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阿根廷的法律

Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático

颁布于 2017 · 文本截至 2026-10-01

以研究形式发布的公开法律与官方指引,不构成法律、税务或金融建议。

研究内容本身以英文撰写。标题和标签已翻译,调查结果和引文未翻译。

关于这部法律

语言
Spanish
类型
policy
国家
阿根廷
主题
Environment, Forestry, Land and soil, Wild species and ecosystems
关键词
climate change, ozone layer, sustainable use, forest management/forest conservation, afforestation/reforestation, fire management, agro-forestry, public participation, Indigenous Peoples, governance, hazards, agricultural land, land tenure, ecosystem conservation, biodiversity, community management

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  1. Sobre el presente documento: Todas las cuantificaciones se realizaron en función de parámetros y supuestos vigentes al momento de la estimación y elaboración del presente plan. Dada la naturaleza dinámica de la planificación del sector, los valores obtenidos se modificarán y actualizarán de acuerdo a la disponibilidad de nuevos datos, a la actualización de supuestos y a los ajustes por interacción entre medidas. Gabinete Nacional de Cambio Climático. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático. Versión I - 2017. Índice Índice de figuras Índice de tablas Siglas Resumen ejecutivo Introducción Antecedentes: marco legal e internacional Contribución Nacional Argentina Arreglos institucionales y metodología de trabajo Avances del plan de trabajo del Gabinete Nacional de Cambio Climático 2017: planes de acción sectoriales Actualización y mejora continua del Plan de Acción 1. El sector bosques nativos 1.1 Marco institucional y normativo 1.1.1 Gestión de los bosques nativos 1.1.2 Pueblos indígenas y comunidades campesinas 1.1.3 Acceso a la información 1.1.4 Participación plena y efectiva de las partes interesadas 1.2 Caracterización de los bosques nativos 1.3 Deforestación y degradación 1.3.1 Evolución histórica y estado actual 1.3.2 Análisis de causas 1.4 El cambio climático y el sector bosques nativos 1.4.1 Emisiones de gases de efecto invernadero 1.4.2 Impactos del cambio climático y adaptación 2. Visión, alcance y objetivos del Plan de Acción 2.1 Visión 2.2 Alcance 2.3 Objetivos al 2030 3. Medidas y acciones de mitigación del Plan de Acción 3.1 Ejes estratégicos estructurales 3.2 Ejes estratégicos operativos 3.3 Medidas de mitigación 3.3.1 Deforestación evitada 3.3.2 Manejo sostenible de los bosques nativos 3.3.3 Conservación de los bosques nativos 3.3.4 Restauración y recuperación de los bosques nativos 3.3.5 Prevención de incendios forestales 4. Medidas de adaptación consideradas 5. Pasos a seguir Bibliografía y fuentes 5 6 7 8 15 15 17 18 19 22 23 23 23 24 25 26 26 28 29 30 37 37 39 41 41 41 41 42 43 44 46 48 49 50 52 53 54 55 56 4 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Índice de figuras Figura 1. Proceso de desarrollo de la Contribución Nacional. Figura 2. Evolución de la superficie deforestada de bosques nativos. Figura 3. Participación del sector bosques nativos en las emisiones totales de gases de efecto invernadero (INGEI 2014). Figura 4. Visión, alcance y objetivos del Plan de Acción. Figura 5. Estructura del Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático. Figura 6. Participación de cada medida de mitigación a la reducción de emisiones del sector bosques nativos. Figura 7. Hitos de la Argentina en cambio climático. Figura 8. Proceso de desarrollo de la Contribución Nacional. Figura 9. Meta presentada en la Contribución Nacional. Figura 10. Instancias de trabajo del Gabinete Nacional de Cambio Climático (2016-2017). Figura 11. Inventario nacional de gases de efecto invernadero por organismo de aplicación (2014). Figura 12. Proceso de elaboración de los planes de acción sectoriales de cambio climático en el marco del Gabinete Nacional de Cambio Climático. Figura 13. Sistema de Mapas de Riesgo del Cambio Climático. Figura 14. Regiones forestales de la Argentina. Figura 15. Evolución de la superficie deforestada. Figura 16. Emisiones y capturas del sector bosques nativos por fuente (2014). Figura 17. Evolución de la superficie deforestada y emisiones totales del sector bosques nativos (1990-2014). Figura 18. Emisiones y capturas por cambios en la biomasa forestal (2014). Figura 19. Principales impactos del cambio climático en la Argentina. Figura 20. Visión, alcance y objetivos del Plan de Acción. Figura 21. Estructura del Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático. Figura 22. Participación de cada medida de mitigación a la reducción de emisiones del sector bosques nativos. Figura 23. Objetivo de la medida deforestación evitada y participación en el sector. Figura 24. Objetivo de la medida manejo sostenible de los bosques nativos y participación en el sector. Figura 25. Objetivo de la medida conservación de los bosques nativos y participación en el sector. Figura 26. Objetivo de la medida restauración y recuperación de los bosques nativos y participación en el sector. Figura 27. Objetivo de la medida prevención de incendios forestales y participación en el sector. 8 9 10 11 12 14 16 17 18 19 20 21 21 27 29 37 38 39 40 41 42 46 48 49 50 52 53 PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 5 Índice de tablas Tabla 1. Ejes de intervención, medidas y descripción de las medidas previstas para el sector bosques nativos hasta 2030. Tabla 2. Definición de las clases de cobertura de la tierra. Tabla 3. Superficie deforestada por clase de cobertura forestal (2011-2014). Tabla 4. Conversión de bosques nativos a uso agrícola (2014). Tabla 5. Estimación de emisiones de carbono debido a cambios en la biomasa por la conversión de bosques nativos a cultivos agrícolas y pasturas. Tabla 6. Ejes de intervención, medidas y descripción de las medidas previstas para el sector bosques nativos hasta 2030. Tabla 7. Objetivos de reducción de emisiones y participación de las medidas de mitigación en la NDC y en el sector. 13 28 29 30 38 47 48 6 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Siglas AF Aprovechamiento Forestal AGN Auditoría General de la Nación APN Administración de Parques Nacionales BN Bosques nativos BUR Biennial Update Report / Informe Bienal de Actualización CDB Convenio sobre la Diversidad Biológica CMNUCC Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático COFEMA Consejo Federal de Medio Ambiente CONICET Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas COP Conferencia de las Partes CUS Cambio de uso del suelo DNB Dirección Nacional de Bosques DNCC Dirección Nacional de Cambio Climático EEE Ejes Estratégicos Estructurales EEO Ejes Estratégicos Operativos FAO Food and Agriculture Organization of the United Nations / Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura FCPC Forest Carbon Partnership Facility / Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques FNECBN Fondo Nacional para el Enriquecimiento y Conservación de los Bosques Nativos FRA Global Forest Resources Assessment / Evaluación de los Recursos Forestales Mundiales GEF Global Environment Facility / Fondo para el Medio Ambiente Mundial GEI Gases de Efecto Invernadero GNCC Gabinete Nacional de Cambio Climático GNU General Public License INAI Instituto Nacional de Asuntos Indígenas INDC Intended Nationally Determined Contributions / Contribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional INDEC Instituto Nacional de Estadística y Censos INGEI Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero IPCC Intergovernmental Panel on Climate Change / Panel Intergubernamental de Cambio Climático MAyDS Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación MBGI Manejo de Bosques con Ganadería Integrada MDL Mecanismo para un Desarrollo Limpio NDC Nationally Determined Contribution / Contribución Nacionalmente Determinada ODS Objetivos de Desarrollo Sostenible ONG Organización No Gubernamental ONU Organización de las Naciones Unidas ONU-REDD Programa de Colaboración de las Naciones Unidas para la Reducción de Emisiones de la Deforestación y la Degradación de los Bosques OTBN Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos OTF Otras Tierras Forestales PANByCC Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático PCN Primera Comunicación Nacional PNA Plan Nacional de Adaptación PNPBN Programa Nacional de Protección de los Bosques Nativos PNUD Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo SAT Sistema de Alerta Temprana de Deforestación SCN Segunda Comunicación Nacional SIFAP Sistema Federal de Áreas Protegidas SIGEN Sindicatura General de la Nación SIMARCC Sistema de Mapas de Riesgo del Cambio Climático SINAGIR Sistema Nacional de Gestión Integral de Riesgos SNMF Servicio Nacional de Manejo del Fuego TCN Tercera Comunicación Nacional TF Tierras Forestales UBA Universidad de Buenos Aires UMSEF Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 7 Compromiso de la Argentina en materia de cambio climático El Acuerdo de París establece el objetivo global de “mantener el aumento de la temperatura media mundial muy por debajo de 2 oC con respecto a los niveles preindustriales, y proseguir los esfuerzos para limitar ese aumento de la temperatura a 1,5 oC con respecto a los niveles preindustriales, reconociendo que ello reduciría considerablemente los riesgos y los efectos del cambio climático”. En este marco, el Acuerdo convoca a las partes firman tes a presentar ante la Convención Marco de las Na ciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) sus “Contribuciones Determinadas a Nivel Nacional” (NDC, por sus siglas en inglés) como parte de la res puesta mundial frente al cambio climático, así como a realizar y comunicar esfuerzos ambiciosos con miras a alcanzar el propósito del Acuerdo. El Estado Nacional aprobó el Acuerdo de París me diante la Ley 27.270 y la Argentina depositó el ins trumento de ratificación ante el Secretario General de las Naciones Unidas el 21 de septiembre de 2016. Durante la vigésima segunda Conferencia de las Partes (COP22), realizada en Marruecos en noviembre de 2016, la Argentina presentó su Contribución Determinada a Nivel Nacional en su versión Revisada, que reemplazó a la Con tribución Prevista y Determinada a Nivel Nacional (INDC, por sus siglas en inglés) del año 2015 (Figura 1). La Argentina fue el primer país en presentar una re visión de su Contribución Nacional para hacerla más ambiciosa. La meta absoluta asumida es “no exce der la emisión neta de 483 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO 2 eq) en el año 2030”. Se incluyeron además medidas sujetas a con diciones de disponibilidad y costos de tecnología y de financiamiento para no exceder las 369 MtCO 2 eq adicionalmente al 2030. Estas medidas adicionales no integran la Contribución Nacional pero definen el trabajo a futuro hacia el que se procurará avanzar jun to con la comunidad internacional en pos de resolver los aspectos que fundamentan su condicionalidad, para incluirlas en la próxima Contribución Nacional. La Contribución Nacional se logrará a través de la im plementación de una serie de medidas de mitigación a lo largo de la economía, focalizando en los secto res de Energía, Agricultura, Bosques, Transporte, In dustria e Infraestructura (incluyendo residuos sólidos urbanos). En materia de adaptación a los impactos del cambio climático, el país se comprometió a de sarrollar un Plan Nacional de Adaptación (PNA) para el año 2019. Con el objetivo de reforzar la posición de liderazgo, proactividad y compromiso frente al cambio climáti co, durante 2017, el país inició el desarrollo de planes de acción sectoriales de cambio climático para orga nizar la implementación de la Contribución Nacional. Los planes de acción sectoriales de cambio climático plantean la estrategia de los ministerios competen tes para ejecutar las medidas de mitigación y adap tación de la Contribución Nacional, incluyendo para ello hojas de ruta para cada medida, que definen li neamientos concretos para alcanzar los objetivos. En las hojas de ruta se describe el posible camino de implementación de cada medida, incluyendo los organismos responsables de su ejecución, las barreras y los instrumentos regulatorios y econó micos que posibilitan actual o potencialmente la implementación. Además, se menciona el finan ciamiento existente y necesario para desarrollar las medidas y se presentan los indicadores y las variables que permitirán realizar el seguimiento y monitoreo del cumplimiento de los objetivos cuantitativos asumidos. Resumen ejecutivo 8 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Figura 1. Proceso de desarrollo de la Contribución Nacional. El proceso de revisión de la Contribución Nacio nal realizado en 2016 y, posteriormente, el de sarrollo de planes de acción sectoriales en 2017, se realizaron en el marco del Gabinete Nacional de Cambio Climático (GNCC), que es una ins tancia de articulación para la definición de po líticas públicas de cambio climático, creado por el Poder Ejecutivo Nacional mediante el Decreto 891/2016. El Gabinete está conformado por die cisiete ministerios, es presidido por el Jefe de Gabinete de Ministros y cuenta con la coordina ción técnica de la Secretaría de Cambio Climá tico y Desarrollo Sustentable del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (MAyDS). Características del sector bosques nativos Debido a las diferentes condiciones geográficas, geológicas, topográficas y climáticas, que se traducen principalmente en amplios gradientes térmicos y de precipitación, se desarrollan en la Argentina distintos tipos de bosques nativos, lo calizados fundamentalmente en siete regiones forestales: Selva Misionera, Yungas (Selva Tucu mano Boliviana), Parque Chaqueño, Bosque An dino Patagónico, Espinal, Monte y Delta e islas del Río Paraná. Entre 1990 y 2014 se perdieron en el país 7.226.000 hectáreas (ha) de bosques nativos. La tasa de deforestación promedio de ese período fue de 289.040 ha/año, pasando de 242.000 ha en 1990 a 185.606 ha, en 2014 (Figura 2). Si bien la tasa de deforestación ha disminuido en los últimos años, los valores actuales siguen siendo significativos. Emisiones de gases de efecto invernadero Según resultados del segundo Informe Bienal de Actualización (BUR, por sus siglas en inglés), el sec tor de bosques nativos fue responsable de la emi sión de 57,4 MtCO 2 eq en 2014, lo que representa el 15,6 % de la emisión total de gases de efecto inver nadero (GEI) de la Argentina de ese año (Figura 3). La deforestación es la principal responsable de las emisiones del sector (89 %), provenientes de la conversión de bosques nativos a pasturas (56 %) y a cultivos (33 %), respectivamente. Sin embargo, como consecuencia de la disminución de la de forestación en los últimos años, las emisiones del sector se han reducido considerablemente. Por otra parte, el 7 % de las emisiones del sector pro vienen de los cambios en la biomasa forestal en tierras no convertidas, producto del balance entre emisiones y capturas. Mientras que las capturas son producto del crecimiento forestal, las emisiones derivan de la extrac ción de productos forestales. Finalmente, el 4 % restan te de las emisiones del sector derivan de la quema de biomasa de los sitios deforestados. Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático El Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Cli mático (PANByCC) es un instrumento de política pú blica y una herramienta de gestión operacional que tiene por objetivo general reducir las emisiones y au mentar la captura de GEI del sector, a través del for talecimiento de la gestión sostenible de los bosques nativos. Estos objetivos están en línea con los compro PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 9 Fuente: Segundo Informe Bienal de Actualización. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable (2017). Figura 2. Evolución de la superficie deforestada de bosques nativos. misos nacionales e internacionales asumidos por la Argentina ante la CMNUCC, en el marco del Acuerdo de París. El Plan ha sido desarrollado y elaborado por el MAyDS a través de la Dirección Nacional de Cambio Climáti co (DNCC), en conjunto con la Dirección Nacional de Bosques (DNB), y con el apoyo del Programa de Co laboración de las Naciones Unidas para la Reducción de Emisiones de la Deforestación y la Degradación de los Bosques (ONU-REDD) Argentina. El alcance y los objetivos definidos hacen referencia a bosques nativos en el marco de las competencias de la DNB del MAyDS. La siguiente visión estratégica guía el desarrollo del presente Plan de Acción (Figura 4): El Plan busca comprender el estado de situación actual los bosques nativos del país y delinear un escenario para su desarrollo al año 2030. Para ello, en primer lugar, se establece una serie de ejes estratégicos y de medidas y acciones orientadas a reducir la deforestación y la de gradación de los bosques nativos, y promover su res tauración y recuperación. En segundo lugar, se delinea el camino para implementar las medidas de mitigación propuestas para reducir las emisiones de GEI del sector. Los objetivos específicos que plantea el PANByCC corresponden a dos ámbitos: • Adaptación: reducir la vulnerabilidad de: los bosques nativos frente al cambio climático mediante el fortalecimiento de sus estructuras; las comunidades locales asociadas a los bos ques nativos, mediante el fortalecimiento de la seguridad jurídica de la tenencia de la tierra y la revalorización de sus saberes ancestrales. • Mitigación: reducir las emisiones y aumentar las capturas de GEI asociadas a la deforestación y la degradación de los bosques nativos a partir de un adecuado ordenamiento territorial, del uso soste nible y competitivo del suelo, y de la conservación y recuperación de los paisajes productivos. Para alcanzar este objetivo, se integrarán diversas cos movisiones, que contribuyan al desarrollo del país y al cumplimiento de los compromisos de reduc ción asumidos por la Argentina ante la CMNUCC. Los aspectos relativos al sector foresto-industrial y a las plantaciones forestales son competencia del Ministerio de Agroindustria y se abordan en el Plan de Acción Sectorial específico de Agro que el orga nismo coordina (referente a la agricultura, la fores tación y la ganadería) en el marco del GNCC. Desde la perspectiva ambiental, se considera la nece sidad de integrar las acciones y las medidas definidas para los sectores Bosques Nativos y Agro. Por esta razón, a pesar de que las mesas de trabajo del GNCC se llevan a cabo conjuntamente, los planes de acción sectoriales se desarrollan de manera separada. En el mediano plazo se integrarán y coordinarán acciones bajo un único plan. 10 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Figura 3. Participación del sector bosques nativos en las emisiones totales de gases de efecto invernadero (INGEI 2014). Para el año 2030, la Argentina habrá implemen tado políticas, medidas y acciones para el mane jo sustentable de sus bosques nativos a fin de re ducir su vulnerabilidad frente al cambio climático y la de las comunidades que de estos dependen. Adicionalmente se habrán reducido la defores tación y la degradación forestal, y consecuente mente las emisiones de GEI, y habrán aumentado la restauración y la recuperación de los bosques nativos y, con ello, las capturas de GEI asociadas. En el marco del presente Plan de Acción Sectorial se analizaron las causas de la deforestación y la de gradación de los bosques nativos del país que, pre dominantemente, se vinculan a: • la expansión del uso de la tierra con fines agro pecuarios, como consecuencia de un modelo de agronegocios competitivo y rentable, favorecido por la incorporación de nuevas tecnologías (orga nismos genéticamente modificados, siembra direc ta, cosecha de precisión, etcétera) y por los altos precios de los productos agrícolas a nivel mundial; • el desplazamiento de la ganadería de la región Pampeana hacia tierras ocupadas con bosques; • el crecimiento demográfico, la expansión ur bana sin planificación ni control y los desarrollos inmobiliarios de gran envergadura; • la falta de valorización social y ambiental de los servicios de los bosques; • los incendios forestales, tanto naturales como intencionales; y • la inseguridad jurídica en la tenencia de la tierra, la debilidad de las políticas de control y fiscaliza ción, y la desarticulación política e institucional. El análisis de las causas se realizó desde una pers pectiva regional y en función de diferentes enfo ques metodológicos complementarios. A fin de establecer un proceso transparente, abierto y efectivo de consulta con los actores relevantes, se implementó un plan de participación que promovió la creación de espacios de diálogo que tomaran en cuenta consideraciones de género y de interculturali dad, con el objetivo de incorporar a este documento la percepción, el interés y la voluntad de los distintos grupos vinculados a los bosques, y de establecer me canismos efectivos de coordinación. Por un lado, se han discutido y priorizado las causas de la deforestación y de la degradación forestal a nivel lo cal mediante espacios de diálogo multisectoriales que se llevaron a cabo a nivel de cada una de las regiones forestales durante 2017. En estos espacios, en los que se implementaron metodologías específicas de cons trucción de consenso, se involucró a gobiernos provin ciales, a Organizaciones No Gubernamentales (ONG), a institutos educativos y de ciencia y tecnología, al sec tor privado, a comunidades locales y a pueblos origi narios. Asimismo, en grupos de trabajo técnicos, se analiza ron y retroalimentaron los resultados de los estudios técnicos sobre las causas de la deforestación y de la degradación forestal, el marco legal e institucio nal nacional existente y los beneficios ambientales y sociales. En estas discusiones participaron, principal mente, agentes de gobierno, organizaciones acadé micas e instituciones de investigación, y ONG espe cializadas en la temática. El PANByCC define ejes estratégicos de acción, que se clasifican en estructurales y operativos. Los ejes es tructurales permiten, a través de acciones, superar las barreras y las necesidades estructurales para la imple mentación del Plan de Acción Sectorial. Por su parte, cada eje operativo define acciones específicas y está asociado a una medida de mitigación concreta que ha sido considerada para la Contribución Nacional. • Ejes estratégicos estructurales (EEE): acciones de carácter transversal que son necesarias para alcanzar los objetivos propuestos, pero que no se contabilizan como reducciones de emisiones: PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 11 Figura 4. Visión, alcance y objetivos del Plan de Acción.. • Reducción de las emisiones netas de GEI. META INCONDICIONAL EEE 1. Fortalecimiento de la gobernanza. EEE 2. Fortalecimiento de las comunidades locales. EEE 3. Fortalecimiento de las capacidades de gestión, control y monitoreo. EEE 4. Reconocimiento de la importancia de los bosques nativos como bien para la sociedad. EEE 5. Gestión del conocimiento. • Ejes estratégicos operativos (EEO): acciones que representan intervenciones directas sobre los bosques nativos y que, por lo tanto, permiten cuantificar las reducciones de emisiones de GEI: EEO 6. Ordenamiento territorial. EEO 7. Manejo sostenible de los bosques. EEO 8. Conservación en paisajes productivos. EEO 9. Restauración y recuperación. EEO 10. Prevención de incendios forestales. Las medidas de mitigación permiten establecer un obje tivo sectorial de reducción de GEI que permitiría el cum plimiento de la meta de la Contribución Nacional. Estas, a su vez, promueven la adaptación al cambio climático. El conjunto de medidas y acciones de mitigación con sideradas contribuirá a la reducción de 27 MtCO 2 eq en el año 2030, aportando de manera significativa al cum plimiento de la meta absoluta de la Contribución Nacio nal. Asimismo, mediante un conjunto de medidas adi cionales, se podrían lograr reducciones de 81 MtCO 2 eq para el año 2030, en caso de superar las barreras para su implementación, que actualmente fundamentan su condicionalidad. La Figura 5 muestra los componentes del PANByCC 12 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Figura 5. Estructura del Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático. MANEJO SOSTENIBLE GESTIÓN, CONTROL Y MONITOREO MANEJO SOSTENIBLE DE LOS BOSQUES y la Tabla 1 describe las medidas asociadas a cada uno de los EEO. El manejo sostenible de los bosques nativos es la principal medida de mitigación prevista, dado su impacto significativo en la reducción de emisiones de CO 2 . La participación relativa de cada medida se detalla en la Figura 6. Cada una de estas iniciativas está brevemente caracterizada en el documento y, para la ma yoría de ellas, se estimó el impacto en materia de ahorro de emisiones como resultado de su implementación, hasta el año 2030 como hori zonte temporal de referencia. No obstante, to das las cuantificaciones se realizaron en función de parámetros y supuestos vigentes al momen to de la estimación y elaboración del presente Plan de Acción Sectorial. Los valores obtenidos se modificarán y actualizarán de acuerdo a la disponibilidad de nuevos datos, a la actualiza ción de supuestos y a los ajustes por interacción entre medidas. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 13 Tabla 1. Ejes de intervención, medidas y descripción de las medidas previstas para el sector bosques nativos hasta 2030. Ejes estratégicos operativos EEO 6. Ordenamiento territorial EEO 7. Manejo sostenible de los bosques nativos EEO 8. Conservación en paisajes productivos EEO 9. Restauración y recuperación EEO 10. Prevención de incendios forestales Medidas Deforestación evitada Manejo sostenible de los bosques nativos (apro vechamiento forestal y manejo de bosques con ganadería integrada) Conservación de los bosques nativos Restauración y recu peración de bosques nativos Prevención de incen dios forestales Descripción La medida tiene como objetivo evitar la deforestación de la superficie de bosques nativos en zonas de ries go que no cuentan con planes financiados por la Ley 26.331 u otras fuentes. La medida tiene como objetivo la implementación de planes de manejo sostenible para actividades de aprovechamiento forestal (AF) y de Manejo de Bos ques con Ganadería Integrada (MBGI) financiados por la Ley 26.331. La medida consiste en la implementación de planes de conservación en áreas verdes y amarillas en el marco de la Ley 26.331 de Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos (OTBN). En la región Selva Misionera, la medida busca la recu peración natural de bosques con capueras (bosques sucesionales) en zonas previamente deforestadas o degradadas. En la región Parque Chaqueño, los objetivos son la recuperación de la estructura boscosa en los sistemas silvopastoriles que la perdieron y la restauración de bosques degradados alrededor de puestos ganade ros. En el caso de las zonas prioritarias, se busca restaurar bosques degradados y zonas sin bosques nativos. La medida consiste en la implementación de planes para reducir el combustible (fino y grueso) y en otras actividades de prevención (cortafuegos), principal mente en las regiones Bosque Andino Patagónico y Espinal. Por lo tanto, la cuantificación individual de cada medida en el presente documento tiene como objetivo apoyar la planificación interna en el marco del GNCC y del Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA), y no constituyen metas sectoriales específicas. El compromiso ante la comunidad internacional es la meta ab soluta establecida en la Contribución Nacional. 14 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Cabe destacar que los planes de acción sectoriales presentan partes de su estructura en desarrollo que se elaborarán, complementarán y ajustarán progre sivamente. Por otra parte, las hojas de ruta de las medidas de mitigación están sometidas a una revi sión y mejora continua. Asimismo, se requiere un análisis en profundidad de las interacciones entre las medidas y un mayor ajus te de los aspectos vinculados con el financiamiento actual y futuro para la implementación de las medi das, que se realizarán en etapas subsiguientes del plan de trabajo. En cuanto al desarrollo de actividades de adapta ción, se planifica la incorporación de estudios para reforzar la identificación de necesidades, riesgos y vulnerabilidades que permitan profundizar el de sarrollo de medidas de adaptación específicas, en línea con los cambios esperados y con los potencia les impactos en el sector. Figura 6. Participación de cada medida de mitigación a la reducción de emisiones del sector bosques nativos. Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. El Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Cli mático (PANByCC) fue elaborado en el marco del Ga binete Nacional de Cambio Climático (GNCC) como parte de las acciones del Gobierno para promover el desarrollo sustentable, dando cumplimiento a los compromisos internacionales asumidos en la materia. El desarrollo de los planes de acción sectoriales constituye un importante paso para lograr un Plan Nacional de Respuesta al Cambio Climático en el mediano plazo, que responda integralmente a la ne cesidad de la Argentina de hacer frente, de manera coordinada y eficiente, a los desafíos que implica el cambio climático en dos aspectos: La elaboración del Plan de Acción Sectorial fue coor dinada por la Dirección Nacional de Cambio Climá tico (DNCC) del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación (MAyDS) conjuntamente con la Dirección Nacional de Bosques (DNB), con el apoyo del Programa de Colaboración de las Na ciones Unidas para la Reducción de Emisiones de la Deforestación y la Degradación de los Bosques (ONU-REDD) Argentina. También fue consensuado con los ministerios que componen el GNCC, con la Mesa de Agro y Bosques, y con actores represen tativos de los sectores académicos, Organizaciones No Gubernamentales (ONG), cámaras, empresas y el sector de los trabajadores, y participantes de las me sas ampliadas del GNCC. Este Plan contiene las medidas de mitigación para el sector y las hojas de ruta para cada una de estas, en las que se describe el posible camino de implementa ción hacia 2030 para el cumplimiento de la Contribu ción Nacional, identificando desafíos y necesidades. En esta sección se presentan los antecedentes re lativos al marco legal internacional, información sobre la Contribución Nacional y aspectos gene rales sobre los planes de acción sectoriales, tales como los arreglos institucionales y la metodolo gía de trabajo para la elaboración del Plan y su actualización y mejora continua. En el Capítulo 1 se ofrece información referida al sector bosques nativos: su marco institucional y normativo, la caracterización de las regiones forestales, las causas de la deforestación y de la degradación, sus emisiones de GEI y la adapta ción a los impactos del cambio climático. En el Capítulo 2 se exponen la visión, el alcance y los objetivos del PANByCC. En el Capítulo 3 se definen diez ejes estratégicos de acción, clasificados en estructurales y opera tivos, de los que se desprenden 48 acciones y 5 medidas de mitigación asociadas a los ejes ope rativos, con sus correspondientes hojas de ruta. En los Capítulos 4 y 5 se describen las próximas actividades vinculadas al Plan de Acción. Antecedentes: marco legal e internacional La Argentina ratificó, en 1994, la Convención Mar co de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climá tico (CMNUCC)1, a través de la Ley 24.295, asu miendo el objetivo de informar todo lo relevante para el logro de los objetivos de la CMNUCC, en particular sobre los inventarios nacionales de GEI y los programas nacionales que contengan medi das para mitigar el cambio climático y facilitar la adecuada adaptación. Dando cumplimiento a los compromisos asumidos en el marco de la CMNUCC, la Argentina ha presen tado tres Comunicaciones Nacionales: la primera en 1997, con los inventarios de 1990 y 1994; la segunda en 2008, con el inventario de 2000; y la tercera en 2015, con el inventario de 2012. Entre la primera y la segunda se presentó una revisión no oficial, en 1999, con el inventario 1997. Simultáneamente a la Tercera Comunicación Na cional (TCN) fue presentado el primer Informe Bienal de Actualización (BUR, por sus siglas en inglés)2, que contenía el inventario de 2010. En Introducción (i) la promoción e implementación de medi das de adaptación al cambio climático, en es pecial en aquellas poblaciones, actividades productivas y ecosistemas particularmente vulnerables; y (ii) el desarrollo de políticas, medidas y acciones que contribuyan a limitar el creci miento de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), sin comprometer el de sarrollo sustentable del país. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 15 1. La CMNUCC es el marco multilateral de implementación de los esfuerzos internacionales para enfrentar los desafíos del cambio climático. 2. Como parte de las decisiones de la COP16, celebrada en Cancún en 2010, a partir de 2014, los países en desarrollo tienen la obligación de presentar cada dos años los BUR. El contenido de este reporte es información actualizada sobre los inventarios nacionales de GEI, las nece sidades de apoyo tecnológico y técnico e información sobre las medidas de mitigación y su respectiva metodología de monitoreo, reporte y verificación. Debido al requisito de completitud de la información necesaria para la estimación de un inventario de GEI, los BUR reportan las emisiones totales correspondientes a las actividades desarrolladas dos años antes. agosto de 2017 se presentó el segundo BUR, que incluyó el Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero (INGEI) de 2014 y la serie histórica del período 1990-2014, estimado e informado de acuerdo con las directrices del Panel Interguber namental de Cambio Climático (IPCC) de 2006. En el marco del Protocolo de Kioto, ratificado a través de la Ley 25.438 del 20 de junio de 2001, la Argentina se comprometió a adoptar políticas nacionales y tomar las medidas correspondien tes de mitigación del cambio climático, a la vez que obtuvo posibilidades de participar de uno de los mecanismos de flexibilización del Proto colo: el Mecanismo para un Desarrollo Limpio (MDL). En relación con el sector forestal, en el marco de la CMNUCC, se ha creado el mecanismo para la reducción de emisiones de la deforestación y degradación en los países en desarrollo como un esfuerzo global de coo peración para el diseño e implementación de políticas e incentivos para lograr este objetivo. Bajo este esquema también se contemplan acciones para la conservación, el manejo sostenible de los bosques y el mejoramiento de las reservas de carbono forestal, en el contexto de la provisión de apoyo adecuado y de conformidad con las circunstancias nacionales, con miras a buscar colectiva mente reducir, detener y revertir la pérdida de cobertura forestal y sus consecuentes emisiones de carbono. Además, la Argentina también es Estado parte del Convenio sobre la Diversidad Biológica (CDB) des de 1994 cuando fue sancionada la Ley 24.375, que tiene por objetivo la conservación de la diversidad biológica, la utilización sostenible de sus compo nentes y la participación justa y equitativa en los beneficios que se deriven de la utilización de los re cursos genéticos. Este convenio aborda la temática forestal a través del programa de trabajo ampliado (anexo a la decisión VI/22), adoptado en 2002 por la COP en su sexta reunión. El país también ha suscripto a la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible. En ella se estable ce un conjunto de diecisiete Objetivos de Desa rrollo Sostenible para poner fin a la pobreza, lu char contra la desigualdad y la injusticia, y hacer frente al cambio climático. Existen dos objetivos en particular que se encuentran en estrecha re lación con el objetivo de reducir la deforestación y la degradación forestal. El primero es el obje tivo 13, que establece “tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos (tomando nota de los acuerdos adoptados en el foro de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático)”. El segundo es el objetivo 15, en el que se insta a “proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques, combatir la desertifica ción y detener y revertir la degradación de la tie rra, y frenar la pérdida de diversidad biológica”3. Asimismo, la Argentina aprobó, por medio de la Ley 24.071, el Convenio 169 de la Organización Internacio nal del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales en Países Independientes, que establece que el país debe asegurar que los miembros de pueblos indígenas go cen, en pie de igualdad, de los derechos y oportuni dades que la legislación nacional otorga a los demás miembros de la población; promover la plena efectivi dad de los derechos sociales, económicos y culturales de esos pueblos, respetando su identidad social y cul tural, sus costumbres y tradiciones, y sus instituciones; y ayudar a los miembros de los pueblos interesados a eliminar las diferencias socioeconómicas que pue dan existir entre los miembros indígenas y los demás miembros de la comunidad nacional, de una manera compatible con sus aspiraciones y formas de vida. 16 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN 3. Disponible en http://www.undp.org/content/undp/es/home/sustainable-development-goals.html Figura 7. Hitos de la Argentina en cambio climático. Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático - Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Contribución Nacional Argentina El Estado Nacional aprobó el Acuerdo de París mediante la Ley 27.270 y la Argentina depositó el instrumento de ratificación ante el Secretario Ge neral de las Naciones Unidas el 21 de septiembre de 2016. Durante la COP22, realizada en Marruecos en noviembre de 2016, la Argentina presentó su Contribución Determinada a Nivel Nacional, en su versión revisada, que reemplazó a la Contri bución Prevista y Determinada a Nivel Nacional (INDC, por sus siglas en inglés) del año 2015, con el fin de aumentar su ambición y mejorar su transparencia y entendimiento. El Acuerdo de París, que entró en vigor el 4 de noviembre de 2016, es vinculante y define un es quema de gobernanza y monitoreo global para lograr una reducción drástica de las emisiones de los GEI durante las próximas décadas, en línea con la evidencia empírica reflejada en el Quinto Informe del IPCC. El objetivo principal del Acuerdo es mantener el aumento de la temperatura media a fines de este siglo “muy por debajo de los 2 °C”, e impulsar los esfuerzos para limitar más aún el aumento de la temperatura media (por debajo de 1,5 °C sobre los niveles preindustriales). Además, el Acuerdo busca reforzar la capacidad para hacer frente a los impactos del cambio climático. Este Acuerdo comprometió a los países a pre sentar sus Contribuciones Nacionales y una ac tualización periódica a fin de comprometer el mayor esfuerzo y ambición posibles a la luz de las circunstancias nacionales de cada país. Las contribuciones nacionales deben inscribirse en un registro público de la CMNUCC. La Argentina fue el primer país en presentar una revisión de su Contribución Nacional para hacer la más ambiciosa. La meta absoluta asumida, me diante un proceso de validación y consenso guber namental, jurisdiccional y con el involucramiento de diversos sectores de la sociedad, es “no exce der la emisión neta de 483 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente (MtCO 2 eq) en el año 2030”. Se calcularon además medidas su jetas a condiciones de disponibilidad y costos de tecnología y financiamiento, para no exceder las 369 MtCO 2 eq adicionalmente al 2030. La meta propuesta en la Contribución Nacional se logrará a través de la implementación de una serie de medidas en distintos sectores, especialmente en los de energía, agricultura, bosques, transpor te, industria y residuos. Las medidas adicionales no integran la Contri bución Nacional, pero definen el trabajo a futuro hacia el que se procurará avanzar junto con la comunidad internacional en pos de resolver los aspectos que fundamentan su condicionalidad, para incluirlas en la próxima Contribución Na cional. La Contribución Nacional también incluye aspec tos ligados a la adaptación, de acuerdo con los ar tículos 7.10 y 7.11 del Acuerdo de París. Asimismo, en el marco del artículo 7.9 de este Acuerdo, el país se aboca al diseño e implementación de un Plan Nacional de Adaptación (PNA) para 2019. Para una evaluación objetiva de la justicia y ambi ción de la Contribución Nacional, se han propuesto indicadores que permiten dimensionar, en términos relativos, los valores de la Contribución Nacional basados en el INGEI de 2014 y en el informe Emis sions Gap Report 2016 de ONU Medio Ambiente. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 17 Figura 8. Proceso de desarrollo de la Contribución Nacional. Estos indicadores son: • Participación de la Argentina en las emisio nes globales, comparada con su participa ción en el esfuerzo de reducción global ofre cido en la actualidad. La participación porcentual de la Argentina en las emisiones globales de GEI en 2014 fue de 0,7 %4 del total de las emisiones globales. La participa ción de las medidas de mitigación incondicionales y revisadas del país representan un 2,8 %5 del total de las reducciones incondicionales comunicadas por las partes de la CMNUCC firmantes del Acuer do de París (suma de las contribuciones ofrecidas). • Participación de la Argentina en las emisiones globales, comparada con su participación en el esfuerzo necesario para lograr la meta de 2 °C. Si se implementaran todas las medidas incondi cionales contabilizadas en la presente Contribu ción Nacional, el aporte de la Argentina al esfuer zo global necesario al 2030 para lograr la meta de mantener el incremento de la temperatura me dia por debajo de los 2 °C con respecto a niveles preindustriales sería muy cercano a la proporción de sus emisiones actuales (0,6 % de las reduccio nes, comparado con 0,7 % de las emisiones). Por otra parte, si se implementaran todas las me didas condicionales incluidas en la planificación de la Contribución Nacional, el aporte de la Argentina al esfuerzo global necesario al 2030 para lograr la meta de mantener el incremento de la temperatura media por debajo de los 2 °C con respecto a niveles preindustriales casi du plicaría su proporción de emisiones en 2014 (1,3 % de las reducciones, comparado con 0,7 % de las emisiones). Arreglos institucionales y metodología de trabajo Para facilitar la adopción de políticas en materia de cambio climático y la asunción de los compro misos provenientes de la CMNUCC y del Acuer do de París, el Poder Ejecutivo Nacional creó el GNCC, mediante el Decreto 891/2016. El Gabinete está presidido por el Jefe de Gabinete de Minis tros y coordinado técnicamente por la Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable me diante la DNCC, dependiente del MAyDS. Conformado por diecisiete ministerios (catorce origi nales en el decreto y tres por solicitud de los minis tros)6 con competencia sobre las políticas sectoriales de mitigación y adaptación, el GNCC tiene como ob jetivo diseñar políticas públicas coherentes, consen suadas y con una mirada estratégica para reducir las emisiones de GEI y generar respuestas coordinadas frente a los impactos del cambio climático. La metodología de trabajo del GNCC se basa en los conceptos de transparencia y participación intermi 18 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Figura 9. Meta presentada en la Contribución Nacional. Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. 4. Datos finales del Segundo Reporte Bienal de Actualización del Inventario de Gases de Efecto Invernadero de la República Argentina (2014), siguiendo guías metodológicas IPCC 2006. Emisiones globales: 52.700 MtCO 2 eq (2014) según “The emissions gap report” (UNEP, 2016). 5. Surge de la relación entre la reducción comunicada por la Argentina en esta contribución de mitigación revisada (109 MtCO 2 eq) y el valor agre gado de las reducciones propuestas por las Partes en sus INDCs (3.900 MtCO 2 eq) obtenido del informe “The emissions gap report” (UNEP, 2016). 6. El Gabinete Nacional agrupó en 2016-2017 actualmente a diecisiete ministerios: de Agroindustria; de Ambiente y Desarrollo Sustentable; de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva; de Cultura; de Defensa; de Desarrollo Social; de Educación y Deportes; de Energía y Minería; de Finanzas; de Ha cienda; del Interior, Obras Públicas y Vivienda; de Producción; de Relaciones Exteriores y Culto; de Salud; de Seguridad; de Transporte; y de Turismo. 1990 1994 1998 2002 2006 2010 2014 2018 2022 2026 2030 592 369 600 500 400 300 200 100 M t C O 2 e q 483 Emisiones proyectadas sin reducciones Emisiones proyectadas con reducciones incondicionales (NDC) Emisiones proyectadas con reducciones adicionales + incondicionales nisterial e intersectorial. El desarrollo de actividades se articula en cuatro instancias de apertura crecien te, comenzando con la Mesa de Ministros, donde se definen los lineamientos políticos generales. La siguiente etapa está conformada por los pun tos focales designados de cada ministerio, donde se llevan a cabo los desarrollos técnicos requeri dos en coordinación con áreas específicas de cada ministerio. La articulación con el Consejo Federal de Medio Ambiente (COFEMA) es otra de las ins tancias de trabajo del GNCC a través de la cual se asegura la representatividad federal. Una mesa ampliada es convocada al menos dos ve ces al año para dar participación en las definiciones del GNCC a los sectores académicos, de investiga ción, a organizaciones no gubernamentales y de los trabajadores, a representantes del sector privado, entre otros. El objetivo de las instancias ampliadas es fortalecer la información utilizada, dar transparencia al proceso, validar los contenidos y abrir un espacio para obtener opiniones y sugerencias que contribu yan a lograr planes abiertamente consensuados. El trabajo técnico del GNCC se organiza en torno a mesas sectoriales que abarcan cinco grandes sec tores: Transporte, Energía, Producción, Infraestruc tura, y Agro y Bosques. Los temas y aspectos tras versales se abordan en tres mesas transversales sobre: Educación, Financiamiento Climático e In sumos para la Gestión del Riesgo y la Emergencia. Las mesas son presididas por los ministerios con competencia principal en la materia y asistidas en el desarrollo de contenidos por la DNCC. Los pun tos focales de los ministerios integrantes del GNCC son invitados a todas las mesas. En algunos casos las mesas se abren a sectores de la sociedad civil, conformando mesas sectoriales ampliadas. Hasta la fecha se han desarrollado numerosas ins tancias de trabajo y consenso para la elaboración de los planes de acción sectoriales que se detallan en la Figura 10. Avances del plan de trabajo del Gabinete Nacional de Cambio Climático 2017: planes de acción sectoriales La agenda definida en 2017 en el marco del GNCC se centró en la evaluación y definición de aspectos cla ves que permitirán la implementación efectiva de la Contribución Nacional al 2030. Estos aspectos se de sarrollan en una serie de planes de acción sectoriales. La elaboración de estos planes se inició en mar zo de 2017 considerando el perfil de emisiones de GEI según competencia ministerial y las medidas de mitigación consideradas para el cálculo de la Contribución Nacional Revisada en 2016. La asignación de las emisiones totales de GEI a nivel nacional según competencia ministerial fue un aspecto clave para organizar el trabajo e identificar medidas de mitigación en curso y potenciales durante la revisión de la Contribución Nacional y, posteriormente, para elaborar los planes de acción sectoriales. Cabe destacar que este INGEI asignado por organismo de aplicación usa como base el INGEI de 2014 elaborado según Directrices del IPCC 2006 para la elaboración de inventarios naciona les pero modifica los sectores reportados y reasigna fuentes de emisión según competencia. Al analizar las competencias de gestión directa, las emisiones de GEI recaen principalmente sobre los Mi nisterios de Energía y Minería, Transporte, Producción, Agroindustria y, Ambiente y Desarrollo Sustentable. Durante el período 2017-2018, se espera finalizar los planes de acción para los sectores Energía, Transporte, PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 19 Figura 10. Instancias de trabajo del Gabinete Nacional de Cambio Climático (2016-2017). Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Bosques, Agro, Industria e Infraestructura y territorio (incluyendo residuos) bajo la coordinación de cada ministerio competente y del MAyDS como coordina dor del GNCC. Los planes en su conjunto se integrarán en un Plan Nacional de Respuesta al Cambio Climático hacia fines de ese período e inicios del año 2019. El objetivo de estos planes es delinear un posible escenario al año 2030, considerando un desarrollo bajo en emisiones y la reducción de la vulnerabili dad de los sectores frente a los impactos del cam bio climático. Los planes contienen las medidas de mitigación sectoriales consideradas en la Contribución Nacio nal y hojas de ruta para cada una de estas. En las hojas de ruta se describe el posible camino de implementación de cada acción, incluyendo los orga nismos responsables de su ejecución, las barreras, y los instrumentos regulatorios y económicos que posibilitan actual o potencialmente la implementación. Además, se menciona el financiamiento existente y necesario para desarrollar las medidas y se presentan los indicadores y las variables que permitirán realizar el seguimiento y monitoreo de los resultados y avances en el cumpli miento de los objetivos cuantitativos asumidos. En materia de adaptación, los planes de acción sec toriales reflejan los consensos entre las autoridades y los actores relevantes de las mesas de trabajo acerca de cuáles deberían ser los ejes de trabajo prioritarios dentro de cada sector. Sin embargo, cabe aclarar que el grado de desarrollo frente a los aspectos de mitigación es menor y se prevé un im portante avance durante 2018-2019, ya que se con tará con recursos del Fondo Verde para el Clima para el desarrollo del PNA. El PNA viabilizará la realización de estudios secto riales de impacto, vulnerabilidad y adaptación, los que constituyen herramientas centrales para poder definir acciones y políticas concretas y cuantifica bles frente a los impactos actuales y futuros del cambio climático. Un instrumento que generará importantes apoyos, en este sentido, para los planes de acción sectoria les es el Sistema de Mapas de Riesgo del Cambio Climático (SIMARCC), lanzado en octubre de 2017 por el MAyDS. Se trata de una plataforma web in teractiva para la visualización de mapas de riesgo sobre diversos escenarios de amenazas y vulnerabi lidades relacionados con el cambio climático. La plataforma permite generar mapas a través del cruce de información socioeconómica del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) y de los es cenarios climáticos generados por el Centro de Inves tigaciones del Mar y la Atmósfera (UBA-CONICET), en 20 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Figura 11. Inventario nacional de gases de efecto invernadero por organismo de aplicación (2014). el marco de la tercera Comunicación Nacional sobre Cambio Climático de la Argentina (2015). El mapa de riesgo resultante permite identificar, a escala de de partamento, aquellos lugares con mayor variabilidad (en porcentaje) de la variable climática seleccionada y con mayor vulnerabilidad social. En el marco de las mesas de trabajo del GNCC, se identificaron capas de información específicas de cada sector, que generan los ministerios compe tentes, a fin de incorporarlas progresivamente al SIMARCC: infraestructura ferroviaria y vial; infraes tructura eléctrica existente de generación, trans porte, distribución; obras de infraestructura hídrica planificadas; Ordenamiento Territorial de los Bos ques Nativos (OTBN); producción de girasol, maíz, soja y trigo; cantidad de ganado; tambos; planta ciones forestales; áreas protegidas; glaciares; áreas desertificadas; parques industriales; entre otras. Considerando que los desarrollos incluidos en el SIMARCC son de código abierto y están basados en lenguajes open source y de licencia gratuita de GNU, es posible ir incorporando de manera articula da capas adicionales de información de otros acto res del sector público y privado, y la sociedad civil. Los mapas y el cruce de variables servirán de apo yo para los procesos de planificación e inversión a largo plazo, teniendo en cuenta los distintos escenarios de amenazas climáticas y las vulne rabilidades sociales, productivas y ambientales. Todo ello, aportaría información para la toma de decisión en lo concerniente al planeamiento de trabajos de infraestructura, estrategias de desa rrollo regional, políticas de prevención de desas tres, entre otros. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 21 Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Figura 13. Sistema de Mapas de Riesgo del Cambio Climático. Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Figura 12. Proceso de elaboración de los planes de acción sectoriales de cambio climático en el marco del Gabinete Nacional de Cambio Climático. Actualización y mejora continua del Plan de Acción Los planes de acción sectoriales cuentan con partes ya definidas y otras en desarrollo, que se elaborarán y/o ajustarán durante 2018. Es el caso de las medi das de adaptación y el plan de monitoreo. Por otra parte, las hojas de ruta de las medidas de mitigación constituyen contenidos sometidos a una mejora continua, debido a que son estimaciones obtenidas en función de los parámetros y supues tos vigentes al momento de realización del presente Plan y pueden verse sujetas a cambios en la medi da en que se obtengan mejores datos de actividad. Asimismo, se requiere un análisis sobre las interac ciones entre las medidas y un mayor ajuste de los aspectos vinculados al financiamiento actual y fu turo para su implementación, que se realizarán en etapas subsiguientes. En este sentido, se continuará mejorando cualitati vamente, precisando y robusteciendo en términos de información y datos durante 2018. Adicionalmen te, una vez que se obtenga la versión final del Plan, este será revisado y actualizado periódicamente, a fin de reflejar los avances en el cumplimiento. En el mediano plazo se espera que los planes de ac ción sectoriales cuenten con capítulos específicos en los que las jurisdicciones provinciales, municipa les y los sectores privados reflejen medidas de miti gación y adaptación desarrolladas en sus territorios y ámbitos, incluyendo sus respectivas hojas de ruta de implementación. El proceso para incluir otras iniciativas provinciales y locales se ha iniciado en 2017 a través del fortale cimiento de capacidades a nivel provincial en ma teria de inventarios de GEI y de la cuantificación de medidas de mitigación, que se realizó en 23 provin cias y en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con el apoyo del Programa Fortalecimiento de Capaci dades en Bajas Emisiones del Programa de las Na ciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Con este propósito se han desarrollado herramientas para la cuantificación de medidas de mitigación en la Con tribución Nacional. Estas herramientas —planillas para uso provincial, municipal y privado— tienen como objetivo fa cilitar el cálculo de iniciativas de mitigación con base en datos oficiales y supuestos validados. De esta manera, podrán ser compatibles con los compromisos nacionales y sumarse a la Con tribución Nacional, o bien servir para mejorar y ajustar los datos de aquellas acciones ya consi deradas. 22 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 23 1.1 Marco institucional y normativo Tanto las acciones nacionales en materia de bosques nativos como de cambio climático se desenvuelven principalmente a través del MAyDS, que fue elevado al rango de Ministerio a fines del año 2015, con el ob jetivo de dar mayor relevancia a la temática ambiental. De acuerdo con el Decreto 232/2015 que define el organigrama de la autoridad ambiental nacional, las competencias de la entonces Secretaría de Política Ambiental, Cambio Climático y Desarrollo Sustentable se centraban en la planificación estratégica de políticas y programas ambientales que a nivel nacional permitan gestionar las cuestiones relacionadas con el cambio climático, los bosques nativos y el ordenamiento terri torial, a través de la elaboración y la actualización per manente del diagnóstico de la situación; la propuesta y la elaboración de regímenes normativos; el estableci miento de metodologías de evaluación y de control; la formulación y la aplicación de indicadores; el estable cimiento de un sistema de información pública; la di fusión de la información y la adquisición de conciencia sobre estas temáticas; y la aplicación de los tratados internacionales en la materia, entre otras. En este marco, resulta importante la administra ción de programas de financiamiento internacional dedicados a proyectos sobre ambiente, bosques y cambio climático, con la incorporación de nuevas tecnologías e instrumentos para disminuir el cam bio climático y colaborar en la adopción de accio nes preventivas ante las emergencias naturales y las catástrofes climáticas. En el ámbito de esta Secretaría, hasta 2017 se desen volvieron la DNCC y la DNB. Actualmente, el Decreto 174/2018 y la Decisión Administrativa 311/2018 deter minan que estas direcciones dependen de la Secre taría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable y de la Secretaría de Política Ambiental en Recursos Naturales, respectivamente. Entre las acciones de la DNCC, se incluyen, entre otras, la elaboración del Plan Nacional de Respuesta al Cambio Climático y la asis tencia en la definición de metas, estrategias y progra mas en materia de mitigación y adaptación al cambio climático, concordantes con las políticas nacionales de desarrollo sustentable. A continuación, se detallan las normas que regulan la actividad del sector, agrupadas por temática. 1.1.1 Gestión de los bosques nativos • Constitución Nacional, artículo 41: sienta las bases jurídicas de la política ambiental del país. Si bien no hace referencia particular a los ecosis temas boscosos nativos, faculta a la Nación para dictar normas que contengan los presupuestos mínimos de protección ambiental, de modo de asegurar una tutela ambiental igualitaria a esca la nacional, considerando el involucramiento y el compromiso de la totalidad de las provincias. • Ley General del Ambiente (25.675): imparte los presupuestos mínimos para el logro de una ges tión sustentable y adecuada del ambiente, para la preservación y la protección de la diversidad biológica y para la implementación del desarrollo sustentable. • Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos (26.331): sancionada en 2007 y concebida como un ins trumento de planificación territorial, insta a las provincias a implementar un ordenamiento te rritorial de sus masas boscosas nativas en base a diez criterios de sustentabilidad ambiental. En este marco, las 23 provincias argentinas han zo nificado sus bosques según tres categorías de conservación dispuestas por la Ley: I (rojo) de muy alto valor, II (amarillo) de mediano valor, y III (verde) de bajo valor; identificando las prácticas permitidas en cada caso. Al momento, dado que la norma establece que el ordenamiento se debe actualizar cada cinco años y que la mayoría de las provincias se encuentran en esta instancia, se han clasificado 53.654.545 ha, de las cuales el 19 % se define dentro de la categoría I, el 61 % dentro de la II y el 20 % dentro de la III. La Ley también contempla un régimen de fo mento integrado por el Fondo Nacional para el Enriquecimiento y Conservación de los Bosques Nativos (FNECBN) y por el Programa Nacional de Protección de los Bosques Nativos (PNPBN), que se nutren de recursos provenientes del pre supuesto nacional. El FNECBN, asignado a las provincias como au toridades locales de aplicación, se creó con el objetivo de compensar a las jurisdicciones que conservan los bosques nativos por los servicios ambientales que estos brindan. Se aplica en un 70 % como aporte no reintegrable para los titula res de tierras, tanto públicos como privados, en las que se implementen planes de manejo y con servación (percibido por hectárea y por año se gún las diferentes categorías de conservación); y en un 30 % para actividades de fortalecimiento institucional para la gestión y el seguimiento de 1. El sector bosques nativos dichos planes, para desarrollar y mantener una red de monitoreo y sistemas de información so bre los bosques nativos a nivel provincial; y para la implementación de programas de asistencia técnica y financiera, tendientes a propender la sustentabilidad de actividades desarrolladas por comunidades indígenas y campesinas y de pe queños productores. El PNPBN promueve diversas medidas tendien tes a asegurar la conservación y el uso sosteni ble de los bosques nativos en la Argentina, tales como: el establecimiento de criterios e indica dores de manejo sostenible ajustados por am biente y jurisdicción, el fomento de la creación y mantenimiento de reservas forestales suficien tes y funcionales en las diferentes ecorregiones forestales, la promoción de planes de reforesta ción y restauración ecológica de bosques nati vos degradados, y la promoción de medidas de conservación, restauración, aprovechamiento y ordenamiento, entre otras. La Ley prevé también el desarrollo y el manteni miento de una red de monitoreo y de sistemas de información sobre los bosques nativos, y la implementación de procesos participativos con los diferentes actores locales para la definición de su ordenamiento territorial. Además, prevé controles integrales vinculados con la fiscalización y con la auditoría por par te de la Auditoría General de la Nación (AGN) y la Sindicatura General de la Nación (SIGEN), según lo dispuesto por la Ley 24.156 de Admi nistración Financiera y de Sistemas de Control del Sector Público Nacional; y la realización de informes anuales que den cuenta del destino de los fondos del FNECBN, detallando los montos por provincias y por categoría de bosques. Fomenta la creación y el mantenimiento de re servas forestales suficientes y funcionales por cada ecorregión forestal del territorio nacional, a fin de evitar efectos ecológicos adversos y la pérdida de servicios ambientales estratégicos. Estas reservas deben emerger de los procesos provinciales de los OTBN. La autoridad de aplicación es el MAyDS a través de la DNB. • Ley de Parques Nacionales (22.351), Decreto Nacional de Reservas Naturales (453/1994) y Decreto Nacional de Reservas Naturales Estric tas (2148/1990): la Argentina prevé nacional mente una serie de categorías para la conser vación de áreas valiosas para la biodiversidad. A través de normas específicas sobre áreas pro tegidas, incluye las categorías de Parque Nacio nal, Monumento Natural o Reserva Nacional (Ley 22.351), Reservas Naturales Silvestres y Educa tivas (Decreto 453/1994) y Reservas Naturales Estrictas (Decreto 2148/1990). A escala nacional el abordaje de asuntos relativos a las áreas pro tegidas se efectúa en el marco del Sistema Fe deral de Áreas Protegidas (SIFAP). • Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental en Materia de Incendios Forestales y Rurales (26.815): aplica a las acciones y opera ciones de prevención, presupresión y combate de incendios forestales y rurales que quemen vegetación viva o muerta, en bosques nativos e implantados, áreas naturales protegidas, zonas agrícolas, praderas, pastizales, matorrales y hu medales y en áreas donde las estructuras edili cias se entremezclan con la vegetación fuera del ambiente estrictamente urbano o estructural. Regula los fuegos planificados, que se dejan ar der bajo condiciones ambientales previamente establecidas, para el logro de objetivos de ma nejo de una unidad territorial. En el marco de esta norma nacional se creó el Sistema Federal de Manejo del Fuego, integra do por el Servicio Nacional de Manejo del Fuego (SNMF), dependiente de la autoridad nacional de aplicación; las provincias y la Ciudad Autóno ma de Buenos Aires, a través de los organismos que cada una de ellas determina; y la Adminis tración de Parques Nacionales (APN). 1.1.2 Pueblos indígenas y comunidades campesinas • Constitución Nacional, artículo 75, inciso 17: re conoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas, garantiza el respeto a su iden tidad y el derecho a una educación bilingüe e in tercultural, y reconoce la personería jurídica de sus comunidades y la posesión y propiedad comuni tarias de las tierras que tradicionalmente ocupan, regulándose la entrega de otras aptas y suficien tes para el desarrollo humano; estableciendo que ninguna de ellas podrá ser enajenable, transferida, ni susceptible de gravámenes o embargos. A partir del reconocimiento constitucional de los pueblos indígenas, la Argentina profundizó la le gislación al respecto. Dentro de la estructura del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación funciona el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) como entidad descentralizada con participación indígena para la defensa de sus derechos. 24 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 25 • Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Am biental de los Bosques Nativos (26.331): prevé que todo proyecto de desmonte o manejo sostenible de bosques nativos debe reconocer y respetar los derechos de las comunidades indígenas originarias del país que tradicionalmente ocupen esas tierras. Entre los criterios de sustentabilidad ambiental dispuestos por esta Ley para el OTBN se pon dera el valor que las comunidades indígenas y campesinas dan a las áreas boscosas o sus áreas colindantes y el uso que pueden hacer de sus re cursos naturales a los fines de su supervivencia y el mantenimiento de su cultura. • Ley de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar para la Construcción de la Nueva Ru ralidad en Argentina (27.118): declara de interés público la agricultura familiar, campesina e indí gena por su contribución a la seguridad y sobe ranía alimentaria del pueblo, por practicar y por promover sistemas de vida y de producción que preservan la biodiversidad y procesos sosteni bles de transformación productiva. Esta Ley creó el Régimen de Regularización His tórica de la Agricultura Familiar con la finalidad de incrementar la productividad, la seguridad y la soberanía alimentaria; y el Banco de Tierras para la Agricultura Familiar, cuyo objetivo es contar con tierras aptas y disponibles para el desarrollo de los emprendimientos productivos de la agricultura familiar, campesina e indígena. • Ley sobre Política Indígena y Apoyo a las Co munidades Aborígenes (23.302): declara de in terés nacional la atención y el apoyo a los aborí genes y a las comunidades indígenas existentes en el país, y su defensa y desarrollo para su ple na participación en el proceso socioeconómico y cultural de la Nación, respetando sus valores y modalidades. • Ley de Emergencia en materia de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indígenas originarias del país (26.160): declara la emergencia en ma teria de posesión y propiedad de las tierras que tradicionalmente ocupan las comunidades indí genas originarias del país, cuya personería jurí dica haya sido inscripta en el Registro Nacional de Comunidades Indígenas o en el organismo provincial competente. Suspende, por igual plazo que el de la emergen cia declarada, la ejecución de sentencias, actos procesales o administrativos, cuyo objetivo sea el desalojo o la desocupación de las tierras antes mencionadas. Le encarga al INAI la realización de un releva miento técnico-jurídico-catastral de la situación dominial de las tierras ocupadas por las comu nidades indígenas y la promoción de acciones conjuntas con el Consejo de Participación Indí gena; con los Institutos Aborígenes Provinciales; con las Universidades Nacionales; con entidades nacionales, provinciales y municipales; con las organizaciones indígenas y con las ONG. • Ley de Educación Nacional (26.206): indica como uno de los fines y objetivos de la política educativa nacional el asegurar a los pueblos indí genas el respeto a su lengua y a su identidad cul tural, promoviendo la valoración de la multicultu ralidad en la formación de todos los educandos. • Ley de Servicios de Comunicación Audiovi sual (26.522): prevé la aplicación de políticas que preserven, afirmen, respeten y promuevan la diversidad de la expresión cultural, los conoci mientos y las tradiciones indígenas; el desarrollo de capacidades en poblaciones indígenas para elaborar contenidos en sus propios idiomas y la colaboración con las poblaciones indígenas y las comunidades tradicionales para ayudarlas a uti lizar más eficazmente sus conocimientos tradi cionales en la sociedad de la información. • Nuevo Código Civil y Comercial de la Nación, artículo 18: reconoce la posesión y la propiedad comunitaria de los pueblos originarios reconoci dos, sobre las tierras que tradicionalmente ocu pan y de aquellas otras aptas y suficientes para el desarrollo humano. • Ley de Difusión de los Derechos de los Pue blos Indígenas (25.607): establece campañas gráficas, televisivas y radiales de difusión de de rechos de pueblos originarios, con su participa ción activa y directa. 1.1.3 Acceso a la información • Constitución Nacional, artículo 41: establece que las autoridades gubernamentales deben proveer información ambiental. • Ley General del Ambiente (25.675): incluye en tre sus objetivos organizar e integrar la informa ción ambiental y asegurar el libre acceso de la población a esta. • Ley de Presupuestos Mínimos de Régimen de Libre Acceso a la Información Publica Ambien tal (25.831): establece los presupuestos mínimos de protección ambiental para garantizar el de recho de acceso a la información ambiental que se encontrare en el poder del Estado, tanto en el ámbito nacional como provincial, municipal y de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, como así también de entes autárquicos y empresas prestadoras de servicios públicos, sean públicas, privadas o mixtas. • Ley de Acceso a la Información Pública (27.275): garantiza el efectivo ejercicio del dere cho de acceso a la información, la promoción de la participación ciudadana y la transparencia de la gestión pública. • Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos (26.331): se ñala en su artículo 26 que en todos los casos debe cumplirse con lo previsto en los artículos 16, 17 y 18 de la Ley 25.675 sobre las autorizacio nes que se otorguen para los desmontes, en el marco de la Ley 25.831. 1.1.4 Participación plena y efectiva de las partes interesadas • Constitución Nacional, artículo 75, inciso 17: dispone que debe asegurarse la participación de los pueblos indígenas en la gestión referida a sus recursos naturales y a los demás intereses que los afecten. • Ley General del Ambiente (25.675): dispone que uno de los objetivos de la política ambiental nacional es fomentar la participación social en los procesos de toma de decisión, y consagra el derecho que tiene toda persona a opinar en pro cedimientos administrativos que se relacionen con la preservación y la protección del ambiente, que sean de incidencia general o particular, y de alcance general. Indica, además, que las autoridades deben insti tucionalizar procedimientos de consulta o audien cias públicas como instancias obligatorias para la autorización de aquellas actividades que puedan generar efectos negativos y significativos sobre el ambiente, y detalla que la opinión u objeción de los participantes no será vinculante para las au toridades convocantes, pero aclara que, en caso de que éstas presenten opinión contraria a los resultados alcanzados en la audiencia o consulta pública, deberán fundamentarla y hacerla pública. Dispone como obligatoria la participación ciuda dana en los procedimientos de evaluación de im pacto ambiental y en los planes y programas de ordenamiento ambiental del territorio, en parti cular, en las etapas de planificación y de evalua ción de los resultados. • Ley de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos (26.331): se ñala que en todos los casos debe cumplirse con lo previsto en los artículos 16, 17 y 18 de la Ley 25.675 y dispone que el OTBN se debe efectuar a través de un proceso participativo, que per mita el involucramiento de la ciudadanía en los procesos clave de toma de decisión. • Ley de Política Indígena y Apoyo a las Comuni dades Aborígenes (23.302): establece de interés nacional la atención y el apoyo a los aborígenes y a las comunidades indígenas existentes en el país, y su defensa y desarrollo para su plena participación en el proceso socioeconómico y cultural de la Nación, respetando sus valores y modalidades. Así, el INAI, creado por esta norma nacional, cuenta con participación indígena. • Ley de Reparación Histórica de la Agricultura Familiar para la Construcción de la Nueva Rura lidad en Argentina (27.118): prevé el desarrollo y el fortalecimiento de estructuras institucionales participativas en todos los niveles, orientadas a planificar, monitorear y evaluar las políticas, los programas y las acciones del desarrollo local. 1.2. Caracterización de los bosques nativos Debido a las diferentes condiciones geográficas, geológicas, topográficas y climáticas, que se tradu cen principalmente en amplios gradientes térmicos y de precipitación, se desarrollan en la Argentina distintos tipos de bosques nativos, que se localizan fundamentalmente en siete regiones forestales. Cada una de estas presenta bosques característi cos, que se encuentran sometidos, en general, a dis tintas presiones naturales y humanas. Selva Misionera La región Selva Misionera se caracteriza por una den sa vegetación correspondiente a bosques subtropica les heterogéneos, que presentan una alta diversidad biológica. Son formaciones boscosas multiestratifica das, de 20 a 30 metros de altura, con tres estratos arbóreos, un estrato de bambúceas y arbustos, un estrato herbáceo y un estrato muscinal. También es posible observar la presencia de lianas y epífitas. Se caracteriza por la presencia de tres comunidades cli máxicas: selva de laurel (Nectandra lanceolata) y gua tambú (Balfourodendron riedelianum), que ocupa la mayor parte de la región; selva de laurel, guatambú y palo rosa (Aspidosperma polyneuron); y selva de lau rel, guatambú y pino paraná (Araucaria angustifolia). 26 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 27 Yungas (Selva Tucumano Boliviana) La región Yungas (Selva Tucumano Boliviana) pre senta un ecosistema subtropical de montaña con biodiversidad comparable a la de la Selva Misionera y tipos forestales heterogéneos en distintos pisos al titudinales, resultantes de la gran diversidad de con diciones ambientales (altura, exposición de laderas, etcétera). Se observan formaciones boscosas de 20 a 30 metros de altura, con dos estratos arbóreos, un estrato arbustivo, un estrato herbáceo y un estrato muscinal. También hay plantas epífitas y lianas. Las especies forestales predominantes son tipa blanca (Tipuana tipu), palo lanza (Phyllostylon rhamnoides), timbó (Enterolobium contortisiliquum), cebil (Ana denanthera colubrina), horco molle (Blepharocalyx salicifolius), pino del cerro (Podocarpus parlatorei) y aliso del cerro (Alnus acuminata), entre otras. Parque Chaqueño La región Parque Chaqueño se desarrolla desde zo nas húmedas (este) a secas (oeste). Es la región fo restal de mayor superficie de bosques nativos de la Argentina y, a pesar de las condiciones ambientales extremas, presenta una importante biodiversidad. Posee principalmente bosques caducifolios xerófilos, que se alternan con pajonales, praderas y palmares. Predominan especies arbóreas como quebracho co lorado (Schinopsis balansae), algarrobos (Prosopis spp.), quebracho blanco (Aspidosperma quebracho blanco) y palosanto (Bulnesia sarmientoi), entre otras. Bosque Andino Patagónico La región Bosque Andino Patagónico presenta bos ques de clima frío y húmedo, que se desarrolla en Fuente: SIG 250. Instituto Geográfico Nacional de la República Argentina. Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal (UMSEF). Dirección Nacional de Bosques, SAyDS. Figura 14. Regiones forestales de la Argentina. ambientes predominantemente montañosos. Se ex tiende a lo largo de la Cordillera de los Andes, con una longitud de aproximadamente 3.000 kilóme tros de norte a sur y 30 kilómetros de ancho, favo recido por las altas precipitaciones originadas con el ingreso de masas de aire húmedo del Pacífico. Los bosques caducifolios son característicos de esta región y las especies forestales más comunes pertenecen al género Nothofagus (lenga, coihue, raulí, roble pellín, ñire y guindo), ciprés de la cordi llera (Austrocedrus chilensis) y pehuén (Araucaria araucana), entre otras. Espinal La región Espinal se caracteriza por la presencia de bosques xerófilos caducifolios que raramente supe ran los 10 metros de altura, alternados con palmares, sabanas graminosas, estepas graminosas y estepas arbustivas. Los algarrobos del género Prosopis son las especies predominantes. Monte La región Monte es una amplia región con baja cobertura boscosa dominada por algarrobos (Prosopis spp.) y gran predominio de estepas arbustivas xerófilas, donde prevalecen las jarillas (Larrea spp.). Delta e Islas del Río Paraná La región Delta e Islas del Río Paraná es un con junto de macrosistemas de humedales de origen fluvial que se extiende en sentido norte-sur, prin cipalmente a lo largo de los valles de inundación del curso medio e inferior del Río Paraná. Los bos ques nativos ocupan una pequeña parte de la re gión y están compuestos principalmente por sauce criollo (Salix humboldtiana) y aliso de río (Tessaria integrifolia) en márgenes y bancos, mientras que en los sectores altos las especies dominantes son el timbó (Enterolobium contortisiliquum), el ceibo (Erythrina crista-galli), el curupí (Sapium haemas tospermun), y el laurel (Nectandra falcifolia), entre otras. En el curso inferior, también se encuentran bosques xerófilos dominados por algarrobo (Pro sopis spp.), espinillo (Acacia caven) y tala (Celtis tala) y hacia el Delta Inferior, bosques de ceibo en el interior de las islas. Las formaciones herbáceas cubren la mayor superficie de la región abarcando pajonales, praderas y juncales. 1.3 Deforestación y degradación En el marco del presente Plan de Acción, se defi ne como deforestación al proceso de conversión de bosques a no bosques inducido por la acción humana o, en otros términos, como la pérdida de bosques nativos debido a un cambio de uso del suelo (CUS). Por otro lado, se define como degradación a la re ducción de las capacidades de los bosques para producir sus bienes o servicios (funciones ecosis témicas), producto de un disturbio natural o de una intervención humana. No obstante, debe destacarse que, en el contexto específico del cambio climático, este concepto se asocia con la reducción del conte nido de carbono en uno o varios componentes que conforman el stock de carbono en bosques, y de los atributos funcionales y estructurales del ecosis tema, producto de la acción humana directa. Según definiciones de la Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal (UMSEF) de la DNB del MAyDS, la superficie de bosques nati vos en la Argentina se clasifica en Tierras Fores tales (TF) y Otras Tierras Forestales (OTF) (Tabla 2). Para la determinación de bosques nativos, se utilizó la clasificación propuesta por la Organi zación de las Naciones Unidas para la Alimen tación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés) mediante la Evaluación de los Recursos 28 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Tabla 2. Definición de las clases de cobertura de la tierra. Clase de cobertura Tierras Forestales (TF) Otras Tierras Forestales (OTF) Definición Tierras con una cobertura arbórea de especies nativas mayor o igual al 20 %, con árboles que alcanzan una altura mínima de 7 m. Tierras con una cobertura arbórea de especies nativas de entre 5 y 20 %, con ár boles que alcanzan una altura mínima de 7 m; o tierras con una cobertura arbórea mayor o igual al 20 %, en las que los árboles tienen una altura menor a 7 m; o tierras que presentan al menos un 20 % de cobertura arbustiva, con arbustos de altura mí nima de 0,5 m. Se incluyen bosques en galería, palmares, cañaverales y arbustales. Fuente: Unidad de Manejo del Sistema de Evaluación Forestal - Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 29 Forestales Mundiales 2000 (FRA, por sus siglas en inglés), adaptada al contexto de la Argentina. Es importante tener en cuenta que en la defini ción de bosques nativos, según la Ley 26.331, se incluye además de la categoría TF, otras clases tales como bosques de baja altura arbórea, pal mares y bosques en galería, que están compren didas dentro de la categoría OTF. 1.3.1 Evolución histórica y estado actual La deforestación de la Argentina ha sido un pro ceso dinámico durante la ocupación del territorio, variando tanto en localización como en intensidad temporal; incluso desde el punto de vista estricto de la tasa de conversión de TF a otros usos. Entre 1990 y 2014, se perdieron en el país 7.226.000 ha de bosques nativos. La tasa de deforestación promedio de ese período fue de 289.040 ha/año, pasando de 242.000 ha, en 1990, a 185.000 ha, en 2014. Durante ese período, la conversión de bosques nativos creció exponencialmente, llegando, en 2010, a 375.000 ha/año. A partir de esa fecha se evidencia, a nivel nacional, una desaceleración en la conversión, que se explicaría, en parte, por la promulgación de la Ley 26.331 en el año 2007, junto con otros factores concurrentes. Desde en tonces, la proporción de área de CUS proveniente de bosques nativos fue disminuyendo, pasando a ser los pastizales la principal fuente de aprovisio namiento de tierras agrícolas. Si bien la tasa de deforestación ha disminuido en el tiempo, los va lores actuales siguen siendo considerables. En el segundo BUR, presentado por la Argentina a la CMNUCC, correspondiente al año 2014, se reportan las superficies de CUS por conversión de bosques, para TF y OTF (Tabla 3). Las superficies de CUS fue ron calculadas en base a las clasificaciones de imá genes Landsat realizadas por la UMSEF de la DNB del MAyDS. Los detalles del cálculo pueden consul tarse en el anexo al segundo BUR (Ministerio de Am biente y Desarrollo Sustentable, 2017). Fuente: Segundo Informe Bienal de Actualización. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable (2017). Figura 15. Evolución de la superficie deforestada. Fuente: Segundo Informe Bienal de Actualización. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable (2017). Tabla 3. Superficie deforestada por clase de cobertura forestal (2011-2014). Área TF OTF Total Promedio anual 2011-2013 ha 604.295 87.778 692.074 230.691 2014 ha 157.294 28.312 185.606 185.606 Total (2011-2014) ha 761.589 116.091 877.680 219.420 Estas superficies corresponden a la conversión de bosques nativos a pasturas y cultivos anuales y perennes (Tabla 4). El INGEI 2012 reportó una estimación de 583.000 ha de CUS provenientes de la deforestación de bosques nativos para los años 2011 y 2012, lo que representó un promedio anual estimado de 291.500 ha/año. El releva miento realizado por la UMSEF señala que, entre 2011 y 2013, la superficie promedio fue de 230.691 ha/año, en tanto que el año 2014, la superficie deforestada alcanzó las 185.606 ha. La diferencia en la superficie de suelos gestionados en tre 2012 (41.372.000 ha) y 2014 (42.829.000 ha) fue de 1.458.000 ha, de las cuales 416.000 ha (29 %) provie nen de deforestación de bosques nativos (230.690 ha en 2013 y 185.606 ha en 2014). La identificación espacial de procesos de degra dación es una actividad compleja, que presenta mayores desafíos, comparada con la deforesta ción, por las dificultades para evaluar cambios estructurales, funcionales y abióticos en el sis tema. El Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos de Argentina (Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable, 2005), realizado entre 1998 y 2005, provee indicadores de degradación para cada región forestal. Los bosques nativos de la Argentina han sido sometidos a severos procesos de degradación, lo que ha implicado la pérdida de biomasa y el empobrecimiento bioló gico de los bosques nativos. Las regiones fores tales más afectadas son el Parque Chaqueño y las Yungas. En la región del Parque Chaqueño, el 7 % se encuentra en su estado natural mientras que el 93 % restante presentó signos de inter vención antrópica. Estos procesos podrían haber comprometido significativamente su capacidad de proporcionar bienes y servicios ambientales, tales como la captura de CO 2 y la regulación del régimen hídrico. El conocimiento y la adecuada comprensión de los procesos que desencadenan los CUS, conducentes a la deforestación y a la degradación de los bosques nativos, constituyen un insumo indispensable para construir e implementar políticas, medidas y acciones efectivas para frenar o atenuar estos procesos. Frente a los compromisos asumidos en el Acuerdo de París, resulta fundamental desarrollar instrumentos idóneos que permitan su identificación. 1.3.2 Análisis de causas En el marco del presente Plan de Acción Sectorial se analizaron las causas de deforestación y degra dación de los bosques nativos. Las causas de la de forestación y degradación forestal predominantes en el país se vinculan a: • la expansión del uso de la tierra con fines agro pecuarios sobre los bosques, como consecuen cia de un modelo de agro-negocio competitivo y rentable, favorecido por la incorporación de nuevas tecnologías y los altos precios relativos de los productos agrícolas a nivel mundial; • el desplazamiento de la ganadería de la región Pampeana hacia tierras ocupadas con bosques; • el crecimiento demográfico, la expansión ur bana sin planificación ni control, y desarrollos inmobiliarios de gran envergadura; • la falta de valorización social y ambiental de los servicios de los bosques; • los incendios forestales, tanto naturales como antrópicos; 30 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Fuente: Segundo Informe Bienal de Actualización. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable (2017). Tabla 4. Conversión de bosques nativos a uso agrícola (2014). BN a agricultura (ha) BN a ganadería (ha) Total (ha) Área % Región Forestal Parque Chaqueño Espinal Monte Selva Misionera Yungas Total Área (%) TF 42.197 3.844 0 0 12.811 58.853 32 % TF 88.145 9.410 10 876 0 98.441 53 % OTF 4.699 4.664 0 0 643 10.006 5 % OTF 13.880 4.259 0 168 0 18.306 10 % 148.921 22.177 10 1.043 13.455 185.606 100 % 80 % 12 % 0 % 1 % 7 % 100 % PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 31 • la inseguridad jurídica en la tenencia de la tie rra, la debilidad de las políticas de control y fis calización y la necesidad de una mayor articula ción política e institucional. El análisis de causas se realizó por región forestal y usando enfoques metodológicos complementarios, que incluyen modelos causales y espacios de diálo go multisectoriales. 1.3.2.1 Modelos causales La caracterización de los procesos de deforestación y de degradación es compleja, ya que en general se trata de procesos multicausales y multidimen sionales, que se apartan de las secuencias lineales de causa-efecto. En este sentido, la utilización de modelos causales constituye una herramienta con ceptual fundamental para la comprensión de estos sistemas complejos, porque permiten interpretar los factores causales, sus relaciones intrínsecas, su relación con los actores, los impactos y efectos re sultantes; así como los mecanismos de retroalimen tación involucrados que pueden contribuir tanto a incrementar los procesos como a estabilizarlos. Producto del resultado de una revisión de traba jos de investigación, del análisis de información local (reportes de organismos oficiales, informa ción periodística, sitios web de organismos e ins tituciones, entre otros) y, fundamentalmente, de la información recabada en entrevistas realizadas a actores relevantes, se elaboraron modelos causales de deforestación y degradación para las regiones Bosque Andino Patagónico, Espinal, Monte, Parque Chaqueño, Selva Misionera y Yungas. Para ello, se adoptó el esquema propuesto por Geist y Lambin (2001), que establece una diferencia entre causas directas, causas indirectas o subyacentes y factores predisponentes. 1.3.2.2 Espacios de diálogo multisectorial En los espacios de diálogo multisectorial, que se llevaron a cabo en cada una de las regiones fores tales durante 2017, se implementaron metodologías específicas de construcción de consenso. En estos espacios se han discutido y priorizado las causas de la deforestación y de la degradación a nivel local. Se han concretado cinco encuentros en las localidades de Eldorado, Misiones (para Selva Misionera); San Miguel de Tucumán, Tucumán (para Yungas); San Carlos de Bari loche, Río Negro (para Bosque Andino Patagónico); Ciu dad Autónoma de Buenos Aires (para Monte y Espinal); y Santiago del Estero (para Parque Chaqueño). Allí parti ciparon un total de 319 actores, referentes de los sectores de gobierno, técnicos y académicos, ONG, pueblos origi narios y pequeños productores, campesinos y colonos. En virtud de la diversidad de actores, de lógicas, de in tereses y de necesidades involucrados, se planificaron estos encuentros sobre la base de metodologías de facilitación y planificación colaborativa y de procesos basados en los valores de la participación plena (los miembros son alentados a hablar y decir lo que pien san), la comprensión mutua (los miembros interpre tan y aceptan la legitimidad de las otras necesidades e intereses), las conclusiones inclusivas (los miembros integran todas las perspectivas y necesidades) y la res ponsabilidad compartida (los miembros se responsa bilizan por la creación y el desarrollo de los acuerdos). La premisa colaborativa que subyace a estos es fuerzos es que, si se puede reunir a los actores pre ocupados por una cuestión común, proveyéndoles metodologías para trabajar juntos y facilitándoles la información necesaria para tomar decisiones; estos podrán crear auténticas visiones para la mejor solu ción del problema que los aqueja. De este modo se promovieron las opiniones en las que prevalecieron los intereses comunitarios más amplios y generales, buscando la construcción de consensos, entendiendo como tal un acuerdo al que llegan los participantes a través de un proceso que identifica las necesidades, los intereses y los valores entre las partes y apunta a la satisfacción de la ma yor cantidad posible de ellos. 1.3.2.3 Causas de la deforestación y la degradación por región forestal Parque Chaqueño Entre las principales fuerzas impulsoras de la de forestación en el Parque Chaqueño se identifica la expansión del uso de la tierra con fines agropecua rios en las provincias que integran la región; con secuencia de un modelo de agronegocios que se impone como más competitivo y rentable que otros modelos productivos como el uso sustentable de los bosques nativos. Si bien este proceso tuvo sus inicios en las décadas de los setenta y los ochenta, se aceleró hacia fines de los noventa y principios del siglo xxi, principal mente a causa de la expansión de la agricultura en la región Pampeana, y de aquí a zonas extrapam peanas, que se vio favorecida por la incorporación de nuevas tecnologías (soja y maíz transgénicos, siembra directa, agricultura de precisión); y los al tos precios relativos de los productos agrícolas a nivel mundial. Junto con la aparición de los nuevos paquetes tecnológicos, aumentó la rentabilidad de los cultivos, en particular la soja, y su potencial para expandirse a tierras consideradas previamente mar ginales para la producción agrícola, como es el caso del Parque Chaqueño. Complementariamente, en este escenario, la acti vidad ganadera fue desplazada hacia áreas mar ginales de la propia región Pampeana, hecho que desencadenó, por parte de productores y empre sas agropecuarias de esta región, la búsqueda de nuevas tierras, encontrando en el Parque Chaqueño áreas apropiadas gracias a la incorporación de pas turas megatérmicas de alta productividad y resis tentes a la sequía. En virtud de que la expansión de la agricultura y de la ganadería en el Parque Chaqueño se produ jo principalmente sobre tierras ocupadas con bos ques, se han registrado procesos de deforestación de amplias extensiones, principalmente en las pro vincias de Salta y Santiago del Estero y, en menor medida, en las de Chaco y Formosa. La expansión de la frontera agrícola además se vio favorecida por la liquidez de capital generada por la elevada rentabilidad de los cultivos, prin cipalmente de la soja y también por la afluencia de inversiones extrasectoriales atraídas por el exitoso agronegocio, que permitió a los produc tores pampeanos adquirir y habilitar tierras, y a los agentes inmobiliarios expandir su negocio en el área rural del Parque Chaqueño, a partir de la compra de tierras con bosques a precios relativa mente bajos y de la venta de tierras sin bosques para uso agrícola a precios sustancialmente ma yores, una vez realizado el desmonte. Actualmente, el valor de la tierra desmontada es muy superior al de la tierra con bosques debido a los costos del desmonte y la dificultad en la obtención de su permiso; posibles conflictos con ocupantes precarios; factores logísticos; y también constituye un bien inmobiliario más atractivo para inversores agropecuarios. Cabe destacar que la construcción de infraestructura vial y comunicacional retroali mentó el proceso de expansión inmobiliaria y de in versión en tierras con bosques en la región, fruto de la facilidad de acceso a superficies que previamente resultaban restringidas o inaccesibles. A esta conversión de bosques ha contribuido indi rectamente la baja rentabilidad (actual) del modelo tradicional foresto-ganadero que se practica en la región. El bosque chaqueño ha sufrido histórica mente un aprovechamiento extractivo, realizado por productores forestales (obrajeros), totalmente disociado de los demás usos (ganadero, uso de pro ductos forestales no madereros, etcétera) que otros actores, como productores criollos y comunidades indígenas, realizan simultáneamente en la misma superficie. En este contexto, y fruto de la propia in formalidad con que se practican las diferentes acti vidades, la conservación y mejora del recurso no ha sido tenida en consideración. La presencia de nuevos actores a nivel local, pro ducto de la nueva tendencia de uso del suelo por el corrimiento de la frontera agropecuaria, sumado a una situación de tenencia irregular de la tierra por parte de los pueblos originarios y campesinos, se asocia con conflictos de desalojo y migración forza da de familias de estas comunidades que, en cier tos casos, ofician como protectores de los bosques nativos; lo que incrementa más aún los procesos de deforestación. Por otra parte, dado que los impactos del desmonte sobre el ambiente, tales como los generados en el ciclo hidrológico y en el suelo, no se hacen eviden tes hasta que la situación es prácticamente irrever sible, las medidas de mitigación correspondientes no se toman de manera oportuna. Esta situación se agrava por el escaso conocimiento del sector pro ductivo acerca de los bienes y servicios ambientales que proveen los bosques (y, en consecuencia, acer ca de los beneficios de mantenerlos o los perjuicios de eliminarlos), y la relativa indiferencia o subvalo ración en relación con los saberes ancestrales de las comunidades locales. Finalmente, se incluyen entre las causas de la defo restación en el Parque Chaqueño a la falta de políti cas provinciales (impositivas, promocionales, entre otras) diferenciales para promover el mantenimien to de áreas con bosques en los predios privados; el limitado alcance que aún tienen los fondos aporta dos en el marco de la Ley 26.331, según la impresión de los productores agropecuarios; la deficiencia en el cumplimiento de las leyes por falta de recursos, control y fiscalización. Las causas de la degradación forestal del Parque Chaqueño pueden analizarse desde el punto de vis ta de los procesos que han afectado a las comuni dades que hacen uso de los productos y servicios de los bosques: por un lado, los pueblos originarios y, por el otro, los pobladores criollos. Diferentes fuerzas (campañas militares, misiones religiosas, conchabo para la zafra de azúcar, cons trucción de rutas y del ferrocarril, prospecciones petroleras, entre otras) produjeron la transcultura ción parcial y la pérdida de costumbres ancestrales de las etnias indígenas del Parque Chaqueño, entre cuyos hábitos se encontraba la caza y la recolec ción, pero no la extracción de especies forestales. Sin embargo, las mismas no llegaron a cambiar en lo profundo su cosmovisión, sus normas sociales, ni su relación con los bosques. Como consecuencia de estos acontecimientos, numerosos grupos indígenas formaron parte de una corriente de migración rural-urbana que, en búsqueda de servicios mínimos de agua potable, 32 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 33 alimentación y salud, terminaron por asentarse en áreas periféricas de pueblos y ciudades. Así, la pér dida del nomadismo, el alejamiento de sus áreas de caza y recolección y un mayor contacto con la cultura occidental han contribuido con la erosión de sus saberes tradicionales y con la modificación del uso de los recursos del monte. Entre otras formas de producción, adoptaron la cría de ganado menor para la subsistencia y, en las tie rras adjudicadas a comunidades en las provincias de Salta, Chaco y Formosa, se incorporó el aprovecha miento forestal (AF) como forma de generar recur sos económicos para la comunidad. No obstante, la extracción de madera es realizada generalmente por productores forestales (obrajeros), sin la participa ción de los propios indígenas, hecho que ha dado lugar a un uso disociado de los bosques en tanto que diferentes actores hacen uso del mismo con distintos objetivos, sin coordinar acciones y desconociendo las interacciones y los efectos que un tipo de aprove chamiento (el forestal) tiene sobre el otro (la recolec ción de plantas y frutos, la caza y la cría de ganado). Esta situación es aún más compleja en el caso de las comunidades cuyos territorios no han sido aún reconocidos legalmente por los gobiernos provin ciales, dado que, además de superponerse con los de los pobladores criollos que practican la ganade ría bajo un esquema de acceso abierto, entran tam bién en conflicto con otros actores interesados en el desmonte para la producción agropecuaria. Este proceso de degradación, además de disminuir la productividad, trae aparejada la pérdida de biodi versidad, y con ella la reducción de opciones de uso de los bosques como fuente de alimento y recur sos, situación que incrementa la migración hacia los centros urbanos y las condiciones de marginalidad y pobreza. Este proceso migratorio favorece, a su vez, la pérdida de los saberes tradicionales y de las formas asociadas al uso de los bosques. Por su parte, los pobladores criollos, que vieron favorecida su ocupación territorial por los mismos procesos que afectaron a las comunidades indí genas, realizan tradicionalmente una ganadería de monte, a base de ganado caprino y bovino de raza criolla. Si bien practicaban la recolección de frutos para la producción de harinas, los bosques han sido preponderantemente proveedores de hábitat para su ganado (sombra, protección y forraje). En virtud de una situación de tenencia precaria de la tierra, los pobladores criollos practican la ganadería bajo un esquema de acceso abierto, en el cual cada actor trata de maximizar el aprovechamiento del sis tema, es decir, de aumentar el número de cabezas de ganado, ya que si no lo hace él lo hará su vecino. Bajo este esquema, se profundizan los procesos de degra dación del ecosistema chaqueño por sobrepastoreo. A la explotación ganadera se ha sumado la extrac ción de madera con fines comerciales. La extracción forestal que tradicionalmente realizaron las comu nidades criollas tenía por principal destino algunos usos domésticos, y el aprovechamiento forestal con fines comerciales era, y es aún, realizado por el obrajero, quien mediante acuerdo de aprovecha miento con el propietario de la tierra y, en el mejor de los casos, previa solicitud de aprovechamiento ante la autoridad forestal provincial, efectuaba una extracción en base a diámetros mínimos de corta, sin prever el efecto del uso ganadero de los ocu pantes criollos sobre la regeneración, intensificando la degradación y la pérdida de productividad de los bosques. Selva Misionera Tanto la deforestación como la degradación de la Selva Misionera reconocen motivos históricos re lacionados con el desarrollo temprano de este te rritorio desde fines del siglo xix. En principio, las actividades extractivas no tuvieron un impacto sig nificativo, pero, con la organización del territorio y su subdivisión en grandes propiedades, la extrac ción de maderas nativas se fue incrementando, a partir de la demanda de las ciudades pampeanas. Dadas las características de la extracción, que prio rizaba los ejemplares de mayor aptitud industrial de determinadas especies que se encontraban próxi mas a las vías de acceso, se generaron cambios en la composición y en la estratificación de muchos bosques, lo que produjo cambios en la participación relativa de las especies forestales, y la supresión de parte importante de los estratos más altos de la sel va, e incluso la eliminación de algunos nichos o refu gios de biodiversidad. Sin embargo, la alteración en la cobertura forestal o el impacto sobre el mantillo y el suelo no habría sido demasiado relevante, salvo en las trazas de las picadas utilizadas para acceder a los ejemplares deseados. Un importante pulso de deforestación de los bos ques misioneros aconteció hacia fines del siglo xix, a raíz del parcelamiento de las tierras para habilitar espacios habitacionales y agrícolas para asenta miento de colonias de inmigrantes de distintas na cionalidades, y para abrir rutas y caminos. Con el advenimiento de empresas papeleras, ha cia mediados del siglo xx, se registró un importan te reemplazo de bosques nativos por plantacio nes de coníferas en gran escala, movilizado por diferentes mecanismos promocionales. Estos de sarrollos (agropecuario, foresto-industrial, urbano y de infraestructura) ejercieron un fuerte impacto sobre las masas de bosques nativos, con una re ducción significativa de su área original y un dete rioro importante de las selvas remanentes. La sobreexplotación de montes pauperizados por su historia previa de entresacas descontroladas; la consecuente baja rentabilidad del aprovechamien to (sustentable) de los bienes y de los servicios de los bosques y el crecimiento del comercio ilegal de madera, producto del insuficiente control y fiscali zación, han favorecido el desinterés por parte de los propietarios de los bienes y servicios de los bos ques. A esto se le suma la falta de alternativas o incentivos para su buen manejo forestal y la fuerte carga impositiva, que, junto con los factores ante riormente mencionados, han propiciado la falta de su presencia en el lugar. Esta ausencia de propietarios es aprovechada por campesinos sin tierra (en muchos casos extranje ros) o por organizaciones marginales que promue ven la toma de tierras “desocupadas”, que realizan intrusiones a partir del desmonte y de la habilitación para la agricultura. La agricultura que se practica bajo estas condiciones lleva a un rápido agotamien to de los suelos, dando lugar al abandono y a un nuevo proceso de intrusión para la habilitación de nuevas tierras, alimentando un círculo vicioso que atenta contra la integridad de los bosques. En este marco, la ausencia de políticas públicas de gestión de las tierras, y de canalización de las demandas de la población rural pobre, convierte a la intrusión en la única alternativa posible para los campesinos marginales. Asimismo, la inadecuada planificación territorial tiene como consecuencia el abandono del monte por parte de las comunidades originarias y campesinas locales, lo que favorece la intrusión. De manera paralela, se observa que los bajos pre cios de la madera ilegal, la falta de mecanismos de promoción y desarrollo de cadenas de valor de los bienes y servicios de los bosques, así como algunas dificultades registradas para la gestión de los pla nes de manejo forestal asociados a la Ley 26.331, desalientan a aquellos productores que tienen in tenciones de realizar extracciones de acuerdo a las normativas vigentes. Finalmente, la aplicación de modelos productivos intensivos, la dificultad para el acceso a paquetes tecnológicos de producción sustentables, la falta de incentivos y de conocimientos aplicados para el aprovechamiento sustentable del monte nativo, así como la limitada valoración ambiental y social de los bosques nativos por un gran sector de la so ciedad y por parte de los tomadores de decisiones, profundizan la deforestación y degradación de la Selva Misionera. Yungas (Selva Tucumano Boliviana) Entre las principales fuerzas impulsoras de la defo restación en las Yungas se identifica la expansión de la frontera productiva. Los cultivos de caña de azú car, de cítricos, de tabaco y, en los últimos años, de soja, así como la práctica ganadera, principalmente bovina, constituyen la principal causa de pérdida de bosques nativos pedemontanos. La relativa alta rentabilidad de los cultivos y de la ganadería (producción intensiva), en relación con la baja rentabilidad de los productos de los bosques, sumado a que los bienes y servicios ecosistémicos de los bosques no se internalizan en la ecuación ma croeconómica, ha impulsado un crecimiento de estas actividades agropecuarias en los últimos años a base de la explotación de recursos naturales de alto valor. El aprovechamiento ilegal de los bosques cons tituye una práctica histórica y, en cierto sentido, aceptada por la sociedad en general. Esto ha dado lugar al desarrollo de una suerte de economía in formal muy poco controlada, que se esgrime como la principal causa de degradación de las Yungas, en especial en las provincias de Salta y Jujuy. De hecho, son muy pocos los aserraderos que realizan sus operaciones de acuerdo con las leyes vigentes. Consecuentemente, son escasos los propietarios de tierras que explotan sus bosques bajo un plan de manejo aprobado en el marco de la Ley 26.331. La justificación de esta práctica está asociada, por un lado, a que existen demoras para la aprobación de dichos planes y, por el otro, a que los costos opera tivos necesariamente mayores no logran repagarse debido al precio deprimido que impulsa la venta de madera extraída de forma ilegal. La ganadería de subsistencia, principalmente bo vina, también constituye un factor de degradación relevante, especialmente en Jujuy y Salta. Muchos campos pertenecientes a ingenios azucareros aún mantienen, en la parte baja de las laderas, super ficies considerables de bosques ocupadas desde hace décadas por pobladores locales con tenencia precaria de la tierra que practican una ganadería extensiva. En Tucumán, particularmente, se ha comproba do un incipiente abandono de las tierras rurales y la migración a la ciudad, que trae aparejada una aparente recuperación de bosques en pequeñas superficies. En esta provincia, en la cual la extrac ción selectiva e ilegal de madera también resulta una práctica habitual, es poca la población que vive en zona de bosques pedemontanos. Por lo tanto, la degradación y deforestación es menor que en Salta, Jujuy y Catamarca. 34 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 35 Las actividades de aprovechamiento ilegal de bos ques, la ganadería extensiva desarrollada en los bosques pedemontanos, y las actividades agro pecuarias intensivas que se practican en la región producen el agotamiento de los recursos naturales de alto valor. Esto se ve potenciado por una baja capacidad técnica, un control deficiente y una ofer ta insuficiente de incentivos económicos para desa rrollar actividades más sustentables. Los incendios constituyen otro factor directo muy importante de degradación forestal, sobre todo en las provincias de Salta y Jujuy. En general, se origi nan en zonas periurbanas debido a la quema de re siduos que se descontrola y asciende el pedemon te, afectando gran cantidad de hectáreas. La falta de prevención, de control y de sanciones efectivas, facilita la recurrencia de los incendios que constitu yen, probablemente, una de las causas de defores tación y degradación más importantes de la región. La insuficiente planificación territorial, que propicia un crecimiento urbano descontrolado, ya sea por una expansión urbana espontánea y sin el desarro llo de infraestructura y servicios asociados, o por desarrollos inmobiliarios de gran envergadura, tam bién puede mencionarse como causa directa de de gradación y deforestación de las Yungas. Finalmente, la baja valoración social y ambiental de los servicios de los bosques, asociada a diferen tes intereses y cosmovisiones, también contribuye como factor subyacente a la deforestación y la de gradación de los bosques en esta región. Bosque Andino Patagónico Históricamente, la degradación del Bosque Andino Patagónico estuvo fuertemente relacionada con el uso ganadero, principalmente bovino y desarro llado a base de prácticas poco sustentables que sobreexplotaron el recurso, y con los incendios fo restales, tanto disociados como vinculados con la actividad pecuaria. Estos bosques, con excepción de los bosques de Araucaria araucana, no se encuentran lo suficiente mente adaptados a sucesos de fuego, aun cuando hayan estado sometidos a incendios recurrentes por más de 15.000 años. Si bien, además de la Arau caria araucana, algunas especies tienen capacidad de rebrotar, como el ñire (Nothofagus antárctica) o el raulí (Nothofagus alpina), en su mayoría, no cuen tan con mecanismos adecuados para su propaga ción post-fuego. Asimismo, especies como la len ga (Nothofagus pumilio), se encuentran en el límite de su distribución y, en la mayoría de los casos, no muestran signos de regeneración, aún varias déca das después de producido el incendio. Recientemente, se han registrado incendios natura les producto de una mayor incidencia de rayos y del déficit hídrico que, a su vez, provocaron la mor tandad de poblaciones, favoreciendo la invasión de especies exóticas. También se produjeron incendios intencionales o accidentales, vinculados con el in cremento de la población urbana y el turismo. En este marco, debe mencionarse la práctica de pro vocar incendios para generar áreas de pastoreo, para avanzar con la tala y el uso de la madera, o para im poner variantes de desarrollo económico particula res (loteos, emprendimientos turísticos, compra-ven ta de tierras, etcétera) una vez lograda la pérdida o deterioro de los bosques nativos. Asociados a la falta de valorización de los bosques y al desconocimiento de los riesgos, se identifican también los incendios generados por actos de imprudencia de la población local y de los turistas. Según un informe de la DNB, más del 90 % de los incendios en la región Patagonia Norte (Neuquén, Río Negro, Chubut) son provoca dos por actos de vandalismo o negligencia, y no por una intención de desmonte con fines productivos. En este contexto, no solo se registra un incremento de la tasa de eventos y de la superficie anual quema da, sino que se identifica un presupuesto deficitario para la prevención y el control de los incendios, la insuficiencia del personal y el poco adecuado equi pamiento para el combate del fuego; a pesar de los esfuerzos que realizan las diferentes jurisdicciones (Parques Nacionales, Provincias, Municipios) para ac tuar coordinadamente en la prevención y el control. Otro factor de degradación forestal está vinculado con la extracción maderera a partir del estableci miento y el crecimiento de las poblaciones urbanas y rurales, la apertura de caminos, la colonización de chacras para la producción de alimentos, y la comer cialización ex situ. Estas se concentran de manera particular en los bosques de baja altitud, de mayor accesibilidad y calidad industrial y en las áreas ac cesibles por vía lacustre o fluvial, dada la carencia de infraestructura caminera. Puntualmente, en Tie rra del Fuego, los bosques de lenga, que crecen en sitios planos de fácil accesibilidad, han sido intensa mente explotados con fines industriales. Asimismo, se registra una expansión de los em prendimientos inmobiliarios implantados en el seno de bosques, que se integran a un modelo de ne gocio que desvaloriza a los bosques como activo de producción y, en consecuencia, provee una baja rentabilidad a la actividad forestal y ofrece baja di versificación de alternativas económicamente sus tentables. A estas causales históricas de degradación forestal, en los últimos 40 años se ha sumado la forestación con coníferas en el norte patagónico que, hasta la dé cada de los ochenta, se ha realizado sobre tierras de matorrales y bosques bajos altamente degradados por incendios o aprovechamientos previos. También se ha sumado la introducción de flora y fauna exótica, como la zarzamora, el castor en Tierra del Fuego, o el visón, el ciervo colorado y el jabalí en el norte de la región, y la expansión espontánea y más reciente del conejo europeo, la avispa chaqueta amarilla y dis tintos abejorros, que impactan negativamente en la dinámica de los bosques, desplazando especies au tóctonas y modificando las condiciones del hábitat. Una causa subyacente de la degradación forestal se centra en los reclamos actuales por la tenencia de la tierra por parte de distintos grupos sociales. En los últi mos 20 años, se han constituido nuevas comunidades, cuyo reconocimiento es aún precario o no han sido re conocidas, que se han asentado en tierras actualmen te privadas que ocuparon sus ancestros, pero que han sido enajenadas y titularizadas desde hace muchas décadas. Esta situación provocó una intensificación del uso de los bosques a partir de aprovechamientos (es casamente regulados y técnicamente insustentables) de leña y de madera redonda para construcción, y de pequeños aclareos con fines poblacionales o pecuarios. Desde una perspectiva político-institucional asocia da a la degradación del Bosque Andino Patagónico, se verifica la necesidad de mejoras en la articula ción entre los distintos niveles de gobierno para la implementación efectiva de los marcos legales que regulan a los bosques y un esquema regularizado de la tenencia de tierras. Finalmente, las causas de la degradación de esta región forestal se asocian con la poca valoración de los bosques nativos y con la reproducción de miradas fragmentadas. Monte y Espinal En la región del Espinal, y en forma análoga a lo sucedi do en la región del Parque Chaqueño, la deforestación se vio favorecida por la expansión de la agricultura des de la región Pampeana, apoyado por la incorporación de la tecnología de siembra directa, los excedentes de fondos financieros de otras regiones y sectores, y el alto valor de los commodities, que generaron oportu nidades de negocios en la región. Esta coyuntura, su mada al cambio generacional en el sector productivo y al cambio cultural dado por la migración rural-urbana (con las nuevas generaciones dedicadas a otras activi dades), al bajo costo relativo de la tierra y a la ubicación estratégica de las provincias del Espinal en relación con los mercados consumidores, dio lugar a un mercado inmobiliario, que permitió el acceso a nuevos actores con recursos para expandir el área agrícola y favoreció los procesos de conversión. Respecto a la degradación de la región del Espinal, el aprovechamiento escasamente regulado que su frieron estos bosques con destino a la infraestructura predial (postes, alambrados, corrales, etcétera) y par ticularmente la extracción de los mejores ejemplares de algarrobo para la industria local, tuvieron por resul tado la alteración de la cobertura forestal y el empo brecimiento de las principales áreas boscosas. Asimismo, el manejo inadecuado de la ganadería ha dado lugar a procesos de arbustización. No se dispone aún de una tecnología desarrollada y divulgada entre los productores ganaderos que permita la coexisten cia a largo plazo de estructuras boscosas con una adecuada productividad forrajera. No obstante, cabe destacar que los productores ganaderos de esta re gión valoran algunas funciones de los bosques por sus aportes a la producción, tales como la sombra para el ganado, la protección de los pastos ante las heladas en épocas invernales y el control de la erosión. En la región del Monte, la mayor tasa de deforestación se localizó históricamente en su porción central (Men doza y San Juan) y norte (Catamarca, La Rioja y Salta), en donde la agricultura de regadío reemplazó bosques y bosquetes inmersos en el arbustal que caracteriza a esta ecorregión. En todos los casos, la mayor rentabi lidad de estas alternativas agrícolas intensivas en com paración con la ganadería extensiva bovina o caprina de muy baja carga que caracteriza a la región, fomentó la realización de inversiones destinadas a cultivos de riego. Por otra parte, las comunidades de algarrobo de esta región han sido tradicionalmente fuente de recursos madereros: antiguamente para el ferrocarril y más tarde para consumo regional y local. Recientemen te, motivado por el aumento del consumo general en diferentes rubros y por los bajos ingresos de los campesinos locales, la extracción de productos fo restales se ha intensificado nuevamente, con el fin de proveer postes y guías para la agricultura intensiva y para su uso como leña y carbón. El manejo extensi vo de la ganadería contribuye asimismo a la degra dación de los bosques, favorecido en muchos casos por la precariedad de la tenencia de la tierra. Un problema común a las regiones del Monte y del Es pinal, particularmente en el Espinal pampeano y pun tano, lo constituyen los incendios rurales. Si bien en algunas áreas éstos forman parte de la regulación del ecosistema y son iniciados por tormentas eléctricas, en otras serían originados y/o promovidos por el hombre. Particularmente, el inadecuado manejo ganadero en la región del Espinal y los procesos de arbustización que son su consecuencia, han dado lugar a cambios en los pulsos de fuego, que se han vuelto más frecuentes y de mayor envergadura, incluyendo fuegos de copa debi dos a la continuidad vertical de la biomasa combustible. 36 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN La deforestación fue responsable del 89 % (51,06 MtCO 2 eq) de las emisiones del sector bosques nativos para el año 2014. Si se lo com para con las emisiones totales del país, la defo restación representa el 14,53 % que equivale a un área deforestada de 185.606 ha. El 33 % de las emisiones por deforestación provie nen de la conversión de bosques nativos a tierras de cultivo y el 56 % de la conversión de bosques nativos a pasturas y pastizales. Por otra parte el 7 % de las emisiones del sector provienen de los cambios en la biomasa forestal en tierras no convertidas, producto del balance entre emisiones y capturas. Mientras que las capturas son producto del crecimiento forestal, las emisiones de rivan de la extracción de productos forestales. Finalmente, el 4 % restante de las emisiones del sec tor derivan de la quema de biomasa de los sitios deforestados. Debido a que la deforestación constituye en prome dio, de la serie histórica 1990-2014, el 93 % de las emi siones del sector, las emisiones netas totales del sec tor siguen la misma tendencia. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 37 En la región del Monte, estos eventos se manifiestan con particular intensidad en la zona centro-sur, en las provincias de La Pampa, Río Negro y Chubut. Las tor mentas eléctricas, en combinación con la existencia de abundante material combustible y la extensión de los campos, muchas veces alejados de cualquier tipo de estructura de control de incendios, determinan que las superficies quemadas sean de grandes dimensiones. 1.4 El cambio climático y el sector bosques nativos 1.4.1 Emisiones de gases de efecto invernadero La identificación de las fuentes de emisiones y de capturas de GEI dentro de un sector del INGEI constituye la base para la planificación de las medi das de mitigación asociadas. De acuerdo al INGEI del año 2014, reportado en el segundo BUR del país y presentado ante la CMNUCC en agosto de 2017, el sector bosques nativos emi tió el 15,6 % (57,4 MtCO 2 eq) del total de las emisio nes de la Argentina (368,3 MtCO 2 eq). Dicha pro porción incluye las emisiones por deforestación y además las emisiones netas derivadas del balance entre el crecimiento de bosques y la extracción de productos forestales en aquellas áreas de bos ques nativos no convertidas. Fuente: Segundo Informe Bienal de Actualización. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable (2017). Figura 16. Emisiones y capturas del sector bosques nativos por fuente (2014). 38 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN 7. Promedio TF y OTF. 8. t m.s./ha = toneladas de materia seca por hectárea. 9. El secuestro de carbono por productos forestales puestos en servicio (productos de madera recolectada) se calculó únicamente a partir de 2010. Si bien fue calculado, no fue considerado en el segundo BUR debido a la falta de información consistente (datos de productos en uso, desechados, exportación e importación) disponible en el período. Como consecuencia de la disminución de la de forestación en los últimos años, las emisiones del sector se han reducido considerablemente. Sin embargo, esta disminución resultó en un aumento de la conversión de pastizales, aunque debido a su menor biomasa en relación a los bosques, sus emisiones son inferiores a aquellas derivadas de la deforestación. Dentro de las emisiones netas por cambios en la biomasa forestal en tierras no convertidas, se in cluyen las capturas de carbono por crecimiento de la biomasa forestal y las emisiones por extrac ción de productos forestales. Esto abarca solo los bosques nativos intervenidos. Se asume que los bosques nativos no intervenidos permanecen como tales, sin que haya emisión antrópica. Según los resultados del segundo BUR referidos a bosques nativos, en 2014 el balance neto de emisiones y capturas fue positivo, como consecuencia de que la tasa de extracción de productos forestales9 fue mayor que la tasa de crecimiento de los bosques nativos. Fuente: Segundo Informe Bienal de Actualización. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable (2017). Tabla 5. Estimación de emisiones de carbono debido a cambios en la biomasa por la conversión de bosques nativos a cultivos agrícolas y pasturas. Superficie convertida 2014 Biomasa BN7 BN a agricultura Biomasa agricultura BN a pasturas Biomasa pastura Cambio de biomasa Emisión anual 2014 BN a agricultura BN a pasturas U.M.Variables ha t m.s./ha8 ha t m.s./ha ha t m.s./ha t m.s./ha MtCO 2 eq/año MtCO 2 eq/año MtCO 2 eq/año Monte 10 46,00 0 10,00 10 13,50 32,50 0 Selva Misionera 1.043 278,90 0 10,00 1.043 13,50 265,40 0,51 Espinal 22.177 120,11 8.508 10,00 13.669 8,65 110,94 4,51 Parque Chaqueño Seco 140.067 154,90 45.460 10,00 94.606 6,10 147,53 37,89 Parque Chaqueño Húmedo 8.855 154,90 1.437 10,00 7.418 12,90 142,47 2,31 Yungas 13.455 247,06 13.455 10,00 0 237,06 5,85 Total 185.606 158,12 68.859 10,00 116.747 6,90 150,07 51,06 18,70 32,37 100,00% 36,62% 63,38% Figura 17. Evolución de la superficie deforestada y emisiones totales del sector bosques nativos (1990-2014). Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 39 Fuente: Segundo Informe Bienal de Actualización. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable (2017). Figura 18. Emisiones y capturas por cambios en la biomasa forestal (2014). 1.4.2 Impactos del cambio climático y adaptación De acuerdo con los estudios de la TCN sobre cambio climático (2015), durante el periodo 1960-2010 se ob servó un aumento de la temperatura media en la mayor parte de la Argentina, de alrededor de 0,5 °C, llegando a superar 1 °C en algunas zonas de la Patagonia, y re gistrándose un aumento de los días con olas de calor y una reducción en el número de días con heladas. En lo que respecta a las precipitaciones, se produjeron los mayores aumentos en el este del país, ocasionando inundaciones de gran impacto socio-económico. En zonas semiáridas, se observó una disminución de las precipitaciones en la zona cordillerana y una disminu ción de los caudales de los ríos cuyanos. En relación con los potenciales impactos del cambio climático para el resto del siglo xxi, se proyecta un au mento de la temperatura media de entre 0,5 y 1 °C en casi todo el país hacia mediados de siglo. Esto impli caría una aceleración del calentamiento observado en los últimos 50 años. En cuanto a la precipitación me dia, no se esperan grandes variaciones en las próximas décadas. Sin embargo, en línea con lo observado re cientemente, se proyectan aumentos en la frecuencia de eventos de precipitaciones intensas. Los principales impactos por regiones evidencian: estrés hídrico por aumento de temperatura en el norte y oeste del país, potencial crisis del agua en Cuyo, retroceso de los glaciares en la zona cordillerana patagónica, retroce so de caudales medios de los ríos de la Cuenca del Pla ta, aumento del nivel del mar (afectación de puntos del litoral marítimo y de la costa del Río de la Plata), y alta frecuencia de precipitaciones extremas e inundaciones en el noreste y oeste de la región húmeda. Los bosques cumplen un rol central en la adaptación a los impactos del cambio climático, por lo que resulta de gran importancia su conservación y su restauración. 40 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Fuente: Tercera Comunicación Nacional, Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Figura 19. Principales impactos del cambio climático en la Argentina. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 41 2.1 Visión Para el año 2030, la Argentina habrá implementado políticas, medidas y acciones para el manejo sustenta ble de sus bosques nativos a fin de reducir su vulnera bilidad frente al cambio climático y la de las comunida des que de estos dependen. Adicionalmente se habrán reducido la deforestación y la degradación forestal, y consecuentemente las emisiones de GEI, y habrán au mentado la restauración y la recuperación de los bos ques nativos y, con ello, las capturas de GEI asociadas. 2.2 Alcance El alcance del Plan de Acción para 2030 involucra a los bosques nativos en todo el territorio nacional, en el marco de las competencias de la DNB del MAyDS. Los aspectos relativos a las plantaciones forestales y al sector foresto-industrial asociado son compe tencia del Ministerio de Agroindustria y se abordan en el Plan de Acción específico que el organismo coordina (referente a la agricultura, la forestación y la ganadería) en el marco del GNCC. Desde la perspectiva ambiental, se considera la necesidad de integrar las acciones y las medidas definidas para las diferentes áreas. Por esta razón, a pesar de que las mesas de trabajo del GNCC se llevan a cabo conjuntamente, los planes de acción sectoriales se desarrollan de manera separada. En el mediano plazo se integrarán y coordinarán ac ciones bajo un único plan. 2.3 Objetivos al 2030 El PANByCC tiene como principal objetivo fortale cer la gestión sostenible de los bosques nativos para reducir su vulnerabilidad frente al cambio climático y la de las comunidades que de estos dependen. De esta manera, se contribuirá a la disminución de las emisiones de GEI a través de la reducción de la de forestación y de la degradación forestal, y al aumen to de la captura de GEI mediante la restauración y la recuperación de los bosques nativos degradados. El objetivo general del PANByCC se refleja en los objetivos específicos de adaptación y mitigación, definidos a continuación: • Adaptación: reducir la vulnerabilidad de: los bosques nativos frente al cambio climático, mediante el fortalecimiento de sus estructuras; las comunidades locales asociadas a los bos ques nativos, mediante el fortalecimiento de la seguridad jurídica de la tenencia de la tierra, y la revalorización de sus saberes ancestrales. • Mitigación: reducir las emisiones y aumentar las capturas de GEI asociadas a la deforestación y la de gradación de los bosques nativos a partir de un ade cuado ordenamiento territorial, del uso sostenible y competitivo del suelo y de la conservación y recupe ración de los paisajes productivos. Para alcanzar este objetivo, se integrarán diversas cosmovisiones, que contribuyan al desarrollo del país y al cumplimiento de los objetivos de reducción ante la CMNUCC. El conjunto de medidas de mitigación consideradas contribuirá a la reducción de 27 MtCO 2 eq en el año 2030. Este objetivo sectorial contribuye de manera significativa a la meta de la NDC. Asimismo, mediante un conjunto de medidas adiciona les, se podrían lograr ahorros por 54 MtCO 2 eq que lle varían a reducciones de 81 MtCO 2 eq para el año 2030, en caso de superar las barreras para su implementación, que actualmente fundamentan su condicionalidad. 2. Visión, alcance y objetivos del Plan de Acción Figura 20. Visión, alcance y objetivos del Plan de Acción. • Reducción de las emisiones netas de GEI. META INCONDICIONAL 42 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN El presente Plan de Acción surge de la integración de los estudios y los procesos llevados a cabo en el marco del Programa Nacional ONU-REDD, la DNB del MAyDS, las mesas de trabajo y las instancias de consenso del GNCC. El Plan define ejes estratégicos de acción, que se clasifican en estructurales y operativos. Los ejes es tructurales permiten, a través de acciones, superar las barreras y las necesidades estructurales para la imple mentación del Plan de Acción Sectorial. Por su parte, cada eje operativo define acciones específicas y está asociado a una medida de mitigación concreta que ha sido considerada para la Contribución Nacional. • Ejes estratégicos estructurales (EEE): acciones de carácter transversal que son necesarias para alcanzar los objetivos propuestos, pero que no se contabilizan como reducciones de emisiones: EEE 1. Fortalecimiento de la gobernanza. EEE 2. Fortalecimiento de las comunidades locales. EEE 3. Fortalecimiento de las capacidades de gestión, control y monitoreo. EEE 4. Reconocimiento de la importancia de los bosques nativos como bien para la sociedad. EEE 5. Gestión del conocimiento. • Ejes estratégicos operativos (EEO): acciones que representan intervenciones directas sobre los bosques nativos y que, por lo tanto, permiten cuantificar la reducción de emisiones de GEI: EEO 6. Ordenamiento territorial. 3. Medidas y acciones de mitigación del Plan de Acción Figura 21. Estructura del Plan de Acción Nacional de Bosques y Cambio Climático. Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. MANEJO SOSTENIBLE GESTIÓN, CONTROL Y MONITOREO MANEJO SOSTENIBLE DE LOS BOSQUES EEO 7. Manejo sostenible de los bosques. EEO 8. Conservación en paisajes productivos. EEO 9. Restauración y recuperación. EEO 10. Prevención de incendios forestales. Las medidas de mitigación permiten establecer un obje tivo sectorial de reducción de GEI que permitiría el cum plimiento de la meta de la Contribución Nacional. Estas, a su vez, promueven la adaptación al cambio climático. 3.1 Ejes estratégicos estructurales EEE1. Fortalecimiento de la gobernanza Busca articular e integrar las políticas públicas vincu ladas con la gestión de los bosques nativos y con el cambio climático, mediante espacios participativos que involucren a todos los actores interesados, con el fin de alcanzar una aplicación transversal, coor dinada y efectiva para evitar políticas y normativas contrapuestas. Las acciones incluidas en este eje son: • A1.1. Definir e implementar un Plan Nacional que oriente el desarrollo de políticas, de programas y de proyectos tendientes a impulsar el desarrollo sostenible de los bosques nativos. • A1.2. Promover el accionar interinstitucional, in terjurisdiccional e interdisciplinario, a través de la coordinación y la sinergia de acciones entre los diferentes organismos públicos (nacionales, provinciales y municipales) y entre los distintos actores relevantes (público, científico-técnico, privado, ONG, pueblos originarios, pequeños productores, entre otros). • A1.3. Generar capacidades en los actores invo lucrados para lograr una efectiva gestión de los bosques, tanto a nivel público como privado. • A1.4. Hacer más eficiente la aplicación de la le gislación vigente (nacional, provincial y municipal). • A1.5. Apoyar el fortalecimiento de organismos judiciales en materia ambiental para hacer más efi ciente el cumplimiento de la normativa específica. • A1.6. Desarrollar y fomentar estructuras e ins trumentos de financiamiento que permitan la implementación de las políticas, de las acciones y de las medidas definidas en el presente Plan de Acción. • A1.7. Promover y fortalecer espacios de partici pación para la gestión de los recursos. EEE2. Fortalecimiento de las comunidades locales Busca mejorar la situación de las comunidades loca les, especialmente en lo referente a la regularización y a la seguridad de la propiedad de la tierra, para implementar acciones de manejo y de conservación de los bosques nativos a largo plazo. Las acciones incluidas en este eje son: • A2.1. Promover la regularización de la tenencia de la tierra sobre la base del reconocimiento de territorios de los pueblos originarios y de las co munidades locales. • A2.2. Fomentar y apoyar el manejo y la conser vación de los bosques nativos a nivel local, tanto de municipios como de otras organizaciones co munales y de pueblos originarios. • A2.3 Desarrollar y fortalecer las capacidades de las comunidades locales y poner a su dispo sición, de forma transparente, la información y los instrumentos necesarios para lograr el uso sustentable de los recursos. • A2.4. Generar oportunidades de empleo para desincentivar la migración hacia las zonas urbanas. EEE3. Fortalecimiento de las capacidades de gestión, control y monitoreo Busca potenciar las capacidades de gestión institu cional y promover las actividades vinculadas con las medidas legales y técnicas, y el seguimiento de la implementación de los distintos instrumentos, con el fin de evitar impactos negativos y mejorar la efecti vidad de las políticas relacionadas con los bosques nativos. Las acciones incluidas en este eje son: • A3.1. Fortalecer las estructuras de los orga nismos públicos involucrados (nacionales, pro vinciales y municipales), particularmente de las autoridades de aplicación de la Ley 26.331, para mejorar sus capacidades de gestión. • A3.2. Fomentar y articular la participación de las organizaciones profesionales y de las comu nidades locales, a fin de lograr sinergias con los organismos públicos para la gestión, el control y el monitoreo de los bosques nativos. • A3.3. Mejorar la eficiencia de los mecanismos de control derivados de la Ley 26.331. • A3.4. Optimizar el Sistema Nacional de Monito reo de los Bosques Nativos para la medición, el reporte y la verificación de la evolución de estos. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 43 • A3.5. Ajustar las políticas, las acciones y las medidas en función de los resultados obtenidos a través del monitoreo. EEE4. Reconocimiento de la importancia de los bosques nativos como bien para la sociedad Impulsa la transmisión y la concientización acerca del valor y de la importancia del uso y de la conservación de los bienes (maderables y no maderables) y de los servicios ecosistémicos de los bosques nativos en di ferentes niveles de la comunidad y según las diferentes cosmovisiones. Las acciones incluidas en este eje son: • A4.1. Fortalecer e implementar las iniciativas de educación formal y no formal capaces de difun dir y concientizar acerca del valor y de la impor tancia de los bienes y de los servicios ecosisté micos de los bosques nativos. • A4.2. Generar espacios y procesos de diálogo participativo para intercambiar información, sa beres y valores sobre los bienes y los servicios ecosistémicos de los bosques nativos. • A4.3. Implementar campañas de difusión acer ca de la importancia de los bosques nativos. • A4.4. Desarrollar métodos para la valoración monetaria y no monetaria de los bienes y de los servicios ecosistémicos de los bosques nativos. • A4.5. Realizar acciones de extensión y asisten cia técnica para mejorar la productividad y la sostenibilidad. • A4.6. Capacitar a las organizaciones ligadas al diseño y al desarrollo de infraestructura acerca de los servicios ecosistémicos de los bosques y de sus capacidades para la mitigación de los im pactos ambientales. EEE5. Gestión del conocimiento Promueve la generación y la aplicación de saberes científicos, técnicos y ancestrales, que contribuyan al manejo sostenible y a la conservación de los bos ques nativos, y a la transformación de los bienes y los servicios provenientes de este, en un marco de cons trucción conjunta del conocimiento que involucre a las universidades, a los organismos de ciencia y tec nología, y a las comunidades locales. Las acciones incluidas en este eje son: • A5.1. Fomentar la gestión del conocimiento acer ca de los bosques nativos en relación con aspectos ecológicos y productivos (estado, formas de uso, valor y producción, industrialización y comerciali zación, disturbios, impactos y amenazas, dinámica en el balance de carbono, entre otros), con aspec tos sociales y culturales (conflictos territoriales y ambientales, apropiación de los bienes y servicios ecosistémicos, políticas públicas, legislación, entre otros), y con el monitoreo de los procesos. • A5.2. Identificar y desarrollar tecnológicamente (investigación, experimentación adaptativa y ex tensión) modelos y técnicas de manejo forestal sostenible y de conservación de bosques nativos. • A5.3. Identificar y desarrollar tecnológicamen te (investigación, experimentación adaptativa y extensión) modelos productivos integrales y téc nicas que conjuguen actividades forestales, agrí colas, ganaderas, turísticas y otras, con el man tenimiento de las funciones ecológicas y de los servicios ecosistémicos de manera sostenible. 3.2 Ejes estratégicos operativos EEO6. Ordenamiento territorial Busca mejorar la planificación del uso del territorio a través del ordenamiento ambiental participativo de los recursos y de las formas de uso del suelo, con templando el escalamiento de los distintos niveles de planificación (regional, provincial, de cuenca, de paisaje y predial) de manera participativa (consulta previa, libre e informada) y con enfoque intercultural. La medida de mitigación asociada, que contabiliza la reducción de emisiones para este eje estratégico operativo, es la deforestación evitada. Las acciones incluidas son: • A6.1. Consolidar los ordenamientos territoria les de los bosques nativos establecidos en la Ley 26.331 como instrumentos de planificación es tratégica para su uso. • A6.2. Desarrollar un ordenamiento territorial del uso del suelo integrando la zonificación es tablecida en la Ley 26.331 y las zonificaciones de otros componentes. • A6.3. Promover el manejo de los bosques nativos y el desarrollo de la infraestructura, en función del ordenamiento territorial y del uso del suelo. • A6.4. Fomentar el uso múltiple de los ecosiste mas y el manejo integrado de las cuencas para lograr una gestión sustentable del desarrollo in dustrial y de mercados de bienes maderables y no maderables, y la conservación de los servi cios ecosistémicos de los bosques nativos. 44 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN • A6.5. Promover políticas e incentivos que faci liten el desarrollo agrícola, ganadero y de plan taciones forestales, en concordancia con los objetivos de desarrollo sustentable y de conser vación de los bosques nativos de la Ley 26.331. • A6.6. Impulsar la implementación del marco legal nacional vigente sobre CUS, incluyendo la actualización y el ajuste de normativas provin ciales complementarias. EEO7. Manejo sostenible del bosque Promueve la realización de actividades productivas y el uso múltiple de bosques nativos manteniendo sus funciones ecológicas y sus servicios ambientales de forma perpetua, a través de una aproximación multi disciplinaria que respete las distintas cosmovisiones de los tenedores u ocupantes, apuntando a contar con modelos productivos regionales sustentables y competitivos a nivel de cuenca forestal y de paisaje. La medida de mitigación asociada, que contabiliza la reducción de emisiones para este eje estratégico operativo, es el manejo sostenible de los bosques nativos (que incluye el aprovechamiento forestal y el manejo de bosques con ganadería integrada). Las acciones incluidas son: • A7.1. Promover el desarrollo y la aplicación terri torial de modelos de manejo forestal sostenible. • A7.2. Promover el desarrollo y la aplicación terri torial de modelos productivos integrales que con juguen actividades forestales, agrícolas, ganaderas, turísticas y otros usos múltiples de los bosques, con el mantenimiento de las funciones ecológicas y de los servicios ecosistémicos, de manera sostenible. • A7.3. Aplicar estrategias de fomento para la implementación de los modelos productivos re gionales sustentables a nivel de cuenca forestal y de paisaje. • A7.4. Fomentar el desarrollo de mercados que integren toda la cadena de valor de los modelos productivos regionales sustentables. • A7.5. Apoyar la consolidación de cuencas de abastecimiento y parques industriales forestales. • A7.6. Generar y fomentar capacidades profe sionales para el manejo sostenible de los bos ques nativos. • A7.7. Apoyar la conformación y la consolida ción de comités de cuencas para la planificación y el manejo del paisaje. EEO8. Conservación en paisajes productivos Busca integrar la conservación de los servicios ambien tales de los bosques nativos con el desarrollo socioeco nómico, mediante la articulación de esquemas de uso en los que los objetivos y las acciones orientadas a la con servación y al uso productivo sean complementarios y no antagónicos. Contempla un enfoque integrador (que respete las distintas cosmovisiones) y transversal a las escalas de planificación (región, paisaje y predio). La medida de mitigación asociada, que contabiliza la reducción de emisiones para este eje estratégico operativo, es la conservación de los bosques nati vos. Las acciones incluidas son: • A8.1. Fomentar y apoyar actividades de conser vación de bosques nativos en predios de propie dad privada y pública y en territorios de comu nidades locales que comprendan ecosistemas forestales de alto valor para la conservación. • A8.2. Propiciar la creación y la instrumentación de nuevas áreas protegidas en sitios focales de biodiversidad con vacíos de conservación. • A8.3. Promover la conectividad entre áreas de valor para la conservación, a través de corredo res ecológicos y otras estrategias. • A8.4. Promover la adopción de pautas de con servación en esquemas productivos. EEO9. Restauración y recuperación Busca promover la restauración de bosques degrada dos y la recuperación de áreas deforestadas, median te acciones de intervención articuladas con los dife rentes actores locales, para disminuir la vulnerabilidad al cambio climático de las comunidades locales que dependen de estos y para la recuperación de la ca pacidad productiva y de los servicios ecosistémicos. La medida de mitigación asociada, que contabiliza la reducción de emisiones para este eje estratégico operativo, es la restauración y recuperación de los bosques nativos. Las acciones incluidas son: • A9.1. Desarrollar herramientas, apoyar y registrar las acciones en curso y, a su vez, integrarlas en una iniciativa nacional, con el fin de estimular la restaura ción y la recuperación de los bosques nativos para la provisión de bienes y de servicios ecosistémicos. • A9.2. Proyectar pautas y técnicas específicas de restauración y recuperación de bosques, y fo mentar actividades para su implementación en el territorio. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 45 • A9.3. Promover la articulación de mecanismos administrativos y judiciales para restaurar y re cuperar áreas intervenidas ilegalmente. EEO10. Prevención de incendios forestales Contempla la planificación de acciones orientadas a evitar o a mitigar la propagación de los incendios forestales y a facilitar su control a partir de la aplica ción de medidas efectivas a diferentes escalas, con el fin de proteger el patrimonio social, ambiental, económico y cultural. La medida de mitigación asociada, que contabiliza la reducción de emisiones para este eje estratégico operativo, es la prevención de incendios forestales. Las acciones incluidas son: • A10.1. Fortalecer y articular los programas y los planes de detección, prevención y control de incendios forestales definidos a nivel nacional, provincial y local. • A10.2. Desarrollar pautas y medidas de reduc ción de riesgos de incendios y su control a nivel predial y suprapredial. • A10.3. Promover la planificación y la aplica ción de pautas y medidas de reducción de riesgos de incendios y de control en los di ferentes niveles de intervención de la gestión de los bosques nativos. 3.3 Medidas de mitigación En esta sección se detallan las medidas de mitiga ción, asociadas a los EEO, para reducir las emisio nes y aumentar las capturas de GEI en el sector, que fueron consideradas para la definición de la Contri bución Nacional y otras surgidas de las mesas sec toriales y del trabajo en el marco del GNCC. Las hojas de ruta de cada una de las medidas de mi tigación contienen una descripción, el objetivo, las necesidades y posibles barreras para su implemen tación, los instrumentos regulatorios y económicos existentes o aquellos necesarios que posibilitarían su ejecución, su forma de financiamiento, y los in dicadores y variables que permitirán realizar un se guimiento y monitoreo de los resultados y de sus avances para el cumplimiento de los compromisos cuantitativos asumidos. En la Tabla 6 se presenta el conjunto de medidas previstas que permiten cuantificar la reducción de emisiones de GEI. El manejo sostenible de los bosques es la principal medida de mitigación prevista, dado su impacto significativo en la reducción de emisiones de C0 2 . La participación relativa de cada medida se detalla en la Figura 22. Cada una de estas medidas cuenta con un po tencial de mitigación que ha sido estimado en la mayoría de los casos. No obstante, todas las cuantificaciones se realizaron en función de 46 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Figura 22. Participación de cada medida de mitigación a la reducción de emisiones del sector bosques nativos. Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. parámetros y supuestos vigentes al momento de la estimación y elaboración del presente Plan de Acción. Los valores obtenidos se modificarán y actualizarán a medida que puedan obtenerse nuevos datos, se actualicen los supuestos y se calcule la interacción entre medidas. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 47 Tabla 6. Ejes de intervención, medidas y descripción de las medidas previstas para el sector bosques nativos hasta 2030. Ejes estratégicos operativos EEO 6. Ordenamiento territorial EEO 7. Manejo sostenible de los bosques nativos EEO 8. Conservación en paisajes productivos EEO 9. Restauración y recuperación EEO 10. Prevención de incendios forestales Medidas Deforestación evitada Manejo sostenible de los bosques nativos (apro vechamiento forestal y manejo de bosques con ganadería integrada) Conservación de los bosques nativos Restauración y recu peración de bosques nativos Prevención de incen dios forestales Descripción La medida tiene como objetivo evitar la deforestación de la superficie de bosques nativos en zonas de ries go que no cuentan con planes financiados por la Ley 26.331 u otras fuentes. La medida tiene como objetivo la implementación de planes de manejo sostenible para actividades de aprovechamiento forestal (AF) y de Manejo de Bos ques con Ganadería Integrada (MBGI) financiados por la Ley 26.331. La medida consiste en la implementación de planes de conservación en áreas verdes y amarillas en el marco de la Ley 26.331 de Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos (OTBN). En la región Selva Misionera, la medida busca la recu peración natural de bosques con capueras (bosques sucesionales) en zonas previamente deforestadas o degradadas. En la región Parque Chaqueño, los objetivos son la recuperación de la estructura boscosa en los sistemas silvopastoriles que la perdieron y la res tauración de bosques degradados alrededor de puestos ganaderos. En el caso de las zonas prioritarias, se busca restaurar bosques degradados y zonas sin bosques nativos. La medida consiste en la implementación de planes para reducir el combustible (fino y grueso) y en otras actividades de prevención (cortafuegos), principal mente en las regiones Bosque Andino Patagónico y Espinal. Por lo tanto, la cuantificación individual de cada medida, en el presente documento, tiene como objetivo apoyar la planificación interna, en el marco del GNCC y del COFEMA, y no constituyen metas sectoriales específicas. El compromiso ante la comunidad internacional es la meta absoluta establecida en la Contribu ción Nacional. 3.3.1 Deforestación evitada La medida tiene como objetivo evitar la deforesta ción de 50.000 ha de bosques nativos en zonas de riesgo que no cuentan con planes financiados por la Ley 26.331 u otras fuentes, y la consecuente emisión de 7,17 MtCO 2 eq en el año 2030. El objetivo adicional es evitar la deforestación del doble de hectáreas. Necesidades y barreras • Alta influencia de factores macroeconómicos externos. • Áreas de riesgo de deforestación aún no cuan tificadas. • Bajo nivel de control y de penalización de infracciones. • Prácticas y normativa mal aplicada e incompa tible con la categoría II (amarillo) del OTBN. • Políticas públicas discordantes con los objeti vos de la Ley 26.331. • Recursos humanos escasos y falta de perma nencia o estabilidad de técnicos capacitados en los organismos de gestión. • Falta de articulación para la conformación de un consorcio entre organismos públicos de mo nitoreo y de desarrollo tecnológico. • Mejora de la sinergia y de la articulación in terinstitucional entre organismos de desarrollo tecnológico y de gestión. • Fortalecimiento de la concientización acerca del va lor y de la importancia de los bosques en la sociedad. • Falta de validación de los modelos productivos propuestos para el manejo de los bosques. • Finalización y revisión de los manuales de bue nas prácticas de manejo de los bosques nativos. 48 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Fuente: Dirección Nacional de Cambio Climático. Secretaría de Cambio Climático y Desarrollo Sustentable. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. Tabla 7. Objetivos de reducción de emisiones y participación de las medidas de mitigación en la NDC y en el sector. Medidas Deforestación evitada Manejo sostenible de los bosques nativos Conservación de los bosques nativos Restauración y recuperación de los bosques nativos Prevención de incendios forestales Total Tipo Incondicional Condicional Incondicional Condicional Condicional Condicional Condicional Condicional Condicional Objetivo 2030 (MtCO 2 eq) Participación estimada (%)Región forestal Parque Chaqueño Parque Chaqueño Selva Misionera Parque Chaqueño Zonas prioritarias Reducción 7,17 7,17 19,73 26,90 7,43 1,19 69,59 NDC 3,21 % 3,21 % 8,84 % 12,05 % 3,33 % 0,60 % 2,46 % 1,99 % 0,53 % 36,23 % Captura 1,35 5,48 4,44 11,27 TOTAL 7,17 7,17 19,73 26,90 7,43 1,35 5,48 4,44 1,19 80,86 Sector 8,87 % 8,87 % 24,40 % 33,27 % 9,19 % 1,67 % 6,78 % 5,49 % 1,47 % 100,00 % Figura 23. Objetivo de la medida deforestación evitada y participación en el sector. Instrumentos y herramientas de implementación •Sistema de Alerta Temprana de Deforestación (SAT). •OTBN. •PNPBN. Financiamiento Las fuentes de financiamiento de esta medida son: • PNPBN. • Programa Nacional ONU-REDD: FAO (2015-2018): USD 1,8 millones. PNUD (2015-2018): USD 1,3 millones. ONU Medio Ambiente (2015-2018): USD 0,6 millones. • Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques (FCPC, por sus siglas en inglés) - Argentina FCPF REDD Readiness (2016-2019): USD 3,8 millones. • Banco Mundial - Forests and Community (2015 2020): USD 58,7 millones. Esquema de monitoreo y correspondencia entre la NDC y el inventario • Evolución de la superficie deforestada fuera de planes con financiamiento. 3.3.2 Manejo sostenible de los bosques nativos La medida tiene como objetivo la implementación de planes de manejo sostenible de AF y de MBGI financiados por la Ley 26.331. El objetivo incondicional comprende la implementa ción de 100.000 ha de planes de aprovechamiento fo restal y 140.000 ha de MBGI en las zonas amarillas (CII) de la Región de Parque Chaqueño. El objetivo adicio nal comprende la implementación de 100.000 ha de planes de aprovechamiento forestal y 260.000 ha de sistemas silvopastoriles en la misma región. Necesidades y barreras • Canales de financiamiento poco eficientes y burocráticos. • Falta de instrumentos y facilitadores para ca nalizar la entrada de fondos adicionales. • Dificultades en los procesos de otorgamiento de fondos y de rendición provincial. • Falta de articulación entre los organismos de gestión y los responsables de la generación de tecnología nacional. • Recursos humanos escasos y falta de perma nencia o estabilidad de técnicos capacitados en los organismos de gestión. • Falta de articulación para la conformación de un consorcio entre organismos públicos de mo nitoreo y de desarrollo tecnológico. • Mejora de la sinergia y de la articulación inte rinstitucional entre organismos de desarrollo tecnológico y de gestión. • Visión de los bosques como impedimento de la producción. • Falta de validación de los modelos productivos propuestos para el manejo de los bosques. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 49 Figura 24. Objetivo de la medida manejo sostenible de los bosques nativos y participación en el sector. • Finalización y revisión de los manuales de buenas prácticas de manejo de los bosques nativos. • Determinación de los valores actuales de bio masa de los bosques nativos y de los valores de biomasa en bosques bajo planes de MBGI y AF. • Falta de mercados y debilidad en las cadenas de valor. • Falta de planificación para el manejo sostenible de los bosques nativos. • Currículas universitarias o profesionales desactua lizadas, lo que genera un insuficiente nivel técnico para resolver las problemáticas actuales de los bos ques nativos y asegurar su continuidad a futuro. Instrumentos y herramientas de implementación • Reglamentos de instrumentación del FNECBN. • Convenios de MBGI. • Manuales de buenas prácticas de AF y MBGI. • OTBN. • Instrumento para captar fondos externos adi cionales al FNECBN (por ejemplo, fideicomiso). • Tecnología aplicada a la gestión, principalmen te al monitoreo y al uso sostenible. • Mesas sectoriales foresto-ganaderas. • Sistemas de certificación y trazabilidad forestal. Financiamiento Las fuentes de financiamiento de esta medida son: • FNECBN: $300 millones/año. • PNPBN. • Fondos de Fomento Ganadero. • Programa Nacional ONU-REDD: FAO (2015-2018): USD 1,8 millones. PNUD (2015-2018): USD 1,3 millones. ONU Medio Ambiente (2015-2018): USD 0,6 millones. • FCPC - Argentina FCPF REDD Readiness (2016-2019): USD 3,8 millones. • Fondo para el Medio Ambiente Mundial (GEF, sus siglas en inglés) - Manejo Forestal Sostenible en El Gran Chaco Americano (2011-2017): USD 1,7 millones. • GEF – Noroeste Argentino Cuyo. • Banco Mundial - Forests and Community (2015 2020): USD 58,7 millones. • Alemania - National Forest Monitoring and Information Systems for a Transparent REDD+ Process (2013-2016): USD 295.000. Esquema de monitoreo y correspondencia entre la NDC y el inventario • Superficie bajo planes de AF (ha). • Superficie bajo planes de MBGI (ha). • Biomasa aérea y subterránea de los bosques nativos bajo planes (tn/ha) por región, provincia y departamento. 3.3.3 Conservación de los bosques nativos La medida consiste en la implementación de planes de conservación en áreas verdes y amarillas del OTBN. 50 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Figura 25. Objetivo de la medida conservación de los bosques nativos y participación en el sector. El objetivo es condicional y comprende la imple mentación de 10.000 ha de planes de conservación en zonas verdes y 5.000 ha en zonas amarillas del Parque Chaqueño, la implementación de 5.000 ha de planes de conservación en zonas verdes de la Selva Misionera y 5.000 ha en zonas amarillas del Espinal. Necesidades y barreras •Canales de financiamiento poco eficientes y burocráticos. • Falta de instrumentos y facilitadores para ca nalizar la entrada de fondos adicionales. • Dificultades en los procesos de otorgamiento de fondos y de rendición provincial. • Recursos humanos escasos y falta de perma nencia o estabilidad de técnicos capacitados en los organismos de gestión. • Falta de articulación para la conformación de un consorcio entre organismos públicos de mo nitoreo y de desarrollo tecnológico. • Mejora de la sinergia y de la articulación inte rinstitucional entre organismos de desarrollo tecnológico y de gestión. • Visión de los bosques como impedimento de la producción. • Finalización y revisión de los manuales de bue nas prácticas de manejo de los bosques nativos. • Determinación de los valores actuales de bioma sa de los bosques nativos y de los valores de bio masa en bosques bajo planes de MBGI y AF. •Currículas universitarias o profesionales desactua lizadas, lo que genera un insuficiente nivel técnico para resolver las problemáticas actuales de los bos ques nativos y asegurar su continuidad a futuro. • Falta de articulación entre los organismos de gestión y los responsables de la generación de tecnología nacional. • Falta de estudios y de incentivos para medidas vinculadas con la restauración y la conservación. • Falta de valorización de los servicios ecosis témicos de los bosques y falta de pago por su conservación. •Fortalecimiento de la concientización acerca del va lor y de la importancia de los bosques en la sociedad. Instrumentos y herramientas de implementación • Reglamentos de instrumentación del FNECBN. • Manuales de buenas prácticas de conservación. • OTBN. • Instrumento para captar fondos externos adi cionales al FNECBN (por ejemplo, fideicomiso). • Mapas de corredores y de valores de conservación. • Estrategias de conservación a nivel nacional, regional y provincial. • Convenios internacionales (por ejemplo, CDB). • Iniciativas de apoyo privado a la conservación. Financiamiento Las fuentes de financiamiento de esta medida son: • GEF 3623 (PNUD ARG/10/G49 – ONU Medio Ambiente 4B85) - Incentivos para la conserva ción de los servicios ecosistémicos de importan cia global (concluido). • GEF - Proyecto Uso Sustentable de la Biodiver sidad (USUBI) - RG/15/G53 - Project 85129 (fina liza en 12/2019). • GEF - Corredores (APN). • Programa Nacional ONU-REDD: FAO (2015-2018): USD 1,8 millones. PNUD (2015-2018): USD 1,3 millones. ONU Medio Ambiente (2015-2018): USD 0,6 millones. • FCPC - Argentina FCPF REDD Readiness (2016-2019): USD 3,8 millones. • GEF- Manejo Forestal Sostenible en El Gran Chaco Americano (2011-2017): USD 1,7 millones. Esquema de monitoreo y correspondencia entre la NDC y el inventario • Superficie bajo planes de conservación por re gión y por categoría del OTBN (ha). • Biomasa aérea y subterránea de los bosques nativos bajo planes de conservación (tn/ha). PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 51 3.3.4 Restauración y recuperación de los bosques nativos La medida consiste en la recuperación natural con capueras, en la restauración y/o recuperación fores tal en sistemas silvo-pastoriles y ganaderos, y en la restauración de zonas prioritarias de bosque degra dado y/o sin bosque nativo. En el caso de la región Selva Misionera, la medida busca la recuperación natural de 40.000 ha de bos ques nativos con capueras (bosques sucesionales) en zonas previamente deforestadas o degradadas. Para la región Parque Chaqueño, los objetivos son la restauración y/o recuperación forestal de 63.000 ha: recuperar la estructura boscosa en sistemas silvopas toriles que la perdieron y/o restaurar bosques degrada dos alrededor de puestos ganaderos. La recuperación de bosques degradados en un radio de 5 km de un puesto ganadero permite captar 0,005 MtCO 2 eq/año, mientras que la recuperación de la estructura bos cosa para alcanzar un sistema de MBGI equivale a 0,00009 MtCO 2 eq/ha. En el caso de las zonas prioritarias, se busca restaurar bosques degradados y zonas sin bosques nativos (sin meta física definida aún). Necesidades y barreras • Canales de financiamiento poco eficientes y burocráticos. • Falta de instrumentos y facilitadores para ca nalizar la entrada de fondos adicionales. • Dificultades en los procesos de otorgamiento de fondos y de rendición provincial. • Falta de articulación entre los organismos de gestión y los responsables de la generación de tecnología nacional. • Recursos humanos escasos y falta de perma nencia o estabilidad de técnicos capacitados en los organismos de gestión. • Falta de articulación para la conformación de un consorcio entre organismos públicos de mo nitoreo y de desarrollo tecnológico. • Mejora de la sinergia y de la articulación inte rinstitucional entre organismos de desarrollo tecnológico y de gestión. • Visión de los bosques como impedimento de la producción. • Falta de validación de los modelos productivos propuestos para el manejo de los bosques. • Finalización y revisión de los manuales de buenas prácticas de manejo de los bosques nativos. • Determinación de los valores actuales de bio masa de los bosques nativos. • Falta de mercados y debilidad en las cadenas de valor. • Falta de planificación para el manejo sostenible de los bosques nativos. • Currículas universitarias o profesionales desactua lizadas, lo que genera un insuficiente nivel técnico para resolver las problemáticas actuales de los bos ques nativos y asegurar su continuidad a futuro. • Falta de estudios sobre medidas vinculadas con la restauración y con la recuperación de los bosques nativos. • Modelo de agricultura migratoria que atenta contra la recuperación de los bosques secunda rios en la región Selva Misionera. 52 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN Figura 26. Objetivo de la medida restauración y recuperación de los bosques nativos y participación en el sector. PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 53 • Falta de estímulos y de incentivos para cam biar prácticas tradicionales y usos culturales. • Fortalecimiento de la concientización acerca del valor y de la importancia de los bosques en la sociedad. Instrumentos y herramientas de implementación • Plan Nacional de Restauración Forestal. • OTBN. • Instrumento para captar fondos externos adi cionales al FNECBN (por ejemplo, fideicomiso). • Mapas de corredores y de valores de conser vación. • Convenios e iniciativas internacionales (por ejemplo, Iniciativa 20x20, Desafío de Bonn). • Iniciativas de apoyo privado a la restauración de bosques. • Estudios técnicos y mapeo de servicios eco sistémicos. • Incentivos para puestos ganaderos u otras me didas económicas y fiscales. • Políticas vinculadas al MBGI. • Programas de incentivo de formación para al canzar a los grupos vinculados. • Red de viveros forestales. Financiamiento Las fuentes de financiamiento de esta medida son: • PNPBN. • Programa Nacional ONU-REDD: FAO (2015-2018): USD 1,8 millones. PNUD (2015-2018): USD 1,3 millones. ONU Medio Ambiente (2015-2018): USD 0,6 millones. • FCPC - Argentina FCPF REDD Readiness (2016-2019): USD 3,8 millones. • GEF - Manejo Forestal Sostenible en El Gran Chaco Americano (2011-2017): USD 1,7 millones. • Banco Mundial - Forests and Community (2015 2020): USD 58,7 millones. Esquema de monitoreo y correspondencia entre la NDC y el inventario • Superficie recuperada por estructura boscosa (ha). • Biomasa aérea y subterránea en áreas en recu peración por año (tn/ha). • Puestos recuperados por estructura boscosa en la región Parque Chaqueño (ha). • Mapa de biomasa de la región (tn/ha). 3.3.5 Prevención de incendios forestales La medida consiste en la implementación de planes para reducir el combustible (fino y grueso) y en otras actividades de prevención (cortafuegos) principal mente en las regiones Bosque Andino Patagónico y Espinal. El objetivo es evitar la emisión de 1,19 MtCO 2 eq al año 2030 mediante la implementación de planes de pre vención de incendios forestales en 3.500 ha del Bos que Andino Patagónico y en 2.000 ha de la región Espinal-Caldén. Figura 27. Objetivo de la medida prevención de incendios forestales y participación en el sector. Necesidades y barreras • Incertidumbre sobre la efectividad de las medi das para la reducción de incendios. • Uso no controlado del fuego como herramien ta de manejo. • Falta de articulación entre organismos guber namentales vinculados con la detección y el combate de incendios. • Falta de instrumentos y facilitadores para ca nalizar la entrada de fondos adicionales. • Dificultades en los procesos de otorgamiento de fondos y de rendición provincial. • Falta de articulación entre los organismos de gestión y los responsables de la generación de tecnología nacional. • Recursos humanos escasos y falta de perma nencia o estabilidad de técnicos capacitados en los organismos de gestión. • Falta de articulación para la conformación de un consorcio entre organismos públicos de mo nitoreo y de desarrollo tecnológico. • Mejora de la sinergia y de la articulación in terinstitucional entre organismos de desarrollo tecnológico y de gestión. • Falta de validación de los modelos productivos propuestos para el manejo de los bosques. • Finalización y revisión de los manuales de bue nas prácticas de manejo de los bosques nativos. • Determinación de los valores actuales de bio masa de los bosques nativos. • Falta de planificación para el manejo sostenible de los bosques nativos. Instrumentos y herramientas de implementación • Sistema Nacional de Manejo del Fuego - Sistema Nacional de Gestión Integral de Riesgos (SINAGIR). • Ley de Manejo del Fuego (26.815), de presu puestos mínimos de protección ambiental en materia de incendios forestales y rurales en el territorio nacional. • Sistemas provinciales de manejo del fuego. • Instrumento para captar fondos externos adi cionales al FNECBN (por ejemplo, fideicomiso). Financiamiento Las fuentes de financiamiento de esta medida son: • PNPBN. • Programa Nacional ONU-REDD: FAO (2015-2018): USD 1,8 millones. PNUD (2015-2018): USD 1,3 millones. ONU Medio Ambiente (2015-2018): USD 0,6 millones. • FCPC - Argentina FCPF REDD Readiness (2016-2019): USD 3,8 millones. Esquema de monitoreo y correspondencia entre la NDC y el inventario • Evolución de la superficie de bosques quema da (ha). 4. Medidas de adaptación consideradas En línea con los cambios esperados, con los poten ciales impactos en el sector (que deberán ser ana lizados) y a partir de un análisis de las medidas de mitigación a implementar, se deberán definir aque llos aspectos de los bosques que favorecen la re ducción de la vulnerabilidad de las comunidades y la adaptación al cambio climático. Se avanzará en el análisis y en el desarrollo de estas medidas en el marco de la elaboración del Plan Na cional de Adaptación en 2018 y 2019, donde además se podrán complementar con otras iniciativas ten dientes a reducir el riesgo y aumentar la resiliencia frente al cambio climático, que tengan alcance sobre el sector. 54 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN PLAN DE ACCIÓN NACIONAL DE BOSQUES Y CAMBIO CLIMÁTICO | 55 5. Pasos a seguir En el marco del GNCC, durante el período 2018 2019 se abordarán temas como el plan de monito reo de las medidas de mitigación, la educación para la acción climática, la vinculación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible y las cuestiones de género, entre otras cosas. Estos nuevos temas serán inclui dos en las próximas revisiones del Plan de Acción. Asimismo, durante ese período se espera lograr el desarrollo de subplanes y alcanzar una profundiza ción del financiamiento necesario para la implemen tación de las medidas. Por último, cabe destacar que el análisis de las medidas de mitigación se en cuentra en un proceso continuo de mejora, ya que la reducción de emisiones de GEI es una estimación obtenida en función de los parámetros y supuestos vigentes al momento de la realización del Plan. Por lo tanto, puede verse sujeta a cambios a partir de las mejoras continuas en la obtención de los datos de actividad y del análisis en profundidad de las in teracciones entre las medidas. Bibliografía y fuentes Food and Agriculture Organization of the United Nations. (s.f.). Global Forest Resources Assessment. Roma. Geist, H., & Lambin, E. (2001). What drives tropical deforestation? A meta-analysis of proximate and un derlying of deforestation based on subnational case study evidence. University of Louvain - Department of Geography. Louvain-la-Neuve, Belgium: LUCC Report Series; 4. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. (2005). Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos. Proyecto Bosques Nativos y Áreas Protegidas. Ministerio de Salud y Ambiente de la Nación - Secretaria de Ambiente y De sarrollo Sustentable, Buenos Aires. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. (2016). Primera Revisión de su Contribución Determinada a Nivel Nacional. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable (MAyDS) - República Argentina, Dirección Nacional de Cambio Climático (DNCC), Buenos Aires. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. (2017). Anexo del Segundo Informe Bienal de Actualización de la República Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (BUR2). Buenos Aires. Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sustentable. (2017). Segundo Informe Bienal de Actualización de la Repú blica Argentina a la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (BUR2). En M. d.-R. Argentina (Ed.). Buenos Aires. Naciones Unidas. (2015). Acuerdo de París. París. 56 | PRESIDENCIA DE LA NACIÓN www.argentina.gob.ar/ambiente cambioclimatico@ambiente.gob.ar Sistema de Mapas de Riesgo del Cambio Climático Inventario Nacional de Gases de Efecto Invernadero

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