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Laws of Ecuador

Plan Nacional de Sequía: Juntos Construyendo Resiliencia. 2021-2025

Made 2021 · Text as of 2026-10-01

Public law and official guidance, published as research. Not legal, tax or financial advice.

About this law

Language
Spanish
Kind
policy
Organisation
Amazon Cooperation Treaty Organization
Country
Ecuador
Subjects
Agricultural and rural development, Land and soil, Water
Keywords
irrigation, soil conservation/soil improvement, water shortage/drought, governance, policy/planning, monitoring, hazards, risk assessment/management, water resources management, integrated management, climate change, data collection/reporting, research

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  1. 1 ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi ioioioioioioi 2021 - 2025 3 Créditos PRESIDENTE DE LA REPÚBLICAPRESIDENTE DE LA REPÚBLICA Guillermo Lasso Mendoza MINISTRO DEL AMBIENTE, AGUA YMINISTRO DEL AMBIENTE, AGUA Y TRANSICIÓN ECOLÓGICATRANSICIÓN ECOLÓGICA Gustavo Manrique Miranda VICEMINISTRA DEL AMBIENTEVICEMINISTRA DEL AMBIENTE Bianca Isabel Dager Jervis VICEMINISTRO DEL AGUAVICEMINISTRO DEL AGUA Oscar Leonardo Rojas Bustamante SUBSECRETARIA DE CAMBIO CLIMÁTICOSUBSECRETARIA DE CAMBIO CLIMÁTICO Karina Maribel Barrera Moncayo EQUIPO TÉCNICOEQUIPO TÉCNICO Inés Arias (MAATE) Gabriela Vargas (MAATE) Rosa Ana González (MAATE) Pablo Caza (MAATE) Leonardo Jaramillo (MAATE) Fernanda Yarad (MAATE) Elba Fiallo (CIIFEN) Gabriel Silva (Consultor CIIFEN) Santiago González (Consultor Mecanismo Mundial) Con el apoyo de:Con el apoyo de: Proyecto Sequía e Inundaciones – Andes financiado por la Unión Europea, Eurocli- ma+ Sector Gestión de Riesgo, implemen- tado por AECID y AFD y ejecutado por el CIIFEN Diseño y diagramaciónDiseño y diagramación Verónica López FotografíasFotografías Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica Impreso por:Impreso por: Publiasesores Cia. Ltda. Primera edición, 2021 Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), Quito 2021 Av. Madrid 1159 y Andalucía www.ambiente.gob.ec El contenido de este documento no re- fleja necesariamente la posición de la Unión Europea. La reproducción parcial o total de esta publicación, en cualquier forma y por cualquier medio mecánico o electró- nico, está permitida siempre y cuando sea autorizada por los editores y se cite correctamente la fuente. DISTRIBUCIÓN GRATUITA PROHIBIDA SU VENTA Implementado por: Ejecutado por: 5 AME APCC ARR BCE BE CDD CICC CI IFEN CMNUCC CNULD COE CONA JUPARE CONGOPE COOTAD COP COVID CRIC CST DS-SLM EMAAP ENOS EPN ESPAC ETAPA FAO FORECCSA GACC GAD GCI GEF GEI GIDDACC Asociación de Municipalidades del Ecuador. Acción Provincial Frente al Cambio Climático. Agendas de Reducción de Riesgos. Banco Central del Ecuador. Ban Ecuador. Mayor Número de Días Secos Consecutivos en un Año/Mes. Comité Interinstitucional de Cambio Climático. Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño Convención Marco de Las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Convención de Las Naciones Unidas de Lucha Contra la Desertificación (UNCCD, siglas en inglés). Comité de Operaciones de Emergencias. Consejo Nacional de Juntas Parroquiales Rurales del Ecuador. Consorcio de Gobiernos Autónomos Provinciales del Ecuador. Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización. Conferencia de Las Partes. Coronavirus Disease. Comité para la Revisión de la Implementación de la Convención. Comité de Ciencia y Tecnología. Decision Support For Mainstreaming And Scaling Out Sustainable Land Management. Empresa Pública Municipal de Agua Potable y Saneamiento de Quito. El Niño - Oscilación Del Sur. Escuela Politécnica Nacional. Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua. Empresa de Telecomunicaciones, Agua Potable, Alcantarillado y Saneamiento de Cuenca. Organización de las Naciones Unidades para la Alimentación y Agricultura. Fortalecimiento de la Capacidad Adaptativa de las Comunidades frente a los Efectos Adversos del Cambio Climático, con Énfasis en Seguridad Alimentaria en la Provincia de Pichincha y Cuenca del Río Jubones. Gestión de la Adaptación al Cambio Climático para disminuir la Vulnerabilidad Social, Económica y Ambiental en el Ecuador. Gobierno Autónomo Descentralizado. Promoción del Manejo Ganadero Climáticamente Inteligente, Integrando la Reversión de la Degradación de Tierras y Reduciendo los Riesgos de Desertificación en Provincias Vulnerables. Global Environment Facility. Gases de Efecto Invernadero. Gestión Integral para la lucha contra la Degradación de la Tierra, la Desertificación y Adaptación al Cambio Climático. Glosario de Acrónimos 6 GIRD IDEA IGR INAMHI INEC IPCC IPES IPS KFS LOTUGS MAATE MAG MAGAP MEF MIES MSP MST NDT ODS OMM ONG ONU PACC PAN PDOT PIF PLANACC PMA PNS PRAA SAT SENAGUA SENPLADES SGCA SIPA SNAP SNDGR SNGRE SPEI SPI TSM UGR Gestión Integrada del Riesgo de Desastre. Instituto de Estudios Ambientales. Índice de Gestión de Riesgos. Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología. Instituto Nacional de Estadísticas y Censos. Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático. Indicador de Pérdida Económica por Sequía. Indicador de Superficie Agrícola Perdida por Sequía. Korea Forest Service. Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión del Suelo. Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica del Ecuador. Ministerio de Agricultura y Ganadería. Ministerio de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca. Actual MAG. Ministerio de Economía y Finanzas. Ministerio de Inclusión Económica y Social. Ministerio de Salud Pública. Manejo Sostenible de la Tierra. Neutralidad de la Degradación de la Tierra (LDN, en inglés). Objetivos de Desarrollo Sostenible. Organización Meteorológica Mundial. Organización No Gubernamental. Organización de las Naciones Unidas. Proyecto de Adaptación al Cambio Climático a través de una efectiva Gobernabilidad del Agua en el Ecuador. Plan de Acción Nacional. Plan de Desarrollo y Ordenamiento Territorial. Proyecto de Inversión Financiera. Proyecto Plan Nacional de Adaptación. Programa Mundial de Alimentos. Plan Nacional de Sequía. Proyecto Regional Andino de Adaptación al Cambio Climático /Adaptación al Impacto del Retroceso Acelerado de Glaciares en los Andes Tropicales. Sistema de Alerta Temprana. Secretaría Nacional del Agua. Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo (actual Secretaría Nacional de Planificación). Secretaría General de la Comunidad Andina. Sistema de Información Pública Agropecuaria. Sistema Nacional de Áreas Protegidas Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos. Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias. Standardized Precipitation Evapotranspiration Index (Índice Estandarizado De Precipitación y Evapotranspiración). Standardized Precipitation Index (Indice Estandarizado de Precipitación). Temperatura Superficial del Mar. Unidad de Gestión de Riesgo. 7 1 2 3 Contenido 1. INTRODUCCIÓN 2. EL PLAN NACIONAL DE SEQUÍA 2.1. Alcance 2.2. Propósito 2.3. Objetivos 2.3.1. Objetivo General 2.3.2. Objetivos Específicos 2.4. Metas del PNS. 3. ECUADOR Y SU GESTIÓN RELACIONADA CON LA SEQUÍA 3.1. Acuerdos internacionales 3.1.1. Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático y el Acuerdo de París 3.1.2. Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación 3.1.3. Conferencia de las Partes 3.1.4. Marco de Sendai 3.1.5. Objetivos de Desarrollo Sostenible 3.2. Marco normativo del Ecuador para la gestión de la Sequía 3.2.1. Constitución del Ecuador 3.2.2. Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión del Suelo 3.2.3. Ley Orgánica de Tierras Rurales y Territorios Ancestrales 3.2.4. Código Orgánico Ambiental 3.2.5. Ley Orgánica de Recursos Hídricos, Usos y Aprovechamiento del Agua 3.2.6. Decretos ejecutivos y acuerdos ministeriales 3.3. Estrategias y Planes Nacionales que Contribuyen a la Gestión de la Sequía 3.3.1. Estrategia Nacional de Cambio Climático 3.3.2. Estrategia Nacional de Incendios Forestales 3.3.3. Plan de Implementación 3.3.4. Plan Nacional de Respuesta ante Desastres 3.4. Proyectos implementados para la gestión de la sequía 4. MARCO CONCEPTUAL PARA LA GESTIÓN DE LA SEQUÍA 4.1. Definiciones de la sequía 4.1.1. Concepto 4.1.2. Tipos de sequía 4.2. Variables climatológicas esenciales de la sequía 4.2.1. Fenómeno de El Niño Oscilación Sur ENOS 15 17 18 18 18 18 19 19 21 21 22 23 26 27 28 28 28 29 30 30 30 33 33 33 33 36 37 37 43 45 45 45 48 50 8 5. IMPACTOS DE LA SEQUÍA 5.1. Afectación histórica de la Sequía 5.2. Impacto sectorial de la sequía 5.2.1. Sector agrícola 5.2.2. Costos de pérdida por cultivo 5.2.3. Costos de pérdida por provincia 5.2.4. Otros posibles impactos 6. RIESGO CLIMÁTICO DE SEQUÍA EN EL ECUADOR 6.1. Amenazas climáticas en el Ecuador 6.2. Factores climáticos del Ecuador. 6.3. Escenarios de Cambio Climático en el Ecuador 6.3.1. Índice de Precipitación y Evapotranspiración Estandarizado (SPEI). 6.3.2. Índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) 6.4. Estimación del riesgo climático en el Ecuador 6.4.1. Análisis de riesgo para el sector agrícola 7. ÍNDICE DE GESTIÓN DE RIESGOS (IGR) DE SEQUÍA EN ECUADOR. 7.1. Roles y funciones 7.2. Identificación de actores y funciones en el Plan 7.3. Actores claves 7.4. Esquema de Coordinación 8. METAS Y LÍNEAS DE ACCIÓN PARA LA GESTIÓN DE RIESGOS DE SEQUÍA 8.1. Construcción del Índice de Gestión de Riesgos de Sequía. 8.2. Resultados del Índice de Gestión de Riesgos de Sequías para el Ecuador 8.2.1. Acciones prioritarias para la reducción de riesgos de sequía 8.2.2. Herramientas de gestión integral de riesgos de sequía 9. MODELO DE GESTIÓN DE SEQUÍA 9.1. Roles y funciones 9.2. Identificación de actores y funciones en el Plan 9.3. Actores claves identificados 9.4. Esquema de Coordinación 10. RECOMENDACIONES 10.1. General 10.2. Estrategias 10.3. Monitor de Sequías 10.4. Gestión 11. BIBLIOGRAFÍA ASEQUI 4 5 6 7 123 125 128 133 137 141 144 146 146 153 161 162 162 163 164 167 53 55 59 59 73 76 81 87 88 89 90 93 96 101 102 113 114 116 116 118 ASEQUI 9 8 9 10 Índice de tablas Tabla 1. Objetivos 2018 – 2030 de la CNULD y los efectos previstos por su implementación 24 Tabla 2. Normativa Nacional a considerar en el Plan Nacional de Sequía 32 Tabla 3. Número de incendios forestales y áreas afectadas por provincia 34 Tabla 4. Proyectos implementados para la gestión de la sequía 38 Tabla 5. Relatos históricos sobre la ocurrencia de sequías en el Ecuador 55 Tabla 6. Eventos de sequía más significativos en el Ecuador (1925 – 2011) 56 Tabla 7. Superficie sembrada, superficie perdida y sus causas, según región y provincia (2000 – 2017) 61 Tabla 8. Superficie sembrada, superficie perdida y sus causas, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) 63 Tabla 9. Superficie sembrada, superficie perdida y sus causas, según años (2000 – 2017) 64 Tabla 10. Indicador de superficie perdida por sequía, según provincias (2000 – 2017) 68 Tabla 11. Indicador de superficie perdida por sequía, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) 69 Tabla 12. Indicador de superficie perdida por sequía, según años (2000 – 2017) 71 Tabla 13. Indicador de pérdida económica por sequía, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) 74 Tabla 14. Indicador de pérdida económica por sequía, según provincias (2000 – 2017) 77 Tabla 15. Indicador de pérdida económica por sequía, según años (2000 – 2017) 79 Tabla 16. Impactos de la sequía en Ecuador 83 Tabla 17. Proyecciones climáticas para precipitación y temperaturas máximas/mínimas a nivel trimestral para los escenarios de cambio climático actual, RCP 4.5 y RCP 8.5 91 Tabla 18. Fases metodológicas para la determinación de tendencias de amenazas e índices climáticos – Proyecto “Análisis de amenazas climáticas (actuales y futuras) en el Ecuador”. 92 Tabla 19. Categorías de normalización de los índices asociados a la amenazas de sequía 93 10 Tabla 20. Distribución de la superficie del Ecuador continental, según escenarios de cambio climático y categorías del índice precipitación y evapotranspiración estandarizado (SPEI) 94 Tabla 21. Distribución de la superficie con susceptibilidad a sequía, según categorías del índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) y escenarios de cambio climático 97 Tabla 22. Indicadores establecidos para el análisis de riesgos en el sector agrícola, según factores y/o elementos condicionantes de amenaza y vulnerabilidad 103 Tabla 23. Calificación de eventos peligrosos 115 Tabla 24. Roles y funciones para la gestión de la sequía 116 Tabla 25. Funciones de cada dependencia dentro del PNS 117 Tabla 26. Indicadores establecidos para la construcción del IGR de Sequías 117 Tabla 27. Niveles de desempeño de la gestión del riesgo de sequías en el Ecuador. 117 Tabla 28. Calificación para los indicadores de la política de Identificación del Riesgo de Sequías (período 2005 - 2020) 117 Tabla 29. Calificación para los indicadores de la política de Reducción de Riesgos de Sequías (período 2005 - 2018) 118 Tabla 30. Calificación para los indicadores de la política de Manejo y Gestión de Ocurrencia de Sequías (período 2005 - 2018) 118 Tabla 31. Calificación para los indicadores de la política de Gobernabilidad y Protección Financiera para la Gestión del Riesgo de Sequías (período 2005 - 2018) 126 Tabla 32. Puntaje total de los indicadores evaluados 130 Tabla 33. Índice de Gestión de Riesgos de Sequías 134 Tabla 34. Metas y estrategias para la inclusión de herramientas de gestión integral de riesgos de sequía en la planificación territorial 137 Tabla 35. Calificación de eventos peligrosos 146 Tabla 36. Roles y funciones para la gestión de la sequía (Consejo Nacional de Compe- tencias, 2011) 148 Índice de figuras Figura 1. Provincias con amenaza de incendios forestales 34 Figura 2. Relación de términos entre Gestión del Riesgo y Cambio Climático 44 Figura 3. Relación entre los diferentes tipos de sequía 45 Figura 4. Esquematización de los tipos de sequía 47 Figura 5. Datos históricos de estaciones hidrometeorológicas convencionales (2002-2018) 47 Figura 6. Regiones del Pacífico Niño 1+2 y Niño 3.4 asociados a dos tipos de El Niño 51 Figura 7. Distribución espacial y series de tiempo de los patrones de evolución de la sequía 51 11 Figura 8. Distribución de los impactos de la sequía, según sector en el Ecuador 57 Figura 9. Distribución anual del Índice Estandarizado de Precipitación (SPI) por estaciones meteorológicas en la región Litoral 58 Figura 10. Distribución anual del Índice Estandarizado de Precipitación (SPI) por estaciones meteorológicas en la región Interandina 58 Figura 11. Distribución de superficie perdida, según causas (2000 – 2017) 65 Figura 12. Distribución de superficie perdida, según provincia (2000 – 2017) 65 Figura 13. Distribución de superficie perdida, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) 66 Figura 14. Distribución de superficie perdida, según años (2000 – 2017) 66 Figura 15. Evolución histórica de las sequías reportadas en Ecuador, estimadas a partir del SPI 67 Figura 16. Indicador de superficie perdida por sequía, según provincias (2000 – 2017) 68 Figura 17. Indicador de superficie perdida por sequía, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) 70 Figura 18. Indicador de superficie perdida por sequía, entre los años 2000 – 2017 72 Figura 19. Superficie y valor económico perdido por sequía, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) 75 Figura 20. Indicador de pérdida económica por sequía, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) 75 Figura 21. Superficie y valor económico perdido por sequía, según provincias (2000 – 2017) 78 Figura 22. Indicador de pérdida económica por sequía, según cultivos provincias (2000 – 2017) 78 Figura 23. Superficie y valor económico perdido por sequía, para los años 2000 – 2017 80 Figura 24. Indicador de pérdida económica por sequía, según años (2000 – 2017) 80 Figura 25. Localización geográfica de la Zona de Confluencia intertropical (ZCIT) y del Antici- clón del Pacífico Sur (APS) 89 Figura 26. Mapa de susceptibilidad a sequía del Ecuador. 90 Figura 27. Porcentajes de superficie del Ecuador continental ocupada, según escenarios de cambio climático y categorías del índice precipitación y evapotranspiración estan- darizado (SPEI) 94 Figura 28. Mapas de escenarios de cambio climático del índice de precipitación y evapo- transpiranción estandarizado (SPEI), según demarcaciones hidrográficas 95 Figura 29. Mapas de escenarios de cambio climático del índice de precipitación y evapo- transpiración estandarizado (SPEI), según zonas de planificación 95 Figura 30. Tendencia climática del índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) en zonas con niveles de sus- ceptibilidad a sequía, según porcentaje de superficie – Escenario de cambio cli- mático actual 98 Figura 31. Tendencia climática del índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) en zonas con niveles de sus- ceptibilidad a sequía, según porcentaje de superficie – Escenario de cambio cli- mático RCP 4.5 98 Figura 32. Tendencia climática del índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) en zonas con niveles de sus- ceptibilidad a sequía, según porcentaje de superficie – Escenario de cambio cli- mático RCP 8.5 99 12 Figura 33. Relación entre el mapa de zonas con niveles de susceptibilidad a sequía con ma- pas de tendencias según escenarios de cambio climático del índice de mayor nú- mero de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) 100 Figura 34. Interacción de los componentes de riesgo relacionado con el cambio climático (vulnerabilidad, amenaza y exposición) 101 Figura 35. Factores y elementos que condicionan el riesgo climático 102 Figura 36. Porcentaje de superficie provincial, según categorías moderada, alta y más alta de riesgo a sequía para la dimensión ambiental del sector agrícola - Índice climático SPEI, período actual 107 Figura 37. Porcentaje de superficie provincial, según categorías moderada, alta y más alta de riesgo a sequía para la dimensión socioeconómica del sector agrícola - Índice climático SPEI, período actual 108 Figura 38. Mapa de riesgo a sequía para la dimensión ambiental y socioeconómica del sector agrícola – Índice climático SPEI, período actual 109 Figura 39. Porcentaje de superficie provincial, según categorías moderada, alta y más alta de riesgo a sequía para la dimensión ambiental del sector agrícola - Índice climático Tx95p, período actual 110 Figura 40. Porcentaje de superficie provincial, según categorías moderada, alta y más alta de riesgo a sequía para la dimensión socioeconómica del sector agrícola - Índice climático Tx95p, período actual 111 Figura 41. Mapa de riesgo a sequía para la dimensión ambiental y socioeconómica del sector agrícola Índice climático Tx95p e índice climático SPEI, período actual 112 Figura 42. Evolución de las políticas que conforman el Índice de Gestión de Riesgos de Sequías (período 2005 - 2020) 119 Figura 43. Nivel de eficiencia de la política de Identificación de Riesgos de Sequías, año 2020 119 Figura 44. Nivel de eficiencia de la política de Reducción de Riesgos de Sequías, año 2020 120 Figura 45. Nivel de eficiencia de la política de Manejo y Gestión de Ocurrencia de Se- quías, año 2020 120 Figura 46. Nivel de eficiencia de la política de Gobernabilidad y Protección Financiera para la Gestión del Riesgo de Sequías, año 2020 121 Figura 47. Operacionalización de los ejes transversales y las distintas áreas de intervención pública. 143 Figura 48. Fases para la respuesta ante la sequía 145 Figura 49. Esquema de coordinación de un evento de sequía 153 Figura 50. Esquema de coordinación y atención a evento de sequía 159 Figura 51. Integrantes de las Mesas Técnicas de Trabajo (MTT), según el Manual del COE. 160 13 Prólogo Las amenazas de orden climático han teni- do un papel preponderante en la historia y el desarrollo de América Latina, y particu- larmente de nuestro país. Las inundaciones, los sismos, las erupciones volcánicas y otras amenazas pueden echar a perder los ali- mentos, destruyen las infraestructuras, los bienes, los insumos y la capacidad produc- tiva de la agricultura, la ganadería y pesca; interrumpen el acceso a mercados; la cade- na de suministro y comercio de alimentos reducen sus ingresos, acaban con los aho- rros y erosionan los medios de vida. Los eventos de sequía son dinámicas pre- sentes en la historia del ser humano, sien- do una de las anomalías climatológicas más complejas que impacta a más personas en el mundo. Diversos escritos pueden avalar que, desde la antigüedad, algunos pueblos han desaparecido, migrado o sufrido ham- brunas, enfermedades hasta llegar a morir como consecuencia de esto. A diferencia de otros desastres, la sequía tiene conse- cuencias que pueden prevalecer por varios años, y con esto el desarrollo de un país se ve afectado negativamente. Cuando los mo- delos de predicción climática indican una tendencia al incremento de la ocurrencia de este tipo de eventos climáticos extremos, se hace evidente la necesidad de mejorar su estudio para lograr una mejor forma de enfrentarlos. En las décadas de los 70, 80 y 90, el Ecua- dor enfrentó varios episodios de sequía que abarcaron una sección considerable del territorio del litoral y de la sierra, lo que provocó grandes pérdidas a nivel agrícola, en la pequeña y mediana industria, even- tos de migración de seres humanos, así como también la afectación al sistema de producción hidroeléctrica. Se puede inferir que la migración de fauna y afectación de la flora también sucedió en los periodos men- cionados, sin embargo no se tiene registro de mapeo de especies para introducirlo de manera certera; entre otros estragos nacio- nales causados por esta amenaza climática. Es así que, el presente Plan Nacional de Se- quía está diseñado como una herramienta de política pública clave para la gestión de la sequía en el Ecuador, que brindará direc- trices generales para el desarrollo de planes de acción local; aunando y articulando es- fuerzos con los niveles locales con la finali- dad de fortalecer el monitoreo e implemen- tación de medidas de manejo sostenible de la tierra y adaptación al cambio climático, que permitan reducir la vulnerabilidad y la exposición de las comunidades afectadas por la sequía. 15 El Panel Intergubernamental de Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) se refiere a la sequía como el período de con- diciones anormalmente secas durante sufi- ciente tiempo para causar un desequilibrio hidrológico grave. El término sequía es re- lativo y depende de muchos factores que lo hacen específico para cada zona; sin embar- go, puede ser considerado también como una amenaza de desarrollo lento, caracte- rizado por la ausencia total o parcial de llu- vias en un período de tiempo. Este evento climatológico extremo y complejo afecta a una variedad de sistemas, y está determina- do por una serie de factores antropogénicos (deforestación, degradación del suelo y de- sertificación), así como también naturales (modificaciones en los patrones de la cir- culación atmosférica) aumenta la severidad de los impactos negativos en regiones vul- nerables y con reducida preparación frente a los déficits hídricos. Desde tiempos inmemoriales, la sequía ha sido un factor determinante en el desarro- llo humano, no solo amenazan los medios de vida de las personas, sino que además aumentan el riesgo de enfermedad y muer- te por las hambrunas ocasionadas; así tam- bién, pueden fomentar la migración de pue- blos completos causando su decadencia y desaparición. La Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que 55 millones de personas en todo el mundo se ven afecta- das por las sequías cada año, lo que ha con- vertido a este fenómeno en un peligro grave para la sostenibilidad de los eslabones que rigen el desarrollo de una nación. Actual- mente, la escasez de agua afecta al 40% de la población mundial y, según la FAO (2015), al menos 700 millones de personas corren el riesgo de ser desplazadas como resultado de las sequías hasta 2030. En el caso de Ecuador, la problemática de la sequía no es ajena a la realidad presentada a nivel mundial. Por la relación estrecha que tiene el sistema climático en el desarrollo económico, social y agroproductivo del país, la sequía se ha convertido en sinónimo de desastres, recesión financiera y pobreza, siendo el sector agroproductivo, el sector hidroeléctrico y el sector de agua y sanea- miento los más afectados. En el Ecuador, la presencia de este fenómeno tiene como consecuencia, la pérdida total o parcial de la producción agrícola y pecuaria, en am- bos casos por falta de agua tanto para riego como para uso pecuario. De forma paralela, prácticas insostenibles de producción ge- neran problemas relacionados a la degra- dación de la tierra, los cuales aumentan la vulnerabilidad de las comunidades ante un episodio de sequía. Entre otras afectaciones se puede mecionar el mal funcionamiento de las hidroeléctricas por la disminución de las cotas de agua en los ríos, el desa- bastecimiento de agua para las ciudades y comunidades, y el desequilibrio de los 1 Introducción 16 ecosistemas. Todo esto ha conllevado a pér- didas cuantiosas para la economía del país, así como el recrudecimiento de la inseguri- dad alimentaria, el aumento de la morbili- dad y la mortalidad. En las últimas décadas, nuestro país ha so- portado una serie de amenazas naturales, cuyo carácter destructivo causó graves des- equilibrios socioeconómicos y ambientales. En el territorio nacional se han registrado 101 desastres desde principios del siglo XX, los que han dejado grandes pérdidas huma- nas causando siniestros a más de 4 millones de habitantes. De acuerdo a los datos del Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), el Ecuador presenta el 18% de su territorio nacional con una susceptibilidad media alta a sequía, presentando las provincias de Guayas, Manabí, Santa Elena y Loja, la ma- yor área dentro de esta categoría. Este dato es de mucha importancia si concordamos que Ecuador se ha caracterizado por poseer una base productiva sustentada en el apro- vechamiento de los recursos primarios. El sector agropecuario ha estado en la mira de los formuladores de políticas públicas para defender y mejorar, desde sus capaci- dades, las condiciones sociales, económicas y ambientales de los actores que integran este importante grupo de trabajo. Por ello, y como respuesta a los compromisos asumi- dos por el gobierno de Ecuador con sus sec- tores vulnerables, el Ministerio del Ambien- te, Agua y Transición Ecológica (MAATE), en coyuntura con el Servicio Nacional de Ges- tión de Riesgos y Emergencia (SNGRE) y el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), y con el apoyo del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN) a través del proyecto Euroclima+ Sequía e Inundaciones - Andes presentan el Plan Nacional de Sequía (PNS) que ser- virá como un documento articulador entre las instituciones y organismos locales que contribuyen con la gestión de esta amenaza climática. Introducción 17 El Plan Nacional de Sequía (PNS)2 18 2.1. Alcance El Plan Nacional de Sequía (PNS) es un ins- trumento estratégico vinculante, con di- mensión temporal a largo plazo teniendo al territorio nacional continental como el ob- jeto de análisis. Dentro de este contexto, el alcance de este documento pretende: i) Definir objetivos y metas de las Agendas de Coordinación Intersectorial para la elaboración de proyectos que reduzcan el riesgo a sequía; ii) Plantear y formular estrategias territoria- les de reducción y respuesta ante escena- rios de sequía en zonas con altos niveles de susceptibilidad; y iii) Gestionar el análisis y procesamiento de información climática para la elaboración de índices que definan períodos de ries- go de sequía. Para este plan, se considera como sectores re- lacionados con la gestión de la sequía a los siguientes: • Sector de planificación territorial • Sector agropecuario • Sector ambiental • Sector de gestión de riesgos • Sector de recursos hídricos. A pesar de la transversalidad del presente documento, se reconoce la falta de informa- ción en cada uno de estos sectores. 2.2. Propósito El propósito del Plan Nacional de Sequía (PNS) es fomentar la planificación integra- da y la comunicación intersectorial, deter- minando prioridades para la materializa- ción del Plan. Por ello, el plan prevé: i) Revisar las políticas relevantes sobre la se- quía en el país y alinear sus acciones a los marcos normativos vigentes en Ecuador; ii) Definir estrategias para la gestión inte- gral de la sequía con la finalidad de im- pulsar la coordinación interinstitucional en cada uno de los distintos niveles del Estado, incluyéndose, de forma volunta- ria en el modelo de gestión, el sector pri- vado, academia y sociedad civil; y iii) Establecer los principios básicos para la ejecución de programas y acciones con distintas instituciones que tienen la capacidad de implementar, dentro del ámbito de sus competencias, progra- mas efectivos de reducción, respuesta y recuperación frente a escenarios de riesgo de sequía en el país. 2.3. Objetivos 2.3.1. Objetivo General Establecer lineamientos generales que sir- van de orientación a los actores públicos y privados del Sistema Nacional Descentrali- zado de Gestión de Riesgos (SNDGR) para el Plan Nacional de Sequía (PNS) 19 combate integral y sostenible de las causas e impactos de la sequía, tomando en cuenta el potencial natural, social y humano exis- tente; basado en los principios de reducción de riesgo, fortalecimiento de la capacidad adaptativa, respuesta y recuperación ante los efectos de esta amenaza y su probable intensificación en magnitud y frecuencia debido al cambio climático. 2.3.2. Objetivos Específicos • Fortalecer la capacidad adaptativa de las comunidades vulnerables afectadas por los impactos de la sequía a nivel nacio- nal, con la finalidad de mejorar las condi- ciones de vida de estas poblaciones. • Reducir las pérdidas económicas causa- das directamente por los impactos de la sequía en el país. • Aumentar la capacidad de predictibili- dad y monitoreo de la sequía de mane- ra articulada y de acuerdo al modelo de gestión propuesto, asegurando el acceso de información a los actores públicos y privados del Sistema Nacional Descen- tralizado de Gestión de Riesgos. • Fomentar el desarrollo de estudios que proporcionen evidencia de los impactos de la sequía actual y futura en otros sec- tores de interés para el PNS. 2.4. Metas del PNS • Para el año 2025, mejorar significativa- mente el nivel de gobernanza y gober- nabilidad de la gestión de riesgos de sequía, priorizando la creación, coordina- ción e involucramiento de la Unidad de Gestión de Riesgos (UGR) en las insti- tuciones gubernamentales, sector priva- do y academia, con un enfoque integral, innovador y desconcentrado; desarro- llando acuerdos institucionales y proto- colos específicos de actores claves en el contexto del Sistema Nacional Descen- tralizado de Gestión de Riesgos, que pro- muevan la participación de los usuarios, la sociedad organizada y los ciudadanos en la gestión integral de riesgos de se- quía, el manejo del agua y uso del suelo; fortaleciendo el empoderamiento de la cultura del buen uso de los servicios eco- sistémicos. 20 • Incrementar hasta el año 2025, la capaci- dad predictiva del sistema de monitoreo hidrológico y meteorológico mediante el desarrollo e implementación de un Mo- nitor Nacional de Sequía que impulse, a través del conocimiento científico, el fortalecimiento de capacidades a nivel de tomadores de decisiones y ciudada- nía en general; desarrollando una cultura de prevención de riesgos de sequía, me- diante la operativización del PNS, a nivel local y nacional. • Reducir considerablemente al año 2025, las pérdidas por sequía en el sector agro- pecuario, así como los niveles de riesgo de sequía, mediante el desarrollo e im- plementación de programas o medidas gubernamentales multisectoriales en el ámbito nacional y local; priorizando la prevención a desastres, el fortalecimien- to de la capacidad institucional, tecno- lógica y de talento humano, impulsando políticas de desarrollo sustentable, con- servación de los servicios ecosistémicos y de acompañamiento y asistencia téc- nica a la población más vulnerable a la amenaza de sequía. • Para el año 2025, incentivar a los GAD provinciales y cantonales considerados en rango de alta y media vulnerabilidad a sequía, la inclusión en sus Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT), planes de acción enfocados en el fortalecimiento de la capacidad adapta- tiva de sus jurisdicciones y otras herra- mientas de reducción, respuesta y recu- peración en torno a la gestión de riesgos de sequía y su articulación con la adapta- ción al cambio climático, garantizando la protección de recursos financieros nece- sarios para la ejecución de programas y proyectos con un alto nivel participativo, inclusivo y técnico, como eje transversal de la política pública relacionada con la gestión integral de riesgos climáticos, con el fin de reducir los impactos actua- les y futuros de la sequía. Plan Nacional de Sequía (PNS) 21 3 Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 22 Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 3.1. Acuerdos internacionales 3.1.1. Convención Marco de la Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC) y el Acuerdo de París La Convención Marco de Naciones Unidas sobre el Cambio Climático1, adoptada en 1992 y que entró en vigor en 1994, ha sido ratificada por 195 países (Partes de la Con- vención). Esta Convención reconoce la exis- tencia del problema del cambio climático y establece el objetivo de lograr la estabili- zación de las concentraciones de gases de efecto invernadero (GEI) en la atmósfera, con el fin de impedir interferencias antro- pogénicas (causadas por el ser humano) peligrosas en el sistema climático. Además, indica que ese nivel debe lograrse en un plazo suficiente para permitir que los eco- sistemas se adapten naturalmente al cam- bio climático, asegurar que la producción de alimentos no se vea amenazada y permitir que el desarrollo económico prosiga de ma- nera sostenible. Al ser la sequía una amenaza climática po- tencial, la CMNUCC, a través de su Artículo 4, compromete a los países miembros a lo siguiente (ONU, 1992): • Literal e): Cooperar en el desarrollo de pla- nes apropiados e integrados para la pro- tección y rehabilitación de zonas afectadas por la sequía y la desertificación. • Literal f): Considerar en planes y políticas na- cionales y locales aspectos relativos al cam- bio climático, con miras de reducir al mínimo los efectos causados en cada sector. • Literales g, h, i): Promover el desarrollo científico, tecnológico e innovador que garantice el monitoreo sistémico del cli- ma, con el fin de comprender de manera integral los efectos del cambio climático, a través del intercambio pleno, abierto y oportuno de la información, incluyendo a actores gubernamentales y no guberna- mentales, reduciendo así la incertidum- bre e incrementando los mecanismos de respuesta. 1 ONU. (1992). Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático. Nueva York 23 El Ecuador, a pesar de ser el responsable solo del 0,15% de las emisiones mundiales, suscribió el Acuerdo de París en el año 2016, y lo ratificó en 2017, reforzando su política pú- blica para la gestión del cambio climático. 3.1.2. Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD). Adoptada en 1994 y puesta en vigor desde 1996, la Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación (CNULD) es el acuerdo más representativo que sus- tenta la construcción del PNS. En la deci- sión 9/COP 12 se pidió a la secretaría que continue mejorando las asociaciones para fomentar el desarrollo de capacidades para la planificación nacional de preparación para la sequía, alerta temprana de sequía, evaluaciones de riesgo y vulnerabilidad, y medidas de mitigación de riesgo de sequía mejoradas. La Asamblea General de las Naciones Uni- das, en su resolución 72/220, hizo un llama- do a las “Partes de la Convención para mejorar y apoyar la preparación de políticas de prepa- ración para la sequía, entre otros, los sistemas de alerta temprana, la vulnerabilidad y la eva- luación de riesgos, así como las medidas de mitigación del riesgo de sequía”. En su decisión 7/COP 13, la sequía se in- cluye como un nuevo objetivo en el Marco Estratégico 2018-2030 de la CNULD que se implementará a través de los programas de acción nacionales y otros medios. En la decisión 29/COP 13, se invitó a las Partes a utilizar, según corresponda, el Mar- co de políticas de resiliencia, adaptación y gestión de la sequía para fortalecer su ca- pacidad de mejorar la preparación para la sequía y proporcionar una respuesta ade- cuada a la misma. En diciembre de 2017, el Mecanismo Mun- dial, en colaboración con la Secretaría, in- vitó a los países a participar en la iniciati- va a través de una llamada de expresión Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 24 de interés con los siguientes requisitos: (i) la existencia de un sistema meteorológico efectivo, con datos sobre el clima y el agua, los parámetros del suelo y los indicadores socioeconómicos e hidrológicos, para poder identificar la magnitud, extensión espacial e impactos potenciales de las sequías; (ii) el compromiso del país de participar plena- mente con el experto nacional para respal- dar la recopilación de datos y facilitar las consultas nacionales con los interesados; y (iii) compromiso político al más alto ni- vel para promover la adopción, difusión y eventual uso del Plan Nacional de Sequía. Un total de 442 países respondieron a la convocatoria2. El Ecuador, a través del punto focal técnico de la CNULD, notificó a la secretaría su in- terés de participar en la Iniciativa de Sequía desde diciembre 2017. A continuación se detallan los efectos previs- tos, en el marco de resultados de la Conven- ción de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, para el período 2018-2021. Objetivos Vinculación con el PNS Objetivo 1. Mejorar las condiciones de los ecosistemas afectados, luchar contra la desertificación y la degradación de las tierras, promover la ordenación sosteni- ble de las tierras y contribuir a la neutra- lización de la degradación de las tierras. 1.1. Se mantienen o mejoran la productivi- dad de las tierras y los servicios de los eco- sistemas conexos. 1.2. Se reduce la vulnerabilidad de los eco- sistemas afectados y aumenta la resiliencia de los ecosistemas. 1.3. Los países que así lo desean fijan y aprueban metas nacionales voluntarias de neutralización de la degradación de las tierras; se identifican y aplican medidas co- nexas; y se establecen los sistemas de vigi- lancia necesarios. 1.4. Se intercambian, promueven y aplican medidas para un ordenamiento sostenible de las tierras y para luchar contra la deserti- ficación y la degradación de las tierras. Tabla 1. Objetivos 2018 – 2030 de la CNULD y los efectos previstos por su implementación 2 ONU. (2017). Informe de la Conferencia de las Partes sobre su 13er período de sesiones. Medidas adoptadas por la Conferencia de las Partes, ONU, Convención de las Naciones Unidas de Lucha contra la Desertificación, Ordos. 25 Objetivo 2. Mejorar las condiciones de vida de las poblaciones afectadas 2.1. Se mejora la seguridad alimentaria y el acceso adecuado al agua para las personas de las zonas afectadas. 2.2. Se mejoran y diversifican los medios de subsistencia de las personas de las zonas afectadas. 2.3. La población local, particularmente las mujeres y los jóvenes, se empoderan y participan en los procesos de toma de deci- siones para luchar contra la desertificación, degradación de las tierras y sequía. 2.4. Se reduce, sustancialmente, la migra- ción forzada por la desertificación y la de- gradación de las tierras. Objetivo 3. Mitigar, gestionar y adap- tarse a los efectos de la sequía, a fin de aumentar la resiliencia de los ecosiste- mas y las poblaciones vulnerables. 3.1. Se reduce la vulnerabilidad de los ecosis- temas a la sequía, mediante prácticas soste- nibles de planificación y ordenamiento terri- torial y acceso al agua. 3.2. Aumenta la resiliencia de las comunida- des a los impactos de la sequía. Objetivo 4. Generar beneficios ambien- tales mundiales mediante la aplicación efectiva de la Convención de las Nacio- nes Unidas de Lucha contra la Deserti- ficación. 4.1. La planificación y ordenamiento territo- rial y la lucha contra la desertificación y la degradación de las tierras contribuyen a la conservación y el uso sostenible de la biodi- versidad y a hacer frente al cambio climático. 4.2. Se refuerzan las sinergias con otros acuer- dos y procesos multilaterales sobre el medio ambiente. Objetivo 5. Movilizar una cantidad sus- tancial y adicional de recursos finan- cieros y no financieros para apoyar la aplicación de la Convención mediante alianzas eficaces a escala mundial y na- cional. 5.1 Mejora el acceso a recursos para la pre- vención y recuperación de zonas con degra- dación de las tierras y riesgo a sequía. 5.2 Mejora el alcance de las fuentes de finan- ciación para hacer frente a la degradación de las tierras y prevenir los efectos de la sequía. 5.3 Los países afectados estarán mejor capa- citados para traducir sus ideas de proyectos para la aplicación de la CNULD en proyectos de alta calidad. Fuente: ONU (2017) Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 26 3.1.3. Conferencia de las Partes (COP) La COP fue establecida por la Convención como el órgano supremo de toma de deci- siones. Hasta la fecha, la COP ha celebrado ca- torce períodos de sesiones, reuniéndose cada dos años desde 2001. Una de las principales funciones de la COP es revisar los informes presentados por las Partes, detallando cómo están cumpliendo con sus compromisos. El Ecuador, a través del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, en su calidad de punto focal ante la CNULD, envía regularmen- te sus delegados a las reuniones bianuales, y reporta anualmente los avances en materia de lucha contra la desertificación, degrada- ción de la tierra y sequía. La COP de la CNULD acuerda sus reuniones para tomar decisiones que avancen con la implementación de la Convención, sobre la base de la experiencia y evaluación de pro- gramas existentes. Adicionalmente, sesio- nan el Comité de Ciencia y Tecnología (CST por sus siglas en inglés) y el Comité para la Revisión de la Implementación de la Con- vención (CRIC por sus siglas en inglés) como órganos subsidiarios de la Convención. El primero tiene el objetivo de proveer infor- mación y asesoramiento científico y tecno- lógico relacionado al combate de la deser- tificación y la reducción de los efectos de la sequía; en este sentido, organiza sesiones de naturaleza científica y técnica enfocadas en temas prioritarios; mientras que el CRIC brinda asistencia a la COP para evaluar la implementación de la Convención. La sequía propiamente es un tema que se lo ha tratado desde la COP12 y con énfasis en la COP13. A continuación, se enumeran las decisiones más importantes de las últimas COP celebradas y su enfoque con la sequía: • En su decisión 3/COP 12, se invitó a las Partes a que integraran las metas volun- tarias de NDT en sus programas de ac- ción nacionales (PAN). • En la decisión 9/COP 12 se pidió a la Se- cretaría que continúe mejorando las aso- ciaciones para fomentar el desarrollo de capacidades para la planificación nacio- nal de preparación para la sequía, aler- ta temprana de sequía, evaluaciones de riesgo y vulnerabilidad, y medidas mejo- radas de reducción de riesgo a sequía. 27 • En su decisión 7/COP 13, la sequía se inclu- ye como un nuevo objetivo estratégico en el Marco Estratégico 2018-2030 de la CNULD que se implementará a través de los progra- mas de acción nacionales y otros medios. • En la decisión 29/COP 13, se invitó a las Partes a utilizar el Marco de políticas de re- siliencia, adaptación y gestión de la sequía para fortalecer su capacidad de mejorar la preparación para la sequía y proporcionar una respuesta adecuada a la sequía. • En la decisión 22 y 23/COP 14, el Meca- nismo Mundial y la Secretaría optan por apoyar activamente a los Gobiernos en la elaboración de planes nacionales con- tra la sequía (PNS), prestando apoyo y asesoramiento adaptados a ellos sobre la forma de incorporar la perspectiva de género en cada PNS. 3.1.4. Marco de Sendai3 El Marco de Acción es un tratado firmado y aprobado en Sendai (Japón) que tiene como objetivo la reducción sustancial del riesgo de desastres y de las pérdidas oca- sionadas por los desastres, tanto en vidas, medios de subsistencia y salud, como en bienes económicos, físicos, sociales, cultu- rales y ambientales de las personas, las em- presas, las comunidades y los países. Este marco expresa la necesidad de comprender mejor el riesgo de desastres en todas sus dimensiones: exposición, capacidades, vul- nerabilidades y las características de las amenazas. Para la implementación del Marco de Sen- dai para la Reducción del Riesgo de Desas- tres, Ecuador, a través del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias y otras instituciones vinculantes, ha establecido un fuerte compromiso y liderazgo político-insti- tucional que ha permitido mitigar los impac- tos negativos de eventos adversos como la sequía, evitando así pérdidas humanas, de- gradación de los ecosistemas y afectaciones a la economía del país. El marco de Sendai ha establecido 4 prioridades para reducir los impactos de eventos adversos, y en los cuales Ecuador también enmarca sus líneas de trabajo para mitigar la sequía. 3 ONU. (2015). Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030. Sendai, Japón. 28 Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía • Prioridad 1. Comprender el riesgo de desastres; • Prioridad 2. Fortalecer la gobernanza del riesgo de desastres para una mejor gestión; • Prioridad 3. Invertir en la reducción de riesgo de desastres para una mayor resi- liencia; y • Prioridad 4. Aumentar la preparación frente a desastres para responder mejor a ellos y para una mejor recuperación, re- habilitación y reconstrucción 3.1.5. Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS)4 son una serie de medidas para poner fin a la pobreza, proteger el planeta y ga- rantizar el bienestar global de las personas. En 2015, 193 Estados miembros de Nacio- nes Unidas, incluido Ecuador, aprobaron la Agenda 2030 que plantea los Objetivos de Desarrollo Sostenible como un nuevo hori- zonte de retos importantes para los seres humanos durante los próximos años. Se tra- ta de diecisiete ambiciosos objetivos, des- glosados en 169 metas, que precisan la co- laboración de la sociedad civil y los sectores públicos y privados, cuyo éxito significaría un mundo más igualitario y habitable. Para el caso de Ecuador, las acciones que está realizando a nivel país para la lucha contra la sequía, tanto a nivel institucional como local, guardan relación directa con el cumplimiento de los ODS, principalmente con los siguientes: • Objetivo 2. Poner fin al hambre, conse- guir la seguridad alimentaria y una mejor nutrición y promover la agricultura sos- tenible. • Objetivo 5. Alcanzar la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas. • Objetivo 6. Garantizar la disponibilidad y la gestión sostenible del agua y el sanea- miento para todos. • Objetivo 13. Tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos. • Objetivo 15. Proteger, restaurar y promo- ver la utilización sostenible de los eco- sistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques, combatir la de- sertificación y detener y revertir la de- gradación de la tierra, y frenar la pérdida de diversidad biológica. 3.2. Marco normativo del Ecuador para la gestión de la Sequía Los diferentes gobiernos han trabajado ar- duamente en la formalización de acuerdos institucionales para lograr el desarrollo so- cio-económico en un contexto de conserva- ción y aprovechamiento sostenible de los recursos naturales. En el país existen ins- trumentos legales que se vinculan, directa o indirectamente, a la gestión de la sequía y contribuyen, en gran medida, a la reducción del riesgo de impactos de esta amenaza cli- mática en todos los sectores vulnerables. 3.2.1. Constitución de la República del Ecuador5 El Plan Nacional de Sequía (PNS) responde a los mandatos supremos contemplados en la Constitución de la República del Ecuador, de los cuales se han considerado los siguientes: • El artículo 14 de la Constitución del Ecua- dor reconoce el derecho de la población a vivir en un ambiente sano y ecológicamen- te equilibrado, que garantice la sosteni- bilidad y el Buen Vivir, Sumak Kawsay. Se declara de interés público la preservación del ambiente, la conservación de los eco- sistemas, la biodiversidad y la integridad del patrimonio genético del país, la pre- vención del daño ambiental y la recupera- ción de los espacios naturales degradados. • Es importante mencionar que la Cons- titución reconoce plenamente a la na- turaleza como titular de derecho, tanto 4 ONU/CEPAL. (2016). Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible. Una oportunidad para América Latina y el Caribe 5 Asamblea Constituyente. (2008) 29 así, que en su Art. 71, manifiesta que “La naturaleza o Pacha Mama, donde se re- produce y realiza la vida, tiene derecho a que se respete integralmente su existen- cia y el mantenimiento y regeneración de sus ciclos vitales, estructura, funciones y procesos evolutivos […].” • El numeral cuatro del artículo 276 de la Constitución del Ecuador establece como uno de los objetivos del régimen de de- sarrollo, el recuperar y conservar la na- turaleza y mantener un ambiente sano y sustentable que garantice a las perso- nas y colectividades el acceso equitativo, permanente y de calidad al agua, aire y suelo, y a los beneficios de los recursos del subsuelo y del patrimonio natural. • El artículo 414 de la Constitución dis- pone que el Estado adoptará medidas adecuadas y transversales para la miti- gación del cambio climático, mediante la limitación de las emisiones de gases de efecto invernadero, de la deforestación y de la contaminación atmosférica; toma- rá medidas para la conservación de los bosques y la vegetación; y protegerá a la población en riesgo. • Artículo 261.- El Estado central tendrá com- petencias exclusivas sobre: … (Numeral 8) El Manejo de los desastres naturales. • Art. 389.- El Estado protegerá a las per- sonas, las colectividades y la naturale- za frente a los efectos negativos de los desastres de origen natural o antrópico mediante la prevención ante el riesgo, la mitigación de desastres, la recupera- ción y mejoramiento de las condiciones sociales, económicas y ambientales, con el objetivo de minimizar la condición de vulnerabilidad. • Art.390.- Los riesgos se gestionarán bajo el principio de descentralización subsi- diaria, que implicará la responsabilidad directa de las instituciones dentro de su ámbito geográfico. 3.2.2. Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión del Suelo (LOTUGS) Esta ley tiene por objeto fijar los principios y reglas generales que rigen el ejercicio de las competencias de ordenamiento territorial, uso y gestión del suelo urbano y rural, y su relación con otras que incidan significativa- mente sobre el territorio o lo ocupen, para que se articulen eficazmente, promuevan el desarrollo equitativo y equilibrado del terri- torio y propicien el ejercicio del derecho a la ciudad, al hábitat seguro y saludable, y a la vi- vienda adecuada y digna, en cumplimiento de la función social y ambiental de la propiedad e impulsando un desarrollo urbano inclusivo e integrador para el Buen Vivir de las perso- nas, en concordancia con las competencias de los diferentes niveles de gobierno. La Ley Orgánica de Ordenamiento Territo- rial, Uso y Gestión del Suelo (LOTUGS)6 pre- senta varios artículos que se vincula al PNS, como son: Artículo 3.- Fines: - Orientar las políticas públicas relativas al ordenamiento territorial, desarrollo ur- bano, vivienda adecuada y digna. - Promover el eficiente, equitativo, racio- nal y equilibrado aprovechamiento del suelo rural y urbano para consolidar un hábitat seguro y saludable en el territo- rio nacional. - Garantizar la soberanía alimentaria y el derecho a un ambiente sano, mediante un proceso de planificación del territorio. Artículo 19.- Suelo rural: Se realza en este articulado, directrices que se enmarcan con posibles efectos de la sequía en el sector rural de produc- ción, donde se destacan mecanismos de adaptación al cambio climático para los suelos que presentan factores de riesgo o que se encuentran en procesos de de- sertificación. 6 Asamblea Nacional del Ecuador. (2010). Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización. Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 30 3.2.3. Ley Orgánica de Tierras Rurales y Territorios Ancestrales Este instrumento mantiene el objetivo de normar el uso y acceso a la propiedad rural. Cabe resaltar que, al garantizar la titulación de tierras al productor o productora, éste puede invertir en ella para mejorar su pro- ductividad y limitar el riesgo asociado a la sequía. Los artículos más relevantes para el PNS, se analizan a continuación: • Artículo 6.- Prioridad nacional, mantiene relación con los Artículos 409 y 410 de la Constitución de la República, conside- rando de prioridad nacional, el manejo sostenible del recurso suelo, de esta ma- nera se busca garantizar el derecho a la alimentación y la soberanía alimentaria. • Artículo 10.- De los beneficios, para in- centivar a los propietarios de tierras rurales a realizar una producción sos- tenible de sus tierras para garantizar la soberanía alimentaria, el Estado se com- promete a realizar lo siguiente: - Dictar medidas económicas acordes a los pequeños y medianos productores; - Impulsar el desarrollo de programas y proyectos de producción y comercializa- ción agraria y agroindustrial; y - Fomentar procesos de producción y co- mercialización asociativas. 3.2.4. Código Orgánico Ambiental (COA) Tiene por objeto el garantizar el derecho de las personas a vivir en un ambiente sano y ecológicamente equilibrado, así como pro- teger los derechos de la naturaleza. Los artículos más relevantes de la mencionada Ley que van en consonancia con el PNS son: • Artículo 248.- Fines del Estado en ma- teria de cambio climático, impulsa el desarrollo sostenible en la planificación territorial a nivel local, regional y nacio- nal; además de establecer mecanismos de gestión de riesgos por efectos del cambio climático en los instrumentos de planifi- cación de índole nacional y local; así como el acceso oportuno a la información para gestionar el riesgo a través de medidas de adaptación al cambio climático. • Artículo 251.-Mecanismos de coordina- ción y articulación, se impulsa la coor- dinación con instituciones de todos los niveles de gobierno, para incluir en sus programas y proyectos, políticas y obje- tivos de reducción y respuesta a los efec- tos del cambio climático. • Artículo 255.- Transferencia de tecnolo- gía, impulsa la coordinación institucional para el desarrollo de la investigación y desarrollo en temas de cambio climático; así como la transferencia de tecnología y conocimientos ancestrales entre entida- des gubernamentales, no gubernamen- tales y sociedad civil para la mitigación y adaptación al cambio climático, y reduc- ción de vulnerabilidad y riesgo. • Artículo 256.- Generación e intercambio de información, impulsa la coordinación y articulación con institutos nacionales de investigación, entidades públicas y privadas para la gestión de información y conocimiento en torno al cambio cli- mático; tema primordial en la propuesta de modelo de gestión de la sequía con enfoque de innovación. 3.2.5. Ley Orgánica de Recursos Hídricos, Usos y Aprovechamiento del Agua (LORHUyA). Esta ley determina que los recursos hídricos son parte del patrimonio natural del Estado y establece que su competencia estará en manos de este último y, concurrentemente, con los Gobiernos Autónomos Descentrali- zados (GAD). El instrumento implementador de la Ley Orgánica de Recursos Hídricos, Usos y Apro- vechamiento del Agua es el Plan Nacional del Agua, que tiene como objetivo funda- 31 mental, planificar la política hidrográfica del Ecuador7, conforme a las disposiciones legales, políticas nacionales, planificación y gestión del recurso hídrico, y las necesida- des de la población y del medio ambiente. Así mismo, el Plan Nacional de Riego que promueve la redistribución equitativa de los caudales desde un enfoque de derecho para garantizar la calidad y cantidad de agua para riego, es otra herramienta fun- damental en la gestión del recurso hídrico. Los principios de esta Ley que se relacionan con el PNS, se abordan a continuación: • La integración de todas las aguas, sean estas, superficiales, subterráneas o at- mosféricas, en el ciclo hidrológico con los ecosistemas. • El agua, como recurso natural, debe ser conservada y protegida mediante una gestión sostenible y sustentable, que garantice su permanencia y calidad. • El agua, como bien de dominio público, es inalienable, imprescriptible e inembargable. • El agua es patrimonio nacional y estra- tégico al servicio de las necesidades de las y los ciudadanos y elemento esencial para la soberanía alimentaria; en conse- cuencia, está prohibido cualquier tipo de propiedad privada sobre el agua. • El acceso al agua es un derecho humano. • El Estado garantiza el acceso equitativo al agua. • El Estado garantiza la gestión integral, integrada y participativa del agua. • La gestión del agua es pública o comunitaria. Es importante mencionar que se encuentra vigente el Plan Nacional de Riego y Drenaje (PNRD), que tiene por objetivo el abordar estrategias para enfrentar los problemas fundamentales del riego como parte de la garantía del Buen Vivir Rural. Este plan se alinea a la ley de Recursos Hídricos, y en él se han definido las siguientes políticas na- cionales en riego y drenaje que van en con- cordancia directa con la gestión de la sequía: • Dinamizar la gestión ecológica en el ám- bito del riego y drenaje. Los sistemas de riego se constituyen en ejes articulado- res del desarrollo territorial. • Mejorar la eficiencia en el manejo del agua para riego y de infraestructura exis- tente, y ampliar el patrimonio público y comunitario de riego y drenaje. • Garantizar una distribución socialmente equitativa del agua para riego en cum- plimiento de los mandatos constitucio- nales y legales. • Fortalecer las capacidades de las orga- nizaciones para la gestión colectiva y comunitaria del riego y/o drenaje en el marco de alianzas público comunitarias. • Ordenar la institucionalidad pública del sector riego y drenaje y fortalecer sus ca- pacidades para asegurar la gobernanza en este ámbito, en el marco de las dinámicas de descentralización y desconcentración. Como se puede apreciar en el desarrollo de la normativa nacional con ámbito mul- tisectorial y sectorial, existe un alto nivel de relación entre los distintos instrumentos legales, resaltando la transversalidad de la gestión de riesgos por efectos del cambio climático en todos los sectores y niveles de gobierno, lo cual da un ambiente normativo apropiado para la formulación del PNS. A continuación, a manera de resumen se detalla el cuadro de las leyes y planes abor- dados en el análisis: 7 SENAGUA. (2016). Plan Nacional de la Gestión Integrada e Integral de los Recursos Hídricos Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 32 Ámbito Normativa Instrumento implementador Multisectorial Constitución de la República • Toda la legislación ecuatoriana Multisectorial Ley de Seguridad Pública del Estado • Reglamento de la Ley de Seguridad Pública del Estado • Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos (Manual de Gestión de Riesgos para Emergencias y Desastres y Agendas de Reducción de Riesgos) • Plan Nacional de Respuesta ante Desastres • Agendas de Reducción de Riesgos Multisectorial Código Orgánico de Organización Territorial, Autonomía y Descentralización • Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial • Plan de Acción Nacional contra la Desertificación Sectorial (Uso de Suelo) Ley Orgánica de Ordenamiento Territorial, Uso y Gestión del Suelo • Estrategia Territorial Nacional • Planes de Desarrollo de Ordenamiento Territorial y • Planes Complementarios Sectorial (Agropecuario) Ley Orgánica de Tierras Rurales y Territorios Ancestrales • Política Agropecuaria Ecuatoriana “Hacia el desarrollo territorial rural sostenible 2015 – 2025” • Plan Nacional de Riego y Drenaje • Plan de Acción Nacional contra la Desertificación Sectorial (Recurso Hídrico) Ley Orgánica de Recursos Hídricos, Usos y Aprovechamiento del Agua • Plan Nacional del Agua • Plan Nacional de Riego y Drenaje • Plan de Acción Nacional contra la Desertificación Sectorial (Ambiente) Código Orgánico Ambiental • Plan de Implementación de la Primera Contribución Nacionalmente Determinada del Ecuador • Estrategia Nacional de Cambio Climático • Plan de Acción Nacional contra la Desertificación • Estrategia Nacional para el Manejo Integral del Fuego Fuente: ONU (2017) Tabla 2. Normativa Nacional a considerar en el Plan Nacional de Sequía 8 SENPLADES. (2017). Plan Nacional de Desarrollo 2017-2021 Toda una Vida. Quito, Ecuador. 33 3.2.6. Decretos ejecutivos y acuerdos ministeriales Complementario al análisis anterior, el Es- tado ecuatoriano ha emitido algunos decre- tos para el establecimiento de acciones de ámbito nacional enfocadas a la mitigación y adaptación al cambio climático, y con ello a la gestión de la sequía, entre los que se puede mencionar: • Mediante Decreto Ejecutivo No. 1815 del 01 de julio de 2009, publicado en el Registro Oficial No. 636 del 17 de julio de 2009, de- clara como política de Estado la adaptación y mitigación al cambio climático, y dispone que el Ministerio del Ambiente (actual Ministe- rio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica) estará a cargo de la formulación y ejecución de la Estrategia Nacional de Cambio Climático. • Mediante Acuerdo Ministerial No. 095 de fe- cha 19 de julio de 2012, publicado en el Re- gistro Oficial Suplemento No. 9 del 17 de ju- nio de 2013, se expide la Estrategia Nacional de Cambio Climático. • El Acuerdo Ministerial N° 45 determina las competencias del Ministerio del Ambiente (ac- tual Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica) respecto al combate de la Desertifi- cación, Degradación de Tierras y Sequía. • En el mismo acuerdo se establece que el Ministerio del Ambiente (actual Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica) es la Autoridad Ambiental Nacional de Desertifica- ción, Degradación de Tierras y Sequía, con el fin de desarrollar actividades de gestión y coordi- nación que permitan implementar y ejecutar las decisiones adoptadas por la CNULD 3.3. Estrategias y Planes Nacionales que Contribuyen a la Gestión de la Sequía 3.3.1. Estrategia Nacional de Cambio Climático (ENCC) El Gobierno del Ecuador ha visto necesario elaborar una Estrategia Nacional de Cam- bio Climático (ENCC) de carácter transversal a los distintos sectores para hacer frente a los desafíos que presenta el cambio climá- tico a la sociedad en general. Este docu- mento guía y dicta, de manera ordenada y coordinada, las acciones y medidas que el Ecuador necesita impulsar para preparar a la nación para enfrentar los eventos extre- mos climáticos de mayor intensidad y fre- cuencia, que tendrán sin duda afectaciones en todos los sectores de la economía de nuestro país. Por otro lado, dicta las accio- nes que el Ecuador, proactivamente, imple- mentará para reducir el nivel de emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) en los sectores estratégicos productivos y sociales para contribuir a un esfuerzo mundial que busca, con respecto a su nivel de desarro- llo y capacidades, estabilizar las emisiones a un nivel que no interfiera con el sistema climático, permitiendo a los ecosistemas adaptarse naturalmente a un incremento de la temperatura del planeta. La ENCC posee dos líneas estratégicas en- focadas en la reducción de vulnerabilidad y de emisiones de GEI: adaptación al cambio climático y mitigación del cambio climático. En este sentido, es importante mencionar que los objetivos generales de las líneas de adaptación y mitigación que se encuentran relacionadas al PNS son los siguientes, res- pectivamente: • Crear y fortalecer la capacidad de los sis- temas social, económico y ambiental para afrontar los impactos del cambio climático. • Crear condiciones favorables para la adop- ción de medidas que reduzcan emisiones de GEI y aumentar los sumideros de carbono en los sectores estratégicos. 3.3.2. Estrategia Nacional para el Manejo Integral del Fuego. En los últimos años, los incendios foresta- les se están presentando con mayor perio- dicidad e intensidad como consecuencia del cambio climático. Períodos de sequía extendidos, veranos más intensos, épocas con mayores vientos, pérdida de humedad relativa, producto de la radiación solar es- tán produciendo incendios forestales más frecuentes y severos. En el caso de Ecuador, la problemática de los incendios forestales presenta caracte- 34 Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía rísticas similares a la problemática mundial. El cambio de uso de suelo para la imple- mentación de áreas de pastoreo o de pro- ducción agrícola, el manejo inadecuado de las quemas, y sumado a esto, las bajas preci- pitaciones (sequía) y las altas temperaturas como resultado de la variabilidad climática, han causado que zonas con importancia ecológica y productiva presenten alto grado de susceptibilidad a incendios, y con ello que poblaciones, principalmente rurales, se vean afectadas económicamente por las quemas de sus áreas de producción. En el periodo 2012 – 2019, más del 80% de in- cendios forestales que ocurrieron en el Ecua- dor fueron en la Región Sierra, un 18% en la Región Costa y menos del 2% en la Amazonia y la Región Insular. Loja, Pichincha, Chimbora- zo e Imbabura se ubicaron como las provin- cias que más áreas verdes y protegidas han perdido durante los incendios forestales y en la costa, las provincias más afectadas son El Oro, Guayas, Manabí y Santa Elena. Según da- tos del SNGRE, en 2020, se registraron un total de 2.336 sucesos de incendios forestales que afectaron a un total de 27.904,91 Ha; de estas, 6.024,00 Ha pertenecía a Loja, 4.220,05 Ha a Pichincha, 3.177,53 Ha a Azuay y 2.564,72 Ha a Chimborazo que fueron las provincias que regis- tran mayor área quemada, afectando a la diver- sidad de importantes ecosistemas naturales y a la productividad de zonas agrícolas. N° Provincia Número Incendio Forestales Ha de cobertura vegetal quemada 1 Loja 192 6.024,00 2 Pichincha 179 4.220,05 3 Azuay 443 3.177,53 4 Guayas 385 2.845,39 5 Chimborazo 144 2.564,72 6 Tungurahua 133 1.800,60 7 Imbabura 165 1.662,16 8 El Oro 164 1.340,23 9 Cotopaxi 83 1.283,80 10 Carchi 53 738,38 Tabla 3. Principales provincias afectadas por incendios forestales Figura 1. Provincias con amenaza de incendios forestales Fuente: MAAE (2020) (actual MAATE) 35 Según el MAATE (Ministerio del Ambien- te, Agua y Transición Ecológica), entre los años 2012 y 2018 se perdieron 61.372 ha de áreas boscosas bajo categoría de protección del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP) o sus zonas de amortiguamiento. Durante el año 2020, según los informes del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE) generados hasta agosto de 2020 “se han reportado un total de 538 incendios forestales con una afec- tación de 5.050,39 Ha de bosques y vegeta- ción nativa” (MAATE, 2020). Actualmente, el MAATE ha elaborado la Es- trategia Nacional de Manejo Integral del Fuego, que tiene por objetivo definir las líneas estratégicas y acciones que orienten el fortalecimiento del Manejo Integral del Fuego en el Ecuador, a través de una am- plia participación e integración de todos los sectores y actores relevantes en la materia. Esto contribuirá a minimizar los impactos negativos del fuego y potencializar sus efectos positivos en un marco de protec- ción a la biodiversidad y la naturaleza, a la adaptación al cambio climático y el respeto a las condiciones socioculturales de las co- munidades. Por la estrecha relación que tiene la sequía con los episodios de incendios forestales, el Plan Nacional de Sequía y la Estrategia Nacional del Fuego se convierten en instru- mentos de política pública que contribuirán al establecimiento de estrategias plausibles de desarrollo social sostenible y sustenta- ble en un contexto de cambio climático. Las metas a las que se enfoca cada proceso, tie- nen un hilo conductor que es disminuir el riesgo a pérdidas humanas, económicas y ambientales, al igual que establecer accio- nes para aumentar las capacidades adapta- tivas ante cambios adversos en el sistema climático. 36 Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 3.3.3. Plan de Implemetación de la Primera Contribución Determinada a Nivel Nacional del Ecuador (PI-NDC) El PI-NDC representa el compromiso del Ecuador para hacer frente al cambio climático y así dar cumplimiento a los acuerdos nacio- nales e internacionales frente a la CMNUCC y al Acuerdo de París. En 2019, a través de Decreto Ejecutivo N°. 840, este instrumento adquirio el carácter de política de Estado, estableciendo que las entidades competentes coordinarán con la Autoridad Ambiental Nacional - Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE), el desarrollo y ejecución del Plan de Implementación de la NDC. En lo que respecta a su componente de adaptación, en la NDC se establecen 43 medidas y 111 metas de adaptación para los seis sectores priorizados: Sectores Productivos y Estra- tégicos; Patrimonio Natural; Salud; Asenta- mientos Humanos; Soberanía Alimentaria, Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca; y Patrimonio Hídrico. El Plan Nacional de Sequía, siendo un ins- trumento desarrollado con el fin de generar una respuesta oportuna contra una de las principales amenazas climáticas como lo es la sequía, mantiene sinergias a nivel de las medidas y metas en lo siguientes sectores: • Soberanía Alimentaria, Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca Medida 2: Promoción de gobernanza res- ponsable sobre el uso y manejo del suelo que asegure una producción agropecuaria sostenible y resiliente a los efectos del cam- bio climático. Medida 3: Emisión de regulaciones y norma- tiva técnica para la integración de la adapta- ción al cambio climático en la planificación del desarrollo a escala sectorial (sectores agrícola y pecuario) y local (a nivel de los gobiernos autónomos descentralizados). Medida 5: Desarrollo, promoción e imple- mentación de modelos y tecnologías de producción agropecuaria sostenible y resi- liente a los efectos del cambio climático. Medida 8: Generación de información para fortalecer la gestión de riesgos agroclimá- ticos, que permita establecer estrategias de alerta temprana ante eventos climáticos extremos. • Sector Patrimonio Natural Medida 1: Mejoramiento de instrumentos de política pública de patrimonio natural que incorporan la adaptación al cambio climático. Medida 2: Incremento de la superficie de bosques, cobertura de vegetación natural remanente y ecosistemas marinos y costeros conservados o con manejo sostenible, para mantener su funcionalidad ecosistémica en escenarios de cambio climático. Medida 4: Establecimiento de corredores de conservación y restauración de bosques se- cundarios y zonas de amortiguamiento para mantener la conectividad del paisaje, reducir impactos (actuales y esperados) del cambio climático e incrementar la resiliencia ecosis- témica. • Sector Patrimonio Hídrico Medida 1: Implementación de un sistema nacional de información para el sector hí- drico como herramienta de apoyo a la ges- tión, monitoreo y evaluación de los efectos del cambio climático. Medida 5: Generación y establecimiento de mecanismos de conservación de fuentes hídricas e implementación de sus planes de manejo para asegurar, a futuro, agua en cantidad y calidad. Medida 8: Gestión de la oferta y demanda hí- drica nacional integrando variables de cam- bio climático, con énfasis en zonas con estrés hídrico. Medida 10: Diseño e implementación de ac- ciones que contribuyan a aumentar la capaci- dad adaptativa de la infraestructura hidráuli- ca (existente y nueva) de uso múltiple. 37 3.3.4. Plan Nacional de Respuesta ante Desastres El Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos (SNDGR) cuenta con un modelo de gestión general para la interven- ción en las distintas fases del ciclo de los desastres y emergencias, que se basa en la actuación conjunta de las distintas unida- des de gestión de riesgo de todas las insti- tuciones públicas y privadas en los ámbitos local, regional y nacional. Dentro de este enfoque establecido en el Plan Nacional de Respuesta Responde Ec, el Estado ejerce la rectoría a través del organismo técnico de- signado en la Constitución. Las principales funciones de este plan y que se relacionan con el PNS, se mencionan a continuación: • Identificar los riesgos existentes y po- tenciales, internos y externos que afec- ten el territorio ecuatoriano. • Generar, democratizar el acceso y difun- dir información suficiente y oportuna para gestionar adecuadamente el riesgo. • Asegurar que todas las instituciones públicas y privadas incorporen obliga- toriamente, y en forma transversal, la gestión de riesgo en su planificación y gestión. • Fortalecer en la ciudadanía y en las en- tidades públicas y privadas, capacida- des para identificar los riesgos inheren- tes a sus respectivos ámbitos de acción, informar sobre ellos, e incorporar accio- nes tendientes a reducirlos. • Articular las instituciones para que coordinen acciones a fin de prevenir y mitigar los riesgos, así como para en- frentarlos, recuperar y mejorar las con- diciones anteriores a la ocurrencia de una emergencia o desastre. • Realizar y coordinar las acciones nece- sarias para reducir vulnerabilidades y prevenir, mitigar, atender y recuperar eventuales efectos negativos derivados de desastres o emergencias en el terri- torio nacional. • Garantizar financiamiento suficiente y oportuno para el funcionamiento del Sis- tema, y coordinar la cooperación interna- cional dirigida a la gestión de riesgo. 3.4. Proyectos implementados para la gestión de la sequía Como parte de los esfuerzos que ha reali- zado el país, y concretamente a raíz de la conformación de la Subsecretaria de Cam- bio Climático (SCC) del MAATE, se han im- plementado una serie de iniciativas/pro- gramas/proyectos encaminados a evitar, reducir y revertir los impactos de la degra- dación de la tierra y la sequía, los cuales se mencionan a continuación. Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 38 Programas Proyecto Agencia cooperante Año de implementación Zonas de intervención Objetivos del proyecto Proyecto Regional Andino de Adaptación al Cambio Climático / Adaptación al impacto del retroceso acelera- do de glaciares en los andes tropi- cales (PRAA) Financiamiento: Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés), Banco Mundial y Gobierno del Japón. Fondos que fueron administrados por la Secretaría General de la Comunidad Andina (SGCA) y el MAATE Ejecutor e implementador: Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE). Contrapartes: Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y Gobiernos locales. 2009-2012 (4 años de ejecución) Microcuenca del río Papallacta, microcuencas de los ríos Antisana, Blanco Grande y Quijos. Cuenca alta del río Guayllabamba. Contribuir en el reforzamiento de la capacidad adaptativa de los ecosistemas alto andinos y en el fortalecimiento de las economías locales ante los impactos del cambio climático y el retroceso glaciar, a través de laimplemen- tación de activi- dades piloto que muestren los costos y beneficios de la adaptación al cambio climático. Proyecto de Adaptación al Cambio Climático a través de una efectiva gobernabilidad del agua en el Ecuador (PACC) Financiado: Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés). Ejecutor e Im- plementador: Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE). Contrapartes: Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), y Gobiernos locales. 2008-2015 (8 años de ejecución) Cuencas de los Ríos Paute, Jubones, Catamayo, Chone, Portoviejo y Babahoyo Disminuir la vulnerabilidad del Ecuador al cambio climático a través del manejo eficiente de los recursos hídricos Tabla 4. Proyectos implementados para la gestión de la sequía 39 Gestión de la adaptación al cambio climático para disminuir la vulnerabilidad social, económica y ambiental en el Ecuador (GACC) Financiamiento: Fondos públicos Ejecutor e Implementador: Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE). Contrapartes: Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y Gobiernos locales. A nivel Nacional Cuencas del río Pastaza y Guayas Fomentar la capacidad de los sistemas naturales, sociales y económicos para responder a, y resistir los impactos del cambio climático, a través de la implementación de acciones de adaptación, mitigación y concienciación que conduzcan al posicionamiento del Ecuador en los mecanismos de lucha contra el cambio climático a nivel mundial. Fortalecimiento de la capacidad adaptativa de las comunidades frente a los efectos adversos del cambio climático, con énfasis en Seguridad alimentaria en la Provincia de Pichincha y cuenca del Río Jubones (FORECCSA) Financiamiento: Fondo de Adaptación del Protocolo de Kioto. Ejecutor: Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) Implementado: Programa Mundial de alimentos (PMA). Contrapartes: Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y Gobiernos locales. 2011-2018 (8 años de ejecución) Provincia de Pichincha Cuenca del río Jubones Fortalecer las capacidades locales, mediante capacitación, implementación de alertas tempranas comunitarias, la inclusión de medidas de adaptación en los planes de los Gobiernos Autónomos Descentralizados y prevenir los riesgos en seguridad alimentaria. 40 Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía Gestión Integrada para la Lucha contra la Desertificación, Degradación de Tierras y Adaptación al Cambio climático (GIDDACC) Financiamiento: Fondos públicos Ejecutor e Im- plementador: Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) Contrapartes: Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y Gobiernos locales. 2014-2019 (6 años de ejecución) Provincias de El Oro, Loja, Azuay, Tungurahua, Manabí. Contribuir a la ges- tión del combate a la desertificación, degradación de la tierra y sequía y adaptación al cambio climático, a través de la implementa- ción de iniciativas locales de conservación y desarrollo con enfoque de equidad de género e interculturalidad, en las provincias afectadas del país. Soporte a la Toma de Decisiones para la Integración y la Ampliación del Manejo Sostenible de Tierras (DS-SLM) Financiamiento: Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés). Ejecutor: Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) Implementado: Organización de la Naciones Unidades para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Contrapartes: Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y Gobiernos locales. 2015-2018 (4 años de ejecución) A nivel Nacional Sub Nacional: Provincia de Loja, cantón Gonzanamá Integrar y aplicar buenas prácticas de manejo sostenible de la tierra (MST) mediante el desarrollo de evaluaciones de la degradación de la tierra a nivel nacional y/o subnacional e identificación de buenas prácticas de MST. 41 Promoción del Manejo Ganadero Climáticamente Inteligente, Inte- grando la Rever- sión de la Degra- dación de Tierras y Reduciendo los Riesgos de Desertificación en Provincias Vulnerables (GCI) Financiamiento: Fondo Mundial para el Medio Ambiente (GEF por sus siglas en inglés). 2015-2019 (5 años de ejecución) Provincias de Imbabura, Loja, Guayas, Manabí, Santa Elena, Morona Santiago, Napo Reducir la degra- dación de la tierra e incrementar la capacidad de adaptación al cambio climático y de reducción de emisiones de GEI, a través de la im- plementación de políticas intersec- toriales y técnicas de ganadería sostenible, con particular atención en las provincias vulnerables. Implementación de prácticas de manejo sosteni- ble de la tierra y fortalecimiento de capacidades en comunidades afectadas por la degradación (MST) Financiamiento: Servicio Forestal Coreano (KFS) Ejecutor: Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE). Implementado: Organización de la Naciones Unidades para la Alimentación y la Agricultura (FAO). Contrapartes: Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y Gobiernos locales. 2019-2020 (2 años de ejecución) Provincias de Loja y Manabí Rehabilitar áreas degradadas que mejoren los sistemas productivos locales y condiciones de vida de los articipantes. Consolidar los procesos de recuperación de áreas degradadas mediante refores- tación y regenera- ción natural. Incrementar el conocimiento y las capacidades locales sobre el Manejo Sostenible de la tierra en los habitantes locales y los tomadores de decisiones. Fuente: MAAE (2020) 42 Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 43 4 Marco Conceptual para la Gestión de la Sequía 44 Marco Conceptual para la Gestión de la Sequía Los marcos conceptuales de Reducción del Riesgo de Desastres (RRD) así como de Cam- bio Climático, evidencian sinergias, tanto en sus niveles de gestión como a nivel operativo. Se efectuó un análisis de la terminología usa- da en el ámbito de la gestión de la sequía, to- mando como base varios documentos oficia- les perteneciente a instancias internacionales de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) que se encargan de brindar a los paí- ses miembros, directrices y lineamientos para la gestión de ambas temáticas. Para la realización del análisis de términos técnicos, se utilizó la metodología compara- tiva, resultando una tabla de dos columnas en la cual se pudo contrastar los términos que se usa tanto en Cambio Climático como en Gestión del Riesgo; sin embargo, aquí se expone el resultado final con los términos que comprendieron el desarrollo del pre- sente Plan Nacional de Sequía. A través de este análisis, se ha pretendido buscar las respectivas concordancias entre la terminología técnica y se ha llegado a la conclusión que el único caso en el cual no existe una conciliación completa, en cues- tión de concepción de términos, es en la de- finición de “mitigación”. Tanto en materia de Gestión del Riesgo, como en Cambio Climático, la “mitigación” tiene acepciones diferentes por lo que, para efectos del desarrollo del Plan Na- cional de Sequía, se optará por omitir este tér- mino con el fin de que no exista confusión en la comprensión de competencias de las direc- ciones y subsecretarías encargadas en el Minis- terio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica del Ecuador, el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias, y el Ministerio de Agri- cultura y Ganadería. En este sentido, se ha consensuado, a través de trabajos participativos con cada una de las instituciones involucradas, el uso del tér- mino “aumento de la capacidad adaptativa,” en lugar del término “mitigación” en el con- texto del Plan Nacional de Sequía, dado que, después de un análisis técnico, la semántica que encierra este término, aborda los enfo- ques, acciones y competencias del término “mitigación” usado dentro del contexto de la gestión del riesgo. Figura 2. Relación de términos entre Gestión del Riesgo y Cambio Climático 45 4.1. Definiciones de la sequía 4.1.1. Concepto La Organización Meteorológica Mundial de- fine a la sequía como el déficit acumulativo de precipitación respecto a las condiciones normales previstas para un determinado espacio geográfico, su manifestación pue- de ser a corto o mediano plazo, a través de la disminución del caudal de los ríos, de los niveles de embalses o de la altura de aguas subterráneas (Serrano et al., 2016). Sin em- bargo, para entender la evolución de la se- quía en el Ecuador, es importante conside- rar la compleja relación que existe entre el ENSO (El Niño Oscilación del Sur) y la varia- bilidad espacio-temporal de la ocurrencia de sequías en el país (OMM, 2006; Serrano et al., 2016). Los efectos de la sequía empiezan a mani- festarse en la disminución de agua en los suelos, es por ello que la agricultura suele ser el primer sector afectado por este fe- nómeno. Esta afectación de los sistemas agroproductivos impacta, directamente, a los medios de vida de las poblaciones más vulnerables localizadas en áreas rurales, provocando impactos socioeconómicos, y a largo plazo, debido a la falta de imple- mentación de acciones de recuperación y adaptación de los ecosistemas afectados, se pueden identificar procesos de degrada- ción o desertificación del suelo (OMM, 2006; MAGAP-IEE, 2015; FAO, 2017). 4.1.2. Tipos de sequía Para conceptualizar a la sequía en cada una de sus etapas, es importante entender la secuencia que contempla la anomalía cli- matológica, partiendo de la sequía meteo- rológica, la cual responde a una diversidad de causas, dependiendo de la región de ocu- rrencia. La definición de la sequía agrícola, hidrológica y socioeconómica dependen de la interacción entre las características na- turales de la sequía meteorológica y cómo ésta afecta a las actividades humanas que dependen de los niveles de precipitación y proporcionan el abastecimiento de agua para cubrir las demandas de la sociedad y el medio ambiente (Figura 3) (OMM, 2006; MAGAP-IEE, 2015). Figura 3. Relación entre los diferentes tipos de sequía IMPACTO EN SECTORES MÁS VULNERABLES SEQUÍA METEOROLÓGICA SEQUÍA HIDROLÓGICA SEQUÍA SOCIOECONÓMICA SEQUÍA AGRÍCOLA 46 Marco Conceptual para la Gestión de la Sequía 4.1.2.1. Sequía meteorológica Se la puede definir como una condición anormal y recurrente de variables climáti- cas presentes en todas las regiones de la Tierra, caracterizada por el marcado déficit en la distribución de la precipitación que puede producir serios desbalances hidroló- gicos. La sequía meteorológica es el primer indicador de ocurrencia del fenómeno de la sequía (OMM, 2006; Valiente, 2001). Además del déficit, en términos de precipitación, existen otras variables climatológicas que contribuyen al desarrollo de la sequía, como el incremento de la temperatura, aumento de la insolación, disminución de la nubosi- dad, reducción de la humedad atmosférica e incremento de la evapotranspiración. 4.1.2.2. Sequía agrícola Se la define en términos de disponibilidad de agua en los suelos, que permite satis- facer los requerimientos mínimos para un normal crecimiento de las plantas en sus distintas fases fenológicas, es decir, su de- finición se basa en términos de la humedad suficiente en el suelo para el sustento de los cultivos y desarrollo de especies forra- jeras, antes que en términos de variabilidad en los regímenes de precipitación durante un período de tiempo determinado. La in- tensidad de la sequía agrícola depende di- rectamente de la capacidad de infiltración del agua en los suelos; esta varía, princi- palmente, por aspectos biofísicos propios del suelo como la humedad preexistente, la pendiente, el tipo de suelo y su relación directa con la intensidad de precipitación (OMM, 2006; MAGAP-IEE, 2015). El sector agropecuario es el primero en sufrir los impactos producidos por la ocu- rrencia de la sequía; estos impactos se ven reflejados principalmente en la caída de la productividad de los sistemas de produc- ción y en algunos casos en la pérdida par- cial o total de los cultivos (FAO, 2017). 4.1.2.3. Sequía hidrológica Se refiere a una deficiencia en el caudal o volumen de aguas superficiales y subterrá- neas (ríos, lagos, vertientes, embalses). En la sequía hidrológica no existe una relación directa entre los niveles de precipitación y la disponibilidad de agua superficial y sub- terránea, dado que estos elementos del sis- tema hidrológico se destinan a diferentes usos como el riego, turismo, generación de Figura 4. Esquematización de los tipos de sequía 47 energía hidroeléctrica, abrevaderos, abaste- cimiento de agua potable, pesca, conserva- ción del medio ambiente, entre otros. A di- ferencia de la sequía agrícola, la cual tiene lugar poco tiempo después de la meteoro- lógica, la sequía hidrológica puede presen- tarse luego de varios meses del inicio de la escasez pluviométrica o poco tiempo des- pués de que el nivel de precipitaciones re- torne, esta puede ser que no se manifieste (OMM, 2006; MAGAP-IEE, 2015). 4.1.2.4. Sequía socioeconómica Se produce cuando el período de escasez de lluvias es considerablemente prolongado para la ocurrencia de las sequías agrícolas e hidrológicas, afectando al suministro del agua en forma de un bien económico, como puede ser: agua potable, agua para riego, agua para uso industrial, agua para energía hidroeléctrica, lo cual conlleva a un efecto nocivo sobre las comunidades, su economía y por ende para sus medios de vida (OMM, 2006; MAGAP-IEE, 2015). La sequía socioeconómica se diferencia, no- tablemente, de los otros tipos de sequía de- bido a que refleja la relación entre la oferta y demanda de los usos del agua. La oferta varía en función de la precipitación o dis- ponibilidad del recurso y la demanda fluc- túa, entre otros factores, por el aumento de la población o el desarrollo de los asenta- mientos humanos (OMM, 2006). Variabilidad natural del clima Carencia de agua del suelo Efectos económicos Efectos sociales Efectos medioambientales Altas temperaturas, vientos fuertes, humedad relativa baja, insolación más intensa, menos nubosidad Falta de agua para las plantas, biomasa y rendimiento reducidos Aumento de la evaporación y de la transpiración SE Q U ÍA M E TE O R O LÓ G IC A SE Q U ÍA A G R ÍC O LA TI E M P O D U R A C IÓ N SE Q U ÍA H ID R O LÓ G IC A SEQUÍA SOCIOECONÓMICA 48 Marco Conceptual para la Gestión de la Sequía 4.2. Variables climatológicas esenciales de la sequía El Instituto Nacional de Meteorología e Hi- drología (INAMHI), como ente responsable del contexto nacional en temas de la me- teorología y climatología, procesa datos provenientes de estaciones hidrometeoro- lógicas automáticas y convencionales; para este procesamiento y análisis9 se considera un periodo de 17 años desde el año 2002 al 2018, para estaciones convencionales y del año 2013 al 2018, para estaciones automá- ticas. Cabe señalar que la base de datos son procesados con controles de calidad im- plementados acorde a las normativas de la OMM. Además, se considera la corrección de datos erróneos y validaciones constantes 9 http://www.serviciometeorologico.gob.ec/ para la difusión de estadísticas a organis- mos estatales, regionales y mundiales. La base de datos proveniente de las esta- ciones convencionales en el período 2002 – 2018, considera las siguientes variables climáticas: precipitación, temperatura máxima, temperatura mínima, temperatura media, evaporación potencial, humedad re- lativa media diaria, heliofania efectiva, cau- dales medios, niveles medios, temperatura del punto de rocío y dirección del viento. Su periodicidad de captura es diaria y la infor- mación es digitada, procesada, ejecutada en su corrección inicial para su posterior validación y procesamiento para su impor- tación a la base de datos y la difusión a los usuarios. 49 Figura 5. Datos históricos de estaciones hidrometeorológicas convencionales (2002-2018). Precipitación 140.000 120.000 100.000 80.000 60.000 40.000 20.000 0 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 Lineal (Precipitación)Precipitación 10.000 20.000 30.000 40.000 50.000 60.0000 0 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 Lineal (Temperatura Máx.)Temperatura Máx. Temperatura Máxima Temperatura Media 0 300 600 900 1.200 1.500 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 Lineal (Temperatura Media)Temperatura Media 10.000 20.000 30.000 40.000 50.000 60.000 Lineal (Caudales Medios)Caudales Medios Caudales Medios 0 2002 2003 2004 2005 2006 2007 2008 2009 2010 2011 2012 2013 2014 2015 2016 2017 2018 Fuente: INAMHI, 2018 50 Marco Conceptual para la Gestión de la Sequía 4.2.1. El Niño Oscilación del Sur - ENOS El Ecuador por estar ubicado en el paralelo cero es afectado continuamente por dife- rentes sistemas sinópticos que ocurren du- rante el año, los cuales, regulan el clima y la variabilidad climática del país; y cuya prin- cipal manifestación es evidenciada en la va- riabilidad de precipitación (Montealegre y Pabon, 2000). La información climatológica indica que la cantidad de lluvias en el país aumenta o disminuye, principalmente, por la variabilidad climática interanual relacio- nada a la Oscilación del Sur (ENOS), durante su fase caliente denominada El Niño, o en la fría denominada La Niña (Garreaud y Acei- tuno, 2007; Hidalgo , 2017). En Ecuador, durante los episodios de El Niño y La Niña, los patrones generalmente suscitados de precipitaciones y circulación atmosférica se ven alterados, ocasionando sucesos climáticos extremos en distintos lugares del país al igual que en el resto del planeta; sequías, inundaciones y cambios en la intensidad y frecuencia de los mismos son el resultado de las anomalías positivas y negativas de estos fenómenos (Cabrera, 2017; Caldilhac, et al., 2017). Entre los prin- cipales impactos de los cambios del clima sobre las comunidades locales destacan aquellos relacionados a la disponibilidad de agua para las actividades productivas agrí- cola y ganadera, y consumo de agua en las ciudades y comunidades de Ecuador que proviene, en gran medida, de las precipita- ciones locales. Desde el punto de vista meteorológico, du- rante un periodo de 48 años (1965-2012), en el Ecuador, la sequía presenta dos patrones de evolución que se han focalizado en el ca- llejón interandino que atraviesa el país de norte a sur, sin observar cambios en la seve- ridad de la sequía en los Andes, al contrario de las llanuras occidentales donde se ob- servan tendencias de una menor severidad y mayor frecuencia (Serrano, 2016). La variabilidad de la sequía en la cordille- ra de los Andes, tiene una relación directa con la región conocida como El Niño 3.4, es decir cuando se presentan anomalías de la Temperatura Superficial del Mar (TSM) en el Pacífico Central, mientras que la varia- bilidad de sequía presente en las llanuras occidentales, responde a El Niño 1+2, es de- cir a las anomalías de la TSM en el Pacífico oriental (Figura 6). 51 Figura 6. Regiones del Pacífico Niño 1+2 y Niño 3.4 asociados a dos tipos de El Niño Figura 7. Distribución espacial y series de tiempo de los patrones de evolución de la se- quíaFuente: Serrano et al. (2016) Mediante el cálculo del Índice Estandariza- do de Precipitación y Evapotranspiración (SPEI)10, en base a los datos históricos (1965 – 2012), provenientes de la red de estacio- nes meteorológicas del Instituto Nacional 10 El SPEI es un índice de sequía multiescalar basado en datos climáticos. Se puede utilizar para determinar el inicio, la duración y la magni- tud de las condiciones de sequía con respecto a las condiciones normales en una variedad de sistemas naturales y gestionados, como cultivos, ecosistemas, ríos, recursos hídricos. de Meteorología e Hidrología del Ecuador (INAMHI), se establecieron tres escenarios de evolución de la sequía en el país, que ex- plican el 73% de la varianza total (Serrano et al., 2016) (Figura 7). Fuente: Serrano et al. (2016) 52 Marco Conceptual para la Gestión de la Sequía El escenario 1 (VP1)11 , representa el 36,6% de la varianza total y establece los principales patrones de la sequía localizados en el ca- llejón interandino e identificados entre los años 1975-1980, 1985-1993, 2002-2004 y un período corto pero muy intenso en 2010. El escenario 2 (VP2), representa el 28,6% de la varianza total e identifica la evolución de la sequía para las llanuras occidentales (región Costa), caracterizada por ocurrencias impor- tantes del evento en períodos de tiempo en- tre los años 1968-1969 y entre 1978-1983; a partir de 1985 los episodios de sequía se caracterizan por su baja magnitud sin en- contrar variaciones relevantes, pero sí una mayor frecuencia. El escenario 3 (VP3), tan solo representa el 6,7% de la varianza total, debido a la poca cantidad de datos existen- tes en la región. En el este de la cordillera de los Andes, sin embargo, en este escenario se registran eventos importantes de sequía en los años 1980, 1993-2000 y entre 2011-2012 (Serrano, 2016). 11 Patrones Varimax (VP, por sus siglas en inglés): método que utili- za la matriz de correlación para representar eficientemente la varianza. 53 5 Impactos de la Sequía 54 Impactos de la Sequía 5. IMPACTOS DE LA SEQUÍA Debido a la variabilidad física y a su ubica- ción geográfica, el Ecuador es propenso a los impactos del cambio climático, esto, su- mado a las características socioeconómicas del país, da como resultado que la población en general presente un alto grado de vulne- rabilidad a desastres por eventos naturales adversos. El sector rural presenta un grado de vulnerabilidad considerable, debido a que este importante grupo social depende de los recursos hídricos para la realización de sus actividades productivas (MAE, 2017; Cóndor et al., 2018; MAGAP, 2015). En los últimos veinte años, en Ecuador han ocurrido alrededor de 29 desastres de or- den natural, de los cuales, el 59% corres- ponden a fenómenos de origen climático como: inundaciones, sequía y temperaturas extremas (FAO, 2008). Dichos eventos sisté- micos han provocado procesos migratorios de las zonas rurales a urbanas, venta de ac- tivos familiares, restricciones en el servicio eléctrico, reducción de la productividad, re- ducción en los suministros de agua, entre otros (Cóndor et al., 2018). Además, por las complejas dinámicas de la sequía, se infiere que a nivel ecosistemico, tanto la flora como la fauna, también pudie- ron haberse visto afectadas en su distribu- ción y número de especies a causa de estos prolongados episodios de sequía. 5.1. Afectación histórica de la Sequía La sequía se presenta como resultado de la distribución desigual de la disponibili- dad de agua y por la falta de proyectos de ingeniería, que aumenten la capacidad de regulación de la distribución del recurso hí- drico y de una mayor capacidad de alma- cenamiento para afrontar épocas de niveles bajos de precipitación (SENAGUA, 2016). La irregularidad espacio-temporal de la dis- tribución de los recursos hídricos, las pre- cipitaciones y el desarrollo socioeconómico, hacen que exista mayor demanda de agua y, por tanto, carencia de asignación del recur- so sin una adecuada regulación y capacidad de almacenamiento que, sumado a una evi- dente afectación en la entrada natural del recurso, debido al cambio climático, condu- cen directamente a la ocurrencia frecuente de sequía en el país (SENAGUA, 2016; Cón- dor et al., 2018). Con base a información histórica, en Ecua- dor han ocurrido eventos de sequía con distinta duración, magnitud e intensidad, desde la época colonial e inicios de la época republicana (Terneus, 2006). En la Tabla 5 se expone la información histó- rica (bitácoras de religiosos) donde la Iglesia, ha registrado los eventos de mayor relevancia en cuanto a épocas secas intensas. 55 Tabla 5. Relatos históricos sobre la ocurrencia de sequías en el Ecuador Fecha Relatos históricos 1611 - 1612 “Ruego a Nuestra Señora de Guápulo para lograr condiciones cli- máticas favorables, es decir, el regreso de las lluvias”. 1621 “Fue en el transcurso del año de 1621 cuando nuevamente el azote del hambre afligió estas regiones: una sequía pertinente y devastadora transformó lo que eran los campos.” 1652 – 1652 “Se vuelve a sentir una sequía espantosa, similar en todo a la de 1621.” 1669 “Plegarias a la Virgen de Guápulo, ya que se sabe que hay una sequía tan grande en la provincia de Pichincha que el ganado muere por falta de pasto.” 1683 “El año de 1682 estaba llegando a su fin, y el pequeño verano de Navidad se había convertido en una sequía devastadora”; y por este motivo la Virgen de Guápulo se traslada a la ciudad. 1687 “Fuerte sequía destruye los campos”. 1691 “La enfermedad siguió a una terrible sequía”. 1693–1694 “Como consecuencia natural de una sequía tan prolongada que tuvo lugar entre 1693 y 1694, una vez más, otro brote de viruela.” 1698–1699 “Este flagelo fue precedido por el de la sequía”. Esto se menciona en el terremoto de Ambato, Latacunga y Riobamba. 1761 “Quito soportó durante la siembra las consecuencias devastado- ras de un verano prolongado”. 1787 “El flagelo de una sequía persistente”. 1797 “El terremoto del 4 de febrero de 1797, como el del 20 de junio de 1698, fue precedido por una sequía devastadora.” Fuente: Terneus (2006) En base a los datos del Inventario Históri- co Nacional de desastres producidos en el país, se registra un total aproximado de 101 eventos de sequía durante el período 1970 - 2007 (OSSO, 2018). Los efectos de la sequía en ciertos lugares del país han sido tan severos que incluso han ocasionado considerables impactos en las estructuras demográficas de ciertos territorios. Ejem- plo de ello fue lo ocurrido en la provincia de Loja que, por una severa sequía entre 1996 – 2001, se produjeron migraciones locales e internacionales de la población afectada. A continuación, se detalla de manera ge- neral los eventos históricos de sequía y sus impactos para el período 1925 – 2011. 56 Impactos de la Sequía Tabla 6. Eventos de sequía más significativos en el Ecuador (1925 – 2011) Años Afectación por sequía 1925-1926 Registro de 8 meses con sequía cuya causa fue la presentación de El Niño en 1.925, reduciendo los niveles de precipitación del segundo se- mestre de ese año y del primero de 1926, impactando negativamente la economía de varias regiones del Ecuador. 1968 La sequía se presentó en las provincias de Loja, El Oro y Manabí, una de las más devastadoras del siglo. En Loja, provocó un movimiento mi- gratorio hacia el resto del país. El censo de 1.990 indica una reducción poblacional del 43% en esta provincia. Para monitorear el evento se conformó una Comisión de Observación para las tres provincias; entre los resultados se encontraron que las pérdidas totales por los efec- tos de la sequía en la provincia de Loja correspondieron al 68% de la producción agrícola y el 32% respecto a la ganadería. En la provincia de El Oro se registró entre 15.000 a 20.000 personas afectadas por el fenómeno y pérdidas entre el 50 y 60% de los cultivos. En Manabí se estimó pérdidas en grandes extensiones de cultivos de ciclo corto y en el sector ganadero. 1977 La sequía afectó a la producción agrícola del Ecuador, y sus efectos fueron más fuertes durante el año 1978, viéndose afectados el sector ganadero, silvicultura y pesca. 1988 Las provincias de El Oro y Manabí fueron las más afectadas. Sin embar- go, provincias como Azuay, Guayas, Tungurahua, Pichincha, Esmeraldas y Carchi, también sufrieron afectaciones importantes. 1997 La sequía afectó principalmente la zona sur occidental del país, es- pecíficamente a las provincias de Loja y El Oro; este evento extremo provocó que los arroyos y pozos poco profundos se secaran, generan- do desabastecimiento de agua potable para la población (SENAGUA, 2016). 2009-2011 En las provincias del sur y centro norte del país se registraron 8.620 hectáreas de cultivos afectados, alcanzando pérdidas económicas de 4.1 millones de dólares. A nivel país, fueron afectados 744.655 habitan- tes. En la región costa, especialmente las provincias de Manabí, Esme- raldas y Santo Domingo de los Tsáchilas, los efectos fueron mayores, provocando carencia de alimentos, pérdidas de 40.000 hectáreas de cultivos y pastizales, muerte de ganado y baja producción láctea. El go- bierno declaró el estado de excepción por déficit hídrico (sequía) con vigencia de 60 días para garantizar el abastecimiento de agua y evitar conmoción en la población (SENAGUA, 2016). Fuente: Cóndor et al. (2018) 57 Figura 8. Distribución de los impactos de la sequía, según sector en el Ecuador. Además de la ocurrencia de eventos catas- tróficos, la población ecuatoriana ha pre- senciado una multitud de eventos menores que no tuvieron impactos devastadores, pero, que igualmente han afectado princi- palmente a los sectores más vulnerables de la población, lo que revela la exposición de prácticamente todo el país a amenazas de origen natural (D’Ercole y Trujillo, 2003). Considerando la base de datos del Sistema de Inventario de Desastres de América La- tina, conocido como DESINVENTAR, desde 1970 hasta la fecha, para el Ecuador, los efectos producidos por ocurrencia de se- quía en el país impactan sobre todo en el desabastecimiento de agua potable, dota- ción del servicio eléctrico a través de repre- sas hidroeléctricas y al sector agropecuario. En base a los registros históricos del Ecua- dor, en cuanto a la ocurrencia de catástro- fes naturales, la sequía no es catalogada en esa categoría, como si lo son las erupciones volcánicas, terremotos e inundaciones, sin embargo, es un evento sistémico que ha afectado considerablemente al sector agro- pecuario (D’Ercole y Trujillo, 2003). El Inven- tario Histórico Nacional de Desastres de Ecuador, destaca un total de 101 registros de eventos de sequías durante el período 1970 al 2007 (Corporación OSSO, 2018). Como se puede apreciar claramente en la Figura 8, el sector agropecuario ha sido el más afectado por la ocurrencia de sequías en el Ecuador; sin embargo, el porcentaje de reportes de impacto por sequía, se ha re- ducido en los últimos ocho años, siete veces menos respecto a la década de los años 80. La afectación en la dotación del servicio de agua potable, en la década de los años 80, representó el 39% de los impactos reporta- dos. Con el transcurso del tiempo, ese por- centaje ha disminuido al 6% en la década del año 2000 y, a no reportar ningún tipo de afectación para los últimos ocho años, lo cual muestra un desarrollo importante en cuanto a la infraestructura de dotación de agua potable, principalmente en asen- tamientos humanos densamente poblados. En cuanto a la afectación por sequía del sector hidroeléctrico para la dotación del servicio de energía, la década de los años 90 fue la más perjudicial para la población; sin embargo, la construcción de infraes- tructura en las dos últimas décadas ha per- mitido combatir al cien por ciento este tipo de afectación por el evento natural. De la misma forma, a través del INAMHI, ente rector en la generación y difusión de la Fuente: DesInventar (2018) 58 Impactos de la Sequía Figura 9. Distribución anual del Índice Estandarizado de Precipitación (SPI) por esta- ciones meteorológicas en la región Litoral Figura 10. Distribución anual del Índice Estandarizado de Precipitación (SPI) por es- taciones meteorológicas en la región Interandina. información hidrometeorológica, se han apli- cado varios índices que permiten identificar los eventos históricos de sequía y la presencia de una anomalía de carácter climático. Para los fi- nes del desarrollo de este Plan se tomará como referencia el Índice de Precipitación Estandari- zada (SPI, por sus siglas en inglés). Es así que mediante la construcción del SPI, las siguientes figuras permiten identi- ficar los distintos episodios de sequía bajo un SPI negativo alrededor del valor -1,0 o inferior, para las regiones Litoral e Interan- dina del Ecuador, considerando el período de análisis 1960 – 2015 (INAMHI, 2018). Los años más relevantes en cuanto a la ocurren- cia del evento se puede mencionar el año 1968 con valores de SPI -2,5 en las dos re- giones. Otros períodos relevantes son 1978, 1985, 2001 y 2014. Fuente: INAMHI (2018) Fuente: INAMHI (2018) Ín di ce Es ta nd ar iza do d eP re ci pi ta ció n. 59 5.2. Impacto sectorial de la sequía 5.2.1. Sector agrícola Aproximadamente 101 eventos de sequía, durante el período 1970 – 2007 se regis- tran en el inventario histórico nacional de desastres ocurridos en el país (Corporación OSSO, 2018). Los efectos de la sequía en ciertos lugares del país han sido tan seve- ros que incluso han ocasionado la toma de decisión de índole política, económica y so- cial; ejemplo de ello como ya fue reportado antes en este documento, las migraciones locales e internacionales de la población afectada en la provincia de Loja, por la se- vera sequía entre 1996 – 2001 (Gray, 2009). Los sectores más afectados por el impac- to de las sequías han sido regularmente el agropecuario, el energético y el de con- sumo y uso de agua; existen registros que en la zona occidental de las provincias de El Oro y Manabí durante el período 1988 – 1998, se produjeron 4 episodios de sequía, otras provincias afectadas por el evento fueron Guayas, Azuay, Pichincha, Tungura- hua, Esmeraldas y Carchi (Demoraes, 2016) (IRD, 2003). En cuanto a los datos históricos que per- mitan un análisis completo desde el punto de vista económico, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INEC), cuenta con la base de datos referente a las afectaciones por sequía en el sector agrícola, que, a su vez ha sido el más vulnerable a los efectos de la sequía. A continuación se realiza un análisis del período de referencia 2000 – 2017. Para la determinación del impacto de la sequía en el sector agrícola, se ha consi- derado información proveniente del Censo Nacional Agropecuario (CNA) que data de los años 2000 - 2001 y de la Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Con- tinua (ESPAC) para el período 2002 – 2017; esta última es levantada por el INEC, como una operación estadística anual, basada en una submuestra del CNA. El marco muestral utilizado es de tipo múltiple (de área y de lista); recientemente el INEC actualizó la estratificación del marco de área con infor- mación sobre uso del suelo relativo al año 2013 (INEC, 2018). Los insumos de información considerados en el presente análisis corresponden a una investigación continua del sector agrope- cuario cuyo operativo de campo se realiza durante el último trimestre de cada año, a través del cual se recaba información de las distintas actividades, tanto agrícolas como pecuarias que se desarrollan en el país. En- tre la información más relevantes se puede mencionar a la superficie plantada y cose- chada, producción, superficie perdida y los motivos de pérdida, entre los cuales se des- taca la sequía. Sus resultados son presen- tados a nivel provincial, regional y nacional (INEC, 2018). En base a los insumos de información des- critos anteriormente, el período de referen- cia para el análisis del impacto de la sequía en el sector agrícola considera los años de 2000 a 2017. El análisis se abordará a ni- vel provincial, considerando los 27 cultivos más representativos de la producción agrí- cola del país. 5.2.1.1. Superficie agrícola perdida por sequía en el Ecuador En base a los resultados obtenidos del pro- cesamiento de información, la superficie perdida de cultivos agrícolas en el perío- do 2000 – 2017 alcanza un total nacional de 1.878.873 ha; de este total, la región costa representa el 70,21% (1.319.105 ha), seguida de la región sierra con un 23,13% (434.565 ha) y finalmente, la región amazó- nica y las zonas no delimitadas alcanzan un 6,56% (123.182 ha) y 0,11% (2.021 ha), res- pectivamente. Considerando la relación entre la sumato- ria de la superficie sembrada y superficie perdida de cultivos, la región amazónica presenta el indicador de superficie perdida más alto con un 5,25%; la región costa al- canza un 4,72%, siendo la provincia de San- 60 Impactos de la Sequía ta Elena la que tiene el factor más crítico de la región con un 12,46%, seguida de Ma- nabí con un 8,26%. La región sierra alcanza un 4,57% de superficie perdida en relación a la superficie sembrada, siendo los facto- res críticos más relevantes las provincias de Azuay y Loja con un 6,67% y 6,85%, respec- tivamente (Tabla 7). 61 Ta bl a 7. S up er fi ci e se m br ad a, s up er fi ci e pe rd id a y su s ca us as , s eg ún re gi ón y pr ov in ci a (2 00 0 – 20 17 ) R eg ió n Pr ov in ci a Su p er fi ci e se m b ra d a (h a) Su p er fi ci e p er d id a (h a) In d ic ad or de s up er fi ci e p er d id a (% ) Ca us as d e p ér d id a (h a) Se q uí a H el ad as In un d ac ió n Pl ag as En fe rm ed ad es O tr as ca us as SU B TO TA L SI ER R A 9. 51 9. 37 5 43 4. 56 5 4, 57 11 6. 15 6 62 .5 75 27 .1 02 65 .5 84 38 .5 90 12 4. 55 8 Si er ra A zu ay 1. 10 6. 76 2 74 .8 19 6, 76 24 .6 40 9. 55 4 3. 67 9 10 .7 29 3. 63 0 22 .5 87 B ol ív ar 1. 37 9. 42 9 34 .3 37 2, 49 2. 51 3 1. 93 4 1. 26 3 11 .8 08 3. 12 7 13 .6 92 Ca ña r 67 9. 47 6 22 .2 59 3, 28 4. 82 6 2. 63 7 1. 44 3 2. 83 5 1. 79 3 8. 72 5 Ca rc hi 24 1. 61 2 12 .7 71 5, 29 3. 09 1 1. 46 0 1. 23 9 1. 07 4 1. 38 0 4. 52 7 Ch im b or az o 91 4. 19 1 39 .3 85 4, 31 11 .3 86 10 .9 55 77 9 5. 79 8 1. 94 1 8. 52 6 Co to p ax i 1. 41 2. 52 4 51 .0 92 3, 62 14 .9 39 12 .4 47 94 2 9. 69 3 3. 02 2 10 .0 49 Im b ab ur a 47 6. 96 7 30 .2 44 6, 34 8. 06 8 1. 50 0 2. 10 2 2. 66 2 1. 80 0 14 .1 12 Lo ja 1. 83 4. 72 1 12 5. 64 0 6, 85 35 .3 55 16 .6 50 13 .8 58 14 .4 81 18 .8 76 26 .4 20 Pi ch in ch a 1. 25 8. 65 0 36 .1 99 2, 88 9. 36 7 3. 33 9 1. 69 1 5. 11 4 2. 56 4 14 .1 24 Tu ng ur ah ua 21 5. 04 3 7. 81 9 3, 64 1. 97 1 2. 09 9 10 6 1. 39 0 45 7 1. 79 6 SU B TO TA L CO ST A 27 .9 61 .8 70 1. 31 9. 10 5 4, 72 29 4. 01 6 47 .5 38 13 4. 94 9 40 5. 52 4 10 2. 40 8 33 4. 67 0 Co st a El O ro 1. 44 8. 77 5 48 .6 01 3, 35 10 .3 36 6. 55 3 2. 35 3 10 .6 56 3. 21 2 15 .4 91 Es m er al d as 3. 15 4. 16 6 10 5. 91 2 3, 36 5. 64 4 2. 14 7 1. 05 6 22 .7 55 26 .6 17 47 .6 93 G ua ya s 8. 87 1. 44 0 31 7. 96 1 3, 58 86 .6 59 5. 87 5 42 .9 89 10 8. 74 8 11 .7 96 61 .8 94 Lo s R ío s 8. 74 0. 48 6 38 8. 90 0 4, 45 97 .0 38 9. 38 6 57 .9 51 11 2. 44 2 15 .6 49 96 .4 34 M an ab í 5. 14 7. 90 7 42 5. 37 7 8, 26 89 .4 81 21 .3 00 30 .3 09 14 1. 11 7 40 .4 36 10 2. 73 4 Sa nt a El en a 48 .1 40 5. 99 9 12 ,4 6 3. 86 2 19 10 3 50 1 46 1. 46 8 Sa nt o D om in go 55 0. 95 6 26 .3 55 4, 78 99 6 2. 25 8 18 8 9. 30 5 4. 65 2 8. 95 6 SU B TO TA L A M A ZO N ÍA 2. 34 5. 24 3 12 3. 18 2 5, 25 3. 12 1 2. 68 7 4. 09 7 34 .9 12 32 .9 10 45 .4 55 R eg ió n A m az ón ic a 2. 34 5. 24 3 12 3. 18 2 5, 25 % 3. 12 1 2. 68 7 4. 09 7 34 .9 12 32 .9 10 45 .4 55 SU B TO TA L ZO N A S N O D EL IM IT A D A S 12 7. 54 5 2. 02 1 1, 58 28 2 84 28 54 8 32 4 75 5 Zo na s no d el im it ad as 12 7. 54 5 2. 02 1 1, 58 28 2 84 28 54 8 32 4 75 5 TO TA L 39 .9 54 .0 33 1. 87 8. 87 3 4, 70 41 3. 57 5 11 2. 88 4 16 6. 17 6 50 6. 56 8 17 4. 23 2 50 5. 43 8 Fu en te : C N A p er ío d o 20 00 – 2 00 1/ ES PA C p er ío d o 20 02 – 2 01 7 62 Impactos de la Sequía Respecto a los resultados sobre la superfi- cie perdida de los 27 cultivos más represen- tativos de la producción agrícola del país, el cacao, arroz, maíz duro seco y café, cultivos característicos de la región costa, alcanzan la mayor superficie de pérdida; agrupados representan el 66,54% del total nacional durante el período de análisis. Consideran- do la relación entre la superficie sembrada y la superficie perdida, los cultivos con ma- yor porcentaje de pérdida son el café y el maíz duro choclo con el 9,57% y 8,09%, res- pectivamente (Tabla 8). En cuanto a los cul- tivos característicos de la región sierra, el fréjol seco y el maíz suave choclo, presentan los mayores niveles de pérdida, alcanzando indicadores de 6,68% y 5,11%, respectiva- mente (Tabla 8). 63 Ta bl a 8. S up er fi ci e se m br ad a, s up er fi ci e pe rd id a y su s ca us as , s eg ún c ul ti vo s ag rí co la s (2 00 0 – 20 17 ) Cu lt iv o Su p er fi ci e se m b ra d a (h a) Su p er fi ci e p er d id a (h a) In d ic ad or d e su p er fi ci e p er d id a (% ) M ot iv os d e su p er fi ci e p er d id a (h a) Se q uí a H el ad as In un d ac ió n Pl ag as En fe rm ed ad es O tr as c au sa s A rr oz 6. 61 4. 55 6 30 4. 33 2 4, 60 91 .2 61 2. 44 7 84 .3 87 93 .1 23 5. 52 5 27 .5 89 B an an o 3. 55 6. 97 9 68 .7 01 1, 93 9. 58 4 4. 35 5 3. 19 6 10 .1 28 7. 92 6 33 .5 12 B ró co li 12 5. 92 9 91 5 0, 73 11 21 3 6 37 11 63 7 Ca ca o 6. 98 7. 49 4 40 6. 60 6 5, 82 31 .4 85 28 .3 31 9. 46 8 12 8. 32 0 56 .7 88 15 2. 21 4 Ca fé 2. 55 7. 98 9 24 4. 75 6 9, 57 35 .2 16 13 .6 96 4. 30 6 70 .9 97 39 .4 54 81 .0 87 Ca ña p ar a az úc ar 1. 69 5. 67 9 19 .8 84 1, 17 3. 44 5 4 2. 49 7 54 0 36 1 13 .0 37 Ce b ad a 49 4. 30 7 17 .9 31 3, 63 6. 18 0 4. 25 8 1. 03 3 1. 67 6 75 0 4. 03 4 Fr éj ol s ec o 81 0. 21 8 54 .1 35 6, 68 15 .9 72 5. 99 9 3. 82 9 8. 49 6 3. 41 9 16 .4 20 Fr éj ol t ie rn o 40 9. 38 0 23 .2 85 5, 69 6. 14 9 2. 78 1 1. 42 0 4. 88 6 1. 70 4 6. 34 5 H ab a se ca 21 5. 21 0 14 .7 88 6, 87 3. 75 7 3. 71 3 48 0 1. 96 1 96 1 3. 91 6 H ab a ti er na 20 6. 07 7 9. 99 3 4, 85 2. 86 4 2. 45 6 30 0 1. 63 9 41 1 2. 32 3 M aí z d ur o ch oc lo 40 2. 58 6 32 .5 67 8, 09 23 .8 59 82 3 1. 33 1 3. 94 8 35 5 2. 25 1 M aí z d ur o se co 5. 52 7. 09 2 29 4. 55 3 5, 33 10 7. 89 3 9. 23 9 39 .0 30 96 .3 20 10 .1 82 31 .8 89 M aí z su av e ch oc lo 73 7. 28 6 37 .6 79 5, 11 11 .6 52 5. 44 8 1. 40 1 6. 23 7 1. 34 1 11 .6 00 M aí z su av e se co 1. 42 9. 66 9 86 .9 11 6, 08 29 .1 86 12 .0 01 4. 99 8 11 .1 04 4. 11 1 25 .5 11 M ar ac uy á 21 6. 36 4 4. 69 6 2, 17 75 4 17 6 13 6 1. 60 1 45 6 1. 57 3 N ar an ja 37 3. 98 8 11 .5 52 3, 09 1. 14 5 59 3 14 3 3. 13 7 1. 41 0 5. 12 4 Pa lm a af ri ca na 3. 31 8. 43 6 83 .8 83 2, 53 5. 41 0 1. 86 3 13 4 17 .4 70 24 .2 35 34 .7 71 Pa lm it o 17 7. 11 5 1. 79 5 1, 01 16 18 5 13 0 12 1. 61 4 Pa p a 71 4. 74 4 27 .9 57 3, 91 5. 92 4 10 .6 32 92 5 4. 84 4 1. 68 8 3. 94 4 Pi ña 70 .1 71 1. 79 7 2, 56 44 4 21 30 51 3 13 6 65 3 Pl át an o 2. 02 1. 53 3 90 .9 00 4, 50 11 .5 11 2. 54 2 5. 17 0 24 .9 79 9. 68 3 37 .0 15 So ya 69 5. 11 1 19 .9 84 2, 87 6. 21 8 27 2 66 2 10 .6 73 1. 00 9 1. 15 0 To m at e d e ár b ol 54 .8 90 2. 24 5 4, 09 19 1 24 2 24 38 2 92 1 48 5 To m at e ri ñó n 48 .9 67 1. 67 4 3, 42 32 5 10 3 11 4 44 5 44 1 24 6 Tr ig o 16 6. 67 0 4. 85 0 2, 91 1. 42 4 49 8 40 9 68 5 24 5 1. 58 9 Yu ca 32 5. 59 3 10 .5 04 3, 23 1. 69 9 16 0 74 2 2. 29 7 69 7 4. 90 9 TO TA L 39 .9 54 .0 33 1. 87 8. 87 3 4, 70 41 3. 57 5 11 2. 88 4 16 6. 17 6 50 6. 56 8 17 4. 23 2 50 5. 43 8 Fu en te : C N A p er ío d o 20 00 – 2 00 1/ ES PA C p er ío d o 20 02 – 2 01 7 64 Impactos de la Sequía Los años con mayor superficie perdida de cultivos agrícolas son el 2011, 2012 y 2015, alcanzando porcentajes en relación al total nacional de 9,44%, 9,91% y 8,76%, respecti- vamente. Respecto a la relación entre el to- tal de la superficie sembrada y perdida, los años 2012 y 2011 son los factores críticos en el período de análisis, alcanzando indi- cadores de 8,05% y 7,03% respectivamente (Tabla 9). Ta bl a 9. S up er fi ci e se m br ad a, s up er fi ci e pe rd id a y su s ca us as , s eg ún a ño s (2 00 0 – 20 17 ). A ño s Su p er fi ci e se m b ra d a (h a) Su p er fi ci e p er d id a (h a) In d ic ad or d e su p er fi ci e p er d id a (% ) M ot iv os d e su p er fi ci e p er d id a (h a) Se q uí a H el ad as In un d ac ió n Pl ag as En fe rm ed ad es O tr as ca us as 2. 00 0 -2 .0 01 2. 64 4. 85 6 16 1. 18 4 6, 09 21 .0 77 18 .1 02 9. 26 4 26 .5 49 19 .5 79 66 .6 13 2. 00 2 2. 32 1. 46 5 29 .3 70 1, 27 5. 42 5 35 3 2. 32 7 4. 88 8 2. 26 5 14 .1 12 2. 00 3 2. 22 5. 20 1 38 .7 03 1, 74 11 .2 65 93 8 83 5 10 .7 34 2. 18 2 12 .7 49 2. 00 4 2. 45 6. 39 7 44 .3 19 1, 80 19 .8 38 3. 72 8 1. 03 2 8. 21 4 1. 33 3 10 .1 74 2. 00 5 2. 38 1. 90 5 82 .0 16 3, 44 37 .4 91 2. 19 8 1. 68 2 9. 30 5 2. 53 3 28 .8 07 2. 00 6 2. 29 6. 08 4 79 .2 51 3, 45 27 .4 88 3. 80 4 7. 81 9 11 .9 06 4. 94 3 23 .2 91 2. 00 7 2. 32 0. 39 6 57 .5 34 2, 48 15 .0 89 3. 14 4 2. 55 0 11 .4 32 3. 55 9 21 .7 60 2. 00 8 2. 29 5. 33 8 10 4. 48 9 4, 55 4. 22 9 8. 00 7 28 .3 39 19 .6 36 8. 99 4 35 .2 84 2. 00 9 2. 47 3. 82 1 89 .6 73 3, 62 48 .2 23 2. 89 4 3. 96 4 12 .4 04 4. 84 4 17 .3 44 2. 01 0 2. 38 9. 73 5 12 0. 29 9 5, 03 24 .5 41 12 .2 33 10 .5 14 41 .1 20 9. 93 3 21 .9 58 2. 01 1 2. 52 0. 75 0 17 7. 28 8 7, 03 87 .0 01 12 .8 93 5. 07 0 38 .9 06 6. 28 8 27 .1 30 2. 01 2 2. 31 4. 26 8 18 6. 28 9 8, 05 12 .9 53 13 .5 53 43 .7 43 50 .2 00 24 .2 05 41 .6 35 2. 01 3 1. 95 5. 51 3 11 8. 95 2 6, 08 16 .2 23 9. 10 8 3. 28 9 37 .2 70 16 .6 63 36 .3 99 2. 01 4 2. 45 4. 29 2 14 7. 98 1 6, 03 20 .1 78 4. 57 5 11 .3 59 47 .7 66 20 .6 57 43 .4 46 2. 01 5 2. 43 8. 26 0 16 4. 62 4 6, 75 31 .4 10 6. 02 3 10 .4 80 63 .4 44 18 .9 65 34 .3 02 2. 01 6 2. 20 9. 28 8 15 3. 61 5 6, 95 22 .8 45 5. 03 7 5. 27 0 64 .0 49 14 .3 91 42 .0 23 2. 01 7 2. 25 6. 46 4 12 3. 28 6 5, 46 8. 29 9 6. 29 4 18 .6 39 48 .7 45 12 .8 98 28 .4 11 TO TA L 39 .9 54 .0 33 1. 87 8. 87 3 4, 70 41 3. 57 5 11 2. 88 4 16 6. 17 6 50 6. 56 8 17 4. 23 2 50 5. 43 8 Fu en te : C N A p er ío d o 20 00 – 2 00 1/ ES PA C p er ío d o 20 02 – 2 01 7. 65 En cuanto a la distribución de la superficie perdida por distintas causas de índole cli- mático (sequía, inundación y heladas), ma- nejo de cultivos (plagas y enfermedades), así como otras causas, la pérdida de cultivos por eventos climáticos alcanza el 36,86% respecto al total nacional en el período de análisis, siendo la sequía el evento que cau- sa el mayor impacto a los cultivos agrícolas, con un porcentaje del 22,01% (Figura 11). A nivel provincial, la región costa es la más representativa en cuanto a los valores de superficie perdida por sequía, siendo las provincias de Los Ríos, Manabí y Guayas las que, en términos relativos, abarcan el 66,05% del total nacional de la superficie agrícola perdida por sequía. En cuanto a la región sierra, las provincias de Loja, Azuay y Cotopaxi son las que presentan mayor su- perficie de pérdida por sequía, alcanzando el 8,55%, 5,96% y 3,61% respectivamente (Figura 12). 8,84% 9,27% 26,96% 6,01% 22,01% 26,90% Sequía Otras causas Helada Plagas Enfermedades Inundación Figura 11. Distribución de superficie perdida, según causas (2000 – 2017) Inundación Enfermedades Plagas Helada Sequía Otras causas Fuente: CNA período 2000 – 2001/ESPAC período 2002 – 2017. Fuente: CNA período 2000 – 2001/ESPAC período 2002 – 2017. Figura 12. Distribución de superficie perdida, a nivel provincial (2000 – 2017) 66 Impactos de la Sequía En referencia a la distribución de superficie perdida en el sector agrícola por distintas causas, los cultivos más afectados por se- quía son: maíz duro seco (107.893 ha), arroz (91.261 ha), café (35.216 ha) y cacao (31.485 ha); cuya producción se concentra en la re- gión costa. Los cultivos más representativos de la región sierra, en cuanto a la superficie perdida por sequía son: maíz suave seco con una superficie de 29.186 ha, maíz duro cho- clo con 23.859 ha y fréjol seco con 15.972 ha (figura 13). El año con mayor superficie agrícola perdida por sequía es 2011, alcanzando una superfi- cie de 87.001 ha, que representa el 21,04% del total nacional. Con el 11,66% respecto al total nacional, 2009 es el año con el se- gundo valor más alto en cuanto a superficie de pérdida por sequía, alcanzando un total de 48.223 ha (figura 14). Estos resultados tie- nen alta relación con la evolución histórica de las sequías reportadas en el Ecuador, esti- madas a partir del Índice Estandarizado de Precipitación (SPI) calculado por el Institu- to Nacional de Hidrología y Meteorología (INAMHI), a partir de la base de datos clima- tológicos histórica de 1960 – 2015, donde en el período entre los años 2009 y 2011, se identifican eventos importantes de sequía en el país (Figura 15). Figura 13. Distribución de superficie perdida, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) Figura 14. Distribución de superficie perdida, según años (2000 – 2017) 0 50.000 100.000 150.000 200.000 250.000 300.000 350.000 400.000 450.000 M aíz du ro se co Ar ro z Ca fé Ca ca o M aíz su av es ec o M aíz du ro ch oc lo Fr éj ol se co M aíz su av ec ho clo Pl át an o Ba na no So ya Ce ba da Fr éj ol er no Pa pa Pa lm aa fri ca na Ha ba se ca Ca ña pa ra az úc ar Ha ba er na Yu ca Tr igo Na ra nj a M ar ac uy á Pi ña To m at er iñ ón To m at ed eá rb ol Pa lm ito Br óc ol i Su pe rfi cie pe rd id ae n m ile sd eh a. Otrasc ausas Enfermedades Plagas Inundación Heladas Sequía Fuente: CNA período 2000 – 2001/ESPAC período 2002 – 2017. 0 20.000 40.000 60.000 80.000 100.000 120.000 140.000 160.000 180.000 200.000 Su pe rfi ci ed eh ec ta ár es ap er di da s( m ile sd eh a. ) Otrasc ausas Enfermedades Plagas Inundación Heladas Sequía Fuente: CNA período 2000 – 2001/ESPAC período 2002 – 2017. SP I 67 5.2.1.2 Indicadores de superficie agrícola perdida por sequía (IPS) en el sector agrícola El cálculo del indicador de superficie agríco- la perdida por sequía (IPS), busca identificar el grado de pérdida en base a la particulari- dad del rubro a ser analizado, en este caso a nivel provincial, por cultivos agrícolas y por años. El IPS se obtiene a través de la deter- minación del valor relativo entre la sumato- ria de superficie de pérdida sobre la suma- toria de la superficie sembrada, durante el período de análisis 2000 – 2017. IPS= SPS SS Donde, IPS = indicador de superficie perdida por sequía (%) SPS = superficie pérdida por sequía (ha) SS = superficie sembrada (ha) En este sentido, el IPS a nivel país es de 1,04%, que en términos de la producción to- tal nacional agrícola no constituye un valor representativo, sin embargo, es relevante a nivel de la agricultura familiar campesina, ca- racterizada por pequeños productores cuyos sistemas de producción son marginales. Considerando a las provincias con mayores valores de superficie perdida por sequía, se observa que Azuay es el factor más crítico, alcanzando un IPS de 2,23% donde los cul- tivos más afectados por el evento climáti- co son maíz suave seco (19.292 ha perdidas), fréjol seco (16.857 ha perdidas), fréjol tierno (7.844 ha perdidas) y maíz suave choclo (7.592 ha perdidas). La segunda provincia con el mayor IPS es Loja, alcanzando el 1,93% y donde los cultivos más afectados son maíz duro seco (15.605 ha perdidas), café (5.692 ha perdidas), banano (3.696 ha perdidas) y maíz duro cho- clo (2.805 ha perdidas). Otras provincias, al igual que Azuay y Loja que forman parte de la región sierra, pre- sentan niveles representativos de pérdida de cultivos por sequía. Chimborazo alcanza un IPS de 1,25% y los cultivos más afecta- dos son maíz suave seco, cebada, papa y maíz suave choclo, los cuales representan el 81,52% del total de producción perdida por sequía en la provincia; el mismo caso en cuanto a los cultivos más afectados se pre- senta en la provincia de Cotopaxi, donde el IPS es de 1,06% (Tabla 10 y Figura 16). Entre las provincias de la región costa con mayores niveles de superficie perdida por sequía, se puede mencionar a Manabí, que alcanza un IPS de 1,74% y donde los cultivos más afectados son maíz duro seco (39.086 ha perdidas), café (16.324 ha perdidas) y cacao Figura 15. Evolución histórica de las sequías reportadas en Ecuador, estimadas a partir del SPI FUENTE: Cóndor, Moya, Ayala, Carvajal, y Bastidas (2018) 68 Impactos de la Sequía (11.322 ha perdidas). Los Ríos con un IPS de 1,11%, es otra provincia con mayor nivel de afectación por sequía, donde los cultivos más representativos son arroz con una superficie perdida de 38.762 ha y maíz duro seco con 27.648 ha perdidas. Finalmente, la provincia de Guayas con un IPS de 0,98% y en donde los cultivos más afectados son arroz con 46.078 ha perdidas y maíz duro seco con 17.027 ha per- didas (Tabla 10 y Figura 16). Tabla 10. Indicador de superficie perdida por sequía, a nivel provincial (2000 – 2017) Figura 16. Indicador de superficie perdida por sequía, a nivel provincial (2000 – 2017) Provincia Superficie sembrada (ha) Superficie perdida (ha) Indicador de pérdida por sequía (IPS) Azuay 1.106.762 24.640 2,23% Chimborazo 914.191 11.386 1,25% Cotopaxi 1.412.524 14.939 1,06% El Oro 1.448.775 10.336 0,71% Guayas 8.871.440 86.659 0,98% Loja 1.834.721 35.355 1,93% Los Ríos 8.740.486 97.038 1,11% Manabí 5.147.907 89.481 1,74% Pichincha 1.258.650 9.367 0,74% Otras provincias 9.218.577 34.374 0,37% TOTAL NACIONAL 39.954.033 413.575 1,04% Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017 Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017 69 En cuanto a la determinación del IPS a ni- vel de los principales cultivos agrícolas del país, se puede mencionar que el maíz duro choclo, cultivo representativo de la región sierra, es el mayor factor crítico de pérdida de los sembríos en relación a su producción total, alcanzando un IPS de 5,93%. Otros cul- tivos característicos de la región interandina que alcanzan un IPS representativo son maíz suave seco y fréjol seco con 2,04% y 1,97% respectivamente (Tabla 11 y Figura 17). Entre los cultivos más representativos de la región costa y que en términos de super- ficie sembrada son los más extensos del país, podemos referirnos al maíz duro seco, alcanzando un IPS de 1,95% con 107.893 ha perdidas por sequía; el arroz y café con un IPS de 1,38% y superficie perdida por sequía de 91.261 ha y 35.485 ha, respectivamente; y cacao con un IPS de 0,45% y 31.485 ha per- didas por sequía (Tabla 11 y Figura 17). Tabla 11. Indicador de superficie perdida por sequía, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) Cultivo Superficie sembrada (ha) Superficie perdida (ha) Indicador de pérdida por sequía (IPS) (%) Arroz 6.614.556 91.261 1,38 Banano 3.556.979 9.584 0,27 Cacao 6.987.494 31.485 0,45 Café 2.557.989 35.216 1,38 Fréjol seco 810.218 15.972 1,97 Maíz duro choclo 402.586 23.859 5,93 Maíz duro seco 5.527.092 107.893 1,95 Maíz suave choclo 737.286 11.652 1,58 Maíz suave seco 1.429.669 29.186 2,04 Plátano 2.021.533 11.511 0,57 Otros cultivos 9.308.631 45.956 0,49 TOTAL NACIONAL 39.954.033 413.575 1,04 Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017 70 Impactos de la Sequía El año con el IPS más representativo es 2011 con el 3,45% y una superficie perdida por sequía de 87.001 ha, el segundo año con mayor ips es 2009 con el 1,95% y 48.223 ha perdi- das (tabla 12 y figura 18). como se mencionó anteriormente, en el período 2009 – 2011 se reportaron niveles importantes de ocurrencia de sequía en base al cálculo del Índice Estan- darizado de Precipitación (SPI), lo cual con- cuerda con los indicadores de pérdida iden- tificados en el sector agrícola por impacto del evento climático. Otros años representativos en cuanto a los valores del ips son 2005 y 2006, alcanzan- do el 1,57% (37.491 ha perdidas) y 1,20% (27.488 ha perdidas), respectivamente (ta- bla 12 y figura 18). si bien en el año 2015, se identifica un importante evento de sequía a través del cálculo del SPI, similar al reporta- do en el año 2011, la superficie perdida por sequía (31.410 ha), así como el IPS (1,29%) son menores a lo reportado en 2011. Esto se puede atribuir a distintos motivos, entre los cuales se puede mencionar a mejoras en la cobertura de infraestructura de riego, mejoras en paquetes tecnológicos para la siembra de cultivos, así como el impulso en asistencia técnica dirigida a los pequeños agricultores. Figura 17. Indicador de superficie perdida por sequía, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) Fuente: CNA periodo 2000 - 2001 /ESPAC periodo 2002 - 2017 71 En cuanto a la determinación del IPS a ni- vel de los principales cultivos agrícolas del país, se puede mencionar que el maíz duro choclo, cultivo representativo de la región sierra, es el mayor factor crítico de pérdida de los sembríos en relación a su producción total, alcanzando un ips de 5,93%. otros cul- tivos característicos de la región interandina que alcanzan un ips representativo son maíz suave seco y fréjol seco con 2,04% y 1,97% respectivamente (tabla 11 y figura 17). Entre los cultivos más representativos de la región costa y que en términos de super- ficie sembrada son los más extensos del país, podemos referirnos al maíz duro seco, alcanzando un ips de 1,95% con 107.893 ha perdidas por sequía; el arroz y café con un ips de 1,38% y superficie perdida por sequía de 91.261 ha y 35.485 ha, respectivamente; y cacao con un ips de 0,45% y 31.485 ha per- didas por sequía (tabla 11 y figura 17). Tabla 12. Indicador de superficie perdida por sequía, según años (2000 – 2017) Año Superficie sembrada (ha) Superficie perdida (ha) Indicador de superficie perdida por sequía (IPS)(%) 2000 – 2001 2.644.856 21.077 0,80 2002 2.321.465 5.425 0,23 2003 2.225.201 11.265 0,51 2004 2.456.397 19.838 0,81 2005 2.381.905 37.491 1,57 2006 2.296.084 27.488 1,20 2007 2.320.396 15.089 0,65 2008 2.295.338 4.229 0,18 2009 2.473.821 48.223 1,95 2010 2.389.735 24.541 1,03 2011 2.520.750 87.001 3,45 2012 2.314.268 12.953 0,56 2013 1.955.513 16.223 0,83 2014 2.454.292 20.178 0,82 2015 2.438.260 31.410 1,29 2016 2.209.288 22.845 1,03 2017 2.256.464 8.299 0,37 TOTAL NACIONAL 39.954.033 413.575 1,04 Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017 72 Impactos de la Sequía 5.2.1.3 Indicadores de pérdida económica por sequía (IPES) en el sector agrícola Para el cálculo del indicador de pérdida económica por sequía (IPES), se conside- ran diferentes variables, partiendo de la determinación de la superficie perdida por sequía de los cultivos agrícolas y la super- ficie cosechada, la cual, es el resultado de la diferencia entre la superficie sembrada y la superficie total perdida para cada cultivo. SC=SS-SP Donde, SC = superficie cosechada (ha) SS = superficie sembrada (ha) SP = superficie perdida (ha) En base a la superficie cosechada y perdida por sequía, se calcula el rendimiento para cada uno de los cultivos considerados en el análisis, esto, a través de la división entre la producción total expresada en toneladas métricas y la superficie cosechada y cuyo resultado es multiplicado por 1000 para la conversión de toneladas métricas a kilogra- mos. Toda la información detallada provie- ne del procesamiento de datos tomados de las bases de datos del CNA y la ESPAC para el período 2000 a 2017. R= P SC ×1000 Donde, R = rendimiento (kg/ha) P = producción (TM.) SP = superficie cosechada (ha) Complementando las variables a ser con- sideradas en el cálculo del IPES, se realiza la investigación en cuanto a los precios ofi- ciales de comercialización de los cultivos agrícolas, expresados en dólares, por kilo- gramo. En este sentido, los precios que se contemplan en el análisis se dividen en dos grupos, dependiendo del alcance de comer- cialización de cada cultivo, a nivel nacional (precio al productor) o internacional (precio de exportación). Los cultivos agrícolas que se comercializan a nivel nacional y para los cuales se investi- gan los precios al productor son: arroz, caña Figura 18. Indicador de superficie perdida por sequía, entre los años 2000 – 2017 Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017 73 para azúcar, fréjol seco, fréjol tierno, maíz duro seco, maíz suave choclo, maíz suave seco, maracuyá, palma africana, palmito, papa, soya, tomate de árbol, tomate riñón, trigo y yuca. La fuente de información oficial de precios al productor de cultivos agrícolas proviene del Sistema de Información Pública Agropecuaria (SIPA) del Ministerio de Agricul- tura y Ganadería del Ecuador, cuyo período de investigación corresponde al precio promedio anual de los años 2000 al 2017. Si bien todos los cultivos agrícolas se co- mercializan a nivel local, para el análisis de pérdidas económicas por sequía que tiene como objetivo primordial identificar el monto económico que el país dejó de re- cibir por la pérdida de cultivos por efectos de la sequía, se consideran los precios de exportación. Los productos de exportación más importantes son: banano, cacao, café, piña y plátano. La información de los pre- cios de exportación proviene de la base de datos del Banco Central del Ecuador. A continuación, se detallan las ecuaciones aplicadas para el cálculo del valor agregada bruto, el valor perdido por sequía y el indica- dor de pérdida económica por sequía (IPES): • Valor agregado bruto: VAB=SC×R × P Donde, VAB = valor agregado bruto (US$) SC = superficie cosechada (ha) R = rendimiento (kg/ha) P = precio al productor o de exportación, dependiendo del alcance de comercializa- ción del cultivo (US$/kg) • Valor perdido por sequía: VPS=SPS×R × P Donde, VPS = valor perdido por sequía (US$) SPS = superficie perdida por sequía (ha) R = rendimiento (kg/ha) P = precio al productor o de exportación de- pendiendo del alcance de comercialización del cultivo (US$/kg) • Indicador de pérdida económica por sequía: IPES= VPS VAB Donde, IPES = indicador de pérdida económica por sequía (%) VPS = valor perdido por sequía (US$) VAB = valor agregado bruto (US$) Cabe mencionar que de los 27 cultivos agrí- colas incluidos en el análisis del indicador de superficie agrícola perdida por sequía (IPS), para el análisis del IPES se consideran 21 cultivos, debido a la disponibilidad de in- formación histórica de precios al productor y de exportación. En este sentido, el IPES a nivel país es de 0,62% (424.568.387 US$ perdidos), que en términos macroeconómi- cos no es representativo en relación al valor agregado bruto del sector agrícola del país, sin embargo, en términos microeconómicos es significativo para la economía de los pe- queños productores agrícolas. 5.2.2 Costos de pérdida por cultivo El banano es el cultivo con mayores pér- didas económicas por sequía, alcanzando un acumulado en el período de análisis de 116.532.800 US$. La superficie perdida por sequías fue de 9.584 ha. Esta disparidad de valores entre el SP y el VPS se debe al precio internacional del banano y al valor agrega- do bruto que aporta el cultivo al Producto Interno Bruto (PIB) agrícola del país. El cultivo de arroz es el segundo cultivo con mayores pérdidas económicas por se- quía (102.286.886 US$) en Ecuador debido, principalmente, a la superficie perdida por eventos climáticos de sequía con un IPES de 1,45%. Caso similar sucede con el maíz duro seco, cuyo monto de pérdida es de 74.371.575 US$, con un alto nivel de sinies- tralidad por sequía con 107.893 ha perdidas y cuyo IPES es el tercero más alto en com- paración a los demás cultivos con un 2,26% (Tabla 13 y Figuras 19 y 20). Los agricultores dedicados a la producción de arroz y maíz duro seco, económicamen- te son los más perjudicados por la sequía, debido a la precariedad de sus sistemas de producción y a la falta de acceso al sistema crediticio, lo que dificulta sosteniblemente 74 Impactos de la Sequía una recuperación a corto plazo de su econo- mía ante eventualidades sistémicas como la sequía que afecta directamente a sus me- dios de vida. Los cultivos representativos de la región sierra que presentan niveles altos en re- lación a los montos económicos perdidos por el impacto de la sequía son: maíz sua- ve seco, alcanzando un valor de pérdida de 14.040.829 US$ y un IPES de 3,15% y el cultivo de papa, con una pérdida económica de 10.630.784 US$ y un IPES 0,97%, princi- palmente debido a su precio de comercia- lización y rendimientos altos y no necesa- riamente a la superficie perdida por sequía (Tabla 13 y Figuras 19 y 20). Tabla 13. Indicador de pérdida económica por sequía, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) Cultivo Superficie perdida por sequía (ha) Valor agregado bruto (US$) Valor perdido por sequía (US$) Indicador de pérdida económica por sequía (IPES) (%) Arroz 91.261 7.066.954.453 102.286.886 1,45 Banano 9.584 36.941.973.196 116.532.800 0,32 Cacao 31.485 4.930.627.761 27.148.047 0,55 Café 35.216 680.218.361 13.160.953 1,93 Caña para azúcar 3.445 3.351.025.452 6.160.233 0,18 Fréjol seco 15.972 222.593.519 7.099.365 3,19 Fréjol tierno 6.149 126.520.133 2.700.865 2,13 Maíz duro seco 107.893 3.056.356.967 74.371.575 2,43 Maíz suave choclo 11.652 266.362.662 6.028.866 2,26 Maíz suave seco 29.186 446.199.551 14.040.829 3,15 Maracuyá 754 220.710.886 1.185.236 0,54 Palma africana 5.410 4.833.074.928 7.295.245 0,15 Palmito 16 152.888.903 59.622 0,04 Papa 5.924 1.092.556.815 10.630.784 0,97 Piña 444 892.227.473 6.543.735 0,73 Plátano 11.511 3.420.717.329 20.460.771 0,60 Soya 6.218 368.539.825 4.116.301 1,12 Tomate de árbol 191 158.583.006 936.440 0,59 Tomate riñón 324 375.096.453 2.352.787 0,63 Trigo 1.424 28.886.077 242.631 0,84 Yuca 1.699 206.150.781 1.214.416 0,59 TOTAL 375.758 68.838.264.532 424.568.387 0,62 Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017/Sistema de Información Pública Agropecuaria (SIPA)/Banco Central del Ecuador (BCE) 75 Figura 19. Superficie y valor económico perdido por sequía, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) Fuente: CNA período 2000 – 2001/ESPAC período 2002 – 2017/SIPA/BCE Fuente: CNA período 2000 – 2001/ESPAC período 2002 – 2017/SIPA/BCE Figura 20. Indicador de pérdida económica por sequía, según cultivos agrícolas (2000 – 2017) 76 Impactos de la Sequía 5.2.3. Costos de pérdida por provincia En cuanto a las provincias con mayores pérdidas económicas por sequía, Los Ríos presenta el mayor monto perdido con 132.716.194 US$, debido a la pérdida de sus principales cultivos como maíz duro seco, arroz, maíz duro choclo y cacao, los cuales no pudieron ser comercializados. A pesar de que la provincia reporta las mayores pérdi- das económicas, en términos absolutos, en comparación al resto del país, su IPES se co- loca en el décimo primer lugar a nivel nacio- nal (0,63%), debido a que el monto perdido no tiene mayor representatividad en rela- ción al valor agregado bruto de la provincia (Tabla 14 y Figuras 21 y 22). La provincia de Guayas se ubica en el se- gundo lugar con las mayores pérdidas económicas por efectos de la sequía, al no poder comercializar sus cultivos perdi- dos, alcanzando un monto de pérdida de 120.123.949 US$ en el período de estudio, principalmente por la superficie perdida de cultivos como arroz, maíz duro seco, banano y cacao. En cuanto al IPES, Guayas ocupa el décimo segundo lugar a nivel nacional con un 0,61% debido a que es la segunda pro- vincia con mayor valor agregado bruto en el sector agricultura y las pérdidas económi- cas reportadas por sequía no son represen- tativas respecto al acumulado de la provin- cia (Tabla 14 y Figuras 21 y 22). Para finalizar con las provincias de la región costa, Manabí es la provincia que presen- ta el quinto valor del IPES más alto a nivel nacional con 1,90%, considerando un mon- to acumulado de pérdidas económicas de 65.950.065 US$, principalmente por la su- perficie perdida reportada de los cultivos de maíz duro seco, cacao y café (Tabla 14 y Figuras 21 y 22). En cuanto a las provincias de la región sie- rra, Azuay tiene el IPES más alto a nivel na- cional con un 4,00% de monto económico perdido por sequía en relación a su valor agregado bruto del sector agrícola. De los 9.589.339 US$ que no pudieron ser comer- cializados por la pérdida de cultivos, los más representativos son el maíz suave seco y el fréjol seco (Tabla 14 y Figuras 21 y 22). Loja es la tercera provincia a nivel nacional con el IPES más alto, alcanzando un 2,52% y un monto económico absoluto perdido de 26.207.900 US$, principalmente por la su- perficie perdida por sequía de los cultivos maíz duro seco, café y banano (Tabla 14 y Figuras 21 y 22). 77 Tabla 14. Indicador de pérdida económica por sequía, según provincias (2000 – 2017) Provincia Superficie perdida por sequía (ha) Valor agregado bruto (US$) Valor perdido por sequía (US$) Indicador de pérdida económica por sequía (IPES) (%) Azuay 22.387 239.494.175 9.589.339 4,00 Bolívar 2.283 654.331.278 1.591.049 0,24 Cañar 4.385 1.518.128.408 4.803.489 0,32 Carchi 2.808 465.901.263 3.822.033 0,82 Chimborazo 10.345 345.468.039 7.493.933 2,17 Cotopaxi 13.573 1.242.651.150 6.079.490 0,49 El Oro 9.391 10.090.452.057 11.863.922 0,12 Esmeraldas 5.128 3.539.607.251 6.385.500 0,18 Guayas 78.735 19.604.986.029 120.123.949 0,61 Imbabura 7.330 458.638.824 7.230.774 1,58 Loja 32.122 1.041.320.939 26.207.900 2,52 Los Ríos 88.165 21.228.921.220 132.716.194 0,63 Manabí 81.299 3.479.321.240 65.950.065 1,90 Pichincha 8.510 1.148.662.115 7.478.758 0,65 Región Amazónica 2.836 2.179.088.222 2.238.963 0,10 Santa Elena 3.509 80.247.069 2.735.571 3,41 Santo Domingo 905 948.160.097 2.070.956 0,22 Tungurahua 1.791 305.445.925 2.550.010 0,83 Zonas no delimitadas 256 267.439.230 3.636.492 1,36 TOTAL NACIONAL 375.758 68.838.264.532 424.568.387 0,62 Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017/Sistema de Información Pública Agropecuaria (SIPA)/Banco Central del Ecuador (BCE) 78 Impactos de la Sequía Figura 22. Indicador de pérdida económica por sequía, según provincias (2000 – 2017). Figura 21. Superficie y valor económico perdido por sequía, según provincias (2000 – 2017). Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017 Sistema de Información Pública Agropecuaria (SIPA)/Banco Central del Ecuador (BCE) Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017/Sistema de Información Pública Agropecuaria (SIPA)/Ban- co Central del Ecuador (BCE) 0 20.000.000 40.000.000 60.000.000 80.000.000 100.000.000 120.000.000 140.000.000 0 10.000 20.000 30.000 40.000 50.000 60.000 70.000 80.000 90.000 100.000 Valor perdido por sequía 79 Tabla 15. Indicador de pérdida económica por sequía, según años (2000 – 2017) Años Superficie perdida por sequía (ha) Valor agregado bruto (US$) Valor perdido por sequía (US$) Indicador de pérdida económica por sequía (IPES) (%) 2000 – 2001 18.732 1.730.459.840 8.394.794 0,49 2002 4.931 2.192.051.225 3.890.527 0,18 2003 10.170 2.451.838.016 6.062.413 0,25 2004 18.803 2.616.935.408 11.398.148 0,44 2005 36.951 2.589.094.324 24.871.654 0,96 2006 27.022 2.742.740.182 14.947.517 0,54 2007 14.873 3.101.812.588 13.404.229 0,43 2008 4.079 4.057.200.800 5.014.277 0,12 2009 46.705 4.743.937.768 65.436.354 1,38 2010 23.011 5.511.453.630 44.946.080 0,82 2011 65.978 5.845.068.410 92.670.636 1,59 2012 12.589 4.863.176.100 17.241.234 0,35 2013 16.118 4.402.457.537 22.818.407 0,52 2014 18.321 5.508.841.737 26.316.900 0,48 2015 29.430 5.864.463.876 32.147.040 0,55 2016 20.758 5.388.560.115 26.439.959 0,49 2017 7.287 5.228.172.975 8.568.218 0,16 TOTAL NACIONAL 375.758 68.838.264.532 424.568.387 0,62 Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017/Sistema de Información Pública Agropecuaria (SIPA)/Banco Central del Ecuador (BCE) En cuanto a los años con mayores pérdidas económicas por sequía, estos guardan rela- ción directa con la superficie perdida por el evento climático, tanto 2011 como 2009 son los años con mayor IPES 1,59% (92.670.636 US$ perdidos) y 1,38% (65.436.354 US$ per- didos), respectivamente. Un ejemplo a con- siderar, que no responde al nivel de superfi- cie perdida por sequía, es el año 2010 cuyo monto económico de pérdida es el tercer más alto (44.946.080 US$), esto responde principalmente a niveles altos en cuanto a los precios de comercialización de los culti- vos (Tabla 15 y Figuras 23 y 24). 80 Impactos de la Sequía Figura 24. Indicador de pérdida económica por sequía, según años (2000 – 2017) Figura 23. Superficie y valor económico perdido por sequía, para los años 2000 – 2017 Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017/Sistema de Información Pública Agropecuaria (SIPA)/Banco Central del Ecuador (BCE) Fuente: CNA período 2000 – 2001/ ESPAC período 2002 – 2017/Sistema de Información Pública Agropecuaria (SIPA)/Banco Central del Ecuador (BCE) Superficie perdida por sequía (ha) Valor perdido por sequía (US$) 81 5.2.4. Otros posibles impactos El análisis de los impactos generados por la sequía encierra siempre grandes dificulta- des. Se mencionan la falta de disposición de series de información suficientemente fide- dignas, principalmente cuando lo que se pretende lograr es un analisis de su evolu- ción temporal; además dado que los impac- tos se van encadenando en eslabones suce- sivos a partir del evento originario, cada vez se desdibuja más la relación evento-impac- to a medida que se avanza en la escala, in- sertándose en cada eslabón factores ajenos al propio desastre que dificultan aún más el establecimiento de la relación. En este sentido, cabe mencionar los tres eslabones fundamentales en la cadena que liga el déficit pluviométrico con la conmo- ción social que genera. El primer eslabón es aquel que conduce de la escasez de lluvias a la falta de agua. Así, el primer impacto de la sequía es la aparición en la sociedad de una cantidad de agua para el consumo, inferior a la habitual. El tiempo que trans- curre entre ambos fenómenos (inicio del déficit pluviométrico y sensación de dispo- ner de escasas reservas hídricas) expresa la dependencia que la sociedad presenta res- pecto a los ritmos de la precipitación y sitúa el umbral de sequía en la escala variable de las precipitaciones. Es, pues, un elemento clave a la hora de evaluar el riesgo de se- quía de la sociedad o, lo que es lo mismo, su vulnerabilidad frente a los déficits hídricos; esta dependencia está determinada por las relaciones establecidas entre la oferta y la demanda de agua y, esencialmente, por el grado de flexibilidad que caracteriza a am- bas. La flexibilidad en la demanda de agua supone que las actividades de la sociedad puedan reducir, coyunturalmente, sus con- sumos sin sufrir graves colapsos. La flexibi- lidad en la oferta se relaciona con la capa- cidad de almacenar, transportar y regular el agua disponible, pudiendo ser esta utiliza- da en los momentos en que el suministro pluviométrico es insuficiente. El segundo eslabón se produce cuando la escasez de agua respecto a las dotaciones habituales empieza a generar impactos de todo tipo en la sociedad. Estos impactos pueden ser muy variados y, normalmente, están interrelacionados por numerosos y complicados bucles. Presentándolos de forma lineal y reduciéndolos a sus mani- festaciones más simples y evidentes, se mencionan los siguientes: Efectos económicos Son los que acaparan en mayor medida la atención general y aluden a las pér- didas experimentadas por las distintas actividades económicas como conse- cuencia de la reducción en el consumo de agua. Son especialmente patentes en los sectores de agricultura, industria y turismo-hostelería, pero las interco- nexiones existentes en el conjunto de la estructura socioeconómica, determi- nan la propagación del impacto a tra- vés de toda ella, aunque con distinta intensidad y carácter. El conocimiento profundo de estos impactos exige inte- grar en el análisis distintas escalas de aproximación al fenómeno, desde la individual, hasta la del conjunto de la región afectada por la anomalía climá- tica, siendo los resultados diferentes en cada una de las escalas examinadas. 82 Impactos de la Sequía Efectos sociales y demográficos Efectos de orden político Efectos ambientales Efectos de orden cultural Los impactos sociales de la sequía no siempre son tomados en cuenta en toda su magnitud; a pesar de tener una relación muy cercana con el ser humano, provocando en ocasiones efectos extremadamente sensibles como los impactos sobre la salud pública, sobre el empleo, sobre la política y los asuntos exteriores. En todos estos cam- pos, la sociedad se ve profundamente invo- lucrada y tiene el máximo interés en que se prevengan los efectos negativos. El entramado de efectos económicos y sociales desencadenados por la sequía se suele traducir enseguida en manifesta- ciones de orden político, que revisten dos formas fundamentales. Por parte de los ciudadanos se producen quejas y protestas encaminadas a presionar al poder político de cara a la obtención de paliativos frente a la sequía; el gobierno, en cambio, recurre con frecuencia a la instrumentalización de esa misma sequía en beneficio propio, res- ponsabilizando al déficit pluviométrico de situaciones que estos, por sí solos, nunca hubieran podido generar. Con todo ello, las relaciones entre el poder político y los ciu- dadanos se desgastan o se refuerzan y, en cualquier caso, pueden variar considera- blemente. Las pérdidas ambientales son el resultado de afectaciones a especies de flora y fauna, hábitat silvestre y calidad del aire y agua, incendios, degradación de calidad del pai- saje, pérdida de biodiversidad y erosión del suelo. Dependiendo del impacto, el efecto ecosistémico puede ser de corto plazo, me- diano plazo o permanente. Una sequía ex- tensa puede conducir a la desertificación, a incendios forestales, lo que ocasiona la degradación general de la calidad del suelo. En este apartado incluimos todos aquellos efectos que se producen en relación a la for- ma de vida de las comunidades afectadas por la sequía y con las propias concepciones de la vida que estas puedan tener. En los dos ámbitos se experimentan los impactos del déficit hídrico. 83 Tabla 16. Impactos de la sequía en Ecuador Sector – Salud y Seguridad Social Impacto Descripción Escala de afectación Repercusión Desabastecimiento de agua potable. (Racionamiento) Afecta disponibilidad del servicio de agua para uso doméstico en la población urbana y rural; sobretodo en las áreas rurales aumenta el riesgo de contagio por COVID 1912 Rural Inasistencia escolar, laboral y migración Incremento de enfermedades tropicales (Fiebre Amarilla, Dengue, Cólera), así como de enfermeda- des respiratorias agudas. Debido a la falta de agua, las familias empiezan a recolectar agua en tanques, que se convierten en foco de incubación de mosquitos transmisores de enfermedades. Población en general, principalmente los grupos vulnerables Desnutrición y afectación de la seguridad alimentaria, en particular de los grupos vulnera- bles Alteraciones del sistema digestivo Malestar abdominal generalizado en la población acompañado de debilidad y cefaleas. Rural y Urbano Inasistencia escolar y laboral. Conflictos sociales Migración, procesos migratorios de lo rural a lo urbano El tercer eslabón completa el proceso de desarrollo de la sequía, mediante la conver- sión de esta multitud de impactos negati- vos en un grado determinado de conmoción social. En consecuencia, la verdadera con- moción generada por la sequía y su impacto global, solo puede conocerse y comprenderse mediante el análisis conjunto de los efectos negativos ocasionados y, de la forma en que estos han sido vividos o percibidos por el co- lectivo que los ha sufrido. La relación entre los impactos y la conmoción global que generan no siempre mantienen una relación directa. A continuación, se presenta una tabla con los principales impactos provocados por la se- quía, los efectos que produce, el ámbito de afectación o cobertura, y las posibles reper- cusiones que pueden provocar dependiendo del nivel de la amenaza. Esto va directamente concatenado con los escenarios propuestos. 12 En el contexto de la COVID-19, debe considerarse que con la sequía se incrementan problemas sanitarios, productivos y sociales que afec- tan la gestión de la enfermedad. Se acentúan las condiciones estructurales de pobreza y hambruna en las que viven millones de personas en la región. Los comportamientos que incrementan el riesgo sanitario, como la acumulación de agua en contenedores inapropiados, que pueden cobijar vectores transmisores de otras graves enfermedades, como el dengue se exacerban; ocurren desplazamientos masivos de personas; y, en las áreas rurales y en los asentamientos sin redes de acueductos, las fuentes habituales de acceso al agua desaparecen, alejando del hogar y los cultivos las fuentes de abastecimiento de agua. 84 Impactos de la Sequía Sector – Desarrollo Productivo Restricción en suministro de agua para el sector industrial Puede existir una afectación, una reducción considerable en el funcionamiento de las industrias locales debido a que el agua es utilizada para saniemiento y transmisión de calor o refrigeración. Urbano Desabasteci- miento de productos industriales. Sector – Agropecuario Disminución de agua y forraje para alimentar al ganado. Reducción de disponibilidad de agua para riego agrícola. Salinización del agua de riego. Afecta específicamente las actividades agrícolas y ganaderas, lo que puede conllevar a una serie de conflictos, conmoción social y estrategias de supervivencia debido a la importancia de este sector para la económica del país. Pueden existir afectaciones focalizadas o generalizadas de acuerdo a la magnitud y prolongación del episodio de sequía. Rural Pérdidas de me- dios de vida, así como también especulación de alimentos de pri- mera necesidad Esto puede conllevar a una alta probabili- dad de conflicto social. Afectación a la seguridad y soberanía alimentaria. Afectación al sector de importaciones y exportaciones. 85 Sector – Energético Déficit de aporte a los embalses. Cotas mínimas. Mayor uso de energía térmica. Suspensión del servicio eléctrico por zonas. Daños en la maquinaria de generación hidroeléctrica por sedimentación. Sedimentación en los embalses. Nacional Depreciación del PIB. Incremento en precios de Hidrocarburos. Se limita la producción normal de crudo. Nacional Alza de precios en productos de primera necesidad. Sector – Turismo Déficit en servicio de agua. La prestación de los servicios turístico puden bajar sus ni- veles de calidad lo que pue- de traducirse en la reducción de ingresos económicos. Rural y Urbano Desempleo y subempleo. Migración. Sector - Ambiental Déficit hidrológi- co en los ecosis- temas naturales. Déficit del contenido freático. Incendios forestales. Enfermedades de los árboles. Desbalance en las pobla- ciones de insectos y otros invertebrados. Disminución drástica de los servicios ecosistémicos. Pérdida directa de sotobos- que, en especial plantas suculentas y hongos. Pérdida de suelo, daño en la capa humífera. Rural Reducción de la capacidad de funcionamiento de los servicios ecosistemicos 86 Impactos de la Sequía 87 6 Riesgo climático de sequía en el Ecuador 88 Riesgo climático a sequía en el Ecuador El presente acápite basa su desarrollo en los estudios desarrollados por el proyecto “Acción Provincial frente al Cambio Climáti- co (APROCC) - Diagnósticos sobre riesgo cli- mático y análisis de los sectores prioritarios para la mitigación al Cambio Climático a nivel provincial ejecutado por el CONGOPE con financiamiento de la Unión Europea, en el cual se desarrolló información referente a amenazas climáticas actuales y futuras a nivel provincial, y los niveles de riesgos cli- máticos para los sectores: agricultura, pa- trimonio natural, patrimonio hídrico, vial, asentamientos humanos y salud. Para la obtención de la información sobre amenazas climáticas y riesgos por sector, el proyecto APROCC basa su análisis en los datos climáticos para el período 1981-2015, generados por el MAATE y el INAMHI en el proyecto Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático del Ecuador. En este sentido, el análisis de los resultados del proyecto APROCC, se dividirá en dos sec- ciones: la primera, considerando los índices de amenazas climáticas relacionados con la sequía; y posteriormente, se analizará el riesgo de sequía para el sector agricultura, sector productivo más vulnerable a los im- pactos de sequía en el Ecuador. Para abordar el análisis sobre el comporta- miento climático y la ocurrencia de eventos extremos en el Ecuador, se mostrarán los resultados de tendencias sobre amenazas climáticas actuales y futuras a nivel de las 13 Escenarios climáticos definidos como “Vías Representativas de Concentraciones” o RCP (Representative Concentration Pathways, por sus siglas en inglés), por el Quinto Reporte de Evaluación (AR5) del IPCC. 23 provincias continentales del país. Para el riesgo actual, se considera el período históri- co 1981 – 2015, y para los escenarios futuros RCP 4.5 y RCP 8.513, el período 2011 – 2040. Estos dos escenarios futuros se incluyen en el análisis debido a que la política del Ecua- dor, en temas de cambio climático, apunta al escenario 4.5, manteniendo las condiciones y tendencias climáticas actuales; y el escenario 8.595 como el más pesimista, es decir, si el país optara por un enfoque de gestión bajo el cual no se implementen medidas de adaptación y mitigación al cambio climático, (CONGOPE, 2019) (MAE y PNUD, 2016). 6.1. Amenazas climáticas en el Ecuador Desde el punto de vista conceptual, se re- laciona la variabilidad climática y el cambio climático; a partir de este contexto, se abor- dan los distintos escenarios establecidos por el IPCC y los cuales se consideran prioritarios para el país (RCP 4.5 y RCP 8.5). En base a lo planteado metodológicamente, se utilizó la reducción de escala de dinámica a resolu- ción temporal diaria y a resolución espacial de píxel 10 km x 10 km de la Tercera Comu- nicación Nacional de Cambio Climático del Ecuador; posteriormente se determinaron las amenazas climáticas más representativas en el Ecuador, entre ellas se consideró la sequía, y a partir de ello, el cálculo de índices de ten- dencias climáticas (CONGOPE, 2019). Partiendo del resultado de la interacción en- tre un fenómeno climatológico y las caracte- 89 rísticas biofísicas de una zona en particular, se determinan las amenazas climáticas, que para el Ecuador se asocian, generalmente, a la variabilidad atípica de la precipitación y temperatura. Cabe mencionar que dentro del análisis de las amenazas climáticas, se considera únicamente a aquellas cuyo fac- tor directo depende del comportamiento climático y no como consecuencia del mis- mo, como movimientos en masa o incendios (UNISDR, 2009) (CONGOPE, 2019). Con base en lo planteado, se obtuvieron resultados de amenazas relacionadas con lluvias intensas, olas de calor y sequía, las cuales han causado mayores niveles de im- pacto en los sectores económicos y sociales más vulnerables del país. Para el presente análisis, se consideran los resultados obte- nidos para sequía. 6.1.1. Factores climáticos del Ecuador A parte de la circulación atmosférica, las masas de aire locales reguladas por el relie- ve, las corrientes oceánicas y sus caracterís- ticas biofísicas propias de la región tropical, el clima en el Ecuador se encuentra regula- do por su ubicación en la región del cintu- rón de bajas presiones ecuatoriales llamado Zona de Convergencia Intertropical (ZCIT), en la cual convergen masas de aire con distintas variabilidades de temperatura y precipita- ción, provenientes de los dos hemisferios y cuyo desplazamiento depende del sistema de alta presión localizado en las aproximaciones de la costa de Chile, denominado Anticiclón del Pacífico Sur (APS) (Figura 25) (CAF, 1998; Pourrut, 1983; Naranjo, 1998). Figura 25. Localización geográfica de la Zona de Confluencia intertropical (ZCIT) y del Anticiclón del Pacífico Sur (APS). FUENTE: Earth Nullschool, 2018 Otro factor preponderante que marca la va- riación climática en el Ecuador, se refiere a las dos masas de agua del océano Pacífico sureste: la primera es la corriente cálida de Panamá, proveniente del norte, y la segun- da es la corriente fría de Humboldt prove- niente del sur. La confluencia de estas dos masas de agua forma una zona denomina- da “Frente Ecuatorial,” el cual presenta una marcada variación estacional que coincide con el desplazamiento de la ZCIT, movién- dose hacia el norte en los meses de junio, julio y agosto (época seca), y hacia el sur, en los meses de diciembre, enero y febrero (época lluviosa) (Okuda, Suescum, Valencia, y Rodríguez, 1983). 90 Riesgo climático a sequía en el Ecuador Las características orográficas, que se refie- ren a la descripción del relieve, es el tercer factor que caracteriza el clima en el Ecuador. La Cordillera de los Andes, sistema mon- tañoso que, a más de dividir longitudinal- mente al país, es responsable de su regula- ción climática, al ser una barrera física que permite la ascensión de las masas de aire cálidas y húmedas, que consecuentemente favorecen a la ocurrencia de precipitaciones (Pourrut, 1983). Además, la Cordillera de los Andes divide al país en tres regiones naturales: • Al occidente, la región costa caracteri- zada por precipitaciones diversas: en la zona centro-norte, con valores anuales de precipitación que superan los 2.000 mm. y temperaturas entre 25 y 39 °C; y las zo- nas más cercanas al océano Pacífico con niveles de precipitación entre los 300 y 1.000 mm. al año y temperaturas que oscilan entre los 24 y 26 °C. • La cordillera en la cual se encuentra la región sierra, caracterizada por valores de precipitación que oscilan entre los 1.000 y 2.000 mm, con temperaturas por debajo de los 25°C. • Al oriente se encuentra la región amazóni- ca, que alcanza mayores niveles de precipi- tación anual, incluso algunos que superan los 5.000 mm; y su temperatura media os- cila entre los 20 y 23 °C con valores máxi- mos de 31°C y mínimos de 10°C. Como ya se ha mencionado anteriormente, el Ecuador por su ubicación geográfica y su variedad orográfica en distancias relativa- mente pequeñas, es un país vulnerable a la sequía, como se evidencia en la Figura 26. Es así que, en base a esta información, se puede constatar que alrededor del 18% del territorio se encuentra bajo una susceptibilidad “Alta” y “Media” a la sequía. Las provincias más pro- pensas a sufrir afectaciones por sequia son Manabí, Santa Elena, Guayas y Loja. 6.1.2. Escenarios de Cambio Climático en el Ecuador Mediante el procesamiento de información climática histórica (período 1981 – 2015), ge- nerada por el MAATE e INAMHI para el desa- rrollo de las proyecciones de clima futuro del Ecuador (TCN, 2017), se obtuvo resultados so- bre las proyecciones climáticas para precipi- tación y temperaturas máximas y mínimas. A continuación, se presenta un resumen de los resultados obtenidos para la caracterización de escenarios de cambio climático a nivel trimestral (Tabla 17). Figura 26. Mapa de susceptibilidad a sequía del Ecuador. 91 Escenarios Precipitación Temperatura Actual (período 1981 - 2015) En el primer trimestre del año se presentan los niveles más altos, espe- cialmente en la zona occidental de la Amazonía y en el centro y norte de la región costa. En el segundo trimestre del año se presentan menores valores de precipi- tación en gran parte del sur del país, se mantiene niveles altos en el centro y norte de la costa y en la Amazonía, siendo los más altos en esta última. En el tercer trimestre del año se pre- sentan los niveles más bajos de pre- cipitación en la costa y en gran parte de la sierra, y sólo son altas en la zona occidental de la región amazónica. En el último trimestre, en gran parte del país se incrementan las precipi- taciones, presentándose niveles más altos en el centro y norte del país a finales del año. En el primero y cuarto trimestres del año, se presentan los niveles más altos de temperatura, prin- cipalmente en la región costa y en la Amazonía, esto debido a los niveles altitudinales de las dos regiones que no sobrepasan los 1.000 m.s.n.m. En el tercer trimestre del año se presentan los niveles más bajos de temperatura, principalmente en las regiones costa y amazó- nica, a diferencia de la región sierra, donde en esta época se presentan los niveles más altos de temperatura RCP 4.5 y RCP 8.5 (período 2011 - 2040) El escenario que presenta mayores niveles de incremento de precipitación es el RCP 8.5. Para los dos escenarios, RCP 4.5 y RCP 8.5, los mayores incrementos de los niveles de precipitación se darían en el primer trimestre del año. El tercer trimestre del año es el que presentaría menores incrementos de precipitaciones, inclusive en ciertas zonas de la Amazonía, se esperaría una leve reducción de la tendencia de los niveles de precipitación. Para los escenarios RCP 4.5 y RCP 8.5, las dos épocas del año que presentan mayores incrementos de temperatura son el segundo trimestre donde se alcanzan los mayores valores para la tempera- tura máxima; y el tercer trimestre donde se alcanzan los mayores valores para la temperatura mí- nima. Los valores de temperatura en algunas zonas del país superan el incremento de 0,9 °C en el escenario RCP 4.5 y 1,0 °C en el escenario RCP 8.5. Tabla 17. Proyecciones climáticas para precipitación y temperaturas máximas/ mínimas a nivel trimestral para los escenarios de cambio climático actual, RCP 4.5 y RCP 8.5. Fuente: CONGOPE (2019) 92 Riesgo climático a sequía en el Ecuador Tabla 18. Fases metodológicas para la determinación de tendencias de amena- zas e índices climáticos – Proyecto “Análisis de amenazas climáticas (actuales y futuras) en el Ecuador”. A continuación, se presentan las tres fases desarrolladas para la obtención de las amenazas: Fases Descripción de aspectos metodológicos Fase 1. Recopilación y procesamiento de información climática Para el análisis del clima actual y futuro, se realizó la revisión de fuentes de información provenientes de datos diarios de precipitación del CHIRPS (Climate Hazards Group InfraRed Precipitation with Station data) y los da- tos diarios de precipitación y temperaturas media, máxima y mínima ge- neradas con reducción de escala dinámica con el modelo WRF (Weather Research and Forecasting) de la Tercera Comunicación Nacional de Cambio Climático del Ecuador (TCN). A cada una de las bases de datos se aplicaron las siguientes métricas: Co- rrelación (define la proporcionalidad entre dos variables estadísticas); BIAS (mide la diferencia entre el valor simulado y el medido de una variable); y RMSE raíz del error cuadrático medio (medida de desempeño cuantitativo que amplifica los errores de mayor magnitud). Posterior al análisis de cada métrica, los datos de la TCN tienen mayor representatividad climática. Fase 2. Revisión y selección de amenazas e índices climáticos Revisión de registros históricos relacionados a desastres climáticos ocurri- dos en el Ecuador, tomando como base principal lo reportado en la herra- mienta Desinventar para el período 1978 – 2017. Las principales amenazas climáticas tienen relación directa con desastres asociados a lluvias inten- sas y sequía. En base a los índices climáticos diseñados por el ETCCDI (Expert Team on Climate Change Detection and Indices), para la determinación de tenden- cias climáticas y cambios de eventos extremos, se determinan los índices que presentan mayor relación con las amenazas climáticas seleccionadas. Los índices relacionados con sequía son: SPEI (Índice de Precipitación y Evapotranspiración Estandarizado) y TX95p (# días/año) - Mayor número de días consecutivos con temperatura máxima mayor al percentil 95 (días calientes). Fase 3. Cálculo de índices para la determinación de amenazas actuales y futuras SPEI se basa en la probabilidad del balance hídrico-climático; su cálculo se basa en la formulación del índice SPI (Índice Estandarizado de Preci- pitación), pero se tiene en cuenta el balance hídrico-climático, el cual se interpreta en un índice donde los valores positivos indican tendencias de condiciones húmedas, y los valores negativos, tendencias a sequía. TX95p (# días/año) - es comúnmente utilizado en el análisis de sequías como para las olas de calor; sirve para analizar los cambios que se han dado (y podrían darse a futuro) en las temperaturas máximas durante va- rios días seguidos, que es cuando estas temperaturas presentan un impac- to significativo, tanto en los sistemas sociales como en los ecosistemas. 1 2 3 Fuente: CONGOPE (2019) 93 Tabla 19. Categorías de normalización de los índices asociados a la amenazas de sequía. Con el objetivo de complementar los aspec- tos metodológicos aplicados para la determi- nación de tendencias en las amenazas climá- ticas, se efectuó el proceso de normalización de los datos para establecer el nivel de ame- naza de cada índice climático. En este sentido, se otorga un número a cada nivel de amenaza en base al comportamiento de las tendencias de cada uno de los índices calculados. Esta ca- tegorización consiste en establecer 6 valores que van desde 0 que se refiere a la probabi- lidad nula de cambios en la tendencia de la amenaza, con un incremento progresivo has- ta el valor 5 que representa una probabilidad muy alta de tendencia a cambios de la ame- naza climática (CONGOPE, 2019). Índices Rangos Interpretación Rangos (Tendencia) Categoría Normalización Relacionados al comportamiento particular del índice (SPEI – Caso Sequía). x > 0,5 Húmedo 0 (NULA) -0,5 < x <= 0,5 Normal 1 (MUY BAJA) -0,8 < x <= -0,5 Levemente Seco 2 (BAJA) -1 < x <= -0,8 Moderadamente Seco 3 (MODERADA) -1,5 < x <= -1 Severamente Seco 4 (ALTA) x < -1,5 Extremadamente Seco 5 (MUY ALTA) Relacionados con el cambio en el número de días de ocurrencia de eventos climáticos (Tx95p) x = 0 Reducción del número de días o ausencia de cambio del mismo 0 (NULA) 0 < x <= 0,1 Aumento de 1 día entre 10 y más años 1 (MUY BAJA) 0,1 < x <= 0,2 Aumento de 1 día entre 5 y 10 años 2 (BAJA) 0,2 < x <= 0,5 Aumento de 1 día entre 2 y 5 años 3 (MODERADA) 0,5 < x <= 1 Aumento de 1 día entre 1 y 2 años 4 (ALTA) x > 1 Aumento de 1 o más días en 1 año 5 (MUY ALTA) 6.1.3. Índice de Precipitación y Evapotranspiración Estandarizado (SPEI) Para el análisis de los resultados obtenidos mediante el cálculo del índice de precipi- tación y evapotranspiración estandarizada (SPEI), se considera la superficie territorial cubierta por cada una de las categorías de normalización del índice; de esta forma se identifican las zonas que presentan mayo- res cambios en la temperatura y su efecto en la presencia de sequías mediante un cál- culo básico del balance hídrico (OMM y Aso- ciación Mundial para el Agua, 2016). A nivel del Ecuador continental, el SPEI presenta su mayor cobertura territorial, en áreas que, cuando hay un cambio de la temporada y un cambio de mayores a me- nores precipitaciones, tienden a ser mo- deradamente secas. En el escenario de cambio climático actual, el 99,29% del país presenta una categoría moderada del SPEI; en el escenario RCP 4.5, se mantendría este comportamiento en el 99,88% del territo- rio nacional; y en el escenario RCP 8.5, el comportamiento cambiaría, aumentando la cobertura territorial con categoría seve- Fuente: CONGOPE (2019) 94 Riesgo climático a sequía en el Ecuador Tabla 20. Distribución de la superficie del Ecuador continental, según escenarios de cambio climático y categorías del índice precipitación y evapotranspiración estandarizado (SPEI) Figura 27. Porcentajes de superficie del Ecuador continental ocupada, según es- cenarios de cambio climático y categorías del índice precipitación y evapotrans- piración estandarizado (SPEI) ramente seca, principalmente en el perfil costanero de las provincias de Santa Elena, Manabí y Esmeraldas (2,30% del territorio nacional); la categoría moderadamente seca disminuye su cobertura a un 89,06% del país, pasando ciertas zonas a una cate- goría levemente seca (8,65% del territorio continental) (Tabla 20 y Figura 26). Escenarios de cambio climático Superficie por categorías del índice SPEI (Ha) Total nacional (Ha)* Alta Moderada Baja Actual 173.817 24.427.289 - 24.601.106 RCP 4.5 28.820 24.572.286 - RCP 8.5 564.625 21.909.643 2.126.838 Fuente: CONGOPE (2019) Considerando su distribución geográfica, la categoría moderadamente seca cubre prác- ticamente la totalidad del país, tanto en el escenario actual como en el RCP 4.5, iden- tificando zonas aisladas de categoría severa- mente seca en provincias de la región Sierra como Tungurahua y Cotopaxi, pertenecientes a la demarcación hidrográfica Pastaza; así Fuente: CONGOPE (2019) 95 Figura 28. Mapas de escenarios de cambio climático del índice de precipitación y evapotranspiranción estandarizado (SPEI), según demarcaciones hidrográficas Figura 29. Mapas de escenarios de cambio climático del índice de precipitación y evapotranspiranción estandarizado (SPEI), según zonas de planificación mismo, en la provincia de Loja se identifican zo- nas localizadas en la demarcación hidrográfica Puyango – Catamayo (Figuras 27 y 28). En el escenario RCP 8.5, es marcado el au- mento de cobertura de zonas levemente secas, localizadas principalmente en la pro- vincia amazónica de Morona Santiago, per- teneciente a la demarcación hidrográfica Santiago. Este escenario también presenta un aumento en la cobertura de zonas seve- ramente secas en la provincia de Esmeral- das (localizada en la demarcación hidrográ- fica Esmeraldas), en la provincia de Manabí (localizada en la demarcación hidrográfica Manabí) y en Santa Elena (localizada en la demarcación hidrográfica Guayas) (Figuras 27 y 28). Fuente: CONGOPE (2019) Fuente: CONGOPE (2019) 96 Riesgo climático a sequía en el Ecuador 6.1.4. Índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) El análisis de los resultados del índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p), al tratarse de una tendencia en base a los escenarios de cambio climático, utiliza como línea base la capa geográfica de susceptibilidad a sequía. Los resultados del cruce entre las capas de susceptibilidad a sequía y Tx95p, presentan en el escenario climático actual, un mayor porcentaje de cobertura territorial con ca- tegoría muy baja, es decir una probabilidad de aumento de 1 día con temperatura máxi- ma entre 10 y más años, en las zonas con niveles de susceptibilidad alta, media y baja a sequía, lo cual no representa un indicador considerable de cambio de las condiciones de susceptibilidad identificadas actualmen- te (Tabla 21 y Figuras 29, 30 y 31). En cuanto al escenario RCP 4.5, si bien la ten- dencia identificada en el escenario actual se mantiene para las zonas con niveles de sus- ceptibilidad alta, media y baja, en las zonas sin susceptibilidad a sequía, el mayor porcentaje de superficie corresponde a la categoría de Tx95p moderada (67,3% de la superficie total), es decir, en la mayoría del territorio sin susceptibilidad a sequía existe la probabilidad de aumento de 1 día con temperatura máxima, entre 2 y 5 años (Tabla 22 y Figuras 29, 30 y 31). Para el RCP 8.5, la tendencia de días consecu- tivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95, en zonas con niveles de sus- ceptibilidad a sequía cambia considerable- mente, predominando la categoría moderada, lo que representa la probabilidad de aumento de 1 día con temperatura máxima entre 2 y 5 años en todos los niveles de susceptibilidad a sequía, el 66,4% del territorio en categoría de alta susceptibilidad, el 53,9% en susceptibili- dad media, el 54,9% en susceptibilidad baja y el 60,5% en zonas sin susceptibilidad a sequía actualmente (Tabla 22 y Figuras 29, 30 y 31). 97 Tabla 21. Distribución de la superficie con susceptibilidad a sequía, según cate- gorías del índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) y escenarios de cambio climático Escenarios de cambio climático Susceptibilidad a Sequía Índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) Muy baja Baja Moderada Alta Total (Ha) ACTUAL Alta 1.779.139 407.004 - - 2.186.143 Media 1.564.795 594.915 2.376 - 2.162.086 Baja 2.967.900 1.298.498 23.066 - 4.289.464 Sin susceptibilidad 5.072.438 5.683.441 5.207.534 - 15.963.413 TOTAL ESCENARIO ACTUAL 11.384.273 7.983.858 5.232.975 - 24.601.106 RCP 4.5 Alta 1.466.157 633.335 86.651 - 2.186.143 Media 904.249 944.701 313.136 - 2.162.086 Baja 1.086.311 2.209.238 993.915 - 4.289.464 Sin susceptibilidad 1.377.482 3.673.100 10.736.508 176.323 15.963.413 TOTAL ESCENARIO RCP 4.5 4.834.199 7.460.373 12.130.210 176.323 24.601.106 RCP 8.5 Alta - 210.082 1.408.477 567.584 2.186.143 Media - 666.706 1.164.963 330.417 2.162.086 Baja - 878.786 2.354.334 1.056.344 4.289.464 Sin susceptibilidad 216.206 541.865 9.659.102 5.546.241 15.963.413 TOTAL ESCENARIO RCP 8.5 216.206 2.297.439 14.586.875 5.546.241 24.601.106 Fuente: CONGOPE (2019) 98 Riesgo climático a sequía en el Ecuador Figura 30. Tendencia climática del índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) en zonas con nive- les de susceptibilidad a sequía, según porcentaje de superficie – Período actual. Figura 31. Tendencia climática del índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) en zonas con ni- veles de susceptibilidad a sequía, según porcentaje de superficie – Escenario de cambio climático RCP 4.5. Fuente: CONGOPE (2019) Fuente: CONGOPE (2019) 99 Figura 32. Tendencia climática del índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p) en zonas con ni- veles de susceptibilidad a sequía, según porcentaje de superficie – Escenario de cambio climático RCP 8.5. El análisis de distribución geográfica mues- tra que en el período actual, las categorías del índice Tx95p muy baja y baja (probabi- lidad de aumento de 1 día entre 10 y más años y aumento de 1 día entre 5 y 10 años, respectivamente), predominan, práctica- mente, en la totalidad del territorio de las regiones costa y sierra del Ecuador conti- nental, cubriendo la mayoría del territorio de las zonas de planificación 1, 2 y 3; y la totalidad de las zonas 4, 5, 6 y 7. En la región amazónica, al oriente del país, predomina el territorio con categoría Tx95p moderada, lo que significa la probabilidad de aumento de 1 día con temperaturas máximas, entre 2 a 5 años. Relacionando el mapa del período actual y el de susceptibilidad a sequía, las zonas con niveles altos y medio de suscepti- bilidad se encuentran en una categoría muy baja de Tx95p, lo cual prevé que las tenden- cias climáticas para esas zonas de suscep- tibilidad, no cambian significativamente (Figura 32). En el escenario RCP 4.5, la tendencia Tx95p cambia en zonas con categorías muy bajas y bajas en el período actual, a zonas con cate- goría moderada, principalmente al occidente de las zonas de planificación 1, 2 y 3. Respecto al mapa de susceptibilidad a sequía, las zonas de Tx95p cambian su tendencia de muy baja a baja, principalmente en las provincias de Es- meraldas, Manabí y Los Ríos (Figura 32). Respecto al escenario 8.5, las categorías Tx95p muy bajas desaparecen y las bajas se reducen a ocupar territorios de las provincias de Morona Santiago y Zamora Chinchipe, lo- calizadas en las zonas de planificación 6 y 7, respectivamente. Cabe mencionar la presen- cia de la categoría alta de Tx95p en zonas de alta susceptibilidad a sequía, especialmente en la provincia de Manabí en la zona de pla- nificación 4, lo que representa una probabili- dad de aumento de 1 día con temperaturas máximas entre 1 y 2 años (Figura 32). Fuente: CONGOPE (2019) 100 Riesgo climático a sequía en el Ecuador Figura 33. Relación entre el mapa de zonas con niveles de susceptibilidad a sequía con mapas de tendencias según escenarios de cambio climático del índice de mayor número de días consecutivos al año con temperatura máxima mayor al percentil 95 (Tx95p). Fuente: CONGOPE (2019) 101 6.2. Estimación del riesgo climático en el Ecuador Desde el punto de vista conceptual, se aborda el riesgo, en base a lo planteado por el IPCC en su quinto reporte, en el cual el riesgo relacionado con el cambio climático surge de las amenazas climáticas y la vul- nerabilidad de las sociedades y sistemas expuestos. En este sentido, el IPCC estable- ce a los riesgos como la interacción de las amenazas, la vulnerabilidad y la exposición. A partir de esta interacción, se plantea el diseño de medidas eficaces para la adap- tación al cambio climático y a la reducción de riesgos, complementando la ecuación con la capacidad adaptativa de los sistemas (IPCC, 2014). A continuación, se detallan los factores y ele- mentos que condicionan el nivel de impacto y resiliencia de un sistema al riesgo y en el cual se sustentan los aspectos metodológicos que se consideran para estimar el riesgo climático a nivel provincial del Ecuador continental. Figura 34. Interacción de los componentes de riesgo relacionado con el cambio climático. Fuente: IPCC (2014) 102 Riesgo climático a sequía en el Ecuador 6.2.1. Análisis de riesgo para el sector agrícola En el marco del estudio desarrollado se han generado resultados para 6 sectores priori- zados14. Para los fines del presente Plan, se considera únicamente al sector agricultura debido a que es prioritario para garantizar la soberanía alimentaria del país, además, por ser históricamente el sector más afectado a los im- pactos de sequía y por estar compuesto por una población con altos niveles de pobreza. Para evaluar el riesgo climático se determinan dos dimensiones: la socioeconómica, que con- sidera la población en general y sus activos sociales y económicos presentes en el territo- rio; y la ambiental, que considera los elemen- tos que intervienen en el equilibrio ecológico y la sustentabilidad ambiental del territorio. Cabe mencionar que dentro del análisis de riesgos, se considera a la gobernanza como una dimensión transversal para todos los sec- tores, por tal motivo también está inmersa en la etapa metodológica para la obtención de resultados. Figura 35. Factores y elementos que condicionan el riesgo climático. 14 Agricultura, infraestructura vial, patrimonio natural, patrimonio hídrico, salud y asentamientos humanos. Fuente: CONGOPE (2019); IPCC, (2014) 103 Tabla 22. Indicadores establecidos para el análisis de riesgos en el sector agríco- la, según factores y/o elementos condicionantes de amenaza y vulnerabilidad. El proceso metodológico desarrollado para el análisis de riesgo consistió en tres etapas: • La primera explicada en el acápite 6.1 Amenazas climáticas, definiendo dos ín- dices climáticos relacionados con la se- quía: SPEI y Tx95p, para el periodo actual y dos escenarios de cambio climático. • La segunda etapa consistió en la deter- minación de indicadores para el cálculo de la exposición y vulnerabilidad de las provincias del Ecuador continental. • La tercera etapa contempló un proceso participativo para validar los indicadores determinados en la etapa dos y conocer la realidad de cada uno de los territorios. En el desarrollo de la etapa dos, que con- sistió en la definición de los indicadores para el análisis de riesgo, se realizó la reco- pilación de información estadística y geo- gráfica de diferentes instituciones guber- namentales, para posteriormente, realizar los procesos de normalización y estandari- zación de información necesarios que per- mitan el análisis adecuado de las distintas variables consideradas en el proyecto. A continuación, se detallan los indicadores y determinación de la valoración considera- dos para el análisis de riesgo en el sector agrícola para cada dimensión. Factores/ elementos Dimensión Indicador Temática/ Variable Relación para valoración Amenaza Socioeconómica y ambiental Amenazas a sequía Índices climáticos SPEI, Tx95p Rangos de tendencia de cambio climático Exposición Socioeconómica Población dedicada a activi- dades agrícolas Número de agricultores Mayor número de agricultores, mayor exposición Ambiental Superficie dedicada a actividades agrícolas Porcentaje de superficie agrícola en la superficie total del territorio Mayor porcentaje de superficie agrícola, mayor exposición Vulnerabilidad – Sensibilidad Socioeconómica Tasa de crecimiento poblacional Tasa de crecimiento poblacional agrícola Mayor decrecimiento, mayor sensibilidad Mujeres (jefas de hogar) dedicadas a actividades relacionadas con agricultura Índice de mujeres jefas de hogar dedicadas a la agricultura Mayor índice, mayor sensibilidad Adultos mayores dedicados a agricultura Porcentaje de adultos mayores dedicados agricultura Mayor porcentaje, mayor sensibilidad 104 Riesgo climático a sequía en el Ecuador Factores/ elementos Dimensión Indicador Temática/ Variable Relación para valoración Vulnerabilidad – Sensibilidad Socioeconómica Población agríco- la que habla una lengua indígena Acceso a la información de los agricultores en una lengua diferente al español Mayor proporción de agricultores que hablan lenguas indígenas, mayor sensibilidad Ambiental Conflicto de uso del suelo Inapropiado uso del suelo en la zona de cultivos Mayor aptitud agrícola, menor sensibilidad Zonas aptas para riego Cultivos que requieren riego Mayor valor del índice, mayor sensibilidad Pendiente Cultivos que se encuentran en pendientes Mayor pendiente, mayor sensibilidad Variedad de cultivos Variedad de cultivos en la parroquia Menor variedad, mayor sensibilidad Tipo de cultivo Tipo de cultivo: escala de valoración en la que el marginal es el más sensible y el empresarial, el menos sensible Mayor proporción de cultivos marginales, mayor sensibilidad Susceptibilidad a sequías Superficies de cultivo en zonas susceptibles a sequías Mayor superficie, mayor sensibilidad 105 Factores/ elementos Dimensión Indicador Temática/ Variable Relación para valoración Vulnerabilidad - Capacidad adaptativa Socioeconómica Disponibilidad de información climática Disponibilidad de información de la red de estaciones meteorológicas del INAMHI Mayor cobertura, mayor capacidad adaptativa Cultivos con riego Áreas de cultivos que cuentan con riego Mayor cobertura, mayor capacidad adaptativa Estado del Plan Provincial de Riego y Drenaje Índice a aplicarse a parroquias que tienen riego según mapa SRD y planes provinciales de riego A mayor avance, mayor capacidad adaptativa Reservorios Índice del volumen de reservorios respecto a la superficie de los sistemas productivos en las parroquias Mayor valor del índice, mayor capacidad adaptativa Índice de Instrumentos de planificación que incluyen cambio climático en su propuesta para agricultura Inclusión de cambio climático en la planificación territorial Mayor valor del índice, mayor capacidad adaptativa Índice de instrumentos de gestión del sector de agricultura que toman en cuenta cambio climático Consideración de cambio climático en instrumentos de gestión creados para la gestión de activi- dades agrícolas en todos los niveles y actores del territorio. Mayor valor del índice, mayor capacidad adaptativa Área de influencia de proyectos multipropósito Cultivos en el área de influencia de proyectos multipropósito Mayor cercanía, mayor capacidad adaptativa 106 Riesgo climático a sequía en el Ecuador Factores/ elementos Dimensión Indicador Temática/ variable Relación para valoración Vulnerabilidad - Capacidad adaptativa Socioeconómica Asociatividad Número de asociaciones agrícolas presentes en la parroquia Mayor asociatividad, mayor capacidad adaptativa Ambiental Accesibilidad vial (cultivo) Índice de accesibilidad vial a cultivos Mayor índice de accesibilidad, mayor capacidad adaptativa Accesibilidad telefónica Índice porcentual de agricultores con acceso a telefonía Mayor índice de accesibilidad, mayor capacidad adaptativa Sistemas de aseguramiento de cultivos (agro-seguro) Porcentaje de superficie de cultivos asegurada respecto a la superficie total de cultivos en cada parroquia Mayor porcentaje, mayor capacidad adaptativa Fuente: CONGOPE (2019) Cabe resaltar, que el estudio considera el enfoque de género para determinar la sen- sibilidad y capacidad adaptativa; dando relevancia a la desigualdad de género que existe en torno al impacto de amenazas de cambio climático y las dimensiones estable- cidas en la metodología del estudio. Para el análisis de riesgos del sector agrícola, se consideró como indicador de género para el cálculo de sensibilidad, al Índice de mujeres jefas de hogar dedicadas a actividades rela- cionadas con la agricultura, establecido en base a la información del censo de pobla- ción y vivienda año 2010 (CONGOPE, 2019). 6.2.1.1. Riesgo a sequía para la dimensión ambiental y socieconómica del sector agrícola – índices climáticos SPEI y Tx95p. Es importante recalcar que la información de riesgos para el sector agrícola se centra- rá en los riesgos calculados a partir de los índices climáticos SPEI y Tx95p. Considerando la dimensión ambiental en el sector agrícola, las provincias que reportan el mayor porcentaje de superficie con niveles más altos de riesgo de sequía son: Los Ríos con un 74,7%, Esmeraldas con un 45,8%, Bolí- var con un 40,7% y Sucumbíos con un 28,8%. En la provincia de Los Ríos, el nivel de riesgo está dado, principalmente, por sus altos ni- veles de exposición, al ser una de las provin- cias más representativas a nivel nacional en cuanto a su superficie agrícola. En cambio, las provincias de Esmeraldas, Bolívar y Sucum- bíos reportan niveles altos de vulnerabilidad debido, principalmente, a la presencia de sis- temas productivos marginales (Figura 34). Las provincias con niveles altos de riesgo de sequía son: Santo Domingo de Los Tsá- chilas (60,6% del total de su superficie), Manabí (37,6% del total de su superficie), Guayas (32,4% del total de su superficie), 107 Cotopaxi (26,0% del total de su superficie) y Chimborazo (25,7% del total de su super- ficie). Tanto en Guayas como en Manabí, sus niveles altos de exposición que están dados por su gran superficie con actividades agrí- colas, las ubican en esta categoría de riesgo. En cambio, el resto de provincias con por- centajes representativos de alto riesgo de sequía, responden a una marcada vulnera- bilidad (Figura 35). Figura 36. Porcentaje de superficie provincial, según categorías moderada, alta y más alta de riesgo de sequía para la dimensión ambiental del sector agrícola - Índice climático SPEI, periodo actual. Desde el enfoque de la dimensión socioeco- nómica en el sector agrícola, las provincias que reportan el mayor porcentaje de su- perficie con niveles más altos de riesgo de sequía son: Pastaza con un 94,1%, Chimbo- razo con un 66,9%, Morona Santiago con un 63,8% y Cañar con un 40,3%. Esto debido, principalmente, a que en estas provincias se practica una agricultura de subsistencia con niveles de tecnificación precarios y sis- temas productivos marginales; además, son provincias que no cuentan con una adecua- da cobertura de infraestructura de apoyo a la producción (Figura 36). Las provincias con niveles altos de riesgo de sequía son: Bolívar (39,1% del total de su superficie), Cotopaxi (35,2% del total de su superficie), Cañar (34,2% del total de su superficie), Loja (32,2% del total de su su- perficie) y Napo (32,1% del total de su su- perficie). Estas provincias con riesgo alto se caracterizan por tener sistemas de produc- ción marginales, donde la población agríco- la posee niveles bajos de capacitación y una baja cobertura de infraestructura de apoyo a la producción (Figura 36). Fuente: CONGOPE (2019) 108 Riesgo climático a sequía en el Ecuador Figura 37. Porcentaje de superficie provincial, según categorías moderada, alta y más alta de riesgo de sequía para la dimensión socioeconómica del sector agrícola - Índice climático SPEI, periodo actual. Desde el punto de vista espacial, se puede identificar una marcada distribución de zo- nas con niveles representativos de riesgo de sequía para el sector agrícola; en la dimen- sión ambiental en las regiones de la sierra y la costa, se identifican zonas con niveles de riesgo que van desde moderado a más alto; a diferencia de la dimensión socioeconómica, donde las provincias de las regiones de la sie- rra y la amazonia, son las que reportan niveles de moderado a más alto de riesgo de sequía para el sector agrícola (Figuras 37). Fuente: CONGOPE (2019) 109 Considerando la dimensión ambiental en el sector agrícola, las provincias que repor- tan el mayor porcentaje de superficie con niveles más altos de riesgo de sequía en el índice Tx95p son: Bolívar con un 50,0%, Los Ríos con un 48,6%, Sucumbíos con un 37,5% y Orellana con un 33,8%. En la provincia de Los Ríos, el nivel más alto de riesgo está dato por los altos niveles de exposición, al ser una de las provincias más representativas a nivel nacional en cuanto a su superficie agrí- cola; y en la provincia de Bolívar está dado por la mayor cantidad de su territorio dedicado a actividades agrícolas. En cambio, las provin- cias de Sucumbíos y Orellana, reportan nive- les altos de vulnerabilidad (Figura 38). Las provincias con niveles altos de riesgo de sequía en el índice Tx95p son: Los Ríos (51,4% del total de su superficie), Esme- raldas (31,5% del total de su superficie), Guayas (29,7% del total de su superficie), Cotopaxi (24,6% del total de su superficie) y Chimborazo (20,5% del total de su su- perficie). Tanto en Los Ríos como en Gua- yas, sus niveles altos de exposición, por la gran superficie con actividades agrícolas, las ubican en esta categoría de riesgo. Por otro lado, el resto de provincias con por- centajes representativos de alto riesgo de sequía, responden a una marcada vulne- rabilidad (Figura 38). Figura 38. a) Mapa de riesgo de sequía para la dimensión ambiental del sector agrí- cola; Índice climático SPEI, escenario de cambio climático. b) Mapa de riesgo de se- quía para la dimensión socioeconómica del sector agrícola – Índice climático SPEI periodo actual. Fuente: CONGOPE (2019) 110 Riesgo climático a sequía en el Ecuador Figura 39. Porcentaje de superficie provincial, según categorías moderada, alta y más alta de riesgo de sequía para la dimensión ambiental del sector agrícola - Índice climático Tx95p, periodo actual. En el enfoque de la dimensión socioeconó- mica en el sector agrícola, las provincias que reportan el mayor porcentaje de superficie con niveles más altos de riesgo de sequía en el índice Tx95p son: Pastaza con un 95,2%, Morona Santiago con un 62,0%, Chimborazo con un 59,1%, Orellana con un 52,0% y Napo con un 51,5%. Al igual que en el análisis del riesgo del índice SPEI, estas provincias se caracterizan por una agricultura de subsis- tencia con niveles de tecnificación precarios y sistemas productivos marginales; además, son provincias que no cuentan con una ade- cuada cobertura de infraestructura de apo- yo a la producción, a excepción de la provin- cia de Chimborazo que tiene una adecuada cobertura de riego, sin embargo sus niveles de producción son bajos debido a la falta de tecnificación en la siembra de sus cultivos (Figura 39). Las provincias con niveles altos de riesgo de sequía en el índice Tx95p son: Bolívar (47,2% del total de su superficie), Cañar (44,1% del total de su superficie), Orellana (42,0% del total de su superficie), Cotopaxi (36,6% del total de su superficie), Sucumbíos (36,5% del total de su superficie) y Napo (36,3% del total de su superficie). Al igual que las provincias con niveles más altos de riesgo, estas son provincias que se caracterizan por tener sistemas de producción marginales, donde la población agrícola posee niveles bajos de capacitación y una baja cobertura de infraestructura de apoyo a la producción (Figura 39). Fuente: CONGOPE (2019) 111 Figura 40. Porcentaje de superficie provincial, según categorías moderada, alta y más alta de riesgo de sequía para la dimensión socioeconómica del sector agrícola - Índice climático Tx95p, periodo actual. La distribución espacial de las zonas con niveles representativos de riesgo de sequía para el sector agrícola en el índice Tx95p, responde al mismo patrón que las zonas de riesgo en el índice SPEI. Para la dimensión ambiental, las provincias de la sierra y la costa reportan niveles moderados, altos y muy altos de riesgo; sin embargo, se visua- liza una zona marcada de riesgo alto y muy alto en el occidente de las provincias de Su- cumbíos y Orellana. Para la dimensión so- cioeconómica, las provincias de la sierra y, prácticamente la totalidad de las provincias de la Amazonía, reportan niveles de riesgo moderados a muy altos. Cabe destacar la zona sur de la provincia de Esmeraldas don- de también se identifican zonas con niveles moderados y muy altos de riesgo de sequía para el sector agrícola (Figuras 40). Fuente: CONGOPE (2019) 112 Riesgo climático a sequía en el Ecuador Figura 41. a) Mapa de riesgo de sequía para la dimensión ambiental del sector agrí- cola; Índice climático Tx95p escenario de cambio climático. b) Mapa de riesgo de sequía para la dimensión socioeconómica del sector agrícola; Índice climático Tx95p periodo actual. Fuente: CONGOPE (2019) 113 7 Índice de Gestión de Riesgos (IGR) de Sequía en Ecuador. 114 Índice de Gestión de Riesgos (IGR) de Sequía en Ecuador Este capítulo busca identificar la situación evolutiva institucional relacionada con la gestión de riesgos de sequía en el Ecuador, a partir del análisis del Índice de Gestión de Riesgos de Sequía (IGR) para el período 2005 – 2020, el cual fue construido con la colaboración de representantes de las insti- tuciones que conformaron el Grupo de Tra- bajo que apoyó el desarrollo del PNS. El objetivo del IGR es la medición cuantita- tiva del desempeño de la gestión del riesgo utilizando niveles cualitativos preestable- cidos o referentes deseables (benchmarks) hacia los cuales se debe dirigir la gestión del riesgo, según sea su grado de avance. Se ha tomado como base el marco del Pro- grama de Indicadores de Riesgo y Gestión de Riesgo, coordinado por el Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) de la Universi- dad Nacional de Colombia, sede Manizales (Cardona 2005; IDEA 2005). Entre estos indi- cadores, se desarrolló el Índice de Gestión de Riesgos (IGR), propuesto por Carreño et al., 2004; 2006. Se asumieron estos indica- dores en vista de que son aplicables y ya fueron validados anteriormente en 12 paí- ses de la región. 7.1. Construcción del Índice de Gestión de Riesgos (IGR) de Sequía. Para la construcción del IGR de Sequías, se consideran cuatro políticas públicas para abordar la gestión de riesgos, relacionadas con las prioridades establecidas en el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres: • • Política 1Política 1 - Índice de Identificación de - Índice de Identificación de riesgos de sequía (IGRIR):riesgos de sequía (IGRIR): acción ex-ante, que significa comprender cómo se perci- be desde el punto de vista de la sociedad, cómo se representa y cómo se mide o se dimensiona el riesgo de sequías. • Política 2 - Índice de Reducción de ries-Política 2 - Índice de Reducción de ries- gos de sequía (IGRRR):gos de sequía (IGRRR): acción ex-ante, que reconoce las medidas de reducción del riesgo de sequías desarrolladas con anterioridad a la ocurrencia del evento, con el fin de evitar sus efectos. • Política 3Política 3 - Índice de manejo y gestión - Índice de manejo y gestión de ocurrencia de sequías (IGRMG):de ocurrencia de sequías (IGRMG): ac- ción ex-post, que significa responder eficientemente cuando el riesgo ya se ha materializado, como la respuesta en caso de emergencia, la rehabilitación y la reconstrucción. • Política 4 – Índice de gobernabilidad y Política 4 – Índice de gobernabilidad y protección financiera para la gestión protección financiera para la gestión de riesgos de sequía (IGRPF):de riesgos de sequía (IGRPF): medida que refleja el nivel de gobernabilidad y coordinación para la formulación de po- líticas y para su respectiva ejecución en torno a la gestión del riesgo de sequías. Para cada política pública (índices com- puestos), se establecieron seis (6) indica- dores que caracterizan el desempeño de la gestión del riesgo de sequías en el Ecuador, considerando los indicadores planteados en la metodología, adaptados a la temáti- ca de la sequía (Tabla 23) (Carreño et al., 2005). 115 Tabla 23. Indicadores establecidos para la construcción del IGR de Sequías Índice de Identificación de riesgos de sequía (IGRIR) IR1 Inventario sistémico de desastres y pérdidas IR2 Monitoreo de amenazas y pronóstico IR3 Evaluación de amenazas y su representación en mapas IR4 Evaluación de vulnerabilidad y riesgo IR5 Información pública y participación comunitaria IR6 Capacitación y educación en gestión de riesgos de sequía Índice de Reducción de riesgos de sequía (IGRRR) RR1 Integración del riesgo a sequía en la definición de usos del suelo y la planificación RR2 Intervención de cuencas hidrográficas y protección ambiental RR3 Implementación de técnicas de prevención RR4 Mejoramiento de infraestructura de riego RR5 Desarrollo e innovación en buenas prácticas agropecuarias RR6 Asistencia técnica dirigida a sectores vulnerables (peq. agricultores) Índice de manejo y gestión de ocurrencia de sequías (IGRMG) MG1 Organización y coordinación de operaciones de emergencia MG2 Planificación de la respuesta en caso de emergencia MG3 Dotación de equipos, herramientas e infraestructura MG4 Simulación, actualización y prueba de respuesta interinstitucional MG5 Preparación y capacitación de la comunidad MG6 Planificación para la reactivación productiva Índice de gobernabilidad y protección financiera para la gestión de riesgos de sequía (IGRPF) PF1 Organización interinstitucional, multisectorial y descentralizada PF2 Fondos de reserva para el fortalecimiento institucional PF3 Localización y movilización de recursos de presupuesto PF4 Implementación de redes y fondos de seguridad PF5 Cobertura de seguros y estrategias de transferencia de pérdidas PF6 Cobertura financiera de subsidios o mecanismos de apoyo Fuente: Carreño, Cardona & Barbat (2005) 116 Índice de Gestión de Riesgos (IGR) de Sequía en Ecuador La valoración de cada indicador se realiza utilizando 5 niveles de desempeño: bajo, in- cipiente, significativo, sobresaliente y ópti- mo (Tabla 24); traduciendo esta valoración lingüística en términos numéricos, se esta- blece un rango de 1 a 5, siendo 1 el nivel más bajo y 5 el nivel más alto. El IGR de Sequías se obtiene del promedio de los cuatro índices compuestos que re- presentan las políticas públicas de gestión del riesgo de sequías. IGR=( IGRIGR=( IGR lRlR +IGR+IGR RRRR +IGR+IGR MGMG + IGR+ IGR PF PF )/4)/4 7.2 Resultados del Índice de Gestión del Riesgo de Sequías para el Ecuador. Para la calificación de los indicadores sobre políticas de gestión de riesgos enmarcados en la temática de la sequía en el Ecuador para los años 2005, 2010, 2015 y 2020, se contó con la colaboración de puntos foca- les de instituciones del Estado relacionadas con la sequía, y de expertos pertenecientes a instituciones no gubernamentales como universidades y ONG; un total de 15 institu- ciones participaron en la actividad. Para el procesamiento de información en torno a la calificación de los indicadores, se aplicó el método estadístico para calcular la Mediana de todos los datos recogidos en la encuesta planteada a cada institución; esto debido que al calcular la Mediana de una muestra con pocas observaciones (15 – una por cada institución), esta no se ve influenciada por valores extremos, ya que solo influyen los valores centrales. En las si- guientes tablas se presentan los resultados obtenidos de las calificaciones para cada indicador de gestión del riesgo de sequías: Tabla 24. Niveles de desempeño de la gestión del riesgo de sequías en el Ecuador. Nivel Significado/interpretación Bajo En función del indicador, no se han implementado acciones que evi- dencien una mejora en el desempeño de la gestión del riesgo de se- quía en un periodo determinado. Incipiente En función del indicador, se han implementado acciones mínimas que evidencian una mejora en el desempeño de la gestión del riesgo de sequía en un periodo determinado. Significativo En función del indicador, se han implementado acciones significativas que evidencian una mejora en el desempeño de la gestión del riesgo de sequía en un periodo determinado. Sobresaliente En función del indicador, se han implementado acciones relevantes que evidencian una mejora sustancial en el desempeño de la gestión del riesgo de sequía en un periodo determinado. Óptimo En función del indicador, se han implementado todas las acciones per- tinentes que evidencian una mejora total en el desempeño en un pe- riodo determinado. 117 Tabla 25. Calificación para los indicadores de la política de Identificación del Riesgo de Sequías (período 2005 - 2020). Tabla 26. Calificación para los indicadores de la política de Reducción del Riesgo de Sequías (período 2005 - 2020). Tabla 27. Calificación para los indicadores de la política de Manejo y Gestión de Ocurrencia de Sequías (período 2005 - 2020). Tabla 28. Calificación para los indicadores de la política de Gobernabilidad y Protección Financiera para la Gestión del Riesgo de Sequías (período 2005 - 2020). Indicador 2005 2010 2015 2018 IR1 1 2 3 3 IR2 2 2 2 3 IR3 2 3 3 3 IR4 2 2 3 3 IR5 1 2 3 3 IR6 1 2 2 3 Indicador 2005 2010 2015 2018 RR1 1 2 2 2 RR2 1 2 3 3 RR3 1 1 2 2 RR4 1 2 3 3 RR5 1 2 2 3 RR6 1 2 3 3 Indicador 2005 2010 2015 2018 MD1 1 2 3 3 MD2 1 2 2 2 MD3 1 2 3 3 MD4 1 1 2 2 MD5 1 2 2 2 MD6 1 2 2 2 Indicador 2005 2010 2015 2018 PF1 1 2 2 2 PF2 1 2 1 1 PF3 1 2 2 2 PF4 1 1 1 1 PF5 1 2 2 2 PF6 1 2 2 2 118 Índice de Gestión de Riesgos (IGR) de Sequía en Ecuador Los puntos focales de cada institución del Esta- do que participó en la definición del IGR de Se- quías, también asignaron importancias relativas entre los indicadores de cada política pública, a las que se aplicó el Proceso Analítico Jerárquico (PAJ), para determinar los pesos (Tabla 29). Los resultados finales de los índices de ges- tión del riesgo de sequías se obtienen una vez que se realiza la unión de pesos y la desfusificación de las calificaciones de los indicadores para cada política pública, los cuales se detallan a continuación: La Figura 41 muestra que la política pública con mayor nivel de eficiencia es la de Iden- tificación del Riesgo (IR), sin embargo, en términos relativos no alcanza un nivel de eficiencia medio. La política con menores índices de eficiencia es la de Gobernabili- dad y Protección Financiera, lo que eviden- cia la importancia de focalizar en esta po- lítica en particular, la propuesta de mejora en el modelo de gestión del riesgo de se- quías, sin descuidar el enfoque integral que implica la gestión de riesgos. Tabla 29. Pesos asignados para el Conjunto de Indicadores de Gestión de Ries- gos de Sequías. Tabla 30. Índices de Gestión del Riesgo de Sequías para Ecuador (período 2005 - 2020). Pesos IR RR MG PF w1 0,10 0,51 0,10 0,38 w2 0,44 0,23 0,41 0,11 w3 0,15 0,04 0,05 0,11 w4 0,23 0,09 0,06 0,11 w5 0,04 0,04 0,19 0,25 w6 0,04 0,08 0,19 0,05 Índice 2005 2010 2015 2020 IGRIR 16,84 26,50 30,99 45,00 IGRRR 3,01 17,38 26,15 26,20 IGRMG 3,85 17,11 27,23 27,23 IGRPF 3,88 16,60 16,60 16,60 IGR 6,90 19,40 25,24 28,76 w6 0,04 0,08 0,19 0,05 119 En base a los resultados obtenidos en la construc- ción del IGR de Sequías, la política de Identifica- ción del Riesgo para el año 2018, se encuentra en un nivel de eficiencia Apreciable, esto indica que el país cuenta con inventarios históricos de ocurren- cia de sequía y de los efectos causados, que per- mitirían estudiar al fenómeno natural, a los fines de establecer medidas de reducción y respuesta. Además, es importante mencionar que se ha evo- lucionado en la implementación de herramientas tecnológicas que permiten monitorear los eventos de sequía, acompañado de políticas que impulsan la incorporación del enfoque de gestión de riesgos en los programas y planes de ordenamiento terri- torial, así como de campañas de comunicación y capacitación a la población. En cuanto a la política de Reducción del Ries- go de Sequías, los resultados reflejan que al- canza un índice de 26,20, lo cual indica que su nivel de eficiencia se encuentra en una zona de transición, saliendo de un nivel Incipiente y en- trando a un nivel Apreciable. Esto se debe, prin- cipalmente, al desarrollo de políticas públicas que establecen medidas de prevención y reduc- ción del riesgo de sequía a través del manejo sustentable y conservación de los recursos na- turales. Además, en cuanto a la implementación de infraestructura que reduzca los efectos de sequía para el sector agropecuario, se ha incre- mentado en estos últimos años, la cobertura de riego tecnificado en algunas zonas agroproduc- tivas susceptibles a los efectos de sequía. Figura 42. Evolución de las políticas que conforman el Índice de Gestión de Riesgos de Sequías (período 2005 - 2020). Figura 43. Nivel de eficiencia de la política de Identificación del Riesgo de Sequías, año 2020. 120 Índice de Gestión de Riesgos (IGR) de Sequía en Ecuador La política de Manejo y Gestión, el momento que ocurre un evento extraordinario de sequía, al igual que la política de Reducción del Ries- go, presenta un nivel de eficiencia Incipiente, pero con miras a alcanzar un nivel Apreciable. Esto, principalmente, por los avances existen- tes en temas de organización institucional para responder a los impactos que puede causar la sequía, a través del Sistema Nacional Descen- tralizado de Gestión de Riesgos, que activa un sistema de respuesta coordinado con todos los niveles de gobierno en caso de emergencia. La política con el menor nivel de gestión es la de Gobernabilidad y Protección Financiera, en- contrándose en un nivel Incipiente. Esto indica que se debe trabajar a profundidad, en el me- joramiento de la gobernabilidad en las diferen- tes etapas de la gestión de riesgos de sequía, desde coordinaciones institucionales para la implementación de políticas y programas de prevención y reducción, hasta la respuesta y re- cuperación post-evento. Figura 44. Nivel de eficiencia de la política de Reducción del Riesgo de Sequías, año 2020. Figura 45. Nivel de eficiencia de la política de Manejo y Gestión de Ocurrencia de Sequías, año 2020. 121 Figura 46. Nivel de eficiencia de la política de Gobernabilidad y Protección Fi- nanciera para la Gestión del Riesgo de Sequías, año 2020 122 Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 123 8 Metas y Líneas de Acción para la Gestión de Riesgos de Sequía 124 Metas y Líneas de Acción para la Gestión de Riesgos de Sequía Este capítulo busca establecer las metas y lí- neas de acción multisectoriales para afrontar los retos que plantea la gestión integral de ries- gos de sequía y su inevitable interacción con el cambio climático. Para alcanzar este objetivo, se trabajó de manera participativa con el apoyo y colaboración de las distintas instituciones gu- bernamentales relacionadas con la gestión de la sequía, mediante la formulación, por parte de cada institución, de metas y las correspondien- tes estrategias para cada sector, enmarcadas en cuatro lineamientos macro: • Gobernabilidad y gobernanza: en- tendiendo a la gobernabilidad como un estado de equilibrio dinámico entre el nivel de las demandas sociales y la capacidad del sistema estatal para responder de manera legítima y eficaz; y a la gobernanza como un estilo de gobierno innovador que se refiere a todos los procesos que forman parte de la toma de decisiones sobre asuntos que conciernen a la colectividad, se diferencia de enfoques tradicionales, por crear pau- tas de interacción y cooperación entre los distintos actores, tanto poderes públicos como agentes sociales y económicos, en el proceso de toma de decisiones (Mayorga & Córdova, 2007) (González, 2011). • Gestión de información y conoci- miento: entendiendo como gestión de in- formación, a las actividades relacionadas con la obtención de la información adecuada, en el tiempo y lugar adecuado, para tomar de- cisiones adecuadas. Y a la gestión del conoci- miento como el proceso mediante el cual se desarrolla, estructura y mantiene la informa- ción, con el objetivo de transformarla en un activo crítico y ponerla a disposición de una comunidad de usuarios; incluye el aprendiza- je, la información, las aptitudes y la experien- cia desarrollada (Quiroga, 2002). • Acciones prioritarias para la reduc- ción de riesgo de sequía: entendiendo como acciones prioritarias para la preven- ción y reducción de riesgos, a las inversiones públicas y privadas mediante medidas es- tructurales y no estructurales para aumen- tar la resiliencia económica, social, sanitaria y cultural de las personas, las comunidades, los países y sus bienes, así como del medio ambiente. Estos factores pueden impulsar la innovación, el crecimiento y la creación de empleo. Estas medidas son eficaces en función del costo y fundamentales para salvar vidas, prevenir y reducir las pérdidas y asegurar la recuperación y rehabilitación efectivas (ONU, 2015). • Herramientas de gestión integral de riesgos de sequía en la planifi- cación territorial: consiste en impulsar el fortalecimiento de las capacidades insti- tucionales que favorezcan la articulación y coordinación de los instrumentos de plani- ficación territorial, mediante la vinculación de las herramientas de gestión integral de riesgos y el cambio climático en la planifica- ción de todos los niveles de gobierno. Estos lineamientos fueron considerados en fun- ción de las temáticas abordadas en los diferen- tes capítulos desarrollados a lo largo del PNS. Cabe mencionar, que las metas y estrategias planteadas a continuación, responden a un pe- ríodo de 5 años para la ejecución de actividades y acciones que permitan alcanzar los objetivos deseados. El monitoreo y seguimiento del cum- plimiento de las metas y estrategias planteadas a continuación, se evaluará en base al enfoque MRV (Monitoreo, Reporte y Verificación), el cual establece la interacción y corresponsabilidad entre las distintas instituciones relacionadas con las fases identificadas en la gestión integral de riesgos a sequía. El monitoreo del cumplimiento de las metas del presente Plan se realizará a través de la aplica- ción del Índice de Gestión de Riesgos de Sequía (IGR), cuya actualización se estima al término de la vigencia del presente Plan y cuya meto- dología ya fue detallada en el capítulo 7 de este plan. A pesar de esto, se reocomienda que los gobiernos subnacionales puedan realizar la aplicación del IGR de manera anual, lo que les permitiría evaluar su operatividad frente a epi- sodios de sequía en el corto plazo. 125 8.1. Gobernabilidad y gobernanza En base a la construcción y análisis del Índice de Gestión de Riesgos de Sequía (IGR), desarrolla- do de manera participativa con las instituciones que conforman el Grupo de Trabajo del PNS (ver Capítulo 7), se evaluó la situación institucional relacionada con la gestión de riesgos de sequía en el Ecuador. De acuerdo con los resultados del IGR, actualmente a nivel nacional, la política con el menor nivel de eficiencia es la de Gobernabi- lidad y Protección Financiera, encontrándose en un nivel Incipiente. Este nivel de eficiencia indica que se debe tra- bajar estructuralmente en el mejoramiento de la gobernabilidad y gobernanza en las diferentes etapas de la gestión de riesgos de sequía, desde coordinaciones institucionales para la implemen- tación de políticas y programas de prevención y reducción, hasta la respuesta y recuperación post-evento. Además, debe existir un programa integral de protección financiera para transpa- rentar el riesgo, enfocado en las necesidades de la población vulnerable a los efectos de la sequía, en el caso del Ecuador, los pequeños agricultores. Tanto la Constitución de la República, como la Ley de Seguridad Pública y del Estado, establecen que el Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos (SNDGR), administrado por el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias, genere instrumentos normativos a nivel nacional y en todos los niveles de gobierno, cuyo objetivo principal es guiar el accionar coordinado de las instituciones inmersas en la gestión integral de riesgos de índole natural o antrópico. El detalle del alcance de cada instrumento se desarrolla en el Capítulo 3 del PNS. Basados en el artículo 390 de la Constitución de la República, que establece que “los riesgos se gestionarán bajo el principio de descentraliza- ción subsidiaria, lo que implica la responsabilidad directa de las instituciones dentro de su ámbito geográfico,” la propuesta para mejorar el marco normativo institucional para la gestión integral de riesgos de sequía, se enmarca en la reactivación o formulación de instrumentos a nivel de Acuerdos Institucionales entre entidades con ámbito nacio- nal y local, que permita la vinculación de acciones en torno a las tres etapas que contempla la gestión de riesgos: prevención, respuesta y recuperación. En base a lo detallado anteriormente, a conti- nuación, se plantean metas y estrategias esta- blecidas por las instituciones que conforman el Grupo de Trabajo, cuyo fin es el mejoramiento de la gobernabilidad y gobernanza en las diferentes etapas de la gestión de riesgos de sequía: 126 Metas y Líneas de Acción para la Gestión de Riesgos de Sequía Tabla 31. Meta y estrategias de gobernabilidad y gobernanza para la gestión integral de riesgos de sequía. I Meta Mejorar significativamente al año 2030, el nivel de gobernanza y gobernabilidad de la gestión de riesgos de sequía, priorizando la creación, coordinación e involucramiento de las UGR en las instituciones gubernamentales, sector privado y academia, con un enfoque integral, innovador y desconcentrado; desarrollando acuerdos instituciona- les y protocolos específicos de actores claves en el contexto del Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos, que promuevan la participación de los usua- rios, la sociedad organizada y los ciudadanos en la gestión integral de riesgos de sequía, el manejo del agua y uso del suelo; fortaleciendo el empoderamiento de la cultura del buen uso de los servicios ecosistémicos, con la finalidad de minimizar la problemática de la sequía. Líneas de Acción Instituciones responsables Desarrollar protocolos específicos para enfren- tar a la sequía de acuerdo a las etapas que el SNGRE establece (Manual de Gestión de Ries- gos). SNGRE Creación o fortalecimiento de mancomunida- des entre municipios o parroquias, cuyo obje- tivo sea la mejora en la gestión del agua y/o la gestión del riesgo de sequía, a través de mar- cos o propuestas de fortalecimiento organiza- cional y territorialización de los planes nacio- nales existentes en torno a la gestión integral de los recursos hídricos • Secretaría Nacional de Planificación • AME • MAATE Generar mecanismos de monitoreo, segui- miento y evaluación de las actividades plan- teadas (planes, programas y proyectos) en tor- no a la gestión integral de riesgos de sequía compartida entre gobierno central, otros nive- les de gobierno, sector privado, academia y la población en general. • Secretaría Nacional de Planificación • SNGRE • MAATE Fortalecer el funcionamiento de Consejos de Cuencas Hidrográficas, que permita una efi- ciente gestión del recurso hídrico como he- rramienta de reducción de los impactos de la sequía. Viceministerio del Agua 127 Líneas de Acción Instituciones responsables Capacitar a los miembros de Consejos de Cuencas Hidrográficas sobre gestión integral de riesgos de sequía. • Viceministerio del Agua • SNGRE Fortalecer instancias de participación social en la gestión integral e integrada de los re- cursos hídricos, fortaleciendo los espacios e iniciativas en marcha, como las Mesas Agrocli- máticas lideradas por el MAG. MAG Desarrollar reuniones participativas interinsti- tucionales con los Gobiernos Autónomos Des- centralizados y organizaciones comunitarias para construir una nueva cultura del agua, a través de la sensibilización y capacitación de los diferentes actores relacionados al recurso hídrico. • Secretaría Nacional de Planificación • AME • Viceministerio del Agua Promover la creación de un observatorio de degradación de la tierra y sequía que permita generar espacios de debate técnico científico para mejorar el conocimiento sobre los avan- ces y estrategias sobre estas problemáticas. • Instituciones de gobierno, • Academia • ONGs Promover la participación de los diferentes niveles de gobiernos e instituciones privadas para la creación de mecanismos para la trans- ferencia del riesgo a nivel público y privado. • Viceministerio del Ambiente • SNGRE Gestionar y garantizar el financiamiento de las metas establecidas en la política de rie- go parcelario, contenidas en la Gran Minga Agropecuaria. • MAG • MEF Realizar estudios que determinen épocas con disponibilidad y excedencia del recurso hídri- co para almacenamiento y consumo posterior. • INAMHI • MAATE 128 Metas y Líneas de Acción para la Gestión de Riesgos de Sequía Líneas de Acción Instituciones responsables Establecer un sistema de comunicación ofi- cial y oportuno desde el Monitor Nacional de Sequía hacia la población e instituciones relacionadas con la gestión de la sequía, el cual provea de información y productos relacionados con la ocurrencia del evento climático. • SNGRE • INAMHI Disponer de la información que facilite el análisis y el conocimiento de condiciones climáticas, obtenida del Monitor Nacional de Sequía para la toma de decisiones opor- tunas. • INAMHI • MAATE Garantizar la participación de las comuni- dades locales con enfoque de género, en los procesos de planificación y toma de decisiones, en temas relacionados con la gestión de riesgos y adaptación al cambio climático. • SNGRE • MAATE A continuación, se detallan las instituciones encargadas de reportar los indicadores de evaluación, monitorear el cumplimiento de la meta y estrategias planteadas y verificar la objetividad de los indicadores de evalua- ción de impacto. • Reporte: los Gobiernos Autónomos Descentralizados Cantonales (Unidades de Gestión de Riesgos) son los encar- gados de liderar las acciones pertinen- tes para la reducción, respuesta y recu- peración en torno a la sequía; dichas instituciones locales deben construir participativamente los IGR locales, y la institución encargada de sistematizar y reportar los indicadores cantonales es la Secretaría Nacional de Planificación. • Monitoreo: el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SN- GRE) debe coordinar con el Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecoló- gica (MAATE) para la transferencia de aspectos metodológicos sobre el IGR, para posteriormente capacitar y dar acompañamiento a los GAD cantonales sobre la construcción del IGR. • Verificación: el sector público, priva- do y academia, que formen parte del Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos, deben verificar el cumplimiento objetivo de la construc- ción del IGR; un posible espacio de implementación pueden ser las Mesas Técnicas de Trabajo (MTT). 8.2 Gestión de información y conocimiento Al referirse a la gestión de información, se contempla todas las actividades relaciona- das con la obtención de la información, en el tiempo y lugar adecuado, para la toma de decisiones oportunas. Por otro lado, la gestión del conocimiento aborda el proceso mediante el cual se desarrolla, estructura y mantiene la información, con el objetivo de transformarla en un activo crítico y ponerla a disposición de la comunidad de usuarios, incluye el aprendizaje, la información, las aptitudes y la experiencia desarrollada. 129 En relación con el análisis del funciona- miento del sistema de monitoreo climático, este se ha visto mermado considerable- mente en los últimos años, principalmente por la limitada designación presupuestaria para estas actividades. Del total de esta- ciones meteorológicas automáticas imple- mentadas a nivel nacional, el 33% no se en- cuentran operativas o en funcionamiento; en cuanto a las estaciones hidrometeoroló- gicas, el 23% de las estaciones automáticas y el 100% de las estaciones convencionales no se encuentran operativas; finalmente, del to- tal de estaciones pluviométricas, ninguna de ellas se encuentra en funcionamiento. Esta limitación presupuestaria también ha afectado el mantenimiento y contraste de los diferentes parámetros meteorológicos, ya que no se ha podido cumplir con los mantenimientos periódicos, así como con el reemplazo instrumental, sensores, partes y accesorios de las estaciones operativas. Esta crítica realidad da como resultado una reducción en el procesamiento y análisis de las variables climáticas indispensables para monitorear de manera objetiva y oportuna la evolución de un evento climático como la sequía, reduciendo la confiablidad de la información que provee la red de estacio- nes hidrometeorológicas, problemática que debe ser abordada de manera prioritaria. Por lo mencionado anteriormente, se debe considerar como acción prioritaria, el forta- lecimiento institucional del INAMHI, que al ser la entidad técnico – científica responsa- ble de la generación y difusión de la infor- mación hidrometeorológica, pueda liderar y coordinar la inclusión del análisis climato- lógico en la formulación y evaluación de los planes de desarrollo nacionales y locales. Igualmente puede impulsar el desarrollo de investigación en torno a la sequía, aplicada a la vida cotidiana de los habitantes y sec- tores estratégicos, capacitando al personal especializado de las instituciones que com- ponen el SNDGR e impulsando una adecua- da utilización de nuevas tecnologías de au- tomatización, información y comunicación; garantizando una adecuada coordinación con la academia y la comunidad científica. En el contexto de la gestión de información y conocimiento, es primordial garantizar la integralidad e interconectividad de los sis- temas de información nacionales y locales, impulsando de esta manera, la accesibilidad a la información climática. Para ello existen instrumentos normativos que exigen a las instituciones públicas implementar meca- nismos que garanticen esta estrategia de acceso a la información, este es el caso de la Norma Técnica de Interoperabilidad 130 Metas y Líneas de Acción para la Gestión de Riesgos de Sequía Gubernamental – Acuerdo Ministerial 1062, Registro Oficial Suplemento 467 de 26-mar.- 2015 y de la Norma Técnica de los Sistemas de Información Local – Acuerdo Ministerial 56, Registro Oficial 556 de 31-jul.-2015, mo- dificado el 06-mar.-2018. Esto sumado a la responsabilidad y apoyo de la comunidad científica para transformar la información en conocimiento, permitirá afrontar de mejor manera los desafíos que plantean la gestión integral de riesgos de sequía y su relación con el cambio climático. Al referirnos a la gestión del conocimiento, en el contexto de la gestión del riesgo de sequía, también se considera la informa- ción referente a los inventarios sistémicos de desastres y pérdidas que manejan las instituciones competentes, las líneas base del monitoreo histórico y actual de la se- quía, las evaluaciones de la vulnerabilidad institucional y comunitaria, la cantidad y calidad de información pública en torno a la gestión integral de la sequía, y el nivel de capacitación existente a nivel público den- tro de este contexto. A continuación, se detalla la meta y líneas de acción establecidas en los talleres de trabajo, con el fin de mejorar la gestión de información y conocimiento en las di- ferentes etapas de la gestión del riesgo de sequía: Tabla 32. Meta y estrategias de información y conocimiento para la gestión inte- gral de riesgos de sequía. II Meta Incrementar hasta el año 2025, la capacidad predictiva del sistema de monitoreo hidrológico y meteorológico mediante el desarrollo e implementación de sistemas integrales de alerta temprana y accesibilidad de información precisa y oportuna; im- pulsando a través del conocimiento científico el fortalecimiento de capacidades a nivel de tomadores de decisiones y ciudadanía en general; desarrollando una cultura de prevención de riesgos a sequía, mediante la operativización del PNS, a nivel local y nacional Líneas de Acción Instituciones responsables Desarrollo del Monitor Nacional de Sequía de- berá apoyarse y alinearse a los monitores de sequía de los países de Sudamérica, así como con los observatorios de la desertificación y sequía nacionales y regionales. 15 • INAMHI • SNGRE • MAATE Generar iniciativas encaminadas a la mejora de los sistemas geoestadísticos y de obtención de información dentro de los espacios de coope- ración y coordinación. Instituciones Gubernamentales con ámbito nacional y local Diagnosticar y repotenciar la red de estaciones hidrológicas y meteorológicas, así como sus respectivos equipamientos y mantenimiento. INAMHI 131 Líneas de Acción Instituciones responsables Localizar recursos económicos para el pago de “agentes externos o custodios” que ga- ranticen la toma de datos y el manteni- miento de estaciones hidrológicas y me- teorológicas que forman parte del Monitor Nacioanl de Sequías. • INAMHI • Secretaría Nacional de Planificación • MEF Garantizar la actualización continua de la base de datos estadística de toda la infor- mación climática que se genere en torno a la sequía. INAMHI Generar procesos de capacitación a la po- blación y a las entidades del gobierno en torno a la gestión de riesgos de sequías, como parte del proceso de concienciación. • SNGRE • MAATE 15 La línea de acción propuesta, se basa en generar espacios de articulación entre gobierno central, gobiernos locales y la población en gene- ral, en donde se lleven a cabo en forma efectiva procesos de coordinación y comunicación en torno al monitoreo de la sequía, que contribuya esencialmente a la prevención y adaptación al cambio climático, con la finalidad de fortalecer la gobernanza del riesgo de sequía y generar una mayor resiliencia, a través de la articulación de los actores del SNDGR. 132 Metas y Líneas de Acción para la Gestión de Riesgos de Sequía Líneas de Acción Instituciones responsables Fortalecer y modernizar los sistemas de moni- toreo climático, garantizando una eficiente y oportuna transmisión y difusión de informa- ción a tomadores de decisiones y población en general. • SNGRE • INAMHI Generar convenios de cooperación con orga- nismos internacionales, de tal manera que se pueda tener acceso a sistemas informáticos y tecnología de punta. • INAMHI • MAATE Integrar en todos los proyectos y estudios re- lacionados con los sectores de agricultura y ganadería, y en otros sectores de relevancia, la gestión de riesgo de sequía y desertificación bajo escenario de cambio climático. • INAMHI • MAG Adecuar y actualizar los indicadores sobre se- quía y desertificación en las actualizaciones programadas del PNS. INAMHI Los indicadores que permitirán evaluar el nivel de cumplimiento de la meta y estrate- gias planteadas para mejorar la gestión de información y conocimiento relacionada con la sequía será el reporte de una Base de Datos Climáticos Oficial a nivel nacional administrada por el INAMHI que deberá incluir, al menos la siguiente información: número y cobertura de estaciones me- teorológicas en correcto funcionamiento, cantidad de datos climáticos almacena- dos, procesados y analizados y nivel de difusión y socialización a nivel nacional y local de reportes climáticos relaciona- dos con la sequía. Además, se deben con- siderar indicadores para evaluar el nivel de integralidad e interconectividad entre sistemas de información nacionales y lo- cales, así como el nivel de participación de los diferentes actores que conforman el SNDGR en cuanto a la accesibilidad a información y conocimiento climático. Una herramienta de verificación propues- ta en el PNS es el Índice de Identificación de riesgos de sequía (IGRIR), considerado en el cálculo del IGR. A continuación, se detallan las instituciones encargadas de reportar los indicadores de evaluación, monitorear el cumplimiento de la meta y estrategias planteadas y verificar la objetividad de los indicadores de evalua- ción de impacto. • Reporte: el Instituto Nacional de Me- teorología e Hidrología (INAMHI) es la entidad encargada de liderar las accio- nes prioritarias para mejorar la gestión de información y conocimiento en torno a la sequía; esta institución tendrá la responsabilidad de reportar indicado- res que evalúen el funcionamiento de la red de estaciones hidrometeorológicas para monitoreo climático, así como la administración de la Base de Datos Cli- máticos Oficial a nivel nacional. • Monitoreo: las instituciones con ám- bito nacional y local como el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG), Mi- nisterio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (MAATE) y los Gobiernos Autó- nomos Descentralizados (GAD) tienen la responsabilidad de monitorear la evolu- 133 ción del nivel de gestión para alcanzar la meta propuesta • Verificación: el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE) verificará el impacto de las acciones im- plementadas en cada institución nacio- nal y local del sector público y privado para mejorar la gestión de información y conocimiento en torno a la sequía, así como el nivel de participación ciudada- na en la accesibilidad a la información climática. 8.2.1. Acciones prioritarias para la reducción del riesgo de sequía Se entiende como acciones prioritarias para la reducción de riesgo de desastres, a las inversiones públicas y privadas mediante medidas estructurales y no estructurales para aumentar la capacidad adaptativa económica, social, sanitaria y cultural de las personas, las comunidades, los países y sus bienes, así como del medio ambiente. Estas medidas son eficaces en función del costo y fundamentales para salvar vidas, prevenir y reducir las pérdidas; y asegurar la recupera- ción y rehabilitación efectivas. Para abordar la reducción de riesgos de sequía se deben considerar dos elementos clave: la evaluación del riesgo para estable- cer acciones de reducción y la generación de capacidades para afrontar el evento. La evaluación del riesgo climático considera un conjunto amplio de temas y sectores que describen los impactos, la vulnerabi- lidad y la exposición observada en un es- pacio geográfico determinado, así como las respuestas de adaptación al cambio climá- tico implementadas por la población. Esta evaluación contempla información relacio- nada con las variables de vulnerabilidad, exposición y capacidad adaptativa, para de- terminar el riesgo y a partir de ello formu- lar estrategias que reduzcan los niveles de impacto. En este contexto se realiza la defi- nición de los escenarios y la determinación de los umbrales con los cuales se procederá a las distintas fases de gestión del riesgo. Considerando que en nuestro medio, el sec- tor agropecuario es el más vulnerable a los efectos de la sequía, se requiere que el flujo de datos observados e información genera- da por diversos actores, sean gestionados a través de plataformas informáticas que permitan el análisis requerido en las múlti- ples dimensiones del riesgo de sequía. Esto tiene estrecha relación a lo establecido en la meta de gestión de información y cono- cimiento, abordado en el acápite anterior. Cabe mencionar, que actualmente existe información que determina el nivel de ries- go de sequía en el sector agrícola con un detalle de desagregación adecuado para el análisis a nivel local y nacional. Esto complementado con información sobre observaciones en tiempo real, pronósticos meteorológicos a mediano y corto plazo, 134 Metas y Líneas de Acción para la Gestión de Riesgos de Sequía monitoreo y pronóstico de amenazas de sequía, medida y estimación de incertidum- bre; así como la vinculación de la sociedad civil mediante la conformación de redes vo- luntarias de observación, a través de infor- mantes calificados; se propone organizar la evaluación del riesgo de sequía oportuna y objetiva, pasando de una evaluación estáti- ca a una evaluación dinámica. Con el fin de alcanzar el fortalecimiento de capacidades para la gestión del riesgo y adaptación al cambio climático duradero a nivel local y comunal, la capacitación y la educación son herramientas indispensables para que la población más vulnerable al im- pacto de la sequía en el Ecuador, puedan enfrentar por sí mismos este fenómeno. Existen prioridades que se deben conside- rar para la correcta implementación de un programa de capacitación y fortalecimiento de capacidades: • Aumentar la participación con enfoque de género de actores privados y produc- tores agropecuarios en la capacitación de temas relacionados con la conserva- ción de recursos naturales, mejoramien- to de la productividad, adaptación al cambio climático y gestión integral de riesgos de sequía. • Desarrollo de alianzas entre instituciones gubernamentales con centros especiali- zados en capacitaciones a nivel nacional y local; se debe considerar alianzas con la red de universidades y centros especiali- zados inmersos en la temática. • Desarrollo de un programa de capaci- tación anual, programado para cada región, de tipo preventivo, según las características de amenazas y vulnera- bilidad identificadas en cada territorio. • Definir una metodología de evaluación efectiva de las capacitaciones y aplicar medidas para mejorar acciones futuras en torno a la retroalimentación de los participantes. En base a lo detallado anteriormente, a continuación, se plantea la meta y estrate- gias establecidas por las instituciones que conforman el Grupo de Trabajo, cuyo fin es el mejoramiento de la reducción de riesgos de sequía: Tabla 33. Meta y estrategias de acciones prioritarias para la reducción de riesgos de sequía. III Meta Reducir considerablemente al año 2025, las pérdidas por sequía en el sector agro- pecuario, así como los niveles de riesgo de sequía, mediante el desarrollo e imple- mentación de programas o medidas gubernamentales multisectoriales en el ámbito nacional y local; priorizando la prevención a desastres, el fortalecimiento de la capa- cidad institucional, tecnológica y de talento humano; impulsando políticas de desa- rrollo sustentable, conservación de los servicios ecosistémicos y de acompañamiento y asistencia técnica a la población más vulnerable a la amenaza de sequía. Líneas de Acción Instituciones responsables Coordinar con los actores relacionados al ám- bito académico: a) Desarrollo de estudios con modelos prospectivos que contemplen la incidencia del cambio climático sobre la sequía. b) Maestrías (MSc y Mgt) en Sequía, Deser- tificación, Gestión de Riesgos Climáticos, Ma- nejo Sostenible la Tierra (MST) • MAATE • INAMHI • Academia 135 Líneas de Acción Instituciones responsables Promover la restauración de áreas prioritarias con fines de protección hídrica para la conser- vación de cuencas hidrográficas, con el fin de recuperar áreas degradadas. MAATE Mejorar y ampliar la infraestructura rural para optimizar los medios de vida de la población más vulnerable, promoviendo el intercambio de productos, enfoque de género y fortalecer la capacidad de reacción ante situaciones de riesgos a sequía Instituciones Gubernamentales con ámbito nacional y local Fomentar el manejo adecuado de los recursos hídricos, promoviendo medidas que mejoren la productividad del agua, el acceso al recurso y promuevan su reutilización. MAATE Desarrollar estudios de viabilidad y formación de centros de intercambio de derechos, identi- ficando potenciales cedentes y receptores, así como cotas superiores de volúmenes de inter- cambio. MAATE Desarrollar estudios específicos que analicen la posibilidad de designar ciertas masas sub- terráneas como estrategia para disminuir los efectos de las sequías. MAATE Vincular la comunidad científica con entida- des gubernamentales locales, para prestar asistencia técnica dirigida a pequeños agri- cultores, que mejore el acceso a insumos de producción (semillas, fertilizantes, etc.) me- jorando su producción agrícola. • Academia • MAG • MAATE Establecer nuevas inversiones para la tec- nificación de riego con modelo de Proyecto PIT (Proyecto De Irrigación Tecnificada Para Pequeños y Medianos Productores y Produc- toras) a nivel Regional del Ministerio de Agri- cultura y Ganadería. • MAG • MEF Favorecer la inversión en riego en las áreas de alto riesgo de sequía y desertificación. • MAG • GAD • MEF Asegurar el cumplimiento de áreas de pro- tección de fuentes establecidas en los per- misos de uso y aprovechamiento del agua. MAATE 136 Metas y Líneas de Acción para la Gestión de Riesgos de Sequía Líneas de Acción Instituciones responsables Impulsar el manejo sustentable de los siste- mas agro-productivos, garantizando la sobera- nía alimentaria, la reducción de la pobreza y el acceso a tecnologías y prácticas sostenibles, priorizando el conocimiento ancestral, el enfo- que de género y la conservación de la diversi- dad genética. • MAATE • MAG Proteger zonas de recarga hídrica en fuentes de captación de agua para consumo humano, riego y pecuario. MAATE Fortalecer medidas que permitan ofertar op- ciones públicas y privadas de aseguramiento y transferencia del riesgo, promoviendo la cul- tura de prevención y la toma de seguros por parte de pequeños productores, vinculándolos con entidades financieras que ofrecen créditos agropecuarios • MAG • MEF Los indicadores que permitirán evaluar el impacto del cumplimiento de la meta y es- trategias planteadas para incrementar los niveles de reducción de riesgos de sequía a través de acciones de reducción se construi- rán a partir de la Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua (ESPAC), desarrollada por el Instituto Nacional de Es- tadísticas y Censos (INEC), la cual tiene un período de actualización anual y considera variables para medir el nivel de impacto de la sequía en los cultivos agropecuarios: • Indicador de superficie agrícola perdida por sequía (IPS). • Indicador de pérdida económica por se- quía (IPES). A continuación, se detallan las instituciones encargadas de reportar los indicadores de evaluación, monitorear el cumplimiento de la meta y estrategias planteadas y verificar la objetividad de los indicadores de evalua- ción de impacto. • Reporte: Instituto Nacional de Estadís- ticas y Censos (INEC), a través del de- sarrollo de la Encuesta de Superficie y Producción Agropecuaria Continua (ES- PAC), reportará el nivel de impacto de la sequía en el sector agropecuario, su reducción o no, en base a las acciones de prevención a la sequía. • Monitoreo: los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) cantonales, res- ponsables de liderar la gestión de ries- gos a nivel local, serán los encargados de monitorear y coordinar el cumplimiento de acciones de prevención adquiridas por las instituciones responsables de la política agropecuaria, ambiental y ges- tión del recurso hídrico; cuya ejecución estará a cargo de las oficinas locales de cada institución. En cuanto a las medi- das de adaptación, el MAATE realizará un monitoreo de las intervenciones que mantiene. • Verificación: el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SN- GRE) verificará el impacto de las accio- nes de prevención implementadas por 137 cada institución en torno a la sequía, así como la evaluación del riesgo para establecer acciones de reducción de riesgos y la generación de capacidades para afrontar el evento. Para el caso de adaptación al cambio climático, el MAATE realizará la verificación de las medidas. 8.2.2. Herramientas de gestión integral de riesgos de sequía en la planificación territorial En base al artículo 19 de la Ley de Segu- ridad Pública y del Estado, el Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos (SNGR) estará conformado por las Unidades de Gestión de Riesgos (UGR) de todas las instituciones públicas y privadas en los ámbitos: local, regional y nacional. Además, se establece como herramienta de planificación a nivel local, que los Gobier- nos Autónomos Descentralizados (GAD) de- ben desarrollar las Agendas de Reducción de Riesgos (ARR) e incluirlas en sus Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT), cuyo objetivo es planificar acciones a corto, mediano y largo plazo, en torno a la gestión de riesgos, en base a la identifica- ción de los riesgos, amenazas y vulnerabili- dades propias de cada territorio. Es así que esta línea de acción, consiste en impulsar el fortalecimiento de las capacidades insti- tucionales que favorezcan la articulación y coordinación de los instrumentos de plani- ficación territorial, mediante la vinculación de las herramientas de gestión integral de riesgos y el cambio climático en los niveles de planificación de todos los estamentos de gobierno. En relación con lo mencionado, según re- gistros del Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNGRE), en la actualidad, de los 221 cantones que con- forman el país, el 95% es decir, un total de 209 GAD han conformado sus Unidades de Gestión de Riesgos (UGR). Sin embargo, tan sólo el 51% (112 GAD) han desarrollado las Agendas de Reducción de Riesgos (ARR). En este sentido, es prioritario impulsar pro- gramas de capacitación, acompañamiento y monitoreo dirigidos al personal técnico de los GAD cantonales para el desarrollo de sus ARR, esto liderado por el SNGRE. En base a lo detallado anteriormente, a continuación, se plantea la meta y líneas de acción, con el fin de impulsar la inclusión de herramientas de gestión integral de riesgos de sequía y cambio climático en la planifi- cación territorial local. Tabla 34. Metas y estrategias para la inclusión de herramientas de gestión inte- gral de riesgos de sequía en la planificación territorial IV Meta Para el año 2025, la totalidad de GAD provinciales, cantonales y parroquiales deben incluir en sus Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial (PDOT), planes de ac- ción enfocados en el fortalecimiento de la capacidad adaptativa de sus jurisdicciones, y otras herramientas de reducción, respuesta y recuperación en torno a la gestión de riesgos de sequía y su articulación con la adaptación al cambio climático; garantizan- do la protección de recursos financieros necesarios para la ejecución de programas y proyectos con un alto nivel participativo, inclusivo y técnico, como eje transversal de la política pública relacionada con la gestión integral de riesgos climáticos, con el fin de reducir los impactos actuales y futuros de la sequía. 138 Metas y Líneas de Acción para la Gestión de Riesgos de Sequía Líneas de Acción Instituciones responsables Realizar una evaluación a los PDOT de canto- nes y provincias priorizadas, verificando la im- plementación de las herramientas que el GAD ha planificado en torno a la reducción, res- puesta y recuperación y cambio climático en torno a la gestión integral del riesgo de sequía. • Secretaría Nacional de Planificación • SNGRE Revisar la agenda regulatoria de los GAD en torno a las actividades, planes, programas y proyectos relacionados con la reducción, res- puesta y recuperación y cambio climático en torno a la gestión integral del riesgo de sequía y proponer mejoras o adecuaciones. • Secretaría Nacional de Planificación • SNGRE Fomentar el desarrollo de planes distritales del Ministerio de Agricultura y Ganadería con enfoque en reducción, respuesta y recupera- ción y cambio climático en torno a la gestión integral del riesgo de sequía en articulación con otros instrumentos de planificación sub- nacional. MAG Impulsar programas de capacitación y acom- pañamiento a los GAD para la inclusión de criterios de reducción, respuesta y recupera- ción y cambio climático en torno a la gestión integral del riesgo de sequía en sus instru- mentos de planificación local. SNGRE Desarrollo de criterios de alerta, indicadores y niveles de presencia del riesgo de sequía incluidos en las herramientas de planifica- ción territorial. • INAMHI • SNGRE Integrar la información de daños y pérdidas post desastre en las herramientas de regis- tro del SNGRE, para la planificación de las acciones de recuperación post desastre. SNGRE 139 Líneas de Acción Instituciones responsables Incluir dentro de los sistemas de informa- ción local de los GAD, la información sobre el avance en la implementación de las he- rramientas de reducción, respuesta y recu- peración en torno a la gestión del riesgo de sequía, para conocimiento de la población. • SNGRE • INAMHI Desarrollar de una metodología para adap- tar el índice de gestión de riesgos de sequía de manera que los gobiernos locales puedan aplicarlo e integarlo dentro de sus instru- mentos de planificación, como herramienta de evaluación de la gestión integral de la se- quía en sus territorios. • SNGRE • MAATE A continuación, se detallan las instituciones encargadas de reportar los indicadores de evaluación, monitorear el cumplimiento de la meta y estrategias planteadas y verificar la objetividad de los indicadores de evalua- ción de impacto. • Reporte: los Gobiernos Autónomos Descentralizados Cantonales (Unidades de Gestión de Riesgos) son los encarga- dos de incluir herramientas de gestión integral de riesgos y adaptación al cam- bio climático en la planificación territo- rial; dichas instituciones locales deben construir participativamente los Índices de Gestión de Riesgo (IGR) locales. • Monitoreo: la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo será la ins- titución responsable de monitorear la implementación y cumplimiento de ac- ciones consideradas en las ARR relacio- nadas a la gestión integral del riesgo de sequía y adaptación al cambio climático en el desarrollo de los PDOT. • Verificación: el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (SN- GRE), verificará y dará el acompaña- miento técnico necesario para evaluar el impacto de las acciones establecidas en las ARR en torno a la gestión inte- gral del riesgo de sequía y adaptación al cambio climático, en la planificación territorial local. 140140 Ecuador y su Gestión Relacionada con la Sequía 141 9 Modelo de Gestión de la Sequía. 142142 Modelo de Gestión de la Sequía Adoptar un modelo de gestión en un plan trae en su haber, la forma de cómo se organi- zan y combinan los recursos de las institucio- nes involucradas con el propósito de cumplir las políticas, objetivos y regulaciones que ata- ñen a las metas del plan. Para el caso de este plan, la propuesta consiste tanto en el diseño de la estructura (abierta, dinámica y funcio- nal) de las instituciones y organizaciones que participan en la gestión, como en la forma en que opera su respectivo conjunto de procesos y productos. Este modelo de gestión, al ser el pilar central del Plan Nacional de Sequía, se estructura dentro de las normativas del Mar- co Legal vigente y de la estructura operativa del Sistema Nacional Descentralizado de Ges- tión de Riesgo. Con el objetivo de extraer lecciones de otros países, se revisaron experiencias internacio- nales en atención al riesgo de sequía. De ese análisis, se desprende que la gestión tradicio- nalmente se ha abordado a través de una oficina o unidad dedicada a las contingencias o emer- gencias climáticas. No obstante, en los últimos años se puede apreciar una evolución hacia una gestión más integral, motivado además por una respuesta creciente a la problemática del cam- bio climático por parte de los gobiernos. Algunos estudios señalan que particular- mente en los países sudamericanos se ha avanzado en políticas orientadas a: i) el mo- nitoreo climático local, ii) el monitoreo de producción y de mercados, iii) la zonifica- ción y desarrollo de mapas de riesgo, iv) el desarrollo de seguros agrícolas y manejo de riesgo financiero, v) medidas de apoyo fi- nancieros, vi) el fortalecimiento de la inves- tigación, vii) la capacitación y transferencia tecnológica, y viii) la gestión integrada de suelos y agua. Argentina, Brasil, Bolivia, Chile, Paraguay y Uruguay han iniciado ac- ciones en cada una de las líneas descritas, con distintos grados de progreso; también fueron revisadas otras experiencias como las de Nicaragua, Colombia, España, Uru- guay y Perú. Este capítulo expone una propuesta de mo- delo de gestión en base a un enfoque de sistemas. Este enfoque describe el análi- sis y posterior propuesta de las dinámicas relaciones entre distintos factores, en un determinado entorno para la obtención de un objetivo. Desde una visión tradicional, el enfoque de sistemas considera los insumos, procesos y productos; y a su vez, conside- ra procesos estratégicos, procesos claves y 143 procesos de apoyo. El modelo de gestión propuesto se organiza de una forma similar, es decir, procesos y productos, aunque se le da mayor énfasis a los procesos estratégi- cos y claves dentro de la gestión del riesgo agroclimático. La Figura 43 ilustra la operacionalización de los ejes transversales y las distintas áreas de intervención pública. La estructura de la presente propuesta sigue este diagrama, es decir, se organiza por procesos y productos. En el caso de los procesos, estos se subdi- viden en tres grandes grupos: estratégicos, claves y de apoyo. En el modelo de gestión no se desarrollan los procesos de apoyo ya que son parte inherente al funcionamien- to ministerial preexistente. En cuanto a los productos, estos se estructuran también en tres grupos que se vinculan a las áreas de intervención pública propuestas: reducción, respuesta y recuperación. Figura 47. Operacionalización de los ejes transversales y las distintas áreas de intervención pública. 144144 Modelo de Gestión de la Sequía 9.1. Roles y funciones El modelo de gestión que se plantea para el Plan Nacional de Sequía pretende vincu- lar la parte operativa, tanto de la Reducción del Riesgo de Desastres y la Adaptación al Cambio Climático, con la finalidad de poder definir las líneas de acción a ser implemen- tadas en cada una de sus cuatro etapas. Cabe recalcar que las subfases que se pre- sentan en el documento, son una adapta- ción en función de las normativas y leyes vigentes en el país ya que Ecuador aún no cuenta con política pública específica que busque una armonía en la gestión de la Re- ducción del Riesgo de Desastres y la Adap- tación al Cambio Climático. En cada una de las etapas se debe consi- derar los siguientes ámbitos: marco legal, actores, subfases, actividades, temporalida- des e indicadores para el cambio de fase, presupuestos, responsabilidades reportes, monitoreo y seguimiento. Adicionalmente, se debe tomar en cuenta que la gestión de la sequía dentro del PNS no solo deberá po- seer una visión actual sobre los impactos de la sequía sino también incluir una visión a futuro bajo escenarios de cambio climático. La puesta en marcha del modelo de gestión del PNS se desarrollará para las siguientes cuatro fases: 1. Reducción: donde se abordará las ac- ciones dirigidas a: a. Prevención a través de la genera- ción de políticas a nivel nacional, y bajo los distintos acápites norma- tivos, con el objetivo de reducir la vulnerabilidad de las comunidades susceptibles a los posibles eventos de sequía. b. Aumento de la capacidad adaptati- va ante los efectos de la sequía bajo una perspectiva de cambio climá- tico mediante la implementación de medidas que incluyen tanto in- fraestructura como el desarrollo de políticas, normativas, campañas de sensibilización, fortalecimiento de capacidades, entre otras, que dismi- nuyan los impactos de esta anoma- lía climatológica. 2. Respuesta: una vez identificado un periodo de sequía inminente, se esta- blecen acciones destinadas a enfrentar directamente las consecuencias de la sequía en el momento que esta se pre- senta y se declara la emergencia16: a. Preparación de las poblaciones y zo- nas impactadas a través de los pro- gramas y proyectos de Adaptación al Cambio Climático y otras iniciati- 16 SNGRE. (2018). Plan Nacional de Respuesta ante Desastres 145 vas relacionadas; y la activación de Sistemas de Alerta Temprana. b. Primera Respuesta por parte de los organismos competentes en depen- dencia al grado de impacto de la se- quía con una perspectiva de cambio climático. c. Rehabilitación Temprana por parte de los organismos competentes en dependencia al grado de impacto de la sequía con una perspectiva de cambio climático. 3. Recuperación: tareas para la rehabili- tación (incluyendo los medios de vida) y la reconstrucción. 4. Análisis del riesgo climático: un eje transversal de análisis permanente de la amenaza y la vulnerabilidad existente en cada una de las fases para tomar las medidas necesarias para reducir el ries- go del desastre. Este esquema se resume de la siguiente manera: Figura 48. Fases para la respuesta ante la sequía RESPUESTAREDUCCIÓN RECUPERACIÓN An ál is is d el R ie sg o Análisis del Riesgo • Preparación • Primera Respuesta • Rehabilitación Temprana • Prevención • Aumento de la capacidad adaptativa • Rehabilitación • Reconstrucción Análisi s d el R iesgo 146146 Modelo de Gestión de la Sequía 9.2. Identificación de actores y funciones en el Plan El mapa de actores para la intervención en caso de desastre por sequía, varía confor- me a la calificación del nivel del evento ad- verso. Esta calificación es un índice ponde- rado del grado de afectación o de posible afectación en el territorio, la población, los sistemas ambientales y medios de vida, así como la capacidad de las instituciones para la respuesta humanitaria a la población afectada. La unidad encargada del monito- reo de eventos peligrosos dentro del Ser- vicio de Gestión de Riesgos y Emergencias, tiene la responsabilidad de realizar la pri- mera calificación con el apoyo y aporte de las instituciones parte del Sistema Nacional Descentralizado de Gestión de Riesgos, e inmediatamente notificar a los tomadores de decisión de los niveles territoriales co- rrespondientes, quienes deben evaluar y validar dicha calificación. A continuación, se presenta la calificación de eventos peligrosos propuesta por el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencia (Tabla 35): 9.3. Actores claves identificados Como ya se ha mencionado anteriormen- te, el modelo de gestión de este Plan debe tener claramente identificados los actores que tienen relevancia e incidencia directa e indirecta en cada una de las etapas con- templadas en el plan. El Gobierno Nacional, por medio de sus ministerios, servicios y se- cretarías, mantiene competencias, respon- sabilidades y capacidades para la gestión del riesgo en caso de desastres y emergen- Nivel Territorio afectado N° personas afectadas N° personas con necesidad de albergue N° requerimientos de atención pre-hospitalaria o rescate Nivel de capacidad 1 Comunidad 1 - 160 1 - 16 1 -32 Atención local 2 Cantón 161 - 1600 17 -160 33 – 320 Respuesta municipal 3 Provincial 1601 - 8000 161 - 800 321 – 2400 Apoyo de municipios vecinos y respuesta de GAD provincial 4 Zonal 8001 – 80k 801 – 3200 2401 – 24k Respuesta nacional subsidiaria 5 Nacional 80k o más 3200 o más 24k o más Llamamiento internacional Fuente: Plan Nacional de Respuesta Ec. Tabla 35. Clasificación de Eventos Peligrosos 147 17 SNGR. (2017a). Manual del Comité de Operaciones de Emergencia. cias; incluso con alcance territorial a través de sus oficinas o direcciones zonales, distri- tales y hasta el nivel de circuitos. De acuerdo a la Constitución (Art. 261), el Estado central tendrá competencias exclu- sivas sobre el Manejo de los desastres natu- rales (Numeral 8). Esto no exime de respon- sabilidades de atención a los GAD, siendo necesaria la cooperación entre los diferen- tes niveles de gobierno. De forma general, el Gobierno Nacional se involucra cuando se ha superado la capacidad de los GAD y/o los intereses nacionales están involucrados. Dentro del tema particular de la Sequía, el rol del Gobierno Nacional, a través del Mi- nisterio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica es dar soporte a los GAD, estable- ciendo las estrategias que permitan supe- rar las brechas humanitarias, propiciando operatividad en la ejecución del Plan Nacio- nal de Sequía, y en caso extremo asumir las acciones operativas de forma directa. En la Tabla 36 se identifica, en parte, las instituciones y sus respectivas áreas agre- gadoras de valor y sus funciones/roles para la gestión de la sequía en el Ecuador. Es im- portante mencionar, que estas funciones y roles deberán ser aplicados de acuerdo a la conformación de las Mesas Técnicas de Trabajo (MTT) del COE17 que contempla el flujograma del modelo de gestión del pre- senta Plan. 148148 Modelo de Gestión de la Sequía In st it uc ió n A ct or Pr ev en ci ón Au m en to d e la ca p ac id ad a d ap ta ti va A le rt a R es p ue st a R ec up er ac ió n Co or d in ac ió n SE R VI CI O N AC IO N A L D E R IE SG O S Y EM ER G EN CI A S Su b se cr et ar ía G en er al d e G es ti ón d e R ie sg os Pl an if ic ar , n or m ar , d ir ig ir y c on tr ol ar e l c um p lim ie nt o d e la s at ri b uc io ne s y re sp on sa b ili d ad es , d e la s un id a- d es d e Co or d in ac io ne s Zo na le s, G es ti ón d e In fo rm ac ió n y A ná lis is d e R ie sg os , R ed uc ci ón d e R ie sg os , P re p a- ra ci ón y R es p ue st a an te E ve nt os A d ve rs os y D ir ec ci ón d e M on it or eo d e Ev en to s A d ve rs os Su b se cr et ar ía d e G es ti ón d e la In fo rm ac ió n y A ná lis is d e R ie sg os G en er ar y a p lic ar m et od ol og ía s, n or m as y o tr as h e- rr am ie nt as p ar a el a ná lis is d el r ie sg o m ed ia nt e el us o d e la in fo rm ac ió n, e l c on oc im ie nt o en la id en ti - fi ca ci ón y r ed uc ci ón d e ri es go s - - G es ti ón d e In fo rm ac ió n d e R ie sg os Cl im at ol óg ic os e n co or d in ac ió n co n el IN A M H I Su b se cr et ar ía d e R ed uc ci ón d e R ie sg os Pr op on er y a p lic ar p ol ít ic as , n or m as y e st án d ar es d e re d uc ci ón d e ri es go s y fo rt al ec er la s ca p ac id ad es c on lo s ac to re s d el S N D G R , p ar a m in im iz ar e l im p ac to p ot en ci al d e lo s ev en to s ad ve rs os d e or ig en n at ur al e n p ro cu ra d e so ci ed ad es r es ili en te s Su b se cr et ar ía d e Pr ep ar ac ió n y R es p ue st a an te Ev en to s A d ve rs os - - A rt ic ul ar y f or ta le ce r la p re p ar ac ió n p ar a la r es p ue st a d e lo s ac to re s d el S N D G R , m ed ia nt e la e la b or ac ió n e im p le m en ta ci ón d e no rm as , p ro to co lo s y p ro ce d im ie nt os , p ar a in cr em en ta r el n iv el d e re si lie nc ia a ni ve l n ac io na l IN A M H I D ir ec ci ón R eg io na l Té cn ic a H id ro m et eo ro ló gi ca R es p on sa b le d e la g en er ac ió n y d if us ió n d e la in fo rm ac ió n hi d ro m e- te or ol óg ic a q ue s ir va d e su st en to p ar a la f or m ul ac ió n y ev al ua ci ón d e lo s p la ne s d e d es ar ro llo n ac io na le s y lo ca le s y la r ea liz ac ió n d e in ve st ig ac ió n p ro p ia o p or p ar te d e ot ro s ac to re s, a p oy ad o co n p er so - na l e sp ec ia liz ad o y co n la u ti liz ac ió n d e la s nu ev as t ec no lo gí as d e la au to m at iz ac ió n, i nf or m ac ió n y co m un ic ac ió n ap oy ad o co n p er so na l es p ec ia liz ad o y co n la u ti liz ac ió n d e la s nu ev as t ec no lo gí as d e la a u- to m at iz ac ió n, in fo rm ac ió n y co m un ic ac ió n - G es ti ón d e in fo rm ac ió n hi d ro m et eo ro ló gi ca co n to d as la s in st it u- ci on es y a d m in is tr ad or d el m on it or d e se q uí a. Ta b la 3 6. R ol es y f un ci on es p ar a la g es ti ón d e la s eq uí a (C on se jo N ac io na l d e Co m p et en ci as , 2 01 1) 149 In st it uc ió n A ct or Pr ev en ci ón Au m en to d e la ca p ac id ad a d ap ta ti va A le rt a R es p ue st a R ec up er ac ió n Co or d in ac ió n M IN IS TE R IO D E AG R IC U LT U R A Y G A N A D ER ÍA Su b se cr et ar ía d e Ti er ra s R ur al es y Te rr it or io s A nc es tr al es - R eg ul a la le ga liz a- ci ón y r ed is tr ib uc ió n d e ti er ra s ru ra le s - - - - Su b se cr et ar ía d e Ir ri ga ci ón P ar ce la ri a Te cn if ic ad a El ab or ac ió n d e p la ne s d e as is te nc ia té cn ic a, c ap ac it ac ió n, in ve st ig ac ió n e in no va ci ón e n la ir ri ga ci ón p ar ce la ri a te cn if ic ad a Pr io ri za e l u so d el re cu rs o hí d ri co e ir ri ga ci ón p ar ce la ri a te cn if ic ad a, c on en fo q ue d e ad ap ta ci ón y m it ig ac ió n al c am b io cl im át ic o - - Pr io ri za e l u so d el re cu rs o hí d ri co e ir ri ga ci ón p ar ce la ri a te cn if ic ad a, c on en fo q ue d e re si lie nc ia a l ca m b io c lim át ic o A p oy o té cn ic o a lo s G A D e n us o d el r ec ur - so h íd ri co e ir ri ga ci ón p ar ce la ri a te cn if ic ad a. Co or d in ac ió n so b re ge st ió n d e ri eg o co n el V ic em in is te ri o d el A gu a. Su b se cr et ar ía s d e Pr od uc ci ón A gr íc ol a, P ec ua ri a y Fo re st al Pr om ov er p ol ít ic as d e d es ar ro llo p ro d uc ti vo m ed ia nt e la in no va ci ón y m an ej o su st en ta b le d e lo s fa ct or es d e la p ro d uc ci ón El ab or ac ió n e im p le m en ta ci ón d e p ol ít ic as p ar a m it ig ac ió n al im p ac - to d el c am b io c lim á- ti co e n la g es ti ón d e p ro d uc ci ón ag ro p ec ua ri a - A rt ic ul ar c on in st an ci as co m p et en te s p ar a la ge ne ra ci ón d e lín ea s d e cr éd it o y se gu ro ag rí co la El ab or ac ió n e im p le m en ta ci ón d e p ol ít ic as p ar a la r es ili en ci a al im p ac to d el ca m b io c lim át ic o en la g es ti ón d e p ro d uc ci ón a gr o- p ec ua ri a - Su b se cr et ar ía d e Co m er ci al iz ac ió n A gr op ec ua ri a - - - Pr op en d er a la f ac ili ta ci ón d e ví n- cu lo s y ne go ci ac io ne s en tr e p ro - d uc to re s y co m p ra d or es , r ed uc ie n- d o lo s ni ve le s d e in te rm ed ia ci ón - Su b se cr et ar ía d e Re de s de In no va ci ón A gr op ec ua ri a Fo rt al ec er la s ca p ac id ad es d e lo s p ro d uc to re s, tr an sf er en ci a y ad op ci ón t ec no ló gi ca . D iri gi r l a fo rm ul ac ió n de l pl an d e re cu pe ra ci ón d e su el os . D ir ig ir e l p ro gr am a d e as eg ur am ie nt o ag rí co la - Co nt ro la r y p ar ti ci p ar e n lo s p ro ce so s d e ge st ió n d e si ni es tr os - G es ti ón d e lín ea s d e in ve st ig ac ió n y tr an s- fe re nc ia d e te cn ol og ía en a rt ic ul ac ió n co n el IN IA P y un iv er si d ad es 150150 Modelo de Gestión de la Sequía In st it uc ió n A ct or Pr ev en ci ón Au m en to d e la ca p ac id ad a d ap ta ti va A le rt a R es p ue st a R ec up er ac ió n Co or d in ac ió n M IN IS TE R IO D E AG R IC U LT U R A Y G A N A D ER ÍA Su b se cr et ar ía d e R ed es d e In no va - ci ón A gr op ec ua ri a A rt ic ul ar la g es ti ón d e ri es go s in st it uc io na le s d el M AG , d e ac ue rd o a lo s lin ea m ie nt os e m it id os p or la S e- cr et ar ía N ac io na l d e G es ti ón d e R ie sg os Co or di na ci ón G en er al d e In fo rm ac ió n N a- ci on al A gr op ec ua ri a Co or d in ar la g en er ac ió n d e in fo rm ac ió n ag ro m et eo - ro ló gi ca y e l d ia gn ós ti co d e ri es go s na tu ra le s d el se ct or a gr op ec ua ri o - - G es tió n de In fo rm ac ió n A gr om et eo ro ló gi ca y d e R ie sg os N at ur al es d el S ec to r A gr op ec ua - ri o en c oo rd in ac ió n co n IN A M H I, M A AT E, Vi ce m in is te ri o d el A gu a Y G A D Co or d in ac ió n d e Pl an if ic ac ió n y G es ti ón E st ra té gi ca Co or d in ar , d ir ig ir, c on tr ol ar y e va lu ar la im p le m en ta ci ón d e lo s p ro ce so s es tr at ég ic os in st it uc io na le s a tr av és d e la g es ti ón d e p la ni fi ca ci ón e in ve rs ió n, s eg ui m ie nt o y ev al ua ci ón , a d m in is tr ac ió n p or p ro ce so s, ca lid ad d e lo s se rv ic io s, g es ti ón d el c am b io y c oo p er ac ió n in te rn ac io na l Co or d in ac ió n G en er al d e Te cn ol o- gí as d e In fo rm ac ió n y Co m un ic ac ió n D if un d ir y p ro m oc io na r la g es ti ón in st it uc io na l e n to rn o a la g es ti ón d e ri es go s ag ro cl im at ol óg ic os m e- d ia nt e p ro ce so s d e co m un ic ac ió n a ni ve l n ac io na l y lo ca l. M IN IS TE R IO D EL A M B IE N TE , AG U A Y TR A N SI CI Ó N EC O LÓ G IC A D ir ec ci ón d e In fo rm ac ió n A m b ie nt al y A gu a Pr ov ee r d e m an er a op or tu na la in fo rm ac ió n re - q ue ri d a p ar a la g es ti ón in te gr al e in te gr ad a d e lo s re cu rs os h íd ri co s a tr av és d el f un ci on am ie nt o d e un Si st em a N ac io na l d e In fo rm ac ió n. G es ti ón d e in fo rm ac ió n p ar a la p la ni fi ca ci ón d e es tr at eg ia s am b ie nt al es , b as án d os e en e l d is eñ o, d es ar ro llo y a ut om at iz ac ió n d e p ro ce so s re le va nt es y ag re ga d or es d e va lo r. G es ti ón d e In fo rm a- ci ón h id ro ló gi ca e n co or d in ac ió n co n el M AG , I N A M H I, Vi ce m i- ni st er io s de l A m bi en te y d el A gu a y G A D VI CE M IN IS TE R IO D EL A G U A Su b se cr et ar ía d e R ie go y D re na je Im p le m en ta r p ro gr a- m as p ar a ca p ac it ar y fo rt al ec er t éc ni ca m en - te a lo s G A D y ju nt as d e re ga nt es e n el m a- ne jo d e lo s si st em as d e ri eg o El ab or ar p ro ye ct os d e ap oy o a la g es ti ón d e ri eg o ca m p es in o d e in te ré s na ci on al - - - D ir ig ir e l a p oy o té cn ic o a lo a G A D . 151 In st it uc ió n A ct or Pr ev en ci ón Au m en to d e la ca p ac id ad a d ap ta ti va A le rt a R es p ue st a R ec up er ac ió n Co or d in ac ió n VI CE M IN IS TE RI O D EL A G U A Su bs ec re ta ría d e Re cu rs os H íd ric os G es ti ón t éc ni ca , i nt eg ra l y s us te nt ab le d el ag ua m ed ia nt e la c on se rv ac ió n, p ro te cc ió n, p re se rv ac ió n y re cu p er ac ió n; a sí c om o la ad m in is tr ac ió n eq ui ta ti va d el r ec ur so h íd ri co - Co or d in ac ió n co n G A D y U ni d ad es d es co nc en tr ad as m in is te ri al es p or D em ar ca ci ón H id ro gr áf ic a p ar a el ac ce so y d is tr ib uc ió n d el a gu a VI CE M IN IS TE R IO D EL A M B IE N TE Su b se cr et ar ía d e Ca m b io C lim át ic o Pr op on er y d is eñ ar p ol ít ic as y e st ra te gi as q ue p er m it an e nf re n- ta r lo s im p ac to s d el ca m b io c lim át ic o G es ti ón p ar a la ap lic ab ili d ad d e la p ol ít ic a d e Es ta d o d e ad ap ta ci ón y m it ig ac ió n al c am b io cl im át ic o - - - Co or d in ar y g es ti on ar re cu rs os e co nó m ic os y as is te nc ia t éc ni ca in te rn ac io na l ( co or d i- na ci ón t ra ns ve rs al ) Su b se cr et ar ía d e Pa tr im on io N at ur al Pr om ov er la g es ti ón a m b ie nt al p ar a la c on - se rv ac ió n y us o su st en ta b le d el p at ri m on io na tu ra l - - R es ta ur ar t ie - rr as c on a p ti tu d fo re st al s in b os - q ue s, in co rp o- ra nd o p ro ce so s d e d es ar ro llo A d m in is tr ar la im p le - m en ta ci ón d e es tr a- te gi as s ob re g es ti ón d e b io d iv er si d ad c on G A D y U ni d ad es d es - co nc en tr ad as m in is - te ri al es Su b se cr et ar ía d e Ca lid ad A m b ie nt al M ej or ar la c al id ad d e vi d a d e la p ob la ci ón , co nt ro la nd o la c al id ad d el a gu a, c lim a ai re y su el o sa no y p ro d uc ti vo . - - - M ej or a d el d es em p e- ño a m b ie nt al d e la s ac ti vi d ad es p ro d uc ti - va s co n G A D y U ni d a- d es d es co nc en tr ad as m in is te ri al es . G A D CA N TO N A LE S U ni d ad es d e G es - ti ón d e R ie sg os y /o U ni d ad es e nc ar - ga d as d e ge st ió n d e ri es go s d e ca d a G A D En b as e al C ód ig o O rg án ic o d e O rg an iz ac ió n Te rr it or ia l, Au to no m ía y D es ce nt ra liz a- ci ón ( CO O TA D ), lo s G A D m un ic ip al es a d op ta rá n no rm as t éc ni ca s p ar a la p re ve nc ió n y ge st ió n d e ri es go s en s us t er ri to ri os . Co or d in ac ió n co n la s un id ad es d es co n- ce nt ra d as d e M AG , M A AT E, V ic em in is te ri o d el A gu a, S N G R E G A D PR O VI N CI A LE S U ni d ad es T éc ni ca s en t em as d e p ro - d uc ci ón , r ie go y d re na je Ej ec uc ió n d e ob ra s en c ue nc as y m ic ro cu en ca s hi d ro gr áf ic as e n co or d in ac ió n co n el g ob ie rn o re gi on al . P ro m ov er la g es ti ón am b ie nt al p ro vi nc ia l. - Pl an if ic ar , c on st ru ir, o p er ar y m an te ne r si st em as d e ri eg o. Fo m en ta r la a ct iv id ad a gr o- p ec ua ri a. Co or d in ac ió n co n G A D ca nt on al es y u ni d a- d es d es co nc en tr ad as d e M AG , M A AT E, V ic e- m in is te ri o d el A gu a, SN G R E 152152 Modelo de Gestión de la Sequía De igual manera, se ha identificado otros actores e instituciones clave que se describen a continuación: • Ministerio de Bienestar Social (MIES). • Ban Ecuador, en la coordinación de financiamientos. • Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD). • GAD a nivel local (parroquias, cantones) y a un nivel superior (provincia, gobierno central) respetando sus competencias y atribuciones. • AME, CONAJUPARE, CONGOPE. Las siguientes son las funciones contempladas en el plan para cada una de las instituciones: 1. Ministerio de Bienestar Social (MIES) a. Monitoreo de la vulnerabilidad económica y social de la población. b. Responsable en la atención humanitaria a las personas afectadas (bonos). 2. Ban Ecuador (BE) a. Apoyo en los procesos de rehabilitación y reconstrucción de zonas afectadas por la sequía. b. Apoyo financiero en la recuperación de los medios de vida, especialmente en los temas referentes a producción agrícola. 3. Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD): a. Líder de los COE (Cantonales y Provinciales) b. En función de sus competencias legales (COOTAD), cobertura territorial y capaci- dades existentes, cada gobierno autónomo descentralizado (GAD) debe responder a la población afectada por un evento de sequía. En esta respuesta se definen los ámbitos de acción y brechas. Las responsabilidades que cada uno de los GAD deben asumir son: • Coordinación y toma de decisiones • Gestión técnica de la respuesta • Manejo logístico y soporte • Gestión de la información • Elaboración de escenarios • Construcción y/o actualización de los planes de respuesta • Planificación y ejecución de simulaciones y simulacros • Revisión – validación de planes y protocolos • Implementación de sistemas de alerta temprana • Implementación de las estructuras de coordinación para la respuesta que han sido establecidas por el ente rector • Manejo de información pública • Puesta en marcha de los planes de respuesta y activación de las estructuras téc- nicas requeridas • Evaluación de daños, análisis de situación y necesidades • Formulación y puesta en marcha del Plan de Sequía • Delimitación de las áreas de impacto • Establecer necesidades de apoyo y apoyo mutuo con GAD vecinos • Ayudar a asegurar la continuidad de servicios y funciones esenciales mediante el desarrollo y la implementación de planes de continuidad de operaciones. • Análisis de capacidades, requerimientos de soporte y asistencia nacional o inter- nacional 153 9.4. Esquema de Coordinación La sequía es un evento que tiene impactos directos sobre varios sectores, por lo que su gestión necesariamente debe ser en estre- cha colaboración y coordinación de los in- tegrantes del Sistema Nacional Descentrali- zado de Gestión de Riesgos y Emergencias. Cabe señalar además que, el PNS manten- drá el principio de subsidiaridad y descen- tralización contemplado en la constitución del Ecuador (Art 390). Figura 49. Esquema de coordinación de un evento de sequía COOPERACION INTERNACIONAL MAATE, SNGRE, MAG COORDINACIONES ZONALES DIRECCIONES PROVINCIALES GAD (LOCALES), INSTITUCIONES Y ASOCIACIONES LOCALES La Figura 48 reseña la cadena jerárquica de escalada en la intervención de un desastre. Son los GAD locales, los primeros llamados a coordinar y organizar los temas relativos a la gestión de riesgo en caso del apareci- miento de un evento peligroso de manera articulada con las instancias nacionales. Según el Manual del Comité de Operacio- nes de Emergencia, es potestad de los COE locales invitar a colectivos / asociaciones locales para que, de una manera volunta- ria, sean parte de la respuesta. Cabe anotar que, entre la fase de respuesta y la fase de recuperación, no tienen una secuencia cro- 154154 Modelo de Gestión de la Sequía nológica, sino que de alguna manera se de- sarrollan de forma casi paralela para el caso de la gestión del riesgo de la sequía debi- do a la complejidad con la que se presenta esta amenaza. Para esto, es importante comprender el papel fundamental del Monitor Nacional de Sequía, y la información que este pue- de entregar de forma continua con el fin de brindar las bases técnicas necesaria a los tomadores de decisión para la generación de alertas, alarmas y cambios de fases den- tro del modelo de gestión. Así mismo, se debe tomar en cuenta que el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias se encuentra presente en todas las fases, aun cuando, debido a las competencias del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica y del Ministe- rio de Agricultura y Ganadería, deban estos liderar los procesos de Reducción y Recu- peración, respectivamente. Por otro lado, el Análisis del Riesgo como fase transversal de la gestión, estará liderada por el INAMHI, basado en el monitoreo y producción de in- formación meterológica en todo momento. La calificación para el nivel de impacto ante una sequía potencial o inminente se basa en el grado de afectación o de posible afectación en el territorio, la población, los sistemas y estructuras, así como la capaci- dad de las instituciones para la respuesta humanitaria a la población afectada. El Monitor Nacional de Sequía, a través del INAMHI, tiene la responsabilidad de reali- zar la primera calificación y notificar a los tomadores de decisión de los niveles terri- toriales correspondientes, quienes deben validar dicha calificación. Durante la fase de respuesta, la Sala Situa- cional proveerá la información para la reca- lificación del nivel, la que debe ser realiza- da al menos cada 72 horas. El modelo de gestión propuesto es un es- quema sistemático, mediante el cual se pretende administrar lo concerniente a las causas y efectos de la presencia de la se- quía en nuestro país. Este esquema se lo ha articulado dentro de las cuatro fases de gestión del riesgo con el fin de marcar los espacios y momentos de actuación de las distintas instituciones que tienen compe- tencia con los temas relacionados a sequía, es así que el modelo de gestión se divide en tres grandes secciones: Reducción, Res- puesta, y Recuperación. No se deja de lado la fase de Análisis del Riesgo, que por ser transversal a las anteriores, no se la toma como una fase adicional, sino como un pro- ceso continuo durante toda la intervención en la gestión del riesgo de sequía. A continuación, se hace una breve explica- ción de los procesos que forman parte del modelo de gestión, subdivididos en cada una de las fases mencionadas: a. Reducción Se considera la etapa de reducción a todo momento previo a la presencia de sequía en el territorio. Cabe acotar que, al tratar- se de una amenaza de evolución lenta, para definir su presencia en territorio, se requie- re de una declaración oficial por parte de las autoridades que conforman el Comité de Operaciones de Emergencia, de manera que mientras no exista esta oficialización, no se considera la presencia de una sequía como tal. Es importante también tomar en cuenta que el COE, una vez que analiza los datos proporcionados por los organismos competentes, puede declarar un estado previo a la sequía conocido como Déficit Hídrico, en el cual se puede actuar con los protocolos que el COE disponga, según la intensidad y la severidad del estado. Dentro de la fase de reducción, se encuentran dos subfases: Prevención y Aumento de la ca- pacidad adaptativa; cada una de ellas tiene su marco contextual, por lo tanto, las acciones propuestas van en función de los enfoques de las subfases de la Reducción del Riesgo de Desastres. La subfase de prevención son todas aquellas acciones encaminadas a la ge- 155 neración e impulso de políticas, normativas, leyes, reglamentos, y protocolos que procuran evitar la ocurrencia de un desastre; mientras que la subfase de capacidad adaptativa pro- pone obras tangibles para disminuir al míni- mo los efectos que pueda provocar un evento peligroso como la sequía. El modelo de gestión propone la siguiente estructura dentro de la fase de reducción: Marco de Acción Acciones en Subfase de Prevención: • Generación, desarrollo e impulso de po- líticas nacionales de reducción del ries- go de sequías. o Mesas de discusión, foros, sitios web. • Divulgación y difusión de políticas existen- tes entorno a la prevención de la sequía. • Apoyo en la implementación de planes y programas que tengan relación con la prevención de la sequía. • Promoción para inclusión del enfoque de reducción de riesgo de sequía en los Planes de Desarrollo y Ordenamiento Territorial. • Revisión de planes existentes y su res- pectiva actualización. • Apoyo para estudios relacionados con la gestión del riesgo de sequía. Acciones en Subfase De Capacidad Adaptativa: • Fortalecimiento de las capacidades de los GAD (principalmente provinciales y parroquiales). • Capacitación en temas de gestión de riesgo de sequía a los tomadores de de- cisión de todos los niveles de gobierno. • Implementación de obras físicas para la reducción de riesgo de sequía, tales como canales de riego, sistemas de rie- go, ampliación de la red de estaciones de monitoreo de la sequía, reservorios hídricos. • Manejo de cuencas hidrógráficas. • Forestación y Reforestación. • Promoción de la Agricultura y Ganade- ría Climáticamente Inteligente. Todas las acciones que se realicen en territo- rio, necesariamente serán de conocimiento de los respectivos GAD, por lo que estos se comprometerán a reportar estas acciones al Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica, en miras de la actualización de los indicadores de gestión del Plan Nacional de Sequía y a su vez, para mantener moni- toreadas las acciones en territorio en torno a la reducción del riesgo de sequía. Por otro lado, y de forma paralela, el Monitor Nacional de Sequía, a cargo del INAMHI, se mantendrá generando mediciones y datos meteorológicos relevantes ante un poten- cial episodio de sequía. Estos datos serán reportados de forma periódica al Servicio Nacional de Riesgos y Emergencias, a través de boletines informativos. Este proceso de generación y socialización de información relevante será la base técnica del Sistema de Alerta Temprana para pronosticar de for- ma eficaz la presencia de un evento de se- quía en el país. El monitor de sequía tendrá una instancia de decisión basada en umbrales hidrológi- cos que alerten de la presencia de una se- quía potencial. Mientras los datos reporta- dos desde los GAD, y desde el Monitor de Sequía no pronostiquen la inminencia de una sequía, se genera un bucle de trabajo en temas de prevención y capacidad adap- tativa, sin embargo, si los datos apuntan a la presencia de una potencial sequía, con la oficialización del COE, se procede a la si- guiente fase. b. Respuesta La fase de respuesta inicia con la declara- ción oficial de sequía y cambio de alerta dada por el Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencia. La declaratoria de los estados de alerta es la herramienta que permite al Servicio de Gestión de Riesgos y Emergencias emitir resoluciones sobre las condiciones y evolución de amenazas, con el fin de implementar medidas de prepara- ción para salvaguardar la integridad de la población y de sus bienes. 156156 Modelo de Gestión de la Sequía Los estados de alerta se declaran con ante- rioridad a la manifestación o proximidad de una sequía o déficit hídrico, con base en el monitoreo de las condiciones meterológi- cas, con el fin de que las entidades y la po- blación involucrada activen procedimientos de acción que previamente hayan estable- cido. El SNGRE dispondrá de los debidos protocolos de transferencia, intercambio y envío de datos, así como de gestión de información en articulación con el Monitor Nacional de Sequía, para el establecimiento de los estados de alerta. Una vez que se haya oficializado el estado de alerta por sequía, todas las Mesas Téc- nicas de Trabajo (MTT) se activan, sin em- bargo dentro de la estructura del presente plan se propone que las MTT que se activen sean, principalmente, las que tienen rela- ción con Salud, Agua Segura, Educación, Obras Públicas, Asistencia Humanitaria, Cooperación Internacional, Líneas Vitales y Medios de Vida. De forma paralela, y bajo el liderazgo del COE, los GAD de los territorios afectados, generarán y activarán sus planes de contin- gencia o planes de emergencia para paliar los efectos adversos de la sequía. Cada una de las MTT cuenta con el liderazgo de las carteras de Estado competentes en cada tema, por lo que el aparataje estatal se activará dentro de sus competencias para brindar una respuesta efectiva. El Monitor Nacional de Sequía brindará da- tos de forma asidua con el fin de dar el se- guimiento y monitoreo requerido al evento adverso, y mientras los datos se mantengan dentro de los umbrales determinados para sequía, se generará un bucle de interven- ción en territorio. Dado que los efectos de la sequía se recrudecen conforme pasan los días y aumenta la severidad, las acciones de respuesta tendrán un avance progresivo, conforme se presente el escenario. La po- tencial presencia de Cooperación Interna- cional es importante en esta fase, dado que la capacidad nacional para responder al de- sastre puede verse fracturada en cualquier momento, por lo que una intervención in- ternacional no debería demorar. Se establecen cuatro niveles de alerta que están asociados a colores. Probabilidad de ocurrencia nula o muy baja de un evento peligroso. Este estado NO necesita una declaratoria. Se trata de una condición de sequedad, no es una categoría de sequía. La sequedad de corto plazo puede ocasionar el retraso de la siembra de los cultivos anuales, un limitado crecimiento de los cultivos o pastos y existe un ligero riesgo de incendios. Adicional- mente, los pastos o cultivos podrían no recuperarse comple- tamente luego de una cosecha o pastoreo. BLANCA Las condiciones y parámetros indican que la materialización de la sequía es inminente. La probabilidad de ocurrencia de una sequía de maganitud es muy elevada. Probables pérdidas en cultivos o pastos; alto riesgo de incendios; es común la escasez de agua; se deben imponer restricciones en el uso del agua. El monitoreo indica una activa- ción significativa de la amena- za con probabilidad de afecta- ciones en la población. Se presentan algunos daños en los cultivos y pastos; existe un alto riesgo de incendios, bajos niveles en ríos, arroyos, embalses, abrevaderos y pozos; se sugiere restricción volunta- ria en el uso del agua. AMARILLA NARANJA El evento está en desarrollo y se monitorea constatemente su evolución, reportando manejo e impactos a través de una Sala de Situación. Se registra pérdidas totales en gran parte de la extensión agríco- la y ganadera de la zona; incen- dios forestales en progreso y alto riesgo de nuevos incendios; se generalizan las restricciones en el uso del agua debido a su escasez. Inseguridad alimentaria, escases de alimentos en zonas aledañas. ROJA 157 Es importante recalcar que las autoridades responsables de los cambios de alerta no solo deben evaluar la dinámica del evento de sequía, sino que además, deben conside- rar las condiciones y estado de los factores de riesgo tales como vulnerabilidades, ex- posición, entre otras. Un Estado de Alerta puede variar de manera ascendente (cuando aumenta la actividad) o descendente (cuando la amenaza retorna a un nivel anterior). Sobre la alerta roja, ya se considera estado de catástrofe, donde las pérdidas de los cultivos y pastos son to- tales; los incedios forestales son incontro- lables y multiples; escasez total de agua en embalses, arroyos y pozos; es probable una situación de emergencia sanitaria debido a la ausencia de agua. Proliferación de enfer- medades epidémicas infecto-contagiosas. Una vez que los datos proporcionados por el Monitor Nacional de Sequía confirmen que la sequía ha disminuido en severidad, el COE oficializará el cambio de alerta y se procederá con la siguiente fase. Cabe indicar también que la fase de Recu- peración, que inicia con la Rehabilitación Temprana, no necesariamente se activa lue- go de terminada la fase de Respuesta, sino que puede iniciar conforme se brinda res- puesta al evento adverso, de forma paralela. Acciones en Subfase De Preparación: • Generación, revisión y actualización de planes de contingencia y planes de emergencia. Acciones en Subfase De Respuesta: • Dotar de Agua Segura a la población afectada. • Velar por la Seguridad Alimentaria y Nu- tricional de la población afectada y po- blación aledaña, dado que los impactos por inseguridad alimentaria suelen ex- tenderse más allá del rango geográfico de la sequía. • Identificación, prevención y control de incendios forestales. • Velar por la integridad y salud del ga- nado, en particular de aquellas especies que consumen cantidades considera- bles de agua. Se debe considerar una evacuación de las cabezas de ganado de ser necesario. • Procurar la rehabilitación emergente de los servicios básicos, principalmente del servicio eléctrico, que pudiere verse afectado por el descenso de las cotas en las presas de generación hidroeléctrica. • En todo momento procurar la equidad de género y evitar la violencia de género. c. Recuperación La fase de recuperación inicia con la rehabi- litación temprana, y como se mencionó en la fase anterior, no es imprescindible que la fase de respuesta termine para empezar a rehabilitar, principalmente las líneas vitales que pudieren estar afectadas por los impac- tos de la sequía. La meta primordial de la fase de recuperación es el restablecimiento o mejora de los medios de vida y la salud, así como de los bienes, sistemas y activida- des económicas, físicas, sociales, culturales y ambientales de las comunidades afecta- das por la sequía, siguiendo los principios del desarrollo sostenible y de “reconstruir mejor”, con el fin de evitar o reducir el ries- go de desastres en el futuro. Esta es la fase clave para la construcción de la resiliencia, pues las comunidades no solo deben alcanzar el nivel de vida que tenían anteriormente al evento peligroso, sino que deben quedar fortalecidas de tal manera que si un evento de similares característi- cas volvería a impactar la zona, los daños causados serían mínimos. Acciones en Rehabilitación Y Reconstrucción: • Entrega de semillas e insumos agrícolas para recuperar los cultivos abatidos por la sequía. Considerar el uso de especies vegetales con resistencia al stress hídri- 158158 Modelo de Gestión de la Sequía co, así como el uso de lluvia sólida, se- gún los análisis correspondientes para cada zona. • Condonación y entrega de créditos al sector agrícola con el fin de reactivar la producción y mantener los medios de vida. • Rehabilitar y reconstruir los sistemas de riego, principalmente aquellos que por efectos de la sedimentación de las fuentes hídricas ha colapsado sus bo- quillas o aspersores. • Velar por la Seguridad Alimentaria y Nutricional de las zonas afectadas. • Dependiendo de la severidad y del tiempo de permanencia de la sequía, uno o varios miembros de las familias afectadas pueden verse obligados a mi- grar a otras ciudades en busca de opor- tunidades laborales, lo cual provoca un desequilibrio familiar y social que debe ser tomado en cuenta durante esta fase. • Velar por la equidad de género, y la eva- sión de la violencia de género. A continuación, en la Figura 49, se presenta un gráfico en el cual se evidencia lo mencio- nado anteriormente, unido en un esquema que permite cotejar las competencias de cada una de las instituciones involucradas, dentro del contexto de las fases de la ges- tión del riesgo: 159 Figura 50. Esquema de coordinación y atención a evento de Sequía 160160 Modelo de Gestión de la Sequía Para la implementación del modelo de gestión propuesto, cabe tomar en cuenta las fun- ciones e integrantes de cada una de las mesas técnicas de trabajo, según dispone el ma- nual del Comité de Operaciones de Emergencia: Figura 51. Integrantes de las Mesas Técnicas de Trabajo (MTT), según el Manual del COE. Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (líder) AME / CONGOPE Ministerio de Salud Pública / MAG (soporte) MTT1 AGUA SEGURA Ministerio de Salud Pública (líder) Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social. Cuerpos de Bomberos / Cruz Roja Ecuatoriana / Fuerza Armadas / Policía Nacional (soporte) MTT 2 SALUD Y APH Ministerio de Transporte y Obras Públicas (líder) CNEL / CNT / GADP / PETROECUADOR MAATE (soporte) MTT 3 SERVICIOS BÁSICOS Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (líder) MINEDUC / MIES / GADP / INEC / MJDHC FFAA / PPNN / DINAPEN / Registro Civil MTT 4 ASISTENCIA HUMANITARIA Ministerio de Eduación (líder) SENESCYT / MIES Ministerio del Deporte / GADM MTT 5 EDUCACIÓN Minsterio del Trabajo (líder) GADP / MAG / MINTUR / MIPRO / BANECUADOR CFN (soporte) MTT 6 MEDIOS DE VIDA Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (líder) MTOP MIES / SECOB / Cuerpo de Ingenieros del Ejército MTT 7 INFRAESTRUCTURA VIVIENDA Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica (líder) AME / CONGOPE Ministerio de Salud Pública / MAG (soporte) MTT1 AGUA SEGURA Ministerio de Salud Pública (líder) Instituto Ecuatoriano de Seguridad Social. Cuerpos de Bomberos / Cruz Roja Ecuatoriana / Fuerza Armadas / Policía Nacional (soporte) MTT 2 SALUD Y APH Ministerio de Transporte y Obras Públicas (líder) CNEL / CNT / GADP / PETROECUADOR MAATE (soporte) MTT 3 SERVICIOS BÁSICOS Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias (líder) MINEDUC / MIES / GADP / INEC / MJDHC FFAA / PPNN / DINAPEN / Registro Civil MTT 4 ASISTENCIA HUMANITARIA Ministerio de Eduación (líder) SENESCYT / MIES Ministerio del Deporte / GADM MTT 5 EDUCACIÓN Minsterio del Trabajo (líder) GADP / MAG / MINTUR / MIPRO / BANECUADOR CFN (soporte) MTT 6 MEDIOS DE VIDA Ministerio de Desarrollo Urbano y Vivienda (líder) MTOP MIES / SECOB / Cuerpo de Ingenieros del Ejército MTT 7 INFRAESTRUCTURA VIVIENDA 161 10 Recomendaciones 162162 Recomendaciones 10.1. General 1. La sequía es un escenario que no se lo ha considerado dentro de la planifica- ción institucional gubernamental para efectos de la reducción del riesgo. Si bien el Plan de Respuesta dedica un acápite al tema de la sequía, se ha tra- tado poco esta amenaza desde los pa- rámetros de la gestión del riesgo en su fase de reducción. Cabe indicar que una amenaza de evolución lenta como es el caso de la sequía requiere de mucho énfasis en las labores de prevención y adaptación de las comunidades vulne- rables, lo que obliga a enfocar los es- fuerzos y recursos en las obras físicas, generación y aplicación de normativas; y fortalecimiento de los sistemas de monitoreo de la sequía. 2. A lo largo de la construcción del PNS se ha notado una carencia de un plan de contingencia en el sector turismo en el que se analicen los impactos de la se- quía y se propongan estrategias para su gestión. Es recomendable generar propuestas que se apeguen a los linea- mientos de este plan, con el fin de evi- tar los impactos económicos y sociales que se puedan producir por efectos de esta amenaza climática. 3. La CNULD impulsa la iniciativa de la construcción de los planes nacionales de sequía entre los países parte a partir de suscripción de la COP13 celebrada en China en 2017. En este sentido, se recomienda que en la posición país de la Convención venidera, se plantee la necesidad de generar un programa re- gional de gestión del riesgo de sequía, basado en los planes presentados por cada uno de los países parte, dado que la amenaza rebasa fronteras. En el caso particular del Ecuador, es recomenda- ble fortalecer toda iniciativa binacional con la República del Perú en temas de desertificación y sequía. 4. Como parte de la planificación de cada uno de los miembros del Sistema Na- cional Descentralizado de Gestión de Riesgos y Emergencias (SNDGRE), se debe incluir un Plan de Acción funda- mentado en el PNS que establezca las estrategias de reducción, respuesta y recuperación de los impactos de la se- quía, según el grado de susceptibilidad de la zona a donde pertenezca la insti- tución. Es importante, además, que este Plan esté, no solamente en articulación con el PNS, sino también con los planes de acción de actores aledaños al ámbito de acción y geográfico de la institución proponente. 10.2. Estrategias 5. Dentro de los planes y estrategias que forman parte de las instituciones que tienen competencia en temas climáti- cos, aún no se define un claro enfoque sobre los procesos de recuperación de medios de vida con posterioridad a los desastres provocados por la sequía. Este plan es un documento herramien- ta que sirve como base y como plata- forma para estructurar programas y proyectos relacionados con la recupera- ción de medios de vida, por lo que se recomienda tomar como base las metas del presente plan con el fin de propo- ner iniciativas desde la competencia de cada una de las instituciones relaciona- das con los tópicos inherentes a la se- quía en el Ecuador. 6. La sequía, una vez que se establece como desastre, genera fuertes impac- tos, principalmente a nivel económico y en la seguridad alimentaria, tanto de las comunidades afectadas como del país en general, por esta razón se re- comienda trabajar desde las instancias competentes en una política de pre- cios18 asociada a este tipo de eventos. 18 SNGR. (2017a). Manual del Comité de Operaciones de Emergencia. 163 7. Se debe generar un instrumento de articulación en el tema de gestión de riesgo de sequía entre el MAATE, MAG, MIPRO y SNGRE para la coordinación de planes de reducción para este tipo de amenaza climática. Es importante reco- mendar, dentro de este punto, la cons- trucción de un plan sobre emergencias alimentarias19 asociadas a sequías (mul- tisectoriales e interinstitucionales). 8. Fortalecer los procesos de administra- ción eficiente del agua, pues en térmi- nos generales, el Ecuador no presenta un déficit de este recurso, sin embargo, hay comunidades que ven mermado su desarrollo a causa de la falta de agua potable y agua de riego. Esta situación se agudiza cuando se presenta un even- to de sequía. 9. Reforzar el apoyo y la implementación de sistemas de riego para medianos y peque- ños productores, a través de proyectos para la optimización de recursos hídricos. 10. El Ministerio de Agricultura y Ganade- ría, en conjunto con las instituciones competentes y relacionadas al tema (INAMHI, INEC), debe generar datos de déficit hídrico a partir de la demanda de riego de los cultivos principales a ni- vel de cantón. 11. El sector de la producción minera, coin- cide geográficamente con las zonas consideradas vulnerables a sequía, y dado que en este sector el consumo de agua (superficial y subterránea) es pri- mordial, se debe regular mediante po- líticas y planes piloto, el uso racional y ecológico del recurso agua, con especial énfasis en la biorremediación del agua utilizada en los procesos de extracción mineral, así como en la implementación de planes y programas a largo plazo de siembra de agua. 12. Promover la producción de cultivos in- tensivos bajo invernadero con modelos de producción de bajo impacto ambien- tal; también promover proyectos de ga- nadería climáticamente inteligente, con base en los productos obtenidos del proyecto del mismo nombre (GCI) lide- rado por el MAATE y por FAO. 13. Como parte de la respuesta se requie- re disponer de sistemas de almace- namiento y obtención de agua tales como reservorios móviles, clorinadoras y desalinizadoras. De la misma manera, se requiere preparar equipos WATSAN (Water Sanitation) que se puedan acti- var y desplazar a las zonas donde existe déficit hídrico como resultado de una situación de sequía. 14. Capacitación constante a la población, principalmente a las comunidades sus- ceptibles, en temas referentes a: • Gestión de Riesgos Climáticos • Gestión de Riesgo de Sequía • Manejo sostenible de los suelos y De- sertificación • Agricultura y Ganadería sostenible y ecológica • Uso de los recursos hídricos • Desarrollo local, medios de vida y equi- dad de género • Cambio de matriz agroproductiva na- cional con enfoque en el cuidado de los recursos hídricos 10.3. Monitor Nacional de Sequías 15. La sequía corresponde a una situación de déficit hídrico suficiente para perju- dicar, en mayor o menor grado, a la ve- getación, los animales o al ser humano. Una sequía involucra, tácita o explícita- mente, un perjuicio económico o social. Recordemos que cualquier evento ad- verso, se lo considera un riesgo, siem- 19 El Programa Mundial de Alimentos (PMA) tiene procesos muy eficientes que incluyen herramientas operativas, administrativas y de gestión que deberían ser tomadas en cuenta para esta recomendación. 164164 Recomendaciones pre y cuando exista algún tipo de vul- nerabilidad, caso contrario no tiene que ser tratado como tal. Esta característica convierte a la sequía en un fenómeno bastante más complejo de analizar que un mero balance entre oferta y deman- da hídrica. Es recomendable, entonces, fijar los objetivos operacionales del Monitor Nacional de Sequía en la satis- facción de las necesidades de los seres humanos vulnerables a los impactos de la amenaza climática, sin dejar de lado los requerimientos y vulnerabilidades del ambiente. 16. Durante una sequía no sólo se limitan las actividades productivas de una re- gión, también pueden generarse con- flictos entre los distintos usuarios. Por esta razón, se recomienda no confundir el término déficit hídrico con sequía, principalmente al momento de anun- ciar las alertas, y ya que el Monitor Nacional de Sequías es la base funda- mental donde se asienta el Sistema de Alerta Temprana, conviene socializar con los actores involucrados esta reco- mendación. 17. Dado lo complejo que es el análisis de sequías, no es fácil poder predecir con exactitud cuándo se van a produ- cir, qué regiones van a afectar y mucho menos cuánto durarán. Este es el prin- cipal motivo por el cual es común que se adopten medidas paliativas una vez que han comenzado, en lugar de medi- das preventivas cuando no se esperan. Se recomienda entonces que, una vez determinadas las zonas y comunida- des vulnerables a los impactos de las sequías, se empiece a trabajar inme- diatamente en programas y proyectos de reducción y adaptación al cambio climático que permitan fortalecer la capacidad adaptativa o resiliencia de las comunidades en cuestión. Esta res- ponsabilidad recae principalmente en el Ministerio del Ambiente, Agua y Tran- sición Ecológica, Ministerio de Agricul- tura y Ganadería, Servicio Nacional de Gestión de Riesgos y Emergencias y los GAD locales en calidad de los primeros respondientes a la gestión del riesgo de desastres. 18. Uno de los impactos más palpables de la presencia de la sequía son los incen- dios forestales. Es así que se recomien- da promover, a través del Ministerio del Ambiente, Agua y Transición Ecológica y el Servicio de Gestión de Riesgos y Emergencias, la creación de un Cuerpo de Bomberos Forestales que cuenten con su respectivo equipamiento y capa- citación continua. Esta iniciativa puede estar anclada a las instituciones bom- beriles de los diferentes municipios según se vea conveniente. De la misma forma, se puede trabajar con la figura de Bomberos Voluntarios, dado que los incendios forestales se producen en menor frecuencia que los incendios es- tructurales, y en este ámbito podría ser de mucho apoyo la Cruz Roja Ecuatoria- na, que tiene una larga experiencia en el trabajo con voluntariado. 19. En relación a la recomendación anterior, es necesario fortalecer las capacidades institucionales y comunitarias para la prevención y atención de incendios fo- restales. En este campo, se debe priori- zar las acciones de concienciación a la población sobre el uso de metodologías agrícolas tradicionales que incluyen la quema del barbecho, lo cual en muchas ocasiones da lugar a incendios foresta- les difíciles de controlar. 10.4. Gestión 20. Donde los efectos e impactos del fenó- meno se consideren irreversible en los procesos productivos, se recomienda desarrollar proyectos de cambio en me- dios de vida para la población afectada; 165 esta acción solo se encuentra descrita de forma general ya que es necesaria la formulación de una estrategia por parte de cada una de las instituciones desde sus competencias, sin embargo, se po- dría interactuar en proyectos conjuntos a través de los instrumentos existentes para el efecto, como por ejemplo, las mesas agroclimáticas del Ministerio de Agricultura y Ganadería. 21. La política pública relacionada a la Ges- tión de Riesgos que forma parte de las estrategias de las Carteras de Estado competentes al tema, requiere de ac- tualización y de coordinación a través de instituciones como el SNGRE y de instrumentos específicos como el pre- sente plan. 22. Los proyectos y programas específicos que contribuyen a la Gestión de Riesgo de Sequía en zonas de susceptibilidad, tienen deficiencias en el enfoque de in- tegralidad. Por ejemplo, los proyectos que trabajan en el sector agrícola y ga- nadero, carecen de un enfoque ambien- tal ocupándose principalmente de los índices productivos; los proyectos que impulsan el cuidado del ambiente se enmarcan, principalmente, en los temas de biodiversidad, obviando muchas ve- ces el carácter social del desastre don- de se requieren de una clara participa- ción de los GAD en articulación con los proyectos. 23. Oficialización de un Inventario de Patri- monio Hídrico del Ecuador que sea una línea base única para la toma de deci- siones sobre el recurso hídrico, princi- palmente en los escenarios donde se determine la presencia de una sequía inminente. 24. Las estrategias de política exterior re- ferente al financiamiento para cambio climático presentan desafíos que deben ser solventados a través de la genera- ción de propuestas de financiamien- to de proyectos climáticos20, para que través de su gestión, se puedan revelar brechas o nudos críticos en los procesos estipulados en la Estrategia de Finan- ciamiento Climático, y de la misma ma- nera, se presenten las alternativas para resolución con el fin de establecer un proceso sólido y eficaz de búsqueda de financiamiento para los proyectos de gestión del riesgo de sequía. La inver- sión para el manejo integral del recurso agua es muy elevada; por lo que es re- comendable articular el presente plan al Plan Nacional de Gestión Integrada e Integral de los Recursos Hídricos y de las Cuencas y Microcuencas hidrográfi- cas de Ecuador, con el fin de aunar ele- mentos de justificación para la solicitud del financiamiento total requerido para poner en práctica las estrategias plan- teadas en los planes mencionados. 25. En torno a la generación de recursos para la implementación, tanto de una oficina técnica como para el manteni- miento del sistema de alerta temprana de sequía, se propone el cobro de 1,5 centavos en la tarifa eléctrica de todos los usuarios del Ecuador, lo que produ- ce un monto de 82.500 US$ mensuales21 los mismos que serían operados desde el Ministerio de Finanzas y su objetivo estaría enfocado en: • Mantenimiento de la oficina técnica del Observatorio de la Sequía en Ecuador • Mantenimiento del Cuerpo de Bombe- ros Voluntarios Forestales del Ecuador • Mantenimiento y operación del Monitor Nacional de Sequía Es importante mencionar que para que se pueda realizar la transferencia de valores debe existir una aprobación 20 Notas conceptuales 21 PLIEGO TARIFARIO PARA LAS EMPRESAS ELÉCTRICAS DE DISTRIBUCIÓN SERVICIO PÚBLICO DE ENERGÍA ELÉCTRICA. Resolución Nro. ARCONEL – 035/19 (23 de diciembre de 2019) 166166 Recomendaciones de la Asamblea Nacional del Ecuador, por lo que se recomienda la creación de un proyecto de ley con los objetivos planteados para ser llevado a debate y aprobación. 26. Incluir como política transversal, cam- pañas de concienciación acerca del uso inteligente de los recursos hídricos. En este sentido se puede establecer a tra- vés de los estamentos competentes, incentivos para las empresas privadas que apoyen de forma práctica estas ini- ciativas; y bajo la misma lógica, se debe considerar el endurecimiento de las mul- tas y otras medidas legales que ayuden a frenar el avance de la contaminación y mal uso de los recursos hídricos. 27. Entre las propuestas de financiamiento para acciones de gestión de riesgo de sequía, se recomienda tomar muy en cuenta a los estudios académicos que produzcan resultados que permitan una comprensión mucho más eficiente de la dinámica de la sequía en nuestro medio de manera general, así como específi- ca, según la zona geográfica. Dentro de este enfoque, se puede también dar un espacio al financiamiento de becas para postgrados que tengan estrecha rela- ción con los temas de desertificación, sequía y gestión del riesgo climático. Entre los tópicos prioritarios de inves- tigación y estudio académico están: • Sistemas de alerta temprana, la defini- ción de escenarios y umbrales. • Análisis general del déficit hídrico a ni- vel del perfil costanero. • Relaciones entre el comportamiento de los glaciares y el fenómeno El Niño/ Niña. • Diseño de instalaciones climáticamente inteligentes para hospitales, con énfa- sis en contingencias en caso de déficit hídrico grave. 28. Realizar la transferencia integral de competencias que indica el Plan Nacio- nal de Riego, en especial a los gobier- nos provinciales para el desarrollo de estrategias provinciales sobre Gestión de Riesgos. 167 Asamblea Constituyente. (2008). Constitución de la República del Ecuador. Ciudad Alfaro, Montecristi, Manabí, Ecuador. Asamblea Nacional del Ecuador. (2010). Código Orgánico de Organización Territorial, Auto- nomía y Descentralización. Registro Oficial Suplemento 303. Quito, Ecuador. CAF. (1998). Las lecciones de El Niño del Ecuador. Memorias del Fenómeno El Niño 1997- 1998 retos y propuestas para la región andina. Quito, Ecuador: Corporación Andina de Fomento. Carreño, M. L., Cardona, O. D., & Barbat, A. (2004). Metodología para la evaluación del des- empeño de la gestión del riesgo. Barcelona, España: Universidad Politécnica de Cataluña. Carreño, M. L., Cardona, O. D., & Barbat, A. (2005). Sistema de indicadores para la evaluación de riesgos. 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Plan Nacional de Sequía: Juntos Construyendo Resiliencia. 2021-2025 · Nelum