Aprueba el Programa Forestal y de Suelo 1995-2000
Made 1996-03-27 · Text as of 2026-10-01
Public law and official guidance, published as research. Not legal, tax or financial advice.
About this law
- Language
- Spanish
- Kind
- Regulation
- Organisation
- Caribbean Community (CARICOM)
- Country
- Mexico
- Subjects
- Forestry, Land and soil
- Keywords
- institution, forest management/forest conservation, forestry protection measures, legal proceedings/administrative proceedings, afforestation/reforestation, forest service, smallholders/peasants, Indigenous Peoples, governance, soil conservation/soil improvement, soil pollution/quality, soil rehabilitation, pollution control, desertification, erosion, hazards
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10-02-96 DECRETO por el que se aprueba el programa sectorial de mediano plazo denominado Programa Forestal y de Suelo 1995-2000. Al margen un sello con el Escudo Nacional, que dice: Estados Unidos Mexicanos. Presidencia de la República. ERNESTO ZEDILLO PONCE DE LEÓN, Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, en ejercicio de la facultad que me confiere la fracción I, del artículo 89, de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y con fundamento en los artículos 9o., 31, 32 Bis, y 37 de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal; 9o., 16, 17, 22, 23, 27, 28, 29, 30 y 32 de la Ley de Planeación; y CONSIDERANDO Que el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000 establece que una de las más altas prioridades es el eficiente aprovechamiento de los recursos naturales, como condición básica para frenar las tendencias de deterioro ambiental y sentar las bases para transitar hacia el desarrollo sustentable; Que tomando en cuenta las propuestas de los sectores público, social y privado, la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca elaboró el programa sectorial de mediano plazo denominado Programa Forestal y de Suelo 1995-2000, mismo que establece los lineamientos para aprovechar de manera sustentable los recursos forestales y de suelo, orientando a incentivar el uso adecuado de dichos bienes, permitiendo restaurar y conservar el equilibrio ecológico; Que previo dictamen de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, ha sometido el Programa Forestal y de Suelo 1995 2000 a la consideración del Ejecutivo a mi cargo, he tenido a bien expedir el siguiente DECRETO ARTÍCULO PRIMERO.- Se aprueba el programa sectorial de mediano plazo denominado Programa Forestal y de Suelo 1995-2000. ARTÍCULO SEGUNDO.- Dicho programa es de observancia obligatoria para las dependencias de la Administración Pública Federal en el ámbito de sus respectivas competencias y, conforme a las disposiciones legales aplicables, la obligatoriedad del programa será extensiva a las entidades paraestatales de la Administración Pública Federal. ARTÍCULO TERCERO.- La Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca elaborará sus correspondientes programas anuales, los cuales servirán de base para la integración de sus respectivos anteproyectos de presupuesto, a efecto de que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público proyecte los recursos presupuestales necesarios para el eficaz cumplimiento de los objetivos y metas de este programa, en concordancia con el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, y en el contexto de la programación anual del gasto público. ARTÍCULO CUARTO.- La Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, con la intervención que corresponde a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, verificará de manera periódica el avance del programa, los resultados de su ejecución, así como su incidencia en la consecución de los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000; además realizará las acciones necesarias para corregir las desviaciones detectadas y, en su caso, propondrá las reformas a dicho programa. ARTÍCULO QUINTO.- Si en la ejecución del programa se contravienen las disposiciones de la Ley de Planeación, los objetivos y prioridades del Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, y lo previsto en este Decreto, se procederá en los términos de la propia Ley de Planeación y de la Ley Federal de Responsabilidades de los Servidores Públicos, para el fincamiento de las responsabilidades a que haya lugar. ARTÍCULO SEXTO.- La Secretaría de Contraloría y Desarrollo Administrativo vigilará, en el ámbito de sus atribuciones, el cumplimiento de las obligaciones derivadas de las disposiciones contenidas en este Decreto. TRANSITORIOS ARTÍCULO PRIMERO.- Se sustituye la denominación del Programa Forestal y de Recursos Naturales Renovables previsto en el anexo del Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, por la de Programa Forestal y de Suelo. ARTÍCULO SEGUNDO.- El presente Decreto entrará en vigor al día siguiente de su publicación en el Diario Oficial de la Federación. Dado en la Residencia del Poder Ejecutivo Federal, en la Ciudad de México, Distrito Federal, a los veintisiete días del mes de marzo de mil novecientos noventa y seis.- Ernesto Zedillo Ponce de León.- Rúbrica.- El Secretario de Hacienda y Crédito Público, Guillermo Ortiz Martínez.- Rúbrica.- La Secretaria de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, Julia Carabias Lillo.- Rúbrica.- El Secretario de Contraloría y Desarrollo Administrativo, Arsenio Farell Cubillas.- Rúbrica. 10-02-96 PROGRAMA Forestal y de Suelo 1995-2000. CONTENIDO PRESENTACIÓN PANORAMA GENERAL 1.1 El Sector Forestal en México 1.1.1 Evolución y situación actual del sector forestal 1.1.1.1 Conclusiones 1.2 El recurso suelo y la lucha contra la desertificación 1.2.1 Problemas estructurales del deterioro de los suelos 1.2.1.1 Oportunidades para la Conservación y Restauración de los Suelos 1.2.1.1.1 Conclusiones OBJETIVOS 2.1 Objetivos generales y específicos del subsector forestal 2.1.1 Asegurar la conservación de los recursos forestales, como parte fundamental del equilibrio de los ecosistemas 2.1.2 Aumentar la participación del sector en el desarrollo económico del país, mediante el impulso de un aprovechamiento sustentable de los recursos forestales, promoviendo la inversión, la generación de empleo y el ahorro interno 2.1.3 Propiciar la valorización de los servicios ambientales forestales, para que la sociedad reconozca, asuma y contribuya al costo de su mantenimiento 2.1.4 Contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades campesinas que viven en las zonas forestales 2.2 Objetivos generales y específicos en la conservación y restauración del recurso suelo 2.2.1 Contrarrestar los problemas estructurales del deterioro del suelo, mediante la promoción de estrategias financieras y la adecuación del marco jurídico correspondiente 2.2.2 Detener los procesos de degradación del suelo 2.2.3 Restaurar gradualmente el recurso suelo 2.2.4 Propiciar el desarrollo de una cultura para el uso sustentable del recurso suelo ESTRATEGIAS 3.1 Ordenamiento 3.2 Promoción y fomento 3.3 Desarrollo social 3.4 Descentralización y fortalecimiento regional 3.5 Corresponsabilidad y concertación 3.6 Investigación y adecuación tecnológica 3.7 Educación, capacitación, información y difusión 3.8 Proyección internacional 3.9 Evaluación PROGRAMAS OPERATIVOS 4.1 Programas y metas del subsector forestal 4.1.1 Conservación de los recursos forestales 4.1.1.1 Forestación, reforestación y agroforestería 4.1.1.2 Uso eficiente de leña y carbón como energético doméstico 4.1.1.3 Incendios forestales 4.1.1.4 Sanidad silvícola 4.1.1.5 Regulación forestal 4.1.1.6 Desarrollo microrregional 4.1.2 Desarrollo económico forestal 4.1.2.1 Producción y productividad 4.1.2.2 Plantaciones Forestales Comerciales 4.1.2.3 Abasto 4.1.2.4 Modernización industrial 4.1.2.5 Comercialización 4.1.3 Combate a la pobreza 4.1.3.1 Fortalecimiento de la organización 4.1.3.2 Capacitación 4.1.3.3 Extensión técnica forestal 4.1.3.4 Desarrollo productivo 4.1.4 Cultura Forestal 4.1.4.1 Divulgación forestal 4.1.4.2 Educación forestal 4.1.5 Información básica forestal 4.1.5.1 Inventario Nacional Forestal 4.1.5.2 Monitoreo de los recursos forestales 4.2 Programas y proyectos para la conservación y restauración del recurso suelo 4.2.1 Conservación de suelos 4.2.1.1 Validación de estrategias de conservación de suelos 4.2.1.2 Operación de estrategias para la conservación de suelos 4.2.2 Restauración de suelos 4.2.2.1 Revegetación y reforestación 4.2.2.2 Control de escurrimientos y azolves 4.2.2.3 Corrección de suelos 4.2.2.4 Servicios de apoyo a la revegetación 4.2.3 Información básica 4.2.3.1 Evaluación del estado del suelo 4.2.3.2 Ordenamiento del uso del suelo 4.2.3.3 Sistematización de información 4.2.4 Fomento a la cultura del uso sustentable del recurso suelo 4.2.4.1 Educación 4.2.4.2 Difusión 4.2.5 Organización y capacitación 4.2.5.1 Organización y participación 4.2.5.2 Apoyos a la capacitación 4.2.6 Regulación 4.2.6.1 Adecuación al marco jurídico SIGLARIO PRESENTACIÓN En el marco del Sistema de Planeación Democrática, la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, presenta el Programa Forestal y de Suelos 1995-2000, conforme a lo dispuesto por los Artículos 22, 23, 24, 28, 29, 31 y 32 de la Ley de Planeación y los Artículos 9, 16 y 32 bis de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal. Este Programa parte de la estrategia que propone el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, que busca un equilibrio -global y regional- entre los objetivos económicos, sociales y ambientales, con el fin de contener los procesos de deterioro ambiental; inducir un ordenamiento del territorio nacional de acuerdo a las aptitudes y capacidades ambientales de cada región; aprovechar de manera plena y sustentable los recursos naturales, como condición básica para alcanzar la superación de la pobreza; y cuidar el ambiente y los recursos naturales a partir de una reorientación de los patrones de consumo y un cumplimiento efectivo de las Leyes. El Programa es expresión de la voluntad del Ejecutivo Federal en el sentido de apoyar, plena y decididamente, la conservación, restauración y aprovechamiento sustentable del recurso forestal y del suelo de nuestro país, con base en acciones que, según lo establece el propio Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, permitan frenar las tendencias del deterioro ambiental y sentar las bases para transitar hacia el desarrollo sustentable. El Programa responde al reto compartido por sociedad y estado, de asumir plenamente las responsabilidades y los costos de un aprovechamiento duradero de los recursos naturales renovables y del medio ambiente, que permita mejorar la calidad de vida para todos, propicie la superación de la pobreza, y contribuya a una economía que no degrade sus bases naturales de sustentación. Durante muchos años, los modelos de desarrollo económico adoptados en México, favorecieron la sobreexplotación de los recursos naturales porque en ellos estaba implícita una actitud poco comprometida con la preservación del medio ambiente. Como resultado de ese proceso, la sociedad es testigo del agotamiento de recursos por naturaleza finitos y de una severa disminución de la calidad ambiental, lo que hoy en día exige una reorientación de las políticas de desarrollo para que sean compatibles con la atención al medio ambiente, para así facilitar el aprovechamiento de los recursos sobre bases que aseguren un tránsito gradual a la sustentabilidad. La complejidad de esta problemática y de las acciones que es necesario emprender, obligan a adoptar una estrategia ambiental más eficiente que, aunada a la búsqueda del desarrollo económico, logre soluciones integrales, multidisciplinarias y plurales, mediante la responsabilidad compartida entre sociedad y Gobierno. La mejoría de la calidad de vida, el logro de los mínimos de bienestar, es decir, la viabilidad del desarrollo económico y social no debe, ni puede, estar basada en el agotamiento de los recursos naturales, ni en la degradación del ambiente; por el contrario, debe sustentarse en el cuidad o al capital natural, patrimonio de los mexicanos de hoy y del futuro. Esto constituye una razón obligada para que la acción gubernamental en materia de recursos naturales, traducida en acciones programáticas, se aboque a hacer factible la sustentabilidad del desarrollo, al considerar como fundamental la conciliación de la calidad ambiental con la optimización del aprovechamiento racional y equitativo de los recursos y, así favorecer el bienestar de la población. En este contexto, el Programa Forestal y de Suelo 1995-2000, se inscribe en una política ambiental y de aprovechamiento de los recursos que, trasciende el ámbito estrictamente regulatorio, para constituirse en un proceso de transformación de las prácticas culturales silvícolas, de promoción e inducción de inversiones en infraestructura ambiental, de creación de mercados y de financiamiento para el desarrollo sustentable. Las acciones que aquí se presentan, parten de una visión integral para el aprovechamiento ordenado de los recursos naturales y de la protección al medio ambiente. Esta nueva perspectiva es posible gracias al nuevo diseño institucional que dio origen a la Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca, lo que ha permitido concebir una estrategia que hace posible la atención articulada de políticas y programas para aprovechamiento de los recursos naturales, que tradicionalmente se manejaron de manera sectorial y sin estrategias organizadas en forma conjunta. Esta propuesta de integralidad se refleja también en la participación de México en los diversos foros internacionales en los que se formulan políticas generales en la materia, así como en la instrumentación de mecanismos de cooperación internacional en los que participa nuestro país. Así, el Programa Forestal y de Suelo 1995-2000, se suma a los esfuerzos conjuntos en los Programas de Medio Ambiente, Hidráulico y de Pesca y Acuacultura, por lo que las políticas en materia forestal y del recurso suelo, que aquí se presentan en forma separada por razones de método, deben comprenderse y asumirse como parte de la política ambiental para un crecimiento sustentable, que postula el Gobierno de la República. Conforme a los lineamientos del Sistema Nacional de Planeación Democrática, la formulación de este Programa es resultado de una amplia consulta entre los sectores público, social y privado que concurren en la actividad forestal y en la utilización, restauración y conservación del suelo, por lo que en este documento se integran las demandas y propuestas externadas por organizaciones de productores, cámaras industriales, dependencias y organismos públicos, instituciones académicas y de investigación, asociaciones gremiales, dueños y poseedores del recurso forestal y empresas promotoras de inversiones. Esta consulta tuvo sus principales soportes en los Consejos Consultivos Nacionales -para el Desarrollo Sustentable y Forestal- con sus correspondientes Consejos Regionales y Estatales; así como en fructíferas reuniones de trabajo con las Comisiones del Poder Legislativo encargadas de atender los asuntos forestales y ambientales. El Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, reconoce que el país registra una de las tasas más altas de deforestación en América Latina, sobre todo por el cambio de uso del suelo. Para atender esta problemática, el Programa Forestal y de Suelo 1995-2000, busca asegurar la conservación de los recursos silvícolas, como parte fundamental del equilibrio entre los ecosistemas, contrarrestando los efectos del cambio de uso del suelo, con el fin de recuperar la frontera silvícola; preservar el recurso actualmente disponible y garantizar que todo aprovechamiento se realice con un sólido sustento técnico. En materia de suelos, el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, señala que persiste un uso inadecuado de este recurso, lo que ha ocasionado una disminución de su fertilidad en cerca de un ochenta por ciento en el territorio nacional. Para buscar la protección de este recurso se inducirán cambios en los sistemas productivos que combinen la optimización de ingresos y rendimientos con la conservación, abriendo espacios formales para el involucramiento de los productores en las tareas destinadas a contener la erosión. Asimismo, el Plan establece que se promoverá la actualización del marco jurídico y regulatorio y se buscará que la propiedad o usufructo de la tierra implique responsabilidades sobre su buen uso. Un componente estratégica será la confluencia de políticas y programas de conservación de suelos con la consolidación de políticas de apoyos directos al productor y con los actuales procesos de modernización productiva y reorganización económica en el agro. Por ello, el Programa incluye acciones para la conservación y restauración del recurso suelo, basadas en la canalización de recursos financieros para apoyar a estos propósitos, propiciando la inversión productiva, revalorar los servicios ambientales del recurso y gestionar en coordinación con la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural, la aplicación de una variada gama de incentivos que alienten y reorienten la producción agropecuaria hacia la sustentabilidad. En el ámbito económico, el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, establece que en los próximos años el país requerirá de una expansión productiva que permita generar empleos y de ampliar la oferta de bienes y servicios demandados por una población en crecimiento, financiada con el fortalecimiento del ahorro interno. El presente Programa coadyuvará a la atención de este reto por medio de acciones orientadas a incrementar la participación del sector forestal en el desarrollo económico del país, con base en un aprovechamiento sustentable del potencial productivo existente en materia de bosque nativo y de plantaciones forestales comerciales. Para tal efecto, en el marco de una estricta disciplina presupuestal que contribuya al mantenimiento del equilibrio en las finanzas públicas y a la instrumentación eficiente del gasto público, habrán de desarrollarse seis líneas estratégicas de acción: · la promoción de esquemas financieros y fiscales orientados a la sustentabilidad, que alienten la inversión productiva, permitan la modernización industrial, sustituyan importaciones y aumenten las exportaciones; · el fomento de plantaciones forestales comerciales, que a su vez garantice su viabilidad ambiental y la equidad en la relación entre productores e industriales; · la intensificación productiva de los recursos actualmente bajo manejo, garantizando su aprovechamiento integral, así como la incorporación de nuevas superficies con potencial; · la diversificación productiva en bosques, selvas y zonas áridas y la promoción de cadenas productivas regionales, perfeccionando los sistemas de información comercial; · la concertación entre los diferentes agentes de la cadena productiva; y · la valoración de los servicios ambientales de los ecosistemas forestales. Esta labor promocional y de fomento productivo ha alcanzado ya sus primeros logros. En el ámbito productivo, el levantamiento de la veda forestal del Estado de México, en junio de 1995, ha permitido incorporar al aprovechamiento sustentable el potencial silvícola de esta entidad. Asimismo, en un entorno de altos precios internacionales de la celulosa de madera, principal insumo para la producción de papel, durante 1995 fue posible la reactivación de cuatro importantes fábricas, con lo que actualmente opera toda la planta productiva de este giro industrial, con el consiguiente impacto favorable en la creación de empleos, el incremento en la demanda de materia prima forestal y la sustitución de importaciones. En el aspecto social, el Programa Forestal y de Suelo 1995-2000 busca contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de por lo menos diez millones de mexicanos que habitan en áreas forestales, en especial las comunidades campesinas poseedoras del recurso. Para ello, en el marco del esfuerzo nacional para superar la pobreza, se promoverá el desarrollo de estas comunidades mediante un aprovechamiento sustentable de sus recursos silvícolas, con base en un adecuado ordenamiento territorial y la participación activa de las propias comunidades en los procesos productivos generadores de inversión, empleo e ingreso. Para alcanzar estos propósitos, el Programa Forestal y de Suelo 1995-2000, habrá de instrumentarse de acuerdo a nueve grandes estrategias: Ordenamiento; Promoción y Fomento; Desarrollo Social; Descentralización y Fortalecimiento regional; Corresponsabilidad y Concertación; Investigación y Adecuación Tecnológica; Educación, Capacitación, Información y Difusión; Proyección Internacional; y Evaluación. El ordenamiento de los recursos forestales y del suelo se constituirá en el elemento articulador de la planeación integral, mediante programas coordinados con el Programa de Ordenamiento Territorial del INE, el Programa de Desarrollo Informático del INEGI, así como la organización territorial del país en regiones prioritarias y por cuencas hidrográficas, como unidades naturales para la gestión y adecuada utilización de los recursos. La estrategia de Promoción y Fomento se orientará a incrementar de manera sustentable la producción forestal maderable y no maderable del país, con base en el potencial de los recursos naturales mediante la celebración de convenios de concertación con productores e industriales, la integración de agroasociaciones de largo plazo, la promoción de esquemas financieros y fiscales acordes con las características y plazos de maduración de los proyectos forestales, el desarrollo de infraestructura, la creación de cadenas productivas regionales, la diversificación económica del subsector forestal y el apoyo a la comercialización de los productos nacionales. Para ello, las acciones guardarán estrecha vinculación con el Programa de Financiamiento del Desarrollo, el Programa de Política Industrial y Comercio Exterior, el Programa de Desarrollo del Sector Comunicaciones y Transportes, el Programa de Política de Comercio Exterior y Promoción de Exportaciones, del Programa de Desarrollo del Sector Turismo, así como el Programa de Empleo, Capacitación y Defensa de los Derechos Laborales, entre otros instrumentos de planeación. En el ámbito del Desarrollo Social, las acciones se articularán con el Programa para superar la Pobreza, el Programa Agropecuario y de Desarrollo Rural y el Programa Sectorial Agrario, en torno a la promoción de esquemas de capacitación, asistencia técnica y fortalecimiento de la organización productiva que faciliten el acceso de dueños y poseedores del recurso a proyectos sustentables de aprovechamiento y diversificación productiva, generadores de empleo e ingreso. Asimismo, se promoverá la canalización adecuada de diversos instrumentos de fomento como Procampo, Procede y Pronare, entre otros. En materia de Descentralización y Fortalecimiento Regional, la estrategia se inscribe en los lineamientos del Programa para un Nuevo Federalismo, reconociendo que la viabilidad del tránsito a la sustentabilidad exige el fortalecimiento de las instancias regionales y locales de gestión de los recursos naturales. En este sentido, en el seno del Consejo Consultivo Nacional para el Desarrollo Sustentable y de los Consejos Técnicos Consultivos Nacionales Forestal y de Restauración y Conservación de Suelos, con sus respectivos Consejos Regionales y Estatales, se promoverá la coordinación con gobiernos de las entidades federativas y se hará una profunda revisión de los ordenamientos legales con el propósito de identificar las materias susceptibles de transferir a la competencia de estos órdenes de gobierno. Asimismo, se impulsará la desconcentración de funciones y se reforzarán las Delegaciones Federales de la Semarnap para que puedan ofrecer un servicio público más ágil y eficiente. La Corresponsabilidad y Concertación en la toma de decisiones relacionadas con la gestión de los recursos naturales constituye una estrategia fundamental para la instrumentación del Programa Forestal y de Suelo 1995-2000, ya que permitirá vincular acciones entre los sectores público, social y privado orientándolas a la sustentabilidad. Para la materialización de esta estrategia habrá de fortalecer la operación de los Consejos consultivos mencionados. En cuanto a la investigación y adecuación tecnológica, su importancia radica en que permitirá adecuar la teoría y la práctica en torno a la conservación, restauración y aprovechamiento sustentable de los recursos forestales y del suelo, a partir de acciones que permitirán revisar y adecuar las tecnologías tradicionales que han probado su eficiencia, así como fomentar la investigación básica y aplicada y la productividad científica, en estrecha coordinación con instituciones académicas y de investigación, así como fondos de financiamiento a la investigación a nivel nacional e internacional. La estrategia de educación, capacitación, información y difusión, buscará establecer consensos entre la sociedad y Gobierno, para el diseño, instrumentación y evaluación de las tareas que derivarán del Programa Forestal y de Suelo 1995-2000. En estrecha vinculación con el Programa de Desarrollo Educativo, las acciones buscarán la participación corresponsable de los agentes sociales, con base en la inducción de una auténtica cultura ambiental, mediante adecuados esquemas educativos, informativos y de divulgación que propicien una mayor sensibilidad acerca de las funciones ambientales que los ecosistemas naturales proveen al conjunto de la sociedad. En este sentido se articularán las acciones con la participación del Centro de Capacitación y Educación para el Desarrollo Sustentable (Cecadesu). La Proyección Internacional en la ejecución del Programa Forestal y de Suelo 1995-2000, permitirá el cumplimiento puntual y preciso de los compromisos internacionales que México ha asumido en relación a la problemática ambiental y el deterioro ecológico. En particular, las acciones darán seguimiento a los acuerdos establecidos en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, la Cumbre de la Tierra y su Agenda XXI, la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, y demás mecanismos de cooperación internacional en materia ambiental. Asimismo, en estrecha coordinación con organismos y agencias internacionales y los gobiernos de países con mayor desarrollo forestal, se impulsarán acciones conjuntas que faciliten el intercambio de experiencias y consoliden las acciones que México ha emprendido para impulsar el tránsito a la sustentabilidad. Finalmente, el Programa Forestal y de Suelo 1995-2000, habrá de sujetarse a una permanente evaluación que permita conocer sistemáticamente los efectos de la acción concertada de sociedad y gobierno en su instrumentación, con el propósito de retroalimentar los procesos, y en su caso, corregir desviaciones y proponer las medidas de ajuste necesarias. Para ello, se establecerán mecanismos ágiles de comunicación e información de las unidades administrativas gubernamentales a los consejos consultivos nacionales, regionales y estatales y hacia la sociedad en general. Con base en estos propósitos y estrategias, el Programa Forestal y de Suelo 1995-2000, sintetiza la responsabilidad compartida de sociedad y gobierno, para establecer balances y equilibrios que permitan utilizar, restaurar y conservar el capital natural, propiedad de los mexicanos de hoy y patrimonio de los mexicanos del mañana. PANORAMA GENERAL 1.1 EL SECTOR FORESTAL EN MEXICO A. Características generales En México, los bosques, selvas y otras áreas con vegetación natural ocupan 72% del territorio, abarcan 141.7 millones de hectáreas. Se integran en millones de ha, por los tipos de vegetación siguientes: Ver imagen (dar doble click con el ratón) El país cuenta aproximadamente con 55 millones de ha de bosques y selvas que representan más del 25% del territorio nacional; aproximadamente 32.5 millones de ha. son formaciones cerradas (58% del total del arbolado) y 22.9 millones de ha son formaciones abiertas (42%). Los bosques templados incluyen coníferas, latifoliadas y mesófilos que se distribuyen principalmente en las áreas montañosas del país, con tres cuartas partes de ellos concentrados en los estados de Chihuahua, Durango, Guerrero, Michoacán, Jalisco y Oaxaca. Los bosques de coníferas ocupan 21 millones de ha, las latifoliadas 9.5 y 1.4 el mesófilo. Las selvas están integradas por vegetación del trópico húmedo y trópico seco; la primera incluye los tipos de selva alta y mediana; según el Inventario Nacional Forestal Periódico ocupan aproximadamente 14.1 millones de ha (incluyendo otras asociaciones) y se ubican en 80% en los estados de Campeche, Chiapas, Oaxaca, Quintana Roo y Veracruz. Las selvas del trópico seco que incluyen selva baja caducifolia, se localizan en los declives de la Sierra Madre Oriental y Occidental, cuencas del Balsas y del Papaloapan, Istmo de Tehuantepec, Chiapas y Península de Yucatán, ocupando una extensión de 11 millones de hectáreas. La importancia de los ecosistemas forestales de México se basa en cuatro consideraciones: a) biológica; por ser megadiverso, con 10% de la biodiversidad del mundo, incluyendo un alto número de especies endémicas, principalmente en sus desiertos y bosques templados, sobre todo mesófilos; b) ambiental; ya que son elementos de estabilización de suelos y conservación de los ciclos de agua, así como para captura de carbono; c) social; pues constituyen una fuente amplia de productos de subsistencia utilizados por la población rural; y d) económica; como fuente de productos maderables y no maderables para consumo nacional o de exportación, y para el turismo y la recreación. Los bosques, selvas y áreas con vegetación natural albergan una gran riqueza de especies vegetales y animales, muchas de las cuales son endémicas, es decir exclusivas de nuestro país. Por ejemplo, los bosques de pino-encino mexicanos son, en su tipo, los que muestran mayor riqueza biológica en el mundo, ya que en ellos habitan 55 especies de pinos (85% endémicas) y 138 de encinos (70% endémicas). Los bosques mesófilos, aunque cubren únicamente 1.4% del territorio, incluyen 10% de las especies de plantas del país, muchas de ellas también endémicas. Además de su riqueza biológica los ecosistemas forestales de México ofrecen condiciones de hábitat requeridas por poblaciones de numerosas especies de flora y fauna que habitan temporal o permanentemente en estas áreas. Entre estas especies, se incluyen importantes grupos de aves y algunos insectos migratorios, como la mariposa monarca, que migra de Estados Unidos y Canadá y depende de los bosques mexicanos de oyamel para invernar y completar su ciclo de vida. B. Deforestación y degradación Existe actualmente incertidumbre sobre las estimaciones de tasas de deforestación en nuestro país, ya que a nivel nacional varían desde 370 mil a 1.5 millones de ha/año para la década de los ochenta. Esta diferencia se debe a que las estimaciones son resultado de estudios con objetivos diferentes, y la heterogeneidad y confiabilidad de los datos varía en cuanto a los años base y escalas geográficas utilizados. Otros aspectos que contribuyen a las discrepancias de las tasas son las definiciones diversas de deforestación, los diferentes tipos de bosque utilizados en la cuantificación (cerrados o abiertos) y otros problemas metodológicos. Como se muestra en el cuadro 2, la mayoría de las cifras reportadas para la década de los ochenta se encuentran entre 370 mil y 700 mil ha/año para selvas y bosques cerrados. Las estimaciones más detalladas pueden agruparse en dos rangos: a) 370 a 400 mil ha/año, incluyendo bosques abiertos, o 320 a 350 mil ha/año (0.7% anual), obtenidas por la SARH; y b) 620 a 680 mil ha/año (1.3% anual) para bosques y selvas cerrados, obtenidas por la FAO y fuentes independientes. La pérdida anual en selvas se estima entre 189 y 500 mil ha/año (tasa de deforestación de 0.8 a 2% anual); mientras que en bosques el rango es de 127 a 167 mil ha/año (tasa de 0.5 a 0.8% anual), y en vegetación de zonas áridas se estima en aproximadamente 50 mil ha/año. Cuadro 2. Tasas estimadas de deforestación en México para la década de 1980-90 en miles ha/año Fuente Bosques Selvas Zonas Total Áridas Toledo et al. 1989 a nd nd nd 1500 Repetto 1988 nd 460 nd 460 Myers 1989 nd 700 nd 700 FAO 1988 125 470 20 615 FAO 1995 nd nd nd 678 WRI 1992 nd nd nd 615 WRI 1994 nd nd nd 678 SARH 1990 b 127 202 41 370 SARH 1991 127 189 54 370 Castillo et al. 1989 c 273 473 nd 746 Masera et al. 1992 167 501 nd 668 Fuente: Modificado de Masera. 1996. Para contar con una cifra confiable de deforestación, se requiere que se realicen mediciones directas en intervalos regulares y se tome en cuenta la dinámica de cambios de uso del suelo. El análisis de la información de las cifras disponibles efectuado por Masera 1996, sugiere que las tasas de deforestación para finales de la década de los ochenta se encuentran entre 320 y 670 mil ha./año para bosques y selvas cerrados y alrededor de 50 mil ha./año para bosques abiertos (vegetación de zonas áridas y semiáridas). Las causas de deforestación varían según regiones y tipos de bosques. El cambio en el uso de suelo forestal a otros usos ha sido la causa principal de la eliminación de la vegetación por la expansión de las fronteras agrícola y pecuaria. Entre 1970 y 90, los terrenos agrícolas se incrementaron 39%, el área dedicada a la ganadería 15% y el área forestal se redujo 13%. La expansión agrícola más acelerada ocurrió en Yucatán, Quintana Roo y Chiapas, mientras que la ganadería creció más en Quintana Roo y Campeche, en magnitud relativa. Otras causas dominantes del proceso de deforestación son la tala clandestina, los incendios, principalmente aquellos provocados para aumentar la productividad de pastos destinados al ganado. La contribución relativa de las diversas causas ha sido la siguiente: en bosques, 50% de la superficie afectada se debe a incendios, 28% a ganadería y 17% a agricultura; en selvas, la ganadería es responsable de casi 60% de la superficie deforestada, los incendios representan entre 7 y 22% y la agricultura del 10 al 14%. En el cuadro 3 se muestran las tasas de deforestación por tipo de bosque y sus causas para la década de los ochenta. Cuadro 3. Tasas de deforestación y principales causas por tipo de bosque para mediados de los años ochenta Tipo de vegetación Deforestación miles de ha./año % anual principales causas * Coníferas 108 0.64 incendios, pastoreo, agricultura, tala ilegal Latifoliadas 59 0.67 incendios, pastoreo, agricultura, tala ilegal Selva alta 195 2.00 pastoreo, agricultura, infraestructura, incendios, tala ilegal Selva baja 306 1.90 pastoreo, agricultura, tala ilegal, incendios Total 668 1.29 Fuente: Masera et al. 1992. Las estadísticas oficiales muestran un promedio anual de 7,153, de incendios en los últimos seis años, que afectaron 213 mil ha., de las cuales, 35% fue arbolado adulto y renuevo, y 65% de pastos y arbustos. El promedio de superficie afectada por incendio fue de 30 hectáreas. Con respecto a plagas y enfermedades, en áreas forestales se han reportado más de 200 especies de insectos, hongos y bacterias que afectan, en promedio, 33 mil ha./año. Se estima además que actualmente existen 1.8 millones ha. de bosques afectadas por plantas parásitas. En los últimos años el fenómeno de deforestación ha decrecido como consecuencia de la disminución en los desmontes no controlados, debido principalmente a la baja rentabilidad agropecuaria en terrenos marginales y la poca accesibilidad de bosques y selvas naturales remanentes. Por otro lado, el área identificada con degradación forestal, registró un incremento de 17.8 millones de ha. estimadas en el primer inventario nacional forestal (finalizado en 1985), a 22.2 millones en el Inventario Nacional Forestal Periódico de 1994. Estos terrenos han perdido “calidad” en el recurso forestal debido a procesos de perturbación y fragmentación atribuidos a la disminución de biomasa y la pérdida del potencial productivo del área, así como a la alteración del suelo, flora y fauna asociados. Actualmente, se reporta que aproximadamente 29% de las selvas (6.8 millones ha.) y 11% de bosques (3.5 millones ha.) se encuentran fragmentados, con posibles repercusiones negativas para manejo y conservación de hábitat. C. Situación social El 80% de la superficie forestal nacional se encuentra bajo el régimen de propiedad social; 15% es privada, y pertenece a pequeños propietarios con bosques de menos de 20 ha., y 5% son terrenos nacionales. La propiedad social integra comunidades y ejidos con población aproximada de 10 millones de habitantes, de los cuales, más del 27% habla alguna lengua indígena. Las comunidades y ejidos, por la similitud en sus características de organización, pueden ser considerados dentro de un mismo grupo. De ellos 8,417, que representan 28 % del total de las comunidades rurales del país (29,983), poseen recursos forestales. Sólo en 421 ejidos y comunidades la actividad forestal constituye el principal sustento económico, y la mayoría de estos se concentran en Chihuahua (99) y Durango (122); el resto comparte actividades forestales y agropecuarias, siendo estas últimas más importantes. No existen datos precisos sobre este tipo de comunidades, sin embargo, debido a que la mayoría tiene su actividad productiva mixta, con preponderancia agropecuaria, se considera que comparte las características socioeconómicas del sector rural. De conformidad con los datos del INEGI y la CONAPO, actualmente viven en el campo aproximadamente 23 millones de habitantes, que representan 25% de la población total; en contraste, a principio del siglo, la población rural representaba 71%. La pirámide poblacional muestra que los niños y jóvenes menores de 14 años de edad representan 44% de la población rural, los jóvenes de 15 a 29 años 26%, los adultos de 30 a 44 años 14%, la población entre 45 y 59 años registró 9% y los ancianos representan 7%. La tasa de crecimiento anual de la población urbana fue de 4.7% en los últimos 20 años, mientras que la rural 2.4%. Estos datos reflejan valores altos de migración de índices de migración por entidad federativa muestran que los estados con alta producción forestal (Guerrero, Durango, Michoacán y Oaxaca) presentan valores de migración medios y altos; es decir, tienen un porcentaje de emigración igual o mayor al 15% del total de sus habitantes. De la población rural económicamente activa en 1991, 5,959,000 (23%) desarrolló sus actividades en el sector primario (agricultura, ganadería, silvicultura y pesca). El promedio de las remuneraciones es inferior al salario mínimo o su equivalente (el ingreso no monetario representa 44,5% de las entradas del menor nivel socioeconómico que incluye campesinos y grupos marginados), mientras que sólo 2 de cada 100 ocupados obtiene 5 o más. Como consecuencia, 8.8 millones de personas en el campo viven en situación de pobreza extrema, mientras que 10 millones se encuentra en condiciones de pobreza moderada, que se presenta cuando una familia es capaz de adquirir los alimentos suficientes para evitar la desnutrición, pero no alcanza otros satisfactores, como vivienda, salud, educación y vestido, entre otros. El ingreso familiar se destina en 55.4% a alimentación, bebida y tabaco; 12% a vestido; 8.7% a transporte; 7.2% a enseres domésticos y 4.1% a salud. En educación sólo se invierte el 1.3% del ingreso; el resto se divide en otros bienes y servicios. La escolaridad promedio de la población rural es de 3.3 años, comparada con el promedio nacional de 7 años. El 63% de la población rural de 15 años y más sabe leer y escribir, y sólo 13% cuenta con estudios adicionales y han concluido el ciclo primario de estudios. 1.1.1 Evolución y situación actual del sector forestal A. Marco institucional Legislación México cuenta con una legislación forestal desde fin del siglo pasado, influenciada por la legislación europea, con un enfoque conservacionista tendente a promover la producción sostenida de productos maderables y la preservación de los recursos. Su evolución muestra cambios significativos: de ser un instrumento con regulación rígida y con amplia intervención del Estado en todo el proceso l campo a la ciudad. Aun cuando en las comunidades forestales no se cuenta con cifras exactas de migración, los productivo, se desreguló para promover mayor participación de los sectores social y privado, pero las instancias gubernamentales manteniendo la función normativa y de supervisión. La primera Ley Forestal se promulgó en 1884 y se orientó a regular las actividades de aprovechamiento comercial con el objetivo de asegurar un rendimiento a largo plazo. El Gobierno otorgó concesiones de áreas forestales extensas a empresas extranjeras que se concentraron principalmente en el norte del país; se construyeron aserraderos de gran capacidad y una red de caminos forestales. Esta época se caracterizó por el uso extensivo y poco regulado del recurso, en el que se explotaron los bosques con arbolado de mayores dimensiones. Después de la Revolución Mexicana se eliminaron las concesiones a empresas extranjeras, se expropiaron las industrias, y las áreas forestales comenzaron a ser transferidas al sector social. El reparto continuó hasta los años setenta. En 1926 se promulgó una Ley con disposiciones para la conservación y protección de los recursos; sin embargo, sus normas fueron neutralizadas debido a la influencia de las políticas de reforma agraria que canalizaron inversiones a actividades agropecuarias y favorecieron la repartición de tierras en áreas sin arbolado. En 1938, se derogó la Ley y se promulgó otra con pocas modificaciones. Con la legislación de 1942 se promovió un mayor control de los recursos forestales por parte del sector social, se prohibió la adquisición de terrenos forestales por la iniciativa privada y se expropiaron grandes extensiones de bosques y selvas particulares. Esta situación propició una descapitalización del sector debido a que los nuevos poseedores de los bosques no estaban en posibilidades de invertir ni ser sujetos de crédito. El Estado continuó interveniendo en las actividades del sector por medio de empresas paraestatales que monopolizaron actividades de aprovechamiento, transformación y comercialización. En 1986 se promulgó una nueva Ley que promovió el desarrollo de empresas forestales comunales y ejidales, y se estableció una normatividad ambiental más estricta. El Estado conservó las funciones regulatorias y de supervisión de las actividades de extracción, manejo, industrialización, transporte y comercialización. Como consecuencia de la reforma al artículo 27 Constitucional, se promulgó en 1992 la actual Ley Forestal en la que se reduce la intervención del Estado y hay menor regulación de las actividades productivas del sector. Esta Ley reorienta el papel del Estado y crea mecanismos más efectivos para conciliar intereses públicos y privados, con el propósito de incorporar el uso de los recursos forestales a un desarrollo sustentable. A pesar de ello, se han presentado limitaciones en el diseño de instrumentos y programas de fortalecimiento de las instancias ejecutoras. Políticas Desde la época de la Colonia, el potencial económico y el valor ambiental de los recursos forestales han sido ignorados o subestimados en las políticas de desarrollo del campo en México. Con la promulgación de la Constitución de 1917 y principalmente después del impulso otorgado a la reforma agraria en 1934, las políticas se orientaron a promover a la agricultura y la ganadería como actividades prioritarias sin considerar las actividades silvícolas. La subestimación del recurso forestal y el sesgo hacia las actividades agropecuarias han tenido consecuencias importantes en el desarrollo del sector, así como en la pérdida y deterioro de los recursos. Tenencia de la tierra y derechos de propiedad La inseguridad en la tenencia de la tierra y la falta de definición clara de derechos de propiedad de áreas forestales ha sido un problema común en todo el país. El proceso de reparto de tierras al sector social se orientó a las zonas con potencial agrícola. Asimismo, en la reforma constitucional de 1947 las áreas forestales no fueron incluidas en los programas de distribución y demarcación de terrenos ejidales y comunales. Bajo el esquema de propiedad comunal, los derechos de propiedad de terrenos agrícolas o ganaderos tendían a definirse con claridad, es decir, se parcelaban y asignaban a grupos o familias; en contraste, la demarcación de áreas forestales permaneció indefinida y se utilizaron como áreas de uso común, propiciando serios problemas de libre acceso que condujeron al deterioro o conversión a otros usos. Políticas agropecuarias El sector agropecuario experimentó un acelerado crecimiento entre 1940 y 1960, que promovió el avance de la frontera agrícola. La actividad creció a una tasa mayor al 4% anual, sobrepasando la tasa de crecimiento poblacional (2.8). Este crecimiento no pudo ser sostenido debido a que las mejores tierras para la agricultura habían sido ocupadas y no se logró un incremento significativo en la productividad. Entre 1965 y 1980 el crecimiento del sector agrícola cayó a una tasa inferior al 2.5% que fue menor a la tasa de crecimiento poblacional y como consecuencia, México se convirtió en un importador neto de productos agrícolas. El sector pecuario creció también aceleradamente, principalmente entre 1970 y 1985; durante este período, el número de cabezas de ganado se incrementó 15%, lo que conllevó un aumento del 100% del área dedicada a pastoreo. Al igual que las áreas agrícolas, gran parte fueron creadas a expensas de la eliminación de bosques y selvas por medio de programas oficiales de desmontes, principalmente en el sureste del país. Durante la década de los ochenta, las políticas agropecuarias se enfocaron a promover las actividades mediante subsidios directos e indirectos que favorecieron todas las actividades productivas, desde suministro de agua y electricidad, hasta semillas y fertilizantes. Unicamente en 1987 el total de los subsidios a actividades agrícolas y pecuarias excedió los 2 mil millones de dólares. Ver imagen (dar doble click con el ratón) Las políticas de desarrollo del campo incluyeron también la promoción de créditos, en su mayoría subsidiados, que también favorecieron las actividades agropecuarias sobre las forestales. Entre 1983 y 1987, 57% de los créditos se destinaron a la agricultura, el 28% a la ganadería y sólo el 15% a actividades forestales, principalmente en inversiones industriales. Como se aprecia en el cuadro anterior, el financiamiento ha favorecido a la agricultura y la ganadería, en parte por la mayor rentabilidad relativa y en parte por la percepción de mayor riesgo en las actividades forestales. Menos del 10% de los préstamos del FIRA y del BANRURAL a la agroindustria se han canalizado al sector forestal. Entre 1987 y 1992, el financiamiento al subsector forestal representó en promedio el 15% del crédito otorgado a la agricultura y el 9.5% del otorgado a la ganadería. La consecuencia más importante de estas políticas sobre el sector forestal fue que se impulsó la conversión de grandes extensiones de bosques y selvas a áreas de cultivo y pastoreo, en donde prevalecen condiciones inapropiadas para estas actividades, lo que ha tenido un efecto negativo económico y ambiental. Éste es el caso de áreas agrícolas de montaña con pendientes mayores de 15% y de terrenos tropicales con suelos pobres, que pierden su productividad en unos cuantos años por problemas de erosión. Políticas del sector Con el impulso a la reforma agraria, las políticas del sector se orientaron a transferir al sector social los derechos para la utilización del recurso, sin brindarles apoyos técnicos, financieros y de capacitación para un manejo adecuado. El sector privado absorbió la mayor parte de la industria y el sector público mantuvo su función regulatoria y amplio control, el cual no fue aplicado con eficiencia, afectando las relaciones entre los sectores. Por otra parte, las políticas de usos comerciales y no comerciales de los recursos forestales han favorecido la maximización de beneficios asociados a productos maderables, sin considerar otros bienes y servicios ambientales relevantes para la sociedad, como la conservación del suelo, la captura del carbono, el ciclo hidrológico y los productos forestales no maderables. Aun cuando existe una gran riqueza forestal en el país, las políticas productivas tradicionales se han enfocado a promover el aprovechamiento de sólo un pequeño porcentaje de las especies con potencial comercial. Tal es el caso de las coníferas, en los bosques templados, y la caoba en las selvas, de las que se obtienen más del 80% de los productos forestales del país. Cuadro 4. Comparación del Producto Interno Bruto del Sector Forestal con los sectores manufacturero y agropecuario 1987-1994 (millones de pesos de 1980) PIB por sector 1987 1988 1989 1990 1991 1992 1993 1994 Variación 1994/1987 Total Nacional 4,817,733 4,875,994 5,034,633 5,255,777 5,468,560 5,819,836 5,644,668 5,867,478 Variación anual % 1.2 3.3 4.4 4.0 6.4 - 0.3 3.9 21.7 Manufacturero 1,026,136 1,068,969 1,135,063 1,201,189 1,252,246 1,280,665 1,261,748 1,317,065 Variación anual % 4.2 6.2 5.8 4.3 2.3 -1.5 4.4 28.3 Maderero 41,310 40,306 39,695 38,889 39,457 39,266 35,287 38,580 Variación anual % -2.4 -1.5 -2.0 1.5 -0.5 -10.1 9.3 -6.6 Maderero/ manufacturero % 4.0 3.8 3.5 3.2 3.2 3.1 2.8 2.9 Agropecuario 410,413 394,909 379,681 402,958 418,573 412,524 419,882 431,713 Variación anual % -3.8 -3.9 6.1 3.9 -1.4 1.8 2.8 5.1 Silvicultura 20,771 21,225 20,716 20,018 19,986 19,889 19,084 18,841 Variación anual % 2.2 -2.4 -3.4 -0.2 -0.5 -4.1 -1.3 -9.3 Silvicultura/ agropecuario % 5.1 5.4 5.5 5.0 4.8 4.8 4.5 4.3 Forestal 1/ 62,081 61,528 60,411 58,907 59,443 58,154 54,371 57,061 Variación anual % -0.9 -1.8 -2.5 0.9 -2.2 -6.6 4.9 -8.0 Forestal / nacional % 1.3 1.3 1.2 1.1 1.1 1.1 1.0 1.0 Fuente: INEGI Cuadro 5. Promedio anual de empleos remuneradas del Sector Forestal miles de ocupaciones Sector 1988 1989 1990 1991 1992 1993 Variación 1993/1987 Industria maderera 118.6 116.2 114.9 113.9 105.7 95.9 Variación anual % -2.6 -2.0 -1.1 -0.9 -7.2 -9.3 -23.1 Silvícola (extracción) 94.1 90.5 88.6 88.1 87.7 83.1 Variación anual % 1.4 -3.8 -2.1 -0.6 -0.5 -5.2 -10.8 Total 212.7 206.7 203.5 202.0 193.4 179.0 Variación anual % -0.9 -2.8 -1.5 -0.7 -4.3 -7.4 -17.6 Fuente: SEMARNAP. Dirección General Forestal con información de INEGI 1995 B. El sector forestal en la economía nacional El mercado de los productos forestales en México La participación del sector forestal en la economía nacional ha disminuido considerablemente en los últimos años (cuadro 4). Durante el período comprendido de 1987 a 1994, la industria forestal, que incluye las actividades de aprovechamiento y transformación de productos forestales, registró una disminución de 16% en el Producto Interno Bruto (PIB), con lo que su participación pasó de 1.3 a 1 por ciento. Cuadro 6. Producción maderable por producto y regiones 1994 volumen en metros cúbicos/rollo Regiones Escuadría Celulosa Postes Combustible Durmientes Total Durango 1,765,747 122,666 13,289 6,273 797 1,908,772 Chihuahua 831,412 153,653 35,987 822 2,427 1,024,301 Michoacán 753,352 311,180 3,525 6,887 - 1,074,903 Jalisco 172,423 286,798 2,781 41,021 - 503,023 Oaxaca400,997 22,380 261 3,020 3,402 430,060 Otras 979,436 109,332 41,184 300,922 34,817 1,465,691 Total 4,903,366 1,005,969 97,027 358,945 41,433 6,406,750 Fuente: SEMARNAP, Dirección General Forestal. 1995 En cuanto al empleo, la tendencia ha mostrado decrementos constantes. Durante el período 1987-1993, las ocupaciones remuneradas en la silvicultura disminuyeron de 122 mil a 96 mil aproximadamente y en la industria manufacturera de 93 mil a 83 mil; esto significó una disminución total entre 1987 y 93 de 16 por ciento (cuadro 5). En relación con la producción maderable, las estadísticas oficiales indican que actualmente 7 millones de ha. se encuentran bajo manejo forestal regulado. Durante el período 1987 a 1994 la producción promedio anual fue de 7 millones de metros cúbicos y registró una disminución de 9.8 a 6.4 millones de metros cúbicos. Cuadro 7. Saldo de la Balanza Comercial Forestal 1989-1994 (miles de dólares) Producto Saldo 1989 1990 1991 1992 1993 1994 Madera en rollo, postes (1,116) (5,288) (14,897) (21,234) (15,668) (18,954) Madera aserrada (22,815) (34,200) (123,969) (202,525) (70,734) (85,203) Listones de madera 73,624 20,001 67,038 107,538 24,108 25,243 Tableros aglomerados 8,648 (953) (320) (3,281) (5,178) (2,181) Tableros de fibra 6,979 5,447 3,331 (2,188) (6,853) (14,754) Tableros contrachapados (13,543) (29,103) (51,581) (84,762) (109,999) (93,596) Otros 25,822 4,779 2,540 3,484 (28,133) (40,629) Subtotal productos de madera 77,599 (39,317) (117,858) (202,968) (212,457) (230,074) Celulosa y fibras secundarias (376,639) (379,553) (334,774) (365,300) (359,340) (465,610) Papel (58, 531) (231,370) (514,366) (701,332) (821,892) (1046,981) Subtotal celulosa y papel (435,170) (610,923) (849,140) (1,066,632) (1,181,232) (1,512,591) Total (357,571) (650,240) (966,998) (1,269,600) (1,393,689) (1,742,665) Fuente: SEMARNAP. Dirección General Forestal, con información de SECOFI, 1995 En 1994, aproximadamente 80% de la producción maderable se concentró en cinco entidades federativas: Durango 30%, Chihuahua 16%, Michoacán 17%, Jalisco 8% y Oaxaca 7%. De esta producción, 89% corresponde a coníferas, (principalmente especies de pino), 7% a encino y otras latifoliadas, y 4% a maderas preciosas y comunes tropicales. La industria del aserrío absorbió 77% de la producción, la de celulosa 16%, y se destinó 7% a la producción de postes, combustibles (leña y carbón) y durmientes. Estimaciones de Masera 1994, muestran que el 90% de las viviendas rurales utilizan leña combustible casi como única fuente de energía, consumiendo aproximadamente 37 millones de metros cúbicos por año, que equivale a 4.9 veces el volumen promedio de la producción maderable anual autorizada. La producción forestal no maderable proviene principalmente de Baja California, Coahuila, Zacatecas, Michoacán, Puebla, Veracruz y Chiapas. La mayoría de estos productos son de recolección y generan beneficios de carácter precario, estacional, constituyendo en algunas zonas marginadas la única fuente de ingresos para sus habitantes, especialmente en las regiones semidesérticas. En el período 1989-1994 la producción promedio anual de productos forestales no maderables fue de 73 mil toneladas. La derrama económica en 1994 representó 75 millones de pesos, de ellos la resina alcanzó 27.5 millones de pesos, chicle 8.4, candelilla 8.8, palma camedor 3.4 y hongos comestibles 2.6. El 45% de el total de la producción correspondió a la resina de pino, la cual ha declinado ya que sus subproductos han sido sustituidos por derivados del petróleo. La contribución es hasta ahora poco significativa en el valor total de la producción forestal. La falta de competitividad del sector forestal ha dificultado el acceso de los productos mexicanos a los mercados internacionales, lo que se traduce en un creciente déficit de la balanza comercial forestal, que entre 1989 y 1994 se quintuplicó al pasar de 356 a 1,743 millones de dólares, de los cuales aproximadamente 80% correspondió a importaciones de celulosa y papel (cuadro 7). En el período comprendido entre 1987 y 1994, el consumo aparente de madera en rollo se ha mantenido estable, en contraste con la producción interna que disminuyó en promedio 16%; esto significa que los productores nacionales han encontrado dificultades para comercializar sus productos debido a que han perdido competitividad frente a las importaciones. El sector ante la apertura comercial Con el ingreso de México al Acuerdo General de Aranceles y Comercio GATT en 1986 y la consiguiente apertura comercial, el sector forestal ha enfrentado un proceso de ajuste que ha evidenciado su falta de competitividad; ésta se ha reflejado en el desplazamiento de diversos productos nacionales ante importaciones de menor precio. La situación por giro industrial, es la siguiente: Aserrío. En 1993 la producción nacional representó 91% del consumo aparente de madera aserrada. El diferencial de precios respecto a la madera importada, ha incidido negativamente en la comercialización de maderas de segunda, tercera y cuarta clases, que se han visto desplazadas incluso por material de desecho de Estados Unidos. Con la nueva paridad cambiaria, se registró un repunte en las exportaciones, especialmente en las maderas de primera clase, con gran demanda en los Estados Unidos. Sin embargo, el mercado interno se ha visto afectado por la recesión que afecta a las industrias de la construcción y mueblera que constituyen los principales consumidores. Triplay. Esta rama productiva ha sido una de las más afectadas ante la apertura comercial. Con un consumo aparente creciente, las importaciones se triplicaron entre 1989 y 1993, al pasar de 72,200 a 292,100 m3, desplazando al producto nacional, por lo que en 1993 la producción sólo contribuyó con 32% al consumo interno. Tableros aglomerados y de fibra. En 1993 la producción nacional representó 89% del consumo aparente. Pese a la contracción del mercado interno, la nueva paridad cambiaria favorece las exportaciones, lo que permitirá consolidar la vocación exportadora de este producto, junto con el de molduras de madera. Celulosa. Al igual que la industria del triplay, la de celulosa ha sido afectada por la apertura comercial. Entre 1987 y 1993 las importaciones se incrementaron 32% al pasar de 470,600 a 619,000 toneladas, desplazando al producto nacional. En 1993, la producción nacional sólo representó 36% del consumo aparente. C. El proceso productivo Potencial de los recursos forestales Productos forestales maderables De los 32.5 millones de ha. de formaciones forestales cerradas del país, 21 millones han sido identificadas con potencial comercial. En el Inventario Nacional Forestal Periódico de 1994 se estima un volumen total de madera en áreas forestales de 2,800 millones de metros cúbicos, de los cuales aproximadamente 1,800 millones corresponden a bosques templados, y 1,000 millones a selvas. El incremento anual global de bosques templados, fuente del 95% de la madera industrial, se calcula en 25 millones de metros cúbicos anuales. Si se extrapolan los datos de volumen en pie para el trópico, puede estimarse un incremento anual aproximado para selvas de 13.5 millones de metros cúbicos, lo que combinado con el rendimiento en los bosques templados representa 38.7 millones de metros cúbicos. Sin embargo, el rango de productividad es muy amplio, dependiendo del tipo de bosque y de la región del país de que se trate. Por ejemplo, los bosques de coníferas de Chihuahua y Durango, en donde se concentra más del 50% de los bosques comerciales del país, tienen una productividad anual natural promedio de 1 a 3 metros cúbicos. Si estos bosques fueran sometidos a un manejo forestal más intensivo podrían producir hasta 5m3/ha./año. Algunos de los bosques de coníferas del centro y sur del país (Jalisco, Estado de México, Michoacán, Oaxaca, Puebla y Veracruz), que se ubican en áreas de clima más cálido y húmedo que en el norte, pueden producir hasta 10m3/ha./año en condiciones naturales y podrían alcanzar hasta 15m3/ha./año con un manejo silvícola más intensivo. A pesar de este importante potencial productivo, actualmente los bosques mexicanos muestran una productividad nacional promedio de 1.3m3/ha./año que es 3.5 veces menor que la de Estados Unidos y 2.3 veces menor que la de Canadá. Productos forestales no maderables Además de los productos maderables, los bosques, las selvas y la vegetación de zonas áridas albergan recursos forestales no maderables que se traducen en bienes y servicios a la sociedad. Estos productos representan valores económicos sociales y culturales importantes y se usan con fines alimenticios, medicinales y de ornato, entre otros. Actualmente se conocen más de 250 productos no maderables que incluyen hojas, frutos, rizomas, resinas, gomas, ceras, cortezas y hongos. Aproximadamente 70 de éstos, son usados comúnmente y su aprovechamiento se encuentra regulado. Aun cuando el potencial de estos recursos no se conoce con precisión, se ha estimado que los bosques templados, con 613 especies de plantas útiles, podrían generar hasta 1.17 millones de toneladas de productos con un valor de 528 millones de dólares. Por su parte, los bosques tropicales con 574 tipos de plantas usadas localmente, podrían generar 1.6 millones de toneladas de material vegetal con valor de 729 millones de dólares. No obstante, el aprovechamiento de estos recursos ha sido limitado, debido a la falta de conocimiento sobre su taxonomía, técnicas de manejo y tecnologías de transformación; así como a la ineficiencia en la organización para la producción y por la ausencia de mercados formales. Plantaciones forestales comerciales El establecimiento de plantaciones forestales comerciales se considera una opción viable para incrementar la productividad del sector y reducir la presión de uso en el bosque natural. Se estima que México cuenta con 8.1 millones de ha. con condiciones propicias de clima y suelos para el establecimiento de plantaciones comerciales. Las regiones que por sus condiciones biofísicas, de infraestructura y planta industrial tienen el mayor potencial son: Norte (Chihuahua y Durango), Pacífico-Centro (Jalisco y Michoacán) y Golfo - Sureste (Veracruz, Tabasco, Campeche, Chiapas, Oaxaca, Yucatán y Quintana Roo). En esta última región, se localizan más de 5 millones de ha. con características adecuadas para el desarrollo de especies tropicales. Se han hecho estudios con especies exóticas y nativas, tanto tropicales como templadas, que muestran la posibilidad de producir un promedio de 35m3/ha./año en el trópico y 15 m3/ha./año en zonas templadas, con turnos mínimos de 8 y 15 años respectivamente. En la región del Golfo-Sureste se presentan períodos de crecimiento de 210 a 270 días por año, que permite ciclos comerciales cortos y rendimientos comparables a los de países como Brasil que registra una de las productividades más elevadas del mundo. Dadas estas condiciones, México tiene la oportunidad de fomentar el desarrollo de plantaciones comerciales de alta productividad. Esta actividad requiere, sin embargo, de grandes inversiones e insumos tecnológicos. Aunque los cambios desregulatorios y económicos favorecen la realización de estas inversiones, éstas no han proliferado debido principalmente a la falta de esquemas adecuados de asociación entre los sectores privado y social; carencia de esquemas de estímulos, incentivos y financiamiento; y también porque existen indefiniciones en el marco normativo. Otros bienes y servicios ambientales Los bosques, selvas y áreas con vegetación natural representan un gran valor para la sociedad, ya que proporcionan bienes y servicios ambientales importantes, como la captación de carbono; protección de cuencas; turismo y recreación, productos farmacéuticos o alimenticios potenciales y germoplasma. La cubierta vegetal proporciona una función importante de captación y almacenamiento de carbono emitido por diversas fuentes, muchas de origen antropogénico. Esta función mitiga el calentamiento global por la emisión de gases de invernadero. La función de los bosques y selvas de México para capturar carbono representan un valor estimado de entre 650 a 3,400 dólares/hectáreas. Asimismo, los bosques y selvas influyen sobre la regulación del clima, la captación de agua y la protección de cuencas y suelos, manteniendo los procesos ambientales. Por otro lado, el valor de los ecosistemas forestales en relación con los beneficios de la derrama de las actividades de ecoturismo se ha calculado en aproximadamente 30 a 34 millones de dólares anuales. Beneficios de otra índole se han estimado con base en el valor asignado a la posibilidad futura de especies que aún no tienen utilidad; por ejemplo, para fines alimenticios o medicinales. Este valor se ha estimado en un rango de 26 millones a 4,600 millones de dólares al año y depende de la productividad de la especie. Organización para la producción En la década de los cuarenta, el gobierno otorgó concesiones a compañías nacionales con el propósito de aprovechar grandes extensiones de tierras forestales. Estas concesiones se condicionaron al aprovechamiento exclusivo de superficies forestales y a la promoción del desarrollo regional (construcción de infraestructura vial). El modelo industrial, que tendió a integrarse verticalmente, fue exitoso en la medida que garantizó el abasto de madera y tuvo control sobre el mercado; sin embargo, éste ocasionó problemas sociales debido principalmente a que las comunidades perdieron control sobre el uso de recursos. Con el término de algunas concesiones, la entonces Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos optó por apoyar la formación de empresas comunales forestales, brindando capacitación técnica para que iniciaran sus propias operaciones. Este cambio de modelo generó diferentes formas de organización ejidal y comunal que abarcan distintos eslabones de la cadena de comercialización. La eficiencia y productividad de estas empresas están estrechamente relacionadas con el grado de organización interna de los ejidos y comunidades. Esto se debe a que la superficie forestal representa un bien social, y las decisiones relativas a la empresa se toman colectivamente en asamblea. El funcionamiento de las asambleas varía según las comunidades y un elemento importante que afecta su desempeño es su composición étnica. Las comunidades en donde conviven grupos indígenas con mestizos, suelen tener más conflictos internos que las constituidas unicamente por uno de los dos grupos. Los beneficios colectivos del aprovechamiento forestal, se destinan mayoritariamente a obras sociales. Aunque en comunidades no indígenas también se da el reparto de utilidades, éste a menudo no es claro y provoca conflicto. En este sentido, la empresa ejidal, como promotora de beneficios individuales, es más importante como fuente de empleos que como empresa productiva generadora de ganancias, lo cual redunda muchas veces en bajos niveles de productividad. Con base en el nivel de organización para la producción y comercialización de sus recursos, la siguiente tipología de ejidos y comunidades forestales muestra la complejidad en sus niveles y formas de organización. · Ejidos en su mayoría no indígenas capaces de competir con éxito en el mercado y que han ajustado su estructura social para permitir a la empresa forestal funcionar en forma similar a las empresas del sector privado (10-20 comunidades, menos del 0.5%). · Ejidos en su mayoría no indígenas que podrían competir en el mercado si mejorara su habilidad en administración de empresas, y su conocimiento del mercado, y contasen con algunos insumos esenciales, como mejores redes de caminos y equipo de transformación más sofisticado (140-180 comunidades, menos del 2%). · Comunidades o ejidos indígenas con posibilidades similares a los anteriores, pero con diferentes parámetros sociales para la toma de decisiones (140-180 comunidades, menos del 2%). · Ejidos indígenas y no indígenas con recursos forestales relativamente pobres, los cuales tendrían que limitar sus ingresos del bosque a un pequeño porcentaje de sus ingresos totales y que necesitan capacitación en administración de negocios, mejores insumos y acceso al capital (2,000 comunidades, aproximadamente 30%). · Comunidades indígenas y mixtas, y ejidos con buenos recursos forestales pero con pocas habilidades empresariales, fuertes limitaciones sociales en el manejo de sus empresas en forma tradicional, viviendo la gran mayoría de ellas en terrenos con conflictos de linderos (2,000, aproximadamente 30%). · Comunidades y ejidos indígenas y no indígenas donde los beneficios no maderables del recurso forestal (ecoturismo, productos forestales no maderables, valores recreativos), pueden ser de inmediato mayores que los de la explotación de la madera (800, aproximadamente 10 por ciento). · Comunidades indígenas y ejidos con escasos recursos y considerables problemas de organización interna, educación y conciencia de las oportunidades del mercado, así como marginación social (2,000, cerca del 30%). · Comunidades indígenas con una historia en sistemas de cultivo basados en la roza-tumba y quema o agrosilvicultura. (100-150; menos del 2%). Una dificultad importante que enfrentan las comunidades forestales para el aprovechamiento de sus recursos es el libre acceso. Se dice que un recurso está en situación de acceso libre, cuando no existe una clara delimitación de derechos y propiedad, lo que provoca explotación indiscriminada y sin control del mismo. Las principales causas que propician el libre acceso son: · Inseguridad en la tenencia de la tierra. Cuando existen zonas en disputa, ya sea entre comunidades o entre una comunidad y un particular, estas áreas quedan fuera de los planes de manejo y, por tanto, del control y vigilancia de las empresas forestales, dando lugar a una explotación indiscriminada e ilegal. · Divisiones internas en las comunidades. En las comunidades donde existen fuertes conflictos internos, éstos se traducen en ausencia de reconocimiento de las autoridades tradicionales (asamblea), lo que dificulta un manejo planificado del recurso y un control eficiente. La falta de cohesión comunitaria impide que exista una valoración del recurso forestal como bien social, lo que redunda en una sobreexplotación de la madera para obtener beneficios directos individuales del bosque. · Extracción ilegal de productos forestales. El libre acceso facilita la extracción ilegal de productos forestales del bosque con fines de uso doméstico, degradando grandes áreas de bosques. En algunas áreas se estima que este proceso puede superar el volumen autorizado para aprovechamiento. Actividades del proceso productivo El proceso productivo asociado al uso de los recursos forestales incluye las actividades de aprovechamiento, extracción, transporte, transformación y comercialización. Estas actividades tienen características específicas que condicionan la eficiencia y competitividad del sector. Aprovechamiento De finales de la década de los cincuenta hasta los setenta, el único sistema silvícola usado en el país fue el Método Mexicano de Ordenación de Montes (MMOM), impuesto por ley, que tenía como finalidad ordenar el aprovechamiento y conservar el recurso. Este sistema silvícola consiste en cortas de selección de muy baja intensidad que se aplicó indiscriminadamente a bosques templados y tropicales, resultando inadecuado para el manejo de la mayoría de los bosques templados de pinos por las razones siguientes: · Impide la regeneración y el crecimiento del renuevo, y · Promueve la extracción selectiva y sistemática de árboles de mayores dimensiones. El arbolado residual carece de capacidad para incrementar su volumen a las tasas esperadas. Esta condición promueve el deterioro del capital natural del bosque. Los bosques sometidos al MMOM, así como a otros tipos de aprovechamiento selectivos sin esquema de manejo, disminuyeron gran parte del capital natural, lo que implicó una reducción importante de su productividad que se verá afectada por varias décadas. Reconociendo la problemática asociada al MMOM, se desarrollaron a finales de los setenta, métodos más intensivos y adecuados para las condiciones de los bosques templados mexicanos. El más conocido es el Método de Desarrollo Silvícola (MDS) que permite una adecuada regeneración de pino e incrementar la productividad anual de manera significativa. En Oaxaca se demostró que la productividad de rodales manejados con el MMOM fue de 4.6 m3/ha./año y de 11.0 m3/ha./año los manejados con MDS. Estos sistemas de manejo se promovieron como métodos únicos, situación que impidió el desarrollo de prácticas silvícolas específicas para las diferentes condiciones de los bosques, que consideraran las características biológicas y físicas y que tuvieran la flexibilidad para responder a cambios en los objetivos del manejo forestal. Extracción Este proceso implica la corta, arrime y transporte interno de productos forestales en el predio. Los productos son extraídos manualmente o con el apoyo de animales de carga, motogrúas o cable aéreo según el grado de capitalización de la empresa forestal. Esta labor además requiere de la construcción y mantenimiento de brechas de saca y una red interna de caminos secundarios. Los procesos de extracción representan altos costos como consecuencia de: · Políticas salariales de beneficio a los miembros de las comunidades, que se traducen en sueldos superiores al salario mínimo de la zona. · Ocupación de los miembros de la comunidad en labores de extracción, sin considerar destrezas o grado de capacitación. · Rotación frecuente de personal en puestos que requieren experiencia y capacitación como actividades de supervisión. · Costos de construcción y mantenimiento de caminos, en algunos casos, son absorbidos por los productores a pesar de que también benefician actividades agropecuarias y comerciales. · Equipo de extracción y vehículos insuficientes, anticuado o de mala calidad. Esta situación, incrementa los costos de extracción, y genera ineficiencia en el proceso, causando daños al recurso y reduciendo la capacidad de movilización del producto hacia brechas de saca. Transporte Cuando los productos forestales han sido movilizados a pie de brecha, estos se transportan a los centros de acopio o transformación y de estos hacia los mercados. Las actividades de transporte de productos forestales, enfrentan los problemas siguientes: · Las condiciones naturales como la topografía accidentada, dificultan y encarecen la construcción y mantenimiento de caminos. · Carencia de apoyo oficial para la construcción y mantenimiento de caminos de acceso a las zonas forestales. · El promedio ponderado de la distancia total de la industria a la capital del país, principal mercado consumidor, es de 869 kilómetros, equivalente a la distancia existente entre México y Villahermosa. · El sistema de ferrocarriles del país no es apropiado para el transporte de los productos forestales. El costo del transporte de los productos forestales a los lugares de transformación representa entre 60 y 70% de su costo total, más del doble en términos relativos que sus contrapartes estadounidenses o canadienses. En general, la infraestructura de transporte para los productos forestales, es poco competitiva comparada con la de otros países productores de madera en donde existe una política de apoyo para que los costos de construcción de caminos sean parcial o totalmente absorbidos por el Estado. Transformación Se refiere a los procesos de industrialización de la madera para la elaboración de diversos productos. El Directorio Nacional de la Industria Forestal de 1994, registra 2,364 industrias de transformación de materias primas forestales, de los cuales 1,375 son aserraderos, 35 fábricas de triplay, 13 fábricas de tableros aglomerados y de fibra, 6 plantas de celulosa de madera y 935 fábricas de cajas y otros giros industriales. Adicionalmente, existe un número indeterminado de microindustrias, tales como talleres artesanales y negocios domésticos. La capacidad promedio de los aserraderos para producir madera aserrada es de 7,600 m3/año, mientras que aserraderos de tamaño mediano en países como Estados Unidos llegan a producir hasta 47,000 m3/año. Los principales problemas que afectan el desempeño de la planta industrial son los siguientes: · Los aserraderos instalados en su mayoría son de pequeña escala, con coeficientes de aserrío (eficiencia de transformación de madera en rollo a madera aserrada) muy bajos. · El bajo coeficiente de aserrío aunado a la mala ubicación de los aserraderos con respecto al bosque, incrementan significativamente los costos por unidad de producto. · La capacidad instalada no está ubicada de acuerdo con el potencial de incremento anual de los bosques. · La organización para la producción tiene problemas asociados a la falta de personal adiestrado y con experiencia, así como a la sobrevaloración nominal otorgada como política de apoyo a los miembros de la comunidad. · No existe especialización en la producción que garantice la calidad de los productos. Las comunidades han establecido industrias con el objeto de dar mayor valor agregado a los productos que obtienen del bosque, no obstante la mayor parte de la industria instalada es de pequeña escala, con tecnologías anticuadas e inadecuada organización para la producción. La eficiencia de la industria de aserrío es resultado de la capacidad instalada, el crecimiento real de los bosques, y la distancia de los centros de transformación a los principales mercados. La industria de aserrío presenta serias deficiencias. Por ejemplo, el estado de Chihuahua posee la mayor capacidad instalada del país (30.2%), la cual es superior en 75% al incremento anual de sus bosques, por lo que sólo utiliza el 43% de su capacidad, importando madera de otras regiones. En contraste, Durango y Oaxaca, por falta de capacidad, únicamente procesan el 64 y 47% respectivamente, de la madera que producen. El encarecimiento de los productos forestales se debe en gran medida a las largas distancias de las zonas productoras a los principales centros de consumo. Tal es el caso de Chihuahua que se localiza a 1,455 km de la Ciudad de México; Durango con 19.1% de la capacidad industrial maderera se ubica a 903 km de la capital y Michoacán (17.8%) a 309 kilómetros. Comercialización Uno de los principales elementos que determina la eficiencia de los productores forestales es la fase de comercialización que consiste en la venta de la madera aserrada en el mercado. Los problemas asociados a la comercialización pueden resumirse en los aspectos siguientes: · No existe, en general información a cerca de los volúmenes de producción y precios en las distintas zonas de productoras, que esté al alcance de compradores potenciales, lo que ha impedido el desarrollo de canales de comercialización, con la consecuente ausencia de un sistema nacional que garantice el suministro. ·Se carece de una estructura de mercados regionales, y del mecanismo regulador de la oferta, que racionalice el suministro por medio del centro productor más próximo al consumidor. · Insuficiencia de mecanismos de certificación formal de la madera, congruentes con los principales mercados de productos forestales Estados Unidos, Canadá, Japón y la Comunidad Europea. · Carencia de un sistema de normalización de medidas comerciales homologado al que tienen los principales países socios comerciales de México. Sólo existen medidas comerciales para especies de clima templado, no así para las tropicales. · Deficientes mecanismos de inspección y vigilancia aduanal, crean una situación que facilita prácticas de contrabando y subfacturación en la importación de productos forestales. · Insuficiencia de los mecanismos de protección arancelaria, especialmente ante países con los que México no tiene acuerdos comerciales. · Ausencia de un sistema de clasificación de la madera, que permita modernizar las relaciones comerciales en el sector. 1.1.1.1 CONCLUSIONES Características e importancia del sector México cuenta con más de 141 millones de ha. de bosques, selvas y áreas con vegetación natural, que representa una importante riqueza ambiental, social y económica. Ha sido clasificado como uno de los cinco países con mayor diversidad biológica del mundo. Es reconocido ampliamente que los recursos forestales de México representan un importante potencial para desarrollar actividades productivas competitivas nacional e internacionalmente. De las 21 millones de hectáreas de bosques y selvas identificadas con potencial comercial maderable, sólo 7 millones están bajo aprovechamiento autorizado. Los bosques y selvas del país albergan, un gran número de especies maderables y no maderables con alto valor comercial subaprovechado. El país cuenta además con más de 8 millones de ha. de terrenos con aptitud preferentemente forestal que actualmente se utilizan para fines agropecuarios marginales y que tienen condiciones biofísicas aptas para albergar plantaciones forestales comerciales. Además de los productos forestales maderables y no maderables, los bosques y selvas de México generan, por su simple existencia, bienes y servicios ambientales importantes para la sociedad. Estos incluyen: cantidad y calidad de agua en cuencas, protección contra la erosión, conservación y captura de carbono, productos farmacéuticos y biodiversidad, así como turismo y recreación. De estos servicios dependen, entre otros, el suministro de agua a las zonas urbanas y agrícolas, la fertilidad de los suelos y la estabilidad climática regional y global. Situación actual · A pesar de la importancia de los recursos forestales en México, éstos no han podido ser conservados ni aprovechados sustentablemente. En los últimos 20 años el país ha experimentado una de las tasas de deforestación más altas de Latinoamérica que está asociada a cambios de uso del suelo, fundamentalmente a actividades agropecuarias. · as áreas forestales del país son habitadas por más de 10 millones de campesinos, en su mayoría afectados por pobreza extrema y marginación. · Las actividades silvícolas no han sido capaces de satisfacer las necesidades de subsistencia y mejorar la calidad de vida de los pobladores de las zonas forestales. · La apertura comercial iniciada con el ingreso de México al GATT puso en evidencia la precaria competitividad del sector forestal mexicano, cuya crisis se manifiesta por una reducción de la contribución del sector al PIB, una disminución de la producción nacional y un aumento importante de las importaciones. Principales causas del subaprovechamiento de los recursos forestales El marco institucional que ha imperado en el sector forestal ha sido desfavorable para lograr un desarrollo adecuado de la actividad. Las políticas del campo han tendido a favorecer las actividades agropecuarias sobre las silvícolas y han subestimado el valor y el potencial productivo de los recursos forestales. Una consecuencia de estas políticas ha sido la falta de definición de derechos de propiedad de los terrenos forestales que ha ocasionado problemas de libre acceso, lo cual, junto con un rápido avance de la frontera agropecuaria, ha provocado el deterioro e incluso la eliminación de grandes extensiones de bosques y selvas del país. Los procesos productivos de la actividad silvícola, en sus diferentes fases, presentan ineficiencias que influyen de manera importante en la competitividad y rentabilidad del sector. Las fases más importantes del ciclo productivo incluyen la organización para el manejo y administración del recurso, la industria, el transporte y la comercialización. En relación con la organización para la producción, la eficiencia en el desempeño de las actividades de las empresas comunales forestales está estrechamente ligado al nivel de organización de la comunidad. El manejo silvícola practicado en áreas bajo aprovechamientos regulados ha resultado inadecuado para la mayoría de los bosques y selvas del país, lo que ha contribuido a reducir la productividad y provocar el deterioro del capital natural de los recursos. Las actividades de extracción tienden a ser poco eficientes debido a la falta de infraestructura y a que en muchos casos las organizaciones ocupan a miembros de la comunidad en estas labores, sin tomar en cuenta sus destrezas o grados de capacitación. La industria forestal está integrada principalmente por plantas de pequeña escala que en su mayoría tienen atrasos tecnológicos y operan de manera poco eficiente. Esta situación propicia que los coeficientes de utilización sean bajos y se incrementen los costos de capital por unidad de producto. Esto, junto con la mala ubicación de muchas industrias en relación con los recursos y el mercado, impone costos excesivos sobre todo relacionados con el transporte. Existe carencia de infraestructura vial en regiones de producción forestal lo que contribuye a elevar significativamente los costos de transporte de materias primas. Frecuentemente, éste es el eslabón de la cadena productiva que limita la rentabilidad y competitividad de la actividad forestal en áreas con importante potencial productivo. Esta situación contrasta notablemente con la de países como Estados Unidos y Canadá, principales socios comerciales de México en materia forestal, en los que gran parte de los costos de esta infraestructura, tal como se ha señalado en este diagnóstico, son subsidiados por el gobierno. La comercialización es otro de los elementos que afectan negativamente la competitividad y rentabilidad de la actividad silvícola. Las principales carencias asociadas a este aspecto son la falta de instancias de comercialización que difundan información de mercados, mecanismos de compra de primera instancia para evitar intermediarismo, una estructura de mercados regional encaminada a minimizar distancias de transporte, procedimientos de certificación de calidad y un sistema de normas y medidas comerciales. A todo ello se agrega la insuficiencia de financiamiento; en efecto, a la baja competitividad del sector y la insuficiente infraestructura y tecnificación que lo hacen poco rentable, se suma la falta de garantías que pueden ofrecer los poseedores de los bosques por la indefinición de los derechos de posesión y la naturaleza de la propiedad ejidal y comunal, para que no sea una actividad en la cual esté dispuesta a arriesgar la banca privada. Tampoco la banca gubernamental de fomento ha encontrado la forma de aumentar su financiamiento a la silvicultura. El nuevo marco institucional El marco institucional actual ofrece oportunidades para una transición hacia un uso sustentable de los recursos forestales del país, que permita aprovechar su importante potencial productivo de una manera integral y sin poner en riesgo los bienes y servicios que ofrecen los ecosistemas forestales a la sociedad. Por ello es necesario adoptar una política consistente de largo plazo para el sector, y que considere los aspectos generales siguientes: · Adopción de una estrategia que fomente y regule las actividades productivas en los bosques nativos del país y, además, promueva la expansión de la frontera silvícola en áreas aptas para cultivos forestales. En áreas de bosque nativo esta política deberá orientarse a apoyar y promover el desarrollo del sector social en las actividades productivas, para propiciar mayor competitividad así como una mejor conservación y restauración. Otra estrategia deberá estar enfocada a promover y dar seguridad a la inversión privada, asegurando esquemas apropiados de asociación entre empresas y propietarios del recurso. · Creación de mecanismos que promuevan la valoración e internalización de los bienes y servicios de los ecosistemas forestales, para inducir a que la sociedad asuma la responsabilidad de su conservación y compense a los poseedores de los recursos que contribuyen a su permanencia. Esto deberá hacerse con la aplicación de una estrategia amplia que fomente las actividades sustentables y de conservación, con la participación de los sectores social y privado. · Fortalecimiento de las iniciativas de desconcentración y descentralización regional y estatal, de forma tal que las organizaciones de poseedores del recurso, gobiernos locales, sector privado y otros grupos sociales puedan desarrollar iniciativas productivas locales que incrementen su participación en el sector. 1.2 EL RECURSO SUELO Y LA LUCHA CONTRA LA DESERTIFICACIÓN. A. Los suelos como recurso natural no renovable. Los suelos constituyen el sustrato básico para importantes actividades productivas, como la agropecuaria y la forestal. Su extensión y calidad son factores determinantes para la productividad. En casos extremos de degradación de los suelos, la superficie disponible se ve reducida cuando las áreas para la producción van quedando inutilizadas para soportar la vida vegetal, fenómeno que es conocido como desertificación. El proceso de erosión y degradación del suelo es una de los principales amenazas para el desarrollo de México, al influir en el conjunto de los procesos productivos y socioeconómicos del medio rural. El suelo se regenera a partir de los lechos rocosos o por deposición de suelos provenientes de otros sitios; sin embargo, este fenómeno, conocido como pedogénesis, tiene lugar con un ritmo muy lento que puede durar lustros en condiciones excepcionales de climas cálidos y lluviosos, transformando ciertos materiales como las rocas de lutita, o de cientos e incluso miles de años en las zonas áridas. Para una sociedad, esto significa que el recurso suelo no es renovable en los tiempos propios de la planeación económica. B. El proceso de desertificación. Existen condiciones edáficas y climáticas restrictivas que limitan el crecimiento de los vegetales y las cadenas biológicas que dependen de ellos; son factores como la aridez, el frío, la concentración de sales en los fondos de cuencas cerradas, o la falta de intemperización de rocas que afloran. Estas condiciones dan lugar a los desiertos que, paradójicamente, pueden albergar importantes recursos de biodiversidad, aunque sus suelos no sean favorables para la producción. La desertificación, por su parte, se refiere a las tierras que no están sujetas a tales condiciones restrictivas, pero que están perdiendo, por diversas causas, su capacidad para mantener los ciclos biológicos que se sustentan en la existencia de vegetación. De manera genérica, la degradación de los suelos o desertificación es consecuencia de una compleja interacción de factores económicos, culturales, institucionales e incluso normativos, que se expresan en una inadecuada aplicación de técnicas de producción y falta de aprovechamiento de la aptitud de los suelos. Sin duda, la erosión o pérdida de suelo es el principal problema edáfico en México. La erosión hídrica se ve favorecida por pendientes pronunciadas, intensidades altas de lluvia, o por deficiencia de cubierta vegetal, o por prácticas productivas inadecuadas. También sucede por otras causas, como el arrastre por viento, o erosión eólica, que es mayor cuanto más expuestos son los terrenos, los vientos más poderosos y menor la protección de barreras o menos efectivas sean las prácticas productivas preventivas. En cuencas hidrográficas los escurrimientos determinan interacciones extraparcelarias. La afectación de derechos de terceros, en el caso de azolves y avenidas o la contaminación y la necesidad de acciones conjuntas con los beneficiarios del agua limpia, o la recarga de acuíferos, entre otros, son aspectos que obligan a considerar seriamente a las cuencas como unidades básicas para acciones regenerativas. Aunque de menor importancia, existen otros procesos de degradación o desertificación, como la salinización y encostramiento, propias de las áreas bajo irrigación, la acidificación, producida principalmente por los residuos de fertilizantes, la compactación, que se deriva de la combinación de la pérdida de materia orgánica con el laboreo mecanizado, la pérdida de nutrimentos, producto de la extracción por las plantas, particularmente cuando se trata de monocultivos, la contaminación por agroquímicos o la pérdida del banco de semillas indispensables para la repoblación vegetal. C. Otras implicaciones del deterioro de los suelos. El suelo, además de su función productiva, tiene relevancia entre otros aspectos importantes, como la conservación de la biodiversidad y los procesos de cambio climático: En efecto, considerado como sustrato para la producción vegetal, el suelo es un factor primordial para la biodiversidad. La preservación de hábitat completos depende de que se garantice la permanencia del sustrato edáfico. También la productividad primaria asociada con la extensión y capacidad de los suelos, es factor esencial, en el balance de gases invernadero en la atmósfera y el calentamiento global, a la vez que la materia orgánica contenida en los suelos conforma por sí misma un depósito de carbono. Estos aspectos han sido poco considerados hasta el momento, incluso en la discusión internacional en la materia. Además de la pérdida de la capacidad productiva, para la vida humana hay otros efectos negativos del deterioro de los suelos: El suelo desprendido por la erosión, aparece en suspensión y reduce la calidad del agua. Como material que se deposita dentro de las obras de infraestructura hidráulica, reduce y finalmente, agota la capacidad de almacenamiento de los embalses, así como de las obras complementarias de conducción y drenaje, lo que eleva su costo de construcción y mantenimiento, acortando su vida útil e incrementando los costos de producción de energía eléctrica y de agua para usos agrícolas, industriales y de consumo humano. En el cuadro 8 se resume la magnitud de este problema. Por otro lado, las condiciones que impiden la conservación del suelo inciden en una menor infiltración del agua, lo que tiene por consecuencia la presentación de avenidas, la reducción de la duración de la escorrentía en los cursos menores y la disminución en la recarga de los acuíferos. Esto último, a su vez, hace necesario aumentar la profundidad de extracción de agua de los mantos freáticos, lo que influye en un aumento de costos de perforación, extracción, edeme, equipos y energía o, en ciertas ocasiones, conduce a la sobreexplotación de los acuíferos, con consecuencias como la salinización de las tierras o la contaminación de las aguas. Cuadro 8. Sedimentos Concepto Volumen anual Pérdida promedio de suelo 2.8 T/Ha/Año Sedimentos totales por año 535’226,151 T/Año De esta cantidad: El 69% descarga en el mar 369’306,004 T/Año El 31% se deposita en obras 165’090,107 T/Año de almacenamiento Fuente: Oropeza Mota, J.L. (1995) Asimismo, los agrotóxicos y las partículas que la erosión eólica remueve, se transforman en un agente contaminante con incidencia en problemas de salud, junto con otros perjuicios a la sociedad. La contaminación de los suelos daña particularmente a los trabajadores agrícolas, o representa una amenaza a la salud cuando se hace consumo humano o animal de aguas de drenaje de suelos contaminados o a través de la interacción con las actividades pesqueras en los ambientes estuarinos. D. Los suelos de México. En México hay un mosaico muy complejo de suelos. En el país existen desde formaciones geológicas ígneas, metamórficas, sedimentarias; antiguas o recientes; de esta manera, en nuestro país existen 24 de los 28 tipos de suelos clasificados por la FAO/UNESCO(1988). Esta gran diversidad ha influido, a su vez, en una multiplicidad de expresiones productivas a través de la forma como las sociedades han hecho uso del recurso; significa también que la solución de los problemas debe ser, en la misma medida, flexible y múltiple. Asimismo, se conoce que la gran mayoría de los suelos ofrecen limitaciones en cuanto a su potencial productivo, aun sin tomar en cuenta las restricciones climáticas adicionales, lo que obliga a la búsqueda de técnicas y estrategias que, por lo general, deben considerar una gran eficiencia en inversiones que sólo pueden ser modestas, en razón de que son erogadas por los propios campesinos. Cuadro 9. Principales unidades de suelos en México Unidades de suelo Superficie Proporción (miles de ha.) (%) Litosol 29.2 14.83 Luvisol 17.3 8.78 Rendzina 13.4 6.79 Castanozen 29.0 14.75 Vertisol 9.5 4.81 Regosol 9.3 4.72 Yermosol 16.9 8.59 Andosol 7.3 3.72 Cambisol 3.9 1.95 No determinado 50.0 25.96 TOTAL 195.8 100.00 Fuente: Plan de Acción para Combatir la Desertificación en México (Paft-México). SEDESOL. 1993. E. Magnitud de la degradación de los suelos en México. Estado del conocimiento. México cuenta con un importante avance en la evaluación de los recursos naturales, principalmente desarrollado por el actual INEGI, sobre la que se basan los subsiguientes trabajos de alcance nacional. Esta misma institución elaboró la Carta Edafológica, utilizando el sistema de clasificación FAO/UNESCO (1970; modificada por DETENAL); actualmente se encuentra concluida a escala de 1:1,000,000; avanzada en un 86% a 1:250,000; y en 36% a escala 1:50,000; en donde se muestran, además de las unidades de suelo, condiciones limitantes como fases físicas, dúrica, lítica, pedregosa, etcétera, y química salina, sódica, etc. Por otra parte en la escala 1:50,000, existe cubrimiento completo en la carta topográfica, avances de 39% en la geológica, de 33% en la de uso actual del suelo y 22% en la de uso potencial del suelo; a partir de esta información básica se ha integrado síntesis de información geográfica estatal, con anexos cartográficos en escalas que varían de acuerdo a las dimensiones de cada entidad. Basados en esa información, complementada con las cartas de climas, isoyetas e isotermas, se han desarrollado trabajos posteriores con el fin de caracterizar el estado que guarda el recurso suelo, como el Inventario de Áreas Erosionadas en México que data de 1984 y que está publicado a escala 1:4,000,000. También se ha realizado el Manual de Conservación de Suelo y Agua (SARH/Colegio de Posgraduados, 1977), el Plano de Erosión Hídrica del Suelo en México (Estrada y Ortiz, 1982), el Manual de Predicción de Pérdidas del Suelo por Erosión (SARH-Colegio de Posgraduados, 1991) y la Estimación de la Erosión Actual, Potencial y Permisible. La información disponible sobre los problemas edáficos en México, se refieren principalmente a la pérdida de volúmenes de suelo por erosión en sus diferentes formas. Por otro lado, existe poca información sobre los procesos de degradación del suelo, salvo algunas metodologías que se tiene contempladas para caracterizar cualitativamente este fenómeno, como la Metodología para Evaluar la Degradación del Suelo Causada por el Hombre (FAO, 1988), con la cual se elaboró el Mapa Mundial de Degradación del Suelo, escala 1:10,000,000. A nivel cuantitativo, se encuentran en elaboración las Cartas de Salinización de Áreas Bajo Riego, por parte del Instituto Mexicano de Tecnología del Agua (IMTA). Como se puede apreciar, la información cartográfica a nivel detallado se encuentra inconclusa y la información necesario para fines de planeación regional ya ha sido rebasada por las necesidades del usuario. Los trabajos cartográficos proporcionan la base indispensable de planeación y evaluación; sin embargo el elevado costo de elaboración dificulta lograrlo. Aunque la Ley de Metrología y Normalización indica que todos los trabajos cartográficos de homologuen, bajo la autoridad normativa del INEGI, los esfuerzos parciales que se llevan a cabo no se inscriben en especificaciones adecuadas de georreferenciación, escala, calidad o contenidos, por lo que no existe actualmente en la práctica un Sistema Nacional de Cartografía que permita el levantamiento paulatino de una cartografía útil para la planeación. Cuadro 10. Deterioro de los suelos en México Clases de erosión Superficie (ha.) (%) Erosión no manifiesta 39’718,300 20.4 Erosión leve 50’708,258 26 Erosión manifiesta 72’352,273 37 Erosión severa 23’536,790 12 Erosión muy severa 8’972,622 4.6 Otros procesos Salinización severa 800,000 Acidificación 5’000,000 Pérdida de fertilidad y materia orgánica 25’000,000 Pérdida de la superficie forestal 250,000-800,000 (según diversas fuentes) Fuente: Oropeza, J. L. (1995) Cuadro 11. Superficie y porcentaje de erosión por Estado. ESTADOS EROSION LIGERA EROSION MODERADA EROSION ALTA SUP EROSION SEVERA SUPERFICIE % SUP. KM2 % SUP. KM2 % KM2 % SUP. KM2 TOTAL DEL ESTADO KM2 AGUASCALIENTES 0 19.28 1,009.91 56.04 3,132.29 24.17 1,351.18 5,589.0 BAJA CALIFORNIA 18.37 12,885.35 72.69 50,161.91 8.77 6,155.75 0.15 104.33 70,113.0 BAJA CALIFORNIA SUR 3.34 2,467.27 81.30 59,905.59 13.16 9,697.36 2.18 1,606.66 73,677.0 CAMPECHE 100.0 51,833.0 0 0 0 0 0 0 51,833.0 CHIAPAS 58.17 42,984.75 29.91 22,104.85 8.36 6,180.45 3.54 2,616.94 73,887.0 CHIHUAHUA 25.67 63,445.12 53.11 131,238.15 15.88 39,245.58 5.32 13,158.14 247,087.0 COAHUILA 8.47 12,342.0 25.76 39,056.18 58.68 88,951.5 6.99 10,603.49 151,371.0 COLIMA 53.06 2,894.48 13.26 723.62 33.67 1,836.88 0 0 5,455.0 DISTRITO FEDERAL 33.33 499.66 9.52 142.76 47.61 713.81 4.76 71.38 1,499.0 DURANGO 24.18 28,935.88 42.02 50,276.76 21.01 25,138.38 12.72 15,296.97 119,648.0 GUANAJUATO 7.73 2,366.0 23.38 7,154.33 25.78 7,886.66 43.09 13,182.0 30,589.0 GUERRERO 53.37 34,052.57 36.61 23,356.57 5.64 3,601.71 4.27 2,728.57 63,794.0 HIDALGO 29.64 6,222.56 36.92 2,294.91 22.64 4,731.79 10.78 2,262.75 20,987.0 JALISCO 27.42 21,940.12 26.31 21,103.01 19.83 15,898.84 25.03 20,061.26 80,137.0 MICHOACAN 29.07 17,704.67 19.19 11,490.21 16.122 9,651.77 35.60 21,314.34 59,864.0 MORELOS 56.69 2,801.19 11.47 566.90 31.83 1,572.89 0 0 4,941.0 MEXICO 19.82 4,254.84 42.18 9,052.49 12.75 2,737.34 25.25 5,416.32 21,461.0 NAYARIT 58.16 16,066.21 32.72 9,040.14 5.70 1,576.69 3.39 937.96 27,621.0 NUEVO LEON 18.33 11,837.85 33.03 21,905.55 42.93 27,713.84 4.79 3,397.75 64,555.0 OAXACA 53.83 51,341.12 27.84 26,549.88 4.22 4,027.86 13.44 12,821.09 95,364.0 PUEBLA 41.38 14,037.33 29.46 9,995.45 19.16 6,491.77 9.98 3,386.43 33,919.0 QUERETARO 47.52 5,593.14 22.77 2,680.06 28.71 3,379.21 0.99 116.52 11,769.0 QUINTANA ROO 100 50,350.0 0 0 0 0 0 0 50,350.0 SAN LUIS POTOSI 17.77 1,172.98 35.73 22,457.68 32.71 20,558.28 13.77 8,659.05 62,848.0 SINALOA 54.34 31,568.04 16.97 9,861.47 25.36 14,735.53 3.21 1,870.28 58,092.0 SONORA 24.27 44,892.37 39.63 73,295.98 27.45 50,765.09 8.64 15,980.55 18,493.0 TAMAULIPAS 66.36 52,975.89 12.92 11,988.11 11.04 8,819.95 4.22 3,370.68 79,829.0 TABASCO 88.0 21.703.91 3.84 948.1 8.1 2,008.98 0 0 24,661.0 TLAXCALA 32.30 1,264.52 10.93 421.90 56.92 2,227.97 0 0 3,914.0 VERACRUZ 60.28 43,891.95 29.47 21,463.06 8.75 6,376.29 9.86 626.24 72,815.0 YUCATAN 100 39,340.0 0 0 0 0 0 0 39,340.0 ZACATECAS 16.83 12,635.19 35.49 26,634.75 35.57 26,694.07 12.09 9,075.98 75,040.0 TOTAL DEL PAIS (36.424) 716,545.10 (34.325) 675,236.84 (20.462) 402,533.11 (8.627) 169,717.22 1’967,183 Fuente: Dirección de conservación del suelo y agua. SARH. 1982. Magnitud del deterioro Dentro de las limitaciones actuales de información, se cuenta con estimaciones que indican que el 10% de tierras en zonas irrigadas se consideran salinizadas y más de 32 millones de hectáreas se encuentran en grados de erosión de severo a muy severo. Se estiman los azolves en más de 500,000 toneladas anuales. Las regiones más afectadas por procesos de erosión son: La Mixteca, en Oaxaca, Puebla y Guerrero; La Frailesca en Chiapas; San Fernando en Tamaulipas; la Cuenca del Río Lerma; por salinización las zonas de riego de la costa de Sonora, el Distrito de Riego de Mexicali y La Laguna; por pérdida de fertilidad: los terrenos de andón del eje neovolcánico y las zonas temporaleras del Altiplano; por pérdida de vegetación forestal: el Sureste. F. Natruraleza de la degradación de los suelos: seis problemáticas. Los problemas de degradación de suelos deben abordarse según su circunstancia. Por ejemplo, es necesario diferenciar el uso del suelo mediante la escarda, del aprovechamiento de la vegetación natural. En el primer caso, el suelo queda desnudo durante alguna parte del ciclo. Desde el primer tercio del siglo XX, cuando fueron descubiertos los fertilizantes sintéticos, se ha abandonado el concepto de manejo agrícola del suelo, que consiste en prácticas de largo plazo, que incluyen ciclos cortos y largos de rotación: unos, con la imbricación, sucesión o asociación de distintas plantas que extraen diferentes nutrimentos en el suelo, o que son capaces de regenerarlos, como es el caso de las plantas leguminosas; otros, los largos, intercalando praderas por períodos de varios años. En forma adicional a este patrón básico, el manejo de suelos incluye también la integración con otros componentes de la unidad productiva, o de la región; en particular, el enriquecimiento con la incorporación de otros materiales como el reciclamiento de estiércoles y el encauzamiento de hojarasca en regiones forestales. Es oportuno decir que, asimismo, se practican actividades económicas en donde no se desnuda el suelo para usarlo, particularmente en los agostaderos, bosques, selvas y en algunos casos de cultivos bajo sombra o agricultura migratoria. La pérdida y degradación de suelos, aunque tiene un carácter nacional, se pueden diferenciar según la problemática que presenta (cuadro 12): En agricultura de riego. El uso indiscriminado de paquetes tecnológicos basados en la utilización masiva de agroquímicos, maquinaria pesada y enormes volúmenes de agua para riego, en un contexto de mercado altamente competitivo, con visión de corto plazo, ha generado graves problemas de compactación, salinización y contaminación. Estos problemas amenazan la rentabilidad de la agricultura comercial, las perspectivas de las agroexportaciones por incumplimiento de normas sanitarias y la salud de los trabajadores agrícolas, agricultores y pobladores en general de las zonas de riego. En agriculturas de secano. Las agriculturas de secano se practican en todas aquellas condiciones en que el régimen de humedad de los suelos no es regulado mediante la irrigación. Tales son la agricultura de temporal, cuya fuente de humedad es exclusivamente la lluvia, así como las que se practican en los fondos de valles y colinas, en conos aluviales u otras donde los suelos tienen características que les permiten conservar humedad. Cuadro 12. Problemática de deterioro de los suelos Tipo de deterioro Causas inmediatas Agricultura de riego Compactación Mal manejo del agua Pérdida de materia orgánica Salinización Mal manejo de agroquímicos Contaminación por tóxicos Maquinaria pesada Erosión Quemas de rastrojos Agriculturas de secano Pérdida de nutrimentos Monocultivo Erosión Acidificación Mal manejo de agroquímicos Elementos tóxicos Surcado en el sentido de la pendiente Regiones cálido húmedas Acidificación Toxicidad Fuego descontrolado Pérdida de nutrimentos Ganadería extensiva Pérdida de materia orgánica Cultivos monoespecíficos sin cobertura Pérdida del banco de semillas Deficiente selección de agroquímicos Reducción del descanso roza-tumba y quema Zonas áridas, semiáridas y Erosión Sobreuso forrajero y forestal subhúmedas con aprovechamientos Pérdida de capacidad de infiltración hídrica Mal manejo de las técnicas de uso del recurso pecuarios y forestales Disminución de la fertilidad Partes altas de las cuencas Erosión Malos caminos hidrográficas Sobre uso forestal Incendios descontrolados, plagas y enfermedades forestales Cambio de uso Ganadería descontrolada Principales problemas especiales En minería Contaminación en presas de jales y disturbios por tajos a cielo abierto En caminos: Azolves por deficientes especificaciones y movimientos de materiales en el proceso de construcción de carreteras En la distribución de hidrocarburos: Contaminación por derrames. Fuente: Dirección General de Restauración y Conservación de Suelos. En estas condiciones la disminución en la productividad y descapitalización de la agricultura han conducido también a la disminución de la superficie protegida por vegetación forestal y la apertura de áreas de ladera a la agricultura, con el consecuente efecto de pérdida y degradación de suelos. Asimismo, la aplicación de paquetes tecnológicos propios de la agricultura comercial ha provocado también una pérdida grave en la fertilidad de los suelos. En regiones cálido-húmedas. El acortamiento de los ciclos de barbecho en los sistemas de producción agrícola de roza tumba-quema (RTQ) por efecto de las presiones demográficas y del mercado, así como la agricultura de escarda y la ganadería extensiva han sido factores causales de acelerados procesos de erosión, descenso en la productividad, acidificación, presencia de compuestos tóxicos y pérdida del banco de semillas. La agricultura migratoria, muestra sus limitaciones ante la imposibilidad de mantener los períodos mínimos de barbecho frente a la creciente demanda de tierra por la población, lo que hace imperativa la búsqueda de la estabilización de las parcelas agrícolas con un manejo alternativo de la fertilidad del suelo. En zonas áridas, semiáridas y subhúmedas con uso pecuario y forestal. El sobrepastoreo y la sobreexplotación de los recursos forestales y de la fauna provocan drásticos efectos de desertificación en zonas áridas y semiáridas del país principalmente en el Altiplano, la Mixteca y las zonas de selva baja caducifolia, afectando las endebles bases materiales de la economía regional y agravando aún más las precarias condiciones de vida de la población rural. Una agricultura de productividad marginal y de alto riesgo degrada los suelos y contribuye al círculo de deforestación y pobreza. En las partes altas de las cuencas hidrográficas. La sobreexplotación forestal, la agricultura de subsistencia, la ganadería sin control y los incendios forestales generan los más graves problemas de pérdida y degradación de suelos que tienen por consecuencia la pérdida de la biodiversidad y la capacidad productiva, mayor pobreza rural en las partes altas de las cuencas hidrográficas. También en las partes medias y bajas se produce deterioro por inundaciones, azolve en las presas, que afecta la capacidad de generación de energía hidroeléctrica y la disponibilidad de agua para riego, consumo doméstico e industrial. En el caso de la historia reciente de los aprovechamientos forestales, en México encontramos un pobre desempeño de las políticas basadas en la concesión de grandes territorios para la administración de empresas presididas por complejos industriales, que han probado ya sus limitaciones. Problemas especiales: minería, caminos e hidrocarburos. En la industria minera, la apertura de explotaciones a tajo abierto se lleva a cabo con el desmonte y la remoción directa de volúmenes de suelos que por lo general son relocalizados sin mayor cuidado o planeación, lo que genera que se desplacen dentro de las cuencas provocando contaminación directa de las aguas y azolve. Esto afecta también el funcionamiento de la red de drenaje y provoca, en forma frecuente, cambios de cursos y nuevos procesos erosivos cuando el agua abandona los cursos ya madurados. Esto, extendido a toda la minería a cielo abierto, es particularmente importante en el caso de la explotación de bancos de materiales pétreos. El beneficio de los minerales provoca problemas como la producción de sulfatos por decantación y residuos ácidos o de metales pesados y la ocupación de superficies con lodos de deposición, materiales prácticamente inertes que requieren, para su restauración, de un proceso gradual y que, por otro lado, son capaces de contaminar con principios tóxicos las fuentes de agua. Algunos procesos industriales también afectan a los suelos, al contaminarlos por medio de las descargas de residuos a las aguas que son utilizadas en el riego. Los caminos son una de las principales fuentes de azolves. Los caminos rurales sin recubrimiento y en particular los caminos de saca en las operaciones de extracción maderable, por lo general se hacen con pobres especificaciones de pendientes, peraltes en curvas, cunetas, contracunetas y obras de arte para el manejo del agua. El trazo de los caminos no incluye múltiples objetivos de servicio, lo que impide que su mantenimiento sea garantizado. En las obras carreteras muchas veces hay deficiencias en las características de construcción, por lo que hace a las obras de conducción y manejo de aguas, así como las especificaciones y manejo de taludes. Es generalizada la costumbre de colocar los materiales sobrantes en lugares que involucren mínimos costos de movimiento, sin que se observen prácticas de control de esas fuentes de azolve. Otro problema que se debe atender en zonas petroleras, es la contaminación generada por las fugas y derrames de hidrocarburos. G. Implicaciones económicas de la degradación de los suelos. Para comprender los alcances del combate al deterioro de los suelos, deben estimarse los costos combinados de la pérdida de productividad, costos de reposición de la fertilidad y efectos económicos externos. Se calcula que en nuestro país el monto del deterioro podría equivaler a casi trescientos pesos por hectárea y la relación entre esos costos tangibles y los necesarios para prevenirlos es del orden de 5 a 1. Hay necesidad de estimar en forma específica los costos y beneficios de la conservación de los suelos. 1.2.1 Problemas estructurales del deterioro de los suelos. La pérdida o degradación de los suelos se genera por la aplicación de sistemas y prácticas inadecuadas y depende, por ello, de causas más profundas: A. Marco jurídico-normativo. La Ley de Suelos y Agua fue promulgada en 1946, se vincula a circunstancias diferentes de las contemporáneas; además de no contar con su reglamentación correspondiente. En una revisión del marco de la conservación y restauración de los suelos, destacan ausencias y contradicciones en los diversos instrumentos jurídicos: no existe legislación federal en materia de producción agrícola o pecuaria, que defina competencias para una gestión productiva que conserve y restaure; la Ley de Aguas Nacionales no establece provisiones para la restauración de las cuencas, como tampoco lo hace la de Energía; la Ley del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente solamente menciona los suelos en función de la disposición de materiales peligrosos. Se observa un rezago normativo que limita el ejercicio eficaz de la acción pública y la orientación para los productores, como en el caso de los trabajos de rehabilitación de pastizales granjas de acuacultura en áreas estuarinas. B. Coordinación y Operación Institucional. Se requiere de un gran esfuerzo de distribución de responsabilidades y atribuciones gubernamentales que erradique discrepancias, dualidad en las funciones y falta de coordinación, entre la administración pública federal, estatal y municipal, que propicie la acción concertada de los tres órdenes de gobierno, venciendo resistencias e inercias, para lograr mayores niveles de eficiencia. Se puede señalar el efecto contraproducente de algunas políticas sobre el recurso suelo; así por ejemplo la aplicación de los programas de desmontes y la ganadería extensiva prohijaron, en el pasado, un entramado económico cultural que presenta inercias que resisten la acción de las modificaciones en la legislación agraria. México realiza cuantiosos esfuerzos e inversiones muchas veces de manera dispersa, sin que, en lo general, se orienten hacia la incorporación de los suelos en un desarrollo sustentable. Finalmente, debe recordarse también el efecto adverso de la gestión excesivamente centralizada en el poder federal, que disminuye la capacidad de gestión de las sociedades locales y genera ineficiencias en la administración pública. C. Organización Social. Todavía es incipiente la participación de los organismos representativos de la sociedad en la restauración y conservación de los suelos. Por lo general, los directivos de esos organismos carecen de suficiente información acerca de esta necesidad, así como del conocimiento de la forma práctica para contribuir a la conservación de los recursos naturales. D. Entorno económico. En las últimas décadas, particularmente a partir de los años ochenta, el sector rural ha sufrido la pérdida de rentabilidad en varias de sus actividades y la descapitalización de los productores, lo que ha acelerado y profundizado las prácticas degradatorias del recurso suelo. El rezago del sector se ha agravado por problemas tales como la insuficiencia de infraestructura, la escasez y alto costo del financiamiento. Como resultado, se ha intensificado la sobreexplotación de los recursos naturales, induciendo a su vez cambios inadecuados en el uso del suelo y en la cobertura vegetal. E. Derechos de propiedad Los problemas de linderos, litigios de sucesión o diversos conflictos de propiedad jurídica de la tierra, causan desinterés por el cuidado del recurso; adicionalmente, cabe destacar dos aspectos que se presentan como obstáculos al buen manejo de los suelos: Contradicción entre la propiedad, posesión y gestión efectiva de los recursos. En diversos casos, como en la agricultura de contrato, en el arrendamiento de tierras en distritos de riego y potreros o en el rentismo forestal, el usufructuario de la tierra invierte bajo el principio de minimizar costos y maximizar ganancias en el corto plazo, sin asumir los costos de conservación y restauración, ni realizar inversiones sobre un recurso ajeno. Esta condición es uno de los obstáculos de la sustentabilidad, ya que las decisiones productivas se toman en función de la máxima ganancia en el corto plazo, en ausencia de una relación patrimonial con los recursos naturales. Acceso a los recursos comunes. El libre acceso a los recursos naturales de propiedad común es contraria al fomento y conservación colectiva de dichos recursos, tal y como sucede con frecuencia en los bosques y en los pastizales comunales o ejidales. Ante la deficiencia de mecanismos comunitarios de regulación, el uso de los recursos es desordenado y deteriorante, mientras que las acciones de conservación y restauración son escasas, cuando no inexistentes. La restauración y conservación de los suelos requiere de la restauración del tejido social de las comunidades. 1.2.1.1 Oportunidades para la conservación y restauración de los suelos. A. La preocupación social. Junto con una creciente conciencia de la sociedad respecto de los problemas ambientales, el país registra un mayor entendimiento respecto a los efectos económicos del deterioro o restauración de los recursos naturales, incluyendo el suelo. Aun cuando es incipiente, esta creciente preocupación podrá ser la palanca para la movilización social para alcanzar impactos masivos que permitan cambiar las tendencias actuales de deterioro; ello será posible con una estrecha actividad de educación y capacitación. B. Definiciones de política. La creación de la SEMARNAP, y de la Dirección General de Restauración y Conservación de Suelos expresa, por sí misma, la importancia que confiere al problema el gobierno federal. Con anterioridad, estas funciones se encontraban depositadas en diversas y dispersas entidades. El nuevo diseño institucional permitirá una mejor coordinación de los esfuerzos de diversas instancias de la administración, racionalizando y potenciando el empleo de las capacidades de cada una. C. Potencial productivo. La capacidad productiva de los recursos naturales del país sin duda puede ser aprovechada de manera más eficiente a partir de consideraciones que orienten el desarrollo, bajo criterios que restauren y conserven los suelos, el medio ambiente y la biodiversidad. Un uso más eficiente de los recursos naturales redundará en una menor presión sobre los mismos. Plantaciones forestales y agroforestales. México cuenta con 8.1 millones de ha. de aptitud preferentemente forestal que pueden reincorporarse al inventario de áreas arboladas, tanto para fines maderables industriales o para la producción de frutas, y otros que, a la vez que protegen el suelo, aportan oportunidades de empleo y beneficios que pueden impulsar el desarrollo nacional y regional. Intensificación ganadera Existen estimaciones sobre el potencial ganadero, que indican que podría triplicarse la capacidad de carga animal en los agostaderos de las zonas áridas y semiáridas, o multiplicar por cuatro la de las regiones cálido-húmedas. En la actualidad es prácticamente desaprovechada la producción láctea de estas últimas, si se considera que la mayor parte del hato bovino del país que se encuentra en ellas, se alimenta de forrajes de escasa capacidad nutricional y se integra con ganado hindú de baja capacidad productiva, pero con resistencia a las condiciones adversas del ambiente y de las deficientes prácticas de zootecnia. En las zonas áridas existe un rezago en la infraestructura para una mejor distribución del ganado, en la utilización del pastoreo combinado o en esquemas y financiamiento a la comercialización que permitan el ajuste de la carga de los potreros y la aplicación de los diferimientos que requiere la restructuración de los pastizales. Es posible la aplicación de prácticas poco onerosas para la intensificación productiva, logrando mejor cobertura vegetal en las zonas áridas, así como la disponibilidad de tierras para la recuperación de la frontera forestal en el trópico húmedo. Posibilidades de diversificación La diversidad de usos del suelo y de otros recursos naturales aún ha sido poco explorada. Quedan por desarrollar más del 90% de las especies maderables de las selvas húmedas y el uso de los encinos y otras especies de los bosques de clima templado; las capacidades turísticas y cinegéticas son poco utilizadas; los productos forestales no maderables tienen un enorme potencial inexplorado, utilizado, y los productores los entregan con un muy escaso margen de agregación de valor; no se ha desarrollado una adecuada promoción de patentes farmacéuticas y no existen proyectos en marcha para la participación financiera de los usuarios de las cuencas hidrográficas. La utilización de todas estas potencialidades puede significar una disminución significativa de la presión sobre los recursos naturales, una mayor valoración e interés por parte de sus dueños, así como los márgenes económicos indispensables para las inversiones en restauración y conservación. D. Recursos humanos y técnicos. Durante cuarenta años, México ha invertido en instituciones de investigación y en la formación de recursos humanos, que le permiten disponer de una infraestructura para aplicarla a la producción sustentable y a la restauración de los suelos. La aplicación de técnicas de manejo de suelos constituye un campo promisorio de acción. Se cuenta con experiencias en donde nuevas técnicas permiten la elevación sustentable en la producción de granos en 200% en regiones de trópico húmedo, a la vez que las técnicas de cultivo de conservación han mostrado potencial de reducir los costos en 20% mientras aumentan la producción en un horizonte en 5 años en casi 100 por ciento. En la coyuntura actual, la escasez de recursos financieros de crédito, las tasas de interés elevadas y el tipo cambiario dificultan la importación tecnológica. La sustitución de las prácticas generalizadas de corrección de suelos por las de manejo técnico puede ser una alternativa a instrumentar. Puede afirmarse que, si se considera con una visión de largo plazo, la aplicación de técnicas de conservación, por lo general es más rentable que las formas actuales de producción. E. Participación social. El país atraviesa por un proceso social en el que cada día los sectores ciudadanos y sus órganos representativos cobran una mayor importancia. Existe un sector social, si bien disperso, con renovadas formas de representación que capitaliza los más de 20 años de experiencia participativa. Las organizaciones han avanzado también en la generación de una red de promoción de consensos útil para los propósitos de descentralización y de reforzamiento del federalismo. El sector privado también ha establecido nuevos canales de comunicación con otros agentes económicos y cuenta con valiosa información, mientras que el sector académico ha emprendido una vigorosa búsqueda de relaciones con los sectores gubernamental, social y privado, que apunta contrarresta su anterior aislamiento. Las representaciones gremiales han avanzado también en este camino. F. Información. Se cuenta con sistemas de información ya establecidos que se pueden aprovechar como son el Inventario Forestal, la información ambiental generada por la CONABIO, los trabajos de ordenamiento territorial a cargo del INE o las evaluaciones sobre salinización del IMTA. Debe mencionarse el esfuerzo de coordinación en marcha entre éstos y otros esfuerzos, como los del INEGI y el CONAPO. Todo ello permitirá, mediante un trabajo de recopilación y homogeneización, avanzar hacia la conformación de una base de información sistemática que proporcione mejores posibilidades para la planeación y evaluación. G. Contexto internacional. Internacionalmente se ha reconocido la importancia de los suelos para el mantenimiento de los ecosistemas, particularmente por medio del Capítulo 12 de la Agenda XXI, y la Convención de Desertificación. México fue el primer país en ratificar esta última. La participación mexicana en el ámbito internacional ha sido destacada, en especial por medio de la coordinación de la Red Latinoamericana de Zonas Áridas y su participación en la de Cuencas y de Lucha contra la Desertificación. Ello ha permitido aprovechar la cooperación internacional, por ejemplo, en el Programa Mundial de Alimentos; el uso de fondos FIDA, que administra actualmente la Comisión Nacional de Zonas Áridas (CONAZA); la participación en la Red Latinoamericana de Información para la Lucha Contra la Desertificación, en instalación; o la colaboración con la FAO y el PNUD. 1.2.1.1.1 Conclusiones. · La atención al problema de la desertificación es urgente, por su impacto en la disminución de la producción, por los riesgos de daños para avenidas, y los problemas que generan los azolves, y la contaminación; · La problemática del deterioro de los suelos es compleja, por la diversidad de factores que la determinan. Por ello, las soluciones a los problemas deben ser flexibles, integrales y diversos. · Los problemas de deterioro de los suelos se integran en cuencas hidrográficas, que incorporan las interacciones de los agentes que intervienen en la gestión de las partes altas, medias y bajas, así como distintos intereses sociales. · México cuenta con elementos armas para la lucha contra la desertificación. · El gobierno federal ha definido dar mayor relevancia e integralidad a la política de lucha contra la desertificación, lo que se hace patente en el nuevo diseño institucional que dio origen a la creación de la SEMARNAP, así como con la ratificación de la Convención Internacional correspondiente, por la H. Cámara de Senadores. · Deben aprovecharse las oportunidades mediante la coordinación de los múltiples esfuerzos en curso. OBJETIVOS 2.1 OBJETIVOS GENERALES Y ESPECÍFICOS DEL SUBSECTOR FORESTAL 2.1.1 Asegurar la conservación de los recursos forestales, como parte fundamental del equilibrio de los ecosistemas · Aminorar el cambio de uso del suelo y recuperar la frontera silvícola. · Preservar el recurso forestal actualmente disponible. · Garantizar que todo aprovechamiento se realice con un sólido sustento técnico. 2.1.2 Aumentar la participación del sector en el desarrollo económico del país, mediante el impulso de un aprovechamiento sustentable de los recursos forestales, promoviendo la inversión, la generación de empleo y el ahorro interno · Alcanzar un aprovechamiento integral del recurso en las zonas forestales actualmente bajo manejo. · Aumentar el aprovechamiento de los recursos forestales con potencial productivo, que se subutilizan o no se aprovechan productivamente. · Impulsar el desarrollo de plantaciones forestales comerciales, garantizando la conservación de los recursos naturales. · Fortalecer la integración regional de las cadenas productivas e incentivar las exportaciones de productos maderables y no maderables. 2.1.3 Propiciar la valorización de los servicios ambientales forestales, para que la sociedad reconozca, asuma y contribuya al costo de su mantenimiento · Concientizar a la sociedad acerca de los valores ambientales de los recursos forestales. · Inducir que, a nivel nacional e internacional, la sociedad conozca y reconozca los beneficios intangibles generados por los servicios ambientales de los recursos forestales, corresponsabilizándose en su conservación y mantenimiento. 2.1.4 Contribuir al mejoramiento de la calidad de vida de las comunidades campesinas que viven en las zonas forestales · Fortalecer la organización productiva relacionada con la conservación y el aprovechamiento sustentable del recurso. · Promover una relación justa y equitativa entre los distintos agentes que participan en la actividad. · Facilitar la participación directa de los productores y de las comunidades en la conservación y aprovechamiento de sus recursos. 2.2 OBJETIVOS GENERALES Y ESPECÍFICOS EN LA CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DEL RECURSO SUELO 2.2.1 Contrarrestar los problemas estructurales del deterioro de los suelos, mediante la promoción de estrategias financieras y la adecuación del marco jurídico correspondiente 2.2.2 Detener los procesos de degradación del suelo · Contrarrestar los procesos de deterioro de los suelos. · Propiciar el desarrollo de opciones técnicas viables para detener y corregir los procesos de degradación del recurso suelo e inducir su aplicación. · Participar en los foros internacionales, especialmente la Convención Mundial de Lucha contra la Desertificación y promover a nivel nacional la atención de este fenómeno. 2.2.3 Restaurar gradualmente el recurso suelo · Incrementar y proteger la cubierta vegetal. · Reducir las avenidas y azolves en las cuencas hidrográficas. 2.2.4 Propiciar el desarrollo de una cultura para el uso sustentable del recurso suelo · Concientizar a la sociedad en lo que se refiere a los valores ambientales, económicos y sociales del recurso suelo. · Facilitar la aplicación de las técnicas adecuadas para el manejo y restauración del recurso suelo. ESTRATEGIAS Las estrategias generales que servirán de guía en la instrumentación del Programa Forestal y de Suelo 1995-2000, son congruentes con los lineamientos marcados en el Plan Nacional de Desarrollo 1995-2000, en el sentido de garantizar una estricta disciplina presupuestal, que contribuya al mantenimiento del equilibrio en las finanzas públicas y a la instrumentación eficiente del gasto público. 3.1 ORDENAMIENTO Una causa sustantiva de la falta de un aprovechamiento integral de los recursos naturales y de su creciente deterioro, obedece al hecho de que no se dispone generalmente de información precisa y oportuna sobre la magnitud de esta afectación y, en su caso, de la necesidad de su restauración, que permita iniciar un proceso de ordenamiento y planificación eficiente a nivel nacional, regional y local. Por ello, una estrategia fundamental para asegurar el tránsito a la sustentabilidad se basa en el ordenamiento de los recursos como elemento articulador de la planeación integral. Este ordenamiento se traducirá en el diseño de programas de información básica (inventarios, zonificación, monitoreos, etc.) y de organización territorial del país en regiones prioritarias y por cuencas hidrográficas, como unidades naturales para la gestión y adecuada utilización de los recursos que sustentan, favoreciendo así el uso racional de los ecosistemas y la descentralización de acciones en la materia. En este sentido, la operación de los programas y proyectos específicos se dimensionarán, operarán y evaluarán en cinco niveles: nacional, regional, estatal, microrregional y municipal. Instrumentos como el Inventario Nacional Forestal, el Inventario Nacional de Suelos, los convenios con las universidades y centros de investigación, y el proceso de ordenamiento ecológico que lleva a cabo el INE, serán las herramientas fundamentales para la orientación de los programas, en vinculación con el Programa de Desarrollo Informático a cargo del INEGI. 3.2 PROMOCIÓN Y FOMENTO Las estrategias de promoción y fomento se orientan a lograr un aprovechamiento productivo de los recursos naturales, que considere la imperiosa necesidad de frenar su deterioro como consecuencia de la erosión de los suelos, la deforestación de los bosques y selvas, la contaminación del agua y el agotamiento de los recursos acuíferos, circunstancias que se han agudizado, con el consecuente empobrecimiento de amplios sectores sociales, disminuyendo la calidad de vida y los niveles de bienestar de la población. Estas razones imponen la necesidad de relacionar de manera y forma integral la economía y la naturaleza, partiendo de la concepción de que el desarrollo económico no es viable a partir del agotamiento indiscriminado de los recursos naturales de los que hoy disponen los mexicanos y que en esencia son los que asegurarán la convivencia de las generaciones futuras. La estrategia promoverá la celebración de convenios de concertación entre productores y empresarios, las agroasociaciones, la aplicación de esquemas fiscales y financieros, la reorientación de los instrumentos de política rural hacia la sustentabilidad y la apertura de mercados regionales y nacionales para productos forestales no aprovechados o subutilizados. En este sentido, las acciones guardarán estrecha vinculación con el Programa de Financiamiento del Desarrollo, de la SHCP; el Programa de Política Industrial y Desregulación Económica y el Programa de Política de Comercio Exterior y Promoción de las Exportaciones, ambos a cargo de SECOFI; el Programa de Desarrollo del Sector Comunicaciones y Transportes, de la SCT; el Programa de Empleo, Capacitación y Defensa de los Derechos Laborales, de la STPS, así como el Programa de Desarrollo del Sector Turismo, de la SECTUR, entre otros mecanismos de fomento. 3.3 DESARROLLO SOCIAL Una estrategia fundamental de este programa se basa en la convicción de que es necesario romper las inercias que generan la pobreza. Esta estrategia se articula y contextualiza esencialmente en el marco del Programa para superar la Pobreza, a cargo de SEDESOL, el Programa Agropecuario y de Desarrollo Rural de la SAGAR, así como el Programa Sectorial Agrario, de la SRA, promoviendo esquemas de capacitación, asistencia técnica, fortalecimiento de la organización productiva y el acceso de los productores al aprovechamiento de sus recursos, mediante apoyos institucionales como PROCAMPO, FONDEFOR, PRODUCE y PRONARE. 3.4 DESCENTRALIZACIÓN Y FORTALECIMIENTO REGIONAL La viabilidad del tránsito a la sustentabilidad exige enfatizar el fortalecimiento del ámbito regional, propiciando procesos de descentralización, que pongan en el centro prioritario de la transformación al hombre, a su familia, a su comunidad y a su entorno ecológico, fortaleciendo un federalismo que permita a las distintas instancias de gobierno actuar de manera coordinada y concertada, respetando su autonomía, acorde con la naturaleza de su mandato soberano, con la suficiencia presupuestal y de recursos requerida, y con la independencia funcional necesaria para el eficiente proceso de toma de decisiones. La estrategia adoptada para lograr un proceso de descentralización eficiente se orienta a lograr que en el marco de respeto a la soberanía y a las atribuciones de la federación, estados y municipios, se logren establecer líneas de cooperación, coordinación y coadyuvancia eficientes y eficaces, que tienda a lograr la solución de los problemas, estableciendo canales adecuados de comunicación entre gobierno y sociedad, que se traduzcan en programas orientados a ofrecer soluciones locales a problemas locales. En este sentido, en el marco del Programa para un Nuevo Federalismo, que coordina la Secretaría de Gobernación, y a través de los Consejos Técnicos Consultivos correspondientes, se promoverá la celebración de convenios de concertación para descentralizar gradualmente programas y recursos hacia los estados; asimismo, se hará una profunda revisión legal, para identificar las materias que deban pasar a la competencia legal de las entidades federativas, así como de aquellas facultades actualmente centralizadas, que deban desconcentrarse a las delegaciones federales de la SEMARNAP, para ofrecer un servicio público más ágil y eficiente. Cabe señalar que ya se efectuó el primero de estos convenios con el Gobierno del Estado de México, en donde se establecen compromisos concretos de transferencia y/o coadyuvancia en materia de incendios forestales, sanidad forestal, inventario forestal y supervisión técnica forestal, entre otros aspectos. 3.5 CORRESPONSABILIDAD Y CONCERTACIÓN La necesidad de lograr esquemas ampliados de corresponsabilidad en las decisiones y en las acciones, constituye una estrategia fundamental orientada a lograr la participación creciente de los actores y agentes sociales en la función gubernamental. En la actualidad, el fortalecimiento de la sociedad civil, de las regiones y localidades, permite incorporar permanentemente a amplios sectores en la orientación de las propuestas, en la implantación de los programas y en la evaluación de los resultados. La participación de la sociedad organizada en la propuesta gubernamental, a partir de esquemas producto de planeaciones incluyentes y participativas, asegura la viabilidad y factibilidad del proceso, volviendo la función gubernamental consensada y en esencia democrática. La población tiene un papel protagónico y fundamental en el tránsito a la sustentabilidad. México requiere en la actualidad de un quehacer gubernamental sensible a las demandas ciudadanas y de una administración pública capacitada y eficiente que actúe con la intención de coordinar esfuerzos, siempre respetuosa del disenso como resultado natural de la pluralidad social, resultante del fortalecimiento de la democracia. El fortalecimiento y apoyo a los órganos colegiados de consulta nacionales, regionales o estatales, en donde participan todos los sectores y agentes de la sociedad, será una vía estratégica para incentivar los esfuerzos de participación y corresponsabilidad de sociedad y gobierno. Asimismo, la concertación será una estrategia fundamental para vincular acciones entre agentes económicos, orientándolas a la sustentabilidad, de manera tal que garanticen un aprovechamiento sostenible, perfeccionen los procesos productivos y mejoren los ingresos de los productores, en el marco de un desarrollo rural integral. En este sentido, las principales instancias de participación serán el recién creado Consejo Técnico Consultivo Nacional para el Desarrollo Sustentable y sus correspondientes regionales, el Consejo Técnico Consultivo Nacional Forestal y sus correspondientes estatales, así como los Comités Estatales de Reforestación. Adicionalmente se promoverá la integración del Consejo Nacional para la Restauración y Conservación del Suelo. 3.6 INVESTIGACIÓN Y ADECUACIÓN TECNOLÓGICA El tránsito de esquemas de desarrollo basados únicamente en el crecimiento económico a enfoques basados en desarrollo sustentable impone la necesidad de fomentar la investigación inherente al uso adecuado de los recursos naturales, incorporando de manera permanente sus resultados en la operación misma de las actividades productivas y de conservación. Esta es la razón fundamental que configura la estrategia de promoción, desarrollo y adecuación del conocimiento tecnológico y científico relevante en este campo. Esta estrategia no sólo está orientada a utilizar conocimientos producidos en el ámbito internacional sino que incluye adicionalmente el uso de tecnologías tradicionales propias que han probado su eficiencia a través del tiempo. La información disponible se incorpora a los programas con la intención de adecuarla a las características específicas de la problemática por resolver, de manera eficiente. El desarrollo de una estrategia tendiente a fomentar la investigación básica y la productividad científica, así como la promoción e impulso a la investigación aplicada constituyen uno de los ejes rectores de la programación sectorial, dado que la adecuación entre la teoría y la práctica constituye una condición inobjetable en la ponderación y dimensionamiento de los objetivos propuestos que incide de manera fundamental en los resultados, la obtención y capitalización de experiencias relevantes, que al incorporarse en programas cuya característica fundamental es la flexibilidad, los perfeccionan ante la dinámica característica de la problemática a enfrentar. Por ello, los convenios de concertación y apoyo con universidades e instituciones académicas, instituciones financieras nacionales e internacionales, así como con los productores, empresarios e inversionistas, serán instrumentos fundamentales de esta estrategia. 3.7 EDUCACIÓN, CAPACITACIÓN, INFORMACIÓN Y DIFUSIÓN Parte esencial de las políticas públicas radica en su propuesta de generación de consensos entre el gobierno y los agentes y actores sociales, en el diseño, implantación y evaluación de los programas y de los objetivos contenidos en los mismos. La participación corresponsable de la sociedad en este proceso, debe provenir de una toma de conciencia gradual. La producción de información y capacitación contenida en el ejercicio de los programas, configura una estrategia específicamente dirigida a inducir una cultura ambiental que se traducirá, a mediano plazo, en la adopción, por sectores crecientes de la población, de una concepción del desarrollo que atienda a criterios de sustentabilidad. En el contexto anterior, la educación, la capacitación y la participación social resultan soportes básicos de todo programa ambiental, en tanto puedan convertirse en catalizadores para potenciar los complejos procesos de cambio social, que generen compromisos entre los distintos protagonistas sociales, en favor de la formación de patrones de convivencia, producción y consumo sustentables. Así, se constituye en el instrumento principal para la gestación y desenvolvimiento de una cultura ambiental que sea absorbida por la sociedad en su conjunto. 3.8 PROYECCIÓN INTERNACIONAL La problemática ambiental y el deterioro ecológico han trascendido las fronteras nacionales y, en la actualidad, su restauración y preservación son preocupación internacional. México ha asumido los compromisos derivados de la conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo (CNUMAD), entre otros: el de promover el aprovechamiento sustentable de los recursos naturales y conservar el medio ambiente y la biodiversidad, como prioridades sustantivas para materializar el tránsito a la sustentabilidad, lo que constituye la estrategia de cooperación internacional en materia de desarrollo sustentable, que incluye la promoción e intensificación de la cooperación bilateral y multilateral con países y organismos internacionales. Por ello, se trabajará estrechamente con los organismos internacionales como el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación, el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, la Comisión Norteamericana de Cooperación Ambiental (CCA), la Comisión Forestal de América del Norte (COFAN), FIDA, Comisión de Cooperación Ecológica Fronteriza (COCEF), GEF, además de aquellos otros que sirvan para aumentar la capacidad de gestión en materia de conservación de los recursos naturales y las cuencas hidrológicas. En el marco de los acuerdos internacionales suscritos, se promoverá la celebración de acuerdos específicos, ya sean bilaterales o regionales, en materia de enlace a los centros internacionales de intercambio de información, transferencia de tecnología, estrategias financieras e incentivos para la conservación, legislación de recursos naturales, capacitación y formación de expertos, entre otros aspectos. En materia forestal, será fundamental dar seguimiento a los acuerdos bilaterales de cooperación establecidos con Finlandia, Alemania, Gran Bretaña, Japón, y el Servicio Forestal de Estados Unidos de Norteamérica, así como al Programa de Bosque Modelo que se desarrolla conjuntamente con el Gobierno de Canadá. Dentro del ámbito de la cooperación regional latinoamericana se fortalecerá la participación activa en las Redes de Cooperación Técnica auspiciadas por la FAO, especialmente en las de zonas áridas y semiáridas, cuencas hidrográficas y agroforestería. Por otra parte, derivada de los compromisos de la Cumbre de la Tierra y su Agenda XXI, la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, suscrita y ratificada por México, constituye uno de los destacables temas de cooperación para la SEMARNAP. En este caso deberán hacerse mayores esfuerzos para que la Convención atienda a todos los países afectados por esta problemática. En suma, la estrategia considera la asunción y el cabal cumplimiento de los compromisos internacionales contraídos y el logro de mayores acuerdos de cooperación técnica, científica y financiera, con el objetivo de obtener y capitalizar experiencias y recursos financieros en la materia. 3.9 EVALUACIÓN Una línea estratégica será la permanente evaluación de las acciones ejercidas, que permitan conocer sistemáticamente los efectos y consecuencias del quehacer gubernamental para retroalimentar los procesos y corregir desviaciones e instrumentar ajustes con el fin de dar concreción a las metas y los objetivos planteados en el proceso de planeación. En este sentido, se establecerán mecanismos de comunicación e información permanente de las unidades administrativas gubernamentales a los consejos consultivos nacionales, regionales y estatales, y hacia la sociedad en general, que garanticen la transparencia de la gestión, y que además sean un elemento adicional de participación y corresponsabilidad. Si bien los efectos finales de las acciones se observarán en el mediano y largo plazos, los proyectos contendrán metas cuyos resultados se manifiesten en plazos cortos para incentivar la participación social en el desarrollo de la gestión institucional. Ello implica que el marco referencial de la evaluación y seguimiento estará determinado por el cumplimiento de los objetivos y metas de cada proyecto, pero también por criterios e indicadores de sustentabilidad dentro de una perspectiva sociocultural y en relación con recursos naturales específicos, regionales. Por ello, el seguimiento y la evaluación partirán de análisis cualitativos y cuantitativos basados en la construcción de modelos que permitan conocer, no sólo el nivel de cumplimiento de los objetivos generales y las razones de este grado de avance, sino también los impactos a través del tiempo y en diferentes escalas espaciales de políticas y acciones sustentables. PROGRAMAS OPERATIVOS 4.1 PROGRAMAS Y METAS DEL SUBSECTOR FORESTAL 4.1.1 Conservación de los recursos forestales Este programa responde al objetivo fundamental de frenar los procesos de deterioro en los ecosistemas forestales. Partirá de cinco líneas estratégicas: mantener y recuperar la frontera silvícola, promoviendo el equilibrio entre el desarrollo de las actividades agropecuarias y las forestales; intensificar la protección, cuidado y conservación de la riqueza silvícola, mediante la prevención y combate de los factores que causan la degradación y afectación de los recursos forestales; promover alternativas para moderar, regular y sustituir el consumo de leñas como energético; garantizar que todo aprovechamiento tenga un sólido sustento técnico; influir en la formulación de políticas internacionales forestales, y aprovechar oportunidades de financiamiento y cooperación internacional, para coadyuvar en el cumplimiento de los compromisos internacionales ambientales de México. Con una intensa participación de las comunidades, organizaciones y de los productores en general, este programa, en articulación con los programas de restauración y conservación de suelos, tendrá como metas específicas: revertir el proceso de deforestación mediante la recuperación de la frontera silvícola perdida, con la promoción para la forestación de 200 mil ha. anuales; impulsará opciones viables y atractivas para las comunidades que consumen leña y carbón como energético doméstico, mediante la inducción y establecimiento de 6,000 ha. de plantaciones aptas como fuente de energía; reforzará la protección contra los incendios buscando reducir la superficie promedio anual afectada de 213,000 ha. a 150,000 ha.; asimismo, incentivará la lucha contra las plagas y enfermedades reduciendo la afectación por estos factores a menos de 30 mil metros cúbicos de madera por año; finalmente, para garantizar que los aprovechamientos tengan un sólido sustento técnico, se buscará un manejo sustentable de la totalidad de la superficie forestal bajo aprovechamiento, revisando cuidadosamente los programas de manejo y los servicios técnicos. En materia internacional, se dará seguimiento especial a los acuerdos adoptados en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente y Desarrollo, Río de Janeiro (1992), así como a las convenciones y compromisos internacionales derivados de la misma, como parte del esfuerzo internacional por conciliar el desarrollo social y económico derivado del aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. En este sentido, especial atención se dará al Proceso de Montreal para la definición de criterios e indicadores de manejo sustentable en bosques boreales y templados. Igualmente, el programa busca lograr una más sólida colaboración con aquellos países, organizaciones e instituciones que cuenten con mayores avances tecnológicos en este campo, que puedan coadyuvar al fomento y conservación de los recursos naturales renovables de México. Se trabajará con aquellos países con los que a través de una cooperación bilateral, sea posible intercambiar tecnologías y experiencias de utilidad para el manejo sustentable de los ecosistemas naturales, como son los casos de Finlandia, Estados Unidos, Canadá, Alemania, España, Gran Bretaña, Chile, Brasil, Cuba, Japón y Guatemala. 4.1.1.1 Forestación, reforestación y agroforestería Se promoverá la preservación y recuperación de la frontera silvícola, mediante el fomento de las prácticas de agroforestería, de reforestación y de forestación. Ello se realizará en estrecha coordinación con la SEDESOL, tanto en acciones operativas como en la normatividad en la materia. En terrenos de aptitud preferentemente forestal y aquellos de baja productividad agropecuaria, se impulsarán y estimularán las actividades de forestación con la finalidad de establecer plantaciones forestales que, además de recuperar áreas arboladas perdidas, mitiguen la presión sobre los bosques nativos, constituyendo una alternativa productiva rentable para los productores. Esta actividad resulta prioritaria, ya que sumado a los beneficios ecológicos que traerá, resaltan sus implicaciones positivas de índole social y económica. Se fomentarán las prácticas de reforestación en bosques bajo manejo, a efecto de garantizar, acelerar y aumentar la regeneración de las áreas aprovechadas, buscando mediante prácticas de selección y mejoramiento genético el enriquecimiento de las masas arboladas. Asimismo, la reforestación se promoverá en aquellas masas arboladas pobres, sin aprovechamiento actual y en particular en áreas naturales protegidas. Se impulsarán las prácticas de agroforestería, agrosilvícolas y silvopastoriles en aquellos terrenos sujetos tradicionalmente a roza, tumba y quema, de ganadería extensiva y en términos generales en aquellos localizados en la frontera agropecuaria y forestal, a efecto de diversificar y elevar el valor de la producción y capacidad de generación de empleo de estas superficies, permitiendo revalorar los recursos forestales. Para estas actividades, en coordinación con el INE, el INIFAP y la CONABIO se seleccionarán las especies más adecuadas para la recuperación de los terrenos y la generación de productos que demanden las comunidades para su autoconsumo y/o comercialización. En cumplimiento del Convenio sobre Biodiversidad se iniciará la realización de inventarios de especies forestales y se establecerán directrices y lineamientos para el establecimiento, manejo y aprovechamiento sustentable de las plantaciones forestales. La nueva orientación del Programa Nacional de Reforestación, considera el apoyo a la restauración de suelos, las plantaciones forestales, la agroforestería y el enriquecimiento de las masas arboladas, mediante la reforestación, proporcionando con oportunidad planta acorde con las diversas condiciones agroecológicas y utilizando germoplasma forestal de calidad. En coordinación con la SAGAR, se apoyará con subsidios del programa PRODUCE destinados a la reconversión productiva, el desarrollo de proyectos de plantaciones forestales comerciales en terrenos con vocación silvícola. 4.1.1.2 Uso eficiente de leña y carbón como energético doméstico La leña para combustible representa el 50% del consumo energético del sector rural y cerca del 7% de la demanda de energía final en México; su uso se concentra en las áreas rurales e involucra a 25 millones de mexicanos. Esta actividad es una de las causas de deforestación en el país, por lo que se requiere ordenarla y controlarla, perfeccionando los procedimientos que realizan las comunidades para su autoconsumo. Por lo anterior, se promoverá la apropiación de tecnologías adecuadas, tales como estufas rurales de combustión eficiente y las plantaciones denominadas dendroenergéticas que permitan producir este tipo de material combustible, en las comunidades rurales ubicadas en las áreas forestales del país. Asimismo, en coordinación con el CECADESU, se capacitará a las comunidades para que conozcan los aspectos técnicos básicos y las normas que regulan el aprovechamiento de leña para uso doméstico, concientizándoles de la importancia de cuidar sus recursos forestales. Se diseñarán sistemas silvícolas abocados a producir leña, que serán promovidos y operados por técnicos forestales. Se identificarán proyectos concretos susceptibles de ser financiados por medio de la cooperación internacional multilateral o bilateral, con especial atención a la participación de las mujeres. Asimismo, se promoverá la creación de mercados regionales de estos productos. La reciente autorización del proyecto sobre “dendroenergía para el desarrollo rural”, financiado por la FAO, permitirá obtener y adecuar experiencias sobre planificación e instrumentación de sistemas sostenibles y eficientes de producción, abasto y uso de combustibles vegetales, para su aplicación en las diferentes regiones en que se utilizan estos productos. Este programa incorpora estos criterios en la configuración de sus objetivos y en la ponderación de sus resultados, de acuerdo con las prácticas internacionales vigentes. 4.1.1.3 Incendios forestales Con una nueva orientación, las acciones en esta materia se dirigirán a fortalecer la participación social y privada, coordinar las acciones de los tres órdenes de gobierno y articular la cooperación internacional con el objetivo de prevenir, detectar y combatir oportunamente los incendios forestales, a fin de minimizar los daños que ocasionan. Estas actividades se instrumentarán en el marco del Sistema Nacional de Protección Civil, en coordinación con la SEGOB, la SEDENA, los gobiernos estatales y demás entidades que participan en el Programa Nacional contra Incendios Forestales, derivado de dicho mecanismo de concertación de esfuerzos en contra de siniestros que atentan contra el bienestar de la población. Como parte de las acciones preventivas, con la información del Inventario Forestal Periódico, oportunamente se detectarán las áreas de alto riesgo a incendio por presencia de abundante material combustible. Para ello, se instrumentará un sistema de evaluación de riesgo, con el objeto de iniciar trabajos de limpia y de sensibilización de la población. En dichas zonas, se establecerá un sistema de evaluación que permita analizar los efectos a dos años de presentados los siniestros, con el fin de precisar cual es la superficie dañada y cual ha recibido los efectos profilácticos del fuego. Como apoyo a lo anterior, se incrementará la participación de la sociedad en la atención de la problemática que generan los incendios, induciendo a las comunidades a que sean parte fundamental de la prevención. Para ello, se promoverán convenios con la industria resinadora, o bien, la compra de puntas y trocería a las comunidades por parte de la industria de la celulosa, lo que permitirá que las comunidades además de obtener un ingreso adicional, limpien el bosque de material inflamable. Asimismo, se regulará el uso del fuego en actividades agropecuarias y forestales, mediante la publicación y divulgación de la Norma Oficial Mexicana que regula el uso del fuego, así como la detección y el combate de los incendios forestales; se mantendrá la elaboración y ejecución de programas estatales anuales de protección contra incendios, en los cuales se coordinen y concerten las acciones de las instituciones, gobiernos de los estados y municipios, así como de los sectores social y privado, con metas y aporte de recursos específicos. Asimismo, se continuará la realización de campañas anuales de difusión para concientizar a la población rural y urbana, sobre la existencia del problema de los incendios y sobre la forma de su participación para prevenirlos, así como para orientar su participación en las labores de detección y reporte de los mismos, y de como coadyuvar en el combate y control de estos siniestros. Dentro del marco de cooperación bilateral entre México y Estados Unidos, se continuará operando el acuerdo para prevenir y combatir los incendios forestales a lo largo de la frontera internacional entre Sonora y Arizona. Esto permitirá contar con acciones coordinadas tendientes a proteger de los incendios forestales, la vida, la propiedad y los recursos naturales, optimizando y reduciendo los gastos que implica el combate de los incendios en esa franja fronteriza. Adicionalmente, se contempla el desarrollo coordinado de acciones para evitar la ocurrencia de incendios, con las dependencias federales y estatales que usan el fuego en el cumplimiento de sus responsabilidades, así como con el sector social y privado, mediante la realización de quemas controladas en 25,760 ha., en las áreas de mayor riesgo; la apertura y mantenimiento de brechas cortafuego en 8,343 km. y la promoción de la producción de forraje con veza de invierno para reducir la presión del pastoreo en áreas forestales en 425 ha. en los estados de México, Morelos, Distrito Federal, Guerrero, Veracruz, Chiapas, Durango y Tlaxcala. En coordinación con la SAGAR, SCT, SECTUR, PGR, SEDENA y SEMAR, se fomentará la participación del público en general en las actividades que realiza la SEMARNAP para la oportuna localización, ubicación y consecuente reporte de los incendios forestales, mediante la operación de 120 torres de observación y la realización de recorridos para la detección y reporte de los incendios forestales a los centros de control de incendios de la SEMARNAP. En particular, se promoverá la operación de brigadas con personal militar encargado de capacitar a las comunidades rurales en tareas de prevención, detección y combate de incendios forestales. En coordinación con el CECADESU, se integrarán brigadas para capacitar a las comunidades de manera tal que coadyuven a combatir, controlar y extinguir los incendios forestales, de manera oportuna y guardando la seguridad del personal, para lo cual se reforzarán las actividades de información y adiestramiento de los participantes en el combate, con la aplicación de cursos regionales, nacionales e internacionales. Estas brigadas se integrarán en coordinación con la SEDENA, SAGAR, SEMAR, CONASUPO, PGR, SCT, SECTUR, SRA, el Sistema Nacional de Protección Civil, gobiernos de los estados y municipios, prestadores de servicios técnicos forestales, organizaciones de productores, dueños y poseedores forestales y cámaras industriales. 4.1.1.4 Sanidad silvícola Se fortalecerán las acciones de diagnóstico, prevención, combate y control de las plagas y enfermedades que afectan la riqueza silvícola, con la finalidad de coadyuvar a la protección y sustentabilidad del recurso. En materia de diagnóstico sanitario forestal se realizará la detección y ubicación de plagas por la vía aérea y terrestre en las 6 millones de ha. que presentan mayor riesgo por plagas forestales, para lo cual se promoverá la coordinación y concertación con gobiernos de los estados y otras instancias públicas y privadas, así como con dueños y/o poseedores. En lo referente a la detección aérea se promoverá y fortalecerá el desarrollo y transferencia de tecnología a nivel nacional e internacional. Con apoyo del Inventario Nacional Forestal, y mediante la concertación para la detección y combate, se pretende reducir a menos de 30 mil metros cúbicos anuales la afectación por estos agentes. Por otra parte, en coordinación con el INIFAP, se promoverá la normatividad, supervisión, transferencia de tecnología e información técnico-científica en apoyo a las áreas operativas en materia de sanidad silvícola, con el objeto de hacer más eficiente la calidad de acciones que se realizarán, y que sirven de enlace entre la investigación básica y la aplicada. Para ello, en el corto plazo, se consolidará la operación del centro nacional de referencia en parasitología forestal, a fin de integrar las colecciones de referencia sobre este tema y proporcionar apoyo eficiente a las áreas operativas para la identificación de muestras patológicas y entomológicas de carácter forestal, auxiliando así a la toma de decisiones para su control. De igual forma se proporcionarán los lineamientos técnicos para la correcta colecta y envío de muestras parasitológicas forestales para su determinación taxonómica, y se actualizará y fortalecerá la información contenida en los bancos de datos a nivel nacional e internacional sobre plagas y enfermedades forestales de cuarentena, proporcionando la asesoría técnica correspondiente. En materia de regulación sanitaria, de manera permanente se buscará evitar la introducción, establecimiento y diseminación de plagas exóticas, mediante disposiciones reglamentarias a través de la elaboración de los estudios de análisis de riesgo, la elaboración de Normas Oficiales Mexicanas y la conjunción de información técnica para la elaboración de listados de plagas exóticas y de cuarentena para México. En los últimos años se ha incrementado significativamente el ingreso a nuestro país de árboles de navidad naturales, provenientes de los Estados Unidos de América y Canadá, en un volumen estimado de 800 mil arbolitos anuales. Por ello y ante la posibilidad de que este producto sea portador de plagas de significancia cuarentenaria, en coordinación con la SAGAR, se estableció el programa especial de regulación sanitaria en árboles de navidad de importación, conjuntamente con la elaboración de lineamientos técnicos y una Norma Oficial Mexicana. Este conjunto de acciones tiene por objeto salvaguardar la riqueza silvícola de nuestro país, ya que de no establecerse la regulación correspondiente, se pondría en alto riesgo la sanidad de los recursos naturales del país, lo que ocasionaría grandes daños ecológicos, económicos y sociales. De igual manera y para asegurar la calidad sanitaria de los productos forestales mexicanos que se exportan, a fin de que éstos no sean rechazados en los lugares de destino final, se emitirán los certificados fitosanitarios internacionales, cuando el país importador así lo requiera, cumpliendo con lo establecido en la Convención Internacional de Protección Fitosanitaria de la que México es signatario. 4.1.1.5 Regulación forestal Con el apoyo del INIFAP, las acciones en este rubro se encaminarán a garantizar que los aprovechamientos y el fomento de los recursos forestales tengan un sólido sustento técnico. En tal sentido, con la participación directa del Consejo Técnico Consultivo Nacional Forestal, se redefinirán los términos y condiciones para la formulación y validación de los programas de manejo. Se establecerá un sistema de auditoría muestral que permita evaluar la calidad de los servicios técnicos y de los propios prestadores de servicios a quienes se inscribirá en el Registro Nacional Forestal, al cual se reforzará para que sirva de historial de cada uno de los profesionales dedicados a esta actividad. Paralelamente, se promoverán apoyos financieros y de capacitación para los prestadores de servicios técnicos, con el objeto de estimular el mejoramiento y actualización de los servicios que ofrecen. Fundamental será la asesoría técnica que se brindará a los ejidatarios, comuneros y demás propietarios o poseedores de terrenos forestales que, por la carencia de recursos económicos o la reducida extensión de sus predios, no estén en condiciones de sufragar servicios técnicos privados. En coordinación con el CECADESU y con base en el Inventario Nacional Forestal, se diseñará una estrategia de capacitación para que las organizaciones de productores de bajos recursos, participen conjuntamente con los prestadores de servicios técnicos en la elaboración y ejecución de los programas de manejo que permitan el óptimo aprovechamiento silvícola. Esto, aunado a la promoción de apoyos directos para el desarrollo de la silvicultura, contribuirá a que gradualmente, los dueños y poseedores del recurso forestal cumplan la normatividad para hacerse cargo de la prestación de estos servicios. El mejoramiento del manejo de los recursos forestales, permitirá responder a la demanda de los mercados internacionales, que día con día reclaman productos provenientes de aprovechamientos sustentables, de bosques nativos y plantaciones forestales, dada la importancia que tiene la conservación de los recursos forestales en el mundo. Por ello, se diseñarán y establecerán mecanismos para certificar la procedencia sustentable de los productos; asimismo, en el seno del Consejo Técnico Consultivo Nacional Forestal, se impulsará que dueños y poseedores del recurso adopten mecanismos de certificación sustentable nacional e internacional de sus productos, promoviendo la aplicación de estímulos para quienes garanticen que sus productos provienen de zonas sustentablemente manejadas. Por otra parte, en materia de normatividad, una de las principales demandas ha sido la revisión a la Ley Forestal vigente y su respectivo Reglamento. En el seno del Consejo Técnico Consultivo Nacional Forestal y de los respectivos en los estados, se promoverá la revisión a dicho ordenamiento jurídico. Cabe señalar que en el seno de este cuerpo colegiado están representados el Poder Legislativo Federal, el Poder Ejecutivo Federal, el sector privado, el sector social, organismos no gubernamentales, instituciones académicas y de investigación y las organizaciones gremiales del subsector forestal. Se aprovecharán las experiencias derivadas de convenios internacionales de cooperación científica y técnica, a fin de enriquecer las técnicas silvícolas aplicadas a los ecosistemas forestales del país, orientándolas hacia el manejo sustentable. En el marco de la cooperación México-Finlandia, se adecuará el “Sistema de conservación y desarrollo silvícola” (SICODESI), ajustando y validando sus programas de cómputo para usarlos en bosques regulares e irregulares con los diferentes sistemas silvícolas; se publicarán manuales técnicos y se capacitará a personal técnico para el manejo de dicho sistema. Asimismo, se continuarán los trabajos del convenio México-Alemania, que se desarrolla desde 1978 en zonas tropicales. Con Canadá se seguirán apoyando las áreas de bosque modelo ubicadas en Campeche, Chihuahua y Michoacán. En el caso del convenio México Japón se concerta la ejecución de un Plan de Desarrollo Forestal para la región norte de Oaxaca. En cumplimiento del convenio México-Estados Unidos se continuará trabajando en zonas forestales de Chihuahua y Oaxaca. En particular, se desarrollará una amplia cooperación con el Banco Mundial, orientada al fortalecimiento institucional de la gestión forestal, a través de sistemas de evaluación y seguimiento, de capacitación a prestadores de servicios técnicos y de organización de productores. Por otra parte, se perfeccionarán los sistemas de inspección y vigilancia que aseguren el debido cumplimiento de la normatividad vigente para los aprovechamientos forestales, aplicando en su caso las sanciones que la legislación establece. El desempeño de estas labores quedará bajo la responsabilidad operativa de la PROFEPA, en estrecha coordinación con la SEDENA, la SEMAR, la PGR y los gobiernos estatales y municipales. 4.1.1.6 Desarrollo microrregional Con base en un ordenamiento que garantice un manejo integral de los recursos naturales, se impulsarán proyectos productivos en pequeñas regiones forestales, que por su nivel de deterioro ambiental y/o pobreza extrema, resulta prioritario y estratégico atender. Estas acciones guardarán estrecha vinculación operativa con el Programa de Medio Ambiente, el Programa Hidráulico y el Programa de Pesca y Acuacultura, a fin de articular los esfuerzos institucionales orientados al desarrollo sustentable. En coordinación con el INE, CONAGUA, el INP, INIFAP, IMTA, INI e INASOL, se partirá de la concepción de manejo de cuenca hidrográfica para orientar el desarrollo institucional de la política de recursos naturales, así como la atención de regiones prioritarias contenidas en los programas de desarrollo regional sustentable de la SEMARNAP. La concertación con gobiernos estatales y municipales, y en específico, con las propias comunidades, será fundamental para garantizar la operación de los proyectos. Asimismo, especial impulso tendrá el Programa de Acción Forestal Tropical (PROAFT) que, basado en proyectos integrales microregionales, constituye una estrategia de desarrollo para los trópicos y que contempla acciones a nivel comunitario, ejidal o con pequeños propietarios, es decir, con los dueños de los recursos forestales maderables y no maderables. Básicamente, el PROAFT promueve las siguientes líneas de acción: manejo forestal sostenible, que incluye actividades de manejo, protección y reforestación; conservación, con actividades de ordenamiento territorial, evaluación de los recursos, reservas campesinas y ecoturismo; restauración, mediante actividades de agroforestería, plantaciones y proyectos de restauración ecológica; participación e integración de la mujer, partiendo del reconocimiento del papel de este estrato poblacional en las actividades productivas y de conservación relacionadas con el recurso forestal. Las herramientas que se han desarrollado y probado en el PROAFT para llevar a cabo su misión son: Alianzas Tripartitas para la conservación y el desarrollo, convenios de desarrollo forestal y formación de promotores de enlace. Para el PROAFT, destaca la contratación de apoyos crediticios con el BID, con el fin de iniciar proyectos prototipo en el Sureste y en la Costa Occidental de México. En colaboración con la SECTUR y otras instituciones se realizarán, en el marco de la Alianza para el Turismo y el Programa de Desarrollo del Sector Turismo, diversos proyectos para fomentar esta actividad en contribución al desarrollo regional, que revalorará la importancia de los recursos ecológicos y culturales hasta hoy limitadamente aprovechados en el sector, de acuerdo con el enfoque integral el imperativo de sustentabilidad en el desarrollo de la oferta turística mexicana. Para ello, se pretende recuperar y hacer crecer la competitividad de nuestros centros y regiones turísticas más importantes, reconociendo zonas y regiones de gran valor natural y cultural, reforzando la identidad de sus productos básicos, mejorando su calidad ambiental, así como la promoción de parques naturales y áreas protegidas seleccionadas, en donde destacan los santuarios de la mariposa Monarca en Michoacán, y el parque Popo-Ixta en la inmediaciones del Distrito Federal. Al respecto, en coordinación con la SEDESOL, SECTUR, INE y otras instancias involucradas, se formularán los respectivos Planes Maestros de Desarrollo Turístico. Asimismo, en estrecha vinculación con la SECTUR se elaborarán los programas de manejo de zonas de reserva ecológica con potencial turístico, tales como Calakmul, el Desierto del Vizcaíno y el Archipiélago de Revillagigedo. 4.1.2 Desarrollo económico forestal En un esquema de descentralización de la gestión pública relacionada con el recurso forestal, el programa buscará incrementar la participación del subsector en la economía nacional, bajo un modelo de aprovechamiento sustentable del potencial disponible, que garantice la generación de empleos en las zonas forestales, la ampliación de la oferta de productos maderables y no maderables demandadas por una población en crecimiento, y una completa integración en todas las fases que integran la cadena productiva forestal, desde el manejo y extracción del recurso, hasta la comercialización final de los productos en los mercados nacional y del exterior. Se sustenta en seis líneas estratégicas de acción: el diseño e instrumentación de esquemas de apoyos directos, financieros y fiscales, orientados a la sustentabilidad, que alienten la inversión productiva, permita la modernización industrial, sustituya importaciones y aumente las exportaciones; la promoción y el fomento de plantaciones forestales comerciales, garantizando su viabilidad ambiental y la equidad en la relación entre propietarios del recurso e inversionistas; con base en un estricto ordenamiento, se promoverá la intensificación productiva de los recursos actualmente bajo manejo, garantizando su aprovechamiento integral, así como la incorporación de nuevas superficies con potencial; la diversificación productiva y la promoción de cadenas productivas regionales, perfeccionando los sistemas de información comercial; la promoción de esquemas de concertación entre los diferentes agentes de la cadena productiva y la valoración de los servicios ambientales de los ecosistemas forestales. En materia internacional, el programa se orienta a participar activamente en los foros internacionales en los que se formulan políticas internacionales, como el Panel Intergubernamental sobre Bosques y la Organización Internacional de las Maderas Tropicales, y de manera especial, identificará mercados internacionales para los productos forestales mexicanos. 4.1.2.1 Producción y productividad Considerando el potencial productivo existente en 21 millones de hectáreas de bosque natural con posibilidades de aprovechamiento comercial y las 52 millones de hectáreas de zonas áridas del país, se promoverá un aumento sostenido de la producción forestal. El subprograma se integra por los siguientes proyectos prioritarios: A) Producción forestal: con el propósito de alcanzar para el año 2000 una producción forestal de 10 millones de m3 anuales en lo maderable y de 100 mil toneladas anuales en lo no maderable, se promoverá el diseño de esquemas financieros y fiscales que incentiven la sustentabilidad, así como mecanismos de integración productiva y de transferencia tecnológica para el aprovechamiento forestal, promoviendo las agroasociaciones y buscando la concertación y corresponsabilidad entre los diferentes agentes de la cadena productiva, con base en los siguientes instrumentos: En coordinación con la SAGAR, se canalizarán recursos del programa “PRODUCE”, en apoyo a proyectos forestales ecológicos asociados a la mejor utilización del recurso, con estrictos criterios de elegibilidad en términos de sustentabilidad. En coordinación con la SHCP, se promoverá el diseño y aplicación de esquemas financieros y fiscales acordes a las características y requerimientos del sector productivo forestal. Con la participación de la Banca de Desarrollo se promoverá la asignación de líneas específicas de crédito y de capital de riesgo, con un piso mínimo de recursos destinados al subsector forestal, con el fin de encontrar un equilibrio con respecto a los que se destinan a las actividades agrícola y ganadera. Se promoverá la formación de un Fondo para el Desarrollo Forestal (FONDEFOR), como mecanismo de apoyo y de garantía, orientado a detonara proyectos productivos e impulsar la conservación y restauración de los ecosistemas forestales. Asimismo, se realizarán talleres y publicaciones para divulgar el régimen fiscal aplicable a la actividad forestal y se promoverá el diseño de esquemas adicionales que incentiven la inversión productiva en este sector, facilitando la incorporación de nuevas tecnologías y una mejor organización para la producción. La concertación entre los agentes económicos que intervienen en la cadena productiva será fundamental para incrementar la producción forestal. Por ello, se promoverá la suscripción de convenios que propicien el aprovechamiento integral de los recursos para los distintos usos industriales. Por otra parte, en coordinación con la SRA y la Procuraduría Agraria, se regulará la relación comercial entre los poseedores del recurso y los industriales, así como la concertación de mejores precios de las materias primas, a través de la promoción de asociaciones productivas a largo plazo que induzcan una mayor producción silvícola, sin perjuicio de la sustentabilidad en el manejo del recurso. Se promoverá la valoración de los beneficios ambientales que generan los recursos forestales, con el fin de establecer instrumentos económicos que, por una parte, eviten que quienes provocan costos ambientales los trasladen a los demás productores y a los consumidores, y por otra, que quienes protejan los recursos reciban estímulos permanentes por su contribución a la conservación, el fomento y el aprovechamiento sustentable de los mismos. B) Productividad forestal: se promoverá la incorporación de superficies forestales al uso de técnicas silvícolas más eficientes, con el fin de incrementar su productividad, del índice actual de 1 m3/ha./año, hasta alcanzar un mínimo de 2 m3/ha./año, en las calidades de estación que así lo permitan, tanto en suelo como en clima, con base en el desarrollo y aplicación de mejores técnicas silvícolas, de prácticas de regeneración, de enriquecimiento de rodales con especies mejoradas y de aclareos y podas; las principales acciones a seguir, son: En vinculación con el INIFAP, se apoyará el desarrollo de investigaciones y estudios de productividad de especies nativas, así como la adaptación de especies exóticas, en las regiones propicias para ello. En coordinación con gobiernos estatales, se promoverá el establecimiento de un Servicio de Extensión Técnica Forestal, en apoyo a la asistencia técnica y la transferencia tecnológica, acorde con los requerimientos de los productores. Asimismo, se gestionarán los apoyos necesarios para impulsar el mercado de servicios técnicos forestales, en coordinación con los profesionales del ramo. En el marco del Sistema Nacional de Capacitación Rural Integral y en coordinación con el CECADESU, se establecerán programas específicos de capacitación forestal, que desarrollen y fortalezcan las capacidades en el manejo forestal, así como programas de transferencia tecnológica para un manejo sustentable del recurso. En el ámbito de la Cooperación Internacional, se fortalecerán los mecanismos de transferencia tecnológica para la productividad forestal, establecidos en el marco de la Comisión Forestal para América del Norte (COFAN), la Comisión para la Cooperación Ambiental (CCA), la Comisión Forestal para América Latina y el Caribe (COFLAC) de la FAO, así como los convenios bilaterales con Alemania, Finlandia, Gran Bretaña y Japón, para facilitar el acceso de los productores nacionales al uso de técnicas silvícolas más eficientes. C) Incorporación de superficies al aprovechamiento forestal: con base en la zonificación derivada del Inventario Nacional Forestal Periódico de 1994, se promoverá la incorporación de una superficie adicional de 3 millones de ha. al aprovechamiento sustentable, hasta sumar 10 millones de ha. al año 2000. Las acciones serán las siguientes: · En coordinación con el INE, se identificarán las superficies forestales con mayor potencial para incorporarse al aprovechamiento comercial y se revisarán las restricciones vigentes al aprovechamiento en el Distrito Federal y los estados de Aguascalientes, Chiapas, Guanajuato y Morelos, orientando su posible levantamiento a la realización de acciones que provean un manejo sustentable. · En coordinación con la SCT, el Fondo de Inversión en Infraestructura de BANOBRAS, gobiernos estatales y organizaciones de productores, se promoverá la construcción de caminos principales y de saca en áreas forestales susceptibles de incorporar al aprovechamiento comercial. · Conforme a la normatividad vigente, en coordinación con la SHCP se promoverán apoyos financieros para la elaboración de programas de manejo forestal maderable, bajo modalidades que involucren a la SEDESOL, la Banca de Desarrollo y los gobiernos estatales. · En lo no maderable, en coordinación con la SHCP, la Comisión Nacional de las Zonas Áridas de SEDESOL y gobiernos estatales, se promoverá la canalización de apoyos financieros para la elaboración de estudios técnicos justificativos y notificaciones de aprovechamiento, en favor de los productores de escasos recursos que dependen de la recolección de estos productos. D) Diversificación productiva del Sector Forestal: se promoverá un aprovechamiento integral de los recursos silvícolas, que amplíe los beneficios económicos y sociales derivados de la actividad forestal. Para ello, se promoverán las siguientes acciones: En coordinación con la SECOFI, el INIFAP, la CONABIO y las organizaciones de productores e industriales, se promoverá el desarrollo de nuevos productos competitivos que permitan usar especies forestales que actualmente no se aprovechan comercialmente o están subutilizadas, como es el caso del encino, las maderas tropicales y diversas especies no maderables. En este sentido, se formularán estudios a fin de identificar mercados potenciales a nivel nacional e internacional, para productos forestales diversificados, y se realizarán talleres, cursos y publicaciones para difundir esta información entre los productores interesados. Asimismo, en coordinación con la CONABIO se promoverá el uso de especies forestales no maderables, con el propósito de contribuir a la diversificación productiva del sector y generar fuentes de empleo en los diferentes ecosistemas en que se localizan este tipo de productos. En coordinación con la SECTUR y gobiernos estatales, de acuerdo con los lineamientos del Programa de Desarrollo del Sector Turismo, se promoverán proyectos de ecoturismo en áreas forestales, con el propósito de aprovechar los valores escénicos de bosques y selvas y contribuir al desarrollo económico regional y de una cultura forestal entre la sociedad. Dentro de los mecanismos de cooperación establecidos con Banco Mundial, se promoverá la creación de un Fondo para el Desarrollo de Productos Forestales Alternativos, que permitirá financiar con crédito externo proyectos específicos para el manejo, industrialización y comercialización de productos como: no maderables; maderables no convencionales; fauna y ecoturismo. 4.1.2.2 Plantaciones Forestales Comerciales Considerando las ventajas comparativas con las que México cuenta para desarrollar Plantaciones Forestales, se promoverá y estimulará la inversión para el establecimiento de proyectos que permitan garantizar el abasto de materias primas forestales, de calidad y precios competitivos, impulsar una industria forestal mexicana fuerte y globalmente competitiva, con el fin de generar productos estratégicos para el desarrollo del país, como lo son los celulósicos, así como para la exportación. México cuenta con un importante potencial, representado en grandes extensiones de tierras y una gran diversidad de climas, suelos y especies que permitirán alcanzar altos valores de productividad. Esta actividad coadyuvará a la recuperación de la frontera silvícola mediante la reconversión de superficies con bajos rendimientos agropecuarios, propiciando importantes beneficios ambientales y ecológicos, generando empleo y contribuyendo a disminuir la presión sobre el bosque natural. De gran significación es el mercado nacional, actualmente abastecido en gran parte por costosas importaciones, así como la localización geográfica de nuestro país en relación con otros mercados mundiales de productos forestales que se podrán generar en estas plantaciones. En el contexto de competitividad internacional que rige en esta actividad, se promoverán apoyos institucionales y esquemas financieros y fiscales que alienten la inversión en este tipo de proyectos, adaptando a la realidad nacional las experiencias más exitosas en la materia. Las acciones a seguir son las siguientes: Se promoverá el establecimiento de una ventanilla institucional única para atender y promover este tipo de proyectos, buscando la coordinación con la recién creada Asociación Nacional de Plantadores Forestales, A.C., organización afiliada a la CNIF, con el fin de facilitar la vinculación sectorial y establecer medidas conjuntas que propicien y orienten el desarrollo de esta actividad. En coordinación con la SAGAR, los gobiernos estatales y municipales, organizaciones de productores e industriales, se promoverá el establecimiento de 400 mil ha. de plantaciones comerciales en terrenos aptos para ello, especialmente en los estados de Campeche, Chiapas, Quintana Roo, Tabasco, Veracruz y Yucatán, en los que se concentra la mayor parte de las superficies, con mayor potencial productivo para este propósito, con las que cuenta el país, con base en la zonificación derivada del Inventario Nacional Forestal Periódico y de acuerdo con las características climáticas, así como, físicas, químicas y morfológicas de los suelos. Asimismo, se realizarán campañas anuales a nivel nacional e internacional, para el fomento de plantaciones forestales comerciales, con la finalidad de inducir nuevas inversiones nacionales y extranjeras en este tipo de proyectos. En los aspectos técnico-normativos, con el apoyo del INE, INIFAP y la CONABIO, instituciones de educación superior y centros de investigación, se instrumentarán líneas de investigación para el desarrollo y adaptación de paquetes tecnológicos de especies nativas y exóticas, que garanticen la viabilidad ambiental de los proyectos de plantaciones forestales, conforme a las características edáficas y climáticas de cada región. Se promoverá que en los programas y centros educativos forestales se incluya lo relativo al manejo y desarrollo de las plantaciones forestales comerciales. Se dará continuidad a los acuerdos de cooperación internacional en apoyo a la capacitación, educación, transferencia de tecnología, así como el intercambio de experiencias en materia de diseño y promoción de políticas públicas en esta materia. En coordinación con el INE, el Programa Nacional de Reforestación de la SEDESOL y el Programa de Servicios de Apoyo a la Revegetación, se promoverá la producción de 100 millones de plantas certificadas por año, el establecimiento de 90 nuevas áreas y huertos semilleros y el fortalecimiento de los bancos oficiales de germoplasma forestal, con el objeto de obtener ejemplares de alta calidad que garanticen el desarrollo de plantaciones forestales con altos rendimientos y resistencia a factores adversos. Se apoyará la producción de germoplasma y plantas genéticamente superiores mediante la instrumentación mecanismos de certificación, a fin de que los productores obtengan mayores beneficios económicos de estas prácticas. Asimismo, se fijarán normas para mitigar los posibles impactos ambientales que estos proyectos pueden generar sobre los recursos naturales y la biodiversidad y se promoverá la emisión de dos Normas Oficiales Mexicanas para definir los lineamientos, criterios y procedimientos que certifiquen la obtención de planta forestal selecta y germoplasma forestal de alta calidad, respectivamente. En coordinación con la SAGAR, se canalizarán subsidios del programa “PRODUCE” en apoyo al establecimiento y desarrollo de plantaciones forestales comerciales, en regiones en las que resulte viable la reconversión productiva de cultivos anuales a perennes. Con ello se compensará el ingreso de los productores durante la maduración de los proyectos. El FONDEFOR, asignará recursos en apoyo al establecimiento de plantaciones forestales, así como la contratación de asistencia técnica especializada, la elaboración de estudios y programas y la habilitación de viveros, entre otros conceptos. En coordinación con el PRONARE de SEDESOL, se apoyará el establecimiento de plantaciones forestales comerciales del sector social, mediante la aportación de planta de las especies seleccionadas. En coordinación con la SHCP y con la participación de la Banca de Desarrollo se promoverá el diseño y aplicación de esquemas de financiamiento crediticio y de capital de riesgo, en condiciones acordes con las características y plazos de maduración de las plantaciones forestales. Asimismo, en el seno del Consejo Asesor Fiscal se promoverá el diseño y aplicación de esquemas fiscales que propicien la inversión productiva en este tipo de proyectos. Con el propósito de impulsar la inversión productiva en proyectos de plantaciones forestales comerciales, bajo criterios que permitan orientar y estimular la diversificación en el uso de especies, los esquemas de asociación que involucren al sector social y el desarrollo de regiones que por sus condiciones ecológicas y sociales se determinen como prioritarias; se instrumentará un mecanismo por conducto de la SHCP par bonificar hasta en un 65% en promedio, el costo de las inversiones aplicadas en la ejecución de los proyectos, incluyendo los relacionados con los anticipos del pago de utilidades a los propietarios de tierras en la aportación de éstas a dichos proyectos, de acuerdo con los criterios de operación que al efecto se establezcan. Esta bonificación se implementará conforme a lineamientos que consideren el riesgo de la inversión, entre otros factores, y que aseguren la rentabilidad de esta actividad en el largo plazo, a través de mecanismos de instrumentación conjunta con la SEMARNAP. Adicionalmente, la SHCP establecerá en apoyo a las plantaciones forestales comerciales, los siguientes beneficios fiscales: · Consolidación fiscal. Se otorgarán facilidades administrativas para que las empresas que inviertan en las plantaciones forestales comerciales y tributen en el régimen general del Impuesto Sobre la Renta, puedan recibir los beneficios de la consolidación fiscal, a fin de que las pérdidas fiscales que se generen hasta el momento en que obtengan ingresos por parte de la filial que opere en el sector forestal, se compensen contra las utilidades de las empresas que integran el grupo consolidado, lo que permitirá disminuir la base gravable, el pago de impuestos y los costos financieros de la empresa forestal. · Impuesto al Activo. Las empresas que inviertan en plantaciones forestales comerciales, para efectos del pago del Impuesto al Activo, considerarán como ejercicio de inicio de actividades aquél en que por primera vez obtengan ingresos por la enajenación de los productos forestales, lo que les permitirá diferir el pago de este gravamen, hasta por 20 años. · Autofacturación. Se autorizará la autofacturación de erogaciones pagadas a personas del medio rural que participen en el desarrollo de plantaciones forestales comerciales y que no reúnan los requisitos de comprobación fiscal, bajo los lineamientos que al efecto establezca la SHCP, generando una disminución en el impuesto a pagar por las empresas forestales. Diferimiento en el impuesto aplicable a los anticipos en la aportación de tierras. Los anticipos del pago de utilidades entregados a los propietarios de tierras que participen en esquemas de asociación productiva para el desarrollo de proyectos de plantaciones forestales comerciales, podrán recibir el tratamiento de “reembolso de capital de aportación”, lo cual diferirá por varios años el gravamen a dichos ingresos. En apoyo a la concertación justa y equitativa entre los propietarios de tierras, inversionistas e industriales, en coordinación con la SRA y la Procuraduría Agraria, se promoverán esquemas de asociación e integración productiva que faciliten conjuntar superficies de tierras para alcanzar las escalas requeridas, a fin de hacer competitivos estos proyectos bajo las modalidades que mejor respondan al interés de las partes involucradas. Se buscarán mecanismos para que las empresas puedan tener seguridad en el cultivo y aprovechamiento de las plantaciones en el largo plazo. En coordinación con la SCT y los Gobiernos de los Estados, se promoverá la construcción y el mejoramiento de la infraestructura básica de caminos, ferrocarriles y puertos que se requieran para el desarrollo de proyectos de alta integración plantaciones-industria. Asimismo, en el seno del Consejo Técnico Consultivo Nacional Forestal, se promoverá la revisión y en su caso, la actualización de la legislación forestal y agraria aplicable a las plantaciones, con el fin de establecer un marco jurídico-normativo que promueva la inversión y facilite el establecimiento de este tipo de proyectos en nuestro país. Se analizará la viabilidad de promulgar una ley de fomento de plantaciones forestales comerciales que integre en un solo ordenamiento las regulaciones normativas y los apoyos necesarios para el desarrollo de esta actividad. 4.1.2.3 Abasto Se impulsará la competitividad de las fases de extracción y abasto de materia prima forestal, con el fin de reducir sus elevados costos e impactar favorablemente en el desarrollo de la cadena productiva silvícola, mediante acciones de concertación que aseguren un abasto suficiente y oportuno a las industrias forestales, bajo condiciones de equidad y mutuo compromiso entre dueños y poseedores del recurso e industriales. Los proyectos prioritarios serán: A) Desarrollo de cuencas regionales de abastecimiento: en coordinación con gobiernos estatales y organizaciones de productores e industriales, y con base en la zonificación derivada del Inventario Nacional Forestal Periódico de 1994, se promoverá el diseño e instrumentación de programas específicos de desarrollo en las 19 principales cuencas de abastecimiento forestal, ubicadas en los estados de mayor importancia silvícola: Chihuahua, Durango, Guerrero, Jalisco, Michoacán y Oaxaca. Para la elaboración y ejecución de estos programas, se establecerán amplios esquemas de concertación que permitan vincular la oferta demanda de materias primas forestales a nivel regional y desarrollar acciones de fomento e infraestructura que eficienten el proceso productivo en cada zona, atendiendo a sus características y requerimientos. B) Desarrollo de infraestructura caminera: se promoverán obras de mantenimiento y rehabilitación en los 15 mil km. que actualmente integran la red de caminos en áreas forestales, así como la construcción de caminos adicionales que favorezcan el aprovechamiento de los recursos silvícolas. Lo anterior se realizará con base en una normatividad que garantice el trazado de los caminos para usos múltiples y el establecimiento de especificaciones de pendiente, peralte y manejo hidráulico. En cumplimiento de las atribuciones que la Ley Forestal establece en la materia y en el marco del Programa de Desarrollo del sector comunicaciones y transportes, la SEMARNAP en coordinación con la SCT, gobiernos estatales y organizaciones de productores, apoyará el adecuado funcionamiento de los 24 comités regionales de caminos existentes y la integración de organismos similares en áreas propicias para ello, como mecanismo tripartita de planeación y concertación de obras y recursos para el desarrollo de la red caminera en las áreas forestales. Asimismo, se promoverá la integración de un programa anual de caminos forestales concertado entre estos agentes. Con el Fondo de Inversión en Infraestructura de BANOBRAS, se promoverá la asignación de recursos en apoyo a la construcción de caminos forestales, bajo un esquema que complemente los mecanismos de aportación tripartita establecidos entre la SCT, los gobiernos estatales y las organizaciones de productores. En coordinación con el Programa Emergente de Empleo de la SEDESOL y los gobiernos estatales, se promoverá la canalización de recursos para el pago de mano de obra en la apertura, rehabilitación y mantenimiento de caminos forestales, con el fin de apoyar el desarrollo de esta infraestructura y generar empleo en las comunidades rurales. En el ámbito internacional, se dará seguimiento al Programa de Caminos Forestales que se desarrolla conjuntamente con el Banco Interamericano de Desarrollo y, en el marco de la Cooperación Internacional México-Gran Bretaña, se dará continuidad a los trabajos para el desarrollo de la infraestructura caminera en las áreas forestales del estado de Quintana Roo. C) Asociaciones productivas: en coordinación con la SRA y la Procuraduría Agraria, y en el marco del Programa Sectorial Agrario 1995-2000, se promoverán esquemas de asociación a largo plazo para el abastecimiento de materias primas forestales a la industria, con base en las modalidades jurídicas que aseguren transparencia y equidad en los derechos y obligaciones de las partes. D) Planeación del abastecimiento forestal: en coordinación con el CECADESU se actualizarán y divulgarán guías para la planeación de las actividades de extracción y transporte de materias primas forestales y se apoyará su aplicación, mediante talleres de capacitación dirigidos a productores silvícolas. 4.1.2.4 Modernización Industrial En apoyo a la industria forestal nacional se instrumentarán acciones que propicien la instalación, reapertura y modernización de plantas industriales, especialmente en las ramas productivas con mayor capacidad de transformación de materias primas y generación de empleos. El subprograma se integra de los siguientes proyectos: A) Formación de cadenas productivas regionales: se promoverá el desarrollo de cadenas productivas regionales, que permitan la integración vertical de los procesos extractivos y de transformación, con un mayor grado de integración de materias primas e insumos nacionales en los productos finales. Para ello, en el marco del Programa de Política Industrial y Desregulación Económica, en coordinación con la SECOFI, gobiernos estatales y organizaciones de productores e industriales, se promoverá la concertación entre los agentes económicos involucrados, con el fin de facilitar el establecimiento de estas cadenas, en términos justos y equitativos para las partes. B) Incentivos, capacitación y transferencia tecnológica: en coordinación con la SHCP y conforme a los lineamientos del Programa de Financiamiento del Desarrollo, se promoverá el diseño e instrumentación de esquemas de financiamiento y de tratamiento fiscal que propicien la modernización de la industria forestal. Asimismo, se instrumentarán programas específicos de capacitación laboral y de transferencia tecnológica, que permitan eficientar sus procesos. Se realizarán talleres, cursos y publicaciones específicas para que los productores y comunidades conozcan los avances que existen en otros países del mundo. En coordinación con la STPS, de acuerdo con los lineamientos del Programa de Empleo, Capacitación, y Defensa de los Derechos Laborales, se promoverá la asignación de recursos específicos del Programa de Becas para la Capacitación de Trabajadores (PROBECAT) y el Programa de Capacitación Integral para la Modernización (CIMO), en apoyo a la industria forestal. Con apoyo de la SECOFI y el INIFAP y dentro de los lineamientos del Programa de Política Industrial y Desregulación Económica, se establecerá un programa de desarrollo y transferencia tecnológica, que permita incrementar los coeficientes de aprovechamiento de materias primas forestales, la transformación industrial de productos y especies actualmente subutilizadas, como el arbolado de pequeño diámetro y el encino, entre otros, así como el establecimiento de un mejor control de calidad en los productos. 4.1.2.5 Comercialización Se promoverá el fortalecimiento de la última fase de la cadena productiva silvícola, con el fin de incrementar la participación de los productos nacionales en el mercado interno, con la consiguiente sustitución de importaciones, así como elevar los niveles de exportación. Para ello, se instrumentarán los siguientes proyectos prioritarios: A) Información de mercados de productos forestales: en coordinación con la SECOFI, INEGI, SNIM, ASERCA y BANCOMEXT, se establecerá un sistema de información de mercados de productos forestales, con reportes periódicos del comportamiento de los precios y las oportunidades de mercado existentes a nivel nacional e internacional. Asimismo, en el marco de la cooperación establecida con Banco Mundial, se instrumentará un Sistema Nacional de Información Forestal (SNIF), entre cuyos objetivos estará el de apoyar la mejor comercialización de productos forestales, mediante el registro y divulgación de información especializada vía INTERNET. Se desarrollará un programa de divulgación de precios y oportunidades de mercado, a través de medios audiovisuales e impresos, con cobertura nacional. Asimismo, se formularán estudios de mercado para los productos forestales de mayor importancia comercial, para su difusión entre las organizaciones de productores e industriales interesados. Se realizarán talleres, cursos, ferias y otros eventos de divulgación sobre los mercados nacionales e internacionales de productos forestales. B) Apoyos a la comercialización: se promoverán acciones que faciliten la comercialización de los productos forestales del país, así como el incremento de las exportaciones maderables y no maderables en los niveles más altos que permita su potencial productivo. En coordinación con la SECOFI y en el marco del Sistema Nacional contra Prácticas Desleales de Comercio Internacional, se apoyará la identificación y encauzamiento de prácticas dumping o subsidios que afecten a los productores e industriales nacionales del subsector forestal. Como parte de las acciones que se instrumentarán para el desarrollo de cuencas regionales de abastecimiento, se apoyará a las organizaciones de productores e industriales forestales, para el establecimiento y operación de patios de concentración de madera en rollo y madera aserrada en puntos estratégicos de las principales regiones forestales del país, también se promoverá la creación de empresas comercializadoras integradas por los productores forestales, con apoyo de la SECOFI y ASERCA. En apoyo a las exportaciones, en coordinación con SECOFI y de acuerdo con los lineamientos del Programa de Política de Comercio Exterior y Promoción de Exportaciones, se formularán y divulgarán estudios de mercado que permitan diversificar la producción nacional hacia nuevos productos competitivos en el mercado externo, y asimismo se promoverá la participación de representantes del subsector forestal en la Comisión Mixta para la Promoción de Exportaciones Agropecuarias. Por otra parte, conjuntamente con BANCOMEXT, se promoverá el diseño e instrumentación de un esquema integral de financiamiento para la promoción, fomento y desarrollo de exportaciones de productos forestales maderables y no maderables. Finalmente, se apoyará la instrumentación de programas de compras directas del sector público, en beneficio de productores forestales de bajos ingresos, como en el caso de durmientes de madera para Ferrocarriles Nacionales de México. C) Normalización: En coordinación con el Instituto Nacional de Normalización y con la participación de productores y comercializadores de los productos forestales, se promoverá la emisión de Normas Oficiales de Especificaciones y Calidad de los Productos Forestales, así como de Normas Mexicanas (voluntarias) -homologadas internacionalmente- para facilitar la comercialización de los productos nacionales, tales como árboles de navidad. Se promoverá el desarrollo de laboratorios de certificación de calidad, especializados en productos forestales. 4.1.3 Combate a la pobreza El combate a la pobreza en las zonas forestales del país se enmarca en el esfuerzo nacional que coordina la SEDESOL para superar la pobreza extrema que afecta a gran número de mexicanos, así como la política de desarrollo rural que conduce la SAGAR. En ese sentido, el programa tiene como objetivo, coadyuvar al desarrollo de las comunidades rurales, por medio de un aprovechamiento sustentable de los recursos forestales que parta de un acertado ordenamiento territorial. La estrategia fundamental consiste en una adecuada coordinación institucional al interior del sector público federal y hacia los gobiernos estatales y municipales, que propicie a su vez la corresponsabilidad y la organización activa de las comunidades en los procesos productivos que generan inversión, empleos y mayores ingresos para elevar la calidad de vida de sus habitantes. Se impulsará como parte esencial del desarrollo social del campo, la participación de las comunidades forestales, en especial de las indígenas, y la integración de sus organizaciones sociales y productivas, contribuyendo a la expansión de sus núcleos productivos regionales y microregionales, mediante la asistencia técnica y mecanismos de fomento que garanticen su viabilidad financiera con autonomía. En este sentido, se promoverá que sean los productores quienes directamente se apropien de los beneficios generados por el aprovechamiento de sus recursos forestales. 4.1.3.1 Fortalecimiento de la organización Es claro que en las condiciones actuales de pobreza de las comunidades forestales y el creciente deterioro de sus recursos naturales, la vía adecuada para asegurar un desarrollo de largo plazo es fomentar la organización de las comunidades rurales, en especial las indígenas. Dichas organizaciones deben nacer de sus propias necesidades y propuestas, que les permita una participación real en el diseño, ejecución y seguimiento de los planes y proyectos emanados de los diagnósticos internos. Se partirá de un análisis profundo de la realidad rural en el espacio de la organización social preexistente, con el objeto de conocer la participación de todos los miembros de las comunidades, especialmente de la mujer, en actividades competitivas como la industria, la comercialización y los servicios para el mejoramiento de sus ingresos y la calidad de vida del medio rural. Ante las nuevas estrategias de federalización es determinante la transferencia de funciones y recursos, así como la descentralización de decisiones hacia organizaciones existentes tanto a nivel nacional, como regional y local, aprovechando su experiencia y capacidad de convocatoria. Dicha transferencia debe hacerse con base en sus propias propuestas o por medio de convenios de concertación que aseguren la confiabilidad y transparencia tanto del manejo de los recursos, como de las relaciones de las organizaciones con la autoridad. El fortalecimiento organizativo no se logrará por el solo hecho de transferir unilateralmente funciones y recursos; para ello, será indispensable la participación decisiva de las organizaciones existentes, a fin de que hagan propuestas viables cuyos resultados ayuden a reproducir el modelo. En coordinación con la SHCP y la banca de desarrollo se promoverá la canalización de recursos en asistencia técnica, con objeto de proporcionar a las comunidades forestales los elementos necesarios para la elaboración de proyectos viables que generen ingresos, así como la solución de otro tipo de demandas relacionadas con el mejoramiento de las condiciones de vida de su población. De igual forma, en coordinación con la SRA y la SAGAR, se fomentará la integración de grupos generadores de propuestas ideadas en las propias comunidades y sus organizaciones, cuya función sea a la vez la formación de otras organizaciones mediante la relación y el trabajo permanente con los integrantes de la comunidad. Finalmente, partiendo de la premisa de que una organización fortalecida es condición para transitar hacia el aprovechamiento sustentable de los recursos, se diseñarán, conjuntamente con las organizaciones, mecanismos y estrategias para el fortalecimiento de las organizaciones existentes y la promoción de la organización en aquellas comunidades que no hayan logrado algún nivel de organización. 4.1.3.2 Capacitación La capacitación constituye un factor determinante para la integración de las comunidades al proceso de desarrollo mediante el uso racional de sus recursos naturales. La experiencia nos demuestra que los programas y proyectos por muy ambiciosos que sean no obtuvieron los resultados esperados por no considerar como elemento central la capacitación. Esta debe de estar enfocada hacia diversas líneas que se desprenden de las propias necesidades de las organizaciones. En la práctica, persisten muchas limitaciones por parte de los productores para mejorar sus procesos de producción y en consecuencia lograr competitividad y eficiencia. Las razones son diversas, entre las que destacan la falta de acceso a los avances en tecnología, mercados, comercialización, diversificación de productos, precios, entre otros, así como el desconocimiento de formas de conservación de los recursos naturales. Ante esta situación, resulta prioritario promover y apoyar programas permanentes de capacitación en base a las necesidades de sus productores y sus organizaciones. En el marco del Sistema Nacional de Capacitación Rural Integral y en coordinación con el CECADESU, el INI, el Instituto Nacional de Capacitación Rural, el INASOL y el INDA, se establecerán los mecanismos necesarios que permitan canalizar recursos suficientes para atender las demandas de capacitación del subsector forestal, así como la elaboración de diagnósticos que identifiquen y sustenten plenamente las propuestas de adiestramiento y capacitación. Se buscará la coordinación inter e intrainstitucional para que en todos los proyectos canalizados al sector social se considere un porcentaje aceptable para capacitación en el tema de que se trate. Para el caso del sector social, deberá considerarse, además, el fortalecimiento e incremento de la cultura forestal, con más atención en la formación de asesores técnicos campesinos. En coordinación con el CECADESU, se promoverá la capacitación y asistencia técnica en materia de tecnología e información de mercados, que permitan desarrollar y fortalecer las capacidades de los productores para optimizar los procesos productivos y la conservación de los recursos. Finalmente, se vincularán los procesos de investigación, capacitación y producción, induciendo tecnologías para incrementar los niveles de producción y productividad. Se fomentará la capacitación en el empleo mediante la aplicación de talleres de adiestramiento en actividades productivas para mejorar los conocimientos técnicos de los productores forestales. 4.1.3.3 Extensión técnica forestal Elaborar un programa de manejo de recursos forestales significa evaluar su potencial para diversos usos, con base en criterios sociales, económicos y estéticos. Asimismo conlleva el análisis de aspectos íntimamente relacionados con otros recursos, como el agua, el suelo y la fauna y aún con el medio ambiente, la fijación de partículas, la reducción del efecto invernadero y la conservación de la biodiversidad. Se requiere además un profundo conocimiento de las operaciones forestales y de habilidad para interpretar los requisitos legales y disposiciones de regulación, a efecto de diseñar soluciones sensatas y prácticas para establecer prioridades de acuerdo a los límites físicos, económicos y ambientales del recurso. De igual manera, obliga a los participantes a organizarse y poner en práctica programas de largo plazo que permitan administrar los recursos forestales con bases técnico-económicas, recuperar su capacidad productiva, mejorar la calidad de sus productos, acceder a esquemas fiscales y financieros, perfeccionar las labores de extracción y transporte, inducir cambios tecnológicos, modernizar la industria, generar empleos, abatir costos, recuperar el mercado nacional y acceder al internacional. Para facilitar estas labores y de acuerdo con el esquema político, económico y administrativo nacional que reconoce a los municipios como las unidades territoriales en donde se originan los planes y se ejecutan los programas para alcanzar los objetivos y metas del desarrollo social, se promoverá la creación de un Servicio de Extensión Técnica Forestal, de operación coordinada con la SAGAR y gobiernos estatales y municipales. Dicho servicio funcionará de manera descentralizada con la finalidad de que la orientación, dirección y evaluación de las acciones relacionadas con la conservación y aprovechamiento sustentable del recurso forestal, se determinen en el ámbito municipal. Para ello, se promoverá el desarrollo de programas piloto en dos municipios por estado y dos delegaciones en el caso del Distrito Federal, aumentando progresivamente su cobertura hasta un total de 800 municipios prioritarios. En el marco de la cooperación establecida con el Banco Mundial se diseñará y aplicará un amplio programa de asistencia técnica y capacitación para apoyar con crédito externo la capacidad de gestión de productores y empresas comunales forestales, mediante el financiamiento de asistencia técnica especializada en temas como: programas de manejo; diversificación de la producción; proyectos de competitividad; proyectos de inversión; organización para la producción; administración de empresas forestales y comercialización de productos forestales. Asimismo se promoverá el establecimiento de una red de cooperación técnica entre ejidos y comunidades forestales y se instrumentarán programas de capacitación y educación continua dirigidos a prestadores de servicios técnicos. 4.1.3.4 Desarrollo productivo En las microregiones es donde existe un mayor potencial de participación y éstas deben ser las instancias de ejecución de las políticas de desarrollo rural. El esfuerzo organizativo se concentrará en los grupos y comunidades locales, especialmente los indígenas. A través de proyectos productivos específicos se crearán las condiciones para que surjan organizaciones económicas fuertes y congruentes con el entorno general de la economía. En coordinación con la SAGAR, se diseñarán mecanismos para canalizar eficazmente mayores inversiones para el desarrollo rural en apoyo a las comunidades y ejidos, con el fin de subvencionar el manejo sustentable de los recursos naturales. En este rubro es determinante la atención a proyectos que apoyen el desarrollo rural, los cuales deberán nacer de las necesidades de las comunidades. Se canalizarán recursos para realizar los diagnósticos locales y regionales que sean la base de todo proyecto a desarrollar, lo cual además debe contar con el respaldo de la comunidad y su organización. Especial importancia se dará a las regiones prioritarias de la SEMARNAP. Este eje de acción estará fuertemente vinculado con las estrategias de capacitación que proporcionen las bases necesarias para la formulación y evaluación de los proyectos, los que deben responder al objetivo del desarrollo integral sustentable. Se propiciará el desarrollo del medio rural mediante el estímulo a las agroasociaciones para la creación de micro y pequeñas industrias, y se apoyará firmemente a las ya establecidas. Se afrontará el reto del desarrollo de caminos forestales por diferentes vías de financiamiento, para ello se identificarán previamente los impedimentos que obstaculizan el flujo adecuado de capital hacia actividades económicas diversas, como el ecoturismo y la forestería, condición necesaria para descargar la presión social sobre el medio rural con creciente demanda de empleo y participación social organizada. 4.1.4 Cultura forestal Para hacer frente al reto que significa conservar y aprovechar los recursos forestales en términos de los principios y lineamientos del desarrollo sustentable, la participación y la corresponsabilidad de todos los actores, que intervienen en la actividad forestal, juega un papel decisivo e insustituible. De igual manera, superar la incapacidad de nuestra organización económica, para reconocer los beneficios que los recursos forestales aportan a la comunidad en general y retribuir a las comunidades parte de esos beneficios para garantizar la adecuada conservación de la cubierta vegetal, requiere diseñar y operar proyectos de comunicación, sensibilización y concientización ambiental para el desarrollo sustentable. El objetivo del programa será el incidir en los patrones de conducta de la sociedad en general, promoviendo la internalización de los valores ambientales y productivos de los recursos forestales, partiendo de una concepción integral del papel que tienen como parte de los ecosistemas y la biodiversidad. Las líneas estratégicas con las que orientará su operación parten de dimensionar los universos que se pretenden abordar, y de una intensa promoción de participación, corresponsabilidad y concertación con las diferentes instituciones públicas, privadas y sociales. 4.1.4.1 Divulgación forestal Constituye la acción prioritaria para llevar al público el conocimiento que se genera en diferentes áreas del ámbito forestal. Acorde con las condiciones actuales y el desarrollo de los medios de comunicación, la meta en materia de divulgación será la de crear un sistema permanente de generación de elementos informativos para abastecer los canales de comunicación a disposición de la sociedad en general. En coordinación con la Dirección General de Comunicación Social de la SEMARNAP se promoverá la edición de una revista trimestral para ser distribuida entre comités municipales forestales, titulares de permisos de aprovechamiento forestal, industrias, profesionales y universidades e instituciones de enseñanza e investigación forestal y de organismos no gubernamentales. Asimismo, dentro de la estrategia de comunicación social de la SEMARNAP, se buscará aprovechar los tiempos oficiales disponibles y la programación de estaciones operadas por los sectores gubernamentales e instituciones educativas. Se desarrollarán campañas anuales sobre prevención y combate de incendios, uso eficiente de leña y carbón, adquisición de árboles de navidad autorizados, productos forestales y de los beneficios de los servicios ambientales forestales. En apoyo a la divulgación informativa del sector forestal, dentro del esquema de cooperación establecido con Banco Mundial se instrumentará el Sistema Nacional de Información Forestal (SNIF), al cual podrán tener acceso productores, industriales, prestadores de servicios técnicos, personal institucional y público en general, por medio de una red computarizada de INTERNET. Finalmente, se concertará con la iniciativa privada, la difusión de productos provenientes de recursos forestales sustentablemente manejados. 4.1.4.2 Educación forestal Para apoyar el tránsito hacia el manejo sustentable de los recursos forestales, se considera oportuno trabajar en relación con las dependencias e instituciones educativas para inculcar y fomentar entre la población los conocimientos, costumbres y actitudes, que hagan posible una interacción más adecuada y respetuosa de los individuos con los recursos forestales, considerando las particularidades que radican en la diversidad cultural. En primer lugar, en coordinación con el CECADESU, la SEP y los gobiernos estatales y municipales se atenderá la enseñanza forestal dirigida a informar y orientar a la población infantil sobre la protección, fomento, restauración y aprovechamiento del recurso forestal, así como de los beneficios y su relación con el hombre, conviniendo con las instancias responsables de la educación, la inclusión de temas relacionados en sus programas y materiales educativos. En materia de preparación de técnicos forestales de nivel medio superior, se convendrá con la SAGAR la actualización y adecuación de los planes de estudio y el otorgamiento de becas para alumnos que asisten a los tres centros de educación y capacitación forestal a su cargo, ubicados en Coahuila, Michoacán y Oaxaca. Igual procedimiento se establecerá con la SEP en relación a las secundarias técnicas forestales y centros de bachillerato agropecuario y forestal. En el marco de las Bases de Coordinación suscritas entre la SEP y la SEMARNAP, cuyo propósito es realizar acciones para incorporar en el Sistema Educativo Nacional, programas y contenidos didácticos que favorezcan un mayor conocimiento acerca de la dimensión ambiental y la sustentabilidad del desarrollo, en coordinación con el CECADESU y los gobiernos estatales se propondrán lineamientos y se contribuirá a impulsar estrategias y proyectos para desarrollar una cultura forestal entre los estudiantes de los distintos niveles y modalidades educativas, que considere la protección, fomento, restauración y aprovechamiento del recurso forestal, a partir de promover un mejor conocimiento del recurso y sus productos derivados. Las acciones se centrarán en la producción de materiales para maestros y alumnos, así como en el diseño y ejecución de cursos de actualización y formación docente. 4.1.5 Información básica forestal El objetivo de este programa está encaminado a fortalecer la estrategia de ordenamiento de los recursos naturales. En coordinación con el INE y la CONABIO, se buscará aportar información básica del recurso para orientar acciones a fin de frenar los procesos de deterioro de los recursos forestales en los 3 ecosistemas principales: bosques, selvas y zonas áridas. Asimismo esta información es fundamental para inducir la recuperación de la frontera silvícola en áreas con cobertura vegetal natural, a través de la recuperación de áreas potenciales para el establecimiento de plantaciones comerciales, actualmente en uso agropecuario y en áreas degradadas forestales. Para lograr lo anterior, el Inventario Nacional Forestal aportará información estadística y cartográfica para la detección y delimitación de terrenos con estas características. Por ello, será fundamental la coordinación con el Programa de Desarrollo Informático del INEGI, así como con instituciones de investigación. Por otra parte, el programa tendrá como metas, apoyar la ejecución para el desarrollo de las acciones de prevención y combate de incendios, plagas y enfermedades, cambios de uso de suelo forestal, desmontes ilegales, y talas clandestinas. La información periódica sobre estos factores será más precisa, mejorará en precisión con el inventario de recursos naturales, y será utilizada en la planeación y programación de acciones para mantener y recuperar la frontera silvícola, así como en los procesos productivos forestales. Asimismo, a fin de evaluar la dinámica de cambios en los recursos forestales, particularmente aquellos derivados de factores adversos degradantes, en coordinación con la PROFEPA y el INE, se establecerá un sistema de monitoreo y seguimiento, en especial en zonas críticas de ilícitos, y en áreas sensibles cuya función ambiental sea estratégica. Mediante este seguimiento será posible enfrentar oportuna y eficientemente las causas principales que degradan las condiciones de los bosques, selvas y zonas áridas. En apoyo a estos trabajos, en coordinación con el Banco Mundial se establecerá un programa de fortalecimiento institucional a nivel nacional y estatal, que permitirá instrumentar con crédito externo, acciones destinadas a aplicar programas de cómputo en la evaluación y seguimiento de programas de manejo forestal, fortalecer el Registro Nacional Forestal, diseñar y operar el SNIF, fortalecer los procedimientos de evaluación y seguimiento del registro de prestadores de servicios técnicos y desarrollar programas de entrenamiento para el personal institucional. Para el registro y divulgación de esta información, se usará el SNIF, que se establecerá en el marco de la cooperación con Banco Mundial. 4.1.5.1 Inventario Nacional Forestal Las acciones estarán enfocadas a coordinar esfuerzos para mantener actualizadas las cifras de los recursos forestales del país, en cuanto a las condiciones cualitativas y cuantitativas que presentan. Se buscará aumentar la escala, a fin de disponer de información de mayor precisión y confiabilidad. Para ello, será fundamental la instrumentación y enriquecimiento de las bases de datos ya creadas, tanto a nivel central como para cada entidad federativa; con los datos generados se podrán sustentar de manera más realista los programas forestales, así como realizar análisis de escenarios y predecir tendencias y proyecciones en el uso de los recursos para diversos períodos, que harán posible la adopción de las medidas necesarias para prevenir y revertir los procesos que pongan en riesgo a dichos recursos. Las acciones específicas se orientarán a integrar la base de datos del inventario, nuevas capas de información de diversas dependencias, como es el caso de suelos, clima, topografía, erosión y biodiversidad. La cartografía digital representada en 122 mapas en escala 1:250 mil será enriquecida con apoyo de un sistema de información geográfica. Los proyectos fundamentales serán: A) Evaluación de la deforestación en la cubierta vegetal. Se reconoce que la tasa de deforestación en México es una de las más elevadas del mundo. Sin embargo no se cuenta con un registro unificado que precise la gravedad del problema. Por lo anterior, se realizará un análisis a fondo para conocer de manera más acertada la dinámica de cambio de la cubierta forestal del país, y por otro lado, se buscará y propondrá las medidas más adecuadas para su detección y control. La estimación de la tasa anual de deforestación se hará por medio del análisis e interpelación de imágenes de satélite en dos períodos (1980-1995) de las mismas áreas muestra. Esta metodología desarrollada por la FAO se aplicará con la colaboración y participación de centros de investigación y dependencias relacionadas con el tema, tales como la UNAM, el INEGI y el IMTA. B) Indicadores de perturbación. A fin de instrumentar el Sistema de Indicadores Ambientales (SIDIA) de la SEMARNAP, el inventario integrará datos sobre el recurso forestal, su producción y productividad, a fin de precisar el grado de aprovechamiento maderable y no maderable. Se aportará información sobre factores de perturbación, la intensidad de la degradación y cuál es la respuesta de los recursos ante las acciones institucionales encaminadas a la conservación y restauración. C) Zonificación. Se inducirá la aplicación de los resultados de la zonificación de terrenos forestales y preferentemente forestales del inventario forestal periódico, a fin de contribuir al ordenamiento ecológico territorial de los terrenos silvícolas. Para ello se llevarán a cabo una serie de talleres regionales en los que participen técnicos de las delegaciones estatales y de los gobiernos locales, con el fin de capacitarlos en el uso de la base de datos y la cartografía de zonificación generadas para los 31 estados y el Distrito Federal. Mediante esta acción se orientará el uso racional del recurso tomando en consideración las aptitudes de los terrenos para dedicarlos a funciones de conservación, restauración y aprovechamiento sustentable. D) Detección de áreas para plantaciones forestales. En la cartografía de zonificación forestal se han identificado 31 millones de ha. que tienen potencial para reforestación y 8.1 millones de ha. que tienen amplias posibilidades para el establecimiento de plantaciones comerciales. Con la cartografía señalada y con información de campo del inventario forestal periódico, los aspectos ambientales del medio físico y la capacidad agrológica, en coordinación con el INE, INIFAP e IMTA, se proporcionará una lista de las especies nativas e introducidas más recomendables que deban emplearse para el establecimiento de este tipo de plantaciones. E) Identificación de áreas para restauración. Se apoyarán las acciones de restauración de los terrenos forestales proporcionando información sobre la extensión y ubicación precisa de las áreas que presenten degradación alta, caracterizada por carecer de vegetación y que muestre erosión severa con cárcavas; de los terrenos con degradación media con presencia de cobertura de copa de los árboles menor al 20%, con evidencia de erosión severa y presencia de canalillos; así como superficies con degradación baja, con una cobertura de copa superior a 20%, con evidencia de erosión laminar y terrenos degradados. F) Identificación de áreas de conservación. Se aportará información numérica y cartográfica para coadyuvar a la definición y manejo de áreas forestales que deban estar bajo régimen de conservación, como son las áreas decretadas para su protección, las localizadas por arriba de los 3,660 metros, las superficies con pendientes mayores de 100% y las áreas de manglar y áreas con distribución de especies con status especial. G) Desarrollo de cuencas regionales de abastecimiento. Se apoyará, con los datos de la zonificación de terrenos forestales, la delimitación y desarrollo de cuencas para eficientar el abasto de materia prima a la industria forestal en las diecinueve principales regiones de abastecimiento, ubicadas en los seis estados de mayor importancia silvícola del país. H) Promoción del desarrollo sustentable en áreas con veda o restricciones especiales. Se aportará información numérica y cartográfica sobre el uso más adecuado que debe darse a los terrenos forestales, tomando en cuenta sus aptitudes y las funciones ambientales que desempeñan. Para ello, se precisarán las áreas que deben sujetarse al régimen de conservación, cuáles pueden integrarse a los procesos productivos y cuáles requieren de trabajos de restauración por presentar niveles degradantes que así lo ameriten. Esta acción de planeación indicativa que coadyuva al ordenamiento ecológico territorial, se efectuará para los estados de Aguascalientes, Morelos, Chiapas, Guanajuato, Querétaro y el Distrito Federal. I) Sistema de información de indicadores de la actividad forestal. Se apoyarán las acciones de divulgación de indicadores de la actividad forestal, mediante la elaboración de reportes para determinadas especies forestales, sobre su distribución, abundancia, características y disponibilidad en el mercado nacional e internacional. 4.1.5.2 Monitoreo de los recursos forestales Las acciones se orientarán a la obtención de información continua para estimar la dinámica de variación de los recursos forestales en los tres ecosistemas, lo que permitirá conocer los factores que ocasionan estos cambios, tanto de la vegetación en proceso de aprovechamiento silvícola como de la decretada para su conservación y las áreas forestales sin permiso de manejo forestal. Lo anterior, coadyuvará a prevenir oportunamente, mediante acciones concretas, los procesos de deterioro y destrucción de los recursos. Se prevé el establecimiento de sitios permanentes de observación, que serán remediados periódicamente para hacer las comparaciones y proyecciones; para ello se convendrá con los gobiernos de los estados su participación, con la Nasa-Eosat las coberturas de imágenes de satélite y con las instituciones involucradas el uso coordinado de laboratorios de cómputo. La colaboración internacional será fundamental tanto en el diseño del sistema, como en la fase de equipamiento, instrumentación e intercambio permanente de conocimientos y experiencias. Esta acción se continuará desarrollando con la FAO, la Universidad de Helsinki, Finlandia, y el Servicio Forestal de los Estados Unidos de Norteamérica. Estos indicadores de la dinámica del recurso forestal formarán parte del SNIF, que se instrumentará en el marco de la cooperación establecida con Banco Mundial. 4.2 PROGRAMAS Y PROYECTOS PARA LA CONSERVACIÓN Y RESTAURACIÓN DEL RECURSO SUELO 4.2.1 Conservación de suelos En su totalidad los suelos del país sufren algún grado de afectación; sin embargo, la mayoría de ellos se encuentra en condiciones que permiten seguir utilizándoles productiva e indefinidamente si se introducen, en los sistemas de producción actual, prácticas que contribuyan a este propósito. En el desarrollo de los proyectos de este programa, la coordinación y apoyo de la SAGAR, la Secretaría de Energía, CONAGUA, CONAZA, INI, instituciones de investigación, el INE, las organizaciones sociales y empresariales y los gobiernos de los estados y municipios, es fundamental. El fomento a la conservación de suelos, es la acción prioritaria por desarrollar en esta materia, con lo cual se busca inducir cambios en los sistemas productivos que combinen la optimización de ingresos y rendimientos con la conservación, abriendo espacios formales para el involucramiento de los productores en las tareas de diagnóstico, selección de alternativas e instrumentación de acciones para contener el deterioro. El objetivo de este programa establece dos líneas de acción paralelas y complementarias que, en el mediano plazo, proporcionarán bases sólidas para instrumentar a nivel nacional acciones coordinadas de conservación y restauración de suelos. Estas líneas de acción probarán, por un lado, estrategias que incidan directamente sobre las causas últimas que propician el deterioro de los suelos y, por el otro, harán extensivo al resto de las regiones sobre las cuales se actúe, los conocimientos ya existentes para la conservación del recurso, y las experiencias más exitosas que resulten de la primera acción. 4.2.1.1 Validación de estrategias de conservación de suelos Las causas últimas del deterioro de los suelos las constituyen las formas en que la sociedad se ha organizado para producir y usufructuar los recursos y productos de ellos derivados. Es por ello que la modificación de un factor de la cadena de producción-consumo puede influir, positiva o negativamente, sobre la conservación de los recursos. Basado en esta apreciación del problema, se pretende establecer áreas piloto experimentales donde se prueben estrategias y técnicas de carácter integral, para que, de acuerdo al diagnóstico particular de cada área, se determinen las acciones a desarrollar y, sobre todo, la identificación del elemento o elementos sobre los cuales se hará mayor énfasis: organización, capacitación, asistencia técnica, comercialización, financiamiento, agroindustrialización y tecnología. Los proyectos piloto así establecidos, junto con la identificación de experiencias en operación, proporcionarán también el elemento básico para la expansión de dichas experiencias, en cuanto fuente de materiales de difusión y, de manera destacada, como espacio para la aplicación de un enfoque de capacitación “de campesino a campesino”. Con objeto de dimensionar el área de acción que se atenderá, se han identificado cinco tipos de áreas donde los problemas de deterioro de los suelos adquieren características particulares; éstas se han definido como sigue: áreas de agricultura de riego; áreas de agricultura de secano; partes altas de las cuencas hidrográficas; agostaderos de zonas áridas y semiáridas; y zonas cálidas; en cada una de ellas se aplicarán las estrategias generales enunciadas y las tecnologías específicas, como sigue: A) Áreas de agricultura de riego. Para frenar los procesos de deterioro de los suelos expuestos a sistemas de riego (salinización, compactación, pérdida de materia orgánica, contaminación, etc.), se introducirán prácticas en el manejo del agua (lámina de riego adecuada, riego por aspersión, mejoramiento de los sistemas básicos de drenaje, etc.); manejo del suelo mediante sistemas de labranza de conservación; reconversión productiva (producción de forrajes en áreas salinizadas, por medio de plantas forrajeras halófitas y establecimiento de praderas en aprovechamiento directo en suelos con problemas de pérdida de materia orgánica); control integrado de plagas y enfermedades; entre otros. B) Áreas de agricultura de secano. La apertura de tierras para la agricultura bajo régimen de temporal propició que en muchas de ellas, por lo somero de los suelos y la práctica de labores mecanizadas, el suelo se perdiera por acción del viento y del agua (erosión eólica e hídrica) principalmente; en otras áreas de mayor precipitación, la dilución y arrastre de sustancias carbonatadas junto con la selección incorrecta de fertilizantes ha propiciado la acidificación de los suelos, y en general la pérdida de materia orgánica y nutrimentos por las prácticas de monocultivo y modificación de la conformación botánica por efecto de la aplicación de herbicidas para malezas de hoja ancha. Se aplicarán en estas condiciones prácticas de surcado en contorno, terrazas de formación paulatina, barreras vivas, cosecha precoz, abonado verde, aprovechamiento forrajero de rastrojos y plantas arvenses, encalado, cambio de fuentes y formas de fertilización, etcétera. C) Zonas cálidas. La agricultura migratoria, la ganaderización de áreas tropicales en décadas pasadas, así como el aprovechamiento selectivo de maderas tropicales sin la debida reforestación y la agricultura de ladera, han propiciado en estas áreas procesos acelerados de degradación de los suelos, que se manifiestan en formas de erosión, acidificación y pérdida de nutrimentos, entre otros. Los objetivos a operar en las áreas piloto seleccionadas considerarán las propuestas tecnológicas que devuelvan la fertilidad de los suelos agrícolas, mediante la estabilización de la milpa migratoria, intensificación ganadera para recuperación de la frontera silvícola e introducción de prácticas mejoradas, así como manejo agrosilvícola. D) Zonas áridas y semiáridas con uso pecuario y forestal. El principal problema en estas áreas lo constituye el sobrepastoreo y sobreuso forestal, inducido hasta años recientes por la irregularidad en la tenencia de la tierra y por el usufructo individual de bienes comunales. La reforma al Artículo 27 Constitucional establece precisiones para resolver este problema en los agostaderos de propiedad privada, persistiendo en la propiedad comunal la causa original. En lo que a la ganadería se refiere, se promoverán acciones de financiamiento y comercialización, así como certificación de capacidad forrajera para ventas y rentas que contribuyan a la capitalización de los ganaderos, de tal forma que puedan realizar mejoras territoriales y rehabilitación de agostaderos, tales como parcelas de autosiembra, diferimiento, empadre controlado, pastoreo múltiple o distribución del ganado. En los terrenos comunales se promoverán esquemas de organización que permitan establecer compromisos para manejar los agostaderos de manera racional, a fin de que las prácticas de conservación que se realicen puedan rendir frutos favorables a la conservación del suelo y la productividad. E) Partes altas de las cuencas. El uso de incentivos al buen manejo del suelo permitirá promover, a la vez, el cumplimiento concertado de normas para el aprovechamiento sustentable de los recursos forestales no maderables. Las partes altas de las cuencas presentan problemas de erosión debidos a las malas especificaciones y mantenimiento de los caminos; los incendios forestales; el pastoreo descontrolado y el sobreaprovechamiento del recurso forestal, tanto formal como por las mismas comunidades, destacadamente para fines combustibles. Se aplicarán acciones como introducción de pastos suaves; conservación y producción de forrajes; coadyuvar en programas de limpias; quemas prescritas; revegetación leñera; normas en trazo y construcción de caminos. 4.2.1.2 Operación de estrategias para la conservación de suelos Los resultados preliminares observados en los proyectos de validación, así como la sistematización y evaluación de experiencias en las diferentes regiones, proporcionarán una base de lineamientos para formular, hacia 1997, un Programa Nacional de Restauración y Conservación de Suelos, formado por la aplicación de estrategias validadas en diferentes localidades homólogas en donde fueron experimentadas. Dicho programa definirá las prácticas que se aplicarán, tanto como las inversiones directas que promoverán la conservación y restauración del suelo. Su puesta en operación requiere la construcción de los escenarios de inversión y entorno financiero, así como la definición de las mezclas de recursos que garanticen la viabilidad de las estrategias que serán instrumentadas. La operación de estrategias estará conformada por cuatro componentes: la extensión; la asistencia técnica; la organización de productores; y la coordinación institucional. A) Extensión. Para operar las estrategias definidas se requerirá de un sistema de transferencia de tecnología, el cual tendrá como función hacer extensiva la experiencia derivada de las Áreas Piloto, así como la tecnología que se esté generando en los centros nacionales e internacionales de investigación. Asimismo, promoverá la capacitación de técnicos y productores en el manejo de las nuevas tecnologías y los esquemas de estímulos e incentivos que se autoricen en materia de conservación de suelos. Esto requiere de que en la SEMARNAP se conforme, a nivel central, un equipo de especialistas en la materia, y destaque, al menos un extensionista por cada una de las entidades federativas, considerando la complejidad y magnitud de la problemática que presente la degradación actual de los suelos. B) Asistencia Técnica. La SEMARNAP concertará con las instituciones y organismos de asistencia técnica y transferencia de tecnología, que, de acuerdo con la Alianza para el Campo, se crearán como producto de la descentralización de las funciones de la SAGAR, la inserción de esquemas de conservación de suelos en los servicios que presten a las organizaciones de productores. C) Organización de Productores. De acuerdo al diagnóstico que se practique en cada uno de los Estados, se definirá una estrategia que promueva o consolide la organización de productores, de tal forma que permita la adopción de los esquemas de producción sustentables. D) Coordinación Institucional. Considerando que en el problema de la conservación de suelos inciden diversos factores, así como distintos actores institucionales que se relacionan directa o indirectamente con esta problemática, se requiere una acción concertada de éstas para lograr una mayor eficiencia en el uso de los recursos y facilitar que los objetivos en la materia se alcancen en el más corto plazo. 4.2.2 Restauración de suelos Este programa busca fundamentalmente delinear y promover acciones correctivas en terrenos agropecuarios y forestales, que conduzcan al incremento de la cubierta vegetal y a la recuperación del recurso suelo. Aunque se plantea poner el énfasis en la conservación, será necesaria la realización de este tipo de acciones. Se buscará en todo momento la incorporación de estrategias que proporcionen rendimientos económicos, aunque, a diferencia de las actividades de conservación, la evaluación de la conveniencia de realizar tales obras, no podrá estar sujeta a consideraciones de rentabilidad. Esta característica obliga a poner el acento en la concurrencia institucional, el patrocinio directo del sector privado y la movilización ciudadana. Por otro lado, deberá estudiarse cuidadosamente el conjunto de costos y beneficios a fin de incorporar, por la vía de precios de bienes y servicios, la participación económica de todos los beneficiarios, directos o indirectos, de las labores de restauración. 4.2.2.1 Revegetación y reforestación Este subprograma incluye las acciones relacionadas con el incremento de la cobertura vegetal en superficies que están en franco deterioro o en riesgo de llegar a él, ya sea mediante la revegetación en terrenos agropecuarios con la siembra de pastos y leguminosas, o la reforestación en terrenos forestales mediante la plantación de árboles o arbustos. Cabe señalar que la reforestación constituye una parte muy importante de la revegetación. Las líneas de acción en esta materia son muy variadas e implican la utilización de múltiples especies vegetales. Asimismo, conllevan la participación fundamental de la SEMARNAP, la SEDESOL, SAGAR, CONAGUA, INE, los gobiernos estatales y municipales, y el sector social. La estructura del subprograma se integra como sigue: A) Revegetación comunitaria. En este proyecto se toma como base la actuación de la población rural, ya sea de manera individual o por medio de sus organizaciones y con una fuerte orientación descentralizadora. Las líneas de acción que serán promovidas son las siguientes: · El establecimiento de viveros comunitarios para la atención de proyectos de revegetación o reforestación específicos. · La colecta de germoplasma de especies forestales y todas aquellas con potencial para proteger los suelos, en las comunidades que cuenten con recursos forestales de buena calidad. Con esto se podrá asegurar calidad y abastecimiento de germoplasma. Se promoverán los certificados de obtención vegetal respecto de las especies mejoradas mediante usos tradicionales, para el beneficio económico de las poblaciones rurales. · Se promoverán las plantaciones leñeras y el enriquecimiento de acahuales y sistemas agroforestales, así como el aumento de la cobertura vegetal por medio de la pastización y la revegetación de potreros, y de reforestación de las partes altas de las cuencas. · Se dará gran impulso a la promoción de la regeneración natural de los ecosistemas, como una forma efectiva y económica de lograr la restauración. · Se promoverá la agroforestería. Las estrategias que se utilizarán para este tipo de acciones serán la promoción, la gestión de apoyos ante el Programa Nacional de Reforestación, la asesoría técnica a través de las delegaciones federales en los estados, con el objetivo de atender las demandas de las organizaciones interesadas en la restauración de sus recursos. Asimismo, se elaborará una norma de procedimiento para homologar las variantes en reforestación, una norma técnica para la forestación y reforestación de terrenos agropecuarios y forestales y otra más para la colecta de germoplasma, además de trabajar coordinadamente con el CECADESU, con la finalidad de instrumentar un programa de capacitación para las comunidades rurales en torno a las acciones de restauración y la colecta de germoplasma. Por otra parte, en el marco de la Alianza para el Campo, se apoyará con subsidios del Programa PRODUCE el desarrollo de proyectos de agroforestería y se promoverá que los recursos de este programa destinados a la preservación ecológica de los recursos naturales se canalicen bajo la normatividad que dicte la SEMARNAP, para ejecutar obras de conservación y restauración de suelos, particularmente la introducción de cultivos mejoradores (asimiladores de sales, praderas, leguminosas), la rotación de cultivos, el establecimiento de terrazas de formación paulatina, el surcado en contorno, la labranza de conservación y otras. En coordinación con la SAGAR, se promoverá que en aquellos terrenos de aptitud preferentemente forestal que fueron inconvenientemente acondicionados para el cultivo agrícola a pesar de registrar muy bajos rendimientos, se mantenga el apoyo de PROCAMPO si se cambian las prácticas productivas y aun si se dejan de cultivar, siempre y cuando se siga la normatividad de SEMARNAP para restaurarlos y mejorarlos. Asimismo, se promoverá que los subsidios y apoyos en favor de la ganadería, sean canalizados bajo un esquema de asistencia técnica conjuntamente definido por SAGAR y SEMARNAP, que garantice la conservación y restauración de los suelos, que proteja la flora y la fauna silvestres, que evite el sobrepastoreo y que contribuya a la revegetación y la incorporación de cercos vivos. La meta que se pretende cubrir en la administración, consiste en promover 500 mil hectáreas de revegetación comunitaria, incluyendo todas sus variantes. B) Revegetación de zonas prioritarias. Se considera privilegiar la restauración de aquellas áreas que se encuentran en un estado avanzado de deterioro. Muchas de éstas son de propiedad comunal y nacional y por lo tanto no hay agentes sociales que respondan por su recuperación ecológica. No obstante, el deterioro de estas zonas causa severos desequilibrios en sitios aledaños y aun sus perjuicios pueden alcanzar radios mayores, por lo que es de interés público restaurarlas por medio de la revegetación. La principal estrategia que se utilizará para este tipo de acciones es la coordinación, con las instancias públicas que participan en el Programa Nacional de Reforestación, especialmente los gobiernos estatales, SEDENA y SEDESOL, así como con los organismos públicos y privados que estén interesados en la restauración de estas zonas. La supervisión y asesoría técnica correrá por cuenta de las delegaciones federales de la SEMARNAP, así como de las instituciones académicas involucradas. Previa concertación con los gobiernos locales, se prevé que en cada Estado de la República, se atienda por lo menos una zona prioritaria. 4.2.2.2 Control de escurrimientos y azolves En este subprograma se pretende atender la grave problemática del azolve de embalses que dañan y disminuyen la infraestructura hidráulica, por medio de la combinación de prácticas mecánicas de corrección y control de escurrimientos, tales como: tinas ciegas, terrazas de formación paulatina, terrazas y presas de piedra acomodada y gaviones, conjuntamente con prácticas de revegetación. Para emprender estas acciones la SEMARNAP promoverá, tanto a nivel central, como a nivel estatal, la concertación de apoyos financieros y técnicos para la puesta en operación de este proyecto. Asimismo, se impulsará una adecuada coordinación entre todas las instancias públicas involucradas como son la CNA, los gobiernos de los estados, la CFE, la SEDESOL, la SAGAR y la SEDENA. 4.2.2.3 Corrección de suelos Este subprograma consiste en recuperar los suelos productivos que se han perdido debido a la instrumentación de prácticas agropecuarias inadecuadas o actividad industrial contaminante. Comprende la recuperación de suelos mediante lavados o la aplicación de mejoradores, así como la utilización de biotecnología para reducir los contaminantes, y la utilización de especies vegetales resistentes a los contaminantes o sales. Con estas acciones se podrá a mediano plazo, recuperar suelos que de otra forma estarían perdidos y así reincorporarlos a la producción de una manera sustentable. Las estrategias que se utilizarán son la concertación con las instituciones privadas que causan el daño, de manera que financien la recuperación de los terrenos. En particular se hace referencia a los fundos mineros y otras actividades extractivas que también causan deterioros. 4.2.2.4 Servicios de apoyo a la revegetación Este subprograma tiene la finalidad de apoyar a todas aquellas instancias que estén interesadas en la restauración de los suelos por medio del incremento de la cobertura vegetal. Para lo cual es necesario contar con material vegetal adecuado a las condiciones ambientales y en cantidad suficiente. El subprograma operará a través de las siguientes vertientes: A) Viveros. Para dar cabal cumplimiento a las expectativas de reforestación de la población es necesario que la infraestructura viverística con que cuenta el país se emplee adecuadamente. Para esto, se tiene que contar con un número de viveros suficiente, que produzcan las plantas adecuadas en número y especie, así como lograr una distribución acorde con los proyectos de reforestación que se presenten en las diversas regiones del país. Se evaluará la posibilidad de descentralizar hacia los gobiernos estatales e incluso se analizará casuísticamente la posibilidad de transferirlos a las comunidades bien organizadas. Con el propósito de conducir con eficacia el Programa Nacional de Reforestación, además de la coordinación y concertación de apoyos con todas las instancias involucradas, se procederá a emitir una norma técnica para la operación de los viveros, en donde se considere su área de servicio, el tipo de especies a producir y el redimensionamiento de la producción con base en la detección de necesidades de su área de servicio. Para esto último se establecerá coordinación con el CECADESU, con el cual también se determinará el programa de capacitación para la operación de viveros. La meta de este proyecto consistirá en homologar la operación de viveros conforme a la normatividad del Programa Nacional de Reforestación, con la finalidad de que estas instalaciones presten un servicio adecuado a los proyectos de reforestación establecidos. B) Colecta y bancos de germoplasma. Tiene como finalidad promover la colecta de germoplasma y su almacenamiento adecuado, con la meta de atender la demanda proveniente de los proyectos de revegetación. La colecta y almacenamiento de germoplasma no sólo se guiará a las especies forestales leñosas, sino también considerará a las herbáceas y arbustivas que se requieran para proyectos de pastización, enriquecimiento de agostaderos, etcétera. Adicionalmente se promoverá la concertación de recursos para que los seis bancos de germoplasma pertenecientes a la SEMARNAP operen al 100 por ciento de su capacidad de almacenamiento (35 toneladas), con lo cual se podrá abastecer la producción de planta de los viveros oficiales y los proyectos de conservación de suelos con leguminosas forrajeras y pastos. En la colecta de germoplasma se establecerá coordinación con los permisionarios, las comunidades rurales y el personal de la SEDENA, para lo cual se promoverá un programa específico de capacitación en coordinación con el CECADESU. Para el caso se emitirán dos normas técnicas, una que atienda lo relativo a la colecta y otra la operación de bancos de germoplasma. Otra acción que conviene resaltar consiste en la creación de un sistema de registro computarizado del origen del germoplasma y su destino, con esto, se podrá detectar y evitar la distribución inadecuada de la planta, así como controlar el acceso a los recursos genéticos correspondientes. Esta base de información se integrará coordinadamente con la CONABIO. 4.2.3 Información básica Este programa busca fundamentalmente coadyuvar a la política de ordenamiento de los recursos naturales, y parte de la obtención de datos que permitan conocer los tipos de suelos del país, su distribución geográfica, características cualitativas y cuantitativas, la dinámica de deterioro y causas que lo originan, a la vez que la identificación de las técnicas y agentes idóneos para resolver la problemática. Dicha información coadyuvará a la conservación y a frenar los procesos de degradación de los suelos, orientando las acciones necesarias para su restauración y conservación a fin de transitar hacia el uso sustentable de este recurso. La información técnica y la que sirva de soporte para los trabajos de inventario de suelos se manejará mediante una base de datos, de tipo geográfico principalmente, que permita el manejo y análisis de información, para un acceso público, ágil y eficiente en apoyo a la elaboración de programas, la oportuna toma de decisiones y la ejecución de acciones. La participación del INE, la CONABIO, el INEGI y las instituciones de investigación será fundamental. 4.2.3.1 Evaluación del estado del suelo Este subprograma pretende obtener el inventario de suelos del país, por medio de la producción de la cartografía correspondiente, utilizando sistemas de clasificación de suelos que permitan intercambiar información sobre el tema, a nivel nacional e internacional. Asimismo, se implantará una base de datos digitales, correspondientes a las diferentes unidades cartográficas y edáficas. Con el propósito de evaluar la dinámica de los suelos, se iniciará el establecimiento de un sistema de monitoreo mediante el cual se dará seguimiento al deterioro de los mismos, para estructurar un sistema que contará con una base de datos también de tipo digital. La estructura del subprograma se integra de la siguiente manera: A) Inventario del estado y capacidad del suelo. Este proyecto evaluará las condiciones presentes y pronosticará las tendencias futuras de los suelos del país. Asimismo aportará información para planear y llevar a cabo su manejo, y mejorar su aprovechamiento. Se realizará un proceso básico de planeación integral del suelo, para lo cual deberá contarse con un documento guía que especifique las características de un nuevo inventario, sus objetivos, metodologías, escalas, elementos, productos y usos, especificando participantes y responsabilidades, todo esto encuadrado en un programa de actividades con el propósito de lograr que el inventario se estructure de la mejor manera y que sea de máxima utilidad para el usuario en general. Se ha programado realizar una consulta de expertos en suelos, con representantes de diferentes instituciones y corrientes, a fin de establecer consensos sobre los aspectos metodológicos, el contenido y la calidad del inventario de suelos. Con el fin de ponderar el esquema definido para la ejecución de este inventario, se realizarán proyectos piloto de evaluación de suelos en dos entidades: Aguascalientes y Veracruz, en donde se probarán todos los aspectos que comprende el inventario, de donde se derivará la serie de medidas que serán consideradas para la elaboración del inventario del resto del país. Una vez concluida la cartografía del país, se integrará una memoria o reporte técnico para la difusión masiva de resultados, que describa con precisión los datos y materiales generados, así como las metodologías empleadas en el inventario y la principal utilización que puede tener la información. Se tiene prevista la integración de una base digital de datos que incorporará cartografía temática sobre suelos, a diferentes escalas y niveles de precisión. Se elaborará un documento explicativo sobre la estructura de la base de datos, tipo de información contenida y procedimientos para su consulta y manejo. B) Seguimiento del deterioro del suelo. Mediante este proyecto se tendrá información continua y periódica sobre las condiciones de los suelos, que permita evaluar la dinámica de cambios a que están sujetos en los principales ecosistemas y usos en que se encuentren, así como determinar los factores que están ocasionando dichos cambios, para orientar oportunamente las medidas correctivas y preventivas necesarias a fin de evitar un mayor deterioro. Por otro lado, se registrará la información de procesos y acciones de protección y restauración de áreas sujetas a manejo (agropecuario, forestal y otros). Estas acciones se complementarán con la instrumentación de un sistema de seguimiento con base en la instalación de estaciones de observación y medición especializadas, en donde se tendrá el registro continuo de la dinámica de deterioro de los suelos. Para llevar a cabo este proceso, se requiere primeramente la definición de los indicadores que serán medidos; posteriormente se adquirirán las imágenes landsat tm periódicas, que será el material básico que se utilizará para medir los cambios, a continuación se instrumentará el monitoreo en áreas críticas. Con el fin de permanecer actualizados en técnicas avanzadas, se realizará un taller internacional sobre monitoreo para la evaluación ecológica de ecosistemas terrestres, conjuntamente con los Estados Unidos de Norteamérica y Canadá, donde se realizará la parte correspondiente al tema de suelos. 4.2.3.2 Ordenamiento del uso del suelo Para coadyuvar en la planeación del uso sustentable del suelo, se realizará la zonificación edafológica del país, en apoyo al ordenamiento ecológico territorial que permita precisar el uso más adecuado del suelo de acuerdo con su vocación, considerando sus características físicas y biológicas, de manera tal que no se ponga en peligro ni su potencialidad ni su estabilidad. Esto se logrará mediante la cartografía a escala adecuada, donde se indicará, además de su estado de conservación o deterioro, si un suelo podrá dedicarse a la producción o es un área que debe protegerse o, según el grado de deterioro, si deberá restaurarse, todo ello en función de los intereses y posibilidades de los dueños de la tierra. Por ello, a fin de contar con información actualizada para la planeación indicativa del uso del suelo, que sea la base para orientar la toma de decisiones, se realizará la zonificación de suelos del país, de acuerdo con sus aptitudes (agrícola, forestal, ganadero) y funciones ambientales, con una clasificación en tres clases principales: producción, conservación y restauración. La zonificación debe considerar las características físicas de los suelos, las pendientes, la cubierta vegetal, los procesos y grados de deterioro, así como el uso actual al que están siendo dedicados y, desde luego, el papel que desempeñan en la protección ecológica, como el caso de las cabeceras de las cuencas hidrográficas. Cada clase de zona estará dividida en varias categorías dependiendo del estado en que se encuentre. La zonificación se hará en dos escalas, a nivel nacional: 1:1000000 y a nivel semidetallado en 1:250000. De gran utilidad para este trabajo es la carta de zonificación forestal que con 122 hojas cubre el total del territorio nacional, en las que ya se han considerado varias características de los suelos. Igualmente, para el mismo fin, podrán coadyuvar la ordenación ecológica territorial del INE, a escalas 1:1 000 000 y 1:500 000 que clasifica el país en provincias ecológicas y ecogeográficas. Las acciones necesarias para realizar este tipo de cartografía comprenderán, primeramente, la definición de los criterios de zonificación, seguida de una planeación y vinculación con el ordenamiento ecológico territorial, para concluir con la elaboración de la zonificación de suelos y la elaboración del reporte técnico correspondiente, que entre otros aspectos deberá incluir un capítulo que oriente sobre su utilización. Una de las aplicaciones prácticas de la zonificación de suelos es en el ordenamiento y manejo de cuencas hidrográficas, donde se puede inducir y concertar la participación social, con la colaboración de la comunidad local, en programas como el de restauración hidrológico forestal. 4.2.3.3 Sistematización de información Este subprograma se orientará a concentrar la información sobre diferentes aspectos del suelo, tanto la disponible actualmente, como la que se obtendrá de otras instituciones, que servirá de apoyo para los trabajos que se efectúen, y la que se generará en el proceso del inventario, de tipo cartográfico, documental y numérico. Para ello se hará acopio de los datos creando un sistema que los ordene y ponga a disposición del usuario, sobre orientación consulta y adquisición, con el fin de que se pueda lograr el mejor uso de la misma; para ello se conformará el equipo necesario, tanto humano como material. A fin de mantener actualizado el centro se establecerá una permanente vinculación interinstitucional y con el extranjero. El subprograma tiene las vertientes siguientes: A) Catálogo de tecnologías y técnicos. Un aspecto importante con que debe contar el citado centro, consiste en el acopio de catálogos de tecnologías relacionadas con el conocimiento y manejo de los diversos aspectos de edafología, de tal manera que el usuario pueda recurrir a ellos según sus necesidades. Asimismo, se concentrará información sobre las tecnologías más eficientes que existen tanto en México como en otros países, acerca de los suelos y que podrán referirse a su evaluación, manejo, conservación, restauración, zonificación y seguimiento. Con esta información se integrará un catálogo, que especificará la temática, contenido, dónde y cómo puede obtenerse, el cual será actualizado periódicamente. Dicho catálogo podrá ser consultado por usuarios internos y externos y formará parte de la base de datos del centro de información técnica. Asimismo, se suscribirán acuerdos para el aprovechamiento de las mejores experiencias en la elaboración de materiales de difusión y para la capacitación. Se realizará una investigación a nivel nacional, que permita identificar a todos aquellos técnicos expertos en suelos que laboran en diferentes dependencias de gobierno y privadas, así como en centros de enseñanza e investigación, inclusive de instituciones internacionales, de tal manera que en cualquier momento se pueda recurrir a ellos para hacer un tipo de consulta o estudio determinado. Se contará con un sistema de actualización que permita mantener al día su validez. B) Soporte documental. La elaboración del inventario y el seguimiento del deterioro del suelo requieren del apoyo de información generada en otras instituciones; asimismo se generarán documentos de soporte y productos que serán complementos del inventario, como metodologías, instructivos, resultados de investigación y guías para su utilización, a los que se les dará difusión y se pondrán a disposición de los usuarios. Todos estos instrumentos formarán parte del centro de información técnica. Asimismo, se integrará un archivo videográfico con materiales editados y registros regionales que proporcionen un acervo para la elaboración de materiales de difusión y capacitación. Ambos tipos de documentos serán clasificados de acuerdo con un sistema de homologación para construir una base documental nacional. Mediante una base de datos adecuada y homolagada se promoverá una red nacional de documentación videográfica y escrita, interconectada a su vez con redes internacionales. C) Registro de usuarios. Este proyecto permitirá conformar un mecanismo actualizado que identifique formas organizativas y niveles de organización, así como la ubicación geográfica de estas organizaciones y comunidades. Igualmente, se recopilarán, identificarán y jerarquizarán demandas. Lo anterior, posibilitará contar con los elementos para determinar acciones y estrategias regionales y microrregionales de desarrollo y aprovechamiento sustentable de los recursos naturales. 4.2.4 Fomento a la cultura del uso sustentable del recurso suelo La cultura contribuye a transformar la mentalidad de los individuos y favorece la adopción de valores y actitudes que promueven entre ellos el convencimiento de que pueden influir en su conducta respecto al uso racional de los recursos naturales. Las acciones de educación y difusión de contenidos relacionados con la importancia de preservar estos recursos deben promover, en el caso particular del suelo, la comprensión del deterioro acelerado de que es objeto este recurso, así como de sus consecuencias, procurando que se trascienda a la esfera del comportamiento de las personas, propiciando actitudes de mayor compromiso y participación en la solución de los problemas que afectan al suelo. Con la instrumentación de este programa se pretende contribuir al fortalecimiento y consolidación de una cultura en materia de conservación y correcto manejo de los recursos naturales, mediante procesos educativos y de difusión social dirigidos a extender y profundizar el conocimiento y comprensión de la naturaleza, así como las causas y consecuencias de los fenómenos que propician el deterioro de los recursos, en particular el suelo. Este programa, establece para su viabilidad operativa dos líneas de acción principales: la primera dirigida a los escolares y educadores del sistema de educación básica y, la segunda, al público en general a través de los medios de comunicación social. 4.2.4.1 Educación El subprograma de Educación tiene como objetivo fomentar una cultura que considere al recurso suelo como un elemento vital en el desarrollo y bienestar de las futuras generaciones; es una acción que en el largo plazo rendirá los más altos dividendos y será una de las bases más sólidas para transitar hacia el desarrollo sustentable. En el marco del convenio SEP-SEMARNAP, que tiene por objeto realizar acciones que favorezcan la incorporación de la dimensión ambiental en el Sistema Educativo Nacional, en coordinación con el CECADESU y los gobiernos estatales se propondrán lineamientos y se contribuirá a establecer un sistema de información para concientizar a la población estudiantil de la importancia del suelo como soporte de las actividades agropecuarias. Las acciones se centrarán en la producción de materiales para maestros y alumnos, así como para el diseño y ejecución de cursos de actualización y formación docente. 4.2.4.2 Difusión La población en general debe estar consciente que los recursos naturales, particularmente el suelo, están siendo alterados a ritmos acelerados, lo que explica en gran medida el agravamiento de muchos de los problemas que actualmente padecemos. Es una obligación de las instituciones, particularmente de la SEMARNAP, alertar sobre el particular y fomentar un cambio de actitud hacia estos problemas. Con base en lo anterior, el subprograma de difusión establecerá las acciones correspondientes para que a través de los principales medios de comunicación se difundan programas y mensajes cuyo contenido informe y propicie la concientización y cambio de actitud de la población hacia los problemas que contribuyen al deterioro de los suelos. 4.2.5 Organización y capacitación La estrategia de fomento a la organización y capacitación relacionada con el recurso suelo es esencial para contribuir a la erradicación de la pobreza, mejorar la calidad de vida de las comunidades y, al mismo tiempo, propiciar la conservación de los recursos naturales. El insuficiente desarrollo organizativo y los bajos niveles de capacitación de las comunidades que habitan en las zonas rurales ha impedido el aprovechamiento productivo de sus recursos y, asimismo, ha influido en la degradación del medio ambiente. Por esto, se impulsará el fortalecimiento de los procesos organizativos y de participación como una forma de integrar a las comunidades a los procesos de conservación, fomento y aprovechamiento sustentable de los recursos. Las acciones orientadas a la restauración y conservación de los suelos, pasan no sólo por acciones coordinadas entre los tres niveles de gobierno, sino también por el acuerdo con las organizaciones sociales preocupadas por el cuidado del medio ambiente. Así, las acciones de organización y capacitación deberán de orientarse en primer lugar al acompañamiento en la planeación y ordenamiento participativos, y también a la atención de peticiones, propuestas y requerimientos de las organizaciones y comunidades que busquen el aprovechamiento sustentable y la conservación de los recursos. Lo anterior, propiciará la consolidación de procesos autogestivos y fomentará la participación social en la transición al desarrollo sustentable. Elevar y conservar la productividad de la tierra y de la fuerza de trabajo en las comunidades de las zonas áridas y semiáridas, depende en gran medida de impulsar la organización social, con pleno respeto a los recursos naturales y a las tradiciones de las comunidades involucradas, buscando mejorar su nivel y condiciones de vida y promover un desarrollo integral de las mismas. 4.2.5.1 Organización y participación Este subprograma se concibe como la piedra angular de la estrategia hacia la sociedad por cuanto a su potencial de incorporar a comunidades y organizaciones a proyectos de conservación y rescate de suelos, lo que permitirá la utilización más racional de los recursos y, en el mediano plazo, a mejorar las condiciones de vida de los habitantes de las zonas forestales. Partiendo del hecho de que en el sector rural se encuentra la población con mayores índices de marginación, por un lado, y con un nivel insuficiente de organización, por otro, se apoyarán decididamente los procesos organizativos de las comunidades, como una forma de promover su participación orientada al aprovechamiento adecuado y conservación de los recursos. Por otra parte, en relación con las organizaciones y comunidades más consolidadas, la estrategia se enfocará a promover su participación en las tareas de uso adecuado, cuidado y rescate de los suelos, como una forma no sólo de conservar el recurso sino también con el fin de garantizar en el mediano plazo la viabilidad de los proyectos productivos. Las acciones se realizarán distinguiendo las relaciones entre los organismos nacionales o regionales y sus expresiones locales, de manera que se fortalezcan ambos, recíprocamente necesarios, en un acuerdo de respeto y colaboración. Este subprograma permitirá, por un lado, identificar demandas y necesidades y, por otro, ubicar apoyos y recursos públicos y privados, nacionales e internacionales, que fomenten la organización intranuclear y los demás grados de interacción social. 4.2.5.2 Apoyos a la capacitación Este subprograma partirá de la elaboración de un diagnóstico que permita conocer las necesidades específicas que sobre el particular tengan las organizaciones y comunidades para el cuidado, uso y rescate de los suelos. La formulación del diagnóstico deberá realizarse con la participación de todos los sectores involucrados, para garantizar que se atiendan las distintas problemáticas e intereses, así como un resultado completo e integral de las acciones que se apliquen con este fin, siempre en coordinación con el CECADESU. Se buscará potenciar las acciones de capacitación incorporando la participación de las instituciones de educación en sus diferentes niveles. Se diseñarán programas específicos para cubrir los diversos niveles de gestión a servicios públicos, productores y abastecedores de insumos, equipos y servicios, privilegiando la capacitación de técnicos campesinos mediante el enfoque “de campesino a campesino”. La acción de organización y capacitación permitirá apoyar la elaboración de los programas de uso, recuperación y cuidado del suelo por medio de la incorporación de las comunidades y organizaciones en las tareas de conservación y prevención. Se identificarán oportunidades de financiamiento y cooperación internacional para apoyar los programas de organización y capacitación. 4.2.6 Regulación Este programa, se deriva de la necesidad, señalada en el diagnóstico, de atacar las causas de carácter estructural que inciden en la degradación del suelo, por lo que se promoverá la actualización del marco jurídico y regulatorio, y se buscará que la propiedad y el usufructo de la tierra implique responsabilidad sobre su buen uso. Asimismo, se buscará la confluencia de políticas y programas de conservación de suelos, con la consolidación de apoyos directos al productor. Estas acciones se sustentarán en un esquema de corresponsabilidad y participación social. 4.2.6.1 Adecuaciones al marco jurídico Al observar los alcances del marco normativo de la restauración y conservación de los suelos, se observan múltiples deficiencias y contradicciones en los diversos aspectos de cada instrumento jurídico. Por otro lado, se identifica un rezago en la generación de normas que permitan un ejercicio eficaz de la acción pública y la orientación para los productores. Por lo anterior, se promoverá la adecuación de aquellos ordenamientos que inciden en la regulación del suelo para buscar una congruencia de todo el marco normativo, tomando en cuenta las tendencias internacionales en la materia, y en particular, las obligaciones adquiridas por México en la Convención Internacional sobre Desertificación. Se realizarán cinco acciones prioritarias orientadas al uso sustentable del suelo: · Revisar la Ley de Conservación del Suelo y Agua y proponer adecuaciones a la misma, de acuerdo con las condiciones actuales del suelo y a las políticas y lineamientos para alcanzar la sustentabilidad del recurso suelo. · Promover la revisión y adecuación de las leyes colaterales que inciden en la regulación del suelo: Ley de Aguas Nacionales, Ley Forestal, Ley del Equilibrio Ecológico y Protección al Ambiente, Ley Minera, Ley Agraria y Ley de Distritos de Desarrollo Rural. · Revisar el marco general de normatividad vigente, y elaborar prioritariamente normas para: la aplicación de aguas de calidad para fines de irrigación; cambio de uso y rehabilitación en materia de agostaderos con vegetación leñosa; la construcción de caminos y carreteras; la rehabilitación de derechos de vía en obras de conducción eléctrica y petrolera, la restauración y conservación de suelos afectados por actividades mineras y; los relativos a la revegetación y sus componentes. · Revisar los instrumentos jurídicos internacionales aplicables en la materia, para asegurar su aplicación coherente y organizada. · Llevar a cabo un análisis de congruencia en las entidades federativas y promover las reformas pertinentes. SIGLARIO ASERCA Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria BANCOMEXT Banco Nacional de Comercio Exterior BANOBRAS Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos CCA Comisión Norteamericana de Cooperación Ambiental CECADESU Centro de Capacitación para el Desarrollo Sustentable CEPAL Comisión Económica para América Latina CFE Comisión Federal de Electricidad CIMO Programa de Calidad Integral y Modernización CNA Comisión Nacional del Agua CNIF Cámara Nacional de la Industria Forestal COCEF Comisión de Cooperación Ecológica Fronteriza COFAN Comisión Forestal para América del Norte COFLAC Comisión Forestal para América Latina y el Caribe CONABIO Consejo Nacional para la Biodiversidad CONADES Consejo Nacional para el Desarrollo Sustentable CONAPO Consejo Nacional de Población CONAGUA Comisión Nacional del Agua CONASUPO Compañía Nacional de Subsistencias Populares CONAZA Comisión Nacional de las Zonas Áridas FAO Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación FONDEFOR Fondo Nacional para el Desarrollo Forestal GATT Acuerdo General de Aranceles y Comercio IMTA Instituto Mexicano de Tecnología del Agua INASOL Instituto Nacional de Solidaridad INCA RURAL Instituto Nacional de Capacitación del Sector Agropecuario INDA Instituto Nacional de Desarrollo Agrario INE Instituto Nacional de Ecología INEGI Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática INI Insituto Nacional Indigenista INIFAP Instituto Nacional de Investigaciones Forestales y Agropecuarias INP Instituto Nacional de la Pesca PEA Población Económicamente Activa PGR Procuraduría General de la República PNUMA Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente PROAFT Programa de Acción Forestal Tropical PROBECAT Programa de Becas para la Capacitación de Trabajadores Desempleados PROCAMPO Programa de Apoyos Directos al Campo PROFEPA Procuraduría Federal de Protección al Ambiente PRONARE Programa Nacional de Reforestación SAGAR Secretaría de Agricultura, Ganadería y Desarrollo Rural SARH Secretaría de Agricultura y Recursos Hidráulicos (extinta) SCT Secretaría de Comunicaciones y Transportes SE Secretaría de Energía SECOFI Secretaría de Comercio y Fomento Industrial SECTUR Secretaría de Turismo SEDENA Secretaría de la Defensa Nacional SEDESOL Secretaría de Desarrollo Social SEMAR Secretaría de Marina SEMARNAP Secretaría de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Pesca SEP Secretaría de Educación Pública SHCP Secretaría de Hacienda y Crédito Público SIDIA Sistema de Indicadores Ambientales SNIF Sistema Nacional de Información Forestal SNIM Servicio Nacional de Información de Mercados SRA Secretaría de la Reforma Agraria STPS Secretaría del Trabajo y Previsión Social