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Laws of Argentina

Ley XVII Nº 92 – Ordenamiento de bosques nativos

Made 2010-06-17 · Text as of 2026-10-01

Public law and official guidance, published as research. Not legal, tax or financial advice.

About this law

Language
Spanish
Kind
Act
Country
Argentina · Chubut
Subjects
Forestry, Wild species and ecosystems
Keywords
forest management/forest conservation, afforestation/reforestation, environmental impact assessment (EIA), land clearing, biodiversity, Indigenous Peoples, classification/declassification, protected area, sustainable use, ecosystem conservation, zoning

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  1. Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 2 Sección Oficial LEY PROVINCIAL ORDENAMIENTO DE BOSQUES NATIVOS LEY XVII Nº 92 LA LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DEL CHUBUT SANCIONA CON FUERZA DE LEY : Artículo 1º.- Apruébase el Ordenamiento de Bos ques Nativos existentes en la jurisdicción de la Pro vincia del Chubut, que como Anexo I forma parte integrante de la presente Ley, con un grado de de talle en una escala de UNO EN DOSCIENTOS CIN CUENTA MIL (1: 250.000), determinado según cri terios de sostenibilidad ambiental de los bosques nativos, establecidos en la Ley Nacional Nº 26.331 y el Documento Técnico “Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos de la Provincia del Chubut” que como Anexo II se integra a la presente Ley. Artículo 2º.- La categorización efectuada en el Or denamiento de Bosques Nativos existentes en la juris dicción de la Provincia del Chubut y aprobada como Anexo I de la presente ley, es concordante con lo esta blecido por el Artículo 9º de la Ley Nacional Nº 26331 y su Decreto Reglamentario. Artículo 3º.- Establécese como Autoridad de Apli cación del régimen de la Ley Nacional Nº 26.331, en la jurisdicción de la Provincia del Chubut, al Mi nisterio de Industria, Agricultura y Ganadería, Sub secretaría de Recursos Naturales, a través de la Dirección General de Bosques y Parques, la que coordinará las funciones y servicios con otros or ganismos Nacionales, Provinciales, Municipales y Comunales, para el desarrollo de actividades que impliquen el enriquecimiento, la restauración, con servación, aprovechamiento y manejo sostenible de las zonas con bosques nativos. Artículo 4º.- Facúltase al Poder Ejecutivo Pro vincial a crear un Consejo Asesor de la Autoridad de Aplicación, determinando su conformación y com petencia. Artículo 5º.- La Autoridad de Aplicación deberá con tar con los recursos humanos, técnicos y económicos, que permitan dar cumplimiento a lo establecido en la Ley Nacional Nº 26.331. Artículo 6º.- Facúltase a la Autoridad de Aplica ción a realizar relevamientos y análisis de la situa ción, en predios afectados por el Ordenamiento de Bosques Nativos que se aprueba en el artículo 1º de la presente Ley, utilizando una escala que espe cifique con el mayor grado de determinación posi ble la categorización efectuada sobre los mismos, de conformidad con el procedimiento que por re glamentación se establezca. Artículo 7º.- En un plazo no mayor a cinco (5) años de promulgada la presente Ley, se deberá concluir con el primer relevamiento para actualizar y ajustar el Ordenamiento de Bosques Nativos. Toda modificación a lo establecido deberá hacerse por Ley Formal. Artículo 8º.- El Poder Ejecutivo Provincial deberá reglamentar la presente Ley en el plazo de noventa (90) días de su promulgación. Artículo 9º.- LEY GENERAL. Comuníquese al Po der Ejecutivo. DADA EN LA SALA DE SESIONES DE LA HONO RABLE LEGISLATURA DE LA PROVINCIA DEL CHUBUT, A LOS DIECISIETE DÍAS DEL MES DE JU NIO DE DOS MIL DIEZ. Ing. JORGE VALENTIN PITIOT Vicepresidente Primero Honorable Legislatura de la Provincia del Chubut Lic. PAULA MINGO Secretaria Legislativa Honorable Legislatura de la Provincia del Chubut Dto. N° 897/10. Rawson, 28 de Junio de 2010. VISTO Y CONSIDERANDO: El Proyecto de Ley por el cual se aprueba el Orde namiento de bosques Nativos existentes en la Jurisdic ción Provincial, teniendo en cuenta los criterios de sostenibilidad ambiental de los bosques nativos en cum plimiento de la Ley Nacional N° 26.331; sancionado por la Honorable Legislatura de la Provincia del Chubut el día 17 de Junio de 2.010 y la facultad que otorga al Poder Ejecutivo el artículo 140° de la Constitución Pro vincial; POR ELLO: Téngase por Ley de la Provincia la número: XVII- 92 Cúmplase, comuníquese y publíquese en el Boletín Oficial. MARIO DAS NEVES Cdor. PABLO SEBASTIAN KORN BOLETIN OFICIAL PAGINA 3Miércoles 7 de Julio de 2010 ANEXO I Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 4 BOLETIN OFICIAL PAGINA 5Miércoles 7 de Julio de 2010 Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 6 ANEXO II ORDENAMIENTO TERRITORIAL DE BOSQUES NATIVOS DE LA PROVINCIA DEL CHUBUT CONFORME A LA LEY NACIONAL Nº 26331 DOCUMENTO TECNICO DIRECCION GENERAL DE BOSQUES y PARQUES PROVINCIA DEL CHUBUT 2010 Introducción El presente trabajo técnico tiene como objetivo la presentación de la propuesta de Ordenamiento Territo rial de los bosques nativos de la provincia del Chubut, a fin de cumplimentar con la Ley 26331 LEY DE PRESU PUESTOS MINIMOS DE PROTECCION AMBIENTAL DE LOS BOSQUES NATIVOS, donde se establece la obligación para cada provincia de realizar, a través de un proceso participativo, el ordenamiento de los bos ques nativos existentes en su jurisdicción. Son objetivos de la ley: * Promover la conservación mediante el Ordena miento Territorial de los Bosques Nativos y la regu lación de la expansión de la frontera agropecuaria y de cualquier otro cambio de uso del suelo; * Implementar las medidas necesarias para regular y controlar la disminución de la superficie de bos ques nativos existentes, tendiendo a lograr una su perficie perdurable en el tiempo; * Mejorar y mantener los procesos ecológicos y culturales en los bosques nativos que beneficien a la sociedad; * Hacer prevalecer los principios precautorio y pre ventivo, manteniendo bosques nativos cuyos bene ficios ambientales o los daños ambientales que su ausencia generase, aún no puedan demostrarse con las técnicas disponibles en la actualidad; * Fomentar las actividades de enriquecimiento, conservación, restauración mejoramiento y manejo sostenible de los bosques nativos. Esta Ley establece normas y también recursos eco nómicos para el manejo sostenible de los bosques nati vos y de los servicios ambientales que ellos brindan a la sociedad, considerándose bosques nativos a los ecosistemas forestales naturales compuestos predomi nantemente por especies arbóreas nativas maduras, con diversas especies de flora y fauna asociadas. Descripción Ambiental En la región se produce un marcado gradiente de vegetación como consecuencia de la disminución de las precipitaciones en sentido oeste-este. Se desarrollan así distintos tipos de formaciones vegetales, desde bosques lluviosos templados, pasando por bosques templado fríos de Nothofagus, bosques abiertos y matorrales, hasta estepas de herbáceas y arbustos (Veblen et al, 1995). Otros tipos de hábitat responden a otras varia bles ambientales como por ejemplo la altitud o condi ciones particulares del relieve como mallines, cuerpos de agua, etc. Para la clasificación de los tipos de hábitat y tipo de cobertura del suelo se realizó una síntesis a partir del Formulario de iniciativa de Reserva de Biósfera Andino Norpatagónica (2007). Bosque de Coihue: El coihue (Nothofagus dombeyi) se encuentra entre los 40º 21’ 51” S y 44º 23’ 49” S, ocupando los valles y faldeos por debajo de los 1100 m.s.n.m. Acompaña la gos y cursos de agua en sectores con precipitaciones entre 1.500 mm y 2.500 mm. Constituye bosques siempreverdes, monoespecíficos y en general coetá neos. En estado maduro superan los 30 m de altura. Sólo en proximidades de su límite altitudinal superior se entremezcla con la especie lenga (Nothofagus pumilio) en una angosta franja y lo mismo sucede en bordes de contacto con bosques de ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis). Presenta un estrato arbustivo caracterizado en sectores por la abundante presencia de colihue (Chusquea culeou) que llega a formar caña verales muy cerrados, mientras que en otros casos pre senta un sotobosque arbustivo laxo. Otras especies comunes en este estrato son: Aristotelia chilensis, Schinus patagonicus, Berberis darwinii, B. linearifolia, Azara microphylla, Ribes magellanicum y Maytenus chubutensis. Bosque de Lenga: La lenga (Nothofagus pumilio) es una especie decidua que forma bosques y matorrales. Los bosques son cerrados, altos o bajos y forman un mosaico de rodales coetáneos. El estrato arbóreo es monoespecífico y sólo en su límite altitudinal inferior se encuentra entre mezclado con coihue y raulí, en una angosta franja. El sotobosque por lo general es abierto y está formado por arbustos bajos siempreverdes. Otras especies comu nes son Myoschilos oblongum, Drimys winteri y nume rosas hierbas, como Alstroemeria aurantiaca, Vicia nigricans, Adenocaulon chilense, Acaena ovalifolia, Codonorchis lessonii, Macrachaenium gracile y Viola maculata. En los pisos más bajos ingresan los cañave rales de Chusquea culeou. Los matorrales son cerrados y achaparrados, for man una angosta franja de vegetación en el límite con el semidesierto altoandino. El estrato superior es cerra do y está constituido exclusivamente por N. pumilio con hábito reptante. En el estrato inferior conviven elemen tos provenientes de los bosques de lenga, como Maytenus disticha, con elementos de la flora altoandina, como Empetrum rubrum, Poa tristigmatica, Senecio argyreus y S. triodon. El pasaje de bosque a matorral de lenga se produce en forma gradual, mientras que el límite con el semidesierto de altura es por lo general nítido, presentando el matorral un frente continuo y cons tituyendo una angosta franja. BOLETIN OFICIAL PAGINA 7Miércoles 7 de Julio de 2010 Bosques y Matorrales de Ñire : Este tipo esta caracterizado por la presencia de ñire (Nothofagus antarctica), la ausencia de otras especies de Nothofagus y su fisonomía de matorral o bosque bajo. Incluye formaciones dominadas por ñire, como así tam bién tipos sucesionales secundarios, en especial de ci prés, entre las que se pueden mencionar: Bosques semidensos de ñire. Bosques bajos y deciduos en invierno, con un es trato arbóreo monoespecífico de ñire y que forma bosquetes de 7 m a 12 m de altura. Por debajo hay un estrato arbustivo en pequeños parches, conformado principalmente por Berberis spp. y Escallonia virgata. El estrato herbáceo presenta un gran desarrollo y entre las especies presentes se encuentran Fragaria chiloensis, Acaena ovalifolia, Geum magellanicum, Taraxacum officinale, Elymus spp., Agrostis spp. y Poa spp. Se desarrolla en fondos de valle, asociado con suelos temporariamente anegadizos. Matorrales cerrados a semidensos mixtos. Está formado por elementos siempreverdes y caducifolios, entre los que se encuentran: radal (Lomatia hirsuta), ñire (Nothofagus antarctica), laura (Schinus patagonicus), maqui (Aristotelia chilensis), notro (Embothrium coccineum), maitén (Maytenus boaria), chacay (Discaria chacaye) y retamo (Diostea juncea), esta última asociada a sitios con fuegos recurrentes. También es común la presencia de Austrocedrus chilensis, por lo que podría interpretarse que al menos parte de estos matorrales constituyen estados sucesionales hacia bosques de ciprés. Los estratos in feriores presentan una gran riqueza florística, encon trándose entre sus componentes: Berberis buxifolia, B. darwinii, Maytenus chubutensis, Fabiana imbricata, Acaena ovalifolia, Osmorhiza chilensis, Bromus spp., Elymus spp., Fragaria chiloensis, etc. También es muy común la presencia de especies adventicias, entre ellas Holcus lanatus, Poa pratensis, Taraxacum officinale y Trifolium repens. Estos matorrales ocupan laderas bajas, muchas veces asociados con ambientes de disturbio (incendio, tala y pastoreo). Matorrales cerrados de ñire y caña. Son formaciones muy densas y los estratos inferio res no presentan gran desarrollo. El estrato superior esta conformado por ñire y caña colihue. Por lo general no supera los 4 m de altura. En tre las especies acompañantes se encuentra Ribes spp., Berberis spp., Maytenus chubutensis, Fragaria chiloensis, Vicia nigricans y Osmorhiza spp. Se desarrollan principalmen te en laderas medias y altas, y posiblemente asociado a sitios del tipo lenga con fuegos recurrentes. Matorrales cerrados y puros de ñire. Son caducifolios y con una altura que, por lo gene ral, es menor de 5 m. El estrato superior esta constitui do por ñire, acompañado por ejemplares aislados de Discaria chacaye. En los estratos inferiores se encuen tran los arbustos Ribes cucullatum, Berberis buxifolia y diversas hierbas, como Fragaria chiloensis, Acaena pinnatifida, Rumex acetosella, Elymus spp. y Poa spp. Es común la presencia de claros por tala seguida de pastoreo, donde proliferan Acaena splendens y Baccharis magellanica. Estos matorrales se encuentran en contacto con la estepa, muchas veces en forma de parches o isletas, ocupando laderas suaves o planos relativamente altos. Bosque de Ciprés de la Cordillera: El ciprés de la cordillera (Austrocedrus chilensis) se distribuye desde los 40° 02´ a los 43° 37´ S y compren de tres tipos de asociaciones según el nivel de precipi taciones: Bosques cerrados de ciprés y coihue. Bosque cerrado mixto siempreverde con árboles que alcanzan los 30 m de altura. Está codominado por el coihue y el ciprés. Por debajo presenta un estrato ar bustivo formado por Lomatia hirsuta, Aristotelia maqui, Schinus patagonicus, Berberis darwinii, Ribes magellanicum y Maytenus chubutensis. Bosques cerrados a semicerrados de ciprés. El estrato arbóreo está constituido por Austrocedrus chilensis. Alcanzan 20 a 25 m de altura y presenta fustes rectos. En un estrato inferior suele encontrarse Lomatia hirsuta y un estrato arbustivo de Schinus patagonicus, Colletia hystrix, Berberis buxifolia y Maytenus chubutensis. Bosques semicerrados a abiertos de ciprés. Esta asociación se encuentra en el límite oriental de la región. El ciprés forma bosquetes de distinto ta maño, con ejemplares bajos y muy ramificados, sobre una matriz de estepa. Las especies acompañantes más características son: Fabiana imbricata, Wendtia gracilis y Discaria articulata. El estrato inferior está caracteriza do por la presencia de elementos de la estepa patagónica como Stipa speciosa, Mulinum spinosum y Acaena splendens. Bosque con Alerce: El alerce (Fitzroya cupressoides) es la conífera que alcanza el mayor porte (alturas de 50-60m y hasta 3 m de diámetro) y longevidad (con ejemplares que superan los 3.000 años) de los bosques templados del sur de Chile y Argentina y es considerada una especie vulne rable en relación a su situación de conservación. Las formaciones más extensas consisten en bosques puros y mixtos con Nothofagus dombeyi y/o N. pumilio, con formando masas relativamente extensas ubicadas en laderas. Otras especies arbóreas acompañantes son el maniú hembra (Saxegothaea conspicua) y el laurel (Laureliopsis philippiana). Además, existen numerosas poblaciones en bosquetes riparios. Bosque Valdiviano: Se trata de un bosque exuberante y siempreverde, caracterizado por una enorme riqueza florística. Gene ralmente presenta de 4 a 5 estratos y cada uno de ellos está representado por varias especies, como el olivillo Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 8 (Aextoxicon punctatum), el ulmo (Eucryphia cordifolia), la tiaca (Caldcluvia paniculata), el laurel (Laureliopsis philippiana), el lingue (Persea lingue), el palo santo (Dasyphyllum diacanthoides) y el canelo (Drymis winteri). En un estrato más bajo son comunes el avellano (Guevina avellana) y el fuinque (Lomatia ferruginea). También presenta numerosas lianas como Boquilla trifoliolata, Cissus striata, Eccremocarpus scaber, Chrysosplenium valdivianum, Cynanchum diemii, Dioscorea reticulata y una abundante cobertura de helechos y musgos, entre los helechos se encuentran entre otros Lophosoria quadripinnata y Megalastrum spectabile. Las áreas de Bosque Valdiviano de Argentina, si bien representan una versión empobrecida en especies de la formación valdiviana presente en Chile, son de especial interés ya que se trata de comunidades que mantienen una alta diversidad, representan las expresiones extremas orien tales de esta comunidad y que a su vez se encuentran muy restringidas en el sector argentino. Esto significa que un importante número de especies sólo se encuen tra en estos bosques, como por ejemplo, Persea lingue, Escallonia leucantha, Guevina avellana, Aextoxicon punctatum, Eucryphia cordifolia, Ugni molinae. Principales repercusiones de las actividades hu manas: La presencia de ganadería dentro del bosque es una actividad muy antigua en la zona andino patagónica. Esta actividad genera fuerte presión sobre amplios sectores de bosque, afectando particularmente la regeneración de algunas especies como el ciprés. En el área de distribución natural de los ñirantales, la actividad forestal convive con la ganadera. Estos bos ques se usan para el aprovechamiento de leña y como áreas de pastoreo. Así por ejemplo, en la provincia del Chubut, el 72 % de las existencias bovinas se concen tran en el NO provincial donde el ñirantal constituye el área de cría (Guitart et al., 2004). La herbivoría y ramoneo del ganado pueden impe dir la regeneración natural del bosque, comprometien do el futuro del componente forestal del sistema. Nin gún modelo de gestión forestal sostenible es compati ble con la presencia de ganadería extensiva si no se considera en alguna de sus etapas la implementación de eficaces medidas de control de las cargas animales tendientes a garantizar la regeneración natural (Reque et al., 2007). Con respecto a la extracción de leña y postes las intensidades de corta aplicadas son muy variables, des de el apeo selectivo de los mejores pies, hasta la corta a tala rasa. En algunos sectores, la extracción de los árboles para abrir áreas para el pastoreo del ganado ha llevado a su degradación, manifestado por el desarrollo de una estepa subarbustiva de Acaena spp. y Stipa spp., de baja cobertura aérea (20 - 40 %), muy baja produc ción forrajera y un aumento de la erosión hídrica del suelo. (Sarasola et al). Otro efecto de la presencia de especies animales exóticos en los sectores de bosque es el que recibe el huemul, que se encuentra en peligro de extinción, entre otras causas, debido a la interacción con el ciervo colo rado, con el ganado doméstico y los efectos asociados a este uso, además de la modificación humana de su hábitat (Povilitis, 1978; APN, 1992; Pastore 2004). Los incendios provocados por el hombre, son signi ficativos desde antes de la colonización europea ya que los pueblos originarios utilizaban el fuego con fines de comunicación y caza. Cuando los incendios afectan bosques puros de Nothofagus, se originan densos stands coetáneos, siempre que las condiciones del sitio no sean desfavorables (presencia de pastoreo severo, vientos fuertes en laderas con condiciones xéricas, ausencia de fuentes de semillas en la cercanía). En laderas de exposición norte con pendientes pronunciadas, la rege neración post-fuego de N. pumilio, prácticamente no ocurre, lo cual podría deberse a cambios edáficos indu cidos por el fuego o a competencia con vegetación her bácea que se estableció previamente (Veblen et al, 1995). Las forestaciones con especies exóticas, realizadas décadas anteriores en reemplazo del bosque nativo (prin cipalmente coihue y ciprés) fueron plantadas a eleva das densidades y posteriormente no se han ejecutado manejos silviculturales lo que ha incidido en un aumen to de la ocurrencia de incendios y la aparición de pla gas. Algunas de estas especies, especialmente el pino oregón y el radiata, regeneran muy bien tanto en sitios alterados por fuego como en no alterados, por lo que constituyen un riesgo de cambio en el desarrollo de la sucesión post-fuego de los bosques naturales. Uno de los problemas de manejo que enfrentan las plantaciones, es que en muchos casos solo se tiende a maximizar la producción maderable del bosque sin con templar otros aspecto vinculados a la sustentabilidad del sistema en su conjunto generándose impactos ne gativos: pérdida de hábitats, reducción de biodiversidad, introducción de especies invasoras, erosión del suelo, acidificación, cambio en el balance hídrico, cambios en la calidad del agua, modificación en la ecología de fue go, incremento de pestes y enfermedades, impactos estéticos. En mucho casos, las forestaciones son vis tas más como parte del problema de pérdida y degrada ción de bosques que como parte de la solución. La región presenta un incipiente grado de urbaniza ción que se ha incrementado a través de los años. A pesar de que la densidad poblacional en todo el territo rio es baja, por lo que no constituye una amenaza para los ecosistemas patagónicos en la actualidad, es nece sario señalar que el crecimiento desordenado de las ciu dades puede llegar a afectar profundamente a los ecosistemas involucrados (Blaser, 2007). Las obras de infraestructura generalmente compren den la eliminación total o parcial de la vegetación, excavaciones y movimientos de suelo, la modificación del drenaje natural y la construcción de nuevos drena jes, la construcción de edificios, la pavimentación de BOLETIN OFICIAL PAGINA 9Miércoles 7 de Julio de 2010 playas o caminos, el tendido de líneas energéticas, la instalación de ductos, sistemas de eliminación de efluentes, la producción de residuos, el consumo de agua, etc. (Laclau,1997 et al) La urbanización lleva a la fragmentación del paisaje y la ocurrencia de cambios en la dinámica física y bioló gica de los ecosistemas impactados. La interrupción de la conectividad entre ecosistemas, impediría el movi miento de fauna, crearía barreras a especies amenaza das o de baja movilidad, y a la vez se tornaría en centro de expansión de especies introducidas y exclusión (por predación o competencia) de especies nativas (Funes et al, 2006). El bosque de ciprés se encuentra en áreas donde los asentamientos humanos tienen mayor magnitud, lo que genera fuertes efectos sobre dicho bosque debido a la extracción de madera para aserradero y leña. Estos bosques se ven sometidos también a frecuentes incen dios de origen antrópico, dada su cercanía a los nú cleos de población. La creciente demanda de la actividad turística, ge neralmente deficitaria en planificación y aumento de in fraestructura de servicios adecuados para su crecimien to, genera una importante presión sobre estos ambien tes en general. Como se señaló, estas nuevas modali dades de uso han generado una dispersión mucho ma yor de los visitantes en las áreas silvestres y una sobre carga en sitios de acampe, senderos de montaña, refu gios, etc. (Martin 1999 et al). Asimismo, dicho proceso redunda en impactos ambientales diversos (residuos, problemas erosivos, apertura de sendas espontáneas, aumento de riesgos de incendio, contaminación por efluentes cloacales, extracción no autorizada de leña, afectación de áreas frágiles, etc.; que amenazan agra varse si no se toman las medidas necesarias (Otero 1996, Martin y Chehebar, 2001). Cuadro Detalle de los principales usos y amenazas en relación con las especies forestales emblemáticas de los bosques andino-patagónicos de Argentina. (Carabelli et al) Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 10 Sitios prioritarios para la Conservación de la Biodiversidad A través de una serie de talleres interinstitucionales, con participación de científicos y técnicos especialistas de la región, se establecieron sitios prioritarios para la conservación en la Ecoregión Valdiviana y la Patagonia Árida. Estos sitios fueron identificados teniendo en cuen ta las siguientes características: riqueza de especies, endemismos (regionales y microendemismos), presen cia de especies amenazadas, interacciones poco fre cuentes o inusuales, integridad ecológica (por ej. hábitat intactos, biotas intactas), fenómenos y procesos evolu tivos (Vila et al., 1999). Dichos sitios fueron validados posteriormente en un Taller con especialistas de distin tos temas en el año 2006, donde se revisaron sus lími tes y se definieron nuevas áreas en función de resulta dos de investigaciones, como insumo para el proyecto de Biodiversidad en plantaciones (INTA – APN, 2005). Para la Provincia del Chubut se han nominado los siguientes sitios: 1) Nombre del área: Laguna Los Alerces – Re serva Forestal Epuyén. Nominada y descripta por: A. Prémoli. Rasgos o características sobresalientes de la biodiversidad: Presencia de alerce (Fitzroya cupressoides), especie en peligro (UICN, 2004). Estas poblaciones presentan baja diversidad genética. 2) Nombre del área: Brazo Occidental del Lago Puelo. Nominada y descripta por: M. Mermoz, C. Ubeda, E. Ramilo y G. Iglesias. Rasgos o características sobresalientes de la biodiversidad: Flora: Se pueden encontrar especies vegetales que sólo se han registrado para este sector, como por ejem plo Persea lingue y Escallonia leucantha. Para otras especies, tales como Gevuina avellana, Aextoxicon punctatum, Ugni molinae, solamente existen citas oca sionales para otras localidades. Además, se registra la presencia de bosques relictuales de alerce (Fitzroya cupessoides), especie en peligro (UICN, 2004), sobre la cuenca del arroyo Melo. Fauna: En esta zona se encuentran aves, mamífe ros y anfibios en peligro de extinción. Entre las aves se puede mencionar el aguilucho cola rojiza (Buteo ventralis), especie vulnerable a nivel nacional (UICN, 2004; García Fernández et al., 1997). Entre las espe cies de mamíferos se registra la presencia del huemul (Hippocamelus bisulcus), especie en peligro a nivel na cional y mundial, y del gato huiña (Oncifelis guigna), especie vulnerable a nivel nacional (Díaz y Ojeda, 2000; UICN, 2004). Por último, hay dos especies de anfibios amenazadas: Bufo rubropunctatus vulnerable a nivel nacional y mundial, y Eupsophus emiliopugini, vulnera ble a nivel nacional (Lavilla & Scrocchi, 2000; IUCN, 2004). La primera de estas dos especies se encuentra presente tanto en el Parque Nacional Lago Puelo como en sus alrededores. Para la segunda especie sólo exis ten tres hallazgos documentados y restringidos para el Parque Nacional Lago Puelo, dado que es característi ca de la Selva Valdiviana. Finalmente, en el Parque Nacional Lago Puelo ocurre parte del límite oriental de un endemismo regional, el churrín grande (Eugralla paradoxa). 3) Nombre del área: Lago Esperanza Nominada y descripta por: A. Prémoli Rasgos o características sobresalientes de la biodiversidad: Flora: Esta zona se puede considerar como un cen tro de diversidad genética para el alerce (Fitzroya cupressoides), especie en peligro (UICN, 2004), como así también un posible refugio glaciario para la especie. Esta población está localizada dentro de una propiedad privada. Además, en el fondo del Lago Esperanza, en el Valle del Ventisquero y el Glaciar El Tunel, se encuen tran poblaciones de mañú macho (Podocarpus nubigena) y ciprés de las guaitecas (Pilgerodendron uviferum), especie vulnerable (UICN, 2004). 4) Nombre del área: Leleque. Nominada y descripta por: S. Lambertucci. Rasgos o características sobresalientes de la biodiversidad: Existen sitios de nidificación y posaderos de cóndores (Vultur gryphus). 5) Nombre del área: Río Tigre Nominada y descripta por: A. Prémoli. Rasgos o características sobresalientes de la biodiversidad: Flora: Esta zona se puede considerar como un cen tro de diversidad genética para el alerce (Fitzroya cupressoides), especie en peligro (UICN, 2004), como así también un posible refugio glaciario para la especie. Esta población está ubicada fuera de un área de con servación. 6) Nombre del área: Menéndez. Nominada y descripta por: E. Ramilo, A. Prémoli, M. Mermoz y C. Ubeda. Rasgos o características sobresalientes de la biodiversidad: Flora: Esta zona se puede considerar como un cen tro de diversidad genética para el alerce (Fitzroya cupressoides), especie en peligro (UICN, 2004), como así también un posible refugio glaciario para la especie. En esta zona aparecen especies valdivianas poco fre cuentes para Argentina como Aextoxicum punctatum y Podocarpus nubigena. Fauna: Entre los mamíferos amenazados presen tes en esta zona se pueden mencionar: núcleos poblacionales importantes de huemul (Hippocamelus bisulcus), especie en peligro a nivel nacional y mundial, y registros de gato huiña (Oncifelis guigna), especie vulnerable a nivel nacional (Díaz y Ojeda, 2000; UICN, 2004). También se destaca la presencia de pudú (pudu puda). Por otro lado, la riqueza de anfibios es alta, ya que existen al menos siete especies confirmadas para la zona del lago Menéndez, tres de las cuales se en cuentran amenazadas: Batrachyla antartandica (vulne rable a nivel nacional), Hylorina sylvatica (vulnerable a nivel nacional) y es altamente probable la presencia de Rhinoderma darwinii (vulnerable a nivel mundial) (Lavilla & Scrocchi, 2000; UICN, 2004). De estas tres especies, las dos últimas son características de la selva valdiviana, mientras que B. antarctandica es una especie presente en bosques de Nothofagus. Esta última, además, es dependiente del estado del bosque, se ve afectada por las forestaciones y el uso de lengales. BOLETIN OFICIAL PAGINA 11Miércoles 7 de Julio de 2010 7) Nombre del área: Cordón Situación - Riscoso Nominada y descripta por: E. Ramilo, C. Ubeda Rasgos o características sobresalientes de la biodiversidad: Fauna: Esta zona es de importancia por presentar núcleos poblacionales importantes de huemul (Hippocamelus bisulcus), especie en peligro a nivel na cional y mundial. 8) Nombre del área: Corcovado. Nominada y descripta por: L. Gallo, M. Pastorino y P. Marchelli. Rasgos o características sobresalientes de la biodiversidad: En el arroyo Comisario se encuentra el límite de distribución sur para Austrocedrus chilensis. En esta zona también se observan registros de Pilgerodendron uviferum, especie vulnerable (UICN, 2004). 9) Nombre del área: Vintter. Nominada y descripta por: A. Prémoli, P. Rutherford, M. Aizen, J. Bellati, S. Di Martino, M. Funes, S. Lambertucci, J. Sanguinetti, C. Smith, J. Von Thüngen y A. Rovere. Rasgos o características sobresalientes de la biodiversidad: Flora: Limite sur de la caña Colihue (Chusquea culeou) y presencia de ciprés de las guaitecas (Pilgerodendron uviferum), especie vulnerable (UICN, 2004). Fauna: Como uno de los rasgos más importantes se puede mencionar la presencia de huemul (Hippocamelus bisulcus), especie en peligro a nivel nacional y mundial (Díaz y Ojeda, 2000; UICN, 2004). 10) Nombre del área: Lagos Fontana - La Plata. Nominada y descripta por: J.Ayesa, C. Brión, C. Ezcurra, L. Gallo, A. Greslebin, M. Havrylenko, A. Pérez, A. Prémoli, P. Rutherford, M. Aizen, J. Bellati, S. Di Martino, M. Funes, S. Lambertucci, J. Sanguinetti, C. Smith y J. Von Thüngen. Rasgos o características sobresalientes de la biodiversidad: Como uno de los rasgos más importantes se puede mencionar la presencia de huemul (Hippocamelus bisulcus) especie en peligro a nivel nacional y mundial (Díaz y Ojeda, 2000; UICN, 2004). Delimitación del área de Bosque Nativo Fuente: Inventario Forestal Provincial-DGByP Abril 2006- Primer Inventario Nacional de Bosques Nativos SAyDS Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 12 1- Parque y Reserva Prov. Río Turbio; 2-Reserva Prov. de UM Lago Epuyén; 3- Reserva Prov. Arroyo Motoco; 4- Reserva Prov. Nacientes del Río Tigre; 5 AP Lago Baggilt y Reserva Prov. Baggilt-Huemul-Hie lo; 6- Reserva Prov. Valle Hondo; 7- PN Lago Puelo; 8 PN Los Alerces. * Reserva de Biósfera Andino Norpatagónica Los bosques de la provincia del Chubut son parte de la Ecoregión Valdiviana que constituyen uno de los remanentes de bosques templados en buen estado de conservación más importante del planeta. de bos ques templados en buen estado de conservación más importante del planeta. Los bosques de esta ecoregión, con una alta singularidad biogeográfica, representan aproximadamente el 50 % de la superficie total de las formaciones boscosas templadas del mundo, habien do sido reconocida su importancia para la conserva ción por el World Resources Institute (WWF et al, 2001), el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) como parte de uno de los “Global 200 sites” del planeta (Olson y Dinerstein, 1997) y como uno de los 25 hot spots para biodiversidad definidos por Conservation International (Myers et al, 2000). Estos análisis reconocen su particu lar importancia, no sólo por su alto valor de conservación dentro de los ecosistemas del planeta, sino por su nota ble integridad ecológica. (Formulario Reserva Biosfera, 2007) Estos ambientes tienen un rol clave en la protección de altas cuencas, definen el extremo de distribución orien tal de muchas de las especies más representativas de la formación (Nothofagus, Fitzroya, Austrocedrus), habien do constituido refugios durante la última glaciación, y mantienen un área de gran integridad ambiental e impor tancia clave para la conservación de la ecoregión en su conjunto; así como de la variabilidad genética de muchas de sus especies relevantes. Desde el año 2007, Chubut integra con un aporte te rritorial de aproximadamente 665.000 has la Reserva de Biósfera Andino Norpatagónica junto con Parques Nacio nales y la Prov. de Río Negro. * Áreas Protegidas y Reservas de Uso Múltiples en Chubut BOLETIN OFICIAL PAGINA 13Miércoles 7 de Julio de 2010 Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 14 BOLETIN OFICIAL PAGINA 15Miércoles 7 de Julio de 2010 Categorías de Conservación de Bosques Nativos Las categorías de conservación de los bosques na tivos son las siguientes: Categoría I (rojo): sectores de muy alto valor de conservación que no deben transformarse. Incluirá áreas que por sus ubicaciones relativas a reservas, su valor de conectividad, la presencia de valores biológicos so bresalientes y/o la protección de cuencas que ejercen, ameritan su persistencia como bosque a perpetuidad, aunque estos sectores puedan ser hábitat de comuni dades indígenas y ser objeto de investigación científica. Son áreas de conservación en los que no se podrá hacer aprovechamiento forestal. Podrán realizarse acti vidades de protección, mantenimiento, servicios públi cos, recolección y otras que no la alteren, incluyendo la apreciación turística respetuosa, las cuales deberán de sarrollarse a través de Planes de Conservación. Tam bién podrán ser objeto de programas de restauración ecológica ante alteraciones y/o disturbios antrópicos o naturales. Categoría II (amarillo): sectores de mediano va lor de conservación, que pueden estar degradados pero que a juicio de la autoridad de aplicación jurisdiccional con la implementación de actividades de restauración pueden tener un valor alto de conservación y que po drán ser sometidos a los siguientes usos: aprovecha miento sostenible, turismo, recolección e investigación científica. Las actividades a desarrollarse en la Categoría II, deberán efectuarse a través de Planes de Conserva ción o Manejo Sostenible, según corresponda. Categoría III (verde): sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse parcialmente o en su totalidad aunque dentro de los criterios de la presente ley. Las actividades a desarrollarse en la Categoría III, deben efectuarse a través de Planes de Conservación, Manejo Sostenible o de Aprovechamiento del Cambio de Uso del Suelo según corresponda. Se entiende que la transformación, sea ésta parcial o total, es la activi dad de desmonte definida por el artículo 4º de la Ley. Criterios de sustentabilidad ambiental para el or denamiento territorial de los bosques nativos: (Anexo Ley 26331) Los criterios de zonificación no son independientes entre sí, por lo que un análisis ponderado de los mis mos permitirá obtener una estimación del valor de con servación de un determinado sector. 1. Superficie: es el tamaño mínimo de hábitat dispo nible para asegurar la supervivencia de las comunida des vegetales y animales. Esto es especialmente im portante para las grandes especies de carnívoros y her bívoros. 2. Vinculación con otras comunidades naturales: Determinación de la vinculación entre un parche de bos que y otras comunidades naturales con el fin de preser var gradientes ecológicos completos. Este criterio es importante dado que muchas especies de aves y mamí feros utilizan distintos ecosistemas en diferentes épo cas del año en búsqueda de recursos alimenticios ade cuados. 3. Vinculación con áreas protegidas existentes e integración regional: La ubicación de parches de bos ques cercanos o vinculados a áreas protegidas de juris dicción nacional o provincial como así también a Monu mentos Naturales, aumenta su valor de conservación, se encuentren dentro del territorio provincial o en sus inmediaciones. Adicionalmente, un factor importante es la complementariedad de las unidades de paisaje y la integración regional consideradas en relación con el am biente presente en las áreas protegidas existentes y el mantenimiento de importantes corredores ecológicos que vinculen a las áreas protegidas entre sí. 4. Existencia de valores biológicos sobresalientes: son elementos de los sistemas naturales caracteriza dos por ser raros o poco frecuentes, otorgando al sitio un alto valor de conservación. 5. Conectividad entre ecoregiones: los corredores boscosos y riparios garantizan la conectividad entre ecoregiones permitiendo el desplazamiento de determi nadas especies. 6. Estado de conservación: la determinación del estado de conservación de un parche implica un análi sis del uso al que estuvo sometido en el pasado y de las consecuencias de ese uso para las comunidades que lo habitan. De esta forma, la actividad forestal, la trans formación del bosque para agricultura o para activida des ganaderas, la cacería y los disturbios como el fue go, así como la intensidad de estas actividades, influ yen en el valor de conservación de un sector, afectando la diversidad de las comunidades animales y vegetales en cuestión. La diversidad se refiere al número de es pecies de una comunidad y a la abundancia relativa de éstas. Se deberá evaluar el estado de conservación de una unidad en el contexto de valor de conservación del sistema en que está inmerso. 7. Potencial forestal: es la disponibilidad actual de recursos forestales o su capacidad productiva futura, lo que a su vez está relacionado con la intervención en el pasado. Esta variable se determina a través de la es tructura del bosque (altura del dosel, área basal), la pre sencia de renovales de especies valiosas y la presen cia de individuos de alto valor comercial maderero. En este punto es también relevante la información sumi nistrada por informantes claves del sector forestal pro vincial habituados a generar planes de manejo y apro vechamiento sostenible, que incluya la provisión de pro ductos maderables y no maderables del bosque y estu dios de impacto ambiental en el ámbito de las provin cias. 8. Potencial de sustentabilidad agrícola: consiste en hacer un análisis cuidadoso de la actitud que tiene cada sector para ofrecer sustentabilidad de la actividad agrícola a largo plazo. La evaluación de esta variable es importante, dado que las características particulares de Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 16 ciertos sectores hacen que, una vez realizado el des monte, no sea factible la implementación de activida des agrícolas económicamente sostenibles a largo pla zo. 9. Potencial de conservación de cuencas: consis te en determinar la existencias de áreas que poseen una posición estratégica para la conservación de cuen cas hídricas y para asegurar la provisión de agua en cantidad y calidad necesarias. En este sentido tienen especial valor las áreas de protección de nacientes, bordes de cauces de agua permanentes y transitorios, y la franja de “bosques nublados”, las áreas de recarga de acuíferos, los sitios de humedales o Ramsar, áreas grandes con pendientes superiores al (5%), etc. 10. Valor que las Comunidades Indígenas y Cam pesinas dan a las áreas boscosas o sus áreas colindan tes y el uso que pueden hacer de sus recursos natura les a los fines de su supervivencia y el mantenimiento de su cultura. Metodología de Trabajo * Equipo de trabajo El presente documento fue elaborado por el perso nal técnico de la Dirección General de Bosques y Par ques de la Provincia del Chubut. Además, se contó con la colaboración en la organización de encuentros de personal de otras instituciones como la Lic. Gabriela De Marchi y Lic. Juan Pablo Luna de la Facultad de Huma nidades y Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco (FHyCS) y el Dr. José Bava del Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino-Patagónico (CIEFAP). * Proceso de consulta En primer lugar se realizaron reuniones internas con participación del personal técnico y de las Delegacio nes Forestales dependiente de la Dirección General de Bosques y Parques (DGByP), en la cuales se trabajó en la definición de criterios y pautas técnicas, en la zonificación propiamente dicha y en el documento téc nico respaldatorio. Posteriormente se realizaron talle res, en primer lugar con expertos del ámbito científico técnico de distintas instituciones y organismos y en se gundo lugar con organismos provinciales vinculados a actividades desarrolladas en el territorio, donde se pre sentaron y pusieron en consideración las pautas técni cas a fin de enriquecerlas con nuevos aportes. La Di rección General de Bosques y Parques de la provincia del Chubut, participó de una reunión celebrada en la ciudad de Buenos Aires. En la misma se consensuaron los criterios y pautas técnicas con las demás provincias patagónicas (Anexo A). A partir de los resultados del taller se realizaron en trevistas grupales e individuales con expertos de orga nismos técnicos científicos a fin de recibir asesoramiento sobre pautas más puntuales. .Se realizaron nuevas reuniones con los actores lo cales públicos y privados para brindar información de la Ley Nacional Nº 26331 y del trabajo de zonificación. A partir de los criterios de zonificación consensuados y el Inventario Forestal Provincial con que cuenta la DGBYP se elaboraron en gabinete las coberturas con la propuesta de zonificación para el Ordenamiento Te rritorial. Este trabajo abarcó la totalidad de los bosques de la zona cordillerana del Chubut, desde el paralelo 42º al 46º (entre las provincias de Río Negro y Santa Cruz). Para este trabajo se utilizó como herramienta el software ArcView y se obtuvieron las coberturas que colorean la totalidad de los bosques en las tres catego rías propuesta por la Ley nacional Nº 26331. A efectos de consensuar e informar con mayor de talle a los municipios de la zona cordillerana, se envia ron los mapas elaborados por el área de SIG, tanto en forma digital como impreso, a los distintos municipios de la zona cordillerana abarcando a las localidades de Lago Puelo, El Hoyo, Epuyén, Cholila, El Maitén, Esquel, Trevelin, Corcovado, Río Pico y Río Senguer. Una vez consensuado con los municipios mediante reuniones en las distintas municipalidades se completo la cobertura SIG definitiva y se elaboro el documento preliminar de Zonificación Territorial de Bosques Nati vos de Chubut para ser utilizado como base de análisis para elaborar el documento definitivo. En la actualidad en conjunto con la UNPat se está trabajando en el proceso de consulta con las comunida des aborígenes, cuyo informe se adjunta en el (Anexo B). * Elaboración de cartografía Imágenes Satelitales Utilizadas: Para la realización de la propuesta de ordenamien to del bosque en las tres categorías requeridas por la Ley Nacional Nº 26331, se contó con una base de imá genes satelitales previamente existente en la Dirección General de Bosques y Parques (DGByP), de imágenes Landsat 7 (Universidad de Maryland) del año 2000-2001 y Aster (Advanced Spaceborne Termal Emisión an reflection Radiometers) del año 2000 al 2004. A conti nuación se presentan las características de ambos ti pos de datos: 1. Mosaico de imágenes Landsat 7: para la cons trucción del mismo se utilizaron 6 imágenes obtenidas gratuitamente del servidor Global Land Cover Facility (GLCF) de la Universidad de Maryland en el sitio http:// glcf.umiacs.umd.edu. Las mismas fueron ortorectificadas por la Heart Satelite Corporation, Rockville, Maryland, bajo contrato de la NASA, presen tando una precisión planimétrica preliminar en la región andino patagónica que se encuentra en el rango de los 30 m. Posteriormente se realizó una fusión entre las bandas multiespectral y pancromática, lográndose un píxel de 15 m. A partir de aquí, se nivelaron los colores manualmente de las bandas 4, 5 y 3. para finalmente construir el mosaico que abarque el área boscosa de la provincia. 2. Mosaico de imágenes ASTER (Advanced Spaceborne Thermal Emissión and reflection BOLETIN OFICIAL PAGINA 17Miércoles 7 de Julio de 2010 Radiometers): se realizó a partir de la selección y ad quisición de datos ASTER vía FTP del centro de datos “EROS Data Center” (US Geological Survey) e imáge nes obrantes en el Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) existente para las zonas donde hubiese información. La totalidad de las imágenes adquiridas fueron ortorectificadas sobre la base de puntos de control GPS de la DGByP e imáge nes Landsat ETM+, proporcionadas por la Universidad de Maryland. Mejoramiento del Inventario Forestal Provincial: Se agregó la categoría arbustal, que no estaba pre sente en el inventario de abril de 2006. Esta categoría fue tomada del Inventario Nacional de Bosque Nativo1. Asimismo se mejoró la digitalización de algunos secto res del inventario forestal provincial, especialmente las zonas vecinas a mallines y a pedreros. Proceso de estratificación: Para la estratificación de las tres categorías reque ridas se utilizó la siguiente información digital vectorial: 1. Curvas de nivel obtenidas de un modelo digital de elevación generado por la SRTM (Shuttle Radar Topographics Missión). 2. Pendientes. 3. Inventario Provincial de Bosque Nativo. 4. Inventario Nacional de Bosque Nativo. 5. Mapa de la Ecoregión Valdiviana. 6. Zonificación Reserva de Biósfera Andino Norpatagónica. 7. Plantaciones de especies exóticas de rápido cre cimiento. 8. Zonas prioritarias de conservación. 9. Zonas sometidas a aprovechamientos. 10. Zonas afectadas por incendios. 11. Censo Agropecuario. 12. Espejos de agua. 13. Reservas existentes de Chile y Argentina. 14. Parques Nacionales. 15. Ejidos municipales. 16. Altas cumbres y vegetación altoandina, genera da a partir de la digitalización manual 1: 20 000 so bre imagen Landsat. Como información auxiliar de alto valor para poder definir las categorías, se utilizó información provista por los municipios y el conocimiento de terreno de los técni cos responsables de las distintas Delegaciones Fores tales dependiente de la DGByP. Criterios utilizados para la clasificación provin cial Los criterios de zonificación han sido abordados tan to desde una perspectiva local como desde una visión regional, a fin de continuar con el enfoque ecoregional que desde hace años se está implementando sobre políticas de conservación y uso sustentable de los bos ques nativos con el fin de mantener además una cohe rencia de las pautas establecidas principalmente en aquellas áreas linderas a las diferentes jurisdicciones. En el proceso de discusión y elaboración de esta cons trucción regional participaron además de las provincias patagónicas, representantes de Parques Nacionales y de instituciones científicas y técnicas tales como el INTA, CONICET, Universidad del Comahue, Universidad de la Patagonia y CIEFAP entre otros. Como criterios generales de zonificación a nivel regional se considera: Realizar análisis por cuencas Maximizar zonas de protección y usos múltiples Compatibilizar usos y zonificaciones actuales Coordinar a mediano plazo el manejo en zonas fuera de las áreas protegidas Detectar usos incompatibles Deben considerarse la matriz circundante en ca sos particulares conflictivos Categoría I Conservación: Son áreas destinadas a la protección de los ecosistemas forestales. En esta categoría se incluyen los siguientes objeti vos: * Áreas de importancia para la conservación de la Biodiversidad: este objetivo expresa el valor que adquiere la riqueza biológica entre especies y en los ecosistemas ya que constituye la base de múltiples beneficios que éstos proporcionan al hombre. La biodiversidad “sustenta las funciones de los ecosistemas, esenciales para la vida en la tierra, tales como el abastecimiento de agua dulce, la conservación de los suelos y la estabilidad climática. En segundo lu gar proporciona productos tales como alimentos, medi camentos y materiales para la industria. Finalmente, muchos valores culturales giran en tono a la diversidad biológica” (Objetivos de Biodiversidad 2010 Grupo de Trabajo sobre Conservación de la Biodiversidad PLAN ESTRATÉGICO DEL CONVENIO SOBRE LA DIVERSI DAD BIOLÓGICA SAyDS). Para cumplir con este objetivo se consideran los si guientes aspectos: Sitios de alto valor para la diversidad por riqueza de especies, presencia de endemismos, especies amena zadas, habitats de gran integridad ecológica, refugios glaciarios, centros de diversidad genética. Áreas de gran superficie de ambientes con elevada integridad debido a que en conjunto con las áreas pro tegidas colaboran a generar condiciones funcionalmente útiles para albergar poblaciones viables. Corredores biológicos se trata de mantener áreas de conservación conectadas para facilitar la movilidad de genes, de individuos y poblaciones. * Conservación de Servicios Ambientales: apuntan a valorar y proteger los beneficios generados por los ecosistemas del bosque nativo. Estos son: La protección de la calidad y cantidad del agua: im plica conservar los bosques en las áreas de mayor pre Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 18 cipitación y pendiente, aquellos cercanos a las nacien tes de cuencas y ambientes glaciarios por ser funda mentales como reguladores del ciclo hidrológico. Se in cluye además la conservación de bosques de protec ción de riberas de ríos y lagos (corredores riparios) con el fin de evitar cambios en los procesos y en los regíme nes naturales de los ríos y lagos además de evitar pro cesos erosivos de sus costas y mantener la biodiversidad de la zona. La conservación del suelo: para ello se protegen los bosques que se encuentran en pendientes que presen tan riesgos de erosión e inestabilidad de las laderas y zonas con baja cobertura vegetal con suelos vulnera bles. Conservación de sitios de valor paisajístico: se trata de la conservación de áreas con paisajes de belleza escénica particulares. Este propósito se cumple en for ma indirecta a través de los criterios utilizados en los objetivos anteriores. Sitios de valor cultural y espiritual En función de los objetivos planteados se incluyen en esta categoría a: Los bosques actualmente clasificados como “bos ques de protección” según el Inventario Forestal Pro vincial aprobado por Decreto 712/04 donde no se reali zan ningún tipo de actividad productiva. Incluye aque llos que: Se encuentran en terrenos con pendiente mayor al 60 %. En el caso de las especies Lenga, Ciprés y Coihue, cuando presentan una altura menor a 14 metros. Generalmente ocupan las laderas altas por encima de los 1150 m de altitud. Bosques, arbustales y/o matorrales de protección de cabeceras de cuencas y vegetación altoandina. Bosques perilacustres para la protección de costas de lagos. Zonas de mallines, costas de ríos y arroyos perma nentes o temporarios incluidos en los ambientes de con servación. Zonas de interés especial ubicadas en Áreas Prote gidas, Parques y Reservas Provinciales, ya sea que se encuentren incluidas en un Plan de Manejo o no. Sitios de alto valor para la diversidad como la Selva Valdiviana, comunidad caracterizada por la presencia de especies tales como el alerce (Fitzroya cupressoide), el coihue (Nothofagus dombeyi), con distintos acompa ñantes como maniú hembra (Saxegothaea conspicua), canelo (Drymis winterii) y tineo (Weinmannia trichosperma); palo santo (Dasphyllum diacantoides) ulmo (Eucriphia cordifolia), laurel o Hua-Huan (Laureliopsis phillipiana), estas especies son de distri bución muy restringida en nuestro país. Hábitat de una abundante flora liquénica y fúngica, muy diversa en es pecies y de gran cobertura. Hábitats intactos y corredores que permiten la conectividad entre Argentina y Chile y entre AP de juris dicción provincial y nacional con importantes núcleos poblacionales de huemul, especie considerada «en pe ligro de extinción» por la Unión Mundial para la Natura leza (UICN), declarada Monumento Natural Nacional (Ley 24.702/96) y Monumento Natural de la provincia del Chubut (Ley 2.103/89). Sitios de alto valor para el mantenimiento de la di versidad: presencia de endemismos, especies amena zadas y/o de distribución restringida. Bosques periglaciarios por ser ecosistemas frágiles y valiosos de interés glaciológico, geográfico, geomorfológico y geológico. Áreas núcleo de la Reserva de Biósfera Andino nor patagónica. Poblaciones de especies amenazadas y protegidas por reglamentaciones provinciales, nacionales y/o inter nacionales, como el alerce y el ciprés de las Guaytecas. Centros de diversidad genética y posibles refugios glaciarios de alerces, lenga y ciprés de la cordillera, que incluyen zonas de límites extremos de distribución de estas especies, por ser además poblaciones frágiles. Los bosques de ecotono, que constituyen la transición entre las zonas de bosque húmedo al Oeste y la estepa árida al Este, son los que se verán especialmente impactados por el cambio climático. Áreas que, de acuerdo a las pautas anteriores, tie nen un alto valor de conservación y que actualmente se encuentran degradadas. Categoría II Uso sostenible: Incluyen a los ecosistemas forestales donde se rea lizan actividades sostenibles. En general para definir esta categoría se ha tenido en cuenta las pautas de las nor mativas prexistente y el uso actual que la población rea liza en estas áreas. * El objetivo planteado es fomentar las actividades de enriquecimiento, conservación, restauración, mejo ramiento y manejo sostenible de los bosques nativos a través del desarrollo de procesos productivos ambientalmente compatibles y socialmente benéficos tales como la actividad forestal maderable y no maderable, la producción silvopastoril, el turismo y la pesca. En esta categoría, además de Planes de Conser vación podrán ejecutarse Planes de Manejo Sostenible. Debe tenderse a la sostenibilidad en todas y cada una de las actividades realizadas en bosques nativos BOLETIN OFICIAL PAGINA 19Miércoles 7 de Julio de 2010 categorizados en amarillo. Si bien es difícil cuantificar el concepto de sostenibilidad, se han realizado impor tantes avances en el ámbito forestal en la definición de distintos tipos de Principios, Criterios e Indicadores que permitan evaluarlo. En este sentido, puede considerar se Manejo Sostenible a aquel que cumpla con los si guientes principios 2: 1. La productividad de bienes y servicios comercializables se mantiene o se incrementa. 2. El bienestar de las comunidades asociadas se mantiene o incrementa 3. La integridad de los ecosistemas y los servicios ambientales derivados se mantienen. 4. El marco legal, político e institucional conduce al manejo sustentable del recurso. El cumplimiento de estos principios en la realiza ción de actividades en áreas incluidas en esta catego ría debería evaluarse mediante indicadores y verifica dores adecuados. A los efectos del ordenamiento territorial se utiliza ron las siguientes pautas para incluir un bosque en esta categoría: Los Bosques clasificados como “bosque alto” se gún el Inventario Forestal Provincial aprobado por De creto 712/04. Incluye a aquellos capaces de producir madera rolliza y con una altura mayor a 14 metros. Las especies que se encuentran en esta clase son Lenga, Ciprés y Coihue. Los Bosques clasificados como “bosque bajo” se gún el Inventario Forestal Provincial aprobado por De creto 712/04. No produce madera rolliza debido a las características del fuste. Es de menor altura que el bos que alto. En esta clase predomina el Ñire. Áreas de bosque alto y bajo, arbustales y matorra les donde se realizan actividades forestales, ganaderas y/o turísticas u otras donde éstas se puedan implementar a través de planes de manejo sostenible o de conser vación. Áreas de bosque, arbustales o matorrales de pro tección donde en la actualidad se realizan actividades ganaderas, turísticas u otras y donde se encuentran ocupaciones de pobladores. Áreas de bosque, arbustales o matorrales producti vos degradados por incendios, prácticas silvícolas in adecuadas, pastoreo u otros eventos. Áreas de bosque nativo deforestadas y reemplaza das por plantaciones de especies exóticas u otros cam bios de uso del suelo con capacidad de recuperar su estado inicial. Áreas de conectividad y amortiguación para zonas de conservación. Áreas que integran la zona de amortiguación y par te de zonas de transición de la Reserva de Biósfera Andino Norpatagónica. Zonas de riberas de ríos y arroyos permanentes y temporarios, lagunas y lagos que se encuentren inclui das en una matriz de clase II. Categoría III Cambio de Uso En esta categoría se han incluido aquellos bosques que en la actualidad presentan un proceso de cambio irreversible producido por la urbanización, fraccionamientos, instalación de infraestructura, activi dades agropecuarias o reemplazo con especies fores tales exóticas. Se incluyen aquellas zonas donde hasta el momento de elaboración del ordenamiento existen proyectos de cambio de uso de suelo. Según el Artículo 4º del la Ley, entiéndese por “Plan de Aprovechamiento del Cambio del Uso del Suelo: al documento que describe el objeto de aprovechamiento y especifica la organización y medios a emplear para garantizar la sustentabilidad, incluidas la extracción y saca”. Estos planes estarán sujetos a un estudio de impacto ambiental y a una audiencia pública. En Patagonia, el cambio de uso del suelo puede no estar asociado directamente a un desmonte, sino a procesos de urbanización que generen zonas de interfase. Las pautas utilizadas en la categorización son las siguien tes: Bosques, matorrales o arbustales en áreas urbanas o bajo planes de urbanización o fraccionamiento actua les o proyectados hasta la fecha de aprobación por Ley Provincial del Ordenamiento Territorial de Bosque Nati vo. Áreas boscosas, matorrales o arbustales que han sido destinadas a emprendimientos productivos (agrí colas, turísticos, forestaciones con especies exóticas, etc.) que han significado el cambio de uso del suelo GLOSARIO Biodiversidad (diversidad biológica): Variedad de toda forma de vida y procesos naturales sobre la tierra; variabilidad entre organismos vivos, incluida la diversi dad genética, de especies y de ecosistemas. Bosque Alto: Bosque nativo capaz de producir ma dera rolliza y con una altura mayor a 14 metros. Las especies que se encuentran en esta clase son lenga, ciprés, coihue y con marcado predominio de lenga. Bosque Bajo: Bosque nativo que no produce made ra rolliza debido a las características del fuste. Es de menor altura que el bosque alto. En esta clase predomi na el ñire. Bosques nativos de origen primario: Ecosistemas forestales naturales caracterizados por la abundancia de árboles maduros, con bajo impacto por actividades humanas. Los bosques nativos de origen secundario son ecosistemas que se están regenerando, luego de haber padecido disturbios de origen natural o antropogénico sobre su vegetación original (bosque primario), que se caracterizan por la escasez de árboles maduros y por la abundancia de especies pioneras. Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 20 Bosque de Protección: Bosque nativo que cumple alguna de las siguientes condiciones: Se encuentra en terrenos con pendiente mayor al 60 %, en el caso de las especies lenga, ciprés y coihue, cuando presentan una altura menor a 14 metros, ubicado en laderas altas por encima de los 1150 m de altitud. Predomina la especie lenga. Cuenca: Espacios socio geográficos donde las per sonas y sus organizaciones comparten el territorio, sus identidades, tradiciones y culturas; socializan y traba jan en función de la disponibilidad de recursos. Cuenca hidrográfica: Área territorial de drenaje na tural donde todas las aguas pluviales confluyen hacia un colector de descarga. Sus límites están determina dos por la divisoria de aguas y se asocia con el sistema de drenaje superficial. Desmonte: Toda actuación antropogénica que haga perder al “bosque nativo” su carácter de tal, determi nando su conversión a otros usos del suelo tales como, entre otros: la agricultura, la ganadería, la forestación, la construcción de presas o el desarrollo de áreas urba nizadas. Diversidad Biológica (biodiversidad): Variedad de toda forma de vida y procesos naturales sobre la tierra, variabilidad entre organismos vivos, incluida la diversi dad genética, de especies y de ecosistemas. Ecosistema forestal natural: Biocenosis formada a partir de procesos naturales, no antropogénicos, com puesta predominantemente por especies arbóreas nati vas maduras y otros vegetales leñosos, así como su ambiente físico o biotipo que interactúa dentro de lími tes definidos y como un todo. El biotipo está constituido por los factores fisicoquímicos del hábitat y la biocenosis por los organismos vivos. Especie arbórea nativa madura: Planta leñosa pe renne que tiene un solo fuste o varios en caso de mon tes bajos, una copa definida y una ramificación inferior a no menos de DOS (2) metros de altura sobre el nivel del suelo; puede alcanzar una altura mayor de CINCO (5) metros sobre el nivel de suelo en condiciones nor males de hábitat o una altura menor en condiciones ambientales que limiten su desarrollo y es propia de un lugar, hábitat o ecoregión con el que ha compartido sus procesos evolutivos. Plan de manejo sostenible: Documento que sinteti za la organización, medios y recursos, en el tiempo y el espacio, del aprovechamiento sostenible de los recur sos forestales, maderables y no maderables, en un bos que nativo o grupo de bosques nativos, para lo cual debe incluir una descripción pormenorizada del terreno forestal en sus aspectos ecológicos, legales, sociales y econó micos. Plan de manejo de conservación: Tiene como obje tivo fundamental resguardar la diversidad biológica, ase gurando el mantenimiento de las condiciones que ha cen posible la evolución y el desarrollo de las especies y de los ecosistemas contenidos en el área objeto de su acción. Plan de cambio de uso del suelo: Tiene por objeto la planificación del desmonte de un predio ubicado en el área de Categoría III, bajo las normas establecidas en la jurisdicción, para destinar el suelo a un uso producti vo o inmobiliario que reemplace al bosque nativo. El documento debe contemplar las condiciones mínimas de producción sostenida a corto, mediano y largo plazo del nuevo uso de la superficie transformada, y el uso de tecnologías disponibles que permitan el rendimiento efi ciente de la actividad que se proponga desarrollar. Refugios glaciarios: Zonas que permanecieron libre de hielos durante las últimas glaciaciones, sirviendo de refugio a la vegetación. Allí las poblaciones sobrevivien tes retuvieron el acervo genético original. Zonas de interfase: Se define así a las áreas donde viviendas y otras estructuras se hallan entremezcladas con vegetación. . LISTADO DE ÁREAS PUNTUALES DE ESPECIAL INTERÉS PARA LA CONSERVACIÓN ANEXO A. PROCESO DE CONSULTA TÉCNICA Asistentes al Taller con profesionales sobre Pautas de Categorización en el Ordenamiento Territorial de Bosques Nativos. UBICACIÓN LATITUD LONGITUD CARECTERÍSTICAS Esquel 42º 57' 54.34" 71º 24' 42.49" Relicto de Ciprés de la Cordillera Lago Rosario 43º 16' 7.98" 71º 18' 16.38" Relicto de Ciprés de la Cordillera Esquel 42º 57' 7.89" 71º 15' 21.10" Relicto de Coihue Rio Pico 44º 13' 6.45" 71º 42' 4.42" Relicto de Ciprés de las Guaitecas Lago Vintter Sur 43º 57' 41.68” 71º 37' 8.40" Relicto de Ciprés de las Guaitecas Corcovado 43º 32' 6.47" 71º 35' 4.36" Relicto de Ciprés de las Guaitecas Lago Rosario 43º 15' 16.40" 71º 21' 42.74" Relicto de Ciprés de la Cordillera Nahuelpan 43º 1' 34.86" 71º 13' 1.73" Relicto Dist. E. de Ciprés de la Cordillera Nahuelpan 43º 2' 2.06" 71º 13' 24.19" Relicto Dist. E. de Ciprés de la Cordillera Lago Esperanza 42º 12' 52.53” 71º 49' 40.46" Relicto de Ciprés de las Guaitecas Laguna Alerce 42º 8' 30.21" 71º 33' 56.92" Relicto de Alerce Río Tigre 42º 29' 35.57" 71º 51' 27.41" Relicto de Alerce Río Pico Confirmar Ubicación 44º 17' 51.19" 71º 44' 56.09" Últimos bosques sur de Coihue Río Pico Confirmar Ubicación 44º 13' 24.94" 71º 44' 15.23" Últimos bosques sur de Coihue Río Pico Confirmar Ubicación 44º 11' 22.18" 71º 47' 17.97" Últimos bosques sur de Coihue Fontana la Plata Confirmar Ubicación 44º 51' 4.44" 71º 56' 28.05" Relicto distribución sur de Coihue Fontana la Plata Confirmar Ubicación 44º 50' 17.31" 71º 58' 4.24" Relicto distribución sur de Coihue Corcovado 43º 30' 2.31" 71º 34' 15.32" Últ. bosques sur de Ciprés de la Cordillera Esquel "Reserva municipal la Z" 42º 52' 29.30" 71º 20' 44.62” Relicto con regeneración de Ciprés de la Cordillera Corcovado 43º 29' 1.08" 71º 28' 0.96" Últimos bosques sur de Ciprés de la Cordillera Cholila 42º 18' 20.68" 71º 19' 10.74" Relicto Este de Ciprés de la Cordillera Cholila 42º 18' 25.24" 71º 17' 45.03" Relicto Este de Ciprés de la Cordillera Rio Tigre 42º 27' 6.36" 71º 56' 50.15" Relicto de Alerce Rio Tigre 42º 25' 54.37" 71º 58' 37.12" Bosque con Renovales de Alerce Río Senguerr 43º 45' 22.59" 70º 46' 14.82" Relicto Este Lenga Río Senguerr 43º 44' 6.38" 70º 43' 48.59" Relicto Este Lenga BOLETIN OFICIAL PAGINA 21Miércoles 7 de Julio de 2010 Asistente a la reunión celebrada en al ciudad de Buenos Aires, en el mes de septiembre del año 2008. Informe Reunión con Actores Institucionales Objetivo General del Encuentro: Enriquecer, con los aportes institucionales, la zonificación del Bosque Nativo contemplada en la Ley. Objetivos Particulares: 1) Socializar la información sobre la Ley con las de más dependencia provinciales, haciéndolas intervenir en el proceso de zonificación. Grado de cumplimiento del Objetivo: alto Nota: el espacio de información se extendió más tiempo del originalmente previsto, y esto permitió cana lizar en esa instancia las dudas, tanto sobre la Ley como sobre el proceso de construcción de la zonificación que lidera la D.G.B.yP. 2) Enriquecer la formulación de las pautas genera les de zonificación. Grado de cumplimiento del Objetivo: bajo Nota: la formulación de las pautas generales de zonificación no fue enriquecida, pero fue considerada apropiada por los participantes, por lo que manifestaron no tener aportes para la misma (tal como había sido previsto en la metodología). Las sugerencias que deja ron por escrito no se atienen a la consideración de las pautas de zonificación y, exceptuando dos sugerencias, son recomendaciones sobre casos de aplicación de la ley. 3) Enriquecer la zonificación a partir del tratamiento y detección de potenciales conflictos de intereses en lugares puntuales. Grado de cumplimiento del Objetivo: medio Nota: esta instancia continúa por otras vías (correo electrónico, teléfono, etc.) a fin de reunir la información comprometida por las instituciones participantes. Apellido y Nombre Institución Pantaenius, Pedro M. CIEFAP Cobelo, Claudia INTA BARILOCHE Perdomo, Marcelo CAMPO FORESTAL GENERAL SAN MARTIN-BARILOCHE Dentoni, María PLAN NACIONAL DE MANEJO DEL FUEGO Ríos, María Fernanda CIEFAP Mohr Bell, Diego CIEFAP Valtriani, Ana CIEFAP Basil, Gustavo INTA Tejera, Luis INTA Rodano, Daniel APN-PNLA Fernández, Daniel APN-PNLA Pereyra, Ricardo APN-PNLA Loguercio, Gabriel CIEFAP Sánchez, Augusto Luis PARQUE NACIONAL LAGO PUELO Baliño, Julio Jorge PARQUE NACIONAL LAGO PUELO Miserendino, María Laura LIESA-UNPSJB-CONICET Brand, Cecilia LIESA-UNPSJB-CONICET Lencinas, José CIEFAP Rajchemberg, Mario CIEFAP Van den Heede, Brigitte CIEFAP Rusch, Verónica INTA López Bernal, Pablo UNPSJB-CIEFAP-CONICET Orellana, Ivonne UNPSJB-CIEFAP Ciampoli, María Ciecilia PLAN NACIONAL DE MANEJO DEL FUEGO Bobadilla, Segundo INTA Mondino, Víctor INTA Hansen, Nidia INTA Lauronce, Celeste DIRECCION GENERAL DE GESTION AMBIENTAL PROVINCIAL Bava, José CIEFAP Ramilo, Diego BOSQUE MODELO FUTALEUFÚ Picco, Omar CIEFAP Carabelli, Francisco EXTENSIÓN UNPSJB NOMBRE Y APELLIDO AREA DE TRABAJO / CARGO PROVINCIA LEONART, Mauro Subsecretaria de Medio Ambiente - Jefe Relaciones Institucionales. Neuquén SCIOLI, Liliana Administración de Parques Nacionales - Vocal Buenos Aires HEINZ, Ernesto Consejo Agrario Pcial - Director gral. Recursos Naturales Chubut LUCAS, Nicolás SDSyA - Secretario tierra del Fuego IGLESIAS, Humberto Subsecretario de Recursos Naturales. -Ministerio de la Producción Río Negro VAN HOUTTE, Javier Subsecretario de Desarrollo Económico Neuquén GALOREANO, Jacqueline Subsecretaría de Desarrollo y Fomento Pcial – Coordinadora Buenos Aires GONZALEZ, Amanda Ministerio del Interior - Coordinadora Programa Representante Red Ord. Territorio. Buenos Aires BORODOWSKI, Esteban SAGPyA - Coordinador Extensión Forestal Buenos Aires REZZANO, Carlos SAGPyA - Coordinador Extensión Patagonia Río Negro CHAUCHARD, Luís Administración de Parques Nacionales – Delegación Reg. Patagonia Neuquén ENRIQUEZ, Maria Universidad Patagonia Austral - Delegada Buenos Aires MELE, Uriel Universidad Nacional Comahue - Director Forestal Neuquén GROSFELD, Javier CONICET Comahue - Investigador Río Negro ENRICHI. , Juan Universidad San Juan Bosco - Delegado Académico Chubut GALLO, Leonardo INTA, Investigador Principal Río Negro TEJERA, Luis E. INTA, Coordinador Area Forestal Chubut RUSCH, Verónica INTA, Coordinadora Proyectos Nacionales Rio Negro LOGUERCIO, Gabriel CIEFAP, Jefe de conservacion y Manejo de Bosques Chubut LENCINAS, José Daniel CIEFAP, Director Chubut PICCO, Omar CIEFAP, Técnico de Extensión Chubut PILDAIN, Maria Belén CIEFAP, Becaria del CONICET Chubut GONDA, Hector CIEFAP, Docente Chubut SCHIAPPACASSI, Marcela SENASA - Responsable Area Vegetal Chubut MALY, Laura SENASA - Técnico en Sanidad Forestal Buenos Aires ROLO, Oscar SENASA - Coordinador Protección Vegetal Rio Negro MOYANO, Daniel SENASA - Coordinador Sanidad Forestal Rio Negro RAMIREZ, Wilda SENASA - Directora Sanidad Vegetal Buenos Aires GUISSARA, Juan SENASA - Téc. Vigilancia y Monitoreo de Plagas Buenos Aires VERDEJO, Alejandra SENASA - Coordinadora Protección Vegetal Chubut SCHALJO, Enrique CORFONE - Gerente Gral. BULGARELLI, Luciano CORFONE - Coordinadora Sanidad BOCOS, Daniel TITULAR Unidad Ejecut. Pcial Neuquén SALES, Domingo SPLIF - Coordinador Rio Negro BAFFONI, Juan Carlos Técnico de la Dirección de Bosques Río Negro SCHAUMAN, Dario Técnico de la Dirección de Bosques Rio Negro REY, Marcelo Jefe Prevención Incendios - SPLIF Rio Negro TACCHINI, Gerardo SPLIF - Jefe Central Rio Negro SALVARE, Fernando SPLIF - TECNICO Rio Negro COLLADO, Leonardo Director Prod. Forestal Sustentable tierra del Fuego ARRIOLA, Hernán Técnico en vivero forestal Santa Cruz SALAZAR, Luis Director en Investigación Santa Cruz FERRO, Miguel Angel Director de Bosques y Parques Santa Cruz EPELE, Fernando Direccion Gral de Bosques Chubut CLAVERIE, Horacio Jefe de Area SIG - Dir. Bosques y Parques Chubut BERON, Fabio Director de Fomento y Planific Chubut Nombre y Apellido Cargo Institución Claudio Vivian Austin Inspector de Tierras IAC (Instituto Autárquico de Colonización) Jorge Luis Gómez Delegado Dirección de Agricultura Benedicto Mateos Delegado Dirección de Minas y Geología Michel Routhier Delegado Recursos Naturales, Fauna y ... silvestre Guillermo Bernabeu Dirección de Pesca Continental Edgar Sandoval Director Subsecretaría de Turismo y AP Sergio Casin Director ANP Subsecretaría de Turismo y AP Jonatan Jones Dirección Áreas Protegidas Paula Medina Área Técnica Forestal Delegación Comarca Andes Ariel Lima Área Técnica Forestal Delegación Comarca Andes Sandra Rivera Directora Subsecretaría de Turismo y AP Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 22 ANEXO B PROCESO DE CONSULTA Y PARTICIPACIÓN DE LAS COMUNIDADES ABORÍGENES Informe de Avance Proceso de Consulta y Participación Comunidades aborígenes Universidad nacional de la Patagonia SJB Facultad de humanidades y Ciencias Sociales Sede Esquel Ley 26.331 de Presupuestos Mínimos para la Pro tección de Bosques Nativos En el marco del proceso participativo previsto para el ordenamiento territorial que establece la ley 26.331 la Facultad de Humanidades y Ciencias Sociales de la sede Esquel de la UNPSJB, de acuerdo al plan conve nido con la Dirección de Bosques y Parques de Chubut, ha llevado adelante hasta el momento las instancias correspondientes a la consulta a expertos y a referen tes institucionales.3 El presente informe de avance corresponde a la ins tancia de consulta a las comunidades aborígenes pre vista y tiene como objetivo plantear las condiciones ne cesarias e imprescindibles en que, a nuestro criterio, dicha consulta debería realizarse. Estas condiciones fundamentan a su vez la propuesta metodológica que se propone en el final de este documento del documen to. 1. Marco legal en el que se inscribe la Ley 26.331 en relación a los derechos indígenas En el Anexo de la Ley 26.331, en el cual se es tipulan los criterios de sustentabilidad ambiental para el ordenamiento territorial de los bosques nativos, se men ciona en el punto 11 que uno de los factores a tenerse en cuenta es el “valor que las Comunidades Indígenas y Campesinas dan a las áreas boscosas o sus áreas co lindantes y el uso que pueden hacer de sus recursos naturales a los fines de su supervivencia y el manteni miento de su cultura.” Y sostiene que “en el caso de las Comunidades Indígenas y dentro del marco de la ley 26.160, se deberá actuar de acuerdo a lo establecido en la ley 24.071, ratificatoria del Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).” Sostiene además que se deberá “caracterizar su condición étnica, evaluar el tipo de uso del espacio que realizan, la situa ción de tenencia de la tierra en que habitan y establecer su proyección futura de uso será necesario para eva luar la relevancia de la continuidad de ciertos sectores de bosque y generar un plan de acciones estratégicas que permitan solucionar o al menos que permita mitigar los problemas que pudieran ser detectados en el me diano plazo.” En vista al trato preponderante que se advierte sobre el tema, y a instancias de la implementación de la Ley 26.331, debe analizarse el contexto jurídico en que que se inserta la misma, en relación a las regulaciones que atienden específicamente la temática de los pue blos originarios, a fin de lograr la mejor articulación de la “Ley de Presupuestos Mínimos para la Protección de los Bosques Nativos” con el abanico normativo en el que se inserta en relación al derecho indígena. En or den jerárquico, y partiendo desde instancias supra le gales, podemos ordenar de la siguiente manera las de claraciones y la jurisprudencia desde la que debe interpretarse el espíritu contenido en la Ley 26.331 so bre la temática indígena: (a) El articulo 75 inc. 17 de la Constitución Nacional y normas conexas, que reza: «Reconocer la preexisten cia étnica y cultural de los pueblos indígenas argenti nos. Garantizar el respeto a su identidad y el derecho a una educación bilingüe e intercultural; reconocer la personería jurídica de sus comunidades, y la posesión y propiedad comunitarias de las tierras que tradicional mente ocupan; y regular la entrega de otras aptas y su ficientes para el desarrollo humano; ninguna de ellas será enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. Asegurar su participación en la gestión referida a sus recursos naturales y a los de más intereses que los afecten. Las provinciales pueden ejercer concurrentemente estas atribuciones». (b) Los tratados y convenciones internacionales so bre derechos humanos con jerarquía constitucional, en particular, los Pactos Internacionales de Derechos Eco nómicos, Sociales y Culturales y de Derechos Civiles y Políticos, la Convención Americana sobre Derechos Humanos y la Convención Internacional sobre la Elimi nación de Todas las Formas de Discriminación Racial (Art. 75 inc. 22); (c) Otros convenios internacionales debidamente ratificados, con rango superior a las leyes nacionales, en particular, el Convenio N° 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y tribales en Países Independientes (Ley N° 24.071), y el Convenio sobre Diversidad Biológica (ley N° 24.375); Declaración de las Naciones Unidas sobre los derechos de los pueblos indígenas (2007); (d) Las leyes nacionales especificas, en primer lu gar, la ley nacional N° 23.302 de Política Indígena y de Apoyo a las Comunidades Aborígenes en cuanto no se oponga a los derechos establecidos en las normas an tes citadas. La ley nacional N° 26.160 de Emergencia de la Propiedad Comunitaria Indígena. (e) La Constitución de la Provincia del Chubut que en su Art. 34 expresa: “La Provincia reivindica la exis tencia de los pueblos indígenas en su territorio, garanti zando el respeto a su identidad. Promueve medidas adecuadas para preservar y facilitar el desarrollo y la práctica de sus lenguas, asegurando el derecho a una educación bilingüe e intercultural. Se reconoce a las comunidades indígenas existen tes en la Provincia: 1. La posesión y propiedad comunitaria sobre las tierras que tradicionalmente ocupan. El Estado puede regular la entrega de otras aptas y suficientes para el desarrollo humano. Ninguna de ellas es enajenable, transmisible ni susceptible de gravámenes o embargos. 2. La propiedad intelectual y el producido económi co sobre los conocimientos teóricos y prácticos prove nientes de sus tradiciones cuando son utilizados con fines de lucro. BOLETIN OFICIAL PAGINA 23Miércoles 7 de Julio de 2010 3. Su personería jurídica. 4. Conforme a la ley, su participación en la gestión referida a los recursos naturales que se encuentran den tro de las tierras que ocupan y a los demás intereses que los afectan.” 2. Criterio para la definición de “comunidad abori gen” En este marco, es trascendente definir enton ces qué es una “comunidad aborigen”. Un elemento esencial que incorpora el Conve nio 169 de la OIT es que integra el concepto de la autoidentidad como criterio fundamental para determi nar qué es una comunidad aborigen. En esta línea, es el criterio de autorreconocimiento como comunidad abori gen lo que determina la personalidad jurídica de una comunidad, y desde el ámbito supra legal en el cual deben basarse e interpretarse en espíritu las leyes de orden nacional, provincial, y local, depende del autorreconocimiento y la autoadscripción con sentido étnico y comunitario de pertenencia a un colectivo abo rigen. La formalización de esta personería jurídica es declarativa, pero no constitutiva; es decir, la comunidad es una entidad jurídica existente per se, más allá de encontrarse o no en alguno de los múltiples registros de las dependencias estatales. La falta de reconocimiento formal de la personería jurídica a la que se auto obligan los Estados Nacional y Provincial en sus respectivas Constituciones, debe interpretarse muchas veces como una deficiencia en la instrumentación de la norma a tra vés de los diferentes instrumentos de acreditación que tienen las diferentes dependencias estatales. Claramente ligado a la noción de “comunidad aborigen” está el reconocimiento de la propiedad de la tierra. Sobre el tema, el Convenio 169 de la OIT, Artículo 14, Inciso 1 sostiene: “Deberá reconocerse a los pue blos interesados el derecho de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan. Además, en los casos apropiados, deberán tomarse medidas para salvaguardar el derecho de los pueblos interesados a utilizar tierras que no estén exclusivamente ocupadas por ellos, pero a las que hayan tenido tradicionalmente acceso para sus actividades tradicionales y de subsis tencia. A este respecto, deberá prestarse particular aten ción a la situación de los pueblos nómadas y de los agri cultores itinerantes.” Estableciéndose además que “Los gobiernos deberán tomar las medidas que sean nece sarias para determinar las tierras que los pueblos inte resados ocupan tradicionalmente y garantizar la protec ción efectiva de sus derechos de propiedad y posesión.” (Inc. 2) y que “deberán instituirse procedimientos ade cuados en el marco del sistema jurídico nacional para solucionar las reivindicaciones de tierras formuladas por los pueblos interesados.” (Inc. 3) Tanto este Convenio, como el Inc. 17 del Art. 75 de la Constitución Nacional, y el Inc. 1 del Art. 34 de la Constitución de la Provincia del Chubut, abren la puerta al reconocimiento de la propiedad de las tierras que tra dicionalmente ocupan, o a las que hayan tenido tradi cionalmente acceso, y aún si estas no fueran suficien tes para el desarrollo de la comunidad, a la entrega de otras “aptas y suficientes” para tal fin. A fin de dar cumplimiento al requerimiento del Art. 14.2 del Convenio 169 de la OIT, y de la ratificación del mismo que en 1992 el Estado nacional sancionó en la Ley N° 24.071, se impulsó la Ley 26.160 en cuya ejecución constituye el “Programa Nacional Relevamiento Territorial de Comunidades Indígenas”, denominada de “Emergencia en Materia de Posesión y Propiedad de las Tierras que tradicionalmente ocupan las Comunidades Indígenas originarias del país” por la situación crítica que en relación a la posesión y a la propiedad de la tierra presentan muchas de estas co munidades.4 Este relevamiento se está realizando actualmen te en la Provincia del Chubut por un Equipo Técnico coordinado por personal de la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco, y se realiza en un esce nario dinámico debido a las recuperaciones territoria les5 que están llevando a cabo distintas comunidades, teniendo como ejemplos recientes de este proceso, las recuperaciones que llevaron adelante las comunidades Pulgar Huentuquidel en Puerto Patriada, o de la comu nidad Valentín Saihueque en las cercanías de Gober nador Costa. Según cifras informales se relevaron ac tualmente unas 107 comunidades en Chubut. Sin em bargo, algunas comunidades pueden optar por no ins cribirse en el marco de la Ley N° 26.160, es decir que dar fuera del relevamiento, sin afectar por lo antedicho en este apartado su status de comunidad aborigen. Siguiendo esta línea de razonamiento, el De creto Reglamentario de la Ley 26.331, en el Art. 2, defi ne “Comunidades indígenas: Comunidades de los Pue blos Indígenas conformadas por grupos humanos que mantienen una continuidad histórica con las socieda des preexistentes a la conquista y la colonización, cu yas condiciones sociales, culturales y económicas los distinguen de otros sectores nacionales y están total o parcialmente regidos por tradiciones o costumbres pro pias, conforme lo establecido en el artículo 75 inciso 17 de la CONSTITUCION NACIONAL, los tratados inter nacionales sobre la materia y la normativa vigente.”6 3. Concepciones subyacentes a los relevamientos y ordenamientos territoriales Dado que el relevamiento promulgado en la Ley 26.160 en 2006 excedió el plazo previsto, se sancionó la Ley N° 26.554 que la prorroga, y se instrumenta el relevamiento territorial en Sistema Jaguar que propone una metodología que proviene de dos importantes paradigmas: “de las disciplinas sociales anclado en la interpretación crítica de los procesos sociales” por un lado, y “de la práctica informática que ha dominado el desarrollo de software de los últimos años (implementación de sistemas orientados a objetos)” por el otro, dando así la base para la creación de un Siste ma de Información Geográfica (SIG). Para la determi nación de los territorios tradicionales de las distintas comunidades se tendrán en cuenta los componentes que hacen a la dimensión política, al valor económico, la dimensión social, la dimensión cultural, y la perspec tiva religiosa. A pesar de esto, es de conocimiento pú blico que las comunidades con posiciones más extre mas no aceptan formar parte de este relevamiento, aún Miércoles 7 de Julio de 2010BOLETIN OFICIALPAGINA 24 cuando puede resultar de esto la protección jurídica del territorio de la comunidad, precisamente porque man tienen su cualidad de preexistencia a los Estados Na cionales, por lo que asumen como una contradicción que sean los Estados Nacionales quienes les certifiquen su pertenencia territorial. Una de las raíces de la conflictividad intrínseca que se da en la gran mayoría de las intervenciones es tatales en relación a las comunidades aborígenes radi ca principalmente en que se impulsan desde una cosmovisión contrapuesta a la de las comunidades. La posición occidental dominante que sostienen los Esta dos Nacionales considera al territorio como un espacio abstracto, interpretado desde un punto de vista productivista –incluso de producción pasiva de benefi cios ambientales-, sobre el que pueden segmentarse sus diferentes recursos (minerales, forestales y madereros, hidrológicos, etc.) e incluso aprovecharse alguno de ellos en detrimento de los otros, fundamen tándose tal aprovechamiento en el sentido de propie dad de la tierra (sea este aprovechamiento público, o – como se da en la mayoría de los casos- privado). Preci samente “uno de los supuestos que acompaña a esta noción de territorio es el de la propiedad privada. El sis tema jurídico occidental considera a la propiedad priva da una de las instituciones más valiosas de su sistema. Es un derecho civil e individual.7” El sentido de propiedad se invierte desde la pers pectiva aborigen: en primer lugar, la propiedad no es individual sino colectiva, de la comunidad, y en segun do lugar no es la tierra y sus recursos los que pertene cen al hombre, sino el hombre el que pertenece a la tierra (Mapu). Es desde esta cosmovisión que se impul san los distintos usos del territorio, sean estos residen ciales, productivos, ceremoniales, etc. El hombre y sus instituciones no son, por tanto, autoridad sino sujetos de determinación territorial. Desde la cosmovisión del pueblo mapuche, la tierra perteneciente a la comuni dad, la “anën mapu” (tierra donde estamos sentados) la cual no se identifica con el territorio mapuche total, sino con la propia reserva y su centro ritual- se ocupa por mandato divino8, y la soberanía de las mismas se basa en las autoridades tradicionales, y no en las auto ridades políticas designadas desde el Estado. Claramente, su noción de territorio es profunda y compleja, por lo cual, en el Art. 13.2 del Convenio 169 de la OIT declara que “la utilización del término “tierras” en los artículos 15 y 16 deberá incluir el concepto de territorios, lo que cubre la totalidad del hábitat de las regiones que los pueblos interesados ocupan o utilizan de alguna manera.” Ahora bien, esta noción introduce el reclamo de autodeterminación y la autonomía9 en rela ción al territorio y a los recursos naturales de la comuni dad que mantienen los pueblos originarios. La protección de estos derechos consta en el Artículo 15 del Convenio 169, donde en su Inciso 1 se establece que “los derechos de los pueblos interesados a los recursos naturales existentes en sus tierras debe rán protegerse especialmente. Estos derechos compren den el derecho de esos pueblos a participar en la utili zación, administración y conservación de dichos recur sos”, y en su Inciso 2 que “en caso de que pertenezca al Estado la propiedad de los minerales o de los recursos del subsuelo, o tenga derechos sobre otros recursos existentes en las tierras, los gobiernos deberán esta blecer o mantener procedimientos con miras a consul tar a los pueblos interesados, a fin de determinar si los intereses de esos pueblos serían perjudicados, y en qué medida, antes de emprender o autorizar cualquier pro grama de prospección o explotación de los recursos existentes en sus tierras. Los pueblos interesados de berán participar siempre que sea posible en los benefi cios que reporten tales actividades, y percibir una in demnización equitativa por cualquier daño que puedan sufrir como resultado de esas actividades.” En la misma línea, el Inciso 4 del Artículo 34 de la Constitución provincial se refiere específicamente a “su participación [la de las comunidades] en la gestión referida a los recursos naturales que se encuentran den tro de las tierras que ocupan y a los demás intereses que los afectan”. Y el Artículo 7 del Convenio N° 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) sostie ne que, “dichos pueblos deberán participar en la formu lación, aplicación y evaluación de los planes y progra mas de desarrollo nacional y regional susceptibles de afectarles directamente.” Para la toma de decisiones sobre el uso del suelo en territorio perteneciente a comunidades aborígenes, es un prerrequisito instrumentar un proceso de consulta y participación implementado a partir de los protocolos, los usos y las costumbres de las comunidades, aunque esto signifique un retraso en la implementación de la iniciativa en dichos territorios. La herramienta para dar cumplimiento a lo esta blecido en el Art. 19 de la Ley 26.331, que enuncia que “todo proyecto de desmonte o manejo sostenible de bosques nativos deberá reconocer y respetar los dere chos de las comunidades indígenas originarias del país que tradicionalmente ocupen esas tierras”, necesaria mente debe estar ligado al diseño conjunto, de manera participativa y en igualdad de condiciones en el estable cimiento de criterios valorativos del bosque nativo, con la comunidad aborigen en la que se pretenda llevar ade lante acciones de protección en el marco de la Ley. El respeto de este proceso está directamente relacionado con uno de los servicios ambientales que brindan los bosques nativos según establece el Art. 5 de la Ley 26.331, enunciando que los mismos favorecen a la “de fensa de la identidad cultural”. 4. Análisis coyuntural. Posicionamiento de las co munidades indígenas frente a la Ley 26331 La Ley 26331, como cualquier otra que impulse el Estado Nacional en relación a los recursos naturales (sea de prospección, de explotación, o incluso de pro tección con en este caso), a priori puede ser recibida por las comunidades aborígenes como una potencial pérdida de autonomía sobre los mismos10. Hay que tener en cuenta sobre este punto que, cuando las co munidades aborígenes reclaman la autodeterminación en el uso de los recursos naturales, lo hacen desde una perspectiva cosmológica contrapuesta a la de la cultura blanca dominante: no es el principio de propiedad lo que impulsa el reclamo, sino la reivindicación de sus dere BOLETIN OFICIAL PAGINA 25Miércoles 7 de Julio de 2010 chos ancestrales, previos a la institución de los Estados Nacionales y el principio de propiedad privada que sus tentaron fundacionalmente los mismos. En este senti do, y desde esta perspectiva, el sólo hecho de tener que presentar un plan de manejo o realizar un trámite ante cualquier administración estatal para realizar acti vidades ancestrales (sean éstas tanto de corte produc tivo –soporte de ganado, extracción de madera para leña o construcciones, etc.- como residencial, contemplativo o ceremonial), es una vulneración de su derecho an cestral sobre el territorio. Esta situación puede profundizarse en Chubut, dado que la Aplicación de la Ley estará en manos de la Dirección General de Bosques y Parques, una institu ción cuyo rol instituido más cercano a las comunidades aborígenes y campesinas es el de control y fiscaliza ción del recurso bosque (sea para la extracción de ma dera, como del pastoreo del ganado en veranadas, etc.) Hay que sumar a este factor que, en forma cre ciente, las comunidades están asesoradas jurídicamente por abogados privados que sin duda explicarán los por menores de la ley a sus asesorados, y orientarán la opinión de las mismas. Otro factor a tener en cuenta es la creciente comunicación intraorganizacional e intercomunitaria que adquieren las comunidades aborígenes (ejemplo de esto es el Futa Trawn desarrollado durante la semana pasa da en Cushamen). Es de esperar cierto grado de corporatividad en el posicionamiento de las comunida des mapuche-tehuelches de las provincias patagónicas, teniendo especial influencia al respecto el posiciona miento que adopten las comunidades de la provincia de Neuquén. Metodología propuesta Basándonos en lo expresado en los puntos an teriores, surgen una serie de recomendaciones que con vendría observar en relación al proceso de socializa ción, consulta y participación sobre la Ley N° 26331 en las comunidades aborígenes: * Para cumplimentar el requisito de participación sobre la toma de decisiones en relación a los recur sos naturales de las comunidades aborígenes que garantizan los tratados internacionales y la Consti tución Nacional y Provincial, debe instrumentarse un proceso decisional en cada comunidad. Sólo de esta manera, la inscripción en el marco de la Ley será previo, libre e informado. * Preventivamente, a fin de no tener que retro traer la anexión de territorio al ordenamiento territo rial de la Ley 26331 en la Provincia del Chubut, se recomienda que los territorios pertenecientes a co munidades aborígenes sean dejados afuera del or denamiento actual hasta realizar el proceso de con sulta mencionado en el punto anterior. Esta medida es consonante con lo propuesto en el criterio 11 del Anexo a la Ley 26.331. * En paralelo, la ordenación territorial propuesta por la Ley 26331 debería avanzar en coordinación con el relevamiento impulsado por la Ley 26160, pero teniendo en cuenta las l imitantes de dicho relevamiento en el caso de que hubiera comunida des que no adscribieran al mismo. * En vista a establecer el proceso participativo en las diferentes comunidades se sugiere utilizar una metodología que permita evidenciar el imaginario de bosque de la comunidad, y lo que la comunidad visualiza como mejora de la condición del mismo, a fin de poder coordinar a futuro acciones conjuntas en caso de que adhieran al ordenamiento territorial de la Ley 26331 Metodología Participativa Comunidades Indígenas Objetivo General Brindar información sobre la Ley de Presupues tos Mínimos de Protección Ambiental de los Bosques Nativos a las comunidades indígenas comprendidas en la zonificación del mismo, relevando potenciales con flictos entre el uso del suelo actual con la protección ambiental a fin de desarrollar, a partir de la implementación de la Ley, planes de trabajo que favo rezcan a la sustentabilidad (económica, ambiental, sociocultural) de las actividades de la comunidad. Objetivos Particulares: * Informar los alcances de la Ley de Presupues tos Mínimos de Protección Ambiental de los Bos ques Nativos. * Informar la zonificación propuesta para la zona donde se emplaza la comunidad, abriendo un espa cio de reconsideración con la comunidad. * Relevar el imaginario de bosque nativo subyacen te en cada comunidad. * Relevar los usos actuales del bosque nativo que haga la comunidad, detectando los posibles conflic tos con la protección ambiental del mismo. * Relevar qué considera la comunidad como cui dado del bosque nativo; si este se distingue para ellos de sus prácticas actuales; y las implicancias que tendría la implementación de tales cuidados en la modificación del modus vivendi actual. BIBLIOGRAFIA Actualización del Inventario Forestal del Chubut (Abril de 2006). Bava, J., Lencinas J. D. y Haag A. 2006. Proyecto: “Determinación de la Materia prima disponible para pro yectos de inversión forestales en cuencas de la provin cia del Chubut”. 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Corrientes, Argentina. 3 Informes finales ya presentados a la Dirección de Bosques y Par ques en Agosto de 2008. 4 Cabe mencionarse que, en primera instancia, el relevamiento abar caba únicamente a aquellas comunidades que tenían formalizada su Personería Jurídica y que se encontraban registradas en el Registro Na cional de Comunidades Indígenas (RENACI; Ley 23.302). Sin embargo esta restricción constituía una incompatibilidad con los tratados interna cionales y con la Constitución Nacional que consideran la preexistencia de las comunidades aborígenes a los Estados Nacionales y sus aparatos jurídicos, por lo que hubo de sancionar el Decreto PEN N° 1122/2007 a partir del cual se reconocen en el marco de la Ley N° 26.160 a todas las comunidades aborígenes, estén o no en el RENACI, es decir tengan o no formalizada su personería jurídica. Por supuesto, esto se aplica también a la Provincia del Chubut, donde en algunos casos se restringe errónea mente el reconocimiento como comunidades aborígenes a aquellas que están relevadas como tales por el Instituto Autárquico de Colonización (IAC) de la Provincia. 5 Amparadas por el concepto de ocupación tradicional de la comuni dad sobre un territorio determinado, habiendo sido este de carácter resi dencial, productivo o ceremonial. 6 Nótese que la definición que instrumenta la Ley no apela a ningún registro del orden nacional o provincial para validar la condición de comu nidad aborigen, sino que refiere directamente a su condición de preexis tencia y a la identidad. 7 Demarchi, G., 2006, Conflictos en la gestión del territorio: el caso de la comunidad mapuche de Lago Rosario. 8 Demarchi, op. Cit. 9 Etimológicamente autonomía, de los vocablos griegos auto (por sí mismo) y nomos (ley, norma) refiere la condición en que la regla no pro viene de fuera de la comunidad –en este caso de las diferentes depen dencias del Estado-, sino que son auto concebidas y dictadas soberanamente por la comunidad. 10 Una excepción a este caso es el de las comunidades de algunas provincias del norte del país que trabajan con el Equipo Nacional de Pas toral Aborigen (ENDEPA) que se posicionaron casi de inmediato a favor de la Ley ya que visualizaban en esta un instrumento para frenar el avan ce de la frontera agropecuaria, que es la principal amenaza que se cierne sobre sus territorios. RESOLUCIONES SINTIZADAS MINISTERIO DE EDUCACIÓN Res. N° XIII-298 23-06-10 Artículo 1º: Reconocer y autorizar el pago, a la docente GOMEZ CASANOVA, Carla (M.I Nº 18.813.837 – Clase 1965), de la diferencia salarial existente entre el cargo de Vicedirector de la Escuela Nº 561 de la ciu dad de Trelew, por el período durante el cual usufructuó

Ley XVII Nº 92 – Ordenamiento de bosques nativos · Nelum