencia posterior de pla neamiento de desarrollo; mientras que por el contrario, en los municipios de dinámica mayor el Plan General debe establecer la ordenación estructurante del territorio municipal, lo que se ha de complementar con el Plan Operativo, que aporte la ordenación pormenorizada y en correspondencia a los períodos legislativos de las Corporaciones Locales, las previsiones de actuación para el ejercicio de la actividad de ejecución. La asunción por la Corporación Local de la formulación y aprobación del Plan Operativo aspira a adaptar las competencias de las Administraciones actuantes en la planificación urbanística, incrementar el protagonismo municipal en las determinaciones no estructurantes y ajustar los pro gramas a los plazos previstos para cada mandato elec toral. b) La clara diferencia entre la ordenación estructural y la ordenación pormenorizada permite superar viejas rigideces. Así, la ordenación pormenorizada puede venir establecida en el planeamiento general o no, a excepción del supuesto ya señalado, e igualmente puede estable cerse desde ese nivel de planeamiento para el suelo urbano y el urbanizable. En su defecto, y en las mismas clases de suelo, es el Plan Parcial la figura de planea miento urbanístico que la precisa. En este caso, y con la misma finalidad de dotar de mayor agilidad al pro cedimiento son las Corporaciones Locales las compe tentes para su tramitación y su aprobación, previo infor me no vinculante del órgano competente de la Comu nidad Autónoma. c) Se reconoce la función esencial de las Ordenan zas Municipales de Edificación y Urbanización como ins trumentos de regulación de los aspectos morfológicos, incluidos los estéticos, y cuantas otras condiciones no definitorias directamente de la edificabilidad y destino del suelo sean exigibles para la autorización de los actos de edificación, así como de la regulación de los aspectos relativos a la proyección, ejecución material, recepción y mantenimiento de las obras y los servicios de urba nización. Con ellas y con las Instrucciones de Planea miento Urbanístico se pretende simplificar el contenido documental de los Planes Generales, que podrán remi tirse a unas y otras para la regulación de aspectos que no afecten a los derechos y aprovechamientos. El Título II, denominado «Clasificación y régimen del suelo» mantiene la tradicional clasificación del suelo, con forme queda establecido en la Ley Básica: a) El suelo urbano, sin perjuicio de los criterios esen ciales de urbanización y colmatación que lo conforman, requiere para su clasificación la efectiva integración de la concreta pieza de suelo en la trama urbana existente. Este principio permite liberar al plan, y con ello al modelo de desarrollo que este proponga, de servidumbres o pre suntos derechos, en ocasiones determinados por inter pretaciones legales extremas, resultantes de la situación actual de enorme dispersión de la edificación, y permitir así la consecución del propósito que subyace en la Ley de un desarrollo equilibrado, limitado en su ocupación del suelo y vinculado a una ordenación racional del territorio. b) El suelo rústico mantiene la ya tradicional deno minación, en el ánimo de enfatizar los mismos conceptos que motivaron la recuperación de la misma en la Ley BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22607 5/1987, esto es, la atribución a esta clase de suelo de una ordenación positiva en función de su propia natu raleza, al mismo nivel que la que la Ley atribuía al suelo urbano, como reconocimiento a su excepcional valor en el ámbito territorial de la Comunidad Canaria. Se reco noce su categorización en función de análogos atributos a los que contemplaba la Ley de 1987 y se hace exten siva esta clasificación, en virtud de lo dispuesto en la Disposición adicional cuarta de la Ley Básica, a aquellos suelos que no siendo precisos para la urbanización, actualmente forman parte del suelo vacío, de ese suelo que hoy es necesario preservar en orden a posibilitar un desarrollo sostenible del territorio. Frente a este carácter extensivo del suelo rústico, y a fin de intervenir en los modelos, tan extendidos en el archipiélago, de implantación residencial en el medio rural, se contempla la regulación de los asentamientos agrícolas y rurales y de los mecanismos de intervención, superando las limitaciones con que se contemplaban en la Ley 5/1987, y concentrando en ellos las posi bilidades de nuevas edificaciones de uso residencial por la restricción de tal uso en el resto de esta clase de suelo. Asimismo, este carácter extensivo de la clasifi cación del suelo rústico obliga a la posibilidad de permitir, en aquellos supuestos excepcionales, los usos previstos por los Proyectos de Actuación Territorial ya aludidos. c) El suelo urbanizable queda por extensión aplicado a aquel suelo no incluido en ninguna de las clases ante riores. Con carácter diferencial se contempla el suelo urbanizable turístico y estratégico, por responder ambos a criterios vinculados específicamente a intereses de carácter supralocal o suprainsular, sin perjuicio de esta blecer un espacio competencial municipal. Su califica ción vendría mediatizada por criterios ordenadores del planeamiento de ordenación insular o territorial jerár quicamente prevalente. Se amplía el Patrimonio Público del Suelo al ámbito insular y autonómico a fin de responsabilizar, con su participación, a las distintas administraciones y se crea el Fondo de Compensación Territorial y Ambiental como medio de facilitar la gestión urbanística y medioambien tal, potenciándose como mecanismo de equitativa dis tribución de los recursos aplicables a los Espacios Natu rales. El Título III, con la rúbrica de «Ejecución del planea miento de ordenación de los recursos naturales, terri torial y urbanística» hace una extensa revisión de los instrumentos de ejecución del planeamiento. En lo que hace referencia a la gestión de los sistemas generales, se ratifica su carácter público, siendo la Administración Pública, en sus distintos niveles de actuación, y la que asume su ejecución en coherencia con su propia defi nición, como elementos estructurantes del territorio al servicio de la colectividad, sin perjuicio de que, como deber instituido en la Ley estatal, corresponda la cesión de los terrenos necesarios, de forma obligatoria y gra tuita, por los propietarios de suelo urbano no consolidado y urbanizable. La ordenación medioambiental y la de los recursos naturales requieren para su consecución unos órganos de gestión ágiles, con competencias delimitadas, capa ces de impulsarlas. A estos efectos, se crean nuevos órganos a través de las áreas de gestión integral, aptos para lograr la organización interadministrativa necesaria para el desarrollo de dichos territorios así como la obten ción de la financiación precisa para su preservación. Los sistemas de ejecución urbanística ofrecen a los particulares y administraciones intervinientes un amplio abanico de formas y procedimientos para la equidistri bución y ejecución de la urbanización, adaptándose a la pluralidad de situaciones jurídicas y territoriales pre sentes en la realidad del archipiélago a fin de que ello no sea un obstáculo para la ejecución del planeamiento. A estos efectos, se introducen sistemas novedosos como el concierto, que simplifica enormemente los procedi mientos en caso de acuerdo entre las partes implicadas; la ejecución empresarial, capaz de atribuir a persona física o jurídica distinta del propietario la ejecución; la ejecución forzosa protagonizada por la actuación de enti dades u organismos públicos. En el sistema por con cierto, el propietario único de los terrenos o todos los propietarios de común acuerdo asumen la actividad de ejecución conforme a las condiciones libremente pac tadas por ellos mismos en convenio urbanístico apro bado por el Ayuntamiento. En este sistema, la gestión de la actividad de ejecución puede ser llevada a efecto mediante la constitución por todos los propietarios afec tados de una entidad urbanística de gestión o a través de sociedad mercantil o, en su caso, por el propietario único. En el sistema de ejecución empresarial el beneficiario de la atribución asume la actividad de ejecución con forme al convenio urbanístico aprobado y suscrito con el Ayuntamiento y la oferta efectuada a los propietarios. Se fundamenta en la relevancia otorgada a la actividad urbanizadora en relación a la función social de la pro piedad del suelo, en cuanto que los plazos y deberes de ejecución quedan limitados en razón de las efectivas necesidades y la asunción por otros agentes distintos a la propiedad de estas obligaciones, sin menoscabo de los derechos reconocidos a la misma. No obstante se otorga al propietario preferencia en la iniciativa del desarrollo del planeamiento, como en cualquier otro sis tema de ejecución privada, así como el reconocimiento de su derecho al aprovechamiento urbanístico que le corresponda cuando se incorpore al proceso urbanizador y, en su defecto, por análogo concepto mediante su atri bución en parcelas edificables por reparcelación forzosa o, en última instancia, mediante su expropiación. El sistema de ejecución forzosa se concibe como un mecanismo de respuesta de la Administración ante el incumplimiento de los compromisos adquiridos por el agente urbanizador en cualquier sistema de ejecución privada, garantía que se hace extensiva al cumplimiento de los objetivos del planeamiento, por el cual aquella ultima subsidiariamente la actividad de ejecución aún pendiente, mediante gestión directa o encomienda a sociedad mercantil de capital público. A los mismos fines responde la ejecución de la edificación mediante la sus titución del propietario, en aquellos casos en los que este último no ejercite sus derechos edificatorios evi tando de este modo, sin que ello tenga carácter punitivo, el bloqueo del suelo urbanizado y las especulaciones nocivas para el interés público. Por otro lado, las entidades urbanísticas colaborado ras se asimilan a entidades mercantiles como método de acercamiento del urbanismo a las técnicas utilizadas tradicionalmente por los operadores inmobiliarios. Se perfecciona el sistema de conservación urbanística posibilitando a las Administraciones actuantes delimitar unidades exclusivamente para la rehabilitación, ejecu ción parcial o mantenimiento de zonas de interés terri torial, aspectos éstos de especial relevancia en este ámbi to, donde el turismo como actividad económica tiene una importancia particular. En el régimen general de Expropiación Forzosa, regu lado en el Título IV, se regulan los supuestos de utilidad pública determinantes de la causa de la expropiación, los procedimientos de fijación del justiprecio, así como los casos de iniciación del expediente de expropiación a instancia de los titulares de los bienes, por inactividad administrativa. 22608 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 El Título V, dedicado a la Intervención Administrativa en la Edificación y Usos del Suelo, regula los procedi mientos de intervención de las distintas administraciones en los usos del territorio. Determina la no sujeción a licencia urbanística de los proyectos de obras y servicios públicos y los de construcción, edificación o uso del suelo de la Administración de la Comunidad Autónoma y de los Cabildos Insulares, previendo en estos casos un pro cedimiento de cooperación interadministrativa. Se regula la inspección para la protección del medio urbano y natu ral y los mecanismos de reacción frente al incumplimien to de la normativa urbanística y medioambiental. Especial relevancia se da al cumplimiento de las órdenes de sus pensión de las actuaciones, previendo en su defecto la imposición de multas coercitivas y traslado al Ministerio Fiscal a los efectos de la exigencia de la responsabilidad penal que proceda. Análoga reacción se prevé frente al incumplimiento de las órdenes de reposición de la realidad física a su estado anterior mientras que, por el contrario se establecen bonificaciones en los supues tos de legalización o restauración voluntaria. Asimismo, se establecen los plazos para el ejercicio de las potestades de protección de la legalidad y res tablecimiento del orden jurídico perturbado, así como los supuestos de exclusión en su aplicación con refe rencia a: los suelos rústicos de protección ambiental o comprendidos en un Espacio Natural Protegido o en la zona periférica de protección, así como los calificados como sistemas generales; los bienes catalogados o declarados de interés cultural; los que afecten a viales, espacios libres o zonas verdes públicas y los que afecten a áreas no edificables privadas, que sean computables a efectos de la capacidad alojativa de los centros turís ticos. Asimismo, se regula el régimen de disconformidad con la legislación territorial y urbanística a la que quedan sometidas las correspondientes instalaciones, construc ciones y edificaciones cuando en razón a lo anterior no fuera posible la adopción de tales medidas. Este régimen no es asimilable al de fuera de ordenación en la medida en que el origen de la situación es distinto y sus con secuencias son también distintas y tiene por objeto, con independencia de su carácter disuasorio, paliar en lo posible las consecuencias territoriales del ilícito reali zado. El Título VI, dedicado a Infracciones y Sanciones, esta blece el régimen jurídico aplicable a las infracciones y sanciones derivadas del incumplimiento de la ordenación territorial, urbanística o ambiental, y como la regulación necesaria para castigar las actuaciones antisociales que agredan, destruyan o incidan negativamente sobre los recursos naturales en general, y sobre el territorio en particular. El Título VII contempla las disposiciones organizativas y de régimen jurídico, donde cabe señalar el Consejo Asesor del Medio Ambiente y Ordenación Territorial como órgano de propuesta, deliberación y consulta, dota do de autonomía funcional y adscrito a la Consejería competente en materia de conservación de la naturaleza. La Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural se concibe como un organismo descentralizado y de carácter predominantemente técnico, dedicado a com probar la legalidad de actuaciones que afecten al suelo y a los recursos naturales, pudiendo proceder a la sus pensión de actos y usos del suelo, a la sanción de infrac ciones así como a proponer la impugnación de los actos administrativos que proceda en virtud de la referida com probación. Este organismo, en el que se integrarán los Ayuntamientos que voluntariamente lo deseen, se crea por el hecho de que la reacción administrativa frente a los incumplimientos sólo puede quedar garantizada desde una actuación generalizada que lleve al conven cimiento social de que toda infracción contra el territorio tiene la debida respuesta legal, erradicando la actual creencia en una reacción excepcional y, por ende, dis criminada ante tales infracciones. La Comisión de Valoraciones de Canarias centra su función en la fijación definitiva en vía administrativa del justiprecio derivado de todo tipo de expropiaciones lle vadas a cabo por la Administración de la Comunidad Autónoma, los Cabildos o los Municipios, ejerciendo facultades consultivas en materia de responsabilidad patrimonial. Finalmente, la figura del convenio urbanístico, ya conocida y ampliamente utilizada aún sin un soporte legal preciso, se regula por primera vez en este texto legislativo contemplando la naturaleza y régimen jurídico de los convenios de carácter territorial y/o urbanístico que se formalicen conforme a dicha normativa, lo que supone dar un amplio margen a la voluntad de las partes en la preparación de toda clase de actos y resoluciones en procedimientos instruidos en su ámbito de aplicación, incluso antes de la iniciación formal de éstos, así como también para la sustitución de aquellas resoluciones. Todo lo anterior se complementa con un anexo rela tivo a los conceptos fundamentales utilizados por la Ley y un régimen transitorio cuidadoso, que respeta los dere chos adquiridos al amparo de la legislación anterior y permite ejecutar los planes vigentes con arreglo a la nueva normativa, sin necesidad de incoar un expediente específico de adaptación a ella. TÍTULO PRELIMINAR Disposiciones generales Artículo 1. Objeto de la Ley. La presente Ley tiene por objeto regular en la Comu nidad Autónoma de Canarias la actividad administrativa en materia de ordenación de los recursos naturales, terri torial y urbanística y definir el régimen jurídico urba nístico de la propiedad del suelo y vuelo, de acuerdo a su función social, en ejercicio de las competencias atribuidas en los artículos 30.15, 30.16 y 32.12 del Esta tuto de Autonomía de Canarias y en el marco de la legis lación estatal sobre conservación de los espacios natu rales protegidos, régimen del suelo y valoraciones. Artículo 2. Actividad de ordenación. 1. La actividad de ordenación de los recursos natu rales, territorial, del litoral y urbanística es una función pública. 2. La ordenación de los recursos naturales de Cana rias se orientará a la búsqueda y a la consecución de un desarrollo sostenible, al mantenimiento de los pro cesos ecológicos esenciales y de los sistemas vitales básicos, y a la preservación de la biodiversidad y de la singularidad y belleza de los ecosistemas y paisajes. La actividad de ordenación de los recursos naturales corresponde, en el ámbito de sus competencias, a la Comunidad Autónoma, a las Islas y a los Municipios. 3. La ordenación territorial y urbanística implicará el ejercicio de las siguientes potestades por la Admi nistración pública competente: a) La formulación y aprobación de instrumentos de planeamiento. b) La determinación de la forma de gestión de la actividad. c) La dirección y, en su caso, la ejecución del pla neamiento. d) La intervención para el cumplimiento del régimen urbanístico de la propiedad del suelo. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22609 e) La intervención en el mercado del suelo a través de los mecanismos previstos en esta Ley. f) El control de la edificación y del uso del suelo. g) La protección de la legalidad y sanción de las infracciones. h) Cualesquiera otras que sean necesarias para la efectividad de los fines de la ordenación territorial y urbanística. Artículo 3. Criterios para la actuación de los poderes públicos. 1. Los poderes públicos canarios orientarán sus polí ticas de actuación en relación con la ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística, de acuerdo a los siguientes criterios: a) La preservación de la biodiversidad y la defensa de la integridad de los ambientes naturales que perviven en las Islas, evitando su merma, alteración o contami nación. b) El desarrollo racional y equilibrado de las acti vidades en el territorio, que, en todo caso, garantice su diversidad y complementariedad y asegure el óptimo aprovechamiento del suelo en cuanto recurso natural singular. c) La armonización de los requerimientos del desarrollo social y económico con la preservación y la mejora del medio ambiente urbano, rural y natural, ase gurando a todos una digna calidad de vida. d) La promoción de la cohesión e integración socia les, así como de la solidaridad autonómica, insular e intermunicipal. En especial, la promoción social, econó mica y cultural de la población asentada en los espacios naturales protegidos y sus zonas de influencia. e) La gestión de los recursos naturales de manera ordenada para preservar la diversidad biológica, de modo que produzcan los mayores beneficios para las gene raciones actuales, sin merma de su potencialidad para satisfacer las necesidades y aspiraciones de las gene raciones futuras. f) El aprovechamiento de los recursos naturales renovables sin rebasar su capacidad de recuperación, evitando transformaciones en el medio que resulten irre versibles o irreparables. g) La utilización del suelo de acuerdo con su aptitud natural, su productividad potencial y en congruencia con la función social de la propiedad. h) La conservación, restauración y mejora ecológica en los hábitats naturales. i) La conservación, restauración y mejora del patri monio histórico. j) La conservación, restauración y mejora del pai saje. 2. Las decisiones adoptadas en el curso de la actua ción pública sujeta a cooperación interadministrativa deberán basarse en una suficiente identificación y deter minación de los intereses relevantes, públicos y privados, y justificarse en la ponderación recíproca de éstos a la luz del orden constitucional. Artículo 4. Principios generales de la ordenación. 1. La actividad de ordenación de los recursos natu rales, territorial y urbanística se rige por los principios rectores de la política social y económica establecidos en los artículos 45, 46 y 47 de la Constitución española. 2. En desarrollo de lo dispuesto en el apartado ante rior, los principios que informan y presiden toda la actua ción pública y privada en relación con la ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística, son los siguientes: — El de cooperación interadministrativa para alcan zar la coordinación de las diversas actuaciones sobre el territorio. — El de sometimiento de cualquier actuación pública a los diferentes planes e instrumentos de ordenación que han de conformar un sistema de planeamiento inte grado. — El de la función social de la propiedad urbana. — El de la ordenación de los recursos naturales, terri torial y urbanística como función pública. — El de utilización del suelo con arreglo al interés general. — El de utilización racional de todos los recursos naturales. — El de utilización del suelo y la edificación conforme a la ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística. — El de jerarquía del sistema de planeamiento. — El de especialidad en el sistema de planeamiento. — El de adecuada ponderación de la totalidad de los intereses implicados en la ejecución de la ordenación. — El de participación de la comunidad en las plus valías generadas por la actividad urbanística de los entes públicos. — El de equidistribución de beneficios y cargas deri vados de la ejecución del planeamiento. — El de proporcionalidad de beneficios y cargas deri vados de la ejecución del planeamiento. — El de vigencia indefinida del planeamiento de orde nación. — El de publicidad de los instrumentos de planea miento y ejecución de la ordenación. — El de participación pública en la formulación, tra mitación y gestión del planeamiento y otras figuras urba nísticas. — El de libre acceso a la consulta de los instrumentos de planeamiento y ejecución urbanísticos. — El de preservación del suelo rústico del proceso urbanizador. — El de restauración del ordenamiento jurídico urba nístico infringido. — El de ejecutividad y obligatoriedad del planeamien to. — El de no indemnizabilidad por la ordenación urba nística. — El de responsabilidad administrativa por cambios en el planeamiento. Artículo 5. Fines de la actuación pública con relación al territorio. Son fines de toda actuación pública de regulación del uso y aprovechamiento del suelo o de utilización de éste: a) Conservar y, en su caso, preservar los espacios, recursos y elementos naturales, así como las riquezas con relevancia ecológica, para impedir la alteración o degradación de sus valores naturales y paisajísticos. b) Utilizar racionalmente los espacios de valor agrí cola, ganadero y forestal, con especial consideración de las zonas de medianías y cumbres, para propiciar su recualificación social y económica, procurando la con servación de los usos y costumbres tradicionales com patibles con el medio. c) Asegurar la racional utilización del litoral, armo nizando su conservación con los restantes usos, espe cialmente con los de ocio, residencia y turismo. d) Contribuir al uso y distribución racionales de los recursos hidrológicos, propiciando el ahorro en su 22610 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 empleo, el control de efluentes y la protección de su calidad. e) Asegurar la explotación y el aprovechamiento racionales de las riquezas y los recursos naturales y, en particular, de los mineros, extractivos y energéticos, mediante fórmulas compatibles con la preservación y la mejora del medio. f) Preservar el Patrimonio Histórico de Canarias, con siderando tanto los elementos aislados como los con juntos urbanos, rurales o paisajísticos, promoviendo las medidas pertinentes para impedir su destrucción, dete rioro, sustitución ilegítima o transformaciones impropias e impulsando su recuperación, rehabilitación y enrique cimiento, en concordancia con su normativa específica. g) Mantener y mejorar la calidad del entorno urbano, regulando los usos del suelo, las densidades, alturas y volúmenes, dotaciones públicas y las actividades pro ductivas, comerciales, de transporte, ocio, turísticas o de otra índole, con el fin de promover un desarrollo eco nómico y social equilibrado y sostenible, en un entorno residencial diversificado, asegurando el acceso de los habitantes en condiciones de igualdad a los equipamien tos y lugares de trabajo, cultura y ocio y a un puesto de trabajo. h) Orientar las actuaciones públicas y privadas para la efectividad del derecho constitucional a una vivienda digna y adecuada para todos. i) Integrar y armonizar cuantos intereses afecten de forma relevante al territorio, con subordinación, en todo caso, de los privados a los públicos. Artículo 6. Fines de la actuación de carácter urbanís tico. 1. Serán fines de la actuación de carácter urbanís tico: a) Regular los usos del suelo y de las construcciones, de tal forma que hagan posible la utilización ordenada y sostenible de los recursos naturales, subordinando los intereses individuales a los colectivos y, en todo caso, al interés general definido en esta Ley y en los instru mentos de ordenación de los recursos naturales, terri torial y urbanística. b) Garantizar una adecuada participación de la comunidad en las plusvalías generadas por las actua ciones urbanísticas o por la ejecución de las obras públi cas que impliquen mejoras o repercusiones positivas en las propiedades afectadas. c) Delimitar, en el marco de la legislación general, el contenido del derecho de propiedad del suelo, así como el uso y las formas de aprovechamiento de éste. d) Evitar la especulación con el suelo y la vivienda. e) Impedir la desigual atribución de cargas y bene ficios en situaciones iguales, imponiendo su justa dis tribución entre los que intervengan en la actividad trans formadora del suelo. 2. La ordenación urbanística tiene por objeto en el marco de la ordenación del territorio: a) La organización racional y conforme al interés general de la ocupación y del uso del suelo, mediante su clasificación y calificación, así como el destino y la utilización de las edificaciones, construcciones e insta laciones, incluyendo la determinación, reserva, afecta ción y protección del suelo destinado a equipamiento y dotaciones, con específica atención a la ordenación insular del suelo que soporte la actividad turística. b) La fijación de las condiciones de ejecución y, en su caso, programación de las actividades de urbanización y edificación, así como del cumplimiento de los deberes de conservación y rehabilitación. c) La constitución de patrimonios públicos de suelo para actuaciones públicas que faciliten la ejecución del planeamiento. d) La calificación de suelo para construcción de viviendas sujetas a algún régimen de protección pública. e) La protección y conservación de los recursos naturales, del paisaje natural, rural y urbano y del Patri monio Histórico Canario. Artículo 7. Gestión de la actividad de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística. 1. La gestión de la actividad de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística se desarrollará en las formas previstas en esta Ley y, para lo no con templado en ella, en la legislación reguladora de la Admi nistración actuante. 2. Se realizarán necesariamente de forma directa: a) La tramitación y aprobación de los instrumentos de planeamiento y de ejecución. b) Las actuaciones que impliquen el ejercicio de potestades de ordenación, inspección, control, interven ción, protección de la legalidad, sanción y expropiación. La Administración podrá actuar, en estos casos, por sí misma o mediante una organización descentralizada de Derecho público dependiente de ella. 3. Las Administraciones con competencia en mate ria de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística tienen el deber de facilitar y promover, en el ámbito de sus respectivas competencias y en las formas y con el alcance previstos en esta Ley, la iniciativa privada en el desarrollo de dicha actividad. 4. Los titulares de derechos sobre el suelo o bienes inmuebles intervendrán en la actividad de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística, en la forma y en los términos de la legislación general regu ladora de las condiciones básicas garantes de la igualdad en el ejercicio del derecho de propiedad y de la presente Ley. Artículo 8. Participación ciudadana. En la gestión y el desarrollo de la actividad de orde nación de los recursos naturales, territorial y urbanística, la Administración actuante deberá fomentar y, en todo caso, asegurar la participación de los ciudadanos y de las entidades por éstos constituidas para la defensa de sus intereses y valores, así como velar por sus derechos de información e iniciativa. En todo caso, los ciudadanos tienen el derecho a participar en los procedimientos de aprobación de instrumentos de ordenación y ejecución mediante la formulación de alegaciones en el período de información pública al que preceptivamente deban ser aquéllos sometidos, así como a exigir el cumplimiento de la legalidad, mediante el ejercicio de la acción pública ante los órganos administrativos y judiciales. TÍTULO I Gobierno del territorio CAPÍTULO I Disposiciones generales Artículo 9. Integración y jerarquización del sistema de planeamiento. 1. Las Administraciones públicas competentes en materias de ordenación de los recursos naturales, terri BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22611 torial, urbanística o sectoriales con relevancia sobre el territorio ejercerán sus potestades mediando la corres pondiente planificación previa. Salvo las excepciones expresamente establecidas en esta Ley, la ejecución de todo acto de transformación del territorio o de uso del suelo, sea de iniciativa pública o privada, habrá de estar legitimada por la figura de planeamiento que fuera pro cedente legalmente para su ordenación. 2. Los instrumentos de ordenación regulados en esta Ley que desarrollen la planificación de los recursos naturales, territorial y urbanística, así como de las actua ciones sectoriales con relevancia sobre el territorio, con forman un único sistema integrado y jerarquizado. 3. El alcance y contenido de cada uno de tales ins trumentos así como las relaciones que deben guardar entre sí para cumplir sus fines específicos integrados armónicamente en el sistema global, serán los que se regulan en esta Ley y, en su caso, a través de su desarro llo reglamentario. Artículo 10. Deber de cooperación administrativa. 1. Las Administraciones Públicas Canarias con com petencia en la ordenación de los recursos naturales, terri torial y urbanística prestarán, en el ámbito propio, la cooperación y asistencia activa que otra Administración pudiera recabar para el eficaz ejercicio de sus compe tencias. A estos efectos deberán coordinarse con la Administración General del Estado y de la Unión Europea, e incluso, cuando proceda, concertar las actuaciones para garantizar la eficacia de los instrumentos en que se formalicen las normas de ordenación. 2. El deber de cooperación comporta: a) Facilitar a las otras administraciones la informa ción que precisen sobre la actividad que desarrollen en el ejercicio de sus propias competencias y que puedan afectar las de aquéllas. b) La armonización de la actuación propia con las de las demás Administraciones, ya se trate del ejercicio de competencias de ordenación de recursos naturales, territorial o urbanística, ya de otras actuaciones con inci dencia territorial. Artículo 11. Cooperación interadministrativa de actua ciones con relevancia territorial. 1. Están sujetos a la cooperación interadministra tiva: a) Los instrumentos de planeamiento para la orde nación del territorio y la ordenación urbanística previstos en esta Ley. b) Cualesquiera planes, programas o proyectos de obras o servicios públicos de las Administraciones de la Comunidad, las Islas y los Municipios que afecten, por razón de la localización o uso territoriales, a la ins talación, funcionalidad o funcionamiento de obras o servicios de cualesquiera de dichas Administraciones Públicas. c) Los proyectos de construcción, edificación o uso del suelo para obras o servicios públicos de la Admi nistración Pública de la Comunidad o de los Cabildos Insulares aunque afecten al territorio de un solo Muni cipio. 2. En todos los procedimientos administrativos que tengan por objeto la aprobación, modificación o revisión de alguno de los instrumentos o proyectos a que se refieren las letras a) y b) del número anterior, cuando tengan suficiente grado de desarrollo, debe cumplirse el trámite de consulta a las Administraciones Públicas territoriales afectadas. El trámite de consulta es de cumplimiento preceptivo incluso en situación de urgencia. Se exceptúan los pro cedimientos que tengan por objeto instrumentos o pro yectos que constituyan desarrollo o ejecución de otros previos en cuyo procedimiento de aprobación se haya cumplido dicho trámite, siempre que no impliquen afec taciones relevantes adicionales a las resultantes del ins trumento o proyecto desarrollado o ejecutado. 3. El trámite de consulta debe ser cumplido de for ma que proporcione efectivamente: a) A todas las Administraciones afectadas la posi bilidad de exponer y hacer valer de manera suficiente y motivada las exigencias que, en orden al contenido de la actuación en curso de aprobación, resulten de los intereses públicos cuya gestión les esté encomendada. b) A todas las Administraciones anteriores y a la competente para la aprobación de la actuación de que se trate la ocasión de alcanzar un acuerdo sobre el con tenido del mismo. En todo caso, cuando no sea la Administración actuante se consultará a los Ayuntamientos en cuyos términos municipales pretenda llevarse a cabo la actua ción sometida a cooperación. 4. El trámite de consulta, que podrá simultanearse con el de información pública si existiere, tendrá una duración de un mes, salvo que la legislación que regule el instrumento de que se trate disponga otro plazo dife rente. 5. La incomparecencia en este trámite de alguna Administración afectada en sus competencias no impide la continuación del procedimiento. En todo caso, en el instrumento o proyecto sujeto a cooperación sólo podrán contenerse previsiones que comprometan la realización efectiva de acciones por parte de otras Administraciones, en el ámbito de sus respectivas competencias, si éstas hubieran prestado expresamente su conformidad. 6. La conclusión del trámite de consulta sin supe ración de las discrepancias manifestadas durante el mis mo no impide la continuación y terminación del pro cedimiento, previa la adopción y notificación por la Admi nistración actuante de resolución justificativa de los moti vos que han impedido alcanzar, a su juicio, una definición acordada del interés público. 7. Sin perjuicio de lo regulado en los números ante riores, los proyectos de obras o servicios públicos de la Administración de la Comunidad Autónoma o de las Islas a que se refiere la letra c) del número 1, se tra mitarán con arreglo a lo dispuesto en el artículo 167 de esta Ley. CAPÍTULO II Ordenación de los recursos naturales y del territorio SECCIÓN 1.a DISPOSICIONES GENERALES Artículo 12. Competencias de ordenación de los recur sos naturales y del territorio. Las Administraciones de la Comunidad Autónoma y de las Islas participarán en la ordenación de los recursos naturales y, en particular, del territorio a través de los instrumentos previstos en esta Ley. 22612 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 Artículo 13. Ejercicio de las competencias con relevan cia territorial de las Administraciones autonómica e insular. Las Administraciones de la Comunidad Autónoma y las Islas cooperarán entre sí en el ejercicio de sus com petencias con relevancia territorial y de acuerdo con las políticas medioambiental y regional de la Administración General del Estado y de la Unión Europea. Artículo 14. Instrumentos de ordenación de los recur sos naturales y el territorio. 1. Son instrumentos de ordenación general de los recursos naturales y del territorio: a) Las Directrices de Ordenación. b) Los Planes Insulares de Ordenación. 2. Son instrumentos de ordenación de los Espacios Naturales Protegidos los Planes y Normas de los mismos. 3. Son instrumentos de ordenación territorial: a) Los Planes Territoriales de Ordenación. b) Los Proyectos de Actuación Territorial. c) Las Calificaciones Territoriales. 4. Los Planes y Normas de los Espacios Naturales Protegidos, así como los instrumentos de ordenación territorial deberán ajustarse a las determinaciones de las Directrices de Ordenación y a los Planes Insulares de Ordenación. Los Planes Territoriales Especiales debe rán ajustarse a las determinaciones de las Directrices de Ordenación y, en cuanto a la ordenación de los recur sos naturales, a los Planes Insulares de Ordenación. 5. Reglamentariamente se desarrollarán el objeto, determinaciones y contenido documental de los instru mentos previstos en este artículo, estableciéndose los que estén sujetos a la previa redacción de avances de planeamiento. 6. Durante su formulación y tramitación, podrá acor darse la suspensión de los procedimientos de aprobación de cualesquiera instrumentos de ordenación previstos en esta Ley, de ámbito igual o inferior, y del otorgamiento de licencias urbanísticas. A tal efecto, los órganos competentes para la apro bación inicial y provisional de los instrumentos de orde nación de los recursos naturales y del territorio, podrán acordar la suspensión del otorgamiento de licencias de parcelación de terrenos, edificación y demolición para áreas o usos determinados, con el fin de estudiar su formación o modificación. Igualmente podrán acordar la suspensión de la tramitación del planeamiento que desarrolle cada uno de ellos. Dicho acuerdo habrá de publicarse en el «Boletín Oficial de Canarias», y en uno de los diarios de mayor difusión. El acuerdo de aprobación inicial de los instrumentos de ordenación determinará, por sí solo, la suspensión del otorgamiento de licencias en aquellas áreas del terri torio objeto del planeamiento cuyas nuevas determina ciones supongan modificación del régimen urbanístico vigente, debiéndose señalar expresamente las áreas afectadas por la suspensión. La suspensión se extinguirá, en todo caso, en el plazo de un año. Si se hubiera producido dentro de ese plazo el acuerdo de aprobación inicial, la suspensión se man tendrá para las áreas cuyas nuevas determinaciones de planeamiento supongan modificación de la ordenación urbanística y sus efectos se extinguirán definitivamente transcurridos dos años desde el acuerdo de suspensión adoptado para estudiar el planeamiento o su reforma. Si la aprobación inicial se produce una vez transcurrido el plazo del año, la suspensión derivada de esta apro bación inicial tendrá la duración máxima de un año. Si con anterioridad al acuerdo de aprobación inicial no se hubiese suspendido el otorgamiento de licencia, la suspensión determinada por dicha aprobación inicial tendrá una duración máxima de dos años. En cualquier caso, la suspensión se extingue con la aprobación definitiva del planeamiento. SECCIÓN 2.a DIRECTRICES DE ORDENACIÓN Artículo 15. Directrices de Ordenación: objeto, clases y determinaciones. 1. Las Directrices de Ordenación constituyen el ins trumento de planeamiento propio del Gobierno de Cana rias que integra la ordenación de los recursos naturales y del territorio. 2. Las Directrices de Ordenación tendrán por objeto: a) Articular las actuaciones tendentes a garantizar el desarrollo sostenible de Canarias. b) Definir los criterios de carácter básico de orde nación y gestión de uno o varios recursos naturales. c) Fijar los objetivos y estándares generales de las actuaciones y actividades con relevancia territorial de acuerdo con la legislación sectorial que corresponda. d) Establecer estrategias de acción territorial para la definición del modelo territorial básico de Canarias. e) Articular las actuaciones sobre la base del equi librio interterritorial y la complementariedad de los ins trumentos que conforman el sistema de ordenación terri torial. 3. Las Directrices de Ordenación podrán referirse también a uno o a varios ámbitos de la actividad social o económica. 4. Las Directrices de Ordenación establecerán las determinaciones precisas para el cumplimiento de su objeto, con precisión de las que tengan el carácter de: a) Normas de aplicación directa, que serán de inme diato y obligado cumplimiento por las Administraciones y los particulares. b) Normas directivas de obligado cumplimiento por la Administración y los particulares, cuya aplicación requiere su previo desarrollo por el pertinente instru mento de ordenación de los recursos naturales, territorial o urbanística o, en su caso, disposición administrativa. c) Recomendaciones, que tendrán carácter orienta tivo para las Administraciones y los particulares y que cuando no sean asumidas deberán ser objeto de expresa justificación. Artículo 16. Directrices de Ordenación: procedimiento. 1. La iniciativa para la elaboración de las Directrices de Ordenación corresponderá al Consejo de Gobierno a propuesta de: a) La Consejería competente en materia de orde nación territorial y urbanismo, cuando afecten a la com petencia de dos o más Consejerías y, en todo caso, las de carácter general; y b) La Consejería competente por razón de la materia en los restantes casos. El acuerdo de iniciación del procedimiento determi nará los órganos que deban formular y tramitar las Direc trices, y fijará los objetivos, plazos y criterios para su elaboración. 2. La aprobación definitiva de las Directrices de Ordenación corresponderá al Consejo de Gobierno, pre vio informe de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22613 SECCIÓN 3.a PLANES INSULARES DE ORDENACIÓN Artículo 17. Planes Insulares de Ordenación: concepto y determinaciones. Los Planes Insulares son instrumentos de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística de la isla y definen el modelo de organización y utilización del territorio para garantizar su desarrollo sostenible. Tie nen carácter vinculante en los términos establecidos en esta Ley para los instrumentos de ordenación de espa cios naturales y territorial de ámbito inferior al insular y para los planes de ordenación urbanística. Sus determinaciones se establecen: a) En el marco de las Directrices de Ordenación, favoreciendo la complementariedad de todos los Planes Insulares entre sí, la articulación de las distintas políticas y actuaciones con incidencia territorial, la mejor distri bución de los usos e implantación de las infraestructuras y la necesaria protección de los recursos naturales, el ambiente y los bienes culturales. b) Teniendo en cuenta la realidad global de la isla, especialmente las características socioeconómicas de su territorio y población, en relación con las posibilidades y programas de actuación del sector público y las posi bles acciones del privado. Artículo 18. Planes Insulares de Ordenación: contenido necesario. 1. Los Planes Insulares contendrán al menos las determinaciones exigidas por la legislación vigente para los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales y, en particular, las necesarias para garantizar la conser vación de los recursos naturales, entendiendo por con servación la preservación o utilización ordenada, en su caso, con base al criterio de desarrollo sostenible. En particular deberán incluir: a) Una descripción y evaluación detalladas de los recursos naturales, su estado de conservación y previ sible evolución futura. b) Criterios de aplicación en la ordenación de recur sos y concretamente: 1) Limitaciones de uso en función de la singularidad de los ecosistemas y de su estado de conservación y, en particular, señalamiento de las áreas del territorio que deban ser excluidas de los procesos de urbanización y, en su caso, de edificación por sus características natu rales, su trascendencia para el mantenimiento de los procesos ecológicos esenciales, para la preservación de la diversidad genética y de la variedad, singularidad o belleza de los ecosistemas y del paisaje. 2) Directrices o criterios básicos para la gestión de los espacios naturales protegidos y también de las espe cies de flora y fauna amenazadas o en peligro, según los criterios internacionalmente admitidos, estableciendo o proponiendo en su caso, según la legislación sectorial aplicable, los regímenes de protección que procedan. 3) Criterios para la defensa y mejora del ambiente natural y establecimiento de prohibiciones a las Admi nistraciones canarias y a los particulares derivadas de esos criterios. 4) Criterios para la conservación o mejora del patri monio histórico incorporando, en su caso, las medidas necesarias de protección e intervención previstas en las leyes sectoriales correspondientes. 5) Criterios complementarios de referencia orienta dores de la formulación y ejecución de las políticas sec toriales que inciden en el territorio, dentro del marco establecido por las Directrices de Ordenación. 6) Criterios para la defensa, mejora y ordenación del espacio litoral y espacios naturales marinos, inclu yendo un listado de actividades susceptibles de desarro llarse en los mismos y en su entorno y, en su caso, las medidas específicas que deban ser tomadas por la Administración competente. 7) Criterios para el reconocimiento y ordenación de los asentamientos rurales y agrícolas. 2. Los Planes Insulares establecerán normas o cri terios de coordinación administrativa de ámbito insular en los sectores de actividad económica y social de rele vancia territorial, fijando criterios para la sectorización de los suelos urbanizables turísticos. Así mismo podrán definir las áreas de gestión integrada que abarquen a uno o varios espacios protegidos, a que se refiere el artículo 140 de la presente Ley. 3. Los Planes Insulares habrán de establecer las áreas del territorio insular que deban preservarse del desarrollo urbanístico por su valor agrícola existente o potencial. 4. Los Planes Insulares habrán de definir el modelo de ordenación territorial que se propugna para la isla y hacia cuya consecución deberán dirigirse coordinada mente las actuaciones públicas y privadas. A estos efectos establecerán, al menos, las siguientes determinaciones: a) La estructura y localización de las infraestructu ras, los equipamientos y las dotaciones e instalaciones de servicios públicos de relevancia e interés social para la isla. b) El esquema de distribución y priorización de los usos y actividades estructurantes del territorio insular, con expresa localización y regulación ordenada de las actividades relevantes para el desarrollo económico y social autonómico o insular y, específicamente, criterios para la delimitación en los instrumentos urbanísticos de ámbito municipal de las siguientes zonas del territorio: 1) Las que deban preservarse del proceso urbani zador y, en su caso, edificatorio, porque su transforma ción sería incompatible con el desarrollo sostenible de la isla. 2) Las que deban destinarse a usos del sector pri mario, en especial los forestales, agrarios o extractivos. 3) Las aptas para el desarrollo de nuevos espacios turísticos, determinando si procede las condiciones que limiten el incremento de capacidad, reservando a los Planes Generales la delimitación de los sectores urba nizables turísticos. 5. Los Planes Insulares podrán establecer áreas del territorio insular en las que no se deban permitir nuevos crecimientos turísticos, por ser incompatibles con el prin cipio de desarrollo sostenible o tener el carácter de zonas saturadas por exceder la oferta existente a la demanda previsible. También podrán establecer límites de ámbito insular a la autorización de nuevos alojamientos turísticos dentro de un modelo insular equilibrado. Asimismo, los Planes Insulares podrán contener pre visiones suficientes para aquellas zonas turísticas en las que concurra alguna de las siguientes circunstancias: a) Tratarse de una zona o un núcleo a rehabilitar, declarada de conformidad con lo establecido en la legis lación turística. b) Ser zona mixta, donde la presencia de edifica ciones turísticas pueda producir, junto con otras resi denciales o industriales, efectos que pongan en peligro la calidad turística de la zona. c) Ser zonas insuficientemente dotadas, por no corresponderse las infraestructuras, equipamientos y 22614 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 servicios con que cuenten con el número de camas turísticas. 6. Los Planes Insulares, al establecer las determi naciones previstas en el número anterior, efectuarán la distinción a que se refiere el número 4 del artículo 15. Tendrán, en todo caso, el carácter de normas de apli cación directa las previstas en los anteriores números 4 y 5 y las determinaciones de calificación que afecten al suelo rústico. Artículo 19. Planes Insulares de Ordenación: contenido facultativo. Los Planes Insulares de Ordenación podrán estable cer, para asegurar la efectividad de las que integran su contenido necesario, algunas o todas las determinacio nes siguientes para: a) Establecer las áreas aptas para implantar acti vidades relevantes para el desarrollo social y económico insular y autonómico, dentro de las cuales el planea miento general delimitará los sectores de suelo urba nizable estratégico. b) Reclasificar como suelo rústico los terrenos que tengan la clasificación de suelo urbanizable cuando así lo exija el desarrollo sostenible de los recursos naturales o el modelo territorial. c) Atribuir nueva categoría al suelo rústico clasifi cado por un instrumento de planeamiento en vigor. Artículo 20. Planes Insulares de Ordenación: procedi miento. 1. Los Planes Insulares de Ordenación se formularán por el Cabildo correspondiente o, en caso de inactividad de éste y previos los trámites que se establezcan regla mentariamente, por la Consejería del Gobierno compe tente en materia de ordenación territorial. 2. Cuando la elaboración del Plan haya alcanzado suficiente grado de desarrollo para permitir la formu lación de criterios generales y objetivos, el organismo redactor lo someterá a información pública, a la vez que a informe de los Ayuntamientos de la Isla, a los diferentes Departamentos del Gobierno de Canarias y, en el caso de que la formulación de acuerdo a lo previsto en el número anterior no se realizara por el Cabildo, deberá someterse también a informe de éste. El procedimiento y plazos de la información pública y de la solicitud y emisión de los informes, y los efectos derivados del incumplimiento de esos plazos se fijarán reglamenta riamente. 3. A efectos de finalizar la elaboración del Plan, el organismo competente considerará las sugerencias de la participación ciudadana y de los informes. Finalizados los trabajos de redacción del Plan, el organismo redactor procederá a su aprobación inicial y lo someterá a infor mación pública y a consulta a los Ayuntamientos de la isla, a los Departamentos del Gobierno y al Cabildo, en su caso. 4. La aprobación definitiva corresponderá al Con sejo de Gobierno de la Comunidad Autónoma, a pro puesta del Consejero o los Consejeros competentes en materia medioambiental y de ordenación territorial, pre vio informe de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias, salvo cuando el pro cedimiento tenga por objeto exclusivamente la modi ficación de determinaciones establecidas con el carácter de normas directivas o de recomendaciones, en cuyo caso corresponderá a esta última Comisión, a propuesta del referido Consejero o Consejeros. Quedan excluidas las modificaciones que afecten a normas directivas sobre las áreas aptas para usos turísticos y estratégicos, que deberán aprobarse por el Consejo de Gobierno. SECCIÓN 4.a OTROS PLANES DE ORDENACIÓN Artículo 21. Planes y Normas de Espacios Naturales Protegidos. 1. El planeamiento de los espacios naturales pro tegidos, que incluirá los usos del territorio en toda su extensión, podrá adoptar la forma de: a) Planes Rectores de Uso y Gestión de Parques Nacionales, Naturales y Rurales. b) Planes Directores de Reservas Naturales. c) Planes Especiales de los Paisajes Protegidos. d) Normas de Conservación de Monumentos Natu rales y Sitios de Interés Científico. 2. La elaboración y contenido de los Planes Rectores de Uso y Gestión de los Parques Nacionales se regirán por su normativa específica y el planeamiento del resto de los espacios naturales protegidos se realizará, en lo no establecido en esta Ley, conforme a lo previsto en el Título IV de la Ley 12/1994, de 19 de diciembre. Artículo 22. Planes y Normas de Espacios Naturales Protegidos: contenido y determinaciones. 1. Los Planes y Normas de Espacios Naturales Pro tegidos deberán establecer, sobre la totalidad de su ámbi to territorial, las determinaciones necesarias para definir la ordenación pormenorizada completa del espacio, con el grado de detalle suficiente para legitimar los actos de ejecución. 2. Los Planes Rectores de Uso y Gestión podrán establecer zonas diferenciadas dentro del ámbito terri torial del espacio protegido, de acuerdo con la siguiente zonificación: a) Zonas de exclusión o de acceso prohibido: cons tituidas por aquella superficie con mayor calidad bio lógica o que contenga en su interior los elementos bió ticos o abióticos más frágiles, amenazados o represen tativos. El acceso será regulado atendiendo a los fines científicos o de conservación. b) Zonas de uso restringido: constituidas por aquella superficie con alta calidad biológica o elementos frágiles o representativos, en los que su conservación admita un reducido uso público, utilizando medios pedestres y sin que en ellas sean admisibles infraestructuras tec nológicas modernas. c) Zonas de uso moderado: constituidas por aque llas superficies que permitan la compatibilidad de su con servación con actividades educativo-ambientales y recreativas. d) Zonas de uso tradicional: constituidas por aquella superficie en donde se desarrollan usos agrarios y pes queros tradicionales que sean compatibles con su con servación. e) Zonas de uso general: constituidas por aquella superficie que, por su menor calidad relativa dentro del Espacio Natural Protegido, o por admitir una afluencia mayor de visitantes, puedan servir para el emplazamiento de instalaciones, actividades y servicios que redunden en beneficio de las comunidades locales integradas o próximas al Espacio Natural. f) Zonas de uso especial: su finalidad es dar cabida a asentamientos rurales o urbanos preexistentes e ins BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22615 talaciones y equipamientos que estén previstos en el planeamiento territorial y urbanístico. 3. Los Planes y Normas de Espacios Naturales Pro tegidos contendrán, como mínimo, las siguientes deter minaciones de ordenación: a) División, en su caso, de su ámbito territorial en zonas distintas según sus exigencias de protección, dis tinguiendo los usos de acuerdo a lo previsto en el apar tado anterior. b) Establecimiento sobre cada uno de los ámbitos territoriales que resulten de la zonificación de la clase y categoría de suelo de entre las reguladas en el Título II de esta Ley que resulten más adecuadas para los fines de protección. c) Regulación detallada y exhaustiva del régimen de usos e intervenciones sobre cada uno de los ámbitos resultantes de su ordenación. Asimismo, cuando pro cediera, habrán de regular las condiciones para la eje cución de los distintos actos que pudieran ser autori zables. 4. Los Planes Rectores de Uso y Gestión conten drán, además de las determinaciones de ordenación, aquellas de gestión, desarrollo y actuación que sean ade cuadas para alcanzar los objetivos que justifican la decla ración del correspondiente Espacio Natural Protegido y, entre ellas, las que procedan de las siguientes: a) Normas, directrices y criterios para la organiza ción de la gestión del Espacio Natural. b) Directrices y contenidos para la formulación de los programas específicos a desarrollar, por la Adminis tración responsable de la gestión, para la protección y conservación, la investigación, la educación ambiental, el uso público y disfrute por los visitantes y el progreso socioeconómico de las poblaciones que viven en el Espa cio Natural o en su zona de influencia. c) Relación de las ayudas técnicas y económicas a la población local afectada, destinadas a compensar las limitaciones derivadas de las medidas de protección y conservación. d) Delimitación de ámbitos y materias sobre los que, por su problemática específica, deban formularse pro gramas que desarrollen la ordenación establecida por el Plan Rector, con señalamiento de los criterios que deben respetarse. e) Delimitación, en su caso, de áreas de gestión integrada. f) Previsión de las acciones necesarias para alcanzar los objetivos y, en su caso, programación y estudio finan ciero de las mismas. g) Señalamiento de los criterios o condiciones que permitan evaluar la conveniencia y oportunidad de la revisión del Plan. 5. Todas las determinaciones de los Planes y Nor mas de Espacios Naturales Protegidos deben ser con formes con las que sobre su ámbito territorial establez can las Directrices de Ordenación y el respectivo Plan Insular de Ordenación y, a su vez, prevalecerán sobre el resto de instrumentos de ordenación territorial y urba nística. A tales efectos, los planes territoriales y urba nísticos habrán de recoger las determinaciones que hubieran establecido los Planes y Normas de Espacios Naturales Protegidos, y desarrollarlas si así lo hubieran establecido éstos. 6. Los Planes Rectores de Uso y Gestión de Parques Rurales y los Planes Especiales de los Paisajes Protegidos podrán establecer algunas o todas las determinaciones siguientes de ordenación urbanística: a) Atribuir al suelo rústico clasificado por un ins trumento de planeamiento general en vigor cualquiera de las categorías previstas para este tipo de suelo en la presente Ley. b) Reclasificar como suelo rústico, en la categoría que proceda según sus características, terrenos que ten gan la clasificación de suelo urbano o urbanizable, cuan do lo exija la ordenación y protección de los recursos naturales. c) En las zonas de uso general o especial, reclasificar como suelo urbano o asentamientos rurales o agrícolas, los terrenos clasificados o calificados de otra forma por un instrumento de planeamiento general en vigor, cuan do las características de la urbanización y edificación existentes así lo exijan, y la conservación de los recursos naturales y de los valores ambientales presentes lo per mitan. d) Igualmente en las zonas de uso general o espe cial, excepcionalmente, reclasificar como suelo urbani zable los terrenos clasificados en otro tipo de suelo por un instrumento de planeamiento general en vigor, cuan do se consideren precisos para absorber los crecimientos previsibles de carácter residencial permanente, siempre que la conservación de los recursos naturales y los valo res ambientales presentes lo permita. Los terrenos recla sificados comprenderán exclusivamente la superficie adecuada al asentamiento poblacional que haya de cons tituirse. 7. Los Planes Rectores de Uso y Gestión de Parques Naturales y los Planes Directores de Reservas Naturales, así como las Normas de Conservación, no podrán esta blecer en su ámbito otra clase de suelo que la de rústico. 8. En todo caso, en la formulación, interpretación y aplicación de los Planes y Normas las determinaciones de carácter ambiental prevalecerán sobre las estricta mente territoriales y urbanísticas contenidas en los mis mos, debiendo éstas servir como instrumento para ulti mar y completar los objetivos y criterios ambientales de la ordenación. 9. Reglamentariamente se desarrollará el contenido mínimo y requisitos documentales que deberán cumplir los Planes y Normas de Espacios Naturales Protegidos, así como las normas específicas de procedimiento, dife renciándolos en función de la categoría de Espacio Natu ral Protegido que ordenen. Artículo 23. Planes Territoriales de Ordenación. 1. Son Planes Territoriales de Ordenación: a) Los Planes Territoriales Parciales. b) Los Planes Territoriales Especiales. 2. Los Planes Territoriales Parciales tendrán por objeto la ordenación integrada de partes concretas del territorio diferenciadas por sus características naturales o funcionales. Sólo podrán formularse en desarrollo de Planes Insulares de Ordenación, y podrán referirse a los siguientes ámbitos territoriales: a) Espacios litorales. b) Sistemas insulares, comarcales o supramunicipa les para sectores o usos estratégicos o turísticos. c) Áreas metropolitanas y comarcas. d) Cualquier otro ámbito definido por el planeamien to insular. 3. Los Planes Territoriales Especiales, que podrán tener ámbito regional, insular o comarcal, tendrán por objeto la ordenación de las infraestructuras, los equi pamientos y cualesquiera otras actuaciones o activida 22616 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 des de carácter económico y social, pudiendo desarrollar, entre otras, las siguientes determinaciones: a) Definir los equipamientos, dotaciones e infraes tructuras de uso público y recreativo vinculados a los recursos naturales y espacios protegidos. b) Ordenar los aprovechamientos de los recursos naturales de carácter hidrológico, minero, extractivo u otros. 4. Los Planes Territoriales de Ordenación deberán ajustarse a las determinaciones de las Directrices de Ordenación y de los Planes Insulares de Ordenación vigentes al tiempo de su formulación. Los Planes Terri toriales Especiales deberán ajustarse a las determina ciones de las Directrices de Ordenación y, en cuanto a la ordenación de los recursos naturales, a los Planes Insulares de Ordenación. Su contenido mínimo se determinará reglamentaria mente en función de sus diferentes fines y objetivos. 5. Los Planes Territoriales Especiales que no desarrollen Planes Insulares de Ordenación no depen derán jerárquicamente de éstos, sin perjuicio de lo indi cado en el apartado anterior. Sus determinaciones con incidencia territorial tendrán el carácter de recomenda ciones para los restantes instrumentos de planificación territorial y urbanística. Artículo 24. Formulación y procedimiento. 1. Corresponde la formulación: a) A la Consejería competente en materia de medio ambiente, la de los Planes y Normas de Espacios Natu rales Protegidos. b) A la Consejería competente en materia de orde nación territorial y urbanística, así como a los Cabildos Insulares, la de los Planes Territoriales Parciales. c) A la Administración competente por razón de la materia, la de los Planes Territoriales Especiales. 2. La tramitación del procedimiento, incluidos el sometimiento a información pública en la forma que se determine reglamentariamente y las aprobaciones pre vias a la definitiva, corresponderá a la Administración que haya formulado el Plan de que se trate. En cualquier caso, si las determinaciones del Plan afectasen a un Espa cio Natural Protegido, requerirán informe de compati bilidad del órgano encargado de la gestión del mismo. 3. La aprobación definitiva de los Planes y Normas de Espacios Naturales Protegidos corresponderá a la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias. 4. La aprobación definitiva de los Planes Territoria les Especiales corresponderá: a) A los Cabildos Insulares, los que desarrollen deter minaciones del Plan Insular de Ordenación. b) A la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias, los de ámbito insular que desarrollen Directrices de Ordenación, así como los de ámbito inferior al insular que no desarrollen determina ciones del correspondiente Plan Insular de Ordenación. c) Al Consejo de Gobierno de la Comunidad, previo informe de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias y a propuesta del Consejero competente por razón de la materia, todos los restantes. 5. La aprobación definitiva de los Planes Territoria les Parciales corresponderá a la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias. SECCIÓN 5.a PROYECTOS Y CALIFICACIONES TERRITORIALES Artículo 25. Proyectos de Actuación Territorial: objeto y requisitos. 1. Son Proyectos de Actuación Territorial los ins trumentos de ordenación de carácter excepcional que, por razones de justificado interés general, legitimen las obras, construcciones e instalaciones precisas para la implantación en suelo rústico no clasificado como de protección ambiental, de dotaciones, de equipamiento, o de actividades industriales o turísticas que hayan de situarse necesariamente en suelo rústico o que por su naturaleza sean incompatibles con el suelo urbano y urbanizable y siempre que dicha implantación no estu viere específicamente prohibida por el planeamiento. 2. Reglamentariamente se establecerán las condi ciones a que deban someterse los usos anteriores, los requisitos exigibles a las construcciones e instalaciones para permitir su implantación, así como las categorías de suelo rústico que se declaren incompatibles con cada tipo de ellas. 3. El planeamiento territorial y los Planes Generales podrán establecer condiciones para garantizar la ade cuada inserción de los Proyectos de Actuación Territorial en sus respectivos modelos de ordenación; en particular, podrá incluir la prohibición de la aprobación de ese tipo de instrumentos en partes concretas del territorio que ordene. 4. Serán requisitos para la aprobación de los Pro yectos de Actuación Territorial los siguientes: a) El estudio de sus previsibles repercusiones socioeconómicas, territoriales y ambientales, directas e indirectas. b) La declaración de su interés general que, en todo caso, deberá incluir la necesaria exigencia de su implan tación en suelo rústico y su compatibilidad con los obje tivos de política sectorial aplicables, así como establecer aquellas condiciones que se estimaren necesarias. c) La solución, de un modo satisfactorio y en su totalidad con cargo al promotor, del funcionamiento de las instalaciones previstas, mediante la realización de cuantas obras fueran precisas para la eficaz conexión de aquéllas con las correspondientes redes generales; asimismo, deberá, como mínimo, garantizarse el man tenimiento de la operatividad y calidad de servicio de las infraestructuras públicas preexistentes. d) La asunción del resto de compromisos, deberes y cesiones previstos por la legislación o el planeamiento o, en su caso, contraídos voluntariamente por el pro motor y, en general, el pago del correspondiente canon. e) En su caso, la determinación justificada del plazo de vigencia de la Calificación Urbanística que legitime el Proyecto de Actuación Territorial. f) La prestación de garantía ante el Tesoro de la Comunidad Autónoma por un importe del diez por ciento del coste total de las obras a realizar para cubrir, en su caso, los gastos que puedan derivarse de incumpli mientos o infracciones o de las labores de restauración de los terrenos. Este importe podrá ser elevado por el Consejo de Gobierno en casos singulares, según se deter mine reglamentariamente, hasta el 20 por ciento del mismo coste total. Artículo 26. Proyectos de Actuación Territorial: proce dimiento. 1. El procedimiento de aprobación de los Proyectos de Actuación Territorial se ajustará a las siguientes reglas: a) Iniciación a instancia de cualquier Administración o particular, incluyendo la documentación básica que BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22617 se determine reglamentariamente y la acreditación sufi ciente de la titularidad de derechos subjetivos sobre el correspondiente terreno. b) Necesidad de declaración de interés general de la actividad de que se trate por el Consejo de Gobierno, a solicitud de la entidad pública promotora o, en el caso de los procedimientos promovidos por personas priva das, del Ayuntamiento o Ayuntamientos afectados, pre vio informe de la Consejería competente por razón de la materia y de la responsable de la ordenación territorial y urbanística. Cuando se trate de actuaciones de carácter turístico, se requerirá, con carácter previo a la decla ración, la comunicación al Parlamento de Canarias, para su debate conforme a las previsiones de su Reglamento. c) Preceptivamente deberán cumplirse de un modo simultáneo, con un plazo mínimo de un mes, los siguien tes trámites: información pública y audiencia de los pro pietarios de suelo incluidos en el Proyecto y de los colin dantes, e informe de los Ayuntamientos afectados, en su caso, y del Cabildo. Además, en los procedimientos promovidos por particulares para actividades cuya implantación y desarrollo no requieran concesión admi nistrativa alguna, será necesario la convocatoria de con curso público para la consideración de posibles alter nativas. d) Resolución definitiva por la Comisión de Orde nación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias sobre procedencia de la estimación del Proyecto y, en su caso, selección del más idóneo de entre los alternativos pre sentados en competencia, con calificación simultánea de los terrenos afectados, que implicará la atribución al terreno correspondiente del aprovechamiento urba nístico que resulte del Proyecto. La resolución deberá producirse en el plazo máximo de cuatro meses desde la presentación de la solicitud o desde la subsanación de las deficiencias de la docu mentación aportada, pudiendo entenderse producido acto presunto desestimatorio por el mero transcurso de tal plazo sin haberse practicado notificación de resolu ción alguna. Su contenido deberá incluir pronunciamien to sobre los compromisos, deberes y cesiones, incluido el pago de canon, asumidos por el promotor a favor del Ayuntamiento y el carácter, ajustado o no a plazo, de la calificación urbanística de los terrenos y del apro vechamiento que de ella deriva. La resolución se comunicará al Registro de la Pro piedad para la práctica de la anotación o inscripción que proceda. Dicha resolución definitiva incorporará, en su caso, la Declaración de Impacto Ecológico. 2. La aprobación de los Proyectos de Actuación Territorial legitimará la implantación de los correspon dientes usos y actividades y la ejecución de las obras e instalaciones que sean precisas, sin perjuicio de la necesidad de la obtención de las autorizaciones secto riales pertinentes y de licencia municipal. 3. La eficacia del Proyecto de Actuación Territorial y el derecho al aprovechamiento por él otorgado cadu carán: a) Por el transcurso de un año, desde su otorga miento, sin haberse solicitado en forma la preceptiva licencia municipal o autorización sectorial pertinente. b) Por el solo hecho del no comienzo o no termi nación de las obras precisas para la ejecución dentro, respectivamente, de los dos y cuatro años siguientes al otorgamiento de la licencia o de los plazos inferiores que expresamente se hayan fijado en ésta. c) Por el transcurso del plazo señalado, en su caso. 4. Cuando el Proyecto, por su financiación, locali zación o actividad, esté sujeto a Evaluación de Impacto conforme establezca la legislación específica, deberá acompañarse a la documentación constitutiva del mis mo el preceptivo estudio, que se tramitará en un único y común procedimiento, emitiéndose la declaración que proceda en el mismo acto de aprobación. Si el Proyec to se denegase, no se emitirá declaración de impacto alguna. Artículo 27. Calificación territorial. 1. La calificación territorial es el instrumento de ordenación que ultimará, para un concreto terreno y con vistas a un preciso proyecto de edificación o uso objetivo del suelo no prohibidos, el régimen urbanístico del suelo rústico definido por el planeamiento de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística aplicable, complementando la calificación del suelo por éste esta blecida. 2. El otorgamiento de la calificación territorial requiere solicitud de interesado, formalizada mediante documentación bastante, acreditativa de la identidad del promotor, la titularidad de derecho subjetivo suficiente sobre el terreno correspondiente, la justificación de la viabilidad y características del acto de aprovechamiento del suelo pretendido y, en su caso, de su impacto en el entorno, así como de la evaluación ecológica o ambien tal y la descripción técnica suficiente de las obras e ins talaciones a realizar. El procedimiento para su otorgamiento, que deberá articularse de forma que quede garantizada la coope ración de todas las competencias sectoriales, incluida la medioambiental, habrá de ajustarse en todo caso a las siguientes reglas: a) Fase inicial municipal, para informe por el Ayun tamiento en el plazo máximo de un mes, transcurrido el cual, sin efecto, podrá reproducirse la solicitud direc tamente ante el Cabildo Insular, entendiéndose evacuado el informe municipal, a todos los efectos, en sentido favorable. b) Fase de resolución por el Cabildo Insular, com prensiva simultáneamente de los actos de instrucción, de requerimiento de los informes sectoriales preceptivos y pertinentes y, en su caso, de información pública por plazo de un mes. c) El plazo máximo para resolver será de seis meses, si el expediente requiere información pública y en otro caso cuatro meses a partir de la entrada de la docu mentación en el registro del Cabildo Insular correspon diente, o desde la subsanación de las deficiencias de la aportada, si la Administración hubiera practicado requerimiento al efecto dentro de los quince días siguien tes a su presentación. El transcurso del citado plazo máxi mo sin comunicación de resolución expresa alguna habi litará para entender desestimada la solicitud. 3. Cuando el proyecto presentado, por su financia ción, localización o actividad, esté sujeto a Evaluación de Impacto, conforme establezca la legislación especí fica, el contenido de la previa Declaración de Impacto se integrará en la Calificación Territorial. 4. Son de aplicación a la calificación territorial las disposiciones contenidas en las letras c), d) y, en su caso, e) del número 4 del artículo 25. 5. La eficacia de la Calificación Territorial y el apro vechamiento por ella otorgado caducarán: a) Por el transcurso de un año, desde su otorga miento, sin haberse solicitado en forma la preceptiva licencia municipal. b) Por el solo hecho del no comienzo o no termi nación de las obras precisas para la ejecución dentro, 22618 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 respectivamente, de los dos y cuatro años siguientes al otorgamiento de la licencia o de los plazos inferiores que expresamente se hayan fijado en ésta. c) Por el transcurso del plazo señalado y, en su caso, de la prórroga que se haya concedido. CAPÍTULO III Ordenación urbanística SECCIÓN 1.a DISPOSICIONES GENERALES Artículo 28. Instrumentos de ordenación urbanística y su ejecución. 1. La ordenación urbanística se establecerá, en el marco de esta Ley y de sus normas reglamentarias de desarrollo, así como, en su caso, de los planes de orde nación territorial, por los siguientes instrumentos: a) Las Normas y las Instrucciones Técnicas del Pla neamiento Urbanístico. b) Los Planes urbanísticos y los Catálogos. c) Las Ordenanzas Municipales de Edificación y Urbanización. La ejecución material de los instrumentos de Orde nación Urbanística se llevará a cabo con arreglo a pro yectos de urbanización o proyectos de ejecución de sis temas, salvo cuando basten al efecto proyectos de obra pública ordinarios. 2. El contenido sustantivo y documental y la orde nación del procedimiento de aprobación de los instru mentos de ordenación urbanística se establecerá regla mentariamente en desarrollo de esta Ley. En todo caso, el contenido deberá asegurar el cumplimiento de las exigencias de la legislación medioambiental, el proce dimiento de aprobación garantizará el cumplimiento de los trámites establecidos por ésta y la aprobación impli cará la o las declaraciones previstas por la misma. 3. En la formulación y tramitación de los instrumen tos de planeamiento podrá acordarse la suspensión del otorgamiento de licencias urbanísticas y de la tramita ción de los instrumentos de orden inferior, de acuerdo a lo previsto en el artículo 14.6. SECCIÓN 2.a NORMAS E INSTRUCCIONES TÉCNICAS DEL PLANEAMIENTO URBANÍSTICO Artículo 29. Normas Técnicas del Planeamiento Urba nístico. 1. Las Normas Técnicas del Planeamiento Urbanís tico tendrán por objeto: a) La determinación de los requisitos mínimos de calidad, sustantivos y documentales, de los distintos ins trumentos de planeamiento de ordenación urbanística, así como de las normas específicas que deban ser obser vadas por éstos en la ordenación del espacio litoral y el uso turístico. b) La precisión de los conceptos de consolidación por la urbanización y por la edificación y de perímetro urbano, y sus requisitos mínimos, a efectos de la cla sificación de suelo urbano por el planeamiento. c) La definición de criterios con arreglo a los que el planeamiento de ordenación general habrá de deter minar la dimensión, idoneidad y condiciones de conti güidad o extensión que deban cumplir los sectores de suelo urbanizable precisos para absorber los crecimien tos previsibles de carácter residencial, turístico, industrial y terciario. d) La concreción y, en su caso, la elevación de los estándares mínimos de suelo para equipamientos y dota ciones. e) La definición de los elementos de la ordenación estructural del planeamiento de ordenación general, en defecto de su determinación por éste. f) La definición enunciativa o taxativa de los tipos y las condiciones de establecimientos susceptibles de ser implantados en suelo rústico mediante Proyectos de Actuación Territorial y particularmente de los indus triales. g) La determinación de los criterios para la apre ciación de la inadecuación objetiva de los terrenos para servir de soporte a aprovechamientos urbanos, por razo nes económicas, geotécnicas o morfológicas. 2. Estas Normas se aprobarán por Decreto del Con sejo de Gobierno de Canarias, a propuesta del Consejero competente en materia de ordenación territorial y urba nística y a iniciativa del Consejero competente por razón de la materia, previo informe de la Comisión de Orde nación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias. Artículo 30. Instrucciones Técnicas del Planeamiento Urbanístico. 1. Las Instrucciones Técnicas del Planeamiento Urbanístico tendrán por objeto la fijación de criterios orientativos sobre: a) Objetivos y prioridades de los instrumentos de planeamiento de ordenación urbanística. b) Soluciones-tipo para las cuestiones de más fre cuente planteamiento en la formulación del planeamien to, conforme a la experiencia práctica. c) Modelos de regulación de las diferentes zonas de ordenación urbanística más usuales en la práctica urbanística, con determinación para cada una de ellas de los elementos tipológicos definitorios de las cons trucciones en función de su destino y uso característicos, pudiendo ser utilizados por simple remisión. d) Criterios y soluciones para el diseño y ejecución de obras de urbanización. 2. Estas Instrucciones vincularán a las Administra ciones de la Comunidad Autónoma, de la Isla y del Muni cipio, que sólo podrán apartarse de ellas motivadamente. Corresponderá su aprobación al Consejero competente en materia de ordenación territorial y urbanística, previo informe de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias. SECCIÓN 3.a INSTRUMENTOS DE PLANEAMIENTO URBANÍSTICO Artículo 31. Instrumentos de planeamiento urbanístico. 1. La ordenación urbanística en el ámbito municipal se establecerá y desarrollará mediante los siguientes instrumentos: a) Planes Generales de Ordenación. b) Planes de desarrollo: 1) Planes Parciales de Ordenación. 2) Planes Especiales de Ordenación. 3) Estudios de Detalle. 2. Los instrumentos de ordenación urbanística deberán ajustarse a las determinaciones de los instru mentos de ordenación de los recursos naturales y del territorio. Asimismo, los planes de desarrollo enunciados en el apartado anterior deberán ajustarse a las deter minaciones de los Planes Generales. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22619 3. Reglamentariamente se desarrollarán las deter minaciones y el contenido documental de los instrumen tos previstos en este artículo, estableciéndose los que estén sujetos a la previa redacción de avances de pla neamiento. Artículo 32. Planes Generales de Ordenación: objeto y contenido. 1. Los Planes Generales definirán, dentro del marco de la utilización racional de los recursos naturales esta blecido en las Directrices de Ordenación, los Planes Insu lares y el resto del planeamiento de ordenación territorial, para la totalidad del correspondiente término municipal, la ordenación urbanística, organizando la gestión de su ejecución. 2. Los Planes Generales establecerán la ordenación estructural y la ordenación pormenorizada del municipio. A) Constituye la ordenación estructural el conjunto de determinaciones que define el modelo de ocupación y utilización del territorio en el ámbito de la totalidad de un término municipal, así como los elementos fun damentales de la organización y el funcionamiento urba no actual y su esquema de futuro. La ordenación urba nística estructural comprende específicamente las siguientes determinaciones: 1) El modelo de ocupación del territorio y desarrollo urbano. 2) La clasificación del suelo. 3) En el suelo rústico, su adscripción a la categoría que le corresponda y la determinación de los usos gené ricos atribuibles a esa categoría. 4) En el suelo urbano y urbanizable, la adscripción a la categoría que corresponda. En suelo urbano no con solidado, la delimitación de los ámbitos para su desarrollo mediante Planes Parciales y Especiales de Ordenación. 5) En cualquier categoría de suelo, las medidas pro tectoras precisas de los bienes de dominio público situa dos en el municipio, de acuerdo a las previsiones de la legislación sectorial concerniente. 6) La regulación de las condiciones complementa rias que deben servir de base para la aprobación de los Proyectos de Actuación Territorial, y que garanticen su armónica integración en el modelo de ordenación municipal elegido. 7) La definición de la red básica de reserva de los terrenos y construcciones destinados a las dotaciones públicas y equipamientos privados que constituyan los sistemas generales y garanticen la funcionalidad de los principales espacios colectivos con adecuada calidad. Se incluyen dentro de estos sistemas generales, al menos, los siguientes: a) El sistema general de espacios libres, parques y plazas públicas en proporción adecuada a las nece sidades sociales actuales y a las previsibles para el futuro, con respeto de los mínimos establecidos en las perti nentes Normas Técnicas del Planeamiento Urbanístico, sin que en ningún caso pueda ser inferior a cinco metros cuadrados por habitante o plaza alojativa, e incluyendo como integrantes de este sistema los Parques arqueo lógicos y etnográficos declarados como tales conforme a la Ley del Patrimonio Histórico de Canarias. b) Sistemas generales de equipamientos y servicios supramunicipales y, en particular, de redes de transpor tes, comunicaciones y servicios, con esquema indicativo de su trazado y funcionamiento. c) Sistemas generales de otras infraestructuras, dotaciones o equipamientos municipales que, por sus funciones, dimensiones o posición estratégica, deban for mar parte de los elementos fundamentales de la orga nización urbana. d) Vías públicas y demás infraestructuras que comu niquen entre sí las dotaciones previstas en las letras precedentes para la integración de éstas en una red coherente. 8) La adscripción de suelo urbano o urbanizable a la construcción de viviendas sujetas a algún régimen de protección pública o con precio final de venta limitado. Esta adscripción no podrá en ningún caso exceder del 50 por ciento del aprovechamiento del ámbito o sector. B) Constituye la ordenación urbanística pormeno rizada el conjunto de las determinaciones que, dentro del marco de las de carácter estructural, desarrollan aquéllas en términos suficientemente precisos, para per mitir la legitimación de las actividades de ejecución, comprendiendo: 1) La ordenación completa y con el mismo grado de precisión exigible a un Plan Parcial de todo o parte del suelo urbano y del urbanizable ordenado. 2) La división del suelo urbano y urbanizable en ámbitos y sectores, determinando la normativa que sea de aplicación en cada uno de ellos y fijando para cada uno de los sectores de suelo urbanizable sectorizado el aprovechamiento urbanístico medio que le correspon da, que no podrá diferir entre sectores en más del 15 por ciento. 3) La organización de la gestión y la programación de la ejecución pública del Plan General. 4) La determinación, si procede, de reservas com plementarias de equipamientos e infraestructuras que completen las previstas en los sistemas generales, sin adquirir esta calificación. 5) La delimitación, si procede, de unidades de actua ción, así como de áreas de gestión integrada, precisando el carácter público o privado del sistema de ejecución según corresponda. 3. Sobre la base de los correspondientes Avances, los Planes Generales se formularán y tramitarán por el respectivo Ayuntamiento, correspondiendo su aproba ción definitiva a: a) El propio Ayuntamiento, previo informe favorable de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias, cuando se trate de modificacio nes limitadas a la ordenación pormenorizada. b) La Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias en todos los restantes casos, pre vio informe del Cabildo Insular correspondiente respecto a su acomodación a las prescripciones del Plan Insular de Ordenación. Cuando este informe sea negativo, será tenido en cuenta por la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente para requerir del Ayunta miento la adaptación del Plan en trámite antes de ser aprobado. Artículo 33. Plan Operativo del Plan General de Orde nación. 1. Los municipios con más de 10.000 habitantes o de igual número de plazas alojativas turísticas deberán formular el Plan General desglosando en un Plan Ope rativo la ordenación pormenorizada a que se refiere el apartado B) del número 2 del artículo anterior. Los restantes municipios que cumplan las condicio nes y los requisitos de capacidad de gestión urbanística y económico-financiera que se fijen reglamentariamente, podrán optar por formular también su planeamiento general en los términos del párrafo anterior. 22620 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 2. Los Ayuntamientos que formulen su Plan Ope rativo deberán actualizarlo al menos cada cuatro años. La actualización podrá limitar su contenido a la orga nización de la gestión y la programación de la ejecución pública. 3. Las actualizaciones del Plan Operativo se apro barán por los Ayuntamientos por el procedimiento esta blecido para los Planes Parciales de Ordenación y no podrán alterar las determinaciones de ordenación estruc tural del Plan General. Artículo 34. Límites de la potestad de planeamiento ejercida a través de Planes Generales de Ordenación. Los Planes Generales no podrán: a) Reclasificar terrenos que, siendo rústicos, hayan sufrido un incendio forestal o un proceso irregular de parcelación urbanística, mientras no hayan transcurrido treinta y veinte años, respectivamente, desde que se hubieran producido tales hechos. Cualquier reclasifica ción de tales terrenos antes del cumplimiento de estos plazos deberá realizarse mediante Ley. b) Reclasificar suelo rústico que hubiera sido cla sificado como de protección hidrológica o forestal, de conformidad con lo previsto en el artículo 55. c) Establecer, al ordenar suelo urbano consolidado, determinaciones que posibiliten o tengan como efecto el incremento de la edificabilidad media y de la densidad global permitidas por el planeamiento general anterior en zonas o áreas en las que existan más de 75 viviendas o 10.000 metros cuadrados de edificación residencial o turística alojativa por hectárea de superficie. d) Establecer modificaciones en las rasantes y ali neaciones tradicionales en los Conjuntos Históricos de Canarias, declarados con base a la Ley del Patrimonio Histórico de Canarias, excepto cuando estas modifica ciones se contemplen específicamente en los Planes Especiales de Protección por contribuir positivamente a conservar el carácter del conjunto. Tampoco podrán dictar normas sobre obligatoriedad de garajes en edi ficios de nueva planta o rehabilitados, instalaciones de servicios en fachadas u otras que pudieran alterar la calidad histórica del conjunto, debiendo en todo caso atenerse a las previsiones de los Planes Especiales de Protección correspondientes. e) Alterar los criterios generales establecidos en el correspondiente Plan Insular de Ordenación en el desarrollo de operaciones de rehabilitación de zonas o núcleos, en el caso que se hayan previsto específica mente en el mismo. Artículo 35. Planes Parciales de Ordenación. 1. Los Planes Parciales de Ordenación tendrán por objeto el establecimiento, en desarrollo del Plan General, de la ordenación pormenorizada precisa para la ejecu ción, incluso de operaciones de reforma interior o reno vación urbanas, en ámbitos de suelo urbano no con solidado y sectores de suelo urbanizable. 2. La ordenación pormenorizada comprenderá todas las determinaciones que sean precisas para posi bilitar la ejecución del planeamiento, incluyendo las refe ridas al destino urbanístico preciso y la edificabilidad de los terrenos y construcciones, las características de las parcelas y las alineaciones y rasantes de éstas y las reservas de dotaciones y equipamientos complemen tarias de las integrantes de la ordenación estructural. 3. Los Planes Parciales de Ordenación podrán ser formulados por cualquier Administración o particular, correspondiendo su tramitación y aprobación a los Ayun tamientos, previo informe no vinculante de los Cabildos Insulares y de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias. Artículo 36. Límites de la potestad de planeamiento ejercida a través de Planes Parciales de Ordenación. 1. Los Planes Parciales que tengan por objeto la ordenación pormenorizada de ámbitos completos en suelo urbano no consolidado y de sectores en suelo urba nizable, deberán observar las siguientes reglas sustan tivas de ordenación: a) En suelo cuyo destino sea predominantemente residencial: 1) Una densidad máxima de setenta viviendas por hectárea, referida a la superficie total del ámbito objeto del Plan. 2) Una edificabilidad bruta máxima de 0,80 metros cuadrados edificados por cada metro cuadrado de suelo, referida a la superficie total del ámbito ordenado. 3) Una reserva mínima de 40 metros cuadrados de suelo destinado a espacios libres públicos, dotaciones y equipamientos, por cada cien metros cuadrados de edificación; de esa reserva, al menos el 50 por ciento corresponderá a los espacios libres públicos. 4) Una previsión de al menos una plaza de apar camiento fuera de la red viaria, por cada vivienda, según se establezca reglamentariamente. b) En el suelo turístico: Una reserva mínima de 50 metros cuadrados de suelo por cada 100 metros cua drados de edificación, destinada a espacios libres públi cos, dotaciones y equipamientos, de los cuales al menos 30 metros cuadrados por cada 100 de edificación se destinarán a espacios libres públicos y como máximo siete metros cuadrados por cada 100 de edificación a dotaciones. c) En el suelo con destino industrial o dedicado a actividades del sector económico terciario: 1) Una reserva de suelo destinada a espacios libres públicos de al menos el 10 por ciento de la superficie total ordenada. 2) Una reserva de suelo con destino a dotaciones de al menos el uno por ciento de la superficie total ordenada. 3) Una reserva de suelo con destino a equipamien tos de al menos el tres por ciento de la superficie total ordenada. 2. Las reservas de sistemas generales establecidas en el planeamiento general no serán computables para el cumplimiento de las prescritas en este artículo. 3. Reglamentariamente, y sin minoración de su superficie, se modularán las reservas de suelo estable cidas en este artículo en función de las características de los ámbitos y sectores. Artículo 37. Planes Especiales de Ordenación. 1. Los Planes Especiales de Ordenación desarrolla rán o complementarán las determinaciones de los Planes Generales, ordenando elementos o aspectos específicos de un ámbito territorial determinado. 2. Los Planes Especiales de Ordenación pueden tener por objeto cualquiera de las siguientes finalidades: a) Conservar y mejorar el medio natural y el paisaje natural y urbano. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22621 b) Proteger y conservar el Patrimonio Histórico Canario. c) Definir las actuaciones en los núcleos o zonas turísticas a rehabilitar. d) Desarrollar los programas de viviendas y esta blecer la ordenación precisa para su ejecución. e) Ordenar los sistemas generales, cuando así lo determine el Plan General. f) Crear, ampliar o mejorar dotaciones y equipamien tos. g) Organizar y asegurar el funcionamiento de las redes de abastecimiento de aguas, saneamiento, sumi nistro de energía y otras análogas. h) Cualesquiera otras finalidades análogas que se prevean reglamentariamente. 3. Los Planes Especiales que se refieren a la orde nación y gestión de un área afectada por la declaración de un Conjunto Histórico según las previsiones de la Ley del Patrimonio Histórico de Canarias se regirán por su normativa específica y, adicionalmente, por lo que reglamentariamente se establezca. 4. Los Planes Especiales de Ordenación podrán, excepcionalmente y mediante resolución motivada, modificar alguna de las determinaciones pormenorizadas del Plan General, sin afectar a la ordenación estructural. 5. Regirán para la formulación, tramitación y apro bación de los Planes Especiales de Ordenación las mis mas reglas establecidas para los Planes Parciales de Ordenación, con la salvedad de que los Planes Especiales de Protección de Conjuntos Históricos, Zonas Arqueo lógicas o Sitios Históricos se formularán por el Ayun tamiento y requerirán informe favorable del Cabildo Insu lar correspondiente, que se entenderá evacuado posi tivamente una vez transcurridos tres meses desde su solicitud. Artículo 38. Estudios de Detalle. 1. Los Estudios de Detalle tendrán por objeto, en el marco de los Planes Generales y los Planes Parciales y Especiales de Ordenación, completar o reajustar, para manzanas o unidades urbanas equivalentes: a) Las alineaciones y las rasantes. b) Los volúmenes. 2. Los Estudios de Detalle en ningún caso podrán: a) Modificar el destino urbanístico del suelo. b) Incrementar el aprovechamiento urbanístico del suelo. c) Proponer la apertura de vías de uso público que no estén previstas en el plan que desarrollen o com pleten. d) Reducir las superficies destinadas a viales o espa cios libres. e) Aumentar la ocupación del suelo, las alturas máxi mas edificables, la densidad poblacional o la intensidad de uso. f) Establecer nuevas ordenanzas. 3. Los Estudios de Detalle podrán ser formulados por cualquier Administración o particular. Su tramitación y aprobación corresponderá a los Ayuntamientos. SECCIÓN 4.a CATÁLOGOS Artículo 39. Catálogos. 1. Los Ayuntamientos de Canarias deberán aprobar y mantener actualizado un catálogo municipal, en el que recojan aquellos bienes tales como monumentos, inmue bles o espacios de interés histórico, artístico, arquitec tónico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, eco lógico, científico o técnico que por sus características singulares o según la normativa del Patrimonio Histórico de Canarias deban ser objeto de preservación, estable ciéndose el grado de protección que les corresponda y los tipos de intervención permitidos en cada supuesto. 2. Los Catálogos podrán formularse: a) Con carácter general, como documentos inte grantes de instrumentos de ordenación territorial y de Planes Generales o Parciales y Especiales de Ordenación que tengan entre sus fines o, en su caso, como único objeto, la conservación de los elementos señalados en el número anterior. b) Como instrumentos autónomos, cuando alguno de los instrumentos de planeamiento a que se refiere la letra anterior así lo prevea expresamente y remita a ellos. En este caso, regirán para su formulación las reglas del Plan remitente y para su tramitación y apro bación las de los Planes Parciales de Ordenación. 3. En cada Cabildo Insular se llevará un Registro Público de carácter administrativo, en el que se inscri birán todos los bienes incluidos en los Catálogos de los Planes vigentes en la isla. La inscripción se efectuará de oficio una vez aprobados definitivamente los distintos Planes o, en su caso, Catálogos, ello sin perjuicio de la inclusión de los correspondientes inmuebles y espa cios en el Registro de Bienes de Interés Cultural. 4. Los Cabildos Insulares anotarán en dicho Registro con carácter preventivo los bienes catalogables que sean objeto de protección por los Planes o Catálogos en tra mitación, desde el momento de la aprobación inicial de éstos, y aquellos otros que sean objeto de las decla raciones reguladas por la legislación reguladora del patri monio histórico y artístico y de los Espacios Naturales Protegidos, desde la incoación de los respectivos pro cedimientos. SECCIÓN 5.a ORDENANZAS MUNICIPALES Artículo 40. Ordenanzas Municipales de Edificación y Urbanización. 1. Las Ordenanzas Municipales de Edificación ten drán por objeto la regulación de todos los aspectos mor fológicos, incluidos los estéticos, y cuantas otras con diciones, no definitorias directamente de la edificabilidad y destino del suelo, sean exigibles para la autorización de los actos de construcción y edificación, incluidas las actividades susceptibles de autorización en los inmue bles. Deberán ajustarse a las disposiciones relativas a la seguridad, salubridad, habitabilidad y calidad de las cons trucciones y edificaciones y ser compatibles con los ins trumentos de planeamiento de ordenación urbanística y las medidas de protección del medio ambiente urbano y el patrimonio arquitectónico e histórico-artístico. 2. Las Ordenanzas Municipales de Urbanización tie nen por objeto la regulación de todos los aspectos rela tivos a la proyección, ejecución material, recepción y mantenimiento de las obras y los servicios de urbani zación. Incluirán igualmente los criterios morfológicos y estéticos que deban respetarse en los proyectos. Deberán ajustarse a las disposiciones sectoriales reguladoras de los distintos servicios públicos y, en su caso, a las Normas e Instrucciones Técnicas del Planea miento Urbanístico. 3. Los instrumentos de planeamiento urbanístico no podrán establecer determinaciones propias de las Orde nanzas Municipales de Edificación y Urbanización, remi tiéndose a las mismas, de forma genérica o específica. 22622 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 4. Las Ordenanzas Municipales de Edificación y Urbanización se aprobarán y modificarán de acuerdo con la legislación de régimen local. El acuerdo municipal de aprobación, acompañado del texto íntegro de las Orde nanzas, deberá comunicarse al Cabildo Insular corres pondiente y a la Consejería competente en materia de ordenación territorial y urbanística, con carácter previo a su publicación. SECCIÓN 6.a INSTRUMENTOS PARA LA EJECUCIÓN MATERIAL DEL PLANEAMIENTO Artículo 41. Proyectos de urbanización y de ejecución de sistemas. 1. Los proyectos de urbanización son proyectos de obras que tendrán por objeto la ejecución material de las determinaciones de los Planes Generales, Planes Par ciales y, en su caso, Planes Especiales de Ordenación para el suelo urbano y el suelo urbanizable, en materia de infraestructuras, mobiliario, ajardinamiento y demás servicios urbanísticos. 2. Los proyectos de ejecución de sistemas son igual mente proyectos de obra, normalmente de edificación, que tienen por objeto la ejecución de los Sistemas Gene rales, desarrollando en tal sentido las determinaciones de los Planes Especiales que ordenan y definen aquéllos o las de los Planes Generales cuando éstos determinen expresamente, por las características de los sistemas generales afectados, su directa ejecución mediante pro yecto. 3. Los proyectos a que se refieren los dos números anteriores: a) No podrán contener determinaciones sobre orde nación ni régimen del suelo y de la edificación, debiendo cumplir las previsiones que para ellos establezcan los correspondientes instrumentos de planeamiento urba nístico y, en su caso, las Normas e Instrucciones Técnicas del Planeamiento Urbanístico y las Ordenanzas Muni cipales de Edificación y Urbanización. b) Deberán detallar y programar las obras que com prendan con la precisión necesaria para que puedan ser ejecutadas por técnico distinto del autor del proyecto. Su documentación estará integrada por una memoria descriptiva de las características de las obras, plano de situación, planos de proyecto y de detalle, mediciones, cuadros de precios, presupuesto y pliego de condiciones de las obras. c) Podrán ser formulados por cualquier persona pública o privada. Su tramitación y aprobación corres ponderá al Ayuntamiento, siguiendo el procedimiento establecido para el otorgamiento de las licencias muni cipales de obras. CAPÍTULO IV Aprobación, publicación, vigencia y efectos de los instrumentos de ordenación Artículo 42. Tramitación de los Planes de Ordenación Urbanística. 1. La aprobación municipal de los avances de pla neamiento, requeridos por esta Ley, sólo tendrá efectos administrativos internos a efectos preparatorios. 2. El procedimiento para la tramitación de los Planes de Ordenación Urbanística se establecerá reglamenta riamente. 3. En las disposiciones reglamentarias se regularán las normas de coordinación interadministrativa, la infor mación pública y los informes de los órganos adminis trativos gestores de intereses que pudieran quedar afec tados, los plazos a que deben someterse los distintos trámites, así como el silencio administrativo, que se entenderá positivo en caso de incumplimiento por parte de la Administración competente de los plazos previstos para la resolución definitiva, cuando se tratare de Planes Parciales de Ordenación o Estudios de Detalle, y negativo en el del resto de instrumentos de ordenación urbanís tica. 4. No habrá lugar a la aplicación del silencio admi nistrativo si el plan no contuviere los documentos y deter minaciones establecidas por los preceptos que sean directamente aplicables para el tipo de plan de que se trate. Tampoco se aplicará el silencio administrativo posi tivo si el plan contuviere determinaciones contrarias a la Ley o a planes de superior jerarquía, o cuando la apro bación del plan esté sometida a requisitos especiales, legal o reglamentariamente establecidos. Artículo 43. Aprobación definitiva de los instrumentos de ordenación. 1. Cuando el órgano a que se atribuya la aprobación definitiva de un plan estimare que existe algún incum plimiento de los trámites reglamentarios u observara que el expediente no estuviera completo, lo devolverá al orga nismo o entidad que lo hubiere tramitado a efectos de la subsanación de los defectos observados, dentro del plazo que se fije reglamentariamente, con suspensión del plazo máximo para resolver. 2. Si no se apreciaran deficiencias de trámite o docu mentación el órgano competente deberá analizar la ade cuación del plan a la normativa legal aplicable, al igual que su conformidad, en el caso de las soluciones apor tadas en el ámbito municipal, con los instrumentos de ordenación territorial aplicables, así como su coordina ción con las políticas de ámbito supralocal. En función de dicho análisis, podrá tomar las siguientes resoluciones alternativas: a) Aprobar definitivamente el plan en los términos en que viniera formulado. b) Aprobar el plan definitivamente a reserva de que se subsanen las deficiencias advertidas y supeditando su publicación al cumplimiento de esta obligación por el organismo o entidad que lo hubiera tramitado. c) Aprobar el plan definitivamente, aunque de modo parcial, siempre que tal aprobación no ponga en cuestión la coherencia y eficacia ulterior del plan en su conjunto. A estos efectos, reglamentariamente se establecerán los plazos máximos para la subsanación, cuyo incumplimien to habilitará al órgano competente para la aprobación, de acuerdo con las normas de régimen local y previa audiencia del interesado, para realizar las rectificaciones y modificaciones necesarias que permitan la aprobación definitiva de la totalidad del plan. d) Suspender motivadamente la aprobación defini tiva del plan. e) Desestimar motivadamente la aprobación defini tiva del plan. Artículo 44. Efectos de la aprobación definitiva de los instrumentos de ordenación o, en su caso, de la reso lución que ponga fin al correspondiente procedimien to. 1. La aprobación definitiva de los instrumentos de ordenación o, en su caso, la resolución que ponga fin BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22623 al pertinente procedimiento producirá, de conformidad con su contenido: a) La vinculación de los terrenos, las instalaciones, las construcciones y las edificaciones al destino que resulte de la clasificación y calificación y su sujeción al régimen urbanístico que consecuentemente les sea de aplicación. b) La obligatoriedad del cumplimiento de sus dis posiciones por las Administraciones y los particulares, siendo nulas cualesquiera reservas de dispensación. c) La ejecutividad de sus determinaciones a los efec tos de la aplicación por la Administración pública de cualesquiera medios de ejecución forzosa. d) La declaración de la utilidad pública y la nece sidad de ocupación de los terrenos, las instalaciones, las construcciones y las edificaciones correspondientes, cuando delimiten unidades de actuación a ejecutar por el sistema de expropiación o prevean la realización de las obras públicas ordinarias que precisen de expropia ción, previstas en la sección 2.a del capítulo VI del Título III. e) La publicidad de su contenido, teniendo derecho cualquier persona a consultar su documentación y a obtener copia de ésta en la forma que se determine reglamentariamente. 2. Los instrumentos de ordenación de los recursos naturales y del territorio entrarán en vigor con la íntegra publicación de su normativa en el «Boletín Oficial de Canarias», sin perjuicio de la publicación del acuerdo de aprobación definitiva. Los instrumentos de ordenación urbanística entrarán en vigor con la publicación de los acuerdos de su apro bación definitiva en el «Boletín Oficial de Canarias», sin perjuicio de lo establecido en la legislación de régimen local. 3. Los instrumentos de ordenación tienen vigencia indefinida. 4. Las instalaciones, construcciones y edificaciones, así como los usos o actividades, existentes al tiempo de la aprobación de los instrumentos de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística o, en su caso, de la resolución que ponga fin al pertinente pro cedimiento, que resultaren disconformes con los mis mos, quedarán en la situación legal de fuera de orde nación. A tal efecto: a) Las Normas y, en su caso, las Instrucciones Téc nicas del Planeamiento Urbanístico y, en el marco de unas y otras, el planeamiento de ordenación definirán el contenido de la situación legal a que se refiere el número anterior y, en particular, los actos constructivos y los usos de que puedan ser susceptibles las corres pondientes instalaciones, construcciones y edificaciones. b) En defecto de las normas y determinaciones del planeamiento previstas en el número anterior se apli carán a las instalaciones, construcciones y edificaciones en situación de fuera de ordenación las siguientes reglas: 1.a Con carácter general sólo podrán realizarse las obras de reparación y conservación que exija la estricta conservación de la habitabilidad o la utilización conforme al destino establecido. Salvo las autorizadas con carácter excepcional conforme a la regla siguiente, cualesquiera otras obras serán ilegales y nunca podrán dar lugar a incremento del valor de las expropiaciones. 2.a Excepcionalmente podrán autorizarse obras par ciales y circunstanciales de consolidación cuando no estuviera prevista la expropiación o demolición, según proceda, en un plazo de cinco años, a partir de la fecha en que se pretenda realizarlas. Tampoco estas obras podrán dar lugar a incremento del valor de la expro piación. Artículo 45. Revisión y modificación de los instrumen tos de ordenación. 1. La alteración del contenido de los instrumentos de ordenación se producirá mediante su revisión o modi ficación. 2. La revisión o modificación de los instrumentos de ordenación se llevará a cabo por el mismo proce dimiento establecido para su aprobación y en los plazos y por las causas establecidas en esta Ley o en los mismos instrumentos. La modificación no requiere en ningún caso la elaboración y tramitación previas de avance de planeamiento. 3. No obstante, lo dispuesto en el apartado 2, y cuando razones de urgencia o de excepcional interés público exijan la adaptación del planeamiento de orde nación urbanística al de ordenación de los recursos natu rales y del territorio, el Consejo de Gobierno de la Comu nidad Autónoma, mediante Decreto adoptado a propues ta del Consejero competente en materia de ordenación territorial y urbanística e iniciativa, en su caso, de los Cabildos Insulares, y previos el informe de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Cana rias y la audiencia de los Municipios afectados, podrá establecer el deber de proceder a la revisión o modi ficación del planeamiento general u otros concretos pla nes urbanísticos, según proceda, fijando a las entidades municipales correspondientes plazos adecuados al efec to y para la adopción de cuantas medidas sean per tinentes, incluidas las de índole presupuestaria. El trans curso de los plazos así fijados sin que se hubieran iniciado los correspondientes procedimientos habilitará a la Con sejería competente en materia de ordenación territorial y urbanística para proceder a la revisión o modificación omitida, en sustitución de los Municipios correspondien tes por incumplimiento de sus deberes, conforme a lo dispuesto en la legislación de régimen local y en los términos que se determinen reglamentariamente. Artículo 46. Revisión de los instrumentos de ordena ción: concepto y procedencia. 1. Se entiende por revisión de un instrumento de ordenación la reconsideración de su contenido por algu no de los siguientes motivos: a) El cumplimiento de las condiciones previstas por el propio instrumento a tal fin y, en particular, el ago tamiento del aprovechamiento asignado al suelo urba nizable diferido. b) La modificación del modelo territorial estableci do, cuando queden afectados los elementos básicos de la ordenación territorial o de la estructura urbanística prevista en el instrumento a revisar. c) La alteración de cualquiera de los elementos de la ordenación estructural, cuando se trate de Planes Generales. d) Cuando se pretenda la reclasificación de suelos rústicos como urbanizables. 2. En el proceso de revisión la Administración actuante no vendrá condicionada por las limitaciones establecidas en el instrumento que se pretende revisar. Artículo 47. Modificación de los instrumentos de orde nación: concepto, procedencia y límites. 1. Toda reconsideración de los elementos del con tenido de los instrumentos de ordenación no subsumible en el artículo anterior supone y requiere su modificación. 22624 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 2. La modificación podrá tener lugar en cualquier momento. No obstante, habrán de respetarse las siguien tes reglas: a) Si el procedimiento se inicia antes de transcurrir un año desde la publicación del acuerdo de aprobación del planeamiento o de su última revisión, la modificación no podrá alterar ni la clasificación del suelo, ni la cali ficación referida a dotaciones. b) Una vez expirado el plazo fijado en cualquier for ma para la revisión no podrá tramitarse modificación alguna. 3. Corresponderá a la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias la aprobación definitiva de las modificaciones de los instrumentos de ordenación en los casos siguientes: a) Cuando la modificación afecte a zonas verdes o espacios libres en ellos previstos. En este caso, para la aprobación de la modificación se exigirá el mante nimiento de la misma extensión que las superficies pre vistas anteriormente para estas áreas y en condiciones topográficas similares. b) Cuando la modificación incremente el volumen edificable de una zona. En este caso, se deberá prever en la propia modificación el incremento de los espacios libres a razón de un mínimo de cinco metros cuadrados por cada habitante o plaza alojativa turística adicional. Artículo 48. Suspensión de los instrumentos de orde nación. 1. El Consejo de Gobierno de la Comunidad Autó noma podrá suspender motivadamente la vigencia de cualquier instrumento de ordenación para su revisión o modificación, en todo o parte, tanto de su contenido como de su ámbito territorial. El acuerdo de suspensión se adoptará a propuesta del Consejero competente en materia de ordenación territorial y urbanística y a ini ciativa, en su caso, de los Cabildos Insulares o de las Consejerías competentes en razón de su incidencia terri torial y previos informe de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias y audiencia del Municipio o Municipios afectados. 2. El acuerdo de suspensión establecerá las normas sustantivas de ordenación aplicables transitoriamente en sustitución de las suspendidas. TÍTULO II Clasificación y régimen del suelo CAPÍTULO I Clasificación del suelo Artículo 49. Clases de suelo. 1. El suelo de cada término municipal se clasificará por el Plan General, de acuerdo con el planeamiento de ordenación de los recursos naturales y territorial, den tro de un criterio de desarrollo sostenible, en todas o algunas de las siguientes clases: a) Urbano. b) Urbanizable. c) Rústico. 2. Los instrumentos de ordenación de los recursos naturales o territorial, en los casos previstos en esta Ley, podrán clasificar directamente el suelo en alguna de las clases que se establecen en el número anterior, así como establecer criterios vinculantes de clasificación que deban ser introducidos por el Plan General para ámbitos concretos de un determinado municipio. 3. El planeamiento calificará el suelo de cada clase de acuerdo con su destino específico. El suelo con uso predominantemente turístico deberá calificarse como turístico cualquiera que sea su clase. Artículo 50. Suelo urbano: definición. Integrarán el suelo urbano: a) Los terrenos que, por estar integrados o ser sus ceptibles de integrarse en la trama urbana, el planea miento general incluya en esta clase legal de suelo, mediante su clasificación, por concurrir en él alguna de las condiciones siguientes: 1) Estar ya transformados por la urbanización por contar con acceso rodado, abastecimiento de agua, eva cuación de aguas residuales y suministro de energía eléc trica, en condiciones de pleno servicio tanto a las edi ficaciones preexistentes como a las que se hayan de construir. 2) Estar ya consolidados por la edificación por ocu par la misma al menos dos terceras partes de los espa cios aptos para la misma, de acuerdo con la ordenación que con el planeamiento general se establezca. b) Los terrenos que en ejecución del planeamiento urbanístico hayan sido efectivamente urbanizados de conformidad con sus determinaciones. Artículo 51. Suelo Urbano: categorías. 1. En el suelo urbano, el planeamiento establecerá todas o alguna de las siguientes categorías: a) Suelo urbano consolidado, integrado por aquellos terrenos que, además de los servicios previstos en el apartado a.1) del artículo anterior, cuenten con los de pavimentación de calzada, encintado de aceras y alum brado público, en los términos precisados por las Normas Técnicas del Planeamiento Urbanístico y el Plan General. b) Suelo urbano no consolidado por la urbanización, integrado por el restante suelo urbano. 2. El planeamiento diferenciará en cualquiera de las dos categorías anteriores y, cuando proceda, delimitán dolo: a) El suelo de interés cultural, por contar con ele mentos de patrimonio arquitectónico o etnográfico, for men o no conjuntos y estén o no declarados bienes de interés cultural. b) El suelo de renovación o rehabilitación urbana, por quedar sujeto a operaciones que impliquen su trans formación integrada. Artículo 52. Suelo urbanizable: definición. 1. Integrarán el suelo urbanizable los terrenos que el planeamiento general urbanístico adscriba, mediante su clasificación, a esta clase de suelo por ser susceptibles de transformación, mediante su urbanización, en las con diciones y los términos que dicho planeamiento deter mine. 2. La clasificación deberá realizarse en forma tal que: a) La superficie de los terrenos correspondientes, salvo determinación distinta del planeamiento de orde nación territorial, sea contigua y no presente solución de continuidad alguna respecto de la de los terrenos clasificados como suelo urbano y de acuerdo, en todo BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22625 caso, con los criterios establecidos por las Normas Téc nicas del Planeamiento Urbanístico. b) Los aprovechamientos asignados por el planea miento al conjunto de las diversas categorías de suelo urbanizable deberán ser los precisos para atender los razonables crecimientos previsibles de la demanda de carácter residencial, industrial, terciario y turístico, con forme a los criterios fijados por las Normas Técnicas de Planeamiento Urbanístico. Artículo 53. Suelo urbanizable: categorías. 1. El suelo urbanizable se dividirá en sectorizado y no sectorizado, según se haya o no producido la deli mitación de sectores. 2. El suelo sectorizado será ordenado cuando se haya producido directamente la ordenación pormeno rizada que legitime la actividad de ejecución de los usos de carácter residencial no turísticos, industrial o terciario no estratégicos. Mientras esta ordenación no se hubiere producido, el suelo sectorizado quedará como no orde nado. 3. El suelo urbanizable no sectorizado podrá adoptar alguna de las categorías siguientes: a) Suelo urbanizable turístico, aquel para el que el planeamiento disponga ese uso. b) Suelo urbanizable estratégico, el reservado por el planeamiento para la localización o el ejercicio de actividades industriales o del sector terciario relevantes para el desarrollo económico o social insular o auto nómico. c) Suelo urbanizable diferido, integrado por el res tante suelo urbanizable no sectorizado. Artículo 54. Suelo rústico: definición. Integrarán el suelo rústico los terrenos que el pla neamiento adscriba a esta clase de suelo, mediante su clasificación por: a) Tener la condición de bienes de dominio público natural o estar sujetos a limitaciones o servidumbres para la protección de la integridad de éstos. b) Estar sujetos a algún régimen de protección en virtud de la legislación específica, en especial la relativa a medio ambiente, montes, vías pecuarias, agrarias, espa cios naturales protegidos, fauna y flora y patrimonio his tórico de Canarias. c) Estar sometido a un régimen de protección por un plan de ordenación de los recursos naturales o terri torial, en función de alguno de los valores previstos en la letra anterior. d) Ser merecedores de protección para el mante nimiento de sus características por razón de valores de carácter natural, paisajístico, cultural, científico, histórico, arqueológico o, en general, ambiental. e) Ser procedente su preservación por tener valor agrícola, forestal, ganadero, cinegético o contar con riquezas naturales. f) Ser pertinente el mantenimiento de sus caracte rísticas naturales para la protección de su integridad y funcionalidad de infraestructuras, equipamientos e ins talaciones públicos o de interés público. g) Resultar inadecuado, conforme a los criterios establecidos por las correspondientes Normas Técnicas del Planeamiento Urbanístico, para servir de soporte a aprovechamientos urbanos, por los costes despropor cionados que requeriría su transformación o por los ries gos ciertos de erosión, desprendimientos, corrimientos o fenómenos análogos que comporten sus caracterís ticas geotécnicas o morfológicas. h) Ser necesaria su preservación del proceso urba nizador para la salvaguarda del ecosistema insular, a fin de evitar la superación de su capacidad de susten tación del desarrollo urbanístico. i) Ser pertinente la preservación de los terrenos del proceso urbanizador para el mantenimiento del modelo territorial, así como de peculiaridades esenciales o espe cíficas como el valor del medio rural no ocupado o deter minadas formas tradicionales de poblamiento. Artículo 55. Suelo rústico: categorías. Dentro del suelo que se clasifique como rústico el planeamiento, de conformidad y en aplicación de los criterios que se fijen reglamentariamente, establecerá todas o algunas de las siguientes categorías: a) Cuando en los terrenos se hallen presentes valo res naturales o culturales precisados de protección ambiental: 1) Suelo rústico de protección natural, para la pre servación de valores naturales o ecológicos. 2) Suelo rústico de protección paisajística, para la conservación del valor paisajístico, natural o antropizado, y de las características fisiográficas de los terrenos. 3) Suelo rústico de protección cultural, para la pre servación de yacimientos arqueológicos y de edificios, conjuntos o infraestructuras de valor histórico, artístico o etnográfico, así como su entorno inmediato. 4) Suelo rústico de protección de entornos, para la preservación de perspectivas o procesos ecológicos, diferenciando los entornos de Espacios Naturales Pro tegidos, de núcleos de población y de itinerarios. 5) Suelo rústico de protección costera, para la orde nación del dominio público marítimo terrestre y de las zonas de servidumbre de tránsito y protección cuando no sean clasificados como urbano o urbanizable. La ads cripción a esta categoría específica será compatible con cualquiera otra de las enumeradas en este artículo. b) Cuando los terrenos precisen de protección de sus valores económicos, por ser idóneos, al menos poten cialmente, para aprovechamientos agrarios, pecuarios, forestales, hidrológicos o extractivos y para el estable cimiento de infraestructuras: 1) Suelo rústico de protección agraria, para la orde nación del aprovechamiento o del potencial agrícola, ganadero y piscícola. 2) Suelo rústico de protección forestal, para la orde nación de los aprovechamientos de este carácter o el fomento de la repoblación con tal fin. 3) Suelo rústico de protección hidrológica, para la protección de las cuencas, evitar los procesos erosivos e incrementar y racionalizar el uso de los recursos hídri cos, tanto en el suelo como en el subsuelo. 4) Suelo rústico de protección minera, para la orde nación de la explotación de recursos minerales. 5) Suelo rústico de protección de infraestructuras, para el establecimiento de zonas de protección y de reserva que garanticen la funcionalidad de infraestruc turas viarias, de telecomunicaciones, energéticas, hidro lógicas, de abastecimiento, saneamiento y análogas. Esta categoría será compatible con cualquier otra de las pre vistas en este artículo. c) Cuando en los terrenos existan formas tradicio nales de poblamiento rural y de acuerdo con los criterios de reconocimiento y delimitación que para cada comarca establezca el planeamiento insular: 1) Suelo rústico de asentamiento rural, referida a entidades de población existentes con mayor o menor grado de concentración, generalmente sin vinculación 22626 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 actual con actividades primarias, cuyas características no justifiquen su clasificación y tratamiento como suelo urbano, de acuerdo con los criterios que establezcan las Normas Técnicas del Planeamiento Urbanístico. 2) Suelo rústico de asentamiento agrícola, referida a áreas de explotación agropecuaria en las que haya tenido lugar un proceso de edificación residencial rela cionado con dicha explotación, para la ordenación, con la debida proporción, entre la edificación y la actividad agropecuaria correspondiente. d) Suelo rústico de protección territorial, para la pre servación del modelo territorial, sus peculiaridades esen ciales y específicas y el valor del medio rural no ocupado, así como la salvaguarda del ecosistema insular y su capa cidad de sustentación de desarrollo urbanístico. CAPÍTULO II Régimen de las distintas clases de suelo SECCIÓN 1.a DISPOSICIONES GENERALES Artículo 56. Delimitación del contenido urbanístico del derecho de propiedad del suelo. La clasificación, categorización y, en su caso, la cali ficación urbanísticas del suelo vincularán los terrenos y las construcciones o edificaciones a los correspondien tes destinos y usos y definirán su función social, deli mitando el contenido del derecho de propiedad que recaiga sobre tales bienes. Artículo 57. Ejercicio de derechos y deberes. Las facultades urbanísticas del derecho de propiedad se ejercerán siempre dentro de los límites y con el previo cumplimiento de los deberes establecidos en esta Ley o, en virtud de ella, por el planeamiento con arreglo a la clasificación, categorización y, en su caso, califi cación urbanística del suelo. Artículo 58. Contenido urbanístico de la propiedad del suelo: derechos. 1. El contenido del derecho de propiedad del suelo y, en su caso, la edificación tiene siempre como límites las determinaciones ambientales para la protección del suelo, el agua, el aire, la flora y la fauna; y las medidas de protección de los espacios naturales protegidos y del patrimonio histórico de Canarias y cualquier otro que se determine por ley. 2. Forma parte del contenido urbanístico del dere cho de propiedad del suelo el derecho a usar, disfrutar y disponer de los terrenos conforme a la clasificación, categorización y calificación de los mismos. 3. Es condición para el ejercicio de los derechos de la propiedad del suelo el previo cumplimiento de los deberes legales exigibles. Artículo 59. Contenido urbanístico de la propiedad del suelo: deberes. Formarán parte del contenido urbanístico del derecho de propiedad del suelo, sin perjuicio del régimen a que esté sujeto por razón de su clasificación y categorización, los siguientes deberes: a) Destinar el suelo al uso previsto por la ordenación y conservar las construcciones e instalaciones existentes, así como, en su caso, levantar las cargas impuestas por la ordenación urbanística para el legítimo ejercicio de la facultades y derechos previstos en esta Ley. b) Respetar los límites que deriven de la legislación aplicable en materia de unidad mínima de cultivo o por razón de la colindancia con bienes que tengan la con dición de dominio público, en los que estén establecidos obras o servicios públicos o en cuyo vuelo o subsuelo existan recursos naturales sujetos a explotación regu lada. c) Cumplir lo preceptuado por los planes y progra mas sectoriales aprobados conforme a la legislación de aplicación. d) Permitir la realización por la Administración públi ca competente de los trabajos que sean necesarios para realizar labores de control, conservación o restauración del medio y de prevención de la erosión. e) Conservar en buenas condiciones de salubridad y ornato las construcciones o instalaciones existentes para que cumplan siempre los requisitos mínimos exi gibles para autorizar su uso, procediendo, en su caso, a la rehabilitación siempre que el importe de las obras a realizar no supere el 50 por ciento del coste de nueva construcción con similares características. f) Solicitar y obtener las autorizaciones administra tivas preceptivas y, en todo caso, la licencia municipal con carácter previo a cualquier acto de transformación o uso del suelo, natural o construido, sin perjuicio de lo que se establezca en la legislación sectorial que resul tare aplicable. Artículo 60. Aprovechamiento urbanístico medio. 1. En los sectores de suelo urbanizable y en los ámbitos de suelo urbano, el planeamiento establecerá los aprovechamientos urbanísticos global y medio en función de los usos, intensidades, tipologías edificatorias y circunstancias urbanísticas de los terrenos que no estén destinados a viales, zonas verdes y demás dotaciones. 2. El Plan General establecerá un coeficiente que exprese el valor que atribuye a cada uso y tipología edi ficatoria en relación con los demás. También podrá esta blecer un coeficiente para cada sector o ámbito, en fun ción de su situación dentro de la estructura territorial. Los Planes Parciales fijarán la ponderación relativa de los usos y tipologías edificatorias resultantes de su ordenación detallada, así como la que refleje las dife rencias de situación y características urbanísticas dentro del ámbito ordenado. El coeficiente de homogeneización de cada área geo gráfica y funcional diferenciada se determinará por pon deración de los anteriores coeficientes, ajustando el resultado, si fuera preciso, con objeto de conseguir una más adecuada valoración relativa. 3. El aprovechamiento urbanístico de cada área dife renciada será el resultado de multiplicar la superficie de las parcelas lucrativas de la misma por la edificabilidad correspondiente, expresada en metros cuadrados edi ficables por cada metro cuadrado de suelo, y por el coe ficiente de homogeneización, expresándose el resultado en unidades de aprovechamiento. El aprovechamiento urbanístico de un sector o ámbito será la suma de los aprovechamientos que correspondan a todas sus áreas diferenciadas. La asignación de coeficientes a los distintos usos y tipologías edificatorias, sectores, ámbitos y áreas dife renciadas deberá ser razonada, exponiendo las motiva ciones que han dado lugar a su determinación. 4. El aprovechamiento urbanístico medio de cada sector o ámbito se obtendrá dividiendo su aprovecha miento urbanístico por su superficie total, incluida la de los sistemas generales comprendidos o adscritos al mis mo. El resultado se expresará en unidades de aprove chamiento por metro cuadrado. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22627 5. Las Normas Técnicas del Planeamiento Urbanís tico desarrollarán los criterios para el cálculo de los apro vechamientos y los coeficientes de homogeneización. Artículo 61. Usos y obras provisionales. En las categorías de suelo rústico señaladas en el artículo 63, apartados 1.c) y 4, en todo caso, y en el suelo urbano no consolidado y el urbanizable sectorizado mientras no se haya aprobado el correspondiente pla neamiento de desarrollo, sólo podrán autorizarse, cuando no estén expresamente prohibidas por la legislación sec torial o el planeamiento, usos y obras de nueva implan tación de carácter provisional y realizadas con materiales fácilmente desmontables. El otorgamiento de licencias municipales conllevará el deber de demolición o desmantelamiento de las obras y restauración de los terrenos y de su entorno sin indem nización, a requerimiento del órgano urbanístico actuante. La eficacia de las licencias quedará sujeta a la con dición legal suspensiva de prestación de garantía por importe mínimo de los costes de demolición y de ins cripción en el Registro de la Propiedad del carácter pre cario de las obras y usos. SECCIÓN 2.a RÉGIMEN DEL SUELO RÚSTICO Artículo 62. Derechos y deberes de los propietarios de suelo rústico. 1. En suelo rústico, el contenido del derecho de pro piedad, comprenderá: a) En todo caso, la realización de los actos precisos para la utilización y explotación agrícola, ganadera, fores tal, cinegética o análoga que correspondan, conforme a su naturaleza y mediante el empleo de medios que no comporten la transformación de dicho destino, en los términos que se precisen reglamentariamente. Los trabajos e instalaciones que se lleven a cabo en los terrenos estarán sujetos a los límites de la legislación civil y la administrativa aplicable por razón de la materia y deberán realizarse, además, de conformidad con la ordenación aplicable. b) La realización de obras y construcciones y el ejer cicio de usos y actividades que, excediendo lo previsto en el número anterior, se legitimen expresamente por la ordenación de acuerdo con las previsiones de la Ley. 2. Sin perjuicio de otros deberes establecidos legal mente, los propietarios de suelo rústico tendrán los debe res de conservar y mantener el suelo y, en su caso, su masa vegetal, en las condiciones precisas para evitar riesgos de erosión o incendio o para la seguridad o salud públicas y daños o perjuicios a terceros o al interés gene ral, incluidos los de carácter ambiental y estético; así como de usarlo y explotarlo de forma que se preserven en condiciones ecológicas y no se produzca contami nación indebida de la tierra, el agua y el aire, ni tengan lugar inmisiones ilegítimas en bienes de terceros. 3. Cuando la ordenación permita otorgar al suelo rústico aprovechamiento en edificación de naturaleza residencial, industrial, turística o de equipamiento, el pro pietario tendrá el derecho a materializarlo en las con diciones establecidas por dicha ordenación, previo cum plimiento de los deberes que ésta determine y, en todo caso, el pago de un canon cuya fijación y percepción corresponderá a los municipios por cuantía mínima del 5 y máxima del 10 por ciento del presupuesto total de las obras a ejecutar. Este canon podrá ser satisfecho mediante cesión de suelo en los casos en que así lo determine el Municipio. 4. Cuando el aprovechamiento edificatorio otorgado por la ordenación urbanística fuera por tiempo limitado, éste nunca podrá ser inferior al necesario para permitir la amortización de la inversión y tendrá carácter prorro gable. 5. Las condiciones que determinen los instrumentos de ordenación para materializar el aprovechamiento en edificación permitido en suelo rústico, deberán: a) Asegurar la preservación del carácter rural del suelo y la no formación de asentamientos no previstos, así como la adopción de las medidas precisas para pro teger el medio ambiente y mantener el nivel de calidad de las infraestructuras y los servicios públicos corres pondientes. b) Garantizar la restauración, a la finalización de la actividad, de las condiciones ambientales de los terrenos y de su entorno inmediato. c) Asegurar la ejecución de la totalidad de los servi cios que demanden las construcciones e instalaciones autorizadas en la forma que se determine reglamenta riamente. En particular y hasta tanto se produce su conexión con las correspondientes redes generales, las viviendas y granjas, incluso las situadas en asentamien tos, deberán disponer de depuradoras o fosas sépticas individuales, quedando prohibidos los pozos negros. d) Asegurar la ejecución y mantenimiento de las actividades o usos que justifiquen la materialización del aprovechamiento en edificación y, en especial, la puesta en explotación agrícola y el funcionamiento de los equi pamientos. Artículo 63. Régimen específico de las distintas cate gorías de suelo rústico. 1. En el suelo rústico de protección ambiental, cuyas categorías vienen relacionadas en el apartado a) del ar tículo 55 de esta Ley, se aplicará el siguiente régimen: a) Con carácter general, sólo serán posibles los usos, actividades, construcciones e instalaciones que expre samente legitime el planeamiento y sean compatibles con el régimen de protección a que dicho suelo esté sometido. b) En el suelo rústico de protección natural, paisa jística y cultural, así como en el suelo rústico de pro tección del entorno de espacios naturales protegidos y de itinerarios, sólo serán posibles con carácter general y sin perjuicio de lo dispuesto en la legislación ambiental y otras normas sectoriales, los usos y las actividades que sean compatibles con la finalidad de protección y los necesarios para la conservación y, en su caso, el disfrute público de sus valores. c) En el suelo rústico de protección del entorno de núcleos de población, así como el destinado por el pla neamiento de ordenación a infraestructuras, sistemas generales o dotaciones en asentamientos rurales, sólo serán posibles usos y actividades, con sus correspondien tes construcciones e instalaciones, de carácter provisional y realizadas con materiales fácilmente desmontables. La eficacia de las licencias municipales correspon dientes quedará sujeta a la condición legal suspensiva de prestación de garantía por importe mínimo de los costes de demolición o desmantelamiento, y de inscrip ción en el Registro de la Propiedad del carácter precario de las construcciones e instalaciones y de los usos y actividades. Asimismo, el otorgamiento de las anteriores licencias conllevará el deber de demolición o desman telamiento y de restauración de los terrenos y de su entorno sin indemnización, a requerimiento del órgano urbanístico actuante. 22628 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 2. En los suelos rústicos a que se refieren los apar tados b) y c) del artículo 55 se aplicará el siguiente régimen: a) Sólo podrán autorizarse las actividades que correspondan a su naturaleza y las construcciones e ins talaciones que fueran precisas para el ejercicio de ese derecho, en los términos de esta ley y precisados en el planeamiento. b) En los suelos clasificados como de protección de las infraestructuras será de aplicación lo previsto en el apartado c) del número anterior. 3. En los suelos previstos para los asentamientos rurales o agrícolas, se podrán realizar aquellos usos que expresamente contemple el planeamiento, el cual debe rá, asimismo, definir los criterios dimensionales y, cuando esos asentamientos tengan carácter tradicional, deberá establecer las medidas precisas para mantener sus carac terísticas singulares. 4. En el suelo rústico de protección territorial sólo serán posibles usos y actividades, con sus correspon dientes construcciones e instalaciones, de carácter pro visional y realizadas con materiales fácilmente desmon tables. 5. En el suelo rústico incluido en espacios naturales protegidos o en sus zonas periféricas de protección, el régimen de usos tolerados o permitidos será el espe cialmente establecido por sus instrumentos de ordena ción, sin que en ellos puedan otorgarse autorizaciones, licencias o concesiones administrativas sin un informe emitido por el órgano al que corresponda su gestión, y que en caso de que fuera negativo tendrá carácter vinculante. Artículo 64. Concurrencia de regímenes. En las fincas o, en su caso, unidades aptas para la edificación sujetas a varios regímenes urbanísticos se aplicará a cada parte el régimen que le asigne el pla neamiento, pudiendo computarse la superficie total exclusivamente para la aplicación del régimen más res trictivo de los que les afecten. Con independencia de su concreta calificación, el planeamiento podrá permitir el cómputo conjunto de las superficies destinadas a usos compatibles entre sí, a los efectos de la autorización de construcciones o instalaciones vinculadas específi camente a dichos usos. Artículo 65. Determinaciones de ordenación de directa aplicación y de carácter subsidiario. 1. Todo acto de aprovechamiento y uso del suelo rústico deberá respetar las siguientes reglas: a) En los lugares de paisaje abierto y natural, sea rural o marítimo o en las perspectivas que ofrezcan los conjuntos urbanos históricos, típicos o tradicionales y en las inmediaciones de carreteras y caminos de carácter pintoresco, no se permitirá la construcción de cerramien tos, edificaciones u otros elementos cuya situación o dimensiones limiten el campo visual o desfiguren sen siblemente las perspectivas de los espacios abiertos terrestres, marítimos, costeros o de los conjuntos his tóricos o tradicionales. b) No podrá realizarse construcción alguna que pre sente características tipológicas o soluciones estéticas propias de las zonas urbanas y, en particular, las vivien das colectivas, los edificios integrados por salón en plan ta baja y vivienda en la alta, y los que presenten paredes medianeras vistas, salvo en los asentamientos rurales que admitan esta tipología. c) Las construcciones o edificaciones deberán situarse en el lugar de la finca menos fértil o idóneo para el cultivo, salvo cuando provoquen un mayor efecto negativo ambiental o paisajístico. d) No será posible la colocación y el mantenimiento de anuncios, carteles, vallas publicitarias o instalaciones de características similares, pudiendo autorizarse exclu sivamente los carteles indicativos o informativos con las características que fije, en cada caso, la Administración competente. e) Ninguna edificación podrá superar las dos plantas por cualquiera de sus fachadas. f) Todas las construcciones deberán estar en armo nía con las tradicionales en el medio rural canario y, en su caso, con los edificios de valor etnográfico o arqui tectónico que existieran en su entorno cercano. g) Las edificaciones deberán presentar todos sus paramentos exteriores y cubiertas totalmente termina dos, empleando las formas, materiales y colores que favo rezcan una mejor integración en el entorno inmediato y en el paisaje. 2. En defecto de determinaciones expresas del pla neamiento de ordenación, las construcciones y edifica ciones deberán observar las siguientes reglas: a) Ser adecuadas al uso y la explotación a los que se vinculen y guardar estricta proporción con las nece sidades de los mismos. b) Tener el carácter de aisladas. c) Respetar un retranqueo máximo de 5 metros a linderos y 10 metros al eje de caminos, así como un retranqueo mínimo de 5 metros respecto de este eje. d) No exceder de una planta con carácter general ni de dos en los asentamientos rurales existentes, medi dos en cada punto del terreno que ocupen. e) No emplazarse en terrenos cuya pendiente natu ral supere el 50 por ciento. 3. No podrá realizarse ni autorizarse en ninguna de las categorías de suelo rústico, además de los usos y actividades prohibidos por los instrumentos de ordena ción, los actos que comporten riesgo para la integridad de cualquiera de los valores objeto de protección. Artículo 66. Usos, actividades y construcciones auto rizables. 1. En suelo rústico, los usos, actividades y cons trucciones permisibles serán los de carácter agrícola, ganadero, forestal, extractivo y de infraestructuras. Excepcionalmente podrán permitirse los usos industria les, residenciales, turísticos y de equipamiento y servicios que se integren en actuaciones de interés general. 2. En los usos, actividades y construcciones a que se refiere el número anterior, se entenderán siempre incluidos los de carácter accesorio o complementario que sean necesarios de acuerdo con la legislación sec torial que sea de aplicación. 3. Reglamentariamente se precisarán las condicio nes urbanísticas de los diferentes usos y actividades, así como de sus construcciones e instalaciones, y se definirán los requisitos sustantivos y documentales que deberán cumplir, en cada caso, los proyectos técnicos y los estudios de impacto territorial exigibles para su viabilidad. 4. Los usos agrícola, ganadero y forestal, que se regularán, en su caso, por la legislación específica, com prenderán las actividades, construcciones e instalacio nes necesarias para las explotaciones de tal carácter y deberán guardar proporción con su extensión y carac terísticas, quedando vinculadas a dichas explotaciones. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22629 5. El uso extractivo comprenderá las construcciones e instalaciones estrictamente indispensables para la investigación y obtención de recursos minerales o hidro lógicos. 6. El uso de infraestructuras comprenderá las acti vidades, construcciones e instalaciones, de carácter tem poral o permanente, necesarias para la ejecución y el mantenimiento de obras y la prestación de servicios rela cionados con el transporte de vehículos, aguas, energía u otros, las telecomunicaciones, la depuración y pota bilización, el tratamiento de residuos u otros análogos que se precisen reglamentariamente. 7. El uso residencial comprenderá las construccio nes e instalaciones fijas, móviles o desmontables des tinadas a vivienda unifamiliar, que deberán cumplir los siguientes requisitos: a) Situarse en terrenos calificados como asenta mientos rurales o agrícolas, salvo las excepciones que se establezcan reglamentariamente para posibilitar la adecuada vigilancia en los espacios naturales protegidos o de instalaciones legitimadas mediante Proyectos de Actuación Territorial. Cuando se trate de viviendas situadas en asentamien tos agrícolas, estar directamente vinculadas a las corres pondientes explotaciones agrícolas efectivas. Su primera ocupación sólo será posible previa acreditación de la puesta en explotación agrícola de los correspondientes terrenos o de la acreditación del mantenimiento de la actividad agraria de la finca. b) Constituir la finca que les otorgue soporte una unidad apta para la edificación, quedando en su inte gridad vinculada legalmente a la vivienda autorizada. 8. Además, con carácter general y en las condicio nes determinadas reglamentariamente y precisadas por el planeamiento, serán posibles los siguientes actos: a) La rehabilitación para su conservación, incluso con destino residencial, de edificios de valor etnográfico o arquitectónico, aun cuando se encontraran en situación de fuera de ordenación, pudiendo excepcionalmente incluir obras de ampliación indispensables para el cum plimiento de las condiciones de habitabilidad. Requerirán la prestación de garantía por importe del 15 por ciento del coste total de las obras previstas. b) La reconstrucción, mediante Proyecto de Actua ción Territorial, de edificios en situación de fuera de orde nación que resulten afectados por una obra pública. Artículo 67. Actuaciones de interés general. 1. Reglamentariamente se determinarán las dimen siones y demás características de las actuaciones de carácter dotacional de equipamientos y servicios, indus trial y turístico susceptibles de poder ser objeto de un Proyecto de Actuación Territorial en suelo rústico. Las Normas Técnicas del Planeamiento Urbanístico podrán establecer una lista con carácter enunciativo o taxativo de los tipos de establecimientos comprendidos en este artículo. 2. Las actuaciones de carácter industrial podrán incluir, con los requisitos que se determinen reglamen tariamente: a) Los depósitos al aire libre de materiales, maqui naria y vehículos. b) Las instalaciones industriales que requieran emplazarse alejadas de otros usos y construcciones por su singular peligrosidad o molestia o que con carácter imprescindible exijan su ubicación junto a una explo tación minera o agrícola cuyos productos procesen. 3. Las actividades dotacionales, de equipamiento y de servicios comprenderán: a) Las dotaciones y los equipamientos necesarios para la prestación de servicios de interés social, como las instalaciones para la defensa o seguridad pública y las culturales, docentes, científicas, asistenciales, reli giosas, funerarias y similares. b) Las instalaciones recreativas, deportivas o de equipamiento. c) Las áreas de servicio de carreteras. 4. Las actividades turísticas comprenden los esta blecimientos turísticos con equipamiento complemen tario y los centros recreativos destinados a actividades de ocio o deportivas, que requieran su emplazamiento en el medio rústico. Estos establecimientos sólo podrán implantarse en el suelo rústico de protección territorial. El número de plazas alojativas incluidas en estos esta blecimientos deberá adecuarse a la capacidad de uso de las instalaciones que complemente. 5. Pueden ser objeto de calificación territorial, sin requerir un Proyecto de Actuación Territorial habilitante, siempre que estén previstos en el planeamiento y en los términos que éste establezca, los siguientes usos: a) Las instalaciones de uso y dominio públicos des tinadas al desarrollo de actividades científicas, docentes y divulgativas relacionadas con los Espacios Naturales Protegidos, incluyendo el alojamiento temporal, cuando fuera preciso. b) Los establecimientos comerciales y de servicios, de escasa dimensión, determinados reglamentariamente. c) Las instalaciones de deporte al aire libre y acam pada con edificaciones fijas, desmontables, permanentes o temporales, de escasa entidad, o sin ellas. d) Los establecimientos de turismo rural que ocupen edificaciones tradicionales rurales rehabilitadas, dentro de los límites superficiales y de capacidad que determine la normativa sectorial pertinente. SECCIÓN 3.a RÉGIMEN DE SUELO URBANIZABLE Artículo 68. Derechos y deberes de los propietarios de suelo urbanizable. El contenido del derecho de los propietarios de suelo urbanizable comprende: a) Los derechos y deberes propios del suelo rústico de protección territorial, mientras no sea objeto de orde nación pormenorizada que legitime la actividad de eje cución. b) Los demás derechos y deberes establecidos por esta Ley según su categoría. Artículo 69. Régimen jurídico del suelo urbanizable no sectorizado. 1. La clasificación de un suelo como urbanizable no sectorizado, por sí sola, no habilita para su urbani zación, cuya legitimación requerirá la previa comproba ción de su adecuación a los intereses de carácter supra municipal afectados en cada caso. A tal fin, requerirá de informe favorable del Cabildo Insular correspondiente. La ejecución de la urbanización requerirá, además, del cumplimiento o realización de los siguientes trámites o actos: a) Delimitación del sector y establecimiento de las determinaciones de ordenación estructural que permitan una incorporación coherente en el planeamiento vigente. b) Desarrollo de la ordenación pormenorizada de la totalidad del sector. 22630 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 c) Delimitación de las unidades de actuación per tinentes, fijando, en su caso, el sistema de ejecución de cada una de ellas. d) Aquellos otros exigibles por los planes medioam bientales, territoriales o urbanísticos. 2. Los propietarios de suelos urbanizables no sec torizados tendrán el derecho de consulta no vinculante sobre los siguientes extremos: a) Condiciones exigibles para la sectorización de los terrenos de su propiedad. b) Criterios y previsiones de los instrumentos de ordenación urbanística que resultaren aplicables. c) Obras que, en su caso, hubieran de acometer a su costa para la conexión de la actuación que pre tendan ejecutar con los sistemas generales. d) Adecuación al planeamiento territorial vigente y en particular el insular. e) Adecuación a la legislación sectorial vigente. La consulta se deberá responder en el plazo de tres meses, cuyo transcurso permitirá entenderla evacuada en sentido negativo. 3. La categoría de suelo urbanizable diferido no habilita por sí sola la transformación mediante la urba nización, cuya legitimación requerirá ser acreditada por nueva apreciación de la sostenibilidad del desarrollo urbanístico municipal. La reclasificación de este suelo a urbanizable sectorizado para uso principal residencial, industrial o terciario no estratégicos: a) Deberá producirse mediante modificación del pla neamiento general, si ya estuviera aprobada la totalidad del planeamiento de desarrollo del suelo previamente clasificado como urbanizable sectorizado para los usos previstos en el suelo a clasificar, o revisión en los res tantes casos. b) Requerirá, asimismo, la tramitación simultánea del Plan Parcial, que establezca su ordenación porme norizada. Artículo 70. Régimen jurídico del suelo urbanizable no ordenado. 1. Los propietarios de terrenos clasificados como suelo urbanizable no ordenado, además de los derechos reconocidos con carácter general en el artículo 68 de esta Ley, tendrán derecho a que por el órgano com petente se determine su ordenación pormenorizada, pudiendo formular e instar a la tramitación y aprobación del pertinente Plan Parcial sobre el sector correspon diente, salvo cuando éste tenga asignado un sistema de ejecución pública. El ejercicio de este derecho se acomodará al procedimiento establecido en el artícu lo 103 de la Ley. 2. Sólo podrán autorizarse en este tipo de suelo las obras siguientes: a) Las que correspondan a sistemas generales. b) Las de carácter provisional a que se refiere el artículo 61. Artículo 71. Régimen jurídico del suelo urbanizable ordenado. 1. El establecimiento para el suelo urbanizable de su ordenación pormenorizada determina: a) Ceder obligatoria y gratuitamente al Ayuntamien to, en parcelas urbanizadas, como participación de la comunidad en las plusvalías, la superficie de suelo pre cisa para materializar el 10 por ciento del aprovecha miento del sector, así como dedicar el 20 por ciento del suelo residencial útil a un destino prioritario de edi ficación de viviendas sujetas a regímenes de protección pública, de acuerdo con las determinaciones estableci das de conformidad con el artículo 32.2.A).8). b) La afectación legal de los terrenos al cumplimien to de la distribución justa de beneficios y cargas entre los propietarios y de los deberes enumerados en el artícu lo 59 y en el número 3 de este artículo, tal como resulten precisados por el planeamiento de ordenación urbanís tica y en los términos del sistema de ejecución que se fije. c) La afectación legal de los terrenos obtenidos por el Ayuntamiento en virtud de cesión obligatoria y gratuita por cualquier concepto a los destinos previstos por el planeamiento. d) La habilitación para el ejercicio de los derechos determinados en el artículo 58 y en el número 2 de este artículo. Mientras no se concluyan las obras de urbanización previstas en el correspondiente proyecto de urbaniza ción, no podrán realizarse en el suelo urbanizable orde nado otros actos edificatorios o de implantación de usos que las obras provisionales y las correspondientes a sis temas generales. Los Ayuntamientos, sin que se haya realizado previamente la recepción de las obras de urba nización o se haya garantizado su ejecución, no podrán otorgar licencias de edificación ni proceder a la liqui dación o al cobro de tributos por este concepto. 2. Los propietarios de suelo urbanizable ordenado tendrán los siguientes derechos: a) Derecho al aprovechamiento urbanístico resultan te de la aplicación a la superficie de sus respectivas fincas originarias o iniciales del 90 por ciento del apro vechamiento urbanístico medio del sector. b) Salvo que la Administración actuante haya opta do por la ejecución pública, los derechos de: 1) Promover la transformación de los terrenos mediante la urbanización, en las condiciones estable cidas en esta Ley. 2) Participar, en la forma y condiciones determina dos en esta Ley, en la gestión de la actuación y la eje cución de la urbanización. 3) Percibir el correspondiente justiprecio en el caso de no participar en la ejecución de la urbanización, salvo cesión voluntaria de los terrenos. 3. Los propietarios de suelo urbanizable ordenado tendrán los siguientes deberes: a) Ceder obligatoria y gratuitamente al Ayunta miento el suelo necesario, de acuerdo con la ordenación urbanística, para los viales, parques y jardines, zonas deportivas y de recreo y expansión públicos, dotaciones culturales y docentes y los precisos para la instalación y el funcionamiento de los restantes servicios públicos previstos. b) Ceder obligatoria y gratuitamente el suelo nece sario para la ejecución de los sistemas generales que el planeamiento general, en su caso, incluya o adscriba al sector correspondiente. c) Ceder obligatoria y gratuitamente al Ayuntamien to, en parcelas urbanizadas y en concepto de partici pación de la comunidad en las plusvalías, la superficie de suelo precisa para la materialización del 10 por ciento del aprovechamiento del sector. Esta cesión podrá sus tituirse por el abono en dinero al Ayuntamiento de una cantidad que, en ningún caso, será inferior al valor de mercado. d) Proceder a la distribución equitativa de los bene ficios y cargas derivados del planeamiento con anterio ridad al inicio de la ejecución material del mismo. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22631 e) Solicitar y obtener las autorizaciones administra tivas preceptivas y, en todo caso, la licencia municipal con carácter previo a cualquier acto de transformación o uso del suelo, natural o construido. f) Costear y, en su caso, ejecutar la urbanización. g) Costear y, en su caso, ejecutar la parte que pro ceda de las obras precisas para asegurar la conexión y la integridad de las redes generales de servicios y dotaciones. h) Edificar los solares en el plazo establecido en el planeamiento urbanístico. i) Usar la edificación en los términos establecidos en el planeamiento urbanístico o en la legislación espe cífica. j) Conservar y, en su caso, rehabilitar la edificación a fin de que ésta mantenga en todo momento las con diciones mínimas requeridas para el otorgamiento de autorización para su ocupación, siempre que el importe de las obras a realizar no supere el 50 por ciento del valor de una construcción de nueva planta, con similares características. SECCIÓN 4.a SUELO URBANO Artículo 72. Régimen jurídico del suelo urbano no con solidado. 1. Los propietarios de suelo urbano no consolidado tendrán, previo cumplimiento de los deberes legales exi gibles, los siguientes derechos: a) Derecho a la ejecución, en los términos preci sados reglamentariamente, de las obras de urbanización en su caso precisas, salvo que deban realizarse direc tamente por la Administración actuante o la ejecución deba producirse en régimen de actuación urbanizadora. En este último caso, tendrán los derechos a que se refiere el artículo 71.2.b) de esta Ley. b) Derecho a la distribución equitativa de los bene ficios y cargas derivados del planeamiento con anterio ridad al inicio de la ejecución material del mismo. c) Derecho al aprovechamiento urbanístico resultan te de la aplicación, a la superficie de sus respectivas fincas originarias o iniciales, del 90 por ciento del apro vechamiento urbanístico medio del ámbito correspon diente. d) Derecho a edificar, materializando el aprovecha miento urbanístico que corresponda al suelo, de acuerdo con los instrumentos de gestión de la correspondiente unidad de actuación. e) Derecho a destinar la edificación realizada a los usos autorizados por la ordenación urbanística, desarro llando en ella las correspondientes actividades. 2. Los propietarios de suelo urbano no consolidado tendrán los siguientes deberes: a) Ceder obligatoria y gratuitamente al Ayunta miento el suelo necesario, de acuerdo con la ordenación urbanística, para los viales, parques y jardines, zonas deportivas y de recreo y expansión públicos, dotaciones culturales y docentes y los precisos para la instalación y el funcionamiento de los restantes servicios públicos previstos. b) Ceder obligatoria y gratuitamente el suelo nece sario para la ejecución de los sistemas generales que el planeamiento general, en su caso, incluya en el ámbito correspondiente. c) Ceder obligatoria y gratuitamente al Ayuntamien to, en parcelas urbanizadas, y en concepto de partici pación de la comunidad en las plusvalías, la superficie de suelo precisa para la materialización del 10 por ciento del aprovechamiento urbanístico del ámbito correspon diente. En los supuestos previstos en esta Ley, esta cesión podrá sustituirse por el abono en dinero al Ayun tamiento de una cantidad que, en ningún caso, será infe rior al valor de mercado. d) Proceder a la distribución equitativa de los bene ficios y cargas derivados del planeamiento con anterio ridad al inicio de la ejecución material del mismo. e) Solicitar y obtener las autorizaciones administra tivas preceptivas y, en todo caso, la licencia municipal con carácter previo a cualquier acto de transformación o uso del suelo, natural o construido. f) Costear y, en su caso, ejecutar la urbanización. g) Edificar en las condiciones fijadas por la orde nación urbanística, una vez el suelo tenga la condición de solar o, en su caso, con carácter simultáneo a las obras de urbanización aún pendientes. h) Usar la edificación en los términos establecidos en el planeamiento urbanístico o en la legislación espe cífica. 3. El desarrollo de la actividad de ejecución reque rirá la delimitación de unidades de actuación, con apli cación del régimen propio de la ejecución de éstas, pre visto en el Título III de esta Ley. 4. Podrá autorizarse la edificación de parcelas inclui das en suelo urbano no consolidado que aún no tengan la condición de solar, siempre que se cumplan los siguientes requisitos: a) Firmeza en vía administrativa del instrumento de distribución entre los propietarios de la unidad de actua ción de los beneficios y las cargas derivados del pla neamiento. b) Aprobación definitiva del pertinente proyecto de urbanización de la unidad de actuación. c) Estado real de ejecución de las obras de urba nización, en el momento de la presentación de la solicitud de licencia, del que resulte razonablemente previsible la dotación efectiva de la parcela, al tiempo de termi nación de la edificación, con los servicios precisos para que adquiera la condición de solar. d) Prestación de garantía en cuantía suficiente para cubrir el coste de ejecución de las obras de urbanización comprometidas. La autorización simultánea producirá, por ministerio de la Ley, la obligación para el propietario de la no ocu pación, ni utilización de la edificación hasta la completa terminación de las obras de urbanización y el funcio namiento efectivo de los correspondientes servicios. Tal deber se consignará en cuantos negocios jurídicos rea lice con terceros que impliquen traslación de facultades de uso, disfrute o disposición sobre la edificación o partes de la misma. Artículo 73. Régimen jurídico del suelo urbano con solidado. 1. Los propietarios de suelo urbano consolidado ten drán, previo cumplimiento de los deberes legales exi gibles, los siguientes derechos: a) Derecho a completar la urbanización de los terre nos para que las parcelas edificables adquieran la con dición de solares. b) Derecho al aprovechamiento urbanístico lucrati vo de que sea susceptible la parcela o solar, de acuerdo a las determinaciones del planeamiento. c) Derecho a edificar, materializando el aprovecha miento urbanístico que corresponda a la parcela o solar, de acuerdo con el planeamiento y en las condiciones fijadas por éste, una vez que el suelo tenga la condición 22632 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 de solar o, en su caso, con carácter simultáneo a las obras de urbanización aún pendientes. d) Derecho a destinar la edificación realizada a los usos autorizados por la ordenación urbanística, desarro llando en ella las correspondientes actividades. 2. La clasificación de un suelo como urbano con solidado habilita a la realización de las actuaciones pre cisas para que los terrenos adquieran la condición de solar y, cuando la tengan, al uso o edificación permitidos por el planeamiento. 3. Los propietarios de suelo urbano consolidado ten drán los siguientes deberes: a) Solicitar y obtener las autorizaciones administra tivas preceptivas y, en todo caso, la licencia municipal con carácter previo a cualquier acto de transformación o uso del suelo. b) Costear y, en su caso, ejecutar la urbanización de los terrenos para que adquieran la condición de solares. c) Edificar en las condiciones fijadas por la orde nación urbanística, una vez que el suelo tenga la con dición de solar o, en su caso, con carácter simultáneo a las obras de urbanización pendientes. d) Usar la edificación en los términos establecidos en el planeamiento urbanístico o en la legislación espe cífica. 3. La ejecución del suelo urbano consolidado por la urbanización no podrá llevarse a cabo mediante la delimitación de unidades de actuación, siendo de apli cación, en su caso, lo dispuesto en el Título III de esta Ley. 4. Podrá autorizarse la edificación de parcelas inclui das en suelo urbano consolidado que aún no tengan la condición de solar, siempre que se cumpla el requisito de prestar garantía en cuantía suficiente para cubrir el coste de ejecución de las obras de urbanización com prometidas. La autorización producirá, por ministerio de la Ley, la obligación para el propietario de proceder a la rea lización simultánea de la urbanización y la edificación, así como de la no ocupación ni utilización de la edi ficación hasta la total terminación de las obras de urba nización y el efectivo funcionamiento de los servicios correspondientes. La obligación comprenderá necesaria mente, además de las obras que afecten a la vía o vías a que dé frente la parcela, las correspondientes a todas las demás infraestructuras necesarias para la prestación de los servicios preceptivos, hasta el punto de enlace con las redes que estén en funcionamiento. El deber de no ocupación ni utilización incluirá el de su consignación con idéntico contenido, en cuantos negocios jurídicos se celebren con terceros e impliquen el traslado a éstos de alguna facultad de uso, disfrute o disposición sobre la edificación o parte de ella. CAPÍTULO III Intervención pública en el mercado inmobiliario SECCIÓN 1.a PATRIMONIOS PÚBLICOS DE SUELO Artículo 74. Constitución, naturaleza, gestión y bienes integrantes. 1. La Administración de la Comunidad Autónoma, las Islas y los Municipios deberán constituir sus respec tivos patrimonios públicos de suelo con la finalidad de crear reservas de suelo para actuaciones públicas de carácter urbanístico, residencial o ambiental y de facilitar la ejecución del planeamiento. La percepción de transferencias o subvenciones con cargo a los presupuestos de la Comunidad Autónoma y por el expresado concepto de gestión del planeamiento requerirá la acreditación por la Administración destina taria o interesada del cumplimiento de la obligación de constituir el patrimonio público de suelo. 2. Las Administraciones titulares de patrimonios públicos de suelo deberán llevar un Registro de Explo tación, comprensivo, en los términos que se precisen reglamentariamente, de los bienes integrantes y depó sitos en metálico, las enajenaciones de bienes y el des tino final de éstos. La liquidación de la gestión anual de la explotación se acompañará a la de las cuentas de la ejecución de los correspondientes presupuestos anuales y será objeto de control por el Departamento con competencia en materia de Administración local y por la Audiencia de Cuentas de Canarias en los términos establecidos en la legislación reguladora de ésta última. 3. Integran los patrimonios públicos de suelo: a) Los bienes patrimoniales de la Administración adscritos expresamente a tal destino. b) Los terrenos y las edificaciones o construcciones obtenidas en virtud de las cesiones correspondientes a la participación de la Administración en el aprovecha miento urbanístico, así como las adquisiciones de bienes o dinero por razón de la gestión urbanística, incluso mediante convenio urbanístico. c) Los ingresos percibidos en concepto de canon previstos en esta Ley para actuaciones en suelo rústico. d) Los terrenos y las edificaciones o construcciones adquiridos, en virtud de cualquier título y, en especial, mediante expropiación, por la Administración titular con el fin de su incorporación al correspondiente patrimonio de suelo y los que lo sean como consecuencia del ejer cicio de los derechos de tanteo y retracto previstos en esta Ley. e) Cesiones en especie o en metálico derivadas de deberes u obligaciones, legales o voluntarias, asumidos en convenios o concursos públicos. f) Los ingresos obtenidos mediante enajenación de terrenos incluidos en los patrimonios públicos de suelo. Artículo 75. Reservas de terrenos. 1. El planeamiento podrá establecer, en cualquier clase de suelo, reservas de terrenos de posible adqui sición para la constitución o ampliación por la Admi nistración correspondiente de su patrimonio público de suelo. 2. El establecimiento o la delimitación de las reser vas de terrenos con la finalidad expresada en el número 1 comporta: a) La declaración de la utilidad pública y la nece sidad de la ocupación a efectos de expropiación forzosa por un tiempo máximo de cuatro años, prorrogable una sola vez por otros dos años. La prórroga deberá fundarse en causa justificada y acordarse, de oficio o a instancia de parte, previa información pública y audiencia de los propietarios afectados por plazo común de veinte días. La eficacia de la prórroga requerirá su comunicación a la Administración de la Comunidad o el Cabildo insular competente y la publicación en el «Boletín Oficial de Canarias» o, en su caso, en el «Boletín Oficial» de la provincia. b) La sujeción de todas las transmisiones que se efectúen en las reservas a los derechos de tanteo y retrac BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22633 to previstos en esta Ley en favor de la Administración correspondiente. 3. Los plazos de vigencia de la declaración de la utilidad pública y la necesidad de ocupación, y de su eventual prórroga, cuando se trate de suelo urbano, serán la mitad de los expresados en el apartado anterior. Artículo 76. Destino de los bienes integrantes de los patrimonios públicos de suelo. Los bienes integrantes de los patrimonios públicos de suelo, una vez incorporados al proceso urbanizador o edificatorio, se destinarán, atendiendo a la propia natu raleza del bien y de conformidad con las técnicas y los procedimientos establecidos en esta Ley, a cualquiera de los siguientes fines: a) Viviendas sujetas a algún régimen de protección pública. b) Conservación o mejora del medio ambiente. c) Actuaciones públicas dotacionales, sistemas generales u otras actividades de interés social. d) Conservación y ampliación de dichos patrimonios. e) A la propia planificación y gestión territoriales y urbanísticas, en especial al pago en especie, mediante permuta, de los terrenos obtenidos por ocupación directa de suelo destinado a sistemas generales. Artículo 77. Enajenación de los bienes de los patrimo nios públicos de suelo. 1. Los bienes de los patrimonios públicos de suelo podrán ser: a) Enajenados mediante cualquiera de los procedi mientos de adjudicación de contratos previstos en la legislación reguladora de los contratos de las Adminis traciones públicas. El precio a satisfacer por el adjudi catario no podrá ser nunca inferior al que corresponda de la aplicación de los criterios establecidos en la legis lación general sobre régimen del suelo y valoraciones al aprovechamiento urbanístico que tenga ya atribuido el terreno. b) Cedidos gratuitamente o por precio fijado para el fomento de viviendas sujetas a cualquier régimen de protección pública o la realización de programas de con servación o mejora medioambiental, bien a cualquiera de las otras Administraciones públicas territoriales o a entidades públicas mediante convenio suscrito a tal fin, bien a entidades cooperativas o de carácter benéfico o social sin ánimo de lucro mediante concurso. c) Cedidos gratuitamente, mediante convenio sus crito a tal fin, a cualesquiera de las restantes Adminis traciones territoriales o de las entidades públicas de ellas dependientes o adscritas, para la ejecución de dotacio nes o de otras instalaciones de utilidad pública o interés social. d) Permutados directamente solamente en los casos de tramitación de un procedimiento de ocupación directa para la obtención de terrenos destinados a sistemas generales o de adquisición de terrenos incluidos en espa cios naturales protegidos. 2. Cuando los procedimientos a que se refiere la letra a) del número anterior queden desiertos, la Admi nistración actuante podrá enajenar directamente los bie nes, dentro del año siguiente, con sujeción a los pliegos o bases de unos y otros. SECCIÓN 2.a FONDO DE COMPENSACIÓN TERRITORIAL Y AMBIENTAL Artículo 78. Fondo de Compensación Territorial y Ambiental. 1. El Fondo de Compensación Territorial y Ambien tal tendrá por finalidad: a) Contribuir a la financiación de la gestión y mejora de los espacios naturales protegidos y otras áreas pro tegidas que no generen recursos suficientes para auto financiarse. b) La adquisición de inmuebles necesarios para la gestión territorial y urbanística. c) Financiar programas y actuaciones dirigidos a compensar desequilibrios de desarrollo territorial. 2. El Fondo se nutre con: a) Los recursos que se consignen en los Presupues tos de los Cabildos Insulares. b) La parte que se establezca en el Fondo Canario de Financiación Municipal. c) Dotaciones presupuestarias directas de la Admi nistración con competencias en medio ambiente y orde nación territorial. d) Transferencias de fondos provenientes del Estado o de la Unión Europea que puedan ser destinados a tal fin. e) Donaciones y otras aportaciones realizadas a títu lo gratuito por particulares o instituciones. 3. Reglamentariamente se establecerán los criterios de conformación, distribución y aplicación de los recur sos del Fondo, que será gestionado por el Consejo de Espacios Naturales Protegidos de Canarias. SECCIÓN 3.a DERECHOS DE TANTEO Y RETRACTO SOBRE SUELO Y EDIFICACIONES Artículo 79. Bienes sujetos a los derechos de tanteo y retracto y Administraciones titulares de éstos. 1. Los instrumentos de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística podrán delimitar ámbi tos dentro de los cuales las transmisiones onerosas de bienes inmuebles, sean terrenos o edificaciones, estén sujetas al derecho de tanteo y retracto por la Adminis tración pública. Al delimitar tales ámbitos, el planeamien to establecerá expresamente la finalidad a la que deben destinarse las eventuales adquisiciones, que habrán de ser: a) Ejecución de actuaciones públicas de relevante interés económico o social. b) Realización de programas públicos de protección ambiental, reforestación o de desarrollo agrícola de carácter demostrativo o experimental. 2. El plazo para el ejercicio del derecho de tanteo será de tres meses desde la notificación por el titular del predio a la Administración, y de un año en caso de retracto. CAPÍTULO IV Parcelaciones y reparcelaciones Artículo 80. Parcelación. 1. Tendrán la consideración legal de parcelación, con independencia de su finalidad concreta y de la clase de suelo, toda división simultánea o sucesiva de terrenos en dos o más lotes nuevos independientes. 22634 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 2. Toda parcelación precisará licencia municipal pre via. No podrá autorizarse ni inscribirse escritura pública alguna en la que se documente un acto de parcelación sin la aportación de la preceptiva licencia municipal, que los notarios deberán testimoniar íntegramente en aquélla. 3. La segregación o división de fincas en suelo rús tico, excepto en el interior de asentamientos delimitados por el planeamiento, deberá respetar el régimen de uni dades mínimas de cultivo. Estos actos requerirán, con carácter previo a la licencia municipal, informes favo rables de la Consejería competente en materia de agri cultura, salvo que las parcelas resultantes de la segre gación o división fuesen superiores a la unidad mínima de cultivo. Artículo 81. Parcelación urbanística. 1. Tendrá la consideración legal de parcelación urbanística cualquier parcelación de terrenos clasificados como urbanos, urbanizables o rústicos adscritos a la cate goría de asentamientos. 2. Será nula toda parcelación urbanística que sea contraria a la legislación territorial o urbanística. Artículo 82. Indivisibilidad de fincas, unidades, parcelas y solares. 1. Serán indivisibles los terrenos siguientes: a) Los que tengan unas dimensiones inferiores o iguales a las determinadas como mínimas en el planea miento, salvo que se adquieran simultáneamente con la finalidad de agruparlos y formar una nueva finca con las dimensiones mínimas exigibles. b) Los de dimensiones inferiores al doble de las requeridas como mínimas, salvo que el exceso sobre éstas se agrupe en el mismo acto a terrenos colindantes. c) Los que tengan asignada una edificabilidad en función de la superficie, cuando se materialice toda la correspondiente a ésta. d) Los vinculados o afectados legalmente a las cons trucciones o edificaciones autorizadas sobre ellos. 2. Los Notarios y Registradores de la Propiedad exi girán, para autorizar e inscribir, respectivamente, escri turas de división de terrenos, que se acredite el otor gamiento de la licencia o la declaración municipal de su innecesariedad, que los primeros deberán testimoniar en el documento. Artículo 83. Régimen de las parcelaciones urbanísticas. 1. No se podrán efectuar parcelaciones urbanísticas en suelo urbano y urbanizable mientras no cuenten con la correspondiente ordenación pormenorizada. 2. En suelo rústico quedarán prohibidas las parce laciones urbanísticas, salvo en los terrenos adscritos a la categoría de asentamientos. Artículo 84. Reparcelación urbanística. 1. Se entiende por reparcelación la agrupación de fincas comprendidas en el ámbito de una unidad de actuación para su nueva división ajustada al planeamien to, con adjudicación de las nuevas resultantes, consti tutivas urbanísticamente de parcelas o solares, a los que deban ser beneficiarios en proporción a sus respectivos derechos. 2. La reparcelación puede tener cualquiera de los siguientes objetos: a) La regularización de las fincas existentes. b) La localización del aprovechamiento urbanístico en suelo apto para la edificación conforme al planea miento. c) La adjudicación al Ayuntamiento de los terrenos de cesión obligatoria y gratuita y, en su caso, de fincas resultantes constitutivas de parcelas o solares. d) La adjudicación de fincas resultantes, constitu tivas de parcelas o solares, a intervinientes en la eje cución del planeamiento en la correspondiente unidad de actuación y en función de su participación en la misma de acuerdo con el sistema de ejecución aplicado. e) La adjudicación de fincas resultantes, constitu tivas de parcelas o solares, a propietarios de suelo des tinado a un sistema general incluido o adscrito a la uni dad de actuación de que se trate. f) La sustitución en el patrimonio de los propieta rios, en su caso forzosa y en función de los derechos de éstos, de las fincas iniciales por fincas resultantes de la ejecución, constitutivas de parcelas o solares. 3. La adjudicación de fincas para la sustitución a que se refiere la letra f) del número anterior se producirá, con arreglo a los criterios empleados para la reparce lación, en cualquiera los siguientes términos: a) La superficie precisa para servir de soporte al entero aprovechamiento urbanístico a que tenga dere cho el propietario, quedando aquélla afecta al pago de los costes de urbanización. b) La superficie precisa para servir de soporte a la parte del aprovechamiento urbanístico correspondiente al propietario que reste una vez deducida la correspon diente al valor de los costes de urbanización. 4. La delimitación de la unidad de actuación coloca los terrenos en situación de reparcelación, con prohi bición de otorgamiento de licencias de parcelación y edificación hasta la firmeza en vía administrativa de la operación reparcelatoria. La reparcelación podrá llevarse a cabo de forma voluntaria o forzosa. 5. Reglamentariamente se determinará: a) Los supuestos en que sea innecesaria la repar celación y en los que no se produce, por tanto, la situa ción a que se refiere el número anterior. b) La iniciativa y el contenido sustantivo y docu mental de la reparcelación. c) El procedimiento de aprobación de la reparce lación, que, en todo caso, habrá de ajustarse a las siguien tes reglas: 1.a Información pública por plazo mínimo de veinte días. 2.a Acreditación de la titularidad y situación de las fincas iniciales mediante certificación del Registro de la Propiedad de dominio y cargas. 3.a Audiencia por plazo de diez días, sin necesidad de nueva información pública, de los titulares registrales no tenidos en cuenta en la elaboración del proyecto de reparcelación y aquéllos que resulten afectados por modificaciones acordadas tras el período de información pública. 4.a Aprobación, cuando sea a iniciativa privada, den tro del plazo máximo de dos meses desde la presentación de la totalidad de la documentación exigible o, en su caso, del único requerimiento posible de subsanación de deficiencias de la aportada, que sólo podrá practicarse dentro de los quince días siguientes a aquella presen tación. La no notificación de resolución expresa, dentro del indicado plazo máximo, autorizará para entenderla aprobada por acto presunto. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22635 6. Las adjudicaciones de terrenos y las indemni zaciones sustitutorias a que dé lugar la reparcelación gozarán, cuando se efectúen en favor de los propietarios o titulares de otros derechos comprendidos en la corres pondiente unidad de actuación, de las exenciones y bonificaciones fiscales en los impuestos que graven, por cualquier concepto, los actos documentados y las transmisiones patrimoniales, previstas o autorizadas por la legislación general, autonómica y local. 7. Se aplicarán supletoriamente a la reparcelación las normas reguladoras de la expropiación forzosa. Artículo 85. Criterios para la reparcelación. Los proyectos de reparcelación deberán ajustarse a los siguientes criterios: a) Para la valoración de los bienes y derechos apor tados y de las fincas resultantes se aplicarán, en defecto de los voluntariamente establecidos por unanimidad por los afectados por la reparcelación, los criterios previstos por la legislación general pertinente. Los criterios voluntariamente establecidos no podrán ser ni contrarios a la Ley o a la ordenación urbanística aplicable, ni lesivos de derechos de terceros o del interés público. b) Las fincas resultantes se valorarán con criterios objetivos y generales para toda la unidad de actuación con arreglo a su uso y edificabilidad y en función de su situación, características, grado de urbanización y des tino de las edificaciones. c) Se procurará, siempre que sea posible, que las fincas adjudicadas estén situadas en un lugar próximo al de las antiguas propiedades de los mismos titulares. d) Cuando la cuantía del derecho de un beneficiario de la reparcelación no alcance ni supere la necesaria para la adjudicación de una o varias fincas resultantes como tales fincas independientes, el defecto o el exceso en la adjudicación podrán satisfacerse en dinero. La adju dicación se producirá, en todo caso, en exceso cuando se trate de mantener la situación del propietario de la finca en la que existan construcciones compatibles con el planeamiento en ejecución. e) Será indemnizable el valor de las plantaciones, instalaciones, construcciones y usos existentes en los terrenos originarios que tengan que desaparecer nece sariamente para poder llevar a cabo la ejecución del planeamiento. Artículo 86. Reparcelación económica. 1. La reparcelación podrá ser económica: a) Cuando las circunstancias de edificación, cons trucción o de índole similar concurrentes en la unidad de actuación hagan impracticable o de muy difícil rea lización la reparcelación material en todo o en al menos el 20 por ciento de la superficie total de aquélla. b) Cuando aun no concurriendo las circunstancias a que se refiere la letra anterior así lo acepten los pro pietarios que representen el 50 por ciento del aprove chamiento urbanístico atribuido a la unidad de actuación. 2. La reparcelación económica se limitará al esta blecimiento de las indemnizaciones sustitutorias con las rectificaciones correspondientes en la configuración y linderos de las fincas iniciales y las adjudicaciones que procedan en favor de sus beneficiarios, incluido el Ayun tamiento, así como, en el supuesto previsto en la letra a) del número anterior, a la redistribución de los terrenos en que no concurran las circunstancias justificativas de su carácter económico. Artículo 87. Reparcelación voluntaria y forzosa. 1. La reparcelación podrá ser voluntaria o forzosa. 2. La propuesta de reparcelación voluntaria que, de común acuerdo y formalizada en escritura pública, pre senten al Ayuntamiento los propietarios y, en su caso, los restantes beneficiarios de la misma, será sometida a información pública por veinte días e informada por los servicios competentes. Recaída la aprobación municipal o producida ésta por acto presunto, para la inscripción de la reparcelación en el Registro de la Propiedad bastará con la presen tación en éste de la correspondiente escritura pública en unión de certificación del acuerdo municipal apro batorio o, en su caso, de la acreditación del acto presunto en los términos dispuestos por la legislación del pro cedimiento administrativo común. 3. La reparcelación será forzosa cuando el Ayun tamiento la imponga, de oficio o a instancia de parte, por ser necesaria para la ejecución del planeamiento. La voluntaria gozará, en todo caso, de preferencia. TÍTULO III Ejecución del planeamiento de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística CAPÍTULO I Disposiciones generales SECCIÓN 1.a EJECUCIÓN E INSPECCIÓN Artículo 88. Ámbitos de actuación pública y privada. 1. Corresponde a las Administraciones públicas, dentro de sus respectivos ámbitos de competencia, la dirección, inspección y control de toda la actividad de ejecución del planeamiento, con intervención, en los tér minos de esta Ley, de la que lleven a cabo los parti culares, sean o no propietarios de suelo. 2. En los sistemas de ejecución privada y en las intervenciones aisladas en suelo urbano, la ejecución del planeamiento incumbe a los particulares, sean pro pietarios o no del suelo. 3. En los sistemas de ejecución pública y en los sistemas generales, la ejecución del planeamiento incumbe a las Administraciones públicas. 4. El ejercicio de la actividad de ejecución, cualquie ra que sea el sujeto legitimado, requerirá la aprobación del planeamiento que establezca la ordenación porme norizada que corresponda, así como, cuando proceda, la determinación del ámbito de gestión y el sistema de ejecución. Artículo 89. Contenido y desarrollo de la actividad de ejecución. 1. Las Administraciones Públicas, en sus respecti vos ámbitos de competencia, ejecutarán o, en su caso, exigirán la correcta ejecución de la ordenación en los términos establecidos en esta Ley y su desarrollo regla mentario. 2. La actuación de las Administraciones públicas competentes en la actividad de ejecución del planea miento comprende: a) La determinación por la Administración actuante de la forma de gestión de su propia actividad, en los supuestos de sistemas de ejecución pública. 22636 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 b) La organización temporal de la ejecución cuando no se contenga ya en el planeamiento o proceda modi ficarla. c) La delimitación de la unidad de actuación o, en su caso, del área de gestión integrada y la elección del sistema de ejecución, o, en el caso de los sistemas gene rales, la fijación de las fases y del procedimiento de rea lización de las obras. d) La realización de las obras de urbanización y edi ficación o de las obras públicas ordinarias pertinentes cuando el sistema de ejecución sea público; y la exi gencia, dirección, inspección y control de dicha reali zación, en los términos de la regulación del sistema de ejecución establecido, en otro caso. e) La conservación de las obras de urbanización y de la edificación. SECCIÓN 2.a ORGANIZACIÓN TEMPORAL DE LA EJECUCIÓN Artículo 90. Organización temporal de la ejecución del planeamiento. 1. Salvo para el suelo cuyo uso característico sea el turístico, el planeamiento urbanístico fijará los plazos máximos para: a) Presentar a trámite los siguientes instrumentos de ordenación: 1) Los que deban presentarse para fijar la ordena ción pormenorizada de los sectores o ámbitos que señale el planeamiento. 2) Los instrumentos o proyectos necesarios para la ejecución material de esa misma ordenación pormeno rizada. 3) Los instrumentos de gestión urbanística que desarrollen los diferentes sistemas de ejecución. b) Realizar las obras de urbanización precisas para la ejecución de la ordenación pormenorizada. c) Solicitar la licencia de edificación de los terrenos que tengan condición de solar. 2. Reglamentariamente se regulará los criterios y condiciones para la fijación de los plazos a que se refiere el presente artículo. Artículo 91. Transcurso de los plazos máximos. Cuando la actividad de ejecución sea privada, el trans curso de los plazos máximos establecidos conforme al artículo anterior legitima el cambio del sistema estable cido para la ejecución y, en su caso, la ejecución por sustitución, todo ello sin perjuicio de lo establecido en los artículos 100 y 148 de esta Ley. SECCIÓN 3.a FORMAS DE GESTIÓN DE LA ACTIVIDAD ADMINISTRATIVA DE EJECUCIÓN Artículo 92. Gestión propia y en régimen de coope ración. 1. La Administración de la Comunidad Autónoma, los Cabildos Insulares y los Ayuntamientos podrán uti lizar, para la gestión de la actividad de ejecución que sea de su respectiva competencia, todas las formas o modalidades admitidas por la legislación de régimen jurí dico y de contratación de las Administraciones públicas y de régimen local. Todas ellas están habilitadas para crear organismos autónomos de carácter gerencial y enti dades mercantiles de capital íntegramente público o mix to, de duración limitada o por tiempo indefinido y con carácter general o sólo para determinadas actuaciones. En particular, podrán crear sociedades según la nor mativa mercantil vigente para alguno de los fines siguientes: a) Redacción, gestión y ejecución del planeamiento. b) Consultoría y asistencia técnica. c) Prestación de servicios. d) Actividad urbanizadora, ejecución de equipa mientos, gestión y explotación de las obras resultantes. En ningún caso podrán las sociedades a que se refiere el párrafo anterior proceder directamente a la ejecución material de las obras. 2. Para el desarrollo cooperativo de la actividad de ejecución y conforme a la misma legislación a que se refiere el número anterior, las Administraciones Públicas podrán, además: a) Constituir consorcios, transfiriéndoles compe tencias. b) Delegar competencias propias en otras Adminis traciones, organismos de ellas dependientes o entidades por ellas fundadas o controladas. c) Utilizar órganos de otras Administraciones o de los organismos dependientes o adscritos a ellas para la realización de tareas precisas para el ejercicio de com petencias propias. d) Encomendar directamente la realización de las tareas mencionadas en el número 1 y, en general, las materiales, técnicas o de gestión a sociedades creadas por ellas mismas o cualesquiera de las otras Adminis traciones mencionadas en dicho número. 3. Las Administraciones públicas y sus organismos dependientes o adscritos, los consorcios y las entidades mercantiles creadas por aquéllas o cualesquiera de éstos podrán suscribir convenios, con fines de colaboración, en los términos autorizados por la legislación de régimen jurídico de las Administraciones públicas y de régimen local. Artículo 93. Consorcios. 1. Cuando la gestión de un Convenio de los que se trata en el apartado 3 del artículo anterior haga nece sario crear una organización común, ésta podrá adoptar la forma de consorcio dotado de personalidad jurídica propia. 2. Los consorcios, que sólo podrán tener por objeto funciones y actividades que no excedan de la capacidad de las Administraciones consorciadas, se regularán espe cíficamente por sus Estatutos, que determinarán los fines del mismo, así como las particularidades de su régimen orgánico, funcional y financiero. 3. A los consorcios podrán incorporarse personas privadas, cuando ello sea necesario para el cumplimiento de sus fines y previa suscripción de un Convenio en el que se especifiquen las bases de su participación. 4. La aprobación de los Estatutos del consorcio deter minará la atribución a éste de las competencias admi nistrativas, pertenecientes a las Administraciones consor ciadas, que en dichos estatutos se especifiquen. En ningún caso podrá atribuirse a los consorcios la competencia para establecer o determinar tributos, ni la potestad expropia toria, si bien puede encomendarse la gestión de las expro piaciones que ellos mismos acuerden. 5. Para la gestión de los servicios que les sean enco mendados, los consorcios podrán crear entidades mer cantiles de capital íntegramente público y mixto. 6. La creación de los consorcios y sus estatutos se publicará, para su eficacia, en el «Boletín Oficial de Cana rias» o de la provincia respectiva, según proceda. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22637 CAPÍTULO II Disposiciones generales sobre la ejecución en unidades de actuación Artículo 94. Características y requisitos de las unidades de actuación. Las características y requisitos de las unidades de actuación se fijarán reglamentariamente, garantizando el cumplimiento de los deberes legales y la distribución equitativa de los beneficios y cargas derivadas de la ordenación. Artículo 95. Delimitación de las unidades de actuación. La alteración de la delimitación de las unidades de actuación requerirá la modificación del planeamiento de ordenación urbanística que las haya establecido. Artículo 96. Sistemas de ejecución. 1. Para cada ámbito o sector o, en su caso, unidad de actuación, el planeamiento de ordenación urbanístico y, en su caso, territorial deberá optar expresamente entre los sistemas de ejecución privada y pública para el desarrollo de la actividad de ejecución, especificando, además y sólo cuando opte por los segundos, el concreto sistema elegido. El cambio de la opción establecida en el planeamiento requerirá la tramitación del procedimiento dirigido a tal fin, iniciado de oficio o a instancia de parte, en el que deberá celebrarse información pública por el plazo míni mo de veinte días. 2. Los sistemas de ejecución son los siguientes: a) Sistemas de ejecución privada: 1. Concierto. 2. Compensación. 3. Ejecución empresarial. b) Sistemas de ejecución pública: 1. Cooperación. 2. Expropiación. 3. Ejecución forzosa. Artículo 97. Elección del sistema de ejecución. El sistema de ejecución se determinará conforme a las siguientes reglas: a) En suelo urbano y urbanizable: 1) Preferencia de los sistemas de ejecución privada, sin perjuicio de la posibilidad de opción por un sistema de ejecución pública cuando razones de interés público así lo justifiquen. 2) Entre los sistemas de ejecución publica tendrá carácter preferente el de cooperación. El sistema de expropiación, que tendrá carácter excepcional, deberá basarse en motivos suficientes de interés público que lo justifiquen. b) En asentamientos en suelo rústico: 1) Preferencia del sistema de ejecución pública por expropiación, con imposición de contribuciones espe ciales para la adquisición del suelo preciso y ejecución de las dotaciones y las infraestructuras públicas. 2) Preferencia, en los restantes supuestos, del sis tema de ejecución pública por cooperación con repar celación económica. c) En sistemas generales: preferencia del sistema de ejecución pública por expropiación. Artículo 98. Afectación real de los terrenos al cum plimiento de las obligaciones urbanísticas. El establecimiento del sistema de ejecución deter minará la afectación real de la totalidad de los terrenos incluidos en el sector, ámbito o unidad de actuación al cumplimiento de las obligaciones legales exigibles, afectación que se deberá hacer constar en el Registro de la Propiedad. Artículo 99. Gastos de urbanización. 1. La inclusión de terrenos en un sector, ámbito o en una unidad de actuación urbanística implica la asun ción por parte de los propietarios del coste de la eje cución del planeamiento. 2. Se entienden como gastos de ejecución de pla neamiento los necesarios para la correcta y total ejecución de la urbanización. Reglamentariamente se procederá a establecer una relación pormenorizada de estos gastos según la actuación de que se trate, que incluirá, en todo caso, los relativos a las infraestructuras y a los de las obras de urbanización y ajardinamiento de viales y espa cios libres públicos, así como la repercusión a las entidades o empresas concesionarias o suministradoras, de los gas tos de primera instalación y mantenimiento de los servicios de energía eléctrica, telecomunicaciones, abastecimiento de agua y saneamiento, conforme a su reglamentación específica. CAPÍTULO III Sistemas de ejecución privada SECCIÓN 1.a DISPOSICIONES GENERALES Artículo 100. Determinación del sistema de ejecución: Iniciativa para su establecimiento. 1. Cuando el planeamiento de ordenación urbanís tica o, en su caso, el territorial haya optado por los sis temas de ejecución privada, la iniciativa para el esta blecimiento del concreto sistema de ejecución podrá ser adoptada, durante el año inmediato siguiente a la publi cación del acuerdo de aprobación definitiva del planea miento que le otorgue cobertura, por cualquiera de los propietarios de suelo incluido en el sector, ámbito o, en su caso, la unidad de actuación. Transcurrido un año desde la referida publicación, además, cualquier persona, aunque no sea propietaria de suelo, siempre que la iniciativa se refiera a un sector, ámbito o a una unidad de actuación con uso predo minante residencial, industrial o terciario no turístico. 2. Reglamentariamente se determinará la documen tación que debe aportarse, en cada supuesto, ante el Ayuntamiento competente, así como las reglas de admi sibilidad y el procedimiento de las iniciativas y alterna tivas que se formulen. Artículo 101. Procedimiento para el establecimiento del sistema, cuando incluya la aprobación del pla neamiento preciso para legitimar la ejecución. 1. La admisión de la iniciativa supondrá la obliga toria aprobación inicial del planeamiento y del proyecto de urbanización por el órgano competente para ello, con apertura de información pública por plazo de un mes, con citación personal de todos los propietarios afectados o, en su caso, de los que no hayan suscrito la iniciativa. 2. En el caso de que, dentro de los primeros diez días de la información pública, un propietario o, en su 22638 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 caso, cualquier otra persona anuncie su intención de formular una alternativa y solicite la prórroga del plazo para su presentación, prestando caución en la cuantía que se determine reglamentariamente, el período de información pública se ampliará en quince días. La no presentación en plazo de la alternativa anunciada deter minará la ejecución de la caución en favor del Ayun tamiento. 3. En el caso de resultar beneficiaria de la ejecución y el establecimiento del sistema una iniciativa o alter nativa que no hubiera formulado un Plan Parcial de Orde nación y un proyecto de urbanización propios o cuando la aprobación definitiva haya recaído en Plan o proyecto distintos del que hubiera presentado, aquélla deberá abonar a la iniciativa o alternativa que hubiera aportado el Plan o el proyecto todos los gastos necesarios efec tuados para su elaboración. La acreditación del pago de tales gastos será condición necesaria para la eficacia de la resolución municipal que atribuya la ejecución y establezca el sistema. Artículo 102. Resolución del procedimiento. 1. El Pleno de la Corporación Municipal, a la vista del resultado de la información pública y de la audiencia de los titulares de derechos dominicales afectados por la iniciativa, resolverá: a) Denegando motivadamente la aprobación defi nitiva. b) Motivadamente y de forma simultánea y conjunta: 1) Aprobando definitivamente el planeamiento pre ciso y el proyecto de urbanización con las modificaciones no sustanciales que, en su caso, correspondan. 2) Estableciendo el concreto sistema de ejecución privada. 3) Atribuyendo el ejercicio de la ejecución a quien o quienes hayan presentado la alternativa más conve niente a los intereses generales conforme a los criterios establecidos en el presente artículo. 2. En los procedimientos seguidos a iniciativa for mulada dentro del primer año de vigencia del planea miento de ordenación urbanística que delimite el sector, ámbito o, en su caso, la unidad de actuación, se obser varán las siguientes reglas: a) De alcanzarse en el período de información públi ca, la adhesión a la iniciativa de un número de propie tarios que representen el 50 por ciento o más de la totalidad de la superficie de la unidad de actuación, el Ayuntamiento en Pleno deberá rechazar todas las alter nativas formuladas a aquélla y establecer el sistema de ejecución por compensación. b) De no darse el supuesto previsto en la letra ante rior, el Ayuntamiento en Pleno, previo estudio de las alegaciones y alternativas presentadas, elegirá entre la iniciativa y sus alternativas, dando preferencia a la que haya obtenido mayor respaldo de los propietarios, con establecimiento del sistema de ejecución empresarial, y procederá, en todo caso, a la notificación individua lizada a los autores de la iniciativa y las alternativas de la decisión adoptada. c) Cuando la iniciativa sea del propietario único o de la totalidad de los propietarios, se prescindirá de la citación a los propietarios y de los trámites relacionados con las alternativas, procediendo la atribución de la adju dicación a la iniciativa formulada y el establecimiento del sistema de concierto. 3. En los procedimientos derivados de iniciativa for mulada por no propietario, el Ayuntamiento en Pleno elegirá de entre la iniciativa y sus alternativas la que considere adecuada al interés general urbanístico, con establecimiento, según proceda, de los sistemas de con cierto o, en su caso, de compensación, si la elegida estuviera respaldada por, al menos, propietarios que representen el 50 por ciento de la superficie de suelo afectada, respectivamente, o del sistema de ejecución empresarial, en otro caso. Esta resolución deberá comu nicarse en acto público celebrado a tal fin y al que debe rán ser convocados personalmente cuantos hubieran presentado alternativas en el procedimiento, así como, en su caso, el promotor de la iniciativa. La comunicación en dicho acto surtirá los efectos propios de la notifi cación individual, siempre que en él se haga entrega de documento que satisfaga las exigencias legales de ésta. Si la iniciativa o, en su caso, alternativa beneficiaria de la ejecución y el establecimiento del sistema no estu viera respaldada por propietarios que representen al menos el 25 por ciento de la superficie total, la adju dicación de la ejecución y el establecimiento del sistema a que se refiere el párrafo anterior se entenderán pro visionales hasta que hayan transcurrido quince días des de la celebración del acto público de comunicación de la pertinente resolución. 4. Dentro del plazo establecido en el párrafo ante rior, podrán ejercitar el derecho de preferencia a la adju dicación en el orden siguiente: a) El propietario único o la totalidad de los propie tarios, presentando el convenio urbanístico inicialmente aportado con las modificaciones precisas para la plena adaptación de su contenido a la solución de ejecución beneficiaria de la resolución adoptada por el Ayunta miento. El ejercicio del derecho dará lugar, en este caso, a la conversión del sistema provisionalmente establecido en el de concierto, quedando sin efecto la atribución de la ejecución efectuada con carácter provisional. b) Los propietarios individuales de más del 50 por ciento del suelo afectado por la actuación, de forma individual o adoptando cualquier forma social civil o mer cantil, o de asociación administrativa. El ejercicio del derecho dará lugar en este caso, bien sólo a la sustitución del beneficiario de la ejecución, bien, además, a la conversión del sistema provisionalmente establecido en el de compensación. c) El o los promotores de la iniciativa o la alternativa, presentando la documentación necesaria para la plena adaptación de su iniciativa o alternativa a la solución de ejecución beneficiaria de la resolución adoptada por el Ayuntamiento. d) Las empresas públicas y entes consorciales admi nistrativos. e) Las sociedades mercantiles, salvo en el supuesto previsto en el apartado b) precedente. 5. Dentro de los diez días siguientes a la compro bación de la plena asunción de todas las condiciones de la solución de ejecución adoptada por el Ayuntamien to en Pleno, y en todo caso antes de transcurridos treinta días del ejercicio de derecho de preferencia a la adju dicación, el Alcalde deberá dictar resolución efectuan do, según proceda, las declaraciones que correspondan conforme a lo dispuesto en el número anterior, que implicarán la aprobación del convenio o documentación aportados, o las de no haber lugar a la adjudicación preferente, y el carácter definitivo de la acordada por el Ayuntamiento en Pleno. 6. Las resoluciones municipales de las que resulte, con carácter definitivo, la atribución de la ejecución y el establecimiento del sistema de ejecución deberán ser notificadas a los interesados y publicadas, además, en el «Boletín Oficial» de la provincia. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22639 Artículo 103. Procedimiento referido exclusivamente al establecimiento del sistema de ejecución. 1. Presentada una iniciativa en el Ayuntamiento, el Alcalde, previos los informes técnicos y jurídicos pre cisos, adoptará dentro de los quince días siguientes uno de los siguientes acuerdos: a) No asunción de la iniciativa por razones insub sanables de legalidad. b) Requerimiento de subsanación de los defectos o insuficiencias apreciados. c) Asunción de la iniciativa e incoación del proce dimiento de aprobación del proyecto de urbanización, con citación personal de todos los propietarios afectados o, en su caso, de los que no hayan suscrito la iniciativa, en la forma, a los efectos y con las consecuencias pre vistos en el artículo anterior. 2. Serán aplicables a este procedimiento las reglas establecidas en los números 1 del artículo 101 y 2 y 3 del artículo 102, con las modificaciones siguientes: a) La resolución del procedimiento decidirá simul táneamente sobre el proyecto de urbanización y la adju dicación de la ejecución, con el establecimiento del sis tema que proceda. b) La resolución sólo podrá ser desestimatoria por razones de legalidad. Artículo 104. Atribución de la ejecución conjuntamente a dos o más promotores de iniciativas o alternativas. En los procedimientos regulados en los artículos ante riores la Administración municipal podrá atribuir con juntamente la ejecución, con establecimiento del sistema que proceda, a los promotores de la iniciativa y de una o más alternativas, así como de dos o más de estas últimas, siempre que exista previo acuerdo entre los correspondientes promotores y se trate de las soluciones más ventajosas de entre las presentadas. Artículo 105. Procedimiento abreviado. Las iniciativas y las alternativas que cuenten con el respaldo de propietarios que representen cuando menos el 70 por ciento de la superficie total, podrán incluir el proyecto de reparcelación o, en su caso, de compen sación, para su tramitación conjunta con la iniciativa o alternativa correspondiente. De resultar beneficiaria de la adjudicación, la resolución municipal implicará la apro bación del proyecto de reparcelación o, en su caso, compensación. Artículo 106. Sustitución de los sistemas de ejecución privada. 1. La sustitución del sistema de ejecución privada por uno de ejecución pública, acordada de oficio o a instancia de parte, podrá tener lugar: a) Por desistimiento, con pérdida de la fianza o garantías constituidas, por los titulares de la iniciativa a la que se sustituye. b) Por incumplimiento de los deberes, obligaciones o compromisos inherentes al sistema establecido, con perjuicio grave para el interés público o para los legítimos intereses de terceros. 2. Reglamentariamente se establecerá el procedi miento para la sustitución, que incluirá, en todo caso, un período de información pública y la audiencia a los interesados. SECCIÓN 2.a SISTEMA DE CONCIERTO Artículo 107. Características del sistema de ejecución. En el sistema de concierto el propietario único o todos los propietarios conjuntamente asumirán la entera acti vidad de ejecución conforme a las condiciones libremen te pactadas por ellos en convenio urbanístico aprobado por el Ayuntamiento. Artículo 108. Forma de gestión del sistema. 1. En el sistema de concierto la gestión de la acti vidad de ejecución podrá ser realizada: a) Mediante la constitución por todos los propie tarios de una entidad urbanística de gestión, que tendrá naturaleza administrativa y duración limitada a la de la actuación, salvo que asuma también la conservación de la urbanización realizada. b) A través de sociedad mercantil constituida al efecto y en cuyo capital participen todos los propietarios. c) Directamente por el único propietario de la tota lidad de los terrenos afectados. 2. Tanto a la entidad urbanística de gestión, como a la sociedad constituida por los propietarios, podrán incorporarse, como miembros o socios, personas o enti dades que aporten financiación o asuman la realización de las obras de urbanización y edificación precisas. Artículo 109. Convenio urbanístico de gestión concertada. 1. El establecimiento del sistema de concierto requerirá la aprobación de un convenio urbanístico de gestión suscrito por todos los propietarios y formalizado en escritura pública. 2. El convenio urbanístico de gestión concertada tendrá carácter jurídico-administrativo y tendrá por obje to los términos y las condiciones de la gestión y la eje cución del planeamiento capaz de legitimar esta última. 3. La aprobación de los convenios urbanísticos de gestión concertada con motivo del establecimiento del sistema: a) Sólo podrá denegarse por razones de legalidad. b) Determinará la constitución de la entidad urba nística de gestión y su inscripción en el pertinente regis tro administrativo o, en su caso, la obligación de la cons titución efectiva e inscripción en el Registro Mercantil de la sociedad acordada, a cuyo cumplimiento quedará condicionada legalmente la eficacia de la aprobación administrativa. c) Determinará, igualmente, la transmisión al Ayun tamiento, por ministerio de la Ley y libre de cargas y gravámenes, de todos los terrenos de cesión obligatoria y gratuita. d) Quedará condicionada, en todo caso, a la efectiva prestación de las garantías ofrecidas para asegurar la ejecución. 4. Los convenios urbanísticos de gestión concerta da deberán contener las determinaciones y requisitos exigidos por la legislación hipotecaria para permitir su inscripción registral y, en todo caso: a) Las bases de la actuación, incluyendo la progra mación temporal de la urbanización y, en su caso, de la edificación. b) Los estatutos de la entidad urbanística o de la sociedad mercantil y el acuerdo de constitución de la primera y de creación de la segunda, cuando proceda. c) Las garantías ofrecidas para asegurar la correcta ejecución de la actuación, que no podrán ser inferiores 22640 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 al 15 por ciento del valor del importe total previsto para las obras de urbanización. Las garantías podrán consistir en la afectación real de fincas originarias al cumplimiento de los deberes y obligaciones derivados del sistema. d) La distribución de los beneficios y las cargas entre los propietarios, cuando proceda, en los mismos térmi nos y condiciones que los prescritos para la reparce lación. e) El procedimiento de liquidación final de la actuación. f) La forma de conservación de la urbanización, una vez ejecutada. g) Las previsiones y los compromisos sobre la edi ficación. h) En su caso, los compromisos complementarios voluntariamente asumidos. 5. Reglamentariamente se determinará el contenido documental de los convenios urbanísticos de la gestión concertada. Artículo 110. Sociedad mercantil. 1. Los propietarios deberán, en todo caso, aportar a la sociedad mercantil que constituyan para la gestión y ejecución de la actuación la totalidad de los terrenos, edificaciones y construcciones de que sean titulares en el ámbito de la unidad de actuación. 2. La Administración actuante estará representada, al menos, por un Consejero o Administrador, que osten tará el derecho de veto suspensivo, por tiempo máximo de un mes, de cualquier acuerdo social, ejercitable en el acto de votación, si estuviera presente, o en los cinco días hábiles siguientes a la fehaciente notificación del mismo si no asistiese a la reunión social. En todo caso, el procedimiento deberá ser resuelto dentro del plazo de un mes desde la formulación del veto suspensivo, y, durante el tiempo de vigencia de aquél, el Ayuntamiento y la sociedad podrán llegar a una solución acordada. SECCIÓN 3.a SISTEMA DE COMPENSACIÓN Artículo 111. Características del sistema de ejecución. En el sistema de compensación: a) Los propietarios que representen más del 50 por ciento de la superficie del sector, ámbito o la unidad de actuación, según proceda, aportarán los terrenos de cesión obligatoria y gratuita, realizarán a su costa la urba nización en los términos que resulten del planeamiento de ordenación urbanística y el proyecto de urbanización y se constituirán en Junta de Compensación. b) Los Estatutos y las bases de actuación de la Junta de Compensación serán aprobados por el Ayuntamiento de acuerdo a lo establecido en la presente Ley. c) Con sujeción a lo establecido en las bases de actuación, se formulará por la Junta el correspondiente proyecto de compensación. Artículo 112. Definitiva determinación de los propie tarios integrados en el sistema. 1. Los propietarios de suelo que no hubieran formu lado ni se hubieran incorporado a la iniciativa o alternativa a la que se haya atribuido la ejecución, determinando el establecimiento del sistema de compensación, podrán adherirse a éste dentro de los dos meses siguientes a la publicación de la correspondiente resolución muni cipal. 2. Con posterioridad al plazo fijado en el número anterior, los propietarios podrán adherirse al sistema pre via conformidad de la Junta de Compensación. Artículo 113. Junta de Compensación. 1. La Junta de Compensación es un ente corpo rativo de Derecho público, con personalidad jurídica pro pia y plena capacidad de obrar para el cumplimiento de sus fines desde la inscripción administrativa de la constitución de sus órganos directivos. 2. La Junta de Compensación será directamente responsable, frente a la Administración competente, de la urbanización completa de la unidad de actuación y, en su caso, de la edificación de los solares resultantes, cuando así se hubiere establecido. Las Juntas de Compensación actuarán como fidu ciarias con pleno poder dispositivo sobre las fincas per tenecientes a los propietarios miembros de aquélla, sin más limitaciones que las establecidas en los Estatutos. Por delegación del Ayuntamiento, la Junta de Com pensación podrá exigir por vía de apremio las cantidades adeudadas por sus miembros, pudiendo formularse con tra las liquidaciones correspondientes reclamación ante la Administración actuante. 3. Podrán incorporarse a la Junta de Compensación la o las empresas urbanizadoras que deban participar en la ejecución. 4. Del órgano máximo de gobierno de la entidad urbanística de compensación formará parte, en todo caso, un representante de la Administración actuante. 5. Contra todos los acuerdos y decisiones de la enti dad urbanística de compensación podrá interponerse recurso ante la Administración actuante. 6. El incumplimiento por los miembros de la Junta de las obligaciones y cargas impuestas por la presente Ley habilitará a la Administración actuante para expro piar sus respectivos derechos en favor de la Junta de Compensación, que tendrá la condición jurídica de bene ficiaria. Artículo 114. Transmisión de terrenos. La incorporación de los propietarios a la Junta de Compensación no presupone, salvo que los Estatutos dispusieran otra cosa, la transmisión a la misma de la propiedad de los inmuebles afectados por la gestión común, pero los terrenos quedarán directamente afectos al cumplimiento de las obligaciones inherentes al sis tema, con anotación en el Registro de la Propiedad. Artículo 115. Expropiación de los propietarios no adhe ridos al sistema. Todas las fincas de los propietarios del ámbito o sec tor no adheridos al sistema serán expropiadas en favor de la Junta de Compensación. Artículo 116. Proyecto de compensación. 1. La Junta de Compensación deberá formular el correspondiente proyecto de compensación de los bene ficios y las cargas derivados del planeamiento, con suje ción a lo establecido en las bases de actuación. 2. Para la definición de derechos aportados, valo ración de fincas resultantes, reglas de adjudicación, apro bación, efectos del acuerdo aprobatorio e inscripción del mencionado proyecto, se estará a lo dispuesto para la reparcelación. No obstante lo anterior, por acuerdo unánime de todos los afectados pueden adoptarse cri terios diferentes siempre que no sean contrarios a la Ley o al planeamiento aplicable, ni lesivos para el interés público o de terceros. 3. La aprobación del proyecto de compensación producirá, en todo caso, la transmisión al Ayuntamiento, por ministerio de la Ley y libres de cargas y gravámenes, de todos los terrenos de cesión obligatoria y gratuita. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22641 SECCIÓN 4.a SISTEMA DE EJECUCIÓN EMPRESARIAL Artículo 117. Características del sistema de ejecución. En el sistema de ejecución empresarial: a) El beneficiario de la atribución de la ejecución asumirá la entera actividad y deberá realizar ésta con forme al convenio urbanístico de ejecución aprobado y suscrito con el Ayuntamiento y la oferta efectuada a los propietarios de suelo, así como los restantes com promisos asumidos voluntariamente. b) El Ayuntamiento aprobará el convenio urbanís tico de ejecución que fija las condiciones del sistema y la oferta formulada a los propietarios de suelo y dirigirá, supervisará, intervendrá y controlará la actividad de eje cución. Artículo 118. Forma de gestión del sistema y las reglas básicas de la misma. 1. En el sistema de ejecución empresarial la gestión de la actividad podrá ser realizada: a) Directamente por la persona física o jurídica a la que se haya atribuido la ejecución. b) A través de sociedad mercantil constituida al efecto y en cuyo capital deberán poder participar los propietarios de suelo que lo deseen. 2. La gestión del sistema deberá ajustarse, en todo caso, a las siguientes reglas: a) El establecimiento del sistema determinará la ini ciación del procedimiento expropiatorio respecto de los bienes de los propietarios que no acepten la oferta de compra ni se incorporen al sistema, en su caso, mediante participación en la sociedad mercantil constituida para la gestión de éste. b) La persona responsable de la ejecución estará habilitada para incorporar a la gestión por él asumida, en cualquier momento y en las condiciones que libre mente pacten entre sí, a todos o algunos de los pro pietarios de suelo, previa solicitud a la Administración actuante de la liberación del bien o bienes sujetos a expropiación y resolución favorable de aquélla. Los pac tos así establecidos tendrán naturaleza jurídico-privada, producirán los efectos de la reparcelación y no alterarán las condiciones del convenio urbanístico por el que se rija la ejecución. c) Cuando algunos de los propietarios de terrenos incluidos en la unidad de actuación, ámbito o sector, o todos ellos, rechacen expresa o tácitamente las ofertas de compra y de incorporación al proceso urbanizador, el adjudicatario estará habilitado para optar entre: 1) Solicitar del Ayuntamiento el levantamiento de un acta en la que conste, al menos: el lugar y fecha de su otorgamiento, la Administración actuante, la situa ción registral de los terrenos afectados y su titular ins crito, su superficie, el aprovechamiento urbanístico que les corresponde y las parcelas o solares edificables resul tantes donde se hará efectivo. El acta, que se hará constar en el Registro de la Pro piedad mediante nota al margen de la última inscripción de dominio de las fincas correspondientes, servirá a la persona responsable de la ejecución como título eje cutivo habilitante para ocupar los terrenos afectados y producirá los efectos de la reparcelación. Hasta tanto se adjudique a los propietarios las parcelas o solares edificables resultantes de la urbanización, aquella per sona actuará como fiduciaria con poder para enajenar las parcelas. 2) Fundar una entidad urbanística de tenencia de bienes de duración limitada, que se regirá en todo lo no dispuesto por esta Ley y sus normas de desarrollo por la legislación reguladora de las sociedades de res ponsabilidad limitada y que tendrá personalidad jurídica desde la inscripción de la escritura pública de consti tución en la que consten el acuerdo de creación y los estatutos sociales en el registro administrativo de enti dades urbanísticas. Todos los propietarios de terrenos incluidos en la uni dad de actuación no incorporados aún al sistema debe rán suscribir el capital social de la entidad mediante la aportación de los terrenos y bienes de que sean titulares. A tal efecto, la Administración actuante, a instancia de la persona responsable de la ejecución, levantará acta comprensiva de los terrenos y bienes aportados por cada socio, su situación registral y su titular inscrito, su super ficie, el aprovechamiento urbanístico que les correspon de y las parcelas o solares edificables resultantes en las que se hará efectivo, así como del número de títulos representativos del capital de la entidad que correspon dan a cada socio, en proporción al aprovechamiento de que sea titular. Dicha acta se integrará en la escritura de constitución de la sociedad, se hará constar en el Registro de la Propiedad mediante nota al margen de la última inscripción de dominio de las fincas corres pondientes y constituirá título ejecutivo habilitante para la ocupación por la entidad de los terrenos afectados y producirá los efectos de la reparcelación. Cuando algu no de los propietarios afectados no concurra al acto de constitución de la entidad, se le aplicará lo previsto en la letra a) anterior a efectos de la determinación de las parcelas o solares edificables resultantes que proceda adjudicarle. La entidad a que se refiere el párrafo anterior tendrá por objeto la mera tenencia de los terrenos y bienes correspondientes. Su administración corresponderá en todo caso y hasta su disolución a la persona física o jurídica responsable de la ejecución, que actuará como fiduciaria con poder para enajenar las parcelas propiedad de la entidad en los términos de la letra d) siguiente y será responsable de su gestión ante los socios en los términos prescritos en la legislación mercantil, sin per juicio de la responsabilidad administrativa o penal en que pudiera incurrir. Concluido el proceso urbanizador, la entidad será liquidada y disuelta, mediante la adju dicación a cada socio de las parcelas o solares edificables resultantes que le correspondan. Procederá igualmente la disolución de la sociedad en los supuestos de cambio o sustitución del sistema de ejecución. 3) Abonar el justiprecio como beneficiario de la expropiación. d) En cualquiera de los supuestos de los aparta dos 1) y 2) de la letra c) anterior, la persona responsable de la ejecución, para poder proceder a enajenar terrenos de la unidad de actuación que no sean de su propiedad o constituir garantías reales sobre ellos, precisará la auto rización previa de la Administración actuante. Cuando, concluido el proceso de urbanización, no otorgue las escrituras de propiedad de las parcelas o solares edi ficables resultantes en favor de los propietarios corres pondientes, la Administración actuante podrá sustituirle. Artículo 119. Convenio urbanístico de ejecución empresarial. 1. El establecimiento del sistema de ejecución empresarial requerirá la aprobación y suscripción de con venio urbanístico de ejecución empresarial, formalizado en escritura pública. 22642 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 2. El convenio urbanístico tendrá carácter jurídi co-administrativo y tendrá por objeto el establecimiento de los términos y las condiciones de la gestión y la eje cución del planeamiento capaz de legitimar esta última, respetando, en todo caso, las reglas legales básicas de aquella gestión fijadas en el artículo anterior. 3. La aprobación de los convenios con motivo del establecimiento del sistema: a) Sólo podrá denegarse por razones de legalidad. b) Determinará la vinculación a los mismos del Ayuntamiento. c) Quedará condicionada, en todo caso, a la efectiva prestación de las garantías ofrecidas para asegurar la ejecución. 4. Los convenios urbanísticos de ejecución empre sarial deberán contener, en todo caso: a) Las bases de la actuación, incluyendo la progra mación temporal de la urbanización y, en su caso, la edificación. b) Los estatutos y el acuerdo de creación de la socie dad mercantil a que se refiere la letra b) del número 1 del artículo anterior, cuando proceda. c) Las garantías ofrecidas para asegurar la correcta ejecución de la actuación, que no podrán ser inferiores al 15 por ciento del valor del importe total previsto para las obras de urbanización. Las garantías podrán consistir en la afectación real de fincas originarias al cumplimiento de los deberes y obligaciones derivados del sistema. d) El procedimiento de liquidación final de la actuación. e) La forma de conservación de la urbanización, una vez ejecutada. f) Las previsiones y los compromisos sobre la edi ficación. g) En su caso, los compromisos complementarios voluntariamente asumidos. 5. Reglamentariamente se precisará el contenido documental de los convenios urbanísticos de ejecución empresarial. CAPÍTULO IV Sistemas de ejecución pública SECCIÓN 1.a SISTEMA DE COOPERACIÓN Artículo 120. Características del sistema de ejecución. 1. En el sistema de cooperación los propietarios aportarán el suelo de cesión obligatoria y gratuita, sopor tarán la ocupación de cualesquiera otros terrenos nece sarios para la ejecución de las obras de urbanización y otorgarán a la Administración municipal la disposición fiduciaria de éstos. La Administración actuante ejecutará las obras de urbanización con cargo a los propietarios. 2. El sistema de cooperación comportará la repar celación, en su caso forzosa, para la justa distribución de los beneficios y las cargas entre los propietarios, inclui dos los costes de urbanización y gestión del sistema, no pudiendo ser nunca superiores, estos últimos, al 10 por ciento del total de aquéllos. Se excluyen los supues tos de titular único de la totalidad de los terrenos y de constitución por la Administración actuante de sociedad mercantil de capital mixto en el que participen al menos los propietarios que representen cuando menos el 50 por ciento de la superficie total de la unidad de actuación. En este último caso, los propietarios que no participen en la sociedad serán objeto de expropiación por el pro cedimiento de tasación conjunta, siendo beneficiaria la sociedad mixta. La aportación de los propietarios podrá limitarse a sus fincas y construcciones. Cuando todos los terrenos pertenezcan a un solo titu lar, las bases del sistema podrán establecerse mediante convenio urbanístico, aprobado previa información públi ca de veinte días. 3. Con la finalidad de colaborar en la gestión del sistema, podrán constituirse asociaciones administrati vas de propietarios, bien a iniciativa de éstos, bien del propio Ayuntamiento. Artículo 121. Forma de gestión del sistema. 1. En el sistema de cooperación, la actividad admi nistrativa de ejecución se gestionará sin órgano dife renciado, a través de organismo público o de sociedad mercantil de capital público municipal o perteneciente a cualquiera de las otras Administraciones públicas de la Comunidad Autónoma o de la que se constituya, en otro caso, con esta exclusiva finalidad. En este último caso, la sociedad podrá ser de capital mixto, con par ticipación de los propietarios de terrenos comprendidos en la unidad de actuación. 2. La Administración actuante y la entidad o socie dad que asuma la gestión del sistema podrán contratar con empresarios privados la realización de las obras de urbanización y edificación precisas y estos últimos par ticipar en las sociedades mixtas previstas en el número anterior. Artículo 122. Modalidades del pago de los gastos de urbanización. 1. La Administración actuante, salvo en el supuesto de gestión a través de sociedad mixta en la que participen los propietarios, podrá: a) Exigir de los propietarios, incluso por la vía de apremio, el pago anticipado de cantidades a cuenta de los gastos de urbanización. Estas cantidades no podrán exceder del importe de las inversiones previstas para el próximo año. b) Convenir con los propietarios, cuando las circuns tancias así lo aconsejen y en las condiciones que se determinen, un aplazamiento en el pago de los gastos de urbanización. 2. No podrán concederse licencias de edificación hasta que sea firme en vía administrativa el acuerdo apro batorio de la reparcelación de la unidad de actuación. SECCIÓN 2.a SISTEMA DE EXPROPIACIÓN Artículo 123. Características del sistema de ejecución. 1. En el sistema de ejecución por expropiación, la Administración actuante aplicará la expropiación a la totalidad de los bienes y derechos de la entera unidad de actuación y realizará por sí misma las obras de urba nización y, en su caso, de edificación. 2. Para la determinación de los bienes y derechos sujetos a expropiación, así como de sus titulares, se esta rá a los datos que resulten de los registros públicos. Artículo 124. Relación de propietarios y descripción de bienes y derechos. 1. La delimitación de unidades de actuación a eje cutar por el sistema de expropiación deberá ir acom pañada de una relación de titulares de bienes y derechos, así como de la descripción de éstos, redactadas con BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22643 arreglo a lo dispuesto en la legislación de expropiación forzosa. 2. Los bienes de dominio público se identificarán, relacionarán y describirán de forma separada e inde pendiente a los efectos de lo dispuesto en el artículo siguiente. Artículo 125. Bienes de dominio público. 1. Cuando en la unidad de actuación a ejecutar por expropiación existan bienes de dominio público y el des tino urbanístico de éstos sea distinto del fin al que estén afectados, la Administración municipal deberá proceder a tramitar y resolver o, en su caso, a instar ante la Admi nistración competente el procedimiento que legalmente proceda para la mutación demanial o la desafectación, según proceda. 2. Las vías no urbanas que queden comprendidas en el ámbito de la unidad de actuación se entenderán de dominio público, salvo prueba en contrario. 3. Las vías urbanas comprendidas en la unidad de actuación que deban desaparecer se entenderán sus tituidas por las nuevas previstas por el planeamiento en ejecución y transmitidas de pleno derecho al Ayun tamiento. Artículo 126. Forma de gestión del sistema. La Administración actuante deberá desarrollar la acti vidad de ejecución mediante las formas de gestión que permita la legislación aplicable y resulten más adecuadas a los fines de urbanización y edificación previstos en el planeamiento. Artículo 127. Justiprecio. 1. El justiprecio de los bienes y derechos se deter minará mediante aplicación de los criterios establecidos por la legislación general. 2. En todas las expropiaciones, la Administración actuante podrá satisfacer el justiprecio, por acuerdo con el expropiado, mediante la adjudicación de terrenos de valor equivalente. El desacuerdo en la valoración de la finca, parcela o solar ofrecida en pago del justiprecio no impedirá al expropiado acudir a la Comisión de Valoraciones de Canarias para que fije con carácter definitivo el valor de la adjudicada en pago, sin perjuicio de la efectiva transmisión de las mismas. La diferencia en más, que suponga el valor que establezca dicha Comisión, se paga rá siempre en dinero. 3. El justiprecio se fijará por mutuo acuerdo o por decisión de la Administración municipal o, en su caso, y con carácter definitivo, de la Comisión de Valoraciones. El mutuo acuerdo será posible en cualquier momento anterior a la fijación definitiva en vía administrativa del justiprecio y deberá respetar los criterios de valoración a que se refiere el número 1. Artículo 128. Liberación de la expropiación. 1. A solicitud del interesado, la Administración actuante podrá, excepcionalmente y previo trámite de información pública por veinte días, liberar de la expro piación determinados bienes o derechos, mediante la imposición de las condiciones urbanísticas que procedan para asegurar la ejecución del planeamiento. 2. La resolución estimatoria de la solicitud de libe ración, cuya eficacia requerirá la aceptación expresa de las condiciones en ella impuestas al beneficiario, deberá precisar, para su validez, los bienes y derechos afectados por la liberación; los términos y condiciones de la vin culación de dichos bienes y derechos al proceso urba nizador y edificatorio; y las garantías a prestar por el beneficiario para asegurar el cumplimiento de tales tér minos y demás condiciones impuestas. 3. En ningún caso podrá acordarse la liberación si la expropiación viene motivada por el incumplimiento de deberes urbanísticos. 4. El incumplimiento de los deberes establecidos en la resolución liberatoria por parte de los propietarios de los bienes liberados determinará la expropiación por incumplimiento de la función social de la propiedad. Artículo 129. Procedimiento. 1. Para la expropiación podrá aplicarse tanto el pro cedimiento individualizado como el de tasación conjunta, conforme a la legislación general de pertinente aplicación. 2. De aplicarse el procedimiento de tasación con junta, la resolución correspondiente de la Administración implicará la declaración de urgencia o el cumplimiento del requisito a que la legislación general aplicable con dicione la ocupación del bien o derecho, previo pago o depósito del justiprecio fijado por aquélla. 3. Si se optase por la expropiación individualizada para cada finca incluida en el sector o unidad de actua ción, se seguirá el procedimiento general establecido en la legislación general de expropiación forzosa. Artículo 130. Procedimiento de tasación conjunta. Reglamentariamente se regulará el procedimiento de tasación conjunta, que, en todo caso, comprenderá la exposición al público del proyecto de expropiación y la notificación individual a los interesados de las corres pondientes hojas de aprecio. La resolución aprobatoria del expediente por parte de la Administración actuante implicará la declaración de urgencia de la ocupación de los bienes y derechos afectados. Las valoraciones fijadas podrán ser objeto de recla mación ante la Comisión de Valoraciones de Canarias. SECCIÓN 3.a SISTEMA DE EJECUCIÓN FORZOSA Artículo 131. Características del sistema de ejecución. 1. En el sistema de ejecución forzosa el Ayunta miento concluye subsidiariamente la actividad de eje cución aún pendiente conforme a cualquiera de los sis temas de ejecución privada, en sustitución, por cuenta y cargo de los propietarios y de la persona o personas directamente responsables de esta ejecución. 2. La aplicación del sistema de ejecución forzosa requerirá la declaración, mediante resolución que agote la vía administrativa, del incumplimiento de cualquiera, incluso los referidos a plazos, de los deberes legales y las obligaciones inherentes del sistema de ejecución sustituido. 3. La declaración a que se refiere el número anterior, con fijación del sistema de ejecución forzosa, supondrá la afectación legal de todos los terrenos, construcciones y edificaciones, así como derechos, al cumplimiento de dicho sistema, y será inscrita en el Registro de la Pro piedad, a cuyo efecto deberá comunicarse a éste para que se haga constar mediante asientos de nota marginal. Artículo 132. Forma de gestión. 1. El sistema de ejecución forzosa se gestionará por el Ayuntamiento mediante encomienda bien a sociedad 22644 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 mercantil de capital público propia o perteneciente a cualquiera de las otras Administraciones públicas de la Comunidad Autónoma, bien a la que constituya, en otro caso, con esta exclusiva finalidad. En este último caso la sociedad podrá ser de capital mixto, procediendo las aportaciones privadas de los propietarios de terrenos comprendidos en la unidad de actuación. 2. La sociedad que asuma la encomienda de la ges tión del sistema contratará con empresarios privados la realización de las obras de urbanización y edificación precisas. Artículo 133. Procedimiento para la declaración del incumplimiento y sustitución del sistema de ejecución por el de ejecución forzosa. 1. El procedimiento para la declaración del incum plimiento de deberes legales y obligaciones inherentes al sistema de ejecución privada elegido para la actuación de que se trate y su sustitución por el de ejecución for zosa se iniciará de oficio por el Ayuntamiento, por ini ciativa propia o en virtud de ejercicio de la acción pública. Su tramitación se desarrollará reglamentariamente con observancia de lo dispuesto en el artículo 100. 2. El procedimiento a que se refiere el número anterior: a) Tendrá por objeto la determinación de: 1) La existencia de incumplimientos de deberes u obligaciones legales o voluntariamente asumidas y, en su caso, su identificación y alcance. 2) En caso de comprobación de incumplimientos, la concreción y precisión de los deberes legales y las restantes obligaciones pendientes de cumplimiento y de las obras de urbanización y edificación que aún resten por ejecutar, así como la cuantificación de su coste y las condiciones y plazos para la ejecución de unas y otras. b) Su terminación podrá, conforme a lo dispuesto en la letra b) del número 1 del artículo 100: 1) Ser preparada mediante convenios o acuerdos con los propietarios o personas responsables de la eje cución que, no obstante, la sustitución del sistema de ejecución, deseen continuar incorporados al proceso urbanizador y edificatorio. 2) Tener lugar, sustituyendo a la resolución admi nistrativa unilateral, mediante convenio o acuerdo sus crito con todos los propietarios afectados y las demás personas incorporadas o responsables de la gestión del sistema de ejecución sustituido. 3. El contenido de los convenios preparatorios y los finalizadores del procedimiento deberá contemplar el contenido propio de la resolución administrativa unila teral del procedimiento y en el supuesto de los fina lizadores producirán los efectos propios de ésta. Artículo 134. Contenido y efectos de la resolución por la que se determine el sistema de ejecución forzosa. 1. La resolución que ponga fin al procedimiento a que se refiere el número 1 del artículo anterior deberá ser motivada y establecer con toda precisión: a) Los incumplimientos apreciados. b) El contenido y el alcance de los deberes y las restantes obligaciones pendientes de cumplimiento. c) Los instrumentos de ejecución del planeamiento y los proyectos cuya formulación sea aún necesaria para ultimar la ejecución de la actuación. d) Las obras de urbanización y, en su caso, de edi ficación pendientes de ejecución, el coste previsto de ésta y de la gestión del sistema y el plazo en que se estime pueda ser llevado a cabo. e) El suelo edificable necesario para sufragar, de un lado, los costes del sistema y, de otro lado, los de las obras de urbanización. 2. La determinación del sistema de ejecución for zosa habilitará al Ayuntamiento sin trámite ni requisito ulterior algunos para: a) Proceder inmediatamente a la ocupación de los terrenos y demás bienes que, por su calificación urba nística, deban ser objeto de cesión obligatoria y gratuita. b) Localizar los terrenos precisos para la cesión correspondiente al porcentaje pertinente del aprovecha miento urbanístico y proceder a la ocupación de los mismos. c) Formular y, en su caso, ejecutar los instrumentos de ordenación complementarios que sean precisos, así como el o los proyectos de urbanización y, en su caso, edificación pertinentes. d) Formular y, si procede, ejecutar el o los proyectos de reparcelación forzosa, en su caso, complementarios o de modificación de los que se hubieran ya formulado, necesarios para la justa distribución de beneficios y car gas, incluyendo los nuevos costes derivados de la deter minación del sistema de ejecución forzosa y, entre ellos, los de gestión de éste, que no podrán superar el 10 por ciento del total de los de la cuenta final de liquidación del sistema. Artículo 135. Ocupación y disposición de bienes y eje cución de las obras de urbanización. 1. Desde la aprobación del proyecto de reparcelación: a) El Ayuntamiento, a propuesta de la entidad ges tora, podrá acordar, en favor de ésta, la ocupación inme diata de todos o parte de los bienes y el ejercicio de la facultad de disposición de éstos en calidad de titular fiduciario. b) Será posible la inscripción en el Registro de la Propiedad, en favor del Ayuntamiento, del suelo de cesión obligatoria y gratuita, conforme a la determina ción que se haga en el proyecto de reparcelación. c) La entidad gestora podrá, hasta la conclusión de la actuación, enajenar suelo edificable reservado para sufragar los costes cuantificados en el proyecto de repar celación o, en su caso, en la resolución que haya fijado el sistema de ejecución. 2. La entidad gestora podrá, al contratar la ejecución de las obras con empresas urbanizadoras, convenir el pago del precio mediante: a) El importe de la enajenación de suelo edificable. b) La adjudicación a la empresa urbanizadora de determinado aprovechamiento lucrativo, determinada edificabilidad o concretos solares resultantes de la urba nización. Esta modalidad de pago requerirá la aprobación del Ayuntamiento. Artículo 136. Liquidación de la actuación. 1. Concluidas las obras de urbanización y recibida ésta definitivamente por el Ayuntamiento, la entidad ges tora elaborará y presentará la cuenta de liquidación de la actuación. Recibida la cuenta de liquidación, el Ayuntamiento deberá poner a disposición de los propietarios que no hayan resultado adjudicatarios de solares, ni hayan sido ya indemnizados de cualquier otra forma, los solares, el aprovechamiento urbanístico lucrativo o la edificabi lidad aún restantes, habida cuenta de los gastos efec BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22645 tivamente habidos en la gestión y ejecución, en la pro porción que les corresponda según sus respectivas fincas originarias. 2. Los propietarios a que se refiere el párrafo segun do del número anterior podrán formular reclamación ante el Ayuntamiento, basada en la lesión del valor económico de sus derechos, dentro del plazo legal del recurso admi nistrativo correspondiente, que deberá ser resuelta en el mismo plazo legal establecido para la de éste y previo informe de la entidad gestora. En caso de estimación de la reclamación, la diferencia que se reconozca será satisfecha en metálico por la entidad gestora con cargo a la cuenta de la actuación. 3. A los efectos de lo dispuesto en el número ante rior y, en general, de la cobertura de las diferencias entre costes previstos y reales, la entidad gestora podrá ena jenar el suelo de que disponga fiduciariamente. De restar aún suelo en su disposición, deberá proceder a su ena jenación y posterior distribución proporcional del importe de la misma entre los propietarios con derecho a aquélla. CAPÍTULO V Ejecución de los sistemas generales Artículo 137. Formas de ejecución. 1. El suelo destinado a sistemas generales se obten drá mediante expropiación u ocupación directa, cuando no se incluya o se adscriba al sector, ámbito o unidad de actuación. 2. La expropiación u ocupación directa de los sis temas generales deberá tener lugar dentro de los cinco años siguientes a la aprobación del planeamiento de ordenación que legitime la actividad de ejecución. 3. Las obras correspondientes a sistemas generales se realizarán conforme a las determinaciones sustanti vas, temporales y de gestión del planeamiento de orde nación como obras públicas ordinarias. Artículo 138. Efectos del incumplimiento del deber de adquirir el suelo de sistemas generales. Transcurrido sin efecto el plazo previsto en el artículo anterior, el procedimiento de expropiación forzosa se entenderá incoado por ministerio de la Ley si, efectuado requerimiento a tal fin por el propietario afectado o sus causahabientes, transcurre un año desde dicho reque rimiento sin que la incoación se produzca. Desde que se entienda legalmente incoado el pro cedimiento expropiatorio, el propietario interesado podrá formular hoja de aprecio, así como, transcurridos dos meses sin notificación de resolución alguna, dirigirse a la Comisión de Valoraciones de Canarias a los efectos de la fijación definitiva del justiprecio. Artículo 139. Ocupación directa de los terrenos des tinados a sistemas generales. 1. Los terrenos destinados a sistemas generales podrán obtenerse mediante su ocupación directa y per muta forzosa con terrenos de un patrimonio público de suelo de dimensiones suficientes y características ade cuadas para servir de soporte al aprovechamiento urba nístico que corresponda al propietario afectado, confor me a lo establecido en el artículo anterior. La ocupación directa requerirá la determinación: a) Del aprovechamiento urbanístico que correspon da al propietario afectado. b) De los terrenos pertenecientes a un patrimonio público de suelo para permutar por los ocupados, así como, en su caso, de la indemnización que se ha de satisfacer en metálico por la parte de aprovechamiento no materializable en ellos. 2. La ocupación directa se producirá por el proce dimiento reglamentariamente establecido, que podrá ter minarse por convenio y deberá respetar las siguientes reglas: a) Serán preceptivos el sometimiento a información pública de la relación de terrenos y propietarios afec tados, con indicación de los aprovechamientos urbanís ticos correspondientes a éstos y de los terrenos pertenecientes a patrimonios públicos de suelo que se permutan por cada uno de ellos, y la notificación personal a los propietarios, con un mes de antelación, de la ocu pación prevista y las demás circunstancias relevantes que en ella concurran. b) Contra la relación a que se refiere la letra anterior podrán los propietarios afectados formular reclamación ante la Comisión de Valoraciones de Canarias, sin cuyo acuerdo no podrá procederse a acto alguno de ocupación. c) En el momento de la ocupación deberá levantarse acta haciendo constar el lugar y la fecha de otorgamiento y la Administración actuante; la identificación de los titu lares de los terrenos ocupados y la situación registral de éstos; la superficie ocupada, el o los aprovechamien tos urbanísticos que le correspondan y los terrenos per tenecientes a un patrimonio público de suelo que se permutan, así como, en su caso, la indemnización com plementaria de la permuta forzosa. d) Las actuaciones que se afecten a los propietarios desconocidos, no comparecientes o incapacitados, sin representación y respecto a las propiedades litigiosas deberán entenderse con el Ministerio Fiscal. e) Los propietarios afectados por la ocupación ten drán derecho a la expedición de certificación administra tiva acreditativa de todos los extremos del acta levantada. f) La certificación administrativa del acta de ocu pación directa producirá los efectos propios de la repar celación y servirá de reconocimiento del derecho a la indemnización complementaria de la permuta, la cual deberá abonarse dentro de los tres meses siguientes al acto de ocupación. g) La Administración actuante remitirá al Registro de la Propiedad certificación del acta levantada a los efectos de la práctica de las inscripciones procedentes. CAPÍTULO VI Restantes formas de ejecución SECCIÓN 1.a EJECUCIÓN EN ÁREAS DE GESTIÓN INTEGRADA Artículo 140. Áreas de gestión integrada. 1. El planeamiento de los recursos naturales, terri torial y urbanístico podrá delimitar áreas donde se haya de realizar una gestión integrada de todos sus recursos, buscando el equilibrio entre su conservación y las diver sas actividades que en ellas tengan lugar. Los planes de ordenación deberán establecer objetivos para estas áreas, que tiendan a conseguir un uso sostenible. 2. La delimitación de estas áreas se realizará con independencia de las diferentes clases de suelo que pudieran existir en su ámbito y comportará la coordi nación e integración de las acciones de las Adminis traciones públicas afectadas. 22646 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 Artículo 141. Efectos de la delimitación de áreas de gestión integrada. La delimitación de áreas de gestión integrada pro ducirá los siguientes efectos: a) La constitución de los Ayuntamientos y los Cabil dos en la obligación legal de adoptar todas las medidas precisas para la organización consorcial de la gestión del área de que se trate. b) La obligación de la Administración de la Comu nidad, el Cabildo Insular correspondiente y el o los Ayun tamientos de cooperar entre sí y de coordinar el ejercicio de sus competencias al servicio de la consecución de los objetivos fijados para el área de que se trate. c) La afectación, en todo caso, a los objetivos del área correspondiente del 20 por ciento de la recaudación anual de la totalidad de los tributos locales o autonó micos que graven las actividades económicas radicadas o desarrolladas en el ámbito de que se trate. d) La habilitación para el establecimiento y la recau dación, incluso por la organización consorcial del área, de tasas o precios públicos por la prestación de servicios y la utilización tanto de los bienes que hayan sido apor tados a aquélla o estén adscritos o sean administrados por ella, como de las infraestructuras y los equipamientos y los servicios por la misma construidos. e) El sometimiento de todas las transmisiones de la propiedad en el área correspondiente y en favor de la organización consorcial a los derechos de tanteo y retracto regulados en esta Ley por el plazo máximo de tres meses y un año, respectivamente. Artículo 142. Organización consorcial y gerencial sub sidiaria de las áreas de gestión integrada. 1. Para el cumplimiento de los objetivos propios de las áreas de gestión integrada, el planeamiento ambien tal, territorial y urbanístico deberá prever su organización en forma de consorcio que se constituirá, en plazo máxi mo determinado, por el correspondiente Cabildo Insular y por el o los Ayuntamientos afectados, que participarán en proporción al suelo y en función de la superficie que les afecte. La eventual participación del Estado y la de la Comu nidad Autónoma se regulará reglamentariamente. 2. Cuando un área de gestión integrada afecte a uno o varios espacios naturales protegidos, la Adminis tración competente participará en la organización con sorcial establecida en el apartado anterior, en proporción a la superficie del área por ella gestionada, correspon diendo a esa Administración la designación del gerente del consorcio cuando la superficie de los espacios natu rales comprendida en el área de gestión integrada supere el 50 por ciento de la superficie total. 3. Transcurrido el plazo máximo fijado al efecto por el planeamiento sin que la constitución del consorcio haya tenido lugar, la Consejería competente en materia de ordenación del territorio y urbanismo requerirá al Cabildo Insular para que proceda a dicha constitución con otorgamiento de un nuevo y definitivo plazo de con formidad con la normativa de régimen administrativo común. Transcurrido éste, también sin efecto, la Admi nistración de la Comunidad procederá a la constitución de un organismo autónomo de carácter gerencial. Desde su constitución el organismo autónomo geren cial asumirá la totalidad de las competencias precisas para el cumplimiento de los objetivos previstos por el planeamiento para dicha área. No obstante, lo dispuesto en el párrafo anterior, el Cabildo Insular y el Ayuntamiento o Ayuntamientos afec tados podrán asociarse voluntariamente, en la forma que reglamentariamente se determine, a la actividad del orga nismo autónomo de carácter gerencial. Desde que adop ten dicha iniciativa y previo convenio interadministrativo, cabrá la reorganización de dicho organismo para otor garle carácter consorcial. Artículo 143. Formas de actuación en las áreas de ges tión integrada. La actividad de ejecución que sea en cada caso pre cisa en las áreas de gestión integrada se desarrollará, según proceda, mediante: a) La delimitación de una o varias unidades de actua ción y con aplicación en ellas de cualquiera de los sis temas de ejecución pública y privada previstos en esta Ley. Cuando se apliquen sistemas de ejecución privada, las competencias atribuidas en esta Ley a los Ayunta mientos serán ejercidas por el Consorcio o, en su caso, el organismo autónomo gerencial constituidos. b) La realización de obras públicas ordinarias, inclu so concertadas con la iniciativa privada a través de la suscripción de los oportunos convenios urbanísticos. Artículo 144. Áreas de rehabilitación integral. 1. Área de rehabilitación integral es la denomina ción que adoptará un área de gestión integrada cuando el objeto de su delimitación sea la rehabilitación física, social, económica y funcional de una zona urbana con destino turístico o residencial, integrada o no en un con junto de valor cultural. 2. El instrumento de planeamiento urbanístico que desarrolle la ordenación pormenorizada del Área deter minará el plazo máximo para la constitución del Con sorcio, transcurrido el cual, sin que se lleve a efecto, el Ayuntamiento, o el órgano autonómico o insular com petente por razón de la materia asumirá la gestión. 3. Para la ejecución de sus determinaciones, el ins trumento de planeamiento urbanístico establecerá las directrices precisas en orden a la formulación de pro gramas anuales de rehabilitación integrada y, en su caso, de adecuación arquitectónica de espacios públicos, cuya aprobación corresponderá al Consorcio o, en su defecto, al órgano que haya asumido la gestión, a propuesta del gerente de aquél o responsable de ésta. 4. Sin perjuicio de los efectos señalados en el artícu lo 141, la delimitación de áreas de rehabilitación integral permitirá habilitar las medidas de fomento de las actua ciones privadas de rehabilitación o implantación de determinados usos que se determinen reglamentaria mente, y que podrán diferenciarse en: a) Económicas: exenciones o bonificaciones tribu tarias, préstamos en condiciones especiales, subvencio nes directas o de intereses, u otras. b) Administrativas: constitución de ventanillas úni cas y limitación de los plazos de tramitación, u otras. SECCIÓN 2.a EJECUCIÓN MEDIANTE OBRAS PÚBLICAS ORDINARIAS Artículo 145. Actuaciones urbanísticas aisladas. 1. Cuando no esté prevista en el planeamiento de los recursos naturales, territorial y urbanístico, ni sea precisa ni conveniente la delimitación de unidades de actuación, la actividad de ejecución de aquél se llevará a cabo mediante obras públicas ordinarias, de acuerdo con la legislación que sea aplicable por razón de la Admi nistración pública actuante. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22647 2. El suelo preciso para las dotaciones se obten drá por: a) Cesión gratuita en virtud de convenio urbanístico. b) Expropiación. c) Ocupación directa. 3. Cuando las obras públicas sean de urbanización, la Administración pública actuante podrá imponer con tribuciones especiales a los titulares de suelo beneficia dos especialmente por aquéllas. CAPÍTULO VII Ejecución de obras de edificación Artículo 146. Edificación de parcelas y solares. La ejecución del planeamiento de ordenación tendrá lugar mediante la directa realización, en las correspon dientes parcelas o solares, de las obras de edificación precisas para la materialización del aprovechamiento objetivo previsto por aquél, cuando dicha ejecución no deba tener lugar en unidades de actuación delimitadas a tal fin y a través de los pertinentes sistemas definidos en esta Ley. Cuando la ejecución del planeamiento se realice mediante unidades de actuación, la edificación tendrá lugar en los términos del sistema de ejecución estable cido y, en todo caso, una vez concluidas y recibidas o garantizadas las obras de urbanización. Artículo 147. Presupuestos de la edificación. 1. La edificación de parcelas y solares requiere: a) El establecimiento de la ordenación pormenori zada del suelo y el cumplimiento de los deberes legales de la propiedad de éste, en todo caso. b) La previa ejecución de las obras de urbanización o, en su caso, el cumplimiento de los requisitos exigibles, conforme a esta Ley, para simultanear aquéllas y las de edificación. 2. La edificación de parcelas sólo será posible con simultánea ejecución o afianzamiento de las obras de urbanización que resten aún para transformar aquéllas en solares. Artículo 148. Ejecución de la edificación mediante sus titución del propietario y expropiación por incumpli miento de la función social del suelo. 1. Transcurrido un año desde la aprobación de la ordenación pormenorizada que legitime la ejecución en suelo urbano o la recepción de la urbanización en suelo urbanizable, el Ayuntamiento podrá delimitar áreas en las que los terrenos queden sujetos al régimen de eje cución de la edificación mediante sustitución e, incluso, al de expropiación. Excepcionalmente, la referida delimitación podrá alcanzar en suelo urbano a los solares cuyo destino prin cipal sea el uso turístico, cuando el suelo, que permita tal uso, sea muy escaso. 2. Reglamentariamente se establecerá el procedi miento administrativo aplicable, que, en todo caso, garantizará los requisitos de transparencia y publicidad y audiencia a los interesados, sin que pueda establecerse un plazo superior a dos meses entre la solicitud de la declaración de la sustitución de ejecución y la resolución expresa municipal. Artículo 149. Concurso para la sustitución del propie tario a efectos de edificación. 1. La sustitución del propietario se realizará por con curso público, convocado dentro del mes siguiente a la declaración de ejecución por sustitución. Transcurrido este último plazo, sin que el anuncio haya tenido lugar, quedará la declaración de la situación de ejecución por sustitución sin efecto alguno por minis terio de la Ley y sin necesidad de trámite o requisito alguno, no pudiendo la Administración volver a declarar dicha situación dentro de los dos años siguientes, salvo por cambio de las circunstancias que tenga reflejo en la ordenación urbanística de aplicación. 2. La convocatoria del concurso deberá expresar las condiciones pertinentes, entre las que habrán de figurar, en todo caso y como mínimo, las siguientes: a) Precio a satisfacer por el adjudicatario. b) Plazo máximo para la ejecución de la edificación y, en su caso, las obras de simultánea urbanización. c) Precios máximos de venta o arrendamiento de la edificación resultante. d) Garantía definitiva del cumplimiento del deber de edificación. 3. Las proposiciones de los participantes en el con curso podrán incluir oferta dirigida al propietario de acuerdo de pago en especie y, concretamente, en loca les, viviendas o metros cuadrados construidos en la edi ficación a ejecutar. Cuando en el concurso se presentara alguna oferta en los términos indicados en el párrafo anterior no podrá resolverse sobre la adjudicación sin otorgar audiencia al propietario para que pueda manifestar su aceptación a alguna de las ofertas que le hubieran sido formuladas o rechazarlas todas. Transcurrido sin efecto el trámite de audiencia o habiendo rechazado el propietario todas las ofertas se procederá, sin más trámites, a la adju dicación del concurso. En el caso de que el propietario aceptara alguna de las ofertas formuladas, deberá presentar, por sí mismo o a través del correspondiente concursante y dentro del período de audiencia, convenio urbanístico, suscrito con dicho concursante y protocolizado notarialmente, pre paratorio de la resolución del concurso. Dentro de los diez días siguientes a la presentación del convenio, la Administración actuante dictará, si pro cede, resolución aprobándolo, que implicará la adjudi cación en favor del concursante firmante del convenio. La aprobación administrativa de éste producirá, para cada parcela o solar, los efectos de la reparcelación y, en particular: a) La transmisión de la parcela o solar en proindiviso y en la proporción resultante del convenio suscrito al adjudicatario del concurso junto con el propietario o pro pietarios aceptantes de la oferta. b) La ocupación de la parcela o solar por el adju dicatario del concurso a los efectos de la realización de las obras. c) La atribución al adjudicatario del concurso, con carácter fiduciario, de la facultad de disposición sobre la parte del proindiviso de la que sea titular el propietario originario a los exclusivos efectos de la constitución de garantías para la obtención de préstamos precisos para la financiación de las obras. 4. Salvo en los casos expresamente previstos en esta Ley, la diferencia entre el precio fijado en la con vocatoria y el efectivamente resultante de la adjudicación corresponderá a la Administración convocante, que deberá aplicarlo al patrimonio público de suelo. 22648 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 5. La certificación administrativa de la resolución del concurso, acompañada, en su caso, de la escritura pública del convenio urbanístico aprobado administra tivamente, servirá como título para la inscripción de la transmisión forzosa en el Registro de la Propiedad. 6. En caso de quedar desierto el concurso, la Admi nistración actuante podrá optar, dentro de los dos meses siguientes, entre la convocatoria de nuevo concurso o la adquisición, asimismo, forzosa y por el precio fijado en aquel primero, de la parcela o solar con destino al patrimonio público de suelo. En la convocatoria del segundo concurso, el precio de licitación se incrementará en los gastos habidos en el primero. Artículo 150. Incumplimiento del adjudicatario del con curso. El incumplimiento de las condiciones de adjudicación de los concursos regulados en el artículo anterior, decla rado en procedimiento en el que deberá oírse al inte resado o los interesados, dará lugar a la expropiación o a nueva declaración de la situación de ejecución por sustitución conforme al artículo 148. CAPÍTULO VIII Conservación de obras y edificaciones SECCIÓN 1.a OBRAS DE URBANIZACIÓN Artículo 151. Deber de conservación de las obras de urbanización. 1. La conservación de las obras de urbanización, incluyendo el mantenimiento de las dotaciones y los servicios públicos, corresponde al Ayuntamiento. 2. En las obras de urbanización realizadas por per sonas privadas o como consecuencia de una actuación seguida conforme a un sistema de ejecución privada, el deber previsto en el número anterior comenzará desde el momento de la recepción por el Ayuntamiento de las correspondientes obras, salvo lo dispuesto en el número siguiente. 3. La conservación de las obras de urbanización corresponde a los propietarios de solares, agrupados legal mente en entidad urbanística de conservación, en los mis mos términos dispuestos en el número 1 para el Ayun tamiento y con independencia de que las obras sean o no de primera ejecución, en los siguientes supuestos: a) Cuando haya sido asumida voluntariamente por cualquier procedimiento. b) Cuando los solares estén comprendidos en uni dades de actuación o ámbitos delimitados a este solo efecto para los que el planeamiento de ordenación urba nística así lo disponga. 4. Las entidades urbanísticas de conservación son entidades de Derecho público, de adscripción obligatoria, con personalidad y capacidad jurídicas propias para el cumplimiento de sus fines, que adquieren personalidad jurídica desde su inscripción en el registro administrativo correspondiente, previa aprobación de sus estatutos por la Comisión de Gobierno del Ayuntamiento o, donde no exista, del Alcalde. Podrán solicitar de la Administración la vía de apremio para la exigencia de las cuotas de conservación que corresponda satisfacer a los propie tarios. La participación de los propietarios en los gastos de conservación se determinará: a) Con arreglo a la que les haya correspondido en el sistema de ejecución de la unidad de actuación corres pondiente. b) En otro caso, conforme a la que les esté asignada en la comunidad de propietarios, si se ha constituido una en régimen de propiedad horizontal. c) En su defecto, a tenor de lo que dispongan los estatutos de la entidad urbanística de conservación. Artículo 152. Recepción de las obras de urbanización. 1. La recepción de las obras de urbanización corres ponderá siempre al Ayuntamiento, de oficio o a instancia de la persona responsable de la ejecución, conservación y entrega de dichas obras. 2. Reglamentariamente se establecerá el procedi miento para la recepción. Las recepciones se documentarán mediante el otor gamiento de acta, cuya certificación administrativa se remitirá al Registro de la Propiedad a los efectos de la práctica de las inscripciones procedentes conforme a la legislación hipotecaria. 3. Podrán ser objeto de recepción parcial aquellas partes de obra susceptibles de ser ejecutadas por fases que puedan ser entregadas al uso o servicio públicos, según lo establecido en el correspondiente instrumento de planeamiento. SECCIÓN 2.a DEBER DE CONSERVACIÓN DE LAS EDIFICACIONES Y DECLARACIÓN DE RUINA Artículo 153. Deberes de conservación y rehabilitación. 1. Los propietarios de terrenos, construcciones y edificios tienen el deber de mantenerlos en condiciones de seguridad, salubridad, ornato público y decoro, con sujeción a las normas sectoriales que les sean de apli cación, realizando los trabajos y obras precisos para con servarlos o rehabilitarlos, a fin de cumplir en todo momento las condiciones requeridas para la habitabi lidad o el uso efectivo establecido por el planeamiento. 2. Los deberes de conservación y rehabilitación de los propietarios de edificaciones alcanzan hasta el impor te de los trabajos correspondientes que no rebasen el límite del contenido normal de aquéllos, representado por el 50 por ciento del coste de una construcción de nueva planta, con similares características e igual super ficie construida o, en su caso, de idénticas dimensiones que la preexistente, realizada con las condiciones nece sarias para que su ocupación sea autorizable o quede en condiciones de ser legalmente destinada al uso que le sea propio. Cuando el Ayuntamiento o, en su caso, el Cabildo o el órgano de la Comunidad Autónoma ordene o impon ga al propietario la ejecución de obras de conservación o rehabilitación que excedan del referido límite, deberá sufragar el exceso. En todo caso, la Administración podrá establecer ayu das públicas, en las condiciones que estime oportunas, pudiendo convenir la explotación conjunta del inmueble y, en su caso, bonificaciones fiscales. Artículo 154. Inspección periódica de edificaciones. 1. Los propietarios de toda edificación catalogada o protegida, o incluida dentro de un conjunto histórico, deberán encomendar a un técnico facultativo compe tente, cada diez años, la realización de una inspección dirigida a determinar el estado del inmueble y las obras de conservación o, en su caso, rehabilitación que fueran precisas. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22649 2. Dicho facultativo consignará los resultados de su inspección expidiendo un informe técnico, con descrip ción de: a) Los desperfectos y las deficiencias apreciados, sus posibles causas y las medidas prioritarias recomen dables para asegurar su estabilidad, seguridad, estan queidad y consolidación estructurales, así como para mantener y recuperar las condiciones de habitabilidad y de uso efectivo según el destino propio de la edifi cación. b) El grado de ejecución y efectividad de las medidas adoptadas y de los trabajos realizados para cumplimen tar las recomendaciones contenidas en los informes téc nicos de las inspecciones periódicas anteriores. c) Cualquier otro aspecto que se determine regla mentariamente. 3. La eficacia, a efectos administrativos, de los infor mes técnicos requerirá la presentación de copia de los mismos en el Ayuntamiento dentro del mes siguiente al vencimiento del período decenal correspondiente. Los Ayuntamientos podrán requerir de los propieta rios la exhibición de los informes técnicos resultantes de las inspecciones periódicas y, caso de comprobar que éstas no se han realizado, ordenar su práctica o realizarlas en sustitución y a costa de los obligados. Artículo 155. Situación legal de ruina. 1. Procederá la declaración de la situación legal de ruina urbanística en los siguientes supuestos: a) Cuando el coste de las reparaciones necesarias para devolver la estabilidad, seguridad, estanqueidad y consolidación estructurales a una edificación manifies tamente deteriorada, o para restaurar en ella las con diciones mínimas que permitan su habitabilidad y uso efectivo legítimo, supere el límite del deber normal de conservación, en los términos del artículo 153.2 de esta Ley. b) Cuando el propietario acredite, al menos, el cum plimiento puntual y adecuado de las recomendaciones de los informes técnicos correspondientes a las dos últi mas inspecciones periódicas preceptuadas en el artículo anterior, y el coste de los trabajos realizados como con secuencia de esas dos inspecciones, sumado al de las que deban ejecutarse a los efectos señalados en el apar tado anterior, supere el límite del deber normal de con servación, con la comprobación de una tendencia pro gresiva y constante en el tiempo al incremento de las inversiones precisas para la conservación de la edifi cación. 2. Corresponderá al Ayuntamiento la declaración de la situación legal de ruina, previo procedimiento de oficio o como consecuencia de denuncia formulada por cual quier interesado, en el que deberá darse audiencia a los propietarios y a los demás titulares de derechos afec tados, así como a los órganos competentes de la Comu nidad Autónoma o Cabildo Insular cuando resulten afec tadas edificaciones declaradas de interés histórico o artístico o en trámite de declaración. 3. La declaración de la situación legal de ruina urba nística implicará que: a) El Ayuntamiento deberá ordenar las medidas necesarias para evitar daños a personas y bienes y pro nunciarse de forma razonada sobre el cumplimiento o incumplimiento del deber de conservación de la edifi cación. No procederá apreciar el incumplimiento de dicho deber cuando la ruina sea causada por fuerza mayor, hecho fortuito o culpa de tercero, así como cuando el propietario haya sido diligente en el mantenimiento y uso del inmueble. b) El propietario de la edificación quedará obligado a: 1.a Proceder, a su elección, a la completa rehabi litación o a la demolición, cuando se trate de una edificación no catalogada, ni protegida, ni sujeta a pro cedimiento alguno dirigido a la catalogación o al esta blecimiento de un régimen de protección integral. 2.a Adoptar las medidas urgentes y realizar los tra bajos necesarios para mantener y recuperar la estabi lidad y la seguridad de la edificación, en los restantes supuestos. En este caso, el Ayuntamiento podrá convenir con el propietario los términos de la rehabilitación defi nitiva. De no alcanzarse acuerdo, el Ayuntamiento podrá optar entre ordenar las obras de rehabilitación necesa rias, con otorgamiento simultáneo de ayuda económica adecuada, o proceder a la sustitución del propietario incumplidor aplicando el régimen establecido en los ar tículos 148, 149 y 150 de esta Ley, sin necesidad de que la finca afectada esté incluida en área delimitada al efecto. Artículo 156. Ruina inminente. 1. Cuando una construcción o edificación amenace ruina de modo inminente, con peligro para la seguridad pública o la integridad del patrimonio arquitectónico catalogado o declarado de interés histórico o artístico, la Administración competente estará habilitada para dis poner todas las medidas que sean precisas, incluidos el apuntalamiento de la construcción o edificación y su desalojo. Dichas medidas podrán extenderse excepcio nalmente a la demolición que sea estrictamente indis pensable para proteger adecuadamente valores supe riores y, desde luego, la integridad física de las personas, requiriendo, cuando se trate de patrimonio catalogado o declarado de interés histórico o artístico, de informe previo favorable del organismo competente por razón de la materia. 2. El Ayuntamiento será responsable de los daños y perjuicios que resulten de las medidas a que se refiere el apartado anterior, sin que ello suponga exención de la responsabilidad que incumbe al propietario. Las indem nizaciones que satisfaga el Ayuntamiento serán reper cutidas al propietario, en vía administrativa y hasta el límite del deber normal de conservación. 3. La adopción de las medidas previstas en este artículo no presupondrá ni implicará la declaración de la situación legal de ruina urbanística. Artículo 157. Órdenes de ejecución de obras de con servación o de intervención. 1. Los Ayuntamientos, los Cabildos Insulares y, en su caso, el órgano de la Comunidad Autónoma compe tente en materia de patrimonio cultural, cuando se trate de edificios declarados de interés histórico o artístico o en trámite de declaración, deberán dictar órdenes de eje cución de obras de reparación, conservación y rehabi litación de edificios y construcciones deteriorados o en condiciones deficientes para su uso efectivo legítimo. Los Ayuntamientos estarán habilitados, además, para dictar órdenes de ejecución de obras de mejora en toda clase de edificios para su adaptación al entorno. Los trabajos y las obras ordenados deberán referirse a ele mentos ornamentales y secundarios del inmueble del que se pretenda restituir su aspecto originario o coad yuvar a su mejor conservación. 2. Las órdenes de ejecución podrán conminar, asi mismo, a la limpieza y vallado del inmueble, así como a la retirada de publicidad comercial, carteles, rótulos, 22650 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 señales, símbolos, cerramientos, rejas, conducciones, cables, antenas u otros elementos no adecuados a las ordenanzas municipales. 3. El incumplimiento injustificado de las órdenes de ejecución habilitará a la Administración actuante para adoptar cualquiera de estas medidas: a) Ejecución subsidiaria a costa del obligado y hasta el límite del deber normal de conservación. b) Imposición de hasta diez multas coercitivas con periodicidad mínima mensual, por valor máximo, cada una de ellas, del 10 por 100 del coste estimado de las obras ordenadas. El importe de las multas coercitivas impuestas quedará afectado a la cobertura de los gastos que genere efectivamente la ejecución subsidiaria de la orden incumplida, sin perjuicio de la repercusión del coste de las obras en el incumplidor. Subsidiariamente, la Administración actuante podrá declarar en situación de ejecución por sustitución el inmueble correspondiente, sin necesidad de su inclusión en área delimitada al efecto, para la aplicación del régi men previsto en los artículos 148, 149 y 150. Artículo 158. Intervención en edificaciones catalogadas. 1. En las edificaciones catalogadas, protegidas o sujetas a procedimiento dirigido a la catalogación o al establecimiento de un régimen de protección integral, sólo podrán realizarse las obras expresamente autori zadas por licencia urbanística de intervención o dispues tas por orden de ejecución de obras de intervención. 2. Las licencias urbanísticas de intervención con templarán conjuntamente todas las actuaciones que hayan de realizarse en el inmueble y el resultado final de las mismas. Dichas actuaciones sólo excepcionalmen te, cuando sea imposible la conservación de lo construido o cuando la catalogación o protección no obedezca a su valor intrínseco, sino a su mera importancia ambiental, podrán contemplar la sustitución de la edificación, a ser posible parcial, bajo condiciones especiales. Las obras de intervención se ajustarán a las prescripciones del catá logo y del planeamiento de ordenación urbanística, pero su autorización podrá concretar otras condiciones adi cionales, salvaguardando los valores protegidos. 3. Sólo podrá otorgarse licencia de demolición para edificaciones no catalogadas, no protegidas, y que no sean objeto de un procedimiento tendente a su cata logación o protección integral. TÍTULO IV La expropiación forzosa Artículo 159. Supuestos expropiatorios. 1. Además de los casos previstos con carácter gene ral, la expropiación forzosa por razones urbanísticas pro cede en los siguientes supuestos de utilidad pública: a) Para la vinculación de los terrenos, por su cali ficación urbanística, al dominio público de uso o servicio públicos, siempre que deban ser adquiridos forzosamen te por la Administración actuante, bien por no ser objeto del deber legal de cesión obligatoria y gratuita, bien por existir, en todo caso, necesidad urgente de anticipar su adquisición. A los efectos de la expropiación, se considerarán incluidos en estos terrenos los colindantes que fueran imprescindibles para realizar las obras o establecer los servicios públicos previstos en el planeamiento o que resulten especialmente beneficiados por tales obras o servicios. b) Para la constitución o dotación, conforme a esta Ley, de los patrimonios públicos de suelo. c) Por la declaración, definitiva en vía administrativa, del incumplimiento de los deberes legales urbanísticos del propietario, cuando la declaración esté motivada por: 1) Inobservancia de los plazos fijados para la for mulación del planeamiento o la ejecución total de éste o de alguna de las fases en que aquélla haya quedado dividida. 2) La inobservancia de los deberes de conservación y mantenimiento de los inmuebles legalmente exigibles. d) Por la inadecuación de los inmuebles a las con diciones mínimas de salubridad y habitabilidad legalmen te establecidas. e) Por la declaración o catalogación administrativas formales, conforme a la legislación urbanística o la sec torial aplicable, del valor cultural, histórico-artístico o medioambiental de terrenos o edificios que los haga merecedores de su preservación o especial protección. f) Para la obtención de terrenos destinados en el planeamiento a la construcción de viviendas sujetas a algún régimen de protección pública, así como a usos declarados de interés social. 2. La delimitación de la unidad de actuación o de las zonas o áreas en los supuestos previstos en las letras a) y f) y la aprobación del catálogo o de la medida de preservación o protección en los contemplados en la letra e) del número anterior, así como de la relación y descripción concretas e individualizadas, con indica ción de sus titulares de los bienes y derechos objeto de expropiación en todos los restantes incluidos en dicho número, determinan la declaración de la necesidad de ocupación y el inicio de los correspondientes expedientes expropiatorios. Artículo 160. Ocupación: requisitos en caso de urgencia. 1. Cuando se aplique el procedimiento de tasación conjunta, la ocupación de los bienes y derechos afec tados se realizará en la forma prescrita por esta Ley. 2. Cuando se siga el procedimiento de tasación indi vidualizada, la declaración de urgencia en la ocupación en la legislación general de expropiación forzosa deberá acompañarse de memoria justificativa de las razones par ticulares que motiven la urgencia. 3. El acta de ocupación y el acta de pago del importe del justiprecio, fijado por la Administración en la apro bación definitiva del proyecto, o, en su caso, el resguardo del correspondiente depósito, serán título bastante para la inscripción de los bienes objeto de la expropiación en el Registro de la Propiedad, a favor del expropiante o del beneficiario de la expropiación. Artículo 161. Fijación definitiva en vía administrativa del justiprecio. En caso de discrepancia de los propietarios y res tantes titulares de derechos con la hoja de aprecio for mulada por la Administración expropiante, la fijación defi nitiva en vía administrativa del justo precio correspon derá a la Comisión de Valoraciones de Canarias. Artículo 162. Avenencia. 1. Durante la tramitación del procedimiento expro piatorio y antes del acto por el que se fije definitivamente en vía administrativa el justo precio, la Administración actuante y los titulares de los bienes y los derechos objeto de aquel procedimiento podrán determinar dicho BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22651 justo precio por mutuo acuerdo, de conformidad con la legislación general aplicable. 2. El pago del justiprecio de los bienes y derechos expropiados podrá efectuarse, previo acuerdo con los afectados, mediante adjudicación de parcelas resultan tes de la propia actuación o de cualesquiera otras de las que sea titular la Administración actuante o, en su caso, de determinado aprovechamiento en unas u otras, estableciendo en cada caso las obligaciones referentes al abono de costes de urbanización correspondientes. Artículo 163. Inactividad administrativa en la expro piación. 1. Transcurridos tres años desde la aprobación del planeamiento que legitime la expropiación sin que se hubiera iniciado el correspondiente expediente, el titular de los bienes o derechos o sus causahabientes podrán advertir de esta demora a la Administración competente para la ejecución del plan. 2. Transcurridos dos meses desde la formulación de la advertencia prevista en el número anterior sin que se le hubiera notificado por la Administración compe tente la hoja de aprecio, el titular de los bienes o derechos o sus causahabientes podrán formular ésta a dicha Admi nistración, determinando su presentación la iniciación del expediente de justiprecio por ministerio de la Ley y, de no ser aceptada dentro del mes siguiente, dirigirse directamente a la Comisión de Valoraciones de Canarias, que fijará el justiprecio. TÍTULO V Intervención administrativa en la edificación y usos del suelo CAPÍTULO I Disposiciones generales Artículo 164. Principios de la intervención administra tiva en el uso del suelo y la edificación. 1. La legitimidad de la ejecución de los actos de parcelación, urbanización, construcción y edificación, así como de cualquier otro de transformación o uso objetivo del suelo y subsuelo presupone dos requisitos esenciales: a) La vigencia de la ordenación idónea conforme a esta Ley para legitimar la actividad de ejecución. b) La cobertura en proyecto técnico aprobado admi nistrativamente, cuando sea legalmente exigible. 2. La intervención administrativa del uso del suelo y de la construcción y edificación, así como las potes tades de protección de la ordenación y de sanción de las infracciones a la misma, serán de ejercicio inexcu sable. 3. A tal efecto, las autoridades y los funcionarios están obligados a iniciar y tramitar, en los plazos pre vistos en cada caso, los procedimientos establecidos para el ejercicio de tales potestades. El incumplimiento de estos deberes podrán dar lugar a responsabilidad. Artículo 165. Colaboración en el ejercicio de las fun ciones urbanísticas. 1. Los Ayuntamientos que no dispongan de medios técnicos, jurídicos o materiales suficientes para el ejer cicio eficaz de las potestades a que se refiere el artículo anterior podrán recabar en forma individual o manco munada la asistencia del correspondiente Cabildo Insular para el ejercicio de sus competencias. La asistencia se formalizará mediante convenios de colaboración entre las Administraciones implicadas. 2. Los Ayuntamientos podrán también recabar, para acciones concretas, el auxilio del Cabildo Insular, que deberá prestarlo en el plazo de un mes o, en su defecto, de la Administración de la Comunidad, previa solicitud al Consejo de Gobierno, en los términos establecidos en la legislación básica de régimen local. 3. Las entidades y los particulares tienen el deber de colaborar en el desarrollo de las funciones de control que esta Ley atribuye a las Administraciones con com petencias en materia de ordenación de los recursos natu rales, territorial y urbanística. CAPÍTULO II Licencias urbanísticas Artículo 166. Actos sujetos a licencia urbanística. 1. Están sujetos a previa licencia urbanística, sin per juicio de las demás autorizaciones que sean procedentes con arreglo a la legislación sectorial aplicable, los actos de construcción y edificación y de uso del suelo y, en particular, los siguientes: a) Las parcelaciones, segregaciones, modificacio nes o cualesquiera otros actos de división de fincas o predios en cualquier clase de suelo, no incluidas en pro yectos de compensación o reparcelación. b) Las obras de construcción, edificación e implan tación de instalaciones de toda clase de nueva planta. c) Las obras de ampliación de construcciones, edi ficaciones e instalaciones de toda clase existentes. d) Las obras de modificación o reforma que afecten a la estructura o al aspecto exterior de las construc ciones, las edificaciones y las instalaciones de toda clase. e) Las obras que modifiquen la disposición interior de las edificaciones, cualquiera que sea su uso. Asimis mo, la modificación del número de sus unidades fun cionales susceptibles de uso independiente. f) Las obras y los usos que hayan de realizarse con carácter provisional. g) La demolición de las construcciones, salvo en los casos declarados de ruina inminente. h) La primera utilización y ocupación de las edifi caciones e instalaciones en general. i) La modificación del uso de las edificaciones e instalaciones. j) Los movimientos de tierra y las obras de des monte y explanación en cualquier clase de suelo y los trabajos de abancalamiento y sorriba para la preparación de parcelas de cultivos, sin que las operaciones para labores agrícolas tengan tal consideración. k) La extracción de áridos y la explotación de can teras. l) La acumulación de vertidos y el depósito de mate riales ajenos a las características propias del paisaje natu ral que contribuyan al deterioro o degradación del mismo. m) Los cerramientos de fincas, muros y vallados. n) La apertura de caminos, así como su modificación o pavimentación. ñ) La ubicación provisional o permanente de edi ficaciones y construcciones prefabricadas e instalaciones similares. o) La instalación de invernaderos y de cortavientos. p) La tala o poda de masas arbóreas, de vegetación arbustiva o de árboles aislados que, por sus caracte rísticas, puedan afectar al paisaje o estén protegidos por la legislación sectorial correspondiente. 22652 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 q) La colocación de carteles y vallas de propaganda visibles desde la vía pública. r) Las construcciones e instalaciones que afecten al subsuelo. s) La instalación de tendidos eléctricos, telefónicos u otros similares y la colocación de antenas de cualquier clase. t) La construcción de presas, balsas, obras de defen sa y corrección de cauces públicos, vías públicas o pri vadas, puertos de abrigo, diques de protección y defensa del litoral, accesos a playas, bahías y radas y, en general, cualquier tipo de obras o usos que afecten a la con figuración del territorio. u) Los actos de construcción y edificación en los puertos, aeropuertos y estaciones destinadas al trans porte terrestre, así como en sus zonas de servicio. v) Los demás actos que señalen los instrumentos de planeamiento de ordenación de recursos naturales, territorial o urbanístico. 2. Están también sujetos a previa licencia urbanís tica los actos de construcción, edificación y uso del suelo que realicen los particulares en terrenos de dominio público, sin perjuicio de las autorizaciones o concesiones que otorgue el ente titular de dicho dominio. 3. No están sujetas a previa licencia las obras que sean objeto de órdenes de ejecución. 4. Cuando los actos de construcción, edificación y uso del suelo sean promovidos por el Ayuntamiento en su propio término municipal, el acuerdo municipal que los autorice o apruebe estará sujeto a los mismos requi sitos y producirá los mismos efectos que la licencia urba nística a los efectos de esta Ley, sin perjuicio de lo dis puesto en la legislación de régimen local. 5. Reglamentariamente se determinará el procedi miento de otorgamiento de las licencias urbanísticas, debiéndose contemplar los siguientes actos de instrucción: a) Los informes técnico y jurídico de los servicios municipales sobre la conformidad del acto pretendido con la ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística aplicable. b) El plazo máximo para la resolución expresa será de tres meses, a contar desde la presentación en forma de la correspondiente solicitud. c) Transcurrido el plazo máximo para resolver expre samente, podrá entenderse a todos los efectos otorgada la licencia interesada. El comienzo de cualesquiera obras o usos al amparo de ésta requerirá, en todo caso, comu nicación previa al Ayuntamiento con al menos diez días de antelación. 6. En ningún caso se entenderán adquiridas por silencio administrativo licencias urbanísticas en contra de la ordenación de los recursos naturales, territorial, urbanística o sectorial aplicables. 7. Los acuerdos de concesión de licencias que con tengan autorización relativa a establecimientos alojativos turísticos serán notificados al Cabildo Insular correspon diente, en el plazo de quince días siguientes a la fecha del acuerdo. Artículo 167. Actos promovidos por las Administracio nes públicas. 1. Los actos relacionados en el artículo 166 de esta Ley, promovidos por órganos de las Administraciones públicas o entidades de derecho público que administren bienes de aquéllas, estarán igualmente sujetos a licencia urbanística previa, salvo en los casos expresamente exceptuados en el número siguiente o por la legislación sectorial aplicable. 2. No están sujetos a licencia urbanística los actos de construcción, edificación y uso del suelo incluidos en los proyectos de obras y servicios públicos de la Admi nistración de la Comunidad Autónoma y los Cabildos Insulares previstos en el número 1 del artículo 11. 3. La resolución del procedimiento de cooperación interadministrativa previsto en el artículo 9 legitimará por sí misma la ejecución de los actos de construcción, edificación y uso del suelo incluidos en los proyectos de obras y servicios públicos a que se refiere la letra b) del número 1 del artículo 11. 4. Los proyectos de construcción, edificación y uso del suelo contemplados en la letra c) del número 1 del artículo 11 serán sometidos a consulta del Ayuntamiento correspondiente por plazo adecuado en función de las características del proyecto de que se trate y nunca infe rior a un mes; además y simultáneamente, se recabará informe del referido Ayuntamiento acerca de la confor midad o disconformidad de tales proyectos con el pla neamiento en vigor. En caso de extraordinaria urgencia, debidamente motivada, el plazo mínimo podrá reducirse a la mitad. La intervención municipal dará lugar, en todo caso, a la liquidación y pago de la tasa correspondiente. 5. Intentado sin efecto el procedimiento de coope ración y cuando los proyectos discrepen de la ordenación en vigor, su aprobación definitiva requerirá, en todo caso, acuerdo favorable del Gobierno de Canarias, que pre cisará los términos de la ejecución y determinará, en su caso, la procedencia de la incoación del procedimiento de modificación o revisión del planeamiento de orde nación. Artículo 168. Competencia para el otorgamiento de licencias urbanísticas. 1. La competencia para el otorgamiento de las licen cias urbanísticas corresponde al órgano municipal que determine el Reglamento Orgánico Municipal y, en su defecto, al Alcalde. 2. No podrán otorgarse licencias urbanísticas cuan do estén sujetas al previo informe o autorización de la Administración de la Comunidad Autónoma hasta que por el promotor se acredite la obtención de tal informe o autorización. Artículo 169. Eficacia temporal y caducidad de la licen cia urbanística. 1. Las licencias urbanísticas, que supongan la rea lización de obras, se otorgarán con unos plazos deter minados para el comienzo y finalización de las mismas. Si dichas licencias no indicaran expresamente dichos plazos, se entenderán otorgadas bajo la condición legal de la observancia de los de un año para iniciar las obras y dos años para terminarlas. 2. Los Ayuntamientos podrán conceder prórrogas de los plazos de la licencia urbanística por una sola vez y de duración no superior a los inicialmente acordados, previa solicitud expresa formulada antes de la conclusión de los plazos previstos para el comienzo o para la fina lización de las obras, siempre que los actos de la licencia urbanística sean conformes en el momento del otorga miento de la prórroga con la ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística. 3. El órgano competente para conceder la licencia declarará, de oficio o a instancia de cualquier persona, su caducidad, previa audiencia del interesado, una vez transcurridos e incumplidos cualesquiera de los plazos a que se refiere el número 1. La declaración de caducidad extinguirá la autoriza ción, no pudiéndose iniciar ni proseguir las obras si no BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22653 se solicita y obtiene una nueva licencia ajustada a la ordenación urbanística que esté en vigor. 4. Sustituyendo al órgano municipal competente, la declaración de la caducidad podrá ser efectuada por el Cabildo Insular si, requerido aquél al efecto, no iniciara el procedimiento pertinente dentro de los diez días siguientes a la recepción del requerimiento o habiendo sido iniciado, no se resolviera en el plazo de tres meses, siempre que concurran los requisitos previstos para ello en el artículo 60 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, regu ladora de las Bases del Régimen Local. 5. Las licencias urbanísticas que no supongan la realización de obras se otorgarán con plazo de vigencia. Reglamentariamente se determinarán dichos plazos, para el caso que no los expresaran las referidas licencias. Artículo 170. Licencias urbanísticas para actos que requieran aprobación o autorización de la Adminis tración de la Comunidad Autónoma. 1. En suelo rústico, los Proyectos de Actuación Terri torial y las Calificaciones Territoriales, cuando sean nece sarias conforme a esta Ley, ultiman la ordenación urba nística y legitiman las actividades de ejecución. Las licen cias urbanísticas correspondientes deberán solicitarse dentro de los seis meses siguientes a la aprobación del Proyecto de Actuación Territorial o al establecimiento de la Calificación Territorial. 2. La Consejería competente en materia de orde nación territorial y urbanística y el Cabildo Insular podrán, a solicitud del interesado, prorrogar el plazo al que, en relación con los Proyectos y las Calificaciones, respec tivamente, se refiere el párrafo primero del número ante rior, por otro tiempo igual al inicial, como máximo. 3. No podrán estimarse las solicitudes de licencia urbanística formuladas una vez transcurrido el plazo pre visto en el apartado primero de este artículo y, en su caso, su prórroga. 4. Son nulas de pleno derecho las licencias urba nísticas otorgadas sin que previamente se haya auto rizado el Proyecto de Actuación Territorial o la Califi cación Territorial, cuando sean precisos de conformidad con esta Ley. 5. También son nulas de pleno derecho las licencias otorgadas sin la obtención de las autorizaciones previas exigidas por la legislación sectorial aplicable. Artículo 171. Efectos de la licencia urbanística. 1. La obtención de la licencia urbanística legitima la ejecución de los actos y el desarrollo de los usos y actividades correspondientes. Sin embargo, cuando las licencias urbanísticas resulten sobrevenidamente discon formes con el planeamiento de ordenación de los recur sos naturales, territorial y urbanística, en virtud de la aprobación de un nuevo instrumento prevalente o de la revisión o modificación del vigente al tiempo del otor gamiento de aquéllas, y las obras o usos no hayan aún concluido, se aplicará el siguiente régimen: a) El Ayuntamiento podrá declarar motivadamente la disconformidad, que conllevará, como medida cau telar, la inmediata suspensión de las obras o de los usos por plazo máximo de cuatro meses. En caso de inactividad del Ayuntamiento, el Cabildo Insular podrá declarar tal disconformidad y suspensión, y en los términos del artículo 60 de la Ley 7/1985, de 2 de abril, reguladora de las Bases del Régimen Local. b) Previa audiencia del interesado, el Ayuntamiento revocará la licencia, total o parcialmente, dentro del período de vigencia de la suspensión legal, determinan do, en su caso, los términos y condiciones en que las obras ya iniciadas o los usos que venían desarrollándose puedan ser terminadas o continuar desarrollándose, res pectivamente, con fijación, en su caso, de la indemni zación a que por los daños y perjuicios causados hubiera lugar. Artículo 172. Contratación de servicios por las empre sas suministradoras. 1. Las empresas suministradoras de energía eléc trica, agua, gas y telecomunicaciones exigirán para la contratación provisional, en su caso, de los respectivos servicios la acreditación de la licencia de obras, fijando como plazo máximo de duración del contrato el esta blecido en la licencia para la ejecución de las obras, transcurrido el cual no podrá continuar prestándose el servicio. 2. Las empresas citadas en el número anterior exi girán para la contratación definitiva de los suministros respectivos la siguiente documentación: a) La calificación definitiva cuando se trate de vivien das de protección oficial, la cédula de habitabilidad cuan do se trate de viviendas libres y la licencia municipal de primera ocupación en los demás supuestos. b) En suelo rústico, además, el acuerdo de apro bación del Proyecto de Actuación Territorial o el de Cali ficación Territorial o, en su caso, certificación adminis trativa acreditativa de no ser exigible ni uno ni otro. CAPÍTULO III Inspección para la protección del territorio Artículo 173. Funciones de inspección. 1. La inspección para la protección del medio urba no y natural es una potestad de ejercicio inexcusable, dirigida a comprobar que los actos privados o públicos de uso de los recursos naturales o de ocupación, de edificación y uso del suelo se ajustan a la legalidad. 2. En el ejercicio de sus funciones, los inspectores tendrán, a todos los efectos, la condición de agentes de la autoridad, estando facultados para requerir y exa minar toda clase de documentos relativos al planeamien to y su ejecución, comprobar la adecuación de los actos de transformación, construcción, edificación y uso del suelo y subsuelo a la normativa de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística aplicable y obtener la información necesaria para el cumplimiento de su cometido. Las Administraciones públicas y los par ticulares estarán obligados a prestarles la colaboración que precisen. 3. Reglamentariamente se establecerán los objeti vos concretos de estas inspecciones y los trámites que en ellas se deban seguir. CAPÍTULO IV Medidas de garantía y publicidad de la observancia de la ordenación ambiental, territorial y urbanística Artículo 174. Inscripción de actos administrativos en el Registro de la Propiedad. Deberá hacerse constar, en todo caso, en el Registro de la Propiedad, en la forma y con los efectos dispuestos por la legislación estatal reguladora de éste, cualquier acto administrativo que, en virtud del planeamiento, de su desarrollo o de sus instrumentos de ejecución, modi fique el dominio o cualquier otro derecho real sobre fin cas determinadas o la descripción de éstas. 22654 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 Artículo 175. Publicidad en obras de construcción, edi ficación y urbanización. 1. En toda obra de construcción, edificación o urba nización será preceptiva la colocación de un cartel, con las dimensiones y características que se determinen reglamentariamente, visible desde la vía pública e indi cativo del número y la fecha de la licencia urbanística u orden de ejecución o, tratándose de una obra pública exenta de ésta, del acuerdo de aprobación del corres pondiente proyecto. 2. La restante publicidad estática que se haga en el propio lugar de la obra no podrá contener indicación alguna que sea disconforme con la ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística pertinente ni, en cualquier caso, susceptible de inducir a error a los adquirentes de parcelas o solares sobre las cargas de urbanización o las restantes condiciones de aplicación. CAPÍTULO V Protección de la legalidad y restablecimiento del orden jurídico perturbado SECCIÓN 1.a ACTOS EN CURSO DE EJECUCIÓN SIN CONCURRENCIA DE LOS PRESUPUESTOS LEGALES QUE LOS LEGITIMAN O CONTRAVINIENDO SUS CONDICIONES Artículo 176. Medida cautelar de suspensión de actos de parcelación, urbanización, construcción, edifica ción o uso del suelo sin los presupuestos legales legi timantes o contraviniendo sus condiciones. 1. Cuando un acto de parcelación, urbanización, construcción, edificación o uso del suelo o del subsuelo que no sea objeto de orden de ejecución y esté sujeto a previa licencia urbanística o cualesquiera otras apro baciones o autorizaciones se realice, implante o lleve a cabo sin dicha licencia o aprobación y, en su caso, sin la calificación territorial y las demás autorizaciones sectoriales precisas o contraviniendo las condiciones legítimas de unas y otras, el Alcalde o el Director de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural deberá ordenar, en todo o en la parte que proceda, la inmediata suspensión de las obras o el cese en el acto o uso en curso de ejecución o desarrollo. Cuando el acto sea edificatorio y el uso residencial, la orden prevista en el párrafo anterior sólo podrá dictarse respecto de la actividad constructiva y no del uso resi dencial preexistente. 2. La notificación de la orden de suspensión podrá realizarse, indistintamente, al promotor, al propietario de la urbanización, construcción, edificación o suelo, o al responsable del acto de que se trate y, en su defecto, a cualquier persona que se encuentre en el lugar de ejecución o de desarrollo y esté relacionada con las obras, el inmueble, la actividad o el uso. Inmediatamente después de practicada la notificación y sin solución de continuidad, deberá procederse al pre cintado de las obras, la construcción o edificación, la instalación o el establecimiento, actividad o uso, así como, en su caso, de la maquinaria y los materiales afectos a aquéllas. También, inmediatamente, se darán las órdenes correspondientes para la no concesión del suministro de los servicios de energía eléctrica, agua, gas, telefonía y cable. 3. Cuando la orden de suspensión notificada en cualquiera de las formas señaladas sea desatendida, la Administración actuante deberá disponer la retirada de la maquinaria y los materiales a que se refiere el número anterior para su depósito en el lugar habilitado al efecto, corriendo por cuenta del promotor, propietario o res ponsable los gastos de la retirada y el depósito. 4. El incumplimiento de la orden de suspensión dará lugar, mientras persista, a la imposición de hasta diez multas coercitivas impuestas por períodos de diez días y cuantía, en cada ocasión, del 5 por ciento del coste de las obras y, en todo caso y como mínimo, de 100.000 pesetas. Del incumplimiento se dará cuenta al Ministerio Fiscal a los efectos de la exigencia de la responsabilidad penal que pudiera proceder. SECCIÓN 2.a RESTABLECIMIENTO DEL ORDEN JURÍDICO PERTURBADO Artículo 177. Restablecimiento del orden jurídico per turbado y su independencia de la sanción de las infrac ciones administrativas. 1. El restablecimiento del orden jurídico perturbado por un acto o un uso objeto de la suspensión a que se refiere el artículo anterior o cualquier otro realizado sin la concurrencia de los presupuestos legitimantes de conformidad con esta Ley, aun cuando no esté ya en curso de ejecución, tendrá lugar mediante la legalización del acto o uso suspendido o, en su caso, la reposición a su estado originario de la realidad física alterada, inclu so mediante los sistemas de ejecución forzosa previstos en la legislación de procedimiento administrativo, con el fin de restaurar el orden infringido, y con cargo al infractor. 2. La apreciación de la presunta comisión de una infracción a esta Ley dará lugar siempre a la incoación, instrucción y resolución del correspondiente procedi miento sancionador, sean o no legalizables las obras, actos, actividades o usos objeto de éste. 3. Al suspenderse el acto o el uso y, en otro caso, al incoarse procedimiento sancionador, se requerirá al afectado para que inste la legalización en el plazo de tres meses, prorrogable por una sola vez por otros tres meses en atención a la complejidad del proyecto, o pro ceda a ajustar las obras al título habilitante en el plazo previsto en el mismo. Artículo 178. Legalización de los actos de parcelación, urbanización, construcción, edificación o uso del suelo. 1. La legalización, si procede, de los actos de par celación, urbanización, construcción, edificación, uso del suelo y subsuelo requerirá el otorgamiento de la licencia urbanística y las autorizaciones previas complementa rias, en su caso, que los legitimen. 2. Para la solicitud, tramitación y resolución de la legalización regirán las mismas reglas establecidas para las licencias urbanísticas y otras autorizaciones que deban ser otorgadas, con las adaptaciones que se pre cisen reglamentariamente. Las resoluciones que se adop ten sobre la legalización deberán ser notificadas a la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural. 3. Si al tiempo de formularse la propuesta de reso lución del procedimiento sancionador que se hubiera incoado no se hubiera procedido aún a instar la lega lización, se propondrá, y en la resolución definitiva se acordará, la imposición, mientras no se formule efec tivamente la solicitud pertinente, de hasta doce multas sucesivas coercitivas por plazo de un mes e importe, en cada ocasión, del 5 por ciento del coste de las obras, en su caso, y como mínimo, de 100.000 pesetas. Artículo 179. Reposición de la realidad física alterada. 1. Las propuestas de resolución que se formulen en todos los procedimientos sancionadores deberán BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22655 incluir las medidas que se estimen precisas para la repo sición de las cosas al estado inmediatamente anterior a la presunta infracción, incluida la demolición, en los siguientes supuestos: a) Cuando se ubiquen o realicen en suelo urbani zable, cuya ordenación no se haya pormenorizado, o en suelo rústico, cuando siendo necesaria la calificación territorial, carezcan de la misma. b) Cuando instada la legalización, ésta haya sido denegada. c) Cuando no se haya instado la legalización en el plazo concedido al efecto y de la instrucción del pro cedimiento resulte la incompatibilidad de lo realizado y proyectado con las determinaciones de la ordenación ambiental, territorial y urbanística aplicables. Procederá, una vez agotadas sin efecto las multas coercitivas previstas en el artículo anterior, la ejecución forzosa de las obras de reposición de las cosas a la situación anterior, con cargo al infractor. 2. Si en el momento de formularse la propuesta de resolución en el procedimiento sancionador aún no hubiera recaído resolución en el de legalización, la que ponga fin a aquél deberá dejar pendiente expresamente la adopción de las medidas procedentes para el pleno restablecimiento del orden jurídico infringido hasta que recaiga resolución en el procedimiento de legalización, la cual deberá ser comunicada, en todo caso, a la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural. 3. En ningún caso la Administración puede dejar de adoptar tales medidas, las cuales deberán ordenarse aun cuando no proceda exigir la responsabilidad por infracción a esta Ley. Artículo 180. Plazo para el ejercicio de las potestades de protección de la legalidad y restablecimiento del orden jurídico perturbado. 1. La Administración sólo podrá adoptar válidamen te las medidas cautelares y definitivas de protección de la legalidad y de restablecimiento del orden jurídico per turbado mientras los actos y usos estén en curso de ejecución y dentro de los cuatro años siguientes a la completa y total terminación de las obras o el cese en el uso. 2. La limitación temporal del número anterior no regirá para el ejercicio de la potestad de protección de la legalidad y restablecimiento del orden jurídico per turbado respecto de los siguientes actos y usos: a) Los de parcelación en suelo rústico protegido o comprendido en un espacio natural protegido. b) Los de construcción, edificación o uso del suelo y subsuelo, cuando hayan sido ejecutados o realizados: 1) Sin licencia urbanística y, en su caso, calificación territorial previa o contraviniendo las determinaciones de ellas, cuando una y otra sean preceptivas, sobre cual quiera de las categorías de suelo rústico establecidas en el apartado a) del artículo 55 de esta Ley. 2) En dominio público o en las zonas de protección o servidumbre del mismo. 3) Afectando a bienes catalogados o declarados de interés cultural en los términos de la legislación sobre el Patrimonio Histórico. 4) Los que afecten a viales, espacios libres o zonas verdes públicas. 5) Los que afecten a áreas no edificables privadas, que sean computables a efectos de la capacidad alojativa de los centros turísticos. SECCIÓN 3.a EJECUCIÓN DE LAS MEDIDAS PARA EL RESTABLECIMIENTO DEL ORDEN JURÍDICO PERTURBADO Artículo 181. Parcelaciones urbanísticas en suelo rústico. En el caso de parcelaciones urbanísticas en suelo rústico, el restablecimiento del orden jurídico perturbado se llevará a cabo, mediante la reagrupación de las par celas a través de una reparcelación forzosa, en la forma que se determine reglamentariamente. Artículo 182. Reducción de la multa por reposición de la realidad alterada a su estado anterior. Si el responsable o los responsables de la alteración de la realidad repusieran ésta por sí mismos a su estado anterior en los términos dispuestos por la Administra ción, tendrán derecho a la reducción en un 75 por 100 de la multa que deba imponerse o se haya impuesto en el procedimiento sancionador o, en su caso, a la devo lución del importe correspondiente de la que ya hubieran satisfecho. Artículo 183. Incumplimiento de órdenes de reposición de la realidad física a su estado anterior. El incumplimiento de las órdenes de reposición de la realidad física a su estado anterior a la comisión de la infracción dará lugar, mientras dure, a la imposición por la Administración actuante de hasta doce sucesivas multas coercitivas por plazos de un mes e importe míni mo de 100.000 pesetas, sin perjuicio de las que ya hubie ran podido imponerse con anterioridad conforme a lo dispuesto en esta Ley. En todo caso, transcurrido el plazo de cumplimiento voluntario derivado de la última multa coercitiva impuesta, la Administración actuante estará obligada a ejecutar subsidiariamente las correspondien tes órdenes, con cargo al infractor. SECCIÓN 4.a LICENCIAS U ÓRDENES DE EJECUCIÓN INCOMPATIBLES CON LA ORDENACIÓN AMBIENTAL, TERRITORIAL Y URBANÍSTICA Artículo 184. Suspensión de licencias y paralización de obras. 1. El Alcalde, de oficio, a solicitud de cualquier per sona o a instancia de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural, dispondrá la suspensión de la eficacia de una licencia u orden de ejecución y, consiguiente mente, la paralización inmediata de las obras que estén aún ejecutándose a su amparo, cuando el contenido de dichos actos administrativos constituya o legitime una infracción urbanística grave o muy grave. A requerimiento de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural, o de oficio, el Presidente del Cabildo Insular podrá sustituir la inactividad del Alcalde, previa advertencia y otorgamiento a éste de un plazo para actuar, que nunca podrá ser inferior a veinte días. 2. El Alcalde o, en su caso, el Presidente del Cabildo Insular, procederá a dar traslado directo de la resolución de suspensión al órgano jurisdiccional competente, en los términos y a los efectos previstos en la legislación reguladora de la jurisdicción contencioso-administrativa. 3. Las actuaciones a que se refiere este artículo se entenderán sin perjuicio de las de carácter sancionador. Artículo 185. Revisión de licencias urbanísticas y órde nes de ejecución. 1. Sin perjuicio, en su caso, de lo dispuesto en el artículo anterior, las licencias urbanísticas y las órdenes 22656 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 de ejecución, cuyo contenido constituya o legitime algu na de las infracciones graves o muy graves definidas en esta Ley, deberán ser revisadas por el órgano muni cipal correspondiente dentro de los cuatro años desde la fecha de su otorgamiento o dictado a través de alguno de los procedimientos establecidos para la revisión de los actos administrativos en la legislación reguladora del régimen jurídico de las Administraciones públicas y del procedimiento administrativo común. 2. Los procedimientos de revisión a que se refiere el número anterior, que se iniciarán de oficio, a solicitud de cualquier persona o a instancia de la Agencia de Pro tección del Medio Urbano y Natural, serán independientes a todos los efectos de los de carácter sancionador. Artículo 186. Supuestos de responsabilidad adminis trativa. En los supuestos de anulación de licencias, demora injustificada en su otorgamiento o denegación impro cedente, los perjudicados podrán reclamar de la Admi nistración actuante el resarcimiento de los daños y per juicios causados, en los casos y con la concurrencia de los requisitos establecidos en las normas que regulan con carácter general dicha responsabilidad. En ningún caso habrá lugar a indemnización si existe dolo, culpa o negligencia graves imputables al perjudicado. TÍTULO VI Infracciones y sanciones CAPÍTULO I Disposiciones generales SECCIÓN 1.a INFRACCIONES Y SUS CONSECUENCIAS Artículo 187. Concepto de infracción. Son infracciones las acciones y omisiones, dolosas o imprudentes, que vulnerando o contraviniendo la orde nación de los recursos naturales, territorial y urbanística, estén tipificadas y sancionadas como tales en esta Ley. Artículo 188. Consecuencias legales de las infracciones. 1. Toda acción u omisión tipificada como infracción en esta Ley dará lugar a la adopción por las Adminis traciones públicas competentes de las medidas siguientes: a) Las precisas para la protección de la legalidad y el restablecimiento del orden jurídico perturbado. b) Las que procedan para la exigencia de la res ponsabilidad penal o sancionadora y disciplinaria admi nistrativas. c) Las pertinentes para el resarcimiento de los daños y la indemnización de los perjuicios a cargo de quienes sean declarados responsables. 2. En ningún caso podrá la Administración dejar de adoptar las medidas dirigidas a reponer los bienes afec tados al estado anterior a la comisión de la infracción. SECCIÓN 2.a PERSONAS RESPONSABLES Artículo 189. Personas responsables. 1. Serán responsables las personas físicas o jurí dicas que infrinjan lo prevenido en esta Ley y, en especial: a) En las obras, instalaciones, construcciones, edi ficaciones, actividades o usos del suelo ejecutados o desarrollados sin concurrencia de los presupuestos lega les para su legitimidad o contraviniendo sus condiciones o incumpliendo las obligaciones para su ejecución: 1) Los promotores y constructores de las obras o instalaciones, actividades o usos y los titulares, directores o explotadores de los establecimientos, las actividades o los usos, así como los técnicos titulados directores de las obras y de las instalaciones. 2) Los titulares o miembros de los órganos admi nistrativos y los funcionarios públicos por razón de sus competencias y tareas y, en su caso, de su inactividad en el ejercicio de éstas. b) En las obras, instalaciones, construcciones, edi ficaciones, actividades o usos del suelo ejecutados o desarrollados al amparo de actos administrativos ilegales: 1) Las personas enumeradas en el apartado 2) de la letra anterior. 2) El titular del órgano administrativo unipersonal que haya otorgado las aprobaciones, autorizaciones o licencias sin los preceptivos informes o, dolosamente, en contra de los emitidos motivadamente en sentido desfavorable por razón de la infracción; los miembros de los órganos colegiados que hayan votado a favor de dichas aprobaciones, autorizaciones o licencias en idénticas condiciones; y el Secretario del Ayuntamiento que no haya advertido de la omisión de alguno de los preceptivos informes técnico y jurídico, así como el fun cionario que, dolosamente, haya informado favorable mente con conocimiento de la vulneración del orden jurídico. 2. A los efectos de la responsabilidad por la comi sión de infracciones, se considerará también como pro motor al titular del derecho a edificar o usar el suelo sobre el cual se cometa o hubiera cometido la infracción, cuando haya tenido conocimiento de las obras, insta laciones, construcciones, actividades o usos infractores. 3. Las personas jurídicas serán responsables de las infracciones cometidas por sus órganos o agentes y asu mirán el coste de las medidas de restablecimiento del orden jurídico perturbado y de las indemnizaciones por daños y perjuicios a terceros a que haya lugar. 4. Si en el procedimiento sancionador aparecieran como presuntos responsables titulares o miembros de órganos, autoridades o funcionarios municipales, insu lares o autonómicos, se deducirá testimonio suficiente de las actuaciones y se remitirá para instrucción y reso lución del pertinente procedimiento: a) Al Consejero competente en materia de ordena ción del territorio, cuando se trate de autoridades o titu lares o miembros de órganos de un Ayuntamiento o Cabildo Insular. b) Al Alcalde o Presidente del Cabildo Insular, cuan do se trate de funcionarios municipales o insulares. c) Al Director Ejecutivo de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural, cuando se trate de fun cionarios de dicha Agencia. d) Al Consejero competente por razón de la materia, cuando se trate del Director Ejecutivo de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural. e) Al Consejero competente o al Consejo de Gobier no, cuando se trate de titulares o miembros de órganos de la Administración de la Comunidad y de funcionarios de ésta o de Consejeros, respectivamente. La responsabilidad administrativa, incluso de carácter patrimonial, podrá exigirse a los titulares o miembros de órganos aun cuando después de la iniciación del pro cedimiento cesaren en sus cargos. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22657 SECCIÓN 3.a COMPETENCIA Y PROCEDIMIENTO Artículo 190. Competencia para incoar, instruir y resolver. 1. La competencia para iniciar, instruir y resolver los procedimientos sancionadores, no disciplinarios, corresponderá: a) Al Alcalde, por infracciones de normas munici pales y de la ordenación urbanística. b) Al Cabildo Insular cuando éste no estuviere con sorciado en la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural. c) A la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural: 1) Por las infracciones de competencia local, cuan do ésta haya sido transferida o delegada voluntariamente a la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural por cualquiera de los procedimientos previstos en esta Ley o en la de Régimen Local. 2) Por infracciones comprendidas en la letra a) cuan do tengan el carácter de graves o muy graves y el Ayun tamiento o el Cabildo no incoase expediente sanciona dor, no resolviese el mismo transcurrido el plazo legal establecido o, en su caso, no ordenase y ejecutase las medidas de restablecimiento del orden jurídico infringido dentro de los quince días siguientes al requerimiento al efecto realizado por la Agencia. 3) Por las demás infracciones tipificadas en esta Ley. Cuando en un mismo supuesto concurran presuntas infracciones de la competencia municipal o insular y de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural, la competencia corresponderá a esta última. 2. Contra las resoluciones de la Agencia de Pro tección del Medio Urbano y Natural que pongan fin a los procedimientos se podrán interponer recursos: a) Ante el Consejero del Gobierno competente por razón de la materia cuando su importe sea inferior a 50.000.000 de pesetas. b) Ante el Consejo de Gobierno desde 50.000.000 de pesetas. 3. La instrucción de los procedimientos sanciona dores no disciplinarios corresponderá siempre, en los Ayuntamientos, los Cabildos Insulares y la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural, a funcionarios a los que se les atribuyan tales funciones. Los Ayuntamientos podrán: a) Cuando hayan transferido o delegado en la Agen cia de Protección del Medio Urbano y Natural sus com petencias sancionadoras, adscribir funcionarios propios a dicha Agencia por cualquiera de los procedimientos previstos por la legislación de la función pública y, en todo caso, en comisión de servicios, o suscribir con la misma convenios interadministrativos en virtud de los cuales las unidades o funcionarios municipales dedica dos a la inspección pasen a depender funcionalmente de ella. b) Encomendar a la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural, mediante convenio interadmi nistrativo, la instrucción de los procedimientos sancio nadores de su competencia. 4. En caso del transcurso del plazo máximo legal para resolver expresamente sin que se le hubiera comu nicado resolución alguna, así como la ausencia de pro nunciamiento expreso sobre las medidas para la repo sición de la realidad alterada, éstas, de ser procedentes, se adoptarán por la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural, previo requerimiento al Alcalde para su establecimiento y comunicación en el plazo de quince días, y sin perjuicio del inicio del expediente disciplinario correspondiente. 5. Si no hubiera recaído resolución transcurridos seis meses desde la incoación del expediente sancio nador, teniendo en cuenta las posibles interrupciones por causas imputables a los interesados, se producirá la caducidad conforme a lo establecido en la legislación de procedimiento administrativo común. Transcurrido el plazo de caducidad, el órgano com petente emitirá a solicitud del interesado certificación en la que conste que ha caducado el procedimiento y se ha procedido al archivo de las actuaciones. Artículo 191. Procedimiento. 1. La potestad sancionadora se ejercerá observando el procedimiento establecido al efecto por la legislación general del procedimiento administrativo común, si bien el plazo máximo para dictar resolución definitiva será de seis meses desde su incoación. 2. La potestad disciplinaria se ejercerá observando el procedimiento establecido en la legislación reguladora de la función pública. SECCIÓN 4.a REGLAS PARA LA APLICACIÓN DE LAS SANCIONES Artículo 192. Imposición de sanciones. Las multas por la comisión de infracciones se impo nen con independencia de las demás medidas previstas en esta Ley. Artículo 193. Carácter independiente de las multas. Las multas que se impongan a los distintos respon sables de una misma infracción tienen entre sí carácter independiente. Artículo 194. Infracciones conexas. 1. Cuando en aplicación de los preceptos de la pre sente Ley se instruya un procedimiento sancionador por dos o más infracciones entre las que exista relación de causa efecto, se impondrá una sola sanción, que será la correspondiente a la infracción más grave en la mitad superior de su escala. 2. En los demás casos, se impondrá a los respon sables de dos o más infracciones las multas correspon dientes a cada una de las cometidas. Artículo 195. Exclusión de beneficio económico. En ningún caso podrán las infracciones reportar a nin guno de sus responsables un beneficio económico. Cuan do la suma de la multa y, en su caso, del coste de la reposición de las cosas a su primitivo estado arroje una cifra inferior a dicho beneficio, se incrementará la cuantía de la multa hasta alcanzar el montante del mismo. Artículo 196. Graduación de las sanciones. 1. Cuando en el procedimiento se aprecie alguna circunstancia agravante o atenuante de las recogidas en los dos artículos siguientes, la multa deberá impo nerse por una cuantía de la mitad superior o inferior de la correspondiente escala, respectivamente, fijándose la misma, en función de la ponderación de la incidencia de dichas circunstancias en la valoración global de la infracción. Las mismas reglas se observarán según los 22658 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 casos cuando concurra alguna o algunas de las circuns tancias mixtas establecidas en el artículo 199. 2. En las parcelaciones ilegales el importe de la mul ta atenderá a la extensión del suelo afectado. Cuando dicho importe sea inferior al 150 por ciento del beneficio obtenido, deberá incrementarse hasta alcanzar este últi mo importe. En ningún caso podrá ser inferior a la dife rencia entre el valor inicial y el de venta de las parcelas correspondientes. 3. En las infracciones en materia de medio ambiente cultural y natural la sanción se graduará, sin perjuicio de otros criterios establecidos en los tipos específicos, atendiendo al grado de impacto ecológico producido por la infracción. Artículo 197. Circunstancias agravantes. Son circunstancias que agravan la responsabilidad sancionadora: a) La prevalencia, para su comisión, de la titularidad de un oficio o cargo público, salvo que el hecho cons titutivo de la infracción haya sido realizado, precisamen te, en el ejercicio del deber funcional propio del cargo u oficio. b) La manipulación de los supuestos de hecho, la declaración de datos falsos o incorrectos o la falsificación de documentos, y la ocultación de datos relevantes. c) El aprovechamiento en beneficio propio de una grave necesidad pública o del particular o particulares perjudicados. d) La resistencia a las órdenes emanadas de la Admi nistración relativas a la protección de la legalidad o su cumplimiento defectuoso. e) La iniciación de las obras sin orden escrita del titulado técnico director y las modificaciones en la eje cución del proyecto sin instrucciones expresas de dicho técnico. f) La comisión de una infracción muy grave por per sona a la que se haya impuesto con anterioridad una sanción firme por haber cometido cualesquiera infrac ciones previstas en esta Ley. g) La persistencia en la infracción tras la inspección y pertinente advertencia por escrito del agente de la autoridad. Artículo 198. Circunstancias atenuantes. Son circunstancias cuya concurrencia atenúa la res ponsabilidad sancionadora: a) La ausencia de intención de causar un daño tan grave a los intereses públicos o privados afectados. b) La reparación voluntaria y espontánea del daño causado antes del inicio de cualquier actuación admi nistrativa sancionadora. c) La paralización de las obras o el cese en la acti vidad o uso, de modo voluntario, tras la inspección y la pertinente advertencia del agente de la autoridad. Artículo 199. Circunstancias mixtas. Son circunstancias que, según las circunstancias del caso concreto, atenúan o agravan la responsabilidad: a) El grado de conocimiento de la normativa legal y de las reglas técnicas de obligatoria observancia por razón del oficio, profesión o actividad habitual. b) El beneficio obtenido de la infracción o, en su caso, la realización de ésta sin consideración alguna del posible beneficio económico. SECCIÓN 5.a ANULACIÓN DEL O DE LOS ACTOS ADMINISTRATIVOS LEGITIMANTES Artículo 200. Anulación del acto o actos administra tivos legitimantes. 1. Cuando los actos y las actividades constitutivas de infracción se realicen al amparo de la aprobación, calificación, autorización, licencia u orden de ejecución preceptivas conforme a esta Ley y de acuerdo con sus determinaciones, no podrá imponerse sanción adminis trativa alguna mientras no se proceda a la anulación del acto o actos administrativos que les otorguen cober tura formal. 2. Si la anulación del acto o actos administrativos a que se refiere el número anterior es consecuencia de la del instrumento de planeamiento o gestión del que sean ejecución o aplicación, no habrá lugar a imposición de sanción alguna a quienes hayan actuado ateniéndose a dichos actos administrativos, salvo que se trate de los promotores del instrumento anulado cuya actuación dolosa haya contribuido a la anulación de éste. SECCIÓN 6.a CÓMPUTO DEL PLAZO DE PRESCRIPCIÓN Artículo 201. Inicio del cómputo de prescripción de infracciones y sanciones. 1. El plazo de prescripción de las infracciones comenzará a correr desde el día en que la infracción se haya cometido o, en su caso, desde aquel en que hubiera podido incoarse el procedimiento. A este último efecto, se entenderá posible la incoación del procedi miento sancionador desde el momento de la aparición de signos externos que permitan conocer los hechos constitutivos de la infracción. Cuando la infracción se haya cometido con ocasión de la ejecución de obras o el desarrollo de usos, el plazo de la prescripción de aquélla nunca comenzará a correr antes de la total terminación de las primeras o el cese definitivo en los segundos. 2. El plazo de prescripción de las sanciones comen zará a correr desde el día siguiente a aquel en que adquie ra firmeza, en vía administrativa o judicial, la resolución por la que se imponga la sanción. CAPÍTULO II Tipos básicos de infracciones y sanciones SECCIÓN 1.a INFRACCIONES Y SANCIONES Artículo 202. Clases de infracciones y tipos legales. 1. Las infracciones se clasifican en leves, graves y muy graves. 2. Son infracciones leves todas las que, estando pre vistas en el número siguiente, sean expresamente excep cionadas en él de su clasificación como graves. 3. Son infracciones graves: a) Las parcelaciones no amparadas por los actos administrativos que legalmente deban legitimarlas, salvo que se realicen en suelo urbano o urbanizable con orde nación pormenorizada y resulten conformes a la misma, en cuyo caso tendrán la consideración de leves. b) La realización de actos y actividades de transfor mación del suelo mediante la realización de obras, cons trucciones, edificaciones o instalaciones sin la cobertura formal de la o las aprobaciones, calificaciones territoriales, autorizaciones, licencias u órdenes de ejecución precep BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22659 tivas o contraviniendo las condiciones de las otorgadas, salvo que se trate de obras menores con escasa reper cusión en el ambiente urbano, rural o natural. De darse esta última salvedad, la infracción tendrá carácter de leve. Tendrán, en todo caso, la consideración de graves los actos consistentes en los movimientos de tierras y aban calamientos y las extracciones de minerales. c) La implantación y el desarrollo de usos no ampa rados por el o los actos administrativos que legalmente deban legitimarlos e incompatibles con la ordenación aplicable. d) Los incumplimientos, con ocasión de la ejecución del planeamiento de ordenación, de deberes y obliga ciones impuestos por esta Ley y, en virtud de la misma, por los instrumentos de planeamiento y gestión y eje cución o asumidos voluntariamente mediante convenio, salvo que se subsanen voluntariamente tras el primer requerimiento formulado al efecto por la Administración, en cuyo caso tendrán la consideración de leves. e) La obstaculización de la labor inspectora. f) La conexión por las empresas abastecedoras de servicios domésticos de telecomunicaciones, energía eléctrica, gas, agua, con incumplimiento del artículo 187 de la presente Ley. g) La comisión de una o más infracciones leves por persona a la que se haya impuesto con anterioridad una sanción firme por cualquier otra infracción urbanística. h) Cualquier otra infracción tipificada como grave por Ley sectorial con incidencia sobre el territorio. 4. Son infracciones muy graves: a) Las tipificadas como graves en el número ante rior, cuando afecten a terrenos declarados como Espacio Natural Protegido, suelo rústico protegido por razones ambientales o sistemas generales; a los incluidos en las zonas periféricas de protección de los espacios naturales protegidos; y a los que tengan la consideración de domi nio público tanto por razón de urbanismo o normativa sectorial, o estén comprendidos en las zonas de pro tección o servidumbre de dicho dominio. b) La inobservancia de las obligaciones de no hacer impuestas por medidas provisionales o cautelares adop tadas con motivo del ejercicio de la potestad de pro tección de la legalidad y de restablecimiento del orden jurídico perturbado. c) La destrucción o el deterioro de bienes catalo gados por la ordenación de los recursos naturales, terri torial o urbanística o declarados de interés cultural con forme a la legislación sobre el patrimonio histórico. d) Las parcelaciones en suelo rústico de cualquier categoría. e) La comisión de una o más infracciones graves por persona a la que se haya impuesto con anterioridad una sanción firme por la de cualquier otra infracción urbanística. f) Cualquier otra infracción tipificada como muy gra ve por Ley sectorial con incidencia sobre el territorio. Artículo 203. Sanciones. 1. Las infracciones serán sancionadas con las siguientes multas: a) Infracciones leves: Multa de 10.000 a 1.000.000 de pesetas. b) Infracciones graves: Multa de 1.000.001 a 25.000.000 de pesetas. c) Infracciones muy graves: Multa de 25.000.001 a 100.000.000 de pesetas. 2. Las sanciones previstas en el número anterior se impondrán en defecto de las que correspondan por la comisión de las de los tipos específicos regulados en el capítulo III de este mismo título. 3. Cuando un mismo hecho pueda ser tipificado como infracción por distintas Leyes protectoras del terri torio, urbanismo, recursos naturales y patrimonio his tórico, se aplicará la sanción prevista para la más grave de tales infracciones. Artículo 204. Medidas sancionadoras accesorias. 1. La comisión de infracciones graves y muy graves, además de las multas, podrá dar lugar, cuando proceda, a la imposición de las siguientes sanciones accesorias: a) Inhabilitación para ser beneficiario de subvencio nes, incentivos fiscales y cualesquiera otras medidas de fomento de los actos y las actividades que, conforme a esta Ley, precisen de aprobaciones, calificaciones terri toriales, autorizaciones, licencias u órdenes de ejecución, según la índole de la actividad con motivo de la cual haya sido cometida la infracción. b) Prohibición de ejercicio del derecho de iniciativa para la atribución de la actividad de ejecución en uni dades de actuación y de participación en cualquier otra forma en iniciativas o alternativas a éstas formuladas por propietarios o terceros. 2. Las medidas a que se refiere el apartado anterior, podrán ser impuestas por un máximo de dos años en las infracciones graves y de cuatro años en las muy graves. SECCIÓN 2.a PRESCRIPCIÓN DE INFRACCIONES Y SANCIONES Artículo 205. Prescripción de infracciones y sanciones. 1. Las infracciones muy graves prescriben a los cua tro años, las graves a los dos años y las leves al año. 2. Las sanciones impuestas por faltas muy graves prescriben a los tres años, las impuestas por faltas graves a los dos años y las impuestas por faltas leves al año. CAPÍTULO III Tipos específicos de infracciones y sanciones SECCIÓN 1.a INFRACCIONES Y SANCIONES EN MATERIA DE PARCELACIÓN Artículo 206. Parcelaciones en suelo urbano o urba nizable. Se sancionará con multa de 1.000.001 a 25.000.000 de pesetas: a) A quienes realicen parcelaciones urbanísticas en suelo urbano que contradigan las determinaciones de la ordenación urbanística. b) A quienes realicen parcelaciones urbanísticas en suelo clasificado como urbanizable que no sean con secuencia de la ejecución del correspondiente planea miento general o parcial, ni se verifiquen en el contexto del pertinente sistema de ejecución. Artículo 207. Parcelaciones en suelo rústico. Se sancionarán con multa de 25.000.001 a 50.000.000 de pesetas las parcelaciones urbanísticas en suelo rústico protegido por razones ambientales con traviniendo la ordenación aplicable. Las parcelaciones en las restantes categorías de suelo rústico, contraviniendo la ordenación territorial y urba nística aplicable, se sancionará con multa de 10.000.001 a 25.000.000 de pesetas. 22660 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 Artículo 208. Restantes parcelaciones. Se sancionarán con multa de 100.000 a 1.000.000 de pesetas las parcelaciones que, sin contradecir el pla neamiento en vigor, se realicen sin título habilitante. SECCIÓN 2.a INFRACCIONES Y SANCIONES EN MATERIA DE EJECUCIÓN Artículo 209. Obras y usos realizados sin la cobertura de los actos administrativos que deban legitimarlos. 1. Se sancionará con multa equivalente al importe de las obras de urbanización e implantación de servicios a quienes las realicen sin la cobertura del o de los actos administrativos precisos para su legitimación en suelo rústico y en suelo urbanizable, siempre que en este últi mo caso el suelo no cuente con ordenación pormeno rizada o las obras sean disconformes con la que exista. La sanción que se imponga nunca podrá ser inferior a 500.000 pesetas. 2. Cuando las obras a que se refiere el número ante rior se realicen en suelo urbano o urbanizable con orde nación pormenorizada, se sancionarán con multa por importe del 20 al 25 por ciento del valor de las efec tivamente ejecutadas, salvo que fueran susceptibles de legalización, en cuyo caso la multa será del 5 por ciento de dicho valor. La sanción que se imponga nunca podrá ser inferior a 100.000 pesetas. Artículo 210. Incumplimiento en materia de ejecución. Se sancionará con multa de 100.000 a 10.000.000 de pesetas el incumplimiento de las obligaciones legales o compromisos asumidos mediante convenio urbanístico para la ejecución del planeamiento de ordenación. Artículo 211. Incumplimiento de las obligaciones de conservación de obras de urbanización. 1. Se sancionará con multa de 100.000 a 10.000.000 de pesetas el incumplimiento de las obli gaciones asumidas de conservar, mantener y entretener las obras de urbanización y sus instalaciones. 2. La cuantía de la multa será proporcional al grado de deterioro o abandono de los elementos de la urba nización producido por el incumplimiento. SECCIÓN 3.a INFRACCIONES Y SANCIONES EN MATERIA DE EDIFICACIÓN Artículo 212. Obras en parcelas y solares edificables. 1. Se sancionará con multa del 50 al 100 por ciento del valor de la obra ejecutada la realización de obras de construcción o edificación en parcelas o solares edi ficables, cuando: a) No se correspondan con el uso del suelo. b) Superen la ocupación permitida de la parcela o solar o la altura, la superficie o el volumen edificables; incumplan los retranqueos a linderos, o den lugar a un exceso de densidad. c) Excedan de una planta en suelo rústico o de dos plantas en las restantes clases de suelo, medidas siempre en cada punto del terreno, si no existe planeamiento de ordenación que autorice expresamente un mayor número de plantas. d) Tengan por objeto actuaciones prohibidas en edi ficios fuera de ordenación. e) Supongan la continuación de las que hayan sido objeto de una medida provisional o cautelar de suspen sión en vigor. 2. El valor de la obra ejecutada se calculará en fun ción del valor en venta del bien inmueble correspon diente en relación con otros similares en características y emplazamiento, en el caso de que aquélla sea sus ceptible de uso independiente. En caso contrario, el valor de la obra ejecutada se calculará en función de su coste de ejecución. Artículo 213. Obras en espacios públicos, sistemas generales, espacios naturales protegidos y otras áreas especialmente protegidas. Se sancionará con multa del 100 al 200 por ciento del valor del suelo afectado o de las obras ejecutadas, si fuera mayor, la realización, sin la debida aprobación, autorización, licencia u orden de ejecución y con inde pendencia de que sean legalizables o no, de obras, ins talaciones, trabajos, actividades o usos de todo tipo en terrenos destinados a dotaciones públicas, sistemas generales, a espacios naturales protegidos, incluidas sus zonas periféricas de protección, y a otras áreas de pro tección ambiental establecidos en los Planes Insulares de Ordenación que impidan, dificulten o perturben dicho destino. Cuando la infracción se haya producido en el suelo no susceptible de valoración, por estar excluido de modo permanente y total del tráfico jurídico, la multa podrá oscilar entre las 100.000 y los 10.000.000 de pesetas. Artículo 214. Alteración de usos. Se sancionará con multa del 20 al 25 por ciento del valor del edificio, planta, local o dependencia, todo cambio objetivo en el uso a que estén destinados sin título habilitante. Artículo 215. Publicidad en el emplazamiento de las obras. Se sancionará con multa de 10.000 a 500.000 pese tas el incumplimiento de lo dispuesto en el artículo 175, sin perjuicio de la imposición de las multas coercitivas que procedan para compeler al cumplimiento del deber de publicidad establecido en dicho precepto. SECCIÓN 4.a INFRACCIONES Y SANCIONES EN MATERIA DE MEDIO AMBIENTE Y EL PATRIMONIO HISTÓRICO Y NATURAL Artículo 216. Atentados a bienes histórico-culturales. 1. Se sancionará con multa del 200 al 300 por cien to del valor de lo destruido o alterado, el derribo, el desmontaje o la desvirtuación en cualquier otra forma, total o parcialmente, de construcciones, edificaciones o instalaciones declaradas bienes de interés cultural u objeto de protección especial por el planeamiento de ordenación por su carácter monumental, histórico, artís tico, arqueológico, cultural, típico o tradicional, o, en su caso, del daño producido al bien protegido. El importe de la multa no será nunca inferior al beneficio obtenido por su comisión. 2. Se sancionará con multa del 75 al 100 por ciento del valor de la obra ejecutada la realización de obras en lugares inmediatos o en inmuebles que formen parte de un grupo de edificios de carácter histórico-artístico, arqueológico, típico o tradicional que contradigan las correspondientes normas de protección, quebranten la BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22661 armonía del grupo o produzcan el mismo efecto en rela ción con algún edificio de gran importancia o calidad de los caracteres indicados. La graduación de la multa se realizará en atención al carácter grave o leve de la afectación producida. 3. Se sancionará con multa del 75 al 150 por ciento del valor de la obra ejecutada la realización de obras que afecten a lugares de paisaje abierto y natural, sea rural o marítimo, o a las perspectivas que ofrezcan los conjuntos urbanos de características histórico-artísticas, típicas o tradicionales, así como en las inmediaciones de las carreteras y caminos de trayecto pintoresco, cuan do la situación, masa, altura de los edificios, muros y cierres o la instalación de otros elementos limiten el campo visual para contemplar las bellezas naturales, rompan o desfiguren la armonía del paisaje o la pers pectiva propia del mismo o infrinjan en cualquier forma el planeamiento aplicable. Artículo 217. Flora, fauna y sus hábitats. La destrucción o alteración de las especies de la flora y fauna naturales o de sus hábitats, que estuvieran pro tegidos por la normativa vigente, se sancionarán con multas de 100.000 a 100.000.000 de pesetas. La multa se graduará en función a la mayor o menor transcen dencia de la acción sancionada. Artículo 218. Extracción de áridos. Se sancionará con multa de 100.000 a 100.000.000 de pesetas las extracciones de áridos sin las autoriza ciones preceptivas. La multa se graduará teniendo en cuenta, entre otras consideraciones, la extensión de sue lo afectada y el volumen de la extracción. Artículo 219. Movimientos de tierras y abancalamientos. Se sancionará con multa de 100.000 a 10.000.000 de pesetas los movimientos de tierra y los abancala mientos no autorizados. Artículo 220. Vertidos de residuos. 1. Se sancionará con multa de 100.000 a 1.000.000 de pesetas el vertido no autorizado de escom bros o cualesquiera otros residuos. 2. Si el vertido fuere al mar o alterase las condi ciones naturales de un espacio natural protegido o de su zona periférica de protección o le ocasione daños se sancionará con multa de 1.000.000 a 50.000.000 de pesetas. Artículo 221. Depósito o abandono de materiales. Se sancionará con multa de 100.000 a 10.000.000 de pesetas el depósito o abandono de materiales no autorizado. Artículo 222. Instalaciones de telecomunicación y con ducción de energía. Se sancionará con multa de 1.000.000 a 25.000.000 de pesetas las instalaciones no autorizadas de teleco municaciones y conducción de energía. Artículo 223. Carteles y otros soportes de publicidad y propaganda. 1. Se sancionará con multa de 10.000 a 500.000 pesetas la colocación o el mantenimiento sin licencia urbanística para ello de carteles y cualesquiera otros soportes de publicidad o propaganda. La sanción se graduará en función de la localización, el tamaño y la incidencia en el medio urbano y natural. 2. La sanción se aplicará en su grado máximo cuan do se incumplan las medidas que se adopten para la protección de la legalidad y el restablecimiento del orden jurídico perturbado. Artículo 224. Actos en Espacios Naturales Protegidos o sus zonas periféricas de protección. 1. Se sancionará con multa de 1.000.001 a 100.000.000 de pesetas: a) La utilización de productos químicos y sustancias biológicas que alteren las condiciones naturales o pro duzcan daños a los valores objeto de protección. b) La alteración de cualquiera de los elementos o las condiciones naturales de un Espacio Natural Prote gido o de su zona periférica de protección, cuando ponga en peligro sus valores y los fines de protección o se realice con ánimo de provocar la desclasificación del espacio. c) La lesión de la armonía del paisaje o su alteración en detrimento del Espacio Natural Protegido. d) Hacer fuego con grave riesgo para la integridad del espacio. 2. Se sancionará con multa de 100.001 a 1.000.000 de pesetas: a) La circulación de vehículos fuera de las pistas habilitadas al efecto. b) La circulación, no autorizada, de vehículos a motor en caravana organizada con fines de lucro. 3. Se sancionará con multa de 10.001 a 100.000 pesetas: a) Las acampadas sin la debida autorización. b) Hacer fuego contraviniendo las disposiciones reglamentarias que al efecto se dicten. c) La alteración, destrucción o deterioro de la seña lización de los espacios naturales protegidos. d) El abandono de residuos domésticos en espacios naturales protegidos. e) La alteración de las condiciones de un Espacio Natural Protegido mediante la emisión de ruidos. TÍTULO VII Disposiciones organizativas y de régimen jurídico CAPÍTULO I Organización al servicio de las políticas medioambiental, de gobierno del territorio y de protección de los espacios naturales Artículo 225. Consejo Asesor del Medio Ambiente y Ordenación Territorial. 1. El Consejo Asesor del Medio Ambiente y Orde nación Territorial de Canarias es un órgano de propuesta, asesoramiento y consulta. 2. Son funciones del Consejo Asesor: a) Emitir informes y elevar propuestas de actuación en las materias de política medioambiental y ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística. b) Proponer medidas que incentiven la participación ciudadana en las tareas medioambientales y de orde nación territorial. 22662 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 c) Conocer los proyectos normativos con incidencia en estas materias. d) La formulación de propuestas y sugerencias en materia de ordenación de los recursos naturales, terri torial y urbanística. e) Realizar labores de seguimiento y evaluación de las políticas medioambientales y de ordenación del territorio. f) Impulsar la coordinación entre la iniciativa pública y la privada. 3. Reglamentariamente se determinarán la compo sición y organización de este Consejo, en el que estarán representados, junto a miembros designados por las dife rentes Administraciones públicas canarias, los siguientes sectores: a) Organizaciones empresariales. b) Organizaciones sindicales. c) Asociaciones de defensa del medio ambiente. d) Asociaciones de vecinos. e) Organizaciones agrarias. f) Asociaciones de cazadores. g) Colegios profesionales. h) Universidades canarias. Artículo 226. Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias. 1. La Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias es el órgano de deliberación, con sulta y decisión de la Comunidad Autónoma en materia objeto de esta Ley. Funciona en Pleno y en Ponencias Técnicas para la preparación de los asuntos que deban someterse a la consideración y, en su caso, decisión de éste. 2. Son funciones de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias: a) El ejercicio de la potestad de planeamiento de ordenación de los recursos naturales, territorial y urba nística en los términos de esta Ley. b) La emisión de los informes previstos en esta Ley y cuantos otros le sean solicitados por o a través del Consejero competente en materia de ordenación terri torial y urbanística sobre cuestiones objeto de regulación en la misma. c) La formulación de propuestas y sugerencias en materia de ordenación de los recursos naturales, terri torial y urbanística al Consejero competente en la misma. d) El seguimiento y la evaluación de la política terri torial. e) Las demás que reglamentariamente se le asignen. 3. Las Ponencias Técnicas tendrán carácter territo rial y su ámbito y composición se determinarán regla mentariamente. 4. La Presidencia de la Comisión, que se ostentará por el titular de la Consejería competente en materia de ordenación territorial y urbanística, será competente para adoptar cuantos actos sean procedentes para ase gurar la efectividad y ejecución de los acuerdos de la Comisión. La Secretaría de la Comisión podrá adoptar cuantos actos de trámite sean pertinentes para garantizar la corrección y regularidad de la documentación de los asuntos sometidos a la consideración de la misma. En los procedimientos instruidos para la aprobación definitiva de cualquier instrumento de planeamiento, las Ponencias Técnicas tendrán competencia para adoptar, por razones de estricta legalidad y por una sola vez, acuerdos de apreciación de deficiencias de orden jurídico o técnico y requerimiento de subsanación de las mismas. Estos actos y acuerdos suspenderán el plazo máximo legal para la adopción de la resolución definitiva por el Pleno de la Comisión. 5. Reglamentariamente se determinará y desarro llará la composición, organización y normas de funcio namiento de la Comisión, en la que estarán represen tados, en todo caso, los Consejeros con competencia de relevancia territorial, los municipios y los Cabildos Insulares. Artículo 227. Consejo Cartográfico de Canarias. 1. El Consejo Cartográfico de Canarias es un órgano de planificación, asesoramiento y coordinación en mate ria cartográfica y de sistemas de información geográfica en el ámbito de la Comunidad Autónoma de Canarias. 2. Las Administraciones públicas con competencia para la aprobación definitiva del planeamiento deberán remitir el acuerdo administrativo, la documentación y normativa íntegra del planeamiento, conforme se deter mine reglamentariamente. 3. Reglamentariamente se precisará la organización y el régimen de funcionamiento del Consejo, que estará presidido por el Consejero competente en materia de ordenación territorial y urbanística, y de su Comisión Permanente, en los que estarán representados los Cabil dos Insulares y el departamento de la Administración del Estado con competencia en materia cartográfica. CAPÍTULO II Organización para la valoración en materia expropiatoria y de responsabilidad patrimonial Artículo 228. Comisión de Valoraciones de Canarias. 1. La Comisión de Valoraciones de Canarias es el órgano colegiado permanente de naturaleza administra tiva, dotado de autonomía funcional, especializado en materia de expropiación forzosa y de responsabilidad patrimonial. Está adscrito a la Consejería competente en materia de relaciones institucionales, que le facilita toda la infraestructura administrativa para su adecuado funcionamiento, y actúa sin perjuicio de las competen cias que correspondan a la Consejería competente en materia de Hacienda Pública. 2. La Comisión de Valoraciones actuará con com petencia resolutoria definitiva para la fijación del justo precio en todas las expropiaciones en que la Adminis tración expropiante sea la de la Comunidad Autónoma o uno de los Cabildos Insulares o de los Ayuntamientos. Igualmente corresponderá, con carácter facultativo, la valoración de las indemnizaciones por responsabilidad patrimonial de la Comunidad Autónoma en materia de ordenación territorial y urbanística, siempre que, con carácter previo, dicha responsabilidad haya sido decla rada y no cuantificada en vía administrativa o judicial o se haya emitido informe en tal sentido por el Consejo Consultivo de Canarias. Tal facultad será extensiva a las valoraciones procedentes de indemnizaciones imputa bles a las restantes Administraciones públicas canarias, siempre que la soliciten expresamente. 3. La Comisión de Valoraciones de Canarias se com pone de los siguientes miembros: a) Presidente, que debe ser un Magistrado de las Salas o Juzgados de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Canarias, elegido por dicho Tribunal. b) Vocales: Un letrado de la Comunidad Autónoma, designado por el Consejo de Gobierno. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22663 Dos Técnicos Facultativos superiores al servicio de la Comunidad Autónoma, dependiendo de la naturaleza del bien o derecho objeto de valoración. Dos Técnicos Facultativos elegidos por la Federación Canaria de Municipios. Un Arquitecto en representación del Colegio de Arqui tectos de Canarias. Un Titulado superior con competencia en la materia objeto de valoración, en representación de su corres pondiente colegio profesional. Cuando se trate de expropiaciones municipales, un representante del Ayuntamiento respectivo. c) Secretario: Un funcionario de la Comunidad Autó noma, perteneciente al Cuerpo Superior de Administra dores, Escala de Administración General. Por cada miembro de la Comisión deberá nombrarse un titular y un suplente. 4. La Comisión de Valoraciones de Canarias podrá funcionar en Pleno o Secciones. Estas últimas podrán ser Territoriales, que funcionarán siempre bajo la presidencia del que lo sea de la Comisión, y cuyo Secretario será igualmente el de ésta. Reglamentariamente se determinará la organización y el funcionamiento de la Comisión. CAPÍTULO III Organización para la garantía de la legalidad de la ordenación ambiental, territorial y urbanística Artículo 229. Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural. 1. La Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural es un organismo público de naturaleza consor cial, dotado de personalidad jurídica y presupuesto pro pios y plena autonomía en el cumplimiento de sus fun ciones, para el desarrollo en común por la Administración de la Comunidad y las Administraciones insulares y muni cipales consorciadas, de la actividad de inspección y sanción en materia medioambiental y de ordenación de los recursos naturales, territorial y urbanística, así como la asistencia a dichas Administraciones en tales materias y el desempeño de cuantas otras competencias le asigna esta Ley o le sean expresamente atribuidas. 2. Corresponden, en todo caso, a la Agencia de Pro tección del Medio Urbano y Natural las siguientes com petencias: a) La comprobación, mediante la práctica de las actuaciones de inspección e instrucción pertinentes, de la legalidad de cualesquiera actos y actividades, privadas o públicas, de ocupación, transformación o uso del suelo o que afecten a cualesquiera de los restantes recursos naturales, así como también de los actos dictados por las Administraciones en ejecución o aplicación de esta Ley, especialmente de los que autoricen la realización de actos de construcción, edificación o uso del suelo. b) La adopción de las medidas cautelares previstas en esta Ley, en especial las de suspensión, en los supues tos y términos contemplados por dicha Ley y respecto de los actos de ocupación, transformación y uso del suelo, así como de las actividades que incidan en los restantes recursos naturales, que no cuenten con las preceptivas concesiones o autorizaciones administrati vas o incumplan las condiciones legítimas de las que los amparen. c) La instrucción de aquellos procedimientos san cionadores para la persecución de las infracciones a las normas protectoras del medio ambiente y las de la orde nación de los recursos naturales, territorial y urbanística, cuya competencia tenga atribuida directamente o le haya sido transferida o delegada. d) La formulación a las distintas Administraciones de toda clase de solicitudes que considere pertinentes para asegurar el mejor cumplimiento de la legalidad medioambiental y de ordenación de los recursos natu rales, territorial y urbanística. e) La formulación de propuesta en plazo a los servi cios jurídicos del Gobierno de Canarias para la impug nación, ante las propias Administraciones y los órganos del orden jurisdiccional contencioso-administrativo com petentes, de los actos administrativos expresos o pre suntos que procedan en función de las actuaciones de comprobación previstas en la letra a). f) La denuncia ante la Administración competente de los hechos que, a resultas de las actuaciones de com probación de la letra a), deban dar lugar al ejercicio de la potestad disciplinaria sobre funcionario o funcionarios o titulares o miembros de órganos administrativos deter minados. g) La denuncia ante el Ministerio Fiscal y los órganos del orden jurisdiccional penal de los hechos que, a resul tas de las actuaciones de comprobación a que se refiere la letra a), se consideren constitutivos de delito o falta. 3. Son órganos directivos de la Agencia de Protec ción del Medio Urbano y Natural: a) La Asamblea, en la que se integran los repre sentantes de las Administraciones consorciadas en la forma que se determine reglamentariamente. b) El Consejo, cuya composición y funcionamiento se determinará reglamentariamente por el Gobierno de Canarias, a propuesta de la Asamblea. c) El Director Ejecutivo que, tendrá carácter profe sional, será nombrado y cesado por el Consejo de Gobier no de la Comunidad, oída la Asamblea. Le corresponderá la representación ordinaria de la Agencia, la dirección de todos los servicios de ésta y la jefatura de su personal, a cuyos efectos dispondrá de las facultades que se esta blezcan reglamentariamente. 4. En lo no previsto en esta Ley y en las normas que la desarrollen o se dicten en virtud de la misma, ni en la legislación sobre régimen jurídico de las Admi nistraciones públicas, la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural se regirá por sus estatutos, que se aprobarán por Decreto del Consejo de Gobierno de la Comunidad, a propuesta de la Asamblea. CAPÍTULO IV Convenios Artículo 230. Concepto, principios, objeto y límites. 1. La Administración de la Comunidad, los Cabildos Insulares y los Municipios, así como sus organizaciones adscritas y dependientes y las demás organizaciones por ellos creadas conforme a esta Ley, podrán suscribir, con junta o separadamente, y siempre en el ámbito de sus respectivas esferas de competencias, Convenios con per sonas públicas o privadas, tengan éstas o no la condición de propietarios de los terrenos, construcciones o edi ficaciones correspondientes, para la preparación de toda clase de actos y resoluciones en procedimientos instrui dos en el ámbito de aplicación de esta Ley, incluso antes de la iniciación formal de éstos, así como también para la sustitución de aquellas resoluciones. La habilitación a que se refiere el número anterior se entenderá sin perjuicio de las efectuadas por dispo siciones específicas de esta Ley. El régimen establecido en este capítulo será aplicable a los Convenios conclui 22664 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 dos sobre la base de éstas en todo lo que no las con tradiga. 2. La negociación, la celebración y el cumplimiento de los Convenios a que se refiere el número anterior se regirán por los principios de transparencia y publi cidad. 3. Los Convenios se diferenciarán, por su contenido y finalidad, según que su objeto: a) No afecte en absoluto a la ordenación ambiental, territorial y urbanística que esté en vigor, limitándose, cuando se refieran a la actividad de ejecución de la refe rida ordenación, a la determinación de los términos y las condiciones de la gestión y la ejecución del planea miento y demás instrumentos existentes en el momento de su celebración. Del cumplimiento de estos Convenios en ningún caso podrá derivarse o resultar modificación, alteración, excepción o dispensa algunas de la ordenación de los recursos naturales, territorial o urbanística. b) Incluya o pueda tener como consecuencia o resul tado posibles modificaciones del planeamiento de orde nación en vigor, bien directamente, bien por ser éstas precisas en todo caso para la viabilidad de lo estipulado. Estos Convenios sólo podrán ser preparatorios de las resoluciones procedentes. 4. Los Convenios en los que se acuerden los tér minos del cumplimiento del deber legal de cesión del aprovechamiento urbanístico no susceptible de apropia ción mediante el pago de cantidad sustitutoria en metá lico, deberán incluir, como anexo, la valoración perti nente, practicada por los servicios administrativos que tengan atribuida tal función, con carácter general, en la correspondiente Administración. Aquellos que, por su objeto, sean subsumibles en la letra b) del número ante rior deberán, además, cuantificar todos los deberes lega les de cesión y determinar la forma en que éstos serán cumplidos. 5. Serán nulas de pleno derecho las estipulaciones de los Convenios que contravengan, infrinjan o defrau den objetivamente en cualquier forma normas impera tivas legales o reglamentarias, incluidas las del planea miento de ordenación, en especial las reguladoras del régimen urbanístico objetivo del suelo y del subjetivo de los propietarios de éste. Las estipulaciones previstas en la letra b) del número 3 sólo tienen el efecto de vincular a las partes del Con venio para la iniciativa y tramitación de los pertinentes procedimientos para la modificación o revisión del pla neamiento o instrumento de que se trate sobre la base del acuerdo sobre la oportunidad, conveniencia y posi bilidad de una nueva solución de ordenación ambiental, territorial o urbanística. En ningún caso vincularán o con dicionarán el ejercicio por la Administración pública, incluso la firmante del Convenio, de la potestad de pla neamiento o de aprobación del pertinente instrumento. Artículo 231. Celebración y perfeccionamiento de los Convenios. 1. Una vez negociados y suscritos los Convenios sustitutorios de resoluciones, deberán someterse, cuan do el procedimiento en el que se inscriban no prevea el trámite de información pública, mediante anuncio publicado en el «Boletín Oficial» de la Comunidad o en el de la provincia, según proceda, y en al menos uno de los periódicos de mayor difusión en ésta, a infor mación pública por un período mínimo de veinte días. En otro caso deberán figurar entre la documentación sometida, en el procedimiento, a la información pública propia de éste. 2. Cuando la negociación de un Convenio coincida con la tramitación del procedimiento de aprobación de un instrumento de ordenación, o de ejecución de éste, con el que guarde directa relación y, en todo caso, en el supuesto previsto en la letra b) del número 3 del artículo anterior, deberá incluirse el texto íntegro del Con venio en la documentación sometida a la información pública propia de dicho procedimiento. 3. Tras la información pública, el órgano que hubiera negociado el Convenio deberá, a la vista de las alega ciones, elaborar una propuesta de texto definitivo del Convenio, de la que se dará vista a la persona o las personas que hubieran negociado y suscrito el texto ini cial para su aceptación, reparos o, en su caso, renuncia. El texto definitivo de los Convenios, salvo el de los previstos en la letra b) del número 3 del artículo anterior y todos aquellos para los que esta Ley contenga una habilitación específica, deberán ratificarse: a) Por el Consejo de Gobierno, previo informe en todo caso de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias, cuando hayan sido sus critos inicialmente por cualquiera de los órganos de la Comunidad, con excepción de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural. b) Por el Consejo Rector de la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural, cuando hayan sido suscritos inicialmente por el director ejecutivo de ésta. c) Por el Pleno del Cabildo Insular y del Ayunta miento, cuando se hayan suscrito inicialmente en nom bre o representación del Cabildo y del Municipio, res pectivamente. d) Por el máximo órgano colegiado de la organi zación pública de que se trate, cuando hayan sido sus critos inicialmente en nombre de la misma. El Convenio deberá firmarse dentro de los quince días siguientes a la notificación de la aprobación del texto definitivo a la persona o personas interesadas, privadas o públicas. Transcurrido dicho plazo sin que tal firma haya tenido lugar, se entenderá que renuncian a aquél. 4. Los Convenios se perfeccionan y obligan desde su firma, en su caso tras la aprobación de su texto defi nitivo en la forma dispuesta en el número anterior. Artículo 232. Publicidad de los Convenios. 1. En las Consejerías competentes en materia de ordenación territorial y urbanística, medio ambiente y conservación de la naturaleza y en todos los Cabildos Insulares y los Ayuntamientos existirá un registro y un archivo administrativos de Convenios administrativos urbanísticos, en los que se anotarán éstos y se custodiará un ejemplar completo de su texto definitivo y, en su caso, de la documentación anexa al mismo. 2. El ejemplar custodiado en los archivos a que se refiere el número anterior dará fe, a todos los efectos legales, del contenido de los Convenios. 3. Cualquier ciudadano tiene derecho a consultar los registros y los archivos a que se refiere este artículo, así como a obtener, abonando el precio del servicio, certificaciones y copias de las anotaciones practicadas y de los documentos custodiados en los mismos. Artículo 233. Naturaleza de los Convenios. Los Convenios regulados en este capítulo tendrán a todos los efectos carácter jurídico administrativo. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22665 CAPÍTULO V Otras disposiciones sobre régimen jurídico Artículo 234. Recurso de reposición. 1. Frente a las resoluciones y los actos administra tivos dictados en aplicación de esta Ley y respecto de los que no proceda el recurso de alzada, cabrá interponer recurso de reposición, con carácter facultativo, ante el mismo órgano que las dictó. 2. El plazo para la interposición del referido recurso de reposición es de un mes desde la notificación o la publicación, si el acto administrativo fuera expreso; y de tres meses, si no lo fuera. Transcurridos dichos plazos sin haberse interpuesto el recurso, la resolución o acto sólo será impugnable, en su caso, a través del recurso contencioso administrativo, sin perjuicio, de la eventual procedencia del recurso extraordinario de revisión. 3. En el procedimiento se dará audiencia a las Admi nistraciones y a los particulares que hubieran intervenido en el procedimiento que dio lugar al acto recurrido. El procedimiento, salvo lo previsto en este artículo, será el previsto en la legislación de procedimiento admi nistrativo común. 4. Transcurrido un mes desde la interposición del recurso de reposición sin que recaiga resolución, se podrá entender desestimado, a los efectos previstos en la legislación del procedimiento administrativo común. Artículo 235. Acción pública de impugnación. Será pública la acción para exigir el cumplimiento de lo dispuesto en esta Ley. Disposición adicional primera. Catálogo relativo a edi ficaciones no amparadas por el planeamiento. 1. El Plan General o, en su caso, Plan Especial de Ordenación que lo desarrolle, deberá contener un catá logo comprensivo de las edificaciones censadas al ampa ro del Decreto 11/1997, de 31 de enero, que, de conformidad con la revisión o modificaciones del pla neamiento que en el mismo se aluden, no quedaran comprendidas en suelo urbano o rústico de asentamiento o que, aun en estos supuestos, resultaran disconformes con el nuevo planeamiento. 2. A los efectos de su acceso al referido Catálogo, tales edificaciones deberán cumplir los siguientes requi sitos: a) Estar destinadas a uso residencial, agrícola o ganadero. b) Estar en condiciones suficientes de estabilidad, seguridad y dimensiones en relación al uso a que se destinen, o que el coste de las obras precisas para ade cuarlas a dicho uso sea porcentualmente inferior al que definen los supuestos de ruina conforme a esta Ley. c) Reunir las condiciones de adecuación territorial y urbanística al entorno en el que se ubican, en los tér minos que defina para cada área el planeamiento de ordenación urbanística al que alude esta disposición. En todo caso, no serán susceptibles de cumplir este requi sito los supuestos contemplados en el artículo 8 del Decreto 11/1997 y su modificado por el Decreto 94/1997. 3. La inclusión en el Catálogo referido en el apartado anterior habilita para solicitar autorización del uso a que se destine, conforme a los requisitos relacionados y pre via realización de las obras que sean precisas a tal efecto. 4. El procedimiento para la autorización será el pre visto para la obtención de licencias municipales de obra. 5. El órgano actuante, a la vista de la solicitud pre sentada, resolverá positiva o negativamente la autori zación. En el supuesto de que concurran los requisitos señalados en el número 1 anterior, la resolución deberá confirmar la autorización emitida, debiendo prohibir expresamente la realización de otro tipo de obras dis tintas a las indicadas en la misma y, si fuera preciso, especificando la necesidad de adoptar medidas correc toras, incluso de demolición de parte de las obras rea lizadas. En este último caso, la autorización quedará con dicionada a la efectiva realización de las citadas obras. Asimismo, en la resolución confirmatoria de la solicitud deberá hacerse constar la adscripción de la actividad a la situación de fuera de ordenación. 6. El acto por el que se resuelva la solicitud de auto rización deberá ser remitido por el órgano actuante al Registro de la Propiedad, para su constancia en el mismo, mediante anotación marginal en el último asiento regis tral, con mención expresa a todos los términos de la misma. Disposición adicional segunda. Creación o actualiza ción y, en su caso, puesta en funcionamiento de las organizaciones previstas en esta Ley. 1. Se crean los órganos y organismos previstos en los artículos 225, 227, 228 y 229 de esta Ley. El Gobier no de Canarias adoptará todas las medidas precisas, incluidas las de orden presupuestario, para la constitu ción y la puesta en funcionamiento de dichos órganos y organismos dentro de los seis meses siguientes a la entrada en vigor de esta Ley. 2. Sin perjuicio de la inmediata aplicación de la modificación de la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias que efectúa esta Ley, por Decreto del Consejo de Gobierno, adoptado a pro puesta del Consejero competente en materia de orde nación territorial y urbanística, se aprobarán, dentro del plazo establecido en el párrafo segundo del número ante rior, las normas de organización y funcionamiento pre vistas reglamentariamente. Disposición adicional tercera. Actualización de las multas. 1. Se habilita al Consejo de Gobierno para la actua lización por Decreto de la cuantía de las multas previstas en esta Ley. 2. Transcurrido un año desde la entrada en vigor de esta Ley o desde la última actualización reglamentaria a que se refiere el número anterior, los importes de las multas se entenderán automáticamente actualizados en la cantidad que resulte de la aplicación del índice de precios al consumo, mientras no se produzca una nueva actualización por Decreto. Disposición adicional cuarta. Significado y alcance de los conceptos básicos utilizados en esta Ley. En la interpretación y aplicación de los preceptos de esta Ley, se estará al significado y alcance que para los conceptos básicos en ella utilizados se establecen en el anexo a la misma. Disposición adicional quinta. De los funcionarios coad yuvantes en las funciones de inspección encomen dadas a la Agencia de Protección del Medio Urbano y Natural. 1. Tanto los agentes de medio ambiente como los funcionarios de las guarderías forestales tendrán, a los efectos previstos en el artículo 173 de esta Ley, el carác 22666 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 ter de inspectores colaboradores de la Agencia del Medio Urbano y Natural. 2. Al amparo de lo establecido en la legislación esta tal, podrán establecerse convenios de colaboración con los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado en materia de protección del territorio y del medio ambiente. Disposición adicional sexta. Competencias de la Comi sión de Valoraciones de Canarias. Sin perjuicio de lo establecido en el artículo 228 de esta Ley y de su desarrollo reglamentario, la Comisión de Valoraciones de Canarias asumirá funciones de tasa ción, peritaje y fijación de justiprecio en los procedimien tos administrativos expropiatorios que se lleven a cabo en el ámbito territorial de la Comunidad Autónoma de Canarias, cualquiera que sea el motivo que lo justifique, ya sea por la propia Administración pública de la Comu nidad Autónoma como por los entes integrantes de las Administraciones locales canarias que tengan atribuida la potestad expropiatoria. Todas las referencias que efec túa la normativa sectorial a los jurados provinciales de expropiación, en relación con los procedimientos expro piatorios a los que se refiere la presente Ley, se enten derán hechas a la Comisión de Valoraciones de Canarias. Disposición adicional séptima. Referencias a la Comi sión de Urbanismo y Medio Ambiente de Canarias en la anterior legislación. Las referencias que en la legislación no derogada por la presente Ley se hicieren a la Comisión de Urba nismo y Medio Ambiente de Canarias se entenderán aplicables a la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias establecida en la presente Ley. Disposición adicional octava. Planes previstos en otras Leyes protectoras del territorio y de los recursos natu rales. Los instrumentos de planificación previstos en las otras leyes protectoras del territorio y de los recursos naturales se asimilarán a los instrumentos de ordenación previstos en esta Ley, de conformidad con la funcio nalidad y determinaciones que le sean propias. Disposición transitoria primera. Régimen urbanístico del suelo. 1. Desde la entrada en vigor de esta Ley serán de inmediata aplicación, cualquiera que sea el planeamiento de ordenación y, en su caso, el instrumento de gestión de Espacios Naturales Protegidos que esté en vigor, los títulos II, III y VI de esta Ley. 2. A los efectos de la aplicación de los títulos II y III de esta Ley: a) Las unidades de actuación o ejecución ya deli mitadas se entenderá que lo han sido como las unidades de actuación previstas en esta Ley y se permitirá la deli mitación de nuevas unidades que reúnan las caracte rísticas de éstas por el procedimiento establecido en la legislación anteriormente vigente. b) Hasta tanto se produzca la adaptación de los pla nes que continúen en vigor, los aprovechamientos urba nísticos fijados en términos de aprovechamiento tipo se entenderán asignados en los de aprovechamiento medio. En los supuestos de previsión de excesos sobre el aprovechamiento medio para la satisfacción de los dere chos de propietarios cuyo suelo haya sido destinado a sistemas generales, se mantendrá dicho exceso hasta la siguiente revisión del planeamiento general corres pondiente y será posible la ocupación directa de dicho suelo contra certificación, en los términos previstos en esta Ley, del aprovechamiento que corresponda al pro pietario afectado y el sector y unidad de ejecución. 3. Se exceptúan de lo dispuesto en los dos números anteriores los planes urbanísticos de desarrollo de los planes generales municipales de ordenación que, al tiem po de entrada en vigor de esta Ley, se encontraran mate rialmente en curso de ejecución y así se acreditara ante el correspondiente Ayuntamiento dentro del mes siguien te a dicha entrada en vigor mediante presentación de informe técnico facultativo superior, protocolizado nota rialmente por el promotor o responsable de la ejecución, acreditativo de la situación de ésta en cada una de las unidades de actuación, con precisión de las obras ya realizadas, las que estuvieran en curso y las pendientes de realización en ellas. Dentro de los dos meses siguien tes a la presentación de la documentación anterior, el Alcalde, previa comprobación de la realidad por los per tinentes servicios técnicos, resolverá tener o no por acre ditada la situación de en curso de ejecución y publicará su resolución en el «Boletín Oficial» de la provincia. En el caso de no producirse resolución expresa dentro de plazo se entenderá dicha situación acreditada a todos los efectos y sin ulteriores trámites. Los planes cuya situación en curso de ejecución que dara acreditada podrán continuar ejecutándose, hasta la total conclusión de las obras dentro del o de los plazos en ellos previstos o, en su defecto, en el de tres años, conforme a sus propias previsiones y la legislación dero gada por esta Ley. Disposición transitoria segunda. Conservación y adap tación de los planes de ordenación territorial y urba nística y de los instrumentos de gestión de los Espa cios Naturales Protegidos. 1. Todos los planes de ordenación territorial y urba nística y los instrumentos de gestión de los Espacios Naturales Protegidos que estuvieran vigentes al tiempo de entrada en vigor de esta Ley mantendrán su vigencia, pero deberán adaptarse a dicha Ley dentro del año siguiente a dicha entrada en vigor. Se ejecutarán, en todo caso, conforme a lo previsto en los dos primeros números de la disposición transitoria anterior. La adaptación prevista en el párrafo anterior podrá limitarse a la clasificación y, en su caso, calificación del suelo, determinación del aprovechamiento medio, deli mitación de los sectores y, en su caso, unidades de actua ción y opción por los sistemas de ejecución privada o pública. 2. Los procedimientos relativos a planes de orde nación territorial y urbanística e instrumentos de gestión de Espacios Naturales Protegidos, en los que, al tiempo de entrada en vigor de esta Ley, hubiera tenido ya lugar el trámite de información pública, recaído aprobación inicial o se hubiera ultimado la instrucción, respectiva mente, podrán proseguir su tramitación y concluirse y resolverse definitivamente conforme a la legislación derogada por esta Ley. A estos planes e instrumentos, una vez aprobados, será de aplicación lo previsto en el número anterior. 3. Las propuestas de adaptación de los planes e instrumentos se tramitarán y resolverán por el proce dimiento previsto en esta Ley para la aprobación de los correspondientes planes e instrumentos. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22667 Disposición transitoria tercera. Régimen transitorio de expedientes sancionadores y de legalización. A los expedientes sancionadores y los expedientes de legalización en trámite en el momento de entrar en vigor la presente Ley, les seguirá siendo de aplicación, hasta su resolución definitiva, la misma normativa a cuyo amparo se hubiera producido la incoación, sin perjuicio de otorgar a los expedientes sancionadores el principio de retroactividad de la norma más favorable al sancio nado. Disposición transitoria cuarta. Planes de ordenación territorial y urbanística e instrumentos de gestión de los Espacios Naturales Protegidos pendientes de apro bación. Los instrumentos de ordenación territorial y urbanís tica que se hubieran tramitado conforme a la legislación que se modifica o deroga en la presente Ley, y que ya hayan recibido aprobación inicial, continuarán trami tándose por la legislación que les hubiera sido aplicable. Para los instrumentos de gestión de los espacios natu rales que ya hubieran superado el trámite anterior, se establece el plazo de un año para la formulación de una modificación o revisión de los mismos, que tendrá por objeto la incorporación de los contenidos de carácter territorial y urbanístico que la presente Ley establece para dichos instrumentos, a fin de que se integre la entera ordenación de dichos espacios. Disposición transitoria quinta. Clasificación y califica ción urbanísticas hasta la aprobación definitiva de los instrumentos de ordenación de los Espacios Natu rales Protegidos. 1. En los espacios en los que, a la entrada en vigor de la presente Ley, contasen con suelo clasificado como urbano, urbanizable o apto para urbanizar, o calificado como asentamiento rural, serán de aplicación las siguien tes determinaciones: a) Se mantendrá el suelo urbano y de asentamientos rurales produciéndose, en su caso, su adecuación a los valores medioambientales del respectivo Espacio Natural Protegido a través de Planes Especiales de Ordenación. b) Los suelos clasificados como urbanizables o aptos para urbanizar pasarán a clasificarse como suelo rústico de protección natural, siempre que no contaran con un plan parcial o, contando con el mismo, sus etapas no se hubieran ejecutado en los plazos establecidos, por causas imputables a los promotores, previa decla ración de caducidad por la Comisión de Ordenación del Territorio y Medio Ambiente de Canarias. 2. Los parques naturales y reservas naturales se cla sifican, a los efectos previstos en la presente Ley, y hasta la entrada en vigor del correspondiente Plan Rector de Uso y Gestión, como suelo rústico de protección natural. 3. La ordenación establecida a la entrada en vigor de la presente Ley por los instrumentos de planeamiento urbanístico dentro del ámbito de los Espacios Naturales Protegidos se considerará con carácter transitorio, hasta la entrada en vigor de los planes o normas correspon dientes, cuyas determinaciones sustituirán a las previas, sin necesidad de expresa adaptación del instrumento de planeamiento urbanístico. 4. En tanto no se redacten los Planes o Normas de los Espacios Naturales Protegidos, la clasificación y calificación de su suelo por los Planes Generales se suje tará a las siguientes reglas: a) Sólo podrán clasificar nuevo suelo urbano o deli mitar nuevos asentamientos rurales de conformidad con lo que se establezca en los Planes Insulares de Orde nación. b) La totalidad del suelo no afectado por las cla sificaciones o calificaciones señaladas en el anterior apar tado 1 y en el párrafo anterior, deberá ser calificado transitoriamente como suelo rústico de protección natu ral. En defecto de Plan Insular de Ordenación que esta blezca otras determinaciones, se aplicará a esta cate goría de suelo el régimen de usos más restrictivo de entre los previstos para el suelo rústico por el propio Plan General. 5. Las determinaciones de ordenación urbanística establecidas por los Planes o Normas de Espacios Natu rales Protegidos desplazarán a las establecidas por el planeamiento de ordenación urbanística para los suelos declarados como tales, que tendrán carácter transitorio, no precisándose la expresa adaptación de dichos ins trumentos urbanísticos a la ordenación definitiva. Disposición transitoria sexta. Municipios sin planea miento general. En los municipios que no cuenten con planeamiento general de ordenación, regirán, mientras no se apruebe éste, las siguientes reglas: a) Se aplicará inmediatamente la presente Ley. b) La totalidad del término municipal se clasificará exclusivamente en suelo urbano y rústico. Integrarán el suelo urbano los terrenos así clasificados en virtud de un Proyecto de Delimitación de Suelo Urbano aprobado definitivamente con anterioridad a la entrada en vigor de la presente Ley. Todos los demás terrenos pertene cerán al suelo rústico de Protección Territorial, salvo los de Espacio Natural Protegido, que se clasificarán como suelo rústico de protección natural y, en su caso, los sectores de suelo urbanizable estratégico. c) El otorgamiento de licencia urbanística requerirá informe previo, preceptivo y vinculante, del Cabildo Insu lar correspondiente. Disposición transitoria séptima. Licencias urbanísticas existentes. 1. Si en el momento de la publicación de esta Ley se hubiera obtenido licencia urbanística que resultare disconforme con la nueva regulación y aún no se hubie ran iniciado los actos de construcción y de uso de suelo amparados por la referida licencia, se podrá declarar, con audiencia del interesado, extinguida, total o parcial mente, la eficacia de la misma, debiendo fijarse, en el mismo expediente, en su caso, la indemnización por la eventual reducción del aprovechamiento resultante, así como los perjuicios que justificadamente se acrediten. 2. Si la construcción o uso del suelo ya se hubiera iniciado, la Administración podrá modificar o revocar la licencia, fijándose la posible indemnización de acuerdo a lo establecido en el número anterior. Disposición transitoria octava. Planes de Ordenación de Recursos Naturales en trámite. 1. El ámbito territorial de los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales será, prioritariamente, el insu lar. No obstante, en aquellos supuestos en que las cir cunstancias lo aconsejen y en tanto no se hayan apro bado los correspondientes Planes Insulares de Ordena ción, el ámbito territorial terrestre o marítimo, de los Planes de Ordenación de los Recursos Naturales podrá ser inferior al insular, determinado con criterios físicos y socioeconómicos. 22668 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 2. Los Planes de Ordenación de los Recursos Natu rales de ámbito inferior al insular que se encuentren en trámite con anterioridad a la entrada en vigor de esta Ley se continuarán tramitando conforme a su nor mativa. Los aprobados con anterioridad a dicha entrada en vigor se incorporarán, en los mismos términos de su aprobación o con las modificaciones que se justi fiquen, al Plan Insular de Ordenación que en su momento se apruebe. Disposición transitoria novena. Expedientes Expropia torios en tramitación. 1. Una vez constituida la Comisión de Valoraciones de Canarias, la fijación definitiva del justiprecio en vía administrativa corresponderá a este órgano. 2. Los expedientes expropiatorios que en dicha fecha tuvieran aprobada la relación de propietarios y descripción de los bienes y derechos afectados, con tinuarán tramitándose por el procedimiento correspon diente, incluida, en su caso, la remisión al Jurado Pro vincial de Expropiación. Disposición transitoria décima. Régimen supletorio. En tanto se desarrollan disposiciones reglamentarias en materia de planeamiento y gestión, serán de apli cación supletoria, en todo lo que no contradiga lo dis puesto en esta Ley, los Reglamentos estatales de Pla neamiento y de Gestión Urbanística. Disposición derogatoria única. Disposiciones que que dan derogadas de forma expresa y por sustitución. 1. Quedan derogadas expresamente: a) Las siguientes Leyes: 1) La Ley 3/1985, de 29 de julio, de Medidas Urgen tes en Materia de Urbanismo y Protección de la Natu raleza. 2) La Ley 1/1987, de 13 de marzo, reguladora de los Planes Insulares de Ordenación. 3) La Ley 5/1987, de 7 de abril, sobre Ordenación Urbanística del Suelo Rústico de la Comunidad Autó noma de Canarias. 4) La Ley 6/1987, de 7 de abril, sobre el Sistema de Actuación de Urbanización Diferida. 5) La Ley 7/1990, de 14 de mayo, de Disciplina Urbanística y Territorial. b) Las siguientes disposiciones reglamentarias: 1) El Decreto 29/1991, de 21 de febrero. 2) El Decreto 220/1993, de 29 de julio. 3) Las Órdenes Departamentales, de 17 de mayo de 1994 y 11 de octubre de 1994, sobre Visado Urba nístico. 2. Quedan igualmente derogadas cuantas disposi ciones de igual o inferior rango se opongan a lo dispuesto en esta Ley. Disposición final primera. Refundición de las Leyes 12/1994, de Espacios Naturales de Canarias y 13/1994, de Modificación del Anexo. Se autoriza al Gobierno para proceder, en el plazo de un año, a la elaboración de un texto refundido de las disposiciones de la presente Ley y de las Leyes 12/1994, de 19 de diciembre, de Espacios Naturales de Canarias, y 13/1994, de 22 de diciembre, de Modi ficación del anexo, de la Ley anterior. Disposición final segunda. Modificación de la Ley 11/1990, de Prevención del Impacto Ecológico. Los artículos de la Ley 11/1990, de 13 de julio, de Prevención del Impacto Ecológico, que a continuación se relacionan, quedan modificados en los términos siguientes: «Artículo 21. Órganos ambientales extraordina rios. Serán órganos ambientales, en los supuestos de actividades sometidas a Evaluación Básica de Impacto Ecológico, los Patronatos Insulares de Espa cios Naturales Protegidos cuando su estatuto regu lador así lo establezca y se hubiesen constituido los organismos gestores de cada Espacio Natural Protegido, con su correspondiente dotación de medios personales y materiales.» «Artículo 36. Órganos sancionadores. 2. Si el órgano sancionador no incoara el opor tuno procedimiento en el plazo de un mes de haber sido apercibido para ello por la Agencia de Pro tección del Medio Urbano y Natural, ésta se subro gará en la competencia sancionadora.» Disposición final tercera. Entrada en vigor de la Ley. Esta Ley entrará en vigor el día siguiente de su publi cación en el «Boletín Oficial de Canarias». Disposición final cuarta. Desarrollo de esta Ley. 1. En el plazo de un año desde la entrada en vigor de esta Ley, el Gobierno de Canarias dictará las normas de desarrollo reglamentario en materia de planeamiento, gestión y disciplina. 2. Igual habilitación sin límite de plazo operará para el resto de las materias en las que la propia Ley prevé su desarrollo reglamentario. ANEXO RELATIVO A LOS CONCEPTOS FUNDAMEN TALES UTILIZADOS POR ESTA LEY A los efectos de la interpretación y aplicación de esta Ley, los conceptos en ella utilizados tienen el significado y el alcance que para cada uno de ellos se precisan a continuación: 1. Suelo, espacios y unidades de suelo: 1.1 Suelo.—El recurso natural tierra o terreno uti lizado para el aprovechamiento urbanístico, comprensivo siempre, junto con la superficie, del vuelo y el subsuelo precisos para realizar dicho aprovechamiento. Cuando el instrumento de ordenación no precise el subsuelo que corresponda al aprovechamiento urbanístico, dicho sub suelo se presume público. 1.2 Espacio litoral.—El comprensivo del conjunto de bienes de dominio público natural definidos por la legis lación general sobre costas hasta los límites del mar territorial. 1.3 Unidades de suelo. 1.3.1 Parcela.—El suelo natural clasificado como urbano o urbanizable, de dimensiones mínimas y carac terísticas típicas determinadas por la ordenación terri torial y urbanística, susceptible de ser soporte de apro vechamiento urbanístico previa su urbanización y afecto a dicho aprovechamiento a todos los efectos, conforme a la ordenación urbanística. BOE núm. 140 Sábado 12 junio 1999 22669 1.3.2 Solar.—Parcela ya dotada con los servicios que determine la ordenación territorial y urbanística y, como mínimo, los siguientes: 1.a Acceso por vía pavimentada, debiendo estar abiertas al uso público, en condiciones adecuadas, todas las vías que lo circunden. No pueden considerarse vías a los efectos de la dota ción de este servicio ni las vías perimetrales de los núcleos urbanos, respecto de las superficies de suelo colindantes con sus márgenes exteriores, ni las vías de comunicación de los núcleos entre sí o las carreteras, salvo los tramos de travesía y a partir del primer cruce de ésta con calle propia de núcleo urbano. 2.a Suministro de agua potable y energía eléctrica con caudal y potencia suficientes para la edificación, construcción o instalación prevista. 3.a Evacuación de aguas residuales a la red de alcan tarillado o a un sistema de tratamiento con suficiente capacidad de servicio. Excepcionalmente, previa auto rización del planeamiento, se permitirá la disposición de fosas sépticas por unidades constructivas o conjuntos de muy baja densidad de edificación. 4.a Acceso peatonal, encintado de aceras y alum brado público en, al menos, una de las vías que lo circunden. 1.3.3 Unidad apta para la edificación.—El suelo natu ral clasificado como suelo rústico, de dimensiones y características mínimas determinadas por la ordenación territorial y urbanística, afecto, a todos los efectos, a la edificación permitida, conforme, en todo caso, a la legislación administrativa reguladora de la actividad a que se vaya a destinar la edificación. 1.3.4 Finca.—La unidad de suelo, a los exclusivos efectos del Registro de la Propiedad, referible a un solar, una parcela o una unidad apta para la edificación. 1.4 Ámbito territorial marino.—Comprende, dentro de la unidad marítima y terrestre, conformada por el conjunto de las islas, el espacio marítimo interinsular de aguas encerradas dentro del perímetro archipielágico. 2. Ordenación establecida mediante planeamiento: 2.1 Ordenación de los recursos naturales y el terri torio.—La establecida por cualquiera de los instrumentos previstos en el artículo 14. 2.2 Ordenación urbanística.—La establecida por cual quiera de los instrumentos previstos en el artículo 31. 2.3 Ordenación estructural.—La definida por el Plan General para reflejar el modelo de organización de la ocupación y utilización del término municipal en su con junto e integrada por los elementos fundamentales de la organización y el funcionamiento urbanos. 2.4 Ordenación pormenorizada.—La definida por el planeamiento de ordenación urbanística, general y de desarrollo de éste, a partir, en función y en el marco de la ordenación estructural en términos suficientemente precisos como para legitimar la actividad de ejecución. 2.5 Equipamiento.—Categoría comprensiva de los usos de índole colectiva o general, cuya implantación requiera construcciones, con sus correspondientes ins talaciones, de uso abierto al público o de utilidad comu nitaria o círculos indeterminados de personas. Puede ser tanto de iniciativa y titularidad públicas como privadas, con aprovechamiento lucrativo. Cuando la iniciativa y la titularidad sean públicas, el bien inmueble tiene la consideración de bien patrimonial. Tiene las variedades o especies que reglamentariamente se determinen. La explotación del equipamiento público puede tener lugar por cualquiera de las formas de gestión permitidas por la legislación reguladora de la Administración titular. 2.6 Sistema general.—Categoría comprensiva de los usos y servicios públicos, a cargo de la Administración competente, básicos para la vida colectiva, junto con el suelo y las infraestructuras y construcciones y sus correspondientes instalaciones, que requiera su estable cimiento. Pueden ser insulares, comarcales o supramu nicipales y municipales. Los bienes inmuebles corres pondientes son siempre de dominio público. La gestión de los sistemas generales, una vez implantado el uso o servicio, puede tener lugar en cualquiera de las formas permitidas por la legislación reguladora de la Adminis tración titular. 2.7 Dotación.—Categoría comprensiva de los usos y servicios públicos, con el suelo y las construcciones e instalaciones correspondientes y a cargo de la Admi nistración competente, que el planeamiento no incluya en la categoría de sistema general. Los bienes inmuebles correspondientes tienen siempre la condición de dominio público. La gestión de las dotaciones, una vez implantado el uso o el servicio, puede tener lugar en cualquiera de las formas permitidas por la legislación reguladora de la Administración titular. 3. Ejecución del planeamiento: 3.1 Unidad de actuación.—La superficie de suelo, debidamente delimitada, que opera simultáneamente como ámbito para el desarrollo de la totalidad de las operaciones jurídicas y materiales precisas para la eje cución integral del planeamiento de ordenación y comu nidad de referencia para la justa distribución de bene ficios y cargas, incluido el coste de la urbanización. Pue den ser discontinuas, en los supuestos y los términos autorizados expresamente por la Ley. Cuando no sea precisa la realización de obras de urbanización referidas a varias parcelas, su ámbito puede reducirse al de una parcela. 3.2 Sistema de ejecución.—El régimen jurídico de organización, procedimiento y desarrollo de las opera ciones jurídicas y materiales precisas para la ejecución completa e integral de la ordenación pormenorizada apli cable a una unidad de actuación. 3.3 Adjudicatario.—Encargado de la ejecución de la edificación en sustitución del propietario por la adjudi cación del concurso público establecido al efecto y previa declaración por parte de la Administración municipal de la situación de ejecución por sustitución. 3.4 Obras de construcción y edificación.—Las obras que, impliquen o no accesoriamente determinadas obras de urbanización, tienen por objeto la materialización del correspondiente aprovechamiento urbanístico en un solo solar, parcela o unidad apta para la edificación, que opera como unidad de actuación. 3.5 Obra mayor.—Se incluyen en todo caso en esta categoría las obras de construcción y edificación de téc nica compleja y cierta entidad constructiva y económica que suponga alteración de volumen, del uso objetivo de las instalaciones y servicios de uso común o del núme ro de viviendas y locales, o del número de plazas alo jativas turísticas o afecte al diseño exterior, a la cimen tación, a la estructura o las condiciones de habitabilidad o seguridad de las construcciones, los edificios y las instalaciones de todas clases. Se incluyen también en esta categoría, por extensión y a los efectos del régimen de intervención administrativa mediante licencia urbanística, las parcelaciones urbanís ticas, los cierres de muro de fábrica de cualquier clase, las intervenciones en edificios catalogados por el pla neamiento, los grandes movimientos de tierras y la tala masiva de arbolado. 3.6 Obras de urbanización.—Las obras que tienen por objeto la dotación conjunta y completa de dos o más parcelas, constitutivas al efecto de la pertinente 22670 Sábado 12 junio 1999 BOE núm. 140 unidad de actuación, con las correspondientes infraes tructuras y servicios, así como con los elementos de éstos que sean aún precisos para la conversión de aqué llas en solares o, en su caso, la renovación de tales infraestructuras y servicios conforme a exigencias sobre venidas de la ordenación de tales elementos. Por excepción y cuando así esté permitido por la Ley, las obras de urbanización pueden realizarse de forma simultánea a las de edificación. 3.7 Obras públicas ordinarias.—Las obras proyecta das y realizadas por la Administración pública, al margen de unidades de actuación, en ejecución del planeamiento y para la construcción de equipamientos, sistemas gene rales, dotaciones o viales. 3.8 Título habilitante.—Concepto relevante para el Derecho sancionador que alude al proyecto de actuación territorial aprobado, la calificación territorial, la licencia municipal y la autorización ambiental. 3.9 Promotor.—Persona física o jurídica que impulsa la actuación territorial o urbanística mediante la reali zación de las diligencias precisas para ello. Tendrá el mismo carácter, a todos los efectos, cuando el objeto de la actuación sea para uso propio, incluso identificán dose con el titular del terreno o de las instalaciones, construcciones o edificaciones, en su caso. Por tanto, mando a los ciudadanos y a las autoridades que la cumplan y la hagan cumplir. Santa Cruz de Tenerife, 13 de mayo de 1999. MANUEL HERMOSO ROJAS, Presidente (Publicada en el «Boletín Oficial de Canarias» número 61, de 14 de mayo de 1999) 13080 LEY 10/1999, de 13 de mayo, de modifica ción del Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de tasas y precios públicos de la Comunidad Autónoma de Cana rias. Sea notorio a todos los ciudadanos que el Parlamento de Canarias ha aprobado y yo, en nombre del Rey y de acuerdo con lo que establece el artículo 12.8 del Estatuto de Autonomía, promulgo y ordeno la publica ción de la siguiente Ley. EXPOSICIÓN DE MOTIVOS I La presente modificación del Texto Refundido de las disposiciones legales vigentes en materia de tasas y pre cios públicos de la Comunidad Autónoma de Canarias, aprobado por Decreto Legislativo 1/1994, de 29 de julio («Boletín Oficial de Canarias» número 98, de 10 de agos to), tiene como causa fundamental la adaptación legis lativa a la doctrina del Tribunal Constitucional contenida en la sentencia número 185/1985, de 14 de diciembre («Boletín Oficial de Canarias» número 11, de 12 de enero de 1996), por la que se resuelve un recurso de incons titucionalidad contra determinados preceptos de la Ley 8/1989, de 13 de abril, de Tasas y Precios Públicos («Boletín Oficial del Estado» número 90, de 15 de abril de 1989). En síntesis el Alto Tribunal viene a manifestar que es inconstitucional la posibilidad de establecer mediante reglamento aquellos precios públicos que, con forme a lo dispuesto en el artículo 31, número 3, de la Constitución, tengan la condición de prestaciones patrimoniales de carácter público. Como consecuencia de esta doctrina, y para salvar el vacío normativo puesto de manifiesto como conse cuencia de la concreción de la misma en el fallo de la sentencia aludida, que dejó fuera de la regulación legal los precios públicos que tienen la condición de prestaciones patrimoniales de carácter público, el legis lador estatal ha optado por recomponer el concepto de tasa, reintegrando en el mismo las prestaciones pecu niarias en las que está presente la nota de la coactividad, que se habían desgajado del ámbito tributario por la primitiva redacción de la Ley 8/1989, de 13 de abril. En este sentido, el texto resultante de esta reforma incor pora el concepto de tasa que se contiene en la Ley Orgá nica 3/1996, de 27 de diciembre, de modificación par cial de la Ley Orgánica 8/1980, de 22 de septiembre, de financiación de las Comunidades Autónomas, y que ya ha sido también recogido por el legislador estatal en la Ley 25/1998, de 13 de julio, de modificación del Régimen Legal de las Tasas Estatales y Locales y de Reordenación de las Prestaciones Patrimoniales de Carácter Público. El expresado núcleo central de la presente modifi cación normativa conlleva una serie de reformas acce sorias. En primer término, razones de índole técnica, fun damentadas básicamente en el principio constitucional de coordinación con la Hacienda estatal, aconsejan aco modar la redacción de los primeros Títulos del Texto Refundido a la regulación del Estado en materia de tasas autonómicas, si bien conservando las especificidades y aclaraciones contenidas en la legislación que ahora se sustituye. En segundo término, la consideración como verdaderas tasas de ciertas prestaciones que, de acuerdo con la normativa declarada inconstitucional, tenían la condición de precios públicos y como tales eran regu ladas en sus elementos esenciales por Decreto, trae como consecuencia obligada su regulación por Ley. De esta manera se establecen en la Ley las tasas por la expedición del carnet joven, por entrega del «Boletín Oficial de Canarias», por la utilización privativa o apro vechamiento especial del dominio público, por la entrega de impresos de declaración tributaria, por las actividades desarrolladas por el Instituto Canario de Estadística, por los servicios relacionados con las enseñanzas náutico-de portivas y de buceo deportivo, así como por los servicios prestados en los puertos de titularidad de la Comunidad Autónoma de Canarias y por la prestación de servicios académicos universitarios, si bien en este último caso mediante una disposición adicional por tratarse de un ingreso que no se integra en los presupuestos de la Comunidad Autónoma, sino en los de las respectivas universidades. En consonancia con el carácter relativo del principio de legalidad tributaria, destacado reitera damente por el Tribunal Constitucional, se introducen algunas remisiones a la regulación reglamentaria en determinados aspectos, como es la fijación o modifi cación de las cuantías, siempre en términos de subor dinación, desarrollo y complementariedad. Correlativamente al aumento del ámbito material de las tasas, se redefine en la modificación del Título XII del Texto Refundido el ámbito propio de los precios públi cos, que queda constreñido a las prestaciones en los que no está presente la nota de la coactividad y cuya regulación no responde al principio de legalidad. Todo ello, tal y como ha admitido el Tribunal Constitucional, sin perjuicio de acudir al procedimiento administrativo de apremio para su exacción forzosa, si ello fuere nece sario. II Otras medidas que se adoptan en la presente reforma legal son, en primer lugar, la exención subjetiva de las fundaciones canarias, cuyo fin es el favorecimiento de